Hola bellezas del internet, sé que me perdí horrible pero como lo prometido es deuda y mi promesa fue no dejar sin terminar este fic aquí les traigo el penúltimo capítulo, espero que lo disfruten.
A leer….
El Guardián del Sol Parte II
- ¿Qué quiere decir con eso?—dijo Inuyasha mirando a Tsukuyomi—Mi madre era humana, yo mismo pierdo mis poderes una vez al mes por esa razón.
-Es más complicado que eso muchacho—dijo Tsukuyomi colocándose al lado de Amaterasu.
- Mi maldita vida fue complicada desde que nací— dijo Inuyasha saliendo de bajo de la sábana haciéndole frente a Tsukuyomi, jadee asustada de que lo enojara; el dios de la luna no era conocido por su paciencia y piedad para aquello que lo desafían.
- Tu vida tuvo que ser lo que fue para que hoy seas lo que eres—dijo Tsukuyomi entrecerrando sus ojos.
- Sesshomaru por favor no dejes que Inuyasha cometa una locura— dije acercándome a él llevando conmigo a Magatsuhi la habitación se volvió muy pequeña de repente. No quería que un dios se enojara, Sesshomaru me miró de reojo pero no hizo ningún movimiento simplemente miró a Inuyasha y a los dioses frente a nosotros.
- Inuyasha te prometo que te explicaré todo, entiendo tu enojo y confusión, pero será mejor que te calmes enojarte no cambiará nada— dijo Amaterasu, lo cual agradecí ella siempre fue la voz de la razón en el Takamagahara.
- Inuyasha por favor, pelear no resolverá nada— dije tocando su hombro, estaba tenso y su ceño estaba fruncido lo vi apretar sus manos en un puño y suspirar, solo entonces fui consciente de que yo tampoco estaba respirando, mi cuerpo por fin se relajó cuando Tsukuyomi también relajo el semblante.
- Escucharé— dijo Inuyasha volviendo a sentarse todos en la habitación lo imitamos.
-Me alegro saber que no te dejaste dominar por el irracionalismo, es un rasgo que aprecio de mis descendientes—dijo Tsukuyomi y por primera vez miró a Sesshomaru—Me temo es ese fuego en ti no es más que la influencia de Amaterasu—continuó hablando mirando a Inuyasha nuevamente.
- A pesar de lo que diga mi hermano sobre mi influencia cuando creó al guardián de la puerta del Yomi, yo también participe por lo cual aún tus descendientes tienen algo de mí aunque sea mínimo— dijo Amaterasu mirando algo enojada a Tsukuyomi.
-Basta de palabras sin sentido ¿me dirán lo que quiero saber o no?—dijo Inuyasha dando un golpe con su puño en el piso.
-Es un tipo impaciente—dijo Magatsuhi entre mis brazos mientras daba un bostezo.
-¿Aún estás agotado?—dije preocupada al verlo bostezar.
- Solo he recuperado la mitad de mi fuerza necesito más descanso—dijo arrullándose más entre mis brazos, le transmití un poco de mi poder y volví mi vista a Amaterasu que había comenzado a hablar.
- Para que entiendas tu origen tienes que entender lo que ocurrió hace años atrás cuando aún tu madre ni siquiera había nacido cuando aún se encontraba en el cuerpo de tu abuela, la criatura que estaba esperando tu abuela no estaba destinada a nacer tu abuela perdería al bebé ante que siguiera pudiera sobrevivir por su cuenta, pero eso no impidió que tu abuela rogar a los dioses por la vida de tu madre, fue ese ruego lo que en verdad inició todo. No es poco común que los humanos recen para salvar una vida, pero si lo fue que el rezo de una sola humana sin ningún poder llegar a mí; que la plegaria de aquella mujer hiciera reaccionar al lago para traerme ante ella no era algo que pasara comúnmente. Verán aunque el lago lleve mi nombre como cualquier otro ser en el mundo es dueño de sus propias elecciones el que hiciera milagros era por obra propia yo no tenía nada que ver con ellos, ese lago se formó cuando me bañé en él al igual como lo hicimos mis hermanos y yo a partir de Izanagi.
Para mí fue muy extraño que me llamara para salvar la vida de una bebé humana ¿Por qué no lo hacía el mismo? Cuando llegue la madre de Izayoi rezaba en la capilla implorando por la vida de su bebé no nato y entonces entendí las intenciones del lago estas no eran otras más que dar el poder del sol a la criatura en el vientre de la mujer, no solo fui yo quien le dio vida sino también el lago la humanidad aquel bebé se perdió aunque Izayoi nacido de una mujer humana ella nunca fue humana, no era diferente de los guardianes que mi hermano había creado, pero ¿No es curioso que mi hermano allá creado guardianes para la tierra y el infierno, pero no hubiera un guardián para el cielo?
- Ahora que lo dice es algo que me he estado preguntando— dije mirando a Amaterasu curiosa.
- Eso es por qué el lago y la puerta se conectaron y se hicieron uno, la puerta solo aceptaría un guardia que el lago eligieran— dijo Amaterasu viendo a Inuyasha un segundo—Pensé que por fin el lago había elegido un guardián, aquel bebé abriría las puertas por fin, pero no fue así cuando la niña nació no fue reconocida como guardián no lo entendí, hasta que el oráculo al momento en que Izayoi nació habló; no era como las veces anteriores, la visión estaba fragmentada y borrosa, pero había una imagen clara y esa imagen eras tú Inuyasha, el oráculo te mostró ante nosotros, pero no dijo más, los dioses mayores decidimos guardar la información para nosotros y no decirle a los habitantes del cielo hasta que la visión del oráculo fuera más clara. Poco tiempo después cuando Izayoi cumplió tres años su madre fue asesinada por un demonio ese acto fue el que marcó por fin el destino, el padre de Izayoi al final se llenó de dolor por la pérdida de su esposa y se dedicó a proteger a su única hija encerrándola en el castillo sin su madre Izayoi nunca supo del lago y al final vivió como una humana sus poderes nunca se manifestaron creyó tan fielmente que era una humana que al final se convirtió en una humana sellando su propio poder.
- ¿Si la madre de lady Izayoi no hubiera muerto qué hubiera ocurrido?— pregunté mirando de reojo a Inuyasha.
- Al cumplir los seis años su madre le fuera contado los acontecimientos de su nacimiento como tal a los once años la curiosidad la fuera llevado a ir al templo donde terminaría descubriendo la verdad de su naturaleza y eventualmente comenzaría a vivir en él donde conocería a Inu no Taisho y finalmente Inuyasha nacería y como Izayoi nunca selló sus propios poderes Inuyasha tampoco tendría el sello así que tanto la perla del guardián como el lago y la puerta lo hubieran reconocido como guardián desde el momento de su nacimiento como ocurre con todos los guardianes, en cambio esto solo ocurrió cuando Inuyasha cayó a la fuente en la habitación del tiempo, tal y como Kagome lo hizo en la fuente del jardín el sello se rompió—mire sorprendida a Inuyasha él había caído en una de las fuentes del abismo al igual que yo, esas fuentes estaban esparcidas por todo el mundo y eran mortales para todo aquel que no era perteneciente al cielo su propósito es servir de ayuda al guardián de la tierra, mojarse con el agua de esta enviaba tu alma directo al Yomi, se formaron con el fin de disminuir y eliminar a los demonios incontrolables que llegaban a la tierra, estas tenían un efecto contrario en los seres celestiales solo un pequeño sorbo de esta te salvaría la vida podía curar todo heridas, maldiciones y sellos.
- ¿Quieres decir que todo lo que mi madre y yo vivimos fue por qué mi abuela murió y mi abuelo se dejó consumir por el dolor?—dijo Inuyasha en un susurro.
- Todo ocurrió por qué tú abuela tomó la decisión de salir a pasear sin escolta si no fuera salido esa tarde la historia fuera sido diferente de cualquier modo el que tus padres se conocieran ya era un hecho tú nacieras pero el cómo vivieras tus primeros años de vida era lo que el oráculo no nos pudo decir no hasta que tú abuela murió, claro que como bien sabe Kagome el destino no está escrito en piedra— término Amaterasu mirando a Sesshomaru, la habitación se sumergido en un silencio.
- Como dije antes lo que pasó te hizo lo que hoy eres—dijo Tsukuyomi poniéndose de pie—Ahora eres un guardián y tienes un deber que debes cumplir.
- Si yo hubiera crecido en el templo, ¿Kikyo y yo nos hubiéramos conocido? ¿Hubiera sido diferente?
- La sacerdotisa estaba maldita mucho antes de que tu nacieras fue maldita en su otra vida independientemente de cómo fuera sido tu vida como si la fueras conocido o no, ella estaba destinada a morir al final el rumbo de los acontecimientos fue la razón por la cual tu rompiste su maldición— Inuyasha miró a Tsukuyomi con un semblante serio pero no dijo nada y se puso de pie.
- Creo que ya es hora que nos retiremos—mire a Inuyasha sorprendida.
- ¿No vas a esperar a saber que significa ser el guardián de la puerta del cielo Inuyasha?
- Está bien si quiere irse ahora no lo detendremos—dijo Amaterasu con calma— Hay mucho que digerir.
- La puerta permanecerá un tiempo abierta así que no tengo problemas con que la conversación sobre tus responsabilidades se atrase un poco niño— dijo Tsukuyomi también poniéndose de pie.
- Creo que está bien entonces hemos pasado un tiempo aquí no quiero volver y enteramente que han pasado años, ni sugiera sé cuánto tiempo transcurrido allá mientras estuve aquí—dije para mí misma.
- Solo fueron dos días Kagome cuando ibas a estudiar para tus estúpidos exámenes te ibas por más tiempo— escuché decir a Inuyasha mientras salía de la habitación.
- Alguien está de mal humor— dije también colocando de pie con Magatsuhi en brazos, sentí la mano de Sesshomaru en mi hombro le di una sonrisa, volvería a la tierra por qué ahí estaba Sesshomaru por qué allí estaba mi familia aunque esta esté en dos épocas diferentes.
- Bueno esta vez el tiempo aquí fue más largo que el que transcurrió en la tierra después de todo fueron lo que serían tres días aquí— dijo Amaterasu con una sonrisa.
- Tres días— dije sorprendida después de todo los días aquí duraban más tiempo que en la tierra al igual que las noches, no era como si importara mucho el dormir no era algo que los habitantes del cielo hacían por necesidad, así que sea de día o de noche no era relevante.
-Dormiste mucho Kagome— dijo Amaterasu soltando una risita.
Salimos al patio donde Inuyasha estaba bajo el árbol donde Magatsuhi y yo estuvimos juntos la última vez antes de que todo ocurriera.
- Al parecer llegue tarde— mire a la niña que había aparecido de la nada pero no era algo extraño Desty tenía esa habilidad.
- Desty me alegra poder verte antes de volver a la tierra—dije soltando a Magatsuhi para poder abrazarla.
- ¿Volverás al mundo terrenal?— dijo tocando mi mejilla.
- Así es al final fue allá donde encontré esa otra parte de mí—respondí telepáticamente.
- Eso me llena de felicidad— dijo de la misma forma.
- Magatsuhi ¿vendrás conmigo?—dije mirando a mi hermano.
- Jum he tenido suficiente del mundo terrenal por un tiempo— respondió cruzándose de brazos, sonreí con tristeza me esperaba esa respuesta después de todo Magatsuhi nunca fue tan aficionado como yo al mundo terrenal.
- ¿Eso significa que nos separaremos de nuevo?— dije un poco decaída también creía estar junto a Magatsuhi, sentí la mano de Magatsuhi en mi mentón haciéndome mirarlo.
- Esta vez no será igual no es como si no nos volviéramos a ver las puertas que separaban al cielo de la tierra se han abierto además nuestra conexión seguirá ahí y será mayor si llevas contigo esto— dijo dándome la perla, lo mire asombrada.
- ¿Magatsuhi?—pregunté confundida
- La perla inevitable volverá al mundo terrenal la lleves contigo o no, es mejor que esté en tu posesión que en manos de algún otro ser. Tal vez bajo tu tutela la perla comience a ser de ayuda en vez de traer problemas, ¿ese es tu deseo no es así?— abrace a Magatsuhi con fuerza.
- Gracias—susurre feliz.
- Todo es muy conmovedor pero yo me retiro— dijo Tsukuyomi alzando vuelo— Inuyasha espero que vuelvas lo más pronto posible ahora que el sello que estaba en ti se rompió no podrás resistir el llamado de la puerta, te aconsejo que si no quieres dormir mucho más de unos segundos o cincuenta años la próxima vez que la abras, vuelvas antes de que la puerta se cierre— Inuyasha simplemente dio un leve asentimiento.
- ¿Te vas sin más hermano?—dijo Amaterasu mirado a Tsukuyomi—Es la primera vez que uno de tus descendientes llega aquí sin haber abandonado totalmente el mundo terrenal ¿no le quieres decir nada?— Tsukuyomi miró un segundo a Sesshomaru para luego dirigir su vista al frente.
- Todos mis descendientes saben cuál es su deber, no me importa lo que hagan siempre que lo cumplan— dijo sin más y desapareció en el cielo.
- El nunca cambia—dijo Amaterasu dando un suspiro.
Cuando salimos por la puerta nos recibió un cielo nocturno y un Daisuke ansioso.
- Qué bueno que está de vuelta mi señor, estoy feliz que encontrará a Kagome también—dijo Daisuke dando una reverencia.
-Maestro Daisuke qué alegría volver a verlos—dije desde los brazos de Sesshomaru que no me había soltado desde que partimos del que fue mi hogar.
- Es una alegría para mí también— respondió oculta parte de su rostro tras el abanico.
- Nosotros partiremos de inmediato— dijo Sesshomaru retomando camino aún sin soltarme.
- Yo los alcanzaré más tarde—dijo Inuyasha mientras se estiraba.
- ¿Estás seguro Inuyasha?— pregunte viéndolo algo angustiada, había estado muy callado desde que se enteró de todo.
- Está bien no es como si quiere estar en medio de ti y Sesshomaru lo que vi fue suficiente para el resto de mi vida— dijo rodando los ojos.
- Que considerado de tu parte—dije con sarcasmo.
Estaba en los brazos de Sesshomaru mientras viajamos por el cielo nocturno, el aire era frío así que me acurruque más contra él.
- Me alegro que vinieras por mi Sesshomaru—dije ocultando mi cara en su cuello—Yo también hubiera buscado cualquier forma de volver junto a ti— el leve apretón que recibí de su parte fue todo lo que necesite para que mi corazón entendiera los sentimientos de Sesshomaru.
Cuando llegamos al castillo Inugami el ambiente era más relajado aunque todavía había evidencia de que una guerrera tuvo lugar en ese sitio.
Los primeros en recibirnos fueron Shipoo y Rin quienes no hicieron otra cosa que llorar en mis brazos, cuando los dos estuvieron lo suficientemente calmados pude ponerme un poco más al corriente con lo que había pasado desde mi ausencia.
Sesshomaru y yo nos separamos él fue a resolver unos asuntos que había surgido y yo termine buscando a Sango y a Miroku.
Encontré a Miroku fuera de una de las habitaciones hasta donde estaba enterada, ahí se encontraba Sango junto con el cuerpo de Kohaku.
- Qué alegría tenerla de vuelta señorita Kagome—dijo Miroku dándome una sonrisa un poco cansada.
- A mí también me alegra estar de vuelta monje Miroku.
- Tal vez ahora Sango se anime aunque sea un poco—dijo mirando la habitación— ¿Quizás me podría decir que fue lo que pasó con su repentina desaparición? fuimos informados que Sesshomaru e Inuyasha fueron al templo del Sol pero nada más.
- Estaré encantada de contarles todo pero primero hay algo que quiero hacer— dije entrando en la habitación donde una Sango estaba arrodillada junto a un futón donde el cuerpo de su hermano se hallaba, cuando los ojos de Sango se encontraron con los míos mi corazón se estrujó de dolor al verla tan demacrada.
- Kagome estoy feliz de verte, pensé que te perdería a ti también—correspondí el abrazo que Sango me ofrecía.
- Sango no sé qué decirte yo de verdad lamento que Kohaku—no pude terminar la frase Sango simplemente me dio una mirada cansada.
- Al menos ahora no está siendo controlado— mire a Kohaku un segundo y me pregunté si lo que estaba a punto de hacer era lo correcto.
- ¿Está bien para ti que allá muerto?—Sango me miró confundida— ¿No quieres que él vuelva a la vida?
- Aunque lo desee siempre supe que no era posible Kohaku murió aquel día en el castillo de Naraku junto con nuestro padre y compañeros al igual que nuestra aldea.
- Naraku ha muerto te lograste vengar.
- Si me vengue—dijo mirándome a los ojos, tome la perla de Shikon de un compartimento de mi kimono y se la mostré a Sango.
- Al final logramos reunir todos los fragmentos, no es así—dijo mirando la perla entre manos.
- Luego de tantos problemas— dije dándole una sonrisa luego le entregué la perla.
- ¿Kagome?—dijo confundida.
- La perla de Shikon puede conceder cualquier deseo—dije mirándola a los ojos.
-¿A costa de qué?— dijo con el ceño fruncido— Kohaku murió tras haber matado a nuestro padre y compañeros murió con miedo, Naraku lo trajo de vuelta con un fragmento de la perla y lo manipuló, hizo que cometiera actos malvados y al final murió nuevamente sin saber quién era, yo no quiero que vuelva y recuerde todo lo que hizo no quiero que sufra quiero que al menos ahora pueda encontrar paz. Sé que nuestra gente lo recibiera allá donde vaya con los brazos abiertos, yo solo quiero que mi hermano pueda encontrar la tranquilidad que se le fue arrebatada cuando murió tan joven, quiero que al menos en su próxima vida pueda ser feliz— sonreí al escuchar las palabras de Sango, sonreí al escuchar su alma sentí un pequeño jalón conocido y vi como la perla de Shikon se iluminaba, Sango vio asustada la perla y luego me miró a mí.
- Es un deseo muy puro Sango— dije para luego mirar como el cuerpo de Kohaku se iluminaba y como su pecho se comenzó a mover.
- Kohaku—dijo Sango soltando la perla la cual cayó a sus pies para correr hacia su hermano, tome la perla y sonreí.
- ¿Sango?— dijo Miroku entrando a la habitación.
- Miroku—dijo mientras las lágrimas caían por sus ojos, viendo al monje Miroku— Kohaku está respirando—Sango abrazaba a su hermano con fuerza sin dejar de llorar.
- ¿Pero qué pasó?—dijo Miroku acercándose a Sango.
-¿Kagome?— le sonreí a Sango y apreté la perla contra mi pecho.
- Eres alguien muy fuerte Sango pusiste la felicidad de Kohaku sobre tu deseo de que viviera, tu corazón estaba triste pero no dudaste y es por eso que la perla te ha concedido tu deseo.
- Pero yo no desee que volviera a la vida—dijo confundida.
- Deseaste que Kohaku encontrará la paz que fuera feliz aunque fuese en la otra vida, pero el alma de Kohaku no había encontrado la paz ni aun con su muerte todo los actos que cometió no lo dejaban descansar su propia culpa lo consumía es por eso que la perla lo trajo de vuelta, sus memorias estarán intactas cuando despierte la única manera que Kohaku pueda ser feliz es perdonándose a sí mismo por todo lo que hizo, será duro pero es algo que tiene que hacer en esta vida.
- ¿El crecerá como un niño normal?—preguntó Sango nerviosa.
- El será un humano normal, será difícil que se perdone así mismo pero sé que contigo a su lado Kohaku podrá encontrar la tranquilidad que tanto quieres para él— dije antes de dirigirme a la puerta.
- Kagome gracias—dijo con los ojos llorosos yo solo sonreí.
- Gracias a ti por demostrarme por primera vez que la perla puede ser usada para el bien y no solo para el mal.
La noche pasó lenta aún el castillo estaba concurrido me había encontrado con Koga y sus compañeros al parecer habían estado ayudando después de la batalla, también había visto a Irasue antes de que esta volviera a la casa de la luna al parecer estuvo supervisado todo mientras Sesshomaru e Inuyasha me buscaban. La lucha había dejado mucho trabajo aunque la labor de Sesshomaru no acaba solo resolviendo las consecuencias de esta después de todo la responsabilidad del guardián de la tierra era dura.
A primeras horas de la mañana Inuyasha aún no había vuelto estaba preocupada por él sin duda el golpe informativo había sido más duro para él además la muerte de Kikyo solo incrementaría el dolor y la confusión.
Di una última orden a los sirvientes antes de ir al comedor, no había dormido en toda la noche pero eso no representa un problema tampoco tenía hambre pero decidí comer de igual forma. Cuando llegué al comedor Sango, Miroku y los niños estaban comiendo acaricie a Shiro antes de tomar asiento y comencé a comer.
- ¿Cómo se encuentra Kohaku Sango?-pregunte al ver cómo está, había terminado de comer.
- Aún sigue dormido pero un sanador lo vio y dijo que se encontraba en buena forma.
- Me alegra— dije tomando un sorbo de té.
- Señorita Kagome me preguntaba si podría decirnos ¿qué pasó?— mire a todos mis amigos y a mis hijos y suspire.
- Es una historia algo larga—dije antes de comenzar a contar absolutamente todo desde mi propio origen, la razón de cómo llegué a la tierra, como fue capaz Inuyasha de llegar hasta donde fui tele-transportada y la historia de la propia Kikyo.
- Es sorprendente señorita Kagome— dijo Miroku luego de unos minutos en silencio.
- Al final fue gracias a ti que Kohaku pudo volver—dijo Sango mirándome con agradecimiento pero yo negué suavemente.
- Yo no tengo ningún control sobre la perla en realidad soy más como una fuente de energía—dije encogiéndose de hombros— Si Kohaku esta viene es gracias a tu gran voluntad.
- Aun así muchas gracias Kagome—dijo Sango tomando mi mano entre las suyas.
- No puedo creer que Inuyasha sea aquel ser que eran mencionados en los escritos— dijo Miroku
- Es una sorpresa sin duda—estuvo de acuerdo Sango.
-Es alucinante, casi parece irreal— susurro Miroku para sí mismo.
- ¿Y dónde está Inuyasha?—la pregunta ansiosa de Shipoo no hizo más que aumentar mi propia ansiedad.
- Él se quedó en el templo del Sol necesita tiempo para pensar—respondí lo más calmada posible.
- Es mucho que digerir—dijo Miroku pensativo.
- ¿El volverá verdad?— preguntó Shipoo nervioso.
- Lo hará ya lo conocemos, Inuyasha es alguien muy fuerte—dije esta vez muy convencida.
- Rin también lo cree, también está segura que el señor Inuyasha sabe que no está solo y tiene una familia, Rin sabe que si el señor Inuyasha tarda en volver, chichiue lo traerá- dijo Rin mientras comía unas bayas contenta, sonreí ante su optimismo.
- Yo también iré por él—dijo Shipoo alzando un puño, por lo cual reí. Si claro que Inuyasha volvería y superaría todo después de todo no lo tendrá que hacer solo tiene una familia que estará con él.
Cuando todos se retiraron del comedor tome una taza de té y caminé hasta la biblioteca donde Sesshomaru se había establecido, los Lores se habían ido en algún momento de la noche para atender los asuntos de sus tierras, abrí con cuidado el shoji e ingrese a la habitación. Había muchos pergaminos en el suelo y en el escritorio donde Sesshomaru estaba sentado escribiendo.
- Te traje un poco de té— dije acercándome a él— Sé que no lo necesitas pero es una buena excusa para venir a verte— vi como Sesshomaru sellaba el pergamino que estaba escribiendo y como lo apilaba con el resto. Tomó la taza de té de mis manos y dio un sorbo, sonreí y me senté en sus piernas; tome el siguiente pergamino y comencé a leerlo había mucho trabajo que hacer y quería ayudar, sentí como la mano de Sesshomaru apartaba mi cabello dejado mi cuello expuesto y olía con fuerza justo encima de la marca.
El sonido de los pájaros junto con la suave respiración de Sesshomaru contra mi cuello está todo lo que se escuchaban en la habitación mi corazón latía en sincronía con el suyo tome el sello que Sesshomaru había utilizado antes y sellé el documento que había leído lo enrolle con calma y lo apile junto con los otros ante de voltear a ver a Sesshomaru, mi mano toco su mejilla no necesita de mi habilidad para leer almas para saber qué estaba pensando Sesshomaru ver sus ojos bastaba.
Te amo
Fin
Gracias a todos los que me acompañaron en esta historia aún falta un pequeño epilogo pero este es el fin comencé esta historia cuando solo tenía 13 años y luego de un largo tiempo de pausa lo decidí continuar reescribiendo todo pero tratando de mantener la esencia original y este fue el resultado.
Espero que me acompañen en otras historias tanto de esta hermosa pareja como otros ship, estaré publicando el epilogo en el transcurrir de esta semana ya solo le estoy dando los toques finales así que no se preocupen la espera será minina.
Sin más que decir completamente agradecida por su compañía y apoyo, cada uno de sus comentarios me inspiraron.
Arisa Taisho
15/08/2021
2:00 pm hora VEN
