Buenas a todos, soy Luca616 y les traigo el nuevo capítulo de mi Hanyo no Yashahime. No estaba actualizado porque como la primera parte Hanyo no Yashahime finalizo no tuve mucha motivación de seguir escribiendo. Ahora mismo me esforzare al saber que Rumiko tiene su propia página de Twitter y una segunda temporada seguramente en Octubre y en ese mismo mes se lanzara la segunda parte de Mushoku Tensei la cual se ha convertido en mi Novela Ligera favorita.


Hanyo no Yashahime – Cuento del Artefacto Ancestral

Capítulo 12. Brillo Rosado


.: Hace 14 años, Castillo de Sesshomaru :.

Hace catorce años en el castillo flotante que Sesshomaru heredo de las tierras de su padre estaban su esposa y sus hijas recién nacidas. El las sostenía recién bañadas por Jaken, pero no sabía cómo tranquilizarlas debido a que Rin estaba cansada y adolorida por el parto. – ¿Ahora que hacemos para que dejen de llorar? Aome y Miroku están desmayados por mantener el veneno de las niñas bajo control y curar a Rin en el parto. – Se preguntaba porque nunca ha estado con un bebé y Sesshomaru menos.

Rin tenía dieciocho años en ese momento, su cabello era largo e ondulado e atado en una coleta baja. Usaba un Kimono blanco para el nacimiento de las niñas y un Obi gris. Su cara era más madura, bella e majestuosa con ojos alargados y pestañas curvadas e largas. Estaba en un futon con un pelaje reciclado de Sesshomaru de tanto peinarlo e cepillarlo en su estola y era como su almohada para cabeza, cuello e hombros

Sango e Inuyasha atendían a los desmayados por usar su poder espiritual hasta el límite físico. Hablo Sango por experiencia como madre. – ¿Qué tal si pones a las niñas al lado de Rin? Quizás con ella cerca se tranquilicen. – Sesshomaru no lo pensó dos veces puso a las gemelas con cuidado cerca de su madre y lentamente se despertaba por el llanto de sus hijas. Moviendo lentamente su cabeza e brazo derecho su instinto maternal hizo que las abrazara y no las dejaría ir por nada del mundo. – Por fin… – Entre lágrimas y una voz baja e agotada veía a sus hijas tranquilizándose e riéndose al lado suyo. – Towa… Setsuna… Me alegra que hayan nacido. Gracias. – Las niñas y su madre durmieron juntas con ella abrazándola con débil brazo derecho.

Sesshomaru suspiraba aliviado y puso su mano en la de su esposa para hacerle saber que estaba aún estaba ahí y no se iría, nunca soltó la mano izquierda de Rin. – Me quedare aquí hasta que estés mejor. – En sus recuerdos Rin estaba asustada e ansiosa por el nacimiento de las niñas, pero preocupada por la herencia venenosa de su padre que manifestaba en su cuerpo. Ella le pidió con el mentón alto firme intentando no mostrar miedo que se quedara con ella por Towa y Setsuna y no se lo pensó dos veces porque eso era lo que le preocupaba a Rin. Ella lo abrazo suspirando en una sensación de consuelo por su esposo y agradeciéndole en una lagrima suya, él le correspondía con un suave abrazo.

Después de recordar se había percatado de que su hija menor, Setsuna, era diferente a su hermana o a Inuyasha en estado físico. Su olfato pudo percibir la esencia humana en ella y su poder oculto estaba sellado gracias a Aome e Miroku por el bienestar de Rin y de ella. – Setsuna carece de poder físico como Hanyo, su poder está oculto, pero no creo que ella pueda soportarlo. Le prometí a Rin que no haría el Rito de Coraje y Cobardía porque no es lo que ella desea, pero Setsuna no me la imagino como una guerrera. ¿Qué hare? – Sesshomaru estaba preocupado por la condición de Setsuna y no quería malcriarla ni mirarla tanto. – Igual es algo que debo hablar con Rin antes de que yo decida. – Si se trata de un combate se las arreglaría, pero en su matrimonio con Rin él hablaba sobre sus dudas o preocupaciones de todo tipo porque no quería mentirle ni ocultarle nada ya que era su esposa y el ser más preciado para el Inugami milenario.


Por otro lado en el castillo; Sumi, Kohaku y los pequeños Kin'u, Gyokuto, Hisui y Miyage estaban haciendo la Danza de la Cría que era bailar con las bendiciones e rosarios de los Dragones Sagrados para bienestar de Rin y sus hijas. La danza era bailar y no detenerse hasta que las crías hayan nacido, pero estaban tan desesperados que no sentían ningún dolor o cansancio por ahora. – Oigan, chicos. Rin tuvo éxito, las gemelas nacieron. – Con unas palabras de Sango cayeron del cansancio de tanto moverse. Miyage trataba de recuperar el aliento sentado. – Muy… Muy… Muy bien… Ahora… Nosotros, ¿eh? ¿Qué le paso… a mamá? – Pregunto viendo a su madre en los brazos de Inuyasha. – Está cansada por asistir el parto. Vamos a nuestra habitación para que ella descanse. – Padre e hijo fueron juntos a pesar de que Miyage estaba sin aire seguía a su padre. – Me lo he estado preguntando, pero… Como se habrá sentido papá antes de conocer a mamá. Yo, sinceramente, no tengo idea de que tan mal la paso e imaginármelo no cuenta. – Miyage respetaba a su padre tanto por fuerza como en sabiduría, el traje que el hizo para él, un conjunto abrigado de color bermellón, bufanda plateada hecha a base del largo cabello de su padre y una manta piel del Clan de los Lobos y unas botas de paja lo creo a mano gracias a un maestro artesano e diseñador de ropa.

Al llegar al cuarto que era espacioso, de grandes lujos y una cama de dos plazas. Inuyasha tapo a Aome con su abrigo piel de lobo que le regalo Koga por su matrimonio. Miyage se acostó al lado de su madre para descansar sus orgullosas piernas. – ¡Oh, es cierto! – Era su oportunidad para preguntarle. – ¿Qué pasa Miyage? – Miyage estaba animado para preocupación de su padre. – ¡Oye, oye! Siempre quise preguntarte algo. ¿Cómo fue que tú y mamá se enamoraron? – Para vergüenza de Inuyasha se sonrojo y se reía. – Esto si es que es vergonzoso. –

– ¡Ah! ¡Evitas la mirada! ¡¿Emocionado?! – Para represalia Inuyasha le hizo cosquillas a su hijo de seis años ambos riéndose – Desde ahí le conto a principio a fin papá me conto lo mucho que sufrió en su infancia. Luego de la muerte de mi abuela fue expulsado del palacio y sobrevivió siendo rechazado entre humanos y demonios por igual, su encuentro con Kikyo, sus aventuras al principio con mamá y su grupo de compañeros, la rivalidad entre Sesshomaru y él, la Perla de Shikon y Naraku. – Miyage escuchaba las palabras y emociones de la persona que más devotaba. – Me puse en su lugar luego de escucharlo y no solo era triste, sino doloroso como caminar entre espinas y un hilo flojo. –

La cara de Inuyasha estaba nostálgica e triste al ver a Aome dormir tranquilamente. – Miyage. Yo era una mala persona con tu mamá. – Eso era sorpresa para Miyage, su padre era cariñoso y respetuoso con su madre y le encantaba estar a su lado. – ¿Eh? ¿Por qué? – Parpadeaba Miyage. Inuyasha respiro profundamente antes de hablar. – Defendía a Kikyo por querer matar a tu madre, cuestionaba su inteligencia, la rechazaba, iba con Kikyo y ella lo sabía, quería tener a ambas, bese a Kikyo sin saber que Aome estaba ahí, me ponía innecesariamente celoso de Koga cuando en realidad no tenía derecho de estarlo, nunca fui sincero por su belleza o atractivo, me negaba a disculparme de verdad y comparaba a tu madre con Kikyo. – Para Miyage era nuevo, nunca vio ser grosero o deshonesto con ella. – Igual esas cosas cambiaron desde regreso en su Era Actual. No, más bien fue gracias a mi Maestra que me hizo verlo desde una perspectiva diferente junto con la de tu madre. Ahora mismo tu mamá es la mujer más hermosa, bella, atractiva, inteligente, audaz y misericordiosa que he conocido; no por algo es mi esposa y tu nuestro melocotón. – De repente Inuyasha fue jalado por su rosario sin el conjuro habitual de "Abajo". Era Aome avergonzada y abrazándolo para ocultar su cara. – Tonto… – Aunque aún estaba debilitada y se volvió a dormir.

Miyage se rio por el acto de su madre. – Mi hogar no sería una casa, sino un lugar especial a las personas que de verdad me valoran. Me pregunto si esas gemelas entenderán algo similar en el futuro. –


.: Castillo del Shogun, Presente :.

Meifuku estaba mirando como el amanecer se levantaba y brillaba en las hojas empapadas de una tormenta. Él recordaba la promesa de sus padres y hermanos por igual de volverse un Meioujuu fuerte y confiable dejando su timidez e inseguridad para darle cara a cara a la vida. – La Señorita Moroha me ha encargado de cuidar a Setsuna que ya había estado durmiendo durante una semana y con la Sacerdotisa Kin'u usando su purificación en ella. El Señor Miyage se en busca de Takechiyo y Kuuta, el Jefe Kohaku y los demás están tratando de eliminar a Allasami gracias a la Señorita Moroha y su detención espiritual. – Meifuku agarro un medallón plateado que sus padres le habían dado.

Escena Retrospectiva

En un lago lejano en lo más profundo de unas cuevas subterráneas se refugiaban la familia de Meifuku. Su familia poseía el caparazón y la defensa más resistente entre los demonios, pero por ese mismo motivo tuvieron que esconderse para no tener problemas o ser asesinados en el proceso. De ahí Moroha estaba ahí seis meses antes de lo sucedido en el presente. Meifuku la había salvado de caerse y lesionarse, pero a cambio él debería ser reclutado para los Exterminadores que estaban escasos de medicina y tratamiento médico. Ella estaba agradecida y le dio unos kiwis que sobraba en su bolsa. Sus padres y hermanos comían esa comida y era bastante deliciosa.

Meifuku. – Su padre hablo y trago la reliquia familiar que se transmite a la siguiente generación. – Nosotros no nos quedamos atrás. – Su madre le dio un pergamino sobre el entrenamiento y el Despertar de los Youkai. Por ultimo sus hermanos mayores y menores le dieron sus ahorros para que tenga una buena vida como Exterminador. – Pero… Todo esto es… – Emocionado y conmovido por los regalos de su familia. – Hay algo en ti que nadie se imagina, ese potencial debe ser explorado con profundidad y desde ahí serás el orgullo de los Meioujuu. – Su familia le dieron una reverencia hacia él agregando un último fragmento que él no olvidara. – Te deseamos la mejor de las suertes. – Meifuku se negó a llorar a tales acciones, mantuvo firme su mente e corazón y se despidió con una gran sonrisa en su rostro. – Hasta luego. –

Fin de la Escena Retrospectiva

Meifuku se convirtió en el mejor amigo de Moroha con el tiempo y se ayudan mutuamente. Reviso a Setsuna y estaba acompañada de Towa quien se mantenía despierta por su maldición y Jaken dormía sentado. Se retiró para ir a su otra misión. – Pasaron seis meses desde que conocí a Moroha. Ella es una niña alegre, inspira una energía de confianza e seguridad en sí misma, es amable, empática, tierna y gentil. Más de una vez me he convertido en su escudo por esa niña que rebosa de amor y ternura, pero a la vez tristeza y soledad que se encenderá con el tiempo. – Meifuku le dio la señal a Moroha de que estaba todo listo para la erradicación de Allasami.

En otro lugar, Allasami controlaba a una criatura atrapada en uno de sus cuernos para potenciar el combate, era entre un Oni, humano y antecesor de Shakti, el Dios de la Fuerza. Ella usaba su verdadera apariencia abandonado el cadáver de la princesa. Su pelo azulado con líneas blancas sin flequillo en su frente, cuernos largos, sus piernas y brazos la hizo más alta y usaba una máscara en la cara. – No me queda mucho tiempo. – Ella volteo y miro a Moroha con su Mochizuki Shingetsu desenvainada y al frente. – Parece ser que Kirinmaru me quiere eliminar porque no le soy más de utilidad. Él podría venir, pero la escala de poder es inmensa. – Allasami se preparaba para el último combate que ella tendría.

Estaba atrapada en los conjuros de Kin'u y los sacerdotes más capacitados que eran pocos, pero eficaces. – Kin'u, el Cuervo de Oro. Es una Monja Guerrera que ha defendido y curado a sus aliados en su territorio tanto emocional como casero. – La barrera era invisible, pero para Allasami era una barrera bastante fuerte que limita sus movimientos. – Se necesita una fuerte concentración para hacerme sentir dolor en mi territorio. – Admiraba a Moroha como guerrera que era al pelear uno a uno.

En su mente estaba solamente un deseo que ella hizo realidad, además de influenciar poder político entre otras criaturas más inteligentes, era tener una familia amorosa que la cuidaran y mimaran. – En mi anterior vida era huérfana y morí por negligencia e desnutrición al ser vendida múltiples veces. Yo ya con mi deseo… ¡Ahora luchare demostrando que fui la mejor! ¿No es así, Hida? – La imagen de un chico de su edad con espada y armadura reflejaba en Moroha. Allasami avanzo un paso directo a Moroha con la frente reluciente e dura.

Por otro lado las uñas teñidas y la espada de Moroha es de un color rojizo bajando la cabeza y golpeando el estómago. Allasami se sorprende por su débil cuerpo cada vez que siente dolor, pero era inevitable por haber renacido de esta manera. Ella se apartó de Moroha mirándola fijamente en dos metros de distancia.


.: Mundo Ensueño :.

Cinco Seres Espirituales estaban observando la pelea desde un tocón. La primera de ellas, Ikkou, era alta, expresión e estilo maduro, de cabello largo rizado amarillo-verdoso. La segunda, Niki, es bastante tradicional y cabizbaja, atado en trenzas cortas y cabellera enrulada. Tercera, Mikatsuki, su cara oculta por un tapa-bocas y una tela negra, cascos anaranjados similares a unos auriculares ocultando su identidad y su pelo era corto y desordenado. Cuarta, Shiba, cabello azulado con tinte blanco, características de un perro raza Shiba y bastante frágil en cuestión de grasa muscular. Y la última, Itsu-Tusutumi, cabello liso hasta sus muslos de flequillo cegador, vestida de negro y una tela sobre su cabeza similar a un vestido de novias.

Ikkou fue la primera en romper el silencio. – Que criatura más molesta. Comportándose como si fuera la vencedora hace unos segundos. – Ella tenía una Kiseru, pipa japonesa, fumando en sus labios pintados. Shiba estaba identificada con Allasami en cuestiones de falta de fuerza física. – Allasami se le recompensa su fuerza física con su inteligencia, pero este combate está ganado para el engranaje de Akuru. –

– Volverán a sus lugares mentalizando en cómo acabar este combate. Kirinmaru la acabaría en cuestión de segundos, pero mando a su mano derecha para que adquiera experiencia. Se ve que no usa la tortura mental para tener la lealtad absoluta en sus subordinados. – Niki sería en palabras analizando profundamente esta ejecución. – Ustedes. Presten atención. ¡Va a llover puñetazos por doquier! – Alerto Shiba. – ¿De quién? – Preguntaba Mikatsuki por su incapacidad de ver bien. Itsu-Tusutumi tranquilamente en ambas manos sonriendo. – ¡De esas dos! –


.: Castillo del Shogun :.

Ambas en una distancia que fue rota por Allasami y Moroha impulsándose para combatir. La izquierda de Moroha con poder espiritual directo a su palma paralizando a una Allasami que parecía prevenir el contraataque. – ¡Lenta! – Moroha bloqueo el brazo derecho con escamas fortalecidas. – No me guardes rencor. Yo quiero seguir viviendo y seguir atada al deseo de Hida. Yo no soy como Hidra que se hizo parte de esa Hanyo para mantener su poder latente y ser su armadura. – Se rozaban, pero esquivaban los golpes aunque Allasami no estaba en la mejor condición por la barrera de Kin'u. Intercambio de izquierdas y choques de metal e escamas conseguían contactar por milímetros. – Está prueba de fuerza veré que tan lejos llegare. – Allasami evaluaba la fuerza física de Moroha ya que antes de ser una guerrera era una Shihanyo y una niña de 10 años. – Bien. Si aguanto está velocidad la zona en donde no hay escamas estará casi ilesa. – Moroha retrocedía evitando las garras de su oponente y sus potentes derechazos e izquierdos llegando a rozar en su mejilla. Allasami no comprendía esa posición cautelosa e defensiva de la pequeña sacerdotisa. – ¿Qué ganaras escondiéndote como tortuga? ¡El caparazón lo arrancare con mi brillante frente! –

El as bajo la manga de Allasami eran sus cabezazos certeros balanceándose alrededor de su oponente. Moroha sin lanzar ningún ataque predecía cada movimiento con el cuerpo descubierto, pero Allasami no quería correr riesgos tratándose de Asagaonomiko tenía bastante ojo con ella. Sin antes darse cuenta se chocó con la barrera quemando su dorso derecho y chillaba del dolor. – Me presiono sin atacar. Pero está barrera es diferente a la que el Cuervo del Oro usaría. Este tono rosado... ¿No será que…? – Ella miro y era Momoi que se unía para establecer la barrera con su fuerte voluntad e mentalidad tan dura como el acero era que mantenía la barrera tan fuerte que de costumbre.

¡NO DEJARE QUE LASTIMES A SETSUNA! –

Allasami sus ojos estaban en una cortina rosada que le ardían los ojos como si fuera un perfume directo a los ojos perdiendo la paciencia atacaba a Moroha ignorando el dolor. Allasami cayó en la trampa y Moroha la acuchillo con su espada en el dorso izquierdo. – ¡Corte Roba-Almas! – Lo atravesó horizontalmente sangrando en la parte en dos había escamas. Ella tenía planeado asesinar a Setsuna ya debil por su combate con Nozomin, pero se equivoco y subestimo a Moroha y sus estrategias de combate irritables.

Ella se quejaba del dolor en ambos lugares. – Estas escamas son más duras que mi piel. ¿Por qué no ataco mi dorso derecho? – Se enojaba más por el estilo noble y limpio de su contrincante esperando un movimiento de Allasami. – No puedo perder… La vida que le prometí a Hida de detener a Akuru. Lo planee, sin embargo con Kirinmaru interponiéndose. – La mente de Allasami no procesaba correctamente por la barrera rosada. Negándose a la muerte intentaba atacar a Moroha sin éxito alguno llena de desesperación e impotencia. – ¡Quiero salir! – Sabía que iba a morir, pero sentirlo era otra cosa. La barrera la dejo inmovilizada en las zonas escamosas. Moroha agarrando el cuerno derecho de Allasami llorando e indefensa gritando desesperadamente que no quería morir de nuevo, suplicándole inútilmente sin dientes, sangrando, quemada e inválida. – Guillotina Escarlata. – Su espada rojiza corto fácilmente la cabeza y sangrando más. Al soltar la cabeza decapitada los recuerdos de Allasami como princesa volvían en su mente deseando su felicidad y aprovechando esta nueva vida para no arrepentirse jamás. Ella ya mando ese mensaje a "esas personas" que Hida le encomendó tiempo atrás.

Moroha se alejó del cuerpo con una cara de culpa y tristeza, limpiando la sangre de su espada y perdiendo ese color rojizo le dio ese trozo de tela al cadáver como un regalo del más allá. En unas palabras mudas dijo lo siguiente: "Lo siento, pero… Nosotros vivimos para morir y nada más." Con esa frase envaino su espada se retira bajando del lugar a donde Momoi estaba cansada. – Momoi, hola. Lo hiciste bien. ¿Pero qué te pasa? – La cara de Momoi mostraba dolor sin daños visibles en su cuerpo. – Le debe dolerle la cabeza después de ayudarnos con su Hanbo. – Hablo Kin'u acostumbrada a situaciones como estas como los Sacerdotes y Monjes veteranos a la par. – Ella estuvo entrenando conmigo porque posee una fortaleza mental e concentración irrompible. Pocos en el mundo puede seguir el hilo del Nudo Gordiano para formar está barrera. –

Kin'u sin mucho esfuerzo la cargo dirigiéndose al castillo para descansar. – Y menos capaz de cegarlo en plena pelea sin participar en ella. – Moroha reflexionaba de los actos que ella hacía. – La única que debe lidiar por esto debe ser yo. Lo hago por mi Señor Kirinmaru, pero al mismo tiempo debo al menos guardar este cruel secreto de estas personas. – En los cuernos de Allasami pudo sacar a Niwa que aún estaba atrapado en su interior.

Por otra parte Setsuna despierta, pero aun débil, estaba con Isuzu en sus brazos sintiendo el suave pelaje en él. Towa miraba a su hermana casi recuperada gracias a Isuzu. El pequeño perrito uso un pergamino que saco la fiebre y dolores de Setsuna y estaría bien a cambio de tener una que otra cicatriz. Towa con cariño miraba a su hermana menor con el ojo derecho y en el otro pudo ver como su amiga Momoi se sacrificó para que Allasami no la asesinara estando físicamente débil. También veía desde otra perspectiva que Chidori estaba teniendo problemas con Kuuta y su temperamento infantil. – Espero que Chiyo proteja bien a Himawari. ¿Pero que será está sensación? Siento como si cinco personas me estuviesen viéndome con 10 ojos. ¡Qué espeluznante! – Dejando la incomodidad de por fuera tenía el deber de entender a su hermana menor y no olvidar el daño que hizo al verla después de mucho tiempo. – El regalo de Momoi además de como potenciar su talento será mi responsabilidad de ahora en adelante cuidare a Setsuna e haré el deseo de mi madre sea realidad.


.: Mundo de Ensueño :.

En el entorno del tocón y las cinco criaturas era un campo de distintas flores y algunas de ellas estaban las Mariposas de los Sueños dando y quitando a las flores su "polen". Al principio era un campo floral en un cielo fantástico que hasta podías beberla de una copa estelar. – La desdicha del no soñar te hacen frágil, pero la crueldad del sueño eterno es la peor opción. ¿No, Exterminadora? – Esa silueta era de Sango y Miroku por separado en unas flores. Ellos envejecían con el tiempo, pero no despertaban en ese estado mientras Ikkou los miraba. – Su hijo es impresionante, las gemelas no se quedan atrás, pero a cambio de ser libres voy a tener mí puesto de engranaje de Akuru por nuestra madre nos debió darlo de no ser… ¡De no ser por esa niñita protegida del estiércol andante…! – Luego suspiro calmándose. – Bueno. No va como los planes de Mikatsuki tiene, e igual sale mejor de lo planeado. No por algo soy la hermana mayor. – Ella se alejaba caminando elegantemente dejando atrás a la pareja.

Continuara…