Disclamer: personajes de JK Rowling
Hola a todos. Aquí este el capitulo que moría por publicar. Ja ja ja, me picaban los deditos. El día de hoy no aburrire con charla. Esperen para Septiembre la continuación de La Revolución de las Bestias de Monalisa17, creo que es el fic mas esperado del Fandom, lo releí otra vez ayer, estoy pues, esperando, el mejor DRAMIONE de la historia. Otra cosa, vean el teaser trailer de AVATAR, la nueva película de James Cameron, lo que vi me dejo con la boca abierta. Hoy empieza la segunda parte del fic, "El Mecanismo Terrenal".
Banda sonora, sobre todo para la parte final "Figure 09" de Linkin Park.
Los Artefactos Infernales
Titulo II El Mecanismo Terrenal
Capitulo 10 Tesla
"Nena, nunca voy a ser un superhombre
sueles dejarme solo
estoy abriendo el juego
un juego eléctrico
sueles dejarme solo.
Ay, Ay, Ay
sin respuestas
El riesgo es el camino mas intenso
sueles dejarme solo
Afuera el frío embiste.
Adentro el vértigo
sueles dejarme solo"
Soda Stereo
Draco entró como una tromba a la biblioteca de Malfoy Manor, estaba furioso, él se había dignado a comportarse civilizadamente y Hermione Granger quería guerra. Se tomó de los cabellos y lanzó un grito de exasperación: ¡Maldita mujer! , es que no entendía que quería separarla de todo el asunto por su bien. Y como buen Malfoy, él no era de los que sufrían arrebatos de consideración hacia la gente y se sentía descolocado porque esa mujer ocupaba gran parte de su pensamiento.
Se dirigió al surtido bar y tomo una botella de cognac, no se molestó en buscar un vaso, simplemente se empinó la botella hasta el fondo.
¡Rayos y centellas! Ahora estoy preocupado por Granger ¡Diablos! ¡Demonios! Por supuesto, lucir deseable es un gran aliciente para no querer ensuciarme con su sangre. Siempre me han gustado las mujeres con carácter. Si a esos añadimos que me gusta tocar su piel, sentir su cuerpo contra el mío, y que estoy loco por……deseo con todas mis fuerzas que….
Draco hizo el intento de tomarse otro trago pero se detuvo, con la mano y la botella suspendida en el aire, cuando su mente comprendió al fin que era lo que le pasaba con Hermione Granger.
Se dejó caer como un plomo sobre un sofá, su corazón palpitaba como loco y su cabeza daba vueltas, pero no era producto del alcohol. Dejó el cognac sobre una mesa.
-Draco Malfoy- dijo mientras sus ojos se agrandaban, al comprender la magnitud del problema en donde estaba metido- estas verdaderamente jodido en la vida.
-No eres el único. Desde hace algún tiempo, yo también pienso que estas jodido.
-¡Rayos!- Draco dió un respingo, saltando del sofá, con su varita apuntando al vacío, dirigió su mirada con pánico al lugar donde había provenido la voz. Ciertamente, estar metido hasta el cuello en el asunto de los Artefactos Infernales estaba haciendo mella en sus nervios, ahora se asustaba hasta de su sombra- ¿Dónde estas? Maldita sea, no puedo estar tranquilo o solo ni siquiera en mi biblioteca
-Así que ya lo descubriste- en medio de toda su demostración de frustración al llegar al lugar, Draco no se había dado cuenta de que Snape estaba hurgando en el ultimo rincón de la biblioteca, buscando quien sabe que cosa. Draco lo miró con acritud- Gritaste tanto que me provocaste una migraña.
-¿Qué insinúas?- Draco se dio cuenta que había usado la legeremancia con él, puesto que no había gritado en ningún momento, pero también sabia que Snape no había establecido contacto visual con sus ojos, ¿Cómo diablos lo hizo?, de pronto sintió con una soga se le amarraba al cuello, metafóricamente. Prácticamente lo habían descubierto in fraganti. Era un hecho, tendría que vigilar lo que demonios estaba pensando, hasta cuando se bañase.
-El velo de tu mente es frágil cuando estas furioso, deberías saberlo, es necesario que aprendas a controlar eso, es un defecto imperdonable para alguien con tu entrenamiento, Draco Malfoy, fuiste, eres y seguirás siendo un mortifago de los mejores, además siempre andas presumiendo de tu capacidad oclumantica, no hables de mas ¡Demuéstralo!- dijo Snape mientras se estiraba para tomar el libro que había llamado su atención- Aquí estas.
-Hermione Granger sigue en el juego- dijo Draco claramente furioso.
-Te dije que no iba a ser fácil y ahora que ambos sabemos lo que piensas, te aconsejo que no pierdas las perspectivas- Snape se sentó en un sillón, cruzando las piernas elegantemente, tal cual era su costumbre y empezó a hojear despreocupadamente el libro que había tomado, se titulaba "Muggles destacados en la historia de la magia".
-Nadie te preguntó y te pido…………por favor que lo dejes hasta aquí- Draco de pronto sacó su varita y la blandió apuntando a Snape por un instante, mitad en serio mitad jugando, un intento infantil para intentar amedrentarlo, Snape bufó.
-A veces eres tan inmaduro- exclamó Snape sin siquiera mirarlo- Tu temperamento a veces juega en tu contra. Toma tu decisión de una buena vez, pero no te andes lamentando eternamente por lo que pudo ser y no fue.
- Te pido amablemente que no te metas en esto. Yo solucionare mi problemita con Hermione Granger de la manera más….adecuada para las partes involucradas. No pretendo perder las perspectivas.
-Bien pensado, ahora lo que haremos es planear la misión. Sin duda, el sitio mas adecuando para empezar es siguiendo el recorrido de Theo Nott.
-¿Qué te dijeron en Hogwarts?-preguntó Draco sentándose frente al escritorio de la biblioteca que dominaba la biblioteca y acomodando sus piernas sobre él.
-Encontré un aliado inesperado-contestó Snape- uno que sin duda sabe más de lo que quiere aparentar. Vindictus Viridian, antiguo director de Hogwarts.
-El autor del Libro Sin Nombre- dijo Draco bajando las piernas súbitamente y levantándose de su silla- una de las leyendas slytherin.
-No es ni un mito ni una leyenda- continuó explicando Snape- de hecho existe…..es mas lo leí. Aparecen los Artefactos mencionados.
-¿Lo encontraste?- Draco estaba un poco estupefacto- ¿Dónde?
-En la biblioteca del castillo- dijo Snape encogiéndose de hombros- ¿Donde mas?
-No lo creo- Draco contuvo el aliento, así que otro maldito libro entraba a formar parte del asunto, que se enredaba cada vez mas como si fuese el Lazo del Diablo- ¿Lo tienes?
-Tuve que dejarlo- dijo Snape- Vindictus me advirtió que si me lo llevaba de Hogwarts se destruiría. Pero eso ya lo sabia, lo cuenta la leyenda: no puede ser sacado del castillo, ni copiado. Es lamentable, puesto que el asunto de los Artefactos es solo uno de los grandes temas de magia oscura que aparecen mencionados en él.
-¿Qué te dijo Lord Vindictus?- preguntó Draco visiblemente interesado. Para ser un secreto, al parecer medio planeta estaba al corriente que existían los malditos artefactos. La pregunta es ¿Por qué?
-Digamos que en su opinión- dijo Snape- mas allá de regresar a los muertos, no sucederá ninguna tragedia apocalíptica. Así que tácitamente me dio su "permiso" para continuar.
-¿Es que necesitamos la autorización de alguien?- Draco esta vez levantó una ceja incrédulo. Realmente no había nadie que se interpusiese en el camino, solo Hermione Granger, y si bien ella no dejaba de representar una molesta complicación, era un alivio no tener a la mitad de los magos de Inglaterra sobre sus cabezas. Draco esperaba que la situación continuase de esa forma.
-No, pero es bueno saber que no vamos a joder nuestro universo, esa respuesta fue la que la busque en Hogwarts. Dumblendore naturalmente me solicitó que lo dejásemos así. Yo por supuesto, me negué- respondió Snape- sin embargo debemos ser cautelosos. Como te dije, si bien los artefactos permanecen escondidos en nuestra época, es necesario contar con la autorización de los guardianes para acceder a ellos. Por eso hay que viajar en el tiempo.
-¿No los buscaremos en esta época?- Draco dejó salir esas palabras de sus labios casi como un silbido. Su cabeza procesaba la información rápido- Snape, no estoy seguro de que Granger no vaya a meter en esto a Weasley y a Potter o alguien mas, es riesgoso no buscar los artefactos que quedan, en nuestro tiempo, solo para asegurarnos que no sean destruidos.
-Draco- Snape suspiró, no estaba de acuerdo pero el otro hombre no dejaba de tener alguna razón- Theo Nott explica que un Artefacto Infernal está oculto para el resto de los mortales, excepto para sus guardianes, ellos son los únicos que pueden revelar su ubicación, ya sea que te lo digan personalmente o por medio de algo escrito como Abraxas Malfoy. Los buscaríamos para verificar si logramos activarlos en el pasado o no, pero no los veríamos. Todos los guardianes están muertos.
-No sabemos todos los nombres- dijo Draco- pueden haber al menos dos de ellos que podrían estar vivos. Los magos pueden tener vidas excepcionalmente largas, eso es un hecho.
-Buscaremos a esos tipos, Bella puede encargarse de eso- confirmó Snape- pero me parece mejor idea viajar en el tiempo usando el giratiempo.
-¿A pesar de que ella tiene el gemelo?- preguntó Draco.
-A pesar de eso- contestó Snape- Hermione Granger es una bruja muy dotada- Draco rodó los ojos, en ese momento no pensó precisamente en la destreza de Hermione como hechicera, pero la palabra dotada le había traído a la mente, la imagen de un trasero perfectamente construido y unas tetas redondas y firmes como un par de melocotones.
-Estoy perfectamente consciente de los atributos de Hermione Granger- contestó Draco distraído mirando la ventana, observando como empezaba a oscurecer, con sus sentimientos revueltos en su cabeza y su corazón, Snape frunció el ceño cuando entendió la intención de la frase y no pudo evitar carraspear llamando la atención de Draco, que agregó inmediatamente al ver la expresión estupefacta de Severus Snape- no me mires así, tú empezaste con el cuento de que la mujer es atractiva, bella y yo solo me di cuenta de que no estabas equivocado……ella es…...especial. En fin, hermosa o no, tienes razón, es muy buena tanto en la magia como en la lucha muggle, estoy plenamente consciente de que logró golpearme como pocos hombres lo han hecho y eso que puse todo mi esfuerzo en dañarla. Pero esta vez iré mas preparado, no lograra ganarme.
-¿Hablaste con ella?- Snape hizo la pregunta que tenia en la punta de la lengua. Había descubierto que solo dos cosas provocaban un comportamiento errático y sin aparente lógica en Draco, el recuerdo de su esposa y Hermione Granger. El hombre frío y analítico se iba al diablo y quedaba el explosivo Draco Malfoy, totalmente impredecible, igual, un hombre de temer, pero que podía ser fácilmente derrotado usando su ofuscación en su contra.
-Si- dijo Draco tomando otro trago de cognac. Su mirada era recia, su rostro duro como una piedra. Esa conversación le había dejado un gusto agridulce en la boca.
-Debo suponer que no terminó como querías- agregó Snape- y que esa obsesión tuya con la Srta. Granger, tampoco tiene algo que ver con tu esposa o Theo Nott, me atrevería incluso a asegurar que tu interés hacia ella no es cosa nueva.
-No lo es- dijo Draco secamente- solo que por primera vez en mi vida, lo considero en su dimensión real- luego taladró con su mirada a Snape- eres mi amigo, por favor no me juzgues.
-No lo hago Draco- contestó Snape- solo me preocupo. Confío en ti, se que eres una de las personas con mas decisión que conozco y que cuando quieres, eres un gran estratega. Lord Voldemort jamás supo, afortunadamente, el gran guerrero que tenia en sus filas. Uno letal y con consciencia. Se que analizaras todo y buscaras la forma de obtener lo que quieres. Cualquiera que sea lo que desees.
-Respecto a eso- Draco se revolvió incomodo en su silla- voy a ir solo Severus y espero que me entiendas.
-No quiero saber el motivo o la razón. Mas bien- dijo Snape cortante- de hecho esto seguro del porque, no me sigue gustando, pero eso es tu problema. Si así lo quieres, así se hará. Sigues al mando. Sin embargo en algún momento me pedirás que te acompañe, lo se.
-Estoy seguro de que así será- respondió Draco, había hecho un trato con Granger y no lo rompería, al menos por el momento. El curso de los acontecimientos le señalaría el resto- pero por lo pronto, soy un hombre de palabra.
-Tenemos que leer bastante- dijo Snape- considerar una estrategia.
-Estoy dispuesto a lo que sea- dijo Draco-incluso a ayudarte con ese montón de libros.
-Debes entrenarte físicamente también- continuó Snape- aprender a usar ese giratiempo de manera eficaz, recordar algunas maldiciones. Te daré una poción energética para que recuperes tu forma física.
-Suena bastante lógico- Draco asintió con la cabeza.
-Hay que seguir el recorrido de Nott- dijo Snape- a simple vista parece falto de algún orden. Pero algo me induce a pensar que para él si tenía lógica. Lo único que falta es descubrir la razón de su errático comportamiento. Va en el tiempo de atrás hacia delante y viceversa.
-Fecha- preguntó Draco impaciente- dime la primera fecha.
-1910- dijo Snape- el lugar, Norteamérica, el nombre, Nicolás Tesla
-Buena cosa que sea un muggle- dijo Draco recordando quien era ese hombre, luego miró hacia el titulo del libro que Snape hojeaba. Comprensible, quien mas que Tesla podría estar metido en el asunto de los Artefactos Infernales.
-Eso es algo de lo cual no estoy seguro- dijo Snape dudoso.
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En medio de una habitación cerrada, sin ventanas, subterránea, con sus paredes recubiertas de piedra enmohecida, vieja, una figura negra como la noche se desplazaba alrededor de la horrible maquina que estaba sembrada en el piso. La rítmica resonancia de su mecanismo en marcha golpeaba los muros.
A la presencia la envolvía un aura de oscuridad, que se revolvía en torno a él, como intentando amortajarlo.
El ser despojado de presencia física, recibía las ondas de energía oscura, invisible para los ojos, incluyendo los suyos. Penetraba en su cuerpo muerto, con fuerza. Theo Nott sentía como sus células absorbían esa especie de corriente revitalizadora. Curioso, ya que más que nunca, seguro estaba de que había muerto.
Se inclinó sobre el borde del Artefacto Infernal, las grandes ruedas dentadas de metal seguían girando, encajando unas con otras. Theo quería tocarla, sentir en su piel apergaminada ese poder, aquel que había buscado por años y que solo en un último minuto de arrepentimiento había despreciado. Buscó su destrucción cuando no tenia tiempo para más nada, delegó su conocimiento en aquella mujer que había amado con todas las fuerzas. Y al final, a pesar de que creyó haber sido prudente y discreto, la terrible finalidad se había abierto camino, otro fue el que activo el mecanismo. El destino ofrece sin duda sorpresas, pero que fuese Draco Malfoy el que pusiese en marcha el mecanismo infernal, no dejaba de ser hasta cierto punto una broma cruel. Un descuido, solo un descuido, y ese hombre, cegado por el dolor de perder a su mujer, había dado al traste con todo su plan. A Theo Nott no le gustaba equivocarse, eran pocas las veces que cometía errores y como suele suceder en estos casos, sus metidas de pata tenían dimensiones abismales. Debido a ello, había regresado, tan maldito que nadie, vivo o muerto, podía saber la dimensión de la terrible carga que llegaba en sus hombros. Pero la curiosidad había sido fuerte, no pudo resistir el llamado, la siniestra atracción que el Artefacto ejercía sobre él. Por eso había acudido, debido a esa razón estaba en el corazón de los cimientos de Malfoy Manor.
Theo se dio cuenta de que no era físicamente capaz de tocar el artefacto con sus propias manos. Se incorporó y siguió rodeándolo hasta terminar una vuelta. Su espíritu se arrastraba al igual que lo había hecho su moralidad. Porque solo el buscar la inmortalidad de la manera en que lo había hecho era un acto totalmente falto de ética, inmoral, así como había sido todo en su vida. No era un hombre que sufriese de remordimientos, eso jamás, solo que estaba consciente de su terrible equivocación. Quien hubiese visto lo que él había apreciado y entendido con sus propios ojos, experimentando lo que había vivido, viajado en el tiempo y el espacio como él lo había hecho, no tendría ninguna duda al respecto, el pleno funcionamiento de los Artefactos destruiría el mundo. Solo que lo comprendió demasiado tarde. Y al parecer, solo Hermione Granger estaba dispuesta a creerle.
No era un acto de caridad lo que hacia, era que Theo seguía su aplastante lógica a donde fuese, simplemente estaba convencido no podía destruir la humanidad, ni siquiera el mas malvado villano de la historia había deseado eso, todo era una cuestión de poder y también de estrategia. Los Romanos eran su mejor ejemplo, cuando conquistaban territorios, no destruían, mas bien construyen, para su beneficio. Theo Nott sabia que el asunto de los Artefactos Mortales no tendría un desenlace feliz. Su altruismo no era de gratis, sus movimientos no eran faltos de lógica, sus motivaciones siempre fueron enigmáticas, pero Theo estaba en paz consigo mismo, el equilibrio entre el bien y el mal era algo que conocía muy bien, puesto que él mismo había andado en esa cuerda floja, sorteando decidir entre su malevolencia y su bondad, puesto que no carecía de ninguna de ambas. Sabia que jamás nadie lo entendería, pero la nueva era que se propuso forjar conquistándolos a todos, necesariamente no tenia porque ser una era oscura. Sin embargo, hasta él sabia cuando darse por vencido, había perdido una guerra, había sido ejecutado, ese camino estaba vetado para siempre. Ahora tenia que volver a poner las cosas en su lugar. Reestablecer el precario equilibrio destruyendo aquellas maquinas que no dejan a los muertos reposar en paz.
El ruido de una puerta abriéndose lo alertó, Theo se empujó contra una pared y mimetizándose con las piedras de estas, luciendo prácticamente invisible. Estaba conociendo sus nuevas habilidades como espectro, camuflagearse era una de ellas. Observó como un hombre y una mujer entraba al sacro santo lugar donde descansaba el Artefacto Infernal.
-Hace frío- comentó Bella. Estaba inquieta, alerta, de alguna manera ella sabia en su fuero interno, que algo no estaba bien, sentía una presencia, una oscuridad que se cernía en torno a ella, algo ajeno completamente a su propia maldad. Percibía unos ojos invisibles posados sobre su nuca. El frío era atroz, a pesar de las antorchas encendidas, sujetas a las paredes. Se frotó los brazos con fuerza intentando entrar en calor.
-Debe ser un efecto del artefacto- dijo Snape, miró a la maquina un instante- sigue funcionando, deberíamos bajar por turnos para asegurarnos.
-No creo que deje de funcionar- dijo Bella- algo me dice que no lo hará hasta que su finalidad este concluida. ¿Qué averiguaste en Hogwarts?
-Nada importante, seguimos con lo nuestro tal cual como lo planeamos- dijo Snape invitándola a salir con un gesto de mano- Creo que hay que hacer planes.
-Emocionante- dijo ella- estoy cansada de esperar que ustedes se dignen a hacer algún movimiento. Para mi estamos perdiendo el tiempo.
Snape no estaba seguro ni tampoco quería darle muchas vueltas a la cabeza, de las razones por la cual Bellatrix Lestrange estaba verdaderamente ansiosa de empezar la misión. Lo que si sabia era que ella no viajaría al tiempo, si podía evitarlo, ella no era prudente, no era cuidadosa, un paso en falso y estarían en medio de una singularidad, solo porque a Bella se le ocurrió sacar del mapa a algún sujeto importante en la historia. En el presente seria molesto, pero no cambiaria los sucesos históricos. Lo mejor era que permaneciese en su época. De lo que no estaba seguro, era de no acompañar a Draco, menos aun sin el factor Granger seguía metido en la ecuación.
-Bella ¿Cómo se te ocurrió conjurar un avada?-preguntó Snape- digo para activar el artefacto.
Bella se giró y le ofreció una de sus miradas de superioridad. Obviamente, jamás comentaría lo de la rata.
-Eso- dijo ella calmadamente- no te lo diré ni bajo tortura.
Theo escuchó toda la corta conversación. Si pudiese sentir escalofríos, sin duda uno le estaría recorriendo la columna vertebral.
Así que Bella está fuera de Azkaban. No tenia que hacer mucho análisis para saber quien la había liberado, Draco Malfoy. Al parecer el hombre se estaba jugando todo por el todo. No le tenía miedo a Bellatrix Lestrange, nunca fue contrincante para él, mientras vivía, pero el caso de Hermione, era totalmente distinto.
-¡Diablos!- dijo Theo mientras sus ojos vacíos enfocaban el mecanismo infernal, que seguía marchando al compás de su tic tac.
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Hermione trataba de conciliar el sueño, se revolvía una y otra vez entre sus sabanas, mantenía los ojos cerrados casi por costumbre, definitivamente no podía dormir. Cada vez que cerraba los ojos, inexplicablemente la imagen de Draco Malfoy era lo único que veía. Ella se giró en la cama inquieta y al sentir una oleada de frío cerca de su cuerpo, de pronto abrió los ojos, una figura negra con capucha estaba acostada al lado de ella.
-Theo- dijo ella conteniendo el aliento, manteniéndose absolutamente quieta en esa posición, Theo extendió una de sus manos hacia ella, Hermione automáticamente estiro la suya, pero el contacto nunca sucedió, los dedos de Theo atravesaron los suyos, no tenia forma física. Hermione sintió un frío glacial en su mano y la escondió debajo de sus mantas.
-Te dije que no podría hacerlo, tocarte- dijo Theo con molestia- soy incorpóreo.
Ella empezó a temblar descontroladamente, se enrollo en su cobija y siguió con la mirada atenta a Theo.
-¿Fuiste a Malfoy Manor?- preguntó ella- ¿Te aseguraste de que es esa maquina?
-Si- dijo Theo- esa es el artefacto que funciona. Las otras me enteraré si lo hacen, si bien no puedo viajar muy lejos. Ya sabes………………..el Horrocrux.
-Eso….no lo sabia- dijo ella vacilante, los dientes le castañeaban, el frío atroz que tenia le había quitado el poco sueño que logró conciliar o quizás era algún hechizo lanzado sobre ella por el propio Theo. No lo sabía y en su fuero interno no estaba segura de querer saberlo con exactitud.
-Tengo un radio de acción, algunos kilómetros cerca del Horrocrux- continuó él- cuando intento alejarme, siento como me jala hacia él. Por eso…………….debo tener forma, ser consistente, para cargarlo conmigo, tengo que encontrarla la manera de hacerlo. Otra cosa Hermione…creo que eso significa que no podré acompañarte …no veo la forma.
A Hermione se le escapó un largo suspiro, algo menos en que pensar. No sabría como explicarle a Theodore el trato con Malfoy. Haría demasiadas preguntas que no estaba en condiciones de contestar, puesto que ni siquiera ella misma tenía las respuestas.
-Malfoy quiere que renuncie- dijo ella- me lo pidió…digamos que se comportó adecuadamente conmigo. No peleamos ni nada de eso. Exceptuando el hecho de que dejo bien claro que sin duda intentará matarme si me le atravieso en el camino, fue de lo mas agradable- Hermione bufó, agradable un cuerno, se comportó como un caballero, como el hombre inteligente que sin duda se escondía todo el tiempo dentro de él, no como el bruto enloquecido que había supuesto. Y eso la tenía un poco desubicada. Enfrentar a un Malfoy imbécil es algo que ella podría manejar a la perfección, estaba acostumbrada de sus años de Hogwarts a su odioso carácter, pero este Malfoy prácticamente preocupado por su bienestar, que la hacia estremecer con su voz, era harina de otro costal.
-Draco Malfoy- Theo fue directo al grano- parece que tiene mas cojones de lo previsto. Y ahora resulta que tiene buenos modales, irónico. No confíes en su amabilidad, no le durara mucho en cuanto te le enfrentes, te lo aseguro.
Hermione cerró los ojos, a pesar de las palabras de advertencia de Theo hacia Malfoy, sentía que él realmente no quería hacerle daño. Percibía un torrente de emociones dirigidos hacia ella provenientes de ese hombre y no todas eran desagradables. Aún sentía sus brazos aprisionándola contra él, su olor, la fuerza de carácter que se adivinaban detrás de sus gestos y sus acciones. Tenia tiempo que alguien no la impresionaba de esa forma, tanto en el aspecto negativo como el positivo. Deseaba detestarlo, pero no podía, quería tenerle lastima, porque eso era un sentimiento que ella podía manejar dirigido hacia él, lastima por lo que le había sucedido, compasión por su mujer y su hijo, pero tampoco era exactamente lo que sentía. Se sentía atraída por su presencia, le gustaba su aspecto físico, era guapo, inexplicablemente, después de tantos años caía en cuenta de que Draco Malfoy era un sujeto atractivo, pero eso no era todo, le gustaba su voz, como pronunciaba su nombre como si lo acariciara con la lengua, como la miraba , como si ella fuese única en el mundo. Con sorpresa, Hermione se vio dándole vueltas y más vueltas a eso en su cabeza. Le atraía la personalidad de Draco Malfoy. Eso no la conflictuaba, más bien la intrigaba. Su espíritu de guerrera había encontrado otro tan tenaz como ella. Hermione Granger sabía que él no abandonaría esa búsqueda, que quizás uno de ellos moriría, pero si bien se trataba de un Slytherin, sabia que el juego seria limpio. Él con su intensa mirada y sus gestos sinceros, sin palabras, se lo había hecho saber. E inexplicablemente, ella confiaba.
-Bellatrix Lestrange esta en Malfoy Manor- dijo Theo- La he visto. Debes tener cuidado Hermione.
-Se supone que está muerta, salió en El Profeta. Draco Malfoy la liberó- Hermione contuvó el aliento- debe estar desesperado. Hay que avisar al ministerio.
-Digamos que la desesperación en Malfoy tiene un efecto curioso en él- dijo Theo- Lo hace mas inteligente y mas peligroso. De alguna manera llegó a la conclusión correcta, Bella- Hermione le dirigió una mirada de reproche, la tuteaba y eso lo detestaba, Theo ni le tomó importancia al gesto, esa mujer de alguna forma era un allegado a él, el único humano en el mundo que compartía y entendía su obsesión con la muerte, el otro asesino por naturaleza- Bella sabia donde estaba oculto el Artefacto Infernal, puesto que ella y yo lo escondimos. Por lo que se, el Ministerio de Magia cree que está muerta. Si Bella no hace ningún movimiento en falso, nadie te creerá. No denuncies nada, que yo veré como me encargo del asunto. No metas al Ministerio. Y recuerda que ya no eres bien vista por los aurores y el Wisegamot, gracias a lo de la herencia.
-Esto esta muy mal- Hermione sentía escalofríos-Draco y su locura. Bellatrix Lestrange, esa perra……….. .
-Ahora eres tú quien tutea al enemigo- dijo Theo logrando esbozar una sonrisa irónica en su apergaminado rostro- que gracioso, pensé que lo detestabas.
-No lo detesto, jamás lo hice, para mi solo era un niño odioso descarriado, después entró a la orden del Fénix y no había razón para que yo lo odiase – trató de explicar ella, esperando satisfacer la curiosidad insaciable de Nott y su perspicacia- además si él me tutea a mi, le devuelvo la bola. Somos viejos conocidos, tenemos diecisiete años mirándonos las caras.
-No simpatices con Malfoy- dijo Theo captando algo en la voz de Hermione que decididamente lo intranquilizo- si lo haces, él vera la forma de usarlo a su favor.
-Lo se- dijo ella- de eso estoy completamente segura.
-¿Hablaste con Potter y con Weasley?- preguntó Theo intrigado. La escena era cómica, ella estaba enrollada en sus sabanas a un lado de la cama y del otro, Theo estaba sentado apoyando su espalda contra la cabecera de madera del lecho. Jamás habían estado juntos en una cama, era casi una broma cruel del destino que lo hiciesen en ese momento. Pero Hermione estaba dispuesta a no seguir sufriendo por lo inevitable, Theo Nott estaba muerto, no había nada que ella pudiese hacer. Excepto activar todos los Artefactos para que volviese y eso decididamente, estaba fuera de discusión. Su historia de amor quedaría como estaba, finalizada, congelada en el tiempo. Aunque ella sintiese como si le apuñalearan directo al pecho constantemente.
-Si-esta vez Hermione se sentó en la cama, todavía envuelta en la manta, por los momentos había renunciado a dormir. Ya que Theo estaba tan dispuesto a entablar una conversación con ella y siendo que desde que había aparecido, solo se dedicaba a mirarla en silencio desde todos los rincones de su casa, en las escasas ocasiones que se dejaba ver, había que aprovechar la oportunidad- digamos que el reloj de Harry también sufre los efectos de la energía oscura del Artefacto. Tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no lucir asustada. Harry buscó miles de explicaciones, yo mantuve la boca cerrada. No quiero meterlo en este asunto.
-Explícame- preguntó Theo con curiosidad. Ella le había contado de esos relojes mágicos hacia años. Siempre le intrigó el hecho de que por más que lo intentó, jamás pudo construir uno. Después se dio cuenta, de que la clase de magia que se necesitaba para diseñarlo, magia antigua, proveniente de un autentico mago blanco, era algo que él jamás podría dominar. Así funcionaban las cosas, la clase de amor necesario para conjurar ese encantamiento, amor filial, era algo que él nunca había sentido en la vida. No tenia familia, no tenia hijos……………….solo tuvo alguna vez a Hermione. Y eso tampoco fue suficiente.
-Ya sabes como funcionan esos relojes- dijo Hermione- yo estoy allí también, todos los seres queridos de Harry. Ahora todas las manecillas apuntan a "Peligro de muerte". Theo ¿De veras vamos a desaparecer todos?
-Según lo que se- dijo Theo – SI- luego añadió tajante- No hables de Bellatrix Lestrange en el ministerio. Pero de alguna forma te recomiendo que se lo hagas saber a Potter. Esa mujer suelta y su demencia solo traerá problemas para nosotros.
-Se lo contare cuando llegue el momento, su bebé esta a punto de nacer, ocúpate de ella, tú la conoces mejor que nadie. No tienes forma física, pero tienes magia, neutralízala, pero más bien seria mejor que la siguieras, quien sabe que plan tienen entre manos con esa mujer- Theo gruño.
-¿No quieres que la mate?- preguntó él.
-No eres capaz ahora de tomar una varita en tus manos, puedes usar algo de magia, pero no conjurar un Avada, lo se, me lo dijiste ¿Cómo diablos voy a pretender que la mates?- Hermione se dio cuenta de algo, quizás Theo si poseía otras habilidades que ella desconocía- ¿O si puedes matarla? ¿Cómo?- Theo la ignoró olímpicamente.
- Theo- dijo Hermione insistiendo- y ¿Si ella también tiene un Horrocrux?, Voldemort la apreciaba, eso está claro, hay quien sugiere que fueron amantes, y ¿Si él también le dio un Horrocrux? Tenemos que estar seguros.
-No lo hizo- contestó Theo hoscamente.
-Theo - Hermione lo llamó exigiendo su atención, Theo enfocó su cubierto rostro hacia ella- Jamás me has dicho como activar un artefacto infernal- dijo ella-¿Por qué?
-Porque no quiero tentarte Hermione- dijo Theo mientras se inclinaba hacia ella, Hermione suspiro, él no entregaría tan fácilmente sus secretos, la conversación había terminado. Ella se encogió en su cama, la oscuridad de la habitación y el hecho de que Theo tuviese la capucha ocultando su rostro, hacia imposible que ella apreciase sus facciones. El terror inicial había menguado, pero aun así, ese ser tan familiar y tan extraño al mismo tiempo, lograba alterarla. Theo levantó una mano y la colocó sobre su rostro, Hermione sintió como el sueño la invadía, sus parpados a duras penas podía mantenerlos abiertos. Él estaba encima de ella, sentía el peso de su cuerpo sobre el suyo, su olor, su presencia, pero no se tocaban. Ella cerró los ojos, esperando cualquier cosa. Theo solo dijo- Duerme.
-Theo- Hermione suspiraba mientras se adentraba en un intranquilo sueño- Theo.
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Treinta y cinco días después……………
-Listo- dijo Snape mientras terminaba de sincronizar el giratiempo, este tenia diversas tuercas para ajustar fechas, horas y lugar. Mágicamente podían señalarse todos los lugares del mundo (era un giratiempo geográfico) y por supuesto todas las épocas. No parecía un reloj, mas bien era como una especie de brújula, pequeña, tenia dibujados en su interior los símbolos del sol y la luna, algunos planetas incluso. Snape no quería ni imaginarse la posibilidad de que también el giratiempo pudiese transportar un mago hasta Plutón, lo mas seguro era que no sobreviviese el viaje. Ajustó las manecillas en el lugar, Montañas Rocosas, Norteamérica, fecha, 16 de Mayo de 1910.
-No se te ocurra moverlo- dijo Snape recitando mas advertencias- ni tampoco señalar el sol….ni la Luna……..es mas olvídate de los objetos celestes.
Draco bufó.
-¡Me crees estúpido acaso!
-No estúpido muchacho, muy imprudente tal vez- explicó Snape- regresa de una pieza Draco, necesito distraerme con tu cháchara inútil y pesimista.
-Tranquilo Severus- dijo Draco, ajustándose los botones de la gabardina oscura que lucia. Estaban en medio del jardín de su casa, ocultos de miradas indiscretas. Sobre todo la de Bellatrix Lestrange.
-Así es como funciona- explicó Snape señalándole el mecanismo- En cuanto empiece a girar, el otro alertara a Hermione Granger. Debes ser rápido y cuidadoso. Oculta el giratiempo, transfórmalo en parte de tu ropa.
-Encontrare ese maldita artefacto- gruñó Draco-aunque sea lo último que haga.
-Esperemos que no lo sea- dijo Snape apartándose, había activado un botón en el borde del giratiempo y la aguja empezó a girar rápidamente sobre su eje- Adiós y buena suerte.
Draco sintió como un halo de luz lo cubría, el panorama alrededor de él empezó a cambiar vertiginosamente. Se sintió jalado a todas direcciones como cuando se aparecía, pero la similitud terminaba en el hecho de que en lugar de sentirse atrapado en un torbellino, su cuerpo permanecía estático en la misma posición. Las imágenes se sucedían en secuencias rápidas frente a sus ojos. Sabía que estaba viajando en el tiempo y el espacio. Pronto vio unas montañas nevadas frente a él y sonrío. Alcanzaría su destino……pronto.
Hermione caminaba de un lado a otro en la sala de su casa. Docenas de libros estaba desperdigados por toda la estancia, sobre mesas, en el suelo, en el sofá. Había estado estudiando todos los destinos en donde se encontraban los artefactos. Podría buscar por su cuenta, pero era como el juego del gato y el ratón, lo mas coherente era seguir a Malfoy, no podía arriesgarse a que mientras ella intentaba destruir un artefacto, él lograba activar otro. No se separaba del giratiempo gemelo, sabia que en cualquier momento Malfoy daría el primer paso y debía estar preparada para seguirlo. Cuando le echó un vistazo y vio la aguja correr como enloquecida, tomó su varita y apretó el botón. Todo alrededor de ella empezó a dar vueltas, la sala de su casa desapareció. No era la primera vez que usaba un giratiempo, así que no le asombraba la situación, pero sin embargo su corazón estaba acelerado ante la expectativa. Todo había comenzado.
Ambos aparecieron a unos metros unos de otros. Draco la miró y le dedicó un hosco saludo con la cabeza, ella se lo devolvió. Frente a ellos, estaba una imponente casa en medio de las montañas.
El paisaje era paradisiaco, lejos habia un lago, que reflejaba como un espejo, la imponentes Montañas Rocosas, con sus cumbres nevadas, brillando a la luz del sol. Draco disimuladamente convirtió el giratiempo en un anillo y se lo colocó en el dedo. Hermione utilizó el mismo hechizo que Theo había conjurado con el horrocrux, metió el giratiempo debajo de su piel, en su antebrazo. No sintió dolor, pero si incomodidad.
Draco se dirigió a la entrada de la casa, ella lo siguió a distancia prudencial. Él apuntó con su varita a la reja de entrada a los terrenos de la mansión.
-Fermaportos.
La reja se abrió de par en par. Hermione observaba con cautela todo a su alrededor. Era una casa de viejo estilo colonial americano, construida de roca sólida oscura, con las tejas verdes. Le había llamado la atención el símbolo que estaba sobre la reja, un círculo que se cerraba en espirales. Así como también le llamó la atención el aviso que decía "Científico trabajando, NO se acerque si no quiere sufrir las consecuencias" que había colgado en el portón. Al parecer el dueño de ese lugar, era un tipo bien irascible.
Nicolás Tesla, físico, inventor. Descubridor de la corriente alterna y el electromagnetismo. Excéntrico, loco, el principal competidor de Thomas Edison en la carrera de la iluminación eléctrica, de hecho, gracias a Tesla, existía el mundo tal cual los muggles lo conocían, era el padre de la electrónica moderna. A Hermione no le dejaba de provocar curiosidad los motivos de Theo para acercarse a ese hombre y hacerlo guardar un artefacto infernal. De lo único que estaba segura, gracias a las advertencias de Theo, era que tendría que andar sobre cuidado. Nicolás Tesla no estaba registrado como mago, pero Theo sabia lo que era, una clase muy diferente de hechicero, un hombre de ciencia, un genio, un ser humano alejado de la normalidad y también algo mas, pero no se lo dijo con exactitud. Al parecer a Theo la divertía dejarla en la incertidumbre con algunas cosas. O era que simplemente confiaba demasiado en su sagacidad. Lo cierto era que Nicolás Tesla era el guardián de ese Artefacto Infernal en específico.
Mientras tanto Hermione vigilaba todos los movimientos de Draco Malfoy, él la miraba a ratos mientras caminaban por el jardín delantero de la casa. Sus movimientos eran lentos, como los de un felino al asecho. Era más alto que ella, así que Hermione tenia que apurar el paso para seguirlo y no perderlo de vista. Lo cierto es que ambos estaban impacientes por encontrar lo que habían ido a buscar.
-Malfoy- dijo ella en voz baja mirando a todas direcciones. De manera sorpresiva no había ningún guarda, ningún jardinero, nada de personal domestico, parecía una casa abandonada- no voy a permitirlo.
-Inténtalo- fue la respuesta seca de él, le daba la espalda- te estaré esperando ansioso.
-¿Por qué no hay nadie aquí? ¿Dónde está la gente de esta casa?- se preguntó ella a si misma. Draco la escuchó.
-Esperabas a alguien más. Te recuerdo que tenemos un trato y yo lo he respetado, vine solo- comentó irónicamente- No seas tonta, el hombre debe estar dentro de su casa. Esperemos que tus argumentos sean mejores que los míos.
-¿Intentaras hablar con él?- preguntó Hermione- me sorprendes, cada día mas conversador, antes eras del tipo primero dispara y luego pregunta. Eres toda una cajita de sorpresas Malfoy.
-Hermione- dijo Draco entre dientes- tú y yo sabemos, que el guardián debe entregarte el artefacto sin presiones y de buena voluntad, sino es imposible que lo localicemos. Como te dije, espero que le cuentes una buena historia.
Mientras llegaban a la puerta de la casa, sus varitas salieron despedidas de sus manos.
-¡Maldición!- gritó Draco dando vueltas sobre si mismo, buscando quien los había atacado. Hermione hizo lo mismo. Dieron una vuelta sobre sus ejes como una peonza y luego al ver de nuevo la puerta de la casa, había un sujeto alto, delgado, vestido con un traje gris de chaleco mirándolos atentamente con sus varitas en una mano y un reloj de cadena del otro.
-Buenos días- dijo Nicolás Tesla echándole un vistazo a la hora en su reloj de oro, diez de la mañana, todavía conservaba su pastoso acento de Europa del Este al hablar, tenia veinte años viviendo en Norteamérica, pero todavía le costaba el ingles. Otra limitación mas para trabajar con las patentes y lograr un exito comercial. Ese que le robaba Thomas Edison con sus malditas bombillas. A pesar de todo, hasta él estaba sujeto a ciertas reglas, no podía usar todo su poder tanto como quisiese.
-¿Quién es usted?- preguntó Hermione visiblemente sorprendida. Ese hombre les había quitado las varitas, y al parecer lo había hecho con alguna clase de magia diferente a la acostumbrada. No tenia varita propia o por lo menos ella no la veía.
-Nicolás Tesla, como supongo que ya sabes- contestó él- puesto que estas en mi casa y es por todos conocidos que yo vivo aquí. A menos que seas un viajero- la miró con detenimiento, sus extrañas ropas, las varitas- ¡Ah! una bruja, por supuesto, igual que el otro que vino hace años a mi, buscando las respuestas de la vida y de la muerte, cosa que fui incapaz de responder- Nicolás Tesla se guardó las varitas en su chaqueta. Draco intentó acercarse para quitárselas y Hermione adivinándole la intención, lo sostuvo por un brazo. Draco se deshizo con hosquedad de su agarré, pero comprendiendo que no podía atacarlo.
Tesla se acarició el bigote, sus ojos eran oscuros, inteligentes, inquisidores. Su prodigiosa mente analizaba el extraño acontecimiento de tener dos brujos frente a su casa.
- Sus ropas, son extrañas, ¿Vienen del futuro? ¿Cómo el otro? ¿Qué quieren?
-Soy Draco Malfoy y esta es Hermione Granger- apuntó con un dedo a Hermione- sabemos que guardas un Artefacto Infernal, que eres su guardián. Tienes razón somos magos y venimos del futuro. ¿Cómo logró desarmarnos? Usted es un …mug..
-Muggle- Nicolás Tesla levantó una ceja divertido por la palabra- dime chico ¿Quién te dijo que yo soy solo un muggle?
-Usted es un muggle- afirmó Draco un tanto inseguro. Ese hombre le provocaba que se le erizasen los cabellos. Había algo muy raro en él, decididamente anti-natural- tuvo ciertos contactos con el mundo mágico, pero no era un mago, no aparece en los registros. Yo personalmente busqué, investigué todo lo relacionado con su trabajo. Usted no es un mago.
Hermione miraba intrigada a Malfoy , después de todo el hombre al parecer no le tenia asco a los libros, como ella había supuesto de sus años de Hogwarts, Sabia que era él era jodidamente inteligente, pero no lo imaginaba metido de narices en una biblioteca. Cada vez mas se sorprendía al enterarse de cómo realmente era Draco Malfoy.
-Existen tantas cosas extrañas caminando por el mundo- dijo Nicolás sonriendo- Magos y muggles, curiosa división propuesta por mentes obtusas que se empeñan en torcer el camino a la sabiduría del hombre. Negro y blanco, bueno y malo, magos y muggles, no hay intermedios, no hay casualidades. Que lastima, otro seria el mundo, si sus habitantes pudiesen ver mas allá de lo que tienen frente a sus ojos.
-Usted es un Graceling, un feary- confirmó Hermione, después de encontrarle sentido a lo que veladamente Theo le había contado sobre Nicolás Tesla- ¡Diablos! lo sabia, por eso hace lo que hace, piensa como piensa y es capar de inventar lo que inventó.
-¿Graceling? ¿Feary?- Draco abrió los ojos como platos- no se supone que los Áes Sídhe se extinguieron hace tres mil años.
-Ocultos, pero no extintos- confirmó Tesla- el mundo de las hadas se cerró al mundo real para darle oportunidad a la era de los magos, la cual ustedes desaprovecharon. Sin embargo a veces, a algunos de nosotros, nos gusta vivir en el mundo muggle solo para quitarnos el aburrimiento. Tengo permiso temporal, por así decirlo. No les diré mi nombre verdadero, ya saben, si lo pronuncian y me ordenan algo, lastimosamente yo tendré que obedecerlos. Así que Tesla esta bien para ustedes, Sr. Malfoy y Sra. Granger.
-Srta. Granger- corrigió Hermione.
-Futura Sra. Weasley- agregó Draco sin dejar de ocultar su molestia- si mis informantes no están equivocados.
-Lo están- contestó Hermione incomoda de aclarar su situación personal, un brillo fugaz pasó por los ojos de Draco- no me casare con Ron, hace tres meses que terminamos.
-Eso no lo sabia- dijo Draco, no habían mencionado el asunto, él pensaba que ella se casaría con el pelirrojo, pero extrañamente no lo había tomado en cuenta-¿Tengo que darte mis condolencias o felicitarte? Definitivamente admiro tu ojo con los hombres Hermione, primero Theo Nott, luego Weasley ¿Quién será el próximo idiota del que te enamores?
-Como siempre tan amable Draco- dijo ella dejando salir un suspiro.
-¿Para que desean el Artefacto Infernal? Si saben de su existencia, fue seguramente porque el Viajero se los dijo- Nicolás Tesla estaba algo curioso- el buen Theo me dejó varias advertencias sobre eso. Precauciones que yo estaría dispuesto a pasar por alto, si logran interesarme con lo que tengan que decir al respecto.
-Primero- dijo Draco de mal humor. Meter a Theo Nott en una conversación le revolvía el estomago- devuélvame mi varita.
-Y la mía- añadió Hermione.
-¿Para que lo quieren?- preguntó de nuevo Tesla haciendo caso omiso de sus exigencias.
-Debe ser destruido-dijo Hermione- usted es físico. Si es activado provocara una singularidad en el tiempo y el espacio. Usted sabe lo que hace, devolver a los muertos a la vida. No debe suceder. Creara una paradoja, es un concepto que debe conocer, puesto que existe en esta época.
-Eso es algo con lo que muchos otros no están de acuerdo- afirmó Draco
-Albert Eisnten, propuso su teoría de la Relatividad hace unos años- dijo Tesla- con bastantes fallos a mi juicio. Su religiosidad no lo dejó ver lo importante, descubrir la verdad, la Teoría Unificada del Universo será propuesta en tu tiempo, o eso esperó. Respecto a lo que dices, los Áes Sídhe estamos familiarizados con romper la barrera tiempo y espacio, así es como nos movemos al mundo real desde el nuestro. No hemos creado ninguna singularidad al hacerlo y su mundo no ha sido destruido. Sin embargo nosotros…………….no somos humanos. Siempre he tenido curiosidad de saber el funcionamiento de los Artefactos Infernales y la manera de activarlo. Pero mi querido amigo, el Viajero no me lo dijo y yo no tengo manera de saberlo. Contrariamente a la leyenda, lastimosamente el pueblo de las hadas no lo sabemos todo.
-Hay un artefacto infernal funcionando- dijo Draco- y no ha pasado absolutamente nada.
-Interesante- dijo Tesla- no sabía que habían otros.
-Hay muchos mas- dijo Draco. Hermione lo atravesaba con los ojos. Es que no veía el peligro de estarle contando todo eso a un ser que no era humano y venia de otro mundo. Tuvo que reír amargamente, definitivamente Theo no sabia escoger bien sus guardianes, primero Abraxas Malfoy y luego la mala imitación de científico loco que era Tesla. ¿Qué otras sorpresas tendría en el camino?
-¿Y tú sabes hacerlo funcionar- preguntó Tesla, Draco asintió- suena interesante, pero yo no estoy interesado, por ahora, este asunto concierne a los humanos. Para mi pueblo no existe la muerte así que no entiendo tu motivación. ¿Tienes algo que ofrecerme?
-Dinero- dijo Draco, Hermione rodó los ojos ¿Por supuesto? ¿Qué otra cosa podría ofrecer un Malfoy?- se que tienes problemas financieros, también que deseas ganarle a Thomas Edison, no entiendo como no puedes crear oro, pero al parecer así es- Tesla asintió con un movimiento de cabeza- traigo conmigo la llave de la bóveda del banco mágico en Norteamérica, llena de oro de mi familia, con eso lograras aquello que tanto deseas. Puedo acompañarte y cambiarlo a moneda muggle, si lo deseas. Mi familia tiene mucho dinero desde hace cientos de años.
-Hum- dijo Tesla- hiciste bien tu trabajo chico del futuro, podría decir que me conoces mejor que nadie. Ciertamente necesito tu dinero.
-Esto es …increíble- Hermione empezó a dar caminar de un lado a otro inquieta- es que nadie va a escucharme. Oigan ustedes dos…Planeta Tierra y civilización…destruidos…humanos…todos…destruidos- Hermione movía frenética las manos. Draco la miró por un momento y luego la ignoró. Hermione Granger y sus argumentos eran rebatidos una y otra vez por los entendidos. Parecía que la que deliraba era ella.
-¿Qué me dice?- preguntó Draco- ¿Acepta el dinero?
-Es tentador, pero aburrido, ya te lo dije- contestó Tesla- en mi mundo no pasaría nada, pero en el de ustedes….la Srta. Granger no deja de tener sus puntos. Podrían ser destruidos….puede que si…..puede que no…ese es el maldito dilema….ser o no ser….¿Les gusta Hamlet?
-No- contestó inmediatamente Hermione algo desesperada.
-Si.
Hermione miró a Draco incrédula.
-¿Te gusta Hamlet? ¿en serio? o solo lo dices para simpatizar con este sujeto- Hermione ya habia perdido la paciencia hacia rato.
Draco se encogió de hombros.
-Claro que me gusta. No me digas que no eres capaz de apreciar la mejor obra de traición que se haya escrito, y de paso, de un compatriota tuyo, un muggle - contestó Draco haciendo uso de todo su sarcasmo- además, me extraña que no te guste, me parece que tú nombre es Hermione, hasta Shakespeare sabia que eras una jodida heroína.
-Ese no es el punto- contestó Hermione cada vez más sorprendida y al mismo tiempo más impaciente. Esa conversación era lo más disparatado que había vivido en mucho tiempo. Ahora hablaba de literatura con Draco Malfoy.
-Fin de mundo- Tesla chasqueo los dedos para llamar su atención- En eso estábamos…¿no?
-Esas son solo teorías- dijo Draco entrando en el tema de nuevo- ella y el maldito Nott afirman que si, otros que no. Vale la pena intentarlo, tengo una poderosa razón para activarlos. Mi esposa y mi hijo murieron.
-En la historia del hombre- contestó Tesla- todas las catástrofes originadas por sus acciones tienen poderosas razones. Eso querido amigo, no es un motivo.
-Para mi si lo es- dijo Draco a punto de perder la paciencia.
-Yo diría que esto es un empate- Tesla caminó hacia ellos, levantó una mano y fueron transportados hasta una gran sala, al parecer subterránea. Draco y Hermione estaban estupefactos, ¿Como demonios lo había hecho, desaparecerlos tan rápido?
-Estoy aburrido-comentó Tesla como al descuido- a pesar de mi trabajo científico. Pronto…….se me acabara el tiempo. El artefacto permanecerá oculto, como bien saben si yo no revelo su ubicación. Los dos tienen la razón y al mismo tiempo no es suficiente para mi. Como al final no me importa y necesito distracción, lo más justo es que compitan por él. A veces la suerte…es la que mejor elige.
-¿Qué quiere decir?- Draco y Hermione lo miraron un poco estupefactos.
-Que empiece la diversión- exclamó visiblemente complacido Nicolás Tesla.
Hermione y Draco estaban bastantes distanciados. Ella vestía con un pantalón y chaqueta de cuero, unas botas de combate adornaban sus pies, su cabello estaba recogido en un moño suelto, que dejaban algunos rizos al aire. Draco estaba enfundado con su habitual gabardina negra que resaltaba su cabello rubio y la palidez de su piel. Ambos estaban desarmados y sus actitudes corporales evidenciaban lo intranquilos que se sentía al no tener varita. Que Nicolás Tesla resultase un poderoso "feary" había sido una sorpresa muy mal recibida por los dos.
-Debajo de esta sala, en el corazón mismo de las montañas, hay todo un complejo tecnológico, con muchos obstáculos, tendrán que demostrar que son astutos, fuertes y con, digamos…cojones…perdón con la dama…..coraje……..pelearan entre ustedes, cualquiera que sea el que gane, recibirá su varita y la llave del Artefacto Infernal. Si se matan o no, se los dejo a ustedes, no me interesa, el perdedor podrá regresar a su tiempo...si sobrevive- explicó Tesla que desapareció y reapareció suspendido en una plataforma que levitaba en el aire- Corran …por el premio.
Hermione y Draco observaron como un túnel bastante ancho se abría ante sus ojos, estaba oscuro. Draco no esperó un segundo mas, empezó a correr a ritmo demencial, Hermione inmediatamente lo siguió. Al principio no había obstáculos. Ella no podía observar muy bien la figura delante de ella, pero sabía que Draco le había sacado bastante ventaja.
Draco empezó a sentir como el camino se inclinaba a medida que avanzaba, de pronto sintió como su cuerpo resbalaba, era una pendiente, bastante inclinada, la velocidad que llevaba lo impulsaba hacia delante y pronto perdió el equilibrio, cayó y empezó a rodar hacia abajo, sus manos intentaron aferrarse a algo, pero la superficie del piso estaba tan pulida, que fue imposible. Hermione experimentó lo mismo que él, y empezó a rodar sobre su espalda. La pendiente se hizo vertical y ella se acercó bastante a él, antes de caer completamente, logró sujetarse de una pierna de Draco Malfoy.
Draco la sintió aferrarse a su cuerpo, trató de quitársela de encima agitando la pierna, pero no pudo, ambos seguían cayendo, hasta que golpearon con una superficie plana, ella cayó encima del hombre con la cara hundida en su pecho, él estaba de espaldas, cerró los ojos momentáneamente, el golpe había sido brutal, ella lo habia amortiguado cayendo sobre él, Hermione apoyó ambas manos en el piso y se incorporó encima del pecho de Draco, quien abrio los ojos al sentirla cerca, por un fugaz instante, sus miradas se encontraron, ella enseguida se aparto, levantándose ágilmente, Draco hizo lo mismo.
-¿Dónde estamos?- pregunto ella mirando todo alrededor.
-No lo se- respondió él, sus ojos pronto se acostumbraron a la oscuridad, estaban en una gran sala y en medio de esta, en una especie de altar, brillaba la llave dorada que sabia era la del Artefacto Infernal. Hermione también la reconoció, Theo se lo había descrito.
Hermione salió corriendo en pos de Draco y antes de que él llegase, una pared mágica invisible lo contuvo, Draco la pateo con ofuscación.
-Diablos- escupió.
-Primero, diversión- la voz de Nicolás resonó por todo el sitio- Peleen y que gane el mejor.
Hermione entonces vio sorprendida como en sus manos aparecía una vara de metal y Draco también. No era afilada en su punta, pero sin duda era un arma. Draco valoró su peso y además le dio una vuelta colocando su brazo bien extendido con la vara en posición vertical detrás de su cuerpo. Sus facciones estaban congeladas y sus piernas se apartaron, flexionándose ligeramente, asumiendo todo su cuerpo una actitud ofensiva. Nicolás Tesla quería que peleasen y sin duda lo harían. No había vuelta atrás, él obtendría la llave como fuese.
Hermione observó como Draco se iba hacia ella saltando con agilidad en el aire tratando de embestirla, ella maniobró la vara y logró contener su embate, cuando se golpearon del metal de ambas varas salieron despedidas algunas chispas. Draco empujaba contra ella con fuerza y Hermione le oponía resistencia como podia, sentia sus pies resbalandose en el piso.
Las varas se mantuvieron por un instante pegadas en forma de X, entonces ella apartó la suya, giró su cuerpo y pateó a Draco Malfoy en el estomago, él logró apartarse a tiempo para volver a atacarla con la vara una y otra vez. Hermione contenía los golpes usando la suya con destreza. Los dos a veces giraban sobre si mismos y atacaban una y otra vez de manera fiera y contundente.
-¿Dónde aprendiste a pelear así?- preguntó Draco con voz entrecortada, tratando de recuperar sus fuerzas, durante una pausa en el combate donde permanecieron alejados uno de otro.
-En el mismo lugar que tú- dijo ella con la voz agitada- en una guerra- lo vio dirigiéndose contra ella y lo esperó.
Draco le hizo una finta y logró desarmarla, Hermione vio estupefacta como su arma escapaba de sus manos, cuando la vara cayó al piso, bastante alejada de ella, oyó el ruido sordo que hizo al chocar contra el piso de piedra. Draco con su vara intentó golpearle la cabeza pero Hermione logró sujetarla con ambas manos, estaban frente a frente. Draco no lograba moverla, ella la agarraba con fuerza, empeñada en detenerlo, entonces él haciendo uso de todas sus energías, giró la vara con violencia sobre su eje y las manos de Hermione se torcieron dolorosamente, tuvo que soltar el arma y apartarse, Draco la atacó dispuesto a terminar la pelea y súbitamente la vara desapareció de sus manos. Hermione aprovechó la sorpresa del hombre y le dio un puñetazo en la cara. Draco sintió la sangre emerger de un labio cortado. Se apartó de ella y escupió en el suelo, limpiándose la boca con la manga de su gabardina.
-Maldita sea tu obsesión de desfigurarme el rostro- dijo él con amargura.
-Te lo buscaste- dijo ella caminando de un lado a otro, a cierta distancia, sin apartar su mirada de él. Se detuvo por un momento flexionando sus codos y sus rodillas, similar a la postura básica de un boxeador, colocando sus puños delante de su cara. Ella había estudiado muchas formas de lucha durante sus años como parte del orden del fénix, su frágil estructura ósea era compensada con una agilidad sorprendente. Podía pelear como muggle y como mago y de ambas formas era una estupenda guerrera.
-Te he dicho mis razones, tú no oyes- dijo él asumiendo inmediatamente la misma posición que ella, no conocía mucho de las artes marciales y de boxeo muggle, pero si algo tenia Draco Malfoy era que era peleador del tipo callejero de manera innata y además sabia jugar sucio. Lo bueno de ser el buscapleitos del colegio es que aprendes a irte a las manos casi por ósmosis - te dije que no quería matarte pero te negaste a escucharme. No te quejes.
-Draco- dijo ella- no tiene porque ser así. Acéptalo, no pueden volver.
-Me aburres con tu monologo, vamos niña, ven, demuéstrame lo que tienes- contesto él agriamente llamándola con una mano, luego se detuvo en seco- Mejor no, no me gusta irme a las manos con mujeres indefensas.
-Eso crees- dijo ella claramente furiosa - ¿Todavía piensas que soy una chica indefensa? Te lo repito Malfoy, creo que de verdad te encanta que te patee el trasero. Voy a pelearme contigo y ganare.
-Te das cuenta que parecemos dos chiquillos de doce años disputandonos un dulce- dijo él- por Merlín, somos adultos y somos brujos, arreglemos esto de otra forma, es decir, vete de aqui. Además no me gustaría destrozar tu bonita cara, Hermione.
Eso la desconcentró por un segundo, en su cara se dibujo una mueca de perplejidad ¿Bonita? ¿Acaso él pensaba que ella era…………….bonita?
-No me halagues- dijo ella hoscamente- no es necesario que utilices ese viejo truco conmigo.
-Es la verdad- dijo él fijando sus ojos en ella, recorriendo su figura, se estaba yendo por las ramas y lo sabia, pero era que ella era irresistible para él, de alguna forma verla allí, dispuesto a enfrentarlo a pesar de su superioridad física, peleando con él, le estaba alterando todos los nervios de su cuerpo, la situación era terriblemente excitante, cada vez que se le acercaba, deseaba poner sus manos sobre ella, recorrerla, tocarla, sus instintos masculinos estaban aflorando y estaba haciendo todo el intento por controlarse. No le quitó la mirada de encima. Hermione se sintió inexplicablemente turbada con ese escrutinio- eres la mujer mas hermosa que he conocido. No estoy acostumbrado a liarme a golpes con mujeres como tú, más bien…………tiendo a enfrentarlas de otra forma y en otro lugar.
-Todo se vale Malfoy- contestó ella tratando de recuperar el aplomo, incapaz de procesar lo que había escuchado- sin magia, esto es lo que hay.
-Si no hay más remedio, no digas que no te lo advertí- exclamó Draco con desagrado y seguidamente se acercó a Hermione y le lanzó un puñetazo a la cara, ella se agachó ágilmente esquivándolo por completo y luego intentó patearle los pies, él saltó hacia atrás alejándose del golpe, Hermione rodó por el piso, luego se incorporó.
-Eres bueno peleando- exclamó ella un poco sorprendida de las excepcionales dotes de Draco para la lucha estilo muggle- pero yo soy más rápida que tú. No lograras atraparme.
-Eso aún no esta decidido. Basta de juegos- dijo Draco secamente y se fue corriendo de nuevo contra ella, dispuesto a atacarla. Hermione también corrió hacia él, ambos saltaron en el aire con fuerza y precisión, ella le lanzó un puñetazo que él capturó con la mano. El impulso fue tal que ambos cayeron sobre el piso de nuevo, Draco no perdió el tiempo se levantó y caminó hacia ella, adusto y amenazante, Hermione se inclinó en el suelo, apoyándose en este con sus manos, levantó una pierna y consiguió patearlo en el tórax, pero Draco a pesar de que sus costillas se resintieron otra vez debido a la fuerza del golpe, logró sujetarle la pierna y hacerla girar en el piso retorciéndose de dolor.
-Vete, ríndete- dijo él, apretando fuerte su muslo, hundiendo los dedos en su carne- o te romperé la pierna.
-No- dijo ella entre gemidos de dolor. Draco se impresionó por su respuesta, le estaba torciendo la pierna a punto de rompérsela y ella seguía en sus trece. Cuando estuvo seguro de dañarla lo suficiente, la soltó y se alejó unos metros.
-Eres la mujer más terca que he conocido. Me estas obligando a matarte.
Hermione se levantó del suelo con dificultad, jadeaba sonoramente debido a la intensidad del dolor, cojeo aleándose de él al otro extremo de la sala.
-Esa es tu decisión- dijo ella respirando por la boca, el dolor en su fémur era insoportable, había estado a punto de dislocarle la cadera por efecto del movimiento de torsión que Draco había ejercido sobre ella- sabes que no puedo dejarte hacerlo. Es irónico, puesto que tú intentas matarme, y yo solo me enfrentó a ti por el bien de todos, incluso por tu bienestar también, Draco Malfoy, yo soy terca y tú eres un malagradecido.
-Heroína hasta el final- comentó con cinismo Draco, luego agregó- Vindictus Viridian dice que no pasara nada.
-¿Quién?- dijo Hermione entornó los ojos- ¿Cómo……..
-Cosas de Snape- respondió Draco encogiéndose de hombros- no pasara nada, el mundo no se destruirá.
Hermione entonces dudó. ¿Por qué Theo le ocultaba tantas cosas? Una oleada de indignación la recorrió. No podía seguir en esa búsqueda, sino tenía todos los ases en su mano, si ya otros sabían lo que ella tenia que conocer a juro.
-No importa- dijo ella- no es natural devolver a los muertos a la vida. No debe suceder, rompe con el orden de las cosas.
Draco ni se inmutó ante sus palabras. Decidido fue al ataque y ella lo recibió, esquivando sus golpes con algo de torpeza. Hermione bloqueaba sus puñetazos con sus manos, con los brazos, como fuese. Le dolía todo el cuerpo. Finalmente ella trastabilló hacia atrás y él logró sujetarla haciéndole una llave, rápidamente logró inmovilizarla capturando sus manos y llevándolas hacia su espalda, se las apretaba con una mano. Estaban frente a frente, la respiración de Hermione se agitó, él la pegó a su cuerpo, y caminó con ella retrocediendo hasta arrinconarla a una pared. Sus miradas chocaron como dos trenes a alta velocidad.
-No me gusta golpearte- dijo de pronto Draco acercando su cara- créelo.
-Estamos en guerra- dijo ella, sentía su aliento golpeándole el rostro, su nariz rozando la de ella, su rostro tan cercano, que se le nublaba la vista, eso hizo que su corazón palpitase con violencia- es parte de esto, pelear.
-Tengo que ganarte- dijo él, el color gris claro de sus ojos se había oscurecido, lucían tempestuosos, reflejando todo el conflicto que tenia dentro de su mente- tengo una promesa que cumplir, pero al mismo tiempo…no puedo…no quiero…dañarte.
-No lo hagas- susurró ella, intentó safarse, pero él la siguió sujetando con fuerza- por favor escúchame, analiza lo que te digo, si lo haces, entenderás que tengo la razón y que todo es una locura, tú sabes en el fondo que esta mal, no puedes ser tan necio…….
Draco no le quitaba los ojos de encima, aun en esa situación, ella intentaba por todos los medios convencerlo, hacerlo cambiar de opinión. Percibía su cuerpo caliente contra el de él, su corazón latiendo frenético a escasos centímetros del suyo, su olor dulce femenino golpeaba su nariz, observaba extasiado sus rosados labios moviéndose, pero él ya no escuchaba ninguna palabra, no entendía nada de su discurso, y por un momento no le importó ninguna cosa. Estaba hipnotizado por su presencia y su cercanía.
-Se que es difícil- Hermione casi disparaba las palabras de su boca- pero debes aceptarlo. No eres el único que ha perdido a sus seres queridos, la gente logra sobrellevarlo, aprenden a vivir de esa forma. Esto sigue siendo una locura y todos lo pagaremos. Yo creo que tú………..
-Por Merlín, deja de hablar por un instante- dijo Draco en voz baja. Sentía lo inevitable jalándolo hacia su consumación. Quería dejarse llevar por el momento y sabía que no debería hacerlo, para no poner en jaque sus decisiones. Pero sus ojos oscuros lo llamaban con fuerza a hundirse en un arrebato de pasión, el cual estaba seguro que seria de funestas consecuencias.
-Tú a mi no me ordenas cosas- gritó ella removiéndose de nuevo para intentar sacárselo de encima, sosteniéndole la mirada con entereza. Ella gimió al encontrar algo inconcebible en sus ojos, inaudito e inexplicable, sin razón y sin lógica, algo que ella presentía y no quería llegar a descubrir por si misma. La actitud de Draco la azoraba, manteniéndola al filo del abismo, Hermione lograba sentir en carne propia su conflicto, su indecisión, su delirio y también su personalidad apasionada arropándola, cautivandola como nadie nunca lo había hecho, Hermione era abrazada por el calor de su cuerpo unido al de ella y eso le gustaba y la asustaba en igual medida- no eres mi dueño, ni mi jefe, ni mi…….
-Maldita sea, ¡Cállate!- Draco entonces buscó como un desesperado sus labios y Hermione estupefacta, vio como su contrincante, el hombre que la desafiaba, unía su boca a la de ella y la besaba. Abrió los ojos como platos, mientras se removía intentando cesar el contacto.
Draco la besaba con furia y pasión desatada y poco a poco, sin tener ninguna razón y sin buscarle explicación, Hermione se dejó envolver y cerró los ojos, abriendo su boca, para permitir que él profundizase ese beso. La mano de Draco que seguía libre capturó su rostro para evitar que ella se apartase, sus dedos eran gentiles, la sostenía con firmeza pero no le hacia daño. Cuando la sintió correspondiéndole, la besó con mas empeño, era justo como siempre se lo había imaginado, caliente, suave, tan intenso que le desgarraba el alma en pedacitos, pero a la vez, enloquecedor, él disfrutaba el contacto de sus labios contra los suyos y ella sentía que a cada segundo que pasaba algo dentro de su pecho moría y otra cosa, surgía en el fondo de su corazón. Un insólito descubrimiento en el peor momento posible.
Hermione sintió como se elevaba del suelo, percibió una corriente eléctrica recorriéndole desde la cabeza a la punta de los pies, un revoltijo de emociones en su cabeza que se concretaban en una sola, deseo, de que él la tocase, de que la besara hasta morirse, sentía una agonía inexplicable entre sus piernas, un hambre como jamás había experimentado en la vida, una que la parte salvaje de su personalidad quería saciar a costa de lo que fuese. Quería que siguiesen así eternamente, olvidados de todos y de todo, solo ellos dos, hombre y mujer, concretando en ese beso, deseos y anhelos escondidos en lo más profundo de su corazón. Draco había logrado seducir esa parte sensible que ella tenia bien escondida, con su dolor, su angustia y su imponente personalidad, decidido, desgarradoramente masculino, había despertado sus sentidos de mujer y ella había perdido todo su control. No tenía ninguna razón lógica para devolver ese beso, ninguna razón, pero lo estaba haciendo, estaba sucediendo.
Y no solo se besaron una vez, de hecho fueron bastantes besos, interrumpidos por la necesidad de respirar. Estuvieron unos minutos así, saboreándose uno al otro. Luego ambos estuvieron plenamente conscientes de lo que hicieron. Draco soltó sus manos, y se alejó un poco.
Ella lo taladró con la mirada, tenía tantas dudas y tantas ganas de preguntar que no sabía por donde empezar. Era descabellado que la hubiese besado, teniendo en cuenta el motivo y causa de que estuviese allí luchando con ella. Él quería regresar a su familia… ¡A su esposa! No era tonta, lógicamente ella le gustaba, mejor dicho, se gustaban, entre ambos era palpable la atracción física, eso ella lo había sentido en carne propia las ultimas veces que habían hablado. Pero aun así…sin embargo Hermione calló, de alguna forma temía alguna respuesta, algo que la llevase a reconsiderar toda la situación. Replantearse muchas cosas, explicar lo que sentía en ese momento….por él , dirigido a él.
-¿No vas a preguntarme por que?- dijo él con voz ronca, mientras se acercaba a ella y la tomaba por sus caderas posesivamente. Su masculinidad era asfixiante, ella se veía sometida entre sus brazos y en algún lugar de su cerebro, su parte instintiva, se sentía halagada por esa demostración de contundente dominio.
-No- contestó Hermione sin dejar de mirarlo de manera desafiante. Por otro lado, ella ...ella amaba a Theo, aún como estaba, muerto o semi-muerto. Estaba confusa, pero la marea de excitación que tenia no la dejaba pensar claramente- no estoy segura de querer escuchar lo que tienes que decir.
-Y yo menos aún tengo ganas de explicártelo- dijo él mientras volvía a besarla, sin pedirle permiso, arrollador, dominante y arrebatado como era su estilo, ella colocó sus manos en su pecho, acariciando con suavidad los músculos pectorales que se insinuaban debajo de la ropa. Él logró lo que ningún hombre había hecho antes, desconectar su cerebro a fuerza de pura y descarnada lujuria, hacer que nada mas importase que besarse con él. Una protesta surgió en el fondo de su cabeza, pero ella la alejó, nunca había sido libre para sentir y por un momento deseo poder mandar todo al mismísimo demonio. Estaba harta, de ser una esclava de los convencionalismos, de que su razonamiento controlase sus sentimientos y sus acciones. Draco Malfoy le estaba ofreciendo un momento de ansiada libertad.
Hermione cerró los ojos, le correspondió el beso con igual intensidad. Draco gruñó de satisfacción mientras mordía sus labios y su mentón, subió las manos y apresó su rostro con ambas, estrujando sus mejillas, mientras le violaba la boca con su lengua, degustando el sabor de ella, hambriento de mucho más. Luego de un rato, él soltó su cara, bajó las manos y diestramente las metió debajo de su blusa, con una rodilla le separó las piernas y buscó acomodo en medio de estas. Hermione sintió su hombría golpeando el centro de su cuerpo y emitió un jadeo gratamente sorprendida, no era ninguna novata en el asunto, pero eso ahí………..se sentía duro como una piedra. Draco se pegó a ella, una de sus manos se clavó en la piel desnuda de su espalda, encendiendo con ese toque todo el cuerpo de ella, Hermione gimió contra sus labios, Draco con la otra mano agarró su trasero con fuerza, luego tomó uno de sus piernas, subiéndola y la enredó sobre su cadera, buscando estrechar el contacto aun a través de la ropa. Draco empezó a pegar su pelvis contra la de ella, en movimientos ondulantes, simulación de lo que haría si estuviesen sin ropa, buscando fundir su cuerpo con el de ella, mientras su lengua se hundía en su garganta, Hermione jadeaba sonoramente. A Draco parecía que no le importaba mas nada en ese momento que consumar su deseo por ella.
Sin embargo, para su desgracia, eran dos personas muy analíticas, poco a poco la intensidad fue bajando en grados. Dejaron de besarse, Draco mantenía su mejilla pegada a la de ella, las respiraciones entrecortadas eran audibles para ambos. Besarse estaba fuera de contexto en ese momento, ambos lo sabían, pero ese hecho les dejaría una impronta imborrable. No querían cuestionarse el porque de sus actos, solo sentían como sus cuerpos se buscaban uno a otro, desesperados por el contacto. Draco rodó su mano lentamente sobre su espalda hasta colocarla sobre su cintura para luego quitarla definitivamente de allí, ella bajo su pierna, que estaba impúdicamente colocada sobre la pelvis del hombre. Draco estaba tratando de recuperar el poco control que le quedaba, su piel lo quemaba, lo atraía y le provocaba la más absoluta agonía, porque sabía que no debía poseerla, que no tenía porque sentir lo que sentía. Apartó su cara y le enfrentó la mirada. Ella por primera vez en su vida no encontraba las palabras, abrió la boca dos veces antes de cerrarla por completo. ¿Qué decir en ese momento? Cuando sus demostraciones y gestos había hablado por ellos. Ambos se sentían culpables y respecto a eso, si sabían exactamente el porque. Él supuestamente amaba a su esposa……………Ella supuestamente amaba a Theo Nott y aun así………..
-Yo….- empezó a tratar de explicarse Draco.
-No me digas nada- lo contuvo Hermione- nada de lo que digas seria suficiente. Este beso tiene ninguna justificación y lo mas importante- ella tragó grueso- no puede ser……no debe ser, no debió suceder. Tú sabes porque estas aquí….yo también. Estamos peleando por lo que cada uno cree desesperadamente. Y si, te he besado ....en parte es porque también siento algo por ti, de manera ilógica me gustas, me atraes y también es porque me he dejado deslumbrar como una idiota por el empeño que le pones a todo esto, por tu esposa, por tu hijo. Aunque se que estas equivocado y quiero que entres en razón, se que lo que haces es porque todavía los amas, no me decepciones diciendo que todo es una mentira, que vas a dejarlo todo porque descubriste que sientes algo por mi. No te creería y te despreciaría por eso. No lo hagas….porque no aguantaría que otra persona me decepcionase. Si vas a renunciar a los Artefactos Infernales hazlo por una buena razón Draco, no porque una mujer te caliente el cuerpo.
Draco le dio un puñetazo a la pared de pura frustración, ella cerró los ojos instintivamente.
-Creo que ya lo dijiste por los dos, como siempre, eres la dueña de la conciencia de los demás. Maldita sea tu cabezonería y maldito tu orgullo Hermione Granger. Tiene que ser como tú supones que tiene que ser. Debes ser tú la que tenga la razón respecto a la locura de mi búsqueda y me convenzas de lo contrario, quieres regodearte en mi equivocación, siendo la poseedora absoluta de todas las verdades. Jamás óyelo, nunca te atrevas a suponer lo que yo siento o lo que pienso. Mis sentimientos son míos, de nadie mas- contestó Draco con molestia, sintiendo como si lo estuviesen apuñaleando. Ella no dejaba de tener razón y él aun así…sentía…verdaderamente sentía algo por ella, no sabia precisarlo con exactitud…….le gustaba como ninguna mujer le había gustado, deseaba besarla y desearla tomarla para si, quizás también estaba un poco encandilado por su empeño en intentar convencerlo para alejarse de una situación extrema en donde seguramente perdería lo poco de cordura que le quedaba. A él que nunca jamás había tenido un gesto noble con ella. Esa generosidad lo descolocaba y lo atraía de igual manera. La odiaba por alejarlo de su objetivo, la detestaba por sembrarle dudas en su corazón y aun así, este ahora latía por ella, por Hermione Granger. Confusos sentimientos y más aun confusas realidades lo asfixiaban, poniendo en jaque toda su vida.
¿Cómo hablarle y decirle en pocas palabras: me has gustado toda la vida? Este beso no es un accidente, era solo algo que llevo deseando por años. Eras mi enemiga, pero mi admiración por ti no decayó un instante todos estos años. Estuviste oculta en mi cabeza, pero ahora eres parte integral de mi mente. No puedo sacarte de esta aunque lo intento con todas las ganas. Y no se, porque si es imposible, si siempre fue un imposible, sino fue nada mas que una tontería de chico, porque ahora viene como una pesadilla a atormentar mi vida. Cuando hay otras personas que dependen de mi, que esperan por mi. Y sobre todo ¿Por qué demonios me correspondiste? ¿Por qué te gusto si no hay ninguna lógica para eso? ¿Por que inconscientemente me ofreces el paraíso para después arrebatármelo? ¿Por qué diablos piensas tanto y no te dejas llevar? ¿Por qué me estoy muriendo de deseo y culpabilidad?
-Te besé, lo hice, no me arrepiento de ello. No quieres escuchar lo que tengo que decirte, lo que deseo explicarte y ya no lo haré, perdiste tu oportunidad Hermione. Y te equivocas, esto está igual que al principio, nada ha cambiado por ese beso. Seguiré intentándolo, traer de vuelta a mi familia, porque es lo justo, porque se lo merecen y lo haré, contra ti o sin ti, no importa- concluyó él alejándose de ella.
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