Disclaimer: Twilight le pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de Mylisssa, yo solo traduzco con su debido permiso.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from Mylisssa, I'm just translating with her permission.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

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Mi teléfono empieza a sonar cuando aparco el coche. Gimo cuando veo quién es. Rosalie.

—¿Qué, Rose? —espeto.

¿Qué, Bella? —imita de vuelta—. ¿Por qué estás tan enojada? Estaba tratando de ayudarte.

Pienso en Garrett apareciendo y me estremezco.

—¿Ayudarme con qué?

Salir de tu apartamento. Tener una buena cena. Echarte un polvo. Te estás convirtiendo en una ermitaña, Bella.

—No lo soy. —Cierro la puerta de mi coche con más fuerza de lo que pretendía.

Entonces ven conmigo el viernes.

—No, gracias —me excuso mientras subo las escaleras. Dejar que Rosalie me lleve y tratar de emparejarme con alguien nuevo es lo último que quiero hacer.

¿Por qué? ¿Tu novio, a quien nunca volverás a ver, no te dejará?

—¿Por qué estás tan en contra de esto? Él estaba aquí cuando apareció Garrett. Regresará en unas pocas semanas, y hablo con él todos los días. No es justo que me hagas defender mi relación.

Ella guarda silencio por un momento.

Oh. Lo siento, cariño. Yo solo... te extraño. Estar soltera por mi cuenta apesta. ¿Pelearon por culpa de Garrett? —Suena realmente arrepentida y preocupada.

—No. Resultó bien. Incluso podría dejártelo pasar esta vez, pero debes tener un poco de fe en mis decisiones. Las relaciones no son tan malas como crees. Tal vez podrías intentar darle a alguien una oportunidad. —Mi nariz se arruga porque sé que es una posibilidad remota, pero se lo insinué de todos modos.

Claro, Bella. Ya llegará ese día —espeta, y no puedo evitar poner los ojos en blanco.

Cuelgo con Rose, sabiendo que las relaciones pasadas la han dejado amargada, y no necesito tomar sus acciones en contra mía personalmente. A la manera de Rosalie, me está cuidando.

Todavía estoy bastante decidida a darle vida a nuestra relación a larga distancia, así que continúo la búsqueda en mi apartamento en la que he estado durante la última semana.

—Piensa como Edward —me digo a mí misma.

¿Dónde escondería algo?

Me gustaría recuperar mi cámara, pero no importará pronto. Después de este semestre, mientras todo vaya bien, seré estudiante en la Universidad de Washington. De ninguna manera se lo diré a nadie hasta que todo esté finalizado. Nadie me convencerá de lo contrario.

.

.

.

Esta habitación es asfixiante. Sentarse alrededor de la mesa de Charlie se ha vuelto incómodo, por razones que parecen no tener nada que ver con mi relación con Bella. Sam está aquí esta noche. Vino con Billy, por lo que se llevó mi título como el chico más joven aquí. Conocer a Sam fuera del trabajo es genial, pero no importa, de todos modos no estaré por aquí por mucho tiempo.

La mirada gélida de Billy no está reservada únicamente para Charlie. Yo también estoy del otro lado. Charlie evita las miradas, eligiendo en cambio disfrutar de su petulancia. Acaba de hacer oficial su relación con Sue. Billy nunca tuvo una oportunidad.

¿Por qué me fruncen el ceño? ¿Qué hice? Charlie probablemente ha estado parloteando sobre que yo estoy de su lado. Los otros muchachos están demasiado cerca de ambos hombres y han optado por permanecer neutrales en esta rivalidad, que es probablemente la única razón por la que Sam está aquí. Billy necesita a alguien de su lado. No importa que a ninguno de los dos nos importe menos su problema. Al final de la noche, Sam llevará a Billy a casa, y Charlie dejó en claro que la habitación de Bella es tan buena como la mía. Eso es cuando ella no está aquí, estoy seguro. Cuando ella esté en casa para Navidad, tendré suerte si está de acuerdo con las citas para almorzar.

Mi teléfono suena en mi bolsillo y lo saco, sabiendo exactamente quién es. Sin su cámara web, Bella ha empezado a enviarme fotos. Las fotos son inocentes, pero hay un brillo en sus ojos que me dice que sus pensamientos son todo lo contrario.

—¿Qué tienes ahí? —pregunta Charlie mientras abro el mensaje de texto en mi teléfono.

Como sospechaba, es una imagen. Es de Bella con una cuchara en la boca. Lo más probable es que es el helado que me hizo saber hace unas horas que ocuparía mi lugar para hacerle compañía esta noche. La foto es linda, así que le entrego mi teléfono a Charlie. Sonríe con orgullo, antes de pasar el teléfono por la mesa. Son sonrisas de aprobación por todas partes y una mirada de complicidad de Sam. Ya ha visto bastantes la semana pasada. Cuando llega a Billy, gruñe. ¿En serio? Este tipo tiene problemas.

Peter le arrebata el teléfono a Billy.

—Oye, Charlie, déjame tomarte una foto.

Charlie desliza su whisky fuera de la vista y esboza una sonrisa. La foto es tomada y enviada, pero hay un estremecimiento en la mejilla de Peter antes de devolverme el teléfono. Efectivamente, Bella pensó que era más apropiado comerse su helado sin su blusa y bajó la cuchara por su escote. No miro a Peter a los ojos cuando aparece la siguiente imagen. Tengo suerte de que ya no tenga mi teléfono. Esta vez, perdió el sostén.

Después de silenciar mi teléfono, apuro mi whisky antes de darme cuenta de mi error. Alguien sabrá que algo está pasando por la forma en que lo bebí como si no fuera nada. Todos saben que no lo bebo de la forma en que ellos lo hacen. Aunque no importa. Mientras dejo mi vaso, veo que la mirada amenazante de Charlie está abriendo un agujero en Billy. Billy apenas puede mantener la mirada, pero lo está intentando. Su ojo tiene un tic mientras trata de sostenerle la mirada.

Sam me da una pequeña sonrisa mientras niega con la cabeza.

—Creo que voy a dar por terminada la noche.

Los ojos de Billy se cierran mientras mira hacia abajo. Murmura en voz baja antes de mirar hacia arriba con una mirada mucho más firme.

—No eres amigo mío, Charlie Swan. —Sus ojos vuelven hacia mí antes de volver a mirar a Charlie—. Has traicionado a mi familia. No volveremos.

Con eso, se va y nadie dice nada. Felix reparte las cartas y Charlie sirve otra ronda de whisky. Por mi vida, no puedo entender qué diablos hice. No es como si yo los hubiera emparejado. Ni siquiera conozco a Sue. Con la falta de conversación, bebo constantemente. Mi vaso no tiene fondo. Charlie es discreto al rellenarlo.

Seguimos jugando durante la noche, nadie se atreve a renunciar antes que el jefe. Un juego más y me quedo sin efectivo.

—Estoy fuera —declaro, y hay un alivio en la habitación por la forma en que los hombros de Peter y Felix se encorvan. No pierden tiempo saliendo.

Ayudo a Charlie a limpiar la mesa.

—¿Hice algo para ofender a Billy? —La pregunta me ha estado pesando y he bebido lo suficiente como para perder algunas de mis inhibiciones.

A mitad de camino a la cocina, Charlie se detiene, chasqueando la lengua.

—Es un tonto. Es solo su orgullo. Se le pasará o no. No son como nosotros. —Agarra mi hombro—. Lo hicimos bien por nuestra cuenta. Estar soltero no significa andar esperando a alguien que no está interesada.

Sacudiendo la cabeza, mis ojos se cierran lentamente. Solo necesito llamar a Bella e irme a dormir. ¿Por qué Charlie tiene que ir y hacerme pensar?

Charlie puede actuar como si no le afectara, pero con todos los demás fuera, él es el que está deprimido. Evidentemente, el drama de la escuela secundaria no está reservado para los adolescentes. Pusieron en vergüenza el dramatismo de Emmett. Lo último que escuché fue que Heidi rompió con él por ir a un partido de hockey. Alice estaba bastante molesta porque todavía estaban tratando de que funcionara. Yo, todavía estoy tratando de mantenerme al margen. Billy contaba únicamente con estar en una relación con Sue para hacerlo feliz, pero ¿por qué Charlie habla en plural? Es probable que sea solo un término general, pero la palabra se clava en la pared, exigiendo que no se la ignore.

Ayudo a cerrar la casa mientras veo a un hombre solitario luchar por defender el pedazo de felicidad que ha encontrado. No dice más que un murmullo de buenas noches mientras subimos las escaleras. La bonita habitación de princesa de Bella se parece un poco menos a un santuario de la niña que solía ser. Todo sigue aquí, pero los peluches de su infancia están arrojados al azar a la esquina y su cama no está perfectamente hecha.

Me quito los zapatos y los pantalones, dejándolos en el suelo. La primera vez que pasé la noche en esta habitación, no significó nada. El segundo fue el comienzo del resto de mi vida. Esta vez es pura tortura. Es casi tan difícil como lo que la webcam sexy y llamada telefónica provocan. Sus imágenes inocentes y la forma en que se preocupa están demasiado lejos para mí. Charlie se equivoca acerca de que yo sea como él. No era feliz antes de Bella porque no sabía lo que era ser feliz. Si ella no hubiese correspondido a mis sentimientos, estaría como Billy, suspirando por la que se escapó. Creo que para Charlie, su ex esposa sigue siendo la indicada, y Sue es la primera persona a la que pudo ver ocupando ese papel en su vida. ¡Qué círculo!

Mientras me acuesto en su cama, enciendo mi teléfono de nuevo y cierro los ojos mientras espero a que se encienda. De repente, Alice casándose con Jasper no se siente demasiado pronto. Me prometo a mí mismo que seré más comprensivo. Acostarme hace que el alcohol me alcance y no es de extrañar que mis pensamientos corran desenfrenados.

Tan pronto como mi teléfono se enciende, suena una y otra vez cuando llegan nuevos mensajes de texto y mensajes de voz. Entra otra foto, una foto de su espalda cuando se vuelve para mirar hacia atrás. El flash de la cámara de su teléfono se refleja en el espejo mientras toma la fotografía. La forma en que inclina la espalda, sus ojos cuando se mira a sí misma, y la esquina de su pecho que es visible entre el costado de su espalda y el antebrazo ligeramente levantado para tomar la foto, son todos eróticos, hermosos... perfectos. ¿Tiene que enviarme esto ahora? Los siguientes mensajes son un pánico frenético. Recibió la imagen de Charlie y se asustó. Probablemente todavía esté nerviosa porque él viera sus últimas fotos, así que no escucho los mensajes de voz. Llamo y ella está en la línea antes incluso de que suene.

¿Te lastimó? ¿Estás bien? Casi lo llamo, pero pensé que había hecho suficiente.

Con la boca abierta, dudo, un poco desconcertado.

—Estoy bien. No vio las últimas fotos. Lo siento. No sabía que ibas a enviarlas. —Doblo su almohada por la mitad y la meto debajo de mi cuello.

Está bien —dice, sonando algo más tranquila—. ¿Te gustaron las fotos? —se ríe suavemente. Está nerviosa, pero no lo suficiente como para no preguntar.

Es esa suavidad, la timidez audaz es mucho más sexy que las fotos desnudas, no es que no las aprecie.

—Me encantaron las fotos.

Aunque no es suficiente para subirse a un avión. —Ella vuelve a reír como si estuviera bromeando, pero también es una pregunta.

Realmente no sé cómo no estoy ya en un avión, diciéndole a todas mis otras responsabilidades que ya no importan. En cambio, estoy acostado en la habitación de su infancia, rodeado de su inocencia atemporal, mientras veo fotos que muestran su insegura confianza.

Puedo contar los días que he pasado físicamente con ella, pero siento su ausencia en todas partes.

—Ni siquiera lo sabes, Bella. Ni siquiera lo sabes.

Entonces dime —pide, su voz varias octavas más baja de lo que es adecuado para una conversación cortés.

—Si quieres que vaya, iré. —Si me lo pide, me escabulliré de esta casa ahora mismo. Ya estoy en la habitación de mi chica con su papá al final del pasillo. El único problema es que ella no está aquí.

¿Oh, sí? —pregunta ella. Su voz suena ronca cuando tergiversa mis palabras, pero no realmente mis palabras solo su significado real—. Yo podría ayudar. Podrías simplemente recostarte y cerrar los ojos.

Respondo con un "ajá" en el teléfono, mientras mis ojos se cierran. Estoy más cansado de lo que pensaba. Pasar los días entre el trabajo y la vida que tengo en Forks es agotador, y el alcohol está zumbando en mi cerebro.

Ella gime en respuesta.

Si estuviera allí, masajearía tus pantorrillas.

He estado mucho de pie esta semana y me duelen mucho las pantorrillas. Sienten un hormigueo y se relajan con sus palabras.

—Me gustaría eso.

Lo sé, cariño, déjame cuidarte —comenta mientras me muevo de lado, descansando mi teléfono en la almohada, por lo que mi brazo está más relajado mientras lo sostengo—. Estoy masajeando hasta llegar a tus rodillas con movimientos largos y profundos. Tus rodillas están tan estresadas. Empujaría mis pulgares a lo largo de la parte superior a la parte inferior de tus piernas, moviendo mis dedos alrededor de tus rótulas.

Me siento ruborizar por la calidez de sus palabras, cansado de mi semana y anhelando tenerla a ella para volver a casa.

»Cuando llego a tus muslos, aumento la presión, presionando tus músculos con las yemas de los dedos. ¿Lo sientes, cariño?

—Ajá —murmuro porque en realidad lo hago. Su voz es tranquilizadora y me arrulla a un estado de felicidad.

Mis palmas se mueven tan fácilmente en tu piel. Mis uñas rozan la parte externa de tus muslos. Cuando me muevo hacia abajo para reemplazar mis dedos con mi boca, mi cabello golpea tu pierna.

Sonrío, pensando en cómo me haría cosquillas.

Puedo escuchar su respiración a través del teléfono.

»Te agachas y empujas mi cabello hacia atrás. Tomas mi mandíbula, tirando de mí hacia arriba. Deslizo mi cuerpo por el tuyo hasta que estamos cara a cara. Mis piernas se mueven a ambos lados de las tuyas.

—Eres tan suave —le digo entre un bostezo.

¡Edward!

Salgo de mi aturdimiento.

—¿Qué? ¿Qué pasa?

Te estás quedando dormido.

—Sí, algo así. Estás haciendo un buen trabajo.

No estoy tratando de ponerte a dormir. Se supone que esto es excitante.

Mis ojos se aprietan mientras me llevo la mano a la frente, clavándome el pulgar y el índice en las sienes.

—Lo es. Simplemente no soy bueno en esto.

¿Escuchando?

—No. Sabes que no puedo hacer esto. Tu papá está al final del pasillo de todos modos. ¿Y si pasa por la puerta? —No estoy lo suficientemente borracho como para que no me importe.

¿Por qué estás en mi casa? —Suena confundida.

Siento que estoy en problemas.

—¿Dormir?

Pssh. Estás borracho y ni siquiera puedo seducirte.

—Me has estado seduciendo desde el primer día.

¿Oh, sí? —Puedo escuchar la sonrisa en su voz—. ¿Pero estaba funcionando? ¿Estabas excitado?

¿Lo estaba? Pude haberlo estado. Casi. Quizás. Pienso en sus últimas fotos y en sus manos sobre mí. Sí, es excitante. Asiento con la cabeza ante mi conclusión.

—Semi.

No te creo.

—¿Qué? ¿Por qué? No confías en mí.

Estás tratando de aplacarme. Vas a tener que demostrarlo. —Su voz se vuelve cantarina cuando comienza sus juegos.

—¿Cómo?

Una foto funciona.

Me río y cierro los ojos, sintiéndome perezoso tanto en cuerpo como en mente.

Lo intento, pero no logro reprimir otro bostezo.

—Quiero esos dedos masajeadores de vuelta. Podía sentirlo.

No. No tienes que fingir más.

—Bella, me duele la espalda.

Ella se ríe.

Está bien. Date la vuelta.

Vuelvo a acomodarme y dejo que ella me devuelva a un estado relajado. Lo mantiene más en el lado sensual que en el sexual y creo que, en este momento, ¿cómo puedo amarla más? Colgamos cuando empiezo a dormitar. Las palabras de Charlie pasan por mis pensamientos. "Hagas lo que hagas, no la dejes ir a La Push". Veo los ojos de Billy mirándonos a mí y a Charlie. "No son como nosotros. Lo hicimos bien por nuestra cuenta. Estar soltero no significa andar esperando a alguien que no está interesada".

Los sentimientos de que esto que tengo con Bella es demasiado bueno para ser verdad resurgen, pero los reprimo y elijo quedarme dormido con sus amorosas palabras en mi cabeza, en lugar de las opiniones de los demás.


Capítulo de regalo por los 200 reviews!

Muchas gracias por el apoyo a la historia ;)