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Arya miraba al ejército atacar.

Se encontraban en el bosque de Horwood.

Había unas unidades de soldados.

Algunos en arboles tirándoles fechas.

Otros en el suelo con espadas.

La chica miro con paciencia mientras atacaba a un soldado.

-Ceguera- susurro ella.

Un soldado cayó al suelo con sus manos en sus ojos tratando de sacarse algo que obstruía su vista para ser atravesado en la garganta.

Arya podía ver a los Tallhart peleando en partes del bosque también.

Los Flint, y Manderly, estaban atacando las puertas de la fortaleza siendo guiados por Donnel Flint.

La chica se acerco más a sus presas.

-Dolor- invoco ella.

Otro soldado cayó retorciéndose.

La mujer sonrió ante los gritos.

En el muro no pudo divertirse mucho, eran débiles.

No había desafío.

Pero los Horwood se ganaron su odio por traicionar a su familia.

Una flecha le rozo, la chica maldijo.

-Familiar- susurro ella.

Un murciélago apareció frente a ella y ataco a los arboles, escucho un grito y un soldado oculto arriba del árbol cayó.

La chica lanzo un espadazo.

Otro soldado cayó.

Vio a dos más llegar.

-Aura de veneno- murmuro ella.

El filo de su espada se volvió verde.

Ataco nuevamente.

Podía ver algunos huir.

No era raro.

El bosque era grande, no tenían hombres suficientes para cubrirlo todo.

Pero ella sí.

Sus hombres se acercaban, atacaban con espadas y flechas.

Algunos con ballestas.

La diferencia era enorme en cantidad y habilidad.

Una vez que terminen en los bosques se unirían a sus aliados en las puertas.

Los Mandaery trajeron un par de lanza piedras.

No Valyricos, por lo que tardarían un poco.

La chica ataco a uno más. Y sintió un brillo en sus ojos, llego al cuarto de subir nivel, estaba en nivel 43 con 7 puntos de habilidad.

Luego salió y vio a un soldado acercarse.

-Se retiran Reina Arya- le dijo un soldado.

Arya cabeceo.

Ya era hora de ayudar en las puertas.

-Eliminen a quienes se quedaron, a menos que tiren sus armas, no incluso si lo hacen, no quiero prisioneros traidores- dijo ella.

El soldado parpadeo pero cabeceo.

Arya salió del lugar con su pelotón.

Se dirigía a las puertas de la fortaleza.

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Jon ataco a los hombres cuando estos se acercaban.

Estaba con su espada de acero Valyrio perfóranoslo.

Los Umber fueron fáciles, y muchos soldados se unieron a sus tropas, para salvar sus vidas más que por lealtad.

Ned Umber estaba siendo escoltado al muro, como prisionero y dejo hombres en el ultimo Hogar.

Su madre por otro lado vino con ella a Bastion Kar.

Jon ataco a otro soldado este se defendió y fue lanzado hacia atrás por una bola de fuego.

Quería terminar con todo, entrar por las puertas, derrotar a los ejércitos, tomar a Alys como premio.

Recordaba a Alice de las fiestas del día del nombre de Sansa, de niña era hermosa.

Jon se preguntaba como seria ahora.

Por lo que sabía la chica era la hija del traidor Rickard Karstark quien fue ejecutado por Robb, su primo Kregan termino casándose con Alys y tomando el control de la fortaleza.

Jon negó no importaba ahora.

La fortaleza seria suya, y también Alys.

Miro hacia adelante los ejércitos se preparaban.

La imagen de Robb Stark apareció en su mente, luego su padre.

Alzo una mano.

-Extracción- susurro él.

Frente a él decenas de geiseres de aire y agua caliente estallaron, los hombres frente a él volaron por los aires antes eso.

Volaron uno diez metros en el aire para caer pesadamente.

Jon lo ignoro y siguió su camino con la espada levantada.

Debía hacer un ejemplo también aquí.

Algo que les de terror.

El dragón era efectivo pero necesitaba algo más.

No podía usar su dragón cada vez, era aburrido.

El chico lanzo un espadazo que decapito a un hombre y sintió un brillo en sus ojos, llego al cuarto de subir nivel.

Llego a nivel 59 con 6 puntos de habilidad.

Jon salió del cuarto y vio que más soldados llegaban.

-Golem de hielo- invoco él.

La enorme criatura apareció a su lado y salió corriendo a los soldados.

Jon sonrió el verlo.

-Bola de fuego- lanzo él.

Esta estallo en una unidad lanzándolos por los aires y quemándolos.

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Arya lanzo ataque tras ataque, las bolas de piedra golpeaban las puertas pero estas resistían.

Sus hombres estaban cansados, pelearon por dos días.

Sin Sansa para que los cure y les quite el cansancio se hacía más difícil.

-Familiar- susurro ella.

Un lobo apareció a su lado.

No un lobo Huargo uno normal.

Este salto sobre los enemigos.

-Control mental- susurro Arya.

Un soldado enemigo empezó a golpear a sus aliados.

Arya sonrió al verlos confundidos.

Corrió y ataco a los soldados de Horwood.

-Ola Negra- invoco golpeando el suelo.

Los enemigos a su alrededor se cansaban y parecían enfermos.

La chica no dudo.

Ataco una vez más.

Con más velocidad.

Fuerza.

Su espada verde por un veneno toxico golpeo a sus enemigos estallaban en dolor y caían al suelo.

Lord Mandery atacaba con las maquinas de asedio, los Flint y Tallhart envestían con lanzas y espadas.

Pero ella ignoraba todo.

Y mataba.

Y luego mataba más.

Era euforia lo que sentía.

La batalla la hacía sentirse viva.

-Dolor- murmuro.

Otro cayó al suelo.

Las piedras eran más certeras ahora.

La muralla aguantaba.

La puerta aguantaba.

Por ahora al menos.

La chica vio como se tambaleaba.

Los hombres gritaban.

Arya rio.

No de nervios.

O de felicidad.

Solo rio.

Y ataco.

-Ceguera- invoco.

Otro cayó.

Otro fue apuñalado.

Donnel Flint llego hasta ella.

-Mi reina, dos o tres rocas más y las puertas caerán- indico él.

Arya miro y vio la puerta tambaleante.

Cabeceo.

-Familiar- invoco.

Un oso polar apareció y comenzó atacar.

Era aleatorio el animal.

Pero siempre útil.

Las piedras volaron, la puerta cayo.

-¡TOMEN LA FORTALEZA!- Grito ella.

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Jon ataco con más fuerza los soldados Karstark se retiraban poco a poco, ya era hora de acabar, como con los Umber requería algo que llamara la atención.

Que aterrara a los enemigos.

Y a los aliados que tengan dudas.

Pensó en el dragón.

O un cometa en las puertas.

Negó

No quería destruir la fortaleza entera.

Algo que derrote a los soldados restantes y destruya las puertas.

Había varias cosas que podía hacer.

Quizás usar congelamiento.

Pero estaban en el norte todo estaba congelado.

Ataco a otro soldado.

Los soldados se alejaban más y más.

-Bola de fuegofuego Valyrio- dijo él.

Lanzo la bola de fuego Valyrio esta estallo desasiéndose de todos los soldados enemigos de enfrente a él.

Dacey se acerco a él.

Los soldados enemigos se alejaban.

Jon podía verlo.

-Se están quedando en las puertas, protegiéndolas- informo ella.

Jon cabeceo viéndolos.

-Aleja a los soldados cuando de la señal- dijo él.

La mujer cabeceo.

-¿Cual es el plan?- pregunto ella.

Jon sonrió.

-Un ejemplo- dijo él.

La mujer lo miro.

-Kregan está peleando con los hombres- dijo ella.

El se encoge de hombros.

Se dirige a las puertas.

Dacey levanto el brazo.

Los hombres se alejaron.

Los Karstark vieron como se acercaba solo.

Jon se detuvo a diez metros de las puertas y concentro su mana para luego expulsarla.

-huracán- susurro él.

De sus manos un viento a presión salió, la fuerza huracanada salió lanzada, los soldados frente a él salieron volando hacia atrás a una velocidad que erra imposible que sobrevivan, las puertas volaron por los aires, golpearon la fortaleza tirando varias paredes abajo.

-Tomen la fortaleza- ordeno Jon a Dacey.

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Los hombres aun miraban con temor el castillo fue quemado con todos los soldados enemigos dentro.

Arya estaba satisfecha con eso.

Leobald Tallhart uno de su generales miro a los prisioneros, entre ellos estaban su cuñado Larence Nieve quien usurpo a su hermano que murió a favor de los Stark, su mujer Berena era una Hornwood.

La mujer le pidió venganza por su hermano y sobrino que murieron a manos de los Lannister, pero que traiga a su hermano bastardo a la justicia.

Arya Stark lo torturo durante horas.

El fue testigo de cómo Larence Nieve sufrió antes de que lo pongan en cadena.

Los soldados que no se rindieron fueron puestos en la fortaleza y después quemada con todos adentro.

Un ejemplo.

El hombre no sabía si sentirse feliz o asqueado con lo que paso.

Un nuevo régimen venia.

Si era bueno o malo no lo sabía.

El emperador y sus esposas se muestran sanguinarios con sus enemigos.

Pero protectores de sus aliados.

Pero ahora seguía lo peor.

Ramsay Bolton.

Lo odiaba.

Por su mujer.

Ramsay estuvo casado con su cuñada a la fuerza.

Y termino matándola de hambre.

El hombre prometió venganza.

Y cumpliría.

El imperio.

Los Stark.

Los nuevos Stark eran lo que el norte necesitaba ahora.

Pero sabía que lo que hizo fue un trato con el diablo.

Si se equivocaba.

No había marcha atrás.

El castillo en llamas, los gritos desde adentro.

Eran un ejemplo.

No para sus enemigos, sino sus aliados.

Y entendía porque Arya Stark lo hizo.

Era una mujer terrible.

Pero también una genio.

Se vengó y les dio una advertencia el mismo tiempo.

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Dacey Mormont camino por la fortaleza dirigiéndose al cuarto principal, hace dos días tomaron Bastion Kar.

El emperador tomo su premio en Alys Karstark, durante toda las últimas dos noches. La chica era hermosa, alta y delgada, de rostro amigable, ojos de tono azul grisáceos y cabello marrón lo lleva en una trenza.

Pero era hora de volver.

Entro por la puerta y vio algo realmente excitante.

Jon miraba tranquilamente desde su silla a Marlisa Umber y Alys Karstark bailando sensualmente para él, ambas se veían incomodas vistiendo camisones sexys, el de Alys blanco el de Marlisa verde, cortos, no le llegaba ni hasta los muslos, dejando entrever parte de sus nalgas al caminar, su delantera dejaba ver también la mitad de sus pechos en un escote pronunciado.

Jon giro hacia ella al verla entrar.

-¿Y eso?- pregunto al ver los camisones.

-Es el uniforme normal de mis calentadoras de cama, tu tendrás el tuyo ni bien terminemos la guerra- respondió el con calma.

Dasey trago saliva, y a la vez se sintió algo excitada.

-¿Pasa algo?- pregunto el curioso de verla.

-Todo acabo, la reina Sansa, Arya y el príncipe Brandon terminaron- indico ella.

-Bien vamos al muro en la mañana- dijo él.

Giro a sus chicas danzantes.

-Suficiente chicas, a la cama- ordeno él.

Estas pararon de inmediato y se fueron a la cama sin una duda.

Sus camisones cayeron de sus cuerpos al meterse en ella.

Jon le dio una nalgada a Dacey.

-¿Y tú qué esperas?- pregunto él.

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FIN DEL CAPITULO