Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola, gracias a todas. POLARIS II en producción, pronto, lo prometo. A Theo lo veremos en el próximo capitulo………….banda sonora súper apropiada "Dance with the devil" Breaking Benjamin, bájenla, es excelente. Un beso a todos y lo mas importante DEJEN REVIEWs para ver si esta locura de fic va por buen camino.
Capitulo 14 La perspectiva de Hermione.
-Así que por eso los he molestado, ya que considero de que ustedes dos son los únicos capaces de lograr que estos niños recuperen el decoro- la profesora McGonagall estaba enfurecida, después de casi 16 años de paz y quietud en Hogwarts, mejor dicho paz y quietud entre las casas de Griffyndor y Slytherin, de nuevo la guerra comenzaba…………….esta vez personificada por dos chicos que habían logrado lo que nunca antes, que tuviese que llamar a los padres para lograr la disciplina. Ante ella estaban Draco Malfoy y Hermione Granger, ambos sentados uno al lado del otro, sin mirarse, prestándole atención de manera educada, inmóviles, sin reflejar los demonios interiores que se retorcían en sus mentes.
-Profesora- dijo la chica alta de 15 años que estaba sentada a un lado del escritorio del director. Era muy bonita, pero debido a que tenía una estatura muy superior a la media de las chicas de su edad y era muy delgada, lucia algo desgarbada. Su cabello usualmente era castaño claro, largo y liso hasta la espalda, pero ese día estaba de un furioso verde menta y su cara estaba cubierta con unas manchas púrpuras que sin duda señalaban que sufría fiebre de Dragón- le juro ………………..que la culpa de todo la tiene esta serpiente asquerosa que esta a mi lado.
-Srta. Weasley, no aceptamos ese tipo de comentarios despectivos- dijo la profesora McGonagall, la niña se encogió en su silla ante la mirada severa de la directora- solo por eso debería considerar su expulsión. El odio entre casas es asunto olvidado en este colegio.
-Disculpe profesora- la voz de Rose era ahogada, estaba apenada y su madre le dirigía una mirada reprobatoria ante su conducta, sin embargo no era de las que se mordía la lengua para hacer algún comentario, así que lo soltó sin ni siquiera pensarlo bien- pero lo de asquerosa serpiente no tiene que ver nada con su casa. Él seria igualmente un reptil aunque fuese Puff.
Draco no pudo ahogar la carcajada ante el comentario ingenioso de la chica. Estaba allí sentado al lado de la culpable de todos sus pesares, tratando de mantener la compostura, bastante inquieto y nervioso y esa chiquilla……………..lo había sacado por un instante de sus dolorosos recuerdos.
-No, no Weasley- dijo el chico que estaba a su lado, quien con sus ojos grises fulminaba con la mirada a su compañera de año, tenia catorce años pero cursaba quinto en Hogwarts debido a que había ingresado con diez y no con once años al colegio. Inexplicablemente, el registro seleccionador lo había llamado antes, dejando a su padre sumamente orgulloso de él. Sin embargo tanta adoración de su parte iba a ir a pique, ya que había ocasionado tal disturbio en el colegio que estaba amenazado de expulsión. Curiosamente lucia un color de pelo y unas manchas púrpuras iguales a las de la chica- a quien se le ocurre lanzarme un cubreobjetos con virus de fiebre de dragón en la cara. ¿Es que no sabias lo que era?
-Si tú no le hubieses lanzado una maldición reductora, no estaríamos en esto- grito la chica molesta - además ……………..tú si sabias que tenia fiebre de dragón, mala suerte para ti que el viento no jugo a tu favor. Malfoy.
-Eres insoportable- grito el chico poniéndose de pie. La chica lo siguió y se coloco frente a él para nada intimidada.
Draco Malfoy y Hermione Granger giraban la cabeza alternativamente escuchando a los dos chicos insultándose. Había algo tan familiar y nostálgico en eso………..los dos estaban recordando exactamente su pasado en común. Insultos……..insultos……..mas insultos…………ataques mutuos …………luego besos desesperados, caricias frenéticas………..y finalmente ………..sexo salvaje. Hermione se ruborizo y meneo la cabeza intentando sacarse esos pensamientos de la cabeza.
-Tú eres un patan- le grito ella- un imbecil, idiota, creído………y te advierto que si me pones una mano encima……yo te juro que….
-Rosie……………cierra la boca- escupió Scorpius molesto, Draco y Hermione miraron desconcertados al chico, ¿Rosie? ¿No que ellos no se soportaban? ¿Porque tanta familiaridad? Scor se azoro de inmediato al sentirse descubierto, en realidad no quería que nadie supiese que era exactamente lo que había provocado todo………………….La verdad era que desde el primer día de clases……………..había sentido una atracción inevitable hacia ella………increíble pero cierto………a pesar de que su padre siempre le había advertido que los Weasley´s y los Malfoy´s eran enemigos naturales, de alguna forma……..se sintió atraído por esa chica alta y delgada, con un montón de pecas en su cara, que siempre tenia una sonrisa pintada en el rostro y sorprendentemente el sentimiento era mutuo.
Rose de manera inocente en tercer año había empezado a coquetear con él y el chico se hacia el desentendido, no quería tener problemas con su padre, aunque ella le gustaba, solo atino en hacerse el estupido en las clases que compartían para pasar ratos a solas con ella, en donde Rose lo ayudaba con los deberes. El asunto siguió en cuarto y en quinto año. Y como Scorpios era un Malfoy, aunque a veces no lo pareciese, simplemente le había robado un beso un día, aunque eran solo amigos y la chica simplemente enfureció, lanzándole un cubreobjetos que tenia partículas liofilizadas de virus fiebre de dragón, que iban a examinar en su clase de enfermedades mágicas con la Sra. Pomfrey. Le habían asignado el trabajo porque ella era la mas responsable de su grupo, en realidad no había peligro de muerte con el contagio, pues recientemente se había descubierto la cura, pero pasarían por lo menos dos semanas en tratamiento aislados en San Mungo antes de que contagiaran a mas nadie.
-Si tú no te hubieses atrevido a………..- de pronto Rose paro de gritar………….Scorpius le guiño un ojo y disimuladamente se puso un dedo en los labios, ella resoplo indignada pero el niño rico tenia razón……………….no iba a decir y mucho menos delante de su madre y de la profesora McGonagall que Scorpius Malfoy la había besado…………….no, eso era algo privado………..muy privado………….solo se lo contaría a Victoire, a Lily, a Lucy, a Molly y a Dominique. Consejo urgente de primas Weasley, tenia que encontrarle la explicación a tanto revuelo que tenia en el estomago por el chico.
Los dos chicos volvieron a sus puestos y miraron a los dos magos que estaban incómodamente sentados frente a ellos. Draco Malfoy y Hermione Granger no se había dirigido la palabra desde que habían llegado, los dos estaban tensos como una cuerda de arco y Rose podía jurar que se lanzaban furiosas miradas intermitentemente, sin que el otro se diera cuenta. Según las historias que había escuchado de su padre y de sus tíos, Draco Malfoy detestaba a su madre y viceversa. Por eso no había revelado en todos sus años de colegio, que era amiga de Scorpius Malfoy. De seguro la despellejarían viva en su casa.
Pero a pesar de las caras descompuestas, el señor Malfoy se comportaba como todo un caballero con su madre, la había hecho entrar primero a la dirección, cediéndole el paso y luego le había jalado la silla para que se sentara.
Hermione Granger estaba vestida con una tunica azul y un gran medallón de oro en su pecho señalaba su estatus dentro del Ministerio de Magia, era la consejera legal del Departamento de regulación de criaturas mágicas, llevaba el cabello castaño oscuro recogido en un sobrio moño y usaba anteojos de montura oscura, sin embargo su piel era perfecta, blanca como el alabastro y sus labios color cereza solo llevaban una capa de brillo sobre estos. Era muy atractiva y destellaba un aura serena, Scorpios la miro un rato y observo a Rose, ella definitivamente no se parecía a su madre, Rose tenia una personalidad arrolladora como un huracán, cualquier cosa menos serena y era poseedora de un genio de mil demonios, respondona, excepcionalmente inteligente y sobre todo era una chica atlética, era una de las mejores cazadoras en el equipo de Quidditch, todo el mundo comentaba que era la viva imagen de su padre Ron, lo cual era muy gracioso, puesto que todos los Weasley´s eran pelirrojos y Rose tenia el cabello de un castaño muy claro casi rubio. Además la madre de Rose tenia unas facciones armónicas, con ojos color miel grandes y expresivos, una nariz respingona y unos labios llenos, bajo la tunica se podía entrever que tenia una curvilínea figura, era suave, femenina y mucho mas baja que su hija. Scor volvió el rostro para mirar a Rose. Las facciones de Rose eran tan finas como las suyas, podía apostar que tenían hasta la misma forma de la nariz, aguileña y era muy alta y delgada, pero a él le gustaba así, aunque pareciese un saco de huesos. Si no fuese por el color de cabello y los ojos hasta podían ser familia, eran casi de la misma estatura, tenían la misma nariz y el mismo físico desgarbado.
-Por eso mismo es que los he llamado, no puedo con estos dos, en general no dan problemas en el colegio, pero últimamente les dio un ataque o algo así, no logro entender, están como locos hechizándose y gastándose bromas- dijo la profesora McGonagall- en general son cosas sin importancias, pero esto fue el colmo- la anciana directora se tomo el té apresuradamente.
-Scorpius- dijo Draco Malfoy intentando no mirar de nuevo a Hermione. ¡Diablos! Es que ni siquiera los años y la distancia podían apaciguar el remolino sentimental que tenia cada vez que estaba cerca de ella. Quería salir de allí inmediatamente, para alejar los fantasmas del pasado- ¿Le provocaste algún daño físico a la Srta. Weasley?
-No padre, jamás haría algo así- Scorpius le lanzo una lánguida mirada a la niña. Y Rose indignada se acomodo en la silla dándole la espalda- Tú me has dicho que a las chicas jamás las golpeas aunque ellas se pongan caprichosas y majaderas.
-Imposible- bufo Hermione y miro al chico con interés, este era el vivo retrato de Draco a su edad - ¿En serio tu padre te dijo eso? No me lo puedo creer.
-Sra. Granger- dijo Draco sin mirar a Hermione- creo que he madurado un poco. Ya no soy el niño perverso que solía ser.
-Sra. Weasley- contesto Hermione- mi apellido es Weasley, por si lo olvidaste.
-Para mi siempre serás Hermione Granger- dijo Draco arrastrando las palabras dirigiéndole una intensa mirada a la mujer que le hizo estremecer todos los cimientos en donde estaba afianzada su fuerza de voluntad, Hermione le retiro la mirada, de nuevo se sentía culpable, furiosa y algo mas a lo que definitivamente no quería darle un nombre- y te repito no soy el mismo idiota de antes.
-Quisiera creerlo- dijo Hermione en voz baja, y Draco se tenso aun mas al escucharla, desvio la mirada a la niña que estaba frente a él.................quizas........su niña.
Draco observo a la chica y de nuevo su corazón empezó a palpitar, no la veía desde hace mas de cinco años, cuando ella había tenido un accidente grave, era una chica hermosa, aunque solo había heredado de Hermione su extraño color en los labios, rojo como las cerezas maduras, de resto era totalmente diferente a su madre, la chica era alta, flaca y desgarbada, igual que él cuando tenia su edad. Cuando sucedió el accidente, salio publicado en la prensa mágica, la chica se había caído desde el techo de la tienda de su padre en el Callejón Diagon, fracturándose el cráneo, estaba tan enfurecido con Ron Weasley por idiota, que lo quería matar con sus propias manos. ¿Quien en su sano juicio deja que una chiquilla de 9 años jugase en el techo de una construcción? Se volvio loco de dolor solo de pensar que podia haber muerto. Ante tanta preocupación no pudo evitar la tentación de ir a San Mungo, por supuesto fue de noche cuando no había nadie de la familia allí. Logro convencer a las enfermeras de la unidad de cuidados críticos, con el mismo cuento de siempre, que la chica era su hija no reconocida y la acompaño un rato mientras dormía, se cercioro de que todo estaba bien y mientras miraba su rostro, la culpa de nuevo hizo mella en su corazón y tomo la decisión. Al volver a su mansión, contacto a sus abogados, quienes sobornaron al personal del Hospital para tomar una muestra de sangre a escondidas. La había enviado a un laboratorio muggle especializado en casos de paternidad, junto con la suya. Cuando llego el sobre, estuvo todo el día con el resultado en sus manos, encerrado en la biblioteca de su casa. No tuvo el valor de leerlo, tenia miedo……………….demasiado miedo………….de ambas posibilidades. Si era su hija, jamás se lo podría perdonar a él por imbecil ni a Hermione Granger por no haberle dicho nada y quitarle la oportunidad de disfrutar de la infancia de la niña, y si no lo era………..la desilusión seria monumental. Ante tanta indecisión, decidió arreglar su testamento y nunca enterarse del asunto, por lo menos vivo……………después de muerto ya nada importaría.
-Bien- dijo la profesora McGonagall- espero que se encarguen de estos alborotadores en sus casas, puesto que además de las dos semanas en San Mungo, los voy a expulsar por un mes completo. Sus deberes les llegaran a ambos vía lechuza, para que no se atrasen.
-Scorpius tienes prohibido la TV, los juegos de video y el internet- dijo Draco serio. Después de liberarse de la autoridad de Lucius Malfoy, lo primero que había hecho fue dotar su casa de todas las comodidades del mundo muggle moderno, a él………….le sobraba el dinero. Y por supuesto eso incluía, coches caros, televisores inmensos y consolas de juegos para él y su niño. Hermione no salía de su estupefacción con el comentario. ¿TV? ¿Internet? ¿Qué diablos había pasado con Malfoy?- no tocaras tu escoba hasta el verano.
-Pero papa….- gimió Scorpios- no es justo.
-Y estoy esperando para que te disculpes con la Srta Weasley y su madre- dijo Draco con un dejo de amargura, primero muerto que llamar a Hermione Sra. Weasley.
El chico se levanto y le ofreció la mano a la chica, que lo miraba con resentimiento.
-Perdóname- dijo Scorpios- Paz.
Rose lo dudo por un segundo y le dio la mano al chico. Scorpius se giro y miro a la madre de Rose.
- Lo siento mucho, no volverá a suceder, prometo jamás dañar a Weasley, aunque ella sea una insoportable mandona- la jovencita resoplo ante el comentario, Draco lo miro como si fuese asesinarlo, Scorpius lo miro suplicante- es verdad papa, ella es mandona y controladora, siempre me dice lo que tengo que hacer en las clases de pociones, lleva mi paciencia al limite.
-Al parecer es igual que su madre- de nuevo Draco lanzo la puya, pero Hermione lo ignoro- Merlín se apiade de nosotros, si Granger no se sale con la suya.
-Si claro- bufo Hermione- fíjate de lo que hablas y te diré de lo que careces.
-Yo siempre he aceptado que soy insufrible- respondió Draco.
-Yo no soy mandona, ma- dijo Rose- y si S……..Malfoy no fuese tan torpe en pociones yo no tendría que darle instrucciones para que no vuele el salón de clases en mil pedazos.
-¿Son compañeros en pociones?- pregunto Draco sorprendido. ¿Scor necesitaba un compañero en la clase de pociones? Bastante raro.
-Desde el primer año- respondió Scor- y ella no me deja en paz hasta que entregue nuestros deberes. Soy su elfo domestico.
-Es que eres muy lento- resoplo Rose- además ese fue el trato, tú escribes y yo preparo la poción.
-Esta bien, no te negare que Rose es mandona- dijo Hermione de manera amable. El chico era igual a Draco, pero al parecer muchísimo mas educado, tuvo que admitir que le caía bien, sentía que realmente los chicos no habían intentado hacerse daño intencionalmente. Sin embargo no le gustaba la posibilidad de que fuesen amigos, pero ya hablaría con Rose mas adelante. A diferencia de su padre, Scorpius solo parecía un niño travieso, no la perversidad personificada, como Draco Malfoy a esa edad, pero mejor seria que no surgiera ninguna amistad entre los dos- seria bueno que intentaran llevársela mejor………..son compañeros de estudios. Las riñas nunca dejan nada bueno- luego miro a Rose- Rosie estoy esperando a que te disculpes.
-Lo siento- dijo la chica mirando hacia el suelo
-Entonces hemos terminado- dijo la profesora Mc Gonagall. Todos se levantaron y Draco simplemente se despidió con un mustio "Adiós" y una inclinación de cabeza, luego los dos chicos salieron y dejaron a las dos mujeres solas.
-Siéntate Hermione- dijo la profesora McGonagall al ver que su ex alumna y mejor amiga se disponía a irse- tomate un té. Se que esto debe ser difícil para ti. Malfoy y tú no eran los mejores amigos en este colegio……..además de….
-Ni que lo digas Minerva- dijo Hermione intentando deshacerse de todo la marea emocional que tenia respecto a Draco Malfoy - no tienes la mas minima idea.
-¿Cuándo le vas a decir a Rose que no es hija de Ron Weasley?- comento la profesora McGonagall.
-¿Cómo sabe usted eso?- Hermione miro con asombro a su antigua directora.
-Ron Weasley me lo dijo cuando la chica entro al colegio- dijo Minerva- simplemente llego un día y se desahogo conmigo- Hermione la miro con consternación- No, no niña, no te preocupes, él no sufre por ello, para Ron ella es su hija, solo le preocupa que algún día la verdad salga a relucir, simplemente me advirtió que la protegiese. La he visto crecer y tengo una idea aproximada de quien es su padre…aunque tú no quieras confirmarlo…………es su vivo retrato. Pero no te preocupes, Ron y yo no comentamos nada sobre el padre......él no soporta que se mencione ese nombre en su presencia.
-Profesora- dijo Hermione tomándose su taza de te, intentando tranquilizarse- la paternidad de Rose es un tema del cual no me gusta hablar
-¿Por qué?- dijo la profesora McGonagall- el padre y la niña tienen derecho a saberlo después de tantos años. Yo estoy segura de quien es, jamás me equivoco con estas cosas, independientemente de lo que ese hombre haya hecho………..es el padre de tu hija. Si hay algo que he aprendido durante todos estos años es que la verdad, tarde o temprano sale a relucir.
-Simplemente dejémoslo como esta- comento Hermione. Jamás admitiría ni bajo tortura que ni siquiera ella misma sabia quien era el padre de Rose. Sabia que la profesora Mcgonagall se refería a Theodore, era cierto, la chica era alta, atlética, con la misma forma de sus ojos y con el cabello castaño como él, podría buscar mas parecidos hasta volverse loca, pero también sus facciones eran tan finas como las de Draco y ese carácter endemoniado y orgulloso que tenia, era muy parecido a el de un Malfoy. Y seguiría buscando parecidos entre los dos hombres y su Rose y sin duda los hallaría, eran cosas circunstanciales, nada a que sujetarse y por eso ella no se devanaba los sesos en eso. No se avergonzaría jamás, puesto que estaba segura que su bebe había sido concebido por amor, pero nunca expondría a ella y a la niña al escarnio publico. Esa era su increíble historia de amor, algo que solo ella entendía, puesto que ella era la que lo había sentido en carne propia y si ellos no lo supieron comprender………..que esperaría de los demás. Caso cerrado, no se hablaría más del tema. Ron creia que Rose era de Malfoy por muy buenas razones y Minerva juraba que era hija de Theodore Nott, por otras buenas razones, que siguieran con sus teorias.
Mientras caminaba por los pasillos dirigiéndose a la salida del colegio, de pronto se vio atrapada por una mano que tomo su brazo y sin brusquedad la jalo hacia un armario vacío de escobas. Inmediatamente la puerta se cerró y la mano aflojo en su agarre. Hermione miro en la oscuridad y solo percibió el destello de un cabello muy rubio.
-Déjame salir de aquí-dijo ella con firmeza- ya no tenemos dieciséis años por Merlín. Estamos algo creciditos para estar escondiéndonos en un armario Malfoy.
-¿Esa chica es mi hija?- pregunto Draco Malfoy con fiereza- dímelo ¿es mía? Lo quiero escuchar de tu boca y de nadie más.
-A estas alturas, es una completa estupidez- contesto Hermione, no quería hablar del tema y era un hecho, ¿Por qué demonios Malfoy estaba tan seguro de algo que ni siquiera ella podría aclarar con exactitud? Él sabia mejor que nadie que ella no tenía la respuesta a esa pregunta ¿Por qué demonios todo el mundo pensaba que las mujeres sabían quienes eran los padres de sus hijos? De seguro había más de una por ahí que le había pasado lo mismo que a ella.
Ademas que de un tiempo a la fecha ni ella estaba segura de querer saber quien era el padre. No había sido una puta, aunque lo pareciese, simplemente sucedió……………….fue amor…………..no pudo evitarlo……………..fue su manera de decir adiós, de ponerle fin a la situación mas escabrosa jamás vivida por alguien, termino con todo para no dañar a mas nadie, pero el asunto se complico mas allá de lo imaginable, fue demasiada la intensidad de todo el momento, ella no tuvo tiempo para pensar en precauciones ni nada por el estilo, estaba herida, torturada y sucedió……………se embarazo, de la manera mas ilógica posible, en el peor momento. Algo que pudo suceder aisladamente con cualquiera de los dos, cuando fue novia de uno para después terminar acostándose con el otro por despecho, por venganza y luego porque no podía respirar sin él. En ese tiempo, no hubiese habido ninguna duda acerca de la paternidad. Pero no, se preño al final, cuando no tenia nada y lo tuvo todo con ambos
- ¿Para que quieres saberlo? ¿De que serviría? ¿Es que acaso te importa? Tenemos vidas separadas Malfoy……….familias. Para que quieres de nuevo destruir mi felicidad.
Draco sintió como si lo estuviesen apuñaleando. Sus ojos se acostumbraban a la oscuridad y podía ver a esa mujer joven que estaba pegada al muro, mirándolo con aprensión. Sin poder evitarlo se acerco a su cuerpo y se pego a ella. Coloco ambas manos a sus lados, pegadas en el muro, su respiración se agito y la de Hermione también. Hay algunas cosas que nunca cambian, pensó Draco amargamente, y la enorme y destructiva atracción sexual entre ambos era una de esas.
-Aunque no lo creas Granger- dijo él con su voz ronca, Hermione sintió como todo los vellos de su espalda se erizaban solo de escucharlo- hubo un momento en mi vida donde me importo seriamente tu felicidad.
Hermione abrió la boca asombrada, ¿A que venia todo eso después de tantos años? En la oscuridad podía ver la mirada anhelante que el alto hombre rubio le dirigía.
-Por Dios Malfoy- dijo ella intentando salir de esa trampa, lo que hizo que Draco la sujetara por la cintura- No puedo creer que después de tantos años, pienses que me voy a tragar tus mentiras. Es tarde, lo sabias……….lo echaste todo a perder.
-¿Estas enamorada de Weasley?- pregunto él.
-No voy ni siquiera a considerar esa pregunta- dijo ella intentando recuperar el aliento, sentia su cuerpo junto al suyo, llenándolo de calor- estoy casada por un buen motivo al igual que tú te casaste con Astoria Greengrass.
-Yo me case obligado con Astoria- dijo Draco- si tú hubieses estado allí, otra seria la historia. Pero te fuiste, acaso lo olvidas y lo peor te fuiste……………..llevando dentro de ti un bebe que pudo haber sido mío. ¿Cómo diablos quieres que no me sienta más miserable ahora de lo que fui en ese entonces?
-No vengas a decirme que ibas a enfrentarte a tu padre por mi- le grito ella con rabia- eso no se lo cree ni tú mismo.
-Tú no tienes ni idea de lo que hubiese hecho por ti, de lo que hice por ti- le grito Draco- lo que incluso ahora estaría dispuesto a hacer por ti. Perdonaría todo …………..hasta lo imperdonable. Lo hice una vez y estoy dispuesto a hacerlo de nuevo. Incluso si la niña no es mía.
-¿Qué me quieres decir?- dijo ella sintiendo de nuevo temor. ¿Por qué diablos siempre llegaba Draco Malfoy a trastornarle la existencia? ¿A hacerla dudar de todo, incluso sus propios sentimientos?
-Creo que estoy siendo bastante obvio no crees- de pronto Hermione sintió sobre su cara la respiración de él, por un instante Draco rozo sus labios pero ella aparto su cara, sin embargo empezó a temblar descontroladamente, Draco simplemente le tomo una mano y le beso el dorso de la muñeca suavemente. Inhalo su olor y gruño, él cerro los ojos por un instante, ¡Dioses! había esperado tantos años para volver a sentir su piel contra la suya. Hermione sintió el calor de esa caricia hasta los más recónditos rincones de su alma. Draco enlazo sus dedos con los de ella. Hermione asustada aparto su mano con brusquedad y sintió su corazón estrujarse. Draco no insistió y se alejo un poco, pero igual la sujetaba con fuerza, sus manos se clavaban en su cintura.
-Las cosas son diferentes Malfoy- dijo ella tratando de recuperar su dignidad- ya yo no soy la chiquilla tonta que se dejo envolver por ti. Nunca más.
-No- dijo él con la voz ronca- ahora eres una mujer adulta que estoy seguro que siente lo mismo que yo en este momento. Aunque te lo sigas negando una y otra vez en esa cabecita adorable pero dura como una piedra que tienes. Tienes razón, esto es una locura………que estemos hablando de esto… igual no debo pero quiero. Y se que te pasa lo mismo.
-Tú no puedes saber lo que hay en mi corazón- dijo ella, Draco la soltó bruscamente.
Ella seguía temblando.
-No, pero tengo una idea aproximada- dijo él con furia contenida- me lo dicen tus ojos y me lo confirma tu cuerpo que se estremece cuando te toco, exactamente igual a las ultimas veces que te tuve, cuando verdaderamente hicimos el amor y no fue solamente sexo, cuando gemías por mi en mi oído, cuando me besabas como si quisieras perder la razón en mi boca.
-Nunca entendiste, cierto- dijo ella con desprecio, ¿Cómo olvidar? Esa locura que se apodero de ella y le arruino su vida- jamás comprendiste que lo nuestro………….es un imposible. Ahora mas que nunca.
- No te obligare a nada, ya no soy ese patan- dijo Draco- si andas con Weasley, sin duda lo quieres, no tengo problemas con eso, no te obligare a engañar a nadie, ya no soy tan despreciable. Me aguante a Theo, pero no hare nunca más el papel del cabron contigo. Tú estas con Weasley´s porque quieres y lo respeto, no interferiré esta vez, si eres feliz con él, sigue feliz, hace tiempo que aprendí a no ser egoísta respecto a ti. Siempre haces lo que te da la gana, bien por ti, pero no fui el único que jugo con fuego, tú lo hiciste también, hiriéndome de muerte en le proceso, debería odiarte pero no lo hago. No mas venganzas, no mas injurias, no mas oscuridad entre nosotros. Pero igual no lo acepto, que estés con otro, ahora tengo el coraje suficiente para decirlo por los dos.
-¿Qué?- pregunto ella secamente- ¿Qué puedes decir a estas alturas de la vida en mi nombre y el tuyo?
Draco la miro intensamente, aun en la oscuridad, ella pudo ver esa salvaje mirada llena de sentimientos.
-Por favor- dijo ella en un susurro, su corazón empezó a palpitar desbocado al presumir lo que el hombre estaba a punto de decirle. Habían cosas que simplemente no querías escuchar nunca en la vida, para no atormentarte con ellas, pensando en lo que pudo ser y no fue- no lo digas………………..por Dios no lo hagas. Déjame vivir en paz.
- Todavía te quiero- dijo él con toda la intensidad de la que fue capaz, ella gimió y cerro los ojos intentando reprimir las lagrimas, bajo su cabeza derrotada- eso es lo que quiero decirte, que siempre te quise, que estoy loco por ti ahora y siempre, que fui un imbecil que no se dio cuenta hasta muy tarde del significado de lo que sentíamos, que estoy seguro que me quisiste también, al igual que amaste alguna vez a Theodore Nott y que fue por amor que me dejaste libre. Porque sabias que yo jamás tendría la fuerza de voluntad de compartirte con nadie. Y te juro, Hermione Granger………..cuida tu lengua…………guarda bien tus palabras…………porque el día que me lo digas de vuelta, que te confieses conmigo, cuando tus labios pronuncien aquello que sientes y nunca me dijiste, no habrá poder humano o sobrehumano en este mundo capaz de alejarte de mi de nuevo aun a costa de mi propia vida.
-No quiero a tu hijo cerca de la mía- le espeto Hermione.
-No te preocupes- le dijo Draco- mientras no se aclare el asunto, no dejare que Scor se encariñe con su hermana, para que después tú vengas a joderlo todo como siempre.
Draco abrió la puerta del armario y salio rápidamente de allí, maldiciendo por lo bajo. Hermione golpeo su cabeza contra el muro, cerro los ojos y lloro como nunca en su vida lo había hecho.
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Sexto año.
La monotonía de un día de clases es algo que el común de los chicos mortales tiene que aprender a soportar. La adolescencia es difícil, sobre todo si tienes que compartirla con un montón de gente que esta en la misma situación que tú. Solos, sin familia, encerrados en un castillo, por mucha magia alrededor que haya, a veces tienes que hacer verdaderos esfuerzos para no enloquecer. Las hormonas hacen lo suyo, la imaginación otro tanto, pero realmente todo el mundo termina haciendo lo mas fácil y lo mas peligroso, enredarse con otro que este tan desesperado como tú de demostrarse algo.
-Herms- dijo Ron Weasley atragantándose con la comida- pásame la salsa de arandanos.
Hermione estaba bastante distraída en ese momento, intentaba acallar todas las voces en su cabeza, que le decían que se estaba metiendo en un problema de proporciones inimaginables, leyendo un libro de Dickens, Grandes Esperanzas.
-Hermione- volvió a llamar Ron y ella no contesto. Harry le paso el recipiente de la salsa de arandanos al chico pelirrojo que parecía algo desesperado y puso su atención en su amiga.
-Me leí ese libro hace años- le dijo Harry- en la primaria muggle a donde iba. ¿Verdad que Dickens es especial? siempre me identifique con Oliver Twist- Harry sonrío ampliamente y Hermione al escucharlo levanto la mirada y le devolvió la sonrisa. Harry, sin duda era algo diferente, era su hermano. Una clase de amor tan especial que nunca la dañaría, de eso estaba segura…………..a diferencia de Theodore.
-No Harry- dijo ella- Tú eres Oliver Twist. Siempre lo serás, dentro de ti, debajo de toda esa armadura que intentas echarte encima y tu mal humor, hay un niño ocurrente y pendenciero luchando por salir.
-Mas bien luchando por sobrevivir- dijo Harry, observo a todos los Griffyndor´s de su mesa, literalmente apuñaleando la comida, en apariencia ajenos del peligro que se cernía sobre sus cabezas…………….. Voldemort.
La cena de Hallowen estaba espectacular, ese año, no hubo baile, pero no le importaba, odiaba los bailes porque tenía dos pies izquierdos. Curioso, el niño-que-vivió le tenía miedo a un vals.
-¿Qué te pasa?- dijo Harry en voz baja, en su oído, luego le dio un abrazo y un beso en la mejilla- Todavía estas triste por Nott.
-No nada de eso- mintió Hermione- solo estoy un poco cansada.
-Tienes unas ojeras horrorosas Hermione Granger- dijo Harry- deberías dormir mejor.
Si, como eso fuese posible, se dijo mentalmente Hermione, si no estaba con Malfoy estaba llorando sola en el baño durante las noches. Aunque la ultima vez decidió que no iba a llorar mas sobre la poción derramada. Lo hecho hecho estaba y viviría con ello toda su vida.
-Te prometo que dormiré mejor- le prometió ella intentando sonar animada- por cierto, el profesor Slughorm va a hacer una fiesta de navidad en su despacho, deberías invitar a alguien. Hum, por ejemplo a …………¿Ginny?
-No hables tonterías Hermione- comento Harry mirando de soslayo a Ginny Weasley quien estaba hablando muy juntita con Dean Thomas, de pronto ella agito de manera muy coqueta su largo cabello rojo y varios chicos dirigieron su hambrienta mirada hacia ella, Harry sintió el abrazador peso de los celos en su estomago. ¿Cuándo diablos ella se había puesto tan bonita y él no se había dado cuenta sino hasta hace unos meses? Potter contrólate, Ginny es casi como tu hermana. Peor, es la hermana de Ron- ella tiene novio y supongo que ira con él. Además yo odio ese tipo de reuniones.
-¿A ti te gusta Ginny?- a Hermione no se le había pasado por alto el tono desconsolado de Harry.
-No, claro que no- mintió Harry un poco nervioso- eso seria tan imposible como si a ti te gustase Malfoy- Hermione se tenso de inmediato, Harry río de buena gana al ver la cara de tragedia de su amiga, la cual interpreto erróneamente-bueno, creo que nada es mas imposible que eso.
-Si, seria una locura- dijo quedamente Hermione, apretando sus manos hasta hacerse sangre con las uñas.
-Nos vemos en la sala común- dijo Harry.
-Llegare tarde, esta noche me toca ayudar a la profesora Vector a corregir unos exámenes- mintió Hermione. Esa siempre era su excusa si los chicos se ponían insistentes sobre sus ocupaciones nocturnas, ya que nadie en su sano juicio iría a buscarla en la apartada torre en donde vivía la irascible profesora, conocida por ser la ermitaña mas famosa de Hogwarts, no salía de allí ni para comer.
-Debería pagarte un sueldo- le contesto Harry colocándose su mochila en el hombro- eres prácticamente su esclava.
-Si, se lo propondré hoy- le contesto Hermione, intentado esbozar una sonrisa.
A las 10 de la noche, estaba acercándose a un aula abandonada del séptimo piso, en el ala oeste del castillo, la mas solitaria del colegio. Saco su varita y pronuncio el hechizo.
-Alhomora- la puerta se abrió y ella entro. Antes de decir nada, se quito la tunica del uniforme y se desabrocho la corbata, se sentía incomoda con tanta ropa encima. De pronto tuvo frío. La estancia era amplia, con desnudos muros de piedra sin nada de decoración, algunos pupitres y mesas en un rincón, vio el fuego encendido de la chimenea, una alfombra de piel de armiño frente a esta y un diván. Una mano la sujeto por el abdomen y la pego a un cuerpo que era decididamente masculino. De nuevo todos sus sentidos se alteraron.
-Tardaste mucho- la voz de Draco le llego justo a su oído.
-Tenia cosas que hacer antes- dijo ella, colocando su mano sobre la de él.
-No creo que mejores que estar conmigo- dijo él hundiendo su nariz en el cabello de ella, deleitándose con el aroma a jazmín de este.
-Quizás- contesto en un susurro Hermione, él giro su cuerpo, sus caras chocaron y él intento besarla, ella desvío su rostro y él bufo exasperado.
-Me lo prometiste- dijo ella con los ojos cerrados- no en los labios.
-Esta bien- dijo él vencido- entonces besare todo lo demás- seguidamente fue hasta su cuello, depositando suaves besos en él, sus manos empezaron a desabrochar uno a uno los botones de su blusa, hasta que termino de abrirla por completo. Se separo de ella un instante para observarla y le rodó la prenda por sus hombros, ella le saco la camisa por la cabeza, Draco entonces volvió a su cuello, acariciándolo con la lengua, ella apoyo sus manos en sus hombros. Draco quito el seguro del sujetador y se lo quito. Ella sintió sus manos contra su espalda desnuda, acariciándola suavemente, dejando un sendero de fuego en su piel. Cerró los ojos extasiada, culpable también, pero increíblemente derretida por el contacto de él sobre ella. Se pego a su pecho desnudo y sus pezones se endurecieron, Draco lo sintió y sonrío. Caminaron pegados uno a otro y se acostaron en el piso, sobre la alfombra de piel frente a la chimenea. Hermione lo miro al rostro, mientras él la observaba con una expresión hambrienta en su cara, las llamas se reflejaban en sus ojos grises. Draco estaba apoyado sobre su codo, casi encima de ella, admirándola…………….su dedo paseo juguetón entre sus senos y luego se inclino para besar su cuello de nuevo, bajo por su escote y atrapo uno de sus pezones con su boca, chapándolo y mordiéndolo. Mientras, con sus manos se deshacía de la falda y las bragas de la chica. Hermione arqueo la espalda y echo su cabeza para atrás. No tenia palabras con que describir lo que sentía, era fuego y mas fuego sobre ella. Draco abandono sus pechos y bajo por su abdomen, metió por un momento su lengua en su ombligo y la chica se estremeció.
-¿Quieres que te bese………..allá abajo?- pregunto él mientras acariciaba con movimientos circulares su bajo vientre, con la cabeza apoyada en su abdomen.
Hermione se incorporo apoyándose en sus codos. No había entendido bien la pregunta, o ¿si?
-¿Qué tan abajo?- pregunto ella un poco azorada, pero expectante, Draco mordió su vientre y se río.
-Muy abajo Granger- sin que ella pudiese evitarlo, le separo las piernas con rapidez y tomo su sexo con su boca, chupando, lamiendo y mordiendo su centro. Hermione empezó a respirar agitadamente, intento apartarse pero Draco la sujeto de las caderas con fuerza, solo veía la cabeza del chico hundida en sus partes privadas, al parecer abajo quería literalmente decir abajo.
-¿Qué demonios ……………- la pregunta quedo en el aire. Ella de pronto sintió como algo ardiente nacía de su interior y se concentraba en ese punto donde él la estaba acariciando sin ningún tipo de piedad, empezó a gemir descontroladamente, jamás le habían hecho algo así, era increíble- Oh……..por favor……….no- inconscientemente entonces tomo la cabeza de Draco con una mano y lo acerco mas a ella.
El clímax llego a ella como una marea furiosa, todo su cuerpo se elevo y Hermione cayo de espaldas sobre la piel de armiño que cubría el piso, con la boca abierta, retorciéndose de placer. Draco salio de su hemisferio sur, con una sonrisa…………escucharla gemir era música para sus oídos, se aplasto encima de ella. Hermione estaba sudada y enrojecida.
-No me advertiste que……..- dijo ella con la voz entrecortada- Oh, olvídalo- no quería quedar como una inexperta así que no agrego mas nada. Solo sintió la mano del chico apartándole un mechón de cabello de la cara. No lo hizo con brusquedad, de hecho ya no la trataba de esa forma, era mas suave con ella………hasta cierto punto amable……..o ¿cariñoso?
-Se que te gusto- dijo Draco socarronamente- todo lo que te hago siempre te gusta.
Ella entonces lo giro y se coloco encima de él a horcajadas.
-Eh que pasa- dijo Draco con algo de molestia que se disipo inmediatamente cuando sus manos apretaron las redondas nalgas de ella- me golpeaste la espalda.
-Creo que es mi turno- dijo ella mientras le mordía el cuello- de que aclaremos quien manda aquí.
Un mes después……………
Esa infección maldita llamada deseo se extendió como la septicemia en su cuerpo y nunca supo cuantas veces se entrego a él en esas semanas. No comía, no dormía, solo esperaba el momento de encontrarlo y de nuevo sumergirse en una pasión desenfrenada y enferma.
Recorría con sus dedos el pecho desnudo, pálido y lampiño de Draco Malfoy, sentada a horcajadas sobre él en un sofá que habían conjurado, en esa anónima aula en donde siempre se encontraban, sus piernas flexionadas la ayudaban a moverse de arriba abajo, clavándose en la entiesta virilidad de él. Draco besaba su cuello con ansia y la observaba con los ojos entrecerrados, se veía bella con el cabello despeinado y sus labios rojos entreabiertos, moviéndose candensiosamente sobre él, dejando escapar gemidos y jadeos, inmersa en el placer mas exquisito que había sentido. De nuevo se sintió impulsado a besarla de nuevo, abandonarse en su boca, pero no lo hizo para no arruinar el momento, habían reglas, maldita sea, reglas que él cambiaria si pudiese, a cambio con su nariz le acaricio el rostro. La separo de su cuerpo y la observo, sentada sobre él con los pechos erguidos y los pezones erectos, sus caderas moviéndose rítmicamente hacia arriba y abajo, para detrás y para adelante, dejo que su dedo recorriera el contorno de sus senos y luego bajo hasta su ombligo, dibujo un circulo en el y luego coloco su palma en el bajo vientre de ella. ¡Diablos! Podía sentir los espasmos del útero de ella mientras la estaba embistiendo, Draco cerro los ojos, eso era demasiado…………..demasiado………él nunca había sentido algo así. Y entonces bajo mas aun su mano para estimularla en su centro con un dedo, le dolía la mano por la posición tan incomodo, pero ¡Rayos! Quería verla gritando de placer.
- Mas- jadeo ella apoyando su sudorosa frente en la de él- mas…………fuerte. Quiero que me violes……..ahora………sin contemplación- Draco dejo escapar un gemido y lo hizo, la iba embestir hasta deshacerla por dentro. Sus experiencias sexuales anteriores eran un juego de niños, comparado con lo que tenia con Hermione Granger, ambos habían desatado su imaginación hasta las alturas, no sabia como diablos iba a hacer para alejarse algún día de ella, porque inevitablemente ese momento llegaría……………si no, podía considerarse bien muerto y enterrado.
Estaba loco por ella, deliraba por sentir su cuerpo unido al suyo. Apretó sus nalgas con fuerza, atrayéndola y clavándola en su erección, mientras empujaba sus caderas una y otra vez contra las de ellas. Hermione grito cuando la embestida se hizo brutal y profunda, el pene de Draco toco sus mas escondidas profundidades y allí los dos sentados, pudo sentirla contrayéndose alrededor de él, presa de un intenso orgasmo, jadeando y mordiéndole un hombro, desesperada por mas, porque siempre ella quería mas de él, como si quisiera secarle toda su simiente. Sin poder aguantar más se corrió con ella y por ella. De nuevo miles de estrellas se arremolinaron en su cabeza, Draco abrió la boca para tomar algo de aire, iba a morirse allí mismo. Sintió la humedad escurrirse por la entrepierna de la chica. Hermione cerró los ojos y se tambaleo de tal forma que el chico tuvo que sujetarla por la cintura, debido a que se casi se había desmayado. Si lo seguían haciendo de esa manera, se iban a matar, fue lo único que pensó Draco Malfoy mientras trataba de recuperar algo de control, todavía sentía los espasmos finales de su propio orgasmo en su pelvis y dio una ultima estocada y ella en su inconsciencia grito de nuevo. No estaban haciendo el amor, ni nada así………..literalmente se estaban torturando a base de sexo, y eso lo iba a conducir directo a la demencia. Porque si ella quería mas de su cuerpo y mientras le demostrase su deseo de esa forma, él se lo iba a dar todo gustosamente, cada maldito centímetro de su humanidad.
Luego de un rato donde permanecieron unidos en un estrecho abrazo, Draco la echo sobre el sofá y se acostó de medio lado sobre ella, la observo lánguidamente, ella permanecía con los ojos cerrados, inmersa en sus pensamientos, sumida en un extraño sopor, mas hermosa que nunca, con la punta de un dedo dibujo círculos alrededor de su ombligo. No se cansaba de tocarla, era exquisita, toda ella, pálida, con sus senos moviéndose al compás de su respiración, con su vello pubico húmedo con los fluidos provenientes del interior de los dos. Le beso los parpados, la punta de la nariz y la barbilla, ella medio dormida subió una mano y le acaricio el cabello con suavidad, luego apoyo su cara en el hueco de la clavicula del chico. Draco se estremeció por ese gesto tan tierno y tan intimo. Ella despertaba cosas en él aparte del deseo, lo había descubierto recientemente y no podía evitarlo, sentirla apoderándose de su corazón. Ese cuerpo y su dueña eran su perdición y eran suyos………..por los momentos. Pero no era suficiente, estaba empezando a codiciar su alma desesperadamente. Esa alma que sabía enamorada de otro.
Draco meneo la cabeza de un lado a otro, todo estaba mal……………muy mal………la situación se le estaba escapando de las manos……………….estaba deambulando en un sendero en donde el final ……………de seguro…………..si llegaba ……………..no iba a ser agradable…………para nadie. Si había algo seguro en esta vida, era que Draco Malfoy y Hermione Granger no tenían ningún futuro juntos.
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DEJEN REVIEWS.
