Reescrito a 29/8/16

Muy buenos días aquí esta un servidor trayéndoles un nuevo cap de este fic que tanto me gusta escribir y que por algunas circunstancias no he podido actualizar hasta ahora al igual que mis demás fics pero es los malditos exámenes me chuparon toda la inspiración y por eso he tardado tanto en actualizar . Espero que disfruten de lectura del cap tanto como yo he disfrutado escribiéndolo, disfruten y los leo al final.

rolando0897: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

Zafir09: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

metalic-dragon-angel: Gracias por el review y si con tanta mujer creo que tendrá que dormir con un ojo abierto.

naruto tendo rikudo: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

heraldo oscuro: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap y tus dudas se resolverán en este cap.

xXAnonimoXx: Gracias por el review y me alegra que te haya gustado el cap.

Demonio hablando-demonio

Demonio pensando-(demonio)

Zampakuto hablando-Hola

Zampakuto pensando-(Hola)

Ser mágico hablando-Baka

Ser mágico pensando-(Baka)

Los personajes de Naruto a si como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes y técnicas de otras series que utilizare en este fic.


Capitulo 9.

El silencio reinaba en la gran mansión Uzumaki, todos sus inquilinos y huéspedes dormían plácidamente en sus cuartos mientras el suave viento mecía las ramas de los árboles del jardín. En los silenciosos pasillos de la mansión, una figura se movía en silencio hacia el cuarto del ojiazul con una sonrisa que reflejaba una gran lujuria, una pena que el rubio no estuviese en su cuarto en ese momento. Naruto salia del baño con una sonrisa, por fin después de varias horas había podido vaciar su vejiga y ahora se sentía mucho más a gusto. El Uzumaki vestía con su clásico pijama que consistía en un pantalón largo de algodón con lineas azules y una camisa blanca sin mangas. Mientras se disponía a regresar a su cuarto para recuperar energías pudo oír un ligero lamento y rápido acudió a su origen.

-Auch, suelta ya Otome, auch, que me vas a arrancar la oreja.-Se quejaba Naruko que como cada noche había intentado colarse en la habitación de Naruto para "jugar" y como cada noche había sido capturada por la pelirroja Otome.

Naruto al ver esto solo pudo reír para sus adentros mientras avanzaba en las sombras para sorprender a sus chicas, aun con el paso de los años él no había perdido su faceta bromista. Mientras avanzaba de forma silenciosa hacia las dos mujeres oía como la pelirroja le decía a la peliblanca que debía de comportarse más como una dama y no como una pervertida que siempre estaba dispuesta a violar al ojiazul. Ante este comentario algo en los pantalones del rubio pareció despertar, sobretodo al ver bien como iban vestidas las dos mujeres.

Ambas estaban vestidas con sus ropas de dormir, Otome vestía una larga bata de seda morada en la que se trasparentaba su ropa interior blanca mientras que Naruko vestía con un provocativo conjunto de ropa interior negra de encaje. El cuerpo de las dos mujeres era sencillamente de infarto, y al ver como sus atributos se movían mientras forcejaban hizo que una sonrisa que habría enorgullecido a Jiraya apareciese en la cara de Naruto. El rubio moviéndose en las sombras se colocó detrás de las dos mujeres que por su riña no se habían dado cuenta de la presencia del ojiazul y antes de que pudieran reaccionar, el rubio las levantó a ambas por la cinturas con sus brazos haciendo que las dos mujeres le mirasen con duda mientras la sonrisa en la cara de Naruto no se desvanecía.

-Esta noche nos vamos a divertir mucho chicas.-Dijo con voz sensual el rubio haciendo que un gran rubor apareciese en la cara de Otome mientras Naruko sonreía y empezaba a besar el cuello de Naruto mientras el abría la puerta de su recamara y entraba en ella con las dos bellas mujeres.

El ojiazul entró en su cuarto con las dos mujeres en sus brazos, en el había una gran cama King Size XL, varias estanterías repletas de libros, una gran televisión de plasma y unas cuantas videoconsolas y un montón de juegos. Las paredes del cuarto estaban con fotos del Uzumaki junto a los miembros de su nobleza y algún dibujo bastante bien echo por él mismo.

El rubio avanzó hasta su cama donde de inmediato Naruko le retiró la camisa para empezar a besar su trabajado torso. Mientras la albina besaba el cuerpo de Naruto, este empezó a besar el cuello de la pelirroja que gemía suavemente mientras sentía los labios del rubio recorriendo sus cuello. En una muestras increíble de agilidad y habilidad el rubio desvistió a las dos mujeres que respiraban de forma agitada por la excitación.

Los cuerpos de las dos mujeres eran muy parecidos aun que diferentes, las dos tenían grandes pechos copa DD pero mientras los pezones de Naruko eran de un color rosado suave los de Otome eran más oscuro. En ambas un poco de vello púbico coronaban sus entradas las cuales estaban algo mojadas en sus fluidos. En una nube de humo un clon del rubio apareció y se llevó con él a la pelirroja a un pequeño sillón enfrente de la tele donde empezó a mamar de sus pezones haciendo que sus gemidos aumentasen de volumen.

-Primero vas tu mi ero_Naruko_hime.-Dijo el rubio con voz sensual haciendo que la peliblanca se emocionase aun más.

-Si mi rey, húndete en mi hasta que ya no pueda más por favor.-Rogó la ojiamarilla mientras el rubio empezaba a descender lamiendo la suave piel de la demonio dejando un sendero de saliva.

Naruto descendió lamiendo la suave y tersa piel de Naruko hasta sus pechos, empezó a lamer el pecho derecho haciendo gemir a la peliblanca mientras que con la mano izquierda amasaba con algo de fuerza el seno izquierdo de la chica dando pequeños pellizcos a este. La lengua del rubio lamia el pezón cubriéndolo de saliva y poniéndolo como una roca antes de empezar a chuparlo con fuerza sin dejar de atender el otro pecho . De golpe y contra todo pronostico la peliblanca consiguió incorporarse un poco y derribar al rubio quedando justo encima de él respirando agitada.

-Ah, ah, pasemos de los preliminares y vayamos al plato principal Naruto_kun.-Dijo la chica antes de arrancarle los pantalones y calzoncillos al rubio de un solo tirón haciendo que una gota apareciese en la nuca del Uzumaki.

-(Joder si que esta ansiosaaaaaaaaaa)-Pensó el rubio justo antes de la peliblanca se introdujese el miembro del Uzumaki casi por completo haciéndola soltar un enorme y placentero gemido que de no ser por los sellos de sonido que había en la habitación se habría escuchado por toda la casa.

La peliblanca empezó a subir y a bajar apoyando sus manos en el pecho del ojiazul, de forma lenta pero constante el pene del rubio se iba introduciendo en el interior de la chica casi hasta la entrada del útero. Naruko cada vez aumentaba más la velocidad de su movimiento mientras gemía cada vez más alto, cada vez que la chica descendía la punta del miembro del Uzumaki golpeaba contra la entrada de su vientre una vez tras otra. Naruto se incorporó un poco, lo suficiente para conseguir llegar a los pechos de la albina para volver a chuparlos mientras esta seguía moviendo sus caderas, empalándose una vez tras otro el pene del rubio con una gran sonrisa en la cara de la que caía un poco de saliva.

Mientras la peliblanca disfrutaba de empalarse una y otra vez el miembro de Naruto, Otome gemía mientras el clon del rubio le daba la vuelta y empezaba a rozar su miembro entre sus suaves y tersas piernas a la vez que introducía dos dedos en la entrepierna de esta que no paraba de gemir mientras sus cristalinos fluidos vaginales salían sin para impregnado la mano del ojiazul que no se detenía en la masturbación de la gimente mujer a la que Naruko miró de reojo antes de sonreír y susurrarle algo al oído al Naruto original que no pudo evitar sonreír ante la genial idea la peliblanca.

Naruto se levantó de la cama a la peliblanca con su miembro aun hundido en ella y la cargo hasta estar frente a Otome y clon que no se detenía en su labor. El rubio original colocó a Naruko en cuatro y se puso a su espalda donde poco a poco comenzó a volver a mover su miembro debtro y fuera de la chica mientras esta gemía suavemente y sentía como el rubio se hundía una vez más ella al mismo tiempo que con sus suaves labios se prendía del pene del clon que gimió de placer sin dejar de masturbar a Otome.

-Quien te viera Otome-chan, tanto decir de comportarse como una dama y mira como gimeeeeeess, siiiii, sigue Naruto-kuuun.-Dijo la peliblanca mientras el rubio empezaba a envestir con más fuerza golpeando su útero.

-Yo...yo...yo solo estooooiii disfrutandooooo de estar con el hombre que amooooo, siiiiiiii.-Se defendió la pelirroja antes de que el rubio clon empezase a apretar su pezón izquierdo con su mano libre.

El aroma del sexo poblaba el cuarto del rubio mientras este se hundía una y otra vez en la ojiamarilla que gemía con placer mientras realizaba una mamada al pene del clon entre las piernas de la pelirroja que seguía gimiendo al sentir los hábiles dedos del clon del Uzumaki en su interior y como sus pezones eran pellizcados con algo de fuerza. El clímax se cernió sobre ellos, el Naruto original penetró el útero de la peliblanca desencadenado un orgasmo en ella mientras derramaba su caliente y espeso esperma en el interior de la chica mientras su clon estallaba a la vez en la boca de ella que no pudo evitar soltarlo cuando gimió con fuerza presa del orgasmo y el blanco fluido se derramó sobre Otome que al igual que Naruko tenia un tremendo orgasmo producto de los dedos del clon del rubio que desapareció una vez el blanco fluido terminó de salir de su miembro.

Naruko respiraba agitada y lo único que podía ver era el humada entrada de Otome de la que salían los tibios fluidos producidos por su orgasmo. Su vista se fijó en el blanco fluido encima de la pelirroja y casi en trance se lanzó sobre ellos. Otome gimió de placer al sentir la húmeda lengua de Naruko recorrer el contorno de su vagina recogiendo con ella el semen, fue ascendiendo lentamente hasta los pechos de la pelirroja donde se encontraba la mayor concentración del blanco fluido que sin dudarlo empezó a recoger mientras Otome gemía de placer al sentir la lengua de la peliblanca sobre sus pechos.

-Desde luego chicas que desconsideradas, mira que olvidaros de mi.-Dijo el rubio antes de introducir su miembro aun erecto en la vagina de Otome que gimió con fuerza cuando la punta del miembro golpeó su vientre.

Haciendo uso de su gran fuerza, el rubio alzo a las dos mujeres en la singular postura y las llevó a la cama, Naruko quedó encima de Otome mientras Naruto reiniciaba las embestidas. Otome gemía con fuerza mientras el rubio se hundía una y otra vez en ella mientras Naruko miraba su cara cargada de placer sin saber que hacer, ya había terminado de recolectar el semen en el cuerpo de la pelirroja a si que hizo lo único que se le ocurrió en ese momento. La peliblanca giró sobre Otome quedando en la postura del 69 y empezó a dar lamidas a la vagina de la pelirroja y a la vez al miembro del rubio. Otome estaba sumergida en un océano de placer, sentía al rubio hundiéndose sin para en ella y a la vez la traviesa y húmeda lengua de Naruko en su vagina, y lo único delante suya era la vagina de la peliblanca de la cual escurría aun el blanco fluido que el rubio había derramado en su interior hacia nada.

-KYAAAAAAAAAA.-Gritó la albina con una mezcla de sorpresa y placer cuando la lengua de Otome se introdujo en su vagina algo que la hacia sonreír.-Vaya vaya, tanto decir que yo era una pervertida y ahora mirateeeeeee.-

-...-Naruko gimió con algo de dolor cuando la albina mordió suavemente su botón.-Callaaaaate a noooo ser que quieeeeeras que pareeeee, aaahh siii Naruto_kuuun.-

La albina ya no volvió a decir nada, solo gemía mientras sentía a la pelirroja hundiendo su lengua en su interior para recoger el blanco fluido. Naruto seguía embistiendo a Otome mientras sentía el casual lenguetazo de la peliblanca. Los cuerpos de los 3 amantes se cubría del brillante sudor mientras los gemidos no se detenían. Poco a poco el clímax llegó de nuevo, Naruto con un fuerte empuje penetró el útero de la pelirroja dejando salir un torrente de esperma caliente y espeso en el interior de ella que a su vez tenia un gran orgasmo que la dejaba casi ida mientras la peliblanca también tenia un orgasmo y dejaba caer sus tibios y dulces fluidos en la cara de la pelirroja. Los tres respiraban agitados, Naruto se limpió el sudor que caía de su frente mientras las chicas se ponían a cuatro pata delante de él.

-Vamos Naruto_kun, se que aun puedes continuar.-Dijo con voz seductora la peliblanca mientras movía un poco su carnoso trasero.

-Si Naruto_kun haznos el amor durante toda la noche.-Dijo la pelirroja con voz cargada de lujuria y con un pequeño sonrojo en su cara mientras alzaba su trasero y el rubio sonreía cante la visión delante suya.

-Una bella noche en familia.-Dijo el Uzumaki antes que los gemidos se reiniciasen en su cuarto, sin duda a esos 3 les esperaba una larga y placentera noche.

Lentamente el sol se empezaba a alzar en el cielo mientras las gentes de la cuidad se levantaban de sus camas para empezar sus jornadas de trabajo y algunas personas que ya circulaban por las calles se preguntaban a donde demonios había ido a parar la iglesia de la cuidad y por que había tantas plumas de cuervo por las calles En la mansión Uzumaki cierto rubio de marcas en las mejillas salia de su cuarto con todo el sigilo que podía para que nadie pudiese ver el interior de este. En la cama de su cuarto Otome y Naruko dormían plácidamente solo con una suave sabana cubriendo su desnudez y con grandes y satisfechas sonrisas en sus caras.

Poco a poco las demás habitantes de la mansión y sus invitados de esa noche se fueron despertando guiados por un delicioso olor que provenía de la cocina. Cuando llegaron vieron al rubio colocado en la mesa platos repletos de gofres con lo que parecía sirope de fresa con nata, una receta increíblemente deliciosa que había descubierto un día de casualidad cuando se le acabó el sirope de chocolate.

Antes de que nadie pudiese hincarle el diente al delicioso desayuno Assia apreció con cara de no entender nada de nada aun que cuando vio al rubio sonriendole desde la cocina se tranquilizó bastante. El desayuno transcurrió con tranquilidad mientras la rubia recibía una buena narración de lo sucedido la noche anterior. Al terminar la chica estaba claramente destrozada, no podía creerse que a los que ella había dado por gente de Dios se dedicaban a eso.

-No te preocupes Assia_chan, ya no tienes nada de que preocuparte ademas si te unes a la nobleza de Rias_chan podrás hacer muchos amigos y por supuesto mi casa es tu casa.-Dijo el rubio con una sonrisa de oreja a oreja que hizo sonrojar a la chica que algo dudosa aceptó la proposición.

Después del desayuno Rias introdujo un alfil en Assia y mientras esta recibía toda las explicaciones de lo que tendría que hacer de ahora en adelante como demonio, el Uzumaki y Lissa se iban para poder traer las cosas de la chica a su casa. Fueron al garaje de la casa y cuando el rubio retiro la funda de su coche los ojos de la pelicastaña se abrieron como platos y sinceramente no era para menos.

El coche era un Lamborghini gallardo de color negro como la noche. La chica no conocía mucho sobre coches pero con la simple apariencia de este se podía saber que era un coche de lujo lo que la llevó a la pregunta más normal.

-Naruto_kun, ¿eres rico por un casual?-Preguntó la chica haciendo reír un poco al ex-shinobi.

-Bueno, no necesito trabajar en unos cuantos años si es a lo que te refieres.-Dijo el rubio antes de entrar en el coche mientras la pelicastaña se preguntaba si el rubio dejaría de sorprenderla en algún momento.

El resto del día transcurrió con normalidad, después de ayudar a Lissa a empacar todas sus cosas y volver a casa encontraron una nota de las demás chicas se habían ido de compras ya que el guarda ropa de Assia solo consistía en sus ropas de monja y aun que según ella eran bastante cómodas no podía ir siempre con ellas. El Uzumaki y la Hyoudou pasaron un agradable mañana en compañía del otro, para el rubio fue una sorpresa descubrir que a la chica le gustaban los videojuegos tanto como a el por lo que pasaron gran parte del tiempo echando partidas a los juegos que tenia el rubio. Mientras el sol de la tarde se ponía la Hyoudou le hizo una pregunta al Uzumaki que le pilló bastante de sorpresa.

-Naruto_kun, ¿podrias enseñarme a pelear?.-Preguntó de pronto la ojiambar.

-¿Porque quieres que te enseñe a pelear Lissa_chan?-Cuestionó el rubio mientras recogía algunos juegos y los colocaba en sus sitios.

-Porque...porque no quiero que vuelva a pasar algo como lo de la otra noche.-Respondió la chica.-No puede hacer nada para proteger a Assia, o protegerme a mi misma, no quiero seguir dependiendo que tu aparezcas y me salves, quiero valerme por mi misma.-

Naruto se quedó callado unos instantes sopesando la respuesta de la chica antes de sonreír.

-Será un placer entrenarte Lissa_chan, eso si, soy un maestro exigente y sobretodo no me gusta que me contradigan, si quieres que te entrene tendrás que hacer todo lo que yo te diga, ¿entendido?-Dijo el rubio con una sonrisa pero aun así seriedad en sus palabras haciendo asentir a la chica.-Bien, entonces sígueme, esta noche tengo que irme para reunirme con unos amigos por lo que te dejaré algo para que puedas practicar mientras estoy fuera.-

Lissa siguió a Naruto por los pasillos de la gran mansión, la Hyuoudou estaba realmente impresionada de lo enorme que era la casa, es que incluso viéndose lo grande que era por fuera parecía que el interior era más grande. Tras unos minutos caminando se pararon delante de una puerta doble de bambu con un letrero arriba en el que ponía "Dojo Uzumaki". Naruto abrió la puerta y dejó pasar a Lissa, el lugar era muy amplio, con decenas de aparatos de entrenamiento, también había un tablón con algunos nombres escritos, cada uno tenia un numero escrito escrito, seguramente el numero de victorias, Naruto tenía más de 2000. La Hyoudou miró con curiosidad algunos nombres, estos serian seguramente los de los demás miembros de la nobles del rubio, dos nombres eran de chicas y el ultimo de un chico.

-Bien Lissa, antes de empezar será mejor que te cambies, ten, usa esto.-La pelicastaña recibió el Namikaze un kimono blanco con pantalones del mismo color, un cinturón y una camisa interior, en la espalda del kimono estaba bordada el kanji de "remolino".

La chica usó uno de los baños del dojo para cambiarse ademas que usó para liga para recogerse el cabello en una cola de caballo alta. Al salir del baño el Uzumaki le esperaba con el mismo Kimono solo que en color negro. En el suelo había dos cojines y una pequeña mesilla con un bol de agua, Naruto se sentó en uno de los cojines y le hizo una señal a la chica para que se sentase.

-Antes de comenzar hay algunas preguntas que me gustaría hacerte Lissa_chan.-Informó el Namikaze mientras la chica se sentaba.-Primera, hasta ahora nunca has peleado, ¿cierto? Entonces, porque ahora sientes la necesidad de hacerlo-

-P-porque estoy en deuda con Bouchou, quiero poder ser útil, que no tenga que depender de otros, quiero ser capaz no solo de proteger atros, sino también de protegerme a mi mismo, no quiero volver a sentir la impotencia de aquella noche.-Respondió la chica con seriedad y decisión en sus palabras.

-Ya veo, esas son buenas razones, ahora viene mi segunda pregunta, ¿tu de verdad crees estar preparada para lo que implica una pelea?-La pregunta dejó algo desconcertada a la chica.-En una pelea debes de estar dispuesta no solo a arriesgar tu vida, sino que tienes que tener en cuenta que muchas veces significará tener que arrebatare a otro la suya. ¿Estarás dispuesta a matar a alguien que ponga en riesgo tu vida o la de aquellos que te importan?-

-...-Lissa se quedó pensando en aquello unos minutos, ahora ahora no había pensado en ellos, pero Naruto tenía razón, contra seres como los demonios callejeros o los exorcistas seria elegir entre la vida de estos o la suya, pero aun así...-No lo se, ahora mismo realmente no lo se, nunca había pensado el algo como tener que matar a alguien, pero...pero si alguien que me importa está en peligro no importa lo que ocurra, ¡lo protegeré con mi vida de ser necesario!-

-...-El rubio miró unos instantes a la chica antes de sonreir y asentir.-Bien, ahora comenzaremos tu entrenamiento. Levanta la mano, con tu palma mirando hacia mi y dale al agua.-

-¿C-como?-Preguntó algo desconcertada la chica.

-Golpea el agua con la palma de tu mano, ahora.-Repitió el Uzumaki ya en un tono más serio que hizo recorrer un escalofrió por la espalda de la Hyoudou, la chica hizo lo que le mandó el rubio, golpeo con la palma de su mano la superficie del agua dejando que esta salpicase por todo lados.-Otra vez.-

-Esto no es lo que me esperaba sinceramente.-Murmuró la pelicastaña haciendo lo que Naruto le había dicho hacer.-

-Un viaje de mil Kilometros comienza con un solo paso.-Dijo el ojiazul mientras la chica golpeaba de mala gana el agua del bol.

-Si, si, Confucio, el arte de la guerra.-Dijo la pelicastaña dando un fuerte golpe dejando que el agua salpicase todo.

-Es de la Lao Tse, otra vez.-Corrigió el ex-shinobi antes de que la chica diese otro golpe y vaciase el agua del bol.

-¿Y ahora que?-Preguntó Lissa algo molesta.

-Vuelve a llenar el bol de agua y continua.-Respondió Naruto haciendo que la chica pusiera los ojos en blanco, Lissa se levantó y tomó el bol antes de ir al baño a llenarlo de agua.

-Esto no es lo que me esperaba cuando te pedí que me entrenaras.-Dijo la ojiambar regresando con el bol lleno de agua.

-Je, no tienes ni idea de las veces que habré repetido yo esa frase a lo largo de mi vida.-Dijo el ojiazul mientras la chica se sentaba enfrente suya.-Nunca que le pidas a alguien que te entrene va a ser como te lo imaginas, golpeando sacos de boxeo, corriendo al amanecer y practicando artes marciales mientras suena Eye of The Tiger de fondo. Cada maestro enseña a su alumno como cree necesario según las actitudes y nivel de este, tu misma me has dicho que nunca te has pelado por lo que debes empezar con los fundamentos, ahora, continua.-

-Y, ¿cuando empezaré a aprender cosas que me sirvan para pelear de verdad? -Preguntó la chica dando otro golpe haciendo sonreír un poco al Uzumaki

-Había una vez, un niño pequeño al que su padre dejó en un monasterio Xao Lin para que aprendiera Kun-Fu. Al cabo de un año el niño se fue a visitar a su familia, al preguntarle que había aprendido, el niño se avergonzó. Le habían tenido dando golpes al agua de un cuenco durante un año. Como no lo creyeron, se lo demostró, levantó la mano y golpeo la mesa en la que estaban comiendo, cuando sus dedos simplemente rozaron la madera, la mesa se partió en dos.-

-¡Que bien! Voy a ser capaz de partir mesas.-Exclamó sarcásticamente la pelicastaña.

-Serás capaz de mucho más que eso, seguirás haciendo esto hasta que yo regrese en unos días y cuando vuelva, si has seguido haciendo esto y créeme que lo sabré, te demostraré la utilidad de este entrenamiento.-Dijo Naruto mientras se levantaba.-Levanta, las demás deben de estar a punto de llegar, continuaras mañana.-

Cuando las chicas regresaron ya empezaba anochecer y todos se reunieron en el jardín de la gran mansión para disfrutar de una deliciosa barbacoa cortesía del rubio. Todo el mundo se lo pasaba genial, Rias, Erza, Kysara y Imari se habían echo buenas amigas al igual que Akeno, Naruko y Otome de las cuales la segunda no paraba de contarle cosas bastante subidas de tono a la primera sobre el rubio haciendo que esta se emocionase y a la pelirroja Otome apenarse al recordar la noche anterior aun que mentiría si dijese que no disfrutó.

Por otro lado las antes ángeles caídas y Ophis hablaban sobre sus cosas mientras disfrutaban de unas sabrosas mazorcas de maíz a la parrilla, y un poco alejada Lissa trataba de comprender el significado del entrenamiento que le había impuesto el Uzumaki. La amistad entre Assia y Koneko fue casi instantánea y ambas jugaban junto a Happy al poker y para apostar usaban algo de pescado que el rubio había cocinado especialmente para ellos. Todo en la mansión Uzumaki eran risas y diversión mientras el rubio veía todo con una sonrisa antes de mirar hacia el cielo con un único pensamiento.

-(Contigo esto seria perfecto Sasuko_chan pero no te preocupes, dentro de poco volveremos a estar juntos, te lo juro y sabes que nunca rompo mis promesas).-Pensó para si mismo el rubio con una enigmática sonrisa en su cara.

-Por cierto Naruto_kun esta noche iras a reunirte con ellos, ¿verdad?-Preguntó Imari sacando al rubio de su pensamientos.

-Así es, jejeje que ganas tengo de ir a verlos, hace bastante que no nos reunimos, por cierto seguramente no volveré hasta el lunes, ¿no os importa verdad?-Preguntó el rubio y nadie parecía tener ningún inconveniente aunque los miembros de la nobleza de Rias y esta incluida no tenían no la más mínima idea de a que se referían.

Entre risas, bromas y deliciosa comida el tiempo fue transcurriendo y dieron las 10 de la noche. Todos se fueron retirando a sus habitaciones y casas respectivamente mientras en su cuarto el rubio solo se cambiaba de ropa antes de partir a su reunión. Ahora vestía con su largo abrigo de de cuero rojo, unos pantalones negros y unas botas de montaña. El rubio activó su EMS y usando el Kamui desapareció en el característico remolino dimensional, desapareciendo de la casa y pareciendo en un lugar muy lejos de ahí.


Y esto es todo por hoy, como ya dije en el inicio lamento el retraso en actualizar pero prefiero hacerlos esperar un poco más de tiempo y tener un buen cap que actualizar rápido y tener una birria de cap. Bueno como siempre deciros que si os ha gustado el cap, tenéis alguna duda o queréis hacerme una recomendación para mejorar el fic espero con ilusión vuestros reviews. Antes de irme me gustaría pediros un favor y es que le deis a una oportunidad a mi otro cross de naruto con DxD ya que a diferencia de este no tiene tanto publico y creo que les puede gustar si le dan una oportunidad. Sin más que decir me despido de ustedes hasta el próximo cap, cuídense y ja ne.