Disclamer: personajes de JK Rowling
Hola a todos, bueno voy a publicar antes de lo esperado, este capitulo es especial y me emocionó mucho escribirlo, aunque algunos dirán que es un capitulo transicional, pues yo debo decir que todos y cada uno de los capítulos de LAI son importantes, porque dejan pistas y siembran dudas.
Banda Sonora a cargo de Bush, "Dead Meat", "The Land of The Living", "Head of Ghosts" (estos tipos son expertos cuando se trata de crear ambientes lúgubres y letras sobre fantasmas atormentados) y la canción de Taylor Swift "Breathless" (la escuché en el teletón Hope for Haiti Now y quede encantada). Cada vez mas estamos cerca del desenlace de esta historia, recuerden…aun quedan dos artefactos y muchísimas mas aventuras.
¡AYUDEMOS AL PUEBLO DE HAITI! HOY POR TI MAÑANA POR MI. Ninguno de nosotros está exento de sufrir una tragedia como esta, pon tu granito de arena, realiza tu donativo para que esa pobre gente tenga algo que comer, ayudemos a reconstruir un país.
Los Artefactos Infernales
Titulo III El Mecanismo Celestial
Capítulo 24 You´re Dead Meat.
Ambos caminaban entre los árboles, la negrura de la noche se había acentuado, en esa oscuridad que precede el alba. Estaban tomados de la mano, con los dedos entrelazados, en silencio, disfrutando de un insólito momento de paz entre ellos.
Inauditamente, después de una feroz batalla en donde por poco habían perdido la vida, los dos estaban tranquilos, disfrutando respirar. Siempre era así, sentirse aliviados por permanecer de una pieza después de luchar había sido la consecuencia natural de ser mortifagos, ahora no lo eran ciertamente, la balanza se había inclinado a favor de Harry Potter y se había perdido la guerra hacia tiempo. Pero la emoción de sobrevivir el día todavía seguía allí en sus corazones.
Guerreros una vez, guerreros por siempre.
Mientras recorrían el bosque, Theo observaba todo a su alrededor con interés, estaba oscuro, pero sus ojos apreciaban los escasos colores de la vegetación que aún sobrevivía el invierno, el marrón de la corteza de los árboles, el verde de algunas hojas, lo blanco de la nieve, sus sentidos se habían agudizados al renacer, percibía el tacto de la piel caliente de Pansy sobre la suya como una braza ardiente, sin embargo su suavidad lo fascinaba, su aroma le llenaba las fosas nasales, incluso podía escuchar los latidos de su corazón, era extraño pero a la vez reconfortante. Irónicamente, él que nunca había prestado atención a esos detalles anteriormente, que era incapaz de sentirse feliz por algo, se hallaba cómodo de alguna forma. Si, muchas cosas habían cambiado.
Llegaron a un descampado, ella liberó su mano de la de él y cruzó ambos brazos sobre su pecho, la madrugada era fría, ella a pesar del abrigo estaba helada. Le dio la espalda y contempló la luna, que ya estaba casi sobre el poniente, el fin de la noche había llegado. Pansy respiró profundo dándose valor y visto que Theo permanecía inmóvil y callado observándola, decidió hablar
-¿Recuerdas cuando murió la abuela?- dijo ella en un susurro.
-Éramos unos crios- dijo Theo apoyando su espalda contra un árbol y metiéndose las manos en los bolsillos. Fijó su mirada en ella, alta, esbelta orgullosa, decidida y bella como una princesa de cuentos de hadas, desde hacia varios días se recreaba observándola a escondidas como un chiquillo embobado, sintiendo una punzada en su pecho, tantos sentimientos, tantas emociones olvidadas, desterradas, ahora abriéndose camino en su endurecido corazón. Theo hizo algo que pocas veces hacia, se dejó envolver por el aura de serenidad que ella inauditamente le estaba ofreciendo.
-Teníamos…..-comentó Pansy.
-Cinco años…….justo la edad que tiene Maximiliam- continuó Theo- espero sinceramente que él tenga la oportunidad de vivir una vida muy diferente a la que tuvimos nosotros.
-Los recuerdos se me confunden, son borrosos a veces- dijo ella- son mas sentimientos que otra cosa después de tantos años, solo se que fue la primera vez que vi a alguien muerto.
-También fue la mía- dijo Theo carraspeando, se revolvió un momento incomodo- Pansy, no es agradable hablar de ese tema para mi, Ingrid Nott, nuestra abuela, fue la única madre que conocí y no me duro mucho tiempo.
-Nunca me gusto ver un cadáver- dijo ella mirando el cielo estrellado.
-Hum-dijo Theo sin ganas de internarse en esa conversación, que había tomado derroteros muy distintos a lo que había supuesto- ciertamente son desagradables.
- Es irónico que después nos convirtiésemos en lo que fuimos-dijo Pansy.
-En lo que aun somos a pesar de todo- continúo Theo- mortifagos- Pansy asintió en silencio- si bien las circunstancias han cambiado, aun somos unos asesinos, yo hoy he matado a tres, tú a uno, Snape se encargó de Rodolphus Lestrange y Draco me hubiese cortado la cabeza sin dudarlo un segundo si no lo hubiesen detenido a tiempo. Potter, Weasley y Hermione no asesinaron a nadie, he allí la diferencia. Nosotros no dudamos en hacer lo necesario para conservar el pellejo, en mi caso….bueno, ya sabes como es y lo que siento al asesinar.
-Liquidar a quien te ataca a muerte es una regla básica de supervivencia Theo, esa es mi razón en todo caso, de las tuyas es mejor que no hablemos- dijo Pansy - sin embargo eso no significa que yo no tenga ningún tipo de remordimiento de consciencia al matar, realmente no me gusta hacerlo y menos aun es agradable estar plenamente consciente de que a ti te provoca una especie de euforia. Después de todo…tú eres el padre de mi hijo.
Theo seguía sin quitarle los ojos de encima, escucharla admitir eso en voz alta después de tantos años, de alguna manera, hacia que su corazón palpitase hasta casi salirse del pecho. Pansy bajó la cabeza un momento, todavía dándole la espalda. Theo sintió la imperiosa necesidad de hablar, abrirse con alguien, para ser precisos con ella.
-La muerte es la consecuencia natural de vivir- dijo él, maldijo por lo bajo, nunca en su vida había tenido la necesidad de explicarse, pero sin duda, algo había cambiado dentro de él- El asesinato solo es una forma de acelerar lo inevitable. Puede que lo disfrute en el fondo, pero no mato sin una buena razón, quizás no las mejores ni las más justas, pero he tenido y sigo teniendo mis motivos. El principal….ganar.
-Totalmente condenable- dijo ella- éticamente reprobable, estratégicamente debo darte la razón.
-A mi la moral no me interesaba- continuó Theo- ni la justicia tampoco, solo importaba el objetivo que me había trazado. Sin embargo……después de todo lo que ha pasado conmigo, lo que he experimentado en carne propia, después de analizar las consecuencias, he logrado reflexionar y sin dudarlo debo decir que ……..me he equivocado mucho.
-Es un gran alivio escucharte decir eso finalmente- dijo ella jugando con la nieve trazando figuras con su pie- sin embargo, jamás juzgue al asesino, sino al hombre que se escondía detrás de él.
-No hay nada detrás del asesino- respondió Theo con dureza-te lo aseguro.
-Recuerdo oírte gritar, llorar, recuerdo a tu padre golpeándote- dijo ella cerrando los ojos- y recuerdo también que me pediste que no me fuese.
-Yo no recuerdo absolutamente nada- contesto él hoscamente- por lo menos nada que valga la pena recordar.
Pansy se giró para enfrentarlo, lo miró intensamente, Theo levantó el rostro para corresponderle.
-Mientes…..lo se….no quieres que yo me de cuenta de que alguna vez tuviste sentimientos como la gente normal….y que después de muerto todavía los tienes, aunque te resistas a ello con todas tus fuerzas. No eres una maquina por Merlín, ni nunca lo fuiste. La pregunta es ¿Por qué? ¿Por qué te escudas? ¿Por qué diablos le lanzas una emboscada a cualquiera que intente acercase?
-Pansy- dijo Theo de mal humor- eso es lo que tú piensas, quizás lo que deseas pensar de mí, pero yo fui quien era y soy lo que soy. O me tomas o me dejas, así de simple.
-¿Tengo elección acaso?- dijo ella sin reprimir una carcajada irónica- siempre obtienes lo que quieres, tus deseos son ordenes, uno no tiene mas remedio que someterse a tus designios.
-Todo esto es por un maldito beso- contesto él perdiendo un poco la paciencia-¡Demonios!
-Si Theo…. es por ese maldito beso- dijo ella dando un largo suspiro, iba a ser mas difícil de lo que había supuesto, pero lo había sentido en carne propia, sus emociones, su necesidad apremiante cuando la besó, la había golpeado como un tren a alta velocidad y logró desubicarla por un momento. Por un momento la lujuria fue la única explicación posible, pero no….ese beso había sido diferente a todos los que ambos habían compartido anteriormente. Fueron solo unos segundos, pero por ese beso robado ella tuvo la certeza de que él estaba escondiéndose, refugiándose sobre toneladas de lógica, razonamiento y frialdad, al mismo tiempo, le demostraba que había algo más en él de lo que siempre había supuesto. Y ella también de alguna forma estaba luchando contra si misma, porque si bien su corazón gritaba que se diese una oportunidad, su cerebro le pedía cautela, no ofrecer de nuevo sus mas caros sentimientos por nada.
-Soy un hombre tenaz, verdaderamente siempre o casi siempre obtengo lo que quiero, de cualquier forma- dijo Theo- pero eso seria cierto si hablásemos del Theo Nott que estuvo vivo alguna vez, ese que conociste. Ahora, no estoy tan seguro. Quizás….he decidido que el libre albedrío de las personas resulta mucho más interesante.
-¿Soy libre de rechazar tus avances de seducción si así lo desease?- preguntó ella.
-Eres libre de hacer lo que te venga en gana- contesto él hosco.
-Fuiste…eres y siempre serás un necio Theo Nott- contestó Pansy altiva- además de un verdadero desgraciado, pero eso creo que lo sabes de sobra…..Sin embargo, algo cambio en ti cuando regresaste, lo siento.
-Quizás esta vez……tengas razón-dijo Theo riendo con ironía.
-Quieres que te diga algo…..yo te apreciaba….al niño extraño y solitario que fuiste alguna vez….que me alejaba de su padre porque él era un monstruo capaz de hacerme cualquier cosa, el niño que me prestaba a regañadientes sus juguetes porque yo era descuidada y siempre los rompía, aquel que me curó la rodilla con paciencia cuando me caí de un columpio y yo lloraba como una histérica. Eras un chico raro, pero yo te quería porque confiaba en ti, fuiste el héroe personal de una chiquilla tonta de cinco años.
-Tú eras la niña mas majadera que he conocido en la vida- dijo Theo alzando la vista y sonriéndole disimuladamente- pero a tu favor debo decir, que fuiste mi única amiga de la infancia, ninguna travesura era divertida si tú no estabas metida en ella.
-Éramos unos auténticos pillos- contestó Pansy lanzándole una mirada cómplice- no me extraña que Max sea tan inquieto, heredó mi majadería y tu inteligencia.
-Fue una buena época- consintió Theo- aunque la sombras acecharan a la vuelta de la esquina. Ese verano fue…genial. Después…todo cambio.
-Siento que debí haber estado contigo, obligar a mi padre que te llevase a casa con nosotros después de lo de abuela, apartarte de tu padre para siempre- Theo escuchó sus palabras en silencio, ella parecía verdaderamente arrepentida- siento que te fallé, me daba vergüenza admitirlo y por eso creo que te ignore toda mi adolescencia. Después te convertiste en lo que fuiste, un mortifago lo mismo que yo, entonces admire tu dureza, tu coraje y tu determinación. Se lo que hiciste y como lo hiciste, no fue lo mejor pero fue tu decisión y me dolerá admitirlo, pero te respeto por ello, aunque nunca estuve de acuerdo con la manera en que me trataste.
-Te obligue a permanecer conmigo para protegerte- confesó Theo.
-Eso….-dijo ella balbuceante- eso no lo sabia. Siempre pensé que lo hiciste para aprovecharte de mi poder.
-Eso también, pero la razón principal era que conmigo a tu lado jamás nadie osaría poner sus manos sobre ti. Nunca te lo dije- contestó él-no tenia ninguna razón para contártelo.
-Ese siempre fue el problema- respondió Pansy con impaciencia- nunca consideraste que yo tenia derecho de saber, aun así, pude resistirme y no lo hice.
-De eso estoy plenamente consciente- dijo él- y siempre me intrigó saber porque. Creo que yo no fui el único que guardó secretos en su interior.
-Solo te he visto vulnerable dos veces en mi vida- dijo Pansy evitando caer en el tema de sus propios sentimientos hacia él - esa vez en el funeral de la abuela cuando me pediste que me quedase contigo y hace unos minutos, cuando te han echado en cara lo de la mujer de Draco. No quiero sacar conclusiones apresuradas, porque tu mente es un misterio para mí, pero quiero que confíes en mí.
-Estas sangrando- dijo Theo acercándose a ella, sacó un pañuelo de su camisa y se dispuso a limpiar unas gotas de sangre que salían de la nariz de Pansy, ella gimió un poco por el dolor, Theo le quitó la varita de las manos con suavidad y le realizó un Episkeyo. Pansy sintió su rostro arder, pero el dolor desapareció de inmediato.
-Debí hacerlo hace rato- dijo él apartando un poco su mirada, ella también lo hizo, la cercanía entre ambos era insoportablemente tentadora. Theo retrocedió de nuevo, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no saltarle encima de una buena vez y por todas.
-No había tiempo, teníamos que ayudar a Potter- dijo ella, lo volvió a mirar ansiosa y Theo se apoyó en un árbol sin dejar de observarla. La tensión entre ellos era palpable.
-¿Qué quieres que te diga?- pregunto él en voz baja.
-Todo- dijo ella.
-¿Crees merecerte una explicación?- dijo él- bueno, quizás de veraz te la merezcas.
-Yo más que nadie- contesto ella con decisión- soy la única familia que tienes, te di un hijo, siempre he estado a tu lado, aunque fuese a regañadientes, jamás he levantado la mano en contra de ti, aunque te amenace con ello incontables veces. Nunca te he traicionado. He sido tu compañera, si bien ninguno de los dos estuviésemos contentos con ese hecho.
-No tengo nada para darte- contesto él ofreciéndole una mirada triste y turbadora- ahora menos que nunca.
-Yo nunca te pedí nada Theo, excepto ahora- le dijo Pansy.
-¿Qué sientes por mi?- preguntó Theo.
-¿Qué sientes verdaderamente tú por mi Theodore?- le respondió ella- Habla, estoy esperando esto desde hace muchos años.
Theo no tenía mucho para decirle, porque ni él mismo entendía muy bien que diablos le pasaba con ella, era una combinación explosiva de deseo, lujuria, rabia, cariño y quien sabe que otras cosas mas. En su anterior vida, había logrado controlar todo eso racionalizándolo y por eso había soportado trabajar con ella en la guerra mágica, sepultando todos esos confusos sentimientos encima de toneladas y de toneladas de lógica. En esos años, la observó, la admiró en silenció, sin quererlo la quiso en silencio y le ofreció lo único que tenia para darle, protección para ella y para el niño. El resto, trato de olvidarlo, pasar la pagina, de nuevo sintió tranquilidad y de alguna manera la expulsó de su corazón, cuando le tocó morir, fue Hermione la que estuvo con él y a la que le brindó un destello de amor, cuestiones que se antojan circunstanciales sin serlo, porque él siempre….siempre…..amaría a Hermione al igual que siempre …siempre …sentiría algo por Pansy.
Pero ahora, en su renacer,, al parecer todas sus defensas mentales habían caído, sentía todo a flor de piel, y sobre todas las cosas, la sentía a ella, a la que decidió olvidar, a la que se propuso no amar, todos sus sentidos estaban agradados y estupefactos por su presencia, estaba intoxicado de Pansy Parkinson. Nunca le había sucedido de esa manera, amaba y había amado a Hermione con paciencia y resignación, jamás nunca había sentido con ella lo que estaba pasándole con Pansy, era como estar lleno y vacío al mismo tiempo, como si el corazón latiese hasta infartarse, como si les jalaran las tripas del estomago y se las retorcieran. A Theo le disgustaba no entenderse o mejor dicho le enfurecía saber lo que le pasaba y estar consciente que de alguna forma hasta era injusto, puesto que sabía perfectamente su destino y este no era precisamente disfrutar de una vida común y corriente, con su familia nada común y corriente. Porque no podía negarse que parte de esos sentimientos rabiosos, confusos y conflictivos los sentía debido al hecho innegable de que Pansy Parkinson era la madre de su hijo, lo cual la hacia el humano mas cercano sobre la faz de la tierra en el terreno sentimental y de paso le daba poder sobre él. Inaudito…inédito….imposible…..Theo Nott estaba en el proceso contra su voluntad, pero incapaz de hacer algo al respecto, de enamorarse de nuevo. Lo peor de todo, era que esta vez no tenia ningún sentido enamorarse….su tiempo acababa.
-¿Qué fue lo que te pasó?- preguntó Pansy.
-Fui un niño maltratado- dijo Theo- se que lo sabes mejor que nadie, lo viste, lo viviste.
-Lo se- dijo ella.
-Un niño- continuo- cualquier niño debe ser amado y protegido, nunca jamás vejado y humillado como yo lo fui. La infancia es una época importante y especial en la vida de cualquier ser humano, allí se siembra la semilla de quien será, bueno o malvado. Quizás yo sea el producto de una infancia descuidada, pero en el fondo, fui yo quien hizo las elecciones, a consciencia y por mi propia voluntad. Mi padre fue un horror como padre y como hombre, pero no voy a culparlo completamente. Sin embargo a lo mejor mi vida hubiese sido diferente si las circunstancias de mi niñez hubiesen sido distintas. Quizás por eso aleje a Max de mi, yo no soy una buena influencia para él ni nunca lo seré.
-¿Porque mataste a ese niño?- preguntó ella consternada- Jamás levantaste la mano para dañar a nadie que fuese mas débil que tú, que no estuviese en igualdad de condiciones para enfrentarte, puede que no conozca muy bien al Nott hombre, pero conocí perfectamente al mortifago. ¿Por qué asesinar a esa criatura de una forma tan vil?
-Para mi, la vida de un niño es sagrada, jamás, nunca, le pondría las manos encima a una criatura para dañarlo, sin importar las razones. Pensar que todavía existe inocencia en el mundo es quizás lo único que todavía tiene algo de valor en este. Y es lo que voy a decirte ahora en cuanto a eso
-Comprendo- dijo Pansy tragando grueso.
-Mi historia con Maximilian es algo difícil y complicado- dijo Theo.
-Eso esta claro- dijo ella con amargura, el momento de paz se disipó como la niebla y el cese al fuego entre ambos desapareció, Max, quizás era el problema más grande entre ellos dos- Max nunca te ha importado. Declaras tu interés por el bienestar de todos los malditos niños de este mundo y no guardaste nada de consideración para el tuyo.
-Yo he negado la existencia de ese niño a tal punto que lo olvide o traté de hacerlo al menos, creo que llegó el punto en donde simplemente lo expulsé de mi vida- dijo Theo-cuando estuve vivo, traté de convencerme a mi mismo de que no tenia nada que ver con ese bebé, ni quiera pensaba en él como mi hijo, en esos términos, solo era tu hijo.
-De todas las cosas que me hiciste, eso es quizás lo que no puedo perdonarte- contestó Pansy dolida- que hayas negado la existencia de tu hijo.
-Gracias a eso, al comportamiento inmoral que he tenido con mi propio hijo, es que él permanece vivo y a salvo. Hice todo lo posible para que no hubiese una relación, de haberse hecho del conocimiento público hubiese sido desastroso. - dijo Theo- Si tuviese que hacerlo de nuevo, visto el resultado, lo haría sin pensarlo dos veces.
-Debería odiarte para siempre por eso- dijo Pansy - Es razón suficiente.
-Pansy- Theo se acercó a ella y le tomó los brazos- fue lo mejor
-Eso es algo que no puedo creer- dijo ella y luego entonces lo empujó para alejarlo de su cuerpo-Ese niño solo existe porque tú querías algo para controlarme, para tenerme en tu poder. Me preñaste adrede para tener algo con que chantajearme. Jamás voy a creer que lo quieres como yo lo quiero.
-Tú no puedes hacer ninguna afirmación sobre mis sentimientos- contestó Theo- estos me pertenecen solo a mi.
-Sabes Theo, cuando supe que estaba embarazada, te lo dije, fui a verte y te lo conté porque pensé como una estúpida que te importaría, que a lo mejor te alegrarías por la noticia pero tú simplemente saliste por una puerta sin decirme una palabra y jamás vi tu maldita cara de nuevo en meses. Allí me di cuenta que no significaba nada para ti, absolutamente nada. Te odie por ello, con todas mis fuerzas.
Theo dio vueltas de un lado a otro. Todo era cierto, así había sucedido, no tenia sentido disculparse por algo que había hecho a consciencia, no existía explicación posible para esa conducta tan cruel.
-¿Si tanto te desagrado? ¿Si me odias, si me desprecias como dices hacerlo? ¿Si te resultaba tan repugnante llevar en tu vientre a un hijo mío?- sus ojos destellaban de rabia, furia hacia si mismo mas que hacia ella- ¿Por qué diablos no te deshiciste de él? Pudiste abortarlo y no lo hiciste.
Pansy entonces se fue contra él e intentó abofetearlo, pero Theo le tomó la mano en el aire.
-Esta vez no dejare que me pegues- dijo él- no me tomes por imbécil. Soy tolerante contigo pero tengo un límite.
-Como puedes siquiera imaginar que yo iba a deshacerme del bebé- dijo ella con furia- puedo ser muchas cosas, pero nunca una madre desnaturalizada. Debí odiarte, de hecho creo que lo hice..pero aun así…yo no pude…
- Te lo diré una vez y espero que lo entiendas. Si bien es cierto que tenia la intención de que me debieses un favor y trabajases a mi lado, nunca pensé en la posibilidad de que te embarazaras, fue un accidente, ninguno de los dos se cuidó y simplemente ocurrió, ambos somos responsables.
-Yo era una chica estúpida por ese entonces, una inocentona- respondió ella fuera de sus cabales- ni siquiera se me pasó por la cabeza embarazarme la primera vez que tenia una relación con un hombre. Tú eras el de la experiencia, sin duda te habías acostado antes con otras mujeres y ninguna se preñó, así que supuse que sabias que hacer para evitarlo.
-Sin duda con las otras tomé las precauciones del caso, pero cuando estuve contigo..yo…en fin..me descuide, lo admito, pero fue un error. Soy un hechicero poderoso pero no puedo obligar la concepción de un bebe. Nunca…óyelo…nunca me plantee la posibilidad de ser padre. Hasta un desalmado como yo sabia que era un crimen traer al mundo un niño siendo lo que fui.
-Pero entonces- dijo Pansy sorprendida ante esas palabras- tú me dijiste que….
-Se perfectamente lo que te dije y lo que no te dije, tú me acusaste de embarazarte intencionalmente para utilizar el niño a mi favor y yo no te dije lo contrario porque me convenía que pensases de esa forma- explicó Theo y luego le costó decirlo pero lo hizo- lo siento….lo siento mucho.
-Vete al diablo, si crees que puedes arreglar todo con una insulsa disculpa estas muy equivocado, ¡Jodete Nott!- Pansy se fue contra Theo con toda la intensión de golpearlo, pero él la atrapó, la sostuvo en brazos, caminó unos metros sujetándola, se sentó en una piedra y se la colocó sobre su regazo.
-Suéltame- grito ella- suéltame- sin embargo su cuerpo habló por ella contradiciéndola totalmente, se pegó a él sin dejar un solo centímetro vacío entre ellos dos.
-Sabes Pansy, a veces me pregunto si realmente te disgusto tanto como dices- dijo él sintiendo como su cuerpo se amoldaba al suyo, en un ajuste perfecto. Se vio sujetándola con un solo brazo, rodeando su cintura y con la otra mano tomándole el rostro, obligándola a enfrentarlo, sentirla así de cerca era una agonía, solo deseaba besarla hasta morir de nuevo, su cara estaba casi pegada de la de ella, sus narices y sus labios se rozaban, sus alientos se confundían, era decididamente excitante e insoportable. Theo acercó su cara lo suficiente para intentar besarla, pero ella apartó la cara bruscamente.
-Eres un completo idiota- dijo ella con el corazón palpitando a miles de latidos por minuto.
-Y tú eres de lo más apetecible nena- dijo él con voz ronca- demasiado para la salud mental de cualquier hombre.
-Ahora vas a decirme que te gusto- bufó ella.
-Me gustas- dijo él- mucho. Siempre me gustaste y eso también me lo negué, pero en este momento, en donde me siento bien jodido por la vida y por la muerte, no tengo nada que perder diciéndotelo. Me gustas Pansy.
-Esta es la peor declaración que me han hecho en la vida- dijo ella.
-Pues es la única que vas a tener de mi parte- contesto él.
-Mal nacido- respondió ella, sus ojos estaban brillantes, hervía de indignación y a la vez de emoción, escuchar esas palabras era demasiado insólito. Theo la miró con seriedad y le dijo tranquilamente
- Eres una malcriada y te estas portando como una irracional cuando se bien que no lo eres. Querías que hablásemos y lo estamos haciendo, solo que a lo mejor no te estoy diciendo lo que quieres oír. Estoy tratando de explicarte, te estoy pidiendo perdón, lo cual es raro viniendo de mí y lo sabes bien, pero tú todavía no me escuchas, así voy a hacer lo que alguien debió haber hecho contigo hace mucho tiempo.
Dicho esto la giró y se la colocó boca abajo sobre sus rodillas, Pansy solo sintió como una de sus manos impactaba en su trasero. Una, dos veces. Ella enrojeció completamente humillada y Theo dejó que se levantara.
-Eres un completo imbécil- exclamó Pansy- como diablos te atreves a hacerme esto- ella estaba arrebatadora con sus mejillas enrojecidas y su cabello ondeando en el aire. Dio un resoplido de disgusto y cruzó sus brazos sobre su pecho.
Theo la miró un rato, disfrutando contemplarla tan hermosa en un arrebato de rabia y de pronto se río, a carcajadas. Ella lo miraba incrédula, sus ojos chocaron por un instante y ella desvío la mirada.
-Me provocaba darte una tunda desde hacia varios años- dijo él todavía riéndose- esto es un sueño hecho realidad. Eres la persona mas irritante que conozco y créeme que conozco bastante gente necia.
-Te detesto- dijo ella sin creerse ninguna de sus palabras.
-No- dijo él recuperando la compostura por un instante, sus ojos chocaron, el duelo de miradas se inició y terminó fugazmente, ella de alguna forma no podía sostenerle la mirada- no me detestas, simplemente no sabes que hacer con lo que sientes por mi, igual que yo por ti.
-Yo no siento nada por ti.
-¿En serio?- dijo él alzando una ceja- que lastima, y yo que pensé que entre nosotros existía …alguna cosa.
-Estas loco de remate- dijo ella- entre nosotros no hay nada.
-Eso seria lo mejor y lo mas lógico- dijo Theo mirándola fijamente, enseguida completó su frase en la mente, "lo mejor y lo mas lógico, pero no es así, ella y yo nos atraemos como las luciérnagas al fuego y estoy seguro de que nos vamos a quemar…los dos…juntos e increíblemente…esta vez…no quiero evitarlo".
-Tú crees que soy una tonta- dijo ella- pero no es así.
-Jamás he creído que eres una tonta- dijo él- mas bien siempre pensé que te hacías la tonta. No puedo decir que te conozca completamente Pansy, porque a pesar de que eres la madre de mi hijo, la mayoría de las veces eres un completo enigma para mí. En general no entiendo a las mujeres, pero tú le llevas la delantera a todas.
-Yo a veces no se si es que estas completamente loco o es que tienes ganas de joderme la vida de nuevo- dijo ella.
Theo se acercó a ella, Pansy retrocedió.
-Te he besado, me he declarado a mi estilo-dijo él-yo quisiera que…tú y yo.
-No- contestó ella- No quiero…no así…no de esa forma. No si no se quien fuiste, quien eres, lo que eres, lo que sientes y lo que sentiste alguna vez por mi, por Max, por Hermione Granger, lo que piensas….
Ambos se miraron unos segundos.
-Confía en mi- pidió ella- muéstrate. Dime que es lo que pasó. Es la única forma en que yo pueda creerte. No quiero mas mascaras, más mentiras entre nosotros.
Theo se abalanzó hacia ella, la tomó en sus brazos de nuevo, Pansy esta vez no hizo ningún intento de resistirse, sus miradas se conectaron, un brillo rojo cruzó los ojos de Theodore, le tomó la cara con una mano y enfocó su mente para abrirse en la de ella.
Pansy abrió los ojos desmesuradamente y empezó a temblar, escuchaba voces y gritos en su cabeza. Theo la apretó a su cuerpo y le acarició la cara con cariño para intentar calmarla. No iba a ser fácil, para ninguno de los dos.
-Quieres verlo- dijo él con voz ronca intercambiando memorias, recuerdos, pensamientos y sentimientos con ella, lo bueno , lo malo, lo siniestro, lo vil, le enseñaría absolutamente todo el horror en su interior, lo necesitaba, con urgencia, mostrarse tal cual como era con ella, para sincerar las cosas por primera vez entre ambos, pues si se iba construir una relación, por insólita e imprevista que fuese, debía hacerse con bases firmes, sólidas, y sobre todo con la verdad por delante- quieres saber…te lo mostrare…..pero yo también quiero saber lo que piensas, lo que sientes por mi, necesito saberlo ahora o nunca. Lo que me preguntas lo veras en mi mente porque es difícil explicarlo con palabras, porque ni un millón de palabras serian suficientes…..juzga por ti misma Pansy.
Las lágrimas rodaron por los ojos de ella, temblaba convulsivamente y él seguía apretándola a su cuerpo, entonces ambas mentes fueron un libro abierto tanto para uno como para el otro.
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Hermione estaba sentada en el alfeizar de una de las ventanas de sala de estar de La Madriguera, Harry hablaba por teléfono celular con Ginny y Ron estaba sirviendo Wiskey de Fuego en unos vasos.
-Si Ginny, todos estamos bien- decía Harry caminando por toda la sala de estar-No, no, no es necesario que ni George, ni Bill ni tu padre vengan hacia acá, lo tengo todo bajo control.
Ron miró a Hermione y le ofreció un guiño de ojo, ella sonrío. Era bastante gracioso escuchar la voz exasperada de Harry
-Ginny-gritó Harry alejándose de sus amigos lo más que podía para conservar la privacidad-¡No! ¡No!- luego calló y tanto Hermione como Ron escucharon claramente a Ginny diciendo algunas palabras en un tono bastante alto del otro lado de la línea. Harry fruncía el ceño y se alejaba el teléfono de la oreja. Ron caminó hacia Hermione con los vasos de Whiskey y le ofreció uno de ellos, ella lo rechazó haciendo un gesto de asco con una mano.
-¿Qué pasa?- dijo Ron un poco extrañado-Tú no eres de la que rechace un trago sobre todo si la ocasión amerita algo fuerte para pasar el susto
-No es nada, no te preocupes, no me he sentido bien últimamente, mi estomago se revuelve por cualquier cosa - dijo ella en voz baja.
-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Ron alzando una ceja- Te vi vomitando allá afuera ¿Estas enferma? ¿Tienes fiebre? ¿Malfoy te pegó algún virus?
-No pasa nada Ron, es una tontería, iré al medico cuando pueda te lo prometo- dijo ella en tono confidencial volviendo su mirada a Harry quien seguía caminando de un lado a otro escuchando pacientemente a Ginny, luego miró de reojo a Ron-tu hermana es formidable, te aseguro que va a aparecerse aquí de un momento a otro.
-Harry sabe como manejarla-dijo Ron sentándose al lado de Hermione- él no quiere que sepa que Nott está aquí, ni ella ni nadie.
-Ginny-dijo Harry con toda la paciencia de la que fue capaz-Nena, quédate en casa con los niños y es mi ultima palabra, te amo- dicho esto cortó la llamada y fue hacia donde sus amigos con una sonrisa culpable en el rostro.
-Te lo dije- le dijo Ron a Hermione en el oído- puro poder de persuasión Potter, ni siquiera necesita un Imperius, unas cuantas frases cariñosas y la enana queda toda hipnotizada. No vendrá para acá te lo aseguro.
Hermione no tuvo mas remedio que reírse, Harry y Ginny no solían pelearse a menudo pero cuando lo hacían prácticamente ardía Troya, sin embargo Harry era un hombre muy tolerante y Ginny no estiraba mucho la cuerda tampoco, en resumen, era un matrimonio que se llevaba bien. Hermione desvío su atención de Harry y volcó su mirada hacia el exterior. La imagen que vio se le hizo de los mas extraña.
Theo y Pansy regresaban caminando por un sendero abierto entre la nieve, ya estaba amaneciendo y los primeros rayos del sol resaltaban sus siluetas, Hermione tuvo que admitir que ambos lucían magníficos juntos, uno al lado del otro, dos seres humanos atractivos, altos, poseedores de rostros hermosos, muy parecidas sus facciones, quizás el largo cabello negro de Pansy y sus grandes ojos adornados por pestañas curvadas fuesen lo que remarcaba alguna diferencia. Desbordando actitud desafiante y aguerrida, eran dos magos poderosos, cada uno a su estilo, sus movimientos al caminar era realizados con sincronía, su paso era elegante, aristocrático, él era la personificación de la masculinidad, ella era muy femenina en todos sus gestos pero enérgica, se complementaban uno con el otro perfectamente, simplemente eran deslumbrantes. Hermione detuvo su sonrisa a medio camino, había algo en ellos dos, peligroso, atrayente, alguna cosa que era común en ambos, más allá del parecido físico que era más que evidente. Quizás fuese porque eran primos, compartiesen la misma sangre o quizás solo fuese que eran slytherin, pero irradiaban una especie de magnetismo muy difícil de resistir, ella lo sintió alguna vez, lo vivió en carne propia con Nott, sin apartar el hecho de que la mayoría de los hombres caían rendidos ante los encantos de Pansy, no eran cuentos, estaba allí, existía, tenían un poder de seducción innato que hacia que ambos resaltasen sobre el resto de la gente.
Los vio despedirse con una inclinación de cabeza, ella se disponía a irse y entonces Theo la llamó, Pansy giró inmediatamente, él caminó hacia ella y la tomó en sus brazos, luego de unos segundos abrazados, Theo le dio un beso en la coronilla Pansy lo miró intensamente, de hecho ambos se miraban de la misma forma, sus ojos prácticamente ardían, ella apoyó su cara en el pecho de él, Theo le acaricio la cabeza apaciblemente y rodeándola con sus brazos la levantó en vilo para besarle la mejilla. Pansy se acomodó a horcajadas sobre él con las piernas enredadas en la cintura y sus brazos rodeándole el cuello, Theo dio un giro con ella, cargando su peso con facilidad pasmante, en ningún momento dejaron de mirarse, Theo acercó su rostro de nuevo hacia ella, le dijo unas palabras al oído, Pansy cerró los ojos por un momento escuchándolo con atención y asintió con la cabeza, él la bajo y ella se separó un poco atontada.
Theo entonces le ofreció la espada slayer para que ella la tomase y dejó que se fuese, se quedó un rato observándola, mientras Pansy se desaparecería. Hermione sonrío de nuevo, al parecer ambos habían logrado una especie de acuerdo de no agresión y sin duda de alguna manera habían aclarado diferencias. Los dos eran orgullosos y tercos, por lo que sabia, la relación entre ambos era difícil, llena de escollos, malos entendidos, impregnada por el egoísmo de Nott y el resentimiento de Pansy, pero Hermione sabia que de alguna manera, Theo la quería y ella estaba perdidamente enamorada de él. Era tan obvio, Pansy le había dado un hijo (era insólito que una slytherin rica como ella , se hubiese dado el lujo de quedar como una paria ante la sociedad mágica por ser madre soltera, a menos de que estuviese verdaderamente enamorada) , Theo la había mantenido con él como su ayudante personal en la guerra para evitar que fuese a morir en un enfrentamiento y también protegió a su hijo, el de ambos ( y Theo Nott nunca se había caracterizado por ser un hombre de sentimientos desprendidos y benevolentes a menos que fuese alguien que verdaderamente le importase) estaba claro como el agua que al menos se gustaban. Hermione se preguntaba como diablos no se habían dado cuenta antes de lo que sentían uno por el otro. Ahora le encontraba algún sentido a toda esa actitud errática de Nott con ella desde hacia cinco años, era obvio, el nacimiento del niño lo había descolado, la presencia de Pansy en su vida lo había hecho dudar, pero eso iba hacia delante y hacia atrás con ella, proponiéndole que se casasen y luego arrepintiéndose, una y otra vez, hasta finalmente dejar que Hermione se comprometiese en matrimonio con Ron Weasley, para alejarla definitivamente de él.
Estaba tan claro para Hermione que consideraba inaudito que Theo no se hubiese percatado de lo que le sucedía, de seguro se lo negó hasta morir, no seria descabellado pensarlo de esa forma. Theo podía llegar a ser el rey de los retorcidos, cuando se lo proponía, ni sus propios sentimientos quedaban a salvo, ante tanta lógica y razonamiento.
Viéndolo en perspectiva, era increíble que un hombre cuyos actos lo proclamaban como un insensible, mantuviese sentimientos no por una, sino por dos mujeres, sin contar por supuesto al chico, Max. Esa historia, la de Pansy, la de Theo, la de Max, su propia historia, era demasiado triste para ser contada en voz alta. Ninguno de ellos pudo amar nunca con libertad, había sido un desastre, verdaderamente una tragedia. Pero aun así, Hermione no iba a permitirse sentir lastima por Theo, él se había comportado como un verdadero desgraciado, no solo eran su actitud con su propio hijo, con Pansy, con ella, los cientos de asesinatos que pesaban sobre él, también era la muerte de una madre y su hijo inocente, pero analizándolo en frío, algo en la muerte de Astoria Malfoy no cuadraba, el Theodore Nott que Hermione había conocido, todas las versiones del Theodore Nott que había conocido, el joven, el hombre, el mortifago y el resucitado, no gastaban energía en los mas débiles, no mataban a quienes no pudieran reportarle un beneficio o menos aun hacían gala de ese asesinato como un espectáculo. Theo era frío, lógico, practico, mataba de forma rápida y eficaz, también era cierto que había algo de demencia en esos actos tan crueles, pero nunca llegaría al punto de sacar a un niño no nato del vientre de su madre ni de regodearse con ello, él no era como Bellatrix Lestrange, a Theo no le gustaba jugar con su comida. En todo caso la locura de Theo, no llegaba a los extremos de desmembrar a nadie, no era su estilo. Así que algo olía mal, muy mal, no cuadraba y ella lo averiguaría….como fuese, por Draco y por ella misma.
Ron estaba viendo la misma escena de ella, sin embargo él no sonreía para nada.
-Esos dos…¿Se traen algo?- preguntó a Hermione.
-Quizás…no lo se….ambos son bien cabezas duras, slytherin en toda la extensión de la palabra, necios, testarudos y orgullosos- dijo ella- solo puedo decirte que sea lo que sea, espero que no se arrepientan.
Theo entró a La Madriguera sin ser invitado, su imponente humanidad empequeñeció todo el lugar. Estaban en la sala de estar, llena de muebles mullidos y cojines forrados con las labores de encaje de Molly Weasley, en conjunto era un lugar bien acogedor, pero la presencia del antiguo mortifago enfrío el ambiente, Hermione se apretujó en su abrigo, vio como las llamas del fuego de la chimenea casi se extinguieron. Si, ciertamente, Theo era una visión sobrenatural, en el peor sentido de la palabra. Ron se levantó de su sitio y fue directo a él. Harry dio un paso hacia delante alarmado.
-Ron cuidado con lo que vas a hacer- advirtió Harry.
-Weasley- saludó hoscamente Theo con una inclinación de cabeza, no abandonaba su cautela, dentro de esa casa, estaba en territorio enemigo, su varita la tenia en una mano, pero no estaba amenazando abiertamente a nadie en ese momento.
-Nott- contestó Ron gruñendo.
Estaban frente a frente, cara a cara, habían pasado muchos años y otras tantas desdichas. Odio, miedo, resentimiento y quizás también algo de respeto se tenían esos dos hombres, después de todo ambos había estado enamorados de la misma mujer y de alguna forma ambos la había perdido.
-Ron- dijo Hermione suplicante, no quería estar en medio de otra batalla campal, por lo menos no en ese momento- ven acá
-Gracias por ayudarme con los míos- dijo Ron haciéndose un lado para que Theo entrase completamente en la sala, en ningún momento logró disimular el gran disgusto que la presencia de ese hombre le provocaba, pero sus palabras fueron medianamente amables, después de todo, Nott los había ayudado a evitar una masacre- Adelante, siéntate.
-Bien- dijo Theo, dio unos pasos y se sentó en un sofá con la espalda insólitamente recta y las manos apretando los brazos del mueble. Hermione no le sacaba los ojos de encima. Theodore momentáneamente la ignoró, toda su atención se dirigió a Harry Potter.
-Me debes una explicación- dijo Harry- una gran explicación, he tenido que inventarle un montón de excusas al cuartel de aurores para ocultar tu presencia. Todos creíamos que estabas muerto y enterrado.
-Harry- dijo Hermione- se que debí ser sincerar contigo desde el principio…pero….
-Quiero que él me lo diga- dijo Harry sentándose en el brazo de un sofá de tres puestos frente a donde estaba Theo, su varita la tenia a mano, solo por si acaso.
-Regrese de la muerte porque Voldemort hizo un Horrocrux para mí hace exactamente diez años. Tus ojos no te están engañado Potter, estoy aquí, en apariencia con vida, pero soy carne muerta- la declaración fue afilada como un cuchillo, como siempre Theo fue directo al grano.
Harry dio un respingo.
- No, no, no te alarmes, no me pudro ni tampoco voy a oler mal si es lo que te preocupa- dijo Theo, su mirada era fría, oscura, intimidante, la palidez de su cara contrastaba con los alegres colores que decoraban la habitación, sentado con la espalda recta e inmóvil en su silla parecía una estatua de piedra, imponente e inalcanzable, sin embargo era el tono de su voz, ronco e irónico, lo que lo alejaba de lucir completamente anti-natural- yo le ofrecí a cambio, la manera de hacer funcionar esos horrocruxes, los suyos y el mío, le regalé a Lord Voldemort un mecanismo llamado la Horribilis Machina, uno …de aquellas maquinas que yo llamo no sin razón "Los Artefactos Infernales". Como se enteró que yo lo sabia, para mi sigue siendo un misterio.
-Pensé que tú eras el que se los había ofrecido- dijo Hermione con acritud-por lo menos eso fue lo que escribiste en los diarios que me dejaste.
-Puede ser, quizás si, quizás no, conociéndome seguramente alteré algo la historia en los diarios- dijo Theodore con sarcasmo- pura semántica, en todo caso, el orden de los factores no altera el producto.
-No juegues con nosotros Nott- dijo Harry recio- di la verdad, es lo único que queremos de ti.
El silencio se apoderó de la habitación por un rato, Ron se sentó de nuevo al lado de Hermione y le tomó la mano, la de él estaba sudorosa, la de ella helada. Ron empezó a frotársela para que tomase calor.
Mentiras…..todo con él siempre se trata de engaños y medias verdades, se dijo Hermione a si misma en su cabeza. No confíes en Theodore Nott , es el rey de la manipulación, escuchó las palabras de Pansy en su cabeza, luego recordó como Pansy miraba a Theo hacia pocos minutos, con embelezo. Ella había dejado sus reticencias de lado, Nott había logrado convencerla de alguna forma. Confiar o no confiar…..ese era el dilema.
-¿Tú inventaste esas maquinas?- preguntó Harry sin dejar al lado un poco de escepticismo- ¿Cómo?
-No tengo el poder suficiente para crear esos instrumentos- dijo Theo-quizás si hubiese tenido mas tiempo para desarrollar mis dotes mágicas, no lo se, nunca lo sabré. Lo descubrí casi por accidente….un libro…..en Hogwarts, luego, en las vacaciones escolares, mientras todos ustedes disfrutaban de sus veranos, yo me dedique a estudiar, recoger información dispersa por aquí y por allá, viajar, por el mundo, luego en el tiempo, dependiendo de lo que descubría. No importan los detalles, de hecho si importan, pero no a ti de seguro, lo mejor es que esa información desaparezca conmigo. Al final logré reunirlos a todos. Uno de ellos estaba en Malfoy Manor, fue él que le ofrecí a Voldemort a cambio de una cuota de poder, él me ofreció además…..una especie de inmortalidad.
-Ese Horrocrux….el tuyo -Harrry dio un largo silbido- ¿Dónde está?
-A buen resguardo- respondió Theo-nadie logrará encontrarlo, me aseguré de ello.
-¿Quién murió para fabricarlo?- preguntó Ron.
-No quieres saberlo, créeme- Hermione se revolvió incomoda.
-¿Alguien conocido?- preguntó Harry.
-Olvídalo- dijo Hermione con nerviosismo- ya no es importante, lo que sucedió, ya pasó, nada puede hacerse con esa alma. Theo se encargó de que su familia estuviese segura económicamente-inmediatamente se arrepintió de hacer ese comentario tan estúpido, se encogió de hombros como una niña pequeña regañada.
-Fue Remus Lupin- dijo de improviso Theo, Harry soltó una maldición y estuvo a punto de echarse encima de Theo, pero se contuvo a duras penas. Hermione le sujetaba el brazo a Ron que parecía dispuesto a golpear a Theo en cualquier momento- lo escogí a él porque entre otras cosas, un hombre lobo mago tiene un poder difícil de pasar por alto.
-Remus- dijo Harry tomándose la cabeza con ambas manos, sentía demasiada impotencia, mucha rabia, pero decidido a escucharlo todo trató de calmarse, el nombre de su amigo le salió de los labios con un gemido- Remus.
-Fue en la batalla de Hogwarts- dijo Theo pausadamente, con total calma y tranquilidad, como si estuviese hablando del tiempo, demostrándole a todos en esa habitación que su corazón estaba hecho de metal- lo busqué y lo enfrenté. Peleo como un héroe, se ganó todo mi respeto.
-Maldito seas por siempre- dijo Ron entre dientes.
-Traté de salvar a su mujer- dijo Theo sin ninguna expresión en su cara que demostrase algún tipo de arrepentimiento, en ese momento era pura lógica, con su cerebro trabajando a ritmo demencial, analizando, escudriñando, escogiendo cuidadosamente sus recuerdos para expresarlos con palabras-pero Bellatrix Lestrange se encargó de ella, al parecer tenían una diferencia familiar. No quería que Nymphadora Tonks muriese, tenía un bebé pequeño de quien encargarse, una sola muerte en esa familia era más que suficiente.
-Yo entregué el dinero- dijo Hermione- realmente lo necesitaban. No les dije que había sido Theo.
-¿Lo hiciste?- preguntó Harry- les diste dinero a Andrómeda y a Teddy, para resarcirte de una muerte. Eres despreciable
-No fue así exactamente, pero igual fue muy poca cosa por lo que yo obtuve de ellos- fue la respuesta parca de Theodore- matar a Lupin fue uno de mis grandes aciertos, el Horrocrux fabricado con su alma funciona a la perfección, pero al mismo tiempo me doy cuenta de que también fue un gran error, un alma demasiado noble jamás se conforma con un destino tan funesto. Aprendí la lección de la peor forma, nunca juegues con la vida y la muerte, tus errores suelen regresar para morderte el trasero. Si te sirve de algo, desde que resucité esa alma está dentro de mí todo el tiempo, dándome permanentemente un largo sermón sobre lo bueno y lo malo, resulta ventajoso que yo no necesite dormir por muchas horas a estas alturas.
¡Oh, Remus!….! Dios mío! Remus vivé dentro de la cabeza de Theo, Hermione sintió de pronto como su corazón se hacia pedazos por la pena. También se asusto, al mismo tiempo, pensaba que todo el asunto sobrenatural relacionado con Theodore y su regreso, seria algo que nadie nunca entendería con exactitud.
-De todas formas- dijo Theo esta vez mirando a Hermione seguro de lo que entendería- independientemente de sus consejos, la decisión y el merito son todo míos, nunca lo olvides.
-No es muy buena estrategia declarar que mataste a sangre fría a uno de mis mejores amigos si quieres mi ayuda- dijo Harry sin ocultar su asco.
-No estoy pidiendo tu ayuda, eres tú quien me necesita- dijo Theo-además no me vengas con moralismos, tú también has matado gente si mas lo recuerdo. No eres ningún santo Harry Potter, héroe del mundo mágico.
-No soy ningún héroe, menos un santo, nunca he pretendido ser mas de lo que soy, un simple hombre, jamás he matado a nadie sin buenos motivos- dijo Harry incomodo-la mayoría de las veces ha sido en defensa propia.
-Tonterías- dijo Theo agitando su mano con despreocupación- igual mataste. Potter, bienvenido al club de los Homicidas Razonables, avísame cuando tengamos la primera reunión por favor. No te olvides de invitar a tus amigos del cuartel de Aurores. Por descontado, Snape y Malfoy podrían participar, tienen todos los requisitos necesarios.
-Tú lo hacías por diversión - dijo Ron- o eso es lo que todo el mundo dice.
-Éxtasis es muy diferente a diversión- explico Theo-no se si puedas entender la diferencia.
-Para mi es lo mismo- dijo Ron- eres un psicópata.
-Eso fue lo que dijeron en el informe medico- dijo Theo- según los sanadores padecí de esquizofrenia paranoide, soy un antisocial. ¡Pamplinas! Déjame dejarte algo claro Weasley, no estoy loco ni nunca lo estuve. Digamos que soy un tipo algo complicado.
-Lo único que tengo claro a estas alturas es que tu disfrutas cabreando a todo el mundo, ¿cierto?- dijo Hermione estupefacta. Todavía no podía creer como diablos se había enamorado de él y porque demonios todavía lo seguía queriendo de alguna forma. Ese hombre en apariencia era duro y frío como el hielo. Y sin embargo algo se ocultaba en su interior, ella había sentido alguna vez esa pasión escondida que tanto intentaba solapar. Si Theo, no estas loco, simplemente eres complicado, un hombre muy ….pero muy complejo. Algo dentro de ella, la impulsó a darle una oportunidad.
-Es la historia de mi vida- dijo Theo con fastidio- la gente tiende a ser demasiado sensible, es una molestia, cuando uno quiere hablar de asuntos interesantes.
-La muerte es para ti interesante, es el colmo- exclamó disgustado Ron- ¡Por favor! Harry haz algo no tenemos que escuchar estas pendejadas.
-Cierra la boca Ron- dijo Harry, Hermione intentó protestar- Tú también Herms, nos estamos desviando del tema.
-La muerte- dijo Theo- es lo único que me queda. Y si, actualmente no se si es lo mas interesante, pero sin duda es lo mas importante. La razón de todo esto es la muerte, los medios para escapar de ella, como evitarla y darle el esquinazo.
-¿Qué coño hacen los artefactos infernales además de activar los Horrocruxes? ¿Por qué Draco Malfoy está metido en todo este embrollo?
-Draco Malfoy se enteró de la existencia del Artefacto Infernal ubicado en debajo de su casa, gracias a unos documentos dejados por Abraxas Malfoy, su abuelo, a quien yo había dejado como guardián del artefacto de Malfoy Manor cuando viaje por el tiempo. Luego….él le robó a Hermione unos diarios que yo deje al morir y logró enterarse del paradero de los demás- dijo Theo- El motivo es claro, él quiere activar todos los artefactos infernales, porque estos al trabajar al unísono, aunque estén ubicados en diversas épocas y en distintos lugares, tiene la capacidad de devolverle la vida a los muertos.
-Astoria Malfoy….-dijo Ron con la garganta seca- Malfoy quiere de vuelta a su mujer, pero entonces como es que…..- miró a Hermione, quien tenia los ojos velados por las lagrimas, no agregó ningún comentario adicional, decidió hablar mas adelante a solas con ella.
-Esto es increíble- dijo Harry tomándose de golpe su trago de whiskey- es imposible.
-No- dijo Theo- no lo es y por lo que se, no solamente resucitaran aquellos que murieron, sino que se creará una singularidad que destruirá al mundo. ¿Sabes lo que es una singularidad? Es un hueco en el espacio- tiempo que….
-Se perfectamente lo que es- dijo Harry-eso es una de las ventajas de ser mestizo, conozco algo de ciencia muggle.
-Deben ser detenidos, a costa de lo que sea, destruidos todos y cada uno de ellos- concluyó Theo- el poder de los artefactos es tal, que aun si bien no están funcionando todos, se ha abierto un portal de donde están saliendo en este momentos espíritus viejos, demonios antiguos que antes asolaban la tierra, tal como el Ejercito Negro.
-Eso es una leyenda- dijo Harry- un cuento para asustar a los niños que se portan mal.
-También los Slayers eran considerados mitos….meras leyendas-dijo Theo- pero hoy has conocido a uno, Pansy, has visto las espadas slayers con tus propios ojos. El Ejercito Negro ya esta aquí, en tu mundo, los he visto, esperan su oportunidad, después de que terminen con los dos slayers, luego que el ultimo artefacto sea activado, caerán sobre todos los demás que estén vivos, se alimentaran de todas las almas de este planeta. Aun así, es lo menos que deberíamos temer, las consecuencias de activar todos los Artefactos Infernales son imprevisibles, pero según lo que he llegado a investigar, la singularidad creara un hoyo negro y todo el planeta será destruido, quizás nuestro universo también.
-No hay explicación científica ni mágica suficiente para que lo entendamos por completo Harry- dijo Hermione- pero por lo que sabemos, Theo tiene la razón.
-Los relojes…..el tiempo……el reloj atómico en Suiza…..ya empezó, todo esta cambiando- Harry seguía pensativo- ahora comprendo……….ahora lo entiendo- luego miró a Nott inquisidoramente- ¿Como es que tú, un Lord Oscuro, un mago tenebroso de tu envergadura, está dispuesto ahora a acabar con su obra?
Ron y Hermione se tensaron a escucharlo, Harry era seguramente quizás la única persona que se atrevería a decir en voz alta, lo que verdaderamente había sido Theodore Nott mientras vivió. Los tatuajes faciales de Theo seguían retorciéndose en su rostro, su piel estaba pálida, de pronto él esbozó una sonrisa trágica.
-Nadie nunca me ha llamado de esa forma- dijo Theo- no se si tomármelo como un halago o un insulto, en todo caso, es lo que fui y lo que aun soy, un hechicero oscuro, igual como lo fueron antes de mi Grindelwald y el mismo Voldemort. Represento a las tinieblas, todo lo oscuro de la magia, la corrupción, la ambición desmedida, el horror, la perfidia y el poder, digamos que soy el lado oculto de la luna, sin embargo fui humano, tuve debilidades humanas, una de esas debilidades está sentada aquí justo frente a mí, las otras dos están en estos momento a salvo en Glastonbury.
-Theodore- dijo Hermione- no es necesario…..que tengamos esta conversación ahora.
-Querida- dijo Theo- todos los aquí presente sabemos lo que existió entre tú y yo. Lo que de alguna manera logró sobrevivir a pesar de todo. Lo que quieres saber, lo oirás de mis labios, pronto……..Enviaste hacia a mi, a la única persona que con su obstinación podría convencerme a hablar, admiro tu inteligencia, pero mas aun reconozco tu determinación. Espero que no te equivoques conmigo, lamentaría decepcionarte de nuevo.
-¿Reconoces que eres un Señor Tenebroso?- preguntó Harry.
-Lo fui- dijo Theo casi en un susurro- ahora solo soy un espectro viviendo una vida prestada gracias a mi Horrocrux y a los Artefactos Infernales. Gran parte del poder mágico que tuve alguna vez murió conmigo, esto que ves, es todo lo que hay.
-¿Esos tatuajes- preguntó Harry- es lo que yo creo……?
-Son bendiciones y protecciones para salvaguardar mi mente y mi cuerpo- dijo Theo, quien levantó su brazo, se arremangó la camisa y leyó las runas que estaban tatuadas en su piel, las cuales se retorcían como si tuviesen vida propia –al mismo tiempo también son una maldición y una advertencia, en escritura ohgam dice "Prevalecerá lo que deba ser salvado".
-Te atraparon y te mataron como un perro- dijo Ron- es obvio que esos tatuajes no funcionaron para nada.
-¿Quieres apostar?- dijo Theo lanzándole una mirada poco halagüeña a Ron.
-Ni de coña apostaría contigo ni siquiera un dulce- respondió Ron- eres un tramposo de mierda.
-No tendrías ninguna oportunidad conmigo- respondió Theo amenazante, el brillo rojo volvió a sus ojos por un fugaz instante- te devoraría y ni siquiera te darías cuenta.
-Quizás como mago no sea nada en comparación contigo- dijo Ron- pero créeme idiota, soy capaz de romperte la cara sin que se me salga un suspiro. Muerto o no, te daría una buena golpiza.
-Otro que sacó los cojones de donde los tenia bien guardados- dijo Theo con ironía- me provoca hacer algo de ejercicio, dime la hora y el lugar, te estaré esperando Weasley.
-¡Basta!- gritó Hermione- no voy a permitir que se golpeen como dos animales.
-¿Donde esta tu marca tenebrosa?- preguntó Harry.
-Nunca tuve una- dijo Theo enseñándole el brazo- yo no era cualquier mortifago, fui "El Mortifago", digno exponente de la antigua y sagrada orden de los Walpurgis, adorador de la muerte. Tom Riddle me consideraba un igual, estaba seguro de que yo jamás lo traicionaría.
-¿Acaso esa era tu idea?- dijo Harry-¿Alguna vez te planteaste traicionarlo?
-Esa siempre fue la idea- dijo Theo- dos perros hambrientos son incapaces de compartir el mismo hueso.
-Ya veo- dijo Harry apesadumbrado, ¿Como diablos había podido ser tan ciego?- Era o Voldemort o tú, solo que nosotros jamás nos dimos cuenta de ello- un súbito escalofrío recorrió la espalda de Harry- Tú solamente ibas a esperar que destruyese a Voldemort por ti.
-Exacto- dijo Theo con un asentimiento de cabeza- lógicamente, para que gastar mis energías en ello, si tú estabas tan dispuesto en hacer el trabajo para mí.
-Y luego ibas a ir tras de mi- confirmó Harry.
-Para convencerte de unirte - dijo Theo- o para destruirte. En todo caso era tu decisión.
-Deseabas gobernarnos a todos- dijo Harry adivinando de inmediato de que iba todo ese asunto- ibas a ser el Señor absoluto y nosotros tus esclavos, los magos, quizás también los muggles.
-Todos- dijo Theo- pero no mis esclavos, nunca pensé en esos términos, mas bien íbamos a trabajar juntos para desarrollar una sociedad que se ajustara a mi idea de lo que una civilización debía ser
-¿Y esa es…..?-preguntó con hastío Ron.
-Sumisión total de los muggles a los magos- dijo Theo- restructuración inmediata del Estatuto del Secreto, establecimiento de una Pax verdadera. Los humanos hemos tenido el mal gusto siempre de matarnos unos a otros por los motivos más fútiles, innecesarios, un verdadero desperdicio. El asesinato y el genocidio deben responder a una intención, no a un capricho. Yo cargo a mis muertos sobre mi espalda y mi consciencia, como debe ser, como lo tiene que hacer un humano que se precie de serlo, la mayoría de ellos merecieron morir, no había otra manera, de los inocentes que cayeron, es mejor no hablar. Toda la cultura del planeta ha estado enfocada a la destrucción y no a la creación desde hace miles de años, desde el comienzo mismo de la historia. Yo iba a ser el Restaurador, un dictador con todas las de la ley, iba a obligarlos a todos a ceder, a desarrollar todos aquellos potenciales olvidados, estaba escrito que alguien llegaría y se impondría, yo decidí darle rostro a esa antigua leyenda celta. E iba a ser por siempre y para siempre, puesto que mi inmortalidad estaba asegurada. Voldemort solo era un instrumento, lo primero era controlar el mundo mágico, no solo en Inglaterra sino en todo el mundo, era necesario plantear una guerra primero, la mas cruel posible, después de Voldemort, los magos iban a agradecer que yo me hiciese del poder.
-¿Tú lo sabias?- Harry miró directamente a Hermione.
-No, ni idea- dijo ella con asombro- es la primera vez que lo escucho de sus labios. Sin embargo…me temía algo así de parte de Theo. Ahora entiendo porque no significaba un problema para él que yo fuese muggle, en realidad no era su objetivo exterminarnos.
-Tienes un gran problema con tu ego ¿sabias?- comentó Ron con ironía- Cualquiera diría que querías ser el Rey del universo.
-La monarquía es un régimen político obsoleto- contestó Theo mecánicamente.
-El poder y la ambición sin duda son un motivo para hacer lo que hiciste- dijo Harry- sin embargo, no por eso deja de ser una atrocidad. ¿Tienes idea de cuanta gente te llevaste por el medio?
-Tengo el numero exacto- dijo Theo- llevé un registro cuidadoso de todos los hechos. Está en el ministerio mágico, fue una prueba en mi contra durante el juicio. Mi querida ex -novia aquí presente lo entregó para que me acusasen.
-Hice lo que tenia que hacer- se defendió Hermione.
-Yo también- dijo Theo- no te preocupes querida, no te guardo rencor por eso, se que no te imaginaste nunca que me iban a condenar al beso del Dementor cuando a tantos otros criminales de guerra se le otorgó cadena perpetua en Azcaban. La diosa Justicia es ciega, pero ciertamente conmigo se colocó lentes de aumento. Lo se, tú hiciste lo que tenias que hacer.
-Dime una cosa Nott- dijo Harry con seriedad-¿Qué se siente ser tú? Analízalo por un instante y dímelo.
-Se siente como la mierda- confesó Theo sin dudarlo un segundo, luego lo miró desafiante- ¿Contento? O tengo que besarte el culo también.
-Estas verdaderamente loco- dijo Harry- nadie puede cambiar la historia, ni siquiera un hombre, por muy poderoso que fuese.
-De eso me di cuenta- dijo Theo- demasiado tarde, ya nada podía hacerse…..no tenia tiempo. Traté de arreglarlo….pero fue peor.
-¿Por qué retrocediste si lo tenias tan bien planeado? ¿Por qué te arrepentiste?- preguntó Harry- lo tenias todo para ganar……yo sabia muchas cosas de Voldemort, por eso logré destruirlo. Pero tú eras la bestia oculta, nunca hubiese podido enfrentarte, el factor sorpresa iba a jugar a tu favor.
-Mis razones…..son mis razones- dijo Theo.
Hermione le arrebató el vaso con Whiskey a Ron y tomó un buen trago, Theo la miró y frunció el ceño.
-¿No es un poco temprano para beber alcohol?- dijo Theo- No lo hagas, te hará daño
-Al diablo- dijo ella atragantándose con el Whiskey-lo necesito- luego sintió nauseas y salio corriendo al baño.
-Tiene malo el estomago- explicó Ron encogiéndose de hombros- creo que es gastritis
Theo no dijo absolutamente nada.
-Todavía tienes que contarme mas- dijo Harry- los detalles, cuantos artefactos son y donde están ubicados.
-Te lo contaré todo- dijo Theo- no de buena gana por cierto. Pere tenemos que formular una estrategia y tú tienes ahora otro gran problema en tus manos.
-Bellatrix Lestrange- dijo Harry y Theo asintió.
-Creo que tendremos que detener a Malfoy también- dijo Ron.
-¿Hermione robó unos giratiempos del Departamento de Misterios?- preguntó Harry.
-Lo hizo, pero Malfoy logró quitarle uno de ellos, son giratiempos gemelos, es quizás la única cosa que nos permite vigilarnos unos a otros- dijo Theo- Sabremos exactamente el momento en que ellos se pongan en acción.
-Entonces somos nosotros contra Snape y Malfoy- comentó Harry- mala cosa.
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-Todo esto es inútil- Draco caminaba frenéticamente de un lado a otro en el lobby de Malfoy Manor- mientras ella esté en medio no puedo hacerlo.
-Mientras sigas poniendo tu vida en riesgo enfrentándote con Theo Nott, de seguro no lo lograras- comentó Snape.
-Tengo que destruirlo- le espetó Draco con furia- es una deuda de honor.
-Draco- Snape fue hacia él y le tomó los hombros- ¿No crees que es hora de renunciar? Ya no estoy tan seguro de que esto sea lo correcto.
Draco lo atravesó con la mirada, se deshizo de su agarre con brusquedad y se fue hasta una pared, pegó su cabeza contra el muro y cerró los ojos.
-No quiero renunciar a mis promesas- dijo en voz baja- pero al mismo tiempo no puedo dañar a Hermione. Ella no va a permitir que yo active Los Artefactos Infernales aun a costa de su vida.
-Tienes que decidir- dijo Snape- no puedes tenerlo todo. O Astoria y tu hijo o Hermione Granger.
-Lo se- dijo Draco apretando sus manos en puño, clavándose las uñas hasta casi hacerse sangre- lo se.
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DEJEN REVIEWS
