Disclamer; personajes de JKR
Hola a todos, perdone la tardanza, musas ocupadas con otras historias. Les recomiendo que lean mi nuevo fic Un hueco en el alma, un Dramione-Nottionme como lo he llamado, no apto para cardiacos, ni para sensibles, j ejejejeejej. Estamos en la recta final de la historia, contestare los RR vía correo electrónico y agradeceré al final. Espero que lo disfruten.
Capitulo 27 El verdadero orden de las cosas.
Hermione caminaba por una calle en la ciudad de Melbourne, se sentía sofocada, el sol del verano austral estaba en su cenit, a pesar del ligero vestido que llevaba y las sandalias que calzaba, sudaba a mares. Maniobraba con dificultad un carrito de compras con infinidad de frutas. Era un hecho, le encantaban los duraznos, era lo mas loco del mundo, se pasaba el día comiendo duraznos, se despertaba en la noche solo para atiborrarse de ellos, y eso que había pensado que lo de los antojos eran cuentos de viejas. Ya el malestar de los primeras semanas había pasado, ahora lucia esplendida con una discreta barriguita de tres meses y un rubor constante cubría su cara y sus pechos, el medico le dijo que no se preocupara, que era efecto del embarazo y que nacido el niño se le quitaría. Le daba gracia, porque a pesar de que a ella le molestaba estar siempre ruborizada, a Draco le encantaba, le dijo una y otra vez que se veía hermosa, antes de separarse, hacia escasamente un mes y medio.
Por supuesto, devolverles la memoria a sus padres, fue tarea difícil, pero mas difícil aun fue confesar que estaba esperando un bebe y de Draco Malfoy. Después de dos días en donde sus padres solo le hablaron estrictamente lo necesario, se relajo el ambiente y su madre, Jane, la acompaño a comprarle algunas cosas al niño y ropa de maternidad para ella. Su padre Frank no podía ni siquiera oír el nombre Malfoy sin arrugar el ceño, le molestaba de sobremanera ese muchacho rubio que siempre insultaba a su hija, pero estaba dispuesto, llegado a la ocasión, darse una oportunidad para conocerlo, pero lo que mas le enfurecía era que consideraba que su hija todavía era muy joven para cargar con la responsabilidad de ser madre y para colmo, soltera, apenas tenia veinte años. Hermione simplemente aceptaba la situación, sin duda los padres de Draco tampoco se la pondrían tan fácil, cuando se enterasen, si es que se enteraban alguna vez que tendrían un nieto.
Ya tenia un mes en Australia, Harry ya había destruido la copa, solo faltaban tres Horrocruxes, no había tenido noticias de Draco, pero en sus cartas Ron le aseguraba que estaba vivo, puesto que los enfrentamientos con los mortifagos, prácticamente habían disminuido a cero, sin embargo no dejaba de sentir nervios. Lo extrañaba muchísimo, se había tomado fotos con la barriga al descubierto, para que él no sintiese que se había perdido del embarazo, aguardaba con ansias la oportunidad de mostrárselas así como los ecogramas de su hijo. En cuanto a casarse, ella seguía en sus trece, mientras hubiese guerra lo mejor seria estar separados, por lo menos lo mejor para su hijo. Mientras caminaba saludo a dos vecinas que venían caminando en la acera en dirección contraria, se detuvo un rato a hablar, esas ancianitas eran brujas jubiladas del ministerio de magia australiano y había sido totalmente una casualidad que viviesen justo al lado de su casa.
-Que grande estas Hermione- le dijo una ancianita de pelo gris, acompañada de su hermana, señalando el abdomen de la chica, las dos mujeres se miraron fugazmente de manera muy disimulada. Hermione pensaba que seguramente se pasaban el día cotilleando sobre su condición de madre soltera- ¿ya sabes el sexo?
-Hola Betty, hola Sue- dijo ella sonriendo, se toco la barriga con su mano-Es un varón, ayer me lo dijeron en la clínica.
-¿Y que nombre le pondrás?- pregunto la anciana llamada Sue.
-Draco- respondió Hermione sonriente- significa Dragón en latín.
-Que nombre tan extraño- Betty se encogió de hombros, los ingleses eran muy raros, mira que ponerle Draco a un niño, pero no iba a ser ella quien discutiría los gustos de los demás. Su hermana Sue arrugo la cara, ese nombre……………juraría que lo había escuchado en algún sitio, pero en fin el trabajo ya estaba hecho y no habia mas nada que hacer ni que investigar- Hermione, pasa por nuestra casa, Sue ha hecho jalea de melocotón, sabemos que te encanta.
-Por supuesto- dijo ella despidiéndose, arrastrando de nuevo su carrito, luego se volteo y se despidió con la mano- Adiós.
Hermione tomo las llaves de su cartera y abrió la puerta de entrada, empujo el carrito y luego cerro la puerta a sus espaldas. Vivian en una casa de dos plantas, pequeña, de tres habitaciones, con decoración sencilla. Sus padres habían montando un consultorio tres calles abajo, pero ese día era Sábado, así que le extraño no oler nada de comida cocinándose para el almuerzo, su madre aprovechaba los fines de semana para deleitarlos con algún plato exótico. Se encogió de hombros, sin duda almorzarían fuera. Fue hasta la cocina y tomo un durazno con la mano de las bolsas que estaban en la carretilla, sintió de pronto frío a sus espaldas, se giro y no vio nada. Se reclamo a si misma por estar escuchando ruidos en todos lados, desde que estaba embarazada tenia los nervios de punta. Movió su cabeza de un lado a otro tratando de quitarse la mala vibra. Dejo su varita sobre la mesa distraídamente y abrió la nevera, tomo un poco de leche directamente del envase, por un momento sonrío de manera culpable, sin duda si su madre la veía, la regañaría.
-Mama- llamo ella saliendo de la cocina con el envase de leche en la mano- si vamos a salir, pasemos por la tintorería antes de que cierre. Además quiero comprarle unos móviles al bebe así que mejor vamos al mall a comer.
Hermione no recibió ninguna respuesta, seguramente estaban viendo televisión en la planta de arriba, escuchaba los ecos lejanos del aparato encendido, en la parte superior de la casa.
-Mama- exclamo nuevamente y subió las escaleras, fue directo a la habitación de sus padres, empujo suavemente la puerta que chirrío al abrirse y los vio, a los dos, a sus padres, echados en la cama, vestidos con ropa de calle, con los ojos desenfocados, muertos.
Hermione ahogo un grito cubriéndose la boca con una mano, la leche se derramo al caer el envase sobre el suelo, las lagrimas salieron sin control de sus ojos, su cuerpo temblaba como una hoja al viento, cayo de rodillas y con un puño empezó a golpear el piso con impotencia. Se sentía profundamente culpable, si sus padres estaban muertos, solo ella era la responsable, jamás debió haber huido a Australia y exponerlos de esa forma. ¿Por qué? ¿Por qué? Estaban muertos y no había nada que hacer para remediarlo. Se había quedado huérfana, veía el cadáver de su madre con una expresión de terror que hacia que apartase los ojos de ella alternativamente. No conocerían jamás a Draco, ni a su nieto. De pronto la verdad se asomo en su cabeza, la maldición asesina, el avada, busco sangre con la mirada y no la encontró, eso fue la confirmación final de lo que seguramente había pasado. Contra todo pronostico, los habían encontrado los mortifagos, tenia que huir de allí rápido. Se levanto y antes de girarse, de pronto sintió un objeto puntiagudo pinchando su espalda. Maldijo internamente haber dejado su varita en la cocina ¿Cómo habían llegado hasta ella?
-Hola Granger- una voz conocida siseo a sus espaldas, a ella se le erizaron los vellos de la nuca, sin varita estaba perdida- Eres muy escurridiza, pero finalmente te atrape. ¿Te gusto tu sorpresa? Por supuesto, no íbamos a dejar que los asquerosos muggles de tus padres vivieran. Voltéate…………lentamente
Hermione se giro lentamente y se encontró frente a frente con su antiguo compañero de colegio Blaise Zabinni, quien la contemplo con sorpresa por un momento.
-Vaya si la sangre sucia esta esperando un bastardo- se rió con sorna Blaise Zabinni apreciando el redondo abdomen de la chica- Cormac, Mulciber, vengan, nos llevaremos dos al precio de uno.
-Por favor- Hermione se tomo el vientre con una mano- no me hagas daño, mi bebe………….
-Hermione- ella pudo ver la cara de Cormac MacLaggern que la miraba con desprecio- Veo que conseguiste que alguien finalmente te hiciese el favor.
-Dejen de hablar tonterías- ordeno Mulciber, tomo por un brazo a la joven, que gimió por la brutalidad del agarre- esta impura…………será conducida ante el Señor Tenebroso, posiblemente el hijo es de Potter.
-No …….no- dijo ella desesperada- Mi esposo murió, era un muggle, el niño no es de Harry.
-Eso lo sabrá mi Señor al verte- dijo Mulciber de manera críptica desapareciéndose con la chica.
0o0
-¿Por qué tan pensativo?- Narcissa Malfoy se acerco a su hijo quien estaba en la terraza de Malfoy Manor viendo la lluvia caer, le apretó el hombro levemente y se sentó frente a él, el lugar donde se encontraban conducía directamente al jardín, y estaba aislado del resto de la casa, que rebozaba de invitados indeseados, tales como el resto de los mortifagos y el propio Señor Tenebroso. Lo mejor de la terraza es que estaban insonorizada y por eso ellos, los dueños de casa, la escogían para tratar asuntos íntimos. Draco la miro con duda un instante, luego de tragar grueso se incorporo en su silla y clavo sus ojos grises en los azules de su madre. Narcissa sintió que su hijo pugnaba por decirle algo muy importante.
-¿Qué pensarías si te dijese que pronto serás abuela?- le pregunto Draco muy serio. Narcissa hizo un ademán de soltar la carcajada, eso era………..imposible, pero antes de reír vio la mirada de su hijo y callo………….ella también adopto una postura seria.
-¿Qué me estas queriendo decir?- pregunto ella, irguiéndose en su silla y cruzando elegantemente sus piernas. A pesar de estar en la edad madura, conservaba su legendaria belleza intacta, vestía de terciopelo verde, su cabello rubio le caía liso sobre los hombros y su postura aristocrática la hacían ver como una persona algo fría y distante, pero no lo era, por lo menos con su hijo.
-Te estoy diciendo que dentro de seis meses voy a ser padre- confirmo Draco-y puesto que eres mi madre, considero justo decírtelo. Con Lucius es otro cantar.
-¿Te casaste? ¿A escondidas?- Narcissa estaba sorprendida- No será una de tus putas de Amsterdam- hizo una mueca de desagrado al pensar en esa posibilidad, estaba al tanto por su marido de los devaneos sexuales de su hijo y no los aprobaba, aunque Lucius parecía orgulloso de esa conducta.
-No, es una bruja honorable- dijo él sonriendo, recordando a Hermione, que salvo en la cama, era toda una mojigata- Gracias a ella, de alguna forma pude escapar de Azkaban, digamos que la versión de los hechos es un poco diferente a la que le conté al Señor Tenebroso. Antes de que me lo vuelvas a preguntar, no me he casado con ella, lo cual no quiere decir que no quiera. Ella es hija de muggles y digamos que el asunto es bastante espinoso.
Narcissa cerró los ojos, y de pronto en lugar de sentir decepción o rabia ante el hecho de que su hijo se hubiese enredado con una sangre sucia, solo sintió algo parecido a la tranquilidad. Su hijo podría ser un mortifago, pero no era el mismo chico malcriado, algo había cambiado en él desde hacia varios años, mostrándole a un joven decidido, tenaz, pero con un gran corazón y Narcissa intuía que alguien había sido el catalizador de ese cambio. De alguna manera ella siempre lo había sabido, pero se lo había negado una y otra vez, consciente de las terribles consecuencias. Pero esa chica………le había devuelto a su hijo, de muchas maneras.
-Se trata de la amiga de Potter, la sangre sucia, Hermione Granger ¿cierto?- Narcissa dijo estas palabras secamente, pero Draco pudo constatar que no había una pizca de odio en ellas.
-¿Cómo lo sabes?- pregunto el asombrado ante la perspicacia de su madre.
-Draco, hijo- esta vez Narcissa estiro su mano y la coloco en la rodilla de Draco- soy tu madre, yo te parí. Odiabas a esa chica con toda el alma o por lo menos aparentabas odiarla, durante cinco años tuve que escuchar tu parloteo incesante y tus cartas, contando hasta la manera como se arreglaba la tunica, sin contar todas las cartas de Dumblendore quejándose de tu actitud hacia ella y las detenciones que ambos sufrieron por lanzarse maldiciones en medio de los pasillos del colegio. Tu padre estaba feliz, porque demostrabas según él un verdadero espíritu Malfoy, pero yo en el fondo sabia que era algo más, para mí siempre te gusto, pero no podías conciliar eso con el hecho de que fuese una impura. Yo lo viví en carne propia con mi hermana Andromeda, y déjame decirte que tú tenias los mismos síntomas, era como repetir la historia. De pronto, en sexto año, nada……………..ni una lechuza del colegio con alguna queja…………entonces supuse……o que te habías olvidado de ella o que simplemente estabas con ella. Después con el asunto de Astoria Greengrass y tu vehemente respuesta negándote en redondo a casarte con ella, porque estabas enamorado……….lo tuve por seguro y más aun cuando no quisiste confiarme quien era. Si hubiese sido una sangre pura o por lo menos una mestiza, sin duda me habrías dicho su nombre para intentar un contrato matrimonial o por lo menos presentármela como tu novia.
-Hum, ya veo- Draco levanto una ceja, al parecer no había nada de él que su madre no se preocupase en analizar- ¿Sabes que fui a parar a Azkaban solo por protegerla? Me imagino que me consideraras todo un idiota romántico.
-Draco- entonces Narcissa lo miro con ojos brillantes, de alguna manera estaba orgullosa del hombre en que se había convertido su hijo- Las cosas que has hecho por esa chica no son dignas de un Malfoy………………………en realidad corresponden a lo que haría un verdadero Black. Mi familia tiene esa cualidad…………..damos todo cuando nos enamoramos, nos volvemos como locos, abandonamos cualquier creencia, solo somos fieles a nosotros mismos. Hasta yo pelee con las uñas para casarme con tu padre………..digamos que tu abuela, no veía con buenos ojos a unos extranjeros como los Malfoy´s, a pesar de tener mucho dinero y ser de linaje puro. Estuve a punto de escaparme con él, hasta que tuve la excusa ideal para obligar a mi familia a aceptarlo.
-¿Cuál?- pregunto Draco, era la primera vez que su madre le hablaba con tanta confianza. No podía imaginársela enfrentando a sus padres por amor, pero algo en la mirada de ella, le confirmo que así había sido. Narcissa Malfoy tenia una voluntad de acero.
-Tú- Narcissa le guiño un ojo- Digamos que para ciertas cosas, al parecer, si eres todo un Malfoy, eres tan persistente e impaciente como tu padre. Él se empecino en que me quería de esposa, a la fría y hermosa Narcissa Black, la hija menor de la mejor familia mágica de Inglaterra, la esposa ideal para él. Al principio se que solo fue ambición de su parte, pero luego de un tiempo estábamos enamorados como dos tontos, es difícil resistirse a tu padre, cuando se propone algo siempre lo logra, así que caí redondita en la red. No le costo para nada embarazarme aunque nos veíamos muy poco y en secreto. Por supuesto, tu abuela tuvo que tragarse el orgullo y casarme antes de que se me notara el asunto y pusiera en riesgo el honor familiar.
-Vaya- dijo Draco pasándose una mano por el cabello, un poco azorado por la información-no puedo imaginarme a Lucius saltando paredes para entrar a tu cuarto a escondidas madre.
-Pues imagínatelo porque así sucedieron las cosas-Narcissa ahogo una risita- Tu padre muestra solo lo que los demás quieran que vean de él, en el fondo no es tan malo ni tan estricto ni tan orgulloso. No eres justo con él, a pesar de todo te quiere……….espero que algún día superen sus diferencias.
-Él no va a aceptar a Hermione- dijo Draco lacónico- y eso es suficiente para no hacer las paces con él.
-A ella no la va aceptar, maldecirá todo los días su mala suerte, eso es seguro- confirmo Narcisssa- pero el bebe es diferente. Es un Malfoy y hasta tu padre tiene reticencias para negar la sangre. Cuando llegue el momento, tu hijo y por ende su madre, no tendrán nada que temer de nosotros. Hablare con él y aunque sea a maldiciones, lo convenceré. Si el Señor Tenebroso se hace del poder, hemos decidido desaparecer de Inglaterra, no soportare mas estar bajo la sombra de la oscuridad, pueden irse con nosotros si lo deseas y si ella esta dispuesta a aguantarse el malhumor de tu padre, nos cambiaremos el nombre y nos haremos inencontrables.
-Ya pensaron en todo, ¿no es así?- dijo Draco con sorna.
-No en vano somos Slytherin´s querido. Tu padre lleva años sacando dinero a escondidas del país- confirmo Narcissa- Ante todo la familia, todos estamos en peligro con ese loco en el poder. Supongo entonces que eres doble agente, si esa chica te ha aceptado, dudo que comparta las creencias de sangre de un mortifago, eso me lo temía también. Pero no te quito la razón hijo, el Lord ha hecho de nuestras vidas un infierno y lo odio por ello.
-Gracias Madre, por ser tan receptiva, te tomare la palabra en relación a mi mujer y mi hijo- dijo Draco, levantándose y besándole la frente a modo de despedida- No sabes lo tranquilo que estoy después de haber charlado contigo. Confío en ti.
-Suerte Draco, sea lo que sea que vayas a hacer- dijo Narcissa antes de ver a su hijo saliendo de la terraza. Su corazón se encogió de pronto, su niño estaba en peligro, pero por otro lado, sentía algo inexplicare………….una sensación de felicidad nacía dentro de ella, seria abuela………….no se lo esperaba, todavía era muy joven…………..pero al parecer la vida se abría camino como fuese. Además, ese niño seria una carta segura en caso de que perdiesen. Lucius tendría que aceptarlo como un Malfoy, si Potter llegase a ganar, esa seria la salvación de la familia…………..un Malfoy mestizo. Y Draco había demostrado ser muy astuto, si iba a traicionarlo todo, sin duda tenia un buen plan.
0o0
-Harry- Ron agito el hombre de su amigo que dormía abrazado con su hermana, la molestia de encontrarlos así, a ambos enrollados en esa cama, no había cedido, pero ya había aceptado que estuviesen viviendo juntos sin casarse y además tenia un asunto prioritario que contar, así que se trago el insulto- ¡HARRY!
-¿Qué diablos…………….? Ron- Harry inmediatamente cubrió con una manta a Ginny cubriéndola hasta el cuello, no lo iba a admitir en voz alta, pero le apenaba un poco la situación, sobre todo teniendo en cuenta que sentía que había traicionado la confianza de todos los Weasley´s, pronto debería hablar con Arthur para fijar una fecha de boda, no quería que hubiesen accidentes, como un embarazo y Ginny estuviese expuesta a los reclamos de sus padres y hermanos, ya lo tenia decidido y hasta había comprado el anillo, si salía vivo de esta le propondría matrimonio- ¿Qué pasa?
-La Marca Tenebrosa plateada de Malfoy, esta sobre el Ministerio de Magia, lo tomaron, la batalla ya ha empezado, debemos ir a Hogwarts. Vístanse, los esperare abajo.
-Ginny- Harry le hablo en el oído a su novia- debemos irnos- ella despertó y lo miro aprensiva, él le dio un corto beso en los labios- No te preocupes, todo saldrá bien.
De pronto le dolió la cicatriz y una extraña euforia se apodero de su mente. Imagines iban y venían, confusas, pero logro distinguir un rostro. Y el dolor de pronto hizo irrupción en su corazón, las lagrimas salieron de sus ojos y se tiro en la cama de un tiron, pálido y desesperado. Ginny lo miro asustada, luego de un rato, Harry abrió los ojos y miro a la chica con pánico.
-Voldemort tiene a Hermione- dijo con voz agitada.
0o0
-Mierda- escupió Theodore Nott al recibir un pergamino de una lechuza, era de Pansy, quien le estaba comunicando una noticia muy importante- Draco se pondrá como un loco cuando lo sepa.
Estaban en el ministerio y la lucha había sido corta, lo habían tomado sin mayor dificultad, pero "accidentalmente" habían dejado escapar a algunos aurores, incluido Dawlish y Kingsley, junto con el Primer Ministro Mágico. Cientos de Brujas y magos, trabajadores de ministerio, estaban maniatados en el atrio del edificio, custodiados por un comando de Mortifagos, Draco había dirigido la acción y esta había sido impecable. Le entrego el mando a McNair y camino justo a donde estaba Nott.
-Tengo que hablar contigo a solas- le dijo confidencialmente Theo cuando el mortifago rubio llego hasta él, Draco observo que estaba muy serio y pálido.
-Vayamos a Tintagel, es el punto de reunión, Vincent y Gregory llegaran allí en media hora- dijo Draco y ambos se desaparecieron.
Al llegar a la antigua fortaleza, el cielo estaba negro y las estrellas refulgían, era de madrugada y el mar oscuro chocaba contra los acantilados, furioso, en grandes marejadas que amenazaban con comerse la piedra, la magia se respiraba por el lugar. Ese sitio, situado en la península de Cronwall, era mágico, allí había estado el mago Merlín, asistiendo al nacimiento de su Arturo y ellos había escogido el sitio, porque era uno que Voldemort no pisaría ni en sueños.
Theo lo enfrento todavía cubierto con su mascara plateada y su tunica de mortifago, a Draco no le paso desapercibido la aprensión de su amigo, que sostenía un pergamino en sus manos.
-¿Ha pasado algo?- pregunto Draco.
-Capturaron a Hermione Granger, fue Zabinni, mato a sus padres. Ahora Voldemort la tiene y se la va a llevar a Hogwarts- Theo lo dijo cortante y rápido, como un solo dolor.
Draco sintió su corazón pararse de pronto, la garganta se le seco y sus manos se crisparon. Una lagrima se asomo en sus grises ojos. Ella……………el bebe……………los iban a matar……….estaba seguro de ello. Se volteo para que Theo no lo viese en ese estado de consternación. Luego de un rato hablo con la voz quebrada.
-Iré a Hogwarts a rescatarla, ustedes sigan con el mismo plan. Protejan a Potter, desarticulen la defensa Mortifaga, para que él logre llegar a la serpiente y a Voldemort. Yo ayudare si queda tiempo, pero debes entender que mi prioridad es ella y mi hijo.
-No esperaba menos de ti Draco, todos entenderán- contesto Theo.
-Otra cosa- dijo Draco con un tono de voz vacía y siniestra, lo estaba pensando y esa era una de las posibles opciones, estaba desesperado, pero el destino de ella lo preocupaba. De pronto una pesadilla volvió a su mente como un deja vu, era cierto, al parecer todo se haría realidad, se volteo intempestivamente y encaro a Theo- necesito que me prometas algo…………..
En el acantilado solo se distinguían dos figuras vestidas de negro. El viento era intenso y sus túnicas parecían querer volar con él. Mascaras plateadas ocultaban sus rostros, pero la verdadera mascara la llevaban en el corazón. Más allá de todo, eran amigos, hacia tiempo que había dejado de ser unos niños y en la madurez se habían acercado. Compartían terribles secretos y un acuerdo tácito de apoyarse mutuamente en silencio. El Mortifago más alto, penetraba con su intensa mirada a su compañero, su rostro se contraía en un rictus de dolor.
-Tienes que jurármelo- dijo Draco, con voz ausente. Sentía que lo apuñalaban una y otra vez, el dolor era demasiado intenso y casi no podía respirar de la opresión que tenia en el pecho ¿Cómo era posible? Hermione estaba escondida en Australia ¿Cómo diablos habían llegado hasta ella?
-¿Que debo hacer?- contesto su acompañante, sin estar seguro de querer escuchar las palabras que vendrían a continuación.
-Si llego a morir- Draco hizo una larga pausa- Si ganamos esta guerra y yo desaparezco. Si ella no logra escapar………-el hombre entonces miro hacia el suelo un momento, se coloco ambas manos en las caderas, negó con la cabeza, luego levanto la cara y sus ojos estaban mas fríos que nunca, glaciales pero llenos de lagrimas, el otro mortifago dio un respingo - ……….. Antes de que Voldemort le ponga un dedo encima. MATALA.
0o0
DEJEN REVIEWS
