¿Qué tal estáis todos?
Una semana más me encuentro aquí con un nuevo capítulo de esta, nuestra historia.
Miles de besos, de abrazos y de gracias para: Maruuchis, nellito, pEqUe, manchanita, Smithback, luna-maga, Serena Princesita Hale, memoriesofkagome, poetic lines, betzacosta, Adrit126, Nix Zadhara, Sweet Knight y NemesisAg (amiga ya sabes que te incluyo porque, aunque no me hayas dejado review, me has hecho llegar tu opinión de todas formas xD).
También muchísimas gracias a aquellos que me agregaron a alertas, favoritos y demás y a los que leen desde las sombras.
Ahora sí, tengo algo importante que decirles. Ya he comenzado oficialmente mi época de estudio para los exámenes finales (aún ando medio depresiva con esto T_T) por lo que me tiempo libre se verá disminuido drásticamente. A pesar de ello haré un esfuerzo y cada huequecito libre que tenga lo emplearé en continuar con la historia. Solo pido por favor que si me retraso un poco (pero solo un poco eh? ¡Lo prometo!) en actualizar tengáis un pelín de paciencia conmigo, os lo agradeceré.
Ahora sí que sí os dejo con el capítulo que espero os guste.
oOo
Disclaimer: Todo lo que podáis reconocer pertenece a J.K.
-Bajad las varitas – dijo Hermione con voz queda aún con la mirada fija al frente.
-¿Estás loca? – escuchó como Ron le hablaba a su espalda con tono enfadado - ¡Es Nott! ¡Un mortífago!
El aludido sonrió de medio lado y fijó su vista en Hermione. La chica se giró y los encaró.
-Sé que es Nott y también sé que es un mortífago pero fue él quien me salvó – dijo manteniendo la calma.
-¿Y olvidaste comentarnos el pequeño detalle de que es un mortífago? – ahora la voz que sonaba irritada era la de Harry.
-Veo Granger que cumpliste tu palabra de no contar nada – habló por primera vez Nott – Siento mucho interrumpir esta conversación vuestra pero tenemos solo una hora desde que os aparecisteis para aclararlo todo. Pasado ese tiempo los hechizos protectores se desactivaran y estaremos en peligro – continuó con voz calmada como si aquella situación fuera de lo más normal.
-Chicos por favor, escuchen lo que pasó y luego saquen sus conclusiones – les pidió Hermione.
Harry y Ron se miraron entre ellos mientras que Draco clavaba su mirada iceberg en ella y al final los tres acabaron cediendo. Los dos amigos se sentaron en un pequeño sofá de dos plazas y Hermione tomó asiento en un sillón que se encontraba justo enfrente del de Nott. En cambio Draco optó por mantenerse de pie apoyado contra la pared.
-Habla – prácticamente le ordenó Harry.
-Seré lo más conciso posible, el tiempo no está de nuestro lado – comenzó – Supongo que no sabréis tampoco quien fue el que se llevó a Granger ¿cierto?
El silencio que siguió a su pregunta fue más que claro. Le dirigió a Hermione una mirada como cediéndole la posibilidad de que fuera ella la que lo dijese.
-Blaise Zabini – dijo la chica intentando mantenerse firme – Él fue quién me secuestró.
Rápidamente el cuerpo de todos los presentes se tensó. Harry y Ron lo hicieron de la misma forma que si hubiesen oído cualquier otro nombre, pero Draco no. Draco conocía a Zabini demasiado bien, sabía lo cruel que podía llegar a ser, sabía que no tenía ningún tipo de escrúpulo.
-Los planes de Zabini han cambiado – continuó Nott, no tenían tiempo que perder – Al principio solo buscó chantajearte, te ofreció un trato y tú te negaste – se dirigió directamente a la chica.
-¿Te ofreció un trato y te negaste a aceptarlo? – sentía las miradas inquisidoras de sus amigos y de Draco clavadas en ella, sorprendidos por la recién adquirida información.
-Ahora eso no importa, los planes de Zabini han cambiado – prosiguió Nott – Te eligió a ti porque creyó que serías la más vulnerable y el plan no salió como él esperaba – y le lanzó una mirada tan significativa que todos los allí presentes se dieron cuenta.
-¿Por qué creyó que ella sería las más vulnerable? – increpó Draco, no le gustaba nada aquello.
-Por que él fue… - Hermione tragó espeso, dirigió su mirada a sus dos amigos que se la devolvían expectantes, luego se giró un poco, lo suficiente como para poder mirar a Draco a los ojos y la ira y la furia que encontró en ellos no la ayudaron demasiado – él fue quien mató a mis padres – terminó de decir con la voz rota.
El silencio cayó como una dura roca sobre ellos, ese maldito mortífago había sido el asesino de los padres de Hermione y ahora iría a por ella.
-Me lo enseñó… Me mostró los cuerpos de mis padres después de… - pero no pudo terminar de hablar porque el nudo de su garganta se hizo más grande.
-Pagará por lo que hizo Hermione – le aseguró Harry después de unos minutos – Ese maldito pagará cada una de las cosas que ha hecho.
-No debéis dejaros guiar por la sed de venganza – aconsejó Nott.
-No creo que seas el más indicado para decir nada – soltó furiosamente Ron.
-Ya basta Ron – intentó tranquilizar el ambiente Hermione – Nott solo está aquí para ayudarnos asique no lo paguéis con él. Además tiene razón. Si nos dejamos guiar por la venganza lo único que conseguimos es caer en su juego.
-Y es muy importante que no lo hagáis – Continuó Nott – Buscará provocaros y cuando os descontroléis usará vuestros actos para hacerle daño a ella. Debéis tener mucho cuidado. Ya os he dicho que sus planes han cambiado.
-¿Cuáles son sus planes ahora? – increpó Draco.
-No lo sé a ciencia cierta pero cuando secuestró a Granger y ella se negó a aceptar el trato se adentró en su mente para buscar algo que le pudiera servir y lo consiguió.
-¿Qué fue lo que averiguó? – le preguntó ahora Harry directamente a su amiga.
-No lo sé – mintió. Por supuesto que lo sabía, había conseguido ver los sentimientos que tenía por Draco.
-Eso ahora no es importante – salió Nott en su ayuda – Lo que tenéis que saber es que no debéis dejarla sola. Va a por ti Granger y no parará hasta conseguirlo.
A medida que Nott avanzaba en su explicación Hermione parecía empequeñecer, estaba completamente pegada al sillón, sus manos se cerraban fuertemente en el borde de los apoyabrazos y su semblante estaba completamente pálido.
-No le pondrá sus asquerosas manos encima – gruñó Draco.
Nott rió entre dientes.
-Vamos Malfoy, conoces a Zabini tanto como yo. La quiere a ella, se ha convertido en su diversión personal. Sabes que no parará hasta encontrarla y le dará igual lo que tenga que hacer para ello.
-Haremos lo imposible porque no se acerque a ella – habló Harry – Hermione llegó completamente ida después del secuestro. ¿Qué le hará cuando vuelva a encontrarla?
-Sé cómo se encontraba Granger, vi lo que ese loco le hizo. Pero no se trata de que la protejáis porque a él eso le da igual. Y yo no podré salvarla siempre.
-¿Cómo supiste donde se encontraba? – preguntó Ron – Pudo haberse aparecido en cualquier sitio con ella.
-Zabini llevaba mucho tiempo planeando aquello y además el muy imbécil no dejaba de alardear de ello. Asique no me fue difícil averiguar el lugar al que se la llevaría.
-¿Por qué haces todo esto Nott? – le interrumpió Hermione - ¿Por qué te arriesgas a que te descubran de esta forma?
-La batalla final está cerca y pronto todos lo que estuvieron del lado equivocado caerán y recibirán su merecido…
-¿Acaso quieres que te salvemos el trasero? – inquirió Ron de forma brusca.
El chico clavó su mirada azul en el pelirrojo.
-No Weasley, no quiero que me salvéis el trasero. De eso me encargo yo.
-¿Entonces qué es lo que quieres?
-Qué cuando llegue el momento evitéis que Pansy Parkinson pague por cosas que no ha hecho – tomó aire y se pasó la mano por el pelo.
-¿Pansy? – se sorprendió Draco.
- Sí, ella no es una mortífaga, no lleva tatuada la marca. Por lo pronto consigue mantenerse al margen y no quiero que la culpen por los errores de sus padres.
-¿Toda esto lo haces por ella? – volvió a preguntar Hermione inclinándose un poco hacia adelante. La declaración del chico la había conmovido realmente.
-Haré lo que haga falta si eso la salva de una condena en Azkaban.
-Haremos todo lo que sea posible para que eso suceda – le aseguró – Es lo mínimo que puedo hacer por ti por salvarme la vida.
El silencio los envolvió durante unos instantes. Era mucha la información que todos acababan de recibir como para asimilarla en tan poco tiempo.
-Creo…creo que voy a recoger unas cosas – dijo Hermione igual de aturdida que los demás – En seguida vuelvo.
Se levantó del sillón y salió de la estancia sin ni siquiera dirigirle una mirada a Draco. Era demasiado obvio lo que aquel tema llegaba a trastocarla.
-¿Qué fue lo que ese desgraciado le hizo? – le preguntó a Nott.
-¿Ella no os ha contado nada? – se sorprendió, La chica no le había contado absolutamente nada a sus amigos aunque no creía que fuera porque él se lo pidiese.
-Cada vez que le preguntamos algo por el tema su semblante se vuelve blanco como el de un fantasma – le explicó Harry – e inconscientemente su cuerpo empieza a temblar y se niega a hablar de ello.
-La verdad es que no me sorprende – habló el mortífago – No vi todo lo que ocurrió pero si gran parte mientras esperaba el momento oportuno para derribar a Zabini. Vi como la torturó con un par de crucios hasta que consiguió que soltara un alarido de dolor – los cuerpos de los otros tres chicos se tensaron y Draco cerró los puños haciendo un esfuerzo por no descargar su ira – Pero luego dejó de lado la tortura física…No sé muy bien lo que hizo, pero al parecer la obligó a ver cosas terribles que ella no soportó…
-¿Qué clase de cosas horribles?
-No lo sé pero le dolían mucho aquellas imágenes porque lloraba como si aquello le desgarrara el alma.
-Maldito hijo de puta… - refunfuñó Draco entre dientes.
-Pero os advierto que lo peor de Zabini es que nunca sabréis que esperar de él, está completamente loco.
-Ya nos hemos dado cuenta – rezongó Ron.
-No Weasley, no tienes ni idea. Zabini es completamente bipolar – movía las manos esperando encontrar las palabras adecuadas para explicarles aquello – A Granger en un instante le acunaba el rostro entre sus manos y le hablaba con tono dulce y al siguiente instante le lanzaba un crucio.
-Es un puto chiflado – confirmó Draco.
Los pasos de Hermione bajando de nuevo las escaleras hicieron que los chicos se mantuvieran en silencio. La chica venía con un par de libros entre sus manos y algún que otro marco de foto. Se volvió a sentar en el mismo sillón que ocupó antes y sacó las fotos de los marcos para luego meterlas en los libros. Sabía que los que estaban allí presentes tenían la vista clavada en ella pendientes de todos y cada uno de sus movimientos. Era consciente de que sus manos temblaban ligeramente al igual que su mentón haciendo un gran esfuerzo por contener el llanto.
Ya era suficientemente doloroso haber regresado a la que en su día fue la casa de sus padres, con los miles de recuerdos que allí había como para también tener que recordar el encuentro con el que fue el asesino de sus padres.
-Faltan tan solo diez minutos para que se cumpla la hora – habló Harry consultando el reloj de pared que había en el salón - ¿Tienes algo más que decir? – preguntó refiriéndose a Nott.
El aludido volvió a pasar ambas manos por su pelo terminándolo de desordenar.
-Creo que no tengo nada más que añadir, en cuanto pueda volveré a ponerme en contacto con vosotros y os informaré de las novedades – dijo poniéndose en pie mientras se ajustaba la capa – Ten cuidado Granger – añadió.
Hermione, que ya se hallaba de pie, asintió casi imperceptiblemente.
-Gracias por todo Nott – el aludido se puso su máscara ocultando su rostro tras ella y en menos de un segundo desapareció.
-Joder Hermione – se quejó Draco posicionándose frente a ella - ¿Cómo no has sido capaz de contarnos nada sobre todo esto? – la ira y la impotencia lo recorrían de pies a cabeza –¡El jodido Zabini está completamente loco! Es un puto milagro que estás viva.
-Sin que sirva de precedente – intervino Harry – Me temo que Malfoy tiene razón Hermione. Esos detalles son realmente importantes, deberías de habérnoslo contado a nosotros, a la Orden. ¿Por qué no lo hiciste?
Hermione paseaba su mirada de Harry a Draco y luego a Ron que se encontraba un poco más rezagado y que parecía estar haciendo un considerable esfuerzo por controlarse a juzgar por el tono rojo de su cara.
-No me presionéis ¿vale? – se defendió Hermione – No es fácil para mí hablar de ello, no es fácil para mí contaros que Zabini fue quién me secuestró y que demás es el asesino de mis padres, tampoco lo es deciros que me obligó a ver los cadáveres de mis padres después de que se desangraran y que fueran torturados – para ese instante las lágrimas caían de los ojos de la chica hasta su mentón – Ni tampoco me era fácil deciros que me obligó a ver la muerte de personas inocentes, mujeres, hombres, ¡incluso niños! – tomó aire – incluso la vuestra – terminó añadiendo en un tono cada vez más bajo – Asique perdonadme si no me sentía capaz de hablar de ello – su tono denotaba enfado.
Y antes de que cualquiera de los chicos pudiera decir o hacer algo, Hermione despareció.
oOo
Llegó a Grinmauld Place llorando como una magdalena, se adentró en la casa como un huracán y se encerró en su cuarto. No se sentía en condiciones para hablar con nadie, no le apetecía enfrentarse a la furia de Ron o de Draco. Estaba en todo su derecho de no haber querido contarle nada a nadie, le era doloroso recordar aquello.
Aunque no había sido del todo sincera con ellos, ese no era el único motivo por el cual no había querido contarles nada, había otro más que la atormentaba con insistencia.
Miedo.
Tenía miedo precisamente de lo que hacía un rato había ocurrido en su casa. Tenía miedo de que al saber quien fue su captor fueran a por él cegados por la sed de venganza. Ya había perdido a sus padres y no pensaba perder a nadie más. Ella había sufrido en su propia piel la locura de Zabini, podía ser dulce contigo pero cuando se volvía cruel lo era como el que más. Parecía no conocer límites y no pensaba mandar a sus amigos ni a Draco hacia la muerte.
Draco.
Quiso que ella se lo entregara a cambio de no volver a molestarla más y ahora que ella se había negado no quería que el chico fuera directo a la boca del lobo. Sabía que él le pediría explicaciones, que querría saber qué clase de trato era aquel, que fue lo que descubrió cuando se adentró en su mente. Querría saber detalle por detalle lo ocurrido aquella fatídica noche y no estaba segura de querer contárselo todo, ni tampoco a Harry o a Ron, y mucho menos a ningún otro miembro de la Orden.
oOo
Blaise Zabini.
El puto Blaise Zabini era el que había secuestrado a Hermione y el que provocó que la chica llegara en tan deplorable estado.
Estaba realmente furioso.
¿Cómo Hermione no le había dicho nada? Había ido a buscarla queriendo que le diera una explicación, que se lo contara todo pero parecía que ella ya sabía que la buscaría porque se encerró a cal y canto en su habitación.
Estaba muy equivocada si pensada que se daría por vencido y que no la buscaría porque estaba dispuesto a esperar en su puerta hasta que se dignara a salir.
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-¿Por qué Hermione no nos ha contado nada? – preguntó Ron abatido después de que el enfado lo abandonara - ¿Acaso ya no confía en nosotros?
-No creo que sea eso Ron – le respondió su amigo con el mismo tono empleado por él.
-¿Entonces qué Harry? No sé cómo ha podido guardarse para ella todo lo ocurrido durante aquellas horas.
-Yo tampoco Ron, yo tampoco. Supongo que pensar en ello la hacía sufrir o simplemente tenía miedo.
-¿Miedo por qué? Ese imbécil no volverá a hacerle daño – aseguró Ron con tono decidido.
-No creo que ese sea el tipo de miedo que Hermione tiene Ron, sabes que Hermione es muy valiente.
-¿Entonces?
-No lo sé, tendremos que esperar a mañana para poder hablar con ella – dijo Harry apesadumbrado.
oOo
Lo que restó de noche lo durmió a ratos, a los minutos de quedarse dormida despertaba a causa de las pesadillas.
A penas unos leves rayos de luz entraban entre las cortinas cuando decidió levantarse y afrontar la conversación que tenía pendiente con Harry y Ron al igual que con Draco. Intentando hacer el menor ruido posible pues sabía que Draco tenía un gran oído y se metió en el baño para darse una ducha haber si así conseguía sentirse mejor.
Al cabo de quince minutos cuando ya creyó que todos sus músculos se había relajado salió y bajó hasta las cocinas para preparase algo para desayunar. No llevaba apenas unos minutos allí cuando sintió su presencia, era inconfundible.
Había entrado en la habitación sin hacer ningún ruido, muy propio de él. Fue su característico olor a menta el que la puso en alerta consiguiendo que dejara de hacer la tarea que tenía entre manos.
-Sé a lo que vienes – dijo sin girarse aún hacia él.
-Entonces no sé a qué estás esperando – habló de vuelta él con tono hosco.
Hermione respiró hondo intentando coger fuerzas y se giró para encararlo. Sus ojos eran una auténtica tormenta.
-Ya oíste ayer todo lo que necesitas saber – le habló de forma tranquila intentando que surtiera ese mismo efecto sobre él pero fracasó.
-Te lo advierto, no me trates como si fuera imbécil Hermione – a pesar de haber pronunciado su nombre no le agradó en absoluto el tono en el que le hablaba – No es lo más adecuado en estos momentos.
-¿Qué es lo que quieres saber?
-¿Qué qué quiero saber? – preguntó irónicamente acercándose a ella, acorralándola, cortándole cualquier salida - ¿Qué te parece, por ejemplo, si me cuentas de que iba ese trato? ¿O qué fue lo que consiguió averiguar cuando se adentró en tu mente?
-No…no puedo decírtelo – murmuró la chica como toda respuesta.
Eso hizo enfadar a Draco que tuvo que contar hasta diez para evitar volverse loco.
-Me parece que no entiendes la gravedad de la situación – dijo prácticamente entre dientes - Sea lo que sea lo que averiguó ha hecho que sus planes cambiaran y necesitamos saberlo para poder saber cómo va a actuar.
-No sé qué fue lo que averiguó…
Pero no consiguió terminar la frase porque Draco le pegó un puñetazo a la pared justo al lado de su cabeza consiguiendo que la chica pegara un brinco del susto.
-¡No me mientas! ¡Maldita sea! – se pasó la mano por su pelo platinado despeinándolo y consiguiendo que unos mechones taparan sus ojos - ¡No tienes ni la más remota idea de lo que ese loco es capaz de hacer!
-Draco por favor… - suplicó la chica notando como sus ojos empezaban a picarle.
-¡Es imprescindible conocer eso! ¡Incluso más que saber nada sobre ese maldito trato! – continuó gritando sin reparar en la petición de la chica.
-¡Para Draco! – hasta que no oyó el grito de Hermione, el rubio no volvió a fijar la vista en ella y no pasó por alto la mirada acuosa que la chica le dirigía - ¡Si tanto empeño tienes en saberlo, te lo diré!
Respiraba agitadamente y de un movimiento brusco se limpió un par de lágrimas que se escurrieron de sus ojos.
-¡Mis sentimientos por ti! ¡Eso fue lo que averiguó! ¡Ya sabe que estoy enamorada de ti! – no acabó de pronunciar aquellas palabras cuando se dio cuenta de lo que acababa de decir. Su angustia fue sustituida por la vergüenza y no puedo evitar sonrojarse hasta la raíz del pelo mientras se tapaba la boca con ambas manos.
Y en ese mismo instante, mientras veía como Draco lucía completamente sorprendido por su reciente declaración, supo que ya no había ninguna duda más al respecto.
Se había enamorado de Draco Malfoy.
¿Qué tal? ¿Os ha gustado? ¿Ha estado pésimo? ¿Alguna crítica constructiva? Sea lo que sea lo que me queráis decir, aquí estoy dispuesta a escuchar.
Ya saben lo que tienen que hacer…¡Un review!^^
