N/A: Esto está planteado como que ya terminaron Hogwarts hace tiempo. No tiene que ver con lo que sucede en el Deathly Hallows… Que por cierto ya he terminado.
Tranquilidad, no hay ni un solo spoiler. ¿Qué pasó entonces con Voldemort en este fic? Pues imagino que Mary Sue o Mary Jenny lo mataron, con esos superpoderes que tienen, aunque sean muggles.
Creo que no funcionan las alertas en FFnet... ¬¬'
Gracias por vuestros comentarios Kazumi Black, Goi Izarra, Isa Malfoy27, Cl4R174, Sigfried Jenovian, Adi Felton, OrdendelFenix, melaniablack, mimig2, LunaGoodLove, CrisBlack, AnónimaHeredrha, BarbaraNakamura
Capítulo 3. Llegada del novio
"¡Joder, Junior, quédate quieto, que va a salir movida la puta foto!"
Draco Malfoy observaba con la cara desencajada un grupo de chicos muggles, haciéndose una foto y diciéndose que no se movieran.
"¿Qué mierda de foto es una en la que se quedan quietos?"
Desvió la mirada harto de observar a la pandilla de muggles más idiotas que había tenido la desgracia de tener a cinco metros de él.
"¿Qué parte de 'quedamos a las 17.30h' no han entendido esos Gryffindors de los...?"
"Coño, que me caigo." Dijo uno, tambaleándose.
El grupo de cinco impresentables se cayó al suelo, arrastrándose los unos a los otros.
Carcajada general.
"¡Serás capullo!. ¡Que estaba de estreno!. ¡Ya me has jodido el traje!" chilló uno de entre la montaña. "¡Qué soy el hermano de la novia!. ¡Y si no triunfo esta noche, haré el ridículo!"
"¡Pero si ni siquiera te ha dado tiempo a pillar un ciego, joder Telemachus!" murmuró otro, aparentemente disgustado.
"¿Quién coño puede poner a su hijo 'Telemachus'?"
"Malfoy."
Draco no pudo apartar la mirada del grupo que se tomaba fotos. Unos segundos después se giró y vio a Granger, que llevaba un vestido de color vino con un echarpe en tonos plateados.
"¿No podías haberte alisado esa maraña de pelo?" gruñó él. "Ni siquiera para los grandes acontecimientos, y viniendo de mi brazo. Qué va a decir ahora en Corazón de Bruja… Si es que tenía que haberle pedido a mi lechuza que me acompañara…"
"¿Tú eres tonto o te entrenas?. Es mi pelo, y no voy a alisármelo para asistir a una estúpida boda. Así que hazte a la idea de que el recogido me favorece, que voy muy guapa y el vestido me sienta genial."
"Granger, el vestido ni siquiera es especialmente escotado..."
"Qué pena." Hermione ni siquiera miraba a su compañero, estaba asomada a lo lejos buscando alguna cara familiar.
"Granger…" dijo Draco, mirando con espanto al grupúsculo de muggles que todavía estaban incorporándose para hacer el tercer intento de foto "fija". "La pajarota me molesta el cuello."
"Hmmm…" dijo ella, sin prestarle mucha atención.
"Granger... ¿ésos se hacían una foto y no podían moverse?"
"¿Y qué?" preguntó ella haciéndole menos caso que a los energúmenos de la fotito, mientras estiraba el cuello para ver si llegaba alguien conocido.
Draco la miró como si ella fuese tan retrasada como los idiotas esos, que estaba de pie gritando al que llevaba la cámara.
"¡¡¡PAAAA-TAAAAA-TAAAAAAA!!!"
Malfoy sintió que toda la clase y aristocracia de la sangre pura no era una moda pasajera: era una verdad universal. La sangre muggle era un paso atrás en la evolución de la especie humana. ¿Qué clase de estupidez acababan de soltar cuando habían hecho esa foto?
"¿Patata?... ¡¡¿¿¿PATATA???!!... ¿¿¿Se hacen una foto gritando "patata"???"
Hermione creyó ver la melena pelirroja de Ginny, vestida en tonos ocres, acompañada de la figura alta y morena de Harry. Saludó con el brazo para señalar que se habían visto.
"Ay, Malfoy. Deberías haber ido a Estudios Muggle,.." murmuró ella ausentemente, respondiendo al saludo.
Ginny y Harry se acercaron finalmente a Draco y Hermione.
"¡Qué guapa vas, Hermione!"
"Gracias… tú también."
"Lo malo es este vestidito que no permite ni un bolsillo." Dijo ella mirándose el traje que llevaba puesto. "Y este bolsito…" dijo, señalando un diminuto bolsito que colgaba de su muñeca. "No sé cómo las muggles se apañan para llevar cualquier cosa dentro. Al final he hecho trampa y lo he encantado para que dentro quepa alguna cosa más."
Draco miraba el cielo, claramente disgustado y aburrido por la compañía y por el evento en sí.
"Granger…"
Hermione rodó los ojos. Y suspiró.
"¿Qué te pasa ahora?"
"Que aprieta esta cosa en el cuello. No me deja respirar." Dijo, señalándose la pajarita blanca.
"Pues te aguantas. Tienes que llevarla puesta, al menos en la iglesia." Dijo ella, rebuscando en su diminuto bolso de tonos plateados, y sacando un espejito, comprobando el estado de su peinado.
Harry ocultó su sonrisa con dificultad.
"¿Y por qué en la inglesa?"
"Por respeto."
"Vale. Respeto. ¿A quién coño estoy respetando, al idiota de Percy Weasley, o a su novia muggle?"
"A ellos también, sí", murmuró con indiferencia Hermione, mientras se colocaba una de las horquillas del pelo mirándose en el espejo.
"¡Bien, bien, bien!" gritaron Fred y George, que llegaban con sendos esmoquin, pero uno con pajarita negra, el otro con pajarita azul marino. George, con la pajarita negra, traía una bolsa debajo del brazo.
"George... ¿qué llevas ahí?" preguntó Harry. "No... me lo digas." dijo, arrepintiéndose al instante.
"Ah... Harry, ya has preguntado. Esto..." dijo George, palpando la bolsa. "...es para una boda muggle. Hemos leído y aprendido de bodas muggle. Vamos a cumplir la tradición."
"¡Arroz Veloz!" dijo Fred. "En cuanto pise la salida de la iglesia el arroz saldrá encantado de la vida a desearles un próspero matrimonio" exclamó entusiasmado Fred. Ambos se giraron cuando vieron a lo lejos a su antiguo equipo de quidditch en Gryffindor: Angelina Johnson, Katie Bell, Oliver Wood y Alicia Spinnet, acompañados del comentarista de los partidos Lee Jordan, viejo amigo de los gemelos.
"Ahora si nos disculpáis..." dijo George.
"Vamos a saludar a los mejores jugadores de Quidditch que han pasado por Hogwarts." Dijo Fred.
"En Slytherin me temo que no pasó ninguno…" siguió George, haciendo una reverencia a Malfoy, que rodó los ojos.
"¿Qué tienen preparado tus hermanos?" susurró temerosa Hermione a Ginny.
"Ni idea." respondió Ginny, pero sonrió burlonamente. "Pero sea lo que sea, me encantará..."
"Me aburro" comentó Draco.
"Voy a saludarlos también" dijo Harry con una sonrisa, echando a andar hacia el grupo de Gryffindors.
"Voy contigo" dijo Ginny.
Hermione iba a ir también pero...
FLASH
FLASH
FLASH
FLASH
FLASH
FLASH
FLASH
Hermione y Draco se vieron rodeados por una horda de ansiosos periodistas magos, mientras intentaban parpadear para ver algo, deslumbrados ante tanta luz.
Draco sin embargo se recobró enseguida y miraba ufano a los periodistas. Ya no parecía tan aburrido. Entre ellos, incluso Rita Skeeter. Hermione rodó los ojos.
"¡¡¡Señor Malfoy, señor Malfoy!!! Sólo unas preguntas por favor"
"¡Señor Malfoy, por favor, nos puede confirmar los rumores de embarazo de su novia?"
"¿Novia?. ¿Cuál novia?. ¿No se referirán a mi?" se preguntó para sí Hermione.
"¿Para cuándo la fecha de boda?" preguntó uno en la cara de una horrorizada Hermione.
"Señor Malfoy¿de verdad ha cortado la relación que mantuvo con Christine Bullstrode?"
"¿Cómo se ha tomado la ruptura?"
"¿Es cierto que pasaron la luna de miel en un bungalow junto a la Riviera?"
"Espere... ¿qué… qué… luna de miel...?" murmuró Hermione.
"¡¡Ah, se escaparon!!" todos los periodistas empezaron a tomar notas rápidamente. Las plumas agitándose con alegría sobre sus cuardernitos de notas. "¡¡Excelente, qué romántico!!"
"¿Cómo se ha tomado sus padres la escapada? Esperamos declaraciones de Lucius Malfoy, por supuesto, pero su opinión también es interesante..."
"¿Señorita Granger, puede darnos su opinión sobre 'El Código Banshee'?
"¿Van a tomar ideas para realizar su propia boda muggle?"
"¿Qué tal se lleva con su suegra?"
"¿Cómo la llama 'Narcissa', 'Cissa', o 'mamá'?"
"Señorita Granger, Viktor Krum ha declarado a los medios deportivos búlgaros que todavía guarda un hermoso recuerdo de Hogwarts. Eso es una clara referencia a usted¿qué tiene qué responderle?"
Malfoy miraba a los periodistas con una ceja enarcada.
Hermione se llevó la mano al puente de su nariz, y a apartar la mano para gritar y echar de allí a esos caníbales del periodismo mágico, vio que a lo lejos se presentaba una limusina... blanca, y larga. Abrió la boca de par en par, ignorando el acoso y derribo de la prensa rosa.
"¿Quién viene en semejante horterada?"
Efectivamente, no sólo era el colmo del derroche y de las apariencias, sino que en el capó delantero había un corazón hecho de rosas de color rosa, atravesado por una flecha de rosas rojas.
"¿Encima no saben que el rosa y el rojo no pegan?"
Del vehículo surgió Molly Weasley, sin duda confundida por el uso del manillar de la puerta, mientras Percy salía ufano del vehículo, como si fuese la única persona en el mundo que supiese utilizar el picaporte de un coche.
"Oh. Mira, mamá. Periodistas. Ya sabía yo que mi puesto en el Ministerio iba a atraer la atención de la prensa." Se alisó el traje y tosió levemente para aclarar la voz.
"¡Molly, querida!" Arthur se aproximó de entre los invitados y le dio un beso en la mejilla a su mujer y la miró sonriente. Llevaba puesto un esmoquin y un sombrero de copa, algo que daba al conjunto una curiosa combinación. "Venir en una golosina muggle… qué ilusión te habrá hecho..."
Molly no quiso responderle.
"¡Percy, hijo, los invitados están…!"
Pero Percy tenía toda su atención puesta en el grupo de periodistas acosando a preguntas a Draco y Hermione. Se acercó a ellos con su aire de Prefecto de Hogwarts.
"Ejem, ejem… señoras, señores, les agradezco que hayan venido, fotos no, fotos no…"
Pero los periodistas ni se dieron la vuelta. Percy parpadeó un par de veces.
Un periodista se dio la vuelta y lo miró de arriba abajo.
"¿Y tú quién eres?"
Pero antes de que Percy abriera la boca, Arthur se aproximó llevando del brazo a un sorprendido cartero.
"¡Percy!. ¡Mira qué suerte, un cartero viene a traerte una carta en persona!" Percy volvió a mirar estupefacto.
"¡¡Y ya les he dicho que no, no pienso decirles si prefiero vainilla o chocolate!!" gritó al fondo Hermione.
Percy extrajo la carta. Arthur conversaba entusiasmado con el cartero, que estaba pensando en salir de allí con discreción.
"¿Sabe? Qué profesión más interesante tiene usted. Nosotros normalmente usamos lechuzas para entregar el correo… salvo en el Ministerio, ya sabe que las lechuzas son rápidas pero muy sucias…"
El pobre cartero no sabía bien qué responderle a un señor que iba vestido de esmoquin y tenía puesto un sombrero de copa.
"Oh… el sombrero… jeje…" dijo Arthur, sacándoselo de su pelirroja cabeza. "Le voy a confesar algo." Susurró confidencialmente. "Ya que usted no está invitado… una lástima, tiene aspecto de divertirse en las bodas muggle. Voy a intentar hacer un truquito de magia en la boda… magia muggle."
El cartero asintió con una forzada sonrisa… pensando que era el pobre tío loco del novio… con una extraña querencia por los bagels.
"Sí… eh… que tenga un buen día." El cartero salió de allí corriendo.
"Voy a asesinar a Fred y George, padre, madre." Dijo Percy, con aire ofendido y muy indignado.
"Percy:
No me caso contigo. No te quiero. Y eres aburrido como un gusarajo dándose un banquete de lechuga.
Penélope."
Afortunadamente para los gemelos, Percy fue arrollado por los invitados, casi todos de la familia de Penélope.
Mientras tanto, los periodistas parecieron darse por vencidos, (o quedar satisfechos, lo cual era más terrorífico).
"¿Cómo aguantas eso todos los días?" preguntó Hermione. "Son unos pesados…"
"Porque tengo mucha clase y tengo que llevar la fama con la dignidad que me caracteriza. Además, mis fans me adoran." Dijo él, guiñando un ojo a un grupo de invitadas quinceañeras.
"¡¡¡Me lo ha guiñado a mi!!!"
"¡¡¡Mentira!!!"
"Saca el móvil, hazle una foto, pero que no se dé cuenta."
Hermione contuvo la risa. Las groupies eran tan discretas como Hagrid en un desfile de modelos.
Clic.
"¡¡Ya se la he hecho!!"
"Pero si sólo se le ve de perfil…"
"¡Da igual!"
Draco se volvió a girar para ponerse de frente y fingiendo no darse cuenta, dejó que le hicieran una foto.
"Eres un creído."
"Eso lo dices porque no tienes un club de fans que te adore" dijo él mientras lanzaba una sonrisa al grupo de admiradoras.
"¿Para qué quiero un grupo de adolescentes que piensa que soy lo mejor del mundo? Ya sé que soy lo mejor del mundo, tú necesitas que te lo recuerden continuamente." Resopló. "Eres la viva estampa de Lockhart. No me extraña que tu madre se llame Narcissa… os va en la sangre..."
Tonks y Lupin se acercaron a ellos. Draco ni los prestó atención, seguía volviendo locas a las chiquillas, que no se atrevían a acercarse y sólo soltaban risitas.
"¡Voy a poner su foto en la carpeta de apuntes!" susurró una, tan alto que se enteraron hasta en Piccadilly Circus.
"¡Yo voy a escribir una historia sobre él, en la que se enamora de mi!"
Hermione rodó los ojos. Qué día más largo iba a ser…
"¡Hola Hermione, qué tal todo!" dijo Tonks alegremente. Llevaba un vestido de colores bastante extravagante, pero no desentonaba con el rosa chicle del cabello. Lupin a su lado parecía un poco incómodo con el esmoquin, pero Hermione, habituada a verlo con ropa más descuidada, la verdad es que tenía muy buen aspecto.
Las niñas tuvieron que volver con sus padres, de mala gana. Draco se giró y dio un respingo horrorizado cuando vio tanto color en el cabello y vestido de su prima.
Harry, Ginny y los gemelos se acercaron tras saludar a los antiguos miembros de Quidditch de Gryffindor.
"¡Tonks!" dijo Fred alegremente. "¿Para cuándo vuestra boda?"
Tonks se rió y se encogió de hombros.
"Algún día, algún día."
"¿Cómo se supone que te tendremos que llamar cuando te cases?. ¿"Lupin"?" preguntó George con interés.
"¿'Tonks-Lupin'?" preguntó Fred.
Hermione, Harry y Ginny sonrieron.
"¿Sólo Nymphadora?"
"Os voy a colgar de los pulgares si seguís por ahí…" gruñó ella medio en broma, medio en serio.
"¡¡¡Qué ya llegan!!" gritó una voz.
Percy echó a correr hacia la iglesia, arrancándole casi el brazo a su madre.
"¿Y Ron, no viene?"
"¡¡Sí!!" gritó Ron, que venía sofocado arrastrando detrás a su compañera. "Nos perdimos un poco…" Lavender llevaba un vestido azul brillante, de falta voluminosa y corte palabra de honor, y parecía igual de acalorada.
Entraron en la iglesia apresuradamente.
ooOOoo
N/A 2: Los Black siguen la tradición de llamar a los miembros de su familia por estrellas y constelaciones: Andrómeda, Bellatrix, Sirius, Regulus, Orion, Cygnus, Draco… Bueno, los muggles Clearwater llaman a sus hijos por nombres homéricos o de mitos griegos: Penélope, Telemachus, Hélène (versión "redicha" del vulgar Helen en inglés…). Nombres bastante fuera de lugar.
En el próximo, la ceremonia en una iglesia… esa entrada espectacular con los vestiditos de las damas… el sermón…
Pues si te apetece, dime qué tal dándole al GO... (y si quieres comentar el Deathly Hallows, por favor no lo hagas a través del review... por respeto a otros lectores/as)
