Disclamer: personajes de JK Rowling.

Capitulo 16 ¿Feliz Navidad?

Quinto Año.

Hermione apoyaba su barbilla sobre la balaustrada de piedra, estaba sentada frente a una de las ventanas de los pasillos de Hogwarts, dio un profundo suspiro, casi enviando afuera todo el aire que contenían sus pulmones, su cabello rizado sufría el embate de la calida brisa que amenazaba con desordenarlo mas de lo que estaba, ella no podía precisar con exactitud porque estaba tan inquieta, dos días sin saber nada de Theodore la habían sumido en una extraña melancolía.

Miraba con atención y algo de curiosidad los terrenos del castillo y mas allá de estos, el lago, con sus aguas reflejando el sol que en ese momento estaba envuelto en un impresionante crepúsculo, cubriendo con sus anaranjados y rojos colores el azul del cielo. Su mano recorrió la textura de la piedra, un dedo se detuvo y de pronto arranco un pedacito de argamasa que estaba a punto de separarse de la juntura de dos bloques de granito, lo hizo inconscientemente, estaba distraída en sus más profundos sentimientos. Lo extrañaba demasiado, mas de lo que debería, pero no podía evitarlo, Theo era parte de ella, de una manera tan sustancial, a pesar de que no había sucedido nada físico (bueno la frase correcta era físicamente transcendental) entre ellos, que hasta a ella le daba miedo por un momento reconocer que de alguna manera estaba perdidamente enamorada de él. Platónicamente enamorada.

Theo Nott, el atípico Slytherin, quizás hasta cierto punto con un tornillo suelto, la persona mas ocurrente y bromista que había conocida en su vida ( y había compartido suficientes veranos con los gemelos Weasley para hacer una aseveración de ese tipo, digamos que uno y otros tenían su estilo particular), un ser humano candido, un niño travieso escondido en esa imponente humanidad de la que era poseedor, un chico tan atractivo que resultaba un poco tierno ver lo poco consciente que estaba Theo de sus encantos físicos, un cachorro torpe, capaz de dar un buen mordisco si algo lograba alterarle los nervios y de pronto correr a los brazos del objeto de su adoración buscando cariño de la manera mas desgarradora que había visto alguna vez en un ser humano. Como no sentirse cautivada, como no entregar su corazón …………………era literalmente imposible no hacerlo, no rendirse. Quizás no se había detenido en pensar las muchas cosas que los separaba, quizás porque él había logrado atenuar esas diferencias, pero en el fondo…………….eso le preocupaba. Ella seguía siendo una sangre sucia y él un sangre limpia. Ya había miradas desconfiadas y malintencionadas sobre ellos.

Hermione sintió la calidez de una mano sobre su hombro, ella sonrío, reconocería la suavidad de ese tacto en donde fuese, de pronto se sintió feliz, completamente feliz………….él había regresado. Pero no se movió, quería disfrutar del momento.

Theo se sentó a su lado y en silencio solo observo el perfil de Hermione mirando al lago. Siempre le había parecido una chica hermosa, con una belleza sutil, no escandalosamente bella, no como muchas chicas que conocía, pero capaz de cegarlo completamente, lo bonito de Hermione radicaba principalmente en su todo, su cuerpo, su alma y sobretodo en su corazón. Siguió admirándola, en ese momento no podía pensar en otra cosa que el hecho de que era realmente afortunado de tener una persona como ella junto a él, alguien quien había llenado muchos espacios dentro de su corazón, una persona en la que podía confiar, la primera chica por la que él realmente había sentido algo mas allá de un gusto pasajero, Hermione era mas que su novia, era su amiga, su compañera…………..su alma gemela. Por un momento solo se deleito verla así, de pronto ella cerro los ojos y una de sus manos se separó del marco de la ventana y busca ansiosa la de él. Theo cerró su mano contra la de ella y la apretó con fuerza. Ella volteo su rostro hacia él.

-¿Todo bien?- dijo Hermione, usando esa voz ronca que lograba erizarle todos sus cabellos, sus grandes ojos color miel lo miraban con atención, Theo de nuevo se sumergió en esa mirada tan calida, que despertaba toda una conflagración de sentimientos dentro de él- ¿Te divertiste?

-Créeme que no- entonces Theo se enfrento a la triste realidad. Realmente no quería contarle nada. Para que exponerla a más peligros de los que ya tenía siendo la amiga de Harry Potter. Para que develar que había estado en presencia del propio Señor Tenebroso, que había sido sometido a una prueba para ser mortifago algún día, aun en contra su voluntad y que había salido de esta como un vencedor. Que se resistía con todas sus fuerzas a el futuro siniestro que se cernía sobre él y del que intentaría escapar aun en a riesgo de su vida. Que portaba dentro de si a un espíritu maligno cuya capacidad destructiva no conocía bien y si bien se había dado cuenta que podía controlarlo, no sabía las consecuencias a largo plazo que eso degeneraría y eso lo atemorizaba. Porque todo irremediablemente lo llevaría a declarar que en el terreno político no quería mas muggles en el mundo mágico, si bien no levantaría nunca su mano para dañarlos. Y para su desgracia………………..ella era una hija de muggles. Desgracia porque no debía haberse metido en una relación con ella, no sin antes aclarar sus ideas, sin decirle exactamente de que lado se inclinaba su balanza. Pero se dejo llevar y no podía ni deseaba echarlo atrás. No quería que ella pensara que la consideraba inferior, no era eso. Pero ¿Como explicarlo sin dar lugar a malentendidos? No quería enojarla y sobre todas las cosas no quería perderla.

-Seguro que te comprometieron con alguien o algo así y no quieres decirme. Se supone que esas reuniones de ustedes los sangre limpia son para eso ¿No?- dijo ella en son de broma, pero de pronto se dio cuenta que sus propias palabras la molestaban y ¿Si fuese cierto?

-Mientras estés por aquí Hermione Granger- él se llevo una mano a su corazón, Theo estaba muy seguro de sus palabras, si bien las dijo casi por impulso- Rechazaría cualquier proposición indecorosa de nadie que no fueses tú. Además creo que el matrimonio no esta hecho para mi………….ya sabes seré independiente hasta el final. Pero puedo aceptar otro tipo de compromiso a largo plazo, solo si tú quieres.

Dicho esto la sujeto por la cintura y la atrajo a él, ella gimió por la sorpresa y de pronto sus ojos se encontraron. Ella noto inmediatamente que él estaba preocupado por algo y Theo cerró los ojos, soltando con suavidad su cintura. Hermione tuvo la apremiante necesidad de preguntar aquello que realmente rondaba su cabeza ¿Había ido a una reunión de mortifagos? ¿Había visto a lord Voldemort? Parte de ella se resistía a creerlo pero la otra…tenia una terrible sospecha……….meno la cabeza …………no quería ni pensarlo……………no quería enterarse de todas formas…………..para que arruinar un momento y unas palabras tan perfectas.

Estaban frente a frente, sentados en una banca apoyada en uno de los muros del castillo, el paisaje se vislumbraba por el amplio ventanal y los últimos rayos del sol incidían sobre ellos, una suave brisa agito los cabellos de Nott, echándoselos sobre la cara, ella levanto su mano y aparto sus cabellos en una suave caricia. Hermione lo miraba detenidamente, después de retirar su cabello, delineo con un dedo esa perfecta nariz aguileña y luego sus labios delgados, él era un chico con unos rasgos muy nobles, cincelados en su cara como si fuesen obra de un artista, su mentón cuadrado era decididamente masculino y su incipiente barba lo hacían ver mayor, pero todavía era una promesa del increíblemente guapo hombre en el que se convertiría con el paso de los años. Sus impactantes ojos azules permanecían ocultos por las persianas de sus parpados. Theo sonrío torvamente al sentir los dedos de ella acariciando sus labios. Ella paro por un momento estremecida, esa sonrisa era decididamente un gesto de sensualidad innato y poderoso en él sin embargo había algo tan vulnerable en la expresión de su rostro en ese momento, que ella no pudo resistir sentirse cautivada. Dentro de su corazón, Hermione río, solo ella conocía esa alma de niño escondida en ese cuerpo de hombre que la habia atrapado desde hacia tiempo. Siguió acariciando su cara hipnotizada.

Theo se dejo llevar por la sensación exquisita de sentir las manos de ella sobre su rostro, acariciándolo con ternura. No podía arruinarlo, no podía herirla, no lo haría, se lo callaría hasta el final, cuando pudiese escapar de la guerra que se avecinaba, llevándosela lejos con él y le pediría mil veces perdón…………..de rodillas, por pensar lo que pensaba………..pero le juraría por lo mas sagrado………….que ella…………..solo ella……………..era lo mas importante en su vida. Y si algún día……..tenia que cambiar sus ideas……………….seria solo por amor a ella. Jamás en su vida pensó que se iba a enamorar a los dieciséis años pero había sucedido………y no había manera de remediarlo…………De hecho no lo haría……………..sentir eso en su corazón lo hacia fuerte…………lo sabia………….lo inundaba de una energía ………….como nada lo había hecho hasta la fecha.

Theo abrió los ojos y se encontró con la mirada ardiente de ella. Sin poder resistir mas, se acerco a la joven y la abrazo.

Hermione acerco su cara y fundió sus labios con los de él. Dejo que sus labios acariciaran los del chico, en un beso que fue tímido al principio, con suaves roces, pero que se fueron intensificando cada vez mas, hasta que algo dentro de su corazón cedió y decidió abrirse, mostrar lo que ella era capaz, lo que su cuerpo de adolescente le pedía a gritos. Introdujo su lengua en la boca ansiosa de él y Nott la apretó contra su cuerpo, ella enredo sus manos en su cabello y siguió besándolo esta vez mucho mas apasionadamente, desatando todo su ardor y su pasión en la boca de él. Nott se sintió impresionado al principio por esa demostración de impetuosidad de parte de ella pero pronto logro ponerse a su altura. Jamás nadie lo había besado como ella lo hacia y él jamás tampoco lo había hecho con una chica de esa forma. Porque no solo era atracción, no solo era deseo…………..era algo más, había allí un sentimiento hermoso cobrando forma, expresándose de una manera física. La besaba como si fuese lo más precioso en el universo, porque de alguna forma, se sentía el ser con mas suerte en el mundo, porque ella estaba con él. Al interrumpir ese beso, ambos quedaron jadeantes. Apoyaron sus frentes y con los ojos cerrados rozaron sus narices. Ella esbozo una sonrisa coqueta en sus labios. Besarlo era decididamente genial.

-Ya veo que me extrañaste- comento Nott mientras la atraía hacia él y permitía que ella apoyase su cabeza en su pecho. La chica lo rodeo con sus brazos y él le acaricio la espalda y su cabeza. Hermione no contesto al comentario, era más que evidente todo lo que lo había extrañado.

-Necesito preguntarte algo- dijo ella en un susurro.

-Dime- respondió Theo.

-¿Me quieres?- la voz de ella se hizo inaudible. Algo dentro de ella le decía que debía tener cuidado. Tenia su alarma interna gritándole a viva voz que algo iba a suceder, algo que la dañaría mas allá de lo que creía posible- de veras me quieres tanto como te quiero yo a ti.

-Te quiero…………………demasiado- dijo él con convicción- te quiero tanto…………….que si algún día no te tengo………….no se como voy a seguir viviendo. Te quiero tanto……………que cuando llegue el momento………………..yo………….yo….

-¿Qué?- ella levanto el rostro y se separo un momento de él, Theo la miraba con seriedad- ¿Qué quieres decirme?- Theo dudo como nunca antes había dudado en su vida. Quería ser sincero con ella…………..pero no podía………………no podía perderla.

-Quiero que tengas algo-dijo él tratando de desviar la conversación del espinoso camino que llevaba- es una tontería de mi parte, pero no se………………..quiero dártelo……………siento que deberías tenerlo.

Theo busco en el bolsillo de su pantalón y saco una pequeña cadena de plata con una medalla…………..la deposito en la mano de una curiosa Hermione, ella miro la medalla en la palma de su mano, se sorprendió por el bellísimo trabajo artístico que tenia, espirales y alrededor una serie de runas grabadas sobre esta.

-Es muy pequeño, no creo que me quede- dijo ella levantando la delicada cadena de plata- es como si fuera para………….

-Es para un niño- confirmo Theo- yo lo llevaba cuando era un bebe. Me lo dio mi madre, es lo único que tengo de ella.

-¿Qué dice?- pregunto Hermione todavía examinando la pequeña medalla.

-Granger, me decepcionas- dijo él con una sonrisa traviesa en su rostro- ¿A donde se fueron tus clases de Runas? o es que mi presencia te trastorna. Se que poseo ese efecto en las chicas……pero te creía inmunizada al respecto.

Ella le dio un golpecito en el pecho como un gesto de reclamo. Él se inclino fingiendo dolor y soltó una carcajada.

-No seas tonto Nott,- entonces ella miro detenidamente las runas- entiendo las letras, pero el idioma lo desconozco, no es ingles.

-Dice en noruego- Theo dio un largo suspiro- mi niño………….duerme bien…………..que los poderes superiores te protejan.

-Entonces no me sirve.- dijo ella riendo-. Ya que técnicamente no soy niño sino niña.

-Reina Hermione- dijo Theo lanzándole una mirada de arriba abajo que se detuvo sospechosamente en sus pechos, Hermione enrojeció turbada por ese gesto tan descarado- hace tiempo que dejaste de ser una niña, técnicamente hablando- los dos se miraron por un momento……con algo parecido al ansia brillando en sus ojos……….luego Theo carraspeo tratando de cortar el momento y la provocación.

-Realmente es niño de manera genérica- dijo él, le quito la medalla y le enseño las runas- esto es para los dos sexos, en noruego……………hay otras dos palabras para decir si es varón o mujer.

-No puedo aceptarla- dijo ella de pronto- es de tu mama… ella te la dio……….no puedo.

Él cerró su mano sobre la medalla. No le diría porque exactamente se la estaba dando, quizás tenia la esperanza de que el Plogsom no ejerciera ninguna influencia sobre ella debido al hechizo de protección o porque secretamente quería………que……algún día………………..lejano…………….un niño de los dos la llevase sobre su pecho.

-Yo quiero que la tengas, solo eso- dijo él en voz baja solo para ella- seria tan difícil que algún día no discutiésemos por algo. Quiero……………no esa no es la palabra…………….necesito que la tengas.

Entonces Hermione se percato del algo extraño en Theo, sobre el dorso de su mano había un tatuaje que desaparecía sobre la manga de la tunica del uniforme, siguiendo seguramente sobre su antebrazo. Ella de pronto sintió escalofríos, pero meno la cabeza de un lado a otro de nuevo intentando deshacerse de esa sensación tan inquietante.

-Theo ¿Qué es eso que tienes en la mano?- Theo se tenso inmediatamente, luego de un rato en donde dudo si decirlo o no, dio un largo suspiro.

-Es algo para protegerme. Mi padre me lo dio- era lo mas cercano a la realidad que le podía decir, le incomodaba de sobre manera esa marca que señalaba su maldición personal, pero irremediablemente ella lo vería alguna vez o por lo menos eso era lo que seguramente sucedería. Además el Plogsom le había dicho que fuera con calma, explicando todo poco a poco.

Theo se desabotono la tunica y luego su camisa, enseñándole su pecho, Hermione miro desconcertada toda la intrincada red de espirales del tatuaje. Con duda apoyo su mano en su pecho, quizás también con algo de curiosidad. Theo sintió el calor de la mano de ella sobre su pecho y no pudo contener un gemido. Lo sentía de una manera tan íntima, tan poderosa, su piel contra la de él, justo allí, cerca de su corazón. Cerró los ojos para disfrutar el contacto. Ella se sorprendió de su reacción y trazo con la punta del dedo uno de los espirales.

-Es raro- dijo ella impresionada- pero de alguna manera es hermoso. Pero nunca pensé que tú serias capaz de dejarte hacer eso sobre tu cuerpo. Aunque pensándolo bien, un tatuaje seria lo menos que harías para demostrarle a todos que eres un rebelde, que no te importan para nada los convencionalismos sociales y menos el hecho de que los magos no se tatúan……………a menos que……- dejo la palabra mortifagos en el aire.

-A veces soy bastante predecible para ti……………no se si es bueno o malo, pero me gusta- murmuro Theo con la voz ahogada, sintiéndose cada vez mas estremecido por las manos de ella que recorrían todo su pecho, luego de un rato, en donde sentía que literalmente se estaba encendiendo en llamas, recupero algo de su control y le apreso las muñecas, obligándola a no seguir tocándolo de esa forma- Me estas matando sabias.

-Perdón – dijo ella un poco azorada, permitiendo que Theo separase sus manos de su pecho- no pensé que……………es que……….bueno………simplemente me provoco.

-Si sigues tocándome así………..yo no respondo de mi- dijo él tomando un poco de aire y sintiendo que todo le daba vueltas, esa caricia había logrado despertar muchas partes de su anatomía y estas querían ser saciadas en ese preciso instante- yo quiero que tú y yo…………..cuando suceda………..sea perfecto…………..que lo recuerdes como el mejor momento de tu vida, pero quiero…………que sea cuando …………tú te sientas preparada para …………….cuando quieras que pase.

Ella enrojeció de pronto y miro al suelo un poco apenada. Tenia vergüenza de admitir que ella…………de alguna forma……….quería que sucediese, solo que no sabia bien como llevar ese asunto.

-Yo quiero- dijo ella con voz ahogada, de nuevo enfrentándolo con la mirada. Se estaba confesando………….era cierto…………….ella quería que fuese el primero en su vida- solo que siento que no es el momento. Solo es eso…………….pero tú me gustas …………..para eso.

Nott río de buena gana. Él también la quería para eso…………últimamente solo soñaba con ella y él en eso, le daba gracia el eufemismo, en realidad lo que quería era hacerle el amor hasta morir. Quizás pronto el momento llegaría, pero por lo pronto era mejor dejarlo de lado, para no asustarla. Mi inocente Reina Hermione, sonrío ante la candida y a la vez provocativa conducta de la chica. Pero su sonrisa se fue de inmediato cuando Hermione se fue contra su pecho depositando en el castos besos. Theo empezó a respirar agitadamente pero esta vez no lo evito, ella subió sus labios hasta su cuello y su mentón, dándole suaves y sensuales mordiscos. Theo bajo la cara e inmediatamente la beso de nuevo, con pasión desbordante y algo mas. De nuevo se entregaron a un beso lleno de de ternura y de amor. También de algo de inocencia, se besaban de la manera en que solo los adolescentes se besan, con pasión y con expectación.

-Parece que tú no tienes ganas de esperar ¿Verdad? O esto un intento de enloquecerme. Porque lo estas logrando- Theo le mordió un labio y jugueteo con su lengua.

-No vas a enloquecer Theo Nott, no puedes, ya estas loco de remate- dijo ella mientras seguía besando su cara, Theo la tomo por la cintura y la sentó en su regazo. Hundió su cara entre los pechos de la chica y ella empezó a jadear, sus manos vagaron por debajo de la falda de la chica y las coloco a ambos lado de sus caderas sobre su ropa interior- además solo son unos besos.

-Hermione Granger- dijo Theo con la voz entrecortada, mientras cerraba los ojos y se deleitaba de la fragancia que emanaba del cuerpo de ella, la suavidad de sus senos justo frente a su rostro, empezó a acariciar con movimientos circulares las caderas de ella, no se atrevía ir mas allá, estaban en medio de un pasillo………….ella se merecía algo mejor- estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano por respetarte y tú me lo estas poniendo muy……………pero muy difícil.

-Lo se- dijo ella con una risa traviesa mientras besaba su cabeza.

Sexto Año.

La tranquilidad de la biblioteca se vio interrumpida por las voces airadas de dos Slytherin's, estaban en medio de una discusión en donde al parecer la chica tenia todas las de perder.

-Cállate por Merlín- el tono más que molesto casi parecía al borde del histerismo.

-Déjame ayudarte- suplico la joven de cabellos negros, sus ojos azules se clavaban con ansiedad al chico rubio que en ese momento la miraba con ganas de matarla- por favor Draco.

Draco empezó a mirar a todos lados nervioso, otro segundo mas y Pansy lo habría delatado delante de todo el mundo, algunos estudiantes miraban de soslayo a las dos chicos, la sospecha se respiraba en el aire, la palabra mortifago era algo que resaltaba en cualquier conversación. Pansy se dio cuenta tarde de su error, la chica parecía estar al borde de las lagrimas y Draco sabia exactamente porque, el Lord Oscuro estaba muy molesto puesto que no él había avanzado nada en sus intentos de asesinar a Albus Dumblendore, por lo que le había enviado una amenaza bastante sutil, la cabeza de uno de los pavos reales albinos de su casa. Había aparecido en medio de la sala común de Slytherin esa tarde, del encargado de llevar el macabro envío no había ni rastros, no muchos entendieron el mensaje, pero aquel que hubiese ido a Malfoy Manor alguna vez en su vida, tal como Pansy Parkinson, comprendía completamente el significado del mismo.

-Por favor- ella gimió de nuevo. Después de todo el escándalo del año pasado con Padma Patil, ella se sentía realmente estupida por estar preocupada acerca del bienestar del imbecil más grande sobre la faz de la tierra, Draco Malfoy. Pero después de mucho llorar, durante meses, se había dado cuenta de la triste realidad, él no la quería…………………….ni ella tampoco, solo era un maldito capricho. Sin embargo, le tenía mucho cariño, todo ese "amor" había mutado a verdadero cariño fraternal. Y desde que había aclarado ese punto con el chico en cuestión, sorprendentemente Draco Malfoy aceptaba sus atenciones de buena gana, ya no era tan insufrible con ella e incluso bromeaban acerca de sus respectivas conquistas en muchas ocasiones. Por supuesto de parte de Pansy, puesto que Draco estaba muy reservado al respecto. Ella lo había aprendido a querer como a un amigo y ambos habían aprendido a respetarse como personas. Por lo que realmente estaba dispuesta a ayudar a su amigo en su terrible trance, cualquiera que fuese, puesto que las amenazas del Lord Oscuro siempre…………………había que tomarlas en serio.

-Pansy- dijo Draco en voz baja, colocando una mano sobre su hombro- este no es el momento, no puedes hacer nada para ayudarme.

-Pero es que yo………- la chica siguió mirándolo con una expresión en su rostro combinación de preocupación y estupefacción- no quiero que te pase nada Draco……….quiero ayudarte.

-No puedes, ni tampoco lo intentes por favor- dijo Draco de manera seca, acerco a la chica y le dio un efímero abrazo, justo en ese momento iba entrando Hermione Granger a la biblioteca, su mirada se dirigió justamente a donde estaban los dos chicos abrazandose y por un instante se detuvo. Sus miradas chocaron…………………….ambas cargadas por lo menos de manera superficial y fingida………….de indiferencia. Draco no hizo ningún ademán de dejar de abrazar a Pansy y Hermione Granger luego de unos segundos perpleja, continúo su caminata como si no hubiese visto nada.

La imagen ante sus ojos se le antojaba algo antipática, allí estaba, el rubio oxigenado con su ex novia que parecía una represa a punto de desbordarse, es decir, estaba apunto de llorar. Malfoy sostenía ambas manos sobre sus hombros e intentaba, en su particular estilo, quizás darle algo de consuelo. Algo inmediatamente se revolvió en su estomago, ¡Maldito idiota engreído! Hermione se adentro en la biblioteca y se obligo a desviar los ojos de ellos, paso por su lado ignorándolos por completo. Realmente que importaba si ellos volvían, Malfoy y Parkinson, por lo menos le quitaría ese peso de encima. Si………..será lo mejor, que vuelvan.

¿A quien le mientes Hermione Granger? Hermione bufo, esa vocecita insistente en su cabeza la iba a volver loca algún día…………..si no era ya que lo estaba. Porque acostarse con Draco Malfoy no era ningún argumento de sanidad mental, por lo menos para ella.

Mientras recorría los pasillos llenos de estantes con libros de títulos algo curiosos, apretó la mano en donde llevaba un lápiz y lo quebró. No Hermione……………tú no puedes estar celosa……………..Arrojo los restos del lápiz con molestia y apresuro el paso, doblo a la izquierda y fue directo a la sección prohibida. Y si estaba celosa…………..¿porque seria?…………..¿por dejar que otra compartiera su cama?…………..posesión tal vez o ¿porque ella………………sentía algo por él?

Sentir algo por Malfoy……………………..imposible. Esto solo es una enferma lujuria…………..nada más. Pero mientras mas se repetía esa razón para seguir con él, mas falsa sonaba dentro de su cabeza.

Hermione murmuro la contraseña para ingresar a la Sección Prohibida de la biblioteca de Hogwarts, abrió la reja de metal que separaba ese lugar del resto de la biblioteca y entro a revisar los volúmenes. Estaba buscando un libro sobre encantamientos y transformación de animagos para un doble trabajo con Flicwick y McGonaggall. Mientras en quinto la gente perdía los nervios con los TIMOS; en sexto año la obsesión parecían ser los EXTASIS, aunque faltaba mas de un año para hacer los exámenes, al parecer todo el profesorado intentaban que los alumnos de sexto repasasen el programa al meno dos veces ese año y las tareas insólitas estaban al orden del día.

Hermione se subió a una pequeña escalera para tratar de tomar un voluminoso libro que estaba por lo menos a tres metros de altura. Seguía descontenta………..la perspectiva de sentir celos por Malfoy…………………no le agradaba en lo absoluto. ¡No!, claro que no eran sentimientos, de ninguna forma, solo era esa ridícula pertenencia que desarrollas cuando estas teniendo relaciones sexuales con alguien, nada más. Pero algo la inquietaba…………………………la violencia de los primeros encuentros había cesado, cuando estuvieron finalmente saciados y expulsaron todos sus demonios internos, cuando la tormenta emocional amaino y las aguas tomaron su cause……………..en lugar de dejarlo así, como seria lo lógico y como ella esperaba que sucediese, ya que al parecer todos sus bajos instintos, los de ambos, había sido mas que satisfechos………………….no lo dejaron……………………simplemente siguieron haciéndolo ……………..prácticamente en cualquier lugar abandonado del castillo………………quizás no con tanta frecuencia como al principio…………….pero si estaban juntos mas tiempo, ya no se limitaban a irse del lugar espantados, él o ella, mas bien parecían disfrutar juntos…………….solo ellos dos………….sin ir mas allá, incluso dos o tres veces, en una especie de acuerdo silencioso tácito, habían dormido toda la noche juntos, sin que mediaran palabras o insultos sobre ellos. Hermione había sentido los brazos de Draco Malfoy envolviéndola en la oscuridad de la noche………….y pronto su habitual suspicacia que al principio no la dejaba conciliar el sueño, fue suplantada por una inexplicable confianza……………………….quizás Malfoy era capaz de matarla en cualquier otra circunstancia, herirla…………pero de un tiempo a la fecha, cuando estaban echados en el suelo o recostados a un diván, desnudos después de tener sexo, embriagados de placer, con las manos acariciando todo sus cuerpos, en su corazón ella sentía, de manera ilógica que él jamás lo haría, dañarla. Y eso fue un sentimiento que agrado y aterro a Hermione de igual manera, sentirse cómoda entre los brazos de su peor enemigo o por lo menos su antiguo peor enemigo.

Y ahora de nuevo…………..Parkinson. Haría bien en ignorarlo……………….por los momentos……………..quizás es hora de decir adiós, Draco Malfoy. Bien, que se quedara con Parkinson ………….y hacer que lo que paso nunca existió en realidad.

"Diablos, esta escalera es todavía demasiado baja" Hermione tenia pereza de buscar otra, así que tratando de mantener el equilibrio, se paro de puntas para tomar el libro y simplemente cayo.

Un par de brazos amortiguaron su caída, inmediatamente la persona la había sostenido la bajo hasta el piso, le tomo ambas muñecas y la sujeto con fuerza contra un estante. Fue tan rápido que ella solo reacciono cuando lo tuvo frente a frente.

-Quizás debería decir gracias- dijo Hermione manteniéndole la mirada. Los ojos de Draco la traspasaban, ella de nuevo se sumergió en todas esas sensaciones que surgían cuando estaba cerca de él y por un estupido momento………acerco su cara a la de él………quizás………….tenia ganas de …….besarlo. De pronto se acordó de Parkinson y entonces el revoltijo en su estomago adquirió proporciones bíblicas evaporando cualquier intento de besarlo- Lamento haberte distraído de tu reconciliación.

-¿Celosa?- pregunto Draco Malfoy de manera especulativa. Tenia la duda…………la beso………ella aceptara finalmente que la bese. No podía dejar de observar esos labios color rojo que lo atraían como un imán.

-No- contesto Hermione- aunque me pregunto si debería enviarle algún regalo de agradecimiento a Parkinson, ya sabes……………..por quitarme el lastre llamado Draco MAlfoy de encima.

Draco entonces sonrío triunfalmente………………por supuesto que estaba celosa.

-Para tu tranquilidad mental- dijo Draco con toda la prepotencia de la que fue capaz- lo que te dije hace unas semanas es cierto. Solo estoy contigo………………….Pansy es mi amiga………….solo eso.

-Malfoy- dijo Hermione con voz cansina- realmente tengo muchas cosas que hacer antes de irme de vacaciones de navidad, así que por favor déjame.

Draco la soltó y se alejo de ella por un momento, se dedico a examinar distraído algunos libros, ella lo había echado de ese lugar, su orgullo le exigía irse………..pero de alguna manera quería estar allí, con ella, aunque sea para escuchar esa perorata de insultos velados hacia su persona, mientras tanto Hermione volvía a subirse en la escalera. El chico velozmente fue hacia ella y la bajo de allí, ella sintió sus manos sobre su cintura, levantándola y depositándola ágilmente de nuevo sobre el piso….

-Olvídalo Granger………………….naciste sin algún sentido del equilibrio y no tengo ganas de atraparte de nuevo- dijo Draco apartándola con brusquedad y subiendo la escalera. Internamente se maldijo, no sabia porque tenia esos gestos de amabilidad si igual ella no se lo agradecía. Primero muerta antes de decírselo. Pero ni modo, tenia varios días pensando que quizás si dejaba de tratarla como un patan, si se mordía la lengua, si se mostraba un poco caballeroso………..quizás las cosas entre ellos podrían dejar de ser tan distantes, a un nivel emocional…………….porque en el físico………….al parecer había que lanzarles agua para que se separasen . No tenían ningún futuro, lo sabia……….pero al menos quería que el tiempo que estuviesen juntos………..fuese un poco mas agradable y sobre todo con paz. Cuando estuvo al final de la escalera, vio la fila de libros- ¿Cuál es el titulo?

-Animagia- dijo ella, mirando con algo de interés a Draco Malfoy subido en una escalera haciéndole un favor. Inaudito……………….ver para creer. Observo al chico de espaldas a ella mientras tomaba el libro. ¿Cuándo diablos había desarrollado esa espalda tan ancha? Era insólito, ella se distraía tanto en sus encuentros juntos, que no detallaba muchas cosas, iba directo a lo que le interesaba de su anatomía.

Draco bajo de la escalera y camino hacia ella. Le dio el libro, Hermione lo miro de manera inexpresiva, Draco dio un suspiro de alivio cuando la vio observándolo, eso era un logro, por lo menos ella ya no tenia esa mirada asesina o la de culpabilidad cada vez que lo miraba a los ojos.

-Gracias- dijo ella desviando sus ojos, ese gesto la había halagado, para que negárselo. Él se acerco y le tomo la barbilla para obligarla a enfrentarlo.

-¿Porque no me miras?- pregunto Draco- he notado que cada vez que me dices algo que te incomoda no me miras, me molesta.

Si claro, se dijo Hermione a si misma, como si voy a permitir que toda la confusión y vulnerabilidad que creas en mi quede al descubierto, ni lo sueñes Malfoy.

-No es nada- dijo ella apartando la mano del chico de su cara- no te imagines cosas.

-Por supuesto, tus palabra favoritas……no …..nada- dijo él alejándose un poco frustrado, camino con paso lento unos segundos y luego se detuvo y la miro lánguidamente, entonces se decidió, después de cavilarlo durante algunos segundos- estaba pensando…………..en quedarme para Navidad en el castillo………..si tú te quedas también , ……………podríamos……………ya sabes- Hermione lo miraba con algo parecido a la curiosidad ¿Qué rayos trataba de decirle mas allá de lo evidente?. Draco trago grueso "Díselo imbecil…………..díselo". Demonios, era mas difícil de lo que creyó, tenia la legua pegada al paladar, tomo algo de aire y finalmente lo dijo- pensé en ir contigo a alguna aldea muggle aquí en Escocia y pasar una noche juntos en algún lugar diferente al castillo……….para variar.

Hermione no supo que contestar, estaba algo anonadada, primero el libro y ahora………………una especie de cita. Por supuesto, cena y sexo incluido, muy al estilo Malfoy. Después de todo lo que había pasado entre ellos……………increíble. Definitivamente eso nunca seria una relación normal, ellos habían empezado generalmente en donde la gente termina después de varios meses conociéndose………….en la cama………….bueno en su caso, mas bien sobre el piso. Le causaba algo de gracia que Malfoy estuviese dispuesto a sacarla un día a ………..¿pasear? Ella meneó la cabeza de un lado a otro, incrédula ante tal posibilidad y se río un rato, de seguro se estaba burlando de ella, seguramente se quedaría horas esperándolo como una tonta para el supuesto viaje.

-¿Qué te provoca tanta gracia?- pregunto él molesto, ¿Qué rayos era lo que no hacia bien con Hermione Granger? No la insultaba, hasta era más amable, hacia todo el esfuerzo posible por agradarla y ella simplemente se reía- no te estoy proponiendo matrimonio ni nada así.

-En realidad no puedo Malfoy- Hermione asumió un tono duro al escuchar la palabra matrimonio. De nuevo estaba molesta…………por supuesto……….ella seria la ultima persona sobre la tierra que él consideraría como prometida. Si no era por sangre sucia, seria por ser de la clase popular mientras él seguía siendo un millonario y además ¿Qué rayos le importaba a ella eso? - mis padres quieren que pase las fiestas con ellos y yo quiero verlos.

-Bien- dijo él sin lograr ocultar un poco de desanimo- supongo entonces que yo me iré del colegio también para Navidad- dicho esto camino hasta la salida. Si ella quería perdérselo bien por él, tendría mas tiempo para concentrarse en su misión- Granger……………..esta noche tengo fiesta en mi sala común……………..así que supongo que no nos veremos hoy.

Ella sintió como un balde de agua fría le caía en la cabeza……………así que Malfoy prefería una estupida fiesta………………en lugar de estar con ella,…………..increíble. Ella tomo el libro y se abrazo a el, paso como un bólido por un lado del chico y sin evitar dejar traslucir su indignación le dijo:

-Has lo que te de la gana, no me importa.

Draco Malfoy sonrío disimuladamente………………………….si…………………ella estaba celosa. Y la perspectiva que fuese por él lo animaba…………..poco a poco esas infranqueables defensas iban cayendo, una a una.

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-Dime Hermione, como estan el colegio y tus amigos – pregunto Jean Granger sirviéndose una copa de champaña.

A la mujer le parecía fascinante que su hija fuese bruja, pertenecía a un mundo de cuentos de hadas. Era muy desprendida con Hermione, una madre moderna, si no fuese así ella no hubiese dejado que la chica pasase tanto tiempo en la casa de Ron Weasley, haciendo quien sabe que cosa, pero la chica últimamente había tenido una transformación y eso la preocupaba. Era cierto, su hija estaba mas alta y delgada, se había cortado el cabello a media espalda y sin duda se veía muy bonita, pero estaba muy taciturna, casi no hablaba y la había escuchado la noche anterior llorando en su habitación. Lo único que se le ocurrió es que sin duda sufría por algún chico, estaba en esa edad, en la de los noviazgos y en la del despertar sexual. Pensándolo bien lo mejor era retomar la conversación de las aves y las abejas, no sabia exactamente como eran esas cosas en el mundo mágico o si les daban clase de educación sexual en Hogwarts, pero al parecer los magos eran algo precoses con esos asuntos, por lo que había contado Hermione respecto a los padres de su amigo Ron, que se habían casado a los 17 años. No quería ver a su hijita preñada a los 16 años, así que bueno, tendría su conversación de mujer a mujer con ella y le daría ciertos consejos que a lo mejor pudiesen ayudar. Su marido la mataría pero sin duda era mejor prevenir que lamentar. Se sentó en una silla en el comedor y cruzo elegantemente las piernas, vestía pantalón y blusa color crema, era una mujer de pequeña estatura pero muy delgada, usaba anteojos, tenia el cabello corto castaño claro y Hermione había heredado de ella la nariz respingona y los labios de ese tono rojo tan extraño.

-Bien madre, aunque Ron tuvo un accidente extraño días antes de salir el colegio, se enveneno con Hidromiel - dijo ella lacónicamente, colocando los platos sobre la mesa, iba vestida muy parecido a su madre si bien sus pantalones eran marrón oscuro. Jane levanto una ceja.

-¿Le paso algo grave? Y ¿Harry? También tomo la bebida.

- Los chicos están bien. La madre de Ron te envía saludos.

-Me encanta ese chico………..y su familia, Harry también es un buen muchacho- comento Frank Granger sentándose en un sofá en la sala de estar, frente al televisor, esa noche se iba a distraer viendo las habituales películas navideñas, mientras terminaban de servir la cena- ¡Oh que bien! Cuento de Navidad, Ebenezer ataca de nuevo este año.

Jean se rió con ganas y Hermione solo esbozo una sonrisa. La tanda de películas navideñas. Otra tradición para sumirla en la más terrible melancolía, no sabia cuanto tiempo las cosas permanecerían así, la guerra mágica se avecinaba, lo olía en el aire. El extraño accidente de Ron, que más bien parecía un intento de homicidio, todos habían concordado de que no iba dirigido a él, además Theo Nott sin dar señales de vida. En realidad estaba muy deprimida, el año pasado la situación había sido similar, solo que ella había tenido un hombro al cual apoyarse y ……….de manera insólita el dueño de ese hombro estaba desaparecido, ella estaba muy preocupada……por Theodore…..Y para colmo, Malfoy, estaba cada vez mas extraño con ella, adueñándose de su alma, de su cuerpo y de su vida. Hasta estaba mucho más amable y considerado, ni siquiera la insultaba. Pero ella todavía tenía algo de reservas, no confiaba en él, a pesar de todo lo que les había pasado. No se había despedido del chico, tomo su baúl y se fue directo al Expreso. No había tenido fuerza de voluntad, así de simple, estaba confundida, no sabia exactamente que era lo que sentía por él……..pero ya el odio se había alejado de su corazón hacia mucho tiempo……..la posibilidad de que fuese amor………..era totalmente imposible, ella ya tenia a su amor…………Theodore….aunque hubiesen terminado y se estuviese portando como un idiota ignorándola.

Muchas veces se sintió culpable por estar dejando que sus debilidades la dejaran caer una y otra vez en las manos de Draco Malfoy, pero el muy desgraciado era condenadamente bueno en la cama, así de simple y no era frivolidad, era que se entendían demasiado bien en el sexo, de hecho Malfoy parecía saber instintivamente que era lo que le gustaba a ella y viceversa y por sus gestos de perplejidad, Hermione estaba segura de que no le pasaba eso con ninguna otra chica, solo con ella. No tenían que utilizar palabras para entender que era lo que deseaban y en que momento lo querían, el lenguaje corporal era el idioma que ambos hablaban, la compenetración era tan buena que incluso la mayoría de las veces, terminaban juntos, sincronizados…………era demasiado raro realmente pero no dejaba de ser terriblemente sensual. Pero de hablar, nada…por lo menos de lo que sentían. De hecho era mejor así…..pero además de todo…………….que diablos se iban a decir………mas allá de lo que se habían dicho………absolutamente nada. Una relación basada en el acto sexual, eso era lo que tenían. Ya había perdido la cuenta de cuantas veces había estado de esa forma con él y eso no era nada bueno, se estaba convirtiendo en una especie de adicción. A Malfoy ni siquiera le importaba si ella tenía el periodo o no. En cuanto al sexo, no había excusa posible para no tenerlo, ninguna.

No le tenia alguna explicación coherente a lo que sucedía…..solo sucedía y en algún momento acabaría, alguno de los dos se cansaría y seria como si no hubiese pasado nunca nada……………No tendría trascendencia para ninguno o por lo menos eso era lo que Hermione quería creer. Pero cada día que pasaba……… ella se encontró anhelando su presencia y preocupándose por él, puesto que lo veía muy alterado, y no era debido a ella, era por otra cosa y eso la intrigaba. Harry sospechaba que era un mortifago…………..pero Draco no tenia la marca y ella no iba a decirlo públicamente por nada del mundo. Así que no tenia ni idea de lo que le pasaba al chico.

-Jean- el padre de Hermione aparto las cortinas de la ventana y miro hacia el exterior- hay un chico allí parado junto a la verja. Esta vestido muy extraño, Hermione ven a ver, ¿No será algún amigo tuyo?

-Padre mis amigos están en casa de………….-Hermione se acerco y casi deja escapar un grito. Allí, parado frente a la verja de metal del jardín frontal de su casa, con cara de pocos amigos, todo vestido de negro con abrigo incluido, con su cabello rubio destacando sobre toda su indumentaria, serio y enfurruñado estaba nada menos y nada mas que Draco Malfoy- ¡Diablos!………….

-¿Lo conoces?- preguntó Jean Granger asomándose también por la ventana- Es muy guapo- Hermione tomo su abrigo y dirigió sus pasos hacia la puerta- Invítalo a pasar hija…………..esta muy frío y oscuro allá afuera, no sea que lo asalten para robarlo, últimamente están pasando cosas muy desagradables, claro, tú no miras el noticiario de la tarde y no te enteras de nada pero……...

-No creo que quiera madre- dijo Hermione antes de salir- digamos que no es muy sociable que digamos. Hablare con él un rato. Será mejor que no me esperen para la cena.

-Hermione mañana es Navidad- grito Frank intentando hacerse oír entre el ruido del televisor y agrego algo para molestar a su hija en broma- dile a tu novio que no comemos gente. Si vive muy lejos, abriremos el sofá cama y podrá dormir aquí.

-No es mi novio, ni de casualidad- dijo Hermione, sintiendo escalofríos al escuchar las expresiones de su padre. Comegente, Mortifago…¿Novio?…JA JA, se escuchaba bastante siniestro a decir verdad- Regresare en unas horas.

Draco la vio saliendo de su casa con el ceño fruncido y sonrío por un instante. Luego se enderezo, borro la sonrisa de la cara y espero a que ella llegase hasta la verja. Estaba con un abrigo de color claro y lo miraba con molestia.

-¿Qué diablos haces aquí?- dijo ella desafiante, hacia frio y metio sus manos en los bolsillos de su abrigo- te advierto que voy a pasar la Navidad en mi casa, necesito estar con mis padres, así que vete a tu mansión para hacer lo que tengas que hacer y déjame en paz.

-¿Por qué demonios no te despediste de mi?- contraataco Draco- te seguí hasta la estación y ya el tren había salido. Me quede como un idiota viendo como el expreso se alejaba.

-Estoy segura de que a ti no te importa en lo absoluto si me despido de ti, no es tu estilo- dijo ella cortante- además son unos días nada mas, lo considere innecesario. Lo que quieres es controlarme y no lo voy a permitir.

-Bien- entonces Draco sintió la decepción apoderándose de su ser, era un maldito masoquista y lo sabia, quiso verla, para ofrecerle un gesto amable ya que con palabras no podía. Demostrarle su interés más allá de acostarse con ella era un buen intento para limar asperezas, pero al parecer de nuevo metía la pata con ella, no la entendía al igual que no se entendía a si mismo, dio la vuelta para irse.

-¿Adonde vas?- pregunto ella y luego se maldijo por eso. A ella no le tendría que importar que diablos hacia de su vida Draco Malfoy.

-No se, por ahí…………quizás me devuelva al colegio……no quiero estar en la casa………mi madre………en fin……no te importa- dijo él mientras se alejaba. Ella gruño de impotencia y decidió seguirlo, pronto se vio caminando a su lado en la oscuridad de la Nochebuena.

-No puedes regresar al colegio y lo sabes, además ¿Como diablos llegaste aquí?- pregunto ella cortante. Ambos caminaban por una calle desierta, las luces de las casas estaban apagadas, al parecer nadie tenia muchas ganas de celebrar, la sucesión de crímenes y tragedias en el Reino Unido hacia que el ambiente no fuese precisamente festivo. El mundo muggle estaba tan lúgubre como el mágico.

-Me trajo mi elfo domestico- dijo Draco- solo le pedí que me llevase a la casa de Hermione Granger y lo hizo con gusto. Al parecer tu PEDO esta dando resultado, eres una especie de heroína trágica para los elfos domésticos de este país.

-¿En serio?- ella no pudo evitar preguntar interesada. Draco la miro con sorna, se encogió de hombros y ella levanto una ceja, frunció el ceño y le dijo- te estas burlando de mi. Además es P E D D O no PEDO.

-Como sea, es una locura y lo sabes, a los elfos les encanta servir, te lo he dicho millones de veces- dijo él mirando con interés las casitas del sector, eran chicas comparadas con la suya, pero tenían cierto encanto, lo que no le gustaba era que se parecían mucho unas a otras, de seguro era una moda muggle o algo así. La noche estaba oscura y una niebla densa cubría los alrededores, sin duda efecto de los Dementores. Los muggles no podían verlos pero él si y no le gustaría encontrarse con uno, quizás lo mejor era ir a casa de Andrómeda, la hermana olvidada de su madre, que siempre le enviaba chocolates a escondidas desde que empezó Hogwarts. Era hora de conocerla personalmente al igual que a su prima Nymphadora, a lo mejor no les molestaría una visita sorpresiva del sangre limpia repulsivo de su sobrino que se había escapado de su repulsiva mansión, porque no soportaba oír llorando a su igualmente repulsiva y aristocrática madre- Si quieres saber como llegue, es sencillo, le pregunte a Michael Corner bajo amenaza, donde vivías exactamente, supe que él también vive en Sheffield, en el sector de los magos, por supuesto no le dirá nada a Potty ni a nadie porque sino lo convierto en una babosa humana. Así que simplemente me aparecí.

-Tú no puedes aparecerte legalmente- bufo ella incrédula.

-Claro que puedo- dijo él deteniéndose en el acto totalmente dispuesto a contradecirla. Era inevitable, siempre terminaban discutiendo y siempre terminaban en la cama después de eso- si tienes suficiente dinero puedes comprar una licencia de aparición para menores de edad en el ministerio, ya sabes, el viejo estilo Malfoy, soborno, chantaje y bastantes conexiones. Mi padre lo hizo porque sabia que…………..!Demonios!……….esta conversación se esta tornado pesada, vete a tu casa Granger. Por aquí hay dementores cerca, siento el ambiente que provocan ellos y no te gustaría encontrarte con uno, te lo aseguro. Ya nos vimos, nos saludamos y peleamos, cumplimos todas las expectativas de una pareja en Nochebuena. El resto, es decir la encamada, lo dejaremos para el colegio.

-¿Dónde dormirás?- pregunto ella, tratando de apartar la palabra "pareja" de su cabeza, se acostaban juntos pero no eran novios y mucho menos una "pareja". Miro a Draco con detenimiento, lo conocía lo suficiente para saber que no iba a ir a su casa, ni a ninguna casa de sus amigos, todos seguramente en tensión con la situación de guerra tacita que existía. Draco era capaz de manejarse bien por si solo, en el mundo mágico o en el muggle, quizás hasta alquilaría una habitación en algún sitio lujoso o cualquier cosa, pero no quería dejarlo solo en Navidad, y menos con Dementores rondando. El chico la sacaba de sus casillas, pero tenia que finalmente admitirlo, Malfoy de alguna forma se había abierto un huequito minúsculo en su corazón, solo para él.

-No se- Draco siguió caminando, ella lo tomo de la mano y lo arrastro en dirección contraria.

-¿Qué haces?- Draco se dejo llevar por ella y no supo porque lo hacia. Solo que el contacto de su mano caliente lo reanimaba y le quitaba todos esos lúgubres pensamientos que tenia en su cabeza. Le daba vida por así decirlo.

-Hoy eres mi acto de caridad navideña. Estas son mis reglas Draco Malfoy. Uno, ningún insulto dirigido a los muggles dentro de mi casa. Dos, te portaras como es debido, sacaras a ese caballero ingles que tienes bien escondido en el fondo de tu podrida alma a flote y trataras a mis padres como unos reyes y tercero, si te acercas a mi cama, te hechizo aunque el ministerio rompa mi varita. No me voy a acostar contigo en mi propia casa.

-No tengo ningún problema- dijo él jalándola y aprisionándola en sus brazos- excepto con la tercera condición. Seguro que no quieres que me meta en tu cama a calentarte los pies y quizás otra cosa también.

-Eres un imbecil- dijo ella mirándolo directamente a los ojos. Draco se acerco y empezó a besarle lánguidamente el cuello, poco a poco, provocándola, ella le correspondió de la misma manera, besando y mordiendo su mentón, suave, dulce, con timidez, con un sentimiento diferente a la lujuria. Para que seguir mintiéndose, lo había extrañado, sentir su boca contra su piel y dejarse llevar como si no existiese nada más. Ella lo abrazo con fuerza sin saber exactamente porque lo hacia

-Me gusta que me abraces así……..es diferente…………me siento distinto- dijo él contra su oído- es como si…..-se callo de pronto, iba a decir una estupidez, como si de verdad me quisieras, como si estuvieses enamorada de mi y yo………..de ti. ¿Desde cuando ando suspirando como una nenita? Diablos esto esta peor de lo que pensé. Estoy hundido hasta el fondo………

Ella se azoro de inmediato y dejo de abrazarlo. Se sentía extraña, mas confundida que nunca. A Draco le pasaba lo mismo. ¿Que es eso que siento por ella que no me deja respirar?

Horas después Hermione estaba ocupada lavando los platos. Para su sorpresa Malfoy se había portado muy educado con sus padres, hablo estrictamente lo necesario y no menciono absolutamente nada acerca de la pureza de sangre. Nunca lo había visto tan curioso como con los objetos muggles de la casa, estuvo como una hora frente al refrigerador examinándolo, algo impresionado. También fue muy atento con su madre sirviéndole el vino, escucho pacientemente las explicaciones del Sr. Granger acerca de la importancia de la monarquía en el sistema de gobierno británico y se dedico a engullir el pavo de la cena con gusto. De vez en cuando se dio cuenta de que la miraba con intensidad y ella no pudo evitar devolverle esa mirada.

Cuando fue a la sala lo encontró dormido en el sofá en una posición muy incomoda, había estado viendo televisión toda la noche. Cuando descubrió el televisor, nadie fue capaz de apartarlo de allí. Draco Malfoy enseguida aprendió a manejar el control remoto y fue imposible que no se adueñara de él, por supuesto, no pudo ocultar mucho tiempo que era un dominante de mierda, eso seria demasiado pedir. Frank Granger no paraba de reírse mientras el chico pasaba absorto los canales y miraba asombrado las imagines. Llego a un canal donde estaban pasando la película de Grandes Esperanzas y simplemente quedo cautivado con la historia. Dios Bendiga a la Reina y sobretodo a la BBC, que logro que Draco Malfoy se quedase callado y quieto por espacio de dos horas como todo un chico bueno.

Nott había sido seducido por Shakespeare hacia tiempo atrás y Draco Malfoy se hizo fanático de Dickens esa misma noche. Shakespeare era trágico, brutal, cruel con sus historias y sus personajes e infinitamente romántico, contrastando con la alegre y despreocupada personalidad de Theo que se tomaba todo a broma. Draco era un chico rígido y estricto, aunque la pasión brotara de su ser de vez en cuando, generalmente frío e inconmovible, pero decididamente curioso y con ansias de aprender muchas cosas. Dickens reflejaba en sus cuentos, toda la problemática social de la época Victoriana, que no se alejaba mucho del concepto de pureza de sangre en la sociedad mágica, había toda una enseñanza moral y ética en sus historias, era un sociólogo por excelencia y al parecer la despierta y analítica mente de Draco estaba desarticulando una y otra vez esa historia de amor no correspondido, entre una chica rica y un joven que moría de amor por ella, separados por sus diferencias de clase.

Grandes esperanzas, como las que tenia Hermione Granger acerca de esos dos……………grandes esperanzas para que su vida fuese tranquila y escaparan a su futuro siniestro …………como futuros colaboradores de Voldemort. Era cierto, a pesar de todo, ella no le deseaba a Malfoy ningún mal.

Tomo una frazada, fue hasta el sofá y no si esfuerzo lo movió, no entendía como un ser humano tan delgado y desgarbado podía pesar tanto, le subió las piernas para que quedase completamente acostado, le quito las botas y le colocó la cobija encima. Ella observo su rostro un rato, estaba todo despeinado pero a la vez se veía tranquilo y seguro, sabía que no cumpliría su promesa de irrumpir en su cuarto, tenia el sueño pesado y ella lo había comprobado suficientes veces para estar segura de su aseveración, lo observo cansado y ojeroso como si no hubiese dormido en días, estaba tan agotado que se quedo dormido viendo la televisión.

Se sentó a su lado, le peino suavemente el cabello con sus manos, apartándoselo de la cara con cariño, se veía tan pacifico, que no quería despertarlo. El odio y la molestia que le provocaba el chico desaparecieron de ella, dejándola desolada y de alguna manera vacía, se sorprendía por sus propios deseos, por alguna razón necesitaba acurrucarse a su lado un rato, por esa vez sin nada de sexo salvaje metiéndose entre ellos dos, enturbiando su razón y su corazón. Siempre le había parecido que Malfoy estaba hambriento de afecto, que la única manera de demostrar sus sentimientos era en la cama, y que ella de alguna manera satisfacía alguna necesidad emocional de él a pesar de que ella decididamente no ponía empeño en ello. Eso la asustaba, porque no quería llegar a quererlo, era un anatema quererlo. Necesitaba su libertad, quería dejarlo…….y a la vez no podía. Hermione suspiro largamente y luego simplemente escondió su cara entre sus manos y empezó a llorar en silencio. Estaba demasiado confundida porque no sabia que rayos estaba sintiendo por él. O si lo sabia, pero no quería todavía afrontar la triste realidad.

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