Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola a todos, espero sinceramente que les guste este capitulo. No se si fue andar escuchando la canción "En cambio no" de Laura Pausini (por cierto recomiendo que la bajen y lean la primera parte del cap con la canción, por favor no dejen de hacerlo) lo que me desató la onda romántica, pero no pude evitarlo. Tengo que hacer una confesión, este fic está destrozando mis neuronas y no es por el asunto de los Artefactos, sino que me he encontrado que mis personajes son bastantes complejos, espero que los entiendan, puesto que trató de que ellos se expliquen por si solos. Estoy muy orgullosa de mi Draco en este fic, es lo que pensé y algo mas, declaro que me he enamorado del personaje y eso se va a notar en este capitulo, ah y por supuesto….mas misterio.
Los Artefactos Infernales
Titulo II El Mecanismo Terrenal
Capitulo 17 Deseos infernales.
En la penumbra un hombre y una mujer yacían echados en el colchón de una anodina cama de hospital. Con la firme intención de no discutir, no hablar, solo disfrutar uno del otro en silencio. Estaban tan cerca y a la vez tan lejos uno del otro. Una historia de amor imposible, eso es lo que eran. Draco de medio lado en la cama la observaba dormir, su suave respiración daba contra su rostro, estaba oscuro, sin embargo una lámpara sobre la cama con una luz azulada, iluminaba a contraluz sus facciones. Se distraía detallando sus pestañas rizadas adornando sus parpados, además de un montón de pecas sobre la nariz, que le daban un aspecto algo aniñado a su cara algo en lo que nunca había reparado anteriormente. No la tocaba, simplemente la contemplaba fascinado ante esos pequeños descubrimientos, cosas intrascendentales a los que no había tenido tiempo de acostumbrarse. Era esclavo de su vida, de su historia, de sus elecciones y estas de alguna forma siempre lo habían alejado de ella, haciéndola inalcanzable. Tenía horas así, solo velando su sueño, sufriendo en silencio la tormenta emocional que bullía dentro de él. Querer y no poder, esa era la absoluta verdad.
"Siento que tengo muchas cosas que decirte y al mismo tiempo….son como palabras vacías, sin sentido, lo único cierto es que existe un mundo interpuesto entre tú y yo, de alguna forma todo siempre nos ha separado, nuestra sangre, nuestra historia juntos, nuestros puntos de vista. No hay ninguna razón lógica para sentir algo, en toda loca historia lo menos que imagine era que iba a encontrarme contigo, no lo lamento, pero a veces me pregunto si lo mejor era que no hubiese sucedido, por ti, por mi y sobre todo por ella"
Draco dio un largo suspiro y cerró los ojos momentáneamente. Su corazón latía violentamente, estaba completamente frustrado. Renunciaba a ella, y parte de él se negaba con todas sus fuerzas.
"Uno de los dos esta equivocado Hermione y haremos todo lo posible por demostrárselo al otro. Esa es nuestra perdición….nosotros mismos. Un solo momento y un solo instante para el resto de nuestras vidas. No se lo que pasara entre tú y yo después, pero ahora, ahora solo quiero verte….respirarte….guardarte en mi memoria como la única cosa en la vida que se de seguro que no tendré jamás."
Abrió los ojos y se encontró directamente con la mirada de ella. Estuvieron por un momento contemplándose en silencio, no era una novedad esa noche, lo habían hecho por horas hasta que ella se durmió, rindiéndose al cansancio a pesar de batallar incansable contra este, pero el amanecer se acercaba y con eso terminaba su noche de paz. Hermione, mientras lo contemplaba, muda, sin palabras, sentía un dolor sordo en el pecho, él lograba generarle tantas sensaciones, tantos sentimientos hermosos como nadie jamás lo había hecho y a la vez era su mas acérrimo oponente. Si Theo Nott había sido una prisión para su corazón, ahora respiraba libertad con Draco Malfoy. ¿Cómo no estar confundida? ¿Cómo no maldecir al mundo porque de nuevo le era negada de alguna forma una oportunidad?
Ella se había convertido a fuerza de sufrir y decepcionarse en una escéptica, creía conocer el amor, creía saber dominarlo, debido a su terrible experiencia previa con Theodore Nott había aceptado que siempre arrastraría ese sentimiento como un lastre, incapaz de someterse a él sin traicionarse a si misma, buscó deshacerse de él, intentando amar a la fuerza a otro con resultados mas desastrosos aun, eso la había amargado de alguna forma y creía imposible una segunda oportunidad. Pero esta le llegó sin ni siquiera buscarlo, sin proponérselo, y sin estar muy consciente de ello, había sucedido, Draco Malfoy la había cautivado demostrándole como un hombre envuelto en la tragedia mas horrorosa, podía tener la fuerza de voluntad, la prestancia y la fortaleza para de nuevo entregar su corazón y eso de alguna manera le había devuelto a ella la esperanza, a pesar de que todavía en algún lugar de su mente, ella todavía se negaba a creer que era amor lo que sentía, ilógico, inexplicable, vivo, flamígero, desgarrador, intenso, apasionado e increíblemente sin culpas. Porque su mirada sobre ella, su piel contra la suya era simplemente electricidad, porque sus besos eran su ambrosia, porque estaba segura que no podría vivir si eso, no podría jamás respirar si no lo tenia cerca, porque esta vez no había culpabilidad empañándolo todo, tampoco se recriminaba a si misma sentir lo que sentía.
Hermione Granger tenia miedo porque de nuevo se hallaba indefensa, sin saber que hacer ni que decir, envuelta en un sentimiento que nacía y que se hacia cada vez mas fuerte. Se negaba con todas sus fuerzas a darle un nombre, porque su pragmatismo se lo impedía, porque no quería sucumbir a la debilidad de verse de nuevo inválida ante la fuerza de sus sentimientos, aunque sabia que no podría luchar ni un minuto mas contra eso. El significado de la palabra no dicha no se perdía ante esta circunstancia, más que un tabú se convertía en una utopia.
Pero no podía….no ahora. Y esa noche…era su última noche….su momento de demostrar de alguna forma que ella no era insensible a él, que la había conquistado, que había llenado ese hueco en su corazón. Y luego sucediese lo que sucediese, solo quedaría ese momento para alegrar su memoria.
Hermione levantó su mano y acaricio levemente su rostro, Draco no dejó un momento de observarla con atención. Ella tocó su cabeza y enredó juguetonamente sus dedos en sus cortos cabellos, levantó graciosamente algunos picos hasta despeinarlo completamente, él sintió su cabello revuelto y refunfuño.
-No hagas eso- dijo él.
-Siempre quise tocarlos, digo tus cabellos, me llaman la atención- dijo ella en voz baja a modo de disculpa- cuando eras mas chico y lo usabas largo, parecían seda dorada ¿Por qué te lo cortaste?
-Llevarlo largo hace que me parezca a Lucius- respondió él ya mas tranquilo, tratando de disfrutar de la extraña caricia, sin embargo su rostro permanecía inexpresivo. No estaba confundido en relación con lo que sentía, se había aclarado hacia tiempo, pero no le dejaba de molestar el hecho de que no tenia respiro. Una situación más difícil que la otra lo acorralaba, era como estar sometido a una prueba, como todo en su vida, de nuevo un constante examen a su estabilidad mental. Si, Snape tenía razón, era una locura, pero a la vez una dulce enajenación, haber ido otra vez a ella.
-Tú no eres Lucius Malfoy- dijo ella.
-Lo se- dijo él todavía sin tocarla, no se atrevía a acercarse mucho, estaba tratando de controlarse para no sucumbir a las ganas que tenia de hacerle el amor de nuevo, a pesar de la rabia, de la incomprensión, de todo- pero los primeros dieciséis años de mi vida mi único objetivo fue ser como él.
-¿Qué te hizo cambiar?- preguntó ella mientras retiraba su mano, él subió la sabana y la cubrió pudorosamente hasta los hombros. Ella vestía una dormilona de algodón liviano que no dejaba mucho a su imaginación, veía la curva de sus senos sugerentemente dibujada a través de la tela, invitándolo a hundir su cara entre estos.
-Sonara estúpido- dijo él ofreciéndole una amarga sonrisa- pero fuiste tú.
-Es un poco loco oírte decir eso- dijo ella- pero me halaga de alguna forma. Eras como mi admirador secreto y a la vez me insultabas. Eres bastante indescifrable Malfoy.
-Era solo un niño tonto Hermione- dijo él mirándolo serio, ella no pudo evitar que esos ojos grises tristes no tocaran su interior-pero cuando me fije en ti, mas allá de mi antipatía y mi confusión, valiente, decidida a defender tu derecho a la magia, segura de ti misma, sin que te importaran mis ofensas ni las de muchos otros llamándote sangre sucia cada vez que podíamos, dispuesta a luchar por lo que creías, te convertiste sin quererlo en una especie de heroína para mi.
-¿Una heroína?- preguntó ella, Draco asintió en silencio. Estaba molesto, no quería hablar mucho para no decir algunas cosas de las cuales de seguro se arrepentiría. Había estado por horas y días frenético en su casa, molesto y furioso, aguardando solo el momento de acudir a ella, amparado en la oscuridad de la noche, pero ahora, con ella allí, estaba mas calmado, detestaba sus mentiras, le dolía profundamente que le hubiese ocultado lo de Nott, pero se daba cuenta que gran parte de su rabia era porque temía por su seguridad. Por eso entre otras cosas había ido, todas y cada una de las noches anteriores, quería verla, asegurarse de que estaba físicamente bien, deseaba escuchar su voz y maldita sea, deseaba tocarla. Pero no quería meterse en profundo a analizar con ella todo aquello que los separaba, en parte por miedo y en parte también por orgullo.
El asunto Theo Nott era un trago difícil de digerir. Pero al mismo tiempo tenia tantas cosas para decir y tan poco tiempo, por lo que decidió hablar, quizás seria la ultima vez que lo harían en calma. Había tomado una decisión, la lógica, la practica, pero aun así, deseaba que lo entendiese, no quería perder lo poco que había logrado con ella. No estaba seguro de la intensidad de los sentimientos de Hermione hacia él, pero de alguna forma intuía que era algo diferente, quizás tan especial y único como lo que él sentía por ella, además, si de algo estaba seguro, si había algo que había aprendido con ella, era que era incapaz de fingir pasión, de fingir esa mirada intensa y arrebolada que le estaba dirigiendo, una mirada exclusivamente dirigida a él.
-Me parecías linda, me gustabas mucho aunque fueses un imposible para mí, luché contra eso con mediano éxito. En Hogwarts abundaban las chicas guapas, pero fue tu personalidad y tu actitud ante la vida, lo que me hizo reflexionar sobre la mía, sobre las consecuencias de lo que estaba haciendo. Tardé bastante no te creas, en el ínterin sucedieron muchas cosas, cuando me llegó el momento de formar una familia, me vi en la encrucijada de permitir que mis hijos fueran criados bajo el mismo modelo que yo, me di cuenta de toda la injusticia a mi alrededor y fue cuando tomé finalmente la decisión de traicionarlo todo, pero en el fondo estabas tú, aquella niña sangre sucia que era la mejor bruja que había conocido y para colmo de males, una chica hermosa con sentido de la justicia, me sedujiste, yo fui lo bastante tonto para siempre negármelo pero lo hiciste. Gracias a esas ideas locas robadas de ti, traicioné a Voldemort y a mi sangre, pero no me malinterpretes, soy un Malfoy, no iba a dejar que solo tú y los tuyos se quedaran con el crédito de la victoria-Hermione ahogó una carcajada- ¿Por qué estamos hablando de esto?
-Quiero conocerte- dijo ella en voz baja pegándose al cuerpo de él, Draco esta vez no quiso y no pudo reprimirse, la rodeo de nuevo con sus brazos. Se estremeció, se sentía tan adecuado, tan correcto, ni siquiera con su esposa había llegado a ese grado de complicidad. Era cierto, iba a ser demasiado difícil permanecer alejado de ella. Hermione siguió hablando en voz baja-siento que contigo me perdí de algo interesante y quiero remediarlo.
-Un poco tarde no crees- dijo él apoyando su barbilla en su cabeza. Le gustaba tenerla así, placidamente sometida a él, sin discusiones ni peleas-tenemos muchos años conociéndonos y creo que esta es una de las pocas veces que hablamos algo personal.
-Nunca es tarde- contestó ella, hundiendo la cara en su pecho y su nariz en sus ropas, respirando su aroma, disfrutándolo. Él olía a jabón. Se había dado cuenta que él era muy pulcro y que siempre olía a limpio, como un chico adolescente…..como huele la gente recién bañada. Nada de penetrantes olores, nada de desconcertantes aromas exóticos. Nada más varonil para ella que ese aroma a limpio y su propio olor natural. Aspiró profundamente, intentando grabar en su mente ese olor. El gesto le llamó la atención a Draco.
-¿Acaso apesto?- dijo él
-No es eso- contestó ella- me gusta tu olor.
-Es solo jabón- dijo él- si puedo evitarlo, no uso nada mas, soy alérgico a los olores fuertes.
-¿En serio? Me estas mintiendo Draco, en el colegio usabas otra cosa- dijo ella- uno olía el sándalo a quince metros de donde estabas.
-¿Te diste cuenta?- él alzó las cejas- bueno realmente dudo que nadie dejara de notarlo, me bañaba literalmente en perfume. Hacia todo el esfuerzo posible para dejar mi estela de distinción detrás de mí- contestó él sonriéndole de lado, su marca de fabrica, esa sensual, picara y a la vez desafiante sonrisa–y a las chicas le gustaba, pero de seguro nunca me viste moqueando en las esquinas o estornudando como un loco, eso lo ocultaba bien, nada menos aristocrático que un Malfoy con rinitis. Puro sacrificio para sostener una imagen. De grande solo uso perfume en ocasiones de vital importancia, de resto solo jabón hipoalergenico. Por supuesto una formula exclusiva preparada para mí.
-Siempre fuiste muy consciente de tu importancia ¿No es así?- dijo ella- ¿A que te huelo yo?
-Tú hueles a jazmín- dijo él luego pegó la nariz a su cabeza un instante, olfateándola ruidosamente a propósito, ella sonrió – a ver, de seguro logró adivinar, tu cabello huele a algo cítrico, mandarina quizás- ella asintió- y bueno, en otros lugares hueles como debería oler una mujer y eso me gusta, me pone frenético Es como un ataque de feromonas con el único objeto de enloquecerme.
-No quiero preguntarte a que huele una mujer-dijo ella- estoy segura de que cualquier cosa que me digas me escandalizaría.
-En realidad creo que después de pasar dos días seguidos en una cama contigo, metiendo mi nariz en cada parte de tu anatomía, ya sabes cuales, declaro que me gustan uno y cada uno de tus naturales aromas femeninos . Y no solo la nariz, si la memoria no me falla también fueron mi lengua, dedos y…mi espectacular y gran, debo aclarar enfáticamente, gran…gran….miembro masculino- dijo él, percibió complacido el estremecimiento de ella intentando contener una carcajada, con el pecho encogido se dio cuenta, de que estaban bromeando de la manera mas natural, ella aceptando de buen grado sus comentarios subidos de tono, si tan solo todo lo demás fuese igual de fácil, si solo pudiese solo bromear con ella y apartarlo todo en ese instante- Ah y me gustaron los sabores también. Tu olor y tu sabor confundíos con el mío.
-¡Ufff!- contestó, ella impresionada y estremecida por esas palabras, se ruborizó de inmediato como una chica inexperta. Un montón de imágenes acudieron a su cabeza. .Ella recordaba exactamente los momentos a los que hacia referencia él, sobre todo aquellos relacionados con el sentido del gusto.
-¿Ufff? Eso es todo, algo de mi esperaba un ¡WOW! por lo menos- respondió él- Ahora tengo que preguntarte ¿Te gusta mi sabor?
-Esto es una conversación un poco jalada de los cabellos ¿no crees?- preguntó ella, él no cedió y siguió mirando esperando que ella contestara, Hermione tragó grueso y dijo todavía bastante turbada- Si, me gusta tu sabor.
-Eso me imagine, puesto que le pusiste bastante empeño a eso de saborearme- ella iba a protestar pero él le puso un dedo en los labios para silenciarla, Hermione contuvo el aliento ante ese gesto, Draco continuó hablando.
- Tú y yo hemos empezado al revés – dijo él- pero somos Hermione Granger y Draco Malfoy, era lógico que sucediese de esa forma. Un cortejo normal común y corriente no hubiese servido para ninguno de los dos, nos gusta la emoción, la aventura, somos dos jodidos adictos a la adrenalina. Tenia que haber insultos, golpes, sangre y sexo de por medio para que funcionase. ¿No te asusta lo intensa que puedes llegar a ser? Sabes Hermione a veces me intimidas.
-Yo no soy intensa Draco…para nada en comparación contigo. Vives cada momento como si fuese el ultimo, siento que te encanta estar siempre en el filo del abismo ¿Funcionó? Digo el extravagante cortejo que tienes conmigo desde hace dos meses, entre maldiciones imperdonables y puñetazos- preguntó ella.
-Nunca dudes de mi poder de persuasión Granger- ella río de nuevo. Draco agregó pensativo- De alguna forma fue así, funcionó- dijo él-creo que si estoy aquí contigo, a las cuatro de la mañana, con un montón de aurores detrás de mi cabeza y furioso contigo todavía, es que funciono mi inusual cortejo en ambas direcciones. ¿Sabes que puedo pensar cualquier cosa de ti? Mentiste, me mentiste, me ocultaste la verdad, me enfrentas, estas confabulada con un hombre que odio ¿Cómo no dudar de ti?
-Guíate por tu instinto, ese nunca te ha fallado conmigo, has sabido leer mi interior como nadie y acertaste. Estas dolido y te comprendo, pero se que en el fondo no dudas de mi. Estas aquí conmigo y yo te he aceptado en mi cama. Está más claro que el agua.
-La tenemos difícil- dijo él- ¿no es así?
-Lo nuestro es un imposible- contestó ella, incorporándose de la cama, dejando que la sabana rodara exponiendo sus hombros desnudos, él se levanto también y se sentó frente a ella - lo sabes tan bien como yo, por eso estas aquí…despidiéndote. Sabes que no puedes ofrecerme nada y yo tampoco puedo hacerlo en esta circunstancia. Sabes que no debemos seguir escarbando dentro de nosotros, buscando las respuestas a esto que ha sucedido, dejando aflorar aquello que se opone a la dirección que hemos escogido.
"Es increíble como un sentimiento puede traicionar a otro dentro de ti mismo y hacerte estar en el cielo y en el infierno al mismo tiempo. Odiar y amar al mismo tiempo…con la misma intensidad. Eres mi veneno pero también eres mi medicina. Eres la que me miente, la que me oculta cosas, pero al mismo tiempo eres la única a la que quiero abrir mi alma…eres mi causa y eres mi consecuencia. Y aun cuando nunca me he comportado como un tonto enamorado con nadie, me veo haciendo el triste papel del héroe trágico contigo. Siento que te amo, se que estoy enamorado de ti, pero no hallo la manera de decírtelo Hermione si que suene como una mentira….porque en medio está también todo lo demás"
-Y yo estoy atado- dijo él tomándola por los hombros y obligándola a acostarse, se colocó encima de ella apoyándose con sus brazos extendidos y sus rodillas. Ambos sentían la cercanía de sus cuerpos como una condenación, no dejaban de mirarse a los ojos, una visión incandescente, pura pasión reprimida – Hermione, si otra hubiese sido mi historia, yo hubiese luchado hasta con las uñas por ti. Pero no fue así.
-Nunca estarías en paz conmigo Draco, ni yo contigo si traicionamos nuestras firmes convicciones. No se trata de sentir o no sentir, se trata de la responsabilidad de nuestras propias decisiones. No somos libres para abandonarnos a esto que sentimos. Y por otro lado, no somos los únicos que ocupan nuestros corazones. Tú y yo albergamos sentimientos por otras personas. No importan lo fuerte que sean o si son los correctos. Pero tenemos deudas de honor que pagar. Promesas y juramentos. Y cumpliremos.
-Tú lo entiendes….así que no tengo mas nada que decir. No me podré perdonar jamás si mueres, en el momento que mi mano se pose sobre ti para dañarte, en ese momento se que algo dentro de mi morirá, pero no veo la manera de evitarlo, nos perseguiremos, nos encontraremos y el maldito destino será el que decidirá. Y también se que me ganare tu odio cuando en el fondo deseo lo contrario. Pero ahora y aquí, te juro Hermione, a pesar de lo que siento, declaro ante ti mi firme propósito de terminar lo que he empezado.
-Y yo te juro, que hagas lo que hagas, no te odiare. Pero la verdad es que estamos uno contra el otro, no es punto para discutir. Tú no cedes, yo no puedo hacerlo.
Draco le dio un puñetazo al colchón, ella saltó un poco azorada. Luego él le acarició la cara por un fugaz instante.
-No me des esperanzas- dijo él implacable – no te atrevas. Aun hay mucha tela por cortar aquí. No prometas nada que no puedas cumplir si no estas segura.
-No te estoy ofreciendo nada pero no hablo en vano, solo te doy una razón para que no te odies a ti mismo, Draco, solo eso. Lanzaste tu desafío y lo recojo, no necesito que asumas la responsabilidad de algo que sin duda he buscado. No permitiré que te culpes si algo me sucede. Estamos enfrentados…..somos conscientes de las consecuencias…..yo no intentare mas nunca convencerte de que hagas otra cosa, si lo hago, seria faltarte el respeto, así lo he entendido y te agradezco que hayas decidido tener la misma consideración conmigo. Así como tú me prometes que harás todo lo posible…yo te prometo que me opondré con todas las fuerzas, pero al mismo tiempo de que intentare de que salgas ileso.
-Tú y yo no somos muy diferentes, pensamos con la cabeza y al mismo tiempo con el corazón, somos sinceros y calculadores, apasionados y lógicos. Extraña contradicción. En otras circunstancias, pudiésemos haber sido amigos cuando nos conocimos. Pero había demasiada intolerancia, fuimos victimas de una sociedad que se negaba a cambiar sus paradigmas. Es una lastima pensar en lo que pudo ser y no fue.
-Es cierto- dijo ella- pero no estoy hablando del pasado. Este es nuestro ahora, por duro que parezca.
Draco y Hermione cruzaron miradas de nuevo, acercaron sus rostros y sus labios se rozaron. De pronto Draco se levantó abruptamente de la cama. Ella bajó su rostro intentando reprimir sus incontenibles ganas de besarlo. Era una contradicción, terminaba con él y lo único que quería era de nuevo sentirlo dentro de ella.
-Nunca te olvidare- dijo él mientras acomodaba sus ropas y se anudaba la corbata, evitando su mirada para no flaquear- pero no puede ser.
-Estoy de acuerdo- dijo ella con voz trémula.
-Voy a destruir a Nott- dijo él caminando unos pasos hacia la cama- no se lo que sientes por él ni que piensas al respecto y no importa. Pero necesito que lo sepas, espero que no te pongas en medio.
-Estoy consciente de las consecuencias- contestó ella sin poder en ningún momento evitar contemplarlo.
-No- dijo él, el momento placido había pasado y lo sabia- soy yo quien está plenamente consciente que me muero de los celos solo de imaginarte a su lado. Me enfurece eso y todo lo que ya sabes.
-Se que es difícil confiar en mi- dijo ella- pero esta vez no voy a traicionarme a mi misma, eso es lo único seguro.
-Cuando todo esto termine, cuando logre mi objetivo y devuelva mi familia a la vida- dijo él- si ambos sobrevivimos, si todavía quieres y no llegas a odiarme con toda tu alma, estoy dispuesto a terminar lo que empezamos aquí.
Ella sintió su corazón palpitar con violencia con esa declaración. Estaba segura de que esas palabras marcarían su vida de alguna forma. Iba a replicar algo pero Draco agitó su varita y de nuevo lanzó sobre él el hechizo desilucionador.
Era inevitable, siempre terminaban en un punto muerto. Era mas las cosas que los separaban que los que los unían. El amor….otra vez sometido a funestas circunstancias. Ella tenia rabia…quería gritarle al mundo su inconformidad. Lo quería, lo deseaba, se sentía capaz de destrozar el mundo por lo que deseaba al igual que él. Era desesperante y asfixiante, también injusto ¿Por qué ellos? ¿Por qué ahora? Y lo peor de todo era que era correspondida totalmente por el objeto de su afecto. Quizás debió haber dicho lo que sentía, declarársele de alguna forma. Pero veía a través de sus ojos su turbulencia interior. Quizás era mejor dejarlo así, palabras no dichas en voz alta para expresar sentimientos que estaban claros. Era mejor imaginárselo que escucharlo. Las palabras son peligrosas….mas aun en la situación en que estaban. Y ella no dejaba de pensar en el otro vértice de ese inesperado triangulo, Theo Nott. No podía y no debía olvidar ese detalle. Theo Nott no era un factor que ella pudiese despreciar o echar de lado fácilmente por muchas razones.
Fue hasta la puerta, para abrirla y evitar que los aurores que la custodiaban se dieran cuenta de algo irregular, lo sintió caminando al lado de ella, perfectamente camuflageado por el hechizo. Iba a cubrirlo, despejarle la huida por insensato que pareciese, al parecer su trabajo de protección hacia él empezaba en ese momento. Quizás era mejor que los aurores lo atraparan, pero lo conocía, vería la manera de escabullirse quizás matando a alguien inocente escapándose, así que ni modo. Estaba segura de que Draco Malfoy no era de los que asesinaba gente sin razón, pero tampoco era cuestión de provocarlo.
-¿Desea algo Srta. Granger?- preguntó un hombre rubio sentado al lado de la puerta cuando la vio de pie ante el marco- que bueno que ya despertó.
-Me preguntaba cuando Harry vendrá a visitarme- explicó Hermione inocentemente, sin embargo no miraba al hombre, su vista la tenia fija en el pasillo donde sabia que Draco caminaba alejándose de ella.
-Está haciendo algunas investigaciones- contestó el hombre- pero ya que usted ha despertado probablemente venga hoy en la tarde, le avisare personalmente de su recuperación. Está segura que no quiere nada, puedo llamar a una de las enfermeras.
-Más tarde- contestó Hermione- aun son las cinco de la mañana y no quiero molestar a nadie, gracias de todas formas.
-Buen día Señora- dijo el auror y Hermione cerró la puerta. Estaba atrapada…en una jaula de oro….eso era lo que sucedía, Harry no solo la estaba protegiendo, la estaba encarcelando. ¡Maldita sea!. Y nada le aseguraba que Draco no fuese tras el cuarto artefacto. Y ella todavía estaba muy débil para seguirlo. Además el gran misterio ¿Dónde rayos estaba Theo?
Estando ya sola en su habitación, pegó su espalda a la puerta y rodó hasta quedar sentada en el suelo, se abrazó las rodillas con sus brazos y hundió la cara. Una lágrima solitaria rodó por su rostro. Ahora estaba más que segura…..estaba total, absoluta y perdidamente enamorada de Draco Malfoy. Por supuesto que eso la preocupaba, le dolía su alejamiento, era otro amor imposible que tocaba a su puerta, pero ese descubrimiento también la tenia feliz, inexplicablemente, después de tantos años, se sentía viva con el fuego que ardía dentro de su corazón. Y esta vez, sabia que era el sentimiento correcto, que era noble, desinteresado lo que estaba experimentando.
Draco salió a paso seguro de San Mungo, decidido a no mirar atrás, sabía a lo que había renunciado, pero también tenia la esperanza incierta de poder resolverlo algún día. Apretaba sus manos en puño, se sentía desolado, pero no estaba ya mas perdido, ahora tenia un horizonte al que dirigir sus esfuerzos y esperaba no fallar. Estaba haciendo lo correcto, dada la situación. Si quería verla sana y salva a pesar de todo el embrollo, tendría que ser muy cuidadoso y conservar la cabeza fría. Si se dejaba sumergir en su pasión y desasosiego, los dos podían perder incluso hasta la vida. Además todavía estaba el asunto de Theo Nott y ahora debía dirigir toda su atención hacia ese foco. Esa había sido su resolución, debía enfrentarse con sus fantasmas interiores y su destino, dejar correr la sangre y saciar su sed de venganza, traer de nuevo a Astoria y cumplir una promesa, hacer todas esas cosas para que estar en paz consigo mismo e ir libre a los brazos de Hermione Granger puesto que estaba decidido a no amarla con culpas y remordimientos, ni ella ni él lo merecían. Ella tenía la opción de elegir enfrentarlo y sabia que lo haría, no en vano había aprendido a conocerla, eso no seria de su agrado y lo sabia, pero haría el empeño de salvarla de su furia, la amenazó directamente, pero no veía otra forma, de alguna manera tenia que intimidarla. Pero a pesar de sus palabras, ella viviría porque él pondría todo el empeño en eso.
Astoria y yo tendremos mucho de que hablar cuando regrese, si es que regresa, quizás romperé su corazón y el mío, pero aun cuando vuelva a la vida, no estoy dispuesto a vivir una mentira con ella….lo intentare contigo Hermione algún día…lo intentare. No he escuchado de tus labios la palabra te amo pero tampoco lo contrario, así que a eso me aferro, el día en que ya no sientas nada por mi y me lo digas, el día en que no te estremezcas cuando te toco y no me mires haciéndome el amor con los ojos, ese día dejare de tener esperanzas..
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Llegó el mediodía y la luz entraba por la ventana, Hermione sentada en su cama intentaba comerse el almuerzo. Pero al mismo tiempo no dejaba de pensar. ¿Qué rayos estaba sucediendo? ¿Qué iba a hacer Draco?
La otra cosa que le preocupaba era Nott. ¿Dónde demonios estaba metido? Ah y sin dejar de lado el hecho de que el tercer artefacto infernal estaba activado.
Hermione masticó un pedazo de carne con desgana. Toda hambre se le había evaporado. Harry no había ido aun a interrogarla y se le hacia extraño, puesto que oficialmente había despertado hacia seis horas, de seguro que él ya lo sabría. Su alta médica estaba planificada para el día siguiente. El tiempo corría, antes de que Draco se enfrascase con el cuarto artefacto, ella debía estar más que preparada.
La puerta se abrió y una mujer vestida con la habitual tunica blanca de los sanadores hizo su aparición. Hermione solo la vio de reojo, otra medimago mas a confirmar que estaba en perfectas condiciones, toda la mañana habían desfilado al lado de su cama, después de todo, ella seguía siendo el héroe nacional, pero tanta atención la exasperaba. ¡Es que no habían mas pacientes en San Mungo! Apartó la bandeja de comida y levantó la mirada dispuesta a replicar otra vez que se sentía muy bien y que dejasen de molestarla. De pronto observó algo extraño. El cuerpo de la mujer empezó a modificarse ante sus propios ojos, Hermione rápidamente salto de la cama y tomó su varita que reposaba en la mesita de noche. Esa persona estaba mutando ¡Poción Multijugos! Los aurores que la custodiaban eran una partida de inútiles, Draco se les escabullía con un hechizo desilucionador y alguien iba a verla disfrazada.
La transformación continuó, Hermione no atacó de inmediato porque sentía más curiosidad que alarma.
Apuntó con la varita y la mujer hizo lo mismo. Hermione entonces reconoció esa figura alta, esbelta, con un hermoso cabello negro hasta la espada, impactantes facciones y unos ojos azules intensos.
-Parkinson- dijo ella en voz baja.
-Granger- susurró Pansy mirando alrededor con cautela- necesito que vengas conmigo inmediatamente.
-No entiendo- dijo Hermione cautelosa. Vio el rostro de la bruja, le asombró lo pálida que estaba y las grandes ojeras que circundaban su rostro.
-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Hermione-¿Qué haces aquí?
-Theo- dijo Pansy visiblemente azorada- es Theo Nott. Rápido vístete. Y échate encima un encantamiento desilucionador. Tenemos que salir de aquí.
-Explícate- Hermione no bajaba la varita-¿Qué sabes tú de Theo Nott?
-Todo lo que necesito saber- contestó Pansy- Y además me parece gracioso que seas precisamente tú quien me lo pregunta.
Pansy Parkinson fue uno de los mortifagos mas cercanos a Theo durante un tiempo, era una subordinado. Eso era de conocimiento público, ella misma había leído los informes del ministerio. A Hermione no le había parecido raro, ellos eran primos hermanos, que mejor manera que cubrirte la retaguardia que con la familia. Aunque Theo fuese cualquier cosa menos un sujeto que desbordara lealtad familiar y que jamás en la vida lo hubiese visto amistoso con Pansy en el colegio. Pero la guerra provoca uniones inesperadas.
-No me mires con esa cara de mosquita muerta Granger- dijo Pansy- Theo se apareció hace ocho días en mi casa. Y apareció es la palabra adecuada, porque tú y yo sabemos que esta bien muerto. Estaba preocupado porque tú no dabas señales de vida. El muy maldito se atrevió incluso a tener sentimiento de culpa, puesto que te había mandado a una misión peligrosa detrás de un jodido Artefacto Infernal. Pero claro….tú todavía estas loquita por él, era comprensible que fueses derechita al averno si él te lo pedía. ¿Cómo es posible que te engañes tanto Granger? Theo es un retorcido de mierda, no quiso, no quiere y no querrá jamás a nadie más que a si mismo.
-Yo se quien es Theo Nott mejor que tú Parkinson así que ahórrate el discurso- dijo secamente Hermione.
-Lo dudo- masculló Pansy pero no intentó profundizar mas el tema de quien conocía mejor a Theo Nott- así que por culpa de Theo ahora hay unos artefactos infernales por ahí esperando ser activados y destruir al mundo. Genial. Y el muy maldito ahora no puede hacer nada al respecto puesto que….
- ¿Te lo contó?- Hermione frunció al entrecejo alarmada- ¿ A ti? ¿A la peor cotilla que jamás hubiese pisado Hogwarts? Nott está loco. Voy a matarlo de nuevo con mis propias manos, era un secreto, uno bien peligroso
Pansy pasó del largo del insulto de Hermione y le sonrío fugazmente. Hermione detecto satisfacción en esa sonrisa.
-Tú y yo nos vamos a llevar mejor de lo que piensas Granger. Al parecer las dos queremos echarnos encima de Theo y desmembrarlo por imbécil. Pues créase o no me lo contó. Y no me juzgues duramente, es cierto que me encantan los chismes, pero hasta yo se cuando tengo que cerrar la boca. No me gusta nada ese asunto de los Artefactos Infernales.
-¿Por qué Nott fue hacia ti?- pregunto ella-¿Qué relación tienes con él?
-Es mi primo, estaba a sus ordenes cuando la guerra y ahora por los momentos- dijo Pansy haciendo una mueca- es mi jefe. No por gusto eh, pero le debo una grande.
-Dicen que se apareció aquí en San Mungo contigo y un niño- dijo Hermione.
-Mi hijo- contestó Pansy- le salvó la vida al niño.
-No confió en ti- dijo Hermione.
-Mira Granger- dijo Pansy- apunta bien la dirección de tu incredulidad. No soy yo de quien debes desconfiar precisamente. Juró por mi hijo que no te atacaré, más bien necesito de tu ayuda urgentemente, traté de todos los medios no acudir a ti, pero esto se me salió de las manos por completo. Ponte algo encima y salgamos de aquí.
El hijo de Pansy. Hermione decidió buscar sus ropas y se encerró en el baño para vestirse. Si mas lo recordaba ella tenia un niño ilegitimo y la identidad del padre era un misterio. En algún momento los rumores se hicieron presentes en el juicio contra Pansy Parkinson al final de la guerra, el fiscal de Wizegamont dedicó unos minutos en hacer algunas conjeturas. Existía gente asegurando que el padre de Maximilian Parkinson era hijo de Lucius Malfoy , algunos se atrevieron a sugerir los nombres de Rodolpus Lestrange, Severus Snape o incluso del mismo padre de Pansy. Hermione que dedicó solo una fracción de segundo en ese tema tan irrelevante, nunca supo que pensar y en realidad ¿Qué importaba quien era el padre del mocoso?
El padre de Pansy introdujo una demanda en el ministerio por difamación, le había molestado que la gente sugierese un incesto, pero además alegó que desconocía la identidad del padre del niño, pero que no importaba porque igual era su nieto y heredero, la gente se calmó, la mayoría pensaba que por muy desesperado que estuviese el viejo Robert por un heredero varón, no cometería tal atrocidad. Lucius Malfoy no podía defenderse porque estaba muerto, pero echando cálculos, jamás había podido ser el padre porque la data de muerte y la fecha de concepción del mocoso (que tenia cinco años) no coincidían y Snape haciendo uso de su sarcasmo, cuando le preguntaron en su juicio sobre el hecho, negó cualquier contacto de tipo carnal previo con la bruja, y fue bastante mordaz agregando que en todo caso si la dama en cuestión lo deseaba estaba a su total disposición puesto que él no negaba sus favores a mujeres tan hermosas como ella, comentario que suscitó bastantes carcajadas en el Wizegamort, aligerando su juicio y haciéndole ganar simpatías.
Pansy simplemente respondió que el padre del niño era un mago sangrelimpia americano casado, que por honor a la familia del hombre no quería involucrarlo en un escándalo y que era un asunto estrictamente personal, el fiscal no insistió, puesto que no quería convertir el juicio en una novela rosa barata Ella aceptó haber sido ayudante de Nott pero fue absuelta completamente por causa del niño. Theodore Nott en su juicio acepto que había amenazado con matar al niño si ella no obedecía órdenes. Todo estuvo muy claro, Pansy era inocente, además no se comprobaron muertes causadas directamente por su varita. Hermione estaba segura de que Pansy odiaba a Theo Nott como lo hacia todo el mundo.
Hermione salió del baño completamente vestida.
-No entiendo para que fue a buscarte- dio ella- y tampoco entiendo ¿Por qué lo ayudas si supuestamente ese tipo lo único que hizo fue amenazar a tu hijo de muerte? eso fue lo que dijiste en el Wizegamort
-A veces Granger- dijo Pansy- podemos torcer una verdad para nuestro beneficio. La razón de que yo ayudase a Theo Nott en la guerra decididamente es mi hijo, pero él jamás le pondría una mano encima para hacerle daño. Tienes razón lo detesto, pero por causas que no vienen al caso. Lo importante es que te necesito ya. Ha surgido un inconveniente.
-¿Qué es lo que sucede? – pregunto Hermione.
- No pierdas tiempo – respondió Pansy- esto esta bien jodido Granger, créeme la ultima persona con la que quiero trabajar eres tú. Pero esto ha superado mis fuerzas y mi habilidad. Necesito de tu cerebro para saber que demonios esta sucediendo.
-¿Por qué Theodore te buscaría a ti?- dijo Granger.
-Porque yo soy una Slayer y él necesitaba materializarse- Hermione abrió los ojos de pronto. La gente en el hospital decía que Draco Malfoy se había peleado con un sujeto que se hacia llamar Nott. Y no había conectado el punto de que en realidad era imposible que Theo pudiese golpear a alguien sin tener forma física.
-¿Una slayer?- Hermione no salía de su asombró- Los Slayers, están extintos, son magos legendarios.
-Por supuesto que yo sabia que tú sabrías lo que es un Slayer- dijo Pansy- Espero que no sueltes la lengua con el ministerio. Es mi secreto y te lo estoy develando porque no tengo remedio. Si hablas…..te mato….aunque tenga que vérmelas con Nott…si es que vuelve.
-Tranquila, no tengo necesidad, por ahora, de andar contando tus secretos Parkinson.
-Pansy- dijo Pansy- llámame Pansy. Creo que tú y yo pasáremos tiempo juntas Hermione.
-¿Tú intentaste materializarlo?- preguntó Hermione- Y se peleo con Draco, así que lo lograste, no se si asustarme mas de lo que estoy o verlo cientificamente. Bien, salvo a tu hijo, lo trajo hasta aquí porque estaba enfermo y tú lo premiaste otorgándole forma física. ¿Qué más sucedió? ¿Por qué dices que Theo se fue? No estoy segura que sea muy fácil desaparecerlo del mapa.
-No- dijo ella- más bien lo ayudo en mi casa con un ataque de asma, pero ya estaba materializado.
-¿Y por que harías eso?- preguntó Hermione- ¿Te amenazó de nuevo?
-Gracias a mi queridísimo primo- dijo Pansy con rencor – y sus artefactos infernales, tengo toda una horda oscura persiguiéndome. Él nos advirtió justo a tiempo y de paso salvó a mi hijo, estoy en deuda con él, así que yo prometí ayudarlo de nuevo, por otro lado si destruyen los artefactos infernales, el Ejercito Negro volverá de donde sea que ha venido. Yo estoy en esto te guste o no.
-¿Ejercito Negro? ¿Qué son?- preguntó Hermione.
-Puedo morir en paz, jamás pensé que escucharía la palabra ¿Qué? De boca de la sabelotodo del colegio. Permíteme ilustrarte niña- Pansy entonces tomó un peine de su cartera y se lo dio a Hermione- Por dios no ofendas mi vista y acomódate ese nido de pájaros que tienes en la cabeza.
-Habla Parkinson- contestó Hermione tomando el cepillo en sus manos y dejándolo sobre la cama. No le pasó desapercibido que las manos de Pansy temblaban descontroladamente cuando le ofreció el cepillo. Estaba asustada, casi de muerte, a pesar de querer disimularlo con una actitud desafiante y desenfadada. ¿Qué rayos había sucedido con Theo?
- En algunas religiones los llaman los Ángeles Caídos- explicó Pansy- en realidad no se lo que son, solo que son los enemigos naturales de los slayer, nos han cazado como animales desde tiempos inmemoriales. Nos temen y nos odian, porque somos los únicos que pueden derrotarlos. Hace dos mil años, cuando existían muchos slayers en el mundo que les hicieran frente, el Ejercito Nergro decidió retirarse a otra dimensión espiritual puesto que nosotros estábamos ganando la guerra de Luz y Tinieblas, pero el tiempo ha pasado y los slayer estamos extinguidos. Solo existen dos en el mundo y yo soy una de ellas.
-¿El otro?- preguntó Hermione- ¿Dónde está?
-El otro slayer permanece oculto- dijo secamente Pansy- no tiene importancia en este caso. Lo cierto es que yo sola no voy a poder con ellos, así que me conviene que se destruyan los artefactos infernales. Esos aparatos levantan muertos y al parecer también atraen otras cosas.
-¡Diablos!- dijo Hermione preocupada- lo que faltaba.
- He ocultado de todo el mundo que soy una Slayer porque no me gusta que me utilicen. Sin embargo Theodore lo sabia, se dio cuenta cuando éramos chicos, pero se trancó la lengua, él sabe guardar un secreto cuando le conviene a mediano o largo plazo. Deberías saberlo, ambas somos las marionetas de Theo Nott. Créeme- dijo Pansy- preferiría estar comprando zapatos o muebles. Pero como ya sabes y experimentaste en carne propia, este asunto es de vida o muerte.
-Tú estas asustada- afirmó Hermione- ¿Dónde esta Theo? ¿Qué le sucedió?
-No se- respondió Pansy todavía con las manos temblando- no tengo ni puta idea y por eso he venido a buscarte. Dos días después de que te hirieran……..Theo …su espíritu …su alma en pena materializada o lo que sea que fuera…..dejó de serlo y se convirtió en otra cosa. Y te digo Granger, soy una slayer, una asesina de espíritus y demonios, estoy acostumbrada a ver cosas raras…..pero esto…..no está de seguro en mi catalogo del freak show. Eres la única que conozco que puede tener alguna idea de lo que es y también lo única persona al igual que yo que sabe que Theo Nott ha regresado. Necesito de tu ayuda.
-No somos las únicas- dijo Hermione.
-¿Quién?
-Si Theo te contó algo de la historia- dijo Hermione mientras se colocaba una gabardina encima- deberías saber que no somos los únicos en esto. Por lo visto no te contó todo. Tenemos enemigos, Draco Malfoy, Severus Snape y Bellatrix Lestrange quieren los Artefactos Infernales, pero por un motivo muy diferente al de nosotros.
-¡Rayos!- contestó Pansy y con desagrado se tomó algo de poción multijugo, empezando así su transformación- Yo sabia , lo sabia, nada que tenga que ver con Theo Nott y sus malditas maquinaciones es bueno para la salud física y mental de un ser humano. Ahora tenemos a Draco, a Sev y a la maldita loca psicópata detrás de nuestros huesos.
-¿Sev? ¿El profesor Snape? Lo llamas Sev.
-Sev es Sev. El profesor no es tan malo como crees- contestó Pansy- solo es un hombre bastante complicado, a mi me gustan los tipos complejos, intimidantes, con pasado turbio y escalofriantes, no lo puedo evitar, entre mas peligroso mas me atraen, pero Sev es otra cosa, sin duda, él es de una liga superior, no te imagines cosa, solo fue un compañero de armas y una especie de amigo. ¡Diablos! Esa puta me tiene ganas desde hace tiempo.
-¿Qué le hiciste a Bellatrix Lestrange?
-Una travesura hace tres años- dijo Pansy arreglándose la tunica de medimago, ya convertida en una mujer de cuarenta años y cabello rubio gracias a la poción multijugos-Bellatrix me pescó en una actitud bien comprometida con su esposo.
-¿Te gustaba Lestrange?- preguntó Hermione azorada- ¿Te acostaste con él?
-¡Estas loca! No claro que no, no soy una regalada, no me acuesto con nadie si no siento algo por esa persona - dijo Pansy- intentaba sonsacarle información que necesitábamos mi padre y yo, algo que ver con una cámara en Gringotts, me puse un poco cariñosa y el tipo era de manos inquietas. Por otro lado menos mal que ella interrumpió la velada, me estaba muriendo del asco, pero como buena slytherin puse mi mejor cara de zorra. Granger, Dios te dio inteligencia y a mi un buen par de tetas, se hace lo que se puede.
-Estas más jodida que yo- le dijo Hermione tratando de reprimir una sonrisa, no había tratado nunca a Pansy, pero por lo que iba descubriendo, era una chica con una personalidad bastante inusual. Otro slytherin fuera de lo común…como Draco…una superviviente nata. Y como era de esperarse, también le caía en gracia.
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