Se que les prometí un cap de Eri pero siendo sincero no me alcanzo el tiempo, sin embargo, espero tenerlo listo para mañana, mientras tanto les dejo este proyecto que mi hermano menor me impuso, espero sea de su agrado.

My Hero Academia no me pertenece, esta es propiedad de Kohei Horikoshi

The Legend Of Zelda no me pertenece, esta es propiedad de Shigeru Miyamoto

La creación de esta historia es sin fines de lucro, mi único propósito es el de entretenerlos.

Sin mas que decir comencemos con esta historia...


Prólogo

Pov

Mi nombre es Izuku Midoriya, soy el sucesor de All Might el más grande héroe de la época, mi Quirk me causa muchas complicaciones al punto en que gran parte de mis inicios con el estuve lastimándome al no poder controlarlo.

Cuando mis compañeros de la U.A me miran, lo primero que seguro pueden ver es… un nerd, un Friki que se emociona cada vez que ve a un héroe profesional en acción, alguien que actúa tan raro que suele murmura de forma extraña para elaborar estrategias y pensar en posibilidades.

No soy muy alto que digamos, mi cabello parece un arbusto, tengo rostro de niño inocente, algo por lo que recibo muchas burlas e incluso, tengo una gran falta de confianza me hace ver como un bicho raro y tímido lo cual me llevo a desarrollar un gustó especial por las historias de los héroes solitarios.

Sin embargo, hay algo que mis compañeros desconocen y es algo que me caracteriza, soy fan de una de las mejores sagas de videojuegos que eh conocido a lo largo de mi vida.

Con ella aprendí a que se debe tener el Coraje de jamás rendirse, el Poder de afrontar los obstáculos para superarlos y la Sabiduría para analizar a las personas y situaciones que me rodean.

Ahora mismo me encuentro en un pequeño local de paso el cual llamó mi atención, algo en su interior me hizo entrar, fue enserio extraño pues el lugar presentaba muchas antigüedades, sin embargo, al seguir mi camino, llegue a lo que podría decir, mi zona de confort, Videojuegos clásicos.

Actualmente todos mis amigos juegan ese nuevo género que a multitudes tiene atrapados… -suspiro- Battle Royal, no es que no me guste, es solo que… ya no hay aventuras, no hay obstáculos, no hay… una enseñanza o una satisfacción por haber superado a un enemigo interesante, solo hay… niños de 7 años gritando por un altavoz lo malo que eres para jugar mientras usan un leguaje demasiado florido.

Cuando comencé a buscar entre los juegos viejos no podía creerlo, gran parte de los juegos de mi niñez estaban ahí, Mario… viejo amigo, saltando siempre en busca de llegar a recatar a la dulce princesa Peach de las garras del malvado Bowser, al seguir buscando me encontré con otro viejo amigo, Kirby, nunca se es demasiado pequeño o adorable para darse a entender que se puede ser poderoso y muy peligroso, estoy seguro que Eri lo amara cuando se lo muestre.

Continúo observando y veo a un dúo muy especial en mi corazón, Banjo Kazooie, el hermano peludo de Mario, esos dos siempre me hicieron reír con Banjo siendo un ser noble mientras que Kazooie era gruñona y siempre pensando en ella y que podría obtener a cambio de ayudar a otros y si no había algo para ella los insultaba de forma graciosa.

Pero al final… ahí estaban… mis ojos se abrieron de par en par, no pude evitar esbozar una sonrisa por lo que mis ojos miraban, horas de diversión, lagrimas, estrés y satisfacción por un final muy especial, no lo pensé mucho, tenían que ser míos.

Fin del Pov

Nuestro joven peliverde en ese momento cargaba con unas bolsas que se usarían para la cena de esa noche en casa de su madre. Las ropas de nuestro protagonista constaban de una sudadera negra con capucha, usaba unas bermudas de color azul que llegaban por debajo de sus rodillas y como calzado sus inseparables tenis rojas.

- Hola jovencito ¿Puedo ayudarte en algo? -Preguntó un hombre de cabellos rojizos pálidos, ojos rasgados, orejas en puntas y una… escalofriante sonrisa en el rostro. Su complexión era delegada, estatura media, como prendas de vestir llevaba un suéter morado y unos pantalones blancos, mientras usaba unas sandalias.

- Hola, yo, bueno solo echaba una mirada entre sus artículos -Dijo el peliverde con una sonrisa nerviosa, no había visto de donde salió este sujeto, enserio que lo había asustado un poco.

- Ho, Ho, Ho, Ho, Ho -Soltó una risilla inusual aquel sujeto poniendo nervioso al peliverde- Veo que encontraste algo que es de tu interés -Dijo el hombre con una sonrisa mirando al muchacho.

- Si bueno, la verdad no tengo mucho, pero… quisiera saber si puedo comprar estos tres de aquí y apartar los otros -Decía el peliverde haciendo sonreír al dueño de la tienda.

- Tengo una mejor idea muchacho, puedo venderte los 5 juegos por la mitad de lo que traigas en tus bolsillos -Aquel sujeto de enigmática sonrisa y comportamiento tan risueño enserio ponía un poco nervioso a Izuku.

- Pe… pero, no sacaría una ganancia de hacer eso -Comentó el peliverde extrañado, mientras el hombre tomaba los cartuchos mirándose enserio nostálgico al tenerlos en sus manos, parecía como si fueran muy especiales para él.

- Los niños de esta época no saben apreciar lo que son las obras maestras, para ellos si no tiene online o está en definición 4k es simple basura. Siendo sincero sería una pena para mi ver que estos muchachos se estropeen por el desuso y la acumulación de polvo -Explicó el hombre mientras que el peliverde miraba al sujeto de cabellos rojizo pálidos.

- Pero son solo 1000 Yenes por todo ¿Eso está bien para usted? Se ve que, los aprecia -Comentaba sorprendido el peliverde por el comportamiento del hombre.

- Puedo ver que al igual que yo, ere de los que aprecian mucho los clásicos, descuida, está bien, incluso… eh estado esperando el momento más de lo que crees, que un verdadero coleccionista viniera por ellos, además te agregare algo especial -Dijo el hombre el cual se alejaba un poco del peliverde el cual miro como parecía sacar una llave y abría un mueble detrás del mostrador el cual terminaba abriendo y sacando una caja de uno de los juegos que ya había comprado.

- ¿Majoras Mask? ¿Pero? -Comentó el chico sorprendido de ver como se lo ofrecía sin más.

- Esta edición es especial, mi cuñado trabajaba para la compañía que los hizo, dicen que es una versión mucho más difícil que la original, creo que les llaman, copias personalizadas -Explicó el hombre que no abandonaba su enigmática sonrisa.

- Había escuchado de las copias personalizadas, siempre siendo terroríficas, tener una en mis manos sería algo que jamás pensé sucedería -Decía el peliverde queriendo tomarla.

- El reino de termina necesita al héroe del tiempo -Mencionó el vendedor haciendo que el peliverde terminara tomando la caja entre sus manos.

- Lo hare -Dijo el peliverde con una sonrisa, era obvio que no tendría otra oportunidad como esa.

- Ho, Ho, Ho, Ho buena decisión, estas por embarcarte en una aventura única, si lo terminas regresa y cuéntame cómo es que te fue -Pidió el hombre mirándose como el chico terminaba pagando por las cosas y se retiraba muy feliz.

Para cuando Izuku salió de la tienda, la sonrisa del hombre se volvió algo espeluznante y solo avanzó para poner un letrero de cerrado. Mientras tanto el peliverde corría con emoción a casa, debía probarlos todos y cada uno de ellos, quería que Eri sintiera esa alegría de disfrutar aventuras con los mejores amigos que pudo tener en su infancia, sin embargo, el chico termino atravesándose en la calle justo cuando una Limusina estaba avanzando.

- ¡Aaahhh! -Gritó el peliverde el cual dio un saltó logrando evadir el auto el cual termino frenando con fuerza, para fortuna de los ocupantes del vehículo no hubo accidente o herido, sin embargo, la puerta trasera de la limusina se abrió con violencia y de ella salió una pelinegra con cabellos atados en una coleta alta, se le miraba enserio muy enojada.

La chica llevaba puesto un vestido muy elegante de color con dos listones que se amarraban detrás del cuello, este se amoldaba muy bien a su figura y tenía una abertura del lado derecho, en su cuello lo que parecía ser un collar de perlas, llevaba unos zapatos de tacón alto y en sus manos un pequeño bolso/cartera de color blanco.

- ¡ASNO! ¡CUTRE! ¡ESTULTO! ¡GAZNÁPIRO! ¡PERDULARIO! -Exclamaba la chica apretando fuertemente los puños mientras avanzaba al que había causado el accidente, el cual respiraba agitado y volteo a ver quien le estaba insultando- Mi… ¿Midoriya-kun? -Dijo la chica deteniendo su elegante vocabulario.

- ¿Yaoyorozu-san? -Mencionó el peliverde mirando a la chica muy bien arreglada.

- ¿Por qué cruzaste la calle de esa manera? -Preguntó la chica cruzándose de brazos bajo sus pechos haciéndoles resaltar un poco.

- Se me hacia un poco tarde para llegar a casa, yo me distraje con algo, espero que mi madre no este molesta -Decía el peliverde con una sonrisa nerviosa rascándose la nuca.

- Ya veo -Dijo la chica mirándole con las compras- ¿Por cierto, no piensas ir a la reunión que se hará en casa de Todoroki-kun? -Preguntó Momo mirando al peliverde.

- Si me invitó, pero, siendo sincero, las fiestas y yo no nos llevamos bien, además, no me gustaría dejar sola a mi madre hoy -Dijo el peliverde haciendo que la azabache le mirara, desde que lo conocía, había sido muy difícil hacerlo convivir con otros ya que apenas hablaba con Uraraka y Tenya.

- ¿Quieres un aventón? -Preguntó la chica con una sonrisa amable.

- Yo, no, no podría, quiero decir voy a desviarte de tu camino -Decía el peliverde tomando sus coas.

- No es nada, además soy la vicepresidente, debo asegurarme de que mis compañeros estén bien -Mencionó Momo- Vamos, hay mucho espacio ahí, acaso, ¿Dejaras a una dama viajando sola? -Preguntó de forma ¨ofendida¨ la azabache.

- No, claro que no, este… muchas gracias por tu amabilidad -Dijo el peliverde haciendo una reverencia, con esas palabras ambos fueron a la Limusina y dentro pudieron ver que Momo no era la única que iba a la fiesta.

- Vaya que te tomaste tu tiempo Yaomomo -Dijo Kyoka Jirou, la chica llevaba un vestido negro ceñido a su esbelta figura, usaba su chaqueta de cuero encima, llevaba unas mallas de red y unas botas de casquillo.

- Perdonen, estaba teniendo unas palabras con el causante del accidente -Dijo la chica dejando ver al peliverde.

- Deku-kun, no esperaba que te gustara hacer tanto escándalo -Dijo una linda rubia de ojos azules, su cabello estaba rizado y tenia un ligero maquillaje donde sus labios resaltaban en un muy seductor rojo. La chica llevaba un vestido azul muy beneficioso a su figura con un llamativo escote y una falda corta que llegaba sobre medio muslo. Mientras el calzado eran un par de zapatos blancos de tacón bajo.

- ¡Jirou-san! ¡Melissa! -Dijo el chico sorprendido por la presencia de la rubia- Pe… Pero ¿Qué estás haciendo aquí Melissa? -Preguntó el peliverde sorprendido.

- Estoy quedándome en casa de los Yaoyorozu mientras que arreglo unos papeles para transferirme a la U.A estudiaremos juntos a partir del próximo año -Dijo la rubia con emoción.

- Midoriya, en esa pantalla de ahí escribe la ruta a tu hogar -Pidió Momo haciendo asentir al peliverde, una vez hecho lo pedido el auto comenzó a avanzar.

- Oye Midoriya ¿No piensas ir a la fiesta en casa de Todoroki? -Preguntó Kyoka curiosa.

- No, la verdad es un día difícil para mi madre, planeaba quedarme en casa con ella -Respondió el muchacho con una sonrisa nerviosa.

- ¿Todo está bien Deku-kun? -Preguntó Melissa extrañada por las palabras del peliverde.

- Si, jejeje no me tomes importancia -Decía el chico mientras que el cielo comenzaba a ponerse gris, incluso parecían escucharse unos fuertes truenos en el cielo.

- ¿Por cierto que hay en las bolsas? -Preguntó Kyoka curiosa mirando al peliverde.

- Oh, es que vamos a preparar algo de Katsudon en casa -Dijo el chico, aunque Kyoka parecía referirse a la otra bolsa que traía consigo.

La platica entre las chicas e Izuku fue algo complicada, no pudieron hacerlo aceptar el ir a la fiesta, sin embargo, este agradeció el viaje.

- Muchas gracias Yaoyorozu-san, lamento haber desviado tu rumbo -Se disculpo el peliverde.

- No lo menciones, solo intenta evitar que casi te atropellen al cruzar la calle por favor -Pidió Momo mirando al chico- Por cierto, es un lugar lindo ¿Cuál es tu departamento? -Preguntó Momo mirando al peliverde.

- Mi madre y yo vivimos en el piso 3 habitación A15 -Respondió el peliverde- Bueno, diviértanse chicas y cuídense -Pidió el peliverde despidiéndose de sus amigas mirándose como cuando el vehículo se retiró este suspiraba.

El chico simplemente entro a su hogar encontrándolo vació era extraño, se suponía que su madre ya debería estar ahí, pero como si le hubieran leído el pensamiento este sintió su teléfono vibrar en su pantalón.

- ¿Diga? -Respondió el peliverde.

- Izuku, lo siento mucho hijo, pero no poder llegar a casa hoy, tenemos una reunión importante y debo salir de la ciudad antes de que la tormenta se ponga peor, cocina solo para ti, cierra la puerta y no te desveles mucho por favor -Dijo la mujer al otro lado de la línea.

- Entiendo Mamá. Cuídate -Se despidió el peliverde para verse como comenzaba a meter la comida en el refrigerador, seria una noche muy tranquila… o tal vez no.

Por su parte las chicas se miraban algo incomodas, sin embargo, lograron llegar a su destino varios minutos después, lamentablemente para ellas algo más había ocurrido.

- Lamento haberles hecho perder el tiempo, pero debido al clima me temo que no podremos festejar -Se disculpó Shoto Todoroki con las chicas.

- No te preocupes Todoroki-kun, es entendible, después de todo el punto era festejar en el exterior, lamento mucho la incomodidad que te podamos causar -Dijo Momo mirando al mitad y mitad negar.

- No tienen de que disculparse, pero descuiden tan pronto mejore el clima les prometo arreglar todo para enmendar esto -Mencionó el bicolor para así verse como el auto regresaría a la mansión Yaoyorozu.

- Que mala suerte, primero casi atropellamos a Midoriya y ahora la fiesta se cancela y yo que enserio hice un esfuerzo para verme en una versión mas femenina de mi -Se quejó Kyoka usando sus brazos como almohada.

- Bueno no podemos culpar al clima, todo fue tan repentino -Comentó Melissa para voltear a ver a Momo.

- Oigan ¿Qué tal si vamos con Midoriya-kun? -Preguntó Momo con una sonrisa.

- ¿Porqué? -Cuestionó Kyoka alzando una ceja.

- Me da curiosidad por que es tan tímido, además si el no viene a la montaña, la montaña ira hacia el -Dijo Momo con una sonrisa traviesa.

- Seria una buena oportunidad de conocer a la señora Midoriya, además imagínalo de esta manera Kyoka-chan, tres lindas chicas visitan a su hijo, seguro que es algo que la señora Midoriya no ve todos los días y hará cosas graciosas como en esos programas de comedia donde la madre pide una explicación a su hijo -Dijo Melissa imaginándose a la madre del peliverde pidiendo una explicación y ellas jugándoles bromas inocentes.

- Siento que estas muy influenciada por las series Occidentales, pero, en fin, Momo es la que tiene el control del vehículo, solo espero que Midoriya pueda invitarnos algo de comer, enserio esperaba poder comer en la casa de Todoroki -Se quejó la de cabellos cortos.

De regreso con Izuku, el muchacho había encontrado su vieja consola y ya la tenia instalada en la sala de estar, tenia una gaseosa de 1 litro y unas frituras en un plato.

- Bueno veamos con cual podemos comenzar -Comento el muchacho muy feliz, pero entonces aquella caja de edición especial le llamó la atención.

- Esta edición es especial, mi cuñado trabajaba para la compañía que los hizo, dicen que es una versión mucho más difícil que la original, creo que les llaman, copias personalizadas -Recordó Izuku las palabras que aquel hombre de sonrisa enigmática le había dedicado.

- Supongo que una nueva aventura nunca esta de mas -Dijo el chico abriendo la caja para así obtener el cartucho, era de color dorado con ese atractivo holograma como imagen de presentación en la caratula.

El chico se dispuso a poner el juego y este comenzó de forma normal, el logo de Nintendo 64 y después pasó a ese entró oscuro con esa enigmática mascara. Presionó Start y después apareció el menú completamente vacío con esa nostálgica musiquita de fondo, por lo que procedió a poner el nombre a su héroe.

DEKU, decidió usar su nombre de héroe, que mejor forma de darle una aventura a este nuevo héroe, mientras tanto las chicas habían llegado a los departamentos y ahora buscaban el departamento, una vez que lo encontraron Melissa le dio un golpecito a la puerta y esta se abrió sola.

- Midoriya dejo la puerta abierta -Dijo Kyoka mirando a sus amigas.

- HO, HO, HO, HO -Escucharon una extraña risa acompañada de un gritó de terror del peliverde que les hizo correr a buscarlo, cuando lo encontraron pudieron verlo frente al televisor, estaba inmóvil y nervioso.

- Midoriya-kun -Llamó Momo al peliverde el cual volteo el rostro algo tembloroso, el chico sostenía un control de Nintendo 64 en manos, pero en la pantalla de la televisión se miraba una extraña mascara morada con cuernos y ojos amarillos.

- Bien, bien, héroe del tiempo parece que aceptaras este reto y por lo que parece no lo harás solo, bienvenidas señoritas, esta noche les prometo vivir una experiencia única, es hora que cada uno de ustedes enfrente a su terrible destino -Declaro la mascara a la cual se le pusieron esos enormes ojos amarillos en un color anaranjado mientras que comenzaba a hacer un extraño sonido, el sonido era demasiado molesto mientras esta se agitaba de derecha a izquierda.

Las chicas y Deku se tomaron las cabezas buscando suprimir el molesto sonido mientras que lentamente comenzaban a perder fuerza, entonces… todo simplemente se volvió oscuro para cada uno de ellos.

La tormenta desapareció regresando a una completa calma, la cámara enfocó la sala y no había nadie, solo un control de una consola vieja en el suelo y una televisión con estática y después se apagó, mientras que en el vidrió de la pantalla se miraba una silueta de un hombre sentado, este sonreía y después desapareció en un parpadeo sin dejar rastro.

Esta Historia Continuara…


Bueno cachorros y cachorras, veamos como resulta esto, los Quirks debo decir, serán completamente inútiles una vez estén en Termina, ya que si los llegasen a usar, todo seria demasiado sencillo, una vez aclarado ese punto, gracias por su atención, espero haberles hecho pasar un rato agradable y algo espeluznante con el Vendedor de Mascaras Felices, siendo sincero hasta la fecha desconfió de él.

Soy Kachorro y les deseo buenas noches.