Mensaje sobre futuras actualizaciones al final del capítulo.

Capítulo 14 - El Tiempo Parte 1

—¡Ajuka-Sama!— Gritó un sirviente.

—Hey, Ajuka-San. ¡Algo de ayuda aquí!— Gritó el rubio.

—Tranquilo… no creo que hagan algo precipitado… (Tal vez)—. Dijo algo recuperado después de la presión inmensa.

—No cree que ocurra nada después del pequeño incidente ¿Cierto?— Preguntó Naruto esperanzado.

—Hmmm, sin duda alguna esto causará conmoción y una muy grande. No todos los días se siente un poder Demoníaco que podría dejar a más de uno pensar que es el Lucifer original, podría haber varias personas creyendo que, de algún modo Lucifer sigue vivo… Bueno eso sin duda sería muy malo, *Suspiro* de todos modos, esto va a llevar tiempo en solucionar—. Mientras explicaba las posibilidades que podrían ocurrir, se levantaba de forma lenta.

El rubio viendo lo que intentaba hacer le estiró la mano para ayudar, algo que Ajuka tomó con mucha rapidez y gratitud. Su cuerpo estaba temblando, si no se sostenía de algo o de alguien posiblemente no se paraba en un buen tiempo.

—Gracias, ahora siguiendo con esto. Debería de hablar con los demás e intentar apaciguar todo, puede que logremos hacer eso, pero los ancianos van a querer una explicación… (Por qué tengo que volver otra vez…)— Pensó mientras soltaba un suspiro derrotado. Ahora tenía que dejar su laboratorio y meterse en cosas de Maou, si no se moría de aburrimiento en sus reuniones tendría suerte.

—Perdón, no pensé que hacer eso causaría todo esto—. Agachó su cabeza en forma de disculpa. Había metido en problemas a todos los Maou, y él se había embarcado en otra. Parece que los problemas y las situaciones extrañas estaban siempre a lado suyo.

—Lo mejor sería ir con Sirzechs en este momento…— Dijo parado de forma completa. —Intentaré llamar a Serafall para que venga con nosotros y espero que Falbium no esté durmiendo, otra vez—.

—Está bien, pero ¿Dónde exactamente está Sirzechs?—

—¿No sabes dónde vive?—

—No—.

—¿De verdad?—

—Sí, en serio, no lo sé—.

—Supongo que tenemos un problema...—

—¿Y si te llevo como lo hice con Serafall?—

—No hay otra opción así que, vayamos de una vez—.

Momentos Después

—¡Para! ¡Para! ¡Para!— Gritaba un mareado Ajuka. Las desventajas al tener en ese momento un cuerpo que apenas se sostiene era lo fácilmente susceptible a todo. Una de esas era el mareo al ir a grandes velocidades.

—¿Eh? Pero, si apenas estoy yendo a velocidad normal. (Si le digo que voy lento creo que le provoco algo…) ¿Por qué quieres que vaya más lento Ajuka-San?—

(¡¿Normal?! ¡Si todo se ve distorsionado!) ¿No ves que estamos yendo muy rápido?— Dijo lo mejor que pudo antes de tener ganas de vomitar, algo que sin duda no había hecho hace muchos años atrás. Y posiblemente vuelva a hacer en un futuro muy próximo.

—No, seguramente se debe a que estoy acostumbrado a esto. (Aunque Serafall no se quejaba…)— pensó mientras recordaba que la Maou se divertía de algún modo estando en la posición en la que estaba Ajuka.

—B-bueno, dejando eso de lado. Estamos cerca de llegar, no pensaba que podías ir así de rápido…— Dijo Ajuka con nerviosismo en su voz.

—Entonces ¿En qué dirección era?— Preguntó Naruto.

Con Sirzechs

El Maou pelirrojo estaba nervioso, hace unos cuantos minutos atrás sintió un aura Demoníaca muchísimo más fuerte que él. El poder que sentía, le hacía recordar los relatos sobre el poder que tenía 'Lucifer'. Todavía era un niño cuando le contaron, pero nunca lo olvidaría.

Nunca podría haber experimentado esa potencia en carne por la diferencia de tiempo, pero si el poder que se podía sentir de él era igual al de hace un momento, le daba escalofríos el solo recordarlo, no por nada era el que dirigía a todos los Demonios. Soltando un suspiro se puso a dar unas cuantas vueltas en su oficina, quería algo que pudiera distraerlo en estos momentos. Sin embargo, con Grayfia que estaba acompañándolo eso sería difícil o de plano imposible.

—Sirzechs-Sama, por favor deje de dar vueltas en el lugar y empiece a trabajar en una contramedida con lo que acaba de acontecer—. Dijo Grayfia seria.

—*Suspiro* Vamos, Grayfia. Ni siquiera sabemos de dónde vino esa presencia, simplemente se notó por todo el Inframundo—. Contestó sin dejar de dar vueltas. —Esto es sin dudas preocupante, lo que se pudo sentir era casi igual que Lucifer. (O al menos se supone que es así…) Supongo que tendremos algunos problemas en cualquier momento…— Dijo mientras sentía que alguien se acercaba a la habitación.

Sin decir nada más se detuvo cerca de la puerta y casi al mismo tiempo un sirviente empezó a tocarla.

(Justo a tiempo)—

—Disculpe Sirzechs-Sama—. Dijo el Sirviente esperando a que le den algún comando.

—Puedes pasar—. Contestó de forma inmediata.

Al tener una orden, entró sin demora y se colocó al frente de Sirzechs mientras agachaba su cabeza.

—Beelzebub-Sama está llamando por usted, está esperando en la sala de estar. Pidió que vaya con él lo más pronto posible—.

—Oh, no le tomó mucho tiempo el llegar. (Aunque es extraño, no sentí su presencia. Al igual que lo hizo Serafall en la reunión, sin duda alguna es intrigante… ¿Qué causará eso?) Vaya de regreso y dígale que llegaré en unos minutos, tengo que hacer algo antes—.

Con Serafall

El día para ella sin duda fue amargo, estaba alegre al ver a Naruto. Pero, después de lo que había dicho cuando se quedaron solos… No podía dejar de estar deprimida, era una decisión unánime para ella, el que no haga lo que dijo.

Era un gran NO, si lo hiciera posiblemente no se volverían a ver. No quería eso, quería estar más tiempo con él, ¿Por qué tenía que hacerlo? Era lo que no dejaba de estar en su cabeza. Deseaba con todo su ser que no lo haga, había más cosas que quería hacer, sin embargo no quería meterse en las cosas que eran importantes para él, así que decidió ayudarlo.

Aún si el hacerlo de algún modo la destruya de forma lenta, por lo que tomó una decisión, esperaba que saliera bien ya que lo haría el mismo día donde tuviera que hacerlo.

Mientras ella seguía con sus pensamientos, empezó a tener escalofríos al sentir el poder Demoníaco que emergió de la nada. Estaba paralizada, era muchísimo más fuerte que Sirzechs, si ella pudo sentirlo, entonces todos sus compañeros de carga también lo hicieron, a excepción de Falbium si es que no estaba dormido.

Se empezó a alarmar, si eran los de la antigua facción entonces tendrían otra guerra más. No podía imaginar eso, el solo saber que su hermana pequeña estaría comprometida en un acto bélico no le gustaba en lo más mínimo.

Hey, Serafall ¿Me escuchas?— Dijo una voz en un círculo mágico que apareció en su oreja.

—¿Eh? ¿Ajuka-Chan?— Preguntó algo aturdida.

Sí, soy yo. Verás hay una cosa que te pediré…—

—Y ¿Qué es eso?—

Algo fácil, simplemente ve con Sirzechs. Ahí podremos hablar sobre un pequeño accidente, sin duda lo habrás sentido ¿Cierto?—

—¿Pequeño accidente? ¿Qué exactamente está ocurriendo?—

Te diré todo una vez hayas llegado, no te demores—. Sin decir más el círculo mágico desapareció dejando con dudas a la Maou.

Ahora tenía que ir rumbo a la oficina de Sirzechs, parece que el día va a tener mucho trabajo de por medio.

Con Naruto

(Hey, Kurama… ¿Crees que haya alguna solución sencilla para solucionar esto?)—

(Claro, no creo que sea complicado el cubrir esto. Al menos a medio y largo plazo, pero en corto… ya debes de hacerte una idea)—

(S-sí… claro que me hago esa idea…)—

(*Suspiro* no importa… de todos modos, ¿Cómo se supone que vas a hacer eso? ¿Sabes siquiera que podría ayudar?)

(Bueno… puede que tenga una que otra idea…)—

(¿Hm? Sin duda me gustaría escuchar eso… aunque, parece que nuestro tiempo terminó. Tienes que arreglar cierto problema, nos vemos luego Gaki)—

Al terminar de hablar Kurama, aparecieron dos círculos mágicos en la habitación donde estaba junto a Ajuka. Pensó en colocarse en alerta, pero como el Maou al lado suyo no hacía nada entonces se calmó. Posiblemente eran tanto Serafall y Falbium. —(Oh, vamos. Como pude ser tan idiota, ¡Si son claramente ellos!)— Gritó mentalmente y aguantando las ganas de querer darse un golpe en la cabeza.

—¿Oh? ¡Hola Naruto!— Gritó una alegre Maou Leviathan.

—¡Hola!— Devolvió el saludo con el mismo entusiasmo. —Hola a ti también… ¿Falbium-San?— Saludó con una pregunta al ver que no pasaron unos segundos antes que el Maou se quedará dormido aún si había llegado hace nada.

¿Siempre es así?—

—Sí / Sí—. Dijeron los dos Maou al mismo tiempo con una gota en su cabeza.

—Qué bueno, ya están todos aquí… espera, ¿Dónde está Falbium?— Preguntó un recién llegado Sirzechs.

Todos apuntando a un solo lado sacaron una gota a Sirzechs, quién estaba viendo el acto típico de su compañero. —Supongo que no se puede hacer nada…—

—Por cierto, Naruto. Una vez que terminemos de hablar aquí, ¿Podrías acompañarme por un momento?—

—¿Quieres decirme algo importante solos?— Preguntó con duda clara en su voz.

—Sí—. Contestó con una sonrisa.

—¿En este mismo lugar?—

—No, preferiría que me siguieras a mi habitación…—

Con sólo decir eso, Naruto se alejó de el con la cara pálida y se empezó a abrazar a sí mismo.

—¿Qué pasó?—

—No sabía que tenías esos gustos Sirzechs...— Dijo Naruto lo más lejos posible del mencionado.

Al principio los otros dos Maou no entendían por qué tanto alboroto, hasta que algo en su cabeza hizo click. Abriendo de forma extrema sus ojos al estar sorprendidos, hablaron mientras se colocaban frente a Naruto.

—Sirzechs… como es que puedes hacer eso…—Dijo una nerviosa Serafall sin usar el típico -Chan.

—¿Hm? Pero, yo creo que es mi única opción…—

—Hey, Sirzechs. No es serio lo que intentas hacer ¿Verdad?—

—Claro que sí, es una cuestión de vida o muerte…—

Con sólo decir eso los tres se alejaron un poco más de él, Serafall abrazando a Naruto de forma protectora y Ajuka simplemente al frente de ellos con una expresión complicada en su cara.

—¿Qué es lo que les ocurre?— Preguntó un muy confundido Sirzechs.

—¡Eso debería decirlo yo!— Gritó una Serafall algo protectora con el rubio.

—Dime, Sirzechs…— Habló tragando algo de saliva. —¿Que exactamente quieres con Naruto?— Preguntó mirando a los ojos de su amigo.

—Se supone que esto era un secreto, pero…— Acercándose a ellos, miró de forma directa a Naruto y bajó la cabeza volviendo a hablar. —Por favor, está petición seguramente es muy apresurada y egoísta, pero ahora mismo eres la única opción que tengo…—

—¿En serio vas a ir tan lejos por eso?— Preguntó Naruto.

—Sí, ¡Si es por Rías haría lo que fuera para ayudarle!—

—¿Eh?— Dijeron los tres al mismo tiempo.

—¿Me estás pidiendo ayuda con Rías por alguna razón?—

—¿Sí? ¿Qué otra cosa más podría hacer?— Dijo parado normalmente.

—Bueno… no sé tú, pero que un hombre venga con un brillo en los ojos mirando a otro hombre y pedirle que vaya junto a él a su habitación, porque quiere que lo ayude en algo… ¿No te suena a algo?— Dijo una Serafall mirándolo fijamente.

Sirzechs al inicio no entendía nada, hasta que abrió sus ojos de forma abrupta. —¡N-no! ¡Te juro que nunca pensaría así! ¡Tengo una esposa y además ganas de tener un futuro hijo!— Gritó un desesperado Sirzechs.

Sacándole una gran gota de sudor a las tres personas frente a él, simplemente suspiraron. Habían malentendido las cosas, ciertamente deberían de prestar más atención y no saltar a hechos inexistentes.

—Bueno… dejando el incidente de ahora… ¿Supongo que los esperaré afuera?— Dijo un Naruto mucho más calmado.

—Está bien, creo que deberías de hacer eso. Pero, ya que tengo un asunto pendiente que hablar contigo. Le pedí a Grayfia que te lleve junto a Rías… después de todo, ella tenía muchas ganas de pasar más tiempo jugando. ¿Podrías hacer eso?— Preguntó con una sonrisa.

—Claro, sin problema. Entonces, nos vemos después, Serafall, Ajuka-San, Sirzechs y… ¿Falbium-San? ¿Desde cuándo está despierto?—

—¿Oh? Me acabo de despertar, una pequeña siesta antes de una reunión es bien recibida—.

(¿Por qué será que la mayoría de los líderes de algo son extraños?)— Se pregunto a sí mismo Naruto.

Afuera De La Habitación

La reina de Sirzechs estaba esperando pacientemente a la llegada del rubio, era curioso para ella saber que con su llegada empezaron a surgir situaciones extrañas.

Tal vez, el rubio simplemente tenía mala suerte o de plano era un gran imán para los problemas. Cualquiera de las dos podría ser la respuesta, sin embargo no sabría decidir cuál de las dos debería de considerar como respuesta.

—¿Cuánto tiempo más tendré que esperar?— Se preguntaba una sería Grayfia.

Como si sus palabras fueran la misma ley, el rubio salió por en ese mismo instante.

—Ahm… ¿Hola?— Habló Naruto entre preguntando al no saber cómo empezar una conversación con la persona frente a él.

A simple vista estaba muy seria, así que sería preferible no tratar de ofenderla.

—Sirzechs-Sama le dijo hacia donde íbamos ¿Cierto?— Dijo la reina de pelo plateado.

—Sí…— Sin decir nada más la reina empezó a avanzar, mientras Naruto le seguía el paso.

—Creo que nunca nos presentamos de forma correcta, por lo que creo que ahora sería un buen momento… iré yo primero, mi nombre es Naruto—. Dijo mientras avanzaban por los pasillos. El silencio que había entre ellos era mortal, parecía como si fueran enemigos de toda la vida si uno los viera caminar. Pero, era simplemente por qué Naruto no sabía cómo hablar con personas tan serias de forma casual.

Soltando un suspiro ligero, la peli plateada se presentó. —Mi nombre es Grayfia y soy la reina de Sirzechs-Sama, es un placer—. No dijo más que eso. Dejándolos otra vez en un silencio mortal.

(Creo que es la primera vez que se me es complicado hablar con alguien… bueno, no es como si tuviera una necesidad extrema en hablar con ella)— Desestimando en sus pensamientos los problemas de habla entre ellos. Continuó siguiendo a Grayfia.

—En esta habitación se encuentra Rias-Sama, dentro de unas cuantas horas Sirzechs-Sama vendrá aquí, por lo que sugiero que no se mueva mucho de esta zona—. Dijo Grayfia parada al lado de las puertas mientras miraba directamente a los ojos del rubio.

—Claro, no hay problema. De todos modos, Sirzechs dijo que iba a hablar sobre algo conmigo, así que estaré esperando por él—. Contestó el rubio con una sonrisa. Tratando de por lo menos caerle bien a la reina del Lucifer.

—En ese caso, le dejo el cuidado de Rias-Sama. Tengo que hacer unas cuantas cosas más que ameritan mi presencia de forma inmediata—. Dando una reverencia se despidió del rubio mientras preparaba un círculo mágico para desaparecer después de unos segundos.

—*Suspiro* Con lo bueno que fuese poder hacer magia…— Dijo desanimado. No la quería para conseguir más formas de poder, si no por lo versátil que parecía a simple vista. —Sería como un sueño poder crear ramen cada vez que quisiera…— Habló de forma soñadora a la nada.

—*Tos* Bien, dejando lo increíblemente genial que sería hacer eso. Creo que debería entrar de una vez—.

(Me pregunto... ¿Por qué está narrando lo que dice?)—Se decía mentalmente un Kurama extrañado con una gota en su cabeza.

Con Rías

La pequeña pelirroja estaba molesta, aburrida, triste y posiblemente había varias emociones que sentía en ese momento. Todo por una simple persona, la que ocasionó que no pudiera escapar otra vez, para poder jugar con su más reciente amigo.

Además, sus padres seguían actuando extraños de algún modo y no querían que ella saliera. Ella era todavía muy pequeña, pero no una idiota… al menos no la mayoría de las veces.

Ahora, tenía un misterio que quería descubrir. ¿Por qué sus padres estaban actuando así? ¿Qué es lo que hacía que negarán rotundamente alguna salida? Esas y muchas más preguntas se le mentían en la cabeza, si tan solo alguien pudiera ayudarla en ese momento.

Como si el mismo destino quisiera ayudar, alguien tocó la puerta. Pero, ella aun así no tenía muchas expectativas sobre quién sería.

—¿Puedo entrar?— Dijo una voz que reconoció al instante.

—¡Por supuesto que sí!— Gritó con alegría clara.

—Hm… ¿No interrumpo nada verdad?— Preguntó Naruto ya dentro de la habitación.

—No, no, ¡No estaba haciendo nada importante!— Respondió alegre mientras un mechón de pelo se movía felizmente de algún modo.

—Si que estás animada… ¿Ocurrió algo bueno?— Dijo al mismo tiempo que se agachaba y acariciaba la cabeza de la pelirroja. Cosa que aceptó felizmente, de algún modo se sentía agradable. Casi como lo hacía su hermano.

—¡Sí!— Contestó alegre mientras Naruto paraba de acariciarle.

—¿Oh? Entonces ¿Qué es esa cosa buena?— Preguntó con una sonrisa.

—Tú— Dijo con una sonrisa mientras lo abrazaba.

—Ah, (Supongo que eso es lo más agradable que he recibido en toda mi vida y pensar que me lo diría alguien en otro universo…) me alegra ser tan bien recibido. Ya que estoy aquí, ¿Por qué no hacemos algo divertido? ¿Alguna cosa en mente?—

—Hmmm…— Contestó pensativa mientras el mechón que tenía se movía de un lado al otro expresando de algún modo duda. —Creo que sé lo que podemos hacer—. Dijo con una sonrisa mientras apuntaba a un televisor gigante.

(¿Qué podría suceder si me quedo viendo lo que sea quiera ver?)— Pensó sin darle mucha importancia. Sin esperar que terminase enganchado de algún modo en ese mundo. Y con una ligera pregunta existencial que lo perseguirá por el resto de su vida, pero eso es historia para otro momento.

Varias Horas Después

—Disculpa la demora Naruto, pero…— Un inesperado Sirzechs apareció donde se encontraba el rubio y su hermana. Se quedó en silencio al ver que ambos no despegaban la mirada del televisor, soltando un suspiro ya a sabiendas de la probabilidad de que Rias haya enganchado al rubio a un posible fanatismo por la cultura japonesa.

(Solo espero que no sea demasiado tarde…)— Decía haciendo plegarias a quien sea con tal de no aparecer otra persona obsesionada con ese mundo.

—¿Hm?— Dijeron a la vez Naruto y Rias.

—*Suspiro* (¿Cómo accedió a ver eso tan fácilmente?) Bueno… tengo que parar esto antes de que sea muy tarde—. Dijo un Nervioso Maou. Si había algo que no era bonito de ver era a una Rias furiosa al no dejarle ver los Anime que tenía. Seguramente se llevaría una "reprimenda" de su hermana, pero nada que no pueda solucionar con una figura de algún personaje.

—¿Estás bien Naruto?— Preguntó al volver a ver al rubio. Teniendo la mirada perdida, de algún modo reflejaba miedo y confusión.

—Sirzechs…— Dijo el rubio de forma lenta. —Eres alguien real ¿Verdad?— Terminó de preguntar con una mirada perdida.

—Supongo que depende a quien preguntes…— Al decir eso, el rubio de algún modo expresaba una gran confusión. —Lo que trato de decirte, es que dependiendo de las personas pueden afirmar o no sobre mi existencia. En este "Mundo" hay muchos seres de distintas mitologías, las personas normalmente los toman como mitos, otros les hicieron una religión. ¿Logras ver a dónde quiero llegar?— Preguntó con una ligera sonrisa.

—Sí… creo que sí…— Contestó algo pensativo. ¿Qué le habría pasado al rubio para preguntar eso? El Maou no lo sabría hasta más adelante.

—Ahora…— Dijo Sirzechs mirando a Rias. —Necesito tomarlo por un momento…—

—¡Sin problema!— Exclamó alegremente la pelirroja.

(¡Eso fue más fácil de lo que pensé!) En ese caso, sígueme, Naruto—.

Habitación De Sirzechs

Después de haber caminado por unos instantes, haber ingresado y recibir una taza de té, el rubio estaba algo inquieto. El ambiente en el que estaba era serio, tal vez demasiado. Cosa que sin duda no combinaba con el rubio, al menos no de momento.

—Ya que estamos aquí, dime. ¿Es verdad lo que me dijo Ajuka sobre ese incidente?— Preguntó un más serio de lo normal Sirzechs.

—Sí, no sabía que eso podría ocurrir. Yo simplemente intenté hacer que se materializará, pero ocurrió cierta cosa que aparentemente desencadenó a otra sin que yo hubiera podido sentirlo—. Contestó de la misma forma.

—Por lo que eso, ¿Simplemente fue algo sin ninguna forma de control?—

—Exacto, no comprendo en qué momento ocurrió, solo pude ver a Ajuka-San en el suelo y diciéndome que lo acontecido se sintió por todo el Inframundo—.

—Supongo que eso también puede ser un problema… ¿Crees que puedes volver a Convocarlo sin que tenga una presencia tan grande?—

—No podría afirmarlo, pero tengo una ligera corazonada de que sí—.

—*Suspiro* ¿Alguna vez has pensado en cómo logras meterte en cosas complicadas?— Preguntó en un tono derrotado.

(¿Por qué siento que esa línea se siente igual a lo que me diría alguien?) Yo también desearía saberlo…— Contestó algo apenado.

—Bien, dejando eso de lado. Tenía que pedirte un "pequeño" favor…—

—Hmmm… mientras no sea algo sobre tener que pelear con alguien o extinguir algún tipo de pueblo, podría aceptar ayudar—. Dijo dando su pulgar arriba mientras sonreía.

(¿Por qué pensaría que quiero hacer un exterminio?) No hay nada de eso, así que no te preocupes—. Al decir eso Naruto se tranquilizó, la pregunta anterior del Maou posiblemente no se le vaya a ir en un futuro próximo. —El favor que te pediré es algo importante para mí, además de ser mi última opción por si todo lo demás falla. Así que, todavía puedes tener tiempo en pensar si aceptar o no. En el futuro iré personalmente a preguntar tu respuesta cuando sea necesario, por lo que. ¿Escucharás a este yo preocupado?—

Varios Días Después

Mansión Sitri

Pov Sona

El día había comenzado de forma lenta, tal vez demasiado. Sin nada que hacer y nada que hubiera ocurrido, aparte de las pocas veces que Naruto hace lo que él llama entrenamiento, no hay nada que pueda considerarse interesante.

Quería aprender magia, pero mi hermana no me dejaría hacer nada hasta que cumpla por lo menos un año más, con la excusa de tener que aprovechar mi niñez antes de estar metida en el mundo sobrenatural de forma completa.

Hay pros y contras al vivir en este mundo, posiblemente teniendo unas cuantas contras más para los que son demonios. A veces me gustaría no ser la próxima cabeza de la casa Sitri, pero si no lo fuera no podría conseguir conocimiento de forma sencilla, tal vez podría conseguir algo si hubiera nacido con una magia tan fuerte que hubiera sido innegable el enseñarme a usarlo, lamentablemente los milagros para los demonios no existen, es más una cadena de poder, si no lo tienes, no sirves, si lo tienes, entonces tendrás que usarlo hasta donde te pueda llevar.

Sin embargo, hay una cosa buena dentro de todo, tener mi propia nobleza se ve como algo increíble, tener como compañeros a personas con distintas historias y experiencias, que podrían ayudarte a seguir avanzando, también decidiendo dar su vida por su maestro si éste era tan importante para ellos, el poder actuar como una familia, todo se escucha genial y yo espero algún día tener una que logre cumplir con las metas que tengo…

Fin Pov Sona

Con Naruto

—¡AHHHH!— Gritó el rubio mientras daba un golpe a la roca que estaba frente a él, siendo sinceros el Taijutsu no fue su fuerte, por lo menos podía hacer uso de sus clones para poder realizar ataques improvisados, esos ataques sin dirección alguna lo salvaron tantas veces que intentó hacer algún tipo de estilo improvisado usando como base a sus clones y el atacando.

Si bien eso podría servir momentáneamente, no siempre podría tener a su disposición clones y clones para ayudarlo, podría llegar el momento en que no podría usar nada de chakra y si no tenía por lo menos una base sobre el estilo que necesitaba, podría perder fácilmente en un uno contra uno, por esa razón, decidió empezar a intentar crear un estilo propio.

Algo que sin dudas no era fácil, pero ya que vio a dos maestros en el Taijutsu durante varios años, podría usar unas cuantas cosas de ellos. Todavía tendría un camino largo para conseguirlo, sin embargo ya no sería un completo novato al intentar hacerlo.

(¡Vamos Gaki! ¡Con más concentración! Intenta que el daño se vaya a un solo punto y que no se disperse en todos los lados, así podrías dar un golpe contundente sin la necesidad de matar a alguien de un solo golpe.)—Gritaba con seriedad su inquilino.

(Es extraño que no quieras que mate a cualquier cosa o persona de un solo golpe.)— Le dijo mentalmente con clara confusión.

(Acaso no logras saber el ¿por qué?)— Cuestionó con una voz burlona.

(Ilumíneme, gran Jūbi…)— Contestó con sarcasmo claro, aun así Kurama ignoro por completo su tono.

(¿Qué sentido tendría todo si simplemente pudieras acabarlo de un solo golpe? ¿No te aburrirás muy rápido con eso?)—

(Hmmm… si lo pones así, creo que tienes razón)— Dijo al imaginarse estar siempre aburrido, si todas las peleas acabarán de un solo golpe, las emociones que tenía probablemente iban a desaparecer en algún momento.

Mientras Tanto En Un Universo Alejado

Un calvo con capa de algún modo sintió que alguien casi seguía sus pasos.

—¿Ocurre algo Sensei?— Preguntó lo que parecía ser un cíborg.

—Creo que alguien estaba por seguir mí mismo camino…— Contestó algo pensativo.

—De todos modos, eso no importa ahora, ¡Lo que realmente importa ahora es conseguir las ofertas! ¡Vamos Genos!— Contestó animado.

—¡Sí Sensei!—

De Vuelta Con Naruto

—Hmmm… acabo de sentir algo extraño… Supongo que no importa—. Dijo desestimando su presentimiento.

(Es una pena que no puedas usar el Taijutsu de ese Senju, te habría servido si tuvieras Mokuton. Aunque, es posible que…)—

(¿A qué te refieres?)—

(Por el momento no es importante, sigue haciendo lo que te dije. Tienes que controlar tu fuerza al golpear.)—

—¿Qué haces Naruto?— Preguntó una curiosa Serafall que apareció de la nada.

(¿Eh? ¿Cuándo estaba ella atrás mío?)—

(No esperaba nada de ti y aun así me logras decepcionar…)— Dijo soltando un suspiro.

(Perdón ¿De acuerdo? No soy un paranoico que intenta tener a todo el mundo dentro de mi radar pensando que son enemigos)— Contestó algo resentido.

(Está bien, supongo que podría dejar pasar esto, pero solo porque estamos en un territorio aliado.)—Comentó con voz resignada.

—¿Está todo bien?— Preguntó nuevamente Serafall al ver que el rubio no respondía.

—S-sí, todo bien, es solo que, no esperaba que estuvieras detrás mío. jejeje…— Contestó de la forma más casual posible.

—De acuerdo entonces, te estaba buscando por qué Ajuka-Chan me dio una información interesante que quería probar contigo, pero al estar ocupado en este momento me indicó que te ayudará en esto y después le diéramos algunas notas… A todo esto, ¿Qué se supone que está investigando contigo?— Dijo con curiosidad en sus ojos.

(¿No sabe sobre Yamato? O simplemente no entendió lo que le dijo Ajuka-San…?) Bueno, es algo de lo que no puedo negar en ayudar. Después de todo, soy el único que puede usarlo—.

—Así que si era un objeto…— Susurró Serafall mientras tenía una cara pensativa. —¡Oh! ¡Ya lo sé!— Exclamó alegre.

—Saber ¿Qué? ¿Exactamente?—

—¡Nada~! Ahora, Ajuka-Chan me dijo que lo que tienes puede cortar cualquier cosa e incluso realidades, por lo que quería saber si tú podías hacer eso. ¡Vamos inténtalo!—

(Suena más fácil de lo que parece, no es como si de un corte a la nada pudiera hacer algún tipo de portal ¿Cierto?) Entonces, ¿Te dijo algo más sobre qué tanto poder debería usar o alguna cosa así?— Preguntó Naruto mirándola fijamente.

—Ahm… yo… ¿Lo olvidé?— Dijo algo apenada.

—*Suspiro* ¿Así que será un tiro al azar eh?— Dijo un abatido rubio. —De acuerdo, hay que hacerlo, solo espero que no ocurra un problema más…— Comentó algo nervioso, no quería causar más problemas, de por sí ya había hecho varias de ellas en tan poco tiempo.

—Vamos, vamos~— Dijo Serafall de forma divertida. —No creo que ocurra alguna cosa, pero si quieres puedo hacer una barrera que por lo menos logré aguantar, no tengo la certeza que será efectiva, aun así es mejor que nada ¿Verdad?—

—Supongo que eso podría servir… está bien, ¡Hagámoslo!— Exclamó el rubio con una sonrisa.

—¡Si!—

Después del intercambio de palabras, la Maou hizo la barrera lo más pronto posible y con buena parte de su magia, era muy posible que no aguantará de todos modos, quiso intentarlo, uno nunca sabe qué es lo que puede lograr si no lo intenta.

—¿Preparada?—

—¡Cuándo quieras!—

Con eso dicho el rubio empezó a concentrar su Chakra como la última vez, pero esta vez de forma progresiva. Queriendo saber, hasta qué punto era donde podía materializar el arma que tenía. No pasó mucho tiempo hasta que pudo sentir como algo parecía estar en su mano izquierda.

(¿Esto va bien?)— Se preguntaba a sí mismo aún sin ver a su alrededor. —(Sí, todo se ve en orden.)— Esta vez mirando a sus alrededores pudo notar que la Maou frente a él, no le ocurría nada en absoluto.

(Es justo como dices Gaki, aún si la primera vez yo no pude notar del todo la energía que se supuestamente emergió, ahora mismo si soy capaz de sentir el poder en la hoja, debe de ser porque ahora es un poder que puedes "controlar" de algún modo, ya que puedes usarlo ahora, por qué no intentas hacer lo que te dice la enana ésa)—Dijo Kurama sin mucha expresividad.

(Bien, supongo que de todos modos tendría que hacerlo algún día.)—

—¿Hm? No sucedió nada…— Se preguntaba una Pelinegra muy confundida.

—Al parecer esta vez, puedo "controlarlo" aun así, no creo que pueda dominar esto en unos cuantos segundos, así que te pido que tomes algo de distancia, es posible que logre lastimarte—.

—¡Claro~!— Contestando alegre dio unos cuantos pasos hacia atrás.

(Bien, ahora ¿Simplemente debería de dar algo de chakra y cortar?)—

(Quién sabe Gaki, intenta hacer eso, no es como si supiéramos lo que hace de todos modos.)—

Al escuchar a su compañero, soltó un profundo suspiro y concentró el chakra en la hoja. Como lo había hecho en una misión donde recuerda que había viajado en el tiempo y salvó a una chica junto a un reino, lamentablemente nadie creía lo que dijo así que se quedó como una anécdota única.

(...T)—Fue el ligero susurro que pudo escuchar. El rubio se sorprendió, eso fue muy bajo, pero de algún modo pudo escuchar la última letra.

(Oye, Kurama. ¿Dijiste algo?)— Preguntó para verificar si fue el teniendo algún pensamiento en voz alta o posiblemente se estaba volviendo loco al escuchar voces en su cabeza.

(No dije nada, ¿Por qué la pregunta?)—

(¿Hm? No importa, debe de ser imaginación mía…)— Dijo en forma relajada, pero por dentro está extrañado.

(Ju… Cut…)—

(¿Ah? ¿Otra vez?)— Se preguntó a sí mismo está vez mirando a su alrededor. Sin ver a nadie cerca excepto por la Maou que estaba algo alejada, decidió mirar lo que tenía en sus manos.

(¿No serás tú el que habló verdad?)— Al sólo escuchar el silencio, sacó un suspiro que no sabía que retenía. Tranquilizando sus nervios pudo concentrarse otra vez.

(Judgment Cut.)—

Cosa que no duró tanto como pensaba, esta vez mirando fijamente su arma en mano, parecía ligeramente brillante y de algún modo soltó un ligero rayo como si diera a entender que fue quien habló.

—¿Ah?— Fue lo único que pudo decir el rubio.

Fin Del Capítulo

Hola! …Eh, bueno la verdad no sé qué decir, a parte de pedir perdón por demorarme (cosa que hago siempre…) pero, como siempre digo mi tiempo libre es muy limitado, y yo siempre me pregunto cómo le hacen los demás para poder subir varios capítulos… por más que intente no logro tener más de 30 minutos a 1 hora para poder escribir, y eso es sólo por semana. (Creo que ya se puede ver por qué me toma tanto tiempo…) aun así intento avanzar lo más rápido posible para poder subir por lo menos un capítulo y puedan leerlo, ya que no quiero abandonar esto. No sin haberlo terminado. Ahora, con actualizaciones, pues van a ser lentas, pero para esta vez. Hice un capítulo largo, que separé en 3, por lo que la próxima actualización podría ser pronto. Así también logró hacer uno o dos capítulos adelante para poder subirlos sin que tengan que esperar mucho tiempo. Eso es todo, ¡Gracias por leer!