Reescrito el 19/12/16
-Buuuuueeeeenos días gente, si ya estoy de vuelta tras un ligero descanso que se me cruzó con un par de juegos, (the order 1886 y Dying Light), pero bueno ya estoy de vuelta con las pilas cargadas a tome, ¿verdad chicas?-
-!Corre Airi_nee, correeeeee!-Grita histericamente Ryuko mientras ve jugar a la pelirroja al Dying Light.
-Maldita sea la hora en que te hice caso para hacer esta misión de noche Ryuko.-Dice la chica de ojos bicolor mientra trata de huir de una manada de coléricos.
-Por favor Kami_sama que no aparezca un reventón, que no aparezcan un reventón.-Reza Hiromi sacando una gota en la nuca al escritor.
-Y luego soy yo el que se toma demasiado enserio el LOL, bueno dejando esto a un lado, como siempre espero que les guste el cap, los leo al final.-
Demonio hablando-demonio
Demonio pensando-(demonio)
Zampakuto hablando-Hola
Zampakuto pensando-(Hola)
Ser mágico hablando-Baka
Ser mágico pensando-(Baka)
Los personajes de Naruto a si como sus técnicas y armas no me pertenecen solo lo son las técnicas y armas que cree de manera original, tampoco me pertenecen personajes y técnicas de otras series que utilizare en este fic.
Capitulo 10.
Naruto miraba con ojos muy, muy abiertos el lugar donde se encontraba y solo tenía una palabra en todo su vocabulario para definirlo, asombroso. El sitio se trataba del lugar donde se celebraba cada 5 años el grandioso torneo de las artes marciales del otro mundo donde los más poderosos guerreros de todas partes de la galaxia se enfrentaba por demostrar cual de todos era el más fuerte. Naruto caminaba junto a Kami, el lugar todavía no tenía permitido la entrada a los participantes pero bueno, eran beneficios que el ojiazul tenía por estar prometido con las diosas.
El estadio donde se celebrarían los combates del evento principal le recordaba un poco al estadio donde se celebro la tercera parte de los exámenes chunnin con un ligero estilo romano por las columnas y algunos otros detalles. Kami se abrazó cariños amente a su brazo haciéndole sonreír, siempre le había parecido divertido lo diferentes que eran las 4 hermanas, Kami era la más cariñosa y mimado, por decirlo de algún modo, Amateratsu era tímida e inocente, siempre era divertido hacerla sonrojar, Tsukuyomi y Shinigami eran las que más se parecían, aunque mientras la diosa de la luna era más juguetona y le gustaban los juegos previos, la diosa de la muerte le encantaba ir directo al grano.
El rubio estaba emocionado con el torneo, el luchar contra enemigos fuertes era algo que desde hacia bastante tiempo le había empezado a apasionar, aunque sin duda lo que más le emocionaba era el premio del torneo, premio que conseguir de una forma u otra. Tras un rato paseando ambos salieron a las zonas exteriores donde algunos de los Kaios, los protectores de cada una de las 4 galaxias, se encontraban mostrandoles a sus elegidos para el torneo y/o aprendices el lugar.
-Buenos días Kami_sama, es una alegría volver a verla.-Dijo de pronto alguien hablándole con mucho respeto a la peliblanca.
Se trataba de un hombre bajito, uno de los Kaios si mal no recordaba el rubio, vestía con un traje negro con el kanji de Norte en su pecho, unas gafas de sol, tenia una curiosa piel azul y unas antenas salían de su frente. Junto al Kaio se encontraba un hombre que llamó la atención del Uzumaki, era de su misma altura, de buena musculatura, cabello negro desordenado y ojos también negros. El hombre vestía con un kimono de artes marciales naranja con una botas, cinturón u muñequeras azules, sobre su corazón y su espalda llevaba el kanji de norte en color negro.
-Buenos días Kaoi del Norte, cuanto tiempo desde la ultima vez.-Devolvió amablemente el saludo la Diosa mientras el Uzumaki mantenía su mirada en el hombre pelinegro al igual que este la mantenía en él.
-Kami_sama permitame presentarle a mi pupilo y elegido para el próximo gran torneo, su nombre es Son Goku, Goku_kun, esta hermosa mujer es Kami_sama.-Dijo el pequeño hombre antes de dar un pequeño salto para rodear al pelinegro con su brazo alrededor del cuello parta susurrarle algo dándole la espalda a Naruto y Kami.-Goku_kun, esa mujer es una de las diosas supremas del universo, háblale con sumo respeto, ¿te queda claro?-
-E-entendido.-Respondió Goku antes de darse la vuelta junto al Kaoi de la galaxia del norte.-E-encantado de conocerla Kami_sama, soy Son Goku, es un honor conocerla.
-Igualmente Goku_san.-Respondió la albina antes de que el ojiazul le diese unos pequeños golpecitos con el codo.-Ah, disculpa Naruto_kun, Kaio del Norte, Goku_san, este chico es Uzumaki Namikaze Naruto_kun, el también se va a presentar al gran torneo.-
-Oh, encantado de conocerte joven.-Saludó el Kaio de tez azul estrechándole la mano al rubio.
-Lo mismo digo Naruto_san, yo soy Goku.-Saludó el pelinegro estrechándole también la mano al ojiazul, al hacerlo ambos se quedaron quietos mirándose antes de sonreír.-Vi tu combate contra aquel ser que causó problemas hace unos años, desde entonces he querido enfrentarme a ti, estoy seguro que será una pelea muy divertida jejeje.-
-Opino lo mismo, puedo sentir que eres increíblemente fuerte Goku_san, espero poder enfrentarme a ti en el torneo.-Dijo el rubio con una sonrisa, el Uzumaki podía sentir que el nivel del pelinegro delante suya era algo muy a tener en cuenta y como había dicho este, un combate entre ellos dos seria sin lugar a dudas algo muy divertido.
-Su candidato se ve muy animado Kami_sama, aunque debo decirle que Goku_kun es muy fuerte, después de todo es un Saiyan.-Dijo el Kaio con una sonrisa llena de orgullo pues el estaba casi seguro de que Goku ganaría el torneo.
-Estoy segura de que su pupilo hará una gran actuación, pero Naruto_kun será quien gane el torneo, después de todo el tiene una gran motivación para obtener el premio.-Respondió la diosa haciendo que Kaio se preguntará que era esa gran motivación.-Oh, y una cosa más, Naruto_kun no es mi candidato para torneo, es mi prometido y el de mis hermanas. Bueno ya se nos está haciendo algo tarde, vamos Naruto_kun, aun hay más zonas que quiero enseñarte, hasta la próxima vez, Kaio del Norte, Goku_san.-
-...-El Kaoi de tez azul no fue capaz de articular palabra pues ese rubio por lo visto era el prometido de las 4 diosas supremas del universo, unas gotas de sangre cayeron de su nariz al imaginar ciertas cosas.
-Hasta la próxima Goku_san, estaré esperando con ganas nuestro encuentro.-Se despidió el rubio del pelinegro.
-Lo mismo digo Naruto_san, hasta que nos encontremos en el torneo.-Se despidió Goku con la mano mientras el Uzumaki empezaba a alejarse con su prometida.
La pareja siguió con su paseo durante un rato más, pasaron cerca de las arenas de combate para la fase eliminatoria, dieron una vuelta por la zona en la cual durante el torneo se colocaría puestos de comida y bebida de todo tipo y por ultimo fueron a la parte más alta del coliseo. Naruto miraba con una enorme sonrisa la zona de batalla donde tendría lugar la fase final del gran torneo, sus ojos mostraban un ardiente y brillante fuego que hacia sonreír a Kami, una sonrisa algo traviesa se formó en sus labios pero antes de que puede decir cualquier palabra una voz que para ella era realmente molesta hizo eco en el lugar.
-Vaya, dichosos los ojos, ¿no es esa nuestra querida Kami_sama?-Fue lo dijo aquella voz que tensó el cuerpo de la diosa y que la obligo a poner una muy falsa sonrisa ante las dos "personas" que habían aparecido por uno de los pasillos.
Los ojos de Naruto miraron al origen de aquella voz, se trataba sin duda de dos de las personas más raras y estrafalarias con las que se había topado en esta y su anterior vida. La "persona" que había hablado tenia una rara piel de color morado, una rara apariencia como de gato egipcio y una larga cola a su espalda, vestía con una ropa bastante curiosa que al Uzumaki le recordaba a la que usaba los antiguos egipcios. Al lado del sujeto de piel morada se encontraba otra de piel azul claro, cabello blanco y una extraña apariencia femenina que desconcertaba un poco a Naruto, Estaba vestido con una túnica marrón, una especie de coraza blanca con detalles amarillos, anaranjados y blancos, zapatos de tacón negros y lleva un aro de color azul que rodea su cuello. En su mano derecha portaba un largo cetro, de color azul y amarillo, que tiene una joya negra que flota en la parte superior.
-Bills_dono y Whis_san, que raro que ustedes vengan por aquí.-Dijo la peliblanca con esa falsa sonrisa que parecía divertir al tipo con apariencia gatuna.
-Bueno, el torneo ha llamado un poco mi curiosidad, incluso tengo a un favorito.-Dijo el sujeto llamado Bills.
-Por cierto Kami_sama, ¿quien es el apuesto caballero que lo acompaña?-Preguntó el sujeto del la tez azulada con una sonrisa y una mirada que le hizo tener un escalofrió al Uzumaki.
-Este es Naruto_kun, va a participar en el torneo y es mi prometido y el de mis hermanas.-Respondió la diosa presentando al chico.
-Oh, encantado de conocerlo Naruto_san, mi nombre es Whis, espero que nos llevemos bien.-Se presentó el sujeto del cabello blanco con una sonrisa.
-Con que tu eres el prometido de las diosas eh, yo soy Bills, uno de los dioses de la destrucción.-Se presentó el sujeto con apariencia de gato dando su mano para estrechársela al Uzumaki.
-Namikaze Uzumaki Naruto, un placer.-Se presentó el rubio estrechando la mano de Bills el cual sonrió y apretó el agarre, una ceja del chico se alzó y respondió de la misma manera.
-(Vaya, vaya, no está mal, quizás pelear con él no sea aburrido).-Pensó el dios de la destrucción.
-Bills_dono, Wish_san, si nos disculpan, Naruto_kun y yo aun tenemos algunas cosas que hacer.-Dijo amablemente la diosa aunque Naruto sabía de sobre que solo estaba actuando de esa forma por cortesía, la peliblanca tomó el brazo el ojiazul entre sus pechos antes de dar media vuelta con él.
-Espero ansioso ver su actuación en el torneo Naruto_san.-Dijo Bills a su espalda mientras se iban alejando.
-¿Quien era ese tipo Kami_chan? Se nota ala legua que no te cae especialmente.-preguntó curioso el Uzumaki a su prometida que dio un suspiro antes de contestarlo.
-Ese hombre se llama Bills, es uno de los dioses de la destrucción.-Respondió la ojidorada con tranquilidad.
-¿Dios de la destrucción?-Preguntó con curiosidad el rubio.
-Así es, al igual que hay dioses que dan origen a nuevos mundos, hay dioses que dan final a aquellos mundos que han llegado, ellos se encargan de destruir el mundo de manera que cualquier ser viviente que esté allí muera sin ningún dolor, después recolectan la energía dejada atrás por estos mundos para que más adelante los dioses de la creación puedan dar vida a otros mundos. Bills_dono es uno de los dioses que se encarga de esta tarea pero...bueno, digamos que hace algunos siglos tuvimos algunos problemas cuando el se descontroló un poco y empezó de destruir planetas que no debían ser destruidos, nada que no solucionase un pequeño castigo.-Le contestó Kami con una serena sonrisa que hizo que un escalofrió recorriese la espalda del Uzumaki.
-(No se que le debieron de hacer Kami_chan y las demás a ese tipo, y tampoco quiero saberlo).-Pensó el ojiazul mientras continuaba su paseo con la peliblanca.
Tras aquello el ex-shinobi y la diosa se dirigieron hacia el palco desde el cual Kami y sus hermanas observarían todo el torneo, el lugar se encontraba en lo más alto del coliseo por lo que tuvieron que subir un par de escaleras. El lugar era impresionante, totalmente digno de las diosas que lo iban a ocupar en el futuro, mientras el ojiazul observaba la increible vista que había desde el balcón, Kami cerró discretamente con llave la puerta de la sala mientras una pequeña y pervertida sonrisa se forma en su cara.
Naruto se giró cuando sintió la presencia de la albina a su espalda, nada más dar media vuelta sus labios fueron sorpresivamente atacados por los de la diosa de ojos dorados. Debido a la sorpresa de la acción de la diosa el rubio tardó unos segundos en reaccionar, el Uzumaki tomó a Kami de las caderas mientras correspondía al beso de su prometida a la vez que la divina mujer rodeaba el cuello del Namikaze con sus delgados labios para profundizar el beso. La lengua de Naruto dominó fácilmente la de la ojidorada que dejaba al rubio el completo control del beso, tras unos instantes y debido a la necesidad de aire ambos se separaron unidos por un cristalino hilo de saliva.
-Es muy extraño que tu actúes de esta forma.-Comentó el ojiazul con un ligera sonrisa divertida que hizo sonrojar las mejillas de la diosa.
-S-simplemente no quería perder la oportunidad de poder estar hoy contigo, siempre estoy muy ocupada, es por eso que hoy tengo que ser agresiva.-Declaró la diosa de ojos dorados antes de volver a atacar.
De nuevo los labios de Naruto fueron tomados por la diosa que poco a poco fue arrastrando al chico a uno de los sillones de terciopelo rojo que había en la sala, la peliblanca quedó debajo del rubio que acariciaba los tersos y suaves muslos de la mujer mientras poco a poco empezaba a colar sus manos por debajo del kimono. El obi que mantenía sujeto el kimono salió volando dejando que la prenda de ropa se abriese mostrando el hermoso cuerpo de Kami, sus grandes pechos de pezón rosado se movían a arriba y abajo al ritmo de su respiración mientras su vagina con un poco de vello blanco se veía algo humedecida.
-Así que es por esto que tenias tanta prisa en llegar aquí, mi linda Kami_chan es una niña traviesa.-Dijo divertido el ojiazul al ver que la mujer no llevaba ropa interior alguna.
Kami gimió con fuerza cuando el rubio posó sus labios sobre su pecho derecho, Naruto dio pequeños besos en el pecho de la diosa que disfrutaba de las carias del rubio que se prendió de su pezón antes de empezar a lamerlo. Los gemidos de la peliblanca no se hicieron esperar mientras un creciente bulto en los pantalones del ex-shinobi empezaba a hacerse presente y se rozaba entre las piernas de la divina mujer. Tras unos minutos el pezón derecho de Kami quedó duro y completamente ensalivado por lo pasó al siguiente repitiendo la acción que mantenía a la albina gimiendo sin parar.
El rubio tras terminar su tarea empezó a descender depositando besos en el suave cuerpo de la diosa que sintió cosquillas cuando Naruto se detuvo unos instantes para juguetear con su ombligo. El rubio siguió descendiendo hasta llegar a aquella zona húmeda y ansiosa de atención, la diosa sintió como una descarga recorría todo su cuerpo cuando la lengua del Namikaze recorrió el contorno de su vagina de forma lenta y pausada.
-¡Hyaaaaaa!-Gritó Kami cuando la lengua de Naruto entró sin pedir permiso dentro suya.
La diosa gemía y gemía mientras la lengua del rubio se retorcía sin parar dentro de su entrada, Kami tenia un rostro lleno de placer con algo de saliva cayendo por la comisura de sus finos labios. Las manos de la diosa agarraron la nuca del chico empujando la cabeza de este contra su condición de mujer haciendo que la hábil lengua del Uzumaki llegase aun más adentro. Los pechos de la albina se agitaban arriba y abajo mientras poco a poco sentía como su interior se apretaba antes de estallar.
-¡Naruto_kuuuuuuuuun!-Grito/gimió la ojidorada cuando sintió el orgasmo golpearla con fuerza, la dulce miel de la divina mujer fue bebida completamente por el ojiazul que tras "saciar su sed", volvió a colocarse sobre Kami mientras se retiraba la camisa y los pantalones pantalones.-N-no me das ni un segundo de descanso, ¿y yo soy la chica mala?-
-Je, yo nunca he dicho ser un niño bueno.-Respondió con una sonrisa el Namikaze antes de empezar a introducir su miembro en la sensible entrada de la diosa.
Un nuevo gemido brotó de la garganta de la diosa de cabellos blancos cuando el miembro de Naruto empezó a abrirse paso dentro suyo como si fuese el amo y señor del lugar antes de empezar a salir solo para volver a entrar esta vez un poco más hondo. Kami envolvió con sus piernas la cintura del rubio que no se detenía ni un solo segundo, los gemidos de los dos amantes inundaban la habitación, con un movimiento rápido ambos cambiaron posiciones, Kami quedó arriba suya algo desconcertada pero con una sola mirada al ex-shinobi sabía que era lo que cruzaba la mente de este.
La diosa empezó a cabalgar al chico lentamente, la ojidorada subia y se dejaba caer haciendo que la punta del miembro del Uzumaki golpease contra la entrada de su útero una y otra vez. Naruto gemía mientras amasaba el trasero de la diosa que miraba hacia arriba con un rostro lleno de placer, con la lengua fuera y algo de saliva escurriendo. De nuevo un movimiento brusco del ojiazul y la diosa quedó debajo de este el cual empezó a aumentar la fiereza y la velocidad de sus embistes haciendo gritar de placer a la ojidorada.
-Aaaah, aaaah, Naruto_kuuuun, aaaaah, vas a romper, aaaaaaah, si sigues asiiiii, vas a romperme aaaaaah.-Decía entre gemidos Kami mientras los embistes del rubio no se detenían para nada, de nuevo su interior volvió a apretarse entorno al miembro del ojiazul.-Naruto_kun, aaaah, me vengo, aaaaaaah, me voy a veniiiiiiiir.-
-Yo tambien Kami_chan, aaah, voy a venirme dentro tuyo, aaaaah.-Gimió el rubio al oído de la diosa.
-Aaaaaah, si, vente dentro de mi Naruto_kun, aaaaaah, lléname con tu semilla, aaaah, ¡me vengooooooooooo!-Gritó con fuerza la albina mientras el poderoso orgasmo se dejaba sentir.
-Kami_chaaaaaaaaaan.-Gimió el ojiazul dejando salir una abundante descarga en el interior de la diosa que sintió su vientre invadido por el caliente y espeso semen del Uzumaki.
Naruto retiró su miembro del interior de la diosa dejando que algo de la blanca semilla depositada en ella escapase hacia afuera, el chico se recostó un poco en el sillón para tomar algo de aire mientras su cabeza de ojos cerrados miraba hacia arriba. De pronto sintió como algo húmedo empezaba a deslizarse sobre su miembro y al bajar la mirada pudo ver como la diosa de blancos cabellos se encontraba arrodillada en el suelo lamiendo su pene que poco a poco comenzaba a recobrar la vida poniéndose duro como una roca ante la ojidorada.
-Ahora es mi turno para darte placer Naruto_kun fufufu.-Rio la diosa mientras su suave mano masturbaba el duro miembro haciendo soltar un gemido de placer al Uzumaki.
La diosa empezó lamiendo el miembro desde la base hasta la punta donde cada vez que llegaba depositaba un pequeño y amoroso beso que mandaba una descarga de placer al ojiazul, la gentiles manos de Kami masajeaban los testículos de Naruto que solo podía gemir de placer mientras la peliblanca consentía su miembro. La boca la diosa se abrió antes de engullir casi la mitad del pedazo de carne, Kami empezó a subir y a bajar su cabeza introduciendo cada vez más el pene del rubio en su garganta aunque simplemente no lograba introducirlo todo debido al tamaño de este.
-Aaaaaah, Kami_chan, lo haces genial, aaaah, se siente fantástico.-Gimió el rubio elogiando la habilidad de la diosa que al fin con un ultimo esfuerzo logró tragarlo por completo.
Naruto gimió al sentir como su miembro se colaba hasta la garganta de Kami, la diosa tragaba una y otra vez el miembro de su prometido mientras se sus ojos se llenaban de lagrimas por la sensación de asfixia. La mujer sintió como de pronto el miembro del ex-shinobi empezaba a hincharse lentamente por lo que simplemente aumentó la velocidad de su acto haciendo que el ojazul no pudiese aguantar mucho más.
-Kami_chan, me vengooooooo.-Gimió Naruto antes de soltar una nueva descarga de su semen el cual la diosa bebía como podía, el pene del Uzumaki salió de la boca de Kami y un par de pequeños disparos fueron directos a los senos de la divina mujer que con sus dedos recogió los restos y se los llevó a la boca.
-Mira Naruto_kun, esta vez me lo he tragado todo.-Dijo la diosa algo orgullosa de si misma mientras le enseñaba su boca a Naruto, hasta ahora no había sido nunca capaz de tragar toda una descarga del ojiazul que al verla ahí, con las mejillas sonrojadas y una mirada llena de lujuria simplemente pudo gruñir antes de dejarse caer sobre ella de nuevo, sin duda iban a provechar de lo lindo ese día que ambos tenían libre.
El cálido sol de la tarde iba cayendo a la distancia mientras las gentes de la cuidad se ocupaba de sus asuntos diarios. Los sonidos de la gran ciudad se oían alto y claro por todas partes, el sonido del caminar de la gente, de los coches pitando en el atasco de por la tarde cuando los trabajadores salen de sus trabajo y marchan para sus hogares, los trenes yendo y viniendo de una estación a otra. Si todo era tranquilidad en la gran ciudad, o lo era hasta que de pronto como si de una cortina se tratase una blanca y gigantesca mano corriese el cielo a un lado para poder pasar.
De forma pausada un gigantesco ser de cuerpo negro y con una máscara blanca en la cara con una larga y picuda nariz apareció en medio de la gran urbe. Lo increíble era que parecía que a pesar de su enorme tamaño nadie en la cuidad podía verlo. El enorme ser empezó a cargar una gigantesca esfera roja en su boca que amenazaba con destruir la ciudad de un solo golpe, pero de pronto el enorme ser fue dividido a la mitad deteniendo su inminente ataque.
En uno de los muchos edificios de la cuidad apareció cierto chico de cabellos rubios y ojos azules que portaba una nodachi la cual apoyaba sobra su hombro derecho. El joven usaba el uniforme de la academia Kuoh y en su mano derecha llevaba su cartera de color negro donde llevaba sus libros y cuadernos.
-Estos menos grandes son realmente destructivos pero más lentos que una tortuga con reuma.-Dijo Naruto mientras hacía desaparecer a Kuokiru y se marchaba rumbo a casa saltando por los tejados de los edificios como solía hacer en su antiguo mundo.
El sol se iba ocultando tras los edificios mientras el rubio saltaba de tejado en tejado, mientras tanto en su cabeza no paraba de darle vueltas a lo sucedido hace algunos días. Rias lo había besado, un beso realmente dulce e inocente pero eso era lo de menos, ¿tal vez eso significaba ella también tenía sentimientos por él? Últimamente la pelirroja había estado muy distraída y tal vez eso había tenido algo que ver, ¿o tal vez no?
-Aaaaaagggh, estoy hecho un maldito lió.-Dijo Naruto tirándose de los pelos antes de recibir una llamada a su celular y al cogerlo vio el nombre de Kisara.-Kisara_chan, ¿ocurre al...
-Mi pequeño y desvalido Naruto_kun, como siempre hecho un lió con lo que a mujeres se refiere.-Dijo la divertida voz de la Kitsune atreves del aparato haciendo que el rubio tuviese una gota en la nuca.
-¿Donde estas?-Preguntó el Uzumaki sacando una risita de la pelirroja.
-Justo detrás tuya.-Respondió Kisara haciendo que el ojiazul girase el rostro para ver a la ojirroja detrás suya. -Yahoooo.-
La kitsune vestía con unos botines azules, unos pantalones vaqueros cortos, a la altura de sus muslos y una camisa roja con una estrella que dejaba al aire su plano vientre. Como siempre su largo cabello rojo se encontraba suelto a lo largo de su espalda hasta llegar a su carnoso y bien formado trasero.
-¿Cuando demonios llegaste ahí?-Preguntó Naruto parándose en el acto al igual que la sonriente mujer.
-Más o menos cuando acabaste con ese menos, tu mente sí que debe estar distraída para no notarme.-Respondió la pelirroja haciendo suspirar al rubio.
-Bueno...hace unos días ocurrió algo y ahora estoy hecho un lió.-Dijo el Namikaze rascándose la nuca y haciendo reír un poco a Kisara que lo agarró de su brazo derecho haciendo que sus grandes pechos lo aprisionaran.
-Entonces ven conmigo, tal vez pueda ayudarte, después de todo aquí soy quien mejor te conoce y quien ha pasado más tiempo contigo.-Dijo la ojirroja haciendo sonreír al chico.
La pelirroja caminó agarrada del brazo del rubio por un largo trecho hasta llegar a lo que parecía ser un bar. La kistune le pidió a Naruto que se cambiara de ropa porque estaba claro que con el uniforme de la academia no le iban a dejar entrar. Después de cambiarse a su atuendo clásico ambos entraron al local en el cual se encontraban un par de personas bebiendo tranquilamente.
-Hola Kisara_chan, ¿hoy no vienes con las demás chicas?-Preguntó la camarera, una mujer de unos 30 años, de cabello negro y ojos verdes.
-No, hoy vengo con mi novio.-Respondió Kisara abrazando más fuerte al chico que solo sonrió.
-¿Con que tu novio eh? Que envidia os tengo a las veinteañeras.-Dijo la pelinegra con un suspiro mientras el ojiazul miraba fijamente a la pelirroja.
-¿Veinteañera?-Dijo el Uzumaki en un susurro haciendo reír un poco a la chica.
-¿Me vas a decir que no lo parezco?-Respondió la ojirroja haciendo que Naruto negara con una sonrisa.-Bueno Ruri nosotros vamos a la sala de siempre, a mi ponme lo de siempre.
-Oído cocina, ¿y tu chico guapo que quieres?-Dijo la ojiverde guiñando un ojo al rubio.
-Una cerveza, que este bastante fría.-Respondió el rubio mientras iba a la sala junto a la kitsune.
Naruto y Kisara se sentaron en una de las varias salas con las que contaba el bar y después de unos minutos llegaron lo que habían pedido. En la mesa había algunas cosas para comer y acompañar la bebida, ambos empezaron a beber y después de unos minutos la ojirroja preguntó.
-Entonces, ¿de qué chica te has enamorado ahora?-Preguntó la pelirroja haciendo que Naruto se atragantara con un cacahuete.
-¿Como...como demonios sabes que me he enamorado?-Preguntó Naruto haciendo reír a la chica.
-Jajaja, Porque te conozco desde hace años y se cuál es tu mirara cuando estas enamorado, y por el brillo en tus ojos sí que te ha debido dar fuerte.-Respondió la kitsune sonrojando un poco al Uzumaki que se rascó un poco la cabeza mientras miraba hacia otro lado.-Bien, entonces, ¿quién es, la pelirroja, la que se lleva tan bien con Otomo, la castaña o la otra pelirroja, o tal vez esa loli peliblanca?-
-...Es de Rias_chan.-Respondió el chico algo sonrojado haciendo que Kisara lo mirara fijamente.
-¿Sabes Naruto_kun? A veces pienso que tienes un extraño fetiche con las pelirrojas.-Dijo de pronto la ojirroja con una sonrisa.
-Si para lo que me has traído aquí es para burlarte de mi me voy.-Dijo serio el chico haciendo reír a la pelirroja.
-Vamos, sabes que solo juego contigo, entonces, ¿qué ha ocurrido con Rias para que estés así de distraído?-Preguntó Kisara antes de darle un trago a su bebida.
-Nos hemos besado.-Respondió el chico, omitiendo la parte en que el la veía desnuda durmiendo a su lado.
-¿Solo eso? Pues sí que debe besar bien esa niña para dejarte así con solo un beso.-Dijo la ojirroja bastante sorprendida y algo molesta de que Naruto estuviese así solo por un beso.
-No es eso Kisara_chan, fue un beso normal y corriente, es solo que...bueno, como ya os dije últimamente Rias_chan ha estado muy distraída y estoy seguro de que le ocurre algo. Yo admito que ella me gusta, pero creo que es probable que ese beso haya sido en parte por culpa de que ella esta confusa por alguna razón y no porque ella siento lo mismo que yo.-Dijo el Uzumaki algo deprimido.
-Yo no creo eso.-Dijo Kisara de pronto llamando la atención del chico.
-¿Cómo puedes estar tan segura?-Preguntó Naruto haciendo sonreír a la chica.
-Porque las mujeres por muy confusas que estemos no damos nuestro primer beso a un cualquiera, y yo estoy segura de que ese beso fue el primero Rias, tan seguro como que el sol sale por las mañanas y que se pone por las tardes.-Dijo la pelirroja subiendo un poco el ánimo al ojiazul.
-Espero que tengas razón.-Dijo el rubio antes de echar otro trago a su bebida.
Los dos estuvieron bebiendo un rato largo, riéndose de tonterías y contando viejas anécdotas de cuando "eran más jóvenes". Ahora la pelirroja se encontraba sentada en el regazo de Naruto mientras este besaba su nuca y sus hombros.
-Gracias por escuchar mis problemas Kisara_chan, te amo.-Dijo el rubio antes de volver a besar a la chica que solo sonrió por sus palabras.
-Es lo mínimo que puedo hacer por mi compañero, yo también te amo Naruto_kun.-Dijo Kisara con una linda sonrisa antes de volver a besar al chico.
El beso iba subiendo de temperatura cada vez más, las lenguas de ambos bailaban dentro de la boca de la pelirroja que de vez en cuando soltaba un ligero gemido. Las manos de Naruto acariciaban las suaves piernas de la chica antes de empezar a subir para empezar a meter su mano por debajo de la camisa de la chica que al notar esto lo detuvo.
-N-naruto_kun, aquí no.-Dijo la pelirroja que estaba algo sonrojada y con la mirara algo perdida haciendo sonreír al Uzumaki.
Rápidamente salieron de la habitación y el rubio pagó las consumaciones, ademas de dejar una buena propina, y se fueron del bar a toda prisa. Una vez fuera se metieron en el callejón más cercano y una vez dentro Naruto usó el kamui para ir a su cuarto. En el cuarto del Uzumaki apareció una espiral dimensional de la cual salió la pareja que no perdió tiempo y rápidamente cayeron a la mullida cama.
Kisara empezó a gemir dulcemente mientras el ojiazul besaba su cuello a la vez que acariciaba los tersos muslos de la chica. Naruto le quitó la camisa dejando ver el sujetador rojo a punto de reventar que usaba la pelirroja. El rubio empezó a bajar por el cuello de la chica sin dejar de besarla hasta llegar a sus pecho y retirar el sujetador de un tirón dejando ver los grandes pechos de pezón rosado de la kitsune.
-Aaaaaaah, Naruto_kun.-Gimió placentera mente la ojirroja cuando el chico de prendió de su pezón derecho y empezó a chupar de el.
Naruto siguió chupando el dulce pezón de la chica hasta dejarlo duro como una roca y completamente ensalivado antes de pasar al otro pezón y repetir la misma acción sin parar de oír los placenteros gemidos de la chica. Cuando terminó con el pezón izquierdo empezó a descender por el plano vientre de Kisara depositando besos y dando alguna que otra lamida. Llegó a su objetivo y rápidamente le quitó los pantalones dejando ver una ropa interior roja muy húmeda.
-Parece que alguien está muy ansiosa, ¿no es así mi dulce zorrita?-Dijo Naruto mientras que con su mano jugaba por encima de la húmeda prenda haciendo gemir a la pelirroja.
-E-eres malo N-naruto_kun, s-si sigues a-así me harás e-enloquecer.-Dijo entre gemidos la chica kistune mientras la humedad aumentaba en aquella zona.
-Pues ve preparándote porque voy a volverte loca.-Dijo el Uzumaki antes de retirar la húmeda prenda y descender sobre aquella húmeda zona.
-¡AAAAAAAAHHH!-Gimió con fuerza la chica cuando la húmeda lengua del rubio se introdujo en su interior mandando una placentera descarga de placer por todo su cuerpo.
La pelirroja gemía sin parar mientras la hábil lengua del ex-shinobi de konoha se movía con habilidad y destreza en su interior. Kisara apretaba con fuerza la cara de Naruto contra su intimidad para que no se pudiera apartar, algo que en ese momento sinceramente no entraba en los planes del Uzuamki. Poco a poco empezó a sentir como las paredes internas de la kistune se contraían apretando su lengua y anunciando lo inminente.
-¡Me vengooooooooooo!-Gritó la ojirroja dejando salir sus cálidos y dulces fluidos en la boca de Naruto que como siempre los bebió todos.
Kisara jadeaba mientras se recuperaba lentamente del placentero orgasmo que le había hecho tener su adorado rubio. De pronto sintió un peso encima suyo que la sacó de su trance y quedarse algo asombrada mirando fijamente aquello que ahora se encontraba entre sus senos.
-Tus pecho son tan realmente suaves y cálidos Kisara_chan.-Dijo el rubio antes de empezar a masturbarse usando estos.
La pelirroja miraba fijamente con el duro miembro del ojiazul se asomaba entre sus pechos una vez tras otra mientras el Uzumaki gemía placenteramente por la acción que el mismo estaba realizando. Un gran y placentero gemido escapó de la boca de ojiazul cuando la ojirroja empezó chupar la punta de su mimbro cada vez que se asomaba.
-V-ve más despacio, apenas soy capaz de l-lamerlo por lo rápido q-que vas.-Dijo la chica algo avergonzada haciendo sonreír al rubio que de pronto paró sus acciones solo para apartarse y quedarse sentado en la cama.
-Entonces lo mejor será que tu vayas a tu ritmo, ven aquí mi dulce zorrita que tengo un gran premio para ti.-Dijo Naruto haciendo que la chica empiece a gatear hasta donde estaba.
Kisara envolvió el duro miembro entre sus cálidos senos y empezó a usarlos para masturbar al chico de forma lenta. La lengua de la pelirroja lamia la punta del pene cada vez que este entraba en su boca haciendo gemir placenteramente al Uzumaki. La lengua de la pelirroja lamía cada centímetro del pene del ex-shinobi dejándolo completamente bañado en su saliva que servía como lubricante. Después de unos minutos Naruto empezó a sentir como su miembro se empezaba a inflamar por lo que estaba a punto de llegar.
-Aaaah, Kisara_chan me vengoooo.-Gimió el ojiazul antes de dejar ir una abundante descarga de caliente y espeso semen, Kisara introdujo el miembro de su amado hasta la garganta dejando que este pasara directamente a su estomago.
-(Es tan delicioso, lo adoro)-Pensaba ojirroja con algunas lagrimas en los ojos mientras lamia el miembro de Naruto hasta dejarlo completamente limpio.
-Es hora de empezar con lo realmente bueno Kisara_chan.-Dijo el rubio antes de ponerse encima de Kisara y de enfilar su aun duro miembro a la entrada de la chica.
-Sí, hazme tuya Naruto_kun.-Dijo la kitsune con una sonrisa y extendiendo los brazos haciendo sonreír también al Uzumaki.
De forma lenta Naruto empezó a introducir su pene en el interior de la pelirroja, separando poco a poco la carne hasta que la mitad de su miembro estuvo dentro. El rubio entonces besó a Kisara antes de empezar a retirar un poco su pene antes de volver a meterlo y así ir cogiendo ritmo haciendo gemir y gemir a la ojirroja que sentía como el ojiazul se hundía en ella antes de salir solo para volver hundirse en ella aun más profundo que antes.
-Ahhh siii Naruto_kun haaaa no pares aaaaahh.-Dijo la pelirroja entre placenteros gemidos.
Naruto seguía embistiendo una y otra vez a la chica, la punta de su miembro no paraba de golpear una y otra vez la entrada del vientre de la chica que opuso un poco de resistencia antes de que con una fuerte estocada el rubio la atravesara. Un gran y placentero gemido escapó de la boca de Kisara cuando el pene del ojiazul invadió su vientre desencadenando un gran orgasmo en la chica que se quedó ida unos instantes antes de sentir como las embestidas se reanudaban, ahora llegando hasta lo más hondo de su vientre.
-N-naruto_kun aaahh, vas a p-partirme, aaaaaah sssiiii, párteme en dos Naruto_kun aaaaahhh.-Gimió con fuerza la kistune que sentía como si fuese a ser dividida por el duro miembro del rubio.
Naruto no se detenía en su acometida, su pene se hundía hasta lo más hondo de la pelirroja antes de salir solo para volver a entrar provocando gemidos y gritos de placer de la ojirroja que a estas alturas tenía una mirara perdida y algo de saliva le escurría de la comisura de los labios. El miembro del ojiazul empezó a hincharse dentro de Kisara a la vez que las paredes internas de esta se contraían anunciando lo que estaba a punto de pasar.
-Kisara_chan me vengo, aaaaaah, voy a llenarte Kisara_chan.-Dijo Naruto mientras aumentaba la velocidad de sus embestidas.
-¡SIIIII, LLENAME NARUTO_KUUUUN, AAAAAAAAH, ME VENGOOOOOOOOOO!-Gritó la pelirroja mientras sentía como otro poderoso orgasmo la golpeaba de pronto.
-¡KISARA_CHAAAAAAAAAAAAAAAAAN!-Gritó Naruto a la vez que una gran descarga de abundante y espeso semen inundaba el vientre de la ojirroja.
Kisara respiraba costosamente sobre la cama, su mirara perdida enfocaba al techo mientras un hilo de saliva caía por la comisura de sus labios. El Uzumaki retiró su miembro del interior de la chica dejando que bastante de aquel liquido blanco y espeso se escapara fuera de la ojirroja. La pelirroja aun no se había recuperado cuando de pronto sintió como Naruto le daba la vuelta y empezaba a frotar su erecto miembro con su entrada posterior.
-Aun no es hora de dormir mi dulce zorrita.-Dijo el rubio mientras su miembro poco a poco empezaba a introducirse en el trasero de la ojirrija.
-Aaaaaahhh.-Gimió Kisara cuando el pene del Uzumaki empezó a introducirse lentamente.
-Tienes un trasero tan estrecho Kisara_chan, aaaah, lo adoro.-Dijo el ojiazul antes de empezar a retirar lentamente su miembro del trasero de la chica haciendo que esta gruñera molesta.
-Noooo, no lo saques.-Gimió casi suplicante la pelirroja haciendo sonreír a Naruto.
-Entonces ya sabes lo que tienes que hacer Kisara_chan.-Susurró al oído de la chica que dudó por un momento.
-...Esta, está bien.-Dijo le ojirroja antes de que un ligero manto rojo la rodease, 9 esponjosas colas salieron de un poco más arriba de su trasero y de su cabello salieron unas peludas y lindas orejas.-No entiendo porque te gusta tanto esta forma, es estúpida.-
-No es estúpida, así es como realmente eres y recuerda que yo te amo tal y como eres.-Dijo Naruto mientras abrazaba por la espalda a la kistune.
-Yo también te amo Naruto_kun.-Dijo Kisara haciendo sonreír al rubio antes de ambos se fundieran en un amoroso beso.
Naruto besaba con pasión a la pelirroja mientras masajeaba los pechos de esta a la vez que lentamente su miembro volvía a introducirse en el interior del trasero de la chica. La kistune empezó a gemir con fuerza cuando el rubio inició sus embestidas, las suaves y rojas colas de la ojirroja se movían al ritmo de las embestidas del ojiazul que no paraba de masajear y apretar los pechos de Kisara.
Los gemidos de placer de la pareja era acompañados del húmedo sonido de lo que hacían, de la boca de la pelirroja no paraban de salir gemidos de placer hasta que de pronto algo se introdujo en ella. La kistune se sorprendió por un instante que se percató de que lo que ahora estaba en su boca era el pene de un clon del ojiazul . Sin pensarlo ni un segundo la pelirroja empezó a tragarlo por completo haciendo gemir de placer también al clon de sombras.
-(Esto es el paraíso).-Pensó la ojirroja que ya había perdido la cuenta de los orgasmo que había tenido.
Pronto el clon de sombras no pudo aguantar más y soltando una abundante descarga se semen en la boca de la ojirroja se deshizo en una nube. El Naruto original tampoco iba a aguantar mucho más, sentía como poco a poco su miembro se iba inflamando y estaba seguro de que ya no aguantaría mucho más por lo que empezó a aumentar la velocidad de sus embestidas haciendo gemir con fuerza a Kisara.
-Kisara_chan, me vengo, ¡me vengooooooooo!-Gritó Naruto antes de dejar ir su abundante descarga dentro del trasero de la ojirroja que gimió llena de placer al sentir como el caliente semen llenaba su trasero.
El rubio salió del trasero de la pelirroja y quedó tumbado en la cama respirando algo agitado y mirando al techo. Una sonrisa afloró en su rostro de pronto cuando pensó en lo confundido que había estado con el tema de Rias, pero de nuevo Kisara lo había vuelto a ayudar, en verdad a veces parecían un viejo matrimonio de lo bien que se conocían.
-Naruto_samaaaaaaa, aun no es hora de dormiiiiiir.-Dijo la cantarina de voz de la kitsune que de pronto estaba encima suya rozando su intimidad contra el miembro del Uzumaki que de nuevo volvían a alzarse listo para el combate, los rasgos zorrunos de la pelirroja se habían acentuado, sus marcas en las mejillas se veían algo más gruesas y sus uñas habían crecido ligeramente.
-(Vaya, tan concentrado estaba en lo que hacía que por un momento se me olvidó que cuando Kisara_chan muestra su verdadera forma se vuelve una completa ninfomana, bueno tendré que hacerme cargo de lo que he provocado).-Pensó el ojiazul con una sonrisa antes de los gemidos volviesen a inundar el cuarto.
-Yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy se acabó, al fin, ya esta, se terminó la reedición de este fic, que se que muchos ya estabais ansiosos por saber que es lo que va a ocurrir de ahora en adelante que creo que por las cosas que habeis podido ver que he cambiado y/o añadido van a ser muchas. En el siguiente cap al fin hará acto de presencia cierto pájaro quemado al cual le queda poco para recibir la paliza de su vida, la identidad de la chica misteriosa, el como Yuuto y Naruto se conocieron, el torneo de artes marciales, quedan muchas cosas por suceder si señor. Bien gente, me despido por hoy que aun tengo muchos otros fics en los que trabajar y ahora mismo estoy desbordando inspiración, como siempre espero que os haya gustado el cap el cual si os ha gustado o queréis hacerme alguna sugerencia o tenéis alguna duda podéis dejar un review. Se despide un día más AkumaNoRyu, no os olvideis de pasaros por mi mis demás fics, cuidaos mucho y haaaaaasta próxima.-
