Disclaimer
Los personajes de este fic no me pertenecen, son auténticos de Rumiko takahashi.
Agradecimiento especial a Rannyunny, dueño de la ilustración.
SINOPSIS
Kagome es una fuerte guerrera, pero en ocasiones tiene un corazón débil, debido a sus fuertes sentimientos por inuyasha. Pero qué pasa si por azares del destino su grupo de amigos debe separarse para derrotar a un demonio y ella decide ir con Sesshomaru
CAPITULO I
El tiempo en el sengoku transcurría muy rápido, los últimos 3 años junto a sus amigos e Inuyasha le habían enseñado muchas cosas y sobre todo a ser más fuerte y a confiar mucho más en sus poderes como sacerdotisa, aunque en ocasiones no negaba que se sentía inútil.
En estos años Inuyasha se había transformado casi que por completo, conocía muchas facetas y aspectos de su vida que jamás pensó que conocería, el inuyasha de su primer encuentro buscaba solo matarla para hacerse con el poder de la perla, pero el Inuyasha que ahora sus ojos veían era alguien cálido y gentil, era poderoso y al mismo tiempo tenia debilidades, era un hanyou fuera de lo común, era capaz de amar y esa era su mayor debilidad… "Inuyasha tiene ocupado su corazón"
Los ojos de la azabache se inundaron de tristeza por unos minutos los cuales no supo disimularlo ya que el peliplata había sentido su cambio de humor, desviando la mirada de sus compañeros y enfocándola por unos minutos.
-¿Q-Qué pasa? – preguntaba nerviosa Kagome
-Eso me gustaría preguntarte – dijo Inuyasha cruzándose de brazos, mirándola sin apartarse del grupo. - ¿Por qué tienes esa mirada?
Miroku, Sango, Shippo y Kirara miraron extrañados el rostro confundido de Kagome, estaban tan concentrados en la charla sobre Namahage, un demonio del bosque que osaba atacar las aldeas para devorar a los niños que no notaron la breve ausencia de la sacerdotisa.
-No es nada – respondió sacudiendo el rostro en negación y sonriendo nerviosamente – Entonces… ¿Namahage pretende atacar la aldea esta noche? – consulto para desviar el tema
-Ese bastardo tiene planeado atacar hoy la aldea del oeste – dijo inuyasha mirando el horizonte – debemos ser cuidadosos, sobre todo con Shippo.
-Escuche que ese demonio no solo devora niños humanos, enloquece con los niños demonio y los semidemonio – Miroku notablemente preocupado acaricio su mentón y arrugaba el ceño – pero no suelen ser presa fácil para el por lo que termina comiéndose a la presa mas débil, en este caso, los humanos.
-Shippo es un niño medio demonio, estará más seguro junto a nosotros en lugar de dejarlo en la aldea de Kaede – Respondió Sango
-No te preocupes pequeño Shippo – consolaba Kagome – sé que estas asustado, pero estarás seguro con nosotros, ese demonio no será nada para Miroku, Sango e Inuyasha – el pequeño kitsune miraba concentrado y notoriamente asustado a la pelinegra – Durante la batalla te mantendré junto a mi dentro de un campo de energía, que, de hecho, puede ser el plan perfecto para proteger a los niños, pero necesitamos llegar cuanto antes a la aldea del oeste.
El grupo asintió y se dirigió a toda prisa a la aldea antes del anochecer donde Namahage aprovechaba la oportunidad, los humanos dormían y terminaban dándole menos problemas para capturarlos.
