Disclamer: personajes de JK Rowling.
Disculpen el retraso, bueno aquí lo tiene, cortito pero sustancioso. Este es un capitulo obligado, ya que cierra esta parte del fic. Lo que vendrá después………..les aseguro que les gustara mucho. Besos y espero muchos reviews. Ayer fue la pijamada PPC y pase un momento super grato conociendo a mucha gente, incluso otras fickers de las cuales soy admiradora incondicional ( aprovecho para recomendar con Absoluta Discreción de Londony).
Banda sonora a cargo de Megadeth ( jajaja, esa no se la esperaron) Train de Consequences, una de mis canciones favoritas de la vida, del disco Youthtanasia. Por cierto que cuando vinieron a Venezuela, el concierto duro mas de tres horas y el pobre Martin Friedman tuvo que decirle a los fanáticos que realmente no podía tocar mas, le sangraban las manos de tanto tocar guitarra, estaban muertos, tremendo concierto, puros fans enardecidos de lo bueno que estuvo. Según los Megadeth, el mejor concierto de su vida.
Capitulo 23 Tren de Consecuencias.
Draco sentía el olor de la piel mientras se chamuscaba, trataba de combatir sus nauseas y no podía. Solo veía inmóvil y con los ojos exorbitados como Lord Voldemort utilizando su varita, quemaba su carne al hacerle la marca tenebrosa, un tatuaje grabado a fuego que señalaba que más nunca podría escapar a su destino. En esa gran estancia de Malfoy Manor, pocos testigos presenciaban el acto, entre ellos su madre quien evitaba continuamente mirarlo a los ojos. Su brazo era sostenido por su tía Bellatrix Lestrange, el chico oía su respiración justo detrás de su oreja, ella le susurraba insultos, casi todos dirigidos contra su padre, de vez en cuando soltaba una siniestra carcajada, burlándose impunemente. Draco ni siquiera tuvo tiempo para enfurecerse, solo sentía un dolor urente en su brazo izquierdo. Pronto vio dibujada la calavera con la serpiente enroscada en su antebrazo, perfectamente impresa en su pálida piel. El sudor corrió sobre su frente. No estaba asustado………literalmente se estaba haciendo pis en los pantalones. Sin embargo trato de no demostrar ningún gesto de pánico y a duras penas, finalmente lo logró. Cuando termino Lord Voldemort se alejo de él y se sentó en una silla. Draco permaneció arrodillado en medio de la sala, Bellatrix también se alejo, rápidamente se instalo al lado de su señor, al cual contemplaba con ojos devotos.
-Draco Malfoy- siseo Voldemort, Draco levanto el rostro y se atrevió a mirarlo directamente a los ojos, tenia miedo, pero no era tiempo de temer, nunca mas, demostraría del material que estaba hecho- eres mi nuevo mortifago. Espero haber cumplido todos tus deseos. Ya que te ofreciste de tan buena gana, no pude resistirme a grabarte la marca. Tu madre debe estar muy orgullosa, esposo e hijo mortifago. ¿No es así Narcissa?
-Si milord- contesto la madre de Draco visiblemente afectada. Voldemort río sonoramente, no le había pasado desapercibido la gran consternación que tenia la Sra. Malfoy en ese momento.
-Malfoy- de nuevo la voz de Voldemort se escucho fría e implacable, se le antojaba un poco falta de respeto de que el chico lo atravesase con su mirada. En donde había esperado encontrar pánico, la emoción más palpable proveniente de ese chico era odio, el mas volátil odio. Sorprendentemente no tanto dirigido hacia él, sino mas bien a si mismo. Bien, así también le serviría para sus propósitos. Draco cerró su mente ante la invasión mental que Voldemort intentó con él y cortó el contacto visual.
-Si milord- dijo Draco en un gruñido, de nuevo tenia la cabeza inclinada, apretaba los puños a ambos lados de su cuerpo, este se estremecía en espasmos y temblores incontrolables. A pesar del dolor, a pesar del pánico que tenia en ese momento, lo haría. Le daría una victoria a Voldemort para salvar a su familia y después huir los tres si se presentaba la ocasión. Solo esperaba que ella no se atravesara en el camino. Habiendo perdido a Hermione Granger, lo único que le quedaban era sus padres, aquellos que sin embargo si hubiese tenido la oportunidad, también habría traicionado. Todo por ella. Cuestión de prioridades, pensó Draco con amargura.
-Los preparativos están sobre la marcha. Luego se te comunicara la fecha, a lo sumo dos días, mientras tanto vuelve al colegio y no llames la atención sobre ti- finalizo Lord Voldemort, quien luego se dedico a hablar con Bellatrix Lestrange en privado. Los que estaban reunidos en el salón pronto se dispersaron, solo Narcissa Malfoy permaneció en su sitio, inmóvil, pétrea como una estatua. Draco se levanto del suelo y camino hacia su madre. Ella se acerco y tomándole una de sus manos se la apretó suavemente en un gesto para tratar de infundirle ánimo.
-No había necesidad de esto- dijo ella con voz afligida- yo de seguro hubiera aguantado, no tenias que hacerlo hijo.
-No, no podía permitir que te siguiera dañando- dijo Draco en voz baja, por un instante enfrento la mirada de su madre y luego bajo los ojos. Narcissa se dio cuenta inmediatamente de que algo diferente a su iniciación como mortifago atormentaba a su hijo.
-¿Qué pasa?- pregunto Narcissa un poco ansiosa. Draco movió de un lado a otro la cabeza negando, ella, quien tenia bastante experiencia en conversaciones incomodas insistió- No mientas, algo pasa.
-He hecho algo- la voz de Draco tembló de solo recordar la sórdida situación en la que él mismo era participe, ejecutor y victima- he cometido un acto deshonroso. Si crees que es imposible pisotear y arrastrar este apellido aun mas, por haberme convertido en mortifago, déjame sacarte de tu equivocación madre. Soy un canalla, un crápula y un bueno para nada. Si muero en esto, siéntete afortunada madre, te habrás liberado de un imbecil.
-No hables estupideces Draco- dijo ella impaciente. Conocía a Draco, sabia que quizás era una persona con una vida interior muy rica, contemplativo, reflexivo, siempre dando vueltas sobre los mismos asuntos hasta deshacerlos, pero no le conocía esa faceta de retórica autoacusadora, eso a ella no le gusto para nada, el chico nunca dio muestras en su vida de ser alguna otra cosa que un ser humano gélido, emocionalmente aplanado en apariencia, como buen hijo de Lucius Malfoy, jamás dejaba entrever sus mas profundos pensamientos y sentimientos. El muchacho que hablaba con rabia frente a ella, le era totalmente desconocido, cualquiera diría que en ese momento Draco Malfoy estaba abriendo y recitando la partitura de su propio réquiem y lo estaba haciendo con el más absoluto masoquismo. Narcissa trato de aclararle el panorama.
- Los Malfoy´s no son unos santos, tu padre es el mejor ejemplo de ello. Lo se en carne propia, he sido victima de todas sus manipulaciones e engaños. Aun así acepte quedarme con él, así que yo también soy un poco culpable. Nunca he matado a nadie, pero eso no me hace inocente. Se lo que hizo tu padre y de lo que es capaz de hacer. No creo que tú lo hayas superado, eres joven y no tienes experiencia. Se que eliminaste a Spencer, se que eres capaz de matar si es necesario para proteger tu vida, pero no eres ningún sádico. Eres igual que tu padre, un perfecto idiota- Narcissa entonces trago grueso, jamás había hablado con su hijo tan sinceramente como en ese momento. Un destello de culpabilidad la invadió. Luego de un instante se dio cuenta de que era demasiado tarde para enmendar algunos errores, Draco era quien era, y ya era demasiado tarde para intentar cambiarlo o en su caso, para apoyarlo- pero por sobre todas las cosas, lo eres por haberte ofrecido en bandeja de plata a Lord Voldemort, cuando yo aun guardaba la esperanza de poder alejarte de todo esto.
-No iba a permitir que te sacrificaras por mí- dijo Draco, tomándole la mano a su madre y dándole un fuerte apretón que ella correspondió, luego la soltó- eso es inaceptable. Eres mi madre.
Narcissa no pudo evitar un estremecimiento. Mi pobre chico. En donde siempre pensó que había frialdad, resulta que solo había calidez, en donde se imagino que había indiferencia, solo existía cariño por ella. Como pudo ser tan ciega tantos años, manteniendo una imagen completamente equivocada de Draco Malfoy.
Como puedo conocer tan poco a alguien y afirmar que es mi hijo. No sabia si alegrarse o entristecerse, Draco era quien era, no por ella, no por Lucius, sino por él. El chico había construido el edificio de su personalidad solo. Y tuvo el tino de ocultar su verdadero yo durante mucho tiempo, para complacer a su padre y quizás a ella, quienes esperaban de él tantas cosas estupidas que ya ni quería pensar en los ilusos y fuera de la realidad que estaban. Pero de alguna manera, no dejaba de sentirse conmovida ante el gesto de desprendimiento de su único hijo, que sacrificaba su libertad por sufrir el mismo destino de su familia. Lucius estaba equivocado, Draco era mas Malfoy que él y toda su familia junta, tenia sentido del honor, bien escondido, pero lo tenia. Y toda la temeridad de los Black también. Narcissa ahogo un gemido y lo miro de nuevo. Mi pobre y desgraciado chico. No merezco ser tu madre. Ni Lucius ni yo somos como tú y jamás lo seremos, estoy segura de que ninguno hubiese hecho un sacrificio igual al tuyo.
-Lucius no te hubiese juzgado por ello- dijo ella sabiendo que era la más horrorosa de las mentiras, Draco la miro y levanto una ceja, incrédulo- por renunciar, por no seguir sus pasos como mortifago. Tu padre aunque no lo creas, quiere un futuro mejor para ti, por eso lucha, sabe que no es lo correcto, pero su ambición lo ciega. Pero aun así, no necesita que su único heredero arriesgue su vida. Lucius esta para ser la mano ejecutora de los Malfoy, tú no necesitabas ensuciarte las tuyas.
-Madre, tú y yo sabemos cual es la verdad. No juegues conmigo, no soy un chiquillo. No lo estoy haciendo para complacer a mi padre, lo estoy haciendo para tratar de enmendar alguno de sus errores, aquellos por los cuales tú has sufrido. A pesar de todo, eres mi madre y te amo- Draco de nuevo miro a Narcissa con intensidad- abuse físicamente de alguien. Viole a una chica.
Narcissa se apretó las manos nerviosa. Esa declaración era inesperada. Observo la facies de contrariedad de su único hijo y se dio cuenta de algo. El chico estaba afirmando que había abusado del honor de una mujer. Ni siquiera su esposo se había atrevido a tanto, solo los animales de Yaxley, Lestrange y Grayback hacían esas cosas. Por un momento se detuvo a pensar en los motivos de su hijo, para ejecutar tal acción, Draco era un muchacho poco sensible, frío, calculador, bastante soberbio para ser tan joven, sin embargo lo que estaba observando allí era un chico embargado por la tristeza y un profundo arrepentimiento.
-¿Quién fue?- pregunto Naricssa.
-La amiga de Potter, Hermione Granger- dijo Draco casi en un susurro. Narcissa abrió los ojos como platos, jamás se hubiese imaginado que el odio de Draco por ese chico llegara a tanto, dañar a su amiga. Pero el niño que ella había criado no era capaz de tales cosas, una violación era un acto de arrebato, Draco no era de los que sufría arrebatos insensatos o se vengaba de esa forma de una mujer o por lo menos eso era lo que ella creía. Había algo más
-¿Por qué lo hiciste?¿Te enfrento? ¿Una pelea? ¿Te gustaba y ella no te correspondía?- pregunto Narcissa.
-Si y no- respondió Draco.
- Draco………….la chica es una sangre sucia, no pensé que ella te atrajese. Estaba Pansy y esa chica……………Padma. Tenías cubiertas todas tus necesidades masculinas. ¿Por qué esa niña?
-Madre- dijo Draco- nunca podré explicarte que es lo que siento por ella, solo confórmate con saber que lo siento. No fue la primera vez entre nosotros, llevábamos mucho tiempo haciéndolo, solo que esa vez la obligue
-¿Y la chica?- pregunto Narcissa aprensiva- va a acusarte. ¿Lo hará?- entonces ella poso sus manos sobre los hombros de su hijo- Draco, no necesitamos que te acusen en el ministerio.
Draco se deshizo de las manos de su madre y la miro esbozando una sonrisa trágica en su cara. Definitivamente sus padres tenían conceptos extraños del bien y del mal.
-Te estoy diciendo que abuse de una mujer- Draco lo dijo con amargura- que me siento como la mierda por ello. Que posiblemente estoy enamorado como un imbecil de ella, que traicione a todo y a todos por mis sentimientos, que rompí con todo el molde y tú solo te preocupas de que ella no grite a los cuatro vientos lo que le hice. Es increíble.
-Draco- dijo Narcissa con franqueza- Tú no eres capaz de cometer un acto de ese tipo. Algo tuvo que pasar, lo se. Quizás esa niña se lo busco………….que puedo decir. Jamás he pensado que tengas esas inclinaciones. Si estuviste otras veces con ella, sin duda no podrá declarar que abusaste de ella, sus palabras no tendrán ningún valor en un juzgado. Habla con la joven, convéncela de que una declaración de ese tipo no hará mas que arruinar su reputación y lo mas importante, la de los Malfoy´s
-Madre- esta vez Draco hablo directo y tajante- Creo que mi padre ya se encargo de arruinar la reputación de nuestra familia. Esta en Azkaban ¿o Es que acaso lo olvidas? Es obvio que yo no soy lo que crees. No tengo ni idea de las cosas de las cuales me crees capaz, ni yo tampoco. Pero puedes añadir a la lista para empezar, violación y asesinato. Ah y hundirme en mierda por salvarte a ti y a mi padre de que Voldemort los torture a morir también. Llora por mi madre, porque yo no puedo hacerlo. Draco Malfoy desapareció y ahora ni se quien diablos soy. ¿Y a ti solo te importa que no vaya a la cárcel por algo por lo cual sin duda merezco ser condenado? ¿O es solo que no quieres que nadie se entere que tuve una relación con una sangre sucia? Una que yo busqué incesantemente, porque no concebía mi vida sino estaba con ella. Se que no conoces el concepto madre, pero la gente es capaz de cualquier cosa por amor. Yo soy el mejor ejemplo y no lo digo solamente por Hermione Granger.
Dicho esto Draco se alejo y se fue hasta un rincón. Apoyó la cabeza en el muro de piedra y cerro los ojos, con una mano se tomo el brazo que le escocia horriblemente. En su mente se arremolinaban muchas ideas, pero la seguridad de que había cavado su propia tumba, en todos los aspectos, era la más recurrente.
Miro a su madre, quien recupero la compostura y se fue a charlar con su cuñado, Lestrange. Draco la observo un rato, sus padres, ambos, aceptaban un destino sin luchar, iban como corderos al matadero y lo hacían con gusto, por una absurda obsesión acerca de su peyorativas de sangre limpia. Algo que intentaron inculcarle sin ningún éxito. Quizás su relación con Hermione Granger había sido una equivocación, pero fuera de todo su revuelo emocional durante y después, algo había seguro, él se había descubierto como persona, había sacado a flote lo peor y lo mejor de si mismo como ser humano, había despertado del frío letargo en donde había permanecido por años, gracias a las enseñanzas de aquellos que llamaba padres. Solo por eso le estaría agradecido eternamente a ella. Aceptaba ser un mortifago con todas las consecuencias, aceptaría matar a Dumblendore, solo para recoger su recompensa y poder apartar a su familia de toda esa locura. No sabía si su alma alguna vez se recuperaría de ello, pero lo tenia que hacer.
0o0
Hermione estaba sentada en la bañera, el agua le llegaba hasta el pecho, abrazaba sus rodillas y pegaba su cabeza a ellas. Le dolía horriblemente todo el cuerpo y peor aun le dolía el alma. Una lágrima solitaria vagaba por su rostro. Lo había perdido todo. En realidad nunca hubo muchas esperanzas, pero definitivamente atreverse a soñar había sido su perdición.
Quería entenderlo, por Dios que quería hacerlo, para poder perdonarlo, pero se lo negaba una y otra vez. Las declaraciones de amor de Draco Malfoy se le antojaban vacías y necias. Sus propios sentimientos eran confusos. Se devanaba los sesos para encontrarle algo de coherencia a toda esa emoción conflictiva que tenia hacia Theo y hacia Malfoy. Y siempre llegaba al mismo punto muerto. Lo único seguro era que…………había estado dispuesta a abandonarlo todo por Malfoy…………a darle una oportunidad de quererla libremente. Y todo se había roto como un plato de porcelana lanzado contra una pared. Ella estaba hecha añicos, Malfoy prácticamente se había convertido en un muerto en vida y Theodore había desaparecido de nuevo.
No había justificación posible y ella ya no tenia fuerzas para pelear. Después de unos días lo aceptó finalmente. Ella amaba a Draco Malfoy, con toda su alma y con toda su frustración por lo que ese sentimiento significaba. Al mismo tiempo lo odiaba con todas sus fuerzas, precisamente por eso, por haber hecho nacer en su corazón una esperanza loca y ridícula y por haberla destruido. Algo cierto en todo eso había, Malfoy se había acercado a ella con la peor de las intensiones, hacerle daño y ella había caído redondita en la red. Que se enamorara luego fue algo accidental, así como los sentimientos de ella. Pero aun así, habría estado dispuesta a perdonar y a olvidar. Pero lo que no podría jamás perdonarle, era como había torcido las cosas, su desconfianza, su vejación y el empeño que había puesto en humillarla como nadie lo había hecho hasta la fecha. ¿Por qué no se callo la boca y dejo que ella arreglase las cosas con Theodore? Todo habría sido mas fácil. El corazón de Hermione ardía en furia e indignación, la había pisoteado como una basura. De nada valdrían miles de arrepentimientos, no dañas a quien amas, eso era su verdad, la única que importaba. Entonces como conclusión, a la vez que Malfoy era una basura, ella también lo era. Había dañado a Theo de la misma forma que la habían dañado a ella, con el engaño.
Theo le importaba, mucho, también lo quería, quizás no con ese apasionamiento por el cual casi dejaba de respirar por Draco Malfoy, pero también lo amaba, con cariño, con desprendimiento, una clase de amor totalmente distinto. Ambos amores correspondidos, los dos iguales de imposibles por una u otra circunstancia. Pero la diferencia sustancial era que Theodore Nott jamás habría levantado una mano para dañarla, aunque le diese mil motivos y Draco Malfoy al primer momento de duda, había fracasado estrepitosamente en demostrar la fuerza de sus sentimientos.
Por otro lado, la idea persistente de que ella se merecía el infierno que estaba viviendo, no era ningún consuelo, pero era así. Ella también había engañado, había traicionado, se había traicionado. Y la justicia finalmente había caído sobre su cabeza, como el hacha de un verdugo. Se lo merecía…………..de eso no había ninguna duda. Solo quería que el tiempo pasase…………….para algún día olvidarlo todo.
0o0
-¿Quieres algo de comer?- Cathy le ofreció algo a Theodore quien estaba sentado en una silla en la casa de Liam O´Sullivan bastante pensativo.
-No- dijo él.
Cathy se arrodillo frente a él y poso una mano sobre su rodilla de manera cariñosa.
-¿Qué te pasa?- ella lo miro insistente- desde hace unos días no escucho ningún chistes de los tuyos. Pensamos que te irías del Reino Unido y vuelves callado y triste.¿Que pasa?
-¿Alguna vez has sufrido por amor?- Theo le devolvió la mirada. Cathy se levantó y se sentó en su sillón- ¿alguna vez lo que mas querías te traiciono?
-Hay Theo- ella se acomodo con la espalda recta en el sofá- si supieras…………….para sufrir por amor solo falta estar un poquito enamorado. ¿Sufres por amor?
-Mi novia me engaño- dijo Theo aliviado de poder decirlo en voz alta. Había estado analizando la situación desde todos los puntos de vista posibles y cada hora que pasaba el nudo en su garganta lo asfixiaba cada vez mas, tenia que desahogarse y ahora encontraba la oportunidad en ese mujer que tan bien lo había tratado, casi como si fuese su hermana mayor. - se enamoró de otro. Un chico que jamás la quiso, ni la querrá, que la humilló por mucho tiempo, que solo la utilizó como un juguete. Yo no puedo perdonarla, pero tampoco puedo odiarla, solo quisiera que nada de esto hubiese sucedido……………..solo eso.
-No puedes odiarla- dijo Cathy- porque aun sigues amándola………….es simple. El camino mas fácil es el del odio……………………lo se por experiencia, pero es el peor posible. Date un tiempo, pasara………………….todo pasa.
-Ella…………………….- la voz de Theo se quebró- ella me dijo que también me quería. No puedo entenderlo, no me cabe en la cabeza. Es difícil de explicar, se que ella ama al otro…………..pero a la vez estoy seguro de que me quiere. A veces deseo perdonarla e irme corriendo a sus brazos. Pero no puedo soportar que sienta lo mismo por otra persona que no sea yo. Me estoy muriendo de los celos.
-¿Ella estuvo contigo?- pregunto Cathy- como hombre y mujer, ¿estuvieron juntos?
-Si- dijo Theo- y ella se acostó con el otro chico también después que me fui, es algo que se me clava en el corazón y es insoportable. Yo no lo sabia, Malfoy si sabia que ella había sido mía, no se como pudo soportarlo si realmente la quería, por eso es que lo dudo. Yo no puedo hacerlo, pensar y aceptar que ella se acostó con otro.
-Te sientes traicionado y es comprensible- dijo Cathy- pero aunque te resulte difícil de creer la entiendo, a ella, nunca sabes que sentimientos albergara tu corazón. Yo pase por una situación similar con Mike y Alistar Greengrass cuando tenia 16 años. Mike era mi novio y el Sr. Greengrass era el mejor amigo de mi padre. Termine dejándolo todo por Greengrass, tenia una especie de deslumbramiento infantil por él, uno con consecuencias bastante escandalosas. Estuve cerca de un año siendo su amante-niña, como me llamaba su esposa, quien fingía como buena dama de sociedad, no enterarse de nada. Todo el mundo sufrió, Mike, yo porque los quería a los dos y no lograba darle vuelta a la situación, Greengrass porque engañaba a su mujer con una chiquilla, mi familia, en fin. Luego las aguas volvieron a su cause, inexplicablemente, cada vez empecé a extrañar mas a Mike y a ver a Greengrass como lo que era, un viejo ocupado, que solo pensaba en mi como una niñata, su hobbie, su distracción. Finalmente lo terminamos, aunque se que el viejo todavía siente algo por mi. No fue fácil, pasaron dos años antes de volver ni siquiera a atreverme a hablar con Mike, pero al final me perdonó y a pesar de sus constantes celos seguimos juntos.
-¿Sigues enamorada de Greengrass?- pregunto Theo con curiosidad. Esa historia no tenia ni pies ni cabezas. Él jamás podría compartir a Hermione con nadie, de eso estaba seguro.
-Aunque no lo cras- dijo ella- si lo amo, creo que mucha gente lo nota cuando estamos juntos en el mismo lugar, hasta Mike se da cuenta, solo que no dice nada. Lo amo, pero no quiero estar con él, adoro a Mike, también lo amo y es la persona con la que quiero hacer mi vida. Es una aptitud egoísta, lo se, pero encontré un equilibrio, el de la menor posibilidad de daño para todos. No es fácil, Theo, quizás ella no elija nunca, pero si algún día vuelve a ti y tú ya la has perdonado, hazte un favor a ti mismo y no la dejes ir, lo lamentaras toda tu vida.
-Independientemente de cualquier cosa- dijo Theo encogiéndose de hombros- creo que nuestras vidas van por rumbos distintos. Liam me ha pedido un favor, algo importante y creo que voy a aceptar. Veo que todo el mundo pone su grano de arena en esta guerra y no creo que apartándome vayamos a ganar. Ha llegado la hora de que asuma mis responsabilidades.
-¿Qué te pidió Liam?
-Quiere que regrese a Inglaterra- dijo Theo sin emoción- que busque a Lord Voldemort pida clemencia para mi y me convierta en mortifago. Yo, Cathy, voy hacer de espía para los Renegados y la Orden del Fenix.
0o0
-Ha, ha, ha ha- su respiración se agitaba mientras corría por su vida, en los amplios corredores del castillo de Hogwarts, en ese momento sumergidos en las mas absoluta tinieblas , gracias a unos polvos de oscuridad instantánea peruanos, idea de algún tonto mortifago, solo divisaba alguno que otro rayo rojo o verde en la oscuridad. Más de una vez tuvo que arquear su cuerpo para no resultar impactado. Corría por su vida………..estaba huyendo…………..de todo………absolutamente todo.
No pudo matar al viejo, Dumblendore sabiamente había escogido muy bien sus palabras, el remordimiento de consciencia es el mejor disuasor de todos. Toda esa peroata del alma fracturada había hecho mella en él, porque si tener el alma herida como la suya dolía como el diablo, tenerla fracturada sin duda era algo que jamás podría aguantarse. Snape finalmente lo había hecho, había matado al anciano con una sangre fría que se suponía que él tendría. Ahora solo le tocaba sufrir las consecuencias, estaría huyendo del castillo pero de su destino jamás. Si tenia que pagar por su ineptitud lo haría, solo él, su familia no tendría que pagar eso también.
Poco a poco la niebla oscura se fue despejando y vio a dos figuras conocidas, Luna Lovegood y Hermione Granger lanzándole un hechizo Desmaius a Fenrir Grayback, quien cayo pesadamente sobre el suelo. La sola idea de imaginar la posibilidad de que el hombrelobo pudiese hacerle daño le retorció las entrañas. Rápido como un rayo paso por delante de ella y la tomo de la mano.
Hermione vio sorprendida como Malfoy se acerco a ella e instintivamente agarró a Luna de un brazo arrastrándola con ella, no podría dejarla sola, estaba sin varita. Draco las metió con violencia en un armario, luego entró y cerró la puerta. Hermione entonces le apunto la garganta con su varita y Draco hizo lo mismo, solo por precaución, Luna estaba en un rincón mirando la escena con ojos exorbitados.
-Hermione- la voz de Luna se hizo ahogada- Malfoy es uno de ellos, lo vi con los mortifagos, caminando hacia la torre de astronomía.
Hermione no le quitaba los ojos de encima a Draco, quien tampoco desviaba su mirada de ella. No podía definir su desolación, ese chico la había traicionado de todas las maneras posibles, ahora incluso, era el enemigo declarado. Su mano se aferro a su varita, tendría que tener la fuerza suficiente para hacerlo, hechizarlo y luego entregarlo.
-¿Es verdad?- pregunto ella mientras sentía el contacto duro de la varita de Draco sobre su pecho.
Draco entonces levanto el brazo izquierdo y la manga de su tunica resbalo por este, descubriendo el símbolo maldito que señalaba su afiliación al señor oscuro. Hermione contempló la marca con desasosiego. Otra razón mas para odiarlo……………otra mas para despreciarlo………..y aun así, sentía su corazón encogerse en espasmódicos y agónicos movimientos. Dioses, como lo amaba………..estaba desesperadamente enamorada de él y aun así…………….nunca podría perdonarlo, jamás.
-¿Cómo pudiste hacerlo?- dijo ella- Después de todo lo que me dijiste……..¿como rayos pudiste hacerlo? En este castillo viven tus amigos, tus compañeros, ¿Cómo pudiste ayudar en este ataque?
Luna observó los rostros de ambos chicos sorprendida. Los dos se miraban intensamente, un aura extraña circulaba entre ambos, se apuntaban con varitas pero algo en ese gesto le indicaba que era mera formalidad, que ninguno de los dos seria capaz de hacerse daño. Entonces Luna escucho algo insólito de los labios de Draco Malfoy.
-Mi madre…………lo hice por mi madre- contesto Draco secamente- al igual que hubiese hecho muchas otras cosas por ti. Pero creo que nunca será posible, tú me odias………..yo ………….yo………… - el te quiero se le enredo en la lengua, Draco respiró profundo antes de continuar, Hermione lo miraba con decepción e incredulidad- de nuevo te pido que me perdones, no puedo seguir viviendo sabiendo que me detestas. Se que me he equivocado…………….mucho…………….lo lamento…….Hermione. Pero así es la vida, yo tengo un destino marcado, tú tienes el tuyo. No tenemos cabida en la vida del otro, tarde en aceptarlo, pero solo me queda la esperanza de que algún día puedas perdonarme, ya que yo nunca podré hacerlo.
Hermione sentía como las lágrimas se le salían incontenibles de sus ojos. Su mano temblaba ya visiblemente, él la tomo y la bajo, sujetándola con fuerza a un costado de su cuerpo. Ambos dejaron de apuntarse con las varitas. Estaban algo separados, solo los unían la mano que Draco tenia sobre la de Hermione. Sus dedos se enredaron inconscientemente. Él estaba aguantándose las ganas locas que tenia de abrazarla. Ella sentía como un hoyo negro se hacia mas grande en su alma, hasta consumir cualquier reducto de felicidad en ella.
-Somos enemigos- dijo ella, Draco afirmó con la cabeza.
-Solo por definición- él de pronto aparto su mirada- sabes que primero me mataría antes de dañarte otra vez. Pero técnicamente somos enemigos…………..tú eres…….quien eres………….yo ahora soy un mortifago al servicio de Voldemort. El juego de niños termino y nuestra historia juntos también.
-¿Qué vinieron a hacer al castillo?- pregunto ella- ¿Por qué ahora todos huyen? ¿Dónde esta Voldemort?
-Vine a matar a Dumblendore- Hermione se estremeció y Luna ahogo un grito- No pude hacerlo, digamos que gracias a ti, ahora tengo algo llamado consciencia en mi cabeza. Snape lo mató.
Hermione se soltó automáticamente de su agarre, pero no volvió a apuntarlo. Oía los gritos incesantes de la batalla que se desarrollaba tras la puerta de ese armario de escobas. Harry había ido con Dumblendore a alguna parte, pero Malfoy no lo mencionaba, sabia que tenia la capa de invisibilidad, la prioridad ahora era buscarlo, la posibilidad de que hubiese muerto era inconcebible. Sin embargo sentía los pies como plomo sujetándola a ese sitio, junto a él.
-Entrégate- le exigió Hermione furiosa, ¿como diablos le decia que habia intentado matar a Dumblendore con esa tranquilidad tan pasmosa? ¿Que demonios tenia en la cabeza? - hazlo, entrégate al ministerio.
-No lo hare- contesto Draco totalmente seguro de sus palabras- primero, mi madre espera por mi, le debo eso a mi familia, todo lo que he hecho lo he hecho por ellos, por su seguridad, segundo, esto no hace mas que empezar, tú pronto serás cazada como un animal. Tú, Potter, los Weasley´s , todos aquellos que se opongan a Voldemort y tengo que estar allí, al pendiente, para intentar salvarte el pellejo, te lo debo , me lo debo y además de todo……………………………..aunque sea una completa locura y tú no quisieras escucharlo mas nunca en tu vida, te quiero.
-Una persona que quiere a otra, no hace lo que tú has hecho conmigo- dijo ella con rabia. Era por su familia, todo por su jodida familia, Draco Malfoy se echaba al fuego por el cariño que tenia a su madre, en su posicion, quizas ella habria hecho lo mismo..............quizas. Sin embargo se resistia a creer de nuevo en él, despues de todo lo que habia sucedido.
-Puede que no- respondió Draco- pero las otras personas no son yo. Digamos que tengo mi particular y retorcida forma de amar a alguien, no creas que no me he arrepentido de estar enamorado de ti, de haber puesto de cabeza tu placido mundo, quizás hubiese sido preferible si no me hubiese acercado nunca. Pero solo lo siento por ti………….por lo que sufriste debido a ello, por lo que perdiste. De resto, agradezco la oportunidad que tuve contigo, jamás te olvidare Hermione Granger, es lo único que voy a prometerte. Busca a Nott, regresa con él, te dara lo que yo no puedo ofrecerte, felicidad.
-¡Vete!- dijo ella súbitamente. Después de esas palabras, no pudo dejar de sentirse conmovida. Quizás lo odiaba y lo amaba con igual intensidad. Pero no lo quería ver pudriéndose en Azkaban y eso era de lo único que estaba segura.
Luna estaba inmóvil de la impresión. Jamás había escuchado una declaración de amor tan desesperada. Observaba como Hermione temblaba descontroladamente. Nunca se hubiese imaginado que Draco Malfoy estuviese enamorado de ella, pero al parecer así era, es mas por la actitud de su amiga, podría jurar de que el sentimiento era correspondido, si bien también allí había también mucha rabia y frustración de parte de los dos. No tenia que ser clarividente para verlo, era demasiado obvio, la intensidad de tantas emociones revueltas era palpable.
- ¡Vete! ¡Draco por Merlín!- dijo Hermione llorando imperceptiblemente- Vete antes de que me arrepienta, lárgate, antes de que te hechice y te entregue.
Draco se sorprendió ante sus palabras, por un momento pensó que lo había perdonado, pero luego se dio cuenta por la expresión de su rostro, de que ella quizás le estaba dando la libertad, pero no su perdón, se adelanto unos metros con toda la intención de abrazarla, Hermione lo intuyo y retrocedió hasta quedar con la espalda pegada a un muro. Draco interpretó con dolor su rechazo, sin embargo con rapidez tomo una mano de ella y la coloco sobre su pecho, Hermione no opuso resistencia y la sentir la calidez de su pecho cerro los ojos. Por un momento solo sintió los latidos desbocados del corazón del chico. Ella apretó la mano en puño, como un gesto de profunda disconformidad ante el destino que tenían por delante. Uno que ellos mismos se habían buscado, por todas sus acciones, sus miedos, su desconfianza, su legado, sus obligaciones y sobre todas las cosas, por no ser sinceros en relación a sus sentimientos cuando tuvieron que hacerlo. Draco cerró los ojos por un instante y luego se separo de ella. Miro a la puerta.
-Creo que esto es todo- dijo secamente. Se acabó………….finalmente acabó. Mas nunca estaremos juntos…………esas palabras atormentaban su mente, pero era la mas absoluta verdad, no había vuelta atrás- Procura no atravesarte en el camino de los mortifagos, hagas lo que hagas, no dejes que te atrapen, sin duda te mataran y me mataran a mi por tratar de evitarlo. Es lo único que voy a pedirte.
Draco abrió la puerta, se detuvo un momento en el marco y Hermione solo vio su figura delgada, totalmente vestida de negro, doblando hacia su derecha.
Luna se acerco a ella y la abrazo con fuerza.
-Prométeme que no dirás nada de esto- dijo Hermione mientras se aferraba a su amiga- júramelo.
-No te preocupes Hermione, guardare tu secreto- dijo ella- No se que fue lo que paso entre los dos para que hayan llegado a esto. Pero sin duda, independientemente de lo que haya sido, él te quiere y tú………también.
-No Luna- contesto Hermione en voz baja- no lo quiero…………..no lo quiero……- de nuevo se sintió incapaz de confesarlo en voz alta, pero lo hizo en su cabeza, "solo me estoy muriendo de amor por él"
0o0
DEJEN REVIEWS
