Disclamer: personajes de JK Rowling
Hola, espero que me perdonen el DEU EX MACHINA de este capitulo. En todo caso, ¡Feliz día de los enamorados! , espero que este capitulo sea lo suficientemente romántico para ustedes.
Banda sonora, la que quieran…hoy son libres de mi dictadura musical.
Los Artefactos Infernales
Titulo III El Mecanismo Celestial
Capitulo 25 EL mensajero.
-¿Todavía la quieres? Digo a …Hermione- fue la ultima pregunta de Harry antes de dar por terminada la charla.
Theo lo miró penetrantemente, Ron volvió a sentarse en el alfeizar de la ventana, atento a la respuesta.
-No suelo hablar de mi vida personal con extraños- dijo Theo hoscamente- y no le veo el caso responderte.
-Ella está con Malfoy, al parecer tienen algo- dijo Ron abruptamente- y espero por Dios que no intentes matarlo solo para vengarte de Hermione.
-No tiene nada que ver una cosa con la otra-dijo Theo- pero si Malfoy sigue en sus trece no habrá otra forma de sacarlo del camino.
-Espero sinceramente y por Hermione que no tengamos que llegar a esos extremos- contestó Ron.
-Bien- dijo Harry levantándose de la silla, Hermione apareció de pronto con la cara húmeda, lucia algo pálida, se sentó frente a Theo, Harry la observó preocupado-¿Te sientes bien?
-Mucho mejor- dijo Hermione- vomité lo poco que tenia en el estomago. Pero ya estoy repuesta.
-Nott y yo hemos decidido que esperaremos a que el otro lado se manifieste- dijo Harry- Tú y él se encargaran de Malfoy y Snape, Ron y yo cazaremos a Bellatrix y estaremos atentos a cualquier problema que surga mientras ustedes están detrás de los dos Artefactos que queden. No me gusta así, pero parece lo lógico. No hay que involucrar a más gente en este asunto.
-¿Qué tipo de problemas?- pregunto Hermione.
-Del tipo sobrenatural- explicó Theo- también seria conveniente pedir consejo en Hogwarts y yo no soy bienvenido en ese sitio y esta vez no me provoca entrar por la puerta trasera. Potter irá a hablar con Dumblendore y Mc Gonagall. Ya sabes…los fantasmas de Hogwarts no se lo tomarían nada bien si yo fuese allí.
-¿Tú les temes?- preguntó Ron.
-No- dijo Theo- pero créelo. No seria nada agradable. No estoy hablando de los fantasmas de las casas, estoy hablando de los caídos en Batalla.
Hermione, Ron y Harry no supieron que responder, hubo un intervalo de silencio.
-Escoge un pseudónimo- ofreció Harry- no puedo mencionar tu nombre, no se me puede escapar de los labios, oficialmente tú estas muerto.
-Mathew Parkinson- dijo Theo- es un primo de Pansy que murió hace unos años, era un ermitaño, nadie lo conocía mucho.
-Bien- dijo Harry-será Mathew entonces.
-Quieres ir a casa- ofreció Theo a Hermione- creo que tenemos pendiente algo.
-No tienes porque ir- dijo Ron con molestia-puedes quedarte aquí. Bellatrix Lestrange está de su cuenta.
-Iré con Theo- dijo Hermione- y luego a mi casa. Conjuraré las protecciones
De pronto escucharon el ruido de un puerta abriéndose y unos pasos en la cocina, todos esgrimieron sus varitas alarmados.
-Te dije que cerraras todo- dijo Ron.
-Es tu maldita casa- dijo Harry- se suponía que te encargarías de que….
-¿Y se hacen llamar Aurores? !Bah!-dijo Theo con una mueca de burla impresa en su rostro.
-¡Silencio!- exclamó Hermione con impaciencia.
-Hola chicos- una voz suave precedió a su dueña, una mujer alta, rubia, delgada y con ojos saltones hizo su aparición con una bandeja llena de pastelitos. Cuando vio que todos en el salón la apuntaban con sus varitas miró con extrañeza.
-Lu…lu….na—tartamudeó Ron- ¿Qué sorpresa?- al darse cuenta de la identidad del inesperada visita, todos respiraron aliviados sin proponérselo y bajaron sus varitas, incluso Theo.
-Vine a visitar a mi padre esta mañana y decidí traerles estos pastelillos a Molly para ver que le parecían, los acabo de hornear- dijo la rubia- ¿Por qué me apuntaban? ¿Hay problemas? ¿Dónde están los demás?
-No es contigo Luna- dijo Harry- es que hay algunos mortios rondando por ahí, hubo una fuga en Azkaban, los Weasley´s están en mi casa, deberías ir con cuidado cuando camines por ahi sola.
-Ya veo- dijo ella- mi padre publicará mañana en El Quisquilloso un editorial, sobre eso, él opina que Bellatrix Lestrange está viva, que no murió en Azkaban.
-No es el único- dijo Ron tosiendo, Harry le dio un codazo.
- !Oh! Hermione, que sorpresa verte- Luna fue hacia ella con una sonrisa en la cara- luces genial, tienes un aura diferente alrededor, como si...estuvieses….!Bah! no me hagas caso…son tonterías mías.
-Hola Luna- dijo Hermione interrumpiéndola, tratando de devolverle la sonrisa, esperaba que nadie hubiese entendido nada de ese comentario tan indiscreto, era un hecho, iba a ir al médico de inmediato. Theo permanecía inmóvil en su sitio, los saltones ojos de Luna se detuvieron en él por un momento, de pronto se hicieron inquisidores.
-Disculpa ¿Te conozco de algún sitio?- dijo ella- tu cara se me hace conocida.
-Hogwarts- fue la parca respuesta de Theo, la rubia avanzó hacia él y le ofreció la bandeja.
-¿No quieres un pastelito?- dijo ella- están muy buenos.
Theo detestaba la comida, la odiaba. Cuando estaba vivo, literalmente se mataba de hambre hasta casi desfallecer porque odiaba comer, su constitución física se la debía a pociones revitalizadoras. Sufría de anorexia nerviosa en parte por culpa de su padre, que lo cruciaba por negarse a comer, por eso, cuando tomó un pastelillo y lo mordió con ganas, a Hermione casi le dio un infarto de la impresión. Pero Theo ese día al parecer había dejado mucho de su antiguo yo atrás y estaba dispuesto incluso a hacer un intento con la comida.
Theo dio un mordisco y luego colocó el pastelito de nuevo sobre la bandeja. Luna permanecía atenta a cada expresión de la cara de Theo, quien masticaba lentamente, degustando el sabor del dulce. Luego en lo que pareció un milenio, haciendo uso de toda su fuerza de voluntad, se lo tragó, Luna sonrío satisfecha, estaba tomando clases de cocina, y guardaba bien la opinión de sus comensales.
-¿Qué tal?- preguntó ella con interés.
-Está delicioso….Gracias Lovegood- dijo el hombre antes de salir de la casa- Weasley, Potter, les enviaremos noticias.
-¿Sabes mi nombre?- dijo Luna levantando una ceja.
-Por supuesto- dijo Theo mostrándole una sonrisa intimidatoria que mas que a Luna fue dirigida a los dos hombres-yo tengo la mala costumbre de saberlo todo. Sigue con eso de la cocina, querida, se te da muy bien, ese es tu don, hacerle la vida mas llevadera a los demás.
Harry frunció el ceño "Que diablos se creia el maldito bastardo afirmando que lo sabia todo".
Por un momento Luna se sobresaltó, ¿Cómo sabia ese hombre que ella…..? Meneó la cabeza de un lado a otro, era una estupidez estar pensando que le estaban leyendo el pensamiento.
-Adiós Luna, fue bueno verte- dijo Hermione dándole un beso en la mejilla, quería salir de allí inmediatamente antes que su amiga reconociese a Theo o dijese alguna otra cosa comprometedora- nos vemos un día de estos.
-De acuerdo- dijo ella sonriendo empujando su bandeja sobre las narices de Ron, quien no dudo en tomar dos pastelitos y metérselos en la boca en el acto, Hermione se fue y los tres jóvenes quedaron en la sala.
-Hogwarts…….hum- dijo Luna- ese hombre se me hace tan conocido y no logro ubicarlo. No estaba en Ravenclaw eso es seguro….quizás.. no se, a veces soy tan despistada…Oh…..ya recuerdo esa cara , él era ese chico que siempre estudiaba con Hermione en la biblioteca antes de que nosotros fuésemos amigas. Que raro que jamás me lo hubiesen presentado, en fin, parece un hombre agradable ¿No creen?
Ron se atragantó con los pastelitos y Harry no pudo contener una carcajada.
-¿Cómo dijiste que se llamaba?- preguntó Luna.
-No te lo dijimos- dijo Ron con la boca todavía llena de comida.
-Su nombre es Mathew- aclaró Harry - Tengo entendido que solo cursó cinco años en Hogwarts, por eso quizás no lo recuerdas muy bien.
-Ah ya veo- dijo Luna dejando de lado cualquier otra pregunta.
-¿Y eso que fue?- le preguntó Hermione a Theo antes de desaparecerse en el exterior de La Madriguera, él la tomó de la mano, sus miradas chocaron por un instante, ninguno de las dos la desvío-Tú odias comer.
-Un gesto de buena voluntad- dijo él- tomé la decisión de arriesgarme con algunas cosas, empezando con los alimentos.
-Eso que le dijiste a Luna- dijo Hermione- estuvo bien, ella….
-Lovegood es una buena chica- dijo Theo- la recuerdo en el colegio, tan angelical, afectuosa, cariñosa y sincera que me hacia arquear…ella de alguna forma era….antinatural…..un ser humano no puede ser tan candido o tan inofensivo… por lo menos no debería serlo….sin embargo, en el fondo, creo que si todos fuésemos como ella, nos hubiésemos ahorrado un montón de problemas. Conserva su amistad, Lovegood es especial, tiene una intuición envidiable, se ha dado cuenta de lo que yo debí haber percibido desde el primer momento. Ella tiene razón, tu aura es diferente, ahora lo veo con claridad.
-Estoy furiosa contigo- dijo Hermione tratando de deshacerse de su mano, Theo se la apretó con fuerza impidiéndoselo- Tienes que explicarme unas cuantas cosas.
-Eso es cierto- dijo Theo-y espero que te des por satisfecha con lo que te diga y zanjemos ese asunto de una buena vez y por todas.
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En Nottheljm, el rumbo de la conversación decididamente no había sido el previsto por Hermione, los dos estaban en la sala de la casa, lanzadote alternativamente miradas de molestia y azoramiento. No era fácil, poner sobre el tapete las horas más oscuras de la vida de Theo Nott.
-Díselo- Hermione estaba de pie todavía con un amargo sabor en los labios, estaba a punto echarse a llorar de nuevo, si le hubiesen dado un galeón por cada lagrima que había derramado en esa charla, seria millonaria- díselo, él tiene derecho a saberlo.
-No veo el punto- dijo Theo caminando de un lado a otro, inquieto, no era de su gusto estar discutiendo sus decisiones y los motivos de sus procederes con nadie, ni siquiera con ella- ya lo sabes, ¿Querías la verdad? Ya la tienes ¿Satisfecha?
-Me hablaste de Astoria- dijo ella todavía en sus trece- y te creo, por Dios, Theo, claro que te creo. Pero no me has explicado lo del niño ¿Qué fue lo que pasó?
-¿Alguna vez has sentido en carne propia la frustración de la impotencia?- dijo Theo- que en un instante, te des cuenta que no basta, que no eres suficiente, que todo el poder que llevas dentro de ti no sirve para nada.
-Tú no mataste a ese bebé- afirmó Hermione mas convencida que nunca de ese hecho- no lo hiciste, cada vez que hablas, mas segura estoy…no asesinaste a ese niño, pero entonces…no entiendo….que….
-No hables tonterías- dijo Theo- por supuesto que lo maté….eso está fuera de discusión. Si maté a la madre, asesiné al niño por consecuencia.
-Bien-dijo Hermione emitiendo un largo suspiro- he entendido lo esencial, aunque no quieras decirme el porque. Ya se que fue lo que pasó con Astoria Malfoy y me parece una atrocidad, pero al mismo tiempo reconozco que no tuviste ninguna opción. Pero deseo conocer el fondo de la cuestión, lo que te llevó…
-No Hermione- dijo Theo impaciente- no quieres saberlo…..créeme….no deseas saberlo.
-Cuéntale a Draco lo que sucedió- dijo Hermione con firmeza- o yo misma se lo diré. Tú escoges.
-Tú no vas a decir absolutamente nada- dijo Theo desafiándola abiertamente- te lo prohíbo. En primer lugar, ya sabes que fue lo que pasó, pero no sabes porque sucedió. En segundo lugar, es mi asunto, uno entre Malfoy y yo, el día en que él me pregunte, yo se lo diré, de resto, te agradecería que no metieras tus narices en esto. Además, al parecer no soy el único que le oculta cosas a Draco Malfoy.
Hermione encogió los hombros, no tenia como responder a eso. Su situación estaba pendiendo de un hilo y ella tenia que analizar lo que iba a hacer y a decir con cuidado. Draco estaba como enloquecido y ella no quería trastornarlo mas de lo que estaba.
-Draco tiene derecho a saberlo, eran su mujer y su hijo- dijo Hermione intentando no meterse de plano en el otro asunto al que se refería Theo, en parte porque ni ella misma estaba segura y por otro lado, de alguna manera temía que fuese cierto.
-En todo caso- dijo Theo- ¿Crees que si yo le explicase a Draco Malfoy como fue que sucedió, él estaría menos dispuesto a odiarme? ¿Qué abandonaría cualquier intento de traerlos de vuelta? ¿Lo crees así? Aun con razones o motivos de peso, dime Hermione, si estuvieses en su lugar ¿Estarías dispuesta a razonar? No, Hermione, saberlo solo le daría a Draco más ímpetu para encontrar los artefactos que faltan y activarlos, Astoria Malfoy y su hijo son las victimas más inocentes de todo esto. Y además, ¿De que serviría? yo no busco el perdón de nadie….lo hecho no puede deshacerse, para bien o para mal, así ocurrieron las cosas, asumo mi plena responsabilidad. No te metas, no es tu asunto.
-No diré nada- dijo Hermione- porque en todo caso…no sabría como explicárselo. Pero prométeme que algún día se lo contarás.
-Te juro que se lo diré- dijo Theo- cuando llegue el momento, él lo sabrá, antes de morir yo en sus manos o él en las mías.
-Eso no pasara, yo estaré allí para evitar que le hagas daño- dijo Hermione, girando bruscamente sobre sus talones para irse de esa casa, Theo la detuvo tomándole del brazo.
-Hermione….yo…- dijo él- yo…te debo tanto…he hecho de tu vida un infierno.
-¿Qué pasa entre tú y Pansy? Los vi despedirse… la abrazaste-dijo Hermione bajando la cara, Theo la soltó.
-¿Qué crees tú?- dijo él, finalmente llegaban a otro asunto, uno mucho mas difícil de explicar que el anterior e igual de importante. De alguna forma, no queria herir a Hermione.
-Sientes algo por ella- dijo Hermione en voz baja- algo fuerte.
-Así es….-dijo Theo dispuesto a ser sincero con ella- pero no voy a ponerle nombre por el momento.
-¿Están juntos?- pregunto ella tímidamente, luego levantó la mirada.
-Quedamos de acuerdo en darnos un tiempo para analizar las cosas, pero tenemos un pacto de no agresión- dijo Theo- cuando hablamos, decidí que era momento de ser sinceros el uno con el otro respecto a nuestros sentimientos, abrimos nuestras mentes y tanto ella como yo nos sorprendimos de lo que encontramos. Jamás me imagine que ella…….ella sintiese lo que siente por mi…yo pensé que me odiaba a morir o al menos me despreciaba y entonces….me encuentro que….en fin yo no he podido digerirlo completamente. A ella le sucede igual, esta anonadada, confusa y quizás algo molesta también, yo le oculté todo lo que ella me provocaba y lo que aun siento. Nos hemos portado como un par de idiotas.
-Ustedes son victimas de tu terquedad-dijo Hermione- y de una sucesión de malentendidos. Ella tiene mucha razón para estar molesta, has negado su existencia y la de tu hijo hasta cansarte, eso no es ninguna demostración de cariño.
-A mi manera-dijo Theo-la quise…la quiero…ella…a su manera…me quiere. No de la mejor forma, ni la más sana, te lo aseguro, pero lo hacemos. De lo único que no hay duda es que los dos queremos a nuestro hijo. No se si será un buen comienzo, pero algo es algo. Si te sirve de algo, ahora estoy un poco deslumbrado con ella, de hecho creo que siempre lo estuve, solo que lo racionalice hasta hacerlo casi desaparecer. No me había pasado nunca algo así con una mujer, ni siquiera cuando tú y yo…..no debería decirlo con tanta franqueza…pero no se parece en nada a lo que yo siento por ti….es mas…como decirlo….más…..extraño…mucho más atemorizante…y decididamente…más intenso.
- Sabes Theo, nosotros no hemos demostrado ciertamente lo que pregonamos haber sentido uno por el otro. Yo…ahora..pues…yo…quiero a Draco y tú…pues sientes…..ese algo por Pansy. No hemos sido sinceros- Theo asintió, si, visto de lejos, parecían un par de hipócritas.
-Déjame ponértelo de esta forma- dijo Theo- Tú y yo nos queremos, quizás ese amor esté un poco maltratado por todo lo que sucedió, pero existe. Me dueles y yo te duelo, pero en cierta forma, si bien esta allí, nuestro amor, no ha entorpecido nuestros sentimientos hacia otras personas, no te culpo por Weasley, tampoco por Malfoy y juro por dios que yo no me sentiré culpable contigo respecto a Pansy. Una cosa no tiene nada que ver con la otra, y no lo hace menos sincero. Tarde en darme cuenta, pero no podemos controlar nuestras emociones, sentir por otro no traiciona lo que sentimos entre nosotros, sobre todo porque sobre nuestras cabezas nunca estuvo pendiendo una promesa. Yo renuncié a ti hace mucho y tú igual. Solo que mientras yo estuve vivo, fuiste tú la que decidió seguir adelante y yo me quede estancado. Ahora revivivo y todo lo que quise negarme, viene a mí para darme el bofetón de mi vida.
-No me gustaría estar en tu lugar- dijo Hermione.
-Ni yo en el tuyo- respondió Theo.
-Yo te quiero mucho Theodore….pero amo a Draco- confesó Hermione de pronto.
Theo no lo pensó ni un segundo, se fue hacia ella estrechándola entre sus brazos, Hermione abrió los ojos sorprendida y él fusionó sus labios con los suyos. Fue un beso intenso, exigente, avasallante…desgarrador, miles de sentimientos demostrados solo con un toque de labios. Theo la abrazó con fuerza y logró levantarla en vilo del suelo, ella le correspondía con rabia, con la molestia de saber todo lo que habían perdido esos años, Theo logró arrinconarla en una pared, cortándole cualquier posibilidad de escape, Hermione cerró los ojos, apoyó sus manos sobre sus hombros y él acarició su espalda hasta la base, con lentitud, dejando un sendero de fuego en su piel. Hermione sintió como las manos de Theo iban directo hasta sus pechos, pero entonces ella se lo impidió, alejando sus manos de su cuerpo, un resquicio de conciencia se impuso ante esa explosión de emociones que significaba estar con él de esa forma, como los dos chicos enamorados que alguna vez fueron, poco a poco el beso fue menguando en intensidad hasta que lo terminaron de forma tan abrupta como lo habían iniciado Los dos se separaron un poco sorprendidos….se miraron de reojo totalmente apenados y confusos, finalmente Theo rompió a reírse a carcajadas.
-¡Diablos! Retiro lo dicho en cuanto a lo tuyo y la intensidad-dijo él llevando una mano hacia su cabeza, desordenando sus cabellos, lucia como un niño que ha cometido una travesura, su rostro resplandecía y estaba sonriendo-¡Rayos! me siento muy bien y al mismo tiempo me siento muy mal. Algo me esta apretando el corazón insistentemente y déjame decirte que duele como el infierno.
-¡Wow!- dijo Hermione respirando agitadamente, su cara estaba roja como la grana, si bien su mente no estaba segura de que lo que hizo fuese lo correcto, su cuerpo había respondido completamente a ese beso. Theo era el hombre más incomprensible e impredecible que había conocido, cuando lo creía una estatua de hielo, entonces le demostraba sin tapujos esa pasión incontenible que tenia bien guardada en su interior y ella se veía incapaz de hacerle frente. Era definitivo, sus hormonas estaban enloquecidas y tenia una buena sospecha del motivo- Eso estuvo………!Uff!. Estuvo bien…pero de pronto…sentí que….
-No me digas- dijo Theo- Malfoy apareció en tus pensamientos y te sentiste como una mierda.
-¿Cómo rayos sabes eso?- preguntó Hermione sorprendida, eso era exactamente lo que había sucedido. Obviamente Theo había leído su pensamiento usando legeremancia, como siempre hacia con todos los que estaban a su alrededor y fuese susceptibles, ella no había podido evitarlo, porque la agarró con las defensas bajas.
-Querida- dijo Theo tomándola de la mano- creo que me pasó algo parecido, Hermione lamentablemente tengo que informante que la pasión que alguna vez hubo entre nosotros, acaba de irse por el caño. Digamos que nuestra atención esta enfocada en otra gente.
-No pienso repetirlo- dijo Hermione-ni de broma.
-Yo tampoco- dijo Theo.
-No me mientas- dijo ella mirándolo, la expresión de su cara era la misma que tenia cuando era un chico adolescente enamorado. Hacia tantos años de eso, tantos recuerdos, tantas posibilidades que se fueron al diablo. Ella sintió su corazón oprimirse, ¿Por qué rayos había cambiado tanto? ¿Por qué el Theodore que ella había amado inocentemente se había ido para siempre, siendo suplantado por ese hombre tan conflictivo? ¿Por qué dejó que toda su infancia pesase sobre él? ¿Por qué esa búsqueda de poder tan insensata? En ese momento, al verlo por un instante verdaderamente feliz, sin la coraza que se ponía encima, tuvo una sensación de perdida muy intensa- Se que te gustó, lo veo en tus ojos.
-Fue bueno retroceder en el tiempo- dijo Theo mirándola penetrantemente- me gustó recordar lo bien que se siente besarte. Pero lo nuestro está acabado y lo acabamos de sellar con un beso.
-¿Estás celoso de Draco?-preguntó Hermione.
-Algo…un poco….a decir verdad…después que me besas de esa forma y sabiendo de primera mano lo que voy a perderme…lo menos que puedo sentirme es envidioso- dijo Theo – pero no interferiré en tu relación con él si es que a estas alturas puede haber alguna. ¿Celosa de Pansy?
-Decididamente….no- dijo Hermione- si lo hago, terminaría tan demente como tú.
Dos semanas después.
Draco se devanaba los sesos intentando idear un plan, ya no dormía ni comía. Cada vez estaba más cerca de tener éxito y al mismo tiempo, los problemas parecían acumularse. Snape trataba de localizar a Bellatrix, pero había sido en vano, se la había tragado la tierra. Tener a su tía libre por allí, haciendo lo que se le viniese en gana, maquinando su propio plan, lo tenía en vilo. Potter también estaba detrás de ella por lo que sabia y también detrás de él. Los bandos se habían decidido y ellos habían quedado en desventaja, estaban enfrentados de nuevo con Potter y también a Nott. Había llegado la hora de ser más astuto que ellos y jugar sucio.
El hecho de ser en la practica poco mas que un fugitivo, fue una buena razón para abandonar definitivamente Malfoy Manor y trasladarse a una propiedad bastante inaccesible que tenia en Cromwall. Su madre había protestado, no sabia lo que estaba sucediendo, Draco tampoco le explicó absolutamente nada. Si bien el ministerio no estaba detrás de él oficialmente, sabía que Harry Potter y sus aurores estaban olisqueando por aquí y por allá, intentando dar con sus huesos. Zabinni seguía despistándolos, se dejaba ver con su apariencia gracias a la poción multijugos en varias ciudades de Europa, a estas alturas, Potter debería estar frenético buscándolo y siguiendo la pista equivocada.
Snape se apareció en la chimenea, junto a él tomado de la mano, iba un niño….Draco enseguida se incorporó…observó fijamente al chico, su rostro, sus facciones….Sus manos empezó a temblar….ese niño…ese niño era igual a…..
-Draco Malfoy te presento a Maximilian Parkinson- el niño miraba con desconfianza a Draco- él es el niño de quien te hablé Draco, el hijo de nuestra querida Pansy.
-Tú….eres…..igual…a- dijo Draco intentando sobreponerse de la impresión. Snape se lo había dicho y él no le había creído una palabra…hasta ahora.
-Cállate- dijo Snape con brusquedad – Maximilian desconoce completamente el parentesco.
-Ya veo- dijo Draco sin quitarle los ojos de encima a Max.
Draco quería romper a golpes cualquier objeto que se le atravesase en el camino. Ese niño…era el hijo de Theo Nott. Que destino tan cruel, le daba a esa bestia un hijo y le quitaba el suyo…Estaba furioso, la ironía de la situación lo sacaba de sus cabales. Las palabras se arremolinaban en su boca, sus ojos despedían odio, el chico lo sintió y se encogió sobre si mismo temeroso de ese hombre rubio que lo miraba con rencor. Snape lo tomó en sus brazos y lo cargó, era imperativo sacar a el chico de la presencia de Draco antes de que cometiese alguna locura.
-¿Tienes hambre?- le preguntó Snape amablemente a Max, el niño asintió.
Draco se sorprendió bastante, no se hubiese imaginado nunca que Snape tuviese tanto tacto con los niños. Pero al parecer el severo y reservado profesor de Pociones, estaba haciendo uso de su proverbial don de la paciencia. Tampoco era de extrañar, si bien la profesión de maestro le había sido impuesta por un giro del destino, tratar con niños era algo a lo que Snape estaba acostumbrado desde hace más de veinte años. Por otro lado, el plan era que Snape se iba a presentar como amigo de Pansy, había visto al niño ocasionalmente con su madre, no era ningún desconocido, el chico debía confiar plenamente en él y una cara avinagrada era lo menos que necesitaba para tal fin.
-Cuando llegará mamá- dijo Max- me lo prometiste, que iba a ser una sorpresa. Esta mañana ella se fue, pero ya la extraño. Quiero verla.
Draco seguía sin hablar, el niño lo miró de reojo con temor y siguió conversando con Snape.
-No me gusta este lugar- dijo Max.
-No te preocupes, te vas a divertir mucho, en tu habitación hay bastantes juguetes para que te distraigas mientras llega Pansy- dijo Snape- ¡Elsa!- grito Snape y una elfa domestica se apareció en el acto- Lleva a Maximilian a su habitación, báñalo y dale de comer- la elfa desapareció con el chiquillo.
Después de que se fueron, Draco se desplomó en un sillón y se colocó las manos en la cabeza.
-¿Cómo lograste sacarlo de Glastonbury?- dijo con voz entrecortada, estaba por todos los medios, solapar su rabia y comportarse como un ser humano lógico y racional. Ese niño….era un niño inocente…no tenia la culpa de las monstruosidades de su padre…era un niño…..Tu hijo también era un niño inocente Draco Malfoy y eso no le importó a Nott, dijo una voz en su mente, Ojo por ojo diente por diente, su corazón clamaba venganza, así de simple- Me dijiste que la abadía estaba bien protegida.
-Tuve una ayuda inesperada- dijo Snape- digamos que al parecer otro estaba tras el mismo rastro. Solo fue asunto de hacer fuerza en común. Además, su presencia resulta necesaria con Maximilian, al parecer es un Slayer y necesita protección, una que nosotros no podemos ofrecer. Necesitamos a ese chico vivo, y por lo que pude saber, algo llamado el Ejercito Negro está detrás de él.
-¿Quién?- preguntó Draco, luego un destello iluminó toda la habitación.
-Draco Malfoy, que placer vernos tan pronto- la súbita aparición de Nicolás Tesla en escena logró sorprenderlo, se levantó de la silla intempestivamente y esgrimió su varita amenazándolo. Tesla simplemente levantó una ceja- Vaya que recibimiento.
-¿Qué rayos quieres?-dijo Draco- Pensé que estabas sujeto en la época en la que reencarnaste ¿Cómo demonios estas aquí?
-En realidad, estoy de permiso- dijo Tesla, acariciándose uno de sus bigotes, sus ropas eran de principios de mil novecientos, sus ojos azul eléctrico resplandecían y sus labios mostraban su eterna sonrisa de burla, Draco seguia apuntandolo y él hizo caso omiso de la varita, no podia dañarlo- consulte a mis superiores y entre todos decidimos que lo que estaba sucediendo en esta epoca era muy bueno para perdérselo, me dieron a elegir y yo te escogí a ti, ya que a Nott le conozco las malas mañas. También me enviaron a averiguar algo sobre un chico, un slayer, el hijo de Nott, pero al parecer no era el único que lo estaba buscando.
-Hemos llegado a un acuerdo- dijo Snape-Tesla está muy interesado en acompañarnos, como observador y también se hará cargo del chico.
-Muy inteligente de tu parte chantajear a Theo Nott con su propio hijo- dijo Tesla- pero ¿Estas seguro que servirá? Recuerda quien es Nott.
-No se si él lo hará- contestó Draco- pero Hermione si, y si ella se opone, a Nott no lo quedara mas remedio que ceder.
-No subestimes a Nott- dijo Snape.
-No me subestimes tú a mi- dijo Draco- yo puedo ser bastante persuasivo cuando me lo propongo.
-Me prometiste que el chico no sufriría ningún daño- dijo Snape- es el hijo de Pansy, lo protegeré con mi vida.
-La superviviencia de ese niño es algo que me han encomendado- dijo Tesla- no debe morir, dentro de unos años, será el único slayer vivo.
Draco gruñó en respuesta, luego de un rato, preguntó lo que le interesaba en relación a sus planes.
-¿Puedes viajar en el tiempo sin necesidad de giratiempo?
-Si, puedo hacerlo, puedo llevar gente conmigo y puedo establecer comunicación entre dos espacios temporales- dijo Tesla- en conclusión puedo hacer de todo con el tiempo, pero recuerda que el futuro es cambiante.
-Perfecto- dijo Draco- eso nos ahorrara un problema, no quería llevarme al chico conmigo de inmediato, dame la manera de comunicarme contigo y entonces apareces en el momento indicado. Mientras tanto, Snape, creo que ha llegado el momento de ponernos en marcha.
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Pansy había regresado de Glastombury, pero en lugar de ir a casa de Theo, decidió ir primero a casa de Hermione…..la encontró en la cocina, haciéndose un té.
-¿Cómo estas?- Hermione la miró por un segundo, ella lucia con ojeras, como si no hubiese dormido bien. Tampoco era que ella ofreciese un aspecto mucho mejor. Algunas noticias inesperadas habían provocado su insomnio, estaba muy preocupada.
-Perfecta- mintió Pansy-mejor que nunca.
Theo entonces apareció por la puerta de la cocina, los dos se quedaron mirando por un rato, Hermione de alguna forma se sintió excluida, se fue de allí tomándose su taza de té sin decir palabra.
-Hola- dijo Theo avanzando hacia ella- ¿Cómo esta Max?
-Mas travieso que nunca- dijo ella sonriendo tristemente- hizo un alboroto porque lo he dejado de nuevo. No se cuanto tiempo mas pueda aguantar esta situación….lo extraño…él me extraña.
-Pronto-dijo él con voz sombría- pronto todo acabara.
-No digas eso- la voz de Pansy se quebró- por favor…no lo menciones siquiera...no puede ser...me niego totalmente a que….
Theo la rodeo con sus brazos y ella le correspondió el abrazo, estuvieron un rato así un rato….de pronto, ella lo alejó empujando su pecho con manos, Theo retrocedió al sentirse rechazado con tanta vehemencia.
-Ya estoy bien- dijo Pansy desviando hacia un lado su rostro, tenia los ojos brillantes debido a las lagrimas que tenia a punto de salir, pero se estaba aguantando, ella no era de las que lloraba, ya lo habia hecho una vez frente a él y no lo haria de nuevo- no tienes porque hacerlo, consolarme, estoy bien…te lo juro.
-Eres una mentirosa consumada- dijo Theo agriamente-¿Qué has decidido?
-Nada aun- dijo ella apretándose convulsivamente las manos. ¿Como rayos iba a decidir? Si no le veía un final feliz a todo ese asunto.
-Yo he decidido que te quiero conmigo- dijo él – como sea….
-Estoy confundida- dijo ella- no debo pensar solo en mi, Max es lo mas importante, tengo que explicarle.
-No tiene porque saberlo- dijo Theo-no tiene porque enterarse de mi identidad.
-¿Qué diablos voy a decirle?- gritó ella- que eres algo así como mi amante o que se yo. ¿Que le digo cuando desaparezcas? ¿Cómo demonios se lo explico?
-Max es un niño todavía- dijo Theo- ocúltaselo.
-Yo siempre he tratado de ser sincera con mi hijo- dijo Pansy- jamás traicionaría su confianza.
-Tú y yo sabemos lo que sentimos uno por el otro- dijo Theo-lo vi en tu mente, lo viviste en la mía. No tenemos tiempo, es ahora o nunca.
-¡Crees que no lo se!- dijo ella- ¡Por Dios! Vete al diablo Theo.
-No- dijo Theo y la jalo hacia él, Pansy lo miraba respirando agitadamente, él acercó su cara y justo cuando iba a besarla…un grito hizo que se separaran abruptamente.
Hermione llegó de improviso a la cocina, su cara estaba roja.
-Es Draco- dijo ella- ha activado el giratiempo.
-¿Dónde? ¿Cuando?- preguntó Theo soltando a Pansy.
-Escocia, Midlands, 23 de Septiembre, año 950- dijo Hermione.
-¡Diablos!- dijo Theo- ¿Por qué demonios escogió ese lugar y la fecha?
-¿Qué pasa?- preguntó Pansy.
-Prepárense- dijo Theo- el sitio en que nos vamos a aparecer no les va a gustar nada. Si se extravían, busquen el estandarte de Gryffindor, ni se les ocurra irse al bando de Slytherin, si lo hacemos, nos meteremos en una grande. Con Salazar y Vindictus Viridans trataré solo yo.
-Estas hablando de…- dijo Pansy- de Salazar Slytherin y Godric Gryffindor.
-Los mismos- dijo Theo con hosquedad.
-¿Vamos a conocer a los fundadores?- preguntó Hermione.
-Si y los van a conocer en su peor momento- dijo Theo- Draco, por alguna razón que desconozco ha decidido viajar en el tiempo en medio de una batalla en Midlands.
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Aparecieron en sitios no muy alejados unos de otros. Tenían los giratiempos gemelos geográficos, así que los otros no podían estar muy lejos de allí. Sin embargo Hermione se dio cuenta de que había aparecido en medio de una feroz batalla medieval. ¡Demonios!, cuando vio ese montón de gente con armaduras, peleando con espadas, inmediatamente se llevó el giratiempo a su pecho, para ponerlo a resguardo, conjuró el hechizo que Theo le había enseñado y logró que este se metiera en su carne, oculto debajo de su piel.
Pansy estaba a un lado de ella, Theo franqueaba el otro. Los tres se miraron anonadados, sabían que iban a entrar en medio de una batalla, pero por lo menos para Pansy y Hermione fue una sorpresa encontrarse con esa carnicería frente a frente. La gente luchaba hasta matarse, con mandobles de espada, con garrotes, con flechas, vieron estupefactas como un guerrero decapitaba a otro en un santiamén. Un hombre con armadura fue directo a ellos blandiendo una espada y Pansy le hizo frente parando el golpe con la suya, le dio una patada al hombre en el estomago y le hundió la punta de la espada slayer matándolo en el acto. Theo la miró satisfecho, ella era muy buena con esa espada.
-Rápido- dijo Pansy- salgamos de aquí, estamos en el medio de toda esta locura- Theo recogió la espada del hombre muerto y se acercó a ella para darle un beso en la mejilla, Pansy apretó su mano un instante.
-Ten cuidado, si te pierdes ya sabes a donde tienes que ir, si encuentras a Snape o a Malfoy, intenta atraparlos, yo estaré pendiente de las dos- dijo Theo a Pansy, ella asintió.
Los tres se dispusieron a correr y pronto estuvieron separados, cada quien por su lado, buscando a sus enemigos.
En medio de la confusión Hermione vio a Draco Malfoy que estaba tan estupefacto como ella por el espectáculo que sucedía a su alrededor. Snape no se veía por ningún lado.
Entonces un hombre alto recubierto de pieles corriendo hacia ella dispuesto a atacarla, Hermione vio un garrote en el piso y lo tomó, él hombre cargaba un hacha, y la embistió, ella cubrió su cara con el garrote y el hacha se clavó en la madera. Hermione sintió como el golpe estremeció todo su cuerpo, había sido hecho con una potencia brutal, el guerrero lanzó un grito de frustración y ella empezó a correr alejándose de la batalla. Una flecha perdida dio contra su hombro, atravesándolo y un chillido de dolor salio de su garganta, estuvo a punto de caer pero no lo hizo
Draco observaba la escena, estaba consternado por Hermione. El bruto que la perseguía era un tipo bien robusto y de paso al parecer la habían herido, ¡Diablos! No sabía porque demonios había aparecido en medio de una sangrienta batalla, de hecho no le parecía que fuese el sitio correcto, ni siquiera sabia si los contendientes eran magos o muggles. Se maldijo una y otra vez, la fecha había sido idea de Tesla, le había dicho que encontrarían a Slytherin y a Gryffindor, los dos juntos en el mismo lugar. Lógicamente dejo de lado el dato importante de que seguramente estaban en el mismo lugar, porque estaban peleándose entre ellos. Aunque no veía a nadie con túnicas o varitas, lo único que observaba eran caballeros medievales con largas espadas, algunos a pie, otros a caballos…tenia el presentimiento de que habían llegado al lugar indicado. Un rayo rojo impactando cerca de su posición, le sacó la duda, eran magos, Draco tomó su varita con fuerza y empezó a lanzar maldiciones imperdonables, algunas impactaron en sus victimas y otras no. La espada de Gryffindor la llevaba en la espalda, pero no tuvo ni siquera tiempo de desenvainarla, y además era mucho mejor combatiendo con hechizos.
Draco salio corriendo en pos de Hermione, en medio de un denso bosque que había al lado del campo de batalla, sabia que tenia que ir al castillo de Hogwarts, quizás en construcción en esa época, pero no podía dejarla sola en peligro, tenia que ir tras ella para cerciorarse de su bienestar, Draco apartaba las ramas como podía, estas les arañaban el rostro y entonces llegó a una saliente. Hermione estaba al borde un precipicio, al parecer no se había dado cuenta porque seguía retrocediendo.
Draco se fue hacia el lugar sigilosamente, sus ojos hicieron contacto visual con los de ella, Hermione respiraba con dificultad, y su corazón empezó a palpitar con violencia cuando lo vio. Draco se llevó un dedo a la boca para pedirle que se me mantuviera callada y no delatara en su posición, el hombreton que la venia persiguiendo estaba justo al frente de ella, le daba la espalda. Draco tomó su varita con fuerza, dispuesto a aturdir al hombre, mientras se daba cuenta que ella estaba cada vez más cerca del borde.
El guerrero súbitamente sacó una gran espada de su cinto y fue hasta ella para atacarla, Hermione sacó su varita y Draco se preparó para atacar, ambos lanzaron un hechizo al mismo tiempo y lograron aturdirlo, pero en ese justo momento ella perdió el equilibrio, cayendo por el precipicio. Draco rápidamente fue hasta el borde.
Ella aun se sostenía por una sola mano, la del brazo herido, Draco se arrastró por el suelo, debajo del precipicio, muchos metros abajo, corría un caudaloso río. Draco observó con aprensión que ella tenía la cara contorsionada por el miedo.
-Aguanta- dijo él estirándose lo mas posible para que ella tomase su mano. Hermione dejó que él tomase su muñeca con ambas manos. Draco sintió que el sudor hacia que se resbalase.
-Draco- gimió ella.
-Toma mi mano- dijo con desesperación Draco, Hermione logró afianzarse a duras penas del antebrazo de él, mientras él sentía como la muñeca de ella se le resbalaba.
-Voy a morir- dijo ella mirando de reojo hacia abajo, la altura era considerable, y algunas piedras filosas la esperaban al fondo, seria una gran suerte que cayese al río y no sobre las piedras. Tenía miedo, no quería, no debía morir allí. Ella….ella estaba embarazada, lo había confirmado hacia apenas dos días, el médico le había dado la noticia y ella aun no superaba el shock que le produjo, pero no quería morir de esa forma….el niño…ahora existía …un niño…Fue a buscar los Artefactos como una insensata, porque ahora mas que nunca tenia un motivo para hacerlos desaparecer, el mundo no podía destruirse, ella estaba embarazada. Estaba dispuesta a no dejarse matar como una imbécil…pero había fallado estrepitosamente. El dolor de su brazo era insoportable, tenia clavada una flecha en su hombro. De nuevo sus ojos contactaron con los de Draco Malfoy, de alguna manera ella tuvo la certeza de que ese hombre estaba dispuesto a todo por sacarla de allí, a pesar de que sabia que él estaba furioso con ella por impedirle matar a Nott y por estar luchando contra él por los Artefactos.
-No me sueltes Hermione- dijo Draco con voz agitada- te estas resbalando. No me sueltes por lo que mas quieras.
-Mi brazo……… no puedo aguantarlo- entonces ella no pudo mas y se soltó, cayendo varios metros. Draco vio con horror como se sumergía en las aguas. No lo pensó ni un instante, se lanzó del precipicio en pos de ella, mientras caía estiró todo su cuerpo para evitar las rocas filosas del fondo, lográndolo a duras penas.
El impacto del agua fría fue brutal, como si miles de cuchillas lo atravesaran, aun así logró sobreponerse al frío y subió hasta la superficie, enseguida empezó a nadar pero no la vio, tomó una bocanada de aire y se sumergió de nuevo, luchando contra la corriente, logró nadar hasta verla flotando en medio del agua, le tomó un brazo y logró salir con ella a la superficie.
Hermione estaba inconsciente, no respiraba, Draco de nuevo sintió algo golpeando su corazón, agobiante, desgarrador, intenso. Temblaba de indignación, no podía estar muerta, por Dios que no. No de esa forma tan estúpida. No de ninguna manera. Diablos, era cierto, el destino y la suerte estaban conjurados en contra de ella, Tesla se lo había dicho, los artefactos tenian la propiedad de auto conservarse, si algo los amenazaba, su existencia, trataban de quitarlo del medio, Nott estaba muerto, no podían hacer nada contra él, pero Hermione..ella era el objetivo.
Nadó como pudo hasta la orilla, la arrastró por la arena y la colocó boca arriba. La examinó por un instante, ella definitivamente no respiraba. Terribles recuerdos acudieron a su mente de Draco Malfoy, de nuevo la pesadilla se hacia presente, era tan similar a lo que había vivido con su esposa, también era la misma situación que había enfrentado en Malfoy Manor cuando la maldición estuvo a punto de matarla. No sucedería de nuevo, no lo podría permitir. No ella, ella no.
-Hermione- Draco sacudió sus hombros- reacciona.
Hermione seguía sin respirar, entonces él tomo la decisión, unió su boca con la de ella y empezó a soplar aire. Sintió sus labios fríos contra los suyos, y algo indescriptible, una ansiedad extraña se apoderó de su alma y una corriente eléctrica lo atravesó, tocarla era simplemente magia. Sopló con fuerza un par de veces y luego ella se incorporó de golpe, tosiendo y temblando espasmódicamente, escupiendo grandes chorros de agua. Él se retiró y se sentó a su lado, mientras ella sacaba toda el agua de sus pulmones, luego de un rato ella lo miró confusa, ambos estaban empapados, con sus cabellos pegados al cráneo chorreando agua, Draco estaba tan preocupado que lucia simplemente miserable.
Los ojos de Hermione taladraban a los de Draco, tenía tantas cosas que decirle y tantas dudas corroían su mente. Estaba indecisa, sobre contarle lo del bebé o callárselo ¿Qué actitud tomaría él? ¿Seguiría buscando los artefactos? Hermione no quería decepcionarse de Draco mas de lo que estaba, no quería sentirse rechazada, no quería enfrentarse a la realidad que de pronto, aun con el niño de por medio, él no cesara en su búsqueda. Se lo había dicho miles de veces, él cumpliría su promesa.
Draco la tomó entre sus brazos, ella temblaba descontroladamente.
-Estas viva- dijo él mientras le acariciaba la cabeza con una mano, que temblorosa, estaba ansiosa de sentir su contacto.
-Me salvaste- dijo ella con la voz ronca de tanto toser. Estaba tan asustada y a la vez tan emocionada que tenia unas ganas intensas de llorar, instintivamente se aferró a sus brazos. Pero había llorado tanto esos últimos días, que dudaba que aun le quedasen lágrimas.
Ambos respiraba agitadamente, ella todavía tosía a intervalos, Draco pegó sus labios en la fría piel de su frente, Hermione hundió su nariz en su pecho. Él estaba arrodillado y ella inmediatamente busco refugio entre sus piernas.
Las manos de Hermionse se aferraban con fuerzas a su gabardina, como si Draco Malfoy fuese lo único que le quedase en la vida para sostenerla. Él la apretó mas contra él, disfrutando de la intensa sensación de alivio que tenia por verla respirando. Ella dio un gemido de dolor.
-¿Qué pasa?- preguntó él preocupado.
-Tengo una flecha clavada en mi hombro- contestó ella, Draco miró, ciertamente tenia una flecha allí, su camisa estaba manchada de un rojo oscuro.
Él tomo la flecha con ambas manos. Ella intentó apartarlo de manera instintiva, le dolía mucho.
-Tengo que sacártela, aguanta- dijo él , ella asintió, y Draco le sacó la flecha, Hermione se estremeció debido a la intensidad del dolor y él la volvió a abrazar, rodeándola con sus brazos, dejando que ella hundiese su cara en su cuello, ahora era Hermione la que tenia sus labios pegados a la piel del cuello de él.
-Puedes mover el brazo- dijo él.
-Apenas- contestó ella en un murmullo. Estaba impactada con toda la situación, demasiado asustada por lo que pudo haber sucedido con ella y con su bebé- estoy sangrando.
-Lo se- dijo él- tengo que llevarte a algún lugar para ver si puedo curarte- su voz estaba ronca, sin embargo dejaba entrever firmeza, decisión, la sentía estremeciéndose en sus brazos, percibía su cuerpo pegado con el suyo, tembloroso pero aun así, descarnadamente femenino, suaves curvas que se amoldaban a sus manos, tersa piel resplandeciente que lo invitaba a lamerla, fiera sensualidad que simplemente lo dejaba aturdido. Sentía el latido de su propio corazón resonando en sus oídos. Estaba tan enamorado de ella, que no podía pensar con claridad.
-No entiendo- dijo ella, Draco se apartó un momento de ella para verla directamente los ojos, ella sintió que no podía aguantar esa mirada- ¿Por qué me salvaste? Seria mejor para ti que yo no existiese, yo soy la piedra que se interpone en tu camino. Yo no permití que te vengaras de Theo y tú estás furioso por ello. Soy tu enemiga, ahora más que nunca.
-No puedo dejar que mueras- contesto él acercado su cara a la de ella, Hermione intentó retroceder pero se vio atrapada entre los brazos de él.
-¿Por qué?- su voz salía ahogada, mientras se sentía hipnotizada y encandilada por ese par de ojos grises que desnudaban su alma solo con su mirada-¿Por qué si lo único que hago es enfrentarte?
-Por esto- Draco acercó su cara lo suficiente para que su vista se nublara, quería decirle que la amaba, pero no pudo decirlo en voz alta, cada vez mas esa palabra sonaba más hipócrita en sus labios, la amaba pero hacia todo lo posible para enfrentarla, la amaba, pero una promesa parecía que era mas importante que ella, la amaba pero ahora que la tenia en sus manos, no la dejaría ir nunca mas, aun en contra de su voluntad. Ya tenia la respuesta a su predicamento, ella, seria su prisionera…era la única forma de mantenerla con vida. Hermione seguramente lo odiaría por eso, por cortarle las alas, por someterla y quitarle su libertad, pero Draco Malfoy prefería su odio y su desprecio mil veces a verla muerta. Entonces rápidamente, en una fracción de segundo y sin que ella opusiese resistencia, unió sus labios a los suyos y empezó a besarla como si la vida se fuera en ello.
Su boca la buscó incansable, sus dientes mordieron sus labios y su lengua se abrió paso sin que nada fuese capaz de detenerlo, mientras tanto la aferraba a él como si quisiera fundirla con su cuerpo. Hermione se vio respondiendo a ese beso con feroz intensidad, ella sentía su fuego, su determinación, su pasión desbordante y se vio impotente para rechazarlo, a pesar de que sabía que no hacia más que complicarlo todo más de lo que estaba. Se amaban con locura, era la simple respuesta de todo.
Año 2007, un día antes de la caída de Lord Voldemort…
En la oscuridad de una anónima habitación, un hombre descansa, o al menos intenta hacerlo. Esta boca arriba en la cama, con los ojos fijos en el techo, pero no está mirando ninguna mancha de agua interesante en las moldaduras de hueso, sus ojos no están enfocando la dirección que su pensamiento lleva en ese momento. No duerme casi nunca, como también pocas veces consume alimento, solamente se mantiene a fuerza de pura voluntad.
Voluntad…esa jamás le ha faltado.
Conciencia…es seguramente aquello que desaparecer de su mente.
Remordimientos...últimamente...han hecho aparición en su cabeza provocándole un gran disgusto.
Muy malo, para él que se precia de estar alejado de las emociones humanas o al menos lo intenta.
Su largo y fornido cuerpo se hunde en el colchón, todo alrededor permanece en silencio, solo se escucha su respiración, tranquila, pausada en medio de la oscuridad. Sin embargo puede que su cuerpo descanse pero su mente se mantiene en febril actividad.
Algunas cosas….mas bien el rumbo de todas esas pequeñas y grandes cosas que lo inquietan, no han sido como él las había anticipado….de alguna forma, hechos inesperados, imprevistos, han sembrado en su mente el gusanillo de la duda.
Es inaudito que a esas alturas él siga planteándose interrogantes, después de todo, él es un hombre racional y lógico, que ha analizado la cuestión desde todos los ángulos posibles, su inteligencia es su mejor arma, pero también…después de todo…pensándolo bien, quizás él no sea tan infalible como cree.
Los artefactos…..dominan su existencia, es su obsesión, su más preciado secreto, compartido a medias y a regañadientes con Voldemort. Es eso que levanta a los muertos, aquello que es la consecución de sus más caros deseos. Él, el mortifago, el gran maestre de la sagrada orden de los Walpurgis, el que se precia de ser el adorador supremo de la muerte, quiere escapar de ella.
Inmortal…..Él desea ser inmortal.
Ha viajado en el tiempo. Lo ha visto con sus propios ojos de alguna forma lo ha vivido. ¿Es tan malo codiciar vivir para siempre? ¿Quién no quisiera vivir para siempre?
¡Antinatural!….le grita una vocecilla dentro de su cabeza…..!Abominación! Theo se lleva las manos a sus sienes, de pronto vuelve a tener dolor de cabeza.
Inmortal……Y de que manera…..siendo invencible…invulnerable. Ser el supremo, casi un dios, incluso mas que un dios….un Restaurador. Una nueva era se abrirá a la humanidad, porque él, Theodore Nott, ha echado al lado todos sus prejuicios como mago y como hombre y se ha atrevido a andar los caminos cerrados de la conciencia transcendental.
No está dormido…tampoco está soñando despierto, de ninguna forma, ..no…solo está drogado, por supuesto que si, de que otra forma lo hubiese hecho, de que otra manera hubiese puesto a funcionar su mente, como la hubiese obligado a tomar rumbos desconocidos si no es por el efecto de la droga, lo ayudó a ir donde todos temen ir, al centro de su propia consciencia, Theo ha encontrado respuestas pero a la vez miles de interrogantes. Sin embargo, lo esencial está allí pero sin embargo, la duda, esa terrible duda, se retuerce en su cerebro.
Drogado al extremo lo ha logrado, nunca soñando, un sueño no ofrece lo que el éxtasis que la sustancia provoca. Además, Theo Nott jamás ha sido un soñador, de ninguna forma, siempre se ha sometido a un juicio implacable, lógico, razonable, es al mismo tiempo su propio juez y su verdugo. También ha decidido fríamente sobre el destino de las cientos de vidas ha tomado para llegar a el punto donde esta, un punto sin retorno….almas que algún día volverán, porque él, Theo, tiene que cumplir.
Ellos, aquellos, también están en algún lugar recóndito de su cerebro, como un maldito y vivido recordatorio de su deuda, ellos están esperando….esperando una oportunidad. Theo sonríe amargamente, la oportunidad llegara, en cualquier momento. Aquel que murió volverá, de hecho, todos volverán de alguna forma…todos y él jamás de nuevo será llamado asesino, sino un restaurador, el Restaurador….miles de proyectos se iniciaran, millones de esperanzas nacerán, solo porque él se atrevió a ir a donde nunca jamás un humano había ido.
Pero la duda persiste, siente algo extraño fluctuando en el aire, ya las cosas no están….como solían estar. Y no es que el hecho de que aun tenga sentimientos por aquellas dos mujeres tan distintas entre si como el agua y el aceite o por un niño que nunca ha visto, aquel que ha negado hasta el cansancio hasta expulsarlo de su mente y casi….casi …de su corazón, sea el causante principal, por supuesto que no, está consciente de que siente emociones por ellos tres, cuando se supone que no debería sentir absolutamente nada, no es eso, seria una desfachatez atribuir su inusitada sensiblería como una manifestación de que algo ha cambiando en su mundo, el mental y el físico. No…. es otra cosa……más insólita aun.
Él esta triste, frustrado…melancólico y nostálgico como no ha estado en años. Se lo han quitado y extraña la sensación, es simplemente que ya no puede viajar en el tiempo.
No puede hacerlo de nuevo, ya no es el Viajero, ha dañado casi todos los giratiempos que logró reunir en el transcurso de diez años intentándolo, ninguno sirve ahora, por lo menos no sirven para él. No puede viajar en el tiempo y no puede seguir buscando, porque aun cuando ya ha encontrado lo que con ansia siempre deseo, él es quien es, un buscador…un viajero..un restaurador. Nunca se sabe, las posibilidades son infinitas, quizás hubiese logrado encontrar algún misterio mucho mas interesante.
Pero ya no es posible, todo porque el tiempo le ha cerrado sus puertas, no funcionan los giratiempos con él, una muralla se atraviesa en su camino, no puede intentarlo otra vez mas, sabe que morirá si lo hace, es decir, no lo sabe, pero lo presiente. Una y otra vez su cabeza da vueltas intentando encontrarle el significado, el motivo. Pero no logra dar con la razón, lo intenta, pero ese lugar de su cerebro, también esta cerrado para él. No, ciertamente, Theo Nott no es de ninguna forma un hombre infalible.
Falta poco, muy poco para que aquel Quien no debe ser nombrado, desaparezca, falta tan poco que la impaciencia lo trastorna. Nott respira hondo, paciencia, cautela, tiene que tranquilizarse, no va a perderlo todo por un paso en falso, no, nunca, toda una vida dedicada a los artefactos y no puede fallar en el ultimo minuto. El presagio se cumplirá, Prevalecerá lo que deba ser salvado, Potter destruirá a Voldemort y entonces será el momento justo. Llegará, como el agua de un río llega a su delta para derramarse en el océano, ese momento largamente esperado vendrá y él estará allí para verlo.
Oh, la gloria sublime de ser humano….algo que pronto él no será jamás. Solamente prevalecerá solo lo que deba ser salvado. Su inmortalidad está asegurada, no tiene que preocuparse de nada, los activará, a los Artefactos Infernales en el presente, él es la llave que pone a funcionar todos y cada uno de las maquinas infernales, no tiene que viajar en el tiempo, puede hacerlo en el presente…eso es un punto menos del cual preocuparse….Y luego, cuando él muera…porque algún día tendrá finalmente que morir, eso es una certeza, su cuerpo humano es débil, desechable, él morirá y en el mismo instante que lance su ultimo suspiro, será enviando a una vida nueva, renacerá, resucitará, debido a los artefactos y a la existencia de su horrocrux.
Vencer a la muerte es la máxima utopia….su utopia…el sueño del que alguna vez fue un niño sin esperanzas, la esperanza perfecta de quien ha sido llamado demente y loco por todos y cada uno de los seres humanos que lo rodean…y que no merecen ser parte de la especie, .porque él, Theo Nott,, sin duda…es el mas humano de los hombres ….y su misión ….es enseñarles a los demás, abrir las fronteras de su pensamiento. No fue escogido, él mismo se escogió para la empresa, lo cual lo hace más loable si se quiere. De alguna forma se ha sacrificado, vendido su alma al diablo por obtener lo que quiere. Poder, solo mas poder y todos, absolutamente todos, tendrán que ceder, por convencimiento o a la fuerza, no importa, pero al final, tendrán que doblegarse, lo quieran de esa forma o no. La resistencia será aplacada, de la misma manera que él siempre lo ha hecho, con el asesinato, solo que cuando al final lo vean y lo sientan, aquel que esté todavía renuente, desaparecerá para jamás volver. …No todo el mundo es merecedor de una segunda oportunidad, menos aún los escépticos.
Theo vuelve a reír con un dejo de amargura, quizás después de todo si merezca llamarse genocida. De alguna manera, él siempre será una especie de recolector de vidas.
-¿Por qué estas tan contento Theo Nott? ¿Qué es aquello que tanta risa te da?- escuchó la voz y se azoró inmediatamente, esta tenia un tono irónico pero a la vez se notaba la furia contenida cada inflexión con que pronunciaba sus palabras. Theo se incorporó de golpe de la cama, asió con fuerza su varita y miró hacia todos lados, la habitación estaba a oscuras, de pronto sus ojos se acostumbraron a la penumbra y vio una sombra, la silueta de un hombre, de pie, en una de las esquinas. Era monstruosamente alto, dos metros al menos, una capucha ocultaba su cara, pero existía algo familiar en su apostura, en el contorno de su cuerpo.
-¿Quién eres?- preguntó Theo hoscamente mientras parpadeaba rápidamente tratando de enfocar sus ojos-¿Qué haces aquí? ¿Cómo has podido entrar?- la droga que fluye en su cerebro es potente, pero no lo suficiente para sacarlo de la realidad o para dejarlo en un completo estado de indefensión. No es posible que nadie haya entrado en esa escondida habitación en un hotel anónimo de Londres o se hubiese aparecido, él se hubiese dado cuenta de inmediato.
-¿Quién soy?- la voz potente del hombre resonó por toda la habitación- ¿Quién soy?....juguemos un juego Theo Nott ¿Quién quieres que sea? ¿Qué rostro podemos darnos?
-Tu voz- Theo empezó a temblar descontroladamente, su cabeza daba vueltas como si estuviese en la rueda de la fortuna, el mareo cada vez era mas insoportable- Tu voz es la de………
-¡Ah!.... Mi voz- suspiró el hombre, luego caminó con lentitud unos pasos hacia él, Theo retrocedió alarmado- Mi voz…la voz…esa voz…es… SU voz- luego de esto llevó sus manos, pálidas a su capucha y la bajó para descubrir su apariencia- mi rostro…este rostro…es SU cara.
Theo abrió la boca pero no pudo emitir ningún sonido, la sorpresa y el shock inicial fueron demasiados, retrocedió y tropezó con sus pies hasta caerse de nalgas, estaba sudando a mares, su corazón latía con violencia hasta casi parecer que se le iba a salir del pecho, el miedo, ese que creía que había matado y solapado, que había expulsado de su mente, de nuevo venia, furioso, golpeándolo, atenazándolo, el mismo temor de un chiquillo de cinco años. Lo estaba reviviendo todo al mismo tiempo, sus golpes, el temor hacia él, sus maltratos, su odio. Cuando creyó que había sepultado todo eso sobre toneladas de lógica, algo que había costado años hacer desaparecer de su sistema, venia de nuevo a atacarlo con una fuerza demencial. Su cabeza iba a estallar.
Theo no entendía, no lograba comprenderlo, ya no tenia miedo de él, era un hombre ahora, no un niño, él ya no podía hacerle daño, pero allí estaba de vuelta en su cerebro, el pánico, el miedo de el chiquillo indefenso que alguna vez había sido, estaban taladrándole el alma. Sus manos sostenían temblorosas su varita y la dirigió hacia el ser sin forma. El hombre desconocido se arrodilló ante Theo y le quitó con sobrada paciencia su varita, dejándola a un lado, sobre el piso. Por primera vez en su vida, incrédulo Theo Nott se dio cuenta de que era incapaz de defenderse, mucho menos de atacar, sus manos se abrieron para soltar la varita como si una voluntad superior a él lo estuviese impulsando a hacerlo. De nuevo se había convertido en un chico inofensivo, un pequeño niño de cinco años asustado y eso lo enfureció. El tacto de esas manos era extraño, frío como el hielo, sobrenatural, pero el contacto cesó cuando Theo empezaba a comprender.
-¿Quién soy? ¿Quién quieres que sea?-preguntó con ironía el hombre, sus rasgos eran afilados, un nariz romana y mentón cuadrado dominaban su rostro, su barba era castaña con algunas canas, sus ojos eran azul marino, y su boca sonreía pero el resto de la cara no lo hacia. ¿Cómo no reconocer esa cara? se preguntó Theo con amargura. Lucia mucho mas joven, como si el tiempo hubiese retrocedido, conservaba la apariencia joven y malévola de aquel quien hizo su infancia un infierno, no mas aquel hombre envejecido e impotente que al final lo que le provocaba era lastima…..odio…pero también lastima. Al ver la expresión de su rostro, su risa sardónica, Theo no tuvo ninguna duda, se estaba burlando de él.
-No soy un Slayer, no puedo ver espíritus, estás muerto……yo …..yo....elaboré el plan que condujo a tu muerte…..tu cuerpo…..jamás será encontrado, ¡Tú estas muerto! Me lo aseguraron- exclamó Theo tratando de sobreponerse al terror, de nuevo intentando aplicar su fría lógica.
-No eres un Slayer- dijo el hombre- es cierto, no lo eres, pero eres el padre del mejor Slayer que habrá de existir. Que extraña coincidencia, su madre y tú comparten la misma sangre. Nadie, ni siquiera nosotros…pudimos haberlo previsto. Lógicamente, esos son los gajes de nuestro oficio, lo improbable, así como tú también eres algo totalmente inesperado surgido en este mundo tan extraño, lo más interesante que ha aparecido en mucho tiempo. Pero no es por eso que puedes vernos o en todo caso, que puedes verme, cualquier humano puede hacerlo si yo me muestro ante él, no soy un espíritu, tampoco un alma errante, nunca he vivido ni jamás estaré vivo. Nosotros otorgamos la vida, pero no podemos experimentarla.
-Tú no eres él- dijo Theo, su voz sin quererlo sonó aliviada. Se maldijo internamente, aun después de tantos años, le temía al viejo Nott, su propio padre.
-No……nosotros no somos él- dijo el hombre adivinándole el pensamiento- solo soy…el Mensajero.
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La razón por la cual Nott ahora si puede viajar en el tiempo, o porque los artefactos no pueden ser activados en el presente despues de la muerte de Nott, les será develada en los próximos capítulos así como los sucesos de la muerte de Astoria Malfoy y su hija. Estén pendientes y dejen REVIEWS.
Es oficial, estoy loca por Draco Malfoy …..!Oh dios! Estos dos hombres son demasiado intensos para mi salud mental.
Quienes se quedaron con las ganas y deseen alguna escena lemmon con Hermione y Theo , vayan a mi fic Delirium Tremens los capítulos El Mecanismo Terrenal y La lección del día.
Muchas gracias a La Flacu e Irene Garza (por Dios, tuve que reeditar esto porque se me habia olvidado mi amiga Irene) quienes le dieron su visto bueno a la última escena del cap.
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PD: QUEREMOS NUEVO CAPITULO DE TU VERDUGO COMO SEA (esto va para Mad, si, tú sabies quien eres, ja ja ja)
