Antes de empezar, lamento mucho la demora. Mi tiempo de por sí es muy limitado, por lo que escribir esto no es algo que pueda hacer de manera continua. Intentaré subir más rápido los capítulos, ahora sí empecemos con el Fic.
Supongo que esto debería de empezar con algún tipo de explicación sobre cómo afectarían las Devil Arm en DxD, pero ya que hasta el momento nadie preguntó nada, lo dejaré hasta la parte final del capítulo. ¡Nos vemos!
Capítulo - 13 - El Consejo
—*Suspiro* Bien, hemos llegado y espero que estemos a tiempo…— Dijo Naruto con Serafall en su espalda. La Maou estaba felizmente enganchada en ese lugar, ya era la segunda vez en el día en que pudo hacer eso. Además, era divertido para ella poder pasar por los lugares de esa manera.
—Si, aunque no sé si estamos a tiempo o no… creo que averiguaremos eso cuando entremos—. Habló Serafall con una pequeña sonrisa.
—¿Por qué siento que estás alegre?— Preguntó mientras avanzaba con ella en su espalda.
—¿Oh? No creo que sea así~ —. Respondió con voz alegre que no trato de ocultar. —Es tu imaginación~ —.
—(¿Y ahora que es lo que le ocurre a ella?) Bueno, entonces ya que estás tan alegre de algún modo… ¿Puedes moverte por tu cuenta verdad?— Dijo mientras paraba y la miraba fijamente.
La Maou se limitó a hacerse la desentendida y miraba hacia todos los lados posibles encontrando un gran interés en una hoja que pasaba por el lugar, tratando de evitar contacto con los ojos del rubio, que la estaban mirando fijamente.
—Entonces… ¿Alguna palabra que decir?— Preguntó el rubio.
—¡Soy inocente de todo tipo de calumnias presentadas!— Respondió mientras sacaba su lengua.
—¿Supongo que puedo dejarte caer? Si, definitivamente haré eso—. Dijo mientras soltaba a Serafall.
—¡Ay! ¡Oye, eso duele!— Le reclamó con un puchero.
—Vamos, vamos, que llegamos tarde. ¿No se supone que deberías estar antes que yo, ya que eres una Maou? Debe de haber alguna regla así o algo ¿Verdad?—
Serafall se quedó en silencio, si no recordaba mal había algo parecido a lo dicho por él. Abrió sus ojos de forma rápida y empezó a hablarle.
—¡AHHHH! ¡Es verdad!— Gritó desesperada. —¡Necesito estar adentro!— Olvidó completamente que ella era de las primeras personas en llegar a una reunión.
—Bueno, si resulta que llegamos tarde podríamos decir que al venir conmigo me estabas escoltando… ¿Es creíble no?— Habló mientras caminaba de forma lenta. Captando la atención completa de la Maou.
—¡Eso es! ¡Ese es un buen plan!— Gritó con pequeñas estrellas en sus ojos.
—Entonces vamos, no tenemos todo el día—. Con eso último dicho la Maou Leviathan aceleró el paso para colocarse cerca de él.
Interiores – Sala del consejo
—¿Ya saben lo que se tiene que hacer?— Pregunto uno de los hombres que estaban en las sombras.
—Si—. Contestaron las otras personas que estaban por la habitación.
—Bien, debemos esperar a que él llegue—.
—Señor, ¿Es seguro hacer esto?— Preguntó una de las personas en el lugar.
—No lo sé—. Dijo de forma sincera. —No sabemos nada de él. No hay registros por ningún lado en el inframundo… asi que debemos ser precavidos—. Respondió la persona que parecía ser el líder de todos ellos.
—¿Entonces no sería lo mejor dejar las cosas con Leviathan-Sama?— Volvió a preguntar
El líder de ellos se quedó mirándolo fijamente esperando a que siga con lo que iba a decir. Pero, al haber silencio él habló antes.
—¿Por qué piensa eso?— Preguntó con voz seria. Tensando al que hizo la pregunta.
—B-bueno, se sabe que estaba junto a Leviathan-Sama y al parecer estaba bajo su supervisión… por lo que ¿No cree que deberíamos dejar que Maou-Sama se encargue?— Contestó algo nervioso.
—Hmmm, no es errada esa sugerencia. Pero, con el reciente intento de ataque de los Caídos. No podemos dejar nada suelto, y aún menos a este tipo del que no se sabe nada—. Respondió muy serio.
El demonio que hasta el momento había hablado se quedó en silencio, no podía refutar nada de lo que le habían dicho. No había algo que pueda notar incorrecto de lo anteriormente mencionado, es más estaba feliz de seguir en ese lugar. Normalmente no le habrían permitido hacer tantas preguntas a un superior, era una clara falta que podría acarrear el perder su puesto. Él había hecho tantas preguntas por una razón.
Y esta era que, no veía motivos con meterse contra una persona que desde que apareció no había hecho nada y había salvado a dos demonios de sangre pura y futuras líderes de sus pilares. Si el asunto estuviera en sus manos, le agradaría darle una bienvenida y preguntarle la decisión de haber viajado al Inframundo.
Además, no podría ser alguien malo. Si estaba junto a la Maou Leviathan entonces no habría problemas, había mediado unas cuantas palabras con la Demonio de mayor rango y parecía alguien que no podría ser engañado fácilmente.
Por lo que ahora tenia curiosidad sobre ese rubio, solo esperaba que las cosas que ocurrieran en este lugar pudieran ser evitadas por la Maou. No había nada bueno en las cosas que querían hacerle.
—(Me gustaría conocer a ese chico, espero vernos pronto…)— Fue su ultimo pensamiento mientras se colocaba en el asiento que tenía.
Zona De Los Maou
—*Bostezo* Desearía que esto empezara de una vez…— Dijo una de las dos personas presentes en ese lugar.
—¿Por qué tanta prisa Falbium?— Preguntó un peliverde. Era él Maou Beelzebub que parecía haber llegado hace no mucho, ya que estaba caminando de forma lenta hacia su compañero de cargo.
—¿Por qué? Fácil, quiero dormir… ¿Qué otro motivo tendría?— Respondió entre bostezos.
—*Suspiro* Sigues igual desde la última vez que te vi—. Dijo moviendo su cabeza en negación.
—No tiene nada de malo el dormir, es muy agradable—. Contestó de manera rápida, tenía que hacerle ver a su amigo las buenas cosas que tenían el dormir mucho, desde su punto de vista eran beneficios y más beneficios. —A todo esto, ¿No has visto a Serafall? es extraño que ella llegue atrasada. Normalmente es la primera en estar presente mucho antes que nosotros…—
—Bueno, podría decirse que tuvo un pequeño contratiempo…— Respondió rápidamente el Beelzebub.
—¿Oh? Y ¿Como sabes eso Ajuka?—
—Es porque tengo una ligera participación con eso, pero no pensé que se demoraría tanto—. Dijo un tanto pensativo. En su cabeza pensaba que Naruto debería de haber llegado un tiempo atrás, considerando la velocidad de movimiento que tuvo en esos momentos, había hecho un ligero calculo para estimar su tiempo de llegada. El rubio debería de llegar en unos cuantos minutos. No había fallas en su lógica ¿Cierto?
Mientras el Maou seguía en su mundo de cuestiones, un círculo mágico apareció atrás de Ajuka, un círculo que reconocería en todos lados. Siendo el que usaba Sirzechs, lamentablemente al estar en sus pensamientos no lo noto, la persona que lo hizo fue su compañero de cargo Falbium.
—Al fin llegas Sirzechs, no te habrás encontrado con Serafall antes de llegar ¿Verdad?—
—¿Ah?— Fue lo único que dijo el pelirrojo mientras miraba a su alrededor. —Perdón Falbium, ¿Decías algo?— Preguntó casi de forma inmediata, el Lucifer parecía muy distraído. Demasiado, y eso se notaba con facilidad.
—No, nada. No dije nada, es más, ocurre algo para que estés… ¿Así?— Dijo con ligera curiosidad.
—Oh, Ajuka estabas aquí. Pensaba que no vendrías—. Dijo Sirzechs con un claro intento de cambiar el tema que quería abordar el Asmodeus.
—Oye, que no siempre tenga tiempo para esto quiera decir que nunca vaya a venir, tenía muchas cosas más importantes que hacer…— Habló con voz algo molesta. Era un Maou, pero había muchas de estas reuniones a la que estaba asistiendo ahora mismo. Normalmente no tenía gran importancia para él ya que no hacían más que reclamarse unos a otros y ponerse con leyes absurdas que al final nadie aceptaba. Además de pelearse por conseguir más poder político. Haciendo que el lugar sea algo que no le llame el interés en absoluto, sus experimentos eran más importantes para él y para su suerte los ancianos que estaban en la sala sabían de eso, era una de las cosas que le daban casi todo el camino libre en hacer lo que quiera, mientras sean cosas que logre ser beneficiosas para el Inframundo, algo que hacía.
—Por eso mismo, es extraño volver a verte de nuevo por aquí ¿Ocurrió algo que llame tu atención?—
—Sabes, no estas tan lejos de la razón del porque estoy aquí—. Dijo intrigando al pelirrojo.
—Hmmm… supongo que lo averiguaré más tarde, por cierto ¿Dónde está Serafall? Ya es algo tarde y no aparece—. Preguntó.
—Eso mismo me pregunto yo—. Dijo Falbium. Entrando en el tema de conversación actual después de haber sido desplazado con anterioridad.
—No ha de tardar mucho más, seguramente llega en estos momentos—. Habló Ajuka de forma tranquila mientras se iba a su asiento.
—¿Por qué lo dices tan seguro?— Cuestionó el pelirrojo viendo como el Beelzebub caminaba de forma lenta.
—Fácil, está atrás de ustedes—. Contestó sin mirar atrás.
—¡Hola!— Gritó alegre la Maou mencionada.
—¿Eh?— Dijeron al mismo tiempo Sirzechs y Falbium. —¿En qué momento llegaste? No te sentí para nada…— Preguntó el Asmodeus con una mirada fija a Serafall.
—Qué dices Falbium-Chan, si yo llegue caminando hasta aquí—. Respondió algo confundida.
—No importa, vamos. Hay que sentarnos que seguramente la reunión empezara en cualquier momento—. Dijo el Asmodeus con una gran incógnita al no poder sentir a Serafall para nada. Lo desestimo después de unos segundos, seguramente al haberse levantado hace poco hicieron que sus sentidos estuvieran inactivos.
Con Naruto
—*Suspiro* ¿Dónde estaba el lugar?— Pregunto a la nada. Había recibido las indicaciones de la Maou para llegar, pero no recordaba del todo donde era. Mas que nada porque el lugar le parecía un laberinto. Todo se veía casi igual, como podría siquiera distinguir algo.
—(Vamos, Gaki. No es tan complicado, puedes usar el Senjutsu por un momento y sentir donde está la aglomeración de personas. ¿Fácil no?)— Dijo lo más serio posible mientras trataba de no vacilar al hablar, esperando que Naruto no lo noté.
Al escuchar eso se detuvo contemplando las posibilidades que podrían suceder si hiciera eso, el biju tenía razón. Podía usar las capacidades sensoriales que le daban el Senjutsu, sin embargo no parecía que fuera recomendable usarlo simplemente para encontrar el camino correcto, además si terminaba por encontrarse con algún demonio justo cuando intentaba activarlo tendría que hacer algo para salir de esa situación, prefería miles de veces buscarlo de forma normal a estar usando sus poderes por pequeñas cosas. Aunque, dependiendo de las situaciones, esa opinión podría variar.
—(No voy a negar que eso me ayudaría mucho ahora mismo, pero no creo que sea bueno usar el Senjutsu solo por eso.)—
—(¿Entonces como planeas llegar?)— Pregunto sin mucho interés, el biju podía sentir a todas las personas a su alrededor, sin embargo parecía que el rubio había olvidado eso. asi que para tener una ligera diversión no le diría nada hasta que él lo recuerde.
—(Oh, pues no creo tener problemas con eso, tú también sabes dónde están ¿Verdad?)— Le dijo con voz burlesca.
—(*Bufido* A veces me lamento que no seas tan tonto como antes, está bien. Sigue hacía adelante y luego gira a la derecha no creo que te pierdas, además no hay otro lugar donde haya una aglomeración de poder.)— Contesto algo molesto. Su Compañero ya no es el rubio idiota de siempre, asi que sería muy difícil de ver si cae en alguna trampa. Aun así, no desestimaría eso, era Naruto después de todo, el rubio atraía problemas y situaciones sin que él las busque.
Yendo directamente hacía la indicación dicha por su compañero, se detuvo en unas puertas relativamente grandes. Al lado había varios guardias, todos parecían tener una posición tensa. Casi preparados para atacarle en cualquier momento, una posible indicación que su "visita" no era muy agradable para esos ancianos.
—Hola—. Fue lo único que dijo antes que todos se pusieran a su alrededor.
—¿Usted es al que llaman Naruto?— Pregunto uno de los guardias.
Asintiendo a su nombre, los hombres parecieron relajarse. Algo extraño a los ojos del rubio, parecían estar listos para atacarle, pero ahora había un cambio drástico en su actitud.
—Lo sentimos por eso, pensábamos que era algún intruso…—
—¿Hm? ¿Por qué?—
—Vera, no lo habíamos notado hasta que se nos puso de frente. Normalmente nuestros enemigos intentan esconderse para poder matarnos sin que lo notemos, por eso habíamos actuado de ese modo—.
—(Bueno, eso tiene sentido…)—
—Ya que hemos aclarado el problema, por favor síganos. Lo están esperando más adelante—. Fue lo último que dijo el guardia separándose de Naruto dirigiéndose hasta la puerta frente a él. Sin mucha demora Naruto hizo lo mismo.
Dentro De La Sala
Naruto entró de forma tranquila, se llevó una ligera sorpresa a ver qué era mucho más grande de lo que parecía el lugar. Con ver las puertas dobles se hacía una idea del tamaño del mismo, pero no pensó que estaría infravalorando su tamaño.
Había mucho espacio libre para resumir el tamaño del lugar, parecía que el centro mismo debía ser el lugar donde debería colocarse. Ya que todo lo demás estaba ocupado y era algo de lógica simple, si ibas a un tipo de reunión con personas así, era muy posible que te hicieran parar frente de ellos.
Dando una mirada rápida a los alrededores, se notaban muchos Demonios sentados en diferentes pisos. Eran tres en total, parecía que estaban divididos por alguna razón o propósito. Sin embargo, Naruto no sabía cuál era.
Un poco más arriba de ellos estaban los Maou, pudo ver que los cuatro estaban serios. Soltando un suspiro interno habló.
—Bien, he venido tal y como me han indicado. Por lo que me gustaría saber cuál es el propósito de esto—. Tenía una voz seria al momento de hablar, lo mejor que podía hacer era no meterse en problemas con esas personas. Si tomaba como ejemplo a las personas del consejo de su aldea, hacer eso no era nada bueno.
—Se le ha citado el día de hoy, para que pueda hacer una declaración antes de tomar una elección deliberada. Así que, procedamos—. Dijo uno de los ancianos del lugar, parecía ser el jefe de todos ellos reunimos desde la punta de vista del rubio.
Había unas cuantas personas jóvenes, algo que no esperaba para nada. Normalmente no había ninguna probabilidad de ver a alguien tan joven en esos lugares, eso era lo que pensaba Naruto, la mayoría de las personas que entraban en los lugares como esos eran adultos o viejos.
Ver a personas que no parecían ser mucho mayor que él lo hacía un acontecimiento extraño para su vista.
—Está bien, procederé a responder lo que me pidan. Pero…— Dijo haciendo un silencio.
—¿Pero?— Dijo un anciano al azar.
—Dependiendo de la pregunta puede que no diga nada—. Contestó de forma inmediata con es ceño fruncido.
Eso alarmó en cierta medida a la mayoría de los ancianos y Demonios, según ellos eso podría significar que era algún tipo de espía de los Ángeles Caídos. Y que simplemente estaba haciendo esto para que todos confiaran en él y poder destruirlos a todos sin que se den cuenta.
Con Los Maou
—Aún si debo decir que el chico tiene agallas no creo que sea aconsejable decir eso ahora—. Habló un Falbium más despierto que nunca, después que el rubio haya dicho esas palabras hubo muchos susurros, estaba casi a punto de dormir, lamentablemente él acontecimiento anterior no lo dejo. Estaba lamentándose internamente, estaba por llegar ahí y fue interrumpido abruptamente.
—Tienes razón, aunque supongo que esto podría dejarse pasar de algún modo…— Dijo Sirzechs.
—¿Por qué piensas eso?— Preguntó el Asmodeus.
—Simple—. Respondió Ajuka. —La mayoría de las cosas que de presenten en este lugar son meras especulaciones, (Aunque solo nosotros sabemos eso, me pregunto que buscan hacer con él) pero los demás no lo saben, van a creer que todo lo dicho por los ancianos, hay unas cuantas cosas que podrían hacerse para evitar lo que posiblemente ocurra, Además...—
—Si esto se va de las manos yo apoyare a Naruto, me dijo que le dejara esto a él. Pero, no puedo dejarlo así, si las cosas se desvían, entonces no tendré otra cosa más que intervenir inmediatamente—. Habló Serafall antes que Ajuka pudiera terminar de hablar.
—Yo también—. Adicionó el Lucifer. —Naruto cuenta conmigo, además esto es un pequeño favor por ayudar a mi hermana—.
—¿Simplemente porque ayudo a tu hermana ya tiene tu apoyo?— Preguntó Ajuka.
—No del todo, hay ciertas cosas que me gustaría reservarme y no decirlas. Podría decirse que es un plan a futuro—. Respondió.
—Hmmm… ya que la situación se encuentra así, también ayudaré—. Dijo Ajuka. Mirando fijamente a Naruto. —Tambien, tengo un plan a futuro que es necesario hacerlo junto con él—.
—¿Oh? Y ¿Qué sería eso?— Preguntó el pelirrojo.
—Al igual que tú me gustaría reservarme eso—. Contestó de forma inmediata él Beelzebub.
—¿Y tú Serafall?— Preguntó Falbium.
—¿Yo?—
—Si, ¿Por qué lo ayudas?—
—¡Es un secreto Falbium-Chan!— Exclamó guiñando el ojo.
—¿Y qué me dices tú?— Preguntó el peliverde a Falbium.
—*Suspiro* Ya que, supongo que también apoyare lo que sea que tengan planeado. No parece mal tipo a primera vista—. Respondió con ligeros bostezos.
De Vuelta Con Naruto
—Sabía que no debíamos tener una ligera confianza en que nos diga todo…— Dijo el líder. —Siendo asi el caso, tendremos que tomar las medidas iniciales—. Finalizó con voz seria.
—(¿Qué estarán planeando hacer de todos modos? ¿Oye, Kurama tienes alguna idea?)—
—(Tengo varias hipótesis, pero no puedo decir que harán exactamente. No puedo leer mentes ¿Sabes?)—
—(*Suspiro* Supongo que averiguare esto de algún modo, creo que debí aceptar la ayuda. No se cómo tratar con ellos…)—
—(Ya es muy tarde para eso, le negaste ayudar a la chica. Asi que estas solo, suerte Gaki.)— Fue lo ultimo que dijo el Biju, dejando al rubio a la merced de los Demonios Ancianos.
—(Bien, me quede sin ayuda de Kurama. Ahora, solo espero no meterme en algo muy grande…)—
En Algún Lado Del Inframundo
Minutos antes de la reunión del consejo
—Esta sensación… es…— Dijo la voz de un hombre. Estaba sentado en un sofá, leyendo tranquilamente un libro que sostenía en su mano. —Esa cosa estaba perdida… ¿Cómo es posible que alguien más la tenga?— Preguntó al aire con una gran intriga en su voz.
—Parece que los "Maou" consiguieron algo que debería ser mío…— Dijo con desagrado. —*Bufido* No importa, aún si tuvieran eso. Ninguno de ellos debería ser capaz de usarla, ni siquiera mi padre pudo—. Cerró el libro que tenía mientras tomaba una copa que tenía en una mesa al lado suyo. —Solo se acercan a una muerte más rápida, después de todo esa cosa era muy caprichosa—. Tomando un sorbo de lo que tenía la copa dentro. Se levantó y miro a una de las ventanas que tenía frente a él, admirando el Inframundo.
—Solo unos años más, y estos Demonios que usurparon el título que no debían, caerán y nada podrá salvarlos—. Dijo con una voz burlona mientras reía como maniático.
Tiempo actual
Con Kuroka
—(Eso sin duda fue un sueño…)— Era lo que pasaba por su cabeza al haber despertado. No cabía en su cabeza lo que vio, era imposible. Que suceda algo como eso. —(Sin duda es imposible, alguien como él no debería ni tampoco habría posibilidad alguna de estar en donde estamos ahora…)—
—(¡Era un Kyūbi! ¡Cómo es posible siquiera que esté aquí!)— Ella recordaba unas cuantas cosas que le dijo su madre para tener un conocimiento básico sobre los Yokai entre ello, la cadena de superioridad entre sus razas. Lo más alto que podía haber era el Kyūbi, normalmente ellos ocuparían el puesto de líderes al tener el mayor poder sobre todos ellos.
Sin embargo, un Kyūbi era muy extraño de ver. Aún si eran los Kitsunes los que normalmente comandaban en Kyoto, no todos llegaban a ser un Kyūbi. Eran casos contados, si bien con el tiempo conseguían las colas necesarias para ser uno. No todos podían llegar a tener una gran cantidad de colas, se podría decir que habría un promedio de un Kyūbi por generación ya que, dentro de todos los Kitsunes que nacieron solo uno podría serlo. Al parecer el dato que ella sabía tuvo una falla, y ese era Naruto.
—*Suspiro* (Ahora tiene sentido, solo alguien con una absurda cantidad de chakra podría hacer esos clones. Además, se supone que los clones que hacemos son ilusiones y las que hace él son físicas…)— Habló de forma analítica y algo nerviosa en su cabeza. Aunque, nunca trato mal a Naruto, se sentía algo preocupada al recibirlo en la casa donde estaban. Parecía que a él rubio no le importaba, pero si algo se sabía sobre los Kitsunes que eran de alto rango, era su vida de gran lujo.
—(Que hago, no solamente le hice entrar en una casa así. Sino que me desmaye frente a él, eso podría considerarse una falta de respeto…)— La preocupación que tenía en esos momentos era tal que su muletilla en su vocabulario no se presentaba por ningún motivo y ella tampoco lo había notado.
—¿Por qué tienes esa mirada Nee-Sama?— Preguntó una curiosa peliblanco que estaba a su lado.
—Ah, yo…. bueno…. Es sólo un tema que no deja de dar vueltas en mi cabeza Shirone-Chan, no te preocupes que no es algo grave~Nya—. Contestó con su típica forma de hablar.
Estaba preocupada, sí. Lo más alto posible que sintió en toda su vida, pero había una ligera esperanza en que Naruto no le importara nada de eso. Solo paso un corto tiempo con él, sin embargo quería pensar que con el poco conocimiento sobre él. Naruto no actuó con formalidad y obligación, y que el actuaba como si mismo. Sin ser perjuicioso con ella y su hermana.
Si fuera así, entonces el rubio sería una de las mejores personas que conocía hasta el momento. Solo deseaba poder hablar un poco más con él sin que ocurra algo que la haga actuar de la misma manera.
—Voy a empezar a preparar la cena, ¿Tienes alguna sugerencia Shirone-Chan~Nya?— Dejaría todo lo que le preocupaba por el momento, ahora lo importante era su hermana menor. Era todo lo que tenía y no quiere perderla, aún si tuviera que hacer algo que logré su odio, ella lo tomaría y se alegraría en poder saber que ella sigue bien.
Varias Horas Después
De Vuelta Con Naruto
—*Suspiro* ¡Al fin libre!— Dijo el rubio estirando sus brazos fuera del lugar donde se había reunido con los ancianos. —Si que tomó tiempo… pero, llegamos a un acuerdo. Supongo que es bueno, ¿Verdad Serafall?— Preguntó mirando a la Maou que estaba a su lado.
—S-si claro…— Contestó algo nerviosa. Todavía seguía sin comprender cómo logró hacer que esos ancianos le aceptarán ese acuerdo. —(Nunca pensé en ver a todos ellos de acuerdo sobre algo…)— Estaba sorprendida. Posiblemente sea la primera vez en presenciar algo por el estilo. —(¿Cómo es que eres capaz de hacerlo Naruto?)—
—Eso fue mejor de lo que pensé, aún así. No esperaba eso Naruto—. Dijo Sirzechs mientras se acercaba a las dos personas frente a él.
—Fui conocido por ser el ninja más impredecible—. Dijo de forma simple a la pregunta no formulada del pelirrojo.
—Entonces haces valer tu reputación y con creces—. Habló con algo de seriedad el Bellzebub. Al igual que Sirzechs el también llegaba del mismo lugar.
—¿Oh? Parece que estamos tres de los cuatro Maou presentes, solo falta Falbium-Chan. ¿Donde estará?— Preguntó Serafall a sus compañeros de carga.
—Seguramente está durmiendo en algún lado, no entiendo porque esas repentinas ganas de dormir cada vez que puede… tal vez necesite investigación…— Dijo Ajuka.
—No creo que necesite una investigación para saber la razón de eso—. Dijo Sirzechs a la nada.
—¿Por qué?—
—(¿Enserio pregunta?/¿Enserio pregunta?)— Pensaron al mismo tiempo Sirzechs y Serafall.
—Por nada Ajuka-Chan, por nada…— Habló Serafall con una gota en su cabeza.
—Entonces, ¿Podemos ir a casa?— Preguntó Naruto.
—Si, creo que a todos nos gustaría hacer eso. ha sido un día largo…— Dijo Sirzechs.
—Nos vemos luego, Sirzechs, Serafall—. Habló el Beelzebub mientras se dirigía más cerca del rubio. —Cuando puedas, ven a mi laboratorio. Me gustaría hacer unas cuantas pruebas sobre lo que adquiriste, ya sabes donde estoy asi que te estare esperando—. Termino de decir al mismo tiempo que hacía un círculo mágico.
Naruto se quedo inmóvil, tantas cosas pasaron en un intervalo de tiempo corto no tenia ganas de que ocurran mas cosas parecidas. Pero, sabía que era necesario ir donde Ajuka, esa cosa lo había elegido de algún modo. Tenia que hacerse responsable de ello, además si aprendía como usar esa espada le serviría mucho en un futuro.
Al estar concentrado en sus pensamientos Sirzechs se acerco a él y le toco el hombro para llamar su atención. —No sabia que Ajuka se intereso en ti, sea lo que sea ten cuidado, Ajuka es un buen Demonio, pero cuando es momento de sus experimentos e investigaciones no parará hasta estar satisfecho—. Le dijo algo nervioso, desde el punto de vista del pelirrojo. Naruto sería su próximo conejillo de indias. Le deseaba toda la suerte posible para salir de ese lugar con todas sus partes enteras y seguir siendo el mismo.
—Ah, claro. ¿Tendré cuidado?— Habló no muy seguro de su respuesta.
—Entoces, ya que todo esto termino. También me retiro…— Dijo Sirzechs mirando a la nada. —Por cierto Naruto—.
—¿Hm? ¿Ocurre algo Sirzechs?—
—¿Podrias venir un día a la mansión Gremory?—
—¿Porque necesitas que yo vaya?—
—Es… es algo de importancia para mí… y me gustaría tener un respaldo en esto… se qué no nos conocemos mucho, es más este es el momento donde más hemos hablado desde que nos conocimos. Pero, por favor. Necesito que me ayudes en esto…— Dijo con algo de súplica en su voz.
A simple vista se podía notar que algo ocurría y Naruto otra vez se estaba involucrando de algún modo, sin embargo. No podía ignorar la petición de alguien después de haberla hecho de ese modo.
—Claro, cuando pueda iré. Pero, ¿Cómo llegó hasta ahí?—
—No te preocupes, le pediré a Serafall que te guíe, no creo que se niegue si al hacerlo puede evitar el papeleo… (Hasta yo lo haría simplemente para escapar unos minutos…)—
—En ese caso intentaré ir lo más pronto posible, no te preocupes te apoyaré lo mejor que pueda en lo que sea que necesites—. Finalizó con una sonrisa típica.
Mansión Sitri
Después de unos cuantos minutos, el rubio junto a la Maou llegaron siendo recibidos por una Sona curiosa por los acontecimientos no precenciados por ella.
Nada que una ligera charla de hermanas no logre solucionar, Sona era sin dudas una persona curiosa. Afortunadamente Serafall sabía cómo manejar a su hermana menor. Algunas veces.
El rubio viendo el rumbo que iba a tomar las cosas decidió retirarse, fue un día extraño y sin duda cansado. El tener un corte que le había dolido tanto como el Chidori que recibió de Sasuke en su pelea era una factor muy alto en todo eso, aparte de haber llegado a un curioso arreglo con los ancianos. Junto con ayudar en lo que sea que estuviera metido Sirzechs.
De algún modo simplemente quería dormir, era lo único bueno que tenía en mente ahora mismo.
—(Naruto, hay algo importante que debes de hacer ahora mismo…)—
—(¿Ah? ¿Quieres decir que tengo que hacerlo ahora mismo? ¿No puede esperar hasta mañana?)— Dijo cansado.
—(Lamentablemente no, había pospuesto el decírtelo ya que estabas en una situación donde debías estar centrado. Y debo decir que fue un éxito el como manejaste todo eso, a lo mejor y podrías haber sido Hokage.)—
—(Está bien, está bien. Debe de ser algo importante si hasta recibo un elogio para poder hacer lo que me pides, entonces ¿De qué se trata?)—
—(Oh, no es algo que me importe mucho a mi, es más algo de tu incumbencia. Simplemente, entra a tu paisaje mental. Estamos esperando, y por lo que más quieras. No te demores mucho… no creo aguantar mucho más a este tipo.)— Finalizó con una voz irritada.
—(De acuerdo, no hay necesidad de estresarse…)— Sin decir una palabra más el rubio se tumbó en la cama de su habitación. Esperando que la reunión que iba a tener no lo meta en más cosas que no pueda manejar.
Espacio Mental
Minutos antes que aparezca Naruto
—Oye, ¿Cuánto tiempo más crees que se demore?— Preguntó un Ashura algo impaciente.
—*Suspiro* entiende de una vez, no puedo controlar todo para que las cosas sucedan cuando tú quieras. Así que, sigue esperando antes de que se me acabe la paciencia y quiera comerte. ¿Entendido?— Contestó lo más tranquilo posible. La presencia del hijo del sabio no era muy bien recibida para el Biju, no después de las cosas que pasó en su época.
—Tranquilo, entendiendo. No hay necesidad de estresarse…—
—(A veces me olvidó que literalmente Naruto es tu reencarnación… acaban de decir casi el mismo diálogo, *Suspiro* paciencia, necesito paciencia y que el Gaki aparezca de una vez…)—
—Ah, perdón pero, ¿Puedo hacer una pregunta?—
El Biju se le quedó mirando de forma amenazante, al parecer estaba llegando al límite de su paciencia. De algún modo u otro Ashura lo llevo al límite, eso era un récord. Pasó 17 años junto a su reencarnación y lo soporto todo ese tiempo, pero ahora solo pasaron unas horas y ya quería matarlo.
—Habla—.
—Bueno, es posible que sepa la respuesta, pero después de todo este tiempo. Creo que es posible que tuvieras un cambio respecto a él—.
—¿Él?—
—No me digas que olvidaste por completo su existencia… ¡Vamos si es él!—
—Dejate de acertijos y dime quién es—.
—¿Quién más que mi hermano? Es obvio que habló de él, sé que tienes un odio con él y literalmente toda su descendencia. Pero, no creo que Indra sea alguien malo… aún si nos peleamos después de lo que hizo padre, no puedo simplemente odiarlo—.
—¿Por qué tienes que hablar sobre Indra?—
—Porque es una de las razones por la que vine, y Naruto tiene que saberlo—.
Kurama empezó a gruñir y mirarlo fijamente, no le agradaba para nada Indra, toleraba más a Ashura ya que el no fue el causante de las cosas que le pasaron. Pero, su actitud hacía que todo eso cambie. Ahora, aparece de la nada y dice que es necesario que hablen sobre Indra, se notaba claramente que no era nada bueno.
Pensaba que habían dejado todas esas cosas de peleas de hermanos atrás, si le decía lo que él pensaba en esos momentos entonces tendría que deshacerse de Ashura.
—Dime de que se trata esto, si es lo que creo. Entonces, no me queda más que eliminarte en este instante. ¿Por qué Indra es tan importante ahora mismo?— Sin dejar de mirarlo fijamente y con odio creciente, Ashura se puso nervioso. Podría ser hijo del sabio de los seis caminos y tener poder por derecho propio, pero no creía posible el derrotar a una entidad como lo era Kurama. Era imposible aún si tuviera a su hermano como apoyo.
—No hay nada de que preocuparse si piensas que es eso, simplemente quería saber si tú opinión sobre él cambio. Después de todo, desde que pasaste tiempo con Naruto, ya no eres ese zorro gruñón, aunque ya no eres un zorro después de todo—. Respondió de la forma más tranquila posible no quería hacer enojar a Kurama. Habían muchas razones para que nadie quiera hacer eso.
—Entoces, ¿Simplemente quieres saber eso?—
—Sí, me gustaría saberlo. ¿Tu opinión sobre Indra cambio por lo menos un poco?— preguntó esperanzado.
—No, nunca cambiará—. Contestó serio.
—*Suspiro* Al menos lo intente...— susurró lo suficientemente bajo para que Kurama no logré escucharlo y lo hizo con éxito.
—¿Hey Kurama que era eso importante que debía saber?— Habló de la nada Naruto. Sin notar para nada que Ashura estaba al lado del colosal Biju.
—¡Al fin llegas Gaki! ¿Sabes lo que es pasar todo este tiempo con esta persona tan irritante?—
—Diria que si, pero no recuerdo haber pasado por algo como eso...— Contestó el rubio.
—(¿Es que acaso soy invisible?)— Pensó un deprimido Ashura que estaba arrodillado con una aura negra sobre él.
—Oye, ¿Y a él que le ocurre?— pregunto el rubio.
—Dejalo, creo que ha sido así desde nacimiento—. Dijo Kurama burlándose.
—¡Oye! ¡Eso es ofensivo!— Reclamó Ashura.
—Ese era el propósito—.
—Ahora, ¿Me podrían decir que ocurre?—
—De acuerdo, empecemos de una vez. Tengo cosas más importantes que hacer…—
—¿Que cosa sería más importante que hacer ahora mismo?— Preguntaron a la vez Naruto y Ashura.
—¿Acaso son idiotas? No sé ni por qué pregunte si ya se la respuesta a esa pregunta…—
—¿Que quieres decir con eso?— Preguntaron ambos otra vez mientras una de sus cejas temblaban.
—¿Que otra cosa más que poder dormir sin tener que ser molestado? Es lo mejor que uno puede hacer con su tiempo, aunque supongo que ustedes nunca podrían apreciarlo… sobre todo tú Ashura—.
—¡Ja! ¡Te dijo idiota!— Le recriminó Naruto.
—¿Ah? ¿Acaso no escuchaste bien Rubio? ¡Claramente también se refiere a ti!— Refutó Ashura.
—¿Cómo me acabas de llamar?— Exclamó un molesto Naruto.
—(Si que actúan como niños… bueno que se puede esperar del idiota y la reencarnación de este… *Suspiro* al menos no son como Indra y sus descendientes…)— Pensó mientras las dos personas frente a él estaban peleándose. Era un vista extraña, presenciar eso. ¿Que tipo de agresión se calificaría para eso? Era lo que estaba en su cabeza, eran personas diferentes pero a la vez eran lo mismo. Sin duda una cuestión que no saldría fácilmente de su cabeza.
—Paren de una vez, tenemos que ir a temas más importantes ahora mismo—. Les dijo mientras lanzaba una de sus colas al medio de ellos. Ambos al notar que una colosal cola se acercaba a ellos se apartaron lo más pronto posible. Y miraron al único culpable de todo. —Bien, ya que están calmados. Ashura, dile de una vez lo que tanto querías decirle a Naruto—.
—Claro, lo que me trajo aqui es importante que lo sepas Naruto. Por eso padre me envió, esto tenía que decírtelo lo más pronto posible—.
—¿Y que es lo que tienes que decirme?—
—Verás….—
Al día Siguiente
Con Serafall
—*Bostezo* Porque tuve que ser un Maou...— Habló a la nada con desánimo.
Habían momentos donde se deprimía por haber obtenido el puesto de Leviathan, al inicio pensó que se sería increíble poder ser un gran demonio para su familia, sin duda le gustó eso. Después de haber pasado por tantas cosas en su niñez y adolescencia, había llegado al cúspide del poder que podía poseer o al menos eso creía. No había vuelto a ser la misma después de la guerra civil, obviamente no estaba a favor con las cosas que hacían los Demonios que estaban a cargo en ese momento, por eso se había unido a sus amigos para derrocarlos.
Pero, luego de eso. No había algo que ella quisiera realmente, se divertía con algunos animes que había visto durante su pequeño tiempo en Japón, las Mahou Shoujo se veían geniales para ella. Quería saber qué era ser una, así que intento serlo, ella tenía magia. Podría conseguir algunas ropas del estilo de la serie e intentar actuar como una.
Había resultado ser divertido, lamentablemente no duró mucho tiempo. Las horas libres que tenía eran muy limitados, más que nada después de haber perdido a varias familias de Demonios puros en la guerra civil y en la guerra contra los Ángeles y Caídos.
Toda la población de Demonios estaba pasando por un mal momento, sin embargo después de varios años de esfuerzo. Se pudo salir a flote, había conseguido de algún modo a una rival en la ejecución de su cargo. Una Ángel que se llamaba Gabriel, había conseguido diversión mientras hacía su papel para el Inframundo y después de un tiempo se tomó enserio la rivalidad, siempre trataba de ganarle en todo lo que podía y así fue. Al menos la mayoría de veces, hasta tenía un contador con sus victorias y derrotas.
Luego de un tiempo llegó su hermana, lo más preciado que podría tener en ese momento. Desde el primer día que la vio no pudo nada más que jurar a sí misma que siempre la protegería y de algún modo siempre quería pasar tiempo con ella, aún si tuviera que hacer de Maou, ella dejaría todo eso por pasar más tiempo con ella.
Pero, un ligero descuido solo unos segundos de no poder supervisar a su hermana ella había desaparecido de su rango por completo junto a la hermana de Sirzechs. ¿Estaba preocupada? Un poco, seguramente era contradictorio eso último. Si alguien simplemente viera como actuaba frente a su hermana de forma superficial, diría que en esos momentos debería de estar llamando a todo un ejército completo de Demonios solo porque ya no estaba en su vista.
No se equivocaría, probablemente haría eso. Pero, estaba jugando con su amiga. Por qué se podría preocupar por eso, además no podrían irse muy lejos de la mansión. Le había dicho a Sona que era peligroso irse muy lejos y su hermanita le hizo caso, nunca intento desobedecer esa orden. Por lo que no debía preocuparse para nada.
Pero, de algún modo terminaron en el bosque y casi habían sufrido un ataque de un Ángel Caído. ¿Quería destruir Grigory en ese instante? Definitivamente. ¿Que hermana mayor que se preocupa por su hermanita no lo haría? Aún, si estaba con muchas ganas de destruir hasta el último de ellos. Se abstuvo de eso, todo fue por una persona, una a la que nunca había visto, pero la capturó de primera vista. Y esa persona también resultaba ser el que salvó a su querida hermana.
—¡Onee-Sama!—
El grito hizo que sus pensamientos se fueran, soltando un respiro se levantó y abrió la puerta. Estaba algo somnolienta aún si su cabeza estaba trabajando anteriormente. —¿Ocurre algo So-Tan?— Preguntó con su forma de hablar característica.
La pequeña asintió, tenía que preguntarle algo importante. Y no podía esperar. —¿Cuando puedo tener mi primer juego de Evil Pieces?— preguntó con sus ojos en forma de estrella.
—¿Oh? ¿Cómo sabes sobre eso So-Tan?— Dijo con un signo de interrogación grande sobre su cabeza. Serafall sabía que no faltaba mucho para que ella pudiera tenerlos, pero nadie le había dicho o comentado sobre eso.
—La biblioteca de la casa tiene muchas cosas interesantes Onee-Sama—. Respondió de forma rápida. —Deberias pasar por ahí de vez en cuando, podría ayudarte…— Susurrándo la última parte.
—¿De acuerdo?— Respondió sin comprender a lo que se refería su hermana.
—Oh, parece que están levantadas. Buenos días a ambas, Sona, Serafall—. Dijo un recién llegado Naruto con una sonrisa.
—¡Naruto!— Dijo alegre. —Buenos días a tí también—. Respondió de la misma forma.
Sona simplemente dio un asentamiento, estaba esperando la respuesta de su hermana. Ahora mismo eso era lo más importante. —Entonces Onee-Sama, ¿Sabes cuándo lo tendré?—
—Fufu~ ¡Eso lo descubrirás más tarde So-Tan!— Respondió de forma misteriosa. —Pero, seguramente será pronto…—
Asintiendo algo decepionada, se fue del lugar no tenía nada más que hacer, habría preferido quedarse hablando con su hermana, pero cuando vio la mirada que le estaba dando Naruto, entendió que necesitaba hablar de algo importante con su hermana en ese momento y como buena niña que era naturalmente saldría del camino para que ellos hablen sobre lo que sea que deba tratarse.
—¿Hmmm? Eso fue extraño… ¿Por qué haría eso So-Tan?— Se preguntó la Maou mientras miraba irse a su hermana y volteo a ver al rubio que estaba a su lado.
—¿Ocurre algo?— Al ver que Naruto estaba algo nervioso decidió preguntarle, era raro verlo así.
—Es… ah… es que… *Suspiro* la verdad no sé cómo decir esto…— Dijo mirando a otro lado.
Mirando que no llegaría a nada si simplemente se quedaba callada se acercó a él y le jalo ligeramente de la manga. —Tanquilizate, sea lo que sea no es necesario estar tan tenso—. Dijo mientras lo miraba a los ojos. —Entoces ¿Cuál es problema?— preguntó sin apartar la vista y con una ligera sonrisa.
—Esta bien, lo que pasa es que…—
Laboratorio de Ajuka
—Esto es extraño… se supone que debería haberse quedado aquí. Pero, no está por ningún lado—. Dijo Ajuka a la nada mientras buscaba de un lado a otro.
*Toc* *Toc* —Disculpe, Ajuka-Sama. Hay alguien que necesita verlo y parece ser urgente—. Dijo un sirviente detrás de la puerta.
—(¿Será Naruto?) ¿Podrías describir como es?— Quería estar seguro si era el rubio, si no era él. Entonces ese tema podría esperar hasta que encuentre lo que busca.
—Por supuesto Ajuka-Sama. Es un joven de cabello rubio ojos azules y tiene marcas en las mejillas. ¿Eso le sirvió?—
—Si, es justamente una persona que estaba esperando. Puedes decirle que entre…— Respondió mientras seguía buscando de forma compulsiva.
—Como usted diga Ajuka-Sama—. Fue lo último que dijo la voz mientras se iba del lugar e iba a por el rubio.
Pasando unos cuantos minutos sin tener éxito en encontrar lo que buscaba se rindió, ahora tendría que hacer una explicación sobre lo perdido. Y ya no podría conseguir los datos que quería, a veces la vida no era nada justa. Era lo que pasaba por la cabeza del Maou peliverde.
—Hey, Ajuka-San. ¿Puedo pasar?— Preguntó Naruto.
—Claro, solo ten cuidado una vez entres está… algo desordenado…—
Haciendo caso a las instrucciones de Ajuka, Naruto entro de forma cuidadosa. No quería hacer que algo se destruya por accidente. A lo mejor había una bomba que podía destruirlos a todos en ese lugar y por ser descuidado la activo. Así que con calma miraba donde pisaba, era en estos momentos donde se alegraba de poder colocar Chakra en sus pies para no poder caerse, además le resultaba útil si no se fijaba correctamente que pisaba.
—*Suspiro* Eso sí que fue difícil...— Dijo con una gota de sudor en su frente. Si no hubiera sido un ninja posiblemente haya destruido todo en ese lugar, era en esos momentos en los cuales se alegraba de tener Chakra.
—Bien, ya que has llegado te diría que iniciemos, pero… podría haber un problema…—
—¿A qué problema se refiere Ajuka-San?—
—Verás… ….—
—¿Qué? No escuché ¿Podría repetirlo?—
—No se dónde está Yamato…—
Naruto se quedó viéndolo con unos puntos suspensivos sobre su cabeza. Cómo era posible que Yamato haya desaparecido, era algo que el rubio no podría conseguir respuesta alguna.
—¿Eh?— Fue lo único que pudo decir.
—Ni siquiera había algún indicio de que alguien haya entrado y tampoco recibí alguna señal de mi barrera en el laboratorio…— Dijo Ajuka desanimado. Una parte de él estaba intrigado con saber cómo es que desapareció Yamato y la otra estaba deprimida por haber perdido con suma facilidad un trabajo de muchos años en solo un día.
—(Es cierto, es la segunda cosa que me olvidé decirte, pero esa espada que buscas está aquí dentro… no preguntes cómo está aquí, simplemente apareció.)— Dijo un Kurama entrando a la conversación actual.
—(Al menos el problema está resuelto… sin embargo, ¿Cómo hago que Yamato salga?)—
—(¿Y por qué debo ser yo el que siempre debe tener las respuestas? No soy dios o algo parecido ¿Entiendes?)—
—(De acuerdo, de acuerdo. Entonces ¿Si sabes cómo?)—
—(Bueno, sí. Pero, no esperes que siempre sepa todo…)— Respondió algo molesto. —(Simplemente has lo mismo cuando usas mi Chakra, solo que esta vez no es la misma sensación. Es cómo algún tipo de combinación entre sagrado y demoníaco, creo que eso sería la descripción más acertada que puedo dar. Vamos intentalo.)—
—(Ok, hagamos esto.)—
Estirando su brazo ligeramente empezó a concentrarse dejando todo su alrededor sin importancia, mientras un Ajuka intrigado por la posición de Naruto se quedó mirando. Su lado de científico le decía que se prepare, así que sacó una libreta y un bolígrafo, lo que sea que ocurra en ese momento tendría que documentarlo.
Naruto se concentró lo mejor posible para poder materializar a Yamato, era la primera vez que hacía algo parecido. El Chakra de Kurama era fácil de manifestar para él, era simplemente Chakra, la energía que siempre controlaba, claro había unas cuantas diferencias, pero de forma básica era solo eso.
Estaba confundido, Kurama le dijo que se sentía algo sagrado y demoníaco, estaba más acostumbrado a lo último. Pero, la energía sagrada era algo que casi no pudo sentir.
—(No importa si ahora no puedo sentir esa energía, ¡Lo conseguiré de todos modos!)— Exclamó.
—(Poder…)— Fue un ligero susurro, pero lo escucho claramente.
—(¿Eh? ¿Poder?)—
—(Dame más poder…)— La misma voz habló de nuevo. Esta vez con más fuerza.
—(Sí, no creo que pueda dar eso por qué si. Además, ¿Quién eres? Y ¿Cómo puedes hablarme?)—
—(¡Dame más poder!)—
—(*Suspiro* Si eso quieres, no me culpes después de lo que pueda ocurrir…)— Sin decir más concentró todo su Chakra en un solo punto. Sin mucha espera Yamato empezó a materializarse en su mano, al estar fundiendo su Chakra en la espada. Empezaron a salir rayos púrpuras con fuerza sobre la hoja. —(Vamos, ¿Eso es todo lo que puedes hacer? ¿Pedías poder sin siquiera poder soportarlo?)— Dijo dándose cuenta que la voz era de Yamato.
Los rayos empezaron a rodearlo por todo el cuerpo, de algun modo era como una capa protectora. Pero, sentía que le quitaban algo de Chakra. Sin comprender que es lo que sucede empezó a dar más y más Chakra, sin darse cuenta que todo el Chakra que liberaba se podía notar en todo el Inframundo, solo que los Demonios sentían un poder Demoníaco gigantesco.
—¡Naruto! ¡Lo que sea que estés haciendo para en este momento!— Gritó un Ajuka que luchaba por mantenerse en pie. La presión que estaba ejerciendo el rubio en esos instantes era tan alta como para poder afectarlo.
Con un pulso de poder los rayos empezaron a detenerse y Yamato se materializó completamente. Solo que ahora la hoja parecía estar brillando, Ajuka notó el cambio en la hoja.
—(¿Por qué cambio? Antes la hoja parecía normal, pero ahora…)—
El rubio se sentó casi de forma inmediata, sentía que esa vez le quitaron una buena cantidad de Chakra. Sin duda no volvería hacer eso, aunque algo había cambiado en Yamato el podía sentirlo.
—(¿Supongo que eso podría significar que somos compañeros de verdad ahora?)— Preguntó mirando a Yamato.
Sin conseguir alguna respuesta auditiva apareció la funda que Yamato tenía. —(Tomaré eso como un si…)— Sin pensar más agarró la funda y coloco lentamente a Yamato en él.
*Clink* —¿Por qué estás en el suelo Ajuka-San?— Preguntó al verlo completamente extendido en éste.
Se levantó colocándose a su lado. —Vamos, aquí tengo a Yamato—. Dijo mientras estiraba su mano para ayudarlo a levantarse.
—N-no te preocupes… e-estoy algo cansado… ¿Puedes esperar un momento? No creo poder levantarme aún si fuera cuestión de muerte…—
—Claro. (No entiendo porque está así…)—
—(Yo tengo respuesta a eso Gaki.)—
—(¿Cuál es?)—
—(Bueno, aparte de conseguir vincularte de forma permanente con esa cosa. También empezaste a liberar una inmensa presión de poder sobre toda el área, no se hasta donde se habrá sentido, supongo que por todo el Inframundo. Pero, es una suposición.)—
—(Hmmm, por lo menos tengo una respuesta para esto. Oye, espera. Si se sintió por todo el Inframundo…)—
—¡Ajuka-Sama!—
—(*Suspiro* Ahora que hago…)—
Fin Del Capítulo
Uffff… esto si que tomó tiempo en terminar. Pero, bueno mejor tarde que nunca ¿Verdad? Tal vez hay unas cuantas personas esperando una explicación sobre las Devil Arm, pero bueno seré sincero. Me da flojera… mejor dejar que se descubra conforme avanza la historia.
Eso es todo, y antes de irme perdón por la demora. Ahora sí, adiós!
