N/A: Muchas gracias por la acogida del primer capítulo, me ha hecho muy feliz saber que antiguos lectores/as habéis venido por aquí y los demás le habéis dado un voto de confianza. Es sólo un pequeño capítulo que anticipa lo que se avecina… tengo ganas de empezar la ceremonia y ese banquete… ¡sed pacientes!
Gracias a todas/os por vuestros comentarios: Erea, Adi Felton, CrisBlack, OrdendelFenix, Mineth, XKelidaX, LunaGoodLove, Heredrha, Goi Izarra, blackstarshine, Aleh, Calipso, Juneau Minnet, Cl4R174, BarbaraNakamura, Nicole Daidouji, melaniablack, mimig2
Capítulo 2. Damas y damo de honor
Dieciocho días antes de la boda.
Apartamento de Percy Weasley. Londres.
"Mivi… anda… dime por qué te quieres casar conmigo… anda… dímelo otra vez…"
Percy se retiró las gafas y la miró con el mismo aire de entendido con el que revisaba los diámetros de calderos homologados en su puesto del Ministerio.
"Cari… porque eres muy guapa y eres la mujer de mi vida."
"Tonto… lo dices por decir…"
"Por favor, cari. Me voy a casar con la bruja más extraordinaria de la historia de la magia."
"Te quiero mucho, mivi."
"No, yo mucho más."
"No, yo más."
"¿Iguales?"
Penélope sonrió.
"Bueno, vale. Iguales." Se incorporó. "Uy, se me hace tarde, tengo que ir a la prueba del vestido de las damas de honor. Mivi te van a encantar… es como… ay… ¡no puedo decírtelo!"
Penélope dio unos saltitos en el mismo sitio que Percy encontró adorables.
"Ginny no quiso ser dama de honor ¿verdad?"
"Ay… no me lo recuerdes. Estoy muy ofendida con tu hermana." Dijo ella, con la barbilla alzada. "Es un día precioso para todas, y no quiso…"
"Menos mal que soy el único cuerdo de mi familia. Tenía esperanzas en Ginny, pero tanto contacto con Potter y su entorno, que ha acabado por trastornarla." Se colocó las gafas, y continuó leyendo El Profeta. "Da igual, me preocupa más la novia, no las damas de honor."
Se dieron uno, dos, tres, cuatro besos antes de que Penélope se fuera.
ooOOoo
ProDamas, (su boda de ensueño). Oxford Street. Londres.
Hélène, Mary Jenny y Mary Sue estaban en la tienda donde se iban a probar los trajes.
"Chicas, chicas, chicas… les he pedido que os muestren los vestidos, y luego vosotras elegís. Pero seguro que os gusta el que tengo en la cabeza, y que pega tanto con el vestido de mamá."
Hélène, la hermana muggle de Penélope, abrió la boca.
"¡No…!... ay qué suerte Oppie… ¡ya sé, ya sé, ya sé cuál es!" imitó a la perfección los saltitos adorables de Penélope.
Mary Jenny era la prima de Hélène y Penélope. Alta, morena, curvilínea, con los ojos violetas. A su lado, Mary Sue, la mejor amiga de Penélope, rubia, alta, delgada, de ojos verdes que casi cambiaban a color avellana cuando llegaba el otoño. Si no fuera porque era muggle, cualquiera diría que llevaba sangre de Veela en sus venas.
Primer vestido: Una falda tubo, en tonos rosa pastel.
"¡Auuu… Oppie…!" se quejó Mary Sue. "Yo con esto no puedo andar… y eso que me sienta como un guante."
"Mary S… pareces una geisha cuando andas… dando esos pasitos." Dijo con retintín Mary Jenny.
"Mary J… si tú intentaras meterte en este vestido lo único que harás será parecer una morcillita. Con esas caderas que tienes."
"Perdona, Mary S… es que yo tengo curvas, como Sophia Loren, no como tú, que tienes el tipo sosísimo de Gwyneth Paltrow."
Mary Sue echó la melena rubia a la espalda de un manotazo, y se dirigió al probador.
"Claro, claro… ahora se dice que tener celulitis es tener el tipo de Sophia Loren." Dijo, echando la cortina.
Penélope sonrió con gusto. Estaba en babia.
"Ya sabía yo que no os iba a convencer ese modelo..." Dio unas palmaditas en el aire, para atraer la atención de las dependientas. Que, dicho sea de paso, la miraban con una ceja enarcada. "¡Otro!"
Segundo vestido: Hélène salió de su probador con un traje de telas rosas… vaporosas… pero tenía tantas capas de velo que las transparencias eran inexistentes.
"Oppie… parezco un algodón de azúcar… ¡no me gusta nada!" se quejó su hermana. "¿Dónde está ese traje que recuerda al que llevó mamá…?"
Penélope empujó a su hermana dentro del probador para que se lo quitara.
Tercer vestido.
Mary Jenny salió del su probador, toda vestida de rosa palo. En la cabeza lucía una pamela de la que salía un gran lazo de color fucsia, que se enlazaba en el mentón. Pero el vestido, rosa palo con detalles fucsia en el lazo en la cintura, en las mangas abombadas y el volante del final de la falda… que era además igual de abombada que las mangas.
"Oppie…" dijo Mary Jenny. "Este traje es igual que…"
"¡¡¡Sí!!!" chilló emocionada Penélope. "¡¡¡El de Escarlata O'Hara!!! Es una boda tan tradicional, pero he querido añadir mi toque original."
Hélène salió del probador y dio un chillido, dando saltitos en el sitio.
A eso, Mary Sue también salió del suyo, y al ver el vestido tan… voluminoso… también se puso a dar saltitos, dando gritos como Hélène.
Penélope y Mary Jenny se unieron a la fiesta de saltitos y grititos.
Las dependientas se miraban unas a otras. Sin una sonrisa en la cara.
"No es por nada, a mi me parece que se ha puesto una campana rosa." Susurró una de las dependientas.
ooOOoo
"Granger:
Necesito saber qué coño es un "esmoquin".
Mi madre piensa que es una especie de saltimbanqui con cascabeles.
Y que lanza pelotas al aire.
No pienso ir disfrazado de payaso muggle a la boda. Soy un Malfoy.
Tengo a la prensa detrás de mi.
Por cierto, si tú te disfrazas también de esmoquin ya sería el colmo.
DM.
PD: borra esa sonrisa de tu cara. Odio esa sonrisa de "sé cosas que tú no sabes."
ooOOoo
Almacenes Harrod's. Knightsbridge. Londres
Hermione Granger estaba en la puerta de los almacenes Harrods junto a Ron y Ginny Weasley, Harry.
"¿Se puede saber cuándo va a aparecerse el oxigenado?" preguntó harto Ron, mirando con sumo interés el ir y venir del tráfico.
"Se estará tiñendo las raíces." Dijo Harry, apoyado con aburrimiento en el escaparate. A él ver una calle muggle no le producía ningún tipo de seguridad.
"Allí viene…"
Al fondo, aparecía un Draco Malfoy, vestido de los pies a la cabeza de negro riguroso. Pero venía rodeado de periodistas magos, todos con plumas aleteando alegremente en pergaminos. Los muggles que pasaban se quedaron mirando con curiosidad.
Malfoy se detuvo en la calle, con un gesto aparentemente disgustado por la presión.
"¿Es cierto que se va a casar usted?"
"¿Quién es la novia?"
"Dicen que es la sobrina de Celestina Warbeck, y que ella cantará en la boda. ¿Puede confirmarlo?"
"¿Es cierto que va a hacer una ceremonia estilo muggle, para ser más original"
"¿Cuál es su color favorito?"
"Sr. Malfoy, lo que más interesa a nuestros lectores. ¿Qué tono de hechizo utiliza para el cabello?. ¿Platino unicornio, o resplandor lunar?"
"¡Mira, mamá, Beckham!" Chilló un niño muggle, apuntando a Malfoy con el dedo.
"Yo creo que esto es la cámara oculta esa." Susurró una señora a otra, con un bolso colgado del antebrazo.
"A mi me parece que ahora saldrán a promocionar algo… una peli o algo…" decía una señora a su marido.
Hermione y Harry miraban con la boca abierta el espectáculo que se había formado.
Draco levanto las manos, para imponer orden.
"Por favor, por favor, compostura. No voy a hacer declaraciones. Tan sólo vengo a comprobar unos detalles nimios para la boda de un conocido. No es mi boda, y no tengo más comentarios que hacer."
Pasó de largo y se presentó en la puerta de los almacenes.
Clicó los dedos al grupo de estupefactos compañeros.
"Vamos, vamos, que no tengo todo el día."
ooOOoo
"Este corte es mucho más moderno y es el último grito, con la pajarita blanca" dijo la atenta dependienta a Ron y Malfoy, que miraban el traje con recelo.
"Potter, tú qué color vas a llevar en la pajarota"
"Pajarita. Y será negra, soy un clásico de la elegancia." Dijo con burla.
"Vale." Se giró a la dependienta. "Quiero todas las pajarotas blancas para mi. A mi cuenta."
La dependienta lo miró con la boca entreabierta y las cejas enarcadas.
"¿Có… mo dice?"
Malfoy plantó una bolsa de una tela que recordaba al raso, de azul brillante, sobre el mostrador."
"Ahí tiene, 750 galleones."
La dependienta enarcó una ceja y miró de reojo al resto del grupo. Ron estaba boquiabierto. Ginny miraba de hito en hito a la cajera y a Hermione. Harry se contuvo la risa con la mano. Y Hermione cerró los ojos como si hiciera un gran esfuerzo por no gritar."
Hermione retiró discretamente la bolsa y sacó su visa.
"Sólo una pajarita blanca, por favor."
"¿¿Cómo que una??"
Hermione sonrió con cara de circunstancia a la cajera.
"Discúlpelo… es extranjero… no está muy habituado…"
"¡¡NO SOY EXTRANJERO!!"
Hermione.
"Ya lo sé. Eres un Malfoy. Nos lo has recordado unas cuatrocientas veces en la hora y media que llevas aquí."
ooOOoo
"Ha sido una experiencia repugnante." Dijo Malfoy con la bolsa del esmoquin colgando del hombro. "Y este traje es lo más feo que he visto en mi vida."
"Bueno… veamos… creo que lo siguiente será quedar para la ceremonia." Propuso Ginny.
"¿Y la despedida de soltero?" preguntó Ron.
"Ron¿tú de verdad piensas ir a la despedida de solteros? Porque se proponen cenar a la luz de la luna en el embarcadero junto al Támesis."
Malfoy rodó los ojos.
"Si yo voy a esa despedida, me arrojo al Támesis." Bostezó. "Es el día 24 a las 18h. Os quiero ver en la puerta de la Inglesa a las 17.30h"
"Es una Iglesia, idiota." Dijo Harry.
"Pues eso he dicho, caracortada."
"¿Y por qué cuando digas tú?" preguntó Ron indignado.
"¡Basta!" gritó Ginny. "Está bien, allí a las 17.30h. Y sed puntuales."
ooOOoo
N/A 2: Lo dicho, es adelantarme a lo que se avecina. Todavía no hemos puesto en marcha la banda sonora. Esto es sólo el aperitivo. Ahora empieza la boda con la ceremonia en la "inglesa".
Veamos qué tal las reacciones ante esos vestidos tipo Scarlett O'Hara… qué tal en la Iglesia… el momentito foto… el arroz… Y por supuesto, nuestros gemelos preferidos.
Gracias por leer… ¿comentarios?
