—¿Nya?— Fue lo único que salió de la boca de Kuroka.
—¿Salir del Inframundo?—
—Sí—.
—¿C-cómo?— Preguntó de nuevo al no creer lo que escuchó. —¿Se puede salir de aquí?— Dijo esperanzada.
Nota del autor: (No logro saber si en esos tiempos Kuroka tenía una amplia experiencia en la magia… así que dejemos en que ella solo sabe más cosas sobre el chakra que usan los Yokai, a la magia que usan la mayoría de los personajes, de todos modos lo aprenderá más tarde y sabrá todo lo que debería como en el Canon)
—Sí, por eso quería preguntar si querías venir conmigo. Al ver que son los únicos Yokai en el Inframundo (O eso creo), pensé que les gustaría regresar a su tierra natal…— Dijo con una sonrisa.
—Entonces ¿Qué dices?—
—¡Claro~Nya!— Exclamó con alegría. La Nekomata no tenía nada más que su hermana, era la única cosa que la ataba al Inframundo. Si ella hubiera descubierto como poder salir antes lo habría hecho junto a su hermana.
Nunca le había gustado estar rodeada de demonios que posiblemente la recluten de forma forzada a la nobleza de alguno, tampoco sabía como terminaron en el Inframundo. Cuando ella nació estuvo unos años en el mundo humano, pero de algún modo su madre la llevo al Inframundo, además que su madre nunca les menciono el porqué de su estadía.
Esa era una incógnita muy grande para ella, nunca le había preguntado antes ya que no tenía problemas como los que tuvo que enfrentar cuando su madre murió y ella tuvo que tomar la responsabilidad de su pequeña hermana.
Sin embargo ahora podría irse junto a su hermana del lugar en la que tenía que estar casi todo el día en alerta, ella disfrazaba lo mejor que podía el ser un Yokai, pero la suerte no podría estar siempre de su lado.
—¿En serio?— Preguntó Naruto algo sorprendido. No esperaba que aceptara de forma inmediata y alegre.
—¡Sí!—
—Esta bien, ya que esto está solucionado, hay una cosa más que me gustaría saber, claro si no es mucho problema…— Dijo Naruto mirando fijamente a la pelinegra.
—Esta bien~Nya, ¡Pregunta lo que quieras!— Exclamó alegre.
—¿Porqué el Chakra de Shirone actúa de esa forma?— Preguntó serio.
Tomando unos cuantos segundos, la Nekomata suspiro y habló. —Te diste cuenta eh…— Contestó decaída. Si ella supiera la razón entonces, podría pensar en algo para poder ayudarla.
—¿Eso quiere decir que no sabes lo que ocurre con ella?—
El silencio fue la única respuesta de la Nekomata.
—(*Suspiro* no me gustaría andar mostrando todos mis poderes, pero no me puedo permitir dejarla así… oye, Kurama. ¿Tienes alguna solución para lo que tiene Shirone?)—
—(No tengo una respuesta directa, es extraño el como fluctúa su Chakra… podrías intentar usar un poco de Senjutsu… pero para una niña así de pequeña y sin conocer nada de esta energía, es casi como matarla)—.
—(¿No hay alguna solución menos arriesgada?)—
—(También está la opción de usar mi Chakra…)— Guardo silencio al decir lo último esperando que Naruto notará a que se refería.
—(Creo que ambos sabemos el posible resultado de eso… eres mucho más fuerte que antes y la intensidad de la primera capa de Chakra que tienes ahora es casi igual de corrosivo cuando usaba el manto con las cuatro colas…)— Habló ligeramente afligido.
—(Aunque… si enserio quieres ayudar a esa niña, podría ayudarte a que puedas usar la primera fase del manto que obtuviste al hacer el tira y afloja, eso debería de bastar. Mientras lo uses y tengas contacto con la niña yo puedo solucionar su problema. Pero ¿Estás dispuesto a hacerlo por unas desconocidas? Sabes perfectamente que el mundo ninja no era de rosa, ¿Qué te hace pensar que este mundo no podría serlo también?)— Le dijo serio. —(¿Qué te hace pensar que no podrían traicionarte?)—
—(No lo sé, y es por esa razón que haré una apuesta)—. Contestó con la misma seriedad.
Dejando un momento de silencio entre ambos. —(Apostare en que podré confiar en ellas dos, después de todo van a ser mis compañeras de viaje hasta encontrar a los Yokai, no puedo mentirles siempre a mis amigos y camaradas)—. Dijo sin vacilar en ninguna palabra.
—(*Suspiro* No se puede evitar… sigues siendo la reencarnación del idealista de Ashura… y antes de hacer cualquier cosa, una vez hecho esto tendrás que irte lo más pronto posible del lugar, los Demonios no logran sentir del todo la energía que tienes por alguna razón, pero la presión que generarías se podrá sentir fácilmente)—.
—(Tranquilo, esta vez puedo usar mi velocidad completa aún después de usar el manto de Chakra. Tú mismo lo sabes)—.
—¿Hola~Nya?— Preguntaba Kuroka al ver a Naruto mirando fijamente la nada.
Después de unos cuantos segundos el rubio reaccionó, está vez tenía una mirada decidida. Centro sus ojos con la pelinegra y habló.
—Es posible que pueda ayudar con lo que sea que tenga Shirone. Pero…—
—¿Pero?—
—¿Confías es mí?—
—No lo sé…— Fue lo único que pudo decir en ese momento. Dejando un silencio ligeramente incomodo. —Es cierto que casi no te conozco, solo hemos conseguido hablar unas cuantas veces como ahora…— Siguió hablando mientras apretaba ligeramente ambas manos. —Pero, hay algo que me dice que, puedo confiar en ti por lo menos lo suficiente para ir contigo y salir del Inframundo…— Dijo mientras subía la mirada y la centraba en Naruto. —Además, sí es para poder sanar a mi pequeña hermana, confiaré plenamente en ti solo por esta vez—. Sin apartar su mirada fija del rubio siguió hablando. —Por eso te pido… ¡Por favor ayuda a mi hermana!— Termino de decir con ligeras gotas en los bordes de sus ojos.
—(Se nota que enserio quiere a su hermana, ¿Esto es lo que una verdadera familia puede hacer?)— Se preguntó a sí mismo sin saber la respuesta.
—De acuerdo, por esta vez, confía en mí, te prometo que solucionaré esto—. Dijo con una sonrisa. —Y yo nunca rompo una promesa—. Finalizó con seriedad.
Después de haber tenido el pequeño diálogo entre ambos y haber llegado a un "vínculo" donde podrían al menos tener la confianza suficiente para creer ligeramente en el otro, la Nekomata guío al rubio hacía la única habitación disponible en toda la "casa".
—(De acuerdo… esto es tan extraño… si tan solo la abuela estuviera aquí, seguramente ella podría solucionar esto fácilmente)—. Pensó el rubio con sinceridad. Nunca pudo comprender cómo usar el Jutsu médico aún si había podido "crear" un nuevo ojo para su Sensei, no conseguía explicar el como podía hacerlo. Era más una acción involuntaria que otra cosa, lamentaba en estos momentos no haber aprendido por lo menos algo de Jutsu Médico.
—(¿Cómo es que vas a poder sanarla?)— Preguntó a su inquilino.
—(En estos momentos no puedo darte una respuesta concreta, además si lo hiciera seguramente no me entenderías)—.
—(¡Oye!)—
—(De cualquier manera, déjamelo a mí, fui yo el que ayudó en tu regeneración desde que eras pequeño de todos modos. Y supongo que no habrás olvidado que soy una entidad de Chakra ¿Cierto? ¿Quién estaría más cualificado que yo para arreglar Chakra?)—
—(Cierto, tienes un punto ahí…)— Dijo simplemente, había olvidado que era una entidad de Chakra con conciencia o lo que sea que fuera su amigo, no prestó mucha atención a los detalles que le dio el viejo cuando escucho la historia sobre el Jubi y el como terminó creando a los Biju.
—¿En serio Shirone-chan se mejorará?— Preguntó la Nekomata mayor al lado del rubio.
En su mirada se notaba preocupación cada vez que se dirigía a su hermana, algo que el rubio notaba con mucha facilidad, haciéndole un ligero asentimiento el rubio volvió a hablar.
—Simplemente te pido que no te alteres una vez que haga esto. Pero, antes de comenzar. ¿No quieres empacar algunas cosas? Nos iremos una vez haya terminado con Shirone—. Dijo mirándola fijamente.
—¿Tan rápido~Nya?—
—Lo que haga aquí es posible que alerte a varias personas, por lo que no deberíamos quedarnos por el lugar una vez hecho, así que preferiría si tuvieras todo en orden una vez salgamos—. Respondió mientras se rascaba ligeramente la cabeza.
—¡De acuerdo~Nya! ¡Tendré todo preparado!— Después de la exclamación la pelinegra se fue corriendo de la habitación alistando todo lo que le parecía importante.
—Puedes llevar todo lo que quieras tengo algo que puede ayudar con eso—. Dijo el rubio lo suficientemente fuerte para que Kuroka pueda escuchar.
—¡Ok~Nya!—
—(Sólo espero que no piense llevar toda la casa… ¿Habré hecho bien en decirle lo último?)—
15 Minutos Después
—¡Listo, todo empacado~Nya!— Exclamó con su cola ligeramente moviéndose a los lados.
Naruto no sabía que la mantenía tan alegre y activa, estaba seguro de que la felicidad podría ser por salir del Inframundo, pero ¿Lo que la hacía estar con tanta energía? Nunca sabría la respuesta.
—De acuerdo, voy a empezar, ¿No vas a alterarse verdad?—
—No… ¿Lo dije antes cierto?—
—De acuerdo, como es posible que no tengamos mucho tiempo después que haga esto, te pedí que arregles las cosas que tenías ¿Está todo en orden?—.
—… Sí… tengo todo lo que necesito, pero me tendrás que decir que has hecho luego que termines~Nya—. Dijo con voz seria.
—Hecho—.
Ni bien termino de hablar, el rubio se vio rodeado de una capa de energía dorada desconocida para la Nekomata que miraba asombrada la gran concentración de Chakra que ejercía el rubio. Fue en ese momento en que entendió lo que había dicho Naruto unos segundos atrás.
Vio que su mano se dirigía hacia el estómago de su hermana, solo basto un ligero toque y una pequeña y ligera capa apareció en ella, el dorado rodeaba a su hermana por momentos, hacía un parpadeo constante pudiendo sentir como de algún modo su pequeña hermana se iba calmando de a poco y su Chakra se iba regulando, ella no era un gran sensor, apenas y había desarrollado esa habilidad, pero si aun así, pudo sentirlo fácilmente entonces el rubio debe de estar usando una cantidad considerable de Chakra.
—Listo, creo que ahora está solucionado—. Dijo el rubio con solamente haber pasado unos cuantos segundos.
—¿Ya? ¿Eso fue todo~Nya?— Preguntó claramente consternada.
—Sí, no tenemos mucho tiempo para que pueda explicar cómo funciona esto… así que nos tenemos que ir de una vez—. Contestó rápidamente, había sentido unas cuantas presencias que venían a su localización, así que preferiría no tener algún problema.
Se acercó al "equipaje" que tenía Kuroka y vio como era literalmente todo lo que tenía en su casa empinado uno encima del otro.
—Cuando dije que no importaba cuanto llevaras, no me refería a que llevarás toda tu casa… (¿Por qué sentí que esto iba a pasar…? De todos modos no hay problema, después de un pequeño entrenamiento en Fuinjutsu esto es fácil)—.
—¿Entonces no se puede~Nya?— Preguntó con ojos llorosos, mirando fijamente al rubio intentando hacer que caiga en su mirada.
—*suspiro* no me refería a eso, pero no deberías hacer eso siempre, además… ¿Por qué haces esa mirada? ¿Ocurre algo?— Respondió y cuestionó al no ser mínimamente afectado por los ojos que hizo Kuroka.
La Nekomata estaba por hablar, pero el rubio le cortó alzando su mano mientras tenía la boca abierta. —No importa, ahora mismo no hay tiempo…— Al terminar de hablar, hizo que Kuroka hiciera un puchero.
Colocando una de sus manos el todo el monte de cosas volvió a hablar. —¡Fūin!— Exclamó mientras una ligera nube de humo apareció.
Mirando la pequeña marca que tenía en su muñeca volteo su mirada a la pelinegra. —Esta bien, vámonos, toma a Shirone—.
Sin decir palabra alguna por la sorpresa de ver como desaparecía todas sus cosas con algún método que todavía no había visto en su vida, se fue directamente a su hermana y la cargo entre sus brazos.
—¿Ahora que~N…?— No término de hablar ya que el rubio la cargo al estilo princesa sacándole un ligero sonrojo, al no esperar para nada lo que acaba de hacer. —¿Qué ha…?— Sin volver a dejarla hablar. Salió corriendo por la puerta y fue a toda su velocidad posible esperando que no haya usado demasiado tiempo en hablar, no quería tener problemas ahora.
Mansión Sitri
—Al fin llegamos…— Dijo Naruto ligeramente cansado. Si bien podía usar al menos la primera capa de Chakra que le daba Kurama, el salir del lugar a toda prisa le seguiría cansando, aún no llegaba al nivel máximo del físico que tenía y su resistencia había bajado de forma alarmante, ya no estaba tan mal. Y ahora podría decir que tenía una resistencia ligeramente superior a cuando tenía 12 años.
No era malo, pero estaba claro que está lejos de todo lo que había conseguido cuando estaban en la guerra. Aún así, no se preocupó mucho, si solo hizo falta un poco de entrenamiento para recuperar su resistencia originaria, entonces solo tendría que dar el máximo en el futuro próximo y así podría estar de vuelta en un buen estado, antes de poder llegar a todo el poder que podía ejercer.
—Nya~— Fue lo único que pudo decir Kuroka al sentirse muy mareada, no había pensado que Naruto se podía mover tan rápido.
Intento pararse, pero fue imposible, con decir que ni siquiera sabía si estaba moviendo la pierna que quería controlar.
—(¿No se si soy yo o los cuerpos de las personas aquí son muy frágiles?)— Se preguntaba a sí mismo el rubio. Kuroka era la segunda persona que se había mareado tanto al viajar con él.
Cosa que le sorprendía ya que las hermanas que vivían en la mansión no se inmutaron para nada y hasta parecían disfrutar la vista.
—¿C-cómo es que puedes ir tan rápido?— Preguntó Kuroka aún intentando pararse y con los ojos que parecían ir en diferentes direcciones sin poder centrarse por completo. Esta asegurado que la Nekomata necesitaría un tiempo para volver en sus sentidos.
—(Se debe a que no están acostumbrados a eso gaki, pero que la enana menor no se inmute es interesante. Con el Maou de pelo verde, es simple, estaba débil cuando lo llevaste. ¿No lo recuerdas?)—
—(Es verdad… bueno, eso no es importante ahora, ya divagaremos sobre eso más tarde)—
Mientras miraba a la pelinegra dando su esfuerzo por levantarse, cambió su atención hacia la pequeña peliplata. Ahora mismo no parecía que hubiera estado "enferma" hace unos minutos.
—(Aún después de recuperada, no logro comprender que tuvo que ocurrir para que su Chakra se vuelva así…)—
—(Quién sabe, pero al ver eso me recordó a cuando intentabas controlar el Senjutsu, al inicio se descontrolaba en grandes cantidades y el anciano sapo te golpeaba con un palo. Sin duda un buen recuerdo para mí)—.
—(¡Oye! ¿Qué quieres decir con eso?)—
—(Nada importante, ahora deberías de ver que le ocurre a esa gata que tienes frente tuyo, te ha estado hablando hace unos momentos)—
—¿Por que estás tan quieto en el lugar~Nya?— Le volvió a preguntar la Nekomata por tercera vez. Mientras movía ligeramente el hombro del rubio.
Al haber reaccionado gracias al Biju, Naruto pudo responder con lo que el creía que era la respuesta más creíble.
—¿Oh? No es nada, simplemente estaba pensando en donde podríamos aparecer…—
—¿No sabes dónde saldremos~Nya?— Preguntó claramente intrigada.
—Lamentablemente no, aún si me gustaría hacer eso, todavía no controlo bien del todo la localización exacta en la que quiero aparecer…—
—¿Cómo no puedes saber dónde aparecer con los círculos mágicos~Nya?—
—(Es cierto, no le dije nunca como íbamos a viajar…)— Se dijo a sí mismo el rubio queriéndose dar un golpe en la cabeza.
—No es eso, lo que vamos a utilizar no es un círculo mágico, es un… objeto… especial por así decirlo, no pude conseguir todo su potencial ya que, todavía estoy aprendiendo a usarlo correctamente, pero no te preocupes, tengo la certeza de que saldremos bien… (Probablemente)— Dijo finalizando con una sonrisa. Mientras de forma interna tenía una gota en su cabeza.
—¿Nya? ¿Un objeto dices? Hmmm… nunca pensé que habría cosas asi~Nya…— Comentó. Ella seguía siendo una inexperta en el mundo sobrenatural después de todo, en lo único que tenía mayor conocimiento fue con lo relacionado a los Yokai y eso fue por qué su madre le había enseñado.
—Sí, dentro de unos momentos lo verás, pero antes de todo tengo que dejar ciertas cosas, no puedo irme sin antes hacer eso, por qué no descansas aquí un momento, a lo mejor Shirone se levanta antes que llegue, cuando ocurra puedes explicarle lo que va a ocurrir ¿Esta bien?—
—Sin problema~Nya, estaba pensando en pedir un momento para ver si Shirone-chan puede levantarse y hablar con ella antes~Nya—. Dijo mientras se sentaba al lado de su hermana y le empezaba a acariciar su cabeza.
—Bien, nos vemos en un momento—. Fue todo lo que dijo para inmediatamente después desaparezca de la vista de la Nekomata.
—(Me pregunto si estoy haciendo bien en seguirlo…)— Pensó la pelinegra mientras miraba con una sonrisa a su pequeña hermana.
—No… eso no importa ahora, todo lo que necesito es la felicidad de Shirone-chan…— Susurró tan bajo que si la peliplata hubiera estado despierta no habría podido escuchar.
Con Naruto
—Ahora… ¿Cómo me despido de Rías?— No se le habían dado bien las despedidas y peor aún con los niños. Prueba de eso era Konohamaru, el simplemente le aviso que saldría un tiempo, pero no dijo nada más.
Sabía que no podía actuar de la misma manera con la pequeña pelirroja, si bien solo pudo pasar unos cuantos momentos con la niña, se había divertido de cierta manera con ella. Era agradable no tener que relacionarse con cualquier cosa que sea poder, más poder y poder, aparte de poder y poder. ¿Ya incluyo poder?
La pequeña era lo que le habría gustado tener de amiga cuando él era pequeño, alguien alegre, con energía y sin ninguna pizca de incomodidad o burla en sus ojos.
—Creo que ya sé que podría funcionar…— Se dijo a sí mismo.
Sin tomar en cuenta que alguien venía detrás suyo sintió un peso en su espalda y como alguien estaba agarrado de él. Al llevar una ligera sorpresa, volteo su cabeza y vio a la Maou mirándolo con una sonrisa mientras lo abrazaba.
—Me agrada recibir este tipo de afecto, pero ¿Por qué tan repentino?— Preguntó mientras colocaba sus manos en donde estaban las piernas de la pelinegra para hacer de soporte. Después de todo un abrazo siempre era bien recibido por él.
—Estoy tratando de mantener tu presencia ya que es posible que no te vea durante un tiempo… sólo, déjame estar así por un momento… ¿Por favor?— Preguntó mientras se acurrucaba aún más sobre él y parecía no querer separarse.
—Está bien—. Fue todo lo que dijo mientras se quedaban en silencio. Entrando en un momento cómodo para ambos, ninguno de los dos quiso hablar, simplemente sintieron que debían estar así, reflejando el afecto que tenían entre ambos con una simple acción.
Con Kuroka
—Uh~h—. Fue lo único que se escuchaba en donde se encontraba la Nekomata ahora mismo, su hermana al fin se había levantado después de varias horas "durmiendo".
—Shirone-Chan… ten calma, estoy junto a ti~Nya—. Dijo mientras se recostaba junto a su hermana.
—Nee-Chan…— Una vez dicho eso abrió sus ojos lentamente para ajustar el cambio de luz en su ambiente.
Después de abrir sus ojos por completo, pudo ver que ella estaba en el césped de algún tipo de terreno desconocido para ella. Haciendo ver qué, claramente no estaban cerca de casa. Ella las pocas veces que pudo mirar afuera de su casa, nunca pudo visualizar algún terreno así.
Además, ella se sentía muy cansada hace unos minutos y no creía que su hermana la llevará a algún lugar en ese estado.
—Nee-Chan, ¿En donde estamos?— Preguntó mientras lograba sentarse y a la vez se frotaba los ojos para poder mirarla fijamente.
—Hmmm… me gustaría saber eso~Nya, pero no hay necesidad de alarmarse estamos seguras en este lugar, estaba tomando un descanso después de haber terminado ligeramente afectada por el movimiento. ¿Te sientes mejor que antes~Nya?— Le preguntó con preocupación.
—Sí, estoy mejor que nunca, es cómo si tuviera más energía… ¿Por que siento eso Nee-Chan?—
—Tal vez, por el método que usaron para sanarte~Nya—. Contestó con una sonrisa. —Es probable que sea temporal, de todos modos, prefiero verte con energía a que estuvieras agotada~Nya—. Cuando terminó de hablar le dio un abrazo fuerte a su pequeña hermana.
—No sé qué haría si te perdiera Shirone-chan… eres lo único que tengo…— Susurró con unas cuantas lágrimas amenazando por salir mientras apretaba un poco más el abrazo que le daba a la peliplata.
—Nee-Chan… p-para… no puedo… respirar…— Intento decir con toda la fuerza que pudo mientras movía sus brazos para poder liberarse del agarre infernal en la que la había colocado su hermana.
—Perdon~Nya…— Dijo mientras la dejaba respirar.
—Parece que todo está bien, es bueno volver a verte despierta Shirone…— Habló un rubio conocido por las dos que apareció de la nada mientras mantenía su visión con ambas hermanas.
Al escuchar que había alguien cerca de ellas dieron un ligero salto causando que sus rasgos Yokai se muestren tanto sus orejas como las colas de ambas.
—¡No deberías hacer eso~Nya!— Exclamó una sorprendida Kuroka. Junto a su hermana que simplemente asentía.
Sacando una ligera sonrisa del rubio, se hizo a un lado para mostrar a una chica que estaba escondida tras el rubio.
—¡Hola!— Dijo la pelinegra al lado del rubio.
—¿Quién es ella~Nya?— Preguntó Kuroka. Mientras miraba a la nueva persona, consiguiendo ojos con clara confusión y duda. Mientras suspiraba internamente al ver que ya no podrían pasar desapercibidas como algún demonio normal ya que sus rasgos fueron revelados de una forma nada agradable para ellas.
—pensé que nunca preguntarías eso, por lo que déjame presentarla…— Habló el rubio antes de ser interrumpido de forma abrupta al ver que la pelinegra a su lado cubrió sus labios con una de sus manos.
—Yo misma puedo presentarme…— Dijo con un puchero. —*Tos* *Tos* ¡Yo soy la gr-¡—
—Disculpen esto, pero ella es mi hermana mayor—. Dijo una niña pequeña que estaba al otro lado del rubio.
—Mi nombre es Sona, es un placer conocerlas—. Haciendo una ligera asentimiento de su cabeza terminó su presentación dejando a su hermana con las palabras en su boca.
—La chica que está frente a ustedes, como dije anteriormente, es mi hermana mayor Serafall—.
—(¿De donde aparecen tantas personas~Nya?)— Se preguntaba la Yokai.
—(No recuerdo que Sona estuviera cerca a nosotros… tal vez… ¿Llegó poco después de hablar?)— Se preguntaba también al mismo tiempo el rubio.
—(La suposición qué haces es correcta, ella llegó casi al momento en que comenzaste a hablar. Aunque, me sorprende que hayas logrado agarrar desprevenida a las dos Yokai… si no mal recuerdo son algún tipo de gato, ¿No deberían de haber estado alertas al momento de escuchar los pasos?)—
—(Bueno, podría ser que estaban tan concentradas en su reencuentro que no lo notaron. Además, le había dicho que este lugar es seguro, por lo que debieron estar con la guardia baja. A todo esto, ¿Por qué interesado en eso?)—
—(Solo tomando notas… cuando sea el momento, verás que fue una buena decisión)—.
Alzando ligeramente los hombros, dejo pasar lo que sea que esté haciendo su compañero, si el decía que le vendría bien, entonces no le refutaría nada.
—Un placer conocerlas a ambas, mi nombre es Kuroka y ella es mi hermana menor Shirone-chan~Nya—. Presentó a ambas, mientras se preguntaba por qué Sona se presentaba de nuevo, se habían conocido antes y era extraño para ella que hiciera lo mismo otra vez.
—(Tal vez… ¿su hermana no debe saber sobre el encuentro?)— Se preguntó a sí misma.
—Ya que todos nos presentamos, creo que ya es momento de irnos… (Es tan extraño presentarse e irse al mismo tiempo…)— Dijo el rubio.
Las dos mujeres Yokai asintieron a lo dicho por el rubio, mientras ocultaban sus rasgos, ligeramente enojadas con el rubio por hacerles eso.
—Espero que tengan un buen viaje…— Dijo Serafall mientras se despedía con una cara complicada al saber que hace nada se habían presentado.
—Lo mismo por mí parte, espero que nos podamos conocer mejor en algún momento~Nya—. Se despidió la Nekomata pelinegra con actitud alegre.
El rubio se acercó a Sona mientras frotaba ligeramente su cabeza, provocando ligera irritación en ésta, no era fanática a que le desarreglen el cabello que había sido arreglado hace nada.
—Espero que puedas crecer sin problemas, aunque teniendo a una hermana cómo la tuya, los problemas no creo que sean causados por enemigos…—
—¡Oye!— Exclamó Serafall.
Sacando una ligera sonrisa en ambos, el rubio volvió a hablar. —También, espero que logres conseguir una buena nobleza, ya sabes a mi respuesta a eso, así que solo me queda desearte lo mejor—. Terminó con una sonrisa mientras le extendió la mano.
Dejo caer un objeto que parecía un tipo de joya, algo que no esperaba para nada del rubio.
—Nuestro tiempo fue corto, pero aún así me divertí contigo, considero que en este periodo nos hemos hecho amigos, así que acepta este pequeño regalo, es una réplica de un objeto importante. Espero que logres conseguir tus metas mientras tengas esto…— Se paró y alejó de la pelinegra. Mientras ella le daba una mirada decidida.
—No soy muy bueno, en esto de las despedidas, pero no creo que esto sea por mucho tiempo—. Dijo mientras miraba a Serafall. —Nos volveremos a ver pronto, puede que logré averiguar una forma de comunicarme contigo, hasta entonces espera por alguna noticia sobre mí ¿Ok?— Finalizó de hablar mientras le daba un abrazo fuerte que también era correspondido por la Maou.
—(Esta bien, ¿puedes apresurarte y acabar con esto? Es más fácil que puedas abrir el portal mientras haya alguna rasgadura, si sigues así te tomara más tiempo en salir de aquí)— Comentó algo irritado el Biju, el tampoco era de hacer despedidas.
—(Tranquilo, ya terminé, después de todo, yo no sé si está es una buena forma de despedida… ahora, ¿Dónde decías que estaba esa rasgadura?)—
Bastó unos segundos para hacer recordar donde estaba la rasgadura dimensional al rubio, su inquilino había podido sentir las ligeras fluctuaciones de los mundos, con haber aprendido sentirlo, el rubio tuvo una mayor facilidad en poder abrir los portales, ya que él no hacía el proceso entero de las conexiones, solo usaba lo que ya estaba anteriormente y los abría con Yamato.
Esa era la razón por la que podía viajar, pero el lado negativo de eso era que podría terminar el algún lugar al azar, había hecho unas ligeras pruebas metiendo parcialmente su cuerpo y termino en lugares extraños que nunca vio.
Materializando a Yamato en su mano izquierda, se puso en marcha hacía el punto indicado por su compañero.
—Mientras hago esto sería bueno que se alejarán un poco, unos cuantos metros bastarán—. Dijo sin voltear a verlos.
Haciendo un corte en forma de cruz pudo abrir casi de forma inmediata lo que era un tipo de portal, consiguiendo que las personas presentes quedarán asombradas al ver como con una "espada" podía crear uno.
—De acuerdo, este es el momento. Vamos—. Habló hacia las dos Yokai presentes.
Ambas hermanas estaban un poco nerviosas al ver el extraño portal, más aún la mayor, nunca pensó que un portal se podría ver tan atemorizante, pero dejo pasar ese sentimiento y tomo valor para avanzar junto a su hermana.
Nota del autor: (El tipo de portal que aparece es el mismo que hace Vergil en DMC5)
—Entremos al mismo tiempo, no sé si esto pueda cerrarse si alguien entra primero—. Dijo colocándose al lado de Kuroka.
—Esto es seguro ¿Verdad~Nya?—
—Claro, sin problemas… (Creo… nunca lo intente con tres personas a la vez…)— Respondió de forma tranquila a la nerviosa pelinegra.
—Entremos a la cuenta de tres… uno…—.
—Dos…—
—¡Tr…—
Antes de poder hablar el rubio avanzo con ambas hermanas mientras las jalaba consigo.
—¿Creés que estarán bien?— Pregunto Sona.
—Hmmm… no lo sé, pero no creo que ocurra algo peligroso. Lo peor que pudiera ocurrir sería que aparezcan en algún tipo de guerra civil o algo así—. Respondió la Maou, sacando una gota de sudor a Sona.
—(Eso fue muy explicito…)— Pensó con los ojos en blanco.
Kyoto
Uno de los mejores lugares que se podían visitar en Japón era Kyoto, ya sea por su antigüedad histórica, por los monumentos que hay ahí o simplemente para saber sobre las historias ficticias que hay por el lugar, sobre las criaturas sobrenaturales.
Seres que los humanos terminaron llamando Yokai.
Estos Yokai, se suponían que eran espíritus que podían ayudar o perjudicar a las personas que se encontraban.
Todos tenían características diferentes entre sí, unos siendo más poderosos que otros, unos más odiados o queridos.
Pero siempre se quedaban como historias, simples historias que se les contaba a los turistas y entre las personas que son nativas de su país, con el simple objetivo de aumentar su valor cultural.
Durante años ninguna persona sabía con plenitud si todo lo que se decía era verdad, ya que todas las cosas hechas por los Yokai eran demasiado 'fantasiosas' para la mayoría.
Lo que nunca sabrían es que ellos siempre estuvieron alrededor de las personas, siendo unos simples espectadores en la vida de los humanos, y muy activos en su propio mundo.
Lamentablemente en este momento, las cosas para los Yokai no eran de rosas precisamente.
—Padre…— Dijo una chica de pelo rubio que tenía varias colas tras de ella que hacían un ligero movimiento.
Tenía a su padre frente de ella que estaba recostado en una gran cama ubicado en el medio de la habitación donde estaba actualmente.
—Yasaka… es bueno verte de nuevo—. Dijo mientras mantenía lo mejor que podía sus ojos abiertos. Y trataba de recargarse en el espaldar de la cama.
—Es posible que no tenga tanto tiempo como esperaba… así que…— No pudo hablar correctamente ya que empezó a toser provocando que empiece a salir sangre en cantidades importantes.
—No te sobre esfuerces padre…— Mientras hablaba ayudaba a su padre a apoyarse. —Sabes que después de la pelea que tuviste terminaste con heridas graves…— Dijo mientras trataba de que sus lágrimas no bajarán por sus mejillas al ver a su única familia viva en un estado tan crítico.
—Lo sé, pero si no me recupero pronto, las cosas podrán empeorar, nuestros hermanos necesitan que esté en mi mejor estado para poder sobrellevar este contratiempo—. Mientras seguía hablando agarró la mano de su hija para darle un ligero apretón.
—Además, todavía no tengo un nieto, no quiero irme sin al menos saber que tendré uno…— Dijo mientras miraba a su hija con sus ojos que parecían estrellas.
Esta acción provocó que Yasaka se sonroje.
—¡Padre! ¡Este no es el momento para decir eso!— Liberó su mano del agarre de su padre para darle un ligero golpe en la cabeza. Con todas las heridas que tenía en su cuerpo, cualquier golpe le podría hacer un daño considerable al hombre adulto frente a ella.
—¡Ahhhh! ¡No hagas eso no vez que estoy herido!— Le reclamó con ojos "llorosos".
—Hmp. Te lo mereces—. Fue todo lo que dijo mientras miraba a otro lado.
—*Suspiro* está bien, lo siento, pensé que esto podría aligerar el ambiente, sabes que no me gusta que todo esté tan lúgubre—.
—Me sorprende que aún así lo hayan hecho líder…— Susurró Yasaka lo suficientemente bajo para que no la logren escuchar.
—¿Qué dices?— Preguntó su padre al sentir que había hablado.
—Nada. No he dicho nada, debes de estar alucinando por todas las heridas que tienes. Es más, por qué no descansas mientras intento ayudar a los demás a recuperarse—. Sin esperar a que su padre pueda decir palabra alguna, recostó a su padre con gran velocidad, haciendo que le salgan ligeras gotas en los contornos de sus ojos.
Salió de la habitación y soltó un suspiro.
—¿Por qué las cosas tienen que suceder así?— Se preguntaba de forma triste al saber que había rebeldes entre sus filas.
Todo fue tan rápido y ella no sabría con exactitud en qué momento empezó, ya que antes de llegar al punto donde ahora se encontraba, se habían reportado varios casos de asesinatos y desapariciones.
Nunca habría pensado que todo lo acontecido eran las bases para intentar una rebelión hacía su padre.
—Yasaka-Sama, los rebeldes están preparando otro ataque a gran escala. Se reportan alrededor de 3000 enemigos por todos los flancos—. Dijo un sirviente que apareció de la nada mientras se mantenía agachado esperando órdenes.
—3000 en cada… ¿Cómo terminaron rodeándonos?— Preguntó con tranquilidad en el exterior, mientras que por dentro estaba nerviosa, sabía que tenía varios soldados para ayudarle, aparte que tenían calidad junto con eso, pero si el ataque era tan repentino después de que hayan hecho su ataque hace poco. No había la suficiente preparación para prevenir esto y mucho menos los efectivos disponibles para poder retenerlos a todos.
—No se ha logrado saber eso Yasaka-Sama, los centinelas dijeron que aparecieron de la nada y parecían estar casi listos para atacar—.
—¿Hace cuanto fue emitido el mensaje?—
—Aproximadamente 3 minutos Yasaka-Sama—.
—Tal vez haya una forma de hacer esto…— Decía mientras estrujaba a todo lo que podía su cabeza, estaba en desventaja, eran demasiados y la mayoría de sus soldados estaba recuperándose.
—Vayamos de una vez a la sala de reuniones, tenemos que hacer cualquier cosa para frenar sus avances. ¿Ya fue el comandante?—
—La primera persona a la que se notifico fue al comandante, Yasaka-Sama, están esperándola para la reunión, pero solo pudimos avisarle ahora porque no queríamos interrumpir la reunión que tenía con Arata-Sama—.
—De acuerdo, eso no importa ahora, hay que irnos de una vez—. Ni bien terminó de hablar preparó un círculo de teletransportación y se fue del lugar.
Dejando a su padre bajo la protección de los guardias que vigilaban sus aposentos.
Sala de Reuniones
—Esto es insostenible…— Decía un hombre que no paraba de dar vueltas en la sala de reuniones.
—Señor, Yasaka-Sama ha llegado—.
—¿Y por qué la hacen esperar? Déjenla entrar de una vez—. Contestó molesto al ver que sus subordinados desperdiciaban el poco tiempo de acción que tenían en sus manos.
Mientras esperaba a que Yasaka entre a la habitación, se puso a idear un plan que pudiera al menos servir para que sus bajas sean lo menor posible, ya tenían a varios soldados heridos y el personal que estaba intacto era muy escaso.
—Disculpe las demoras Tai-sho, espero que mi presencia no altere sus órdenes—. Dijo Yasaka cortésmente.
—Sin problema Yasaka-Sama, creo que tener su ingenio aquí podría servir para encontrar el mejor plan posible, ¿Está atenta a lo que estamos enfrentando?—
—Estoy al tanto, pero el gran número que viene… no parece que sea algo esperanzador el pensar sobrevivir. ¿Sabe el cómo llegaron tantas tropas sin que nos diéramos cuenta?—
—Desgraciadamente, no, por eso estamos intentando conseguir a todos los efectivos posibles sin arriesgar la seguridad de la ciudad—. Respondió mientras apretaba sus manos.
—Sigo sin entender, como pueden hacer esto, fue hace unos días que habían atacado. Pensamos que solo quedaban algunos cuantos más, pero…—
—Entiendo, en el último enfrentamiento padre salió gravemente herido. Es una suerte que se regenere con cierta rapidez, aunque parece que está vez, solo un milagro podría salvarnos—.
—No podría estar más de acuerdo en eso, pero no es momento de lamentarse, hay que prepararnos para el asedio—.
—Tai-Sho, Yasaka-Sama, se están reportando varios ataques en la zona norte. Los soldados que están en la zona están siendo superados por los números del enemigo—. Dijo desesperadamente un soldado que interrumpió al momento que ellos querían armar un plan.
—Esto no terminará bien… no tenemos más tiempo, tendremos que hacer todo conforme ocurran las cosas—. Mientras hablaba estaba preparando así armadura y armas.
—Tendré que ir al frente, ya que no contamos con el líder, tendré que hacer un esfuerzo doble para que no se note nuestra debilidad momentánea—. Terminó de hablar mientras miraba a Yasaka.
—Se unirá también a este combate, ¿Yasaka-Sama?—
—No creo que haya alguna opción en contra Tai-sho, estoy preparada para ir campo de batalla. Aún si eso significa mi muerte prematura—. Contestó con determinación en su voz, ella había sido entrenada por su padre, no era nadie débil, pero hubiera deseado tener el tiempo de terminar su entrenamiento.
Zona Norte
—¡Vamos! ¡Tenemos que aguantar el tiempo suficiente hasta que lleguen los refuerzos!— Gritó el teniente que estaba peleando junto a los demás Yokai.
—¡Ustedes!—volvió a gritar mirando a los Tengu que sobrevolaban. —¡Lancen un poco de magia de área!— Con ese grito los Tengu que estaban lanzando unos cuantos hechizos de menor rango de detuvieron y empezaron a concentrarse para hacer un hechizo a mayor escala.
—¡Chui-i los ataques mágicos del enemigo están aumentando!— Grito un soldado que estaba al lado de él.
—Lo se, ordené que los Tengu hicieran un hechizo de área, por el momento tendremos que aguantar sus ataques, hasta que logren terminar el hechizo—.
—Pero, son muchos soldados, ¿Cómo podremos aguantar el tiempo suficiente?—
—No lo sé… y no me quedaré quieto hasta ver cómo termina todo, vamos, tenemos que ir al frente, cubre mi espalda. Esta posiblemente sea nuestra última batalla juntos—. Dijo mientras se preparaba y colocaba su arma en mano.
—¡Vamos soldados no podemos retroceder ahora! ¡Si perdemos aquí la victoria del líder no valdrá para nada! ¡No deshonremos su gran esfuerzo!— Con ese último grito, el teniente fue junto a sus soldados en la que posiblemente sería su última batalla.
—(Espera por mí, mi querida hija, pronto todo esto acabará…)— Fue lo último que pensó el teniente al momento de atacar.
Zona Sur
—Chu-i, los enemigos están empezando a moverse, ¿Qué plan de acción tomamos?— Pregunto el soldado a su lado.
—Haremos lo que nos dijeron, son las órdenes de Tai-sho, se supone que tenemos a unos cuantos Kitsune y Nekomata, eso debería de bastar por el momento para detenerlos y atacar de forma furtiva—.
El soldado asintió y se fue a comunicar a los demás el plan que tenía el teniente.
—Espero que podamos salir de esta, Tai-sho—. Dijo mirando a la nada, soltando un suspiro.
—Tengo que unirme… ojalá esta estrategia sirva para logar reducir sus números—. Se colocó su armadura que estaba en un lado de la habitación en donde estaba y tomo el arma que estaba apoyado en la pared cerca de él.
Zona Este
—¿Alguna novedad?— Preguntó el teniente que estaba mirando al soldado que había entrado.
—Por el momento ninguno Chui-i, pero se reportó que algunos Yuki-onna llegaron como refuerzo—.
—Hmmm… el hielo podría servir, pero no creo que puedan hacer que funcione un largo plazo…—
—¿Deberíamos atacar Chui-i?—
—¿Qué más podemos hacer? Tai-sho también dio la orden de atacar y acoplarse lo mejor que se pueda en este ataque tan repentino. Y puede que seamos muy afortunados al tener a refuerzos con un gran poder apoyo y ataque, haz que los soldados sean distracciones y coloca algunos Yuki-onna junto a ellos, deberían de poder congelar a los enemigos el tiempo suficiente para matarlos—.
—¡De acuerdo Chui-i!—
—(¿Qué es lo que quieren conseguir con esta rebeldía? No hay motivo alguno en tratar de destruir uno de los mejores mandatos que tuvimos durante años)—. Se preguntaba a sí mismo el teniente.
—Eso no es importante ahora… solo queda ver si podemos sobrevivir con el mayor número de personas…—
Zona Oeste
—¡Apúrense! ¡No podemos dejar que pasen nuestra defensa!— Gritó el teniente.
—¡Sabemos que son mucho más que nosotros, pero no por eso debemos de bajar los brazos! ¡Es por esa razón que debemos pelear hasta la última gota de energía que nos quede!— Volvió a gritar para motivar a sus soldados, entre los cuatro flancos este era el más débil de todos al no tener muchos efectivos disponibles.
—¡Los Tengu se quedan en la retaguardia! ¡Los Kitsune quédense atrás de los Yuki-onna! ¡Apoyen con alguna magia de ilusión para confundir al enemigo!— Gritaba mientras balanceaba una espada cortando a el Yokai que tenía al frente suyo.
—¡Señor se está reportando desde la base que hay fluctuaciones en la zona!—
—¿¡Qué importa eso en este momento!?—
—¡No lo se señor, es la información que nos mandaron!—
Matando por completo la enemigo que tenía al frente suyo volvió a hablar el teniente.
—Deja eso de lado, no nos interesa, una vez que acabemos aquí podremos ver lo que sea que ocurra ahí—.
Sin decir más, ambos regresaron a combatir las fuerzas enemigas, con los sentimientos cruzados, ya que está batalla sería la primera de muchos y peor aún era que tenían que matar a varios de su propia especie.
Con Naruto
—Bien… nunca espere que así se sintiese salir por completo de ese portal…— Dijo el rubio ligeramente mareado, si bien había experimentado con una parte de su cuerpo y los que lo hacían eran clones, en sus recuerdos no se sintió mareo alguno.
—Nya~ nunca volveré a entrar a esa cosa…— Dijo Kuroka que estaba en el suelo.
—Onee-Sama, tienes que levantarte. ¿Por qué estás en el suelo?— Preguntó Shirone al ver a su hermana tendida en el suelo y con los ojos que parecían espirales.
—Creo que deberíamos dejarla descasar por un momento, además ¿Cómo no estás mareada?—
—¿Por qué debería de estarlo?—
—Por nada, olvida eso…— Contestó el rubio con clara duda en su cabeza.
Dejando de lado su ligero dolor de cabeza, el rubio se puso a apreciar sus alrededores, parecía ser un pueblo, pero sorprendentemente estaba vacío, la gente había desaparecido. Y no parecía que haya sido por mucho tiempo vaya que las calles estaban relativamente limpias.
—(¿Por que está todo así?)— Se preguntó Naruto a sí mismo viendo que no había persona alguna.
No le tomo mucho tiempo para poder sentir de forma ligera varias firmas de Chakra.
—(Kurama, ¿Logras saber cuántos hay?)—
—(No te puedo dar un número exacto ya que hay varias presencias que desaparecen, pero deberían de haber alrededor de 10000 y están esparcidos por los alrededores)—.
—(¿Tal vez algo está atacando el lugar?)—
—(No estás lejos de la realidad, la mayoría de las presencias se sienten muy hostiles a unos cuantos)—.
—(*Suspiro* ¿Por qué siempre tengo que aparecer en momentos así? ¿No podría al menos una vez llegar a un lugar sin que haya algún conflicto?)—
—(Eso sería bueno gaki, por lo menos una vez llegar y no tener que aparecer cerca de los problemas…)—
Asintiendo internamente, miró a las hermanas que estaban a su lado, sabiendo que si las llevaba posiblemente sean objetivos, pero si las dejaba también lo serían.
Bastó unos segundos para que la solución llegará a él, haciendo una posición de manos hizo aparecer varias nubes de humo.
—Kuroka, Shirone—. Ambas voltearon a verlo. —Necesito que se queden un momento junto a mis clones, necesito inspeccionar algo. No creo que me tome mucho tiempo, ahora regreso—.
Desapareció en un borrón de los ojos de amabas hermanas que no tuvieron siquiera el tiempo de preguntar hacía donde iba, se miraron fijamente y alzaron sus hombros, si les dijo que volvería en un momento y les dejo con protección entonces no habría problema alguno, podrían usar este tiempo para volver a estar plenamente conscientes.
—Hmmm… este lugar no se ve nada mal~Nya—. Dijo Kuroka al mirar su alrededor.
—¿Sabes dónde estamos Onee-Sama?— Preguntó Shirone.
—No lo sé~Nya, pero estoy segura de que no es algún lugar hostil, las condiciones de este lugar son muy buenas, tal vez en algún pueblo del mundo humano~Nya…— Contestó Kuroka.
Se volteó a mirar a los clones que parecían haber tomado el papel de guardias enserio al no parar de mirar sus alrededores, buscando alguna hostilidad.
—(¿Dónde estaremos~Nya?)—
Con Yasaka
—Tai-sho, está situación no parece mejorar…— Dijo Yasaka cansada y con la respiración errática.
—Lo sé… lamentablemente no tenemos refuerzos, tampoco podemos contar con su padre en este momento… (¡¿Cómo es posible que logren hacer esto?! ¡Se suponía que no debía de quedar casi nada de los rebeldes!)— Pensó el General.
—(Tal vez… tal vez, si pudiera unirme… pero es imposible, padre todavía no me hizo su sucesora, no puedo usarlo…)—. Pensó Yasaka mientras veía como sus oportunidades se desvanecían lentamente.
Mientras ella miraba como todos a su alrededor luchaban, se puso a pensar en una cosa que posiblemente le podría dar el poder que necesitaban.
—Tai-sho, ¡Tengo un plan que podría funcionar!—
Mientras ella gritaba al general que estaba combatiendo, este repelió el ataque de su enemigo y retrocedió hasta quedar casi al lado de ella.
—*Jadeo* ¿Cuál podría ser Yasaka-Sama?— Pregunto agotado. El también había participado en la batalla anterior a esta y no estaba tan bien descansado como desearía.
—Puede ser algo peligroso, pero si uso mi poder convertida en Kyūbi, entonces por lo menos durante un periodo nos daría la ventaja para liberar este lado y ayudar a los demás—.
—Pero, sabe que todavía no lograría aguantar tanto tiempo sin estar conectada a Kyoto, si lo hace podría tener una mala repercusión aún si ya es una adulta, ¡No debe subestimar los riesgos!—. Le dijo el general con un poco de angustia. Había visto que Yasaka tenía mucho poder, pero no podía dominarlo al completo, no aún. Si ella estuviera conectada a Kyoto tal vez podría ser algo razonable ya que la energía que ella gaste no afectaría tanto.
—Lo sé, pero no parece haber otra solución, además solo será por un momento. ¡Lograré reducir la cantidad de enemigos y podrán terminar con todos sin que haya algún problema!—
Sin esperar respuesta alguna, empezó a canalizar todo su Chakra para poder tomar la forma de un Kyūbi.
Sin embargo, antes que logré terminar con los preparativos, los soldados frente a ella se detuvieron abruptamente. Todos estaban extremadamente quietos, como si el tiempo estuviera detenido.
Ella se detuvo y pudo ver a un hombre que estaba dando la espalda a todos sus compatriotas, viendo cómo envaina una Katana lentamente.
Un sonoro clic se escuchó por todo el lugar, mientras el hombre soltaba un suspiro y parecía que todo el tiempo volvía a correr. Vio algo que nunca pensó que vería en su vida, una lluvia de sangre que duró unos cuantos segundos, al mismo tiempo que gran parte de sus enemigos estaban descuartizados, y los pocos que quedaban se mantuvieron extremadamente quietos.
Ella simplemente se quedó con los ojos abiertos, viendo y admirando de una forma extraña la gran matanza que ocurrió en solo unos segundos. Se quedó mirando la espalda del hombre que seguía sin voltear.
Hasta que, el hombre empezó a girar lentamente, dando una mirada seria y caminando lentamente hacia donde estaba ella junto al general.
La mayoría de sus aliados se quedaron estáticos, como si no quisieran hacer enojar al individuo que estaba frente a sus ojos, unos pocos se quedaron temblando y unas cuantas personas se tragaron todo el miedo que tenían y fueron a protegerla sin importarles si su vida acabará en ese mismo instante.
Entonces, el hombre se paró con una distancia de unos cinco metros y empezó a hablar.
—Perdón por todo eso, pero ¿Me podrían decir dónde estoy?— Preguntó con una postura relajada mirando fijamente al general y Yasaka.
Fin Del Capítulo
Hey, ¿Qué tal? Espero que estén todos bien, en la medida de lo posible, considerando que estos días no son muy buenos para las personas.
Al fin terminó lo que vendría a ser un "arco" supongo yo que así se podría llamar, y el próximo capítulo debería ser el inicio o al menos una precuela del próximo, ya que es probable que coloque las bases en el próximo para no dejar tantas cosas en blanco.
Estuve intentando mejorar en mi escritura y todo lo relacionado para que la lectura sea amena, pero no creo que haya llegado a hacerlo aún. Espero poder conseguirlo pronto, no me gustaría que se haga demasiado aburrido de leer.
Supongo que eso sería todo, es probable que pueda subir más capítulos, ya que ahora con la cuarentena en la que me encuentro, puedo estar mucho más tiempo escribiendo o leyendo para mejorar ideas.
¡Gracias Por Leer!
