¡Buenas!
Les traigo nueva historia.
Siempre he pensado que entre nosotros hay personas que tienen habilidades distintas a los demás, quiero decir, quizá no haya lectores de mente por ahí pero… ¿Qué sabemos a quienes nos cruzamos a lo largo del día? ¿O se preguntaron alguna vez que clase de persona nos topamos? Cada uno de nosotros somos un mundo único e irrepetible.
Y si esas personas existen… ¿Cuál es su origen? Lo bueno de la ficción es que todo es posible, y nos vamos a meter en un mundo donde quien camine a nuestro lado puede leer mentes o ver el futuro y nosotros jamás lo sabríamos.
Es una mezcla de las habilidades que vemos en Twilight y los humanos que podrían tener estas habilidades y porque. Espero sus sinceras opiniones.
Esto es romance y drama, en su gran mayoría, no quise ponerlo dentro del género de ciencia ficción porque no va a ser sobre lo que nos vamos a enfocar, sino sobre la aceptación de aquellos que son distintos. Del mismo modo en que una persona tiene ojos verdes o es alta, algunos leen mentes, otros ven el futuro. ¿Entienden? Solo es una característica más que los diferencia de las demás personas. En eso nos vamos a enfocar, no importa que tan distintos seamos, solo nos hace únicos, el problema es cuando alguien quiere usar esas características únicas para hacernos daño o a los demás.
Quiero hacer una mención en específico a Ariam Roberts, estudiante de medicina, que me ayudó a poder darle un fundamento cercano a lo que podría ocurrir en la realidad ¡Gracias por tu paciencia al explicarme lo que necesitaba!
ADVERTENCIA: Se van a tratar algunos temas que pueden hacerlos sentir incomodas, pero va a durar muy poco, son solo comentarios y recuerdos. Aún así les voy a avisar cuando esos caps lleguen, falta mucho.
Yo no soy medico ni hago responsable a Ariam Roberts por los conceptos médicos y científicos que vamos a ir usando a lo largo de la historia, solo buscamos alguna fundamentación que nos pareciera adecuada, recuerden que solo es ficción.
— Hola — Diálogos en voz alta
"Hola" Pensamientos
Bella's P.O.V
Me desperecé en la cama reuniendo valentía para el primer día de clases, estábamos iniciando el segundo semestre. Miré la hora del reloj sobre mi mesa de noche.
— ¡Maldición! — exclamé poniéndome de pie rápidamente, ya estaba atrasada.
Tomando una toalla y mis elementos de aseo de mi armario me apresuré al baño por una ducha rápida, al salir de la ducha me envolví en mi toalla y regresé al cuarto. Abrí mi armario buscando unos jeans y una playera roja con un suéter marrón, luego de vestirme tomé mi mochila y caminé hasta la cocina.
Nuestra cocina era mediana, muy cómoda para mí y mis dos compañeros. Los gabinetes eran blancos con superficies grises y electrodomésticos de acero inoxidable. Mi parte favorita era la isla del centro, blanca pero con su encimera negra.
— ¿Te dormiste? — me preguntó Rose sentada sobre uno de los taburetes en la isla de la cocina
— Si, necesito café — respondí acercándome a la cafetera eléctrica
— Recién hecho — respondió Rose mientras tomaba una taza del gabinete superior
— Buen día chicas — nos saludó Jasper entrando a la cocina
— ¿Café? —pregunté sirviéndome
— Café y buen día para ti también — respondió mientras tomaba otra taza para él
— Déjala Jasper, sabes que hasta que no le dé un trago a su café no va a ser persona — rio Rose. Le pasé a Jasper su taza y me senté en la isla de la cocina tomando unos hotcakes del plato que había en el centro
— ¿Avena? — protesté luego del primer bocado
— Si, son más saludables — respondió Rose.
Hice una mueca comiendo mi desayuno, me iba a comprar un donut en la universidad.
— ¿Listas? — preguntó Jasper dejando su taza vacía en la pileta
— Listas — asintió Rose bajándose de su taburete
— Solo deja que me cepille los dientes — respondí terminando mi café y dejando la taza dentro del lavabo.
Me apresuré al baño y luego de higienizarme la boca regresé encontré a los chicos en el recibidor del departamento que compartíamos, Jasper tenía mi mochila en sus manos. La tomé saliendo del departamento y bajamos hasta el estacionamiento interno del edificio donde nos subimos al auto, Jasper conducía. Rose era copiloto y yo iba atras
— ¿Emocionadas por el nuevo semestre? — preguntó desde el asiento del conductor
— Yo si — respondí
— También yo, finalmente estoy en la clase de mecánica avanzada que quería — asintió Rose. Ella estudiaba diseño e ingeniería automotriz.
Cuando llegamos a la universidad Jasper me dejó en mi edificio antes de dirigirse al de Rose y caminé hasta literatura antigua. Era una materia aburrida pero fácil, me daba unos buenos y necesarios créditos.
A media mañana comencé a sentir mi déficit de azúcar. Maldiciendo a Rose y su estúpida idea de hacer que mi alimentación fuera más saludable fui por mi donut y un café al comedor.
— Oye, se te calló el móvil — escuché una voz cuando me alejaba del puesto de donut. Me giré y un enorme chico señalaba un móvil en el suelo, tanteé mi bolsillo trasero y efectivamente mi móvil no estaba allí.
— Gracias — respondí caminando hasta allí y recogiéndolo
— De nada chica azúcar — rio acercándose a mi
— Tú tienes dos — lo acusé alzando mi ceja y señalando su pedido
— Para mi hermanita, está en sus días —rio — Por cierto, soy Emmett —
— Bella, y no deseo saber quién está en sus días — respondí
— Claro —rio — Y si ves a Alice, no le digas que te dije —
— No sé quién es, pero gracias de nuevo — asentí girándome
Mi cuerpo necesitaba azúcar y Rose no lo entendía.
Caminé hasta mi siguiente clase feliz comiendo mi donut. Literatura clásica tenía su grado de complejidad, pero la amaba, además me había leído todo lo que puede ser considerado clásico lo suficiente para saberme los diálogos.
Entré al salón y me senté en las filas de en medio de la grada de asientos para los estudiantes mientras seguía disfrutando mi tentempié.
Luego de mi última clase de la mañana me dirigí al comedor. Una vez allí me puse en la fila de la cafetería y compré dos porciones de pizza, 1 refresco y un pastelillo.
Mi móvil vibró en mis jeans, lo tomé revisando el mensaje.
[Sector B- ventana] Jasper.
Jasper había dividido el comedor en sectores que él mismo había diagramado para poder encontrarnos en el almuerzo entre el gran gentío de estudiantes, era estúpido pero efectivo, asique no lo cuestionaba.
Caminé hasta el sector que se me había indicado y encontré la mesa con mis amigos. Me asombró no encontrarlos solos, el gran mastodonte del puesto de donuts estaba con ellos, y otra chica.
— Hola — saludé dejando mi bandeja en la mesa y sentándome delante de Emmett
— Bella, deja que te los presente — habló Jasper — Ellos son Emmett y Alice Cullen —
— Hola azúcar — me sonrió Emmett
— Hola Emmett — reí — Alice, es un gusto conocerte — asentí. Emmett me hizo un disimulado gesto de que me callara.
— Si crees que no he visto eso Emmett, estas mal de la cabeza —aseguró Alice
— Pero Alice — habló. Su hermana le hizo un gesto callándolo.
— No apuestes contra mi Emmett — respondió.
— Bruja — murmuró Emmett
— También es un gusto conocerte Bella — sonrió Alice
— Oye, ¡Ed! — gritó Emmett moviendo los brazos. Mis amigos y yo miramos a quien llamaba— Ven idiota — habló Emmett nuevamente.
El tal Ed sacudió su cabeza de forma tan busca que me dolió a mí, antes de caminar hacia nosotros.
— Les presento a mi hermano, Edward — habló Alice cuando un chico de cabello cobrizo dejó la bandeja sobre la mesa. — Rose, Jasper Halle y Bella Swan — los presentó
— Claro, hola — asintió Edward asintiendo a nosotros.
— ¿Mucho ruido? — preguntó Emmett con tal delicadeza que no parecía coincidir con su personalidad.
— Algo — respondió clavando su mirada en mí. Alcé una ceja en su dirección y sacudió nuevamente su cabeza sentándose a mi lado.
— Oigan y ¿De dónde son? — preguntó Jasper comiendo su hamburguesa
— De aquí, de Nueva York — respondió Alice
— ¿Nacieron aquí? — preguntó Rose
— Podría decirse — respondió Alice
— Crecimos en un orfanatorio, no sabemos con exactitud de donde somos — respondió Emmett encogiéndose de hombros — Cuando cumplí la mayoría de edad me hice cargo de los chicos y nos quedamos aquí —
— Oh, vaya, lo siento — murmuró Rose
— Descuiden, soltarlo al inicio es más fácil — respondió Alice encogiéndose de hombros
— ¿Ustedes? ¿De dónde son? —preguntó Emmett
— Forks, un pueblo de Washington — respondió Rose — Jasper y yo estamos aquí hace dos años, Bella hace 6 meses —
— ¿Sagunto semestre eh? — preguntó divertido Emmett —¿Qué estudias azúcar? —
— Literatura ingresa — asentí.
— ¿Por qué te llama azúcar Isabella? — me preguntó Rose alzando una ceja
— ¿Por qué me vio comprar un donut? — pregunté esperando un regaño. Edward rio y lo miré intrigada, él jugaba con su comida.
— Vas a tener diabetes Bella — respondió Rose
— Rose, tengo 19, no exageres — rodé los ojos— Y las donuts son deliciosas —
— Ya, no quiero escucharte — negó Rose
— ¿Eres su mamá? — preguntó Emmett divertido
— No, si lo fuera estaría castigada todo el fin de semana — negó con un suspiro.
La mirada de Edward se movió sobre mí reiteradas veces, comenzaba a incomodarme.
Tomé mi móvil y disimuladamente lo utilicé de espejo esperando ver algún extraño desastre en mi rostro, no había nada allí. Cuando el almuerzo terminó Edward se puso de pie.
— Fue bueno conocerlos — asintió Edward dirigiéndose a mis amigos y a mí — Nos vemos a la salida — comentó viendo a sus hermanos.
Sin esperar respuesta alguna se giró rumbo a la salida una última mirada. Fruncí el ceño confundida, me apresuré a terminar mi pastelillo antes de ponerme de pie recogiendo mis sobras.
— Nos vemos luego —me despedí de los demás
Caminé hacia la salida aventando al cesto mi basura de camino a la puerta para dirigirme a mi última clase del día.
Las semanas pasaron y los Cullen siguieron almorzando con nosotros, Emmett y Jasper compartían clases, ambos estudiaban arquitectura, Alice moda y diseño y Edward estudiaba medicina .
Realmente estaba empezando a fastidiarme la forma en que me miraba, su ceño siempre estaba fruncido en mi dirección.
Edward's P.O.V
Luego de un mes Isabella Swan continuaba siendo un misterio para mí, lo único de lo que estaba seguro era que intentar leerla me daba dolores de cabeza que se desencadenaban en desagradables recuerdos.
Abrí la puerta de la casa molesto, estaba frustrado y me dolía la cabeza
— ¿Qué es lo que te ocurre hoy? — preguntó Alice cuando cruzamos la puerta de casa con Emmett siguiéndonos — Has estado muy callado todo el día —
— Últimamente estás más extraño de lo normal — asintió Emmett cerrando detrás de nosotros — ¿Te sientes bien? —
— No escucho a Bella — suspiré frustrado avanzando a la sala
— ¡¿Que tú qué?! — exclamaron ambos siguiéndome
— Eso, no escucho su mente. No puedo leerla — negué sentándome en el sillón de la sala y pasándome las manos por el cabello desesperado
— ¿Y has tardado 4 semanas en decírnoslo? — preguntó molesto Emmett
— Estaba intentando entender su mente, ver si había algo que estaba mal en mi o en ella — expliqué
— No tenemos secretos entre nosotros — recordó Alice sentándose a mi lado
— Lo sé, pero esto no parecía realmente peligroso —negué
— ¿No puedes leer a alguien por primera vez en tu vida y no es peligroso? — preguntó Emmett caminando nerviosamente por la sala
— He estado analizando a Jasper y a Rose, no hay nada raro en ellos — lo tranquilicé
— Tenemos que alejarnos — aseguró Emmett sentándose frente a mi
— Y rápido — respondió Alice
— No, necesito saber porque no la escucho — negué
— Edward, eso es muy peligroso — negó Emmett — Lees a todos, no podemos mantenernos cerca de alguien que no escuches —
— No parece ser peligrosa — aseguré
— No lo sabemos, por eso lo mejor es alejarnos Edward —respondió Emmett
— Emm, necesito saber que está pasando. Confío en mi habilidad ciegamente y me encuentro con esto, no puedo leer a una mujer que no parece tener nada de extraordinario — expliqué — ¿Cómo crees que me siento? — pregunté. No respondió pero sus pensamientos eran claros— No puedo ignorar esto — pedí viéndolos
— Si noto algo raro en ella Edward…— habló Emmett de forma amenazadora.
— Lo sé, desaparecemos — respondí.
— Bien, por ahora nos quedamos — asintió Emmett — Pero mucho cuidado con ellos, ¿A Rose y a Jasper los lees bien? —
— Si, todo normal en ellos— asentí
— Bien, hay que cuidarnos — señaló Alice — No vi nada de esto venir, ni siquiera los vi llegar —
— ¿Crees que tampoco puedas ver el futuro de Bella? — pregunté
— Puedo, una vez los conocimos pude ver su futuro como si fuera cualquier otra persona — asintió
— Curioso — murmuró Emmett
— Bien, me voy a la habitación —avisé
— Mantennos al tanto de cualquier novedad Edward —señaló Emmett
— Claro, no te preocupes — asentí subiendo las escaleras
Caminé por el pasillo del segundo piso hasta mi habitación, abrí la puerta adentrándome en ella y me dejé caer en la cama. ¿Por qué diablos no la oía?
Cada palabra que Bella decía me atrapaba, por primera vez necesitaba escucharla hablar para saber lo que pensaba y eso era increíblemente atrayente. Y peligroso, sobre todo peligroso. Fruncí el ceño, ella mujer debía tener alguna falla.
Aun con las protestas de Emmett de por medio las clases siguió su curso y nos permitió pasar tiempo en compañía de Bella, Jasper y Rose. Eso me permitió aprender a leer los gestos de Bella, la forma en que mordía su labio inferior me descolocaba, y sus miradas molestas en mi dirección cada vez que intentaba leerla me confundían y me asustaban.
— Rose nos va a proponer hacer algo este sábado —habló Alice rumbo a la universidad. Yo conducía y Emmett iba de copiloto
— ¿Y qué debemos hacer? —preguntó Emmett
— Deberíamos ir — respondí — Ya hemos dicho que no las primeras dos veces — les recordé
— Es peligroso Edward — negó Emmett
— Jasper me va a pedir una cita — murmuró Alice desde el asiento de atrás
— Ni hablar — negó Emmett
— ¡Pero Emmett! — protestó Alice
— Ambos pueden ir bailar y tirarse a quienes quieran, pero ya saben las reglas. Nada de citas ni parejas oficiales — nos recordó Emmett con tono duro
— Leo tu mente Emmett, ¿Recuerdas? — pregunté — Miras a Rose —
— Si, puedo mirar. Pero no voy a invitarla a salir, menos siendo amiga de Bella — negó
— ¿Y si simplemente estamos exagerando? — preguntó Alice — ¿Y si Bella tiene la habilidad de escapar de Edward de forma natural? —
— Quiero pensar que es así —asintió Emmett — Si lo hiciera de forma intencional estaríamos en serio peligro —
— No es consciente —respondí seguro.
Mi interior tembló recordando las miradas de Bella, ella notaba que algo raro había conmigo. Afortunadamente yo era el único que leía mentes e iba a mantener el secreto de mis hermanos hasta logra entender que ocurría.
— Eso espero —respondió Emmett — Alice, ve a bailar y vete con alguno — pidió Emmett. Alice suspiró entristecida
— Alice, díselo — pedí viéndola por el espejo retrovisor
— ¿Decirme que? — preguntó Emmett molesto
— Sal de mi cabeza, Edward — gruñó Alice
— Si pudiera con mucho, gusto — respondí
— Hablen de una vez — pidió Emmett
— Me enamoré Emm —murmuró Alice con voz suave. La respiración de Emmett se detuvo pero no respondió, ninguno lo hizo.
Conduje dentro del parqueadero de la universidad y estacioné apagando el auto.
— Escuchen, sé que esto es difícil —habló Emmett girándose hacia Alice — Sé que siempre les pido cosas difíciles, pero no podemos confiar en ellos — señaló viéndome — Bella es peligrosa Edward, no sabemos porque no puedes escucharla y no nos vamos a arriesgar más de lo necesario, quisiste quedarte y nos quedamos — asintió — Pero no pueden permitir que las cosas avancen con ellos —
— ¡Ya lo sé Emmett! — exclamó Alice molesta — Estamos malditos, ya lo sé — aseguró bajando del auto y cerrando la puerta con fuerza. Emmett suspiró y bajó del auto. Lo seguí.
— Ella sabe que lo hago por protegerlos ¿Verdad? —preguntó Emmett viendo a Alice desaparecer en el campus
— Lo sabe, pero no es feliz con eso — negué
— Está enamorada por primera vez en la vida y tiene que ser de este chico — negó molesto. Podía leer lo que le dolía negarle algo así a Alice
— ¿Crees que sería realmente tan peligroso Emmett? — pregunté.
— El amor no lo es Edward, pero no podemos amar con el secreto que mantenemos — respondió — Y decirles la verdad no es una opción, sobre todo sabiendo que Bella es diferente —
— Claro, lo sé — murmuré
— ¿Alguna novedad respecto a eso? — preguntó
— No, igual de muda —suspiré
— La oferta de irnos sigue en pie, cuando sea que estés listo nos vamos — prometió
— No quiero irme Emmett — negué
— No puedes involucrarte con ella — aseguró
— ¿No quieres acercarte a Rose? — pregunté
— No si eso implica poner a mis hermanos en riesgo — negó — Hemos hecho las cosas bien, tenemos una vida normal y somos libres —
— Nada en nosotros es normal Emm — murmuré caminando hacia el edificio. Su voz mental desapareció, no estaba siguiéndome.
Era consciente de que su advertencia era real, pero la forma en que Bella me atraía también lo era y aun no estaba seguro que es lo que más me atraía de ella, si su mente silenciosa o el querer mordisquear sus labios con mis dientes.
Las horas de clase pasaron con normalidad. El podes estudiar eran lo mejor que me había pasado en la vida pero era muy duro concentrarme a veces, por eso grababa mis clases, en casa podría escuchar las grabaciones sin las voces a mi alrededor.
Cuando la última clase terminó tomé mis cosas y caminé hacia el comedor, ansiaba el silencio de la mente de Bella. Entrando en el comedor me formé en la fila y compré dos porciones de pizza y un refresco. Intenté bloquear las voces mentales que no eran las de mis hermanos y me dejé guiar por ellas hasta la mesa.
— ¿Día largo? — me preguntó Jasper cuando me senté con ellos
— Algo así — asentí dando un mordisco a mi pizza
— ¿Qué planean hacer este sábado? — preguntó Jasper
— Depende — respondió Emmett
— Pensamos en ir al cine — respondió Rose. Emmett nos miró a mí y a Alice
— Yo estoy libre — habló mi hermana
— También yo — respondí
"No debí haberles dado la oportunidad de responder" Emmett. Reí.
— Claro, entonces podríamos ir al cine — asintió Emmett sonriendo en mi dirección. "Muchos pensamientos en un espacio pequeño" pensó divertido.
— ¿Seguro que quieren ir al cine? — pregunté tenso. Bella me miró curiosa
— Si, a menos que quieran hacer otra cosa — respondió Rose encogiéndose de hombros
— El cine es bueno — respondió Emmett
— ¿Quieres hacer otra cosa Edward? — preguntó Bella
— Podemos ir a un parque de diversiones, o una feria si prefieres — respondió Jasper. "Gente y más gente" pensó Emmett.
— No, el cine está bien — negué sacudiendo la cabeza.
— ¿Estas bien? — preguntó Bella suavemente cuando los demás se enfrascaron es una discusión sobre qué película ver.
— Sí, claro — respondí
— Cuando sacudes la cabeza de ese modo pareces abrumado — respondió
— No me agradan los lugares con mucha gente, es todo — expliqué.
Asintió integrándose a la conversación de los chicos, me concentré en su mente pero nada, silencio.
Muchas veces había estado tentado a sacarla de los bulliciosos espacios y hablar con ella, perderme en su voz y no en su mente.
Sus ojos se dirigieron en mi dirección dándome una mirada acusadora, bajé la mirada incómodo. Bella se puso de pie.
— ¿Ya te vas? — preguntó Jasper
— Si, necesito pasar por la biblioteca por un libro —asintió recogiendo su bandeja, se inclinó levemente hacia mí— Deja de mirarme como si te estuviera torturando — pidió con tono duro lo suficientemente bajo para que solo yo pudiera escucharla antes de alejarse.
Sentí mi cuerpo helarse y la seguí con la mirada hasta que salió del comedor, Emmett me miró pero disimulé rápidamente.
"¿Todo bien?" preguntó. Asentí y me puse de pie.
Luego de tirar la envoltura de mi almuerzo dejé la cafetería, caminé alejándome de la multitud de personas y respiré cuando estuve a solas con mis propios pensamientos.
Cuando llegamos a casa subí a mi habitación y me dejé caer en la cama, mis ojos pronto se cerraron, estaba agotado.
Abrí los ojos desperezándome y miré mi mesa de noche buscando el reloj, era hora de empezar con la cena. Me puse de pie y salí de la habitación, bajé las escaleras rumbo a la cocina, nos turnábamos las tareas de la casa y hoy me tocaba hacer la cena.
Abrí la heladera tomando los ingredientes de la heladera y los llevé a la encimera poniéndome a trabajar.
Mis pensamientos regresaron a Bella, era todo lo que ocupaba mi mente desde que la había conocido.
Sabía que en realidad Bella no sabía lo que yo hacía, era imposible que lo supiera pero de alguna forma había notado algo en mí, era una mala decisión ocultárselo a mis hermanos pero lo sentía mío, por primera vez en mi vida había algo que quería guardar para mí. Había empezado a leer a Bella de otro modo, de un modo más normal y me llenaba de algo diferente, una intimidad diferente, me sentía cómodo conmigo mismo.
Cuando la cena estuvo lista Alice bajó ayudándome a poner la mesa. Subí hasta el cuarto de Emmett y golpeé antes de entrar. Emmett estaba trabajando en su ordenador.
— Emm, ya está la cena — avisé
— Claro, bajo en dos minutos — respondió.
— No te tardes como haces siempre — respondí. Asintió y dejé la habitación bajando las escaleras nuevamente.
— ¿Y Emmett? — preguntó Alice cuando entré a la cocina
— Ahora baja — respondí tomando refresco de la heladera
— ¿Le dijiste que no tardara? —preguntó
— Le dije — asentí dejando la botella sobre la isla de la cocina
— ¿Qué cenamos? — preguntó Emmett entrando a la cocina minutos más tarde
— Espaguetis — respondí
— Que original hermano — negó divertido acomodándose en los taburetes
— Tengo tarea aun, no iba a ponerme a hacer algo más tardado — aseguré
— Bien, mañana pedimos tacos — señaló Alice
— Claro, porque mañana te toca cocinar a ti — rio Emmett. Escurrí los fideos y los serví en los platos, Alice les puso salsa llevándonos a la isla de la cocina
— Y yo pago — asintió Alice
— Bien, tacos entonces — asentí sentándome frente a ellos
— Asique, vamos a ver terror —comentó Emmett enrredando los fideos en su tenedor y llevándose una gran cantidad a la boca
— Así es — asentí con una mueca.
— ¿Te duele la cabeza? — me preguntó lamiendo sus labios. Le aventé una servilleta
— Si, quedo así cada vez que intento entrar en la mente de Bella —expliqué
— Y ustedes siguen insistiendo en seguir frecuentándolos — negó molesto
— Emm, deja ya de ser paranoico —pedí — Los estoy monitoreado, no hay riesgo —
— Como sea, no soy yo quien va a tener dolor de cabeza — rio
— Si, eso no me agrada —murmuré
— Tú los apoyaste con el cine — Alice acusó a Emmett dando sirviéndose refresco
— Si yo estoy incomodo, ustedes también — rio alcanzándole su vaso
— Solo yo voy a estarlo — negué
— Yo quiero besar a Jasper en cuanto se apaguen las luces y no voy a hacerlo — respondió Alice — También voy a estar incomoda —
— ¿Entonces porque diablos vamos a ir? — preguntó Emmett confundido
— Porque nos agrada estar con ellos — respondió Alice — ¿O vas a decirnos que no te simpatizan? — preguntó Alice. Una imagen de Rose pasó por la mente de Emmett pero la detuvo rápidamente
— Me caen bien — asintió Emmett— Bien, somos amigos. Podemos ir y disfrutar una película, es todo — aseguró. Alice asintió con un suspiro, estaba triste.
Luego de cenar fui a mi cuarto, rebusqué mis libretas y libros antes de acomodarme en mi escritorio a escuchar las clases del día.
— Carajo, esto no tiene sentido —protesté quitándome los auriculares luego de estar más de una hora intentando entender mis clases de hoy. Me aventé en la cama y posé mi vista en las maderas del techo — ¿Por qué tuviste que aparecer Bella? — pregunté en un murmullo cerrando los ojos
Era aterrador admitir que necesitábamos algo más fuera de nosotros tres, habíamos empezado a tener secretos entre nosotros.
El sábado pronto llegó y con eso la salida al cine. Mi humor no era mejor, me estremecí de pensar en la cantidad de voces que iba a tener en mi cabeza.
— Puedes quedarte si quieres, podemos decirles que te sentías mal — habló Emmett cuando salimos de la casa y le pasé las llaves del auto.
— No, está bien. En algún momento voy a tener que enfrentarme a las multitudes — hablé caminando hasta el auto
— Quizá no ha sido bueno que te mantuvieras tan aislado del mundo — habló Alice acomodándose en el asiento trasero. Emmett subió del lado del conductor.
— Empiezo a pensar eso — asintió Emmett arrancando el coche.
— Ya no importa — respondí abrochando mi cinturón — Puedo empezar ahora, de a poco e intentar que la cantidad de pensamientos no me abrume — hablé
— Hemos ido muy pocas veces al cine y siempre en horarios en que no había gente — comentó Alice
— Lo se Alice, pero no podía decirle eso a los demás ¿No crees? — pregunté
— ¿Cómo ha estado el asunto de Jasper, Alice? — preguntó Emmett cambiando el tema
— No se ha acercado a mí — murmuró
— Eso es lo mejor — habló Emmett
— Déjala Emm — pedí notando los pensamientos de mi hermana.
El viaje fue silencioso, nadie estaba realmente con ánimos de hablar.
Mi mirada se perdió entre los autos que rebasábamos.
Estábamos permitiendo que tres desconocidos se volvieran importantes para nosotros. No quería alejarme de Bella, había algo en el silencio de su mente que me atrapaba. Era relajante.
Emmett aparcó el coche en uno de los estacionamientos subterráneos del cine, bajamos del coche y tomamos el ascensor hasta el piso tres. Cerré los ojos recargándome en uno de los laterales del ascensor, reí notando los pensamientos llenos de culpabilidad de Emmett por mi sufrimiento.
— Olvídalo Emm, quiero estar aquí —aseguró
— Claro, claro — respondió
"La única razón para estar aquí tiene nombre y apellido: Isabella Swan" pensó Alice. La ignoré.
Con una campanilla el ascensor nos avisó que estábamos en nuestro destino, bajamos e hice una mueca, demasiadas personas en mi rango mental. Emmett me dio una palmada en la espalda antes de acercarse a los chicos junto a Alice.
— Muy bien, ¿listos? — preguntó Alice cuando llegué a ellos
— No hasta que tenga azúcar — negó Bella
— Bien, a comprar golosinas — rio Alice caminando hacia al Candybar. Jasper la siguió con Rose y Emmett caminando detrás.
— No estás cómodo — habló Bella caminando hacia los chicos
— No — respondí
— Lamento que te hicieran venir — se disculpó
— Quería, quiero — aseguré — No manejo bien la multitud de personas —
— Relájate, estamos para ti —prometió dando un apretón a mi mano. Me sorprendió su contacto, dulce y contenedor.
— Gracias Bella — sonreí genuinamente. Me dio una sonrisa soltándome
— Ahora, si me disculpas, voy a comprar azúcar — respondió — ¿Quieres algo? —
— No, gracias —negué. Se giró metiéndose delante de Emmett para hacer su pedido.
Me mantuve lejos del gentío mientras los demás compraban dulces y refrescos para la película. Cuando tuvieron sus órdenes me acerqué.
— Muy bien, subamos entonces — habló Alice conduciéndonos a la escalera mecánica.
— ¿Necesitas ayuda? — pregunté a Bella tomando el gran balde de palomitas que traía en sus manos, dejé que llevara el refresco.
— Claro, gracias — asintió caminando detrás de los demás — Y solo por eso puedes robar de mis palomitas —
— Gracias — reí
— También tengo un sorbete de más por si quieres gaseosa — explicó alzando su mano con dos pajillas — Aunque si no te sientas a mi lado eso sería un poco complicado —
— Vas a quedar a mi lado —aseguré
— ¿Cómo lo sabes? — preguntó viéndome con curiosidad
— Solo lo sé —respondí encogiéndome de hombros
— ¿Sabes muchas cosas? — indagó
— Algunas — respondí sin muchos detalles.
Cuando las escaleras llegaron a nuestro piso nos dirigimos a la sala, entregamos nuestras entradas y finalmente ingresamos rumbo a nuestras butacas.
— Muy bien, ten tu pajilla —asintió ofreciéndomela luego de que nos acomodamos en nuestros lugares — Eres libre te beber y comer lo que quieras —
— Gracias, no acostumbro comer en el cine — respondí
— ¿Eres de los que les molesta el ruido de la gente comiendo en el cine? — preguntó — Porque de ser así vas a odiarme —
— No, solo me gusta estar realmente atento a la película — respondí
— Oh bien, en ese caso no te voy a preguntar nada — negó
— Pregúntame — reí. "Qué bonita es" escuché a mis espaldas un pensamiento,
Fruncí el ceño viendo hacia atrás, Bella me imitó y el chico le sonrió, Bella se giró hacia el frente incomoda y me acerqué hasta tocar mi hombro con el tuyo acomodándome hacia la pantalla. "Diablos, esta con el tipo este" pensó. Sonreí
— ¿Qué te hace gracia? — preguntó Bella viéndome intrigada
— Un pensamiento —respondí
— ¿Un pensamiento? —preguntó arqueando una ceja.
— Si, bueno… un pensamiento mío — asentí aclarándome la garganta
— Ya, claro — murmuró. Las luces se apagaron y pocos minutos después la película inició.
Bella saltó sobre su butaca asustada cuando el asesino apareció de pronto en la pantalla, la miré divertido.
— ¿Por qué accediste a ver una película de miedo si estas tan aterrada? — pregunté contra su oído suavemente luego de que escondiera por décima vez el rostro en mi hombro en media hora
— Pedí acción pero perdí la votación — respondió viendo la pantalla. Dio otro salto en su butaca y algunas de sus palomitas cayeron al suelo.
— ¿Quieres salir? — pregunté
— ¿No quieres ver la película? — preguntó
— Demasiada gente — respondí
— Vayámonos — asintió tomando el bote de palomitas. Me puse de pie y me siguió saliendo de la sala.
"¿Dónde van?" escuché a Emmett pensar.
— Voy a avisarle a los chicos — hablé tomando mi móvil cuando estuvimos fuera de la sala.
[Bella tiene miedo y yo estoy muy saturado de las voces, nos vemos luego]
— ¿Qué quieres hacer ahora? — preguntó comiendo una palomita
— Lo que quieras, si hay poca gente mejor — respondí guardando el móvil en mis jeans
— Bien, se exactamente dónde ir — sonrió tomando mi mano y dirigiéndonos a las escaleras mecánicas. No soltó mi mano y tampoco lo hice. Caminamos unas 7 cuadras antes de llegar al paseo marítimo— Sé que aquí aún hay gente, pero es mejor que el cine —
— Si, mucho mejor — asentí
Solo tenía a unas 5 personas en mi rango mental. Nos conduje hacia el barandal y comimos las palomitas del cine.
— ¿Puedo preguntar porque te incomoda la gente? — preguntó. Dirigí mi mirada al agua sin saber cómo responder — Lo siento —murmuró suavemente
— Siempre fuimos solo mis hermanos y yo — respondí
— Imagino que los chicos y yo estamos importunándote — aseguró — Siempre almorzamos con ustedes —
— No, me siento cómodo con ustedes — aseguré viéndola. Me había ido acostumbrando a las mentes de Rose y Jasper, también a su silencio — Pero no me ocurre lo mismo con el resto de las personas — negué mirando a mi alrededor.
Nos mantuvimos en silencio terminando las palomitas y el refresco, mi mente se fue relajando a medida que me envolvía en el silencio de Bella
— ¿Quieres caminar? —preguntó luego de que tiramos el bote de palomitas y el vaso de gaseosa — ¿O quieres regresar? —
— Caminemos, no tengo prisa — acepté
Caminamos algunas cuadras de temas pocos significativos, aun así disfruté escuchar solo su voz.
— Quiero un helado — habló Bella cuando pasamos por una heladería
— Voy a darle la razón a Rose, tienes una adicción por la azúcar — reí siguiéndola rumbo a la heladería
— Cállate — pidió sacándome la lengua como una niña — Buenas tardes — saludó entrando a la heladería
— Buenas tardes señorita, ¿Qué desean? — preguntó el hombre
— Un cono de chocolate y menta con sirope de caramelo —habló Bella — ¿Tu que quieres? — preguntó girándose hacia mi
— Un cono de almendrado — respondí
— Muy bien, aquí tienen el primer cono — habló pasándole a Bella el suyo — Y el segundo — asintió pasándome el mío. Tomé un billete de mis jeans y lo dejé sobre la mano del hombre antes de que Bella buscara el suyo.
— Oye, fue mi idea — señaló frunciendo el ceño
— Tu puedes pagar la próxima — aseguré tomando mi cambio
— ¿Va a haber próxima? — preguntó sorprendida
"Que cita más extraña" pensó el hombre de los helados, estreché los ojos en su dirección y conduje a Bella hacia fuera del establecimiento.
— ¿Qué ocurre? — preguntó confundida
— Nada, solo quería salir de allí — expliqué lamiendo mi helado
— A veces te comportas extraño — murmuró probando su helado caminando nuevamente por el paseo marítimo
— ¿Solo a veces? — pregunté divertido siguiéndola
— Si bueno…— dudó — Al menos lo eres cuando me miras como si te molestara mi presencia —murmuró
— No me molesta tu presencia Bella — prometí
— Me miras extraño, como si algo te molestara —explicó. Apreté mis labios sin saber que decir.
— ¿Qué piensas? — pregunté suavemente unos cuantos minutos después.
— No quieres saber — negó
— Quiero, no puedes comprender cuanto — reí
— Bien, luego no quiero reclamos — aseguró acabando su halado
— Escucho — asentí acercándome un poco más a ella. No quería perderme nada.
— Me miras como si quisieras entenderme — habló — Lo cual no tiene sentido, ni yo me entiendo en ocasiones —
— Eso sí puedo entenderlo, también a veces mi mente esta…— dudé — Llena de pensamientos — reí divertido por mi propio chiste y sacudí la cabeza
— Eso también es algo que me intriga — habló
— ¿Qué cosa? — pregunté
— La forma en que sacudes la cabeza, siento que me estoy perdiendo de algo aquí — habló señalando entre nosotros
— Eres perceptiva — murmuré viendo al frente nuevamente
— Y luego… — dudó
— ¿Y luego…? — indagué incentivándola a hablar
— Luego me miras como si prefirieras que no estuviera cerca de ti —murmuró — Como si no pudieras estar cerca de mí —
— Ya te expliqué Bella, no me siento cómodo con las personas —hablé
— ¿Entonces qué haces aquí? ¿Por qué aceptaste venir al cine y quedarte conmigo teniendo la opción de ir a casa? — preguntó deteniendo su caminar y enfrentando mi cuerpo
— Porque el hecho de que no me sienta cómodo con las personas no implica que no quiera estar aquí, ahora — aseguré apartando un mechón de cabello de su rostro — Contigo, me gusta estar contigo — prometí metiendo mis manos dentro de mi chaqueta.
— ¿Por qué? — preguntó.
— No lo sé, en realidad — me encogí de hombros caminando nuevamente. Se puso a mi lado siguiendo mi paso — Pero me agrada — expliqué — Y eso hace que a veces tenga…—dudé — Una lucha interna —
— ¿Contra qué luchas exactamente? — preguntó. Solté una risa
— Aun no estoy seguro — negué
— ¿Vas a dejar de verme como si no me quisieras cerca? — preguntó
— El punto Bella, es que en realidad ya no sé qué es lo que quiero — expliqué
— Eso no es esperanzador — negó
— No, no lo es — reí. Temblé notando uno de sus brazos entrelazándose con el mío, recargó la cabeza en mi hombro
— ¿Es demasiado? — preguntó suavemente.
— No — murmuré. Ella se sentía agradable a mi lado.
Noté a un chico sobre su patineta en nuestra dirección.
"Maldición, no voy a poder frenar"
En cuanto el pensamiento del chico entró en mi campo mental alcé a Bella por la cintura alejándonos lo suficiente del recorrido del chico y sujeté al patinador para que no callera.
— Uf, gracias amigo, no quise asustarlos — se disculpó — No iba a hacer a tiempo para frenar — explicó
— Claro, descuida —hablé soltándolo cuando se mantuvo estable sobre sus pies— ¿Estas bien? — pregunté a Bella
— Si, bien — asintió viéndome. En cuanto miré sus ojos supe que me había delatado por completo.
— Buenos reflejos hombre — sonrió el chico recogiendo su patineta del suelo— Es mejor que camine por esta zona, nos vemos — asintió despidiéndose de nosotros.
— ¿Cómo lo has sabido? — preguntó Bella colocándose frente a mi
— Lo oíste, buenos reflejos — aseguré encogiéndome de hombros
— No, no podías saber que además de chocarme no iba a poder sostenerse y caer — negó
— Bella, fue simple amabilidad — aseguré
— No, lo supiste, del mismo modo que supiste como nos íbamos a sentar en el cine — explicó
— Bella — suspiré — ¿Podemos solo seguir caminando? — pregunté
— ¿No vas a decírmelo? — preguntó frunciendo el seño
— No — negué
— Bien — murmuró caminando nuevamente. Me acomodé a su lado y caminamos en silencio
— ¿Vas a seguir sin decir nada? — pregunté chocando suavemente mi hombro con el suyo.
— ¿Y tú? — preguntó
— Yo no me estoy quedando callado — negué. Me miró furiosa y regresó su vista de nuevo al camino.
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
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Bueno, tenemos el primer capítulo.
Probablemente no hayan entendido muchas cosas, no se preocupen, las vamos a ir aclarando todo de a poco. Yo misma al releer el cap siento que es confuso, Edward, Alice y Emmett tienen muchas cosas para contarnos.
Aun así, saben que mis historias son dulces, ¿Va a tener drama? Si, son chicos que han sufrido mucho y que han tenido que volverse fuertes para sobrevivir, luchan día a día para mantener la vida que lograron.
¿Opiniones?
