(Reescrito el 3/6/16)
Felices fiestas a todo el mundo. Lo segundo que tengo que decir es que lamento la demora pero entre fiestas con amigos y familia, una pequeña flojera vacacional y que la cena de Navidad me sentó mal no he podido subir antes el cap. No tengo más que decir salvo que espero que ustedes hayan pasado una felices Navidades y que espero que disfruten del cap, nos leemos al final.
Los personajes de Naruto a si como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes y técnicas de otras series que utilizare en este fic.
naruto tendo rikudo:Gracias por el review y si yo tampoco quisiera ser el rubio cuando sus chicas se enfadan.
maestro della fiamma oscura:Gracias por el review y me gustaría decirte que si pero tampoco te digo que no, la velocidad con la que subo los caps más que nada depende de mi estado de animo e inspiración.
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Zampakuto hablando-Hola
Zampakuto pensando-(Hola)
Ser mágico hablando-Baka
Ser mágico pensando-(Baka)
Capitulo 5
-Haaaa ¿Happy?¿Que diablos haces aquí?-Preguntó el rubio sobándose la cabeza mientras las chicas estaban mudas tras haber visto hablar a aquel gato azul.
-Naruto, Kysara_chan me mandó a buscarte AYE, me dijo que si volvías a llegar tarde sufrirías algo peor que lo que te hicieron hace 3 años cuando llegaste tarde a la cena de Navidad AYE.-El rostro del rubio perdió el color al recordar ese día, y no quería sufrir algo peor que aquello, se despidió de las chicas con la promesa de verlas al día siguiente y salio como un relámpago hacia su casa con Happy volando detrás de él, mientras todas coincidían en una cosa, Naruto era alguien peculiar.
El día de hoy encontramos a todo el club de ocultismo reunido junto a Naruto y Madoka en la sala del club. Erza y Koneko comían dulces mientras Rias y Madoka jugaban al ajedrez siendo observadas por Akeno. Naruto y Lissa estaban sentados en el suelo en posición de meditación, con sus puños juntos para crear una conexión mental. Este día Rias le había pedido a Naruto si podía ayudar a la pelicastaña con su sacread gear. El rubio sugirió que meditar le podría servir pero en realidad no sabia muy bien como ayudarla ya que el no poseía un sacread gear. Dentro del paisaje mental el rubio tenia una gota en la nuca y Lissa una sonrisa nerviosa, los dos flotaban en un gran espacio oscuro.
-La verdad, ya me esperaba algo por el estilo, tu nunca has entrado a tu paisaje mental por lo que nunca le has dado forma. Para empezar trata de imaginar un lugar en el cual te sientas tranquila y a gusto, donde puedas dejar la mente en blanco y no pensar en nada.-Hablo el rubio con aires de maestro, la chica asintió y cerro los ojos, lentamente una luz los envolvió y en vez del gran espacio vació había un gran valle montañoso con un precioso atardecer en el horizonte que teñía todo el cielo de color naranja. Lissa avanzó hasta el borde de un acantilado donde se sentó a admirar la bella vista del lugar.
-Se que un lugar así no es muy femenino pero a mi siempre me han gustado este tipo de paisajes.-Dijo la pelicastaña sin dejar de mirar el atardecer y haciendo reír al rubio que se sentó a su lado
.-Que te guste este tipo de paisajes no significa que seas menos mujer, ademas según mi libro de biología lo que te hace mujer es otra cosa.-La chica se rió ante el comentario de Naruto y los dos se quedaron mirando el atardecer olvidándose por completo del entrenamiento.
La chica apoyó la cabeza en el hombre de Naruto mientras sus ojos se cerraban lentamente, pero se abrieron de golpe al sentir un pequeño temblor. Naruto y la pelicastaña se levantaron de golpe y el ojiazul se tenso en su lugar al sentir como una gran energía empezaba a sentirse poco a poco. De entre un par de montañas un torrente de fuego se elevó hasta el cielo y de el un gran dragón occidental de color rojo y ojos verdes salió volando. El rubio acomodo a Lissa a su espalda al ver al gran dragón delante suya mientras este los miraba con curiosidad pasando de uno a otro antes de parar su vista en el rubio y sonreír.
-Vaya, vaya, que suerte he tenido, mi portador es un joven muy apuesto, dime como te llamas bombón.-Dijo el gran dragón con ¿voz femenina? El rubio parpadeo un par de veces al ver al dragón o mejor dicho dragona delante de él.
-Etooo, me llamo Naruto Uzumaki, mucho gusto pero creo que te confundes, tu portadora es ella ryu_chan.-Dijo el rubio con una sonrisa y señalando a la chica detrás de él, la dragona y la chica se miraron durante unos segundos hasta que la primera suspiró
-Que decepción, y yo que creía que por fin me tocaba un chico guapo y en realidad es esta mocosa, bueno por lo menos nos es un pervertido como la ultima vez.-Naruto bastante asustado se apartó de la pelicastaña y del aura mortal que la rodeaba.
-¡¿A QUIEN LLAMAS MOCOSAS VIEJA DRAGONA?!-Gritó Lissa haciendo que una vena estallase en la frente de la dragona y comenzase así un fuerte intercambio de insultos entre las dos, la pelicastaña tenia un amplio repertorio de insultos en su vocabulario. Naruto veía a las dos mujeres discutir delante suya sin saber realmente que hacer.
-(¿Y yo que mierda hago ahora?)-Se preguntaba a si mismo no queriendo ser el blanco de la furia femenina, el todavía podía recordar y casi sentir como si hubiese sido ayer las palizas que Sasuko y Sakura le daban de joven cuando se entrometía en sus disputas.-Etooo chicas no creéis que ya esta bien de discutir, digo vais a ser compañeras por mucho tiempo por lo que deberíais llevaros bien.-Dijo el rubio con una sonrisa nerviosa, las dos mujeres le miraron, todavía emanando esa aura asesina haciendo ver a Naruto como alguien muy pequeño.
Después de un par de minutos las dos mujeres se calmaron y pudieron hablar civilizadamente.
-Bueno, como vas a ser mi portadora y por lo tanto tendremos que estar mucho tiempo juntas sera mejor que nos llevemos bien.-El rubio y la pelicastaña asintieron a esto y la dragona continuó.-Para empezar creo que deberíamos presentarnos, yo soy Draiga, la Emperatriz Roja, una de los dos dragones celestiales.-
Los ojos del rubio se abrieron como platos, Ophis le había contado que en este mundo aparte de ella había otros dragones y los más poderosos por debajo de ella eran los dos dragones celestiales, pero no esperaba encontrarse con uno de ellos de forma tan sorpresiva.
-Encantada de conocerte Draiga, mi nombre es Lissa Hyudou y lamento el haberte insultado anteriormente pero no me gusta que me llamen mocosa.-Dijo la pelicastaña hinchado las mejillas de forma linda y haciendo reír al rubio.
La dragona después miró al rubio y le guiño un ojo, este rió nervioso por la forma en que Lissa miraba a Draiga. La siguiente media hora fue una larga explicación sobre los poderes y habilidades del sacread gear de la chica y una planificación del entrenamiento para que lo pudiese usar a la perfección. Después se despidieron de la dragona con la promesa de volver para hablar, cuando la pelicastaña desapareció del paisaje mental el rubio miro a Draiga.
-Espero que la próxima vez puedas mostrarnos tu forma humana Draiga_chan.-Y el rubio desapareció dejando a la dragona con los ojos muy abiertos al enterarse de que el sabia algo como eso, un suave sonrojo y una sonrisa apareció en su cara al recordar la forma en que la llamo el ojiazul.
-Sin duda era alguien muy curioso Naruto_kun, jeje hacia ya mas de un milenio que nadie me llamaba con el "chan".-Dijo para si misma la dragona mientras en la sala del club Naruto y Lissa abrían lentamente los ojos.
-Bueno y ¿como ha ido?-Preguntó Rias mientras bebía algo de te, Naruto les contó que Lissa era la Sekiryutei sorprendiendo a todos los presentes.
Después de eso cada uno se fue por su camino, Rias y Akeno a hablar con alguien, Erza y Koneko a sus casas, Madoka se fue a comer con unas nuevas amigas algo que hizo feliz a Naruto. Madoka no pudo tener una infancia decente en su época por culpa de la guerra y los pocos amigos que tuvo murieron antes de ella. Naruto acompaño a Lissa a su casa, caminaron tranquilamente por las calles mientras muchas personas comentaban sobre la hermosa pareja que hacían y haciendo que Lissa se sonrojara.
-(Nos vemos como una pareja)-Dijo la pelicastaña en su mente ilusionada por la idea de ser la pareja del ojiazul.
Los dos llegaron al bloque de apartamentos donde vivía la chica, Naruto se sorprendió cuando le contó que era huérfana desde los 7 años cuando sus padres fallecieron en un accidente automivilistico y tuvo que vivir con sus abuelos hasta que inicio la secundaria, cuando eso ocurrió ellos le compraron un buen apartamento y una asignación semanal. Cuando el ojiazul supo de su historia solo quería abrazarla y decirle que ya nunca más estaría sola, él sabia lo duro que era vivir sin una familia y no permitiría que la chica pasara por lo mismo que el. El ojiazul se despidió después de dejarla en su casa y decidió dar un paseo por la ciudad para hacer tiempo hasta la hora de la comida.
El rubio pasaba tranquilo por el parque, pensando en que ejercicios le vendría bien a Lissa para su entrenamiento. Tan metido estaba estaba en sus pensamientos que que no vio que alguien venia de frente y esta chocó con el cayendo al suelo. El por supuesto iba a ayudar a levantarse a la persona con la que había chocado pero se se quedo completamente quieto al ver de quien se trataba. Era una chica de más o menos su edad, con el pelo largo rubio y ojos verdes. En su rostro el flequillo se divide sobre la frente y un solo hilo sobresale de la parte superior, inclinado hacia atrás. Vestía un traje de monja de color verde azulado con detalles en azul claro, una bolsa de color marrón colgada en la cintura y una botas marrones con correas negras en patrones de X. La chica se sobaba la cabeza mientras el rubio seguía mirándola un tanto rojo ya que en la posición que estaba la chica se podían ver una bragas blancas.
-¿Assia_chan?-Preguntó el ojiazul llamando la atención de la chica que lo miro por unos segundos hasta que sus ojos se ensancharon.
-NARUTO_KUN-Grito la rubia lanzándose a los brazos el ojiazul y derribandolo, después de unos minutos los dos se separaron, la chica roja por completo por haber actuado de esa manera pero aun así feliz.
-Y, ¿que haces por aquí Assia_chan? Te hacia en Italia.-Dijo el ojiazul ayudando a la chica a recoger las cosas que se le habían salido de la maleta.
-Me han trasladado a la iglesia de esta ciudad y bueno... ando un poco perdida jeje.-Dijo la chica un tanto apenada de por su sentido de la orientación.
-Pues si quieres puedo hacerte de guía y así podemos ponernos al día.-Propuso Naruto con su clásica sonrisa zorruna haciendo sonrojar a la chica que aceptó más que gustosa la ayuda.
Antes de que pudieran emprender el camino hacia la iglesia oyeron el llanto de un niño que se acababa de caer haciéndose una herida. La rubia en un instante estaba al lado del chico curandolo con una energía verde que salia de sus manos. El rubio sabia de que se trataba, era el sacread gear de la chica, Twilight Healing. Naruto en cuanto supo de su existencia quiso que la chica se uniese a su nobleza pero al ver la gran devoción que esta tenia por Dios no se lo propuso. Assia terminó de sanar al pequeño y le dirigió una sonrisa mientras este se limpiaba las lagrimas.
-Ya esta, ya esta, un hombrecito como tu no debe llorar por algo así.-Naruto sonrió al ver al chico correr hacia sus madre y darle las gracias desde lejos a Assia que sonreía apenada.
La pareja de rubios avanzaron en dirección a la iglesia mientras hablaban de las cosas que habían hecho desde la ultima vez que se vieron. Naruto en verdad estaba muy contento de verla de nuevo, el sabia que la chica era huérfana a igual que él y sabia por las cosas que había pasado. Cuando los dos llegaron a la iglesia Naruto tuvo un mal presentimiento al verla, algo en su pecho le decía que en esa iglesia ocurría algo.
-Bueno pues ya estamos aquí Assia_chan...y una cosa, si alguna vez estas en apuros o solo quieres hablar toma esto.-El rubio sacó de su bolsillo una tarjeta con su numero de movil y se lo dio a la chica que lo aceptó gustosa.-Bueno hasta más ver Assia_chan.-
-Hasta pronto Naruto_kun y saluda a las demás de mi parte.-Dijo la rubia antes de entrar en la iglesia haciendo sonreír al rubio
El rubio camino un rato por la ciudad hasta que en un reloj de una tienda vio la hora, la 1:15. Rápidamente se metió en un callejón y uso el Kamui para ir a su casa para no llegar tarde a comer. Apareció en el jardín de su casa y con su magia de Re-equipo se cambió a unos pantalones de pijama con rallas azules y una camiseta de manga corta de color blanco. Entro en la gran casa y avanzó hasta la cocina donde se podía oír a alguien. Al entrar vio a Ophis con un delantal y ropa sencilla preparando la comida mientras tarareaba una melodía.
-Ya estoy aquí Ophis_chan, ¿y las demás y Happy?-Preguntó el rubio ganándose un bufido de la pelirrosa.
-Las señoritas no tenían ganas de una comida casera y salieron a comer por ahí.-El rubio sonrió nervioso al ver como la chica cortaba unas zanahorias con fuertes golpes de cuchillo-Y Happy salió esta mañana diciendo algo sobre un buffet libre de pescado.-
Naruto tomo asiento en la mesa mientras veía a Ophis ir y venir mientras preparaba la comida y hablaban sobre algunos temas como la llegada de Assia a la ciudad. Después de algunos minutos la pelirrosa terminó de cocinar y dejo reposar el alimento.
-Estará listo para comer en 30 minutos Naruto_kun.-Dijo Ophis mientras se quitaba el delantal y sus grandes pechos copa D rebotaron un poco haciendo que una sonrisa traviesa apareciera en la cara del rubio.
El rubio se levanto de la silla y camino sigiloso hasta colocarse detrás de la pelirrosa que estaba lavando algunas cosas en el fregadero. Las manos de Naruto empezaron a deslizarse por la caderas de Ophis llegando hasta sus pechos y empezó a masajearlos mientras rozaba su miembro contra el bien formado trasero de ella.
-Aaah Naruto_kun-Gimió de placer al sentir como el rubio rozaba su miembro sin parar contra su trasero y como apretaba fuertemente sus grandes pechos.-¿Naruto_kun que aha haces, que pasaaa con la comidaaa?-
-Ahora a lo único que le voy a hincar en diente es a ti mi Ophis_chan-Las manos de Naruto rápidamente soltaron el sujetador de Ophis y le sacó la camisa dejando ver sus pechos de pezón rosado claro.
El ojiazul le dio la vuelta y la beso sin dejar de amasar lo pechos mientras ella lo atrapaba con sus brazos del cuello y con sus piernas por la cintura. El rubio la subió a la mesa mientras le empezaba a quitar los pantalones mostrando una sexy ropa interior de encaje negra que estaba muy humada. El rubio la retiró mostrando la rosada entrada de la mujer con un poco de bello rosa empapado en los fluidos de Ophis.
Naruto lamió la entrada de Ophis haciendo que un agradable escalofrió subiese por toda la espalada de la pelirrosa. La lengua de Naruto recorría el interior de Ophis con gran habilidad mientras masajeaba sus pechos y pellizcaba suavemente los pezones. Los pliegues internos apretaban la lengua de Naruto mientras este seguía moviéndola sin detenerse. la pelirrosada mujer solo podía gemir y pedir por más al rubio. Las paredes vaginales se contrajeron con fuerza en la lengua de Naruto y Ophis arqueo su espalda.
-ME VENGOOOOO.-Gritó la pelirrosa cuando un torrente de fluidos inundó la boca del rubio que los bebía con sumo placer.
La pelirrosa respiraba agitada y sus pechos se balanceaban por ello, el rubio se bajo los pantalones mostrando la dura erección que su miembro tenia. Atrajo a Ophis cerca de el y empezó a mover su miembro sobre la estimulada entrada de la pelirrosa. Rozó todo el largo de su pene contra la entrada de la chica a la vez que lamia uno de los pechos de la pelirrosa. Ophis gemía mientras Naruto seguía en su labor, empezó a amasar los pechos tratando de hacer que los pezones quedaran lo suficiente cercas para meter ambos en su boca. No tardó en conseguirlo haciendo que la mujer pegase un gran y placentero gemido, los estubo chupando durante casi un minuto hasta que ambos pezones estaban duros como rocas y completamente ensalivados
-Mételo ya Naruto_kun.-Pedía Ophis entre gemidos y Naruto no tardo en complacer su petición, el miembro del rubio entraba despacio en la vagina de la mujer, separando la carne poco a poco.
Con decisión el ojiazul empujo mas adentro de la peilirrosa que gemía sin para mientras el rubio poseía sus cuerpo. El miembro de Naruto llenó por completo a la chica, después de años el interior de Ophis se acomodaba a la perfección al miembro de Naruto y estaba segura que nadie le daría tanto placer como él. El rubio empezó el bombeo dentro de la pelirrosa, las paredes de Ophis apretaban con fuerza su miembro como si no lo quisiera dejar ir. Poco a poco el acto se volvió mas salvaje, la mesa se tambaleaba ante los embates del rubio que no se detenía ante nada mientras Ophis gemía sin control.
-AAAhh más Naruto_kun no parees.-Suplicaba la pelirrosa haciendo que el rubio embistiese con más fuerza, Naruto levanto las piernas de la pelirrosa y las colocó sobre sus hombro para poder aumentar la penetración, Ophis sentía como la cabeza del miembro golpeaba una y otra vez contra la entrada de su utero hasta que con un fuerte golpe el rubio la atravesó.
-AAAAAAHHH.-Gimió la mujer al sentir al rubio completamente dentro de ella y como un gran torrente de fluidos escapaba de su entrepierna manchando la mesa, Naruto permaneció quieto sobre ella unos instantes para dejarla disfrutar de su orgasmo antes de volver con las embestidas.
-Te amo Ophis_chaaan-Gimió el ojiazul mientras sentía como su miembro de se inflamaba y las paredes internas de Ophis se apretaban entorno a este.
-Yoo tambiien ttee amoo Naruuto_kuun...ME VENGOOOO-Terminó gritando la pelirrosa mientras le rubio estallaba en un caudal de espeso y caliente semen que llenaba su útero mezclándose con los fluidos del orgasmo de Ophis.
Los dos permanecieron un rato unidos por sus partes intimas, jadeando y recuperándose del acto que acaban de realizar cuando un ruido llamó su atención. La patas de la mesa se rompieron y los dos cayeron al suelo, con Naruto debajo de Ophis para impedir que esta se hiciese daño. Se quedaron tendidos un rato en el suelo hasta que un par de risitas se escaparon de su bocas, unos segundos después las risas se convirtieron en carcajadas que fueron detenidas cuando los dos se besaron y Naruto cargo a Ophis estilo nupcial hasta la recamara para continuar, olvidándose por completo de la comida.
El día pasó con tranquilidad después de eso, las demás habitantes de la casa volvieron junto a un Happy por completo hinchado que masticaba la raspa de un pescado. Naruto les contó lo que habia sucedido durante el día, omitiendo la parte del sexo salvaje junto a Ophis. Cuando termino su relato todas incluido Happy querían ir a ver a Assia pero Naruto las detuvo.
-Creo que es mejor no acercarse a esa iglesia por ahora, cuando la lleve sentí un mal presentimiento, le di mi numero de teléfono por lo que no os tenéis que preocupar.-Dijo el rubio para intentar impedir que sus chicas arrasaran con el lugar solo para proteger a la rubia.
Todas ellas se habían hecho muy amigas de Assia cuando la conocieron en su tercer viaje a Italia y no dejarían que nada malo le pasase. La noche llego a la ciudad y para comer tuvieron el alimento preferido del rubio, ramen. A todas e incluso a Happy les gustaba el ramen pero no podían estar comiéndolo todos los días por lo que convencieron, o más bien obligaron a Naruto, a que solo lo comerían dos veces a la semana. Durante la cena charlaban apaciblemente y el rubio le pedía consejos a Ophis sobre como entrenar a Lissa. Cuando terminaron cada uno se iba a ir a sus cuartos cuando un gran haz de luz iluminó la habitación mostrando a dos mujeres vestidas de negro.
Se acabo, como ya he dicho al principio perdón por la demora y espero que la espera os haya valido la pena. Intentare actualizar "caido" antes de año nuevo pero no prometo nada, también deciros que dentro de poco comenzare un nuevo cross con One Piece por lo que estad atentos. Otro tema que tengo pendiente es deciros a los que sigáis "La gran historia de Naruto Namikaze Uzumaki" que no la he abandonado, solo quiero tomarme un tiempo para poder escribir mis otros fics y conseguir inspiración. Sin más que deciros me despido deseandos unas felices fiestas, ja ne.
