Disclamer: personajes de JK Rowling.

Esta escena se negaba a permanecer en mis archivos sin que ustedes la leyeran. Lleva escrita más de seis meses, y bueno la he retocado casi un millón de veces. Quizás en esta escena me base para escribir todo el fic, a estas alturas ya ni se. Pero sin duda es una de las mas difíciles que he escrito a nivel emocional. Siempre recordare este fic como la historia donde no había buenos ni malos, solo tres personas que se amaban hasta la locura. Se que ha muchos les cuesta entender a Hermione, pero sin duda, pienso que esta situación sucede en la vida real, de hecho me paso a mi, solo que en este caso, yo era Draco. Lo demás lo dejo para que lo interpreten a libertad. Espero que les guste y por favor, esta vez es en serio, coménteme que sintieron cuando la leyeron, que les pareció, si creen que hubo justicia. Un beso para todos y gracias por seguirme, el final la próxima semana. Banda sonora: The day that never comes de Metallica, les recomiendo que se la lean escuchando la primera parte de la canción.

Capitulo 27 Un hueco en mi alma

Nott llego a su casa cansado y preocupado, toda la situación se había descontrolado. De manera inaudita los habían capturado y se habían salvado por un pelo. El ambiente en Malfoy Manor era totalmente caótico, Lord Voldemort estaba torturando a todos los que habían participado en la captura de Potter y compañía y que no había logrado detener su precipitada huida. Lucius Malfoy estaba haciendo lo imposible por justificar que Draco se hubiese llevado a Hermione Granger y hasta el momento, ninguna excusa era suficiente para el Señor Tenebroso.

Le había dicho a Malfoy que tenia que llevarla allí, hasta su casa, si lograba sacarla de la maldita mansión, el ultimo lugar en donde los buscarían. Subió las escaleras y escucho la ducha abierta, recorrió el pasillo y luego se acercó al baño, ya que le llamó la atención la luz encendida, entró y entonces los vio, a los dos, desnudos, entrelazados, con el agua escurriéndose de sus cuerpos. Ella tenia los ojos cerrados y abrazaba al hombre con fuerza, parecía dormida. Draco Malfoy simplemente tenía sus labios pegados contra la piel de Hermione y sus fuertes brazos hacían contraste con la frágil figura de ella, rodeándola de una manera tan intima que no había ninguna duda de lo que había sucedido entre ellos, la joven lucia bastante pálida y tenia moretones en todo su cuerpo.

La violencia de la situación logro desestabilizar la frialdad habitual de Theo Nott , él sabia lo que ella sentía por Malfoy, pero verlo con sus propios ojos había sido demasiado.

Theo Nott sintió su corazón ardiendo de pena y celos, un dolor infinito mas allá de cualquier otra cosa, verla en brazos de otro hombre era como una estaca clavada en su corazón, sentía rabia, saboreaba la traición como si fuese algo descompuesto en su boca, la respiraba, la palpaba. Fulminó con su mirada al joven rubio que justo en ese instante levantaba la vista. En ese momento Draco supo que estaba en grave peligro. La mirada azul de Theo destellaba odio como nunca antes

-Te espero en la cocina- Theo habló con voz fuerte y autoritaria. Draco no rechistó, espero que Theo saliese de la pieza y cargo a la chica hasta una habitación, la dejo en la cama, cubriéndola con una sabana. Se coloco un pantalón y una camisa y bajo las escaleras. En otras circunstancias habría protestado, nadie le ordenaba cosas a un Malfoy, pero en ese momento, ya nada importaba.

Theo lo esperaba sentado frente la mesa central de la cocina, que estaba vieja y tenia la madera del tope resquebrajaba, las ventanas estaban abiertas y una brisa suave entraba por ellas, la estancia solo estaba iluminada por un farol de queroseno que bamboleaba en el techo con el viento, brindando una luz mortecina que ocultaba gran parte de las facciones del joven alto que esperaba en el lugar, envuelto en un torbellino de celos. Theo tenía en su mano una botella de Whiskey de fuego y había sacado dos vasos de cristal de un destartalado armario.

Draco dudó por un instante al llegar y verlo en la penumbra. Haciendo acopio de toda su valentía y su orgullo, camino al centro de la cocina, sabia que tenia muchas cosas que temer, pero jamás se arrepentiría de lo que recién había pasado con ella, nunca, y menos ante él. Se sentó elegantemente, sin perder nunca su estilo aristocrático. Inmediatamente, Theo le sirvió un trago y rodó el vaso hasta él de manera descuidada.

Draco no tomó el vaso que le ofrecieron por precaución, no era tonto, sabia que Nott quería matarlo con toda el alma. Lucia pálido y ojeroso, tenia los labios azulados por el frió que tenia y un mechón de cabello rubio platinado le ocultaba uno de sus ojos, parecía un chiquillo en comparación, con el mago alto, con una barba de color avellana, de ojos azules que lo enfrentaba en esa mesa. No podía quitarse la sensación que tenia encima, la mirada acusadora de Nott lo hacia sentir como un ladrón, como si hubiese profanado la intimidad de algo. Enfrentar a Nott en su propia casa lo ponía en una situación de desventaja, se sentía vulnerable. Theo miró con sorna a Draco, quien no bebía el Whiskey, sacó una cajetilla de cigarrillos de su abrigo y encendió uno lánguidamente.

-Tómatelo, entraras en calor- dijo distante y frió. Un halo siniestro envolvía a Theo, se sentía tan desolado que dejó que el Plogsom tomase control de sus acciones. En ese momento Theo Nott dejo de ser él para convertirse en otra cosa- No temas, no es mi estilo matar con veneno.

-Yo se perfectamente cual es tu estilo Nott- dijo Draco secamente- te conozco muy bien, me matarías en cuanto tuvieses la oportunidad pero lo harías con tus propias manos- Theo le dedico una sonrisa hipócrita y le enseño los dientes de manera intimidatoria- pero no beberé, quiero tener la mente bien despierta para esta charla.

-Bien dicho- contestó Theo Nott- una desagradable pero necesaria pequeña charla.

Dicho esto dejo la cajetilla de cigarrillos y el encendedor sobre la mesa, justo en el medio.

Draco tomó un cigarrillo y el encendedor, luego de encenderlo sin quitarle la vista de encima a todos los movimientos del hombre que tenia frente a él, inhaló despacio taladrando con sus ojos grises la figura de Theo Nott, no tocó el Whiskey.

Theo seguía todos sus movimientos como un ave de rapiña estudiando su presa. Ambos hombres estaban demostrando porque eran unos Slytherin´s, sus semblantes lucían calmados y fríos, sus gestos eran calculados en su mas mínimo detalle, jamás dejarían salir a la superficie el fuego avasallante de algo llamado celos consumiéndose en su interior o por lo menos intentarían aguantarlo un poco mas.

-Me la llevare de aquí en cuanto despierte, la dejare con Potter y Weasley- Draco habló cortante, su sentido de auto conservación le decía que tenia que huir de allí de inmediato, pero su orgullo lo tenia clavado en el suelo.

-Hum- dijo Nott- veo que ustedes dos hicieron las pases- tomo un trago de su vaso, Draco miraba con aprehensión la varita que Nott que reposaba en la mesa, justo a su lado, tomó la suya, que tenía en la mano desde que estaba en la cocina, con fuerza- a pesar de que, según se, te portaste como todo un Malfoy cuando Lestrange la estaba torturando, ¡Cobarde!

-Ella esta viva gracias a mi, ¡ENTIENDES! Y estas equivocado. No hemos hecho las pases- dijo Draco con rabia clavando su puño en la mesa, Theodore le ofreció una sonrisa cínica, le encantaba verlo perder su control. Draco escupió a un lado de su silla, de pronto el cigarrillo le sabia a diablos. Pensó que seria Nott el que perdería los papeles, pero no, se había equivocado estrepitosamente, había sido él, el glacial Draco Malfoy, el que primero había sucumbido a toda esa marea emocional que cargaba el ambiente. Esta molesto, sabia exactamente a lo que se estaba refiriendo Nott con esos eufemismos, pero en el fondo no lo culpaba, sabia que debía estar sintiendo lo mismo que él, unos desgarradores y mortales celos, pero en todo caso eso no significaba que le tuviese un ápice de simpatía al otro hombre- en todo caso, tú estuviste con ella también, así que ahórrate el reclamo. Al final ganaste, ella me desprecia.

-No me pareció que te despreciase en lo absoluto- dijo Nott dolido como un animal herido. Draco observo que el iris de sus ojos estaba completamente negro y que la temperatura en la cocina había bajado unos cuantos grados inexplicablemente. Pero la molestia superaba con creces el temor, sin embargo algo le decía que la conducta de Nott no era normal, hablaba con un cinismo que no era el habitual en él y menos refiriéndose a Hermione. Nott empezó a apretarse los nudillos, su mirada no se desviaba de la cara de Draco, cuando habló de nuevo lo hizo con los labios entrecerrados como si le costase decir lo que dijo a continuación- Se revolcó contigo en cuanto di media vuelta para irme pero supongo que habrás utilizado tus artimañas para convencerla de nuevo.

-Nunca la obligue a acostarse conmigo, te duela o no. Nunca sabré porque lo hizo y si tanto te interesa, ve tú y le preguntas Theodore. La mas absoluta verdad, es que ella me desprecia y te quiere a ti, o quizás nos ama a los dos, o de pronto nos odia a ambos, no lo se y ya no importa en lo absoluto- dijo Draco pronunciando cada palabra como si le quemase la lengua, taladrando con su mirada a Theo- fin del cuento, la historia terminó.

-Parece imposible no pensar que ella esta completamente loca- dijo Nott en voz baja.

-A mi lo que me parece descabellado es que siquiera te plantees esa posibilidad- contestó Draco con desprecio- En todo caso los tres estamos mal de la cabeza.

-He de concederte toda la razón- respondió Theo- el amor parece ser una especie de maldita locura. Lo estoy viviendo en carne propia. Solo que en mi caso no lo llamaría locura temporal.

Por un momento ambos hombres entablaron un duelo de miradas. Las paredes de la estancia en donde estaban parecían caer sobre ellos, el odio mas profundo se respiraba en el ambiente, el aire estaba envenenado hasta la ultima molécula de oxigeno. Un enfrentamiento largamente dilatado estaba aconteciendo, no habría ya ninguna tregua, lo que tenían que decirse se lo iban a literalmente escupir en la cara. Verdades incomodas y dolorosas serian develadas y escudriñadas hasta su mera esencia. Theo literalmente botaba humo por sus fosas nasales de lo enfurecido que estaba, Draco apretaba sus labios y su mano todavía seguía esgrimiendo su varita con inusitada fuerza, le dolían los dedos debido a la intensidad del agarre.

-No sabes cuanto lamento que ninguno de los tres sea capaz de controlar esa enfermiza lujuria que nos corroe, fuese más fácil si eso no existiese, así tú no andarías como perra en celo detrás de ella ni yo tampoco. ¿Difícil no Malfoy? intentar no desearla con todas las fuerzas. No tengo que preguntárselo, lo se, ella te jodio hasta cansarse porque le dio su maldita gana. La conozco demasiado bien y estoy seguro de lo que digo. Acepte que se revolcara contigo esa vez y eso fue mi error, he debido matarte en el mismo instante en que lo supe- Nott no se molestó en disimular lo asqueado que se sentía ante toda la situación. Draco mantuvo su rostro de piedra a pesar de que por dentro sentía como sus entrañas se revolvían.

-Pero en realidad lo que me enfurece- Nott se inclinó sobre la mesa y juntó sus manos, entrelazándolas, las posó fugazmente sobre su frente y luego le dirigió una mirada salvaje a Draco, quien no altero esta vez en absoluto su exterior, pero tenia la angustiante sensación de que probablemente no saldría vivo de esa cocina, sin embargo se encontraba incapaz de levantarse e irse, su amor propio no lo dejaba. Esta vez la voz de Theo se hizo inusitadamente ronca- Lo que no puedo perdonarte es que nunca te planteaste hacerla feliz, amarla como se merecía, simplemente fuiste un niño mimado que quería arrebatarle el juguete a su amigo. Eres un maldito, Malfoy, tenias todas las chicas, todas las que querías y a las que no querías también. Tenías dinero, posición, abolengo, hasta eras mas guapo que yo, pero eso no era suficiente para ti y te fijaste en mi chica…………en mi novia, en alguien especial para mí, lo único que yo tenía en la vida y que cuidaba porque era precioso para mí. Confabulaste, mentiste, volteaste todo a tu favor, la perseguiste y la atormentaste hasta que cayó en tus redes, Hermione no es tonta, pero es una chica y solo Dios sabe lo que una mujer despechada y herida es capaz de hacer, la envolviste como la serpiente que eres y ¿Para que? ¿Para hacerla feliz siendo tu mujer? Por supuesto que no.

Draco por un momento sintió que todo el aire se le escapaba del pecho. Esas malditas palabras encerraban la más pura y absoluta verdad. Aunque después mucho de sus propios sentimientos cambiaran.

-Jamás podría tener una relación oficial con ella en ese momento- dijo Draco amargamente- a Hermione Granger y a mi nos separan muchas cosas y la más importante de ellas eres tú. Además ella tiene ese maldito problema de ser una sangre sucia. Lo que hice lo hice por ella. Nos hubiesen perseguido hasta matarnos. Esa fue la misma razón por la cual tú la dejaste. Además yo hice algo irreparable, le hice el peor daño que se le puede hacer a una mujer.

De nuevo otro silencio incomodo. No era fácil recordar eso y mas difícil aun aceptarlo. Pero lo hecho hecho estaba y no había manera de remediarlo. Aunque Draco Malfoy hubiese dado su propia vida, si con eso borraba de sus recuerdos y de los de ella ese infernal episodio. No había excusa posible, ni siquiera el amor más grande podría ser sometido a esa prueba y salir indemne. Y si Hermione Granger aun lo amaba, jamás volvería a ser lo mismo.

-Abusaste de ella- dijo Theo masticando las palabras, contuvo sus ganas de tomar a Draco por el cuello y apretar hasta matarlo por haber cometido tal vejación, sin embargo respiró profundo, todavía tenia muchas cosas que decir- Esa vez, cuando yo me entere de todo, se que lo hiciste, estoy seguro de ello. Ella no habla del tema, pero tanto dolor y rabia tiene que tener una razón mas allá de todo lo que le dijiste. Por eso no puedo concebir que se haya acostado contigo de nuevo otra vez.

-Lo hice………………me equivoque- dijo Draco sintiendo como su labio inferior temblaba- Le pedí perdón de todas las maneras posibles……………pero ella no quiso saber mas nada de mi. Malentendí todo el asunto.

-Ella iba terminar conmigo- exclamó Theo- me iba a dejar por ti. Pero lo arruinaste………..tú solito. Me da gusto que te hayas enrollado la soga al cuello.

- A ella le importabas - contesto Draco secamente, mientras apagaba el cigarrillo sobre la mesa- después de eso jamás me creyó. Además tú siempre estuviste en medio de nosotros.

- Yo…………..no me hagas reír- Theo se obligo a sonreír de manera sardonica, se dio un golpe en el pecho con ambas manos, levantandose con brusquedad de su silla- ¡Yo! ¡Por Dios! ¡Pero eso no impidió que te acostaras con ella! No te escudes en excusas baratas Malfoy. Querías probar un punto, pervertir a la sabelotodo Griffyndor tirándotela hasta la inconciencia, sonaba como todo un reto para ti, ¿cierto? sobre todo si era la novia de tu rival, Theodore Nott. Tú mismo lo dijiste, se lo escupiste en su cara. Solo querías humillarla y humillarme a mi, deseabas que ella te amase como me amaba a mi y aun mas, querías quebrar su fortaleza y doblegar su orgullo, todo por envidia, todo por maldad, porque nadie puede tener algo que tú no manosees y corrompas, ¿No es así? Malfoy.

Draco se sentó recto en la silla, definitivamente no era de su agrado que le echasen en cara todos sus errores, lo admitía secretamente, se había portado como la peor persona del mundo, pero también era cierto que en ese tiempo estaba terriblemente confundido, era solo un niño. Después de tantos años, había rumiado su arrepentimiento de todas las maneras posibles y estaba dispuesta por primera vez a hacer lo correcto, aun en contra de su corazón. Pero le era terriblemente difícil aceptar que la había perdido para siempre. Además no era el único que se había equivocado, Nott no era el santo de esa historia, al final de cuentas, también tenia su cuota de culpa. Observó como el hombre alto que tenia frente a él de nuevo se sentaba completamente exasperado y fuera de si.

-No es así como lo estas diciendo, no pretendas saber todo lo que pienso y las razones de mis actos. No me porte de la manera mas honorable, es cierto, pero no quería ni humillarla ni exponerla a las burlas de nadie, solo la deseaba como nunca había deseado a nadie en mi vida, en parte porque estaba prohibida y en parte por ella misma. Y cuando por fin entendí lo que sentía por ella, entonces apareciste tú para joderlo todo de nuevo- se defendió Draco- Además, yo no fui quien la dejo, yo no le mentí diciéndole que no la amaba, yo no la abandone enamorada de un imposible, ese fuiste tú. Cuando yo llegue a ella, ya tenía mi destino designado y una misión que cumplir, tú pudiste haber escogido y no lo hiciste, a mi no me dejaron ninguna elección, aunque lo hubiese intentado por ella.

-Yo volví Malfoy, y juro que me la iba a llevar, que iba a casarme con ella, pero entonces ya habías esparcido tu veneno- contestó Nott revolviendose incomodo en su silla- y ella se odio a si misma por traicionarme y yo te odie mas aun por eso, porque me la quitaste. Tú fuiste el que te metiste en medio, el que empujo y empujo hasta hacer que ella se odiase a si misma por haber caído en tu red, tú que nunca demostraste sentir algo por alguien. Ella era mi novia y tú eras el otro, así de simple. Te comportaste como el perfecto cabron que eres y no me digas ahora que la consolaste y que yo soy el desgraciado aquí, jamás te conformaste, ella tenia que ser tuya, solamente tuya y de nadie mas, así que hiciste todo lo posible por quitarme del camino, le diste tu versión distorsionada de los hechos. Felicitaciones Draco Malfoy, lo lograste, hiciste de la vida de Hermione Granger una miseria, le quitaste cualquier oportunidad de ser feliz con alguien.

-Nott- esta vez Draco rió de manera cínica, no sabia a ciencia cierto porque lo hacia, pero se estaba confesando ante Theo, quizás eso era lo único que le debía, una maldita explicación, - no lo entiendes. Yo…………..la quiero…….así de sencillo………….estoy enamorado de ella…………y ella me odia……….…………por lo que hice………..por ser quien soy. La he perdido para siempre. Yo mismo caí en mi trampa, yo fui el que enloqueció de amor, ella…….ella siempre fue fiel a lo que sentía por ti, quizás no en la carne pero si con el pensamiento.

-¿Estas intentando congraciarte conmigo?- preguntó Theo irónicamente.

-Ni en sueños- le contestó Draco- solo te estoy diciendo la maldita verdad. Eres afortunado, yo nunca escuche en su boca ninguna palabra que no fuese de odio y desprecio hacia mí. Pero no la mereces, tú no la mereces, porque tu destino, tus ideas fueron más fuertes y más importantes que ella, porque te negaste a perdonarla esa vez y dudo que lo hagas ahora después de esto. Yo la perdí y ella te perdió a ti. Bonito par de tontos somos.

-No pudiste perder alguien que nunca tuviste en realidad, ella no es una muñeca para intercambiarla de manos, es solo un ser humano – escupió Nott con odio. Sentía tanta rabia que su vista se nublaba, algo peligroso y letal se removía dentro de su cuerpo pugnando por salir- ¿Cómo demonios quieres que Hermione crea tus malditas palabras de amor? Eres un iluso, Malfoy, como quieres que ella te ame si le mostraste lo peor de un ser humano. Si ella te desprecia no me culpes a mi, cúlpate a ti. Y no menciones mi suerte, porque es peor que la tuya, sabes porque demonios ella no quiso irse conmigo hace dos días, ¡Por ti maldita sea!, ¡Fue por ti! Te quiere, aun a pesar de todo lo que le hiciste. Pero fuiste, eres y serás por siempre un cobarde, ni siquiera tienes el valor de pelear por la mujer que amas. Maldito seas por siempre.

-Ella no quiere nada conmigo y en todo caso tampoco contigo- dijo Draco- no voy a obligarla a decidir.

-Bien, ya que vas a huir- afirmó Theo- entonces yo me encargare de ella, como siempre debió haber sido.

-No voy a permitir que te la lleves en contra de su voluntad- esta vez Draco sentía la sangre en sus venas en ebullición-eso jamás.

-Tú no tienes moral para decirme eso- dijo Theo- pero te equivocas, no la voy a obligar. Ella sola se dará cuenta de lo que le conviene.

-Y ese eres tú- bufó Draco.

-Cualquier cosa es mejor que tú, Malfoy- le respondió Theo

-Creo que esta conversación terminó aquí- dijo Draco con toda la intención de subir las escaleras para llevarse a Hermione a donde ella quisiese ir. Había sido un error pensar que ella estaría mejor con Nott. Él estaba dispuesto a comportarse de manera poco egoísta, pero Theo no razonaría de ninguna manera. Todo estaba hablado, no tenia ningún sentido prolongar una charla que no iba a ninguna parte. Habían demasiado odio, demasiados sentimiento encontrados, demasiadas ganas de desaparecer a Nott del mapa y sin duda el otro hombre sentía exactamente lo mismo.

- No, yo tengo una gran idea de cómo finalizar todo esto de una manera, digamos poética………digna de una tragedia griega, hay amor, traición, casi parece Otelo o la Iliada. Pero esta vez el rey Menéalo si va a cobrarse a su Helena. Te matare a ti, Draco Malfoy, por imbecil, por tonto y por canalla. Y por sobre todas las cosas por ella- esta vez Nott hablo con un tono de voz muy diferente. Draco sintió escalofríos, observó sus ojos y estos emitían un brillo maligno.

Draco se levantó agilmente apartando su silla de un manotón y apuntó su varita, veloz como un rayo. Ya Nott lo estaba apuntando y no le dio ninguna oportunidad. El Plogsom le imprimía una velocidad sobrehumana.

-Experliamus- la varita de Draco salio disparada al otro extremo de la cocina, pero antes de que finalmente Theo le lanzase el Avada Kederavra, una figura delgada se interpuso entre él y su oponente. Era Hermione, con los brazos extendidos en cruz, frente a su cuerpo, sirviendo de escudo. Draco estaba impávido, jamás hubiese pensado que ella lo defendería. Theo logró desviar la maldición justo a tiempo, esta dio contra una repisa haciéndola añicos. El rostro de Theo permanecía imperturbable e inexpugnable, cubierto con la mascara de hierro que le ofrecía el Plogsom. Hermione ahogó un gemido. Reconocía la presencia maligna que habitaba en el cuerpo de Nott.

-¡MALDITO! ¡Casi la matas!- Draco intento irse hacia Theo con toda la intensión de golpearlo, pero Hermione se lo impidió.

-Por favor- dijo ella suplicante, su delgado cuerpo temblaba cubierto con la túnica de Draco, permaneció allí en medio de los dos, temiendo por la vida de ambos- Theo no lo hagas.

Theodore miraba con furia y decepción a la mujer que amaba, que estaba allí defendiendo a la persona que había hecho de su vida un infierno, se fijó en la mirada desesperada de ella, veía que estaba sufriendo horrores, observaba sus labios temblar, aquella boca en donde hundió su deseo innumerables veces, estaba contaminada con el aliento de otro. Sentía que no iba a aguantar las ganas imposibles de matar que tenia en ese instante. Sin embargo la cordura volvió a él, ella estaba en medio, si se descontrolaba podría herirla, de hecho si no fuese porque había reaccionado a tiempo, por poco la mata. El dolor de esa posibilidad hizo que poco a poco el Plogsom perdiese fuerza en él.

-Dile que se vaya- suplicó Hermione con temor- dile que quiero hablar contigo- Draco la miraba totalmente aturdido. ¿Que rayos estaba sucediendo? ¿De quien hablaban?

Plogsom retírate, esto lo arreglare yo a mi manera. Theo parpadeo un par de veces y sus ojos volvieron a su color azul original. Draco observó el cambio y contuvo el aliento. ¿Qué diablos era eso?

-Espera, ni se te ocurra acercarte- musitó Theo con su voz normal dirigiéndose a Hermione- estoy intentando recuperar mi control.

-Solo te pido que me entiendas- dijo ella- Por favor.

Algo de la consciencia de Theo logró retomar el control de su mente. Entonces vio las cosas mas claras. La situación era imposible de mantener, ya todo había terminado, seguirían sus caminos apartados, pero antes tenia que descargar su furia en el culpable de todo. Draco estaba paralizado detrás de la bruja, esperando el desenlace de toda la situación. De pronto hizo un nuevo intento de quitarla del medio.

-Quédate quieto- le grito Hermione a Draco- déjame esto a mi.

Theodore seguía observándolos, incapaz de tomar una decisión, no se engañaba, Hermione Granger quizás si estaba enamorada de él, pero de alguna forma retorcida, amaba con todas sus fuerzas a Draco Malfoy aunque no quisiese confesárselo, la conocía demasiado bien. Y por otro lado era cierto, el Plogsom quería destruir a Draco, pero Theo Nott también, y eso era un hecho irrevocable. Un halo negro como un torbellino lo cubrió de nuevo, haciéndo que su figura luciese mas imponente aún de lo que era.

-¿Theo?- lo llamó Hermione con voz vacilante. Draco permanecía estático todavía asombrado de lo que acababa de presenciar.

- ¡Quítate!- le gritó Theo a Hermione con rabia- no quiero hacerte daño, pero yo a este maldito lo elimino de la faz de la tierra.

-No puedo permitir que lo hagas- dijo ella esta vez sin que su voz saliese vacilante. Draco salio de su ensoñación y se dio cuenta del riesgo que ella estaba tomando por él, no pudo evitar escapar un gemido y su corazón empezó a latir con fuerza, tan rápido que lo sentía prácticamente en la garganta. Hermione Granger era una mujer que jamás le diría palabras de amor a Draco Malfoy, no estaba en ella, era hundirse en el fango si lo aceptaba en voz alta, no doblegaría su orgullo jamás, pero eso no significaba que no lo sintiese en el alma y que de alguna manera lo demostrase. Draco sintió escalofríos, ella………………estaba colocando su vida por encima de la suya y se estaba enfrentando……….a la otra persona que amaba. A Theodore Nott. Por él.

-Hermione, vete de aquí- dijo Draco intentando apartarla, ella no moriría por él, no podía permitirlo- veremos si este imbecil es capaz de cumplir su palabra- ella se giró y se abrazó a Draco con todas sus fuerzas, él quiso quitársela de encima y apartarla, ella de pronto clavo sus ojos en los grises de él y Draco tragó grueso, jamás esa mirada había pesado tanto para él como ese día, sus ojos brillaban intensos, emocionados. Los sentimientos no se demostraban con palabras sino con acciones, él había demostrado que estaba enamorado de ella, traicionando a Voldemort en sus propias narices para salvarle la vida, ella lo sabia y le estaba devolviendo el gesto, allí interponiéndose entre Theo Nott y él solo por …………….amor.

-Maldita sea Malfoy, cállate por primera vez en tu vida- masculló ella enfadada- si Theo te mata, yo tendré que………..- cerró los ojos y no lo dijo, era demasiado dolorosa la posibilidad. Entendía la ira de Theodore, se había acostado con Draco, de nuevo, en su propia casa, si bien ella no reconoció donde estaba hasta que bajo las escaleras. No se arrepentirá jamás de haberlo hecho, pero sabia que seguramente había puesto en riesgo la vida de Draco por esa acción. Los celos eran los peores enemigos de la cordura y esa situación era la mejor muestra de ello.

-Theo- dijo ella, hablando pausadamente dedicándole a Draco Malfoy una mirada, él sentía como era abrazado por las llamas en los ojos de Hermione, que en esos momentos dejaron salir innumerables lágrimas de amargura. Theo se dejo acariciar por la voz ronca de ella- por favor, perdóname. Yo………..se que tienes razones, pero por favor, hazlo por mi, no lo mates.

Entonces Theo tuvo la certeza dentro de si mismo que tendría que matarla para llegar a Draco Malfoy y eso era algo que no haría ni en sueños, el Plogsom se retiró finalmente hacia su tatuaje, Theo bajo su varita y sintió la derrota carcomiéndole el alma, de nuevo, se había rendido ante ella. Hermione se separó del joven rubio, si bien Draco hizo ademán de no dejarla escapar de sus brazos, pero al final cedió ante la mirada de ella, soltándola perezosamente. Ella se enfrento a ambos hombres, los tres se miraban molestos, sintiéndose indefensos y expuestos, no tenían mas nada que decirse, su destino estaba signado por la incomprensión, habían tenido una historia de amor muy inusual, se habían perdido en sus cuerpos y allí se les había hecho un hueco en el alma.

Ella sabía como ponerle punto final a la situación. Recogió la varita de Draco Malfoy del suelo y se la regreso a su dueño. Por un instante de nuevo intercambiaron miradas, Draco estaba dispuesto a olvidar todo y a pedir perdón como nunca lo había hecho en la vida, si con eso, ella se iba con él, nunca se resignaría a perderla, eso era la triste realidad. Pero la decisión final era de ella.

-Creo que será lo mejor si no vuelvo a ver la cara de ninguno de los dos- dijo finalmente Hermione luego de un rato, abrazándose a si misma. Por poco todo había terminado en desastre y la única culpable de todo era ella- esto es demasiado complicado, hasta para mi. Ambos solo han traído dolor y tristeza a mi vida, cuando solo debió haber habido amor, con alguno de los dos o con los dos. Igual, también yo he destrozado todo lo bueno que había en esto. Somos muy jóvenes y espero que algún día olvidemos todo esto. Ahora solo quiero que hagan un traslador que me lleve a Cornualles, de allí en adelante buscare sola la senda de mi vida. No quiero que ninguno se acerque a mí jamás. No los merezco a ninguno de los dos. Entendido.

Theo asintió, esas sin duda habían sido las palabras correctas, estaba de acuerdo con una y cada unas porque era lo mismo que sentía, la amaba y ella lo sabia, pero la razón estaba de parte de Hermione Granger en ese momento, a pesar de todo lo dicho, la verdad era que nunca se podrían recuperar de esa dolorosa historia, jamás se podrían perdonar, mil explicaciones de ella no bastarían para justificar el hecho de que se había acostado con ambos sin ningún tipo de remordimientos y no era justo para ninguno, ni siquiera para Malfoy continuar torturándose de esa manera, el orgullo de Theo no le permitía compartirla con nadie y a Draco le pasaba lo mismo, y ella o renunciaba ambos o se quedaba con los dos, así de simple y eso era completamente imposible. Por otro lado, si ella no lo amaba lo suficiente para abandonar a Draco Malfoy él tampoco abandonaría su destino. No le pondría un dedo encima, la cuidaría en las sombras y pelearía como ella por lo que creía. Tomo una tetera del fogón de la cocina y la convirtió en traslador.

Draco desvió la mirada al piso, sentía el corazón encogido y mas aun después de escucharla, jamás iba a aceptar esa perdida, nunca en la vida se iba a dejar de reclamar su estupidez, pudo tenerla para siempre y lo había echado todo a perder, por egoísta y por idiota. O quizás, nunca la tuvo en absoluto y él se estaba creando un mundo de fantasías, en donde ella correspondía todos sus sentimientos. Levantó la mirada para enfrentarla por última vez, ella estaba al lado de Theodore, quien seguía destilando odio por los cuatro costados. Hermione no quería romper la tensa calma y no le ofreció ni siquiera una palabra de despedida y después sufrió amargamente muchos años por ello. Al final, después de despreciarlo durante mucho tiempo hasta morir, se había dado cuenta de que Draco Malfoy se había ganado de manera justa un lugar en su corazón, mas allá de todo el deseo y la lujuria, había un sentimiento calido y transparente dirigido a él, simplemente amor. Se mordió un labio para no ceder ante lo que su cerebro le estaba pidiendo a gritos, un adiós.

-Yo…………Hermione ………….. te amo y jamás, entiéndelo, nunca dejare de hacerlo- fue lo único que dijo Draco antes de salir de la estancia, de esa casa y de la vida de ella para siempre.

0o0

DEJEN REVIEWS