Hola preciosuras del internet he vuelto, como sabrán, los que me siguen en face, estuve algo ocupada por mis estudios y me ausente por unos meses y luego de un tiempo como lo he prometido para los primeros de Junio actualizaría y aquí estoy, dando mi cara, gracias por su apoyo y a los que estuvieron pendiente de la historia, nuevamente volveremos a la rutina de actualización semanal.
A leer...
Tú y yo parte III
-Te ves diferente.
-Me siento diferente, pero sigo siendo yo.
-Kagome
-Inuyasha.
-Esto es ridículo, hace ya tiempo que no nos vemos y ahora tú.
-Por qué no te sientas a mi lado Inuyasha.
-Prefiero irme de aquí gracias.
-¿Lo has pasado tan mal?
-Umj.
-Me sorprendí cuando te vi.
-Créeme nos más que yo—dijo con sarcasmo por lo que reí.
Mire a los pájaros ir de árbol en árbol; el palacio gozaba de su propia flora y fauna por increíble que parezca podían subsistir aún a más de doscientos metros sobre tierra.
-Lo siento tanto Inuyasha—dije sin verlo aún con la vista en el paisaje.
-¿Por qué?
-Me enteré lo de Kikyo de verdad yo...
-No digas nada Kagome ya ha pasado.
-Lo sé pero si hubiera estado, sé que no habría mucha diferencia pero al menos yo...
-Hubiera pasado lo mismo Kagome igual Kikyo nos hubiera traicionado, ella igual me habría traicionado.
-Yo de verdad no lo espere, es que se veían bien, ella no mostró ningún signo de que nos fuera a traicionar, digo no era muy apegada a nosotros pero no pensé que se pusiera de parte de Naraku.
-Bueno yo tampoco lo vi venir así que somos dos los engañados ¿no?— la voz de Inuyasha fue dura y fría pero lo conocía bien sé que estaba herido, la traición de Kikyo había sido un golpe muy duro para él más que para todos. Lo mire, él no me veía su vista estaba perdida en un punto a la lejanía; recosté mi cabeza en su hombro; tomé su mano. Lo comprendía tal vez no era lo mismo pero yo lo comprendía.
-Todo estará bien Inuyasha yo siempre estaré contigo.
-Gracias Kagome.
-Sango— salude a mi amiga que no veía sorprendida
-¿Kagome?
-Soy yo Sango.
-¿De verdad eres tú Kagome?
-Hai.
-¿Qué te pasó?
-Créeme Sango no tengo la menor idea.
-Oh bueno, te ves genial—dice con picardía; me sonroje un poco la mirada de Sango insinuaba algo que me ponía nerviosa, era como si pudiera leerme, como si supiera lo que paso con Sesshomaru—Kagome tienes mucho que contar—continúa acentuando su sonrisa diciéndome con la mirada que ya sabía. Trate de no mostrarme tan obvia pero me asuste un poco ¿cómo Sango lo sabía? Ni siquiera Inuyasha lo había averiguado, estaba segura de eso, al parecer aunque Sango no poseía un olfato sobrenatural era imposible ocultarle algo.
-Todo a su tiempo Sango, primero hay que centrarnos en lo que se avecina.
-Oh Kagome la bruja de Kikyo nos traicionó.
-Lo sé.
-¿Cómo lo sabes? ¿Inuyasha te lo contó? ¿Lo has visto? Nos separamos cuando llegamos y no nos hemos vuelto a encontrar tampoco nos ha vuelto a hablar desde que llegó con Sesshomaru luego de caer al acantilado
-Oh—Inuyasha y Sesshomaru estuvieron juntos, solos y no se mataron. Me intriga un poco este hecho ¿será posible que algo haya pasado entre esos dos? Si mal no recuerdo hace poco debió ser Luna nueva ¿qué habrá pasado? No he tenido tiempo de indagar mucho, Sesshomaru no me lo dio. Me siento enrojecer por el rumbo de mis pensamientos. Concéntrate Higurashi no es momento de distraerse con recuerdos suculentos, me reprimí a mí misma
-¿Los demás donde están Sango?
-Ah, bueno ellos están en la sala.
-¿Cuál?
-¡Hay más de una!—la cara que puso Sango fue muy cómica tanto que no pude evitar reír.
-Si Sango, hay más de una.
-Bueno entonces hay un problema—dijo soltando una risa—Puede que no tenga idea en dónde estamos.
-Bueno es una suerte que yo sí, pero primero hay que ver en qué sala están los chicos—me acerco a uno de los guardia que custodiaban el interior del castillo.
-¿Los invitados?
-En la sala oeste mi lady.
-Bien, vamos Sango—dije emprendiendo mi camino, luego de unos segundos siento a Sango a mi lado, su mirada se clava en mi nuca haciéndome sentir incómoda— ¿Tienes algo que decirme Sango?
-Te ves y actúas diferente bueno yo...
-Sango— dije mirándola de manera tranquilizadora—Te aseguro que no importa la apariencia que tenga ni siquiera como me veas actuar sigo siendo yo eso no va a cambiar—concluí dedicándole una sonrisa que es correspondida de inmediato.
-Kagome me alegro por ti—la mire de reojo mientras caminamos por el extenso pasillo.
-¿Por qué lo dices?—pregunte sin parar mi andar.
-Te ves más viva, tienes un brillo en los ojos que nunca había visto y me alegro por ti con todo mi corazón Kagome, me alegro que seas feliz con lord Sesshomaru, estoy feliz que se hayan emparejado—-dice sin mirarme.
-¿Cómo puede saber tú eso Sango?—pregunte mirándola con curiosidad.
-Si no fuera así tú no tendrías esa mirada de enamorada sin remedio—dice mirándome con una sonrisa coqueta, se la devuelvo un tanto avergonzada—Ni tampoco esa marca en el cuello.
-¡Que!—dije llevando mi mano hacia mi cuello pero este se encontraba totalmente cubierto, mire a Sango con los ojos abierto y mi mejillas sonrojadas al verme descubierta, ella se encontraba con una sonrisa gigante y los ojos brillante suelta un grito de la emoción tape su boca rápidamente y la lleve hacia un cuarto lejos de los ojos curiosos de los guardias, cerré la puerta y la solté— No puedo creer que de verdad sean compañero, nunca pensé que te casarías antes que yo se supone que yo soy la que está comprometida, me tienes que contar todo ¿Te dolió cuando te mordió para marcarte?
-Yo apenas lo sentí—susurre sonrojada recordando que mis pensamientos no estaban precisamente enfocados en el dolor.
-¿Kagome tú y Sesshomaru intimaron?—la pregunta de Sango solo aumentó mi bochorno, no pude más que asentir cubriéndome la cara entre mis manos— ¿Eres feliz Kagome?—la mire a los ojos en ellos solo había preocupación.
-Soy muy feliz Sango—respondí decidida.
-Eso es lo único que importa—dijo abrazándome— ¿Y cómo se sintió?—pregunto con una sonrisa pícara.
-Sango— dije totalmente colorada, por lo cual ella se ríe.
-Perdón por mi indiscreción es que tengo curiosidad—susurra también sonrojada— ¿Me dirás?—dijo con un puchero
-Bueno—desvié mi mirada sonrojada—Fue estupendo, abrazador y sumamente pasional.
-Kyaa—grita de nuevo pero esta vez ella misma se cubre la boca y me mira avergonzada—Perdón es sólo que de verdad es muy emocionante estoy feliz por ti, estas casada y pareces tan feliz yo aún me pregunto si algún día yo pobre formar una familia con Miroku—dijo sonrojada por lo cual sonreí y la abrazo.
-Lo harás ustedes se lo merecen, además le prometiste al monje Miroku muchos hijos—dije con picardía, mire a Sango sonrojarse; luego de un segundo las dos terminamos riéndonos como dos pequeñas niñas contando travesuras al final nos sonreímos mutuamente, me alegraba que a pesar del tiempo que estuvimos separadas aún estuviera esa confianza y complicidad de antaño.
Salimos rumbo a la sala oeste, trate de mostrarme indiferente aunque en realidad estaba muy preocupada por lo que pasaba, la traición de Kikyo, el ataque de Naraku, mi reciente metamorfosis paso a un segundo plano cuando el miedo de la reacción de Irasue al ver a Inuyasha golpeo en mi mente de forma abrupta. Sabía que la madre de Sesshomaru no le era de especial agrado la raza humana y que esta estuviera en su morada como invitados de su hijo sólo podía rivalizar su disgusto con la presencia de Inuyasha aunque esperaba que mi charla con ella hubiera cambiado su opinión con respecto a Inuyasha no era tan ingenua, con Irasue nunca se sabía ¿Qué estaría pensando Sesshomaru? Lo que me es más intrigante aún ¿qué había pasado entre él e Inuyasha para haberlo impulsado a traerlo al castillo? Puse como prioridad averiguar qué había pasado entre los hermanos cuando estuvieron a solas.
-Lady Kagome—la voz del guardia anunciando mi llegada me sacó de mis pensamientos ¿tan rápido habíamos llegado?
-Señorita Kagome ¿Es usted?
-Hola monje Miroku ha pasado un tiempo
-Señorita Kagome está usted, bueno me ha dejado sin palabras.
- Ja, ja, ja bueno espero que sea bueno
-Claro que si muy bueno, dígame señorita Kagome-dice tomando mis manos—Quisiera usted ser la madre de mis hijos.
Miró asombrada como Miroku cae por el golpe que Sango le había proporcionado.
-Moje pervertido como se te ocurre pedirle eso a Kagome– dice con el puño alzado de manera amenazante y una mirada asesina dirigida al monje que se encontraba sobando el golpe de su cabeza con una sonrisa nerviosa.
-Lo siento señorita Kagome pero no pude resistirme es mi maldición—dice dramático mientras se aleja poco a poco de Sango a quien le temblaba el cuerpo del coraje contenido. La escena me dio tanta gracia que no pude evitar reírme trayendo la atención de mis dos amigos que me miraban un poco avergonzados al ser consciente del espectáculo que había creado en medio de la sala. Los guardias miraban sorprendidos a la pareja pero yo me encontraba muy a gusto estas escenas eran tan comunes para mí
-Los extrañe amigos—dije sonriendo
-Nosotros a ti Kagome—responde Sango con una sonrisa dejando atrás su pose amenazante. Miroku sonríe igual concordado con las palabras de Sango, sentí como Kirara se frota contra mí demostrando que ella también está feliz de verme; mi sonrisa se amplía.
-Sentemos por favor—dije mientras tomaba asiento en uno de los sillones de la sala; los chicos me siguen y toman asiento en los sillones que se encuentran justo frente a mí.
-Disculpe señorita Kagome pero a qué se debe su aspecto casi no la reconozco.
-la verdad es que no tengo idea joven Miroku lo único que sé es que luego de un desafortunado accidente—dije con ironía—Desperté con este aspecto, no se a que se deba, es una pregunta a la cual no le he encontrado respuesta.
- Ya veo—dice pensativo.
-La verdad es que me sorprende verlos aquí, no esperaba que Sesshomaru bueno...—dije dudosa.
-Nosotros también nos sorprendimos el señor Sesshomaru simplemente son trajo aquí sin decir nada.
-Oh vaya, sin embargo es una sorpresa muy grata hace mucho que no nos vemos.
-Han sido unos meses muy largos—concuerda Sango.
-Sin duda a mí me ha parecido años—respondí con una sonrisa—Me alegra mucho que estén aquí más ahora que nunca hay que estar juntos se avecina algo muy malo.
-Si yo igual lo presiento de seguro el señor Sesshomaru le pasa lo mismo.
- Oh quizás toda la energía negativa que nos rodea se deba la traición de Kikyo—susurra Sango con los labios fruncidos con enojo.
- Tal vez—coincide Miroku mirando un punto en el piso con la mirada ausente por unos minutos—Señorita Kagome, la señorita Kikyo bueno ella…
- Lo sé—le interrumpió rápidamente al verlo dudar.
- Lo sabe—exclamó sorprendido— ¿Se lo has dicho tu Sango? – le pregunta a la mujer sentada a su lado.
- No he sido yo, excelencia.
- Me he enterado por Sesshomaru, también lo confirme hablando con Inuyasha—interrumpí nuevamente con voz medio ausente era un tema incómodo de hablar.
-¿Dónde vio a Inuyasha señorita Kagome? nos separamos apenas llegamos al castillo—pregunta Miroku
- Lo encontré en el jardín principal.
-Vaya, ¿sigue allí?—vuelve a preguntar con curiosidad
-La verdad no lo sé joven Miroku tuve que acudir a un llamado, él se quiso quedar.
-¿Un llamado?—pregunta dudoso.
- Si lady Irasue me solicitó en la cámara de guerra, de hecho iba para allá lo había olvidado por completo – dije mientras me colocaba de pie rápidamente.
-¿Cámara de guerra?
-Si joven Miroku no exageraba cuando dije que algo muy malo iba a ocurrir, Naraku ha reunido una cantidad enorme de demonios y se dirige hacia acá en estos momentos, no sé en cuanto tiempo llegara pero no nos queda mucho tiempo hay que hacer una estrategia.
-Esto es grave al parecer Naraku ha decidido acabar esto de raíz de una vez por todas, no esperaba que fuera tan rápido después de todo quedó herido luego de enfrentarse al señor Sesshomaru.
-Kohaku—exclama Sango de repente—Si Naraku se dirige hacia acá eso quiere decir que necesita todos los fragmentos de la perla que posee y eso significa que…—pierde poco a poco la voz terminado con un sollozo. No sé qué decir que le podría decir para que se animara.
-Tranquila Sango, tranquila—oigo susurrar a Miroku mientras la abrazaba, Kirara se frotaba contra el regazo de Sango mostrándole también su cariño.
- Miroku—responde mientras le devuelve el abrazo, de repente me siento como una intrusa el ambiente que se había creado era tan intenso e íntimo que decidí salir llevándome conmigo a todos los guardias que estaba en la habitación, Sango y Miroku necesitaba intimidad y si era lo único que podía ofrecerle a Sango lo haría con mucho gusto. Me dirijo hacia la cámara de guerra no sin antes dejar encargados a algunos guardias de estar pendiente de mis amigos sin llegar a interrumpirlos.
- Disculpen la demora—musite dirigiéndome a la silla que estaba vacía a un lado Sesshomaru.
- No se preocupe mi lady; comencemos—dice el lord Reyka el señor del este un demonio oso que aun en su forma humanoide destacaba por su inmenso tamaño y su personalidad enérgica a primera impresión te intimidaba mucho pero lejos de lo que se ve a simple vista era un hombre muy carismático. La reunión dio comienzo, puse atención a mí alrededor todos nos encontrábamos rodeando una gran mesa cuadrada en donde había un mapa gigante de lo que era el territorio del oeste con varias figura de soldados puesta estratégicamente en este.
-Propongo que los interceptemos antes de que llegue a lo que es la zona del castillo el ejército del sur acabara con él en un parpadeo—fruncí un poco el ceño.
-No cree que es buen plan lady Kagome—me pregunta el lord Ryota el señor del sur un demonio fénix con carácter temperamental, mirándome con molestia.
-No creo que sea buena idea, estaría mandando a su ejército a una muerte segura.
- Cree usted que mi ejército es débil mi lady—exclamó poniéndose de pie.
-Nada más lejos lord Ryota—dije con tranquilidad aunque internamente me moría de nervios, no podía mostrarme débil ya había dado mi opinión me tenía que mantener firme a ella—Hay que tener en cuenta que el ejército de Naraku es numeroso.
-No son más que demonios inferiores— profiero con arrogancia.
-En grandes cantidades pueden considerarse un problema además no todos son inferiores, sin quitar el hecho de que estos no actúan con normalidad Naraku estuvo reuniendo ese ejército por largo tiempo, planificó su movimiento por largo tiempo no hay que subestimarlo, Naraku es peligroso y no juega limpiamente —respondí con calma sin apartar mi mirada del lord del sur quien me mira con fastidio mientras toma asiento.
- Lady Kagome tiene razón sería un error subestimar al enemigo, este Naraku no es un simple medio demonio y el tipo que está con él no es alguien que debamos tomar a la ligera—hablo lord Yoshio, el señor del norte un demonio zorro cuya personalidad era tranquila se había mantenido en silencio desde que lo había conocido, todos lo miramos esperando que continuara pero este no dijo nada más aun así lo miré agradecida por apoyarme recibiendo de él un pequeño asentimiento
-Concuerdo con lord Ryota hay que interceptarlos antes de que llegue a la zona del castillo no es un buen plan que nos acorralen—dijo el señor del este al no ver respuesta por parte del lord
-Sin embargo hay que tener en cuenta que lo difícil que es llegar hasta aquí la atmósfera que rodea el castillos es muy extensa, eso sin contar los soldados en la muralla y los guardias postrados en la entrada ¿cómo el enemigo pretende llegar aquí?—cometa el lord del sur
-Hay formas—susurra lord Reyka. Irasue y Sesshomaru lo miran con molestia, algo me dice que hay mucho significado tras la palabras del lord del este.
-No creo que debamos perder el tiempo haciéndonos preguntas vanas, estoy de acuerdo con lady Kagome y lord Ryota hay que detenerlos antes de que lleguen a la zona del castillo—dijo lord Yoshio tratando de tranquilizar el ambiente que se había formado luego de lo dicho por el lord del este.
-Es de tontos creer que los siglos no han avanzado—susurro Irasue sin mirar a nadie en particular mientras esconde un mechón de cabello tras su oreja. No había que ser un genio para saber que esas palabras iban dirigidas a lord Reyka; el ambiente era cada vez más pesado temía que en cualquier momento alguien iba a saltar al cuello de otro.
-Esta estructura debajo de la casa de la luna ¿qué es?—pregunté en un intento desesperado de calmar el ambiente. Me alegraba profundamente haber aprendido el arte de la guerra sino habría sido imposible para mí leer un mapa como este.
-Es el castillo Inugami—me contestó Sesshomaru, lo miré agradecida por la ayuda.
-¿Alguna idea Lady Kagome?— pregunta el lord del norte interesado.
-Puede ser—contestó alegre porque la tensión en el ambiente había bajado considerablemente— ¿Hay algún mapa más detallado de esta estructura?—pregunte pensativa.
- Claro—contesta Irasue mientras toca un interruptor y el mapa de la mesa cambia— ¿Qué tan altas son estas murallas?—pregunté apuntando un punto en el mapa.
-Tan altas como las de este castillo—responde Irasue.
-Interesante, propongo que utilicemos el castillos Inugami, su ubicación es ventajosa puede funcionar para hacer diversas maniobras estratégicas.
-lady Kagome está en lo cierto—concuerda conmigo lord Yoshio— Su belleza no es lo único sorprendente mi lady.
-Una compañera muy interesante la tuya señor Sesshomaru—colabora lord Reyka
-Umj—es lo único que responde. Sonreí un poco abochornada por los halagos pero feliz de ser de ayuda.
-El castillo Inugami solo tiene algunos años ¿cierto?—pregunta lord Reyka
-Efectivamente, fue construido por órdenes del anterior lord del oeste—dice Irasue mirado al lord a los ojos.
-Si, así dicen—responde con una sonrisa misteriosa sin apartar su mirada de Irasue. Mire un poco molesta al lord del este, al parecer no medía sus palabras molestando así el ambiente; era eso o sabía muy bien lo que hacía, lord Reyka era muy enigmático y me lo recordaba constantemente cada vez que hacía algún comentario; al contrario lord Yoshio era muy tranquilo haciendo notar más lo temperamental que era lord Ryota.
- Sin embargo ese castillo pertenece a mi hermano Inuyasha así que el utilizarlo queda de parte de él, aunque dudo que ponga objeción que cree usted mi lady—dice mirándome.
-¿Cómo?—dije sorprendida por la información
-¿Cómo?—exclamó igual de sorprendido que yo lord Reyka por las palabras de Sesshomaru.
-En efecto lo mandó a construir Inu no Taisho cuando supo de la venida de su segundo hijo—dijo Irasue mirado a Sesshomaru con tranquilidad—Tú lo conoces muy bien lady Kagome que dice ¿nos ayudará?—me pregunta con aparente tranquilidad pero con ella era imposible saber.
- Dudo mucho que se niegue mi lady él también está en la causa – respondí rápidamente tratando de no sorprenderme más de lo que ya estaba aunque eso fuera imposible.
-Propongo que dividamos el ataque en tres fases claves—habla Sesshomaru ignorando la mirada de su madre y la mía.
-¿En qué piensa lord Sesshomaru?—preguntó el lord del norte mirando intrigado a Sesshomaru.
- Las murallas del castillo le servirá a los arquero para atacar a los demonios que vengan por el aire mientras que nuestros ejércitos atacarían por tierra, y como tercera fase; las montañas gemelas del valle de la desesperanza son lo suficientemente estrechas para crear una emboscada disminuiremos su ejército considerablemente antes de que lleguen a los límites del castillo.
- Es una excelente idea pero cómo sabremos que los demonios pasaran por ese valle bien pueden marchar por el prado—pregunta lord Reyka con el ceño fruncido por la concentración.
-Minemos el prado—dije rápidamente llamando la atención de todos.
-¿Cómo?—susurra el lord del este.
-Minemos el prado que no tengan opción que ir hacia el valle –dije con decisión.
-Ese sería el primer ataque—dice Sesshomaru—Se necesitaría soldados fuertes que ayudarán a desviar al ejército y valientes para emboscarlos en el valle después de todo no muchos sobreviven a este.
-Un plan macabro—susurra lord Yoshio—Ha encontrado usted a una buena pareja lord Sesshomaru—me halaga nuevamente el lord del norte.
-Umj.
- Sin embargo se necesitaría tiempo para minar el prado—dijo lord Reyka.
-El sur lo puede hacer en menos tiempo no nos da miedo algo de fuego, minaremos el prado y los obligaremos a marchar por el valle.
-El plan tendría cuatro fases, distracción, acorralamiento, emboscada y exterminio—dije con decisión—He pasado demasiado tiempo con tu madre—le susurre a Sesshomaru aunque sabía que todos escucharían. Este me mira de reojo, había que conocerlo bien para saber que tenía un deje de diversión en los ojos.
-Es un buen plan—concuerda lord Yoshio— ¿Están todos de acuerdo?—pregunta, todos asintieron—Bien eso se hará.
La reunión se extendió un poco más puliendo la estrategia pero la verdad yo no estaba muy concentrada, me intrigaba lo dicho por Sesshomaru, sentía una enorme curiosidad queria preguntar. Aunque la reacción de Irasue me era más intrigante no parecía molesta por la mención de Inuyasha es más parecía ligeramente sorprendida cuando miro a Sesshomaru pero de esto no puedo estar segura tal vez sólo fue mi imaginación.
El que Sesshomaru llamara directamente hermano a Inuyasha me había tomado por sorpresa él e Inuyasha no habían terminado en buenos términos la última vez que estuve presente ¿qué había pasado entre ellos? Aunque también estaba el comportamiento de Irasue, no reaccionó ni un poco, no mostró molestia cuando se supone que ella no sentía especial agrado por lo que la existencia de Inuyasha, ¿qué pensaba Irasue sobre el comportamiento de Sesshomaru?, ¿Qué pasaba con Irasue? Su conducta estaba muy lejos de la que había tenido cuando hablamos ¿a qué se debía su comportamiento?, ¿sería posible que mis palabras no estuvieran tan lejos de la realidad, de verdad Irasue quería una excusa para traer a Inuyasha de vuelta?
-¿Todos están conformes con la estrategia?—la pregunta del lord del este me trajo de vuelta a la realidad recibiendo un asentimiento general.
-Bien llevare mis tropas les daré todo el tiempo necesario para que el plan se realice—asegura lord Ryota saliendo de la habitación.
-Mis mejores arqueros se unirán en la muralla –dice lord Reyka—El resto de soldados marcharán al prado de inmediato y los más valientes ayudarán en el valle—continúa el lord del este mientras se pone en pie.
-Bien, parte de mis soldados marcharán al valle y el resto quedará en el castillo para el ataque final—dice lord Yoshio poniéndose a la par del lord del este.
-Enviare hombres al valle serán de gran ayuda conocen bien el territorio—profiere Sesshomaru imitando a los lores le sigo inmediatamente igual que Irasue.
-¿Y Naraku?—pregunte
-Yo acabaré con él—declara Sesshomaru saliendo de la habitación.
-¿Están bien con eso?—pregunte a los lores
-Lord Sesshomaru ya ha peleado con ese ser, es la mejor opción—contestó el lord del norte imitando a Sesshomaru saliendo de la habitación.
-Bien se levanta la sesión —dice lord Reyka con una sonrisa—Me concedería el honor de tomar el té conmigo Lady Irasue.
-Umj, no podría privarlo de mi presencia.
-Sería muy cruel si lo hiciera—exclama el lord ofreciendo su brazo a Irasue quien lo toma y salen de la habitación. Mire sorprendida el espectáculo pero reacciono rapidamente y salgo de la habitación; caminó rápidamente por el pasillo tratando de alcanzar a Sesshomaru pero siendo el castillo tan grande y llevándome una gran ventaja lo mejor era preguntar por su paradero, cruce a la derecha y me dirigí a uno de los guardias que se encontraba custodiando el pasillo.
-¿El lord Sesshomaru ha pasado por aquí?
-No mi lady.
-¿Sabe dónde se encuentra?
-Al parecer el lord está en el jardín principal—me responde otro guardia.
-Gracias—respondí emprendiendo camino hacia el jardín, tomé un desvío por uno de los pasillos que me lleva directo a la sala principal del piso para así poder bajar por la escalera central hacia el jardín principal del castillo. Al llegar pude observar a Inuyasha y Sesshomaru hablando donde hace unos momentos me encontraba yo con la pequeña diferencia que Inuyasha estaba en la rama de un árbol y Sesshomaru al pie de este; Inuyasha parecía ligeramente sorprendido, me acerqué curiosa.
-¿Cómo dices?—oigo decir a Inuyasha cuando estoy lo suficientemente cerca.
-Perdón interrumpo algo importante –dije tímidamente Sesshomaru parecía más serio de lo común e Inuyasha tenía una cara de sorpresa genuina.
-Para nada—responde Sesshomaru mirándome ahora a mí.
-Volviste ¿ya resolviste tus asunto?—dice Inuyasha bajando de un salto posicionándose a mi lado.
-Pues sí, es que soy una mujer muy ocupada—respondí batiendo mis pestañas con coquetería dándome un aire de importancia. Inuyasha suelta una risita burlona.
- Vaya con ustedes de la alta sociedad—refunfuña con tu típica pose de indiferencia.
Reí ligeramente por la actitud de Inuyasha al menos estaba más animado que cuando lo deje me alegré por ello, no sería lo mismo un Inuyasha serio y melancólico echaría de menos al risueño y divertido de mi amigo.
-Nos iremos de inmediato no hay tiempo que perder—dice Sesshomaru mirando a Inuyasha.
-Hablas enserio –dijo con sorpresa Inuyasha
-¿Me he perdido de algo?—pregunte confundida por la conversación que mantenían los hermanos.
-No hagas eso—me reprende Sesshomaru tomando mi mano que se encontraba con anterioridad rascado mi cuello justamente sobre la marca—Si no es que quieres repetir lo de anoche—me sonroje hasta las raíces de los cabellos, Inuyasha miraba sorprendido mi cuello y luego a mí y a Sesshomaru todo en un mismo intervalo, desvío mi mirada de la suya abochornada.
-La marcaste—la voz de Inuyasha no sonaba molesta— ¡Keh! ya era hora—lo mire inmediatamente asombrada pero él no nos mira su vista estaba en algún punto entre la fuente y un árbol.
-Inuyasha—susurre.
-Nos vamos—me interrumpe Sesshomaru tomando del cuello a Inuyasha y arrastrándolo consigo.
-Espera Sesshomaru quiero hablar contigo—lo detengo tomando a Inuyasha de la manga de su kimono.
-¡Feh!—exclama Inuyasha dejándome a solas con Sesshomaru.
-Pasa algo—pregunta Sesshomaru cuando Inuyasha se pierde de vista.
-No es nada grave o al menos eso creo—susurre—Solo quería saber qué ha pasado, bueno es que tu actitud, bueno yo—tartamudeo por los nervios.
-Quieres saber mi actitud respecto a Inuyasha—dice sorprendiéndome.
-Si—es lo único que puedo contestar.
-¿Acaso eso importa?—pregunta sin dejar de verme a los ojos.
-Bueno—murmuró dudosa.
-No te preocupes—responde dándome la espalda—Por cosas sin importancia—concluye mirándome de reojo para emprender su marcha al interior del castillo.
-Oye espera no te interesa saber que paso aquí—le dije señalándome—Eres el único que no se ha molestado en preguntar.
-Acaso importa el preguntarte cuando ni tú misma tienes idea—responde sin detenerse. Bueno tienes sentido aun así un poquito de curiosidad no estaría mal, refunfuñe en mis pensamiento.
-Es por aquí idiota—oí a lo lejos a Sesshomaru, luego de unos segundos Inuyasha pasa rápidamente del sentido contraria al que Sesshomaru había cruzado. Solté una risita se había equivocado de camino pero eso era normal yo misma me pierdo en ocasiones en este enorme castillo. Tome asiento donde con anterioridad me encontraba con Inuyasha mi curiosidad no había sido saciada aunque tal vez Sesshomaru tenga razón qué importa el porqué de su comportamiento era increíblemente feliz por ellos, no sabía a qué grado está la relación de Sesshomaru e Inuyasha pero eso no importaba mientras ellos estén bien después de todo tienen derecho a su privacidad. A lo que me lleva a la reacción de Irasue aunque supongo que ella igual tiene derecho; lo mejor será disfrutar sin buscar razones simplemente disfrutar del ahora sin preocuparse del porqué. Lo que me lleva a pensar en mí, mi metamorfosis, el porqué de mi cambio y eso era una pregunta a la cual sí que le buscaría respuesta.
-¿A dónde vamos?—pregunte pero solo recibí silencio de parte de Sesshomaru, sentí la mirada sorprendida de los demonios que estaban en los pasillo, mis sentidos estaban al máximo nunca me ha gustado estar rodeado de tantos demonios principalmente porque eso significaba que tendría que luchar— ¿A dónde vamos?—volví a pregunta enojado por su silencio.
-Calla y sígueme.
-¡Feh!—dije fastidiado—Estúpido Sesshomaru—refunfuño detrás de él.
Desde que caímos al acantilado había estado actuando extraño con demasiada familiaridad para mi gusto eso me ponía incómodo sabía cómo lidiar con un Sesshomaru arrogante pero no sabía cómo actuar con este nuevo Sesshomaru y eso no me gustaba. Había cambiado un poco desde que estaba junto a Kagome pero nunca se había molestado en tratarme más de lo estrictamente necesario y tampoco lo esperaba. En el corto tiempo que viajó con nosotros no espere que me afectara pero estar con Sesshomaru me dejaba una sensación extraña trate de ignorarla por mucho tiempo pero desde lo que pasó era difícil hacerlo.
Tenía cierto miedo y eso me molestaba ¿que es esta extraña sensación que siento cuando estoy con Sesshomaru? es como si me llamara como si lo reconociera, un olor tan parecido al mío pero tan diferente siempre me he preguntado el porqué de mi reacción cada vez que está cerca mi cuerpo vibra.
En las ocasiones que viajaba solo había pasado lo mismo, había momentos en el que sentía que algo me llamaba. La primera vez que vi a Sesshomaru fue cuando era un pequeño cachorro no estoy seguro si él se dio cuenta y si lo hizo simplemente me ignoro pero yo no podía simplemente ignorar todo en mi me incitaba acércame como si fuera normal, un llamado tan familiar. Al pasar los años cuando tuve el suficiente valor para acércame simplemente me atacó entonces ignore ese sentimiento y me aleje de él, me enteré luego que esa persona era mi hermano pero si esto era cierto ¿por qué me atacaba? ¿es que acaso no éramos familia?
Me volví cada vez más fuerte lo necesario para sobrevivir me desprendí de todo; la sensación que me embargaba fui aprendiendo a ignorarla y funcionó por un tiempo pero desde que conozco a los chicos desde que interactuó con ello se me es imposible ignorarla ¿Qué es esto que siento cuando estoy junto a Sesshomaru?
-Llegamos—mire la puerta delante de mí extrañado ¿que era esa habitación? había un aura extraña en ella no era como las otras. Sesshomaru abre la puerta y entra, lo perdí rápidamente de vista debido a la oscuridad de esta. Entre con desconfianza este lugar tenía una energía que me incomodaba un poco.
El lugar entero se iluminó, la habitación era más grande por dentro de lo que aparentaba, era una habitación completamente feudal diferente a las demás que había visto con anterioridad en el castillo de hecho se me hacía vagamente familiar como si ya hubiera estado aquí con anterioridad. Busco a Sesshomaru por la estancia pero no lo veo por ninguna parte, camino hacia la puerta corrediza que parecía la entrada a otra habitación mire sorprendido era un bosque sumamente enorme parecía no tener fin.
-Esta es la habitación del tiempo—escucho que dice Sesshomaru a unos metros delante de mí—El tiempo aquí transcurre diferente; solo es conocida por la familia principal los sirvientes tienen prohibido entrar aquí, es la habitación mejor guardada del castillo, el pasillo en el que se encuentra solo se abre para aquellos que tenga sangre de demonio perro; es extremadamente fuerte, lo que aquí pasa no se refleja fuera de esta—dice mientras se desprende de la armadura que llevaba—Desenfunda tu espada Inuyasha—dijo mientras saca la suya y me ataca.
-Sesshomaru maldito, ya decía yo que actuabas extraño solo era una maldita trampa—grite enojado mientras me cubría con colmillo de acero de su ataque.
-Si te cubres de esa manera dejas tu guardia baja libre—dice mientras me golpea el abdomen con su rodilla.
-¿Qué dices?—susurro cubriendo con mi mano el área afectada, tratando de recuperar el aire mientras esquivo la espada.
-Si abres tus pies de esa manera te será difícil moverte con más velocidad—continua ignorando mi pregunta, desaparece de mi vista por un instante.
-Ah, maldición—dije adolorido tras de recibir un golpe directo del látigo de Sesshomaru en mi espalda— ¡Pero que mierda te pasa Sesshomaru!—grite atacándolo con mi espada.
-Si vas a estar al frente del ejército del oeste no serás débil—nuestras espadas chocan nuevamente creando una energía potente a nuestro alrededor.
-¿Pero de qué hablas imbécil?—gruñí retrocediendo poniéndome en guardia rápidamente.
-Ya te lo dije Inuyasha, ¿es que acaso no escuchaste lo que dije en el jardín?
-Sí escuché pero pensé que estaba alucinando.
-Umj, idiota.
-¿Cómo me has dicho bastado?—dije enojado lanzándome contra él, con la espada alzada.
-Eres fuerte pero no lo suficiente—responde esquivando mi ataque, de repente colmillo de acero abandona mi mando encontrándome a merced de la espada de Sesshomaru quien me miraba desde arriba. Tragué saliva mirando la espada que se encontraba justo frente a mi lista para cortar mi cabeza, apreté mis puño con tal fuerza que mis garras cortan mi piel haciéndome sangrar.
-Puedes hacerlo mejor, Inuyasha no permitiré un soldado débil en mi ejército—dice enfundando su espada.
-¿Qué es lo que pretendes Sesshomaru?—dije poniendo en pie.
-¿Es que no es obvio? te entrenare—responde dejándome sumamente sorprendido.
-¿Qué dices?—susurre de repente lo sentí con más fuerza que antes esa sensación que se apodera de mi cuerpo.
- Lo sientes.
-¿Ah?
-Esa sensación que recorre tu cuerpo—dice sorprendiéndome más aún—Eso que sientes es la sangre llamando a la sangre yo igual lo siento—declara mirándome directamente a los ojos.
-¿Qué mierda pretendes bastardo?—grite enojado.
-No seas tan vulgar Inuyasha estoy seguro que tu madre te enseñó modales después de todo era una princesa.
-¡Qué sabes tú de mi madre, qué sabes tú de mí!—dije con rabia.
-Más de lo que crees, la conocí una vez cuando padre la trajo a conocer al castillo que se encuentra justo debajo de este. El castillo Inugami el que mandó a construir padre poco antes de que tú nacieras.
-¿De que hablas?—susurre no sabía qué pasaba, qué le pasaba a Sesshomaru a qué viene esta repentina conversación.
-El castillo Inugami es tu herencia al igual que tessaiga, lo construyó para que ahí residieran cuando tu naciera, claro esto no fue posible.
-Otra herencia—susurre anonadado.
-Padre te reconoció Inuyasha.
- ¿Por qué demonios dices todos esto Sesshomaru? ¿A qué se debe tu cambio?—dije apuntándole acusadoramente.
-Eso no es de tu incumbencia.
-Pues claro que me concierne todos estos años me has despreciado y ahora de repente vienes aquí y actúas como si nada hubiera ocurrido, no me jodas.
-¿Importa acaso la razón?
-Sí que importa, a mí me importa y mucho. Me has despreciado por años Sesshomaru no tienes derecho a actuar como si nada exijo una explicación.
-Supongo que estás en tu derecho no he actuado de la mejor forma contigo te ignore por años y cuando se presentó la oportunidad de hablar solo te ataque, es normal que dudes de mi ahora; no puedo ofrecerte una explicación Inuyasha cuando ni yo mismo logro entenderlo completamente, no puedo hacer nada, el pasado no es algo que pueda cambiar solo te pido que confíes a cambio yo jurare por mi honor que no menospreciare esa confianza—mire la mano que me ofrecía Sesshomaru sorprendido.
-¿Qué quieres decir Sesshomaru?—musité sin poder creer lo que ocurría.
-Te estoy ofreciendo una tregua por todos estos años por lo que debió pasar por cómo debí actuar. Estás en tu derecho de negarte eso no cambiara mi decisión de entrenarte—mi cabeza era un lío no sabía qué hacer, ¿una tregua, por lo que debió ser?, ¿una familia? La sensación de mi cuerpo se intensifica ahora sé que mi sangre me está avisando que estoy junto a mi familia, junto a mi hermano, un olor parecido al mío pero no igual es la sangre que nos une que hace tan reconfortante estar a su alrededor. Mire aun aturdido la mano de Sesshomaru ¿eso es lo que quería?
-Está bien—susurré tomando su mano, si claro que si era lo que más añoraba el porqué de querer convertirme en un demonio completo. Reconocimiento, ser aceptado y respetado, pertenecer a un lugar—Acepto—dije apretando la mano de Sesshomaru con fuerza, una sensación nueva se adueñaba de mi cuerpo, era reconfortante.
-¿No irás a llorar verdad?
-Feh, por supuesto que no idiota—gruñí desviando mi mirada pero aun sin soltar su mano.
Estúpido Sesshomaru.
Estúpida sangre.
Estúpido cuerpo traicionero.
-Bien entremos hay mucho por hacer—dice emprendiendo camino a la habitación de la que habíamos salido con anterioridad; lo seguí en silencio la sensación de hormigueo en la palma de mi mano no disminuye la apreté con fuerza.
-Esta habitación—dije para mí mismo cuando vuelvo a entrar en ella.
-Si te parece conocida es porque lo es; esta habitación se adapta a sus inquilinos—dice si parar su caminata hacia otra puerta en el otro extremo de la habitación. Mire más detalladamente la alcoba no había duda se parecía enormemente al lugar en donde dormía con mi madre cuando era pequeño.
-No te quedes parado ahí como un idiota apresúrate—oigo decir a Sesshomaru desde la puerta.
-¿Qué se supone que haremos?—pregunte caminando hacia él.
-Te instruiré el concepto de la paciencia al parecer lo desconoces; también te enseñaré cómo manejar un arma correctamente mueves esa espada como un loco.
-¡Keh!—dije mirando a otro lado.
-Apropósito usaremos el castillo Inugami como base para la batalla.
-¿Me estás pidiendo permiso?—dije con burla.
-Ya quisieras idiota.
Habían pasado siete días desde que vi a Sesshomaru e Inuyasha no los encontraba por ningún lado, me encontraba muy molesta ¡donde se habían metido esos dos! El plan estaba marchando correctamente había una carta de parte del lord del sur avisando que no podían retener más al ejército pero todo ya estaba arreglado el plan debía ponerse en acción todo estaba en su lugar, excepto el hecho de que no encontraba esos dos; por Kami donde estaban.
-Irasue—llame entrando a la habitación—No encuentro por ningún lado a tu hijo y los lores arribaran dentro de poco al castillo Inugami.
-Tranquilizante niña Sesshomaru aparecerá dentro de poco.
-¿Sabes dónde están? él e Inuyasha llevan muchos días desaparecidos nadie sabe dónde están estoy preocupada por ello.
-Umj, desaparecieron de un momento a otro sin dejar rastro y nadie los vio salir del castillo que enigma ¿dónde podrían estar? si solo hubiera un lugar en donde se pueda estar sin que nadie sepa en el castillo.
-La habitación del tiempo—dije rápidamente
-Tu genialidad me asombra.
-Pero han estado ahí por siete días Irasue eso es mucho tiempo, son siete años.
-Te tomas muy enserio el tiempo niña sobretodo tomado en cuenta que no les afecta en nada.
-Bueno espero que tengas razón y aparezcan pronto, al atardecer tenemos que estar en el castillo—dije mientras me sentaba en uno de los sofá junto a la ventana.
-Umj deberías relajarte; ¿por qué no vas con esos humanos?
-Sango y Miroku están entrenando con los soldados no quiero distraerlos y Shipoo y Rin están tomando una siesta así que no tengo nada mejor que hacer que estar aquí contigo—dije con tranquilidad mientras veía el jardín. Los niños se habían sorprendido con mi aspecto pero solo había bastado unos minutos para que se adaptaran Jaken en cambio aún se desmayaba cuando me veía lo cual me causaba cierta gracia.
-¿Participaras en la pelea Irasue?—pregunte para acabar con el silencio de la habitación
-No es necesario que intervenga así que no, mi presencia no será requerida en ese castillo—responde mientras bebe un poco de té.
-Irasue.
-¿Sí?—responde bajando la tasa a la mesa mirándome directamente
-Nada—dije rápidamente por un momento casi le pregunto a Irasue por Inuyasha aunque había decidido no hacerlo mi curiosidad pudo más. De repente lo sentí, un aura en el castillo.
-Vaya ya era hora falta poco para el anochecer—susurra Irasue siguiendo con su té como si nada. Me pare rápidamente y seguí el aura al fin podía sentirlas, note algo diferente en el aura de Inuyasha sigue siendo la misma pero un deje de diferencia acelere el paso estoy impaciente por verlos. Pare de repente cuando cruce mire a los dos hombre que caminaban hacia a mi hombro con hombro, con mucha familiaridad, como si estuvieran acostumbrados al otro uno sin duda era Sesshomaru pero…
-Sesshomaru—dije cuando ya está a unos centímetros de mí y lo abrazo fuertemente pero sin quitar mi mirada del otro sujeto—Tardaste un montón lord Ryota no puede detener más al ejercito hay que ir bajar de inmediato los soldados están allá como lo ordenaste antes de desaparecer pero no podía ubicarte y…
-Oye respira Kagome hiciste una carrera muy rápida para llegar acá.
-Inuyasha—susurre impactada mirando al sujeto a un lado de mí quien sonreía burlonamente pero con una mirada cariñosa.
-Ha pasado tiempo Lady Kagome—dice con una sonrisa tomando mi mano besándola con delicadeza; mire al hombre que me besa la mano sumamente sorprendida, ¿de verdad era Inuyasha?
-Umj no la toques idiota—dice Sesshomaru atrayéndome hacia él cuando Inuyasha esquivo el ataque de sus garra aun con un sonrisa burlona. Mi aprieto un poco contra Sesshomaru disfrutando de la cercanía podría jurar que sus músculos habían crecido desde la última vez que nos vimos, se sentía tan bien.
-Inuyasha, ¿de verdad eres tú? te ves tan cambiado y no solo hablo de tu aspecto estás tan caballeroso.
-Umj nunca fue un salvaje solo fingió serlo—oí decir a Sesshomaru mientras Inuyasha amplía más su sonrisa.
-Oh vaya Sesshomaru-sama me ha estado observando—dice sin quitar su sonrisa mirando a Sesshomaru con diversión.
-Umj estuvimos solos por un largo tiempo era tu o una pared no te creas la gran cosa—responde pero igual se notaba la diversión en la voz mire a los dos sorprendida pero igualmente rio y me cuelgo del cuello de los dos como si fuera una niña pequeña.
-Oh son tan lindos—dije con una risita—Estoy tan feliz—dije con una sonrisa besando a Sesshomaru en los labios y a Inuyasha en la mejilla.
-Keh
-Umj
Es lo único que dicen pero estaba tan feliz que no le puse atención a sus quejas. Entonces me fije intensamente en Inuyasha, me solté del cuello de Sesshomaru colgándome completamente de Inuyasha maniobrando hasta quedar sobre su espalda.
-Kami—dije mientras mis manos tocaba con desesperación la cabeza de Inuyasha
-Oye deja mi cabello—lo oí reclamar pero lo ignore.
-Inuyasha tus orejas ¿dónde están?—pregunté sin dejar de buscarla como si de verdad estuvieran ahí y yo no las veía.
-Oh eso—dijo como si fuera normal—Es una larga historia pero no te preocupes no las he perdido.
-Espero que me la cuentes —dije
-Hai, no eres la única con un cambio—dice mirándome con una sonrisa enorme. Reí encantada.
-¿Qué decías de los lores Kagome?—dice Sesshomaru llamando mi atención, no parecía molesto más bien ligeramente entretenido.
-Oh bueno hay que partir de inmediato los lores llegaran al castillo Inugami dentro de poco y tenemos que estar allí, el ejército de Naraku será guiado al valle y hay que estar preparados en el castillo para el golpe final—explique sin dejar de acariciar la cabellera ahora increíblemente corta de Inuyasha—Apropósito Inuyasha que radical cambio de look—comente mientras tocaba los mechones de cabello que estaba en su nuca el corte era alocado es más entre más lo revolvía más salvaje y cool se veía.
-Bien habrá que partir de inmediato, adelantándose tengo que hablar con mi madre primero—dice comenzando a caminar.
-Oh quieres que te acompañe—pregunte aun desde la espalda de Inuyasha.
-No es necesario no tardare mucho—es lo único que responde para perderse en otro pasillo.
-Umm—es lo único que dije.
-Bien nosotros busquemos a los chicos y vayamos a la entrada para partir—dice Inuyasha emprendiendo camino por el pasillo aun conmigo en su espalda. Lo abrace fuertemente del cuello.
-Qué onda con tus mechas.
-¿Mechas?
-Olvídalo—susurre contra su cuello, si el aspecto de Inuyasha había cambiado un montón su cabello era corto y ya no era enteramente plateado sino que tenía mechones negros por algunas partes de este sus ojos antes dorados ahora tenían una pizca de gris azulado dándole a su mirada un toque único, se sentía más fuerte y actuaba con más madures sin dejar esa aura traviesa que tanto lo caracterizaba pero aún conservaba ese olor al pino y agua salada que siempre me había gustado—Un cambio radical, ¿una larga historia dices?
-Hai, igual que la tuya—dijo sin dejar de caminar.
-Eso suena interesante—respondí suavecito—Los chicos se sorprenderán mucho al verte.
-Seguro aunque no creo que mucho mi apariencia es aparentemente la misma, solo es una combinación de mi yo humano y mi yo yokai, la tuya por otro lado me sigue impactando.
-Puede que tengas razón—conteste acariciando su cabello este seguía siendo igual de suave que siempre el look que ahora portaba Inuyasha le tapaba completamente la zona donde deberían estar sus orejas si fuera humano no pude con mi curiosidad quería saber si de verdad estaba ahí pero no lo hice en cambio me baje por fin de su espalda y me abrace a su brazo.
- Todo parece tan irreal esta calma, los chicos tú y Sesshomaru todos juntos, temo despertar que todo sea un sueño, desearía que el tiempo se detuviera y así podríamos ser felices aquí.
-Eso estaría bien—dice con tranquilidad Inuyasha— ¿Pero no sería una farsa? Al final el tiempo tendría que seguir su curso y Naraku y su ejército estarían aun ahí, acaso no es mejor acabar con todo ahora que vivir en una fantasía que inevitablemente tendría que acabar, después de todo el tiempo tiene que correr siempre.
-Oh vaya Inuyasha el sabio, ¿qué más sorpresas tienes escondidas? aparte de que ahora usa unos lindos zapatos.
-Ja, ja, ja, si al principio fue raro pero con el tiempo me acostumbre a ello además no tengo mucho que esconderte Kagome me conoce mejor que nadie.
Continuará…..
Gracias por su apoyo, por favor comente y díganme su opinión gracias a todas la preciosuras que me comentaron, los estaré leyendo un beso
Arisa Taisho
08/06/2021
10:00pm Hora VEN
