Cositas lindas del internet aquí les traigo nueva actualización espero que la disfruten, como dije antes estamos entrando en los cap finales así que los próximos cap serán algo reveladores(o al menos eso pretendo)
A leer…
Soledad ¿Quién soy? Parte I
¿Dónde estoy?
¿Por qué no puedo ver nada?
Todo está tan oscuro
No me gusta la oscuridad, ¿Dónde están todos?
Sesshomaru, Inuyasha no quiero estar sola.
-Kagome.
¿Quién habla?
-Kagome es hora de despertar.
¿Despertar? Pero no estoy durmiendo
-Ya estás en casa.
¿En casa? ¿Quién me está hablando? Y por qué siento que conozco su voz ¿De dónde conozco esa voz?
-Despierta— la voz fue más clara esta vez, como si con cada palabra se acercara más, esta voz es parecida a la que escuché cuando estuve en el templo del Sol— Ya todo está bien—la voz de la mujer era tan amable me sentí arrullada por ella poco a poco mis párpados se volvieron más ligeros y me di cuenta que tenía cerrados mis ojos, intenté abrirlos pero no pude por alguna razón me sentía muy cansada.
-Su energía aún se está reponiendo— dice otra voz, era la voz de una niña la misma voz que escuché aquella vez.
-Supongo que necesita descansar un poco más—dijo la mujer pero su voz sonaba decepcionada.
-Hemos esperado por mucho tiempo un poco más no será nada—la niña parecía consolar a la mujer sonaba muy madura para ser una niña ¿De verdad lo era?
-Supongo que tienes razón Desty—dijo la mujer un poco más animada—Duerme el tiempo que necesites Kagome esperaremos— las palabras fueron acompañadas por una caricia en mi mejilla de repente quise dormir un poco más.
Abrí mis ojos y los cerré de inmediato, la luz me había encandilado, cuando pude acostumbrarme a ella inspeccione mi alrededor estaba en una habitación acostada en un futón; me senté poco a poco. La habitación era espaciosa solo contaba con el futón donde estaba acostada no había ventanas pero aun así había claridad, mire el techo abrí mis ojos sorprendía era un cielo nuboso ¿Estaba a la intemperie? No lo sentía así, me pare del futón mis músculos estaban entumecidos ¿Por cuánto tiempo estuve durmiendo? me estire sin apartar mi vista del cielo que era el techo respire profundo solo podía oler a madera era un olor familiar y único ¿Dónde lo había olido antes? A la lejanía pude escuchar un sonido, era extrañamente conocido ¿Era una flauta? La melodía era acogedora me sentí arrullada, hipnotizada por ella caminé hacia el shoji y lo deslice.
Me sumergí en un nuevo entorno la habitación era mucho más grande que la anterior el techo era un cielo nocturno fundido de estrellas; la melodía se escuchó mucho más fuerte y con más claridad respire profundo el olor a madera era más fuerte aquí como lo era el de tierra mojada. Caminé por la habitación, había macetas con flores, vi como continuamente eran rociadas por agua de ahí venía el olor a tierra mojada, sonreí con melancolía este lugar yo lo conocía pero no recordaba de dónde. Seguí el sonido de la flauta en una especie de trance hasta dos cunas casi idénticas mi corazón comenzó a latir con fuerza yo definitivamente conocía este lugar algo dentro de mí lo gritaba lleve mi mano a mi cabeza cuando sentí una punzada, el sonido de la risa de un niño resonó en el fondo de mi cabeza con fuerza.
Caminé hacia la cuna que se estaba meciendo la otra se entraba completamente inerte una voz en mi interior me decía que en ella no había nada en cambio la otra era distinta. Mi mano se paralizó un seguro antes de apartar la cortina de seda que cubría la cuna sentí como algo en mi vibro está sensación la sentía solo con la perla de Shikon ¡La perla! Grite internamente ¿Dónde está? Pensé asustada la tenía en mis manos antes de caer en la oscuridad pero desde que fui nuevamente consciente no la había vuelto sentí hasta ahora. Abrí las cortinas de golpe pero en lugar de la perla de Shikon en ella había un bebé dormido, lo mire impactada la sensación tan familiar de estar en presencia de la perla me impacto pero ante mí solo estaba un bebé, lo mire sin saber que hacer su piel era tan blanca como la nieve sus manos y cara que era lo único que no estaba bajo las mantas dejaban visible unas pequeñas marcas irregulares de color verde una en cada mejilla y un par en cada muñeca su cabello blanco y orejas puntiagudas me indico que este niño no era humano ahora que lo veía con más calma pude sentí un poco de energía demoniaca en su interior pero era extraño no era como la energía que estaba acostumbra a sentir está tenía una pizca de energía espiritual.
- Veo que has despertado— voltee sorprendida por la repentina voz, vi a una mujer de kimono blanco y detalles dorados largo cabello negro y labios rojos que me sonreía a unos metros de distancia.
- ¿Quién eres?—dije viéndola con cautela retrocediendo un paso; ella me miró sorprendida pero luego volvió a sonreír.
-Así que aún no recuerdas— dijo avanzando hacia donde estaba, la mire con el ceño fruncido pero no hice ningún movimiento no sabía por qué pero esta mujer parecía familiar— Kagome dime ¿dónde crees que estás?—dijo deteniéndose delante de mí.
- ¿Cómo sabes mi nombre?— pregunté asustada una extraña sensación me abrumó sabía que esta mujer era peligrosa pero también algo dentro de mí me decía que ella no me haría nada.
- Oh se tu nombre desde el momento que te creaste— dijo ampliando su sonrisa.
- ¿Qué me cree?—dije con duda—Te refieres desde que nací— dije viéndola curiosa.
- Es una manera de decirlo— dijo más para sí misma que para mí.
- ¿Quién eres?—pregunté más calmada cuando me di cuenta que la mujer no tenía intención de atacar.
- Soy Amaterasu—dijo soltando una risita como si fuera lo más obvio.
- ¿La diosa del sol?—dije con duda. Al mirarla de cerca me di cuenta que a pesar de que tenía un aspecto humano la mujer frente a mí no lo era, después de todo ningún humano tenía ese brillo divino.
- Así es— dijo sin borrar su sonrisa.
- ¿Por qué estoy aquí? ¿Dónde estoy?
- Estás en casa.
-¿Qué quieres decir?—dije mirándola entre dudosa y asustada.
- Por favor acompáñame— dijo ofreciéndome su mano sin borrar su sonrisa—Te prometo que responderé todas tus dudas pero es mejor hablar en otro lugar no queremos perturbar el sueño de tu hermano.
-¿Mi qué? – dije exaltada.
- Prometo que todas tus dudas serán aclaradas si me acompañas—dijo sin apartar su mano la mire nerviosa sus ojos castaños eran tan claros y luminosos como el sol voltee hacia la cuna y mire al bebé en ella, antes de tomar la mano de la mujer un déjá vu me golpeó en cuanto lo hice. La mujer me sonrió con afecto y yo apreté su agarre no sabía por qué pero me invadió un sentimiento cálido ¿por qué la diosa Amaterasu me despertaba estás sensaciones?
- ¿A dónde vamos?—pregunté una vez salimos de la habitación, mire curiosa el pasillo por donde caminábamos las paredes y adornos era conocidos pero aún no podía recordar por qué.
- Siempre es bueno conversar con una taza de té, ¿no lo crees?— dijo dándome una sonrisa mientras apretaba un poco mi mano y seguía caminando— Dime Kagome ¿dónde crees que estás?— la mire curiosa sin saber qué contestar.
- No lo sé— susurré mirando el piso.
- Um— medito— ¿Algo te es familiar?
- Si— dije si verla— Pero no sé de dónde me siento en una especie de déjá vu.
- Es curioso, tus recuerdos debieron regresar desde que las almas abandonaron tu cuerpo.
- ¿Estoy muerta?— dije asustada.
- ¿Muerta?—dijo más para sí misma— No lo estás—dijo dándome una sonrisa. Seguimos caminando sin decir nada mi cabeza estaba a punto de explotar ¿Que estaba pasado? Lleve mi mano a mi cuello el collar de mi madre seguía allí me sentí aliviada, mamá estoy asustada, susurre en mi interior estaba tan confundida aunque algo en mi me decía que estaba bien que no había peligro yo solo quería estar junto a mis amigos quería ver a mi madre a Sota al abuelo quería ver a Inuyasha y sobre todo quería volver a ver a Sesshomaru. ¿Podría verlos de nuevo? Mi mano soltó el collar y fue instintivamente hacia mi cuello justo donde la marca de Sesshomaru yacía, aún podía sentir su presencia pero mi corazón tembló de miedo cuando me di cuenta que esta era lejana.
Desde que comencé hablar con Sesshomaru siempre fui capaz de sentir un poco de su energía estuviera o no cerca de mí; sabía que era capaz de encontrarlo si me lo proponía de alguna manera me podía sentir conectada a él desde que lo vi aquella primera vez aun y cuando daba tanto miedo y lo enojada que me sentí cuando utilizo el recuerdo de la madre de Inuyasha para manipularlo o las veces que intentó matarme una pequeña parte de mi vibró con su presencia, una parte de mi sintió su energía confortable una parte de mí siempre lo supo encontrar y esa sensación solo se intensificó cada que compartimos más tiempo juntos. Cuando por fin nuestros cuerpos se unieron aquella sensación sólo se intensificó más allá de la razón de cierta forma ahora las sensaciones que antes sentía lejanas era tan cercanas y me di cuenta que no solo eran mis emociones sino también las de Sesshomaru las que sentía ¿Era por la marca acaso? No lo sabía pero aunque el tiempo compartido fue poco me llegue acostumbra a la sensación de Sesshomaru en mi aún y cuando estuvo en aquella habitación con Inuyasha lo podía sentir pero ahora la sensación me abandonaba era como si poco a poco se estuviera desprendiendo de mí y me sentí horrible nunca me había sentido tan sola y asustada como ahora ¿acaso era posible sentí seguridad y miedo al mismo tiempo? Por qué si no era posible no sabía cómo definir cómo me sentía ahora por un lado me abrigaba una sensación de paz y calidez y por el otro la desolación y el frío me abrumaba.
Un escalofrío me recorrió entera sacándome de mis pensamientos, solté la mano de Amaterasu quedándome congelada en medio del pasillo acabamos de cruzar cuando lo sentí, voltee hacia el otro pasillo a unos metros de distancia había una puerta algo dentro de ella me llamaba caminé rápidamente hasta el lugar sin dudar ni un segundo; Amaterasu me siguió pero no hizo ni dijo nada para detenerme abrí el shoji de golpe la habitación era un altar y la perla de Shikon estaba en él. Mire impactada la perla están por un lado purificada y por el otro contaminada algo en ella me recordó al yin y el yang, puede sentir como me llamaba.
- ¿Por qué la perla de Shikon tiene ese aspecto?—pregunté a Amaterasu que se encontraba detrás de mí viéndome curiosa.
- ¿Crees que tiene un aspecto extraño?—dijo en cambio mirando a la perla.
- No lo siento así pero debería la perla es pura o maligna, pero ahora— dije acercándome a la perla pero sin llegar a tocarla pude sentir la sensación que siempre me acompañó en su presencia pero con una ligera diferencia podía sentir su pureza y la energía maligna interactuar de manera armoniosa cuando con anterioridad solo podía sentir una de las dos la sensación me recordó al bebé la energía en él era demoníaca pero con una pizca de energía pura la perla en cambio estaba perfectamente equilibrada.
- Por favor dígame quién soy— dije viendo Amaterasu con duda. En mi cabeza no dejaba de escucharse diferentes tipos de voces, caí arrodillada mientras tomaba mi cabeza entre mis manos tratando de callar las voces, las manos cálidas de la mujer tocaron mis manos y luego me hizo verla a los ojos su mirada era amable y me sonrió con calidez.
- Eres la perla de Shikon, ya es momento que recuerdes Kagome— susurro y todo se volvió negro.
Continuará...
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Arisa Taisho
18/06/2021
7:30 pm hora VEN
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Arisa Taisho
18/06/2021
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