Disclamer: personajes de JK. Rowling.

Hola a todas, disculpen la tardanza, pero mi posgrado no me deja en paz, ya empezé mi segundo y ultimo año, así que espero que bueno, sea mejor que el anterior. Los mayas predicen el fin del mundo en el 2012, pero en Venezuela nos adelantamos dos años, para enumerar: 1) Seguimos sufriendo la dictadura de aquel-quien-no-debe ser nombrado, no tengo que decirles quien es, todos ustedes lo saben 2) Devaluaron la moneda el 100% con el consiguiente disparo de la inflación, que antes del Viernes Rojo, era la mas alta de Latinoamerica 3) La corrupción de estos 10 años metidos en la "revolución bonita" dejo el sistema eléctrico del país en la ruina, por lo que ahora nos racionan la luz dos horas diarias, esto en un país con una de las rentas petroleras mas altas del mundo, por supuesto le echaron la culpa al fenómeno del Niño, que acabó, por cierto, en el 2007. ¿Dónde esta el dinero? Un misterio, en un país donde las libertades personales están limitadas y los medios de comunicación tienen un bozal gubernamental, nada se sabe con certeza lo que sucede, gracias a Dios no se han metido con Internet, porque de seguro, yo no podría estar escribiéndoles esto. Disculpen la política, pero es que la situación en estos momentos en Venezuela es insólita y alarmante. Me apuré en actualizar antes de quedarme a oscuras, literalmente

Por otro lado, me sumo a la campaña "Ayudemos a Haití". Hagan como yo, anímense, reúne a tus vecinos, junten comida no perecedera, agua potable (olvídense de ropa y calzado que NO es lo urgente) y llévenla a la delegación de la Cruz Roja más cercana a sus casa o si pueden, donen dinero a organizaciones (ONG) tales como: Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja y Media Luna Internacional o la UNICEF, en donde estoy segura que la ayuda monetaria llegará a su destino. Se que todos han visto las imágenes por TV, ese país ha quedado sin ninguna estructura funcionando, sin policía, sin hospitales y prácticamente sin gobierno, la gente se está muriendo de hambre y desidia, ya saben, hoy por ti, mañana por mi, sé que el pueblo de Haití quedara eternamente agradecido con tantos gestos de solidaridad y buena voluntad. XD, ¡Que manera de comenzar el año! Mis amigos hacen chistes y me dicen "PROSPERO AÑO NUEVO 2011 PORQUE ESTE EMPEZO COMO LA MIERDA".

Ahora si, entramos en materia, no se si les gustará este capitulo, pero la idea del fic surgió precisamente de algunas escenas a continuación. Banda sonora a cargo de Linkin Park (los que me conocen ya saben lo que se avecina, ASI QUE AGARRARSE DE LA SILLA) en orden pues: Figure 09, Papercut y Lying from you. Ah y el primer párrafo es de Psycho de Puddle of Mudd.

Los Artefactos Infernales

Titulo III El Mecanismo Celestial

Capitulo 23 Psycho

Maybe i'm the one

maybe i'm the one

who is...

the psychophrenic psycho...

maybe i'm the one

maybe i'm the one

who is

the psychophrenic psycho……

Difícil es juzgar a una persona por su mentalidad, precario para algunos determinar en que lugar de esa alma habitan el bien y el mal , imposible de toda forma adivinar o conjeturar lo que esconde el cerebro de Theo Nott, cuales son o fueron sus motivaciones, que es aquello que lo mueve y lo mantiene en la vía recta de aquello que se ha propuesto, lo cierto es que los caminos de la mente son tortuosos y difíciles, algunas veces intransitables….y la de Theo Nott es un verdadero laberinto lleno de obstáculos, aquellos que él mismo ha colocado para bloquearlo todo.

Nadie sabe si es locura o simplemente es que él tiene la razón, lo cierto es que rara veces se equivoca y cuando lo hace, resulta un verdadero desastre. Pero debemos estar de acuerdo en un punto álgido, la enajenación de Nott no es sino un signo de su genialidad, tristemente la verdad desnuda nos abofetea el rostro y es que ciertamente, una mente privilegiada puede trasgredir el límite de la razón.

Su capacidad de preescencia era y aun es asombrosa, nunca adivina ninguna situación por azar o por magia, sus aciertos son producto de una lógica aplastante, de una inteligencia nada común y por supuesto, de su dosis de locura ¿Qué seria de Theo Nott sino existiese su desvarío mental? Sin duda, esa es una pregunta difícil de responder, pero de seguro, primero no estaríamos en esta historia pendientes del destino de Los Artefactos Infernales y por supuesto, Theo no seria un hombre tan interesante ni tan siniestro.

Theo Nott no se miente a si mismo, cometía homicidio porque le gustaba matar, lo disfrutaba, lo disfruta todavía, él es un asesino innato, le corre en las venas, esta grabado en fuego en su cuerpo, es difícil ser quien es pero siempre lo aceptó. Controla a duras penas su violencia interior manipulando lo que siente y a absolutamente todo a su alrededor. No amaba a nadie o por lo menos intentó no amar profundamente, porque le disgustaba sentirse débil, así de simple. Lo ideal para Nott siempre fue su amor platónico con Hermione Granger, porque de todas formas él no se negó que era un ser humano, que era imposible dejar de sentir del todo, porque aunque lo desease y a veces lo pareciese, nunca pudo convertirse en una maquina. Theo amó, deseó, añoró, aunque solapadamente y por las malas, si a eso vamos también odió, pero es de sus emociones positivas de lo que estamos hablando, su amor era seguro porque no tenia que ofrecerle mucho a ella, a final de cuentas, Hermione siempre lo rechazó y él siempre estuvo seguro de que nunca concretarlo fue la mejor decisión. Su amor era egoísta, porque puso por encima sus aspiraciones a los sentimientos de Hermione y pudo dejarla de lado cuando le convino hacerlo. También era un amor de alguna forma platónico porque nunca llegó a hacerle el amor. No así la pasión desbordante e insensata que siente y siempre sintió por Pansy Parkinson, porque allí su lógica y razón entran en conflicto con su locura. Nott no es tonto, allí radica precisamente el peligro, pero lo prohibido siempre tienta…y en los actuales momentos ejerce una atracción irresistible para él. Nunca perder el control….esa es su meta. Es un alma y un corazón intentando desesperadamente convertirse en metal.

Toda su vida lo intentó, ser diferente, especial, poderoso, invulnerable, trató de alejar su humanidad de si mismo, pero en el ínterin se dio cuenta que no podía evitar sentir y amar, con esfuerzo lo apartó, puesto que no servia a sus intereses, porque era la piedra que se le atravesaba en el camino, pero no lo hizo con rabia ni tampoco con violencia quizás con algo de nostalgia, pero seguramente con nada de tristeza. Solo dejó dentro de su corazón aquellos sentimientos que no le molestaban, que no lo entorpecían. Guardó en su recuerdo, cada palabra y cada caricia de Hermione Granger, ella siempre estuvo allí, sobrevivió a toda su hecatombe emocional cuando mas nada pudo hacerlo. Entre las telarañas de emociones que ella le provocaba, sobresalían el cariño y el agradecimiento. Ella siempre seria diferente para él, durante mucho tiempo fue su única amiga y su único amor.

Creyó ser invulnerable y también insensible, colocó cada cosa en su lugar, incluso se dio el lujo, en un gesto magnánimo incomprensible para cualquiera que no fuese Theo Nott, de dejársela a otro hombre, después de todo, quizás Ron Weasley fuese capaz de darle lo que él nunca pudo. Pero luego la vida lo castigó, ofreciéndole en bandeja de plata otra oportunidad, otorgándole la gracia de ver como su simiente creaba un ser humano, en ese momento sus defensas autoimpuestas cayeron de nuevo y en un momento de debilidad, se dejó absorber por una nueva sensación, diferente y sobrecogedora, que tambaleó todos sus dogmas al ver por primera vez ese niño que era de él , su hijo, su carne y su sangre…..el hijo de ella, de aquella mujer quien había logrado hacer palpitar su corazón en un ínfimo segundo cuando menos se lo esperaba. Pudo haberlo hecho, rearmar su vida, utilizar su implacable lógica para hacerlo comprensible, establecer prioridades, aceptar el amor de Hermione como algo del pasado, tratar de vivir lo que la vida le ofrecía con Pansy, con su hijo, construir un futuro, arriesgarse a amar a alguien, a intentarlo, el primer ladrillo estaba colocado, ambos se gustaban, tenían un hijo….pudo haber sido tan fácil, solo tuvo que tomar una decisión….pero no lo hizo, lo dejó pasar.

El rumbo de Theo Nott había sido impuesto y concretado hacia muchos años atrás, no fue solo que él decidió en una noche de insomnio ser malo o bueno, para nada, fue un proceso lento y concienzudo, su sentido de la lógica fue su mejor amigo y su peor enemigo. Aunque todos pensasen que era un poco mas que un animal salvaje, Theo tenia un concepto muy alto de si mismo, se autodenominaba un Restaurador cuando otros lo llamaban El Maldecido, si su objetivo llegaba a cumplirse, él decidiría el destino de todos y lo haría con clemencia y justicia, su meta era convertirse el mas poderoso de los poderosos, por supuesto, luego de deshacerse de Lord Voldemort, que simplemente era su instrumento. Pero como siempre pasa con aquellos que deciden enfrascarse en luchas utópicas, cuyas ideas son extravagantes para los demás y que sufren de delirios de grandeza, el método fue el equivocado, el motivo no era justo y su conducta estuvo fuera de todo orden y comprensión. Sus enemigos lo llamaron loco y asesino, demasiado tarde él se dio cuenta de que eso era en lo que se había convertido, en una bestia demente y homicida.

Mucho antes de comprender las verdaderas dimensiones del desastre que había provocado, Theo lo analizó y diseccionó, se percató que no había marcha atrás, había renunciado a Hermione por poder …haría lo mismo con Pansy y Max, pero en esta ocasión lo haría porque era lo sensato, entonces los alejó convencido de que estaba haciendo lo correcto, en primer lugar, ese niño era un accidente, jamás debió haber nacido, corría peligro por llevar su sangre y en segundo lugar, ella…Pansy… ¿Quién le aseguraba que ella sentía lo mismo por él? Había visto el resentimiento en su cara, observado los insultos tratando de salir de sus labios al verse obligada a permanecer junto a él como su ayudante, alejándola del niño en sus primeros años de vida, sintió el desprecio de Pansy como una daga en su pecho y eso fue suficiente para él. Ella nunca entendió que tenerla cerca durante la guerra simplemente fue su manera de protegerla, consigo a su lado, nada la dañó, tampoco a Maximilian. Pero Theo Nott no era precisamente el hombre a quien le gustaba ofrecer explicaciones de sus acciones, ni a Hermione ni a Pansy ni a nadie, quizás si hubiese sido un poco mas abierto, mas conciliador, ninguna de las dos lo hubiesen odiado y temido como lo hicieron, pero no iba a cambiar su posición por nada del mundo, no iba a distraerse de su objetivo escarbando dentro de su corazón, no iba a formar una familia porque entonces dejaría descubierto su lado débil y seria carne de cañón para sus enemigos. Simplemente no era posible, el tren Parkinson llegó, partió y él nunca se atrevió a montarse. Y lo más importante, por ultimo, no sucumbiría a la tentación de ser feliz, porque los malditos bastardos como él, aquellos que hacen del egoísmo más insensato su forma de vida, no tienen derecho a ser felices.

Theo Nott fue un compendido de oportunidades perdidas, el niño que nunca supo superar el resentimiento hacia la vida que le toco vivir, el chico que quería ser invencible, el joven que no le dio ninguna oportunidad al amor, el hombre que vivió cuando no tenia mas nada porque vivir, cuando había perdido todo, a Hermione, a Max y sobre todo a Pansy, quien fue su ultima oportunidad, solo su fortaleza y su empeño no le permitieron flaquear, tenia un objetivo e iba a llegar a él como fuese. La curiosidad era grande, las ansias de poder también, los artefactos infernales ejercieron su maligna influencia sobre él, era el trabajo de una vida, su trabajo, su misión y la gloria lo esperaba o eso era lo que Theo Nott pensaba, cualquier sacrificio valdría la pena, estaba fascinado y seducido por el lado oscuro. Tarde se dio cuenta de lo que equivocado que estaba y cuando quiso arreglar todo, era imposible hacerlo. Jugó con su destino y con los de todos en su mundo y perdió, como suele suceder en estos casos, la dimensión del desastre que se avecinaba era de proporciones cataclísmicas, algún reducto de bondad en su consciencia lo hicieron reflexionar, por eso fue a Malfoy Manor, por eso se dejó atrapar por los aurores, por eso dejó un diario , por eso había escogido a Hermione, ella tenia el poder y la fuerza necesarios para destruir lo que él con tanto esfuerzo había creado y lo tuvo que hacer así, porque su tiempo se contaba en horas. Y fue una verdadera tragedia, porque sobre todas las cosas, Theo odiaba perder.

Pero el destino le jodió hasta el derecho a morir. Ahora estaba, en cuerpo y alma de nuevo en el mundo, sometido a la desgracia de estar, sentir y no ser. Porque él no era humano, eso era lo único que sabia con seguridad. De todo lo demás, empezando por sus sentimientos hacia Pansy Parkinson, no tenía la más puta idea.

Ahora caminaba junto a ella, en silencio, la observaba de reojo, intentando ordenar sus ideas en su cabeza, luego de ese beso que los había tomado a ambos por sorpresa debido a su intensidad, ninguno mencionó el tema, porque ¿Qué rayos iban a decirse? Como dicen los entendidos, mucha agua había corrido por el río desde aquellos primeros días, cuando Max todavía era un bebé. Quizás desde el punto de vista de Theo no había nada que decir que sonase medianamente creíble o razonable, pero Pansy ardía de indignación, se odiaba a si misma por haber sido tan débil y haber sucumbido tan rápido.

¿Qué demonios se creía él que era? ¿Con que derecho la salvaba, la besaba y decidía preocuparse por ella? ¿Por qué esas turbadoras palabras?

Pansy hacia tiempo que había aceptado que Nott no sentía nada por ella, quizás algún tipo de cariño fraternal entre primos, pero mas nada y ahora resulta que él, en medio de una velada declaración que sonó como un patético intento de disculpa, afirmaba que ella lo hacia perder la cabeza, corrección, que siempre le había hecho perder la cabeza. ¿Y en donde coño Theo dejó sus proclamas de amor a Hermione Granger? Pansy bufó mientras caminaba, era increíble lo que hacían los hombres con tal de tener un poco de sexo, hablar de mas y de paso, sin ningún sentido. ¿A estas alturas de la vida Theo Nott vas a decirme que yo te gustaba? ¿Después de todo lo que ha pasado entre tú y yo? Increíble…. Más increíble aun resultaba que un hombre muerto caminando como Theo quisiese darse un revolcón…con ella. Insólito que ella estuviese pensando que quería también darse un revolcón….para ser precisos…con él.

El frío azotaba su rostro, sus cabellos se revolvían debido al viento ocultando sus ojos, de pronto la ventisca se había reiniciado. Su paso al andar era lento y seguro, afortunado aquel que sabe que casi nada o nadie puede dañarlo. Dentro de su cabeza, su cerebro hervía en actividad, analizando, conjeturando, visualizando. Apartó de su mente todo el enredo amoroso y se dedicó a la prioridad, debía ayudar a Potter, debía deshacerse de Bella y sobre todo debía destruir a los Artefactos infernales, en consecuencia, en algún momento tendría que encargarse de Malfoy, aunque fuese con Hermione de por medio. Su imponente humanidad se desplazaba con soltura en medio del blanco de la nieve, de noche, en el campo, las dos figuras que caminaban destacaban a la luz de la luna. Un hombre, una mujer, una espada…y el peligro acechando.

El recorrido en el descampado cubierto de nieve no duró mucho, los gritos enseguida les señalaron que habían llegado a destino.

Harry Potter había logrado esquivar un crucio de Bellatrix Lestrange y ella gritó de pura frustración al darse cuenta que había errado la maldición. Mientras tanto McNair se incorporaba del suelo y caminaba hacia el duelo que se planteaba desigual.

-Desearas nunca haber nacido Potter-dijo la bruja con desprecio mientras lanzaba una mirada a McNair quien se acercaba con cautela.

Harry trataba de mirar a todos lados, atento y alerta, percibía al mortifago detrás de él, pero en ese momento sabia que no debía descuidarse, un paso en falso y Bellatrix lo mataría.

Walden McNair sonrío malévolamente, dejando ver una hilera de dientes amarillentos, esgrimió su varita para lanzar cobardemente el ataque por la espalda. Theo lo vio y corrió hacia él blandiendo la espada, pero Pansy fue mas rápida, con un movimiento de varita, le lanzó un avada a McNair, dejándolo fuera de combate.

Theo entonces dejó de correr y miró hacia atrás, Pansy estaba de pie a unos metros tras de él con una sonrisa irónica en el rostro.

-¿De que te ríes?- preguntó Theo frunciendo el ceño, de alguna manera sentía que ella se estaba divirtiendo a su costa. Mala cosa, le había quitado su presa, estaba indignado, Mc Nair era para él. Solo Pansy tenía los cojones de quitarle una victima, pero después de todo…para su desgracia, se trataba de ella, la única que se atrevía a ponerlo en su sitio porque sabia que no sufriría las consecuencias.

-De ti, pareces un niño al quien le quitaron un dulce- dijo ella luego lo miró de pies a cabeza, al verlo así, malencarado, imponente y peligroso, un escalofrío le recorrió la espina dorsal, ¡DIABLOS! Le encantaba ese hombre, con su expresión huraña y su mala actitud, para que seguir negándoselo, a ella le gustaba jugar con fuego. ¡Si!, fuego era lo que sentía en el bajo vientre cuando él la miraba de esa forma, ella gruñó por lo bajo disgustada "Pansy concéntrate, estamos hablando de Nott…ese al que quieres retorcerle el pescuezo por imbécil", luego agregó- ¿Estas seguro que no quieres que cambiemos armas?

-No- contestó Theo sin apartar el mal humor, quizás no era tan bueno como Pansy blandiendo una espada pero sabia perfectamente que esa espada slayer quizás era lo único que podía destruirlo y por los momentos, atendiendo a su instinto, que le indicaba que estuviese atento a cualquier movimiento de Snape, la conservaría- Ven, ayudemos a Potter.

Harry escuchó y vio todo a cámara lenta, sus ojos conectaron con lo de Bellatrix y leyó sus labios cuando ella iba a pronunciar la maldición asesina.

-Avada keda…..-

-Experliamus- Harry lanzó la maldición y Bella estuvo a punto de soltar la varita pero a último momento resistió y logró retenerla.

Entonces un destello fulgurante en la lejanía iluminó todo el sitio. En un montículo cercano, se había aparecido un hombre cuya figura contrastaba con la nieve a la luz de la luna, estaba vestido de cerrado negro y su cabello rubio destellaba. Theo sintió como todos los vellos de su espalda se erizaban debido a una presencia conocida para él, se giró y vio a un hombre, cuya identidad no tardó mucho tiempo en acertar.

-Malfoy- susurró con voz sepulcral. Pansy se quedó estática y miró hacia la colina, luego observó detenidamente a Theo, la actitud de su cuerpo había cambiando, él inmediatamente había asumido una posición ofensiva, con el brazo extendido blandiendo la espada, dispuesto a atacar en cualquier momento, sus ojos habían oscurecido de repente, su boca estaba contraída en un rictus de disgusto, la expresión de su cara no dejaba lugar a dudas lo que estaba pensando. A Theo no le gustaba en absoluto la inesperada aparición del rubio.

-Theo- dijo Pansy con voz ahogada, verdaderamente asustada, allí estaba entonces ese hombre que sabia odiaba a Theo con todas sus fuerzas- te lo dije, es una trampa.

-Encárgate de Snape- dijo Theo con aparente calma- llévate mi varita, a mi los hechizos no pueden dañarme.

-¿Y Potter?- preguntó Pansy.

-Potter tendrá que encargarse solo de Bellatrix Lestrange- dijo Theo mientras caminaba hacia la colina alejandose de la bruja. De nuevo, sus malditos errores lo perseguían y lo encontraban. Draco Malfoy estaba allí y no dejaría pasar la oportunidad, tenia el motivo, muy buenas razones para destruirlo, después de todo él había matado a su familia. Theo volvió a suspirar resignado, también él tenia buenos motivos para desaparecerlo del mapa, el principal, Draco nunca abandonaría la búsqueda de los artefactos infernales. Hermione no lo entendería ni al derecho y al revés, pero Theo cada día que pasaba estaba mas seguro con su teoría, ningún ser humano puede resistirse a la atracción de los artefactos, Draco Malfoy había andado la mitad del camino y jamás retrocedería.

Draco no sabia con precisión que demonios iba a encontrarse, después de salir de la casa de Hermione como alma que lleva al diablo, fue a Malfoy Manor y esperó una hora, intranquilo, dando vueltas, a la expectativa, pero puesto que Snape no se comunicaba y temiéndose lo peor, decidió entonces aparecerse en La Madriguera. Cuando la sensación de mareo del hechizo de aparición amainó, lo primero que sus ojos se encontraron fue a Theo Nott. Draco maldijo en voz alta en cuanto lo vio, así que ese era el plan de Snape, aliarse con Nott para derrotar a Bella, sin duda una muy buena idea, la mejor, pero sin embargo lo cabreaba que de nuevo no lo hubiese tomado en cuenta. Pero para bien o para mal, él no respetaría ningún acuerdo de no agresión que hubiese establecido Severus Snape en su nombre, aprovecharía la oportunidad. Lo tenía finalmente frente a él y en un segundo, todo se revolvió dentro de su cuerpo.

Odio.

Furia.

Sed de venganza

La rabia estalló en la cabeza de Draco y cualquier otro sentimiento fue reducido a la nada. Solo ver a su mas acérrimo enemigo, desató en él un ansia desmedida de matar, de destrozar, Draco Malfoy se lo juró mil veces y de seguro cumpliría, jamás tendría paz si no lo hacia, destruiría a Theo Nott.

Theo olió el peligro, lo sintió como una corriente eléctrica en cada fibra de su cuerpo. Draco miraba estupefacto como el Theo Nott que había conocido toda la vida caminaba hacia él, no mas aquel engendro desfigurado que había enfrentado en San Mungo, la oleada de indignación que recorría todo su cuerpo se hizo mas intensa, ¿Por qué él único que había vuelto era él? ¿Que poder encerraba ese maldito hombre que parecía inmune a los designios que atan la vida de los mortales? No existía ninguna justicia en el hecho de que Theodore Nott hubiese regresado sin merecerlo mientras que los otros muertos, incluyendo Astoria, permanecían en algún lugar, vagando como almas perdidas. Ciertamente, pensó Draco con amargura, Theo Nott entre otras cosas, parecía ser el designado por el destino para convertir su vida en una mierda, quitándole todo lo que había amado o amaba. Porque había asesinado a su esposa, a su hija, y estaba al lado de la mujer que amaba, disputándole sino su amor, su afecto y lealtad. La ironía del contexto de la situación a Draco no le paso inadvertida, al final…como fuese que esta se llamase…al final seria por una mujer.

Los poderes superiores no habían sido justos regresándolo de la muerte, cuando jamás lo mereció, de hecho parte de la culpa la tenia él mismo activando los Artefactos Infernales, pero Draco Malfoy tomaría la justicia en sus manos. Iba a matarlo, en nombre de su familia, lo iba a hacer. Era una deuda que había vencido el plazo de pago hacia mucho tiempo, demasiado.

Draco estaba de pie frente a una saliente en una colina del terreno accidentado que rodeaba La Madriguera, al lado de un bosquecillo. Estaba observando desde las alturas, haciendo un reconocimiento panorámico. Vio a Snape salir del bosquecillo, pero el hombre moreno no lo vio, también observó que Mc Nair estaba en el suelo cubierto de nieve y que Potter se enfrascaba en una pelea de hechizos con Bellatrix Lestrange. No sabia con exactitud que había pasado con los Weasley´s, pero tampoco le importaba mucho, total su prioridad había sido Hermione y ella ya estaba a salvo.

Draco gruñó y se mordió el labio…desolado…indignado…..Hermione…Theodore Nott….dos factores inseparables en una misma ecuación, sus mas acérrimos oponentes en la carrera de encontrar los Artefactos Infernales.

Maldita sea Hermione. ¿Por qué estas al lado de ese hombre? ¿Por qué la vida se empeña en quitarme todo lo que amo? ¿Por qué crees en él y no en mí? Y por una fracción de segundo, ese pensamiento logro destrozarlo. Más rabia, furia, descontrol se sumaron a su torturada alma. De nuevo Draco Malfoy echaba por la borda su aparente impasibilidad. Se dejó envolver en un halo siniestro que reclamaba venganza. De su mente fueron expulsados cualquier sentimiento noble y calido y solo quedo la frialdad, la necesaria para tomar de sus manos una revancha largamente esperada. Tenia que destruirlo, debía hacerlo porque era todo o nada, Nott representaba su principal obstáculo en la búsqueda de los Artefactos Infernales, él era el que orquestaba todas las acciones de Hermione, si quería ver los artefactos infernales finalmente activados y a Hermione Granger con vida, tendría que deshacerse del bastardo. Draco río amargamente, como si necesitase reunir mas razones para matarlo, solo por lo que le había hecho a Astoria, Nott merecía algo peor que el infierno

Con energía desbordante, sumido en la más intensa de las rabias, exhalando por cada poro el deseo asesino que lo embargaba, Draco corrió con todas sus fuerzas hacia Theodore, dispuesto a enfrentar a su Némesis, al ser que mas detestaba en el mundo, el ejecutor de todas sus desgracias.

Theo apuró el paso, ambos hombres estaban aproximadamente a cincuenta metros uno del otro, entonces Draco se convirtió en una estela de niebla negra, que rápidamente avanzó sobre el terreno, con las intenciones claras, directamente, sin ningún tipo de clemencia hacia su enemigo. Theo lo vio de reojo, y reaccionó lo suficientemente rápido como para conjurar sobre si mismo un hechizo similar, su cuerpo se desvaneció convirtiendo en humo, dirigiéndose en forma vertical, subiendo hasta las alturas, Draco lo siguió, ambas formas intangibles hechas de niebla negra, se elevaron hasta lo mas alto del cielo estrellado.

Snape lo vio en la lejanía, Pansy también, luego ambos se miraron en la distancia, el hombre le hizo una inclinación de cabeza a la bruja y Pansy se la devolvió. El mensaje era claro, la tregua había terminado. Ella caminó con calma y decisión hacia él preparándose para el inminente ataque, Snape hizo lo mismo.

Mientras tanto Harry y Bellatrix intercambiaban maldiciones imperdonables, la bruja era un hueso duro de roer y se lo estaba demostrando de manera impresionante al joven auror. En un momento ella le envío un Bombarda que lo alcanzó lanzándolo por los aires, Bella entonces se echó como un ave de rapiña encima de él, Harry la empujo y logró sacársela de encima. Ella le envió otro avada y Harry dio un salto para evitarlo, luego ambos empezaron a correr por el descampado lanzándose maldiciones imperdonables.

Pansy le envió un Depulso a Snape que conjuró un Protego, luego intentó desarmarla pero ella fue más rápido y saltó a un lado para esquivar el hechizo. Snape blandía la varita de un lado a otro lanzando hechizos inmovilizadores y Pansy se movía con rapidez evitándolos. Era un elegante duelo mágico, una danza mortal con Severus Snape moviéndose como una pantera y Pansy Parkinson corriendo con agilidad y soltura desviando sus maldiciones, demostrando porque era su digna alumna. Snape se acercó por detrás apuntándola y dio una vuelta alrededor de ella, Pansy lo apuntó también y giró lentamente sobre si misma para no perderlo de vista. Se había percatado de que Snape no estaba poniéndole empeño en eso de pelear con ella, no había usado ninguna imperdonable y le intrigaba la razón.

-No me gusta golpear mujeres indefensas- dijo Snape quien le leyó la mente usando legeremancia, observando a la bella mujer que tenia frente a él, cuyo largo cabello negro ondeaba en el viento, su piel era tan blanca que parecía traslucida, sus grandes ojos azules lo miraban con cautela, ella lucia etérea como una ninfa oscura.

-Lo se, no es tu estilo- dijo ella con reserva, sin apartar su mirada de él- pero tú también me enseñaste que a veces los que aparentan ser débiles son los mas fuertes

-Has mejorado mucho Pansy, me siento orgulloso de ti ¿Tenemos que seguir peleando? Lamentaría tener que herirte, sobre todo porque me has prometido una cita- dijo Snape guiñándole un ojo.

-¿Estas coqueteando conmigo Sev?- dijo ella, mientras tanto no pudo reprimir una sonrisa.

-Siempre hermosa, siempre…. contigo no es tiempo perdido coquetear ¿Quién sabe?- dijo él usando esa voz potente, ronca y varonil que lo caracterizaba- aun no pierdo las esperanzas de que te olvides de ese imbécil y me des una oportunidad, a lo mejor no te gusta un viejo como yo, pero hay mucha gente por ahí a tu alrededor ¿Sabias eso?

-Siempre aconsejándome, fuiste el mejor de los maestros y eres el mejor de los amigos- contestó Pansy divertida, ahora sabia que era lo que se proponía Snape- Sabes Sev, es una mierda que tengamos que romper la tregua por ese par de energúmenos. Este no es el momento ni el lugar, no vinimos aquí a pelear sino a salvar a los Weasley´s. No es que alguna vez no tengamos que enfrentarnos en serio por causa de esos jodidos artefactos, pero no ahora. Tú quieres a tu idiota a salvo y yo también.

-Bien querida- Snape se detuvo frente a ella, su figura alta y elegante destacaba, su tunica se agitaba al viento, sus ojos negros la miraban penetrantemente, dio un vistazo de reojo hacia donde Draco y Theo estaban suspendidos en el aire- esta sin duda es una conversación muy estimulante, pero lamentablemente se nos acaba el tiempo, antes de que terminen matándose, hagamos lo que tenemos que hacer.

Draco y Theo colisionaron con la fuerza arrolladora que les imprimía su rabia. Se materializaron en el acto, en medio de las alturas. Draco tomaba el cuello de Theo con ambas manos.

-Maldito- gruñó Draco mientras acercaba su rostro al de él, llevaba la espada de Gryffindor ceñida a su cintura, pero sentía que tendría la fuerza de aplastarle la cara con sus propias manos. Sus otrora grises y fríos ojos ahora eran dos brazas ardiendo de indignación - te destruiré

Theo aguantó su mirada estoico, la aparente quietud que demostraba era escalofriante, Draco parecía estar envuelto en llamaradas de furia, pero Theo permanecía inalterable, como siempre, analizando el paso a seguir, no estuvieron mucho tiempo suspendidos en el aire, el impulso que habían tomado los había ayudado, pero ya en forma humana, la gravedad hacia lo suyo, Theo solo supo que estaban cayendo. Y Draco Malfoy apretaba con fuerza descomunal su cuello intentando arrebatarle la vida que no poseía.

-Bastardo- gritó Draco completamente fuera de si- ¿Como es que tú, rata inmunda vuelves y ella no? ¿Por qué miserable? ¿Por qué?

Theo Nott no dijo absolutamente nada, solo se limitó a patearlo lo más fuerte que pudo hasta alejarlo de él mientras caían. Inmediatamente tomó forma de humo de nuevo y se situó a distancia prudencial. Draco reaccionó cuando sintió el viento azotando su cara. Su momento de ingravidez había pasado, vio a Theo Nott convirtiéndose en humo y nuevamente se transformó y fue tras de él. La persecución fue a velocidad vertiginosa. Theo aterrizó limpiamente y giró sobre su cuerpo. Draco enseguida hizo lo mismo, cayó con gracia sobre el terreno para luego correr frenético hacia el otro hombre, dio un salto, se echó sobre él y le dio una fuerte patada en el estomago a Theo haciéndolo trastabillar hacia atrás, sin embargo no perdió el equilibrio ni tampoco la espada, enseguida asumió una actitud ofensiva.

Theo levantó una ceja apreciativamente, si se descuidaba le darían la paliza de su vida, Draco Malfoy había sacado a flote toda la energía asesina latente en él, fue una lastima que no se hubiese dado cuenta anteriormente de su potencial, con un hombre así a su lado, quien sabe, hasta de pronto hubiese ganado la guerra. Theo sonrío con amargura, de nada servia lamentarse por la poción derramada, lo hecho, hecho estaba y él había perdido su guerra, pero ganaría esa batalla, era su misión, por eso de alguna forma había retornado. Draco era terco, pero Theo Nott simplemente era obtuso, mala combinación sobre todo si terquedad y tozudez se hallaban enfrentadas. Su cabello fino y liso le caía sobre la cara ocultándole el rostro, enseñó los dientes ofreciéndole un gruñido desafiante Draco, este miraba estupefacto todos aquellos tatuajes que cubrían la piel de Theodore. ¿Qué diablos era eso? ¿Algún hechizo de protección? ¿Alguna maldición?

-Te regresare al infierno donde perteneces- Draco desenvainó su espada y caminó con extrema cautela hacia Theo.

-Eso lo veremos- dijo Theo amenazante pero a la vez desconcertado. Cuando que vio la espada, empezó a dudar, enseguida la reconoció, era la espada de Gryffindor, la que había destruido algunos de los horrocrux de Voldemort, para su desgracia otra espada slayer, mejor dicho era la legendaria espada slayer, la mejor que alguna vez se había fabricado. Al parecer Malfoy no era ningún tonto. ¡Diablos! Por primera vez en largos años, Theodore sabía que estaba en un peligro muy real. Y eso lo encojonaba, aunado al hecho de que lo estaban enfrentado, no le mejoró el humor, estaba furioso, las marcas faciales resplandecían en su rostro, a ese punto, Draco Malfoy estaba cabreado y Theo Nott a punto de convertirse en la bestia descontrolada que todos temían y esta vez era un animal acorralado.

Theo sabia que Draco tenia muchas razones para verlo muerto…de nuevo. Y todas o casi todas….eran justificadas. Pero en todo caso, Theo tenia que deshacerse de él, tenia que destruir a los artefactos, tenia que matarlo, esa razón le bastaba y sobraba. Theo podía saborear su sangre, las ganas de luchar le recorrían como lava ardiente las venas. Siempre lo dijo, era como una especie de mantra para él "matar es casi tan bueno como follar y algunas veces, es hasta mejor". La pelea, el combate, la perspectiva de una buena lucha, la posibilidad de morir o matar, eso era lo que hacia que corriese la adrenalina, lo que lo excitaba mas allá del contacto con una mujer, esa era la razón de su vida, porque de manera inaudita y contrastante, Theo se sentía vivo matando. Locura, no hay ni habrá otra explicación para tal desquiciada conducta, locura.

Theo entonces dejó su posición anterior y entonces caminó rápidamente hacia Draco. Su cara no mostraba ninguna emoción, todo lo guardaba en su hirviente y convulsionado interior. Por fuera, frío, distante como si fuese de piedra, por dentro ansia asesina descontrolada.

Draco se adelantó unos pasos corriendo y le dio un puñetazo a Nott en el rostro con el pomo de la espada haciendo que su cabeza saliese disparada hacia atrás a un ángulo imposible.

Draco sentía oleadas de rabia controlando todas sus acciones, el despiadado mortifago que resurgía de su interior en ese momento solo quería sangre, derramar sangre, ver sangre. El odio corría por su cuerpo, llenando sus espacios, no dejando absolutamente nada. Su figura delgada y distinguida ahora parecía imponente, ágil poderosa, se movía como un felino, como una animal salvaje, todo en su caminar señalaba a gritos que era peligroso. Aun así, Draco Malfoy nunca fue un asesino cruel, jamás disfrutó matando a un ser humano, muchas cosas en su vida lo condujeron a asesinar, pero siempre lo hacia rápida y eficazmente, con el menor dolor posible, era pragmático en cuanto a eso, consideraba la guerra y el asesinato como una absoluta perdida de tiempo y una aberración, cosa que obviamente, a pesar de su potencial para la lucha, dieron al traste con las aspiraciones de Lucius Malfoy respecto a su hijo. Pero definitivamente, ser un guerrero lo llevaba en la sangre, el alma y el corazón, porque en ese momento, donde se movía rápido en un parpadeo, donde exudaba fuerza y agilidad, donde cada gesto era decidido y preciso, en eso era lo que se había convertido, en un guerrero. Pero a diferencia de la mayoría de los mortifagos, no era un maniaco homicida, Draco era un hombre que sabia lo que tenia que hacer para no dejarse matar. Sin embargo, esta vez, la compasión no tendría lugar, en ese momento lo único que importaba era su venganza. Y disfrutaría cada segundo de esta, iba a machacar cada centímetro de Theo Nott antes de destruirlo.

Theo dio unos pasos hacia atrás y se limpió de la boca la sangre que se había concentrado en esta con una mano, el muy maldito le había roto un labio. La fuerza con la que ese golpe había impactado sobre su cara lo había sorprendido, era como si le hubiesen estrellado un mazo.

-Así que aprendiste a pelear como un hombre después de todo Malfoy, bien por ti - dijo entre dientes, entonces una chispa estalló en su cerebro y Theo tuvo muy presente en su cabeza que ese era el maldito hombre que le había quitado el afecto de Hermione, no era muy sano estar celoso de dos mujeres, pero al final y al cabo, estamos hablando de Theo Nott, demente e ilógico en cada fibra de su organismo.

-Escupiré sobre tus huesos- dijo Draco con la mirada oscurecida y sombría- lo juro.

Theo entonces blandió su espada Slayer, esta respondió a su agarre destellando con una mortecina luz azul.

-Veremos quien sale vivo de aquí- dijo Theo luego dejó salir una carcajada siniestra- mejor dicho…si tú sales vivo de aquí.

Ambos embistieron y sus espadas chocaron ruidosamente, las chispas de las hojas de metal saltaron, Draco dio varios mandobles con fuerza y Theo los contuvo retrocediendo y haciendo varias fintas, luego Draco intentó decapitarlo pero Theo se agachó a tiempo, se apoyó sobre una mano y le pateo los pies, Draco saltó hacia atrás para no caer, luego, aprovechando que Theo seguía en el piso, intento clavarle la espada con una estocada. Theo rodó por el piso y se levantó de este en el acto. Draco estaba ahora a unos metros de él, caminando de un lado a otro, destellando furia por los cuatro costados, con el brazo derecho extendido con la espada de Gryffindor.

-¡Que diablos!- masculló Theo con desconcierto. No dudaba de sus habilidades, pero Malfoy le estaba dando una buena pelea, la mejor que había tenido nunca, eso solo logró enardecerlo más de lo que estaba.

-Así que sabes lo que es, te has dado cuenta- dijo Draco levantando la espada para mostrársela- Tú no eres el único que esconde sucios trucos debajo de la manga Nott- agregó con desprecio lanzadole a su vez otro mandoble de espada que Theo logró esquivar por escasos centímetros. Al ver que la perspectiva de un enfrentamiento fácil y corto ya no era posible, se dispuso en serió a sacar de sus cabales a Draco.

-Una espada slayer- susurró Theo con molestia. No se había tardado ni un segundo en reconocer la magia antigua del arma- ¿Quién te lo dijo? No creo que tu insignificante cerebro lo haya descubierto por su cuenta.

-¿Acaso importa? Te voy a dejar sin nada Theo, así como tú me lo quitaste todo- dijo desafiante Draco.

-Ya me di cuenta que me quitaste a mi mujer- respondió con molestia Theo.

-Ella no es tu mujer, nunca lo fue ni jamas lo será- contestó Draco mientras se lanzaba sobre él dando golpes con la espada de Gryffindor, Theo aprovechó su rapidez sobrenatural para desviarlos todos.

-¿Estas seguro de su afecto Draco?- exclamó con burla Theo provocándolo- Ella últimamente tiende a cambiar de opinión como una veleta al viento, yo, Weasley , tú ¿Quién será el próximo? ¿Potter acaso?…¿Severus tal vez? A Hermione le gustan muchos los Slytherin´s, no seria descabellado, si se atrevió a enamorarse alguna vez de mí, lo demás es pan comido. Yo siempre la he querido así, un poco indecisa en eso del amor, incluso he tolerado que me ponga los cuernos técnicamente hablando, pero tú ¿Serias capaz de soportarlo? En fin, ella está conmigo y no contigo mocoso. Espero que entiendas el mensaje Draco- Theo se lo estaba gozando en grande provocándolo, así era mejor, entre mas rabia, mejor seria la pelea. Vio como un brillo fugaz atravesó los ojos de Draco quien luego de un segundo sonrió con un dejo de amargura, no cayó en la trampa que le tendía Theo para ofuscarlo, estaba muy seguro de quien era Hermione, de lo que sentía por él y las razones por las cuales estaba con Nott. No era que lo aceptase, ni tampoco que le agradase, pero hacia el intento de entenderla.

-No malgastes saliva Nott- dijo Draco- yo no voy a dejarme manipular por ti-entonces lo embistió con la espada y Theo contuvo los golpes una y otra vez, intentó darle una estocada a Draco pero él se fue hacia atrás evitándola por un pelo. Luego en un momento insólito, Draco logró quitarle a Theo la espada de las manos, pero antes de que lo atacara, Theo le pateó la mano, fue tal la energía del golpe que ambos rodaron sobre el piso. Theo estaba desarmado y solo le quedaba luchar cuerpo a cuerpo, pero entonces, vio que algo destelló en el piso, medio enterrada en la nieve, estaba una pesada cadena de hierro. Theo la tomó mientras se incorporaba, la levantó con un brazo y empezó a maniobrarla sin dificultad, oscilándola en el aire, aunque pesaba como treinta kilos.

Draco lo atacó y Theo lanzó la cadena enredándola con la espada de Gryffindor inmovilizandola. Atrajo a Draco hacia él con la mano que sostenía la cadena y con la otra le lanzó un puñetazo en la cara, el rubio aguantó el poderoso golpe y no soltó la espada.

-Cuéntame una cosa Draco- dijo Theo mientras le lanzaba puñetazos una y otra vez, la cara de Draco estaba cubierta de sangre- solo por curiosidad, dime debido a que mujer quieres destruirme ¿Astoria Malfoy o Hermione Granger?

Draco sintió de nuevo la furia y la desolación adueñándose de su corazón.

-Ambas- fue lo único que contestó antes girar el pomo de la espada violentamente, desenredándola de la cadena y de lanzarse de nuevo con energía al ataque de su peor enemigo. Entonces se acercó lo suficiente y con un mandoble, logró cercenar la mano de Theo hasta el nacimiento de la muñeca, la mano y la cadena de metal salieron despedidas. Theo se inclinó debido a dolor, vio como de su mano salía un chorro de sangre.

Harry detuvo su carrera y se enfrentó a Bella quien también estaba estática, de pronto miraban como Theo Nott y Draco Malfoy estaban peleándose a cientos de metros de ellos.

-Así que tenemos compañía- dijo Bella con suficiencia- creo Potter que nadie va a ayudarte. Si contabas con esos dos, déjame decirte que están muy ocupados intentando matarse.

-Te equivocas- dijo una voz alegre detrás de ella, era Ron quien la apuntaba con su varita- Hola perra, te haré pagar, nadie se mete con mi familia.

Harry sonrió, a veces, muy pocas veces, le gustaba que Ron fuese incapaz de acatar una orden

-Inútil- dijo Bella y empezó a lanzar de nuevo hechizos enfurecida. Ninguno de los dos era mejor que ella desde su punto de vista, podía derrotar a ambos, pero vio a Snape y a Parkinson acercarse y entonces lo tuvo seguro, no podía enfrentarse a los cuatro y salir indemne o salía de allí o moría.

Ron y Harry lanzaron un Avada Kedavra en conjunto, pero Bella logró desaparecerse justo a tiempo.

-Maldita sea- dijo Harry- se escapó.

-Eso es obvio- dijo Snape acercándose a ellos- Potter, deja los lamentos, tenemos otro asunto entre manos.

Draco sonrío de lado con satisfacción al ver la muestra de dolor de su oponente. Lo mataría, lo desmembraría, calcinaría sus restos y se los daría de comer a las más inmundas bestias y a ellas las mataría, desmembraría y así sucesivamente. Su corrompido delirio solo lo hacia desear miles de torturas para Theo Nott.

Sin embargo Draco no contó con la legendaria resistencia del mejor mortifago que había pisado la tierra, el alguna vez llamado por Lord Voldemort "El mortifago perfecto". Theo levantó su mano izquierda, sus pupilas se oscurecieron y sus ojos hicieron contacto visual con Draco, quien de pronto se vio paralizado e imposibilitado para apartar su mirada, Theo sonrió siniestramente y se concentró, lo torturaría en su mente hasta fracturarla, le mostraría el horror en su mas vivida expresión y lo quebraría hasta matarlo, no era jugar limpio, pero que mas daba, mejor muerto Malfoy que su propia destrucción , mientras ordenaba su mente escondía su mano amputada apretándola contra el pecho, le dolía un infierno, estaba imposibilitado físicamente de alguna forma pero sus poderes mentales estaban intactos. No había sacado su as debajo de la manga, porque de alguna forma algo lo empujaba luchar limpio con Draco Malfoy, quizás su lado honorable sabia que algún día tendría que pagar esas muertes, pero su lógica le indicó que no era el momento, primero debía destruir a los artefactos infernales , luego cualquier cosa. Sintiéndose en franca desventaja, Theo dejó las ancestrales reglas del combate de espada atrás y se impuso demostrar porque era un sobreviviente, porque ni siquiera un Dementor había podido con él, le demostraría el material duro del que estaba hecho a Malfoy . Theo parecía poseído de una energía inagotable, como no importase en lo absoluto la falta de su mano, sus marcas faciales se avivaron y empezaron a retorcerse en su rostro.

-Draco Malfoy te ha llegado la hora- dijo Theo con satisfacción. Sorprendentemente, haciendo uso de todo su poder mágico, Draco intentó resistir con Oclumancia la invasión mental y levantó su espada dirigiéndola al cuello de Theo.

Pero la psiquis del mago ganó la partida, las pupilas de Draco se dilataron y entonces…

-Depulso-gritaron de pronto dos voces femeninas, ambos hombres fueron separados por un rayo rojo y lanzados a prudencial distancia varios metros uno del otro.

Theo trató de incorporarse pero la punta de una espada en su pecho le impidió levantarse. Miró con desagrado a su oponente, sus pupilas refulgieron al rojo vivo y con la mano sana agarró el filo de la espada para apartarla, pero la brillante hoja se hundió en su pecho sin penetrar su piel.

-Ni siquiera lo intentes- la cara de Pansy estaba contorsionada de rabia y preocupación, había encontrado la espada abandonada sobre el suelo, puesto que Draco había desarmado a Theo durante el combate y ella de inmediato supo que era el mejor disuasorio que podía encontrar contra él- si sigues jugando este juego, voy a ser yo y no Draco quien te borre del mapa ¿En que rayos estabas pensando cuando te enfrentaste desarmado a él? Tiene una espada slayer igual que esta so tonto, no tienes ninguna oportunidad, si te cercena el cuello, desapareces.

-Maldita sea- dijo Theo impotente al mirar hacia donde Draco Malfoy y Hermione Granger se enfrentaban. Ella apuntándolo con su varita, él amenazándola con la espada.

-Vete de aquí- dijo Hermione bastante seria- ya es suficiente el daño que has hecho.

-Quítate del medio- dijo Draco con violencia, acercó su espada a ella, pero Hermione no se movió del sitio.

-Vete antes de que hagas otra locura, pusiste en riesgo a mi familia y a mis amigos por tu obsesión- dijo Hermione- ¿Qué rayos estás haciendo con la espada de Gryffindor? La robaste de Hogwarts, por supuesto, es el colmo, no te importa absolutamente nada.

-Apártate- dijo Draco- esto no es tu asunto, nunca lo fue. Él merece morir de mi mano.

-No- dijo ella- no puedo dejarte. Independientemente de lo que haya hecho, Nott tiene un destino que cumplir, una misión y yo no dejaré que lo destruyas para tus propósitos. Jamás, entendiste Draco, jamás.

Draco gritó lleno de rabia y frustración, Hermione dio un respingo. Snape se acercaba a Draco por su espalda, ella intercambió una mirada con él, Snape asintió en silencio. De alguna forma todos habían estado de acuerdo en parar ese combate, no convenía ni a un bando ni al otro, tenían que reorganizarse de nuevo en esa guerra privada en la búsqueda de los artefactos infernales, el equilibrio de fuerzas estaba dispareja, lo mas sensato era atrapar a Draco, pero ella….ella se negó en redondo, Ron no estaba tan seguro pero se dejó convencer, Pansy se ofreció para encargarse de Theo. La gravedad del asunto era tal, los Artefadctos infernales, la huida de Bella y de los otros mortifagos de Azkaban, mas el ataque a su casa y la Madriguera, que tanto Draco como Snape estaban en riesgo de ser atrapados por los Aurores ya que Ron irreflexivamente habia dado aviso al cuartel, ellos podian perder su libertad condicional y condenados a ejecución de inmediato, ella quería encontrar otra solución, una que le asegurase que Draco no moriría.

-Te dije que no lo hicieras- dijo Draco descontrolado, mientras dudaba si bajar la espada o no, su rabia hacia Theo Nott y su amor por Hermione libraban en ese momento una lucha sin cuartel dentro de si- te lo advertí, que no te pusieses en medio, pero tú no haces caso. Como puedes ser tan injusta e insensible, te estas interponiendo, es mi derecho matarlo, es mi venganza ¿Sabes acaso lo que le hizo a Astoria? ¿Él ha tenido el valor de decirte como los mató?

-No- dijo Hermione con voz temblorosa, algo dentro de ella no quería escuchar los detalles.

-La desmembró-dijo Draco con asco, el dolor lo sentía carcomiéndole el corazón, sin quererlo una lagrima solitaria le rodó por la mejilla, al verla, Hermione gimió- el muy maldito no le bastó con enviarle un Sectumsempra hiriéndola fatalmente sino que le sacó a Astoria el bebé del vientre con sus propias manos, yo lo vi, estaba afuera de su madre, muerto, en medio de un charco de sangre. ¿Y todavía tú tienes compasión por ese animal inmundo? Te creí capaz de cualquier cosa Hermione, menos de esto. No es tu pelea, estas de más aquí, apártate o vete a la mierda.

Hermione sintió como las lágrimas le salieron incontrolables de sus ojos, sentía el dolor de Draco como suyo, pero no podía dejarlo destruir a Nott, era su única arma para poder encontrar los artefactos infernales, porque sino, todo se iría al demonio. Percibía la lucha interna de Draco en ese momento, sabia que su vida peligraba, pero no se apartaría, ella también tenia que cumplir sus promesas.

Draco al final bajó la espada derrotado, incapaz de hacerle daño, mirándola con dolor y desprecio, iba a decir algo pero en ese momento Snape se fue sobre él y ambos desaparecieron. Hermione sintió como toda la tensión acumulada del momento caía sobre ella y cayó sobre sus rodillas. Llorando, inclinó su cabeza y vomitó todo lo que tenia en el estomago sobre la nieve.

Theo escuchó toda la conversación muy clara, Pansy y él intercambiaron miradas, cuando Draco desapareció, ella entendió perfectamente el mensaje y apartó la espada, Theo se incorporó del suelo, miró su mano cercenada con sorpresa, había aparecido otra vez , sin embargo la sentía entumecida, su temperatura corporal había aumentado y le dolía la cabeza, la espada había logrado herirlo algo que era imposible y dentro de si, sabia que fue una suerte que fuese su mano y no su cabeza, sin embargo le intrigaba su poder de regeneración. Caminó hacia Hermione y la ayudó a levantarse del suelo, jalándola del brazo, ella le dirigió una mirada dolida.

-¿Es cierto?- preguntó Hermione consternada- Tú le hiciste eso a Astoria Malfoy.

Theo dudó un segundo en responder, luego la miró fríamente.

-Eso fue exactamente lo que sucedió, Malfoy no ha mentido- su voz era tensa y seca. Entonces Hermione no pudo más y le lanzó un puñetazo en la cara con todas sus fuerzas. Theo giró su rostro hacia un lado y se acarició la mejilla, no le apartó la mirada, esta seguía siendo impenetrable y fría.

-Escúchalo bien- dijo Hermione apuntándolo con su varita- No deje que Draco Malfoy te destruyese porque se bien que tienes que cumplir con lo que me prometiste y ayudarme a destruir esos malditos artefactos, nadie mas puede hacerlo, solo tú… además….maldita sea…te quiero y siempre te he querido, como amigo, como amante…como hermano. Pero juro por Dios, que no te mereces la piedad y el amor de nadie en este mundo.

Entonces Hermione se alejó indignada de él y Theo se quedó parada en medio de la nada. De pronto se sentía tan molesto, tan vacío y sobre todas las cosas, tan arrepentido.

-¿Ese no es….?- preguntó Ron a Harry mientras se acercaban al grupo. Miraba a Theo Nott y todavía no salía del asombro.

-El mismo que viste y calza- dijo Harry con repulsión.

-Así que tenias razón- comentó Ron lanzando un silbido- Hermione me puso sobre aviso hace un rato, pero aun así me negaba a creerlo. Nott está vivo, regresó de la muerte. Menos mal que avise al Cuartel de Aurores.

- Te dije que no lo hicieras, teniamos un trato. En fin , cuando lleguen ya inventaré alguna cosa ¿Esto está un poco loco no crees?- comentó Harry- Se supone que Hermione esta confabulada con Nott, pero le ha salvado la vida a Draco Malfoy y nosotros se la hemos salvado a Nott o mejor dicho dejamos que Parkinson lo amenazase para que no siguiera luchando contra Draco por algo referente a unas espadas mágicas que pueden destruirlo. Y Dios sabe que Theodore Nott no es mi persona favorita en el mundo ni la tuya tampoco.

-Ella está enredada con Malfoy- comentó Ron- los agarré con las manos en la masa en su casa. Lo cual lo hace mas loco todavia, se enamora de uno y lucha junto al otro.

-¿No era que estaba enamorada de Nott?- preguntó Harry, luego rodó los ojos- en fin, no quiero los detalles, me está empezando a doler la cabeza.

-Sabes Harry- dijo Ron rascándose la cabeza- definitivamente el bastardo de Nott es muy bueno peleando, estamos en graves problemas si se le ocurre lanzarse sobre nosotros. Y me odiaré toda la vida por estas palabras pero definitivamente ya no me preocupa que Hermione esté con Draco Malfoy aunque al parecer está del bando de los malos de nuevo.

-¿Estas bromeando?- dijo consternado Harry.

-Los detesto- dijo Ron- eso es cierto. A ambos. Pero si tengo que escoger lo menos malo, tengo muy clara mis opciones.

Harry lo miró de la cabeza a sus pies.

-Yo no estoy seguro de que Malfoy sea lo menos malo. Más bien parece que es el enemigo a vencer esta vez.

-Tú no, pero Hermione si- dijo Ron- y yo confío en el criterio de ella.

-Se me hace que Hermione va a tener que explicarnos muchas cosas – dijo Harry- lo primero y principal, porque rayos ocultó el regreso de Theo.

-Ella me ha contado lo principal- dijo Ron – y Harry, esto si que es un problema gordo.

-¿No te será difícil soportar a Nott?- preguntó Harry- si mas lo recuerdo, te quitó a Hermione.

-En realidad, para ser exactos- contestó Ron- yo se la quite a él. Digamos que es una cuestión temporal y para concluir, al parecer Draco no las ha quitado a ambos.

-Es bueno saber que tienes la capacidad de razonar- dijo Harry- ya había tirado la toalla contigo hace siglos.

-Estoy madurando- contestó Ron- solo es eso.

Hermione se acercó a ambos y los abrazó.

-Gracias a Dios todos están bien- dijo ella todavía con lágrimas en los ojos.

-Tienes un buen gancho de izquierda- le dijo Ron intentando alegrarla, le lanzó una mirada odiosa a Theo- aun así, hubiese querido ser yo quien golpease al maldito.

-No bromees sobre esto- dijo Harry con el ceño fruncido, claramente preocupado- vayamos a la madriguera. Seria conveniente que Nott estuviese también. Necesitamos hablar y ustedes tienen muchas cosas que explicar. Dile que venga con nosotros, nadie intentará atacarlo, le debemos una.

-Luego- dijo Hermione- creo que yo no quiero verlo y él tampoco a mi, esperemos un rato. Pansy lo traerá cuando se calme.

-¿Pansy?- preguntó Ron- ¿Desde cuando la familiaridad?

-En realidad- dijo Hermione- ella ha demostrado ser la persona más sensata en toda esta locura. Me agrada y se que ustedes aprenderán a apreciarla, es una chica extraordinaria.

Theo observaba impotente a Hermione hablando con sus amigos, de pronto sintió una mano posándose sobre su hombro. Era delgada, pequeña y confortable, sintió un calor agradable envolviéndolo. Era Pansy.

-No le des mucha importancia al golpe, ella solo está molesta y confundida, se le pasará al rato. Pero te mereces el puñetazo, lo que hiciste fue una atrocidad, hasta yo estoy espantada y sabes muy bien que no me asusto fácilmente- dijo Pansy y Theo asintió en silenció- Theodore Nott, si alguna vez quieres que yo deje que te acerques a mi hijo, necesitó que me des una explicación.

-Todo está dicho- dijo Theo hosco- no tengo porque hablar de eso.

-No tienes que hacerlo pero lo harás- dijo Pansy con dureza- Se que eres capaz de muchas cosas Nott, pero jamás le harías daño a un niño inocente, de eso estoy segura, así que soy todo oídos.

-Nunca pensé que conservaría tu confianza- dijo él cediendo- ni que mereciese tu amabilidad.

-No las tienes, ni la una ni la otra- dijo ella caminando hacia el bosquecillo, necesitaban estar solos, él necesitaba desahogarse y Pansy sabía que lo haría en privado, por primera vez con ella- pero a diferencia de muchos, a veces, Theo, a veces, quiero entenderte. Estoy dispuesta a escuchar cualquier cosa que desees decirme.

-Pansy eres osada, espero que tengas el estomago suficiente para aguantar lo que voy a contarte- dijo Theo siguiéndola, siguiendo un impulso inesperadamente le tomó una mano y enredó los dedos con los suyos aprensándoselos con fuerza, ella le correspondió, la energía circuló entre ellos, una calidez inesperada pero ansiada- Nena, la próxima vez que te interpongas en mi camino, no tendré mas remedio que lanzarme sobre ti y no te va a gustar nada. Yo no soy Draco Malfoy, la palabra clemencia no está en mi diccionario- estaba bastante molesto y no se reprimió en lo absoluto para lanzar su advertencia.

-Eso lo se perfectamente- contestó ella sin soltarle la mano, a pesar de sus palabras, que le sonaban necias, un pobre intento de él de conservar su dignidad, su actitud desafiante y de no dejar caer la mascara que le ofrecía al mundo. Pansy sabía que Theo jamás la dañaría y ella no lo dejaría solo en ese momento por nada del mundo, al final y al cabo ella lo amaba de la manera más ilógica, y quería ofrecerle algo de comprensión, sin embargo le devolvió la bola- Pero yo tampoco soy Hermione Granger y no me voy a dejar joder por ti. Esta será la última vez que me pongo en medio para salvarte el culo Theo, es una promesa.

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