Disclamer: personajes de JK Rowling.

Hola a todos, como siempre empiezo el capitulo con el saludo de rigor. Estoy contenta porque las cosas en Chile mejoran de poquito a poquito.

Ayer fue el Día de la Mujer, así que este capitulo estará enfocado en las dos mujeres que protagonizan esta historia y bueno también en un personaje secundario por ahí. Es increíble lo que las mujeres hacemos por amor, creo que somos muchísimo mas sacrificadas que los hombres, eso es así, sin menospreciar al sexo masculino, por supuesto. Hay algo que me encanta de Pansy y de Hermione, y es que cada una de ellas, a su manera, tienen una capacidad de adaptarse a cualquier situación y que intentan no traicionar sus sentimientos.

Banda sonora "Mi mundo al revés" de Kingpin y "Bullet with buttlerfly wings" de Smashing Pumpkins.

Los Artefactos Infernales

Titulo III El Mecanismo Celestial

Capitulo 27 Mi mundo al revés.

"The world is a vampire…….."

2007

Un día antes de la caída de Lord Voldemort, en una oscura habitación de hotel, un ente sobrenatural ha hecho la pregunta clave en este particular asunto, la que encierra un momento de reflexión y propiciar el cambio. Claro eso seria cierto sino se tratase de un sujeto tan terco y tan autosuficiente como Theo Nott.

-¿Quién te ha dado el poder y el derecho para discernir entre el bien y el mal? ¿Quién Theo Nott? Dímelo ¿Quién?.

-Yo- contestó el interpelado.

Por unos segundos predominó el silencio, ya estaba dicho, el quid de la cuestión. Theo guardaba una expresión seria en su rostro, permanecía sentado en el piso, el extraño ser que se hacia llamar El Mensajero, estaba sentado frente a él en una poltrona. Parecían dos gotas de agua una al lado de la otra, el Mensajero había asumido la apariencia del padre de Theo cuando este era joven, los dos hombres en esa habitación se parecían muchísimo, solo que la barba del mensajero era mucho mas poblada que la de Theodore, de resto, igual estatura, similar contextura y los mismos sorprendente ojos azul cobalto, enigmáticos y sobre todo…peligrosos.

-¿Cómo sabes que es …lo correcto?- preguntó el Mensajero. De pronto apoyó su mejilla en la palma de una mano y adoptó una poción cómoda en la butaca, con una pierna cruzada sobre la otra de manera elegante, lucia despreocupado y un poco así como….aburrido, pero al mismo tiempo dispuesto a escuchar

-Lo se….es la única manera- respondió Theo.

-¡No! no lo sabes, no puede saberlo- contestó el Mensajero, quien de paso, se dio el lujo incluso de bostezar, siempre lo mismo…siempre igual, pero es que a través de los milenios y las edades, había escuchado historias similares, la misma justificación una y otra vez, de diferentes seres, algunos de los cuales ni siquiera eran humanos. Su trabajo era realmente monótono, lo único diferente en esta ocasión era que Theo Nott si se había acercado lo suficiente para ser un peligro-Después de todo… aun…solo eres un hombre. Un ejemplo de lo corrompida que puede ser tu especie, eres un hombre que cree que tiene la verdad absoluta en sus manos. Lamento terriblemente tener que decepcionarte.

Ambos permanecieron en silencio una vez más, la lección de humildad para Theo Nott había iniciado. .

-¿Por qué tomas la forma de mi padre?- preguntó Theo con curiosidad.

-Porque quiero que tengas miedo- contestó el Mensajero rápidamente y sin dejar lugar a dudas.

-Yo no soy un cobarde-afirmó Theo-no puedo tener miedo de algo que no existe

-Mentiroso – replicó el Mensajero impaciente – en lo profundo de tu ser, le temes tanto como cuando eras un niño. Tu padre es el demonio que aun vive en tus peores pesadillas. No existe en la vida real, pero atormenta tu mente. Es bueno ver tu miedo, haz pasado la primera prueba.

-¿Qué prueba?- preguntó Theo.

-Aun eres capaz de sentir algo- explicó el Mensajero, el aburrimiento en su voz se alternaba con una nota discordante de interés, "ellos" eran así, rápidos para aburrirse, molestarse o regocijarse, por eso quizás cometían algunos errores de juicio- tu cerebro sabe que tu padre no existe, que está muerto, pero todo tu cuerpo responde a su presencia de manera instintiva. Emociones….no las has perdido.

-Patrañas- dijo Theo escupiendo las palabras meneando la cabeza de un lado a otro, no pudo evitar soltar una carcajada, era irónico que mencionaran sus sentimientos….emociones….si las sentía….eso era cierto….pero a la final…..no importaba….lo hecho ….hecho estaba-solo estas jugando con mi mente.

-¿No se te ocurrió que él también podía volver? ¿Cuando los artefactos infernales fuesen activados?- preguntó el Mensajero, esta vez incorporándose en el sillón sentándose recto- ¿Lo consideraste un segundo? ¿Y que pasa con Voldemort? Ah y un detallito ¿Cómo iban a ser activados los Artefactos cuando murieses?

Si, fue una sorpresa para Theo que los Artefactos fuesen mencionados de manera que no dejaba lugar a dudas que El Mensajero sabia de lo que hablaba, sin embargo, ante lo improbable y lo imposible, simplemente se dejó llevar. Ahora su curiosidad desmedida le exigía enterarse del porque ese sujeto lo sabia. Al mismo tiempo, su lengua estaba suelta, aflojada, no le importaba ahora compartir ese conocimiento tan celosamente guardado…de alguna forma sentía la necesidad apremiante de descargarse con ese ser….en alguna parte del cerebro de Theo, era urgente que alguien le diese la razón, que corroborara la información. Dudas….por supuesto que las tenia…siempre…aunque se lo negase a si mismo. Por otro lado, ¿Que peligro podía haber en confesarse con un producto de su imaginación? Todavía Theo inocentemente pensaba que el Mensajero era simplemente una alucinación.

-Al Pater familias lo envié a un campamento de Dementores- contestó Theo con voz firme y pausada fijando sus ojos penetrantes ojos azules en el rostro del Mensajero, quien le sonrió malévolamente mostrándole los dientes- su alma está extraviada, separada, digerida. Mi padre jamás volverá vivo o en espíritu, lo borré de la faz de la tierra. Voldemort…es un incierto todavía. Su alma está también fragmentada incluso más que la mía, sin duda habrá que destruir sus horrocruxes para asegurarse si es que Potter ya no lo ha hecho. En cuanto a mi regreso….digamos que todavía no he resuelto bien ese asunto, tengo la idea de activarlos dentro de poco, todavía soy joven, espero vivir mucho tiempo, pero si los activo, me aseguro que cuando llegue el momento de mi fallecimiento, estarán a punto para devolverme, no confío en mas nadie que en mi mismo, sin embargo no lo he decidido, aun tengo tiempo.

-No…..no tienes tiempo- esta vez la voz del Mensajero adquirió un tono solemne, casi sepulcral, miró con una intensidad tal a Theo que este desvío la mirada aun sin proponérselo, la seguridad avasallante con la que habló el mensajero logró desajustar algo dentro de si.

-A veces…..a veces tengo sueños- dijo de pronto Theo bajando su mirada hasta sus manos cubiertas con tatuajes, cerró espasmódicamente las manos en puño y las volvió a abrir- digo…..verdaderos sueños…no imágenes producto de las drogas.

-Hum-masculló el mensajero, Theo le lanzó una significativa mirada llena de interrogantes que el mensajero ignoró por completo, él empezó de nuevo su monologo- Has sido bendecido con un don, tu proverbial inteligencia, superior quizás a lo normal en los humanos, muy parecida a la de nosotros, pero conservas tus emociones….fantástico…genial...nosotros envidamos la capacidad humana de sentir emociones….o por lo menos manifestarlas. También se te dio el regalo de la magia, tantas posibilidades contigo y tú……tú lo has echado todo a perder. O en todo caso, estas a punto de hacerlo.

-Explícate- contestó Theo impaciente-¿A que has venido?

-A lo usual- dijo el hombre- yo soy el encargado….de limpiar todo este desastre.

-¿Vas a matarme?- preguntó Theo con calma.

-Para ser tan inteligente a veces eres tan….pero tan…..simplón- dijo el Mensajero con ironía, Theo levantó una ceja, claramente ofendido- pero por supuesto , eres un sujeto iluminado…..un genio….pero eres humano. Te diré algo que no te va a gustar, tu limitada mente no puede ver más allá, porque aunque tú no lo creas o no quieras creerlo, tienes tus límites…..mi apreciado humano Theo.

-Ya veo- dijo Theo- y tú eres quien va a ponerme los limites.

-Si- dijo el Mensajero- ese soy yo.

-Disculpa- dijo Theo incorporándose del suelo- esta charla está muy interesante, pero tengo cosas que hacer ¿Podrías simplemente….retirarte? o no se….desaparecer, esfumarte, desmaterializarte o lo que sea que hagas para marcharte y dejarme en paz.

-No- contestó secamente el Mensajero- eso esta fuera de todo orden. Me quedo.

Theo se colocó las manos en la cabeza, cerró los ojos y volvió a abrirlos, en un intento vano de desaparecer la imagen del mensajero de su cabeza…pero no, sus ojos no le fallaban, él estaba allí, mirándolo con expresión burlona.

-¡Diablos!- dijo Theo- esta vez me pase de la raya, estoy muy drogado, ya estoy alucinando, reviviendo viejos cuentos de Navidad. ¿Y sabes que? ni siquiera es Diciembre, tú no eres Dickens y yo definitivamente no soy tan pelele como Ebenezer Scrooge.

-No soy un producto de tu mente contaminada- dijo el Mensajero-soy real, en un contexto muy distinto de la realidad a la cual estás acostumbrado.

-¿No vas a irte?- preguntó de nuevo Theo fastidiado, el hombre negó con la cabeza dos veces, Theo no tuvo mas remedio que aceptarlo-Bien, ¿En que estábamos?

-Por supuesto- dijo el Mensajero-estaba señalándote que a pesar de tu raciocinio y tu gran corazón- Theo bufó sonoramente- eres un pobre, mortal, inservible y desechable ser humano.

-Me entusiasma el gran concepto que tienes de mi – gruñó Theo- pero aun no se que diablos viniste a hacer aquí. No se porque no me sorprende que sepas lo de los Artefactos Infernales, al parecer tú no estás en la misma liga que yo. Digamos que acepto que eres un ente sobrenatural, pero me gustaría que fueses mas explicito con tus intensiones.

-Vine- dijo el hombre- a convencerte.

-¿De que?-preguntó Theo verdaderamente desconcertado- no necesito que me convenzas de nada, yo estoy lo suficientemente claro, desde hace muchos años. Se lo que tengo que hacer y lo haré contra viento y marea.

-Olvida aquello por lo que haz luchado férreamente toda tu vida- dijo el Mensajero en un tono que no admitía replica, de pronto su cara abandonó la expresión de burla y sus ojos acentuaron su brillantez hasta hacerla decididamente intimidante- desecha tus ideas, date cuenta que es una soberana estupidez, no puedes cambiar el mundo, en todo caso, no deberías hacerlo. Has traspasado las fronteras del conocimiento permitido a un ser humano, de alguna forma, nos has ofendido y al mismo tiempo nos has dejado ver que hemos sido descuidados e inconscientes.

-¿Quiénes son "ustedes"?- preguntó de nuevo Theodore.

-Nosotros…somos…el todo- dijo el Mensajero.

-En serio- comentó sarcásticamente Theo- y ustedes … "todo"…o como sea que se llamen, ¿Porque han dejado su olimpo donde quiera que este y se han molestado a venir a verme? ¿Una visita social acaso?

-Estamos perplejos- explicó el Mensajero- nos ha costado darnos cuenta de nuestra propia indolencia respecto a ustedes. Los humanos, son como unos niños, más bien son unos embriones comparados a nosotros, primitivos, salvajes, pero increíblemente…también son hermosos, nos gustan, nos apasionan, son nuestra mejor idea. Creímos que dejándolos solos aprenderían por su cuenta, le hemos brindado libre albedrío y mira lo que hacen, damos media vuelta y en unos pocos milenios, en un suspiro, se alían con otras fuerzas para destruir lo que con tanto esfuerzo alguna vez construimos.

-Quisieras que fueses mas específico- dijo Theo- ¿De donde vienen?

-De ninguna parte- dijo el Mensajero-siempre hemos estado aquí, compartiendo con ustedes y otros este universo. Somos los creadores y los mantenedores. Somos...todo.

-¿Qué eres?- preguntó Theo, entre mas escuchaba mas sed de saber tenia.

-Yo soy todo y nada- dijo el Mensajero- soy una pequeña llama en esa gran conflagración de fuego llamado Único, formo parte de él y tengo algo de su consciencia. Soy el que soy y también soy muchos otros. No puedo explicarte mas porque jamás lo entenderías y no lo intentes, comprender, tu capacidad cerebral no esta hecha para eso.

-¿Por qué te presentas ante mi?- dijo Theo- yo no quiero destruir nada, sino crear… mejorar.

-Tú….niño insensato- dijo el Mensajero con acritud señalándolo con un dedo- tú te atreviste, te pasaste de la raya, reuniste todo lo que estaba disperso, el conocimiento arcano que fue dejado a retazos en este mundo por aquellos rebeldes entre nosotros que creyeron que los humanos podrían hacer buen uso de ese saber. Tú lo reuniste todo y sacaste una conclusión, la conclusión…equivocada.

-¿Que pretendes decirme?- preguntó Theo- como puedes evitar que yo quiera la perfección, lo dijiste, tenemos libre albedrío.

-Eso es cierto…hasta un punto, pero también somos unos tiranos, tomamos el control cuando hay que hacerlo y ha llegado el momento, sin embargo algunas cosas escapan de nuestras manos. Maldito libre albedrío, hasta nosotros estamos sometidos a eso. Destino…no se…quizás….sea eso que llamas destino- dijo el Mensajero- ¿Quieres verlo?

-¿Qué?-preguntó Theo- que he de ver.

-¿Quieres ver el futuro?- ofreció el Mensajero- por llamarlo de alguna forma, porque después de que se suceda lo que quieres, lo que deseas, ya no existirá ningún futuro. Y será tu culpa ¿Quieres cargar sobre tus hombros tamaña responsabilidad? ¿Quieres enfrentarte con el horror de las consecuencias?

-No tengo miedo- dijo Theo-no más, nunca más. Lograste con esa apariencia evocar mis temores infantiles, pero solo fue eso, mi imaginación y un recuerdo. No temo, no tengo miedo a nada.

-Oh… miedo- el Mensajero empezó a reírse a carcajadas, con cruel burla- lo tendrás…claro que lo tendrás.

El Mensajero se puso de pie de pronto y empezó a caminar por toda la habitación, Theo buscó su varita que estaba tirada en el piso y el Mensajero entonces detuvo su marcha de improviso, lo miró directo a los ojos y meneo la cabeza dos veces en un gesto de desaprobación. Theo interpretó muy bien el mensaje, no tomó su varita ni hizo ningún otro intento para atacar o moverse, de pronto estaba más que dispuesto a escuchar.

-Hiciste un buen trabajo he de reconocerlo, lograste encontrar y entender a medias el funcionamiento de aquellos mecanismos perdidos hace tiempo por nosotros que llamaste muy apropiadamente "Los Artefactos Infernales". Hiciste muy bien tu tarea, quizás incluso pienses que estas a punto de tener éxito, pero fallaste en el punto esencial, jamás has dejado de ser un humano…ese es tu gran error, solo él que no sea humano puede tener la vileza de hacer funcionar el mecanismo infernal sabiendo lo que es y aceptar sus consecuencias, es la única manera de llegar al final. Por otro lado, lo que crees equivocadamente que sucederá, no será así de ninguna forma. Tu utopia no existe. Theo Nott aun eres esclavo de tus emociones, profundas, escondidas, solapadas, existen aunque no quieras, allí están, dentro de ti y nosotros…nosotros…vamos a echar mano de eso…es nuestra ultima esperanza.

0o0

Draco se había quedado dormido contra su intensión, la calidez y el contacto del cuerpo de Hermione habían servido como sedante para su intranquilo espíritu. Ella se dio inmediatamente cuenta de que él estaba dormido, cuando sintió su respiración acompasada en su oído y se aflojó el agarré a su cintura. Moviéndose cuidadosamente logró deslizarse fuera de su alcance y finalmente se vio libre de sus brazos. Lo primero que hizo fue buscar su varita, él la tenia en el bolsillo posterior de su pantalón, perfectamente accesible para ella, puesto que estaba durmiendo de lado, su mano estuvo a punto de tomarla pero una oleada de arrepentimiento hizo que no lo hiciese. Ella maldijo en su cabeza, se alejó rápidamente de él y decidió sentarse al lado de la fogata, flexionó sus rodillas y apoyó su mentón en estas, sus cabellos rizados estaban desordenados y le llegaban un poco más de los hombros, en sus ojos castaños se reflejaban las llamas.

No podía quitarle la varita a Draco por una buena razón, no quería dejarlo desarmado en medio del Bosque Prohibido, totalmente expuesto a un ataque, la otra opción era la espada de Gryffindor pero él estaba acostado sobre esta, así que por lo pronto, tampoco era viable tomarla. Estaba debatiéndose entre escaparse o no, que era lo que convenía o no. Por otro lado, el monologo que él había tenido con ella le había tocado su alma, conmoviéndola a niveles inauditos, aun así, Hermione no podía dejar de estar furiosa con él, con el destino y también con si misma. Estaban enamorados uno del otro y aun así Draco seguía en sus trece queriendo destruir el mundo y ella seguía en su posición lógicamente impidiéndoselo.

Ninguno creía en el otro, pero es que el riesgo era demasiado grande, estaban en juego demasiadas cosas importantes. Y ella no podía decidirse si decirle lo del bebé o no….no era asunto fácil. No había querido pensar mucho en eso pero ahora obligado tenia que plantearse el asunto en su dimensión real, no podía seguir viviendo en una nube de lujuria. Draco estaba casado…bueno , es decir, técnicamente era viudo, pero él se sentía casado con Astoria Malfoy todavía, incluso se sentía padre de una criatura que nunca había nacido…todos sus gestos todas sus palabras conducían a esa conclusión, Draco hablaba de ella y del niño como si estuvieran en algún sitio lejano, solo esperando que él fuese a buscarlos. Y no era asunto de cuestionarse si Draco estaba viviendo fuera de la realidad o se había vuelto completamente loco por el dolor, no, puesto que no era un asunto de razón sino más bien de sentimientos…de aquellos que aun él guardaba en su corazón por su desaparecida familia.

Hermione no había querido devolverse en ese punto tan crucial de su historia, porque sin proponérselo sentía celos, horribles y torturante celos, y ella no era una persona mezquina, pero no podía tapar el sol con un dedo ante la evidencia de los hechos. Draco estaba metido en ese asunto de los Artefactos Infernales porque más allá de sus promesas y juramentos, de seguro tenía sentimientos por su esposa y su hijo.

Hermione se sentía patética por estar celosa de una muerta, pero así era. Tristemente, Draco había demostrado y también lo había afirmado en voz alta que era capaz de cualquier cosa, hasta de abandonarla a ella…por seguir tras el objetivo que se había propuesto, era casi el equivalente de afirmar que había escogido a Astoria Malfoy sobre ella. Y eso le dolía como el diablo. Hermione intentaba desarmar el asunto y ponerlo al derecho y al revés, ser razonable, tener un comportamiento altruista, intentar ver todo desde el punto de vista de Draco, pero cada vez se sentía peor por ser tan egoísta, por quererlo exclusivamente para ella, él había sufrido mucho, demasiado, incluso mas de lo que ella alguna vez había sufrido en la vida…. ¿Podía acaso culparlo por sentir? ¿Por amar a su familia? Por supuesto que no podía…es mas, trataba de entenderlo …de comprender lo que motivaba toda su actitud y casi lo logró…eso fue así….hasta que se enteró que estaba embarazada.

Es increíble como en un segundo la vida y sus prioridades pueden cambiar y dar un giro de ciento ochenta grados. Increíble pero real, ciertamente no se lo había visto venir ni en sueños, pero si….ella estaba embarazada.

Nunca se había planteado la posibilidad real de tener un hijo tan pronto en su vida, aun no se sentía preparada para tal responsabilidad. Incluso en los tiempos que estaba comprometida con Ron, ambos habían sido claros al respecto, nada de niños por lo menos hasta bien pasado un tiempo después de casarse, el asunto Theo, era mejor ni mencionarlo siquiera, nunca se habían ido a la cama y por descontado, jamás hubo ninguna posibilidad. Lo cierto es que su faceta maternal la tenía bien escondida, solapada, otros intereses capturaban su atención. Quería un futuro profesional exitoso, finalmente terminar la universidad mágica, iba a casarse con Ron y sobre todas las cosas, quería desesperadamente olvidarse de su historia con Theo Nott.

Todo iba bien, la guerra había terminado, las cosas parecían finalmente tomar un rumbo, hasta que Theo fue capturado, enjuiciado, ajusticiado y ella fue metida casi contra su voluntad en el asunto de los Artefactos Infernales. Terminó con Ron porque era lo correcto, nunca lo había querido como hombre solo como un buen amigo, se sumergió en una piscina de remordimiento y dolor porque no aceptaba en el fondo que Theo hubiese muerto por su culpa. Todo estaba mal y se intuía peor. Estaba perdida en el mundo y sin esperanzas, y de paso con una gran responsabilidad sobre sus hombros. Entonces, Draco Malfoy llegó para poner su mundo de cabeza, sin pensarlo, sin proponérselo siquiera, sin analizarlo por un segundo, él, con su determinación, su melancolía, su triste historia, su ser apasionado y su integridad, logró enamorarla como nunca un hombre lo había hecho hasta la fecha y ella en sus brazos encontró la paz, como un naufrago se aferró a él, creyó en la oportunidad, la tomó y fue feliz, aunque fuese por un instante, Draco fue el aire fresco y nuevo que necesitaba su vida, aunque lo de su amor fuese lo mas ilógico en sus circunstancias. .

Por supuesto, ante tanta enajenación de su parte, había sucedido, se había embarazado por tonta, esa era la respuesta, por idiota, por no haber tomado ninguna precaución, por follar como loca con él cada vez que se lo encontraba, claro..era lógico, en algún momento tendría que embarazarse, ambos eran jóvenes, saludables y apasionados…la combinación perfecta para la fertilidad. No pensó en nada, y cuando lo hizo finalmente, ya era demasiado tarde. ¿Qué era lo que tenia Draco Malfoy que la hacia perder cualquier perspectiva y razonamiento? No lo sabia y en el fondo no quería saberlo, buscarle una explicación al simple hecho de estar enamorada no era lo propio. Había sucedido y allí estaban los dos….mas bien los tres si incluía al bebé.

Hermione recordaba cuando el sanador le informó que estaba embarazada, ella simplemente se puso de pie y salió en estampida del consultorio sin decir absolutamente nada, estaba demasiado asustada, solo detuvo su carrera al salir de San Mungo y se apoyó en un pilar para llorar como loca, estaba demasiado emocionada, feliz y triste al mismo tiempo, lloraba sin parar y la gente alrededor la miraba extrañada, incluso alguien se detuvo a preguntarle que sucedía, ella gimoteando respondió que nada..que no le pasaba nada y era mentira, le sucedía de todo. Esperar un hijo de la persona que amas es lo mejor que puede sucederle a cualquier mujer, la alegría superó a la tristeza pronto y ella estuvo horas sentada en la banca de un parque soñando y haciendo planes sobre su futuro hijo o hija, si seria rubio o al contrario, tendría el cabello castaño como ella, si heredaría la personalidad de Draco o la suya, incluso se atrevió a ir mas allá en el tiempo y cuestionarse a que casa en Hogwarts iría. Todos esos instintos maternales adormilados afloraron en ella de inmediato. Su primer impulso fue contárselo a Draco…pero entonces fue cuando llegó el trago amargo y ella empezó a analizar todo lo que había sido su historia juntos, golpeándose con la triste realidad de las cosas.

Él afirmaba que la amaba y ella quería con todas sus fuerzas creerle, hasta cierto punto, porque en el fondo le intrigaba toda la voluntad que Draco ponía en devolver a Astoria Malfoy a la vida. ¿Seria que todavía estaba enamorado de ella? ¿Qué en realidad si la amaba? Hermione se hacia una y otra vez esas preguntas ¿En que contexto permanecería ella en la vida de Draco? Porque si él efectivamente tenía razón y el mundo no se destruía al activar todos los artefactos infernales, ¿Como rayos iba a explicarle a su esposa que tenía otra? ¿Como iba a abandonar a su hijo cuando naciese? ¿Formar otra familia además de la que ya tenía y por la que había luchado enfrentándose a todo?

Además, para colmo de males, Hermione no se veía rompiendo un hogar ni tampoco visualizaba a Draco destruyendo su matrimonio. Tanta energía gastada trayéndola de vuelta para hacerla sufrir de esa manera, no conocía a Astoria Malfoy, pero algo le decía que había estado muy enamorada de Draco y de seguro sufriría al enterarse de que otra había ganado su corazón. Hermione se sentía a ratos culpable, a ratos egoísta, a ratos miserable. Amaba a Draco pero también de alguna forma le parecía su conducta infantil, egoísta y despreciable, intentaba entenderlo, por dios que lo hacia y a veces muy dentro de ella deseaba que él siguiera con esa conducta infantil y despreciable, porque lo conduciría directo a sus brazos. Quería creerle sus palabras de amor, su promesa de que lo arreglaría todo para irse con ella, pero si no lo hacia, si decidía quedarse con su familia, ¿Qué pasaría con ella? Abandonada, triste, desgraciada, así quedaría. Hermione no era insegura por naturaleza pero al estar perdidamente enamorada, no había otra forma de sentirse. Y para colmo, ahora no solo era ella, sino que existía un niño…un niño que debía ser su prioridad ante todo.

Esas hipótesis no eran reales, al final, ella estaba segura de lo que Theo le había contado, el mundo seria destruido por la insensatez de Draco y entonces…allí estaba el otro ángulo del asunto que le molestaba, que se clavaba en su corazón como un dardo envenenado. ¿Si le decía a Draco que ella estaba esperando un bebé? ¿Dejaría él toda intención de activar Artefactos Infernales? ¿Cesaria y abandonaría la búsqueda por ella y por su hijo? ¿Colocaría por encima su amor por Hermione Granger y su bebé por el amor y el deber hacia su esposa y su otro hijo? ¿Lo haría? ¿Finalmente eligiría?…..y la respuesta a esa pregunta era lo que mas temor le daba a Hermione pues sabia que en primer lugar seria injusto hacerlo escoger de esa manera y por otro lado, si Draco no decidía a su favor, ella simplemente se moriría de dolor. Era mas fácil esconderlo, ocultarle lo del niño, tratar de destruir los artefactos, intentar salvar la vida de todos y después dejar correr el tiempo para que él estuviese en mejor disposición de aceptarlo. Pero también corría el riesgo de que la odiase para siempre, a ella y a todo lo que viniese de ella, incluso a su hijo. Hermione no le veía solución ni salida por ninguna parte y por eso estaba segura de que su amor era casi el infierno. Ella tendría que ser la que decidiese…..costase lo que costase.

Ella sabia que correría peligro, sabia que seguramente seria difícil llegar a Hogwarts por sus propios medios desarmada, de que quizás enfrentaría cualquier cosa en su camino….pero decidió aprovechar su oportunidad, estar a su lado le ofrecía seguridad pero no era lo correcto, ella tenia que impedir que él llegase hasta el artefacto infernal o por lo menos llegar primero, el resto, vería como lo resolvería. Quizás Gryffindor pudiese ayudarla.

Se levantó del suelo casi al alba, la fogata casi estaba extinguida y solo se destacaba el humo de las brazas agonizantes. Observó a Draco, sentía una agonía indescriptible en el pecho, pero trató de sobreponerse, caminó unos pasos para adentrarse al bosque y sin poder evitarlo se giró para mirarlo de nuevo.

-Perdóname- dijo ella en voz baja antes de irse.

0o0

Estaba metido en lo más profundo de una mazmorra en el castillo de Moradore, un sitio húmedo y oscuro, solo algunas antorchas que estaban ubicadas en el corredor le brindaban algo de luz. A Theo no le hacia absolutamente ninguna gracia el rumbo que había tomado la situación. Estaba atrapado a merced de uno de los magos más poderosos de la historia, que por cierto, todavía no se había tomado la molestia de ver a sus reos.

Theo no sabia si tomárselo como una buena noticia o como la mala, en realidad tenia la sensación de que se le estaba escapando un detalle, uno importante y eso… no era de su agrado. Lo cierto fue que había despertado en ese maldito lugar, ya no con las sogas mágicas amarrando sus manos, sino sujeta su magia con otro dispositivo, en su muñeca lucia un brazalete metálico cuya función era anular su capacidad de hacer magia sin varita, por lo cual no podía desaparecerse, había leído de esos brazaletes, incluso había visto alguna vez uno en un museo, para abrirlo necesitaría la llave, puesto que ningún conjuro podría hacerlo. Después del desconcierto que tuvo al recobrar el sentido en ese lugar desconocido, le sobrevino la angustia acerca del destino de Pansy, lo ultimo que recordaba era a una mujer rubia colocándole una espada en el cuello, sin embargo, logró tranquilizarse apenas cuando Snape, quien estaba en otra celda a unos metros de él, le gritó que ella estaba viva. Aun así no dejaba de preocuparse ¿Dónde rayos la tenían? ¿Era también prisionera? O en todo caso ¿Por qué razón no estaba con ellos? La había llamado a gritos para ver si estaba en esas mazmorras, pero a menos que estuviese gravemente herida o amordazada, nunca respondió.

Theo se apoyó en una pared y cruzó los brazos sobre su pecho, bajo la cabeza, pegando el mentón sobre su esternón, en apariencia, reflexionando, sus cabellos despeinados caían sobre su cara de nuevo ocultándole el rostro, sus ropas estaba sucias y raídas, ese aspecto desaliñado del que hacia gala contrastó siempre con su posición social y su gran inteligencia, era un erudito pero lucia como un mercenario, sin embargo, no hay hombre mas peligroso que uno que sabe como usar su cerebro..se vista como se vista.

Hacia algo de frío, pero realmente a Theo no le molestaba mucho el bajón de temperatura ni tampoco la oscuridad de la celda, había examinado concienzudamente el sitio donde se encontraba buscando la manera de escaparse de allí, pero no existían ventanas en el claustro, los barrotes de la reja eran de hierro sólido y no había siquiera un solo defecto en la juntas de los bloque de piedras pegados con argamasa para poder hacer un túnel. No le quedaba mas remedio que esperar, sin hacer nada, esperar cualquier cosa en realidad, porque no tenia ni puta idea de lo que estaba sucediendo afuera del calabozo en donde lo tenían atrapado. Su semblante estaba opacado, su mente trabajaba a ritmo endemoniado, tratando de encontrar la solución a su dilema, quizás tendría que ver la forma de envolver de nuevo a Salazar Slytherin, pensar en algo y pronto.

No solo Pansy ocupaba su pensamiento, también su otra chica, Hermione. A Theo le preocupaba que a esas alturas Draco Malfoy hubiese llegado a Hogwarts, sin embargo, hasta los momentos no había percibido la corriente de energía adicional que lo envolvía cuando alguno de los artefactos era activado, así que por los momentos, estaba seguro de que por lo menos no había encontrado el artefacto infernal, confiaba…esperaba…que Hermione le estuviese siguiendo el rastro a Malfoy y que estuviese sana y salva. No le gustaba en lo absoluto, pero la verdad era que si bien era cierto que si bien ambos eran contrincantes, los dos, estaban enamorados uno del otro. Estaba seguro que Malfoy no intentaría matarla y eso era un alivio.

Theo frunció el ceño con disgusto, se le revolvía el estomago de solo pensar en Malfoy y en Hermione enamorados.

Habiendo tomado una decisión salomónica en cuanto a sus sentimientos hacia Hermione, no era cuestión de decidirse entre dos mujeres sino al contrario, mas bien era algo así como olvidarse definitivamente del tren que ya pasó y de tomar en sus manos la otra oportunidad que los destinos le ofrecían, pero, a decir verdad……si …aun sentía algo de celos debido a ella y todavía tenia una extraña combinación de impotencia y rabia, quizás algo de nostalgia de lo que pudo ser y no fue. Quería a Hermione Granger, pero no de la forma en que lo había sentido antes, de hecho en ese instante se preguntaba si alguna vez estuvo realmente enamorado de ella y si…..también de alguna también quería a Pansy.

Mientras analizaba toda la montaña rusa emocional en donde inesperadamente y contra todo pronostico estaba montado, levantó la mirada y vio una figura encapuchada frente a la reja. No dijo absolutamente nada pero observó con cautela, no podía distinguir el sexo ni la edad, estaba completamente oculta por sus ropajes oscuros…la escasa iluminación tampoco ayudaba en su escrutinio. La figura encapuchada venia acompañada por un guardia, le entregó un pergamino que el guardia leyó con expresión anodina y seguidamente abrió la pesada reja de metal de la celda, no sin antes lanzarle una mirada de sospecha, el encapuchado entró y el guardia volvió a cerrar la reja para luego irse. El sonido de los pasos del hombre alejándose se fue perdiendo segundo a segundo.

Theo seguía pegado a la pared pero le lanzó una mirada penetrante al intruso. El encapuchado se descubrió la cabeza y Theo al verla se despego rápidamente del muro, un poco sorprendido y se adelantó unos pasos, ella contuvo las ganas que tenia de echarse a sus brazos.

-Estaba muy preocupado por ti- dijo Theo acercándose a Pansy, él sentía un hormigueo en sus manos, estaba desesperado por tocarla, sin embargo a duras penas se contuvo. Estaba allí , frente a él, con su largo cabello oculto por una capa y su tez marfileña brillando en la oscuridad, altiva, hermosa, decidida, su presencia lo golpeo como un mazo, ella lo miraba de una forma que Theo sentía que sobraban las palabras, pero aun así espero su reacción, ella le había pedido tiempo, para pensar las cosas, tomar una decisión acerca de ellos dos, era lo justo y era lo necesario, pero era un tiempo que él no tenia, pero aun así estaba dispuesto a dárselo, no lo quería arruinar….no tendria oportunidad para arreglarlo.

-Yo también quería verte- dijo ella. Su rostro estaba muy pálido, sus largo flequillo caía sobre su rostro y sus ojos azules brillaban incandescentes, emocionados por el reencuentro, se quitó la capa y la dejó caer en el suelo con elegancia, sus ropas estaba algo arrugadas, en el hombro tenia un desgarrón donde se entreveía una herida en la piel, Theo también se dio cuenta que ella tenia un hematoma en uno de sus pómulos con mal aspecto, pero de resto parecía estar bien

-¿Dónde estabas?- pregunto él secamente, sin proponérselo sonó algo brusco. Cuando se preocupaba tendía a ponerse huraño, era automático, al menos ella conocía esa faceta de él y no se lo tomaría a mal o eso esperaba Theo.

-La slayer con la que combatí era Rowena Ravenclaw- dijo Pansy caminando unos escasos metros hasta llegar a Theo, él se metió las manos en el bolsillo, el brazalete metálico que tenia en una de sus muñecas emitió un reflejo y ella lo vio, sabia lo que era porque Ravenclaw se lo había explicado- fue una gran sorpresa.

-Cuando vine a esta época la primera vez, ella no había llegado aun hasta aquí- dijo Theo caminando hacia ella y rodeándola, Pansy se giró para no perderlo de vista- aunque escuché rumores de que existía una bruja muy poderosa entre los sajones de Inglaterra llamada Rowena Ravenclaw. Por supuesto que asumí que un día vendría a Escocia y se uniría a los demás fundadores, pero jamás me imagine que ella fuese tan joven, eso no está en los libros de historia. Tampoco que fuese una Slayer. Entre las virtudes de los miembros de la casa de Ravenclaw, dones que caracterizaban a su fundadora, están la inteligencia y la perseverancia, nunca mencionaron la destreza en combate. Es buena….muy buena…me gustaría ver como lo hace con los fantasmas. ¿Dónde está Slytherin? ¿Lo has visto?

Theo se detuvo y quedaron frente a frente de nuevo.

-Vi a Slytherin y él también me ha visto a mí- dijo Pansy con aprensión- Al parecer he captado su interés, pero no me dirigió la palabra. Rowena me trajo al castillo como su invitada, a Slytherin no le gustó para nada, puesto que lo que tenia en planes era apresarme al igual que ustedes, pero ella no lo permitió, hizo un escándalo de proporciones monumentales y Slytherin cedió porque fue incapaz de aguantarse tamaño berrinche.

-Es compresible que Salazar Slytherin no se aguante pendejadas, eso puedo entenderlo perfectamente- fue la parca respuesta de Theo luego agregó- el ayudante de Slytherin es Vindictus Viridians quien es o será su yerno, a estas alturas, creo que todavía no se ha casado con Medea Slytherin, las familias Gaunt, Black, Parkinson, Crouch, Lestrange y Yaxley descienden directamente de ese matrimonio. Las demás familias sangre pura del Reino Unido son ramas laterales de la familia de Slytherin. Nosotros dos por nuestra sangre Nott, no tenemos ninguna relación con ellos, bueno tú si por parte de tu padre, pero yo al menos no tengo nada que ver, mi familia vino hace escasamente un siglo de Noruega.

-¿Con quien se casó Rowena?- preguntó Pansy interesada, esa visita no tenía límite de tiempo, el guardia regresaría cuando ella lo llamase, así que tenía toda la noche para escuchar la historia, estaba intrigada y curiosa- ¿Y Gryffindor? ¿Y Huffelpuff?

-Rowena no se casó, pero tuvo una hija de padre desconocido, a quien llamó Helena, es la Dama Gris, la conoces, es el fantasma de Ravenclaw- relató Theo- Pansy, es obvio que nunca te leíste Historia de Hogwarts- ella bufó.

-¡Bah! Nadie en su sano juicio le prestaba atención a las clases de Historia Mágica del profesor Binns- contestó ella- solo tú y Hermione Granger, tampoco me leí el libro por si acaso, pasé la materia copiándome en los exámenes de Millie o de ti.

-No creas por un segundo que no me di cuenta- respondió Theo- tú y todo el resto de la clase se copiaban de mi, de Hermione o de Millicent, pobrecita, ella de verdad se esforzaba en hacerlo bien, lastima que para el resto fuese solo una niña estúpida, murió al final de la guerra lo sabias. Se casó con Rockwood y era la amante de Zabinni, dicen que Augustus la estranguló cuando se enteró del engaño.

-Lo supe, era una puta sin remedio, pero al final terminó cayéndome bien- dijo Pansy-maldito Rockwood, otra razón más para afirmar que algunos hombres, la mayoría, son unos brutos sin remedio.

-¿Qué diablos hacías en el colegio si no estudiabas?-preguntó Theo mordaz- digo aparte de enseñarle las tetas a media escuela sin ningún tipo de disimulo. No es que estuviese al pendiente, pero era imposible no darse cuenta.

-No jodas Theo, yo estaba muy ajetreada con mi vida social por aquel entonces- contestó Pansy y con algo de culpabilidad añadió- espero que Max en eso se parezca más a ti que a mí. Eras un niño raro Theo, pero fuiste un chico aplicado en la escuela, hay que reconocerlo. En realidad estaba ocupada siendo la más popular de nuestra casa.

-Si, ocupada en echarle el lazo a Draco Malfoy- respondió Theo con acritud- o cualquier chico con apellido importante que se te atravesase en el camino.

-Si, es cierto- dijo ella- y mira con quien me enredé después de tantas opciones, con mi primo el antisocial. Lo cierto es que terminé apreciando mi libertad, al final me di cuenta que mejor sola que mal acompañada. Que puedo decir, no me extraña que Rowena terminase madre soltera, se parece mucho a mí, me da la impresión de que es autosuficiente y de que también considera que los hombres en general son un fastidio.

-Nena, yo puedo ser una patada en el trasero la mayoría del tiempo, pero nada fastidioso te lo aseguro .En cuanto a lo nuestro, ya sabes de sobra que fue lo que pasó, te compré en una subasta, te quité del camino al odioso de Mulciber, me revolqué contigo y de paso te di un hijo como bono extra, tú finalmente quedaste libre del matrimonio para hacer lo que te viniese en gana. No veo de que te quejas, yo fui quien se quedó unos cuantos millones de galeones mas pobre, todo por salvarle el pellejo a mi prima- dijo Theo con sarcasmo, ella le golpeó el pecho ligeramente con el puño como reclamo, él ni se inmutó y siguió contando la historia, no sin antes de que ella le llamase "maldito imbécil creído" o le recordase veladamente en medio de insultos que ella le había ayudado en sus planes por muchos años debido a ese episodio, puesto que un trato era un trato.

-Estoy bromeando- dijo él ante la visible molestia de Pansy.

-No es tema para juegos- contestó Pansy malhumorada- dejemos este asunto y cuéntame de los otros fundadores.

-Solo intento que dejes esa cara avinagrada conmigo de una buena vez y por todas, lo que paso…ya sucedió y ya lo aclaramos- contestó Theo serio- Gryffindor se casará dentro de unos pocos años con una muggle, una princesa de las islas Orkney, fue un matrimonio arreglado que selló un pacto de paz con los muggles de ese territorio, tuvieron muchísimos hijos, todos magos, así que supongo que la mayoría de los brujos ingleses descienden de ellos. Helga a estas alturas del cuento ya tiene varios nietos, ella se casó con un druida, debe ser ahora viuda, su familia está dispersa por toda Escocia, ella vive solitaria en un Bosque, es amiga y mentora de Godric Gryffindor, solo después que terminó la guerra entre Slytherin y Gryffindor, se mudó a Hogwarts, donde murió placidamente en la extrema vejez. De todos los fundadores, ella es la que me cae mejor. Yo vine aquí cuando tenía quince años y la Sra. Huffelpuff fue muy simpática conmigo, conservo buenos recuerdos de ella. Para ellos solo han transcurrido unos poco meses, para mi han sido mas de doce años. Es curioso esto de viajar en el tiempo.

-Es algo gracioso como se tratan entre ellos , Slytherin parece que le tolera cualquier cosa a Rowena, se nota a leguas que es su preferida, más incluso que Vindictus Viridians- continuó con su relato Pansy, parecía algo fascinada por lo que había presenciado- ellos dos son como sus alumnos. Slytherin se fue del castillo hace unas horas, al parecer asuntos más importantes que nosotros reclamaban su presencia. Estoy a salvo, por los momentos, Rowena hace aquí lo que le da su real gana como protegida de Slytherin, es la señora de la fortaleza, tiene 16 años y es una chica…muy inteligente como dices…sensata aunque algo caprichosa. También me sorprendió que fuese tan joven, me imaginaba a todos los fundadores algo mas viejos.

-Salazar Slytherin y Helga Huffelpuf son los mayores, tienen ahora alrededor de 60 años, con dieciséis Rowena entonces es la mas joven, puesto que Gryffindor tiene como 20 años…..Como te dije, a la única que no conocía era a Ravenclaw. ¿Te preguntó quienes éramos? ¿Qué hacíamos aquí?

- Me preguntó muchas cosas pero yo no le he contado nada, aun así, ella no es nada tonta, sospecha algo, se le ha abierto la curiosidad con nosotros, Rowena ha deducido que escondemos algo y que no es bueno que estemos aquí cuando Slytherin regrese… solo le he dicho que necesitamos encontrar a Gryffindor y ella aceptó ayudarnos. Es increíble Theo , nunca pensé que ellos fuesen a ser…..así….esto es irreal. ¿Nadie nunca antes se había atrevido a venir a esta época?

-Los fundadores son hombres y mujeres como nosotros….no son ningunos dioses…tienen sus defectos y sus virtudes….creo que otra gente ha viajado para este tiempo, los giratiempos existen desde hace al menos 100 años, pero no hay registro de esos viajes. Igual hay que ser cuidadoso, no debemos interrumpir el rumbo de los acontecimientos, la historia debe cumplirse sin interferencias- dijo Theo caminando de un lado a otro meditando la situación, se detuvo de insofacto y miró a Pansy penetrantemente- Tenemos que salir de aquí.

-Lo se- dijo Pansy- ella va a ayudarnos a llegar a Hogwarts.

-Sin esperar nada a cambio, lo dudo- bufó Theo y meneo la cabeza de un lado a otro, su escepticismo molestó a Pansy, ella se había esforzado para trazar un plan y él, por lo visto, no estaba contento con lo ideado- no dudo que Ravenclaw sea una buena chica, pero si le hace honor a su casa, en algún lugar de esa rubia cabecita se esconde algún interés. Y te aseguro que tiene un plan, en donde nosotros estamos incluidos…y tengo la sensación de que no nos conviene.

-Está buscando tu varita, la de Snape- dijo Pansy- y la llave de ese brazalete. Ella es lo único que tenemos. También desconfío, pero es lo único que se me ocurrió.

-¿Dónde esta tu espada?- preguntó Theo.

-Ella la tiene- dijo Pansy-no seria muy bien visto que yo anduviera armada por este castillo, suficiente es que esté libre, Rowena me la dará al salir del castillo.

-Y no tienes tu varita contigo- dijo Theo molesto- estupendo…la maldita espada que puede borrarme del mapa está en otras manos que no son las tuyas…genial, además la maldita chica también tiene una espada slayer

-No tengo varita y tú sabes el porque, te la preste para que la hicieses pasar por la tuya y ahora esta exhibida en el ministerio con un rotulo que lee "Mago Tenebroso"- Theo bufó.

-Pudiste cómprate otra- gruño Theo- solo era cuestión de ir un sábado al Callejo Diagon y gastarte unos galeones, te sobran, eres rica por ti misma y además eres la fiduciaria del dinero que le dejé a Max.

-Conservaba la tuya solo por si acaso, mi magia de slayer está ligada a mi espada, Rowena tampoco necesita una varita- respondió ella-La espada la perdí en combate y siéntete afortunado porque no perdí la vida también- Theo la miró por un instante con verdadera preocupación pero a estas alturas Pansy estaba furiosa-. Theo, ¿siempre tienes que ser tan cabrón? o confiamos en ella o nos jodemos- Theo gruñó y Pansy entornó los ojos disgustada.

-Puede existir otra solución, déjame pensar en algo - dijo Theo- y tú trata de recuperar la espada, como sea, pero no la mates por favor, no debemos cambiar la historia. Prescindiremos de Rowena Ravenclaw y saldremos por nuestros propios medios.

- Eso es completamente imposible, he dado mi palabra. Theo, o lo aceptas de esa forma o te pudres aquí, tu decides.

-No me gusta- dijo él entre dientes.

-A mi tampoco-dijo ella, luego miro hacia un lado- Bien….yo debo irme…..esta visita solo era para ver donde rayos estabas. Ya vi que Snape esta a cuatro celdas de la tuya. Están vivos y no están heridos. Mañana escaparemos, tienes que estar preparado para lo que sea. Debo irme- dijo Pansy incomoda, era increíble, de alguna manera siempre terminaban discutiendo por algo, ella intentaba al menos seguir sus ordenes, pero en esa ocasión confiar en Ravenclaw era la mejor oportunidad que tenían para escapar, era su plan y lo seguirían a su manera, le gustase a él o no. Pansy maldijo el despotismo de Theo, entonces se dio la vuelta y casi estuvo a punto de llamar al guardia, cuando sintió que Theo le tomaba la mano con fuerza.

-Es un buen plan- dijo Theo en tono conciliador, odiaba discutir con ella, se le hacia muy difícil no hacerlo, porque en general, los dos tenían puntos de vista muy diferentes, aunque la mayoría de las veces ella cediese en su posición, algo le dijo que esta vez no lo haría- no pienses que no reconozco lo que has hecho. Es un buen plan y lo seguiremos…pero con cautela.

-Detestas cuando pierdes el control de la situación- dijo ella- se que molesta a niveles inauditos, pero confía en mi, se lo que hago.

Ahora o nunca….se dijo Theo. Se había portado como un idiota, lo reconocía, pero es que estar preocupado de esa forma por alguien no era algo que sintiese todos los días, de hecho no recordaba estar tan ansioso por el paradero de alguien ni siquiera con Hermione. Quería arreglar el mal momento anterior pero no sabia exactamente ni que decir ni que hacer. Las mujeres, sus pensamientos, sus ideas…y sobre todo sus reacciones eran un completo misterio para él. Pero dispuesto a todo, Theo se lanzó al agua. Era ahora o nunca.

-No puedo dejar que te vayas disgustada de aquí- dijo él- siempre terminamos discutiendo….no me gusta pelearme contigo, ya sea por estupideces o cosas serias…lo odio.

-Estoy acostumbrada a que no tomes en cuenta para nada mi opinión Theo o que critiques todas mis acciones- dijo ella dolida -se que no estoy a tu altura intelectual ni soy todo poderosa como tú, pero hago lo que puedo, aunque no estés satisfecho. En fin, no se porque me quejo, algunas cosas de ti jamás vas a cambiar.

-Yo nunca te he subestimado- se defendió él- nunca. Siempre te he considerado la mejor guerrera que he conocido, en nuestra época y cualquiera. Nadie ni siquiera yo hubiese peleado tan bien con Rowena Ravenclaw, una de las mejores brujas de la historia. Me siento orgulloso de ti, porque él merito es todo tuyo. Y no solo es eso, admiro tu capacidad de superarte, de olvidar todo lo malo y enfocarte en lo bueno de la vida, de buscarle el lado simple a la situación mas compleja, eres una mujer notable y no existe ni existirá mejor madre para mi hijo. Pero no me puedes pedir que no cuestione todo, es un mal hábito, pero como dices, es mi manera de ser.

Pansy se cruzó de brazos y desvío la cara, se había ruborizado como una tonta….no le gustaban los halagos, su personalidad no estaba hecha para recibirlos, estaba acostumbrada a hacer las cosas de la mejor manera posible, porque tenían que hacerse no porque buscase el reconocimiento de los demás, se apenaba con los elogios. Él se dio cuenta inmediatamente de su metida de pata, no sabia como entrarle a Pansy y eso era una gran verdad, la conocía, de toda la vida, su primer recuerdo infantil era con ella, pero por alguna extraña circunstancia, ese conocimiento no le servia para nada en el terreno amoroso, aun cuando alguna vez se hubiesen acostado y que ella tuviese un hijo de él, fueron otras circunstancias . Ahora, estaba perdido y sin rumbo.

-Confío en ti- dijo Theo y se acercó a ella, Pansy dio un respingo al percibir el calor de su cuerpo, después del susto que había pasado, necesitaba desesperadamente estar con él pero no quería admitirlo. Había estado dudando por semanas en relación al paso a seguir en su relación, si es que pudiese llamarse de esa forma y aun si no sabia si era lo correcto, ya no podía seguir haciendo oídos sordos a sus anhelos, ella enseguida se giró para tenerlo frente a frente.

Theo colocó sus manos posesivamente sobre sus hombros, ella bajó la cara.

-Pensé que Ravenclaw iba a matarte- dijo él en un susurro acercando su cara a la de ella, sus manos ahuecaron su rostro y la obligaron a mirarlo- nunca en mi vida me he asustado tanto. De hecho es la primera vez que me asusto tanto por alguien.

-Yo también pensé que iba a morir- dijo ella sintiendo como su aliento se confundía con el de Theo. Ese magnetismo tan difícil de resistir que lo rodeaba, esa aura que asustaba a todos menos a ella, esa ojos brillantes y esos labios, esa voz, esa mirada, estaba enajenada por él y se lo había querido negar a si misma demasiadas veces para contarlas. Y de alguna forma ya no quería resistirse, nunca más.

-Si te pasara algo me volvería completamente loco- dijo él, su dedo pulgar rozó con suavidad el labio inferior de Pansy, quien sintió una corriente eléctrica viajando por su espalda, ella posó las manos en los antebrazos de Theo, quien inmediatamente la rodeo con sus brazos, atrapándola. Theo rozó su nariz con la de ella, Pansy hizo lo mismo instintivamente.

Hay un momento en la vida en que sabes que ya no hay vuelta atrás. No opones resistencia hacia lo inevitable….

El beso llegó de improviso, él simplemente unió sus labios con los de ella y ambos se fundieron sus almas en una sola. Temblores recorrieron sus cuerpos, estremecidos se pegaron uno al otro hasta anular la distancia entre ellos. Theo gruñó satisfecho cuando ella le dio un pequeño mordisco en el labio superior, sus manos entonces bajaron hacia el final de su espalda y le apretó las nalgas para acercarla más de lo que estaba. Mientras se besaban caminaron dando tumbos y Theo la apoyó contra una pared. Luego abandonó su boca y le besó el mentón, el cuello, mientas una de sus manos jugaba con la piel desnuda de su espalda, en algún momento él había sorteado la ropa y había metido la mano por debajo. Era demasiado explosiva, incandescente, todas las sensaciones que tenia cuando la besaba, cuando estaba así con ella, se sentía mas vivo de lo que alguna vez había estado, ella era un imán para él….era su perdición. Luego de unos minutos, él apoyó su cara sobre la clavícula de ella y ambos permanecieron en cerrado mutismo, recuperando el aliento, Pansy acariciaba sus cabellos con parsimonia, Theo tenia los ojos cerrados, disfrutando del gesto, su corazón despertaba de un aletargamiento de años, golpeaba furioso en su pecho, era raro que se sintiese eufórico, feliz, pero de alguna forma lo estaba. El había buscado una respuesta y ahora la tenía.

-¿Ya te decidiste?- preguntó él- ¿Esto es un si?

-Si- dijo ella en voz baja, Theo buscó su boca de nuevo y ella correspondió su fogoso beso.

-Soy tan patan- dijo él meneando la cabeza de un lado a otro, no se creía su suerte- no te merezco.

-Eres un imbécil de la peor clase- contestó ella-pero estoy dispuesta a darte una oportunidad.

-Quiero hacerte el amor- dijo él mientras cubría su cuello de besos y mordiscos, ella acariciaba su pecho y su abdomen con las yemas de sus dedos.

-¿Eso era todo lo que querías? ¿Tanta charla solo para acostarte conmigo? no me extraña para nada viniendo de ti - dijo ella mientras estiraba su cuello para darle a Theo acceso a toda su piel, mientras cerraba los ojos con fuerza-. No te andas con muchos rodeos, no es así Nott.

-No seas tonta- dijo él mientras se deleitaba con la textura y el sabor de su piel- no es lo único que quiero…..lo deseo todo de ti.

-No es el momento- jadeo ella- no aquí…el guardia puede regresar sin que yo lo llame.

-Dije que quería hacértelo no que fuese a hacerlo…no soy idiota…se que no es buen momento- contestó Theo- por lo pronto me conformo con poco. Bésame Pansy…Bésame.

Ella tomó su rostro con ambas manos y le entregó su boca generosamente. Fue uno de esos besos inolvidables, de los que paralizan el corazón y hacen temblar los cimientos del alma. Theo apoyó ambas manos en la pared y luego de separar sus labios de los de ella, jadeante le sonrío y le ofreció una mirada traviesa.

-Creo que voy a reconsideraré la situación- dijo Theo- es definitivo, voy hacerte el amor ahora en este mismo momento.

-Si me preñas otra vez te mato –dijo ella muy seria y él soltó una carcajada, en sus actuales circunstancias…que fuese a suceder eso era inconcebible….en su concepto un muerto no podía crear vida.

-Ve escogiendo el nombre nena….suelo tener una puntería muy buena - contestó Theo a modo de chiste, ambos rieron por un momento, mientras se abrazaban. Era un hecho…estaban juntos…al fin.

-No estoy para chistes Theo- dijo ella fingiendo consternación

-Todavía no entiendo como demonios fue que te preñé - contestó Theo, mientras seductoramente le mordía un hombro, ella gimió.

-Si quieres puedo recordarte con detalles como fue que me embarazaste- contestó ella rodando los ojos.

-Se perfectamente lo que hice contigo y como lo hice- dijo Theo-me refiero a que sucedió la primera vez, eso digamos, no es muy frecuente, aunque yo no hice nada tampoco para evitarlo...lograste hacerme perder cualquier perspectiva esa noche.

-Fue una combinación de destino y mala suerte- dijo Pansy, Theo entornó los ojos confundido por el comentario- pero nunca me he arrepentido- la cara de consternación de Theo desapareció inmediatamente- Retrospectivamente hablando, esa noche fue lo mejor que me ha sucedido en la vida…gracias a lo que pasó …tengo a Max. Se que siempre has tenido tus dudas y que no fue lo que esperabas pero…

- No me malinterpretes, siempre he pensado que no fue lo mejor, lo mas seguro para ti y para el niño , Maximilian fue algo inesperado para mi pero a la final….bien recibido….te lo aseguro. Que quede bien claro….yo quiero a ese niño, es mi hijo. Merlín, me he equivocado tanto…tanto…

-Theo …yo- dijo ella, ambos se miraron, el momento divertido paso y de nuevo una sombra cruzó sus ojos…¿Como tener esperanzas cuando no hay vuelta atrás?- yo…creo ..que ..te…

-Shhhh – dijo él callándola con un beso corto- lo se…lo se….lo vi….lo experimente en tu mente..Tú también sabes lo que yo siento por ti. No tienes porque decirlo en voz alta si no quieres….no deseo obligarte a nada…solo quiero que estés conmigo….lo que queda de tiempo. No tengo mucho que ofrecerte y es la verdad, pero no quiero que te arrepientas de esto.

-Necesito decírtelo- dijo ella mientras lo abrazaba con fuerza.

-Pero yo no quiero escucharlo, no porque no lo desee, sino porque no puedo- dijo Theo con firmeza- no puedo..si lo hago corro el peligro de renunciar a todo…para quedarme aquí contigo y no debo…..…por tu vida y por la de nuestro hijo…no hay forma de cambiarlo…es lo que debe suceder.

Ella lo miró con ojos vidriosos. Con ellos dos, nunca nada había sido fácil, su relación estaba llena de escollos, algunos insalvables y está vez, él tenía la razón.

-Lo se- contestó ella, una lagrima solitaria rodó por su mejilla- pero no quiero…no ahora que he entendido finalmente muchas cosas. Me va doler como el infierno…¿Sabias eso?

-Quiero acariciarte- dijo él contra su oído mientras que le chupaba lánguidamente el lóbulo de la oreja- quiero besar cada rincón de tu cuerpo, quiero hacerte mía de todas las maneras posibles y para siempre. Quiero fundirme contigo…y dejar de existir en tus brazos solo por un segundo, quiero esconderme dentro de ti….muy dentro de ti.

Y ella cedió al impulso…no pudo hacer nada para evitarlo…era como una tempestad creciendo dentro de ella, desatándose….un torrente incontrolable de sentimientos. Con rapidez le quitó la camisa a Theo, decidida a hacer lo que morían ambos por hacer…..él la ocultó en el rincón más oscuro de la celda, donde nadie pudiese verlos.

Theo se colocó de espaldas a ella, Pansy como pudo se apoyó en la pared con las palmas de sus manos. Ella sentía que las manos de Theo buscaban sus pechos por debajo de la ropa para acariciarla, percibía su aliento caliente contra su piel y la humedad de sus labios cuando besaba su cuello, sus pezones se erizaron y él jugó un rato con ellos, abarcando sus senos con las manos.

-Esto es mío- le dijo él respirando fuerte contra su oído, mientra apretaba sus pechos- todo mío.

El deseo nubló los pensamientos de Pansy y de pronto..solo quería mas…mucho mas de Theo…todo de él.

Las manos de Theo vagaron hasta su vientre y luego mas abajo, metiéndose debajo de la pretina de su pantalón y sorteando su ropa interior. Pansy gimió e intentó instintivamente detenerlo con una mano, pero justo en ese instante, él llego al sitio secreto entre sus piernas y empezó a acariciarla sin piedad, sus dedos vagaron en su tibio interior y empezó a follarla con dos de sus dedos.

-¿Te gusta?-gruñó Theo mientras mordía su cuello-Dime que te gusta lo que te hago.

-Si- gimió Pansy, completamente sumergida en un mar de lujuria, donde nada más que ellos dos importaba.

Ella tembló al sentirse llena de manera tan contundente, sus piernas flaquearon y su cuerpo amenazó con caerse, Theo ahogó un gemido cuando la percibió estrecha, húmeda y caliente alrededor de él, las embestidas de sus dedos eran fuertes, poderosas, con el pulgar acariciaba su clítoris llevándole a una cumbre de placer indescriptible, mientras que con la otra mano abrazaba su cintura para que ella no perdiese el equilibro. La pegó a su cuerpo y Pansy notó su dura virilidad rozándole las nalgas.

Theo siguió penetrándola con rapidez con los dedos y ella sintió como una oleada de placer recorría su cuerpo dejándola repleta y exhausta, se mordió un labio para evitar gritar, luego giró la cabeza para encontrarse con la boca hambrienta de Theo, quien la besó como jamás había besado a nadie en su vida, mientras lo hacían, ambos abrieron sus ojos, sus miradas se encontraron, enfebrecidas por la lujuria, sin poder evitarlo él abrió otra vez su mente para ella y Pansy de nuevo, conmovida experimentó la contundencia de sus sentimientos, los de ambos, amor, dolor todo al mismo tiempo, entrecruzándose como una enredadera en sus corazones.

La cabeza de Pansy estalló cuando le llegó el orgasmo, jadeante y sin fuerzas, se pegó a la pared, mientras que él sacaba la mano con lentitud de su hemisferio sur, luego le mordió un hombro para después besárselo. Theo la giró con brusquedad hasta tenerla frente a frente, tomó las manos de Pansy y las colocó por encima de su cabeza, se las apretaba para inmovilizarlas aplicando la fuerza necesaria para no hacerle daño.

-¿Suficiente?-preguntó él ansioso, la miraba como si quisiera comérsela viva- o ¿Quieres mas?

-Quiero que me ames- respondió ella sin dudarlo un segundo, clavando sus ojos en los de él.

De nuevo Theo la besó con furia, dejando salir todo ese fuego que lo consumía lentamente en una explosión de deseo contenido, llamas incontrolables provocadas exclusivamente por ella, apenas logró contenerse para no arrancarle la ropa de un tirón. La deseaba…deseaba su cuerpo, su alma, su espíritu…lo quería todo. Se besaban en los labios y en la cara, se lamían cada centímetro de piel expuesta y se acariciaban febrilmente por encima de la ropa y por debajo de esta. Cuando la pasión amainó, ellos se abrazaron largo rato y así los encontró el amanecer, uno pegado al otro sin dejar un milímetro de separación entre sus cuerpos, de pie, recostados en la dura y fría pared de un calabozo, amándose, aun cuando no lo dijesen en voz alta.

El guardia nunca regresó esa noche, ella jamás llamó.

0o0

Draco abrió los ojos intempestivamente, buscó el cuerpo de Hermione y la darse cuenta de que no estaba se levantó de súbito, sus ojos dieron con una figura que intentaba internarse en el bosque, inmediatamente tomó su varita con una mano del bolsillo trasero de su pantalón y lanzó un hechizo de advertencia que cayó justo al lado de ella. Hermione se detuvo.

-¿Qué crees que estás haciendo?- Draco se acercó y ella seguía dándole la espalda.

-Me voy- dijo ella en voz baja.

-No- contestó él secamente- No, no lo harás.

-Tendrás que matarme- dijo ella y entonces empezó a correr, ya no estaba tan oscuro porque estaba amaneciendo, los rayos del alba ofrecían algo de claridad. Draco maldijo y enseguida empezó a correr tras de ella, sorteando árboles y empujando ramas hacia un lado para abrirse camino.

Hermione corría con todas sus fuerzas, debía intentar despistarlo así que su recorrido se volvió errático, sin embargo de pronto, sintió como los vellos de su cuerpo se erizaban y miró el cielo.

-¡Dios mío!- dijo ella con voz ahogada, sus ojos no podían creer lo que veían , una multitud de sombras volante cruzaban el cielo a velocidad vertiginosa, como si fuesen pájaros, pero no lo eran, la imagen era desoladora y siniestra, ella tuvo de inmediato un mal presentimiento, detuvo su huida sin proponérselo, una latigazo de miedo recorrió su espalda, un temor ancestral y primitivo, Draco llegó hasta ella y le tapó la boca para que no gritase.

-Quieta- dijo él mientras la abrazaba, estaba de espaldas a ella, Hermione tenia levantado el rostro hacia el cielo y él entonces levantó su mirada, vio las sombras y también se sobresaltó, alarmado empezó a caminar con ella apresada, dispuesto a ocultarse para que esas sombras no los vieran.

-¿Qué demonios es eso?- dijo y aflojó la mano de la boca de Hermione.

-Tenemos que escondernos- dijo ella- rápido.

-Ven- dijo Draco tomándola de una mano y conduciéndola al arroyo, siguieron su curso hasta llegar a una cascada, las sombras seguían ocupando gran parte del cielo y Hermione temblaba visiblemente. Bajaron un desnivel con algo de dificultad y entonces escucharon los cascos de unos caballos, ambos se miraron intrigados, el sonido se acercaba. Draco observó que detrás de la cascada había una cueva, entonces la jaló del brazo y la guió hasta la cascada, logrando esconderse detrás de la cortina de agua.

-¿Qué sucede?- preguntó ella- ¿Quiénes son? ¿Qué son esas sombras?

-No lo se- contestó Draco.

Ambos se pegaron a la pared de piedra mientras caminaban y el agua los mojó completamente. No vieron llegar a los caballos ni a sus jinetes, pero no querían correr el riesgo de ser atrapados, había una guerra en ese época, una a la cual no estaban invitados ni eran participes, su objetivo era llegar a Hogwarts, no involucrarse en asuntos que no eran de su incumbencia. Ambos estaban claro, en esa guerra mágica entre Slytherin y Gryffindor, no podían intervenir, so pena de cambiar la historia.

Poco a poco se fueron introduciendo en la cueva, la cual no era profunda, la cascada ocultaba su presencia del mundo exterior, si no fuese porque la habían visto de lado, jamás se hubiesen percatado de su existencia, había sido una suerte, porque en el bosque, a pesar de los árboles, no había buenos sitios para esconderse.

El agua y los rayos dorados del naciente sol hacían todo un juego de luces oscilante, la iluminación de la cueva a contraluz era juguetona, cómplice de aquellos que se ocultaban, cuando llegaron al final de la cueva, ambos se pararon frente a frente. Draco estaba molesto y asustado y ella también.

-Te pedí que no escaparas- reclamó él disgustado- te lo pedí mil veces.

-No soy tu prisionera- dijo ella.

-Estoy intentando protegerte- contestó él.

-No quiero tu protección- dijo ella furiosa apretando sus manos en puño- lo único que quiero es que maldita sea, dejes este asunto hasta aquí.

-Estas siendo irracional- dijo él- te estas comportando como una chiquilla.

Hermione entonces se acercó y lo abofeteo con todas sus fuerzas con rabia.

-Aquí el único irracional eres tú Draco- dijo ella- quieres hacerme creer a la fuerza que me amas y lo único que me has demostrado es que solo soy plato de segunda mesa en todo esto. Que no te importa mas nada que activar esas malditas cosas.

-Es injusto que me estés acusando – dijo él con amargura sobándose el rostro que exhibía una mejilla enrojecida debido a la cachetada- no ves que no tengo ninguna opción.

-Si las tienes- dijo ella- lo que pasa es que eres un cobarde y no quieres elegir.

-No voy a permitir que me insultes ni que cuestiones mis motivos- dijo él acercándose a ella- por Dios que no.

-Y yo no voy a permitir que juegues conmigo- contestó ella fuera de sus cabales, su intensión era enfrentarlo de una buena vez y por todas con su verdad-Draco no sirve decirlo, que me quieres, tienes que demostrármelo, si me amas, abandona todo esto por Dios.

-No- dijo él- no lo haré, nunca y tampoco voy a renunciar a ti, jamás.

Draco se fue hacia a ella, la jaló de un brazo y la abrazó, su mirada era ardiente, estaba furioso, molesto, herido, le había pedido de mil maneras que no se fuese y ella lo había traicionado de igual forma…maldita sea su terquedad, maldita sea su determinación, con ella las cosas siempre eran las mas difíciles, sin embargo en el fondo, entendía su molestia, sus dudas, él estaría haciéndose las mismas preguntas y llegando a conclusiones similares si estuviese en su lugar. La apretó con fuerza contra su cuerpo y ella intentó safarse.

-¡Suéltame!-gritó ella- ¡suéltame!

-No- contestó él mientras aguantaba estoicamente como ella golpeaba su pecho, estuvieron así un rato, forcejando, él intentaba besarla pero ella le apartaba el rostro. Entonces Draco perdió la paciencia, con sus manos le desgarró la camisa y se la bajó con brusquedad por los hombros hasta dejarla solo cubierta con su brasierre, ella tembló de frío y por que no decirlo de expectación, sus sentidos se nublaron cuando observó que él la miraba con ojos hambrientos, estaban totalmente mojados, puesto que para llegar a la cueva habían tenido que atravesar la catarata, la piel de ella, húmeda y brillante por la capa de agua, era sumamente atractiva para él. Draco la apretó de nuevo contra su cuerpo y le mordió el hombro. No pensaba con claridad lo que hacia, estaba demasiado asustado, no quería perderla, al mismo tiempo estaba furioso con ella y la deseaba , tenia demasiado tiempo que no la sentía, que no le hacia el amor, sus neuronas se desconectaron y sus acciones entonces fueron dirigidas por sus sentimientos.

-Draco- gimió ella cuando él hundió sus dedos en la piel desnuda de su espalda y besó su escote y su cuello- Draco.

-Shhh- dijo él mientras la obligaba a acostarse sobre el piso, ella intentó de nuevo safarse y él le tomó ambos antebrazos para evitar que huyese.

-Déjame ir- dijo ella, pero él se colocó encima de su cuerpo, proclamándose dueño y señor de ella y la inmovilizo con su peso, fue rozando su piel con sus labios hasta que llegó a su boca. Entre mas ella se resistía mas fuerza aplicaba él, Hermione intentó patearlo y él aprisiono sus piernas contra las suyas.

-Quítate de encima- gritó ella, Draco intentó besarla otra vez y ella cerró la boca, él gruñó-sueltame.

-Quédate quieta…voy a hacerte el amor…quieras o no- dijo él hablando contra sus labios, aprovechó que ella abrió la boca para protestar y le metió su lengua hasta el fondo de su garganta, en un beso soez y turbador.

Las caricias de Draco eran rudas, fuertes, avasallantes, logró desnudarla de la cintura para arriba y ella sintió como sus pezones se erizaban al contacto de la tela de la camisa de él. Muy a su pesar y traicionando todas sus convicciones, ella no pudo controlar el deseo ardiente que empezó a revolverse en su bajo vientre y se dejó besar. Al principio le correspondió molesta, casi mordiéndole los labios, pero luego la lujuria se sobrepuso a cualquier otro sentimiento. Draco le arrancó el resto de sus ropas con brutalidad, ansioso, desgarrándolas en el proceso, desesperado como si no hubiese un mañana, haciendo caso omiso del peligro que los amenazaba en el mundo exterior, de nuevo eran solo él y ella, era muy fácil olvidarse de todo cuando estaban juntos.

Cuando la tuvo desnuda debajo de él, Draco procedió a quitarse su camisa y se abrió la cremallera del pantalón para liberar su dura erección. Todo fue muy rápido, se pasaron por alto todos los preliminares, pero ella ya estaba húmeda. Hermione percibió como él le apartaba los muslos y se acomodaba entre sus piernas, mientras que besaba y lamia sus pechos con brusquedad. La situación había tomado un cariz salvaje, no estaban haciendo el amor, estaban simplemente teniendo sexo furiosos y necesitados uno del otro. Él se hundió en ella sin previo aviso, y ella contuvo un gemido de dolor, la penetración fue dura, hasta el fondo…desde el principio. Draco le mordió uno de sus pechos, mientras se movía con violencia dentro de ella, embistiendo sin piedad. Hermione entonces supo que tenia que tranquilizarlo como fuese, temía que dañasen al bebé debido a ese sexo salvaje que estaban teniendo, lo obligó a mirarla.

-Por favor- jadeo ella con voz ahogada, sus ojos conectaron con los de él- por favor…Draco…cálmate.

-No te asustes- dijo él con arrepentimiento, mientras todo su cuerpo se estremecía en espasmos, sabia que estaba siendo muy brusco, pero era que estaba demasiado desesperado por tenerla- no quiero hacerte daño…solo quiero estar contigo. Lo siento, me porte como un animal…prácticamente te he obligado a esto.

Draco escondió su cara en su clavícula y ella le acarició la espalda, mientras besaba la humedad de la piel de su frente, ella sintió esta vez que sus palabras eran sinceras. Hermione trató de relajar sus músculos, mientras que él seguía penetrándola con un poco menos de brusquedad, ella abrió más sus piernas para darle un poco mas de espacio para maniobrar a Draco y enseguida dejó de sentir dolor. Era la primera vez que se acostaba con él sabiendo que estaba embarazada y por eso estaba tan tensa, temerosa de que fuese a pasarle algo al niño, pero superado el susto inicial, ya se sentía bien….y deseosa de continuar hasta el final. Sabia que iba a arrepentirse después, que tomaría decisiones difíciles, pero ese momento…era su ahora y ella quería estar con él porque lo amaba.

-No me hagas caso- dijo ella en voz baja- sigue…..

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Pansy se había ido justo al amanecer y Theo daba vueltas en su celda como un león enjaulado. No habían hecho el amor…no por falta de ganas…simplemente no era el momento, pero había disfrutado darle placer a ella y ahora estaba hambriento, famélico, la quiera con él, tenia la irresistible necesidad de tocarla todo el tiempo. Theo se apoyó en el muro…! Diablos! se estaba enamorando como un quinceañero.

Cerca de la una de la tarde, de nuevo Pansy apareció en la reja de su celda y la abrió. Él corrió hacia ella y sin dejarle ninguna oportunidad, la tomó de nuevo en sus brazos y le clavó un beso, Pansy se quedo rígida y estática pero le correspondió con algo de inseguridad. Inmediatamente Theo se apartó de ella y vio su mirada asombrada.

-¿Quién diablos eres?- dijo Theo tomándola por el cuello, y haciéndole una llave a la mujer, sosteniéndole con una mano el brazo en la espalda para inmovilizarlo, la mujer dio un chillido de dolor. No era tonto, no podían engañarlo tan fácilmente, enseguida al besarla se dio cuenta de que no era Pansy, reconocería su sabor y su especial manera de besarlo donde fuese. Esa mujer no era la misma Pansy que estuvo con él hacia unas pocas horas- ¿Dónde está Pansy?

-A salvo- dijo la mujer con voz entrecortada, luego cerró los ojos, murmuró unas palabras y el hechizo de transformación término, Theo se dio cuenta de que era Rowena Ravenclaw, sin embargo no la soltó. La chica le dio una patada en la entrepierna y Theo se la quitó de encima de inmediato debido al sorpresivo golpe. Rowena le apuntó con una varita.

-Pansy me advirtió que no me andará con juegos contigo- dijo ella mostrándole una sonrisa felina- disculpa que haya tomado su aspecto, pero no pude aguantar la tentación, te vi en la batalla y me provocaste curiosidad. Caray ya veo porque está loca por ti, besas muy bien. ¿Lo haces todo así?

-Al grano- dijo Theo con hosquedad- ya Pansy me contó que vas a ayudarnos.

-Cierto- dijo Rowena- ¡Ah! y espero que no te confundas por un beso, solo fue por diversión.

-Aclarado de inmediato-dijo Theo- no te preocupes, no tiendo a confundirme con nimiedades ni me gustan tampoco las niñas majaderas que intentan hacer el papel de zorras. Pero si estimas tu trasero, no le cuentes nada a Pansy, se pondrá furiosa.

-Tienes una lengua muy larga, Viajero- contestó Rowena- demasiada para tu salud. Podría dejarte a que te pudrieras hasta los huesos aquí por años. O mejor, dejar que Slytherin te interrogue, sabes él tiene un estilo muy particular para sacarle la información a la gente. Se me ha metido en la cabeza que tú eres el mismo que según Salazar le robó un objeto…y yo quiero saber ¿Por qué?

-En cuanto a pudrirme, creo que esa no es una opción viable- Theo sonrió amenazante y los tatuajes cubrieron su cara, otorgandole un aspecto malevolo, Rowena abrió los ojos sorprendida- Y no creo que me dejes aquí encerrado, al parecer tú quieres alguna información, sacarnos de aquí es una idea que te acomoda y a mi también me gustaría saber ¿Por qué?.

-¿Qué eres?- preguntó Rowena Ravenclaw, de alguna forma, el aspecto que había tomado la cara de ese hombre lograba erizarle los cabellos, sus ojos refulgían con un brillo antinatural. No era humano, aunque tuviese la apariencia de uno, pero no podía precisar de que se trataba.

-Soy algo especial, incluso más que tú Slayer- dijo Theo- si es eso lo que quieres saber. ¿Por qué estoy aquí? No necesitas saberlo, solo te diré que algo muy malo pasará en nuestro tiempo y en el tuyo, si ese objeto del que hablas, cae en las manos equivocadas.

-No quieres decirme, lo se- dijo Rowena- bien respeto tu decisión, a veces no es prudente conocer el futuro, sin embargo te ayudare, no pierdo las esperanzas de enterarme por mi cuenta. Además…si los ayudo a ustedes a llegar a Gryffindor me ayudo a mi misma.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Theo curioso.

Rowena abrió el brazalete con una llave especial y le entregó la varita a Theo.

-Ustedes tienen sus secretos y yo los míos- dijo ella- Andando, Pansy nos espera a la salida de la fortaleza con nuestras monturas, es la hora de la comida y la vigilancia es menor, no debemos desaprovechar esta oportunidad. ¿Qué hacemos con el otro viajero, el hombre moreno?

-Irá con nosotros- contestó Theo- pero sin su varita, yo la guardaré.

-De acuerdo- dijo Rowena mientras salían de la celda mirando con cautela todo alrededor.

0o0

Cabalgaron por espacio de dos horas, al llegar a un claro en el bosque, Rowena desmontó de su caballo y un hombre salió de entre unos matorrales, era un joven de aproximadamente veinte años, alto, de cabellos rubio oscuro, atractivo, sus ojos eran castaños, no llevaba armadura, estaba vestido de azul y marrón, la expresión de su rostro era afable, intentó controlar una sonrisa al ver a la chica pero no pudo. Los dos caminaron cautelosamente uno hacia el otro, él le tomó la mano y se inclinó para besársela, ella la retiró de inmediato azorada. Theo observó la escena algo desconcertado, el hombre si la vista no le fallaba era Godric Gryffindor.

-¿Quién es?- preguntó Pansy mirando a la pareja que seguía inmóvil mirándose uno al otro, midiendo fuerzas- ella solo me dijo que nos encontraríamos con un aliado

-Ese es Gryffindor- dijo Theo, Snape permanecía callado observando y analizándolo todo.

-Pero si es solo un chico- comentó Snape rompiendo su silencio.

-Es cierto, ni siquiera se le nota la barba- agregó Pansy- la pregunta es ¿Cómo es que Rowena anda en el bando de Slytherin y de pronto nos trae con Gryffindor como si nada?

-Esperemos- dijo Theo- ya vienen.

Godric Gryffindor se acercó a los jinetes. Fue directo a Pansy, la miraba con interés. Rowena lo seguía caminado a paso lento.

-Señora- Godric le hizo una inclinación de cabeza a Pansy-su vista deleita mis ojos.

-Te dije que era espectacularmente bella y no me creíste- comentó Rowena- y es como yo Godric, es una Slayer.

-Lo cual es una suerte en las actuales circunstancias, si vamos a pelear contra esos demonios, mejor dos Slayers que uno solo- dijo Godric y Rowena asintió. Godric miró a Pansy apreciativamente pero luego toda su atención se volcó de nuevo a Rowena, quien vestía un jubón de cuero negro, pantalones color verde y botas de cuero, tenia su largo cabello rubio anudado en una trenza y su espada estaba sujeta a un cinto en su cintura. Ella era muy joven, bonita y lucia fenomenal. Gryffindor la observaba con admiración, ella le lanzaba miradas de reojo y se ruborizó, Gryffindor inmediatamente le ofreció una esplendida sonrisa. Pansy se dio cuenta enseguida, esos dos…se gustaban.

Theo carraspeó su garganta, Gryffindor apartó su interés de Rowena y se concentró en el visitante. Theo observó como Godric Gryffindor lo diseccionaba con la mirada, el joven frunció el ceño por un instante y luego sonrió.

-Theodore Nott, está usted mas viejo de lo que recordaba, cuando vino hace meses solo era un chico- dijo Godric- le complacerá que el regalo que me ofreció está en su sitio. Le gustará cuando lo vea ¿Cómo están las cosas en su tiempo?

Eso fue una sorpresa para todos, Theo jamás había revelado que Gryffindor sabia exactamente su identidad y de donde venia.

-Completamente jodidas- dijo Theo-ya veo que me reconociste, eso me ahorrara tiempo. ¿Tienes la llave?

-La tengo conmigo- dijo Gryffindor, luego saludo a Snape- debo suponer que usted también es un viajero.

-En realidad en estos momentos, solo soy un prisionero- dijo Snape y agregó cortesmente- es un honor conocerlo Gryffindor, aunque jamás me lo imagine como un muchacho.

-La historia de mi vida, siempre soy demasiado joven o demasiado inexperto- dijo él-pero tengo la fuerza de voluntad necesaria para lograr lo que me propongo.

-No lo dudo ni un instante- comentó Snape- conozco a alguien que dice exactamente lo mismo.

-Bienvenidos a mi mundo- declaró Gryffindor solemnemente extendiendo los brazos.

-¿Qué te traes entre manos muchacha?- preguntó Theo a Rowena Ravenclaw- ¿De que bando luchas?

-Del mío- dijo ella, luego se dirigió a Gryffindor- la yegua que traje es la de Slytherin, deseo dejarla libre.

-Es lo menos que se merece el pobre animal- dijo entre dientes Godric apenas controlando su rabia, Rowena le quitó los amarres al caballo y le dio una palmada a sus cuartos traseros para que galopase libre.

Mientras tanto el caballo de Gryffindor, un gran semental marrón, salía de entre unos matorrales, él se montó y luego sujetó a Rowena de la cintura y la subió con él sentándola en sus piernas. Ella no se atrevió a mirarlo para no delatarse pero Gryffindor le dijo algo al oído, Rowena negó con la cabeza, pero sonrió disimuladamente enrojeciéndose más aun de lo que estaba.

-¿Qué sucede?- preguntó Theo-¿Qué rayos está pasando? ¿Cuando me darás la llave? La necesito y es en serio.

-Todo a su tiempo- dijo Gryffindor- primero los pondremos a salvo en Hogwarts.

-No entiendo nada- comentó Theo mientras espoleaba a su caballo para seguir camino a Hogwarts.

-Rowena ha decidido cambiarse de bando- dijo Godric Gryffindor-he tardado en convencerla, no me creía una sola palabra, pero ante la evidencia, ella finalmente ha aceptado.

-¿Por qué?- preguntó Pansy.

-Slytherin ha planeado aliarse con el Ejercito Oscuro para ganarme- explicó Gryffindor- ¿Saben lo que es?

-Lo sabemos- dijeron Snape, Theo y Pansy al unísono y a los tres inmediatamente se les pusieron los vellos de punta.

-El Ejercito Negro es el enemigo natural de los slayer, solo existen para matar slayers. Ellos aceptaron luchar en contra de mí pero le pidieron a Slytherin que les diese a Rowena a cambio- dijo Gryffindor- y él ha aceptado. Por supuesto…yo me enteré a tiempo..no podía permitir que sucediese…puesto que ella y yo….

-Godric- lo interrumpió ella- prometiste..que…

-¿Cuál es el maldito problema?- Godric le lanzó una mirada furibunda a Rowena, pero no dijo mas nada, solo se limitó a apretarla mas contra él en un gesto protector y amoroso que no le pasó a nadie de los presentes desapercibido.

-Entendiste lo mismo que yo- le preguntó Pansy a Theo en voz baja mientras cabalgaba a su lado.

-Mejor aun, lo he visto con mis propios ojos. Al parecer, la verdadera historia de los fundadores no es la que cuentan los libros. Sabes una cosa Pansy, según lo que sé, Helena Ravenclaw nacerá el año que viene y tengo una idea muy acertada de quién será el padre- contestó Theo.

Si…..muchas sorpresas y misterios les aguardaban…eso era seguro.

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Dejen revieews.

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