¡Hola de nuevo mis queridos lectores!

Llevo unos días pensando cómo empezar estas notar de autor. Se supone que tienen que ser especiales porque son las últimas asique allá voy, a ver que sale.

Antes de que se me olvide! Hoy los agradecimientos especiales son para: betzacosta, Nix Zadhara, barbiiie, luna-maga, NemesisAg, memoriesofkagome, Aglaia Callia, yoa89, Sabaana, parvaty32, Meli, Maruuchiss, mariapotter2002, Smithback, Seleniita Black de Malfoy, Serena Princesita Hale, naLiitatutii y Elianela. Muchísimas gracias por vuestros reviews! ¡Os adoro muchísimo!

Ahora sí, quiero agradecer infinitamente a todos aquellos que, de una forma u otra, me han apoyado a lo largo de la historia. A los que me han apoyado desde el principio, a los que se han tomado la molestia de dejarme siempre un review, a los que me lo han dejado de vez en cuando haciéndome saber que seguían ahí, a los que simplemente han leído la historia…, a todos y cada uno de vosotros miles y miles de gracias por haber estado ahí y haberme sacado una gran sonrisa. Recordad que todo esto ha sido gracias a vosotros. Podría rellenar muchísimas páginas pero nunca os haré llegar lo feliz y lo agradecida que estoy con vosotros por todo.

No quería ponerme demasiado melancólica pero me da mucha pena acabar esta historia. Ha sido la primera por eso siempre le tendré un cariño especial.

Bueno, también quería haceros saber cuáles son mis planes futuros respecto a fics se refiere. Tengo pensado tomarme un descanso durante un no muy largo periodo de tiempo. En breve me tengo que poner a estudiar los exámenes de septiembre (mis vacaciones han sido solamente de un mes T.T) entonces había pensado en ponerme manos a la obra una vez que los finalice (sobre mediados de septiembre). Quiero comenzar la nueva historia con fuerzas y no retrasándome en las publicaciones porque esté estudiando y sin tiempo para escribir. Aunque también os digo que ya tengo un nuevo argumento para una nueva historia rondándome la cabeza desde hace tiempo asique la iré adelantando mientras pueda.

También estoy embarcada en un proyecto con mi querida Lola P. Malfoy (no sé que hubiese hecho sin ella), juntas estamos en proceso de traducir una historia que desde luego tiene muy buena pinta. No sé cuando empezaremos a publicar pero espero que no sea muy tarde.

Asique ya saben, todos aquellos que me tengan en alertas de autor tendrán noticias mías más pronto que tarde.

En fin, ya creo que me he extendido demasiado asique os dejo con el epílogo de la historia.

Espero que la disfruten.

También aprovecho desde ya para agradecer especialmente a aquellos que me dejen un review en el epílogo.

oOo

Disclaimer: Todo lo que podáis reconocer pertenece a J.K.

-¿Qué te parece esta? – le preguntó Hermione bastante ilusionada.

-¿Qué opinas tú?

Se volvió hacia él y con una sonrisa sumamente radiante le respondió.

-Me parece perfecta.

Puede que para alguien como él (un Malfoy) aquella casa resultara demasiado pequeña, con tan solo una habitación, un baño, una minúscula cocina y un salón un pelín claustrofóbico, además de que se encontraba en un barrio muggle, rodeado de muggles.

Pero aquella enorme sonrisa que le dedicó junto con aquel brillo de ilusión en sus ojos consiguieron que una media sonrisa se formara en su rostro, pero una sonrisa de verdad, completamente sincera.

-Pues entonces no hay nada más que decir.

-¿Lo dices en serio?

Draco asintió y la chica se abalanzó sobre él en un fuerte abrazo al que él respondió gustosamente.

Tras la guerra había aprendido que lo importante, lo verdaderamente importante, era con quién compartías los momentos y no el donde o el cuándo.

Poco a poco las cosas habían ido volviendo a la normalidad. Todo el mundo lloró la pérdida de sus seres queridos. Ellos, lloraron la pérdida del profesor Lupin y de Hestia Jones. Ambos, honorables miembros de la Orden del Fénix que habían luchado por la paz y tranquilidad que ahora se instauraba en la Comunidad Mágica.

Los días siguientes a aquella batalla, hubo numerosos juicios para condenar a los mortífagos por los crímenes cometidos. Tanto Draco como Nott quedaron libres gracias a las declaraciones de Hermione, Harry e incluso Ron.

Ahora él podía vivir una vida con Hermione.

Juntos.

Y allí se encontraban, buscando un pequeño apartamento para irse a vivir juntos en un barrio muggle pero cerca del Londres Mágico. Durante los últimos meses ambos habían intercalado estancias en la Madriguera con periodos de tiempo en la casa de los padres de Hermione pero lo que ellos necesitaban y querían era un lugar al que pudieran llamar su hogar, donde comenzar su nueva vida.

Salieron del piso cogidos de la mano y juntos caminaron por las calles de Londres.

Aquello era una de las cosas que más disfrutaba, pasear con Hermione libremente, agarrados de la mano, sin tener que esconderse.

-¿Qué crees que nos querrá contar Harry? – preguntó Hermione.

El chico, los había citado en un restaurante del Callejón Diagon porque al parecer tenía algo importante que decirles. También Ron, Luna e incluso Neville asistirían.

-No lo sé, tampoco es como si me importara demasiado – le respondió indiferente.

A pesar de haber empezado a mantener una especie de amistad con Potter y Weasley, aún seguían discutiendo por tonterías (sobre todo con el pelirrojo) y aún no acababan de encajar.

-Creo que va a anunciarnos que se casará con Ginny – habló ella pasando por alto el comentario del rubio.

-¿Crees que se casará con la pelirroja? – se sorprendió - ¿No es demasiado pronto?

Hermione sonrió.

-Harry ha pasado por cosas muy duras durante toda su vida Draco – le explicó – Lo conozco demasiado y mi intuición me dice que ahora que es feliz y ha vuelto la paz a nuestro mundo, no quiere perder la oportunidad de recuperar el tiempo perdido con Ginny.

-Pueden recuperarlo sin necesidad de casarse – insistió.

-¿No lo entiendes? – dijo ella sin dejar de sonreír – Se aman y ambos han sufrido mucho durante el tiempo que han estado separados. Llámame cursi, pero es una hermosa forma de decirle que a pesar de todo la sigue amando y quiere estar con ella para siempre.

Esta vez Draco no respondió.

Si por él fuera le pediría matrimonio a Hermione en ese preciso instante, pero sabía que la chica podía mandarlo al cuerno también.

En el último tiempo se había dado cuenta de muchas cosas de las que no era consciente durante su estadía en la Mansión Black. Junto a ella era completamente feliz, estaba descubriendo una nueva vida que nada tenía que ver con la que tenía anteriormente. Hermione era paciente, sabía que para él todo lo que estaba ocurriendo no era fácil, por eso simplemente se mantenía junto a él, apoyándolo de una manera silenciosa pero palpable.

Y desde que las cosas poco a poco volvieron a la normalidad tuvo la certeza de una cosa.

Jamás se separaría de ella.

oOo

-¿Estáis seguros de que queréis iros? – preguntó Hermione sentada en uno de los sillones que adornaban la sala de estar.

-Ahora que las cosas están más tranquilas nos gustaría tomarnos un tiempo para estar solos – le respondió con tranquilidad Nott.

Después del juicio en el que Theodore salió libre gracias a las declaraciones de los chicos, Hermione había iniciado una amistad con él. Había descubierto que era un chico bastante inteligente y culto, con el que se podía hablar de varios temas, era muy astuto y bastante agradable.

También podía decirse que había comenzado una especie de amistad con Pansy. Se había dado cuenta de que la chica no tenía cara de bulldog que ella le veía en su estadía en Hogwarts, ni tampoco era tan estúpida como creía. La chica era bastante inteligente y astuta (la astucia era una marca personal de los Slytherin).

Después de los últimos meses en los que tanto él como Pansy se habían dedicado a poner los asuntos familiares en orden, la pareja había decidido pasar una temporada fuera de Londres para poder recuperar todo el tiempo que habían perdido durante la guerra.

-Me alegro de que por fin tengáis vuestra oportunidad – dijo con sinceridad Hermione.

Él le sonrió de vuelta.

-Oye, no me has dicho donde anda Draco.

-Ha tenido que ir a su Mansión a por unos documentos que necesita para uno de los negocios familiares – le explicó Hermione – Ha decidido hacerse cargo de ellos.

-Eso es estupendo.

-Sí, sé que se siente como si le debiera algo a sus padres. Asique sí ponerse al frente de los negocios familiares le hace sentirse bien y feliz, yo le apoyo.

Lo cierto era que Theo aún no se terminaba de acostumbrar a ver la relación que mantenían aquellos dos. Era increíble como Hermione, una chica que en su día había representado todo lo que Draco odiaba, había conseguido llegar hasta aquel rubio engreído y prepotente. No hacía falta ser demasiado observador para ver que ambos se amaban y se complementaban mutuamente como si hubiese sido predestinado así desde siempre.

Y él no podía hacer otra cosa que alegrarse por los dos al igual que Hermione lo hacía por él y Pansy, habían sufrido mucho y se merecían una segunda oportunidad.

oOo

Hacía ya un mes que vivían juntos.

Habían pasado varios meses desde que la guerra acabó.

Pero las pesadillas y las noches sin dormir continuaban, empeñándose en recordar aquello que ellos se esforzaban en olvidar.

Siempre se quedaban dormidos abrazados, entrelazados entre sí. Ella se acurrucaba contra su pecho y Draco la apretaba contra él. Pero eran muchas las noches en las que ella se levantaba sobresaltada, empapada en un sudor frío y con alguna lágrima resbalando por su rostro.

La noche de la última batalla en Hogwarts, Zabini murió debido al golpe que recibió por parte de Nott pero aún así, seguía atormentando a Hermione en sueños. Su persona aparecía una y otra vez en sus sueños, haciéndola recordar aquellos encuentros con él de los que nunca salía bien parada.

-Tranquila, todo está bien – oía casi al instante la voz de Draco a su lado.

Ella volvía a recostarse junto a él, mientras el chico le acariciaba la espalda con movimientos rítmicos buscando que su cuerpo se relajara.

Y daba gracias a Merlín por tenerlo junto a ella.

oOo

Hermione se encontraba de espaldas a él haciendo no sabía el qué en la cocina, con una camisa suya que dejaba al descubierto sus piernas.

Y él como idiota, no podía quitarle sus ojos de encima.

Hacía un par de días que habían asistido juntos a la boda del cabeza rajada con la pelirroja (como no podía ser de otra forma Hermione llevaba razón y lo que Potter quería anunciarles era su boda), y aquel hecho había sido el detonante de una nueva sensación en su interior.

Cuando vio el rostro de embobado de Potter cuando la chica Weasley entró en la sala vestida de novia (bastante bonita debía admitir) se dio cuenta de que él quería hacer exactamente lo mismo.

Quería casarse con Hermione.

Quería que ella supiera que la amaba, quería asegurarse de que estuviera siempre con él, quería poner la misma cara de subnormal que tenía Harry cuando la viera entrar con su vestido (estaría realmente preciosa).

Porque estar rodeado de Weasleys y Gryffindors lo habían convertido en un cursi sentimental y quería pasar el resto de su vida con aquella chica de pelo enmarañado y brillantes ojos castaños.

Por eso, contra todo pronóstico, había comprado un anillo, con un pequeño pero brillante diamante adornándolo (si por él hubiese sido le hubiese comprado uno con un pedrusco del tamaño de Hogwarts pero aquello no iba con Hermione).

Ahora solo quedaba reunir el valor suficiente para hacerle la propuesta, porque en el fondo estaba completamente aterrado de recibir un no como respuesta.

-Esto ya está, solo le quedan unos minutos en el horno y listo – habló Hermione desde la pequeña cocina.

Al no recibir respuesta alguna por parte de Draco, la chica se giró y lo encontró con la mirada perdida sumido en sus propios pensamientos.

Se acercó hasta él y se sentó en su regazo y hasta ese momento el chico no fijó su mirada gris en ella.

-¿En qué pensabas que estabas tan embobado? – le preguntó divertida.

Pero él no sonrió.

Simplemente se quedó mirándola como tantas veces había hecho sin que ella se diese cuenta, buscando en aquella chica el valor suficiente para decirle lo que de verdad quería.

-Draco ¿qué ocurre? Me estas asustando.

Como toda respuesta la atrajo hacia él y la besó lenta y pausadamente, haciendo que Hermione olvidara hasta su propio nombre. Cuando al fin se separaron, ella estaba completamente mareada y sonrojada.

-Tengo algo que decirte – le dijo Draco haciendo que ella lo mirara expectante.

El chico suspiró y se pasó nerviosamente la mano desordenando su inmaculado pelo. Podía sentir la pequeña caja con el anillo quemándole en su bolsillo derecho.

-Draco, tranquilo – le acarició la mejilla buscando que el chico olvidara su nerviosismo.

-Sé que me adoras – dijo con tono prepotente y aquella sonrisa ladeada en el rostro marca de la casa – y que no puedes vivir sin mí

-¿Eso crees? – dijo ella fingiéndose ofendida – Yo no estaría tan seguro.

-Cásate conmigo.

Lo había dicho.

Había soltado aquellas dos palabras a una rapidez que hubiese pensado que Hermione no lo había entendido pero su boca levemente abierta a causa de la sorpresa al igual que sus ojos era un claro signo de que lo había oído.

Sentía el latir de su corazón en la mismísima garganta, porque el que Hermione llevara más de dos minutos en silencio mirándolo no era muy buena señal.

-Draco…

-No te estoy pidiendo que te cases conmigo mañana, simplemente quiero asegurarme de que no desaparecerás de mi lado. Además de que yo soy todo un caballero y las cosas hay que hacerlas bien. Te quiero, ¿qué tiene de malo? Yo solo quería demostrártelo.

Cuando Draco acabó con aquel monólogo apurado y casi sin sentido y se atrevió a mirarla, se encontró con una enorme sonrisa en el rostro de la chica.

-Draco – le llamó en un susurro mientras le sujetaba le acunaba el rostro – No hacía falta que me convencieras, mi respuesta es sí.

¿Se podía ser más feliz de lo que él lo era en aquel mismo instante? No pudo evitar que una pequeña sonrisa se escapara de sus labios pero no le dio tiempo a decir nada porque Hermione lo besó con premura.

Cuando se separaron, Draco sacó la pequeña caja con el anillo y se lo puso con gran delicadeza. Nunca había visto a Hermione tan hermosa y radiante como en aquel instante.

Ahora ambos sí que eran completamente felices.

oOo

En el último tiempo habían ocurrido muchas cosas.

Habían aprendido a tolerarse y a convivir, para más tarde aprender a amarse.

A veces la vida te da una segunda oportunidad y hay que saber aprovecharla. Si no que le pregunten a Draco Malfoy y a Hermione Granger.

Bueno chicos y chicas.

Esto es lo que mi atolondrada mente ha sacado a relucir.

Lo veo un poco raro, la verdad, pero quería tocar varios puntos y la única manera de la que he sido capaz de hacerlo ha sido así.

De nuevo aprovecho para agradecer a todo el mundo su apoyo durante este tiempo.

Nos leemos pronto!=)

Un Besote enorme y mil abrazos para todos.