¡Hola a todos!

Aquí me tienen una vez más puntualmente aunque esta vez me haya costado un poco más, mis musas siguen en huelga.

Este capi lleva una doble dedicatoria, a Elianela por escuchar mis desvaríos (gracias!) y a NemesisAg por entablar una nueva amistad conmigo.

Como siempre los agradecimientos especiales por sus maravillosos reviews a: NemesisAg, fior aquarium, Damian Malfoy, luna-maga, Adrit126, Serena Princesita Hale, lilha, betzacosta, , Elianela, blairwatson y Danny. ¡Os adoro!

También mil gracias a aquellos que me agregaron a alertas, favoritos y demás y a aquellos que me leen desde las sombras.

Sin más preámbulos aquí os dejo el nuevo capítulo que espero os guste.

oOo

Disclaimer: todo lo que podáis reconocer pertenece a J.K.

Al cabo de no sabía cuando tiempo, Hermione abandonó la biblioteca para ducharse y bajar a cenar con sus amigos. No fue consciente del tiempo que pasó, solo de los labios de Malfoy sobre los suyos y de la forma posesiva con la que la sujetaba pegada a él. Salió de allí como si estuviera suspendida en una nube, aún sin creer lo que acaba de ocurrir. Pero cuando se metió bajo la ducha y poco a poco el estado de sopor que le provocaba el rubio se desvaneció, un nuevo sentimiento se adueñó de ella: culpabilidad. Pero no era culpabilidad por Víktor, sino culpabilidad por sus amigos, por Harry y Ron. ¿Qué dirían si algún día se enterasen de aquello? ¿De qué se besaba a escondidas con la persona que peor los había tratado?

Aquello estaba mal, muy mal. ¿Qué clase de amiga era? Harry y Ron lo único que hacían eran preocuparse por ella, de que estuviera a salvo y ella se dedicaba a besarse con Malfoy. De momento no podían saber absolutamente nada sobre aquello. No sabía a dónde la llevaría todo aquello, asique hasta que su futuro no dejara de ser tan incierto preferiría no hacer partícipes a sus amigos de ello.

Cuando acabó su ducha se encontró a sus mejores amigos junto con Víktor hablando en la cocina.

-Menos mal que apareces Hermione- le habló Harry- Krum ha tenido una buena idea- le explicaba mientras la chica se sentaba con ellos- Aunque no empleemos la magia oscura para luchar contra Voldemort, él pude enseñarnos como combatirla. En Dumstrang también le enseñaron hechizos de magia blanca bastantes avanzados. ¿Qué opinas tú?

-Me parece buena idea- respondió la chica con poco entusiasmo.

-Pues entonces los entrenamientos empiezan mañana, tenemos que aprovechar al máximo los escasos días que va a estar aquí.

Parecía que el único verdaderamente entusiasmado con la idea era Harry. La perspectiva de poder matar el tiempo practicando hechizos y realizando duelos lo alentaba y mucho. Ron probablemente también compartiría aquel entusiasmo si no fuera porque la idea provenía de Krum además de que él iba a ser el mentor. Y Hermione tenía demasiadas cosas en las que pensar como para entusiasmarse o no por algo así.

oOo

Al día siguiente se palpaba el nerviosismo de Harry durante el desayuno. Ron seguía de malhumor y Hermione estaba realmente agotada. A penas había dormido, teniendo pesadillas en las que sus amigos la acusaban de traidora porque descubrían lo que tenía con Draco. Y para colmo unas incesantes mariposillas en el estómago no la dejaban probar bocado por culpa de la maldita expectación, no sabía cómo reaccionaría Draco después de lo del día anterior.

Después del desayuno los cuatro se acomodaron en el gran salón de la Mansión Black, la cual Harry ya había preparado para poder ser empleada como sala de entrenamiento. Los muebles habían sido apilados en uno de los rincones de la gran sala dejando un hueco más que suficiente.

La mañana transcurrió larga y pesada para Hermione. Krum era un profesor ejemplar, todo había que decirlo. Les enseñó escudos bastantes poderosos para repeler maldiciones y varios contraataques de gran magnitud. La mayoría de ellos ya eran conocidos por Hermione, aunque no los había podido practicar nunca. Ron, a pesar de estar reacio a que Víktor le enseñara nada, consiguió realizar con éxito varios de ellos, recibiendo los aplausos de sus amigos como recompensa. Y Harry consiguió que todos ellos les saliera a la primera salvo un par de ellos, absorbía todas y cada una de las palabras que Krum decía y no perdía detalle de ninguna de ellas.

Cuando ya estaban a punto de terminar, Víktor propuso un duelo entre él mismo y Harry, que fue quien se ofreció voluntario, para terminar un par de detalles. Krum usó tres maldiciones de magia negra que fueron repelidas por Harry casi limpiamente, pero no consiguió que su escudo repeliera la última por lo que tuvo que tirarse al suelo consiguiendo que la maldición le pasase apenas rozándolo.

Ese era uno de los puntos por los que Hermione no se mostraba especialmente interesada en ello, era muy peligroso. Cualquiera de ellos podía salir dañado de todo aquello y era lo último que necesitaban.

-Crrreo que ha estado muy bien porrr hoy chicos- les habló el búlgaro bastante orgulloso por cómo había transcurrido la clase- Perrro os advierrrto que esto es solo el comienzo, lo más complicado empezarrremos a verrrlo mañana.

Poco tiempo después se encontraban abandonando la estancia bastante cansados, sobretodo Hermione. Aún tenían un poco de tiempo antes del almuerzo por lo que se tomaría una ducha relajante antes de bajar a comer. Ron también decidió descansar un poco antes de comer asique se encaminó escaleras arriba junto con Hermione dejando a Harry en compañía de Krum preguntándole que tipos de hechizos les enseñaría al día siguiente.

-No recuerdo cuando fue la última vez que Harry se veía tan contento- dejó caer Ron mientras subían.

-Bueno, llevamos aquí encerrados bastante tiempo, es normal que le alegre hacer algo nuevo Ron- le explicó ella.

-Supongo que tienes razón. Nos vemos a la hora de comer- se despidió de su amiga mientras él seguía escaleras arriba y Hermione se quedaba en su pasillo.

Se dirigió a su habitación a buscar las cosas que necesitaba para la ducha cuando al pasar por la puerta del rubio oyó un gemido ahogado. La chica se quedó anclada en el suelo y pegó la oreja en la puerta para ver si conseguía oír algo más pero nada. Silencio. Después de unos segundos más de silencio decidió que habían sido imaginaciones suyas pero cuando dio un paso hacia adelante lo volvió a oír, y esta vez más claro y nítido que antes. Y esta vez sí que se preocupó. ¿Qué le estaría ocurriendo?

-Malfoy- susurró contra la puerta pero nadie le respondió asique decidió abrir la puerta aunque no la hubiesen invitado a entrar.

Se adentró rápidamente y cerró la puerta a sus espaldas evitando que nadie pudiera verla entrar. Tuvo que parpadear unas cuantas de veces para que su vista se pudiera acostumbrar a la ligera penumbra en la que se encontraba sumida la habitación. Y entonces lo vio.

Acurrucado contra una de las esquinas de la habitación con una mueca de dolor y terror en su rostro sujetándose el brazo izquierdo en el que se podía apreciar la Marca Tenebrosa.

-Malfoy- susurró acercándose a él.

Hasta que la chica no se hubo arrodillado ante él, no se percató de su presencia. Tan concentrado estaba en disminuir aquel dolor que lo corrompía por completo que ni siquiera la había visto entrar y mucho menos acercarte.

Hermione estaba completamente en estado de shock, no sabía qué hacer ni decir. Era la primera vez que veía la Marca desde tan cerca y mucho menos en aquel estado. El tatuaje negro como el carbón resaltaba sobre la pálida piel del chico pero no era eso lo que más impresionaba a la chica, sino que el dibujo parecía palpitar. Draco produjo un sonido lastimero al dejar escapar el aire entre los dientes, sacando a Hermione de su estupefacción.

-Malfoy-volvió a susurrar e intentó tocar su brazo con sus dedos pero el chico se apretujó aún más si cabe contra la pared evitando a toda costa el contacto.

-Lárgate de aquí Granger- le dijo con voz apremiante.

-No puedo dejarte así, los está llamando ¿verdad?

No hizo falta que el chico asintiera levemente con la cabeza para saber que llevaba razón. Voldemort usaba la Marca Tenebrosa para comunicarse con sus aliados y por la manera en la que hacía sufrir a Draco, los llamaba con mucha insistencia. No sabía qué hacer para aliviar el dolor del chico pero tenía que hacer algo, no podía dejarlo en aquel estado. Siguiendo sus instintos rozó con la yema de sus dedos el antebrazo izquierdo justo donde se encontraba el tatuaje haciendo que Draco diera un respingo al notarlo.

Aquel dolor era insoportable, sentía la marca arder y calarle hasta los huesos haciendo que las ganas de gritar de dolor fueran enormes. Entonces sintió como unos dedos pequeños apenas rozaban el lugar donde se originaba el dolor consiguiendo que una pequeña oleada de alivio lo recorriera el brazo. Impresionado por tal cosa, Malfoy clavó su vista en ella y comprobó que se hallaba completamente asustada y aterrada ante lo que veía.

-Márchate Granger- volvió a insistirle.

Por toda respuesta la chica apoyó por completo su mano sobre la marca haciendo una leve presión. No le había pasado desapercibido la pequeña mueca de alivio que Draco dibujó en su cara cuando la rozó con sus dedos. Poco a poco el dolor fue remitiendo hasta que solo quedó una leve molestia bastante soportable sin ninguna comparación con el dolor anterior.

Cuando el rubio se permitió abrir los ojos después de haber normalizado su respiración conectó su mirada con la de ella y así se llevaron un largo rato hasta que el silencio se hizo insoportable para Hermione y se levantó del suelo.

-Mejor me voy…ten…tengo cosas que hacer- dijo sin apenas mirarlo.

Se giró hacia la puerta y estuvo a punto de salir cuando oyó la voz del chico.

-Gracias.

Seguramente fuese la primera vez que daba las gracias a alguien, o al menos en mucho tiempo por lo que un agradable calor la recorrió de pies a cabeza mejorándole repentinamente el humor. Se giró para poder mirarlo a los ojos y le dedicó una tímida sonrisa haciendo que el corazón de Draco se estrujara levemente. Y abandonó la habitación con un mejorado humor.

oOo

Durante la tarde decidieron repasar de nuevo todos los datos que tenían para ver si podían encontrar una nueva pista. Ahora también contaban con Krum que podía arrojar nueva luz a sus investigaciones.

En toda la tarde, Malfoy solo apareció por las cocinas en un par de ocasiones en las que le dirigió miradas furtivas a Hermione. Se aburría demasiado en aquella casa, sobre todo cuando los otros decidían jugar a los detectives. Después de varios intentos había conseguido abrir el guardapelo que Granger le diera hacía algunos días, encontrando en su interior una foto de él mismo siendo un niño y una de su madre demostrando así que a pesar de todo su padre siempre los llevaba consigo. Tener consigo aquel recuerdo de su padre hacía que un sentimiento cálido se apoderaba de él, en el fondo le agradecía a Granger el habérselo entregado.

Granger.

De todas las veces que había notado la marca arder desde que era mortífago, nunca había sido capaz de disminuir aquel asfixiante dolor. Y ahora venía Granger y tan solo con un roce había conseguido aliviarlo, lo cual lo trastornaba aún más. Después de lo ocurrido el día anterior no sabía cómo actuar, Granger podía gustarle (y era lo único que admitiría) pero si seguía en continuo contacto con ella no descartaba que las cosas mutaran en algo mayor, y por ahí sí que no estaba dispuesto a pasar.

oOo

Durante los dos días siguientes, el mayor tiempo lo emplearon en las clases que Krum les daba por lo que se pasaban casi todo el tiempo encerrados en aquel salón y todo por la insistencia de Harry en aprovechar el tiempo. No es que ni Ron ni Hermione creyeran que aquello les venía bien sino que Harry estaba exagerando un poco, pero al verlo tan entusiasmado ninguno de sus amigos era capaz de decirle nada.

Hermione estaba bastante nerviosa e irritada, intentaba por todos los medios controlarse pero de vez en cuando no podía evitar darles una mala contestación a algunos de sus amigos aunque después se disculpara. Lo único que de verdad agradecía era que Víktor no había vuelto a sacarle el tema de su petición. A los largo de aquellos dos días se habían quedado a solas en un par de ocasiones pero trataban temas banales, tenían conversaciones en las que Hermione se sentía verdaderamente cómoda como si tratase de un viejo amigo.

Y es que era así como lo veía.

No más mariposas en el estómago, no más sonrisas bobas, no más roces de manos casuales. No más, solo un cariño especial después de tanto tiempo. El jueves por la mañana volvería a Bulgaria, si Hermione no cambiaba de opinión, y le habló de sus futuros planes. De cómo pensaba participar en las misiones de la Orden desde allí.

Después de tantos días sin saber nada de la Orden, aquel lunes por la mañana se produjo una reunión de la misma sorprendiendo bastantes a todos. Sólo unos cuantos miembros pudieron asistir, Kingsley, los gemelos, Tonks, Moody y el señor Weasley además de Harry, Ron, Hermione y Krum.

-Chicos, nuestro espía nos ha confirmado un nuevo ataque de Voldemort. Está planeando llevar a cabo un asalto al pueblo muggle de Wellow a unas 70 millas de Londres- les informó Kingsley.

-Pero será una masacre- alcanzó a decir Hermione en un murmullo antes de tapar su boca con sus manos.

-No si podemos impedirlo- esta vez fue el señor Weasley el que habló- La Orden ya está moviendo hilos para frustrar el ataque.

-Y ahora viene lo mejor de todo- interrumpió Fred con gran optimismo que contrastaba con el aura que reinaba allí.

-Vais a poder participar- terminó George.

-¿Cómo que vamos a participar?- se sorprendió Harry.

-Hemos pensado que ya es hora de que participéis más activamente en la Orden. No podéis llevaros toda la vida aquí encerrados- les explicó Tonks.

-¿Y mamá no ha puesto ninguna pega?- se extrañó Ron.

-Bueno, mamá al principio puso el grito en el cielo, ya sabes cómo se pone- decía Fred.

-Pero entre todos hemos hecho que entre un poco en razón y que entienda que no sois unos críos- lo secundó George.

Los tres amigos no salían de su asombro ante tal cosa, después de meses encerrados en aquella casa por fin iban a poder salir a luchar y a pelear por sus principios. Del resto de la reunión a penas prestaron atención presos de esa pequeña euforia. Los miembros de la Orden les informaron sobre todos los detalles que poseían sobre el ataque. Durante los próximos días los mantendrían informados sobre todas las novedades. También hablaron sobre los futuros planes que tenían para Krum como miembro de la Orden tanto si decidía quedarse en Londres como si se volvía a su país.

Durante cerca de una hora estuvieron concretando planes e informaciones hasta que los visitantes decidieron marcharse porque tenían que regresar al Ministerio. Cuando se fueron, los chicos podían sentir una mezcla de sentimientos sin saber por cuál decantarse.

oOo

El resto del día se paso mucho más rápido de lo que ellos hubiesen imaginado. Después de aquello tenían la mente demasiado dispersa como para continuar con el entrenamiento pero Harry no permitiría dejar pasar el día entero sin sacarle provecho y mucho menos después de que sabía que tenían que prepararse para una lucha, asique por la tarde volvieron a entrenar.

Durante la cena, los chicos comentaron lo acontecido y demostraron su nerviosismo y expectación ante ello. Después de cenar, Hermione se despidió de todos y pensó en leer un rato antes de dormir. El día anterior había acabado tan agotada que cayó rendida sin poder tener tiempo para ello. Se duchó, se puso su pijama para dormir y se acurrucó entre las mantas de su cama. Llevaba casi una página leída por completo cuando escuchó la puerta abrirse y una gran figura apareció en el umbral opacando la luz que entraba del pasillo. Con un rápido vistazo le sobró para saber que era él y la forma en la que cerró la puerta y los andares aristocráticos que lo condujeron hasta sentarse a los pies de su cama se lo confirmó.

Llevaba dos días sin verlo y ahora sabía que toda la irritación de la que era presa se debía principalmente a eso porque en cuanto lo vio, ésta se esfumó como el humo.

-¿Qué te ha ocurrido en la muñeca?-preguntó.

Hermione se miró su muñeca izquierda y comprobó que la venda sobresalía de la manga de su pijama. La tarde anterior practicando, recibió un maleficio por parte de Víktor más potente de la cuenta obligándola a tirarse al suelo y al caer se lastimó la muñeca.

-No es nada, solo me di un pequeño golpe- le explicó.

-¿Durante uno de los entrenamientos con Vicky?- preguntó dejando bien claro su tono irónico.

-No lo llames así- le reprochó Hermione- Y sí, fue en uno de los entrenamientos.

-¿Qué se supone que intentáis hacer?

-Víktor tuvo la idea de enseñarnos a defendernos de la magia oscura. Al principio quería enseñarnos a usarla pero nos negamos y ahora nos enseña cómo protegernos de ellos con magia blanca.

-Ya te dije que eso no os servirá de mucho- le advirtió.

-Bueno, al menos podemos repeler algunos de ellos. No todos, por supuesto. Pero algo es algo.

Draco se encogió de hombros indiferente, que hicieran lo que quisieran. Ni siquiera sabía que hacía allí, sentado a los pies de la cama de la chica. Después de lo acontecido en su propio cuarto no había vuelto a hablar con ella, se pasaba el día con Potty, la comadreja y el orangután entrenando o removiendo papeles en la cocina y él pasaba completamente de todo eso. Ya era bastante jodido lidiar con sus recientes pensamientos y sentimientos como para encima tener que ver al gorila aquel hacerlo ojitos a Granger.

Porque eso era lo que hacía.

Aunque ella no lo supiera, en un par de ocasiones había podido observarla hablar con aquel imbécil. Había podido ver la cara de subnormal que ponía por tenerla tan cerca. Era bastante obvio que ella guardaba las distancias con él, muchas chicas había buscado conquistarlo como para saber si ella querría hacerlo con Krum o no. Y quedó bastante aliviado cuando comprobó que no era así, pero lo que sí que era innegable era que él seguía teniendo sentimientos por ella. Y eso le jodió enormemente. Por eso para calmar su mal humor decidió colarse en su habitación aquella noche.

-¿Para qué han venido esa gente de la Orden?- era un tema que lo traía algo intranquilo a lo largo de todo el día.

-No creo que debas saberlo.

-Claro, porque tengo a mucha gente a la que contárselo ¿verdad?-escupió venenosamente.

El silencio cayó sobre ellos, Hermione no estaba muy segura si debía hacerlo partícipe sobre temas de la Orden, ni siquiera sabía qué diablos hacía el chico allí. ¿La había echado de menos? Imposible, lo más probable es que estuviera aburrido y había acabado allí para molestarla un poco.

-Van a atacar a un pueblecito muggle- respondió al cabo del tiempo.

-Eso no es ninguna novedad- dijo como si tal cosa haciendo que Hermione se sorprendiera por su tono frío ante tal noticia. Draco era bastante más inmune a esas cosas que ella o sus dos amigos

-Para nosotros sí- continuó ella- Nos van a dejar participar.

-¿A qué te refieres con que os van a dejar a participar?- preguntó mirándola a los ojos por primera vez desde que había entrado en la habitación.

Hermione se quedó unos instantes sin responder intentando descifrar lo que Malfoy intentaba decirle a través de su mirada y creyó distinguir algo de incertidumbre en ellos pero con él nunca se podía estar segura.

-La Orden está preparando un contraataque para proteger al pueblo- habló sin desconectar su mirada con la de él- y nos van a dejar ayudarlos. Harry, Ron y yo por fin vamos a salir de aquí para luchar.

De nuevo el silencio los rodeó, pero esta vez era un silencio más incómodo que el anterior. Draco la observaba fijamente sin ni siquiera parpadear y Hermione empezaba a ponerse nerviosa.

-No estás preparada para salir ahí fuera- le espetó con tono brusco.

-No creo que puedas juzgar eso- le dijo ella un poco molesta por el tono que había usado- De todas formas pienso ir.

-Te matarán- volvió a insistir él entre dientes dejando a Hermione levemente sorprendida por unos instantes.

-Haré todo lo posible para que eso no suceda- respondió con cabezonería.

Draco se levantó de la cama y empezó a dar vueltas por la habitación, estaba poniéndose un poco nervioso. Si salía allí fuera a esa batalla sería un blanco fácil.

-Da igual que hagas todo lo posible para que eso no suceda Granger, no puedes controlarlo todo.

La molestia por la actitud que estaba tomando hizo que Hermione también saliera del cobijo de sus mantas y lo enfrentara.

-No me importa- dijo en un tono que denotaba su creciente enfado- No pienso quedarme aquí esperando a que termine la guerra que se está librando ahí fuera cuando yo soy una de las principales implicadas.

-¿Sabes Granger? Ese aire de gran idealista que te gastas ahora no te servirá para nada, créeme.

Hermione cada vez se quedaba más impresionada, aunque eso no disminuía su enfado. ¿Desde cuándo Malfoy quería impedir que ella se fuera? ¿Qué diablos le importaba a él?

-No eres nadie para impedirme ir Malfoy- le dijo mirándolo fijamente consiguiendo que el chico reparar en aquel brillo de determinación que desprendían- Están buscando a mis padres para matarlos y no pienso quedarme aquí de brazos cruzados esperando a que los encuentren.

- Por mucho que salgas ahí fuera a pelear si quieren encontrar a tus padres lo harán tarde o temprano Granger, no solucionas nada.

Hermione no le respondió de inmediato, aquella conversación le recordaba mucho a otra que tuvieron hacía tiempo ya en la biblioteca. Una conversación en la que él le aclaraba que era una sangre sucia y que por ello acabaría muerta tarde o temprano por muy valientes que fueran sus ideales. Fue cruel con ella, al igual que lo estaba siendo ahora pero había una pequeña diferencia: aquello le dolía aún más.

Parecía que Draco estaba pensando lo mismo que ella porque inmediatamente se tensó e hizo el ademán de acercarse a ella pero Hermione retrocedió un paso y le dirigió tal mirada que no se atrevió a avanzar ni un paso más.

-Vete de aquí- le dijo de una manera fría y cortante.

-Granger…

-Fuera.

La observó durante unos instantes más y soltando un taco salió de la habitación.

¿Qué os ha parecido? Estoy deseando saber sus opiniones.

Nos leemos pronto.