Actualización belleza, espero que disfruten este cap la verdad es que mi imaginación esta volado ya en esta recta final.
A leer…
Soledad ¿Quién soy? Parte II
Poco a poco la sensación de calidez me invadió y fui consciente de mi entorno había mucho ruido alrededor de mí. Sentí a alguien junto a mi lado, abrí mis ojos y ahí estaba, yo sabía quién era él, como sabía quién era yo y lo que debía hacer, él era parte de mi como yo era parte de él pero al mismo tiempo éramos diferentes seres, nos miramos el uno al otro, entramos en un trance, lo supimos no había necesidad de palabras entre nosotros, su pequeña mano tocó mejilla y la mía toco la marca irregular de su mejilla, Magatsuhi susurre en mi mente.
- Kagome— susurró él en la mía, sonreí ante el sonido de su voz en mi cabeza—Son ruidoso— dijo con molestia yo reí ante su tono y el fruncimiento de su ceño era gracioso ver sus expresiones.
-¿Quiénes son ellos?— preguntó una voz masculina.
- No son dioses—respondió una voz femenina.
- Ni espíritus— dijo otra voz masculina.
- Es la primera vez que aparecen dos seres que no son dioses en este sitio— dijo una voz masculina completamente tranquila.
- Silencio— la voz de una mujer resonó por todo el lugar y el silencio se hizo presente. Magatsuhi y yo nos tomamos de las manos, de repente en nuestro rango de visión apareció una mujer hermosa de largo cabello negro piel blanca como la nieve labios rojos como la sangre y ojos castaños tan caros como los rayos del sol. Me sonrió y yo le correspondí; alce mi pequeña mano y ella inclinó su mejilla contra de esta.
- Soy Amaterasu la diosa del Sol—dijo con voz cálida, el apretón de Magatsuhi se intensificó cuando la mujer habló, entendí lo que sintió, está mujer era poderosa y estaba rodeada de un poder tan puro que no era raro que Magatsuhi reaccionara así después de todo al contrario que yo gran parte de su energía era maligna, le transmití seguridad antes de enfocarme en la mujer.
- Soy Kagome y él es Magatsuhi somos la perla de Shikon— le dije mentalmente, vi como sus ojos se abrieron un poco sorprendida pero luego sonrió y acunó su mano sobre la mía acariciándola inclinó un poco su cabeza y con ojos llenos de calidez nos dio la bienvenida al Takamagahara.
-Magatsuhi deja de fingir dormir— dije moviéndolo para que abriera los ojos pero él no hizo ningún gesto de querer pararse, fruncí mi ceño e hice un puchero—Magatsuhi—grité saltando a su lado en el futón que compartimos.
- Qué quieres— dijo con el ceño fruncido tomando asiento mientras se restregaba los ojos con sus manos.
- Vamos a jugar—dije abrazándolo por el cuello cayendo los dos nuevamente al futón.
-¿Por qué no vas a jugar con alguien más?— dijo apartando mi agarre de él
- Yo quiero jugar contigo—dije con un puchero.
- En verdad eres alguien intensa Kagome— dijo con resignación poniéndose en pie, sonreí contenta, tome su mano y corrí fuera de la habitación hasta llegar al patio de nuestra casa, lo primero que nos recibió fue la vista de la gran ruedas de la resurrección sobre nosotros.
Nuestra casa estaba sobre una nube al igual que la de todos los dioses en el Takamagahara, había pasado tiempo desde que aparecimos en este mundo y nos habíamos integrado muy bien a lo que era nuestro hogar, Magatsuhi y yo éramos la perla o mejor dicho le dábamos la energía a la perla. No éramos capaces de controlarla, la perla de Shikon no era ni buena ni mala dependía de quien estuviera en su posesión; está era capaz de cumplir cualquier deseo pero la persona quién lo pidiera tenía que tener una voluntad muy grande para que esta no lo consumiera, cualquiera que tomara la perla dejaba en evidencia todos sus anhelos, la perla era capaz de leer el alma de las personas y eso era lo que Magatsuhi y yo escuchábamos si sus razones eran puras era yo como parte buena de la perla quien brillaba más al conceder el deseo, pero si sus razones eran oscuras está Magatsuhi como la parte mala quien brillaba más al momento de conceder el deseo.
Ninguna alma es enteramente buena o enteramente mala pero el alma podía ser más oscura o más brillante dependiendo de la persona, ningún deseo era enteramente bueno o malo. La perla de Shikon cumplía el deseo independientemente cual fuera, pero un deseo egoísta siempre traía consecuencia, un deseo de poder y riqueza siempre traía consigo la ambición de más, todos aquellos que hasta ahora han pedido un deseo no encontraba la satisfacción en ellos y siempre buscaban más, la avaricia los cegaba, aquellos débiles de corazón no eran más que víctimas de su propia debilidad, sólo aquellos con una voluntad fuerte eran capaces de conseguir lo que anhelaban al pedir un deseo a la perla, tal vez si dejaran de buscar atajos la perla de Shikon los ayudaría pero hasta ahora la perla no había hecho más que traer sangre.
- ¿En qué piensas?—Magatsuhi se puso en mi rango de visión sacándome de mis pensamientos, parpadee sorprendida y luego sonreí.
-Pensaba en la perla— respondí mientras tomaba unas canicas, hoy quería jugar con ellas.
- Jum, yo espero que el próximo en encontrarla no sea tan estúpido como él último—dijo tomando las canicas que le ofrecía.
- El último deseo fue desastroso— dije con pesar.
- Aquel sujeto se lo busco— respondió Magatsuhi con indiferencia—Olvídate de aquellos estúpidos Kagome solo pierdes el tiempo pensando en seres que no tienen salvación.
- No puedo olvidar tan fácilmente aquellos que han tenido la perla Magatsuhi, he visto su alma, había bondad.
- Pero decidieron seguir otro camino y pagaron sus errores— dijo viéndome con seriedad—Aquellos cuya voluntad es débil sucumbirán por sus propios demonios.
-Lo sé— respondí bajando la mirada, ningún demonio o humano, allá en la tierra que habían tenido en su posesión la perla de Shikon fueron capaces de pedir un deseo desde el fondo de su corazón aquellos inconformes y con dudas solo les espera la muerte—Quizás la perla de Shikon nunca debió existir—dije con un suspiro.
- Quizás los de allá abajo deberían ser más listos— lo mire con tristeza me era imposible no sentirme culpable con las desgracias de aquellos que tuvieron la perla a pesar de saber que fueron sus propios actos los que lo llevaron a eso, Magatsuhi me vio un poco incómodo sé que sintió la tristeza en mi nosotros éramos capaces de leer las mentes y emociones de aquellos que tocábamos pero Magatsuhi y yo no necesitábamos estar en contacto con el otro para saber cómo nos sentíamos y nada tenía que ver con ser gemelos o el poder leernos la mente entre nosotros como muchos los del Takamagahara pensaba simplemente era que nos conocimos muy bien.
- Oye me has despertado para jugar así que juguemos.
- Lo dices como si de verdad necesitáramos dormir—dije soltamos una risita.
- Eso no significa que no pueda hacerlo.
- Magatsuhi eres un perezoso—dije riendo con fuerza.
-Desty— grite entramado en la habitación donde se encontraba, como siempre fui recibida por una sonrisa, destino o Desty como la llamamos los habitantes del cielo tenía la apariencia de una niña de unos diez años y al contrario que Magatsuhi y yo que habíamos aparecido la primera vez con el aspecto de bebés y habíamos crecido hasta aparentar niños de seis años Desty estaba congelada con esa apariencia. En el Takamagahara al parecer Magatsuhi y yo éramos los únicos seres que habíamos aparecido que envejecíamos, el resto de los habitantes mantenían la misma forma con la que aparecieron la primera vez, los otros seres que crecían con el pasar del tiempo eran los nacimos de la unión de dos seres celestiales, quizás se viera como un mal augurio que tanto Magatsuhi como yo creciéramos a pesar de que simplemente aparecimos, quizás moriríamos de vejez como los humanos, pero Amaterasu dijo que no nos iba a pasar a diferencia de los que aquí habitan nosotros habíamos nacido de la perla de Shikon quien fue creada por las almas cientos de demonios y una poderosa sacerdotisa, llegaríamos hasta cierta edad y nos congelaríamos en ella como le ocurría a los nacidos de la unión de los habitantes del cielo, al parecer nuestro crecimiento era aún más lento que el de cualquiera de ello así que para eso faltaba mucho tiempo, cosa que se había demostrado ser verdad cuando al momento de obtener la pareciera que ahora tenemos no habíamos sufrido más cambios en mucho tiempo. No era como si eso importara mucho después de todo el tiempo aquí en el Takamagahara no era igual que en la tierra, en este lugar no había una hora establecida un segundo aquí podría ser un segundo allá o tal vez una hora o quizás meses o años, como lo que aquí podría ser años allá solo sería un segundo.
- Kagome ¿vienes de nuevo a ver la vida de los humanos?—dijo Desty ofreciéndome su mano la cual tome contenta, ella solo era unos centímetros más alta que yo aquí en el cielo la altura y la apariencia no era indicador de sabiduría después de todo yo misma tenía la apariencia de una niña de seis pero no la mentalidad de una.
- Hai, son seres interesantes, en su mayoría han sido demonios los que han tomado posesión de la perla así que no se mucho de los humanos, tú sabes más de ellos después de todo tu eres la que les da su destino.
- Yo solo les doy caminos que elegir ellos son quien decide que tomar, recuerda Kagome el destino no está escrito en piedra— dijo mientras caminábamos entre espejos e hilos, está era la casa de destino al contrario que la de Magatsuhi, el resto de los dioses y yo; esta no se encontraba en una nube sino en lo que en la tierra. El Takamagahara se dividía en zonas, la zona de los dioses, de los espíritus y de los Shinigamis, el hecho de que tanto Magatsuhi como yo hayamos nacido en la zona de los dioses cuando no lo somos fue algo controversial.
- Desty ¿crees que aquellos que han tomado en sus manos la perla de Shikon el único camino que les espera es la muerte?—pregunté mientras veía un nuevo espejo aparecer con la imagen de un bebé, un nuevo humano había nacido en el mundo.
- Los pocos humanos que han tenido la perla en sus manos, Kagome, ya había elegido el camino de la sangre y destrucción—dijo tocando con un dedo el espejo que acababa de aparecer segundos después el bebé en él sonrió y Desty también—Veo cosas buenas en esta niña.
- ¿Tendrá un buen futuro?—pregunté curiosa.
- Sus padres han tenido un gran recorrido, tiene buenos guías lo que pase en su camino solo dependerá que tan fuerte sea al recorrerlo tendrá tentaciones pero si su voluntad es fuerte su destino será brillante— dijo mirando a la bebé en el espejo.
- Espero que sea una niña feliz— dije viendo a la bebé.
- Seguro que con tus buenos deseos así será— dijo Desty sonriéndome pero yo bajé la mirada con tristeza.
- ¿Seguro que no será lo contrario?— dije en un susurro.
- Escucha Kagome sé que tú hermano y también Amaterasu ya te lo han dicho pero quiero que sepas que la perla de Shikon no es la culpable de ninguna desgracias aquellos que la han utilizado solo son víctimas de sus propios demonios ¿lo sabes verdad? – Asentí sin mirarla a los ojos, Desty al igual que yo tenía ojos azules pero su cabellera era rubia y rizada y a diferencia de muchos aquí ella no llevaba un kimono sino un vestido occidental— ¿Y tú hermano? Es raro no verlos juntos—dijo cambiando de tema lo cual agradecí.
- Se encuentra viendo los límites de este mundo con el otro.
- Ya veo en el cementerio de monstruos.
- Desty ¿crees que el hecho de que Magatsuhi se encuentre más atraído por los demonios y yo por los humanos se debe a nuestra naturaleza?— pregunté curiosa.
- Um, es una posibilidad como puede que no—dijo soltado una risita yo siempre hice un puchero—Oh al parecer dos almas destinadas se encontraron—dijo por lo cual rápidamente busque con mi mirada hasta encontrar a dos espejos levitar hasta estar uno al lado del otro vi fascinada como de los miles de hilos que estos tenías unidos con otros espejos el que los unía a ellos se volvía de color rojo intenso.
- El hilo del destino—dije mirándolo maravillada.
- Aún para mí es un acto maravilloso no todos los humanos son capaces de encontrar su contraparte y no todos ellos pueden permanecer juntos— dijo Desty con un tono un poco melancólico.
- ¿Desty, cómo es enamorarse? ¿Cómo es encontrar tu contraparte, sólo los humanos pueden?
- No solo los humanos encuentran a su contraparte los demonios también lo hacen ellos los llaman compañera predilecta a diferencia de los humanos ellos no están atados por hilos pero al igual todos los seres siempre hay alguien en algún lugar del mundo que los complementará.
- Magatsuhi tiene la teoría que los demonios son los pecados de los dioses que caen al Yomi cuando una parte de ese pecado escapa a la tierra, solo cuando la otra parte del pecado logra escapar es que los demonios encuentran a su compañera predilecta— dije aun mirando los dos espejos unidos por el hilo rojo.
- Es una teoría interesante— dijo pensativa.
- ¿Crees que es así?— pregunté mirándola expectante.
- Creo que todo ser puede encontrar a alguien o algo que los haga sentir completo—dijo acariciando mi mejilla.
- Si es así ¿yo también encontraré a alguien que me complemente?— pregunte mirándola a aquellos ojos tan parecidos a los míos pero tan diferentes a la vez.
- ¿Magatsuhi no te complementa?—pregunta mirándome curiosa.
- Magatsuhi y yo somos parte de lo mismo pero al mismo tiempo somos seres diferentes aunque lo amo algo en mi interior dice que no es aquel a quien le debo dar mi corazón—dije tocando mi pecho.
- Si eso es lo que sientes estoy segura que en algún lado alguien está esperando por ti Kagome.
-¿Pero si ese alguien no se encuentra aquí sino allá abajo?—pregunté con tristeza.
- Entonces tengamos la esperanza que el guardián de la puerta que nos conecta con la tierra llegue pronto—dijo tocando otro espejo que acababa de aparecer pero esta vez el bebé en él no sonrió.
- ¿Un mal futuro?—pregunte preocupada.
- Uno con más obstáculos pero no por ello menos brillante— dijo mirándome—Recuerda que cada quien es responsable de su propio destino el encontrar o no la felicidad depende de cada ser. Las excusas y dudas sólo se convertirán en obstáculos y tendrán que ser superados.
- Eres sabia Desty—dije con una sonrisa.
- Solo hablo por lo que he visto—dijo soltando una risita.
- Amaterasu—dije abrazándola por las piernas— llévame contigo por favor.
- Sabes qué no es posible— dijo dándome una palmadita en la cabeza.
- No es justo ¿por qué solo los dioses mayores pueden ir a la tierra?— dije indignada.
- Solo vamos a responder la plegaria de los humanos que nos llaman desde lo más profundo de su ser además sabes que aún para nosotros es un gasto de energía muy grande ir allá aún y cuando las plegarias nos brindan poder— dijo de manera maternal solo Amaterasu podía hacerme sentir como mi apariencia era; como una niña de seis años.
- El bosque del rocío en una opción para ir a la tierra—dije en un susurro.
- No te atrevas a ir a ese bosque Kagome sabes que está prohibido—me sobresalte ante el tono duro de Amaterasu quien era normalmente dulce y comprensiva.
- Solo bromeaba—dije un poco asustada por el arranque de Amaterasu, yo sabía muy bien que nadie en el Takamagahara debería ir a ese bosque en él se abrían portales que te enviaban a la tierra estos portales eran extensiones de la puerta del cielo pero estos se abrían al lazar y solo te llevaban a la tierra no había forma de volver al Takamagahara y eso en el hipotético caso de que encontrarás un portal allá en la tierra, ya que estos aparecían en cualquier parte del mundo, tiempo atrás aquí esos portales surgían en cualquier lugar y muchos seres fueron arrastrados en contra de su voluntad a la tierra sin posibilidad de volver a raíz de eso los dioses mayores unieron fuerzas y crearon una barrera alrededor de gran parte del Takamagahara dejando solo lo que es el bosque del rocío el lugar donde aparecieran los portales. Había oído que en el inframundo también había portales que aparecían de la nada por parte de la puerta del Yomi aunque habían disminuido considerablemente desde que fue creado su guardián quien mantenía cerrada la puerta que se siempre estaba abiertas, además que la razón tras crear al guardián de la tierra fue controlar a los demonios que se habían escapado cuando la puerta estuvo abierta y los que se seguían escapando por los portales que se abrían en ocasiones. Me pregunte cuando llegará el guardián de la puerta del cielo para abrir aquella puerta que siempre se ha mantenido cerrada así los que fueron obligados a dejar el Takamagahara en contra de su voluntad podrían regresar y también le facilitarán el trabajo a los Shinigamis.
- No hagas ese tipo de bromas no solo Magatsuhi se entristecería si tú no estuvieras aquí—dijo Amaterasu acariciando mi mejilla ya más calmada.
- Lo siento—dije correspondiendo el gesto.
Tome la mano de Magatsuhi mientras esperábamos juntos a los demás que el oráculo hablara, era la primera vez desde que Magatsuhi y yo llegamos al cielo que el oráculo decía algo, Amaterasu me dijo una vez que el oráculo también había visto la creación de la perla cómo la llegada de Magatsuhi y yo.
Mire a todos los espíritus que habitaban en el Takamagahara este lugar no era tan diferente de lo que yo había escuchado que era la tierra cada una de las personas aquí tenían un propósito, había visto amor y nacimiento tanto naturales como de nuevas apariciones, ¿Será que yo podré encontrar alguien con quien compartir mi existencia en este lugar? ¿Esa persona habrá nacido ya? ¿O estará en la tierra? ¿O quizás en el inframundo?
- Kagome el oráculo ha hablado— la voz de Magatsuhi me saca de mis pensamientos, lo miré de reojo sabía que había visto mis pensamientos pero no dijo nada al respecto después de todo él ya era conocedor de ellos desde hace mucho tiempo sin necesidad de leer mi mente. Mire a los dioses mayores entre ello visualice a Amaterasu y a su lado vi a Tsukuyomi, no era la primera vez que le veía pero su aparecieran no dejaba de sorprenderme su largo cabello plata su piel blanca y sus ojos grises eran deslumbrante a la vista, el dios de la luna, el dios que creó los guardianes de la tierra y el Yomi.
Espere como los demás que los dioses mayores hablarán después de todo ellos eran los únicos que podían escuchar al oráculo, el oráculo no tenía forma humana, ni animal este era una copa de oro que se encontraba en la cima de la puerta del cielo era lo primero que ilumina el sol y la luna cuando salían. La puerta del cielo era enorme cualquiera la podría ver desde cualquier punto del Takamagahara su enorme puerta dorada siempre cerrada desde que tengo conocimiento ¿Cuándo será el día que por fin abran?
-El oráculo ha visto al guardián de la puerta del cielo – dijo Amaterasu, los gritos de alegría no se hicieron esperar.
- Él ha estado caminando en la tierra desde hace tiempo—continuó Amaterasu, los murmullos no pararon ¿Por qué si el guardián había aparecido no abría la puerta?
- Las puertas no se abrirán— todos guardaron silencio ante la voz de Tsukuyomi era raro que el dijera algo siempre era Amaterasu la que hablaba—No aún pero la espera será más corta y por fin la puerta se abrirá pero hay que ser pacientes el oráculo ya lo ha visto los eventos para que el guardián tome su lugar, se acerca solo nos queda esperar— la voz de Tsukuyomi fue serena no veía a nadie en particular— Las piezas comenzarán a caer en su sitio la visión del oráculo así lo dicta—todos se retiraron después de eso Magatsuhi y yo caminamos hasta nuestra casa tomados de la mano hace un tiempo que no nos separábamos, no desde que la perla estaba en posesión de aquella sacerdotisa. Magatsuhi y yo nos sentamos bajo el árbol que estaba en nuestro hogar había pasado un tiempo ahora aparentamos ser niños de diez años él y yo nos miramos no era necesario que estuviéramos juntos para cumplir un deseo pero desde que la perla llegó a manos de aquella mujer la necesidad de permanecer juntos nos superaba. Desde que la sacerdotisa tenía la perla está se había mantenido pura, el corazón de la mujer también lo era pero veía en ella una profunda tristeza no había pedido ningún deseo, no había sucumbido a la tentación solo se dedicaba a custodiarla y purificarla, está mujer se estaba dedicado a la perla completamente su poder espiritual era enorme y de cierta forma se me hacía conocido. Cuando el atardecer comenzó a caer tanto Magatsuhi y yo lo sentimos la perla reaccionaba a la sacerdotisa al fin estaba pidiendo un deseo vi a Magatsuhi brillar con fuerza al parecer la mujer sucumbió a la venganza es una lástima yo creí que al fin ella podría mostrarme algo más.
De repente sentí como mi energía aumentan vi a Magatsuhi extrañada mi energía no debiera aumentar tanto si él era quien había reaccionado al deseo de la mujer aunque los dos teníamos que dar energía a la perla en estos momentos la energía de Magatsuhi tenía que ser mayor que la mía, en un segundo pude comprender lo que pasaba escuché claramente el corazón de la mujer la venganza no se había apoderado totalmente de él, el amor puro que sentía hacia aquel hombre quien la había traicionado la hizo pedir un deseo inconsciente al igual que el deseo de venganza, dos deseos conscientes uno llenos de maldad y otro lleno de amor. Magatsuhi y yo nos miramos y lo último que fui consciente fue de la voz de aquella mujer.
-Quiero volver a ver a Inuyasha.
Cuando abrí mis ojos estaba en la habitación que Magatsuhi y yo habíamos compartido, nuevamente había despertado aquí pero está vez Amaterasu fue lo primero que vi al abrir mis ojos, me senté con dificultad y toque mi cabeza sentía como si una gran cantidad de información hubiera sido vaciada en el ella, supongo que eso era justo lo que había pasado.
- Hola nuevamente Kagome— sonreí ante el tono maternal de Amaterasu.
- Hola ha pasado tiempo o quizás no tanto Amaterasu—dije soltando una risa que fue correspondida enseguida.
- Debo asumir que has recordado— dijo tocando mi mejilla.
- Lo he hecho— respondí en su mente.
- Me alegro que así sea Kagome— dijo mentalmente pero la escuché claramente, sonreí.
- Amaterasu yo— dije en voz baja mirándola a los ojos.
- Lo sé, te he estado observando— dijo dándome una sonrisa cariñosa.
- Lamento tantos los problemas que Magatsuhi y yo ocasionamos en la tierra.
- No fue culpa de ustedes, las cosas simplemente sucedieron— dijo ofreciendo una mano para ayudarme a pararme.
- Yo necesito volver—dije bajando la mirada.
- Lo sé—dijo alzando mi mirada— No soy tu buena leyendo el alma como tú y Magatsuhi, pero puedo ver una chica enamorada especialmente cuando es tan obvia—mis mejillas se sonrojaron pero no negué lo dicho, con mi mano toque la marca de mi cuello junto con el collar de mi madre, cerré los ojos un segundo y los abrí para ver la pulsera que Inuyasha me había dado suspire y mire nuevamente a Amaterasu— No tendrás que esperar más dijo y de repente fui consciente de los gritos de alegría que se escuchaban desde afuera.
Tanto Amaterasu como yo salimos, mire un segundo la cuna donde mi hermano dormía antes de seguir mi camino. Cuando salimos al jardín un caos nos recibió todos los espíritus, dioses menores y Shinigamis volaban hacia las puertas del cielo, Amaterasu me tomo de la mano; de repente no elevamos en una nube dorada y nos dirigimos a la puerta cuando bajamos justo frente de la las escaleras que nos separaba de la puerta mire un segundo hacia atrás vi a todos los habitantes del Takamagahara, me recordé a mí misma y a Magatsuhi hace tiempo atrás cuando el oráculo llamó a todos ahora yo no estaba en la multitud alejada de la puerta sino que me encontraba separa de ella a solo tres míseros escalones. El silencio se hizo presente cuando la puerta tembló y de repente comenzó abrirse, mi corazón latió a una velocidad indescriptible la marca ardió y sentí como su presencia se hacía más fuerte cuando la puerta estuvo finalmente abierta me sorprendí al ver la persona que estaba ahí parada sin creer que se verdad fuera él.
- Es un gusto que el guardián de la puerta del cielo por fin apareciera—la voz de Amaterasu fue fuerte y estuve segura que todos los presentes la escucharon pero yo solo lo podía verlo a él lo había extrañado tanto.
Continuará...
Bueno, bueno ¿qué les pareció? Que tan loco sonó el cap comenten
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El Guardia del Sol
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Arisa Taisho
27/06/2021
7:00pp hora VEN
