Bueno preciosuras para que vean que no soy mala les traigo nueva actualización en una misma semana, espero que este cap sea de su agrado.
Advertencia: cambio de narración brusca entre Kagome, Sesshomaru, Inuyasha y narración en tercera persona, estar al pendiente
A leer….
Tú y yo parte IV
-Madre.
-Sesshomaru a que se debe tu inesperada visita, esperaba que partieras de inmediato o es que acoso extrañaste a tu madre luego de tanto tiempo sin verla—espere pacientemente que mi madre termine su discurso dramático de siempre, aunque no gozaba de tanto tiempo, no la interrumpí.
-Un hijo no necesita excusas para ver a su madre—dije tranquilamente mirándola tomar el té en el mismo lugar que siempre lo tomaba desde que tengo memoria.
-Ya veo—contestó dejando por fin la taza sobre la mesa—Pero no me equivoco al suponer que la causa que te trajo aquí es de importancia para ti, si no fuera así estarías rumbo a la batalla ahora mismo.
-No se equivoca madre, quiero informarle que nombraré a Inuyasha príncipe de la casa de la luna me pareció justo que usted lo supiera antes que nadie.
-Ya veo.
-No dirá nada más.
-No hay nada más que decir no es así hijo, su nombramiento no es más que una formalidad después de todo tu padre lo reconoció desde que vino a este mundo ya era el príncipe del oeste.
-Efectivamente.
-Bien ya has tomado tu decisión eres el lord no hay más que decir aunque me gustaría preguntar a qué se debe tu cambio tan repentino.
- Es algo que he pensado por un tiempo no es una decisión que tomara a la ligera, que allá nacido con el título de príncipe no significaba que lo merecía pero he reconocido su valía y considero que lo es. Es lo suficientemente fuerte para llevar ese título aún le queda mucho camino por recorrer y aún más batallas pero aún es un cachorro confió que crecerá y traerá más honra a nuestra honorable estirpe.
-Veo que su período en la habitación del tiempo ha logrado que formen un lazo.
-Así es madre lo reconozco como mi hermano, espero que mi decisión no cree un conflicto entre nosotros.
- No te preocupes por mi Sesshomaru después de todo esto era algo inevitablemente pasaría tarde o temprano la sangre llama la sangre era imposible para ustedes estar más tiempo separados la intervención de tu pareja al juntarlo no hizo más que adelantar lo ineludible, nosotros los demonios perro somos muy orgullosos de nuestra sangre más que cualquier otro demonio, nuestros lazos son muy fuerte entre familia se nos es imposible ignorar el llamado mucho me temo que los dos nos dejamos cegar y le dimos la espalda a nuestra raza; somos poco debemos estar juntos.
-Me sorprende madre.
-Puedo decir lo mismo hijo.
-Las cosas hubieran sido diferente.
-El pasado no se puede cambiar Sesshomaru lo deberías saber, no hay que perder el tiempo pensando por lo que podría haber sido, hay que enfocarnos en lo que será. Aunque concuerdo que hubiera sido interesante; últimamente tu pareja ha cambiado el ambiente del castillo no me imagino que habría pasado si hubiera vivido aquí un pequeño cachorro, según tu mujer él es algo inquieto.
-Confió en que lo llegue apreciar como yo madre.
-Yo igual Sesshomaru.
-Me retiro madre me espera una batalla.
-Regresa con bien hijo mío, regresen con bien.
-Miroku podrías parar de mirarme así—dije algo incómodo por su mirada
-Discúlpame amigo mío es solo que me sorprende tu repentino cambio desapareciste por siete días y ahora simplemente apareces con una apariencia totalmente distinta, acaso si me pierdo en este castillo mi apariencia cambiara así de grata, ¿qué opinas Sango? me volveré más guapo aún—dijo el monje acercándose sospechosamente a la exterminadora.
-Su apariencia puede cambiar pero su comportamiento sería el mismo—responde Sango golpeándolo con el codo alejándolo de ella.
-Que puedo decir es mi maldición—dice mientras frotaba su mejilla para aliviar el golpe proporcionado por la exterminadora de demonios.
-No te recordaba tan idiota Miroku— dije riéndome de la escena.
-Hablas como si hubiera pasado años desde que nos vimos cuando fue apenas hace unos días, de hecho la señorita Kagome también dijo algo parecido—dice pensativo.
-Usted cree joven Miroku—dice Kagome mirando al monje.
-Debe ser mi imaginación—dice restándole importancia al asunto.
-Estas segura que no puedo ir Haha, soy fuerte seria de mucha ayuda—dijo Shipoo junto con Rin a un lado de Kagome.
-Eso sería imposible quién cuidaría a Rin en mi ausencia— escuché decir a Sesshomaru saliendo del castillo.
-Al fin llegas Sesshomaru pensé que te había entrado el miedo y me dejarías a mí todo el trabajo sucio—dije mirando con diversión.
-Ya quisiera Inuyasha.
-¿Ya has hablado con tu madre Sesshomaru?—pregunte acercándome a él junto con Rin.
-Si, ahora es mejor marcharnos no podemos llegar tarde a la batalla—dijo tomándome de la cintura y elevándonos, seguido por Miroku y Sango sobre Kirara.
-¿Qué haces Inuyasha?—dije asustada al verlo caminar hacia las nubes muy por el contrario de lo que espere este no cayó es más se elevó igual que los demás.
-He escuchado que decían mi nombre así que le seguí al parecer esta pequeña nube quiere llevarme así que he decidido viajar con ella al parecer Shiro está de acuerdo conmigo—dice mientras acaricia al pequeño cachorro que se había posado en su hombro.
-Ya veo—dije mirándolo desde los brazos de Sesshomaru quien no parecía sorprendido por lo ocurrido muy al contrario que el resto.
-Cuídense, Rin se portara bien mientras los espera—dice la pequeña agitando su mano con energía.
-Ustedes también Miroku, Sango, Kirara igual tu Inuyasha quiero mostrarte lo fuerte que me he vuelto—gritó Shipoo.
-Estoy ansioso por verlo Shipoo—responde Inuyasha mientras nos alejamos.
-Cuiden y por favor vuelvan—fue lo último que escuche decir a Shipoo
Cuando arribamos al castillo fuimos recibidos por un demonio tigre con la apariencia de un anciano.
-Es un placer que este al fin aquí amo Inuyasha—dijo el demonio inclinándose ante mí por lo cual me muevo incómodo —Como verá el castillo se encuentra presentable lo hemos cuidado muy bien hasta que usted reclamara su lugar como señor del castillo Inugami, como el anterior amo Inu No Taisho quería, permítanos el honor a nosotros los inquilinos del palacio de servirlo—dijo aun inclinado—Lord Sesshomaru es un placer para nosotros igual tenerlo aquí—dijo inclinándose también ante Sesshomaru.
-Veo que han mantenido muy bien el castillo aunque claro eso lo decide Inuyasha—dice Sesshomaru mirándome pero aún estaba ligeramente sorprendido por el recibimiento del yokai tigre.
-No tengo ninguna objeción—dije tratando de recomponerme de la sorpresa.
-Me alegra mi señor que sea de su agrado, espero que el interior le complazca igualmente; espero que no lo haya ofendido pero los lores cardinales llegaron poco antes que ustedes y los he hecho pasar a la sala.
-Para nada nosotros igual hemos llegado un poco tarde—dije restándole importancia.
-Por favor síganme los guiaré hasta allá—dijo el anciano y nos guía al interior del castillo en el trayecto varios sirvientes se paraban y me saludaban con cordialidad otros simplemente dejaban de hacer sus actividades para saludarme. Me di cuenta que el castillo no solo albergaba demonios, sino también humanos y medio demonios.
-Vaya, vaya Inuyasha quien lo diría—escuchó decir a Miroku con asombro mirando el castillo hasta los momentos tenía un gran parecido con la casa de la luna pero al contrario de esta el castillo era más fiel a la época feudal—Y nosotros durmiendo al intemperie amigo mío nunca espere ser amigo del señor de un castillo, creo que siento una energía maligna rodeándolo ofrezco mis servicios por una muy razonable suma.
-Jamás contrataría a un monje bueno para nada como tu Miroku.
-Oh que dolor mi propio compañero me apuñala.
-Ya déjate de bobadas Miroku—dije pero en realidad no estaba molesto.
-Llegamos, mi señor— nos interrumpe el yokai abriendo la puerta en donde los lores se encontraban esperando.
-Lord Sesshomaru que bueno que llegó por un momento creímos que no vendría—dijo un hombre que según Kagome era el lord del este colocándose de pie.
-Habla solo por ti Reyka yo sabía que Sesshomaru no faltaría a su palabra y mucho menos a una batalla—dice con rapidez al que identifique el lord del norte, colocándose igualmente en pie—Lord Sesshomaru el lord Ryota se encuentra con su ejército por lo cual no puede estar aquí.
-Entiendo, les quiero presentar lord Yoshio, lord Reyka a mi hermano Inuyasha señor del castillo y príncipe de la casa de la luna el estará al frente de los soldados del oeste y ellos son sus amigos el monje Miroku y la exterminadora Sango.
-Es un gusto conocerlo al fin príncipe Inuyasha –dice lord Yoshio—Igual para ustedes joven Miroku , señorita Sango, lady Kagome es un placer para mi verla de nuevo.
-El gusto es mío mi lord—contestó con cordialidad Kagome
-Es un placer—responden Sango y Miroku a la vez.
-Una exterminadora solo había oído hablar de ustedes nunca había visto uno—dice el lord del este acercándose a nosotros.
-No quedamos mucho señor—es lo único que contestó Sango.
-Príncipe Inuyasha es un placer conocerlo al fin—dice el lord del este mirándome con intensidad.
-El placer es mío lord Reyka—le conteste lo más costes que pude aún era incómodo para mí que me hablaran con tanto respeto estaba más acostumbrado a comentarios sarcásticos y el desprecio evidente, pero estos hombres parecían genuinamente encantados.
-Espero que no le moleste que su castillo sea utilizado como sede en esta guerra.
-Para nada estoy feliz de ayudar.
-Que le ha parecido, tengo entendido que es la primera vez que entra en él.
-Me parece bien—dije quedamente, antes de que el lord del este pudiera hacer otra pregunta una explosión enorme llama la atención de todos obligándonos a salir.
-¿Qué pasa? –pregunte acercándome a la muralla.
-Ha habido una explosión en el prado mi señor una gran cantidad de demonios se dirige hacia las montañas gemelas seguidos de cerca por nuestro ejército— me informa un soldado
-Sesshomaru— llame pero este no hace ningún ademán de dar órdenes.
-Es tu castillo Inuyasha tú dirigirás a los soldados—dijo colocándose a mi lado lo miré intensamente, luego ordene a los arqueros ponerse en guardia. Una gran cantidad de soldados se reunieron en la entrada de la muralla a la espera de la batalla.
Los lores posaron junto a nosotros en la cima de la muralla observando el espectáculo. Kagome se colocó entre Sesshomaru y yo igualmente con el arco en mano apuntando hacia los demonios esperando la orden para atacar. Sango y Miroku están montados sobre Kirara esperando la señal para salir a la pelea junto al ejército.
Shiro quien no se había bajado de mi hombro comienza a gruñir de repente todos miramos rápidamente la cima de las montañas.
-Siento la perla—murmura Kagome tanto yo como Sesshomaru tomamos la empuñadura de nuestras espadas.
-Kami– susurra Sango mirando la enorme araña que se encontraba en la cima del cielo subiendo cada vez más mientras avanzaba.
-Con que así iba a llegar a la casa de la luna— escuche susurrar al lord del norte quien miraba con sumo interés al arácnido.
De repente como si de una bomba se tratara una gran cantidad de soldados cayeron de las montañas atacando a los demonios que se hallaba por tierra y todo aquel aéreo que pudiera acabar en su caída. Aún la cantidad era monstruosa y muchos se escapaban de los soldados, dirigiéndose hacia el castillo.
-Abran las puerta—grite todos los soldados que habían estado detrás de estas salieron seguidos de los lores del este y el norte.
-Maldito Naraku ha reunido muchos demonios—dije enojado—Disparen a la araña —ordene de un momento a otro el cielo se oscurece por la cantidad de flechas que eran lanzadas pero estas desaparecen al contacto de una barrera que rodeaba a la araña.
-¿Ha absorbido la perla Naraku?—pregunta Sesshomaru mirando a Kagome quien aún se encantaba apuntando a la araña.
-No aun no lo ha hecho no sé qué está esperando tiene la perla casi completa—dijo Kagome bajando su arco—Esa barrera no fue creada por Naraku la energía que lo rodea no le pertenece.
-Esa barrera es de Kikyo—dije saltado de la muralla siendo atrapado por un Shiro transformado.
-Inuyasha— escuche como me llamaban
-Destruiré la barrera apenas desaparezca ataquen con todo no podemos permitir que suba más si sigue con ese ritmo llegará a la casa de la luna—dije desenfundando mi espada la cual es rodeada de diamantes con un color rojizo. Subí a la cima del cielo junto a Shiro donde se encontraba el enorme arácnido.
-Kikyo—grite al ver a la mujer justo en la cabeza de la enorme araña.
-Inuyasha—dice viéndome sorprendida.
-Detén esta locura Kikyo Naraku igual es tu enemigo.
-No haré tal cosa Inuyasha—contesta recuperándose de la sorpresa que conllevo verlo.
-¿Por qué Kikyo? fue Naraku quien nos engañó, fue él quien te mato, es que acaso lo has olvidado ¿por qué lo ayudas?
-Yo ya estoy muerta Inuyasha por qué yo tuve que morir cuando tu estas vivo, por qué tuve que revivir y verte feliz al lado de otras personas que no fuera yo. Ya no hay lugar en este muy para mi Inuyasha y si no lo hay para mí tampoco para ti, y si eso significa unirme a Naraku y matarlos a todos que así sea.
-Kikyo—murmure con tristeza viendo a la mujer que tanto había amado destruida por el odio esa Kikyo no era la que había conocido, ¡no! aquella Kikyo había muerto hace más cincuenta años esta mujer frente a mí solo era un fantasma lleno de odio con la imagen de aquella a la que ame tanto—Perdóname Kikyo pero no puedo permitir que hagas eso, Shiro ataca—grite tomando mi espada saltando con fuerza contra la barrera—¡Lanzas de sangre!—grité y de la espada salieron un millón de diamantes de un rojo tan espeso como la sangre destruyendo completamente la barrera y dañando a la araña por consecuencia.
-Maldito—gritó Kikyo tocándose el brazo que había sido herido por la rozadura de uno de los diamantes.
-Ríndete Kikyo no quiero herirte.
-Jamás—gritó con rabia de repente la boca de la enorme araña se abre dándole la oportunidad a Kikyo de escabullirse.
-Maldición—susurró subido junto con Shiro encima de la araña para que las flechas lanzadas no nos alcanzaran.
-Inuyasha—grita Kagome, llamando mi atención.
-¿Qué pasa Kagome?—preguntó acercándose a ella y a Sesshomaru quienes se habían aproximado también a la araña en el momento que las fechas pararon.
-¿Estás bien?—pregunta angustiada.
-No estoy herido.
-Yo no me refería a eso—susurra desde la estola de Sesshomaru.
- Kikyo ha entrado en la araña—dije ignorando la pregunta de Kagome.
-Al parecer quiere que entremos—dice Miroku llegando junto con Sango
-Puede ser una trampa—dice Sango mirando la enorme boca del demonio abierta.
-Es lo más seguro—concuerdo—Shiro entremos
-Inuyasha—lo llame pero este ya había ingresado al interior del demonio—Sesshomaru, nosotros también—dije mirándolo.
-¿Es buena idea señorita Kagome?—pregunta el monje Miroku.
-No lo sé Miroku pero la perla está dentro de la araña—respondí descendiendo junto a Sesshomaru a la boca del arácnido.
-Nosotros también Miroku—me dice Sango asentí y seguimos a la señorita Kagome y al señor Sesshomaru.
-Esto me da muy mala espina Sango—dije mirando mi alrededor
-Yo igual lo siento Miroku.
-El interior es mucho más grande de lo que se ve por fuera—dije bajando de la estola de Sesshomaru sin soltarla.
-Umj.
-Señorita Kagome—oí llamar al monje Miroku.
-Monje Miroku, Sango vinieron—dije cuando estuvieron a nuestro lado.
-Hai; Kagome somos un equipo—dijo Sango
-Chicos—susurre feliz.
- Así que decidieron entrar—se escucha decir a una voz.
-Naraku—gritó Miroku.
-¿Dónde está? –dice Sango buscándolo pero solo estaban ellos en la extraña cueva.
-¿Me destruirán desde adentro?—dice la voz de Naraku pero no lo puedo encontrar— ¡Está bien!—dice al fin emergiendo del suelo.
-Ahí está, Hiraikotsu—dice Sango atacándolo.
-Miasma—dice sorprendido Miroku al ver desintegrarse a Naraku.
-¿No lo habían notado? desde que entraron a mi cuerpo han estado rodeado de ella, si no han muerto es porque la perla de Shikon así lo quiere, sus alma llenas de odio por mí, su ira, la perla de Shikon lo quiere –dice apareciendo de nuevo como una cabeza en una de las paredes.
-¿La perla de Shikon?—pregunte sorprendida.
-Kagome es a ti a quien más quiere la perla—dice mirándome con una sonrisa macabra.
-¿Cómo?—dije asombrada aferrándose inconscientemente más a la estola de Sesshomaru.
- La perla ansia tu muerte—dijo riéndose
-La perla de Shikon quiere muerta a la señorita Kagome—dice sorprendido Miroku.
-Es la hora de su fin—grita haciendo aparecer una réplica suya que nos ataca.
-Umj, no me subestimes Naraku—dice Sesshomaru atacado a la extraña criatura con su látigo cortado su cabeza de un solo movimiento pero esta rápidamente se regenera creando otra réplica de esta.
-Otra copia—dice Miroku consternado.
-Es inútil cuántas veces las destruyan estas se regeneraran, yo soy todo aquí, estoy en todas partes—dicen diferentes cabezas apareciendo por todo el lugar.
-Rayos— susurra Miroku esquivando a una de las nuevas replicas.
-Hemos caído en su trampa, hicimos exactamente lo que quería—dice Sango defendiéndose de otra copia.
-Sango, Miroku cuidado—advertí al verlos rodeados.
-Kirara— llama Sango subiéndose en Kirara.
-Miroku—grita Sango asustada viendo caer al monje por el acantilado que había aparecido de repente donde había sido acorralado por las réplicas de Naraku.
-Sango—llame viendo como ella y Miroku desaparecen por el acantilado y este cerrándose tras ella.
-Las copias han desaparecido—oí decir a Sesshomaru.
-Nos ha separado—dije consternada sin apartar la vista de donde habían desaparecido mis amigos.
-No hay tiempo de distraernos Kagome—dice Sesshomaru acercándose a mí.
-Pero—susurre.
-Hay que buscar el centro de este cuerpo entonces los encontraremos a ellos también. Inuyasha tampoco se encuentra cerca.
-Nos ha separado a todos, esa era su intención desde que entramos aquí.
-Sientes la perla—pregunta.
-Si—susurre—Se encuentra lejos de aquí.
-Bien donde está la perla estará el verdadero Naraku.
-Hai.
-Maldición, todo este lugar apesta a Naraku no logro captar ningún otro olor—susurre caminando junto Shiro aun transformado por la cueva, donde te has metido Kikyo, pensé disgustado, el gruñido de Shiro me saca de mis pensamientos me pongo en guardia y miró el punto que Shiro miraba, de repente todo el lugar empieza a temblar.
-Mierda—dije Inuyasha montando en Shiro al sentir el piso tratar de absorberme.
-Shiro qué sucede—pregunté al ver que este no dejaba de mirar al frente gruñendo—Por poco—dije al esquivar la flecha que había aparecido de la nada.
-Así que me has seguido.
-Kikyo—dije viéndola aparecer.
-Que estúpido Inuyasha, no debiste venir aquí, pero no importa así acabare contigo yo misma.
-Kikyo por qué haces esto—pregunté esquivando junto a Shiro sus fechas.
-Es que acaso no lo sabes ya Inuyasha ya te lo he dicho quiero que mueras—grita con furia lanzando otra flecha que a duras penas logré esquivar.
-Maldición—dije al sentir mi mejilla sangrar.
-Para con esto de una vez Kikyo esta no eres tu es que acaso no te importa que Naraku te esté utilizando.
-Cállate no importa yo ya estoy muerta y el que Naraku muera no cambiará nada, en cambio tú sigues vivo ¿por qué yo tuve que morir? yo no debí morir hace cincuenta años, no debí ser revivida aun así aquí estoy por qué tuve que revivir y verte a ti ser feliz mientras yo había muerto.
-Kikyo—susurré mirándola dolido.
-Se supone que me amabas Inuyasha.
-Es así—respondí bajándome de Shiro y acercándome a ella.
-¿Entonces por qué me olvidaste, por qué me traicionaste?
-Yo no te olvide Kikyo te sigo amando ¿es que acaso estos meses juntos no significaron nada para ti? Yo no te traicione Kikyo fue Naraku quien nos tendió una trampa los dos desconfiamos del otro, dudamos Kikyo. Tú no eres así, la Kikyo que yo conocí nunca ayudaría a Naraku, la Kikyo de la que me enamoré era buena.
-Ella murió hace cincuenta años—susurro apuntándome con una fecha pero no me moví.
-Pero tu conservas esos recuerdos ¿verdad?—pregunté sin apartar mi mirada de ella escuche a Shiro junto a mi gruñirle a Kikyo le hago un gesto con la mano para calmarlo sin dejar de ver a Kikyo— Sé que en el fondo la Kikyo que conocí sigue ahí y sabe que esto está mal, sé que sabes que esto está mal Kikyo tu eres buena tú no quieres nada de esto.
-yo-yo—tartamudea bajando poco a poco la flecha me mira confundía como si no supiera que está haciendo, los ojos de Kikyo ya no eran fríos y sin emoción esto me veían con confusión y miedo
-Aun podemos estar juntos Kikyo—dije acariciando su mejilla—Como en estos meses solo acaba ya con esto—dije mirándola con intensidad.
-Inuyasha yo solo quiero estar junto a ti—dice con lágrimas soltando el arco y flecha y abrazándose a mí.
-También es mi deseo—dije abrazándola.
-Duele—grita Kikyo soltándose de mí y agarrando su cabeza.
-¿Qué te pasa?—pregunto preocupado.
-La voz no calla—dijo cayendo de rodillas, rápidamente la tomó de los hombros angustiado—No quiero dañar a Inuyasha—dice pero es más para ella que para mí.
-¿Quién te está controlando Kikyo?—ella me miró sorprendida.
-¿Controlando?—pregunto como si apenas se diera cuenta—Inuyasha escucha tienes que detenerlo—dijo tomándome del kimono con desesperación.
-¿A quién? –pero antes de que respondiera un tentáculo la atraviesa inyectándole una gran cantidad de veneno, miro impactado como Naraku se materializa desde el suelo.
-Kikyo maldita perra traicionera-dice Naraku retirando el tentáculo del interior de Kikyo—Nunca debí confiar en ti—susurra mirándonos con odio.
-Naraku maldito seas—grite atacándolo con mis garras desintegrándolo.
-Ya es demasiado tarde Inuyasha ella morirá—dice una cabeza apareciendo de la nada.
-Cállate—gruñí enfurecido tomando la empuñadura de mi espada.
-Inuyasha— escuche susurrar a Kikyo con dificultad desde el suelo.
-No deberías perder tiempo conmigo Inuyasha mejor ocúpate despidiéndote de tu querida Kikyo no le queda mucho tiempo—dice desapareciendo.
-Kikyo—susurre angustiado arrodillándome junto a ella tomándola con delicadeza entre mis brazos.
-Inuyasha—dice con dificultad.
-No hables Kikyo trata de purificar el veneno.
- Es inútil ya es tarde para mí en el fondo siempre supe que acabaría así—dijo sonriendo con pesar.
-No digas eso Kikyo ya verás cómo te recuperas, por favor no hables tienes que mantener fuerzas.
-Ya no importa Inuyasha—dijo tocándome la mejilla—Al fin la voz a callado, escúchame atentamente tiene que quitarle la perla a Naraku.
-¿Qué dice?
-Naraku sólo es un títere Inuyasha el verdadero enemigo es la parte oscura de la perla.
-¿La parte oscura de la perla? pero de qué hablas Kikyo Naraku ha contaminado la perla para acabar con nosotros ¿cómo es posible que esté siendo controlado por la perla?
-Escucha bien Inuyasha solo Kagome puede acabar con esto ella debe tomar la perla una vez esté completa y purificarla solo así todo acabara. Pero deben tener cuidado con Magatsuhi
-Magatsuhi—pregunté desconcertado.
-Así es, él es la parte malvada de la perla y está utilizando a Naraku para acabar con Kagome él le teme a su poder si Kagome purifica la perla será su fin—dijo tosiendo fuertemente.
-Está bien Kikyo guarda silencio por favor estas muy débil— dije mirándola angustiado y con impotencia.
-Ya está bien, no hay nada más para mí en este mundo.
-Maldición Kikyo no digas eso no puedes simplemente morir, yo no pude haberte fallado, yo no pude protegerte—grite abrazándola contra mí.
-Es la primera vez que te veo llorar Inuyasha.
- Kikyo yo... perdóname tu no debiste morir nunca yo- yo...
-Está bien—susurra mirándome con una sonrisa— Los días contigo y junto a todos fueron muy divertidos y me alegra haber conocido a este Inuyasha. Además viniste por mí—dijo dándome una sonrisa tranquilizadora.
-Kikyo—susurre contra sus labios mientras la besaba.
-Inuyasha—dije contra mis labios— Yo al menos pude verte una vez más—es lo último que escuche mientras desaparece en un millón de luces.
-Kikyo—susurre con dolor mirando las luces desaparecer—Se siente tan cálido—dije a la nada.
De repente todo comienza a temblar y se escucha a lo lejos una explosión enorme seguida de dos más.
-Shiro—dije montando en él dirigiéndonos a la explosión, este olor a sangre, pensé con los puños apretados—Date prisa Shiro—grite este acelera de inmediato—Maldición esta sangre pertenece a Sesshomaru, es demasiada ¿qué significa esto?
-Siento algo extraño Sesshomaru—murmure mirando a mí alrededor.
- ¿Qué pasa?—dice deteniéndose mirando también a nuestros alrededor.
-Es la perla es como si me llamara pero a la vez como si intentara esconderse de mí. Siento una extraña presencia y cada segundo es más fuerte.
-¿Es la perla?— pregunta poniéndose en guardia al sentir algo acercarse.
-No lo es pero es como si lo fuera; la perla sigue lejos pero esta presencia se acerca cada vez más—dije tomando mi arco posicionándome para el ataque.
-Al fin te encuentro Kagome—dice un hombre de cabello blanco y con una extraña armadura aterrizando unos metros adelante de nosotros.
-Eres una extensión de Naraku—dice Sesshomaru mirando a la extraña persona que había aparecido pero esta solo me miraba a mí.
-Ja— ríe convirtiendo su mano en un tentáculo y atacandome
-¿Pero qué?—dije esquivando el ataque por poco alejándome así unos metros de Sesshomaru.
-Ja,ja— ríe como si nada abalanzándose contra mi pero esta vez siendo detenido por las garras de Sesshomaru quien corta su brazo haciéndolo retroceder un poco.
-Eres débil—dice con burla el sujeto mirando a Sesshomaru con una sonrisa malvada. Sesshomaru le dirige una mirada asesina—Ja, ¿te he molestado? lo repetiré de nuevo; ¡eres débil!—dice sonriente.
-Umj— dice preparando sus garras y atacándolo siendo a la vez atacado por el tentáculo de forma rápida pero hábilmente lo esquiva atravesándolo rápidamente en el abdomen.
-Ja, te has dado cuenta de lo débil que eres—dice mirándolo burlón.
-Umj—dice aun sin moverse.
-Sesshomaru –grite tratando de acercarme pero soy detenida por otro tentáculo que es rápidamente cortado por Sesshomaru con su látigo aun sin moverse de donde estaba
- Um al parecer me tengo que deshacer de ti primero—dice el sujeto transformando el brazo que Sesshomaru le había contado antes en una púa atacando con el a Sesshomaru quien lo esquiva y retrocede hasta mi lado.
-Sesshomaru tu brazo—dije viendo preocupada su brazo que se encontraba completamente rojo y la manga de su kimono totalmente derretida.
-Umj—dice con indiferencia sin apartar la mirada del sujeto.
-Ja esto será divertido—dice el sujeto convirtiendo totalmente su mano en un látigo y saltando hacia Sesshomaru lastimando su estola haciéndolo retroceder un poco y a su vez alejándolo de mi lado.
-Sesshomaru—dije lanzado una fecha hacia el extraño demonio tratando de alejarlo de Sesshomaru.
-Tonta—susurra Sesshomaru.
-Ja, ja Kagome tú también quieres jugar—dijo lanzando un tentáculo hacia mí.
Sesshomaru corre rápidamente hacia donde estaba pero es atravesado por unas lazan antes de poder acercarse.
-Sesshomaru—grite al verlo atravesado por un tentáculo, purifique el tentáculo que se dirigía hacia mí y corrí hacia él creando una barrera a nuestros alrededor
-Ya te tengo—dijo el sujeto regenerando las partes que se habían purificado cuando cree la barrera. Vi a Sesshomaru mientras retiraba el tentáculo que lo había atravesado el pecho con un movimiento de garras.
-Sesshomaru, ¿estás bien?- pregunté acercándome a él.
-No es nada.
-Pero, estás herido—susurre acercándome más a él, tratando de tocar su mano.
-No me subestimes Kagome—dice sin dejarme tocarlo y acumula una gran cantidad de energía demoníaca curando rápidamente sus heridas; sin apartar sus ojos ahora completamente rojos del sujeto que nos miraba sonriendo desde unos metro de distancia.
De un momento a otro la energía del lugar se intensifica gradualmente fluyendo alrededor de Sesshomaru, retire mi barrera y lo mire sorprendida este de un momento a otro desaparece y vuelve aparecer junto al individuo contado su cabeza de un solo movimiento pero tan rápido esta se vio desprendida del cuerpo una gran cantidad de demonios junto a miasma salieron del cuerpo de este.
-Es inútil cuanto destruya este cuerpo, lo he tomado prestado ja, ja—susurra la cabeza flotante.
-Rayos—dije formando una barrera a mi alrededor y elevándose en ella alejándome del miasma—Sesshomaru ¿dónde estás?— lo llame buscándolo desesperada pero era inútil el lugar estaba plagado de demonios y miasma—Es igual que Naraku su cuerpo está llenos de una gran cantidad de demonios y de miasma—dije para mí misma.
-Naraku dices—habla la cabeza flotante del sujeto desde un punto en el suelo—Ese es el nombre del hanyou de quien tome el cuerpo.
-¿Cómo dices?—dije sorprendida— ¿Naraku está muerto?—pregunté.
-Muerto—susurra pensativo—No, no lo está, al menos no todavía –dice con maldad, acercándose más a mí.
-No te distraigas –dice Sesshomaru apareciendo de repente cortando un punto al lado de este con tensaiga.
-Maldito—grita de la nada apareciendo una cabeza enorme.
-¿Es esa su verdadera forma?—dice Kagome sorprendida.
-Ya veo así que al fin has dado la cara—dice Sesshomaru flotando unos metro delante de mi atacándolo de nuevo pero siendo interrumpido por una barrera de demonios.
-Tensaiga no puede cortar a seres de este mundo eso quiere decir que esta persona no pertenece a esta tierra—dije viendo todo desde arriba.
-Ya veo tienes una espada capaz de cortar seres de otro mundo pero no puedes hacer nada contra este cuerpo que obtuve—dijo detrás de la barrera el extraño ser atacando a Sesshomaru desde atrás con unas lanzas atravesando su pecho por completo—Déjame decirlo una vez más ¡eres débil!
-Sesshomaru—llame al ver como todo los demonios se junta alrededor del envolviendolo en un capullo—por Kami Sesshomaru—grite formando una espada con mi energía espiritual lanzándome contra el capullo tratando de córtalo pero los corte eran rápidamente cubiertos por otros demonios, no puedes acabar así Sesshomaru tú no puedes morir no ahora, que soy tan feliz a tu lado—pensé sin dejar de contra el capullo
Pare repentinamente al sentir una acumulación de energía desde el interior del capullo alejándome rápidamente de él creando una barrera de nuevo a mí alrededor para protegerme de la explosión.
-Sesshomaru estas bien—dije feliz viendo como este emerge del capullo pero otra dos explosiones me lanzan con fuerza hacia atrás— ¿Que ha pasado?—dije sorprendida al verme fuera de la araña gigante que ahora tenía un gran agujero en ella, veo asombrada como una parte del sujeto se deshace con rapidez—Las partes no se están regenerando—dije mirando sorprendida el espectáculo que se forma a mi alrededor.
-Bastado, has destruido gran parte de mi cuerpo—dice la cabeza del demonio con rabia.
Mire las partes de los demonios destruirse a mi alrededor sentía un cosquilleo en mi brazo izquierdo.
-Totosai—dijo Kagome, mire el herrero que se encontraba unos metros alejados de nosotros.
-Totosai—susurre, eso quiere decir que esta sensación es, pensé blandiendo mi brazo hacia los demonios que se habían comenzado a reunir, siendo destruidos por una luz verde.
-Kagome—grite acercándome sobre Shiro.
-Inuyasha—dijo feliz montando junto a mí en Shiro.
-¿Qué está pasando Kagome? ¿Que hace Totosai aquí?—pregunté viendo interesado lo que estaba pasando justo frente a mí.
-Ese sujeto extraño nos atacó de repente, Sesshomaru y él estaba peleado luego Sesshomaru fue herido pero de repente una explosión se formó y destruyó gran parte de la araña, no sé qué hace Totosai aquí lo siento.
-¿Eso que tiene Sesshomaru en su mano es una espada?—dije sorprendido
-Finalmente ha aparecido Sesshomaru una espada que no provino de tu padre Bakusaiga—dice Totosai desde la lejanía junto a su vaca.
-Bakusaiga—susurra Sesshomaru mirando la espada.
-Inuyasha la araña—dice Kagome llamando la atención de este.
-Está desintegrándose por completo—susurre viendo asombrado como la araña gigante poco a poco estaba explotando de manera simultánea.
-Inuyasha Sango, Miroku y Kirara siguen ahí adentro.
-¡Qué!— dije mirando la araña con preocupación.
-Nos separamos cuando entramos ellos…-dice pero es rápidamente interrumpida por una explosión aún más grande que las anteriores.
-Sango, Miroku—grite al ver a mis amigos a través del humo junto a Kirara—Shiro—dije y este se dirigió rápidamente hacia ellos.
-Sango, Miroku—dije feliz llegando junto a Inuyasha hasta sus amigos.
-Kohaku—grita Sango mirando al niño que se encontraba encima de uno de los tantos demonios que había en los alrededores.
-Hay que alejarnos de aquí, esa cosa se está despedazando—dice Inuyasha y rápidamente descendimos hacia donde aún se encontraban los soldados peleando.
-Nosotros también tenemos que salir de aquí Sango—dice el monje—Kirara.
-Espera Miroku Kohaku sigue ahí—dice pero apenas unos segundos de que ellos tocaran tierra la enorme araña desaparece en una enorme explosión.
¡Kohaku!—grita Sango mirando el cielo con lágrimas en los ojos.
-Sesshomaru—grite igual preocupada.
-Tranquilas, miren allá—dice Inuyasha señalando un punto en el cielo en donde se veían a Sesshomaru junto a él individuo y Kohaku y Kagura detrás de este último. Escuche que alguien llamándome volteo encontrándome a Koga acercándose a nosotros.
-Koga –saluda Miroku.
-¿Ustedes dónde estaban? se estaban perdiendo la pelea.
-Eres tú el que has llegado tarde lobo—dice Inuyasha bajando de Shiro junto a mí.
-¿Inuyasha?—dice Koga mirándolo asombrado.
-Ha pasado un tiempo Koga—salude
-¿Kagome?—dijo mirándome sorprendidos – ¿Qué les pasó?
-No hay tiempo para eso lobo—dice Inuyasha mirando de nuevo hacia el cielo.
-Lady Kagome—llama el lord del este acercándose al grupo junto al lord del norte y del sur
-Príncipe Inuyasha que bueno que volvieron el ejército enemigo ha disminuido todo va de acuerdo a lo planeado—dijo el lord del norte.
-Eso está bien—dice Inuyasha aún mirando al cielo.
-¿Dónde estaban? hemos acabado con la gran mayoría del ejército—dice lord Ryota.
-Sacando al jefe a la luz—responde Inuyasha mirando a los lores.
-¿El jefe?—preguntó el lord Reyka.
-El que organizó todo esta guerra.
-Naraku—dice Koga.
-No.
-Ese sujeto ha dicho que ha tomado el cuerpo de Naraku prestado—dije llamando la atención de todos.
-¿Quién es ese sujeto?—preguntó Miroku
-Magatsuhi—responde Inuyasha.
-¿Quién?—dice Sango.
-Es la parte malvada de la perla.
-Eso tiene mucho sentido es por eso que su presencia se me hacía conocida—dije pensativa.
-¿Cómo sabes eso Inuyasha?—pregunta Miroku.
-Kikyo me lo dijo—responde este.
-¿Kikyo?—pregunte — ¿Dónde está ella?—dije buscándola.
-No lo logro—escuchó decir a Inuyasha.
-Yo Inuyasha…
-Bastardo—el grito enfurecido de Magatsuhi llama la atención de todos, Sesshomaru había podido destruir casi completamente el cuerpo de este. El demonio lo veía enfurecido más Sesshomaru estaba actuando con indiferencia pero se notaba una gran satisfacción en su mirada.
-Acabemos con esto de una vez—declara Magatsuhi absorbiendo a Kagura y tomando el fragmento de Kohaku atravesando su cuello.
-Kohaku—grita Sango yendo rápidamente junto a Kirara hacía donde su hermano caía atrapandolo junto a tiempo—Kohaku—susurra Sango llorando sobre el cuerpo de su hermano.
-Sango—susurré mirándola con tristeza.
-Pero qué demonio—grita Koga esquivando los tentáculos que lo atacaban de repente Magatsuhi se encontraba a solo centímetro de él.
-Como llego tan rápido—dice Miroku alejándose rápidamente del lugar al igual que los demás.
-Casi no lo he podido ver—dice Inuyasha quien tenía a Kagome en sus brazos.
-La perla de Shikon Magatsuhi la tiene en su poder—dije desde los brazos de Inuyasha—No sé en qué momento pasó, hace unos momento la sentía muy lejos—le dice a Inuyasha consternada.
-Debió ser cuando absorbió a Kagura de alguna manera logró traer a la perla a ella y luego la absorbió fue muy rápido—comenta Inuyasha viendo como Magatsuhi atacar a Koga.
-Inuyasha hay que ayudar a Koga—pide Kagome viendo a Koga tratar de huir de Magatsuhi pero este era demasiado rápido para él.
-Ya lo sé—responde Inuyasha dejando a Kagome en el suelo y corriendo hacia Koga pero antes de poder llegar este había sido tomado por los pies.
-Ah, maldición—grita adolorido al ser atravesado en los pies y la mano arrancándole los fragmentos.
-La perla está casi completa—dijo Kagome mirando a Magatsuhi quien sonreía sádicamente viendo Koga retorcerse.
-Lanza de diamante—dice Inuyasha apuntando a Magatsuhi pero mucho antes de que el ataque llegara este desapareció repentinamente-Kagome—gritó al verla en manos del demonio.
-Es muy rápido—dice Miroku viendo angustiado Kagome.
-Kagome—llama Sesshomaru acercándose hacia ella.
-Ja, ja, ja al fin la perla y la chica, la era de la oscuridad ha comenzado—dice mostrando la perla completada por los fragmentos que le había arrancado Kagome
Todo el cielo se oscureció el miasma comenzó a rodear el lugar y un enorme vórtice apareció en el cielo llevándose todo a su paso—Lástima que no sepas quien eres Kagome pero mejor para mí; ahora morirán –susurra en su oído pasado su lengua por la mejilla de esta.
-Esto se ve muy malo—dice Totosai mirando todo resguardado detrás de la muralla limpiado su oreja—Debería irme, tal vez no fue buena idea venir a una guerra—susurró sin apartar la vista del espectáculo
-Kagome la perla purifícala—grito Inuyasha al ver como la perla flotaba cerca de Magatsuhi.
-La perla—dice Kagome soltando una gran cantidad de energía quemando a Magatsuhi y lanzándose hacia la perla tomándola entre sus manos y purificándola de inmediato.
-Ah; maldita mujer—grita Magatsuhi saliendo completamente del cuerpo que estaba seriamente dañado por los poderes purificadores de Kagome.
-Aparata Kagome—grita Inuyasha saltado hacia el cuerpo que había pertenecido a Magatsuhi que se estaba regenerando de nuevo con la ayuda de los demonios que eran atraídos por el vórtice— ¡Lanzas de sangre!—grito desintegrando el cuerpo.
-Malditos sean—grita Magatsuhi enojado al verse desprotegido lanzándose contra Kagome quien había sido tomada rápidamente por Sesshomaru al ver que no reaccionaba.
-Es tu fin—dice Sesshomaru cortándolo con tensaiga.
-Bien eso es todo—dice el lord del sur al ver desintegrarse a Magatsuhi.
-Inuyasha— gritó Miroku al verlo resistirse a la atracción del agujero, creó una barrera que los cubría a él y a Sango tratando de resistir la atracción del agujero.
-Maldición no ha desaparecido—dice el lord Reyka.
-El agujero está atrayendo todo con más fuerza así él—grita Sango aun sujetando a Kohaku
-Se está cerrando se llevará todo lo que pueda con él antes de desaparecer—dijo Miroku concentrándose más en mantener la barrera.
-Cuanto tardara eso—dijo Koga desde el suelo igualmente sujetándose de este con fuerza.
-Maldición—gruñó Sesshomaru con una Kagome aún inconsciente en brazos tratando de resistir desde una posición aún más cercana del vórtice.
-Mierda cuanto falta para que cierre ese maldito agujero—dijo Inuyasha sujetándose fuertemente de tessaiga, viendo como los demonios que habían peleado con el ejército enemigo era arrastrado al vórtice.
-Ah—gritó uno de los soldados siendo arrastrado por el vórtice
-Toma mi mano—grité sujetado al soldado pero el repentino cambio de peso no impulsó un poco más hacia delante.
-Rayos— escuché decir a lord Yoshio unos metros delante de mí tratando igual de resistir la atracción hasta que igual como apareció el vórtice desapareció.
-Al fin término—dice Miroku aliviado al ver todo el caos al fin concluido
-Kagome—me acerque hasta Sesshomaru quien la tenía aun en brazos, pero estaba aún estaba inconsciente con la perla en la mano.
-¿Qué le pasa a lady Kagome?—pregunta lord Yoshio llegando junto a otros los lores.
-No parece herida –dijo el lord del sur.
-Kagome—la llame.
-Sesshomaru—susurra Kagome abriendo un poco los ojos.
-Kagome—dice Sesshomaru aliviado al igual que yo al verla reaccionar pero de repente el aire cambio y Kagome comienza a emanar una energía muy fuerte junto a la perla.
-¿Qué está pasando?—pregunta Miroku viendo como el cuerpo de Kagome se elevaba de los brazos de Sesshomaru.
-Sesshomaru—susurra asustada Kagome.
-Kagome—grite viéndola ser rodeada por una luz y desaparecer.
¡Kagome!—gritó Sesshomaru pero era demasiado tarde la presencia de Kagome ya no se encontraba ahí.
Había desaparecido junto a la perla.
Continuará…
Hasta aquí en cap de hoy díganme que opinan hasta ahora de la historia estamos entrando a los capítulos finales, tengo curiosidad ¿qué creen que pasara en los próximos cap?
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Arisa Taisho
13/06/2021
9:00am hora VEN
