Disclamer; personajes de JK Rowling.

Hola, me salio un cap extra largo, realmente quise resumirlo pero no pude, y tampoco quiero dividirlo porque pierde el efecto que quiero crear. Espero que les guste. Mad Aristocrat hace tiempo discutio una idea conmigo para una escena de este cap, me gusto la idea y si bien no conserve exactamente la propuesta original, esoty satisfecha con el resultado.

Los Artefactos Infernales

El Mecanismo Terrenal

Capitulo 16 Momentos sagrados

.

Draco subió los escarpados escalones de piedra, el sol se ponía en el oriente, tiñendo de rojo y naranja el accidentado paisaje, estaba subiendo a la cima de unas montañas bien peculiares, de hecho….todo el lugar era como algo sacado de un cuento de fantasía. Se había aparecido en una gran sabana cubierta de hierba no más alta que sus rodillas, rodeada por grandes montañas a su vez provistas de acantilados totalmente verticales y cumbres aplanadas, los montes parecían pedazos de un pastel de cumpleaños cortados y regados por esa vasta inmensidad al azar, de uno de esas altísimas mesetas, incluso caía una impresionante catarata. Había leído que era la mas alta del planeta, mil metros arriba un pequeño riachuelo iniciaba su descenso hacia las rocas, cuando el agua llegaba abajo, era simplemente rocío. El Ángel se llamaba. Draco había estado horas debajo de aquella cascada maravillosa, disfrutando del agua caer pertinaz mojando su cuerpo, tratando de limpiar toda culpa de él, tratando de purificar sus intensiones. Desnudo como un recién nacido, recibió el rocío sobre su piel como si fuese agua bendita. Ángel…..el Ángel, inexplicablemente le gustaba el nombre. Él sabia lo que era un ángel….no creía en ellos, de hecho no creía en nada, pero si realmente existían, sin duda uno de ellos había creado con sus propias manos ese lugar tan hermoso y tan raro. Un verdadero paraíso perdido.

Luego de un rato se vistió, tenia que ir a la montaña llamada Kukenan, le habían dicho que ese nombre significaba "si subes te mueres", se le antojó bastante irónico, tomando en cuenta lo que se ocultaba en su cumbre, uno de los Artefactos Infernales. Mientras caminaba de nuevo empezó a llover, tenia todo el día explorando el lugar, y se había dado cuenta de que llovía bastante, pero ni aun así se podía desprender ese calor húmedo que hacia que la ropa se le pegase al cuerpo, lo otro que le molestaba eran los mosquitos, cuyas picaduras lo atormentaban constantemente.

Cuando llegó a la cima, caminó por el terreno, tan plano como un plato, había algunos árboles pequeños, algo de vegetación y abundantes flores exóticas. A lo lejos se apreciaba en su esplendor casi toda la extensión de la sabana, la imagen era espectacular. Quizás…..si al final sobrevivía, volvería a ese lugar solo para explorarlo a sus anchas, le gustaba, su ambiente misterioso y austero a la vez que intrigante y sensual le recordaba a alguien en particular, la persona que sabia, para su tranquilidad, recuperándose satisfactoriamente en un hospital en Inglaterra. Decidió aprovechar la convalecencia de Hermione e ir solo a buscar el tercer artefacto sin obstáculos, había jugado sucio, ella lo odiaría por eso y también por muchas cosas mas, dejándolo como siempre atormentado, pero realmente la idea era aprovechar cualquier debilidad del enemigo….porque eso era lo que ella representaba para él….su enemiga. Además algo se había interpuesto entre ellos como una muralla infranqueable, desconfianza, personificada en la figura de Theo Nott.

Caminó cerca de una hora, luego avistó cerca del borde de la montaña una figura humana sentada en una roca. El sujeto estaba solo vestido con un taparrabo, el color de su piel era oscuro y estaba cubierto de cenizas, sus cabellos eran lisos, largos, veteados de gris, no tenia barba, solo algunos adornos faciales atravesando sus orejas y su nariz. Un indígena….Draco se adelantó hasta colocarse frente a él, el hombre se levantó con lentitud. Era un hombre viejo, las arrugas surcaban su rostro, los músculos de sus piernas y sus brazos estaban flácidos y el cansancio se apreciaba en su expresión. Observó inquisitivamente a Draco, quien le correspondió la mirada. El chaman (solo una suposición de Malfoy) se acercó y le tomó la cara con una mano, observando fijamente su rostro. Draco trató de apartarse sin dañarlo, era un viejo y estaba desarmado, sin embargo la cautela no lo abandonó, ese hombre era sin duda un chaman un brujo…no muy distinto a lo que él era, percibía su energía mágica debilitada, no estaba en capacidad de hacerle ningún daño. Draco permitió la inspección y al parecer el chaman estuvo satisfecho luego de un rato. Con una señal le indicó que lo siguiese y Draco lo hizo.

-Otro como tú…un hombre blanco vino aquí hace muchos soles- dijo el Chaman en un español bastante precario-Un viajero…de otro tiempo…y me trajo un regalo de los dioses.

-Se de quien habla- le respondió Draco con molestia en su vacilante español, casi tan malo como el del indio-supongo que sabes lo que he venido a buscar y estas consciente de que haré lo necesario por tenerlo.

-Fui advertido de que no lo entregase…a nadie- dijo el chaman- Tú, El Dorado- el chaman se dirigió hacia él con ese nombre, Draco frunció el ceño, el viejo apuntó su cabello, Draco se relajó- mi hogar esta lejos de aquí, al sur, en la gran selva, junto a el río padre de todos nosotros. Ahora vivo en la montaña sagrada porque acepte vigilar el Duku Ka Misi de la maldad de los hombres. Así ha sido por cincuenta soles pero…….el cielo me dio un mensaje hace dos noches…..me dijo que vendrías…..y yo podría regresar a los míos.

-Así es- afirmó Draco sin tener la menor idea de lo que el viejo le estaba diciendo. Lo único que entendía era que por lo visto no tendría que luchar por el artefacto infernal con ese enclenque viejo, el hombre se lo daría quien sabe porque. Pero no importaba, por una vez la fortuna estaba de su lado.

Poco a poco se fueron acercando a un refugio, en una cueva natural, una pequeña fogata los esperaba. Draco se sentó junto a la fogata, el hombre sacó una especie de maracas y un objeto alargado y delgado, parecido a una pipa. Le ofreció un cuenco de madera lleno de un líquido, que Draco, no sin muchas reticencias, se tragó. Luego de la primera probada le gustó, poseia un sabor similar a la cerveza de malta, de seguro era algún fermentado de frutos del lugar.

-Hermano- dijo el viejo- celebremos- tomó el palo por un extremo y le introdujó un polvo marrón, luego se lo colocó en una de las fosas nasales y aspiró sonoramente, sus ojos se llenaron de lagrimas y tosió un poco, pero luego esbozó una gran sonrisa, se la ofreció a Draco quien la tomó inmediatamente con cautela, no era tonto, era alguna droga, había leído sobre ello en alguna ocasión, un alucinógeno ritual, quizás no era buena idea, pero lo esnifaria de todos modos, no quería ofender a quien de tan buen grado le ofrecía un artefacto infernal. Pero una y otra vez se maldijo su terquedad, se iba a drogar con un perfecto desconocido, ahora más que nunca necesitaría de Snape para que le cubriese las espaldas y lo había dejado furioso y preocupado en Inglaterra. Después de una retahíla de malas palabras dichas en voz baja, se colocó el objeto en su nariz y aspiró, sintió el olor acanelado de su droga quemándole la nariz y luego su garganta, era como fuego, inmediatamente empezó a marearse y vio todo a su alrededor de un color rojo……como la sangre.

Draco se tumbó de espaldas en el suelo, cerró los ojos y siguió viendo todo rojo, oía gritos de sufrimiento, reconoció la voz de Astoria, la de su madre, la de Hermione, se tapó los oídos con las manos y empezó a revolcarse por el suelo.

-Basta-gimió, los gritos cesaron de pronto, ahora solo escuchaba el sonido de unas maracas repiqueteando y la voz gutural del Chaman recitando una melodía en su idioma.

Draco percibió un cosquilleo en su cuerpo, abrió los ojos y miró su pecho, todo su cuerpo estaba cubierto de bichos, insectos y sabandijas, con las manos trató de quitárselos, cuando parpadeo un par de veces, no había nada sobre él, había sido una alucinación.

Sentía el cuerpo ardiendo, de pronto tuvo miedo, mucho miedo, un temor irracional y primitivo, la oscuridad de la cueva caía sobre él, envolviéndolo en tinieblas, Draco cerró de nuevo los ojos y otra vez el rojo de la sangre aturdió sus sentidos, sin fuerzas para luchar contra algo que no entendía, se dejó llevar en una vorágine roja que lo atrapaba y perdió sus sentidos, no supo cuanto tiempo paso, pero poco a poco empezó a respirar mejor y el pánico se alejo. Abrió los ojos y los cerró de nuevo, había sido como una extraña pesadilla, una bien horrible por cierto, no había visto nada en especial, solo sangre y mas sangre, se suponía que la droga abría la mente…a él solo le había mostrado su mas horribles temores. No quería interpretar lo que había oído y visto, para que echarle mas leña al fuego, estaba allí y cumpliría su propósito, al mismo tiempo que evitaría el desastre, como fuese.

Draco luego de sentirse mas despejado se pusó a cuatro patas y vio a su lado, el viejo estaba echado en el piso boca abajo, su tórax no se movía, Draco fue hasta él y tomándolo por el hombro lo volteo. Cuando vio su rostro, maldijo en voz alta. De la boca del chaman salio una sabandija bien grande, una araña mona, la cara del hombre estaba inexpresiva, sus ojos abiertos miraban al vacío, cubiertos por una telilla gris opaca, estaba muerto….muerto…desde hacia un buen rato al parecer, su cuerpo estaba rígido "Si subes…te mueres". Una advertencia….la montaña sagrada se cobró la victima. Por suerte, no fue él mismo. Observó una de las manos del anciano chaman, tenia apresada una pequeña llave dorada. Draco la tomó, se apartó del cadáver con asco y caminó hacia el final de la cueva. No sabia el por que, pero los tres artefactos infernales estaban ocultos debajo de la tierra, tendría que analizar la importancia de eso, en algún momento. Sujetaba su varita con fuerza, el agua caía desde las estalactitas que pendían del techo. Finalmente lo vio, una pequeña caja de música, de madera laqueada, sobre una roca que tenia pintados diseños en espiral parecidos a los que adornaban la llave, se acercó y metió la llave en una ranura, escuchó el clic de apertura, cuando estuvo abierta la caja, una melodía infantil empezó a sonar, por alguna razón Draco sintió como se le achinaba la piel, miró el contenido de la caja, dentro había una esfera de cristal opaco, una versión pequeña del de Tesla. Draco con decisión apuntó su varita.

-AVADA KEDAVRA- su grito resonó como un eco sobrenatural por todo el Roraima.

"El tercer artefacto infernal es extraño….de alguna forma está dividido…..su mecanismo está en un sitio en particular……alejado…en un paraíso perdido… la cumbre del Kukenan en el Roraima, un hombre santo lo protege y lleva consigo la llave, solo es necesario activar este para hacerlo funcionar…..pero sus efectos se ven en otros sitios….aunque sea difícil creerlo…..no se en donde están sus partes perdidas…nunca logré dar con ellas....es un misterio…..como la mayoría de las cosas que te he contado."

El planeta Tierra sigue girando, en su aparente interminable movimiento de rotación. La ciencia dice que algún dia...se detendra. Otro mecanismo mas para tener en consideración.

En una tienda de antigüedades en Alemania, en una de sus vitrinas reposaba un péndulo. …en la mitad de la noche…este empezó a oscilar lentamente.

En un templo olvidado en los Himalayas, en medio de las oraciones matutinas un grupo de monjes budistas vieron horrorizados como los mándalas que adornaban el piso del templo, aquellas que cuidadosamente vigilaban desde tiempo inmemorial, hechos de pequeñas piedras amontonadas unas sobre otras, empezaban a deformar su diseño, las piedrecitas vibraron y empezaron a moverse solas en interminables remolinos.

En San Pedro, las grandes columnatas hechas por Bernini, en el Santo Sactorum de la catedral, vibraron como si tuviese vida propia y cayeron una sobre otras, ante los ojos estupefactos de los guardias suizos que resguardaban el lugar.

Una semana antes….

Los aurores llegaron intempestivamente a San Mungo, avisados porque al parecer había un disturbio relacionado con mortifagos en el lugar. Casi creyeron que era un chiste, mortifagos…ja…un mal chiste por cierto, todos estaban muertos o presos en Azkaban, esa era la versión oficial, igual la llegada de una cuervo con un mensaje en el pico fue lo que había alborotado todo el Departamento de Seguridad Mágica del ministerio. Un aviso de ese tipo enviado de una forma tan espeluznante no era frecuente, en general se usaban lechuzas o palomas mensajeras para tal proposito, pero tampoco era descabellado, la gente últimamente estaba con los nervios de punta, quizás era esa fea niebla gris que inundaba Londres desde hacia unos meses a la fecha, una mas impenetrable y siniestra que la que siempre parecía emerger del Tamesis fuese la responsable de esa desazón generalizada. Existía un ambiente de incertidumbre en la comunidad mágica luego de la euforia inicial de haber ganado la guerra y por supuesto…..abundaban los bromistas pesados.

Si bien la reacción general del cuerpo de aurores fue de restarle importancia al mensaje y al mensajero a pesar de que logró molestarlos, su jefe fue taxativo, había que investigar de todas formas. Cuando entraron al lobby del hospital, solo vieron un charco de sangre, bastante gente asustada gritando pegada a las paredes, varias sillas tumbadas y como era lógico dirigieron su atención a la única persona que se mantenía imperturbable en medio de la estancia a pesar de la situación, un hombre rubio de cabello corto, vestido de negro, alto, delgado, y con una expresión en el rostro hosca y mal humorada.

Harry Potter iba a la cabeza de su regimiento. Estaba inquieto, a diferencia de sus compañeros, que al parecer hacían lo imposible para olvidarse de la Gran Guerra y sus consecuencias, muchos hogares mágicos sumidos en el dolor de la perdida de algún ser querido, la mención de la palabra mortifago hacia que se le pusiese la carne de gallina, no era para menos, sobre el papel todo había ya concluido, pero el asunto del reloj mágico en su casa lo tenia inquieto, todavía apuntaba "Peligro de muerte", y luego ese cuervo llegaba portando un mensaje, un ave de mal agüero, quizás sus hombres se lo tomasen despreocupadamente o al menos lo intentasen, pero él seguro que no.

-Es él, el rubio- señaló, un anciano con un bastón, en apariencia un paciente, apuntando con el dedo a Draco- trajo a una mujer moribunda.

Harry miró la sangre con temor y respeto. Sin duda la victima estaba muerta…era demasiada, una gran laguna roja que contrastaba con el blanco mármol del piso. Fijó su atención a la dirección que había señalado el paciente.

-¿Malfoy?- preguntó extrañado Harry al reconocerlo, se detuvo insofacto, lo último que se habría imaginado era que Draco Malfoy, precisamente él estuviese de nuevo metido en un aprieto de ese tipo. Se le había advertido en el Wizegamot que si quería conservar sus libertades, debería permanecer bajo perfil, tenia prohibido hasta hacer una fiesta infantil en su casa- ¿Qué diablos…..?

Draco inmediatamente se dio cuenta que estaba en un gran aprieto. Tenia que irse de allí, lo sabia, ya bastante gente lo había reconocido y sin duda escuchado el nombre Nott de sus labios dirigido a ese infame ser con el que había peleado. Sin añadir que había pronunciado cuatro veces la maldición imperdonable, si surtir efecto claro, pero eso solo le ponía mas condimento al asunto. Y Draco le resultaba difícil creer que el resto de la gente que lo había escuchado lanzar el Avada no se estuviesen seguramente preguntando lo mismo que él hacia unos minutos atrás ¿Por qué demonios no funcionaba? Por supuesto, Draco había llegado a la conclusión correcta del por que no había logrado matarlo, era un hecho insólito que alguien sobreviviese, pero estaba seguro que la pregunta rondaba en la cabeza de todos los testigos….así como sus palabras.

Rayos, demonios y centellas, tenía un pie en Azkaban, eso era seguro o por lo menos uno el Departamento de Aurores con un molesto interrogatorio esperándolo. Se había dejado dominar por su furia y lo iba a pagar caro. O controlaba sus ímpetus o perdía la guerra, tenia que conservar la cabeza fría….era imperativo. Ahora mas que nunca tenia que asumir su actitud Malfoy, de donde la tenia bien guardada y escondida. Estaba consciente que no debía apuntar el foco sobre él, menos con la tarea que se traía entre manos, pero por otro lado, no quería irse de allí, necesitaba saber …si Hermione sobreviviría. Otra de sus locuras, ella seguramente no se merecería tal consideración, lo había engañado, le había ocultado la verdad, lo había manejado como un títere a su antojo, se había burlado en su cara y un Malfoy jamás aceptaba tal afrenta, pero de nuevo sus sentimientos le ganaron a su orgullo. Se quedó quieto en su sitio mientras Harry se le acercaba.

-¿Cómo es eso que trajiste a una mujer herida aquí?-preguntó Harry secamente.

Harry avanzó con cautela hacia Draco, su tono de voz fue mas parecido a una orden que cualquier cosa, eso molestó a Draco pero no fue mas que un pinchazo a su ego, ya no existían rastros de la antigua antipatía entre ellos, Harry había aprendido a llevarse con Malfoy, a las duras y a las peludas, igual estaba agradecido por los riesgos que había tomado en la guerra para ayudarlo. Su relación no era de ninguna forma conflictiva, se habían tolerado en la guerra, luego pocas veces hablaron, tenían sus puntos discordantes pero ya no lo enfrentaba de primeras a cambio. Ambos habían cambiado, no eran ningunos niños majaderos, se habían casado, formado familias, desgraciadamente Malfoy había perdido la suya y Harry no dejaba de recriminarse el hecho de no haber tenido la previsión de colocar protección adicional en Malfoy Manor cuando el ministerio buscaba a los últimos mortifagos luego de la caída de Voldemort.

Error de principiante se dijo mentalmente Harry, apenas había comenzado como jefe de aurores y no tenia muy claro lo que tenia que hacer ni cuales eran sus deberes con exactitud como por ejemplo: proteger a quienes lo habían arriesgado todo por ayudarlo, los mortifagos traidores. Y ese error se pago muy caro.

Lo lamentaba con toda su alma, quizás si hubiese sido mas enérgico o tenido mas experiencia, habría logrado evitar una muerte inocente. Se sentía culpable, pero pragmático como era, sabia que no podía retroceder el tiempo, lo hecho, hecho estaba, lamentablemente la esposa de Malfoy era la que había pagado las consecuencias de su equivocación. Aunque en su fuero interno, sentía que nada ni nadie hubiese detenido a Nott de sus propósitos, ni siquiera él. Jamás logró entender como un puñado de aurores lograron capturarlo en esa ocasión, minutos después de perpetrado el acto, si no fuese algo tan inverosímil, pensaría mas bien que Theo Nott se había dejado atrapar, pero… ¿Por qué? La maldita interrogante no dejaba de rondarle la cabeza.

En cuanto al motivo por el cual Malfoy estaba allí, cubierto de sangre, llevando a San Mungo a una victima de un posible ataque, no estaba enterado de los detalles, pero tampoco deseaba hacer ningún juicio por adelantado, después de todo Draco Malfoy fue miembro de la Orden del Fenix, un doble espía como Snape, nunca se gano su amistad, pero si su entera confianza. De manera injusta había enfrentado un deshonroso proceso judicial frente al Wizegamont, la marca tenebrosa en su brazo derecho delataba su pasado como mortifago, ni la influencia de Harry pudo evitarle el mal trago, el apellido Malfoy era odiado y temido en el Ministerio Mágico. Afortunadamente y para alivio de la conciencia de Harry, Malfoy se había salvado por un pelo de Azkaban, todo el jurado estuvo de acuerdo de que había actuado influenciado por su padre puesto que fue marcado siendo solo un chico de dieciséis años y además, posteriormente había dado muestras de arrepentimiento, asumiendo un gran riesgo trabajando en pro de destruir a Vodlemort, sin embargo a igual que Snape le fue otorgada libertad condicionada. Otra injusticia mas….no hubo condecoraciones ni medallas para aquellos que eran doblemente traidores, primero traicionando los ideales de justicia y libertad sobre los que se fomentaba la comunidad mágica y luego traicionando a su señor oscuro, solo el deseo de todos para apartarlos y olvidarse de su existencia.

Harry estaba seguro de la lealtad de Draco al orden mágico establecido, si allí habían irrumpido mortifagos, tenia que creer que él no era uno de ellos. ¿Por qué sino? ¿Por qué diablos no estaba huyendo?

- ¿Quién era la herida?- Harry estaba comenzando a perder la paciencia. ¿Por qué demonios Malfoy no hablaba?

-Hermione Granger- dijo un sanador que iba entrando a la sala respondiendo la pregunta de Harry- este hombre la trajo inconsciente y malherida, aun está siendo atendida por los sanadores.

-Hermione- exclamó Harry con sorpresa. Tenia semanas que no hablaba con ella, estaba tan ocupado con su nuevo hijo, que no se había percatado de que Hermione solo ido a verlos una sola vez, cuando Lily Luna y Ginny había regresado a la casa días después del parto, se había presentado con un regalo, luciendo bastante alterada como si ocultara algo. Harry estaba seguro de que ella guardaba un terrible secreto, lo presentía. La preocupación por el estado de su amiga sin embargo logró apartar todas sus sospechas anteriores por un momento-¿Cómo está?-

-Vivirá- dijo el sanador- fue traída aquí con celeridad pero esta en condiciones muy delicadas.

Draco sintió eso como si un puñal lo hubiese atravesado. Se sentía incapaz de decir alguna palabra. Escuchaba atentamente lo que estaba diciendo el sanador. Era su culpa….su maldita culpa…nadie podía acercársele….terminaban muertos o heridos. Era como una desgracia constante que lo perseguía. Por otro lado, saber que viviría lo alivió a niveles insospechados, un halito de esperanza lo reanimo. Dejó de apretar sus manos y relajó sus facciones.

-¿Qué fue lo que pasó?- Harry intentó conservar la compostura, sin embargo esgrimió su varita hacia Draco solo por precaución, el hombre lucia bastante descompuesto, debajo de todo ese disfraz de frialdad aparente, sus ojos lo delataban, brillaban incandescentes de pura furia contenida, parecía un animal acorralado ¿Culpabilidad tal vez?, Draco permaneció inmóvil.

Harry intentó buscar en sus ojos alguna señal del antiguo desprecio que sabia que Malfoy le profesaba a su amiga. Pero no encontró nada de eso…en cambio…más bien pena y dolor. ¿Por qué luce afectado por el destino de Hermione? ¿Porque Malfoy parece una olla de presión a punto de estallar? Draco podría engañar a todo el mundo con esa actitud fría e indolente que tenia en ese momento menos a él, "conoce a tu enemigo" era la máxima de Ojo Loco y él había puesto en práctica esa doctrina durante sus seis años de escuela compartidos con Malfoy.

Él había acertado cuando creía que se había convertido en mortifago en la escuela y ahora estaba seguro de que Malfoy no habría intentado hacer algo en contra de Hermione, que la despreciase por ser quien era no era una razón suficiente para matarla. Harry podía dar fe de ello, no la mataría por una discusión después de todo lo que había pasado entre ellos dos sin que él moviese un solo dedo para dañarla, de esos momentos de los que había sido testigo, no después de que ella le lanzó un puñetazo en tercero y Malfoy solo se limitó a sobarse el mentón a pesar de estar armado con una varita y ella no, nunca después de que él no la delatase en Malfoy Manor frente a Bellatrix Lestrange corriendo el riesgo de que lo torturasen hasta morir por mentir, menos cuando hacia cinco años se había interpuesto entre ella y un hechizo setunpsempra en una batalla bien confusa, Hermione nunca lo supo, se había desmayado, Draco Malfoy jamás lo admitió en voz alta, a pesar de que se hirió el brazo, pero Harry lo había visto con sus propios ojos, pudo dejar que muriese a manos del enemigo, pero él la había defendido en esa oportunidad y siempre Harry se preguntó el por que. Malfoy en lo tocante a Hermione Granger era un completo misterio, al principio del colegio la atacaba verbalmente sin piedad y luego con los años inexplicablemente mantuvo la distancia con ella, lo sabia perfectamente capaz de insultarla con saña si lo provocaba pero no de de herirla, pero tenia que escucharlo de su boca. Y si estaba equivocado…lo mataría con sus propias manos.

-Hermione Granger intentó entrar a mi casa- dijo finalmente Draco entre dientes después de unos segundos- Malfoy Manor esta protegida contra intrusos, contra ella y tú en específico. La traje aquí para que la salvasen……estaba muy mal.

-Es cierto- dijo el sanador rubio tomando unas carpetas, se movía con cuidado, esos dos hombres parecían que iban a atacarse en cualquier momento. Y después de haber visto el combate anterior, le apostaba al rubio- él vino aquí con la mujer. Ella estaba muy desangrándose, si no hubiese sido tan rápido trayéndola, hubiese muerto. Y después peleo con un tipo muy raro, que quería atacarnos a todos…………o eso parecía…….- el hombre paró de hablar al ver que no le prestaban gran atención, no comentó lo de los Avada, porque no estaba seguro de lo presenciado, aunque si bien había escuchado la maldición, visto el rayo verde salir de la varita de Malfoy, no había sucedido absolutamente nada, el otro tipo simplemente se había desaparecido…aparentemente sano y salvo. La maldición asesina era eso…asesina, era imposible sobrevivir a eso, la única excepción era Harry Potter, pero él era un mago poderoso y eso mismo…una excepción legendaria. En su mente quizás se había confundido con algún otro hechizo…quizás.

-Hermione- suspiró Harry preocupado, sudaba frío, ella …su mejor amiga…una maldición…Malfoy Manor ¿Por qué? , no relacionó enseguida el hecho de que se había mencionado la intervención de otra persona. En ese momento toda su atención estaba dirigida en su ataque y a tratar de aclarar que rayos hacían Hermione y Malfoy juntos, ellos se detestaban abiertamente, ¿Por qué ella habría ido a esa casa que odiaba? Donde casi había muerto torturada hacia tantos años- ¿Cómo se que tú no la atacaste?

-Tendrás que creerme- dijo Draco- no tengo intención de hacerle daño y ella lo sabe. Nunca seria capaz de herirla…ella me importa ….yo….no…- Draco se contuvo de seguir diciendo cosas, eso ultimo había estado de mas, no iba a ir como una nena romántica declarando sus profundos sentimientos a todo el mundo.

-No entiendo- dijo Harry frunciendo el entrecejo. Algo no encajaba en su cabeza…esas palabras….esa mirada. Si había escuchado bien…Draco Malfoy estaba declarando que había ayudado a su amiga y en lugar de demostrarse altanero o despreciativo, afirmaba que ….que …que ¿Le importaba? - ¿Qué fue lo que dijiste? ¿Tú…. preocupado por ella? ¿Por qué?

-Lo único que tienes que sacar de esto Potter- aclaró Draco saliéndose por la tangente- es que no la ataqué, más bien la ayudé. El resto lo averiguaras tu solo.

-Me ocultas algo…ella también lo hace…..esta situación no es casualidad- contestó Harry molesto, olía un secreto a millas- ¿Qué fue a hacer a tu casa?

-Ella te lo contara mejor que yo- contestó Draco resignado ante el hecho, a esas alturas, al parecer todo el mundo iba a enterarse de lo de Los Artefactos Infernales, no tanto por el hecho de que Hermione hubiese caído herida de muerte en su casa. No, no era eso, era la presencia de Theo Nott en el sitio y si alguien no había reconocido su aspecto, por lo menos lo habían escuchado llamándolo por el nombre. Se descubriría todo, tarde o temprano, era inevitable.

Draco intentaba rápidamente analizar su situación y tomar una decisión correcta. No diría nada, ella seguramente lo haría, se vería entre la espada y la pared y soltaría la lengua o ¿Quizás no? Difícil saberlo, peor aun adivinar las acciones de Hermione, ella era toda una caja de sorpresas, se lo había demostrado en esos meses previos una y otra vez. Meter a Potter en ese asunto no era la salida, lo enredaría mas, ambos lo sabían,

Draco se había preguntado mil veces porque Hermione no había acudido a él al principio, pero en algún momento obtuvo una respuesta silenciosa de ella, no quería ver involucrado a sus seres queridos en un asunto tan peligroso, la entendía muy bien, puesto que lo único que había hecho en las ultimas semanas, era intentar sacarla a ella de ese asunto. De pronto sintió una gran frustración, él era bastante enérgico y en general lograba lo que se proponía, pero se había conseguido la horma de su zapato en Hermione Granger, mientras más insistía ella mas le llevaba la contraria. No quería a Potter y compañía metido de cabeza en lo de los Artefactos Infernales, pero al mismo tiempo, si había alguien capaz de ponerle freno a Hermione y proteger su vida, era el niño –que- vivió, y eso era ventajoso de alguna forma, algo que no era él, alguna cosa sobrenatural, estaba intentando sacarla del juego, la perseguia una mala suerte inexplicable, habia fallado contra él cuando la sabia mejor bruja que él, no era supersticioso pero lo presentia, lo sabia, los malditos artefactos se estaba autorpreservando al parecer, aun asi, para Draco era mas fácil luchar contra Potter que contra Hermione Granger, y su perdida le doleria menos, de eso estaba seguro, decidido este ultimo punto, se propuso desatar su curiosidad.

-¿Hermione y tú se relacionan de alguna forma?- Harry levantó una ceja incrédulo- Ustedes se llevan como el perro y el gato.

- Digamos que estamos involucrados en un asunto de vital importancia-respondió Draco.

Y Harry cayó redondito en la red.

-¿Qué quieres decir?- a Harry algo en la voz de Draco no le gustó ¿Él y Hermione compartiendo alguna información…..valiosa? Impensable y mejor aun ¿De que se trataba el asunto? Sin duda algo serio, si ella había terminado herida y había dependido de Draco Malfoy para salvar su vida -¿Qué hacia en Malfoy Manor? ¿Por qué ella fue hasta allá?

-Pregúntaselo- respondió Draco-te aseguro que estarás muy interesado en lo que ella tenga de explicar- "Al igual que yo" se dijo mentalmente.

¿Por qué lo había seguido? Y lo mas importante ¿Ella estaba al corriente del regreso de Nott del inframundo? De nuevo sintió rabia, estaba furioso con ella, no soportaba las mentiras, no soportaba que se burlasen de él. La quería pero de al mismo tiempo tenia ganas de golpearla por mentirosa, eran demasiados sentimientos en conflicto en su corazón, se iba a volver loco tratando de analizar con lógica lo que le pasaba con ella, sentía que por su bien y el suyo no podía continuar de esa forma. Quizás Hermione tenía la razón, estaban condenados antes de empezar y sin duda, ella estaría más segura si él no se le acercaba jamás. En una de esas….o le hacia el amor de nuevo o la mataba.

Draco se movió y esgrimió su varita, sin embargo no apuntó a nada en específico. Harry con una seña indicó a los aurores que no atacasen por los momentos, Draco estaba ofreciendo una versión de lo acontecido, una muy extraña, pero una explicación razonable al fin y al cabo. Sin embargo la pregunta seguía rondando en su cabeza ¿Qué diablos había ido buscar Hermione a Malfoy Manor?

-Una última cosa- dijo Draco- Yo siendo tú la alejaría de los problemas. Tiene un don innato para meterse en los asuntos de los demás.

-Te quiero mañana en el ministerio para aclarar la situación- dijo Harry, esas palabras de alguna forma lo trastornaban, no sabia si interpretarlo como una amenaza o como otra cosa-sin falta.

Harry era el jefe de los Aurores, en la practica el garante de la seguridad del mundo mágico. Draco se dio cuenta que por muy altaneras que resultasen sus palabras, no podría contradecirlo públicamente aunque quisiese, se metería en más problemas y levantaría mucha suspicacia.

-Veré que puedo hacer- dijo Draco eludiendo el tema. Odiaba ir al ministerio y menos en esos términos, le recordaba el insoportable juicio que tuvo que enfrentar, humillado y acusado frente a su propia esposa, él no era ningún delincuente, gracias a su trabajo de espía, el mundo mágico respiraba libre. Pero la historia la escriben los vencedores, no los mortifagos arrepentidos y eso era la triste verdad-me voy de viaje pronto fuera de Inglaterra. Quizás te envíe una declaración escrita de los hechos

-Eso también servirá, pero prefiero hablar contigo. Quita ese maldito hechizo de tu casa- dijo Harry sintió un escalofrío recorriéndole la columna vertebral, de alguna forma, había tenido demasiado suerte, por una u otra cosa, él no había tenido la necesidad de pisar esa casa de nuevo- quizás los aurores te visiten o yo decida darme una vuelta, alguien puede herirse, tú y yo sabemos que después de lo de Hermione no seria conveniente para ti. Otro accidente de ese tipo y darías con tus huesos en Azkaban.

Eso…..era una amenaza bien directa. Draco lo miró y esbozó una sonrisa cínica. Aun después de tantos años, Potter no había aprendido a ser sutil. Sin embargo si lo dejaba libre era porque lo había convencido. En realidad era la verdad, ella había ido a su casa siguiéndolo por algún motivo descabellado que él aun no lograba entender. ¿Qué rayos era lo que había intentado hacer? Quizás fuese culpable de muchas otras cosas, pero de intentar matarla en su jardín, de seguro que no lo era.

-Te aconsejo que no lo hagas, no vayas, costara su tiempo- dijo Draco evadiendo el asunto, sus alarmas interiores se activaron. Bellatrix Lestrange y Harry Potter en el mismo sitio era llamar al desastre. Bella..otro problema mas para añadir a la lista- había olvidado que mi padre lo había conjurado, tengo que buscar a alguien que sepa como deshacer esa clase de hechizos de magia negra, sabes que se me dan mejor los duelos que ese tipo de encantamientos- eso era una verdad a medias.

Draco hacia gala de la otra faceta de su personalidad, astucia. Él sabía perfectamente como quitar el hechizo. Desactivarlo no le era imposible, pero exponer poderes de manera publica no seria una buena estrategia a seguir, mientras menos supieran de sus conocimientos de magia oscura mejor para él. Tenia que ganar tiempo con Potter y además hacer una investigación profunda de las defensas mágicas de su casa, conocía la gran mayoría, pero no todas, no sabia que otra sorpresa desagradable se ocultaba además de unos centinelas cadáveres, un artefacto infernal, algunos objetos mágicos tenebrosos y una maldición que casi le había costado la vida a la mujer que deseaba.

-Busca a Snape- contestó Harry rápidamente sin tragarse ni una sola palabra. No era idiota, Malfoy de seguro sabría solucionar ese problema en un abrir y cerrar de ojos. A quien pretendía engañar, lo había visto en acción, fuerte y decidido, era incluso mejor que muchos aurores. Dominaba maldiciones y hechizos de magia oscura tan bien como él mismo, una imperdonable la lanzaba cualquier mago medianamente capacitado con la suficiente intención como para lograr el efecto deseado, la mayoría de las veces odio, pero la magia oscura era otra cosa. Todavía no entendía como Voldemort no se había dado cuenta del potencial de Malfoy, sin duda este se lo había ocultado. Draco era hábil y astuto pero Harry no era ningún estúpido. Malfoy estaba ganando tiempo, claramente esa era su intensión ..pero ¿Para que?- si alguien puede hacerlo es él.

-Tomaré tu consejo- respondió Draco a la ligera, sin embargo el infierno todavía rugía en su interior. Tenia que verla, tenia que hablar con ella.. pero sabia que no era ni lo prudente…ni lo adecuado- Debo retirarme, tengo asuntos urgentes que requieren mi atención. No todos vivimos de la fama de ser un héroe de guerra o del sueldo del ministerio. Ya sabes, gajes del oficio, ese es el problema de ser un empresario con un apellido en desgracia.

-Tú y yo no hemos terminado- contestó Harry.

-Pues yo creo exactamente lo contario. Adiós Potter- dijo Draco.

Draco desapareció en ese mismo instante. Harry se apresuró a intentar buscar donde estaba Hermione hospitalizada. Tenia que verla, estaba realmente ansioso,

-Harry - grito uno de los aurores que había estado interrogando a la gente para armar el expediente- ¿Cuántos Nott conoces?

-Dos- dijo Harry sorprendido por la pregunta- Theodore Nott padre e hijo, ambos están muertos ¿Por qué?

-Esta mujer afirma – el auror tragó grueso apuntando a una señora mayor- que Draco Malfoy se peleo con un hombre en este lugar antes de que llegásemos llamado Nott.

-¿Eso es cierto?- preguntó Harry. Sus manos sudaron.

-Alto, oscuro y maligno- comentó la mujer todavía con temor- no le vi la cara, llevaba una capucha, pero juro que era El Maldecido. Aquellos que lo vimos alguna vez no olvidamos con facilidad su presencia. Apareció con una mujer y un niño. Y el otro hombre que luchó con él lo llamó por su nombre, Nott

-Eso es imposible. Nott está muerto, lo ejecutaron ¡Diablos!- Harry se dio cuenta de algo, había cometido un gran error dejando a Malfoy irse tan fácilmente. Lo había embaucado completamente. Así que Nott… o lo mas probable, alguien suplantándolo. Y aparentemente, Draco Malfoy había peleado con él, lo cual incrementaba el nivel de sospecha, puesto que era conocido por todos lo que Nott había hecho con Astoria Malfoy. En conclusión, si Malfoy habia atacado a un hombre en medio del vestibulo de San Mungo, ante los ojos de todos, exponiendose a que lo apresaran de nuevo, estaba seguro que era Nott. ¿Cómo? A Harry le empezó a doler la cabeza intensamente ¿Cómo? Estaba muerto, muerto, él lo había visto con sus propios ojos. Nott era un cadáver a esas alturas, podrido y descompuesto, tres metros bajo tierra. ¿Quién era ese hombre que se parecía a Nott?

-Alguien reconoció a la mujer- dijo el auror- era Pansy Parkinson.

Entonces a Harry no le cupo mas dudas, ella había sido prácticamente una esclava de Theo Nott, su ayudante durante algunos años en la guerra. Si bien, en el juicio ella afirmó que lo hizo para proteger a su hijo, amenazado de muerte por el Maldecido, Harry nunca le creyó.

-¿Dónde está Parkinson?- preguntó Harry.

-No está en el edificio- contestó el auror- le recetaron una poción para el asma al niño y como estaba perfectamente bien los sanadores le dieron el alta de inmediato. Consideraron prudente alejar al todo el mundo de San Mungo, Malfoy se estaba cayendo a golpes en el vestíbulo con el otro hombre y aparentemente le envio una maldición imperdonable.

-¡Rayos!- exclamó Harry. Se quedó de pie un instante todos los aurores lo miraban preocupados. Esas noticias nuevas no eran nada alentadoras.

0o0

Una semana después, Malfoy Manor , Wilthsire

Dos mastines descansaban a ambos lados de la silla del señor de la casa, los dos grandes perros colocaban perezosamente la cabeza sobre sus patas, quizás esperando algún trozo de comida, el fuego ardía en la chimenea, pero no lograba caldear el ambiente, era inútil, esa casa jamás seria calida, aparte del hecho de que su estructura fuese completamente granito del mas sólido, extraído de las entrañas de unas montañas cercanas, las personas que habían habitado esa casa por mas de dos siglos, magos encumbrados, perteneciente una de las mas rancias familias de sangre pura de los dos lados del Canal de la Mancha, jamás se había caracterizado ni por su bondad ni por su franqueza ni mucho menos por ser gentes calurosas. Simplemente eran Malfoy´s, aquellos quienes mamaban acritud y arrogancia de los senos de sus madres.

Sin embargo el hombre que trataba de emborracharse sentado en esa poltrona, consiguiéndolo a duras penas, el ultimo vástago de tan encumbrada familia, echaba por tierra todos los preceptos acumulados por años. No había dudas acerca de que había heredado la astucia y el temple, quizás un poco de frialdad e imperturbabilidad exterior, pero algo era de su propia cosecha, su honestidad, sobre todo cuando se trataba de sus sentimientos. Y estos ardían como fuego, furioso e indomable, debajo de toda esa coraza de metal que lo envolvía.

Sin embargo, ser sincero no era una cualidad apreciada cuando se intentaba lograr la aprobación paterna o salvar el pellejo, cuando se era un mortifago a las ordenes de Lord Voldemort, lo mas conveniente era no demostrar abiertamente ni que lo se sentía ni lo que en realidad se pensaba, había ocultado muy bien su descarnada honestidad, colocándose una mascara de la cual pocas veces se había desprendido en toda su vida, esa frialdad con la que se cubría como si fuese un manto, envolviendo sus arrebatos. Sin embargo desde que su camino se había encontrado nuevamente con Hermione Granger, gracias a un inesperado y trágico giro del destino, todos sus disfraces los había lanzado al diablo, se había presentado ante ella, desnudo en su furia, en su dolor y también en su amor. De su boca jamás habían salido palabras como las que le había dirigido a ella. Y al final…que consiguió, absolutamente nada. Se sentía humillado, traicionado…y un Malfoy puede perdonar todo menos la traición. Por otro lado, necesitaba una explicación, cualquiera, necesitaba hablar con ella. No era suficiente verla, tenían que hablar, frente a frente, cara a cara.

Había aplazado ese enfrentamiento porque sentía tanta rabia, que se sentía incapaz de no estallar y si bien no se sentía capaz de matarla con sus propias manos, esta vez no, sabia que no podría contener la lengua y escupirle unas cuantas verdades, y conociéndola como la conocía, terminarían en una batalla verbal de la cual él saldría peor de lo que estaba, mas furioso de lo que estaba. Era bueno que estuviese todavía inconciente en San Mungo. Esa conversación seria un trago amargo para los dos. Deseaba con toda su alma de que ella no estuviese en conocimiento de que la maldita bestia Nott había regresado, que no fuese su cómplice Era una contradicción, no podía dejar de temer por ella, …pero al mismo tiempo, estaba tan molesto con ella que quería mandarla al diablo.

Theo Nott…Quien iba a imaginarse que ese niño extraño, el rarito de Slytherin, el que jamás hablaba ni acudía a las fiestas en las mazmorras, el taciturno que pasaba largas horas en la biblioteca, enterrado de cabeza en algún libro representaría mas tarde un serio problema. Draco encendió un cigarrillo y lo inhaló, su pulso le tembló, cada vez que pensaba en él, un acceso de rabia lo invadía. Odiaba a ese hombre con cada célula de su cuerpo.

Odio, rencor y de alguna manera celos. Estaba celoso porque sabía lo que él representaba en la vida de Hermione Granger, su primer amor, uno frustrado. Nott era importante para ella, no necesitaba ser un mago para darse cuenta de eso. Ella estaba metida en todo ese asunto porque él se lo había pedido.

Sin embargo después de analizarlo cuidadosamente Draco tenia algunas preguntas en su cabeza ¿El diario de Nott realmente era un diario o……..simplemente era un ardid, un documento elaborado con la firme intención de convencerla después de muerto para que llevase a termino una misión que él no podría en ningún caso ejecutar ?

El tono de las escrituras era las de un diario, pero todas esas frases parecian cuidadosamente escogidas para inducir al lector a creerlas ciegamente, eran demasiado lógicas, no subestimaba la capacidad intelectual de Hermione pero hasta él que era el principal interesado en activarlos, había tenido sus dudas, esas palabras presagiaban y advertían sobre el fin del mundo y los sustentos eran impresionantes en cuanto a su profundidad. Pero al final, puesto que otros dudaban de su veracidad, Draco hizo lo mismo, cuestionó todo el asunto y sus implicaciones, a veces se preguntaba si creía en lo que le convenía creer ciegamente, acomodar una situación a su antojo era otro cacareado rasgo de su personalidad, había aceptado poner en duda todo lo que había leído, porque si bien Nott y Granger podían ser unos genios, él tampoco era ningún tonto, lo había analizado y llegado a la conclusión de que no iba a provocar la destrucción del universo activando los artefactos, quizás fuese incomodo regresar a toda esa gente revivida, pero como todo, al final se arreglaría de algún modo o quizás no funcionasen después de todo, le dolería pero al final lo aceptaría y viviría con la conciencia tranquila, habiendo hecho todo lo posible porque su esposa e hija regresasen. Sin embargo algo le intrigaba de esos diarios, se preguntaba si Nott no estaría mintiendo en lugar de estar convencido de lo que escribió.

En todo caso…¿Que interés tendría Nott en destruir los artefactos si él seguramente era el más beneficiado cuando se activasen puesto que estaba muerto? ¿Era Hermione totalmente inocente como parecía ser, solo un instrumento en manos de ese maldito loco o ella estaba enterada de todo y seguía fielmente las indicaciones de Nott? ¿Cuáles serian esas órdenes? Porque Draco, después de activar tres artefactos y habiendo escuchado de boca de Snape lo que habían dicho los antiguos directores de Hogwarts y mas las conjeturas Tesla, se negaba a creer en lo que Nott había escrito. Y menos aun, creía la historia de que Nott, indolente y amoral hasta su muerte, al final se había arrepentido y resultaba ser que pretendía salvar el mundo en un ultimo acto de expiación de culpas. No, allí había gato encerrado, lo presentía, estaba seguro…casi. Sospechaba que a pesar de que en apariencia, los naipes estaban echados sobre la mesa, había un as escondido bajo la manga…………de la tunica de Theo Nott.

Sentado cómodamente en una poltrona dejo caer su cabeza hacia atrás, por un momento estuvo mirando al techo. Tenía todos esos días analizando de mil formas todo ese asunto, la cabeza iba a estallarle, pero tenia que sacar alguna conclusión rápido. No solo tenia que activar los artefactos y regresar a Astoria , ahora, además tenia que deshacerse de Theo Nott. Y tendría que hacerlo rápido, antes de que otro desastre le complicase mas aun el asunto, por otro lado, en algún momento, tendría que hablar con ella.

La puerta se abrió con suavidad, uno de los perros ladró amenazante y se levantó del suelo.

-Calma Lucius- dijo Snape, el perro lo miró con cara de pocos amigos, ladró un par de veces mas y de nuevo se echo a los pies de su amo sin dejar de lanzarle una mirada asesina a Snape- En realidad no debiste ponerle Lucius a ese animal, cada día mas se parece mas al difunto.

-Lucius y Orion- dijo Draco- que otros nombres más apropiados para estas dos fieras traicioneras e inútiles. Además mi abuelo y mi padre se deben estar retorciendo en sus tumbas solo de imaginarse que mis perros de caza llevan sus nombres.

Snape no prestó gran atención a las palabras, era conocido por todos el sentido de humor negro de Draco y que a pesar de sus palabras, adoraba a los dos canes.

-El cinismo te sienta bien- dijo Snape taladrándolo con sus dubitativos ojos negros- deberías hacer mas uso de él para tu vida diaria.

-Snape- Draco se incorporó de la silla- estoy seguro que yo en estos momentos soy la oda a la ironía.

-Te lo creo- dijo el alto hombre mientras caminaba de un lado a otro echándole rápidas miradas de reprobación a Draco, quien entornó los ojos disgustado, ¿Porque diablos siempre se sentía como un mocoso cuando estaba frente a Snape ?

-¿Ya terminaste de beber todo el brandy de este lado del país?- preguntó Snape viendo la botella vacía que descansaba en el bar- ¿O quieres que te sirva otra cosa?

-Lo más fuerte que consigas- dijo Draco- si es alcohol puro mejor. Si no estoy equivocado, debe haber una botella en mi baño.

Snape sirvió algo de cognac, el preferido de Draco y se sentó frente a él.

-No me has contado que paso en Norteamérica, se que el artefacto está activado al igual que el de Roraima pero no me dijiste mas nada, es hora que hablemos y reformulemos nuestros planes- Snape comenzó con el asunto mas apremiante.

-Roraima fue pan comido, hasta me dio tiempo de afinar mi español y meterme un porro- dijo Draco tomando un sorbo de su bebida- Norteamérica no fue fácil, créelo.

-¿Peleaste con ella?- preguntó Snape. Le caía bien Hermione Granger, había aprendido a apreciarla de alguna manera, pero en la situación actual era su oponente, lo tenia bien claro, ninguna simpatía o consideración en el terreno de lucha con el enemigo y le gustaría pensar que Draco también pensaba igual. Pero sabía que era pedirle peras al olmo.

-Si- contestó Draco- digamos que "peleamos" de todas las maneras posibles, pero en realidad no hubo daño físico. Todo se enredó cuando intento seguirme hasta la casa.

-¿Que te pasa con Hermione Granger?- Snape de nuevo lo taladraba con la mirada- Porque si yo hubiese estado en tus pantalones, dejo que se muera en Malfoy Manor, un problema menos con el que lidiar ¿Qué te pasa con ella?

-Si te digo que no tengo ganas de hablar de ello- contestó Draco bruscamente- ¿Me dejarías tranquilo de una buena vez y por todas?

-No- dijo Snape- no se porque me tomo tantas molestias, sino lo aprecias. Draco se que no soy nadie para ti, mas que un molesto exprofesor , pero me gustaría que tuvieses confianza en mi.

-Tú no eres solo mi antiguo profesor- dijo Draco un poco fastidiado- mas bien eras un viejo compañero de armas. Y el único amigo verdadero que tengo.

-¿Por qué?- preguntó Snape levantando una ceja.

-Porque tú eres el único que parece entenderme- contestó Draco encogiéndose de hombros- Ni mi padre, ni mi madre, nadie en realidad me comprende. Tú eres el único que me descifra sin que yo tenga que esforzarme. Puesto que mis acciones tienden a ser malinterpretadas por todos los que me rodean, es refrescante no tener que darte muchas explicaciones. Así que si sabes leerme bien, sabes la respuesta a tu pregunta mejor que yo.

-Digo lo mismo- Snape estuvo tentado a reírse- te llevo casi veinticinco años mocoso, pero tengo muchos puntos en común contigo, pensamos de la misma manera, casi. Digamos que si hubiese tenido un hijo, me hubiese gustado que fueses tú.

-Brindo por ello. Espero que Lucius lo este escuchando en algún lugar del purgatorio- contestó Draco levantando su copa hacia las alturas, necesitaba relajarse y hablar tonterías quizás era la mejor manera- Dios y el Diablo saben que nunca llené sus expectativas. A veces me tienta preguntarle a mi madre si no fui el producto de un amorío extramarital. Tú y yo sabemos que ellos dos no eran una postal de felicidad conyugal.

-No pienses estupideces Draco, tú padre es Lucius Malfoy, mírate a un espejo por Dios, excepto por el cabello corto, que eres mas rubio y por lo menos una cabeza mas alto, eres su viva estampa . Y si hubieses sido un bastardo, ni tu madre y tú estarían vivos, tenlo por seguro. En cuanto a lo otro, te equivocas- dijo Snape- creo que tu padre al final estuvo agradecido que resultases ser un hombre completamente diferente a él. Gracias a ti, la familia Malfoy logró sobrevivir la guerra.

-Si- dijo Draco- y esperemos que sobreviva este asunto de los artefactos también.

-Eso nos lleva a nuestro mayor problema…Nott- masculló Snape.

-Nott- dijo Draco- es un asunto gordo con el que no contábamos ni nos imaginamos en nuestras peores pesadillas, se suponía que los Dementores se tragaron y cagaron su alma, era imposible que volviese, con los artefactos incluso. Pero todo eso ha resultado cuentos de viejas. El muy desgraciado al parecer es indestructible. No puedo matarlo y si sigo activando los artefactos, algo me dice que se hará más fuerte. Todavía no logró comprender como diablos fue que volvió.

-Horrocruxes Draco- dijo Snape- lo mismo que uso Voldemort para asegurarse de su inmortalidad. Solo que yo y Dumblendore pensabamos que los únicos que habían por ahí eran los del Señor Tenebroso. Y Potter los destruyó. O eso era lo que yo pensaba.

-Él no menciona en su maldito diario hubiese hecho uno para si mismo- dijo Draco, quien recién había escuchado de Snape toda la historia completa, aunque él se resistió hasta el final, le había hecho una promesa al viejo Dumblendore. No tuvo mas remedio que confiarle sus sospechas después de que Draco le contase que Nott estaba en carne y hueso y que se había enfrentado con él.

-Pero sin duda lo hizo, no hay otra explicación- dijo Snape- los diarios dicen que los artefactos infernales despliegan la magia encerrada en un horrocrux y de paso, adicionalmente levantan a los espíritus. Mi teoría es que no se necesitan todos para activar un horrocrux, pero si para lo demás. Voldemort quizás no estaba al corriente o de pronto lo sabia y puesto que él no tenia la intención de regresar junto un montón de revividos inútiles para sus propósitos, se dedicó a guardar el que tenia a su alcance.

-Por supuesto Nott no le dijo sobre los demás, es cualquier cosa menos tonto- dijo Draco- Ahora bien. Si solamente quería regresar y si tenía su propio horrocrux, él se hubiese conformado con uno, ¿ Para que molestarse en ocultar los otros? Y mejor aun, después de completada su obra, ¿Por que entonces su afán para destruirlos? Porque el cuento de que quiero ir al cielo por mis buenas acciones finales no me convence.

-Lamento decirte Draco- dijo Snape- que el único que lo sabe es Theo Nott y quizás………Hermione Granger. Después de todo al parecer es buena idea que la dejases con vida. Todavía esta en San Mungo…sedada, en cuidados críticos, quizás pudiésemos secuestrarla y sacarle información.

-No voy a secuestrarla- dijo Draco apretando su copa hasta casi romperla, sabia que ella ya estaba bien, pero la mantenían dormida para que se terminase de recuperar. Lo sabia, puesto que había ido muchas veces a verla en secreto durante esa semana, protegido por un hechizo desilucionador, veló su sueño muchas noches, tocó su rostro, yació con ella abrazando su cuerpo y besó sus labios sin ser correspondido, maldiciéndose todo el tiempo por su debilidad, preguntándose una y otra vez porque su odio y su amor hacia esa mujer eran igual de fuertes- no voy a ponerle una mano encima a menos que no haya remedio. Me juré no hacerle daño físico… si no hay combate de por medio. Esta herida e indefensa, soy un hombre de honor, no tomaré ventaja de su situación aunque a veces quisiera estrangularla con mis propias manos. Además es imposible sacarla de allí. Todo el cuartel de aurores esta vigilando el sitio. Potter cree que estoy fuera del país, Zabinni lo engañó con poción multijugos. Han revisado esta casa dos veces y yo me he tenido que esconder aturdiendo a Bellatrix en los cimientos secretos de esta casa. Potter está como loco buscando a alguien que suplanta a Theo Nott. Y Pansy Parkinson, quien sin duda es la otra aliada del maldito, también debe saber algo, está desaparecida, la he buscado hasta debajo de las piedras y no hay señales de ella.

-Quizás pueda interrogar a Hermione Granger en San Mungo- dijo Snape- puedo despertarla y disuadirla como la otra vez, otro par de imperios tal vez.

-Si le tocas un cabello, te mato- dijo Draco con agresividad- ella es mía. Yo soy él que va a arreglar cuentas con Hermione Granger en su momento.

-¿Qué te pasa con ella?- volvió a preguntar Snape- ¿La odias?

-A veces- dijo Draco con brusquedad- últimamente más de lo que seria mentalmente sano.

-Ya veo- dijo Snape no muy convencido por la respuesta- ¿Estas enamorado de ella?

Draco esbozó una sonrisa amarga.

-Dios santo- Snape trago un poco de cognac con apremio.

Los dos hombres permanecieron en silencio un largo rato. Snape le sirvió una copa más a Draco.

-Sabes Draco- dijo Snape luego de recomponerse un poco. Lo sospechaba pero aun así era de alguna manera un poco turbador confirmarlo aunque Draco no hubiese dicho ni una sola palabra en voz alta. Si los dos jóvenes se habían enredado, complicaba toda la situación a niveles alarmantes- por un lado estoy tratando de no decirte que eres el mayor imbécil sobre la tierra.

-Lo estas haciendo en este preciso instante- contestó Draco huraño.

-Es que lo eres- dijo Snape- has cometido un error táctico. Por otro lado…………de alguna forma me siento identificado con la situación y no dejó de admirar tu sinceridad ante todo. El Draco que yo conocía hace años hubiese preferido que le cortaran los testículos antes de permitirse sentir algo así por ella, menos aun admitirlo. Me has sorprendido muchacho, haz demostrado que una serpiente puede tener la sangre tibia. No soy de los que halaga arrebatos pasionales, pero de alguna manera es reconfortante ver que tu padre, después de todo, no te echo a perder.

-No hables sandeces Snape- dijo Draco- yo mejor que nadie se en el problema que estoy metido.

-Ella lo sabe- preguntó Snape con curiosidad.

-Si no lo sabe, he subestimado por completo su sagacidad- dijo Draco- por supuesto que lo sabe, no se lo dije directamente, pero creo que fui mas que obvio.

-¿Y que piensa al respecto?- preguntó Snape.

-Yo creo……..- Draco dudó en contestar- no puedo hablar por ella. En realidad no estoy seguro. Y en todo caso, después de lo de Nott, no se si quiera saberlo en realidad. Es más fácil pensar que solo yo estoy en esto.

Un largo silbido se escapó de los labios de Snape.

-Y de paso no eres correspondido- comentó Snape malévolamente- Y también tienes un rival

-No lo hemos hablado de la manera debida. Sabes Snape hemos estado muy ocupados peleándonos por un artefacto infernal y tratando de matarnos. En cuanto a Theo Nott, lo resolveré.

-Puesto que no estás muerto ni ella tampoco- dijo Snape- y que estoy seguro que entre ustedes paso algo que no quieres contarme, algo importante que te llevó a esa inusitada demostración de sentimientos, debo asumir que ella no es indiferente a ti.

-No me importa lo que piense- mintió Draco, su pulso empezó a acelerarse como siempre que pensaba en ella- se acabó, no mas. Es imposible. Me mintió y yo odio que me tomen por un imbécil.

-Eso no lo sabes- dijo Snape- quizás también fue una sorpresa para ella.

-¿Que sorpresa mas oportuna?- dijo Draco irónicamente- mientras yo pensaba que ella estaba en franca desventaja por enfrentarse sola a nosotros tres, resulta que los que estamos jodidos somos nosotros. Nott es un factor desestabilizador, él sabe mejor que nadie que son los Artefactos Infernales. Al final, yo tenía razón, era su cómplice.

-Transparente como el agua- dijo Snape- ese siempre ha sido tu mejor virtud y tu peor defecto. Ahora tienes otro motivo para odiar a Nott….celos

-Mejor así- dijo Draco- otra razón mas para rebanarle el pescuezo a ese maldito.

-¿Estas seguro que serviría?- dijo Snape.

-Por lo menos decapitado no le será de mucha ayuda- dijo Draco.

-¿Estas dispuesto a creer que ella estuvo confabulada desde siempre con Nott?

-Como te dije anteriormente, estoy dispuesto a escuchar su versión de los hechos, pero no necesariamente a tragarme mi orgullo de nuevo por ella. Estamos en guerra.

-Draco- dijo Snape- ¿Estas seguro de esto? Todavía estas a tiempo de recapacitar y de encargarte solo de Nott. Olvidarte de los Artefactos Infernales. Estoy dispuesto a dejar de lado mi curiosidad.

-No tengo por seguro nada. Solo se que tratare de salvarle el pellejo a Hermione Granger aunque no lo merezca y regresar a Astoria. Pero yo tengo bien claro cual es mi prioridad. Haré lo que tenga que hacer. Yo me metí en este asunto por insensato y yo lo resuelvo.

-Eso es lo que quería escuchar- dijo Snape.

-Bien por ti- dijo Draco- aunque se que tu amable ofrecimiento y tu consejo son hipócritas Snape, se te abrieron las fauces con los Artefactos Infernales, deseas ver que pasa, lo se. Si yo no lo hago, lo harás tú.

-Tienes razón- dijo Snape- pero prefiero no hacerlo solo. Tú me necesitas y yo sin duda te necesitó

-Yo se lo que voy a hacer perfectamente. Ya te lo dije, esto nació y murió aquí- dijo Draco- la olvidare como sea. Y ella también.

-No te creo ni una sola palabra- dijo Snape- no se que diablos estas pensando, ni que haras en el caso de que Astoria vuelva.

-Eso lo arreglare a su momento, mientras tanto iré a hablar con ella- dijo Draco-eso es algo que tengo pendiente.

-¿Le contaras tus sospechas?- dijo Snape- de Nott y los horrocruxes. Ella debe saberlo, quizás si le das algo que morder ella te suelte información.

-No lo hará te lo aseguro, Hermione es condenadamente inteligente, no mordera el anzuelo y no me conviene que ella sepa lo que yo se- contestó Draco- le diré estrictamente lo necesario ella no fue del todo sincera conmigo y le devolveré el gesto, tu lo has dicho, somos enemigos. Además también hablare con ella por otra razón que no es de tu incumbencia.

-Encerrarla en un calabozo es lo mas sensato, deberías aprovechar la oportunidad- dijo Snape- ¿Tienes su giratiempo?

-Lo tiene oculto dentro de su cuerpo- dijo Draco- utilizó un hechizo que no conocía, lo vi mientras lo hacia. Es imposible, puedo matarla si intento obtenerlo, ella solamente puede sacarlo de alli.

-Tienes que tenerlo- dijo Snape- es la única manera de que ella no te siga. Le salvaras la vida o la tuya.

-No es tan fácil como lo planteas- contestó Draco- me estoy jugando muchas cosas con esto y es hora de cambiar de actitud.

-Sabes Draco- de pronto los ojos de Snape brillaron- una vez tuve que entregar un arma para que Potter destruyese un horrocrux. Y sin duda funcionó.

-Hum- dijo Draco sin entender por donde iba Snape.

-Y me dices que crees que Nott es indestructible, puesto que su presencia esta relacionada con los Artefactos Infernales, seria lógico, está hecho de ectoplasma, puede materializarse y desmaterializarse, hasta donde sabemos no lo afectan las heridas físicas ni las maldiciones, sin embargo todo en este mundo tiene un equilibrio. Algo debe ser capaz de destruirlo- Draco se incorporó de la silla y centró toda su atención en Snape.

-Sigue- dijo Draco, sus ojos se abrieron como platos, había escuchado la historia completa de Snape sobre los Horrocruxes de Voldemort, ahora si estaba en sintonía con lo que quería explicarle.

-Suponiendo que Nott hubiese hecho un horrocrux y este fuese la causa de que volviese a pesar de que los artefactos infernales no estén todos funcionando. Eso nos da una oportunidad. Y te aseguro que Nott no lo sabe. Esta arma sin duda podría destruir su horrocrux o destruirlo a él de ser necesario. Su fragmento de alma desaparecería para siempre y lo que queda lo tienen en su poder se lo comieron los Dementores, que no son….Draco como declaras a la ligera...ningún cuento de viejas. Tendrías la única cosa que puede borrarlo del mapa en tus manos. ¿Sabes manejar una espada?

-Perfectamente puedo blandir una espada ¿Qué me estas proponiendo?- Draco hizo algo que tenia tiempo que no hacia, sonrió, el gesto era torcido porque estaba impregnado de odio, deseo de venganza y furia.

-Una nimiedad- dijo Snape- solo es un préstamo….temporal.

-¿Sabes acaso que si nos atrapan nos vamos directo a Azkaban?- Draco siguió sonriendo, esa era una muy buena noticia, la existencia de un arma que lo pondría en igualdad de condiciones con Nott y sabia perfectamente cual era esa arma, una legendaria, bien protegida, pero no inalcansable- Si es que no nos matan por intentarlo.

-Y que importa, además hemos hecho peores cosas. Chantaje, coerción, asesinato a sangre fría, tortura, estamos acostumbrados, fuimos mortifagos y siempre lo seremos, la maldita marca que llevamos en el brazo nos señala como lo mas bajo del ser humano, pero mas que la impronta en nuestro cuerpo, marcó a fuego nuestra alma- dijo Snape-Somos lo que somos, aun cuando renegemos y nos arrepintamos de nuestras viles acciones. Nosotros hacemos lo necesario para llegar a nuestro objetivo ¿Qué importancia tiene un simple robo? Además dudo que nos atrapen y menos que logren matarnos. Y si por suerte logran hacerlo, antes le daremos una buena pelea.

-Te sientes un poco temerario ¿No?- comentó Draco divertido- Si no te conociera bien, diría que te comportas como un buen Gryffindor

-Es tu culpa- dijo Snape despreocupadamente- se me pegan tus malas mañas. Además no me insultes por favor, primero muerto que bañado en sangre. Gryffindor ni en mi peor pesadilla.

-Decidido y hecho- contestó Draco satisfecho- lo haremos hoy y luego arreglare mi pequeño asunto.

-Suerte en San Mungo- dijo Snape- la necesitaras.

0o0

Una figura alta acechaba en las sombras, Hermione abrió los ojos espantada, le dolía todo el cuerpo, apenas podía moverse. Su garganta estaba seca y su visión borrosa, sin embargo podía ver lo suficiente para darse cuenta que….un hombre alto acechaba en las sombras.

Lo ultimo que recordaba era haber aparecido en Malfoy Manor para contarle a Draco absolutamente todo lo que sabia…quizás estaba cometiendo una locura, sabia que a él no le causaría nada de gracia el regreso de Theo Nott. Hermione en algún momento pensó que quizás, al analizar el hecho de que activar los artefactos haría volver por completo a su peor enemigo, Draco se echase para atrás y dejase todo intento, esa era su esperanza, la otra posibilidad era que él se volviese mas tenaz con el asunto, estaba consciente del deseo de revancha de Draco contra Nott, sin duda no esperaría a ponerle las manos encima. Y no era que Theo no se lo mereciese, lo sabia culpable y poco arrepentido, pero por otro lado ella estaba segura de dos cosas: necesitaba a Theodore revivido, casi muerto o como fuese por el asunto de los artefactos y quería a Draco vivo. Como era consciente del peligro real en que se encontraría, decidió al menos ir a Malfoy Manor a advertirlo. Una tontería y algo muy peligroso…como había comprobado.

Hermione sintió su pecho encogerse. Jamás había estado tan cerca de morir….nunca…en todos esos años. Cuando se observó a si misma cubierta de sangre..sin poder hacer absolutamente nada…en sus brazos…..solo tuvo fuerzas para mirarlo a los ojos y despedirse para siempre de él. Había tenido tanto miedo, se había sentido tan frustrada y tan impotente, tan desconsolada al ver sus facciones contrayéndose en el mas puro pánico. Fue triste, de alguna forma conmovedor, pero eso…mas que otra cosas los unió. Él estaba tan preocupado por ella como ella por él.

Trató de moverse y una oleada de dolor la sacudió. Sintió sus ojos llenarse de lagrimas, estaba herida, indefensa…como no lo había estado desde su tierna infancia. Había estado a punto de morir y todavía no sabía la causa. Sabía que Draco la había llevado al hospital y deseaba hablar con él, explicarse, tratar por última vez de lograr una capitulación de su parte y si no lo lograba, por lo menos sabría que Nott era su baza.

Draco la vio encogida sobe la cama, pálida, con los labios agrietados, entrecerrando los ojos para tratar de enfocar su mirada. Seguía de pie pegado a la pared más cercana. No había sido fácil escapar de San Mungo para volver al sitio un día después, camuflageado por un hechizo desilucionador, para tratar de saciar el tormento de no verla y luego simplemente siguió haciendolo. Ella aumentaba su dolor pero también llenaba su corazón. Estaba confuso y decepcionado. Pero no podía resistírsele, pero eso tendría que acabar allí, no había otra manera mas que colocarse de nuevo su impenetrable armadura, aquello que lo protegía de ella y de todos.

Se deshizo del hechizo que lo ocultaba y avanzó unos pasos hacia la cama, estaba muy oscuro, pero la silueta de ella era claramente visible para él, la habían sedado o por lo menos intentado dormirla con drogas, pero en ese momento estaba despierta y lo miraba con desconcierto.

Si pensar le tocó la cara, disfrutando la suavidad de su piel, ella cerró los ojos, luego con un pulgar acaricio sus labios. Hermione parpadeo y le ofreció una mirada intensa.

-Yo………Draco- dijo ella en un susurro.

-Shhhhhh- dijo él en voz baja- calla………no lo arruinemos hablando. Después. Pudiste haber muerto.

-Lo se- dijo ella- ¿Qué sucedio? Algo me atacó en el jardin de tu casa. No pude ver que era ni pude defenderme

-Una maldición exanguineo en mi casa- contestó él- una precaución de mi padre.

-Ah….Lucius Malfoy - ella entonces lo recordó- si…lo había olvidado.

-¿Lo sabias?- pregunto él mas consternado aun. Ella deliberadamente entonces había puesto su vida en peligro ¿Por qué lo había seguido si lo sabia?

-Fui advertida- contestó Hermione –hace tiempo del hechizo, pero lo olvide.

-¿Por qué me seguiste?- dijo él tomando una de sus manos entre las suyas sentándose de medio lado en la cama. La apretaba con fuerza y tensión, no era un gesto amable ni una caricia, Draco transmitía toda su molestia en su agarre.

-Quería ver si todavía era posible- dijo ella- que lograses recapacitar en tu propósito.

-No es posible- dijo él, luego miró hacia el vacío-seguimos en lo mismo. Nuestra conversación es monótona y gira sobre lo mismo. Me estas aburriendo.

-Yo estoy cansada ya de repetírtelo una y otra vez. Pero créeme es la ultima vez. También hay otra cosa- dijo ella girando su rostro para que él no la viese, de alguna forma se sentía apenada e indefensa- algo que no te he dicho.

-Nott- dijo Draco, Hermione ahogó un grito de sorpresa ¿Cómo lo sabia?- Lo vi….ayer.

-Yo…..- ella trató de levantarse y él se lo impidió lanzándola de nuevo de espaldas en la cama, se inclinó sobre ella y cerró su mano en su cuello, Hermione veía sus ojos ardiendo, de rabia, de confusión.

-No digas nada- contestó Draco- no digas nada que suene como una explicación o una disculpa. De todo este asunto…lo más importante es Nott. Sabes que tengo una deuda pendiente con él, mató a mi familia y aun así no fuiste capaz de decírmelo. Eres afortunada Hermione Granger, si no fuese porque siento algo por ti, estarías muerta.

Hermione sintió como se le helaba la sangre. Sabía que sus palabras eran verdaderas.

-Theo Nott volvió, eso también fue inesperado para mi, pero sin embargo es mi aliado en esto- dijo ella entrecortadamente- nosotros vamos a destruir Los artefactos Infernales. Fui a tu casa para decírtelo, para intentar convencerte de claudicar y en caso de que no, para que estuvieses al tanto y en igualdad de condiciones.

-Si crees que iba a echarme atrás por temor, estas muy equivocada. No le tengo miedo a Nott.

-Pensé que por lo menos serias prudente- dijo ella- y cuidadoso con lo que planeas hacer o en todo caso declinar. Él no es humano.

-¿Tan prudente como le eres tú Hermione? Sabes que casi mueres- dijo él, de pronto soltó las manos del cuello ella y tomó sus hombros incorporándola de la cama, ella dio un aullido de dolor, el movimiento había sido poco delicado, él hizo caso omiso de ello, quizás estaba adolorida pero él no le estaba haciendo ningún daño real. Ella necesitaba una buena dosis de brusquedad- casi te mueres por esa insensatez de tu parte. Desearía que no corrieses ningún riesgo pero yo no voy a retirarme ni tú tampoco al parecer.

-Así es- contestó ella con seguridad.

-¿Vas a afrontar todo esto al lado de Nott- dijo él – a pesar de todo el daño que me hizo y el que te hizo a ti?

-Theo Nott recibirá lo que merece y lo que busca desesperadamente- dijo ella- pero no va a ser ni de tu mano ni de la mía.

-¿Eres su cómplice?- preguntó Draco. Había evitado por todos los medios esa conversación y allí estaban de nuevo, otra vez discutiendo.

-Nunca lo fui- dijo ella-jamás.

-¿Entonces por que?- preguntó él.

-El motivo es claro- dijo ella- él cometió una estupidez buscando los artefactos. Y me ayudara a arreglar todo esto. ¿Quién mejor que él? Dices que soy una traidora porque no me atreví hasta el último momento a contártelo, pero debes entender que si bien no deseo tu mal, esto es una guerra que debo ganar, contra ti. Creo que debes comprender que no era lo más acertado descubrir todo los ases debajo de la manga. Además tenia miedo de tu reacción, todavía tengo miedo.

-Tu miedo es razonable- contestó él- pero en todo caso mi ansia asesina no está dirigida hacia ti.

-Al final contradiciendo mi lógica iba a decírtelo- contestó ella- eso y otras cosas mas.

-Quiero creerte Hermione, creer en tu inocencia de todo esto pero no puedo…no debo hacerlo- dijo él- puedo escucharte, pero necesariamente eso no significa que pueda perdonarte. ¿Confías en él?

-Ni en él ni en nadie Malfoy, pero tengo suficientes pruebas para creerle- dijo ella- y necesito que tú también le creas por Dios Malfoy, estas cavando tu propio foso y también el de todos nosotros.

-Estas equivocada y te lo demostrare- dijo él.

-Si realmente lo estoy, gustosamente aceptaré mi equivocación.

-Entonces todo esta dicho- dijo él soltándola sobre la cama- Fue un error venir aquí, uno que pretendo remediar de inmediato. Adiós Hermione.

-No todo está dicho- dijo ella- aun no me has preguntado que pienso de todo esto. De ti, de mí. Sin ocultar nada de lo que siento, sin forzarte a que me creas algo.

-No es necesario- dijo él- no hay que ser adivino para imaginarlo- Draco le dio la espalda- los hechos hablan perfectamente por nosotros. Se acabó antes de empezar.

-Malfoy- dijo ella con voz apagada. Él hizo caso omiso, se disponía a activar el hechizo desilucionador para salir de allí. Hermione lo llamó de nuevo- Draco.

-¿Qué?- dijo él secamente.

-Perdóname- contestó ella.

Draco caminó de nuevo a la cama, con rapidez se subió a ella y abrazó a Hermione, obligándola a colocarse de espaldas a él, ella protestó, forcejeo un poco pero al cabo de unos minutos no opuso mayor resistencia, a final de cuentas, ella también ansiaba esa cercanía, él tenia su boca pegada a su oreja y fue rodando por su cara hasta encontrar los labios de ella, no tuvo que hacer mucho esfuerzo Hermione ya había girado su rostro instintivamente para buscarlo. El beso fue avasallante, violento y rápido, cuando terminó, ella estaba jadeando debajo de él. El soltó una maldición en voz baja. Eran tan incompatibles como el agua y el aceite pero hacían fuego juntos, eso era una gran verdad, una difícil de resistir.

-No quiero hablar de esto ahora- respondió Draco con brusquedad- estoy furioso, haciendo un gran esfuerzo para controlarme, me traicionaste, me lo ocultaste deliberadamente, se que no me debes nada, pero después de lo que yo te he ofrecido, esperaba lo mismo de ti. Confianza. Mas que nunca debo reconocer que somos enemigos y estamos en distintos bandos. Solo uno puede prevalecer y seré yo.

-Suéltame- dijo ella, mientras sentía como las manos de él se hundía en su cintura, clavando los dedos en su carne con fuerza desmedida- me haces daño.

-Quiero hacerte daño y también quiero hacerte mía- dijo Draco mordiendo levemente su boca para luego tomar una distancia prudencial alejado de su labios, Hermione clavaba sus ojos castaños en él- y puesto que no puedo ponerme de acuerdo en cuanto a ninguno de los dos deseos y tú no estas en condiciones físicas de afrontar ni lo uno ni lo otro, sugiero que te relajes y disfrutes mi compañía mientras puedas. En silencio.

-¿Vas a quedarte aquí toda la noche?- dijo ella- ¿conmigo? Estás loco.

-Si y me estoy maldiciendo cada minuto por sucumbir a esto, pero no te imagines cosas, estoy tan molesto contigo que la posibilidad de tomarte esta noche está fuera de discusión, ni siquiera por la fuerza, así que no te hagas esperanzas. Lamento decepcionarte- dijo Draco con prepotencia. Hermione bufo.

-Estas muy seguro de ti mismo, tienes un ego muy grande Draco- dijo ella.

-Y un pene bastante grande también si a eso vamos, y creo que tanto lo uno como lo otro te gustan mucho- dijo él contra su oído- estoy plenamente convencido de que te encanta se aplastada por mi ego y penetrada por mi…..

-Idiota- lo interrumpió Hermione mientras sentía sus mejillas ardiendo. Draco la sujetó más a él y paso la punta de la lengua por su mejilla, en una caricia soez y tentadora.

- Ah , otra cosa, el tercer artefacto esta activado- Draco lo dijo con una tranquilidad pasmosa, como si estuviese hablando del tiempo. Pero Hermione sabía que por la expresión de su cara, no era ninguna minucia para él lo que estaba confesando.

-¿Te atreviste? Oh por dios, que estúpida soy, claro que lo hiciste. Malfoy Teníamos un trato, lo haríamos al mismo tiempo, el artefacto lo ganaría el mejor en una pelea justa…..era como una especie de juicio sobrenatural..eres un mald….-ella empezó a protestar Draco le tapó la boca con una mano, ella forcejeo un rato y él la apretó mas a su cuerpo. La diáfana tela de la camisola de Hermione contrastaba con el grueso tejido de las vestiduras de Draco, pero el calor de sus cuerpos juntos era claramente perceptible a través de la ropa. Hermione dejó de moverse luego de un rato, pero Draco no quitó su mano de su boca, la tenia bien sujeta, su brazo aprisionando los suyos, sus piernas atrapando las de ella. Solo esperaba que no estuviesen haciendo mucho ruido, porque si bien había encantado la habitación si ella gritaba romperían el hechizo.

-Claro, claro, algo así como que gane el mejor, típico de ti, una Gryffindor de cabo a rabo, pero yo no soy tan honorable como crees…. soy un maldito canalla-ella frunció el ceño y Draco volvió al ataque- ¿Y que? Después de lo que has hecho se me evaporo el romanticismo contigo nena. Digamos que vi la oportunidad y no me pude resistir. Ni una palabra mas Hermione- dijo secamente- ni una sola palabra. Tú me mentiste y yo me aproveché de que estas herida y tomé la delantera, estamos tablas….por ahora. No voy a secuestrarte, se me hace bastante difícil sacarte de aquí en tus condiciones de salud y te están vigilando, pero debería hacerlo, arriesgarme y encerrarte bajo siete llaves, entonces seriamos solo yo y Theodore Nott. Nadie sabe que ya has despertado, así que planéate un buen cuento a menos que quieras a tu Harry involucrado en esto. Si embargo te lo dejo a tu libre elección. Me he rendido hace tiempo a ti y tomé una decisión que de seguro te va a gustar. Hermione, haz lo que te de la gana, pero yo activo los artefactos contigo en medio o sin ti. Mientras tanto, haz el favor de dormirte.

-Ya he dormido demasiado para mi gusto. ¿Por qué demonios estas aquí?- preguntó ella con la voz amortiguada por la mano de Draco. Le mordió un dedo y él retiró la mano, soltando otra maldición.

-Maldita sea mujer, vas a arrancarme un dedo- masculló él.

-Te arrancaré otras partes mas importantes de tu cuerpo si no me dices que rayos viniese hacer aquí puesto que lo tienes todo tan bien planeado- exclamó ella.

-Suena tentador que utilices la boca para tal fin, pero no- dijo Draco- no estoy de humor hoy para eso.

-Eres imposible- contestó ella desafiándolo- no te imagines cosas Malfoy, te aseguro que a diferencia de la ultima vez, no te va a gustar.¿Que diablos viniste a hacer aquí?

-Dormida es la única forma que no me provocas problemas- dijo él- tengo varias noches vigilándote.

-¿Tú estabas aquí?- dijo ella, algo de su molestia por lo del artefacto se disipó, que mas daba, quedaban dos y le aguardaban bastantes situaciones incomodas. Quizás no era mala idea disfrutar de ese extraño momento a solas. Quizás de pronto jamás volverían a hablarse y de alguna forma, anticipar ese hecho le dolía- ¿Eras tú?

-Como lo sabes, estabas inconsciente.

-Te vi- dijo ella- pero pensé que era un sueño.

-No solo he venido por ti- contesto Draco huraño-. Tenía la esperanza de que él apareciese pero veo que como siempre no le importas para nada- dijo Draco con toda la intención de herirla y lo logró. Pero era la verdad, había ido a vigilar su estado y al mismo tiempo ver si Nott reaparecía para hacerle frente de nuevo, ya tenia en su poder el arma que lo acabaría y expulsaría de su mundo para siempre- Y si fue un sueño. Uno del que ya despertamos ambos- sus palabras eran amargas-tomate esta noche como nuestra primera y única noche en paz. Maldita sea Hermione, estaba dispuesto a cualquier cosa por ti, pero ahora……no se……..no puedo perdonarte. Mejor duérmete.

-Eres despreciable- dijo ella- y un tonto.

-Como siempre, tienes la razón- dijo él con amargura- Odio y amo. Por qué hago esto, quizá te preguntes. No lo sé, pero así me siento y sufro.

-¿Me estas recitando a Catulo?- preguntó ella.

-Recuerda estas palabras Hermione. Porque es exactamente lo que hay entre tú y yo. Amor y odio.

-¿Esto es una despedida?- la voz de ella tembló. Sabia que era lo mejor, ella misma lo había propuesto, era razonable. Estaban a años luz uno del otro. Todo estaba sobre el tapete, Nott era una punto irreconciliable entre ellos aunque no solo hubiesen rascado la superficie de ese tema. Hermione necesitaba a Theo para destruir los Artefactos Infernales, era su mejor guía para ello y además, ya él había pagado, había sido ajusticiado, no permitiría por esa misma justicia que nada lo tocase, su espíritu necesitaba esa oportunidad divina, la de la redención, ella pensaba que podría lograrlo terminando su obra inconclusa. Draco Malfoy iba a ser todo lo posible por activar los artefactos y si podía destruir a Theo Nott en el ínterin lo haría, quitándole esa oportunidad preciosa de poner cada cosa de nuevo en su lugar. Ella cerró los ojos, jamás iban a tener un punto en común, nunca. .

-De alguna forma lo es, por eso no quiero hablar nada importante ahora. Solo quiero disfrutar el momento. Ven a mi - dijo Draco girándola para tenerla frente a frente, jaló su cuerpo hacia el suyo, estos se amoldaban perfectamente como su hubiesen sido diseñados para que encajasen, saber que seguramente estaban hechos uno para el otro solo consiguió frustrarlo mas - ven aquí, acércate. Después de hoy pelearemos o discutiremos a muerte si eso quieres, todavía tenemos mucho por decirnos y no será agradable, pero no esta noche, te lo pido.

Draco estiró su mano acariciando su brazo hasta llegar hasta la mano de ella, con su dedo índice la acaricio lentamente, dibujando formas circulares, para luego estrecharla entre la suya con fuerza, súbitamente la levantó en vilo para contemplarla, Hermione lo miraba absorta, él parecía fascinado contemplando sus manos unidas, entrelazó sus dedos con los de ella y luego la miró con ardor, el corazón de Hermione amenazó con detenerse por completo. Deseo en su más puro estado….y también algo más grande y sublime, sin palabras, se lo estaba ofreciendo con su mirada.

-Vete- dijo ella temblando- esto no nos hace bien a ninguno de los dos.

-Merece la pena la tortura-dijo él brindándole una de sus miradas mas intensas y arrebatadoras - y sin duda ambos debemos castigarnos por haber sido tan imbéciles y dejar que nos sucediese esto. Calla por las buenas o por las malas Hermione y duérmete. Estas herida por si lo olvidaste.

Ella entonces apoyó su cabeza en su pecho y Draco hundió su nariz en sus cabellos, suspirando sonoramente. Hermione cerró los ojos y se guindó de su cuello, él acaricio su espalda con suavidad. Luego de un rato fingieron dormir pero no lo hicieron, ambos estaban demasiados conscientes de la presencia del otro, además él seguro que no lo haría, estaba de incógnito en una habitación del hospital, vigilada por aurores. Por unas escasas horas, en silencio, a pesar de saber que todo estaba en contra y que ninguno de los dos iba a retroceder, apartaron la traición, las desavenencias, el odio y disfrutaron en silencio uno del otro. Ni siquiera tuvieron sexo, tampoco volvieron a besarse, ninguno de los dos quería añadir mas fuego y dolor a esa separación, sabían que no había esperazas para lo que sentían y no habría marcha atrás, pero por una noche trataron de olvidar quienes eran y las promesas y juramentos a otras personas que arrastraban tras de si.

0o0

Dejen Reviews.

El tercer artefacto está ubicado en el Tepuy Kukenan, en la Grran Sabana, estado Bolivar Venezuela, en la formación geologica llamada Roraima, las montañas mas antiguas del mundo, esas que fueron la inspiración de H.G Wells para el Paraiso Perdido y S. Spielberg tambien se inspiró en ella para Jurassic Park, hay animales y vegetación del precambrico allí, ademas del bosque petrificado mas antiguo del mundo, aparentemente mas de doscientos millones de años, también Walt Disney situó su pelicula mas reciente UP allí, es un paisaje sobrenatural. El Salto Angel está ubicado en este lugar y es la catarata mas grande del mundo. El chaman menciona a la gran selva ( selva Amazonica) y el gran rio padre ( el Amazonas) como su hogar, por lo cual se deduce que era un indio Yanomani mas que Pemon. Nuestro Nott haciendole honor a su eclecticismo y el hecho de que siempre me lo he imaginado como un tipo que le gustan las aventuras.