Disclamer: personajes de JK Rowling.

Hola, ¿como están?, oficialmente inaugurada la segunda parte de este fic. No pretendo hacerlos esperar mucho, pero bueno algunas explicaciones son necesarias. Si creían que esto no se puede enredar aun mas, estaban equivocados. Por favor déjenme reviews. He tratado de que este fic no sea solo sexo (fracasé, puesto que escribir una relación tan intensa como es la de estos tres es imposible no subirse en el limonero) o también algo cursi ( he releido las veces que Draco le ha dicho que la quiere, y lo que falta, en fin), pero bueno espero que este capitulo tenga algo mas de sustancia. Así mismo, para que vean que bueno la cosa esta realmente peluda. Banda sonora a cargo de The Coors, So Young.

Capitulo 24 Todo o nada.

Séptimo Año, Abril 1997.

Harry caminaba alrededor de una tienda de campaña, en aquella vieja tienda propiedad de Arthur Weasley que había utilizado en los Mundiales de Quiddtich, que ahora era su hogar improvisado, lo hacia a menudo desde hacia unos días, escuchaba voces a su alrededor. La multitud de hechizos defensivos que colocaban alrededor de ellos, hacia que existiese una ínfima oportunidad de que fuesen descubiertos, sin embargo el orden de las probabilidades estaba y en algún momento se les acabaría la suerte, ese era su gran temor.

Tenían casi nueve meses huyendo, la revolución malévola que sacudía el mundo mágico, estaba en su cenit, a cada día que transcurría, Voldemort afianzaba su poder. Nunca tuvo muchas esperanzas cuando empezó el viaje y habían sucedido cosas, como jamás se hubiese imaginado.

Al principio no se podía creer que Dumblendore hubiese muerto, le era casi imposible aceptarlo. Mas difícil aun saber que estaba solo, completamente solo en la tarea de acabar con Voldemort. Mas tarde Hermione y Ron insistieron hasta el cansancio para acompañarlo, muchas veces se arrepintió de haberlo permitido. Su amistad mutua había sido probada en reiteradas ocasiones durante el tiempo en el colegio, pero jamás sometida a tan duras pruebas como ese ultimo año. Sola la fuerza del amor los mantuvo juntos, nada más. Y sin embargo, Ron un día no pudo soportarlo y huyó, para regresar posteriormente y curiosamente destruir uno de los horrocruces

No tenia ni idea como encontrar los demás horrocruces, se suponía que él lo sabría, por ser quien era, el elegido, el niño-que-vivió. Harry se detuvo un instante para recoger una nuez y meterla dentro del bolsillo de su chaqueta, la comería mas tarde. Irónico, en esos momentos poco faltaba para convertirse en el niño-que-murió-de-hambre. Era increíble que las leyes fundamentales de la magia le impidiesen conjurar comida. Quizás si al principio no hubiesen tenido ese problema, seguramente él, Ron y Hermione no habrían peleado tanto. Pero ciertamente, un estomago vacío te convierte en un quisquilloso. En el caso especifico de Ron, en un ser irracional.

Harry miro a su alrededor, estaba en un bosque, si mas lo recordaba en Irlanda. Un sitio al que había ido Hermione alguna vez durante sus vacaciones. Recientemente, una noche se habían encontrado casualmente con un grupo de prófugos donde estaban Dean Thomas y el Sr. Tonks, inseguros de estar haciendo lo correcto, no revelaron su presencia y permanecieron tras el velo de los hechizos de invisibilidad. Escuchando la conversación, se enteraron de que los estaban buscando por todo el Reino Unido, eran fugitivos del nuevo orden que imperaba en el Ministerio, además de que grupos de sangre limpia, actuando como mercenarios, cazaban sangresucias y mestizos y los enviaban a unas especies de campo de concentración, se hacían llamar los Carroñeros. De Voldemort, poco se sabía, según algunos rumores estaba fuera de Inglaterra. Harry a veces veía flashes de lo que estaba haciendo gracias a la conexión con él que mantenía gracias a su cicatriz.

También gracias a Dean, se entero de que Ginny estaba bien, a pesar de pertenecer a un grupo que estaba ejecutando acciones similares al "terrorismo" en Hogwarts contra el orden imperante, Harry sonrío solo al recordarlo, Ginny era……………..sin duda especial, increíblemente, a final se sexto se había atrevido a liarse con ella, para después terminar su relación, parecía una locura, pero él era Harry, capaz de cualquier cosa para proteger a sus seres mas queridos, en el caso de ella, a la única chica que había amado en la vida. La fuerza de sus sentimientos era algo que le cortaba la respiración y lo dejaba como si lo hubiese golpeado un tren. Era increíble sentir todas esas cosas intentando salir al mismo tiempo de tu pecho. Era dolor y alegría, el estar enamorado, dolor por no estar cerca, por no respirar el mismo aire que ella, alegría, porque seguramente estaría mas segura alejada de él, salvaría su vida. A veces, cuando la nostalgia lo invadía, abría a solas el Mapa del Merodeador, para ver que hacían sus amigos en el colegio, muchas veces se sorprendió mirando durante horas la motita de tinta que correspondía a Ginny. Si tan solo su vida no estuviera estigmatizada……………..si tan solo pudiera ser solo Harry. Había pasado tanto tiempo desde que aspiro su aroma y sintió sus labios contra los suyos, que el solo hecho de observarla con el mapa significaba un gran consuelo y a la vez una promesa, una esperanza.

Harry se sentó en la entrada de la tienda, estaba amaneciendo, quizás uno de los mas bonitos que había tenido la oportunidad de presenciar. Vivía en el aire libre desde hacia bastante tiempo, se había acostumbrado al sonido del viento entre las hojas de los árboles, a los pájaros cantando en la mañana. Quizás cuando todo terminase, construiría una casa de campo en alguno de los bosques que había visitado. O por lo menos eso esperaba.

-Harry- Hermione salio de la tienda con un plato de comida. Harry la miro un momento, era increíble el gran cambio ejecutado en la chica, no era que antes no fuese bonita, eso no era del todo cierto. Era que al parecer, en lugar de parecer descuidada y desaliñada durante todas sus correrías en esos meses, estaba mas alta y delgada de lo que había estado nunca, se había cortado el cabello hasta los hombros, estos enmarcaban con suaves ondas su cara, que habían adquirido los rasgos definitivos que tendrían dejando atrás sus facciones de niña, sus grandes ojos café mostraban una mirada serena, su piel seguía siendo muy blanca, marfileña pero lo que le llamaba la atención era sus manos, largas, delicadas, suaves, capaces de esgrimir una varita con fuerza o proporcionar una caricia calida.

Ni siquiera Ron había podido resistirse al cambio de Hermione, lo había sorprendido en muchas ocasiones lanzándole miradas lánguidas, hubiese jurado que sentía algo por ella, sobre todo después de toda la escena melodramática que habían protagonizado ambos cuando Ron Weasley había regresado. Pero no, Ron le había confesado que le importaba alguien, una chica que durante sus meses de ausencia, se dedico a conocer, se la había encontrado por casualidad y no había podido evitar sentirse cautivado por ella. Su nombre, jamás lo dijo. Pero lo cierto era que a su manera, Hermione con su paciencia, sus dotes de liderazgo, su gran inteligencia, sus actitudes maternales y esa extraña melancolía que la rodeaba, los tenia a ambos hipnotizados, hasta el punto que mas de una vez Harry casi habría asegurado que simplemente la chica los había hechizado. Pero no, simplemente estaban viviendo como ella se convertía en una mujer, y eso los mantenía cautivados, de hecho para ser honestos los tres habían crecido, dejando atrás la adolescencia, eran unos adultos, con responsabilidades, sobre sus hombres tenían el peso de la lucha contra Voldemort. Y los dos chicos miraban con admiración, como el temple de Hermione Granger había sostenido su moral durante todos esos meses, ejerciendo de juez y mediadora entre ambos, una chica notable, no, mas bien, una mujer fuera de serie, su amada amiga Hermione.

-¿Hoy que tenemos en el menú?- pregunto Harry tomando el plato sin estar seguro de querer comer ese algo que parecía tener un aspecto bien desagradable.

-Setas- dijo ella mientras se sentaba al lado de Harry. Ambos estaban vestidos como muggles, jeans y camisetas. Hermione apoyo su cabeza en el hombro de Harry y él subió su mano por un momento para acariciar su cara por un segundo. Era muy reconfortante estar así, Hermione era la hermana que nunca tuvo.

Ella se pego más a él y hundió su cara en su pecho. Harry dejo el plato en el suelo y la abrazo, sintió la humedad empapando su camiseta, eran lágrimas, Hermione estaba llorando, silenciosamente, como siempre. Ella estaba mal, de nuevo, le dolía ver como en algunas ocasiones, se desmoronaba, pero solo lo hacia con él, Ron definitivamente no era del tipo sensible. Y él no sabia la razón, solo que siempre se relacionaba con sus visiones de Voldemort. En general estas venían sin aviso, algunas solo eran fragmentos, otros muy claros, como la noche anterior, cuando había visto a Voldemort obligar a Draco Malfoy a matar a un muggle. Después del terrible dolor de cabeza que se le había instalado y de ver con horror como Malfoy se negaba a ejecutar la orden hasta que lo hizo obligado por las maldiciones cruciatus e imperius , no había podido dormir bien, tampoco le paso desapercibido la expresión de pánico y profundo dolor de Hermione cuando se lo había contado.

Entre los sonidos de los ronquidos de Ron, la escucho sollozando toda la noche. No era la visión mas impactante que les había contado, pero esta mas que ninguna, había logrado sobresaltarla. No lo entendía, pero decidió no mencionar mas nada de Malfoy. De una manera curiosa, Hermione parecía perder toda su ecuanimidad solo al escuchar ese nombre. Harry el año anterior siempre se había preguntado la razón del rompimiento de Theodore Nott y Hermione Granger, ella decía que simplemente el chico había tomado otro rumbo para su vida, Harry eso le parecía una explicación forzada, lo cierto era que Theo Nott jamás había vuelto al colegio. Ella aseguraba que estaba vivo pero no dijo palabra más acerca de ese asunto. . Luego inexplicablemente Hermione y Draco Malfoy jamás volvieron a insultarse, lo único que hacia eran dedicarse intensas miradas cuando creían que nadie los veía. Además el extraño comportamiento de ella durante el sexto año, parecía estar ocultando algo. El día que casi mata a Malfoy en los baños, vio estupefacto como ella llego a comportarse como una histérica. A Harry una idea lo asaltó una y mil veces, pero acabo desechándola por ser una completa estupidez. Pero, meses después, cuando observaba la expresión de su cara cada vez que mencionaba a Malfoy, estaba cada vez mas seguro de que alguna cosa había pasado entre ellos, no tenia ni idea ni como ni el porque, ni donde, ni tampoco en que grado. Pero ellos dos habían tenido algún tipo de contacto y quizás por eso, Hermione se mostrase tan alterada.

-Hermione- Harry trago grueso, la curiosidad lo estaba matando. Ella intempestivamente dejo de llorar y se separo de su cuerpo.

-Oh disculpa Harry, te arruine la ropa, te buscare algo seco- dijo ella restregándose la cara, hizo el intento de levantarse del suelo pero Harry le tomo una mano y la obligo a permanecer en su sito.

-¿Qué te pasa?- los verdes ojos de Harry centellaron, Hermione le correspondió con mirada intensa- ¿Qué pasa con Malfoy?.

Hermione abrió sus ojos como platos y luego de un rato en donde ambos se dedicaron a mirarse, ella habló.

-No entiendo a que te refieres- la voz de Hermione era modulada. Harry enseguida captó su intento de ocultar algo con todas sus fuerzas.

-Te importa Draco Malfoy- dijo él afirmando mas que preguntando, ella inmediatamente le rehúyo la mirada, trato de decir algo pero Harry la interrumpió- no trates de mentirme, se que te importa lo que le sucede, ayer estabas a punto de desmayarte mientras te contaba mi visión. Lo que no entiendo es ¿Por qué? Se que de pronto esta obligado a ser un mortifago yo mismo lo escuche explicándoselo a Dumblendore, su madre, su familia y todo eso. Es mas, sabíamos que si alguien en ese colegio iba a convertirse en mortifago era él. Ninguno de nosotros esta feliz por el destino que le ha tocado, a pesar de que es un idiota. Pero siento que a ti te afecta de otra manera, como si fuese algo personal.

Hermione por un momento no supo que responder, no quería seguir mintiendo acerca de ese tema, tampoco quería hablar al respecto. Largos meses de soledad habían servido para que ella con mucho esfuerzo encajase de nuevo su rompecabezas sentimental. Había casi perdonado algunas cosas, la humillación de Malfoy, el abandono de Theo. La ausencia de ambos había devuelto su calma, si bien estaba muy asustada acerca de su paradero. Sabia que los dos tenían la capacidad de sobrevivir a lo que fuese, estaban hechos de un material muy duro. Suponía que Theo estaba fuera del Reino Unido como tantas veces le había dicho, o quizás intentando sacar a su padre de la cárcel. Estaba segura que Draco permanecía con su familia, como mortifago. Suponía todas esas cosas y sin embargo había sido un duro golpe para ella, que Harry le contara como Draco estaba siendo utilizado como una marioneta por Voldemort. Sintió temor por su vida, de nuevo sus sentimientos dormidos se arremolinaron en su corazón.

Ella suspiro, quizás todavía no tuviese la fuerza de voluntad para contar toda su locura de sexto año, pero al final y al cabo Harry era su amigo, así que se merecía una explicación aunque fuese a medias.

-¿Estas enamorado de Ginny?-. preguntó ella directamente. Harry se descoloco un poco por la pregunta ¿A que rayos venia lo de Ginny? ¿Qué tenia que ver con todo eso?, por un momento la observo esperando que ella se explicase mejor, al ver que Hermione no iba a soltar fácilmente aquello que la acongojaba, decidió darle su respuesta.

-Claro que si- dijo Harry- la quiero, aunque haya terminado con ella.

-¿Serias capaz de enamorarte de alguien que no fuese ella?- Hermione lo atravesaba con la mirada, Harry vio como algo dentro de esos profundos ojos castaños centelleaba- no mas bien, ¿serias capaz de amar a otra persona al mismo tiempo que la amas a ella?

-No……….no lo se- dijo Harry quien no le veía pies ni cabeza a esa conversación, hizo el intento de reír de incredulidad, pero el tono de voz de Hermione y sobre todo la expresión de su cara, como si estuviese a punto de ahogarse, hicieron que se contuviese al burlarse. Cuando finalmente habló dijo lo que le parecía mas sensato-Lo mas seguro es que no podría, si sucediese algo así lo mas seguro es que ninguno de los dos sentimientos fuese sincero. No puedes enamorarte de dos personas al mismo tiempo.

Hermione lo miro largamente, Harry vio como su labio inferior temblaba imperceptiblemente, luego de un rato, ella se levanto.

-Harry- dijo ella deteniéndose por un momento en el marco de la entrada de la tienda- no creo que tú puedas entenderme.

0o0

Una delgada figura vestida de oscuro se detuvo en unos de los corredores de la gran y aristocrática casa, miro a su alrededor, la madera que cubría los pasillos le ofrecían una calidez inusitada a un hogar que siempre había sido frío. Una preciosa alfombra persa estaba a sus pies, Draco bajó la mirada y observo el dibujo, era una reproducción de una escena histórica, El rapto de las Sabinas, de detuvo por un momento a analizar el intrincado diseño. A su mente acudieron varias referencias que alguna vez había leído en los libros de historia. No muy lejos de él, una puerta se abrió.

-Pasa de una buena vez- Lucius Malfoy estaba apostado junto a la puerta, visiblemente molesto por su retraso. Después de su liberación de Azkaban se había conseguido con algunas desagradables sorpresas, la peor de todas, su casa invadida por las hordas mortifagas. Era un hecho, Malfoy Manor era el centro de operaciones. Lo único bueno era que en ese momento, Lord Voldemort estaba ausente. De ahí que el ambiente no fuese tan opresivo.

Draco cesó su momento de distracción y fue con paso decidido hacia el despacho de su padre. La puerta se cerró tras él. Era una reunión. Otras de las innumerables reuniones de estrategia que tenían lugar en esa guerra. Inútiles desde su analítico punto de vista, los mortifagos, efectivamente eran una horda, inestables, salvajes, incapaces de obedecer a nadie que no fuese el Señor Oscuro, no había generales, no tenían "Alto mando", solo había descontrol. La mayoría de las misiones eran exitosas solamente porque algo en común los unía a todos, el desprecio por los sangresucia y los mestizos y el deseo de poder. Recorrió con su mirada alrededor, allí estaban los tres Lestrange, Bellatrix lo miraba burlona, también Avery, Rossier, Theodore Nott padre con aspecto cansado en un rincón, Crabbe y su hijo Vincent, Goyle, Robert Parkinson el padre de Pansy, Yaxley, Augustus Rockwook, Amicus Carrow y Severus Snape.

Draco ni siquiera saludo, la mayoría de ellos ni siquiera le prestó atención, para todos era el inútil del hijo de Lucius Malfoy, incapaz de desenvolverse con éxito en ninguna misión, de hecho el chico ni hablaba. Draco se dirigió directamente hacia el escritorio para situarse al lado de su padre. Su rostro era impasible, todos esos meses habían sido lo mismo, escuchar con atención todo lo que se planeaba en ese sitio, había tenido las orejas bien pendientes para ver si podía detectar alguna noticia del paradero de Harry Potter y por ende el de Hermione Granger. Estaba asustado por ella mas que por si mismo, le había parecido increíble el tiempo que tenia sin verla, casi un año, no se engañaban, podrían pasar decenios, pero el fuego de su corazón siempre ardería por ella. Solo que ahora lo tomaba con calma, su prioridad era verla viva, desarmar cualquier misión que tuviese como objetivo buscarla y sobre todo que nadie se enterase que de que era un traidor con todas las de la ley.

El panorama se vislumbraba mas turbulento, a cada día que pasaba Draco se daba cuenta que todo era una locura, no podía creer que la mayoría de los presentes no se diesen cuenta, que tarde o temprano perderían, si no era Potter aparecería otro para salvar el mundo mágico, la situación era insostenible. Las revoluciones se generaban así, su caldo de cultivo era el descontento popular y la opresión. Exactamente lo que los sangre limpia estaban haciendo con el mundo mágico. Voldemort era poderoso, pero no era infalible, el solo hecho de que Harry Potter siguiese con vida era la mejor demostración de eso. Al principio lo hizo solo por ella, pero después de todo lo que le había tocado vivir en carne propia, si estaba casi por desertar de los mortifagos, mas bien era por si mismo mismo, su padre no escuchaba razones, su madre seguía ciegamente a Lucius Malfoy. No faltaba mucho, se iría, la buscaría hasta el fin del mundo si era preciso, luego si ella lo perdonaba o no, era harina de otro costal. Probablemente no lo haría………………….pero ni modo, no se enfrascaría en eso. O quizás fuese mejor permanecer alerta, allí, metido en la cueva del lobo. Ya no sabía ni siquiera cual seria la mejor opción. Igual estaba con la guillotina encima de su cabeza.

-No sabemos nada de Potter- confirmo Yaxley- aunque los Carroñeros lo están buscando.

-Bien- dijo Lucius Malfoy apoyando sus manos sobre la mesa- Es lo único que nos falta. El ministerio ya ha caído, mi señor estará mas que complacido.

-Eso nos lleva a……………- el señor Vincent Crabbe habló, era robusto y rechoncho como su hijo, pero sin duda muchísimo mas peligroso, lo que le faltaba en inteligencia y suspicacia al hijo, desbordaba en el padre- debemos pedir a nuestro señor que honre con la marca tenebrosa a algunos de nuestros hijos- entonces colocó su mano en el hombro su hijo, quien le sacaba por lo menos quince centímetros de estatura.- les daría mas motivos para luchar.

-Esa es decisión del Señor Oscuro, no mía, hablaré con él a su regreso- Lucius miro a Draco por un momento quien le sostuvo la mirada. Llevar la marca no debía ser tomado a la ligera, una vez que la llevabas no había vuelta atrás. Su hijo se había convertido en un insensato al pedir llevarla. No juzgaría sus motivos, pero estaba seguro que su adoración al Señor Oscuro no había sido uno de ellos. Narcissa le había comentado que lo hizo en un arrebato de despecho y frustración. Patrañas, fue lo único que dijo en esa ocasión, los Malfoy´s no sufrimos de corazón roto, no tenemos tiempo, estamos demasiado ocupados intentando obtener algún beneficio de todas las situaciones que se presentaban. Para su decepción, Draco, quien se había batido en duelo en bastantes batallas con aurores, era incapaz de matar a alguien, se limitaba a aturdirlos, sufría de remordimientos de consciencia. Solo el Señor Oscuro lograba disuadirlo con sus métodos, para que ejecutase ese tipo de acciones. Y cada vez que lo hacia, veía como la inalterable actitud de su hijo se hacia pedazos.

El hombre observo la pálida cara de su hijo, una reproducción exacta a la de él. Físicamente eran muy parecidos, hasta incluso Draco había decidido llevar el cabello largo como él. Las comparaciones acaban cuando se enfocaban en las personalidades. Por lo que había visto en ese último mes, Draco aguantaba con estoicismo cualquier cosa, cualquier comentario, cualquier burla, incluso las torturas de Bellatrix y Lord Voldemort. En otras circunstancias se habría sentido orgulloso, esa impasibilidad e indiferencia era el sello de los Malfoy, pero en realidad no le gustaba ver a su hijo haciendo el papel de mártir.

Lucius no podía permitirse el lujo de tener lastima hacia su propio hijo. No le daba una sola palabra de aliento. Pasaría, algún día lo superaría como lo había hecho él en su momento, se acostumbraría a la muerte y el dolor sin sentido, era el precio a pagar si queria ser poderoso. Al pasar los meses, el chico lo llevaba mejor…………..entonces Lucius se dio cuenta de que otro factor estaba interviniendo para mantener la fortaleza de Draco, una esperanza o algo, lo estaba manteniendo en pie. No quería pensar en eso, pues gracias a Narcissa tenia una idea bastante aproximada de lo que era, estaba enamorado. Lucius simplemente se dijo a si mismo, si ese sentimiento basta para que conserve la cordura ante todo, que así sea. Lo último que necesitaban los Malfoy´s era que su único heredero se volviese loco de atar debido a Lord Voldemort.

-Es todo- dijo Rabastan Lestrange levantándose de su asiento.

-No- dijo Lucius Malfoy- He citado a algunos de los carroñeros para que nos den informes.

-Que lo hagan por escrito- dijo Rabastan. No le gustaba perder su tiempo en nimiedades como aquella. Esos carroñeros simplemente para él eran soldados de bajo rango. En ningún momento miembros de la elite como ellos. De hecho a Grayback, el hombre lobo, en raras ocasiones se le permitía entrar a Malfoy Manor. Como su nombre lo indicaban, solo sacaban provecho de la situación, algunos incluso obtenían ventajas de tipo económico. Su lealtad estaba en entredicho, aunque Voldemort tenia la particularidad de ser bastante convincente cuando se lo proponía, el Lord ni siquiera se preocupaba por esa escoria, dejaba a Lucius para que tratase con ellos, sin embargo si se presentaba la ocasión, eliminaba cualquier rastro de resistencia de un plumazo (mas bien con su varita, pero la idea era la misma).

-Yo quiero escucharlos- dijo Bellatrix Lestrange dirigiéndole una mirada fulminante a su cuñado.

-Puedes pasar- grito Lucius con voz potente.

La puerta de la estancia se abrió de nuevo y por esta entro un muchacho alto, fornido, con cabellos castaños claros que caían largos hasta los hombros, llevaba una tunica gris oscuro, su barba mal recortada le hacia parecer un poco desaliñado. Sus movimientos eran ágiles y seguros, su rostro era armónico, con facciones duras suavizadas por unos ojos de un azul incandescente. Bellatrix se acomodó en su asiento para observar con detalle al joven, sin duda un monumento a la masculinidad, alto, corpulento, guapo y con un aura de poder definitivamente irresistible, un perfecto ejemplar masculino. Se parecía mucho a su padre cuando era joven, solo que en este caso, le resultaba atractivo el chico, ya que decididamente no parecía poseer el inestable carácter de su progenitor. Ella sonrío malévolamente, tenia tiempo que no disfrutaba de las atenciones de un hombre, y menos de un hombre como el que tenia enfrente, ya vería como enviarlo directo a su lecho.

-Compórtate- le dijo al oído Rodolphus Lestrange quien no había perdido pisada de la actitud depredadora de su mujer- pareces una perra en celo.

-Querido esposo, eso para ti nunca ha sido un problema- dijo Bellatrix en voz baja, sin dejar de perseguir con la vista al joven- además ¿Desde cuando te atacan los celos?

-Puedo aguantarme a mi señor o en todo caso a Rabastan- dijo Rodolphus amargamente- Pero jamás permitiré que me hagas hacer el papel de cabron con un chico que puede ser tu hijo.

-Eso lo veremos- dijo Bellatrix respondiendo a su reto, sin embargo acaricio el brazo de su esposo levemente en un gesto condescendiente, que apaciguo los ánimos de Rodolphus Lestrange. Ella era dura, pérfida, siniestra y sin duda algo demente, pero con su Rody era simplemente una gatita traviesa. Eran un matrimonio por conveniencia, pero eran amigos, la pareja perfecta por una sencilla razón, no se amaban, más bien eran compañeros, como Phobos y Deimos, juntos eran más destructivos que separados y sin duda insuperables en la lucha. Ya arreglaría las cosas con Rodolphus, después de que terminase con él, sin duda seria más receptivo a la idea. En cuanto al joven Nott, en algún momento, disfrutaría de sus atenciones, eso lo podía asegurar.

-¿Querían verme?- preguntó Theo modulando perfectamente su voz para que sonase neutra. Nadie en ese lugar debería sospechar siquiera su traición. Tenia aproximadamente cinco meses sirviendo de espía, al principio lo habían recibido con bastante escepticismo, solo vio una vez a Voldemort, pero lo hizo en compañía de su padre ya liberado (al final no tuvo que rescatarlo en Azkaban, alguien dentro de los mortifagos llamó la atención sobre el hecho de que necesitaban al viejo Nott y su locura, Theo lo tomó como venia haciendo con todas las situaciones descabelladas que se le presentaban desde hacia un tiempo, con calma y resignación, ya vería como se las apañaba con su viejo). Voldemort se tragó su cuento cuando revisó los recuerdos modificados de Theo, en apariencia, su ausencia se debía a que había decidido ir de viaje a Europa, algo tan egoísta y tan característico de una buena serpiente que nadie objetó. Igualmente, lo importante, era el hecho de que hubiese regresado.

-¿Han hecho algún progreso?- preguntó Bellatrix Lestrange dejando su libido a un lado, lo importante era lo prioritario- ¿Sabes algo de Potter?

-No- contestó Nott desviando su atención hacia la bruja. Tenía unos ojos azules intensos que parecía atravesar a la gente, su mirada era decididamente despiadada. Bella le dedicó una torcida sonrisa de satisfacción. Muy prometedor este joven Nott- nadie lo ha visto, hemos preguntado y revisado hasta el último lugar del Reino Unido

-Deberían probar fuera del país-comento Amicus Carrow- seguro que esta en la China

-No confío en ti- dijo el Sr. Crabbe mirándolo con suspicacia- mi hijo me dice que estuviste enredado con la sangre sucia amiguita de Potter.

-No lo niego- dijo Theo con aplomo. Vio la mirada de Draco incidiendo sobre él. Por los momentos lo ignoró, como venia haciendo desde hace meses. Las pocas veces que se habían visto, ninguno había pronunciado palabra, para Draco fue una sorpresa verlo metido en medio de un montón de mortifagos, no llevaba la marca, pero igualmente al parecer estaba de su lado. De alguna manera le extrañó, pero igual, Nott era un hijo de mortifago, tal cual como él. Su primer pensamiento fue hacia Hermione, lo bueno es que al parecer no iba a ser el único imbecil en su vida. Theo continuo hablando, pero esta vez dijo algo que tomo por completo de sorpresa a Draco- He explicado a mi Señor las razones y me la ha ofrecido como trofeo. Un aliciente más para capturarles.

Las manos de Draco se cerraron, la indignación que crecía dentro de su pecho no tenía parragón. ¿Qué diablos estaba diciendo Nott? ¿Qué la cazaría como un animal? ¿Qué Voldemort se la entregaría como regalo? Nunca se hubiese imaginado que Theodore pudiese llegar a odiarla tanto después de lo que había sucedido. Era un iluso si creía que Voldemort se la daría como premio, la asesinaría como haría con Potter y Ron Weasley. Pero eso seria sobre su cadáver, primero lo mataría antes de que Hermione cayese en sus manos. Se la había dejado, pensando estupidamente de que seguro estaría mejor junto a él. Pero era evidente que al final no se había ido con Nott, fue fiel a sus ideas y había huido con Potter.

-¿A ti no te prometieron algo parecido?- esta vez fue Rodolphus Lestrange quien habló dirigiéndose a Severus Snape, quien estaba sentado rígido en su sofá. Su rostro no mostró ningún tipo de alteración ante el comentario, Lestrange siguió hablando- si mas lo recuerdo, te iban a entregar como tu puta personal a Lily Potter, la madre de nuestro héroe trágico.

-Efectivamente- Snape habló haciendo una correcta inflexión en cada una de sus palabras. Si estaba alterado o emocionado por algún recuerdo, jamás lo demostró- pero mi señor se encargo de ella, no tuve tiempo de prodigarle mis atenciones. .

-Eso es para que estés advertido chico- entonces Lestrange miró a Theo- En cuanto a sangre sucias, no esperes seguro que el Lord guarde sus promesas. Harías bien buscándote una buena chica sangre limpia para divertirte.

Amicus Carrow y Yaxley rieron a carcajadas.

-Podriamos imponer una moda de esclavas muggles- dijo Yaxley- sangres sucias o no siguen siendo mujeres, y algunas son muy apetecibles.

-Basta- gritó Bellatrix Lestrange exasperada. Sabia que estar metida en medio de un montón de hombres descerebrados no era fácil, pero esa conversación tan intranscendental era el colmo- no voy a seguir escuchando estupideces de ese tipo. No debemos mezclar la sangre.

-Nadie mezclara nada- dijo Amicus Carrow- para eso hay métodos, si llegase haber un bastardo, nos encargaríamos inmediatamente de eso.

Nott estaba asqueado por la conversación, sin embargo agregó.

-En todo caso- dijo Theo- yo pretendo cobrar mi premio.

-Te deseo suerte- dijo Vincent Crabbe hijo- Granger le dio muchos dolores de cabeza a Draco en el colegio. De seguro que él también quiere jugar con ella un poco para vengarse ¿No es así Draco?

Nott y Draco se miraron, la furia y el odio eran palpables en esa mirada. Todos los ojos apuntaban a Draco en ese momento. Aunque nadie lo supiese, Crabbe había metido el dedo directo en la llaga.

-Yo no juego con las mujeres- fue lo único que dijo Draco, trato de imprimirle indiferencia a su tono de voz y lo logró a duras penas, por dentro se estaba consumiendo de rabia y celos, Lucius no le quitaba la mirada de encima, conocía a su hijo e inexplicablemente este estaba a punto de estallar. Draco se dio cuenta inmediatamente y agregó con aburrimiento- y menos con las impuras, tengo cosas mas importantes en que ocupar mi tiempo.

Nott sonrío disimuladamente, con esas palabras, Draco le dijo todo lo que necesitaba oír. . No estaba seguro de que diablos sentía Malfoy por ella, si verdaderamente alguna vez la había amado o querido. Quizás solo fuesen ideas suyas, pero esa frase "yo no juego con las mujeres" era reveladora a un punto escandaloso, no para nadie en ese salón, solo para él , que sabia el real significado que estas encerraban, ahora lo entendía bien, toda esa escena cuando los encontró juntos, solo fue eso, una estupida y acalorada escena de celos. Todo ese reclamo sobre la propiedad de Hermione, todos los intentos de pelearse con él y que lo matase, eran celos, tan vividos y destructivos como los que sentía él. Pero independientemente de lo sucedido, Theo seguía amando a Hermione y la salvaría de las garras de los mortifagos como fuese y si para eso tenia que recurrir a Draco Malfoy, pues bienvenido sea.

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Mas tarde, después de que la reunión hubiese terminado y posterior de deshacerse cortésmente de las invitaciones de Bellatrix Lestrange a su cama, Theo caminaba a la salida de Malfoy Manor, cuando de pronto se vio empujado hacia una habitación solitaria, una mano lo había jalado con fuerza brutal, cuando al final se percato de lo que sucedía, tenia a Draco Malfoy encima de él, sujetándolo por las solapas de su tunica.

-Si le haces daño, te mato- escupió Draco dirigiéndole la mas intensa mirada de odio de la que era capaz. Theo se lo quito de encima con un empujón y lo apuntó con su varita.

-Te habías tardado mucho Malfoy. Se claro- dijo con voz hosca- ¿No se de que diablos me estas hablando?

-Si atrapas a Hermione y la entregas al Señor Tenebroso, te mato. Es mas, debería aprovechar el tiempo y hacerlo ahora mismo- el semblante de Draco en esos momentos no dejaba lugar a dudas, era perfectamente capaz de hacerlo, matar por ella, sin duda hasta fuese capaz de hacerlo en ese preciso momento. Estaba furioso, tanto que dejó de lado su habitual cautela. Aunque después de todo lo dicho y hecho, estaba seguro de que Theodore sabia perfectamente que ese momento iba a llegar, lo había provocado y él no iba a perder la oportunidad de liarse a golpes con él, así de simple. Y es que ciertamente, lo había sacado de sus casillas. Estaba harto de todo, pero sobre todas las cosas, estaba hasta la coronilla del asunto Theo Nott y Hermione. El destino ciertamente jugaba con ellos, se la había dejado y él no había aprovechado el momento. Lo que vendría después, ciertamente constituía una incógnita. Pero que ella muriese no formaba parte del plan.

-¿La quieres?- pregunto Theo, al ver la cara de consternación de Draco, dio un largo suspiro- Tarde en darme cuenta de un detalle. Cuando te encontré con las manos en la masa o mejor con tus brazos sobre ella, tú………………estabas celoso. Todo lo que me dijiste sonó a puro invento……..Tú estabas desesperado ante la posibilidad de que ella te dejase. Después que lo analice todo con más calma me di cuenta. Tus motivos son egoístas, no me engaño, se que entre tanta cosa estupida que dijiste se esconden muchas verdades. Querías quitármela y lo lograste, pero también se que ella no es tan tonta, si se enredó contigo, fue porque le demostraste algo. Y Malfoy, tengo toda mi vida conociéndote, tú no demuestras nada a menos que sea algo tan poderoso que no puedas contenerlo.

-No hables estupideces- contesto Draco con acritud. Theo había sido bastante perspicaz, lastima que él se había comportado como un ciego. De pronto decidió sacarse algunas cosas que tenia dentro desde hacia mucho tiempo. Era cierto, Theo lo conocía bien, había sido su compañeros de juego, en algún momento habían sido algo así como amigos, él también tuvo algo con ella, ahora era un mortifago, algo le decía en esa mirada burlona que le estaba dirigiendo en ese momento. Estaba fingiendo, no dañaría a Hermione, así que se desahogo- resulta que yo me siento como la mierda por estar metido hasta el cuello en esto, traicionándola, pero jamás voy a mover un dedo en su contra, tengo poderosas razones que me llevaron a tomar la marca, pero he intentado mantenerme al margen, pero al final resulta que eres el que los esta buscando para entregarlos.

-¿Quién te dijo que los entregaría?- esta vez Nott estaba pisando terreno peligroso y lo sabia, tenia que ser cuidadoso, si alguien sabia de su traición estaría perdido y Draco Malfoy al parecer tenia muy buenas razones para quererlo muerto, pero su súbita declaración confirmaba sus sospechas, a él le preocupaba ella.- te propongo una tregua, ninguno de los dos desea que ella sea atrapada, así que propongo que trabajemos en equipo. Por mi parte, no permitiré que los mortifagos le pongan un dedo encima.

Draco dio una vuelta alrededor de la estancia, Theo lo observo estaba mas tranquilo, pero igual parecía una serpiente al asecho.

-Nunca me imagine que haría un trato de este tipo contigo- después de haber dicho esto, Draco calló y analizó todos los pro y los contra del insólito ofrecimiento, finalmente habló y cuando lo hizo fue con amargura- pero creo que eres mi único aliado en esto- era definitivo, Nott seguía enamorado de ella, tanto como él. Estaban en la misma posición, la de intentar salvarle la vida a Hermione Granger y por ende, a Potter y a Weasley.

-¿La quieres?- preguntó Theo- es en serio ¿Alguna vez la quisiste mas allá de acostarte con ella?- pensar en eso le revolvía el estomago, pero era la verdad, ellos habían estado juntos, habían sido amantes.

-Eso no importa ya- dijo entre dientes Draco Malfoy- en todo caso el asunto primordial es sacarla del camino de los Mortifagos- Theo asintió- por supuesto también a Potter y a Weasley, la conoces tan bien como yo, nunca se quedaría tranquila si ellos corren algún riesgo y jamás me lo perdonaría.

-Querrás decir jamás nos lo perdonaría-corrigió Theodore haciendo énfasis en la ultima parte de la frase. Draco lo miro con sorna, pero asintió, siguió deambulando de un lado a otro por la estancia, que parecía una salita privada- El asunto es que Potter tampoco debe sufrir ningún tipo de daño. Seria un desastre que cállese en manos del Señor Tenebroso.

-No se porque, pero tengo la ligera sospecha de que tus lealtades están por otro lado, estoy casi seguro de que vas a traicionar al Lord oscuro- los ojos grises de Draco brillaron por un momento, llenos de malicia. Lo habían golpeado, herido, atormentado, cualquier cosa, su corazón todavía aullaba desolado por la ausencia de ella, pero seguía siendo Draco Malfoy, y no era ningún estupido.

-Al igual que tú- dijo Theodore sin perder el aplomo. Ya estaba dicho, ahora si Draco resultaba estar mintiendo para lograr sacarle una confesión de traición, seria el momento ideal de sacarlo del camino, tomo su varita con fuerza, dispuesto a atacar en cualquier momento. El Plogsom estaba atento, esperando.

-Hecho- dijo Draco Malfoy deteniendo su caminata, se detuvo frente a él. Ninguno de los dos era un niño, ambos eran un par de hombres decididos y en ese momento estaban midiendo fuerzas, pero tenían un objetivo en común- es un trato.

-Ella algún día tendrá que elegir- dijo Theo- debes tener en cuenta eso. Yo no he dejado de amarla, la he perdonado.

-En todo caso- dijo Draco amargamente. Era cierto, Theo la amaba también, Hermione lo quería al igual que lo quería a él, era difícil aceptarlo, pero era la más absoluta verdad. Nunca se lo confeso en voz alta, pero se lo había demostrado y él había sido ciego a eso. Tuvo su oportunidad y la echó a perder, quizás los sentimientos de ella hacia él no fuesen los mismos, sabia que haberla forzado a acostarse con él era imperdonable- ya eligió una vez. Solo que seguramente esta arrepentida de todo. Si tú eres lo que ella quiere, no me interpondré. Tienes mi palabra.

-La palabra de un Malfoy no vale nada para mí- masculló Theodore.

-Ese es el riesgo que tendrás que correr- dijo Draco antes de salir y azotar la puerta.