Capitulo 5

XXXXX

Jon lanzo un espadazo sobre otro soldado.

Habían pasado unos tres días desde que llego a las puertas de Asabhad, los soldados enemigos atacaban una y otra vez.

Jon los detenía.

En su campamento Sansa estaba en su carpa, que puso para curar a los soldados.

El chico observo cómo se retiraban nuevamente.

Había constantes ataques sobre ellos.

No de grandes armadas.

Sino pequeñas unidades que atacaban, causaban caos y se retiraban.

Era un ataque estilo Dorne, algo que el chico no estaba acostumbrado.

Maldijo al ver como los enemigos se retiraban.

-¿Majestad?- pregunto un soldado.

-Reagrúpense, este día no habrá más combates- dijo él.

El soldado cabeceo.

Jon se retiro al campamento.

Llego hasta su carpa y se tiro en el sofá.

-¿Problemas?- pregunto Sansa llegando y sentándose junto a él.

-Muchos- admitió el.

Sansa le dio un pequeño abrazo.

-Todo estará bien- le aclaro ella.

Jon cabeceo.

La chica recostó su cabeza en el hombro de él.

Jon se sintió relajado ante la cabeza en su hombro, su esposa, había pasado mucho tiempo con él, acostumbrándose a su nueva posición.

Jon estaba feliz aunque no lo admitía.

Sansa era preciosa, pero había dudas en los dos, o al menos al principio.

Jon no estaba seguro el porqué.

Su antiguo yo se abría negado rotundamente de compartir la cama con ella, pero él no era ese honorable hombre más.

La magia lo corrompió como Hermione decía.

El poder llega pero pide un precio a pagar.

El precio que pago es la poca restricción de sus emociones.

En el pasado Jon Nieve hubiera literatamente negado hacer las cosas que está haciendo, el precio por el poder.

El chico miro a Sansa, la cual estaba inclinada sobre él, con los ojos cerrados disfrutando del momento.

Sintió unos deseos inhumanos de poseerla en ese momento, arrancar su ropa, tirarse sobre ella, y poseerla hasta que no allá luna ni sol.

Se contuvo.

Amaba a sansa.

No la obligaría.

-Es mi esposa…Son mis derechos- pensó con lujuria.

Quizás las emociones del campo de batalla le estaban nublando el juicio, quizás solo quería algo de amor, o solo sexo.

Miro el vestido de la chica, se podía ver el tamaño del pecho, había crecido, Jon se tentó en tocarlo, pero se detuvo.

-¿Qué estoy haciendo? ¿Qué estoy pensando?- se pregunto a sí mismo ante la tentación que la chica era.

No habría dudado si fuera Hermione.

No incluso no habría dudado de tomar a una de las prisioneras de los nobles, que atrapo o esclavas de Yiti.

Pero no Sansa.

No ella.

No podía hacerle eso.

Saco la mirada de sus pechos o no podía controlarse, y bajo mas hasta sus piernas quizás eso lo calmaría.

Estaba equivocado, miro con placer las rodillas blancas de su mujer, y tuvo que subir hasta sus carnosos muslos.

Su mano se movió por sí sola, apretó su pierna derecha con fuerza y Sansa jadeo pero él no la escucho.

Subió hasta su mano por dentro de su falda, se deleito con la carne del muslo, Sansa jadeo un poco más y beso su cuello.

El chico lanzo un gemido.

Necesitaba esto.

Sansa autorizo esto cuando le entrego besos.

Ella lo hizo.

El chico subió sus manos hasta la ropa intima de ella, se la bajo y obtuvo lo que deseaba.

XXXXXXXXXXXX

Harry Potter miraba a los hombres frente a él una docena de magos bien entrenados, su objetivo Mossovy.

El chico dio la orden y estos acataron.

-Así comienza-

XXXXXXXXXXXXXXXXX

El ataque contra las puertas era letal.

Jon en su caballo atacaba por todas las direcciones, un ejecito de cientos de hombres los apoyaba.

Arqueros.

Espadachines.

Magos.

Atacaban las puertas de Asabhad sin piedad.

Una gran parte de estos caían ante las fechas que lanzaban desde las murallas los enemigos, pero el chico poca importancia le dio.

Sansa vino al campo de batalla con él, apoyada por cientos de soldados para su protección mientras usaba su magia para curar a los mas heridos, había subido un nivel, estando en nivel 2 con un punto de habilidad.

Jon mientras tanto siguió su ataque, presionaba a los enemigos sin piedad alguna.

Arrasaba todo.

Águilas invocadas lo apoyaban causando confusión en el enemigo, atacaban los ojos de los arqueros en las murallas.

El chico miro al último soldado que le ataco caer y se vio a sí mismo en el cuarto de habilidades, subió a nivel 4 con un punto de habilidad.

Salió de ahí y siguió su ataque.

XXXXXXXXXXXXXXX

Ronald Weasley el pelirrojo mejor amigo de Harry y Hermione miraba atentamente a los hombres y mujeres frente a él.

Trece en total.

Ocho hombres y cinco mujeres.

-Saben la misión, infiltración, negociación, asesinato- les dijo el.

Las doce personas, espías entrenados altamente por la milicia de Assai.

Hombres y mujeres con capacidades.

Atractivos.

Encantadores.

Con una gran inteligencia.

Una buena memoria.

Y muy observadores.

-Poniente es el continente de nuestro señor. Requerimos toda clase de información- dijo el.

-James Dawn, Susan Tarat- dijo el.

Un hombre y una mujer pasaron al frente.

-Su objetivo el oeste, llegaran como mercaderes de Myrs, su cuartada, matrimonio huyendo de malas inversiones luego de una batalla entre Myrs y Tyrosh, se les suministrara suficiente oro para comprar una casa en Lannisport- dijo él.

-Erica Marsh y Harry Botty, la tierra de la tormenta, llegaran como nobles de Volantis, su coartada, dos hermanos huyendo de los tigres- indico el.

-Mike Donoban, el desembarcadero del rey, cuartada, amigo cercano de miembros del banco de hierro- informo el.

-Robert Barter y Mika Raven, el dominio, cuartada, matrimonio de las islas del verano, fabricantes de vino-Dijo él.

-Jenifer Alga, el valle, coartada. Viuda de Lorath, criadora de caballos- aclaro el chico.

-Percy Swan y Laura Paez, a la tierra de los ríos, matrimonio de Meeren, tratando de escapar de esclavistas, negociadores- dijo él.

-Lector Nardi, islas de hierro, pirata, tratando escapar la justicia de Yiti- aclaro él.

-Cristian Solo, Dorne. Mercenario, escapaste de las autoridades de Bravso luego de eliminar a un blanco- indico el.

-Marshal Turpin, el norte. Ex ciudadano de Ibben, escapaste luego de que salvajes ataquen tu familia- termino el.

XXXXXXXXXXXX

Jon se lanzo al ataque.

Frente a él una escuadra de hombres trataba de detenerlo.

Pero estaba preparado.

Vio como sus hombres.

Cientos de jinetes a caballo llegados de Assai.

No eran brujos sino mercenarios.

Estos apoyaron a Jon.

El no usar burgos quizás era una desventaja para el chico, pero lo considero mejor, los brujos atacaban mas a larga distancia, no eran tan hábiles con armas como con magia, y sus magias eran limitadas.

Los mercenarios por otro lado, traídos de los rincones de Assai un apoyo que Ronald Weasley le envió, eran más hábiles con armas físicas, mejores defensas.

Los yitianos caían uno a uno.

Y Jon estaba preparado.

Las puertas de la ciudad eran incendiadas por una centena de flechas incendiarias, tiradas por los mercenarios.

Estas eran de madera, no piedra o metal.

Por lo que el fuego hacia el trabajo.

Poco a poco estas se debilitaban mas y mas.

Los mercenarios lanzaban decenas de flechas sobre los muros, pero aun no caían.

Pero Jon veía que cada vez más y más gritos se escuchaban desde adentro de la ciudad, sabía que incluso los Yitianos sabían lo que le esperaba.

Miro con atención a las puertas empezar a quebrarse y levanto una mano.

Los hombres a caballo se alejaron de estas, se pusieron a sus espaldas.

Los soldados en las murallas casi dan un grito de júbilo ante lo que parecía una retirada estratégica.

Pero estaban equivocados.

Jon levanto su mano y apunto a las puerta media rotas.

BOLA DE FUEGO!- Lanzo el.

La esfera de veinte centímetros salió de sus manos a gran velocidad golpeando la puerta.

Esta voló en pedazos.

Y Jon dio sus órdenes.

-¡Tomen la ciudad!- termino el.

XXXXXXXXXXXXXXX

Harry Potter miraba con atención la conquista de la ciudad.

Podía ver por su bola de cristal como todo se desarrollaba.

Había llegado a las afueras de Mossovy, eliminado algunos campos de caníbales, pero nada peligroso.

Mientras tanto en su tienda de campaña miraba las decisiones de Jon Nieve su rey.

La conquista de Mossovy fue autorizada por este.

Supervisada por Snape.

Y hecha por el mismo.

Pero Harry estaba más concentrado en la evolución de su rey.

No, su emperador.

Esperaba esto desde hace mucho.

Desde que sus padres cayeron a manos de Tom Riddler.

Su entrenamiento, y batallas le enseñaron que no solo con poder podría obtener lo que quería.

El prestigio de llevar a Assai a la cima del mundo.

Requería un rey.

Cuando sus visiones le mostraron a Jon Nieve unos años antes en la batalla final contra Tom Riddler.

Sabía que sus objetivos se cumplirían.

Por eso espero.

Y ahora el rey atacaba.

Yiti era conquistada poco a poco.

Las pequeñas islas a su alrededor conquistada en unas semanas.

Yin fue la primera en caer.

Unas dos semanas luego de que el rey llego.

Muchos nobles cambiados.

Soldados casados en esas familias por control.

Vio esclavos liberados.

El rey dio un discurso para calmar a los ciudadelanos pero nada más.

Si liberaba esclavos sin ofrecerles algo u obtener algo de ellos era algo sin ganancia para ellos.

Debían obtener algo a cambio de liberarlos, era algo básico.

Pero su Rey aun no lo aprovechaba.

Eso cambio en Asabhad.

Harry Potter pudo ver nuevamente una decena de ejecuciones y esclavistas que trataron de comprar su libertad, dándole esclavos.

La situación cambio para bien.

Jon Nieve libero a los esclavos y les entrego a los esclavistas. Incluso desde su bola de cristal, el chico podía escuchar los gritos de suplica de estos cuando sus propios esclavos se abalanzaban sobre ellos.

Harry Potter cabeceo.

Todo marchaba bien.

Con cada batalla Jon Nieve, obtenía más experiencia.

Mas magia.

Mas poder.

Y más deseos de conquista.

Le tomara algunos años, pero Assai se alzara.

Tomaran el control.

No mas rebeldes.

Ningún mago oscuro como Riddle volvería.

El se encargaría de eso.

Había muchas cosas que cambiar.

Yiti era un buen entrenamiento para el emperador.

No tenia ciudades muy fuertes.

Ni grandes soldados.

Y le daba experiencia en comandar.

Harry habría optado por no hacer algunas cosas.

Su rey quemo a varias casas de nobles como ejemplo para los demás.

El hubiera simplemente ejecutado a los nobles y tomado sus recursos como premio de guerra.

Pero eso solo porque el tenia la experiencia de lo que es pasar hambre, Jon Nieve no.

-Todo a su tiempo- musito el.

El emperador Haruno se había ocultado en Tiqui con sus más experimentados generales.

La última ciudad será el desafío de su rey.

-Sus puertas son de piedra esta vez, el fuego no servirá tanto- musito el.

Existían por supuesto decenas de formas.

Magias de otra clase.

O incluso sin magia.

Maquinas de asedio.

Infiltración.

Harry sabía que Yinqui tenía un par de catapultas capaces de usar, pero Jon no las trajo consigo.

Un pequeño error.

Potter negó, esta era la guerra de su rey.

No la suya.

Si su rey quería ayuda, solo debía pedirla.

Además el tenía que tomar Mossovy.

O al menos la mayor parte de eso.

-Ahora que lo pienso, el Emperador Haruno tiene una hija de la edad del rey, sería una buena recompensa para el- musito el

XXXXXXXXXXXXXXX

FIN DEL CAPITULO