-¡Miliardo bájalo ya! - exclamó Relena
- ¡Zechs Para! - llamó a Noin molesta
Miliardo sostenía al piloto contra la pared resistiendo las ganas de darle un puñetazo, mientras Heero lo veía amenazante esperando venir un puñetazo. Luego de unos segundos, el joven rubio desistió de su fuerza soltándolo del cuello de la chaqueta. La leve sonrisa fue visible para él en la comisura de los labios de su víctima, quién con aires de triunfo no dejó de verlo con recelo.
- ¡Vas a deshacer ese matrimonio ahora! - espetó Miliardo - es inaudito que se celebre algo así, son menores de edad. ¡Es ilegal, Heero! ¡Maldición! ¿Cómo ... cuando?
Atrás de ellos, alguien carraspeó al garganta. Trowa levantó su palma para pedir la palabra e intervenir.
- Técnicamente es legal, puedo dar fe de ello. Fui testigo de la ceremonia en el ayuntamiento de Conques. Todo está bajo regla.
Ante los ojos sorprendidos del grupo nadie más aparte de los implicados, se atrevió a hablar. Relena fue hacia Heero, que aún seguía frente a su hermano esperando un contraataque.
- ¡Bajen la guardia los dos! Miliardo este matrimonio es completamente legal y bajo mi consentimiento - Relena mostró su mano con el anillo - No hay forma de deshacerlo y tampoco quiero que eso pase. Además Heero y yo estamos ...
Un chirrido salió del rayo de la radio de comunicación. La voz de Lady Une interrumpió a la vicepresidenta en su explicación. Todos pusieron atención a las palabras cautas que parecían asustados en la transmisión.
- ¡Soy Une hacia el equipo preventivo! ¿Me escuchan?
Noin corrió al micrófono para hablarle encendiendo la comunicación.
- Une te escuchamos ¡¿que está pasando allá ?!
- Me he logrado esca ... bullir del palacio y ... - la interferencia era evidente en la conexión - no tiempo. Escuchen, tien ... su posición e irán hacia ustedes, repito, irán hacia usted ¡AHHHH! H! AH!
Del otro lado del contacto se escuchó un grito y luego un golpe que cortó el enlace. El radar comenzó a tintinear avisando que a su alrededor se percibían naves acercándose, justo hacia el punto del buque que los resguardaba en alta mar. No hubo tiempo de cruzar más palabras, todos entendieron que la alerta los empujaba hacia el hangar dónde estaban ocultos sus los mobile suits. Noin tecleó rápidamente para comunicarse con Howard que apareció en la pantalla.
- ¡Howard dinos si están listos los suits que reparaste! - dijo Miliardo - el enemigo vendrá por nosotros.
- "Todlo" listo y dispuesto acá abajo - Dijo con confianza el Hawaiano.
Duo se acercó a Heero tocándole el hombro.
- ¡El siguiente show, continúa! - Anunció Duo - Lo siento señorita, pero debo llevarme a su hombre o más bien esposo legal.
Heero vio a la joven, quién seria daba a entender que el enfrentamiento inminente no era de su agrado. Su ojos se posaron en los azules prusianos con carácter severo, pero él se acercó a ella tomándola de su rostro susurrando:
- Relena, sabes que no hay más opción. Debo salir allá afuera. Por ti, por nosotros. - Disimuladamente puso la mano en el vientre de ella- por favor, entiéndelo.
- Heero ...
Él se acercó a su cara dándole un suave beso en la mejilla.
- Sigue todas las instrucciones de Sally aquí en el puente ¿Entendido, Relena?
Ella asintió. Heero salió de la habitación con sus compañeros ante la cara atónita de Miliardo, que vio como con descaro el ex piloto gundam osaba a acercarse demasiado a su hermana en público. Pero, no tenía tiempo para replicar porque en el radar cada vez las naves enemigas se veían más cerca. En el puente solo quedaron Sally, Mariemaia, Dorothy y la asistente Rose. El resto desapareció tras la puerta automática en dirección al hangar.
- Vaya, Heero si que está efusivo - agregó Dorothy irónica - definitivamente no es el piloto gundam que conocí años atrás.
- Claro que no - respondió Relena alicaída.
- Sin duda que no - interrumpió Sally atenta a los monitores - ahora será padre ... Simplemente no quiero estar allí cuando Zechs lo sepa. Avisenme para escapar.
Relena suspiró despejando su mente. No podía olvidar lo que el tal Thomas Quarante había anunciado por la radio. Quería tomarla como esposa, algo imposible a esas alturas, sin embargo su amenaza final la inquietó profundamente "Basta que lo aniquile para disolver ese compromiso" repitió en su mente. Sacudió su cabeza pensando en que jamás Heero ha perdido, siempre que luchaba salía victorioso y esta vez no sería la excepción.
- ¿Se encuentra bien Señorita? - preguntó Rose
- No - dijo sincera- no lo estoy.
Esa respuesta de debilidad sorprendió a Dorothy. Por primera vez en su vida, vio a la vicepresidenta, ex reina del mundo, vulnerable ante sus ojos. La conocía altiva, serena y valiente, pero ahora estaba pálida pareciendo casi un fantasma. Se acercó a Relena para darle ánimos como nunca antes:
- Por favor siéntese, señorita Relena - ofreció una silla para ella - ya verá que esto se solucionará. Recuerde quién es usted ya quién lleva en su vientre.
Mariemaia que no conocía el estado de la vicepresidenta abrió los ojos pasmada. Jamás le explicado el mundo de los adultos, pero con esa frase entendió con su corta edad a que se refiere al chica de prominentes cejas.
En el otro extremo de la nave marítima, el equipo de preventivos subía hacia los suits. Un reparado Epyon esperaba a la cabeza de los gundams en fila recibiendo los últimos ajustes. El gundam Sandrock se encontró al lado de Heavy arms y más allá el Deathscythe hell comenzaba a extender sus alas preparado para partir. Wufei que empezaba a subir a su gundam preguntó a Heero:
-¿Estás seguro de ir?
Heero que ajustaba su traje de piloto respondió sin sobresaltarse.
- Me sorprende esa pregunta de ti - dirigiéndose al taurus blanco.
- Mm solo decía ...
Howard se acercó al piloto dando instrucciones. Explicó que en tiempo record lograron reparar el daño del tauro desde la pelea en aquella base cubierta de nieve. Luego de las ultimas instrucciones agregó bajando la voz:
- Heero, sé que me lo pediste, pero no agregué ningún tipo de auto detonador de emergencia.
Heero se detuvo extrañado. Se lo había pedido cuando comenzó las reparaciones del suit, ya que siempre era bueno tener uno en caso de cualquier eventualidad extrema. Miliardo que pasaba por el lado de ambos interrumpió:
- Fue solicitud mía, Heero - dijo caminando hacia Epyon - no quiero bajas.
Miliardo subió a su cuerda que lo llevó al Epyon refaccionado. Sin quitarle la mirada amenazante de encima, Heero subió al Taurus una vez más viéndose en desventaja ante el potencial de sus compañeros, pero con la convicción firme de no lograr que nadie traspasara la línea de seguridad del buque.
Cuando ya estaban fuera del porta aviones, por sobre el mar, pudieron divisar una gran cantidad de trajes en la playa más cercana. Fue Wufei el primero en lanzarse en contra de ellos y en ese instante explosiones aparecieron en el cielo lo que alertó del inicio de una batalla.
-¡A toda velocidad! - ordenó Sally en el porta aviones - nos alejaremos de este enfrentamiento lo más que se pueda. Muevan esta nave ahora.
Relena vio esa orden con preocupación. Alejarse significaba distanciar su presencia del conflicto, pero debería una vez más confiar en Heero y los preventivos.
-¿Han logrado reconectar con Une? - preguntó Mariemaia.
- No, por más que lo he intentado, no hay respuesta - dijo Dorothy quién manejaba algunos controles - No te preocupes estoy segura que ella está bien.
La expresión inquieta de Mariemaia fue grito que escucharon en el último enlace los había dejado preocupados por su integridad. Un silencio vacilación se presentó en el puente mientras veían las pantallas que mostraban el conflicto. Nadie era distinguible entre los rayos de luz y explosiones.
Los mobile suit que se presentan ante los gundams eran aniquilados fácilmente, no eran grandes problemas a pesar de que demasiados. Congruentes con las ideas de no matar a nadie, trataban de apuntar a las extremidades en vez de a las cabinas de controles. Podían ver que al momento en que caían las máquinas al mar oa la playa los pilotos lograban salir ilesos a pesar de los daños.
- ¡No tenemos más que defendernos! - gritó Quatre - ¡no queremos asesinarlos!
- Ellos fueron como yo, todos creímos realidades que no fueron verdad en el pasado - dijo Trowa - espero que ninguno de estos necios pierda la vida en un campo de batalla tan inútil como este.
Una alerta llegó al radar de todos. Miliardo detectó una gran fuente de calor que se dirigía hacia él. En la pantalla pudo distinguir aquella copia de Epyon. A diferencia del color rojo característico del modelo, este era gris con terminaciones blancas. Aquel iba directo hacia su némesis rojo que aceleró a su encuentro.
- Pésima copia - molestó Dúo - más que un diablo, parece una rata.
Un choque de espadas se produjo un en el aire entre los dos Epyons. Sus sables de calor los hicieron retroceder nuevamente para encontrarse en el aire.
- ¡Eres Zechs Marquesa ¿no ?! - dijo la voz de Thomas Quarante - el maldito traidor que vive en las El "ex lider" de Colmillo blanco ahora defendiendo la tierra, ironías ...
Thomas volvió a contra atacar con todas sus fuerzas provocando destellos entre los gundams
- ¡No soy un traidor! - gruñó Miliardo - admití ser perdedor hace mucho tiempo. ¡Admito ser un desaparecido que renace cuando ve la injusticia!
- revivir ¿Zechs Marquise ?! o debo decir ¡¿Miliardo Peacecraft ?!
- ¡Ambos ... están muertos! -rechinó sus dientes haciendo presión contra él.
Desde el otro lado de la playa, Heero veía ese encuentro mientras trataba de llegar a ellos destruyendo suits que le impedían el paso. El Taurus no estaba al nivel de las propulsiones de los demás, su esfuerzo era mayor al combatir, por ende su velocidad y capacidad de defenderse disminuía. En un segundo se vio acorralado de varios enemigos, con dificultad los golpeó a todos con el cañón y Wufei al verlo más endeble cuidó su retaguardia.
- ¡Estás Bastante atento hoy, Chang! - ironizó Heero.
- Aprovecha, es una oferta solo por hoy - respondió atacando con su garra extensible y sonriendo leve - ve hacia allá si quieres, cuidaré esta línea.
Heero lo entendió. Tenía el camino libre para ir a ayudar a su cuñado, pero otra tanda de suits llegó contra él cortándole el camino.
- ¡No deseo pelear contigo! - exclamó Thomas Quarante - Mi objetivo es otro y lo sabes.
- ¡No llegarás hasta Relena! - refutó Miliardo lanzando toda su caballería encima - Te detendré aunque sea con mi vida.
La pelea se volvió más intensa. Otra ola de suits comenzó a llegar a las costas. Wufei que estaba más cerca de la playa captó en su radio un movimiento a lo lejos en el mar. Varias lanchas interceptoras de alta velocidad estaba a varios kilómetros en dirección al buque internado en el mar. Aprovechando el gran alboroto en las costas, seguramente esperaban pasar desapercibidos.
- Sally ¿estás ahí? - llamó Wufei - mira en dirección al oeste ... ¡¿Sally me oyes ?!
Por una extraña razón las comunicaciones estaban interceptadas sin señal. Luego de murmurar un "maldición" deseó retroceder a alta mar, sin embargo dejar ese punto libre podría ser fatal para la última línea de defensa. Su gundam representaba una gran pared que no dejaba pasar a ningún suit. Buscó a algún piloto disponible y solo el preventivo 01 era el más cercano
- ¡Heero! - intentó hablar por el radio - ¡Hero! ¡Agh!
No pudo ir por él que estaba a kilómetros adelante. Las comunicaciones entre los gundams estaban caídas y un sonido molesto ocurría cuando trataban de interactuar. Wufei no tuvo otra opción más que retroceder dejando su línea defensiva libre, era un riesgo que tantos trajes llegaran cerca del mar, pero más aún dejar que esa lanchas militares desenbarcaran en el porta aviones.
Wufei aceleró a toda velocidad por sobre las olas hacia el buque. Cuando estaba por llegar vio como las torpederas y lanzamientos por cañon se activaban en contra de aquellas lanchas. La nave de mar había activado sus defensas, es decir que se está dando cuenta del acercamiento.
El gran buque se movió con fuerza ante el primer lanzamiento. El suelo se movió en el puente haciendo que las muchachas perdieran el equilibrio.
- Se acerca un gundam - dijo Dorothy afirmándose con el tablero de mando.
- ¡Es Wufei! - sumó Sally - muy bien, daremos otro disparo de advertencia, él nos ayudará.
El Altron Gundam llegó hasta la superficie del porta aviones como señal de defensa. Las lanchas detuvieron sus motores esperando algún movimiento. Wufei sabía que la fuerza suya era descomunal frente a esas pequeñas embarcaciones por lo que defendió la zona alrededor del buque. Por su retroceso, notó a lo lejos cómo un grupo de suits comenzaba acercarse, eran aquellos que pudieron interceptar en su línea, pero que prefirió dejar.
Muy cerca del portaviones comenzó un nuevo punto de conflicto. Sally y sus comandantes movieron la nave para salir de la zona, pero de un momento a otro las explosiones ya estaban sobre ellos, cegándolos.
Heero vio a la distancia el alboroto y si bien vio a Zechs contra las cuerdas, también prefirió volver al porta aviones. Los demás pilotos gundam estaban cerca por lo que ante cualquier cosa irían en su auxilio. Pensó en Relena y en que debería proteger esa embarcación a como dé lugar. Aceleró lo más que pudo dejar el campo libre.
Al llegar vio a Wufei luchando contra los suits, luego las lanchas que buscaban acercarse al buque. Disparó contra ellas, no directamente, si no al mar para desestabilizarlas, algunas arrancaron, otras se volcaron. Repentinamente otra alarma se encendió. Una cuarta Ola de dolls venía como refuerzo al enemigo. Estaban sobrepasados.
Intentó conectarse por la radio con el puente del buque, pero las líneas seguían muertas. Esperaba que sus compañeros siguieran resistiendo más adelante y podrían intervenir esa Ola de refuerzos. Miró hacia tierra firme, entendiendo que cuatro gundams eran lo suficientemente fuertes para seguir adelante. Fue entonces cuando tomó una decisión y se paró en la cubierta con el taurus para descender.
- Wufei te lo encargo - pidió Heero abriendo su cabina.
- Yuy ¡¿qué haces ?! - se extrañó Wufei - ¿eh? no me digas que ...
Resignado Wufei no podía creerlo. Recordó aquellas palabras que Duo le dijo en el pasado "Heero tiene un punto débil y es ..." Se le escapó una mueca al recordarlo. Heero bajó de la cabina, sacó un arma y se internó nuevamente en los pasillos del buque en dirección al puente. Si no podía asegurar su bienestar sacaría a Relena de ese lugar con sus propias manos. Luego de llegar corriendo a la sala del puente, abrió la puerta para encontrarse con una imagen terrible en los monitores.
El gundam Epyon de Zechs yacía en la playa cercana tirado en las arenas y Miliardo era tomado del cabello con fuerza. Luego un cuchillo se acercó a su yugular exponiendo su cuello. Su eventual ejecutor era Thomas Quarante.
- " Tengo en mis manos a ex monarca de Sanc, sin embargo no es mi objetivo principal. Ya saben a lo que me refiero".
- O no Hermano ...- murmuró Relena.
- ¡oh Joven Miliardo! - exclamó Dorothy - Ese maldito de Thomas ...
Rose tomó a Mariemaria, le tapó su visión, creyendo que ella era cualquier niña de ocho años que no había visto tales atrocidades y apartándola a un rincón evitando que viera la pantalla.
Relena sintió que alguien la tomaba de su brazo. Heero negó con la cabeza entendiendo que Relena podría cometer un arrebato estúpido. En el pasado podría haberlo aceptado en nombre de la nueva paz, pero ahora prohibiría tajantemente cualquier elección que arriesgara su integridad. No lo aceptaría.
El Cuchillo de Quarante se hundió leve en el cuello de Miliardo, saliendo un hilo de sangre amenazador.
- "Cualquier movimiento en falso, de los gundams que estén aquí o de quién sea matarán a este hombre" - aclaró Quarante - Señorita Vicepresidenta ¿dejará que aniquile a su hermano?
- Mi vida no ... vale nada ... - se quejó Miliardo - No vengan ...
La presión de Thomas Quarante, más la ayuda de sus subordinados, tiraron a Miliardo al suelo apuntándolo con una metralleta. Absolutamente rodeado no tenía chances de defenderse o escapar.
- No te atrevas - murmuró Heero advirtiendo a Relena - no ...
- No hay otra salida - susurró ella con ojos vidriosos - no ahora, Heero.
Relena dio unos pasos hacia el tablero de comunicaciones encendiendo el interruptor.
- Está bien Thomas, aquí estoy - sentenció resignada.
Heero se abalanzó sobre el switch de control apagando la conexión. Enfurecido la detuvo y la apartó contra la pared.
- Relena, ¡para y escúchame! no lo hagas - rogó.
-¿Quieres que sacrifique la vida de mi propio hermano por esta pelea de poder absurda y sin sentido ?, Heero no puedo ... al menos así rescataré su vida, no podría vivir con el pesar de perderlo por mi culpa. No puedo volverme indiferente a esto, no puedo.
-¡Quarante no te aseguramos dejarlo vivo! - exclamó nervioso como jamás antes.
- Relena, Heero tiene razón - agregó Sally.
- ¡Tiene un fusil en la cien! eso me basta para intervenir - exclamó Relena acercándose al interruptor y encendiéndolo - Thomas aquí ...
- ¡NO!
Heero volvió a apartarla de aquella conexión desesperado por detenerla. La llevó contra la pared y la abrazó tiritando con temor. Relena, entendiendo su pesar recibió su envoltura en los brazos sin retractarse. Los papeles ahora se invertían, parecía aquella despedida final antes de ir a batallar con su hermano, solo que esta vez ella veía como un deber ir a su propio enfrentamiento.
- Heero, te amo - susurró a su oído - confío en ti, siempre.
- Y yo en ti - dijo la voz quebrada de él - pero...
Relena lo dejó atrás apartándose, mientras el piloto apoyaba su brazo contra la pared casi como una estatua rígida en la sombra. Relena volvió hacia el panel de control y dijo:
- Cesen esta contienda, ya no hay necesidad de una batalla. Thomas, devuelve a mi hermano ileso a esta embarcación y seré toda tuya.
