¡Mis queridísimos lectores!
Aquí estoy de nuevo con un nuevo capítulo.
Os advierto que este es mi capi favorito de lo que llevamos de historia, me ha encantado escribirlo y espero que a ustedes os guste igual. Es un pelín más corto que los anteriores pero muy intenso.
Los agradecimientos especiales hoy son para: luna-maga, Chica gallagher, betzacosta, Smithback, , clouzack, mary, Serena Princesita Hale, fior aquarium, Danny y Adrit126. ¡Os quiero! No saben cómo me animan sus reviews.
Como siempre también muchísimas gracias a los que me agregaron a alertas, favoritos y demás y a los que leen entre las sombras.
Muchísimas Gracias a todos de verdad porque este fic sigue adelante por todos y cada uno de vosotros.
El siguiente capi lo publicaré en aproximadamente una semana porque últimamente la inspiración me ha abandonado. De todas formas espero seguir con mi ritmo de actualizaciones.
Sin más preámbulos os dejo con lo que interesa.
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Disclaimer: Todo lo que podáis reconocer pertenece a la grandísima J.K. yo solo los utilizo para divertirme.
-Herrrmione- pronunció el chico en un extraño acento.
-Hola Víctor- fue lo único que la chica alcanzó a decir cuando se vio rodeada por unos gruesos brazos.
Cuando el búlgaro terminó con aquel rudo abrazo que ella débilmente correspondió, Hermione sabía que estaba arrebolada completamente y sentía un par de miradas muy poco amistosas.
Rápidamente le dirigió una mirada al rubio y le sorprendió ver esa mirada de hielo clavada con tanta fuerza en ella, tenía la mandíbula fuertemente apretada haciendo que su mentón se encuadrara y aferraba fuertemente el borde de la repisa consiguiendo que sus nudillos estuvieran completamente blancos.
-Vaya Herrrmione- empezó a hablar el chico haciendo que Hermione desviara la vista hacia él- estás muy guapa.
-Gracias- contestó la chica queriendo desaparecer de allí en aquel mismo instante.
Después de observarla durante unos instantes más, el jugador de quidditch se permitió saludar a los demás.
-Hola Weasley- le habló al pelirrojo perdiendo ese tono amable que usó momentos antes con Hermione.
El saludo de Ron se limitó a un simple gruñido. Luego se volvió hacia Malfoy mandándole una mirada muy poco amistosa que al rubio le dio completamente igual.
-Malfoy.
-Krum.
Después de ese escaso intercambio de miradas un silencio tenso, los rodeó y de nuevo fue Harry el único capaz de hablar.
-Esto… ¿Hermione?- la llamó- ¿Por qué no le enseñas su habitación a Krum?
Hermione parpadeó un poco confusa pero asintió.
-Está bien, sígueme Víktor.
Sin ningún tipo de réplica el búlgaro siguió a la chica escaleras arriba hasta llegar al piso donde se encontrada su habitación. Durante los minutos que estuvieron solos, ninguno fue capaz de decir nada.
-Está será tu habitación durante tu estadía aquí Víktor- le explicó Hermione a la vez que abría la puerta y ambos se adentraban. El cuarto tenía el mismo aspecto que los demás, gruesas cortinas impedían el paso de la luz y un par de muebles de aspecto antiguo con grandes labrados lo adornaban- Te dejo para que te acomodes, estaremos abajo ¿de acuerdo?
El chico asintió y rápidamente se dispuso a dejarlo solo pero él la sujetó suavemente por la muñeca.
-Herrrmione- dijo en un tono amable a medida que acortaba las distancias entre ellos.
-¿Sí?- respondió ella nerviosamente temiendo lo que podría estar por llegar.
No había pasado demasiado tiempo con él, puesto que hacía unos escasos diez minutos que él había llegado. Pero ese poco tiempo le bastó para saber que no sentía ese pequeño cosquilleo que antaño le producía la simple presencia de él. Tarde o temprano tendría que hablar con él pero no esperaba que fuese tan pronto.
-Me gustarría poderr hablarr contigo…
-Sí, claro, tenemos que hablar- respondió nerviosamente la chica mientras se soltaba suavemente del agarre- pero tendremos que hacerlo más tarde. Tengo cosas que hacer ahora.
Cuando terminó de hablar no le pasó desapercibida la mueca de disgusto que compuso el búlgaro haciendo que se sintiera culpable.
-De acuerdo- aceptó.
Cuando salió de la habitación y cerró la puerta tras ella no pudo evitar suspirar, no tenía ni idea de que decirle a Krum porque "Lo siento Víktor pero creo que empiezo a sentir algo por Malfoy, sí, Draco Malfoy el exmortífago" no era para nada una buena opción. Se dirigió a las escaleras pero una figura alta se interpuso en su camino.
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Después de recibir al gorila de Krum, a Malfoy se le habían quitado todo el apetito que tenía. Lo único que le apetecía era encerrarse en su habitación y quedarse allí durante los días que Krum estuviera por allí, además de que no le apetecía volver a oír toda la sarta de insultos que la comadreja tenía reservada para el búlgaro. Asique se dirigió escaleras arriba encontrándose con la puerta de la habitación que el recién llegado ocuparía abierta, pudiendo oír perfectamente la conversación que tanto él como Granger sostenían.
¿Granger evitaba hablar con él? ¿A caso le estaba dando largas? Vaya, eso sí que no se lo esperaba. Al poco tiempo, la susodicha apareció en el marco de la puerta suspirando agotada. Cuando se percató de su presencia se quedó estática en el suelo, esperando algún tipo de reacción por parte del chico pero no recibió ninguna.
Era el colmo, ella estaba pensando como decirle a Víktor que sus sentimientos por él habían cambiado y que había alguien más y el rubito de las narices se dedicaba a ignorarla por completo. Eso sólo apoyaba su teoría de que Malfoy sólo la usaba como entretenimiento. Estaba harta de todo y de todos, porque encima era ella la idiota que empezaba a sentir cosas y no era precisamente odio.
Indignada por toda la situación alzó su mentón e hizo el además de pasar junto al chico ignorándolo al igual que él hacía con ella pero en el instante que puso un pie junto a él, noto una presión en su brazo izquierdo y sin apenas darse cuenta se vio acorralada contra la puerta de la habitación del rubio, estando ambos dentro. Todo eso la pilló desprevenida por lo que tardó un par de minutos en reaccionar pero cuando lo hizo empujó al chico lo más lejos posible de ella, aunque solo consiguió que retrocediera un par de pasos.
-¿A qué diablos juegas Malfoy?- explotó.
Él ni se inmutó, la miraba desde la distancia completamente serio. Debido a la oscuridad de la habitación, sus ojos brillaban como plata líquida.
-¿Sigues sin pronunciar palabra?- volvió a hablar ella completamente desesperada- Pues me voy.
Pero no tuvo tiempo ni de poner su mano sobre la manilla de la puerta cuando Malfoy habló.
-No juego a nada Granger- dijo con una voz profunda.
Hermione se giró lentamente y lo encaró.
-¿Entonces a qué llamas todo esto?- volvió a inquirir- ¿Crees que puedes besarme cuando te venga en gana y luego ignorarme? No soy como cualquiera de tus amiguitas.
De nuevo silencio. Hermione empezaba a desesperarse ya. ¿La tomaba por tonta? Porque eso era enteramente lo que parecía.
-No creo que seas como cualquiera de mis amiguitas como tú las llamas- dijo él al fin.
-Pues te agradecería que me dieras una explicación Malfoy para intentar comprender tu actitud- aunque Draco hablaba en un tono tranquilo ella no dejaba de usar no muy buenas formas.
-¿Qué vas a hablar con Krum?- cambió de tema.
-No creo que tengas ningún derecho a preguntarme eso- le respondió con cabezonería.
-¿No me lo quieres decir? ¿Serás capaz de volver con él?- preguntó acusadoramente intentando ocultar lo que de verdad sentía con esas palabras.
Hermione sintió aquellas palabras como un mazazo. ¿Creía que era una cualquiera?
-¿Qué te crees? ¿Qué soy una cualquiera?- respondió con dolor en sus palabras.
-Nadie ha dicho eso Granger….
-Pero es lo que piensas ¿no?- lo interrumpió- Mira Malfoy déjame en paz, no me apetece en absoluto tener esta conversación contigo.
Y esta vez sí que salió de la habitación muy pero que muy enfadada.
Cuando bajó a las cocinas sus amigos no estaban de mejor humor que ella. Ambos mantenían una conversación un poco alterada en la que Harry intentaba calmar a Ron quien no cambiaba de opinión.
-Por favor Ron, que son solo unos días- le pedía Harry.
-No me da buena espina ese tipo y no voy a fingir nada- seguía encabezonado Ron.
-No deberías de hablar eso ahora- les advirtió Hermione- Víktor no tardará en bajar- aclaró apesadumbrada.
Sus amigos notaron el tono triste de la chica pero no les dio tiempo a preguntarle qué era lo que le ocurría porque el búlgaro hizo su aparición en las cocinas.
-Bueno Krum, supongo que nos tendrás que explicar cómo has decido unirte a la Orden ¿no?- preguntó de malas formas Ron una vez que todos se hubieran sentado alrededor de la mesa.
-Eso pensaba hacer Weasley- respondió el búlgaro con su acento osco- En Bulgaria la guerrra no es tan crruenta como aquí y no querrría perrmanecerr al marrgen de todo. Además de que allí contamos con un grrran dominio de la magia oscurra y eso podrría ayudarros, puedo enseñarros lo que sé.
-Verás Víktor, nosotros no queremos usar la magia oscura contra Voldemort- le habló Hermione- Así nos pondríamos a su altura.
-Herrrmione, la magia oscurra que él utiliza es muy poderrosa. No os serrvirrá de mucho la magia blanca.
-Krum, si nosotros luchamos contra la magia oscura de Voldemort, no tiene ningún sentido que nosotros la usemos para luchar contra él. Aquí no trabajamos así.- le volvió a aclarar Harry en un tono más duro de que había usado Hermione.
Por lo visto el búlgaro lo entendió porque no volvió a insistir más en el tema.
-La aurrora de pelo rrosa me dijo que ustedes me pondrían al día sobrrre todo lo rreferrente a la guerra-señaló.
Asique el resto de la mañana y parte de la tarde estuvieron poniéndolo al día sobre los últimos ataques de los mortífagos, asesinatos, secuestros, lugares de reunión y mil cosas más. Durante todo ese rato Hermione evitó por todos los medio mirar al jugador de quidditch directamente, la verdad es que no le había agradado demasiado la insistencia de él por usar la magia oscura. Ellos simplemente querían información pero nunca usarían esa magia a no ser que fuera en una situación extrema. Los que más hablaban eran ella y Harry, Krum se limitaba a asentir y a tomar notas de vez cuando y Ron estaba con los brazos cruzados observando fijamente al recién llegado.
Cuando se aproximaban la seis de la tarde, los chicos decidieron que ya era suficiente por hoy y que estaría bien que descansaran. Krum dijo que se tomaría un baño y Hermione se encerró en la biblioteca queriendo estar sola durante un rato. Sabía que el chico no alargaría el momento de hablar con ella sobre su relación, si es que aún se le podía llamar relación a aquello.
Aún no daba crédito a que sus sentimientos hubiesen mutado tanto hasta el punto de no querer darle una oportunidad al chico. Pero algo tenía claro, tampoco quería estar con Malfoy. No iba a consentir que la tratara como a cualquiera de sus amiguitas, si para él aquello no era más que un juego, cortaría por lo sano. No iba a ser el juguete de nadie.
Al cabo de quince minutos pudo oír como el agua dejaba de oírse en la ducha y supo que en breve aparecería Víktor. Y así fue, en diez minutos las puertas de la biblioteca se abrían dejando paso al chico.
-Herrrmione estás aquí- dijo el recién llegado- ¿Podemos hablar ahorra?
Hermione que se encontraba sentada junto a la chimenea sentada cómodamente en uno de los sillones, asintió y le hizo un gesto al chico para que se sentara junto a ella en el otro.
-Verrrás Herrrmione- volvió a hablar una vez que se hubo sentado, conectando su mirada con la de ella- Yo tengo pensado volverr a Bulgaria en unos días e inforrrmarrr a la Orrrden desde allí perro si aceptas empezarr una rrelación conmigo estoy dispuesto a quedarrrme, por ti.
Vaya, había ido directamente al grano. Pensaba dejarlo todo por quedarse allí y ella lo que quería era romper su corazón y todo por culpa de Malfoy. En ese momento se odiaba a sí misma.
-Verás Víctor- empezó ella- desde la última vez que nos vimos hay cosas que han cambiado.- trató de hablarle lo más dulcemente posible- Yo…- tomó aire- yo no puedo pedirte que te quedes aquí conmigo.
-Herrrmione, sabes que harrría cualquierrr cosa porr ti- insistió Krum viendo peligrar su propuesta.
-Y yo te lo agradezco de veras, pero mis sentimientos han cambiado Víktor. Ya no siento lo mismo- y con esas últimas palabras Hermione tuvo que agachar la mirada porque no era capaz de sostenérsela al chico.
Entonces sintió como una mano bastante grande y áspera la sujetaba por el mentón y la obligaba a mirarlo directamente a los ojos.
-¿Hay alguien más?- preguntó el chico sin preocuparse en ocultar el dolor que le producían aquella pregunta. Hermione asintió-¿Y erres corrrespondida?
-No como a mí me gustaría- respondió tristemente.
Poco a poco Víktor dejó de sujetarle el mentón.
-De todas forrmas piensa en mi prrropuesta durrante los días que esté aquí, porr favorr.
Hermione suspiró.
-No voy a cambiar de opinión Víktor, lo siento.
-Solo piénsalo, porrr favorrr- insistió.
-De acuerdo.
El chico se levantó y salió de la biblioteca dejando a Hermione sumida en sus pensamientos. Él también necesitaba pensar un poco pero cuando salió se encontró con Draco mirándole fijamente desde el otro extremo del pasillo.
-¿Ya has convencido a Granger para que vuelva contigo?- dijo mordazmente.
-No es de tu incumbencia- soltó bruscamente el búlgaro.
-¡Oh! ¿No me digas que te ha dado calabazas?- se burló.
-Tienes demasiado interrrés porr saberr lo que ha ocurrrido ¿no?
-Sólo curiosidad.
-No te la merrreces- dijo Krum dejando completamente sorprendido al rubio.
-¿De qué diablos hablas?- saltó a la defensiva.
- ¿Crrrees que soy imbécil?- Draco se abstuvo de responderle- Errres tú ese alguien más que ella me ha dicho que hay.
Draco se quedó en silencio. ¿Ella le había dicho que había alguien más? ¿Ese alguien era él?
-Si tan seguro estás de que soy yo, puedes darte por vencido Krum.
Y pasando por su lado se internó en la biblioteca, dispuesto a dejar las cosas claras con Granger.
Cuando cerró la puerta tras él, no la encontró junto a la chimenea donde esperaba que estuviera. Asique se internó un poco más entre las estanterías y no se sorprendió al encontrarla junto a la misma ventana en la que la vio llorando por la noticia de sus padres. Al notar la presencia del chico, ella alzó la vista hacia él.
-Lo que me faltaba- dijo en apenas un murmullo.
-Vamos Granger, vengo en son de paz.
-¿Qué es lo que quieres?- preguntó bruscamente.
-¿Le has dado calabazas al gorila?- preguntó directamente sin rodeos a medida que se acercaba a ella quedándose a apenas un par de pasos.
-No te importa.
-¿Quién es ese alguien?- insistió.
-¿Quién te ha dicho eso? - dijo Hermione dejando de estar apoyada en el alféizar de la ventana - ¿Acaso nos has estado espiando?
-Me lo ha dicho Krum.
-No pienso decírtelo- se encabezonó la chica.
-¿Has dejado a Krum por mí?- preguntó Draco sin ningún resto de ironía o burla.
Hermione lo miró a los ojos durante unos instantes.
-Que no quiera estar con Víktor no significa que quiera estar contigo- respondió fríamente.
-Sabes que no puede ser peor estar conmigo que con Krum- dijo arrogante.
-No pienso ser tu maldito juguete Malfoy. No voy a estar ahí para cuando te apetezca tener una boca a la que besar- dijo ella con cierto matiz de dolor en su voz.
Draco no sabía que decir, no sabía si decirle la verdad haciendo que quedase a la altura del betún o continuar su pose arrogante e indiferente arriesgándose a que ella no volviera ni siquiera a mirarlo. Dio un par de pasos hacia ella acercándose bastante pero sin rozarla y la miró intensamente pudiendo apreciar aquel brillo que siempre poseían los ojos de la chica y también se fijo en sus labios dulces e inexpertos que ya lo habían vuelto loco en un par de ocasiones.
-No te considero mi juguete- dijo al fin.
El corazón de Hermione palpitaba con fuerza en su pecho por la pregunta que iba a hacer a continuación.
-¿Entonces qué es lo que soy para ti?- dijo en apenas un murmullo.
¿Qué era para él? Ni el mismo lo sabía. Sólo sabía que la tenía a cada instante en su cabeza, que en los últimos días apenas dormía por culpa de la congoja por no saber si ella volvería con Krum y que todo esto le daba miedo porque no sabía a dónde lo llevaría. Era la primera vez que sentía nada parecido y se sentía vulnerable.
-Aún no lo sé- le respondió.
Hermione no supo como recibir aquella respuesta pero no le dio tiempo a analizarla más profundamente porque Draco le sujetó el rostro con ambas manos y la besó. Pero este beso no tenía nada que ver con los dos anteriores. Este era dulce, suave y lento, parecía como si quisiera saborearla, degustarla y grabarlo en su mente. Podía sentir como las manos del rubio temblaban ligeramente al acunarle el rostro lo cual la sorprendió. Ella le respondió el beso de igual manera, dejándose llevar por aquel adictivo vaivén y alzó sus manos y las dejó caer sobre su pecho.
No sabía cuánto tiempo se llevaron así pero cuando se separaron, en vez de apartarse, Draco continuó con ambas manos en su rostro mirándola igual que en los instantes anteriores al beso.
-Lo que sí sé es que me alegro de que hayas mandado a ese idiota a la mierda- le dijo con la respiración un poco agitada y contra todo pronóstico Hermione sonrió como una boba en vez de regañarle por haber hablado así de Krum.
Y Draco no pudo evitar volver a besarla de una forma más intensa que la vez anterior. Dejó una de sus manos en su mejilla pero la otra la llevó hasta la nuca de la chica para poder profundizar aún más el beso. El cosquilleo que había sentido al verla sonreír así no podía ser un buen augurio. Solo estaba dispuesto a admitir que Granger había empezado a gustarle pero ya está. Se acabó. Hasta ahí iba a llegar.
Pero lo que él no sabía era cuan equivocado estaba y que no tardaría en cambiar de opinión.
¿Qué os ha parecido? Para hacerme saber todas vuestras opiniones háganmelo saber con un maravilloso review.
¡¡Miil Besos a todos/as!!
