Epílogo: El Sacrificio del Cazador de Demonios

Habían transcurrido algunas horas desde la muerte del Demonio Nergal y la vida en Metrópolis volvió nuevamente a ser la misma de antes, pues las tiendas y los locales comerciales volvieron a abrir sus puertas en cuanto la luz del sol comenzó a asomarse detrás de las montañas que rodeaban a la ciudad mientras que los habitantes de la urbe se levantaron de sus camas y se dirigieron a sus trabajos, solo que esta vez en lugar de llevar maletines o carpetas al trabajo, estos llevaban herramientas debido a que algunos edificios y oficinas habían quedado dañados tras el terremoto de la noche anterior, un terremoto que casi destruye a la llamada Ciudad del Mañana.

Afortunadamente, los daños más graves se habían registrado en los edificios más viejos de Metrópolis, por lo que el Ayuntamiento se vio obligado a demolerlos para así ahorrar costos y evitar contratar una deuda que perjudicase las finanzas de la ciudad, pero al final del día el mayor beneficiado por esta decisión fue Lex Luthor, quien, a través de LexCorp, compró los terrenos para así poder construir conjuntos habitacionales y locales comerciales que vendieran sus productos a la gente, todo con el fin de incrementar sus ganancias y de paso mejorar su imagen pública.

Sin embargo, una de las noticias que fue tema de cotilleo entre los ciudadanos fue la que estaba relacionada con la invasión de los demonios infernales, la cual se conoció gracias a los testimonios, las fotos y los videos que algunos habitantes habían entregado al noticiero 24/7 News, cuyos conductores se encargaron de difundirla durante las primeras horas de la mañana causando cierta conmoción entre la población debido a que era la primera vez que un fenómeno así se producía en la ciudad, aunque también hubo personas que aseguraban que aquello era un presagio del Fin del Mundo. Al final, la mayoría de las personas lo tomó como otro acontecimiento más de la vida cotidiana de Metrópolis.

Por otra parte, Stella de Angelis se separó de Zatanna y John Constantine en cuanto el combate con los demonios terminó y nunca más volvió a aparecerse en las calles, lo cual preocupó bastante a la joven maga debido a que esta esperaba volver a hablar con ella durante la mañana para ofrecerle la oportunidad de formar parte de su equipo, pues consideraba que las habilidades de la chica podrían ser útiles en el combate contra el crimen, pero la Princesa de la Legión de los Archangelus nunca contestó sus llamadas y solo le envió un mensaje de texto que decía lo siguiente:

Hola Zatanna

Sé que a ti te gustaría que formara parte de tu equipo de superheroínas, pero lamentablemente tengo que rechazar tu oferta debido a que no me gustaría poner en peligro tu vida, sobre todo ahora que mi madre sabe dónde estoy, incluso he visto algunas señales extrañas en el cielo que indican que ella está muy molesta por la muerte de Nergal.

Lo mejor será que me aleje de Metrópolis High School y de ti durante algún tiempo hasta que se calmen las cosas, el Director Chapin ya ha aprobado mi baja y parecer ser que comprende la situación por la que estoy pasando, incluso a pesar de que ni siquiera le di un buen motivo para dejar los estudios.

Sé que John, tus amigas y tú podrán proteger a Metrópolis de cualquier amenaza mágica o sobrenatural, por lo que no me queda más que desearles suerte en su encomienda.

Adiós, Zee Zatara

Tras leer aquel mensaje, Zee Zatara soltó un leve suspiro para después asentir con la cabeza y aprobar la decisión de la chica, pues esta era quizás la mejor opción que se podía tomar en aquellos momentos, aunque por dentro ella sabía que solo era cuestión de tiempo para que se volvieran a encontrar, pero esta situación era el menor de sus problemas debido a que todavía tenía que hablar con sus amigas, las cuales no estaban del todo felices con ella, pues en cuanto las fotos y los vídeos del incidente de la noche anterior salieron a la luz, las chicas citaron a la joven maga en Sweet Justice para que les explicara qué había pasado y por qué nunca pidió ayuda a su equipo.

Al llegar al establecimiento, la joven maga fue recibida por Diana Prince, quien, de todos los miembros del equipo, era la chica que estaba más molesta por el actuar de su compañera debido a que meses antes su compañera y amiga Kara Danvers había hecho lo mismo, solo que en aquella ocasión la kryptoniana recibió una gran lección sobre su imprudencia al actuar sola y sin ayuda de sus compañeras, mientras que Zee Zatara no solo no había recibido una lección sobre el trabajo en equipo, sino que además había engañado a sus amigas para mantenerlas lejos de un asunto que indudablemente les concernía a todas dado que afectaba a gran parte de los habitantes de Metrópolis, por lo que debían estar involucradas a pesar de los riegos que conllevaba aquella situación.

-No puedo creer que nos hayas hecho esto, Zee –dijo la Princesa de las Amazonas cruzando los brazos y viendo con seriedad a la chica - ¿Por qué no nos dijiste nada? ¿Acaso ya no confías en nosotras? ¿O es que tu vanidad y tu ego te nublaron el juicio?

-Sé que están molestas conmigo por lo sucedido, pero ustedes también deben tratar de entenderme –respondió Zee Zatara ignorando las miradas acusadoras de sus amigas y sintiéndose un poco triste debido a que era la primera vez que la líder de su equipo le hablaba de esa forma –Esto… era un asunto delicado y yo no quería perjudicarlas, mi magia casi siempre les causa problemas cuando se desata y yo… yo… solo… solo… quería evitar que esos problemas escalaran a un nivel bastante peligroso en el que sus vidas estuvieran en riesgo.

-Aunque lo hayas hecho con buena intención, no debiste engañarnos de esa forma –dijo Kara Danvers negando con la cabeza para después tomar un respiro diciendo –Sin embargo, lo que más me molesta de todo este asunto es el hecho de que el tonto de mi primo se llevó los reflectores de las cámaras cuando yo pude ser la estrella de ese combate.

-Al menos algunas de nosotras tuvimos nuestro momento de fama en las zonas donde vivíamos, pero es una lástima que las televisoras no estuvieran ahí para filmarnos –dijo Barbara Gordon recargándose en el sillón y poniendo sus pies sobre la mesa –Mi padre me ordenó esconderme en el sótano para que él pudiera defender la casa, pero, en cuanto se distrajo, yo me escape para salir a la calle y patearle el trasero a esos… ¿Cómo se llamaban, Zee?

-Demonios, y no debieron hacer eso –respondió la joven maga molesta y viendo con seriedad a la chica pelirroja –Esas cosas son malvadas e incapaces de sentir compasión por los seres humanos.

- ¿Y estás segura de que no volverán a aparecer? –preguntó Jessica Cruz mirando su celular y viendo uno de los videos que habían sido difundidos por el noticiero 24/7 News –A mí no me gustaría volver a hacerles frente, esas criaturas casi me matan anoche.

-No te preocupes por eso, Jess –respondió Zee Zatara –Ellos no volverán a poner un pie aquí, ni hoy ni nunca más.

- ¿Y quién es esa tal Stella? Yo no recuerdo haber escuchado de ella –dijo Ángela Ramírez mostrándole a la chica una foto en la que aparecía Zatanna junto a Stella de Angelis - ¿Y cómo es ella? No se ve que sea muy sociable o amigable.

-Pues… no es muy sociable, pero si es una chica valiente y atrevida que usa sus habilidades cuando se requieren –respondió la joven maga –Lamentablemente, tuvo que irse hoy de la escuela debido a unos asuntos… familiares.

-Hablando de la escuela, no puedo creer que las clases se hayan suspendido el día de hoy –dijo Karen Beecher –Escuche a algunos compañeros decir que el Director Chapin ordenó la suspensión de labores debido a que el techo del gimnasio se vino abajo con el terremoto, incluso algunos salones de clases quedaron bastante dañados.

-Por mi mejor, no tuve tiempo de hacer todas las tareas anoche –dijo Artemis Grace esbozando una sonrisa maliciosa mientras bebía una malteada de fresa, luego volteó a ver a la Princesa de la Prestidigitación diciendo –Por cierto, ¿Dónde está tu novio, Zee?

- ¡No es mi novio, Artemis! –respondió Zee Zatara enojada y dirigiéndole una mirada amenazante a la amazona de Bana-Mighdall, pero luego de unos segundos su semblante cambio a uno más tímido y fue entonces que la joven maga tomó un respiro diciendo –Aunque… debo admitir que realmente siento algo por él, pero… no sé si él también lo note.

- ¡Awww! ¡Qué lindo! Nuestra hermosa y bella amiga se enamoró del chico sucio que huele a basura –dijo Kara Danvers burlándose de su compañera y haciendo que todas sus amigas se enojaran con ella, sobretodo Jessica Cruz a quien no le agradaba la actitud de la kryptoniana.

- ¡Kara! ¡No digas eso! –regañó la chica ecologista a su amiga rubia al tiempo que le daba un golpe en la cabeza a esta.

- ¡Ouch! ¡Es solo una broma, Jess! –dijo Kara Danvers sobándose la cabeza para después soltar algunas risas diciendo –Aunque… si huele a basura y a cigarro ¡Jejeje!

-Kara… -dijo Jessica Cruz apretando los dientes y viendo con seriedad a su amiga para luego tomar un respiro y voltear a ver a la joven maga diciendo –Hablando enserio, ¿Dónde está él, Zee?

-Está hablando con su amigo, ahí –respondió Zee Zatara señalando con su dedo una mesa que se encontraba cerca de una de las ventanas del local y en la cual estaban sentados John Constantine y Francis "Chas" Chandler, quienes se veían cansados y agotados debido a que apenas y habían podido dormir un poco.

De repente, Barry Allen se acercó a la mesa para servirles a los chicos dos tazas de café caliente con galletas, las cuales fueron pagadas por Francis Chandler, quien esperaba que aquellas bebidas le levantaran el ánimo a su amigo debido a que este último no había podido pegar el ojo durante el resto de la noche.

No obstante, una extraña inquietud invadía al compañero de aventuras del joven Cazador de Demonios, pues este sentía que su amigo le estaba ocultando algo muy importante sobre el hechizo que había utilizado para liberar a su hermana Isabelle, por lo que decidió llevarlo a aquel lugar para hablar con él y pedirle algunas respuestas sobre dicho asunto.

- ¿Realmente está bien? –preguntó Francis Chandler viendo con seriedad al chico de cabello rubio.

-Si –respondió John Constantine levantando la cabeza y dirigiéndole una sonrisa a su mejor amigo, quien empezó a llorar debido a que con aquella afirmación se confirmaba que su hermana menor estaba a salvo, lo cual a su vez despejaba las dudas que tenía respecto al caso –Adelante llorón, no voy a burlarme… demasiado.

-Mejor llamó a mamá y… -en ese momento, el Detective Ocultista detuvo la mano del chico para evitar que este sacara su celular, lo cual dejó confundido a Francis Chandler, quien volteó a ver a su mejor amigo diciendo - ¿Qué?

-El hechizo que use… se llamaba la Maldición de Kāmadeva –dijo John Constantine esbozando un gesto que denotaba cierta preocupación y miedo debido a que no sabía cómo reaccionaría su amigo ante la noticia que estaba por darle.

-Sí, ¿Y?

-La consecuencia de la maldición, amigo…

- ¿Qué quieres decir?

-Te lo advertí, ¿cierto? –dijo el joven Cazador de Demonios intentando medir sus palabras y buscando en su interior la forma más sutil de revelarle la verdad a su amigo –Un hechizo tan fuerte requiere de un gran sacrificio.

-Sí, bueno…. Nergal es un montón de porquería demoniaca así que…

-No me refiero a eso, para que la maldición funcionara tuve que canalizar todo el amor que tu madre e Isabelle sentían por ti a través de Nergal, cada gota –explicó el Detective Ocultista haciendo que el chico cambiara su gesto de felicidad y alegría a uno de confusión y miedo –Todo el amor que sentían por ti se fue, Chas.

- ¿Q-Qué?

-Tu madre ya no tiene un solo recuerdo sobre ti, tal vez recuerde que te concibió en algún momento de su vida, pero que jamás naciste, no recordará ni tu rostro ni tu nombre.

- ¿Y… q-qué hay de Isabelle?

-Isabelle… nunca conoció a su hermano, para ella solo eres un bebé muerto que no pudo ver la luz del mundo –respondió el joven Cazador de Demonios –Siempre hay un precio que pagar, Chas; y este… es el precio.

-Lo tuviste bajo la manga todo este tiempo –dijo Francis Chandler sorprendido y a la vez comprendiendo que aquel hechizo formaba parte de un plan que su amigo ya tenía contemplado desde mucho antes que este viajara a Metrópolis.

-Así es, pero esperaba no tener que usarlo –respondió John Constantine agachando la cabeza e intentando ignorar la rabia y el enojo que sentía su mejor amigo, si es que aún podía llamarlo así.

- ¡Eres un miserable saco de basura! –gritó el chico al tiempo que tomaba al Detective Ocultista de su gabardina para golpearlo, lo cual llamó la atención de los demás clientes, entre ellos Zee Zatara quien intentó detener al adolescente, pero Jessica Cruz la detuvo para luego indicarle con su dedo que no era el momento de intervenir en aquel asunto.

-La respuesta adecuada es gracias –dijo John Constantine esbozando una sonrisa burlona que hizo enojar aún más a su mejor amigo.

- ¡John! John… ¿Qué? –preguntó Francis Chandler confundido y sintiéndose un poco mareado debido a que por dentro sentía que su memoria y sus recuerdos con el chico eran cada vez más borrosos.

-La Kāmadeva es muy fuerte, y tu madre e Isabelle por mucho que te hayan amado no era suficiente, Chas –respondió el joven Cazador de Demonios viendo con seriedad a su compañero de aventuras para después agachar la cabeza y cerrar los ojos diciendo –Así que tuve que arrojar algo más para asegurarme de que el hechizo funcionara, le arrojé nuestra amistad –en ese momento, Francis Chandler dejó de estar molesto con el chico por lo que lo soltó y este a su vez se acomodó su gabardina diciendo –Ahora tendrás un vago recuerdo de un adolescente tonto y arrogante que salvó a tu hermana y arruinó tu vida, pero los recuerdos de esos dos niños que crecieron juntos en Liverpool… se fueron.

-Ah… Lo siento, tu nombre… parece que se me…

-Constantine, John Constantine –dijo el adolescente de gabardina café quien aún tenía la esperanza de que su amigo no lo olvidara.

- ¿Si? Bueno, espero no escucharlo nunca más –respondió Francis Chandler levantándose de la mesa para luego salir de Sweet Justice y pararse en medio de la acera mientras que su ex amigo solo agachó la cabeza con resignación debido a que él sabía que a partir de ahora estaba totalmente solo en este mundo y sin nadie que lo acompañara, salvo sus amigos y aliados del Infierno.

De repente, un hombre de piel oscura, cabello y barba canosa vestido con traje café y sombrero fedora del mismo color se acercó a la mesa del chico, este se sentó frente a él y con una dulce voz le dijo:

-Sabía que nos salvarías a todos, John.

- ¿Stella? –preguntó sorprendido el joven Cazador de Demonios levantando la vista y percatándose del resplandor en los ojos del anciano que indicaba que este estaba siendo controlado por la chica.

-Algo así, supongo que no fue fácil tomar una decisión como esta –respondió el anciano con un tono comprensivo y empatizando con los sentimientos del adolescente.

-Sí, aunque creo que esta mejor sin mí –dijo el Detective Ocultista volteando hacia la ventana y viendo como Francis Chandler fumaba un cigarrillo en medio de la acera mientras se rascaba la cabeza, lo cual era un indicio de que este estaba confundido y sin saber que hacer ahora con su vida.

-Sabes, a veces me preguntó: ¿Qué es peor? –dijo el anciano dirigiéndole una mirada melancólica al chico - ¿Estar en los zapatos del que olvida o aquel que recuerda?

-Supongo que no hay ninguna diferencia, ambos la pasaran igual de mal.

-Tu amigo necesita un nuevo hogar, John –dijo el anciano viendo con seriedad al joven Cazador de Demonios para después esbozar una tierna sonrisa diciendo –Y creo que Central City es el mejor lugar donde puede encajar.

Tras escuchar aquella propuesta, John Constantine volteó hacia la ventana nuevamente para ver a su amigo, pues por un lado quería ayudarlo a recuperar a su familia, pero por el otro tenía miedo de que las cosas volvieran a salir mal, por lo que al final decidió aceptar la propuesta de la chica y fue entonces que soltando un suspiro le dijo:

-Llévalo ahí y cuida muy bien de él.

-Lo haré –respondió el anciano asintiendo con la cabeza para luego ponerse de pie y besar al chico en los labios, lo cual ciertamente inquieto a algunos clientes debido a que era la primera vez que veían algo así en la ciudad y que, de haber sido fotografiado, pudo convertirse en un fuerte escándalo.

- ¡Agh! No soy fanático de los ancianos –dijo John Constantine limpiándose los labios con la manga de su gabardina y sintiéndose un poco molesto debido a que aquella escena había sido bastante vergonzosa para él, pero después de unos segundos su semblante cambio a uno más amable diciendo –Aunque… gracias por el gesto.

-Puedo darte la dirección de mi nuevo departamento si quieres, quizás así te animes a repetir lo de… aquella vez.

-Es una oferta tentadora, pero no gracias –dijo el joven Cazador de Demonios esbozando una sonrisa para después voltear hacia la mesa donde se encontraban Zee Zatara y sus amigas diciendo –Creo que por el momento voy a sentar cabeza en mis relaciones pecaminosas, y si voy a acostarme con algún ser o ente mágico, prefiero mil veces a Zatanna, amor.

-Como desees, pero de todas maneras consérvalo por si algún día necesitas ayuda –dijo el anciano sintiéndose un poco decepcionado por las palabras del chico al tiempo que le entregaba a este una hoja de papel que tenía escrito la dirección de un edificio de apartamentos.

El anciano se acomodó el sombrero y se alejó de la mesa para posteriormente salir del establecimiento y acercarse a Francis "Chas" Chandler, quien empezó a caminar al lado de aquel viejo hombre en cuanto este le susurró unas extrañas palabras en su oreja y las cuales al parecer eran una invitación para que este abandonara Metrópolis y rehiciera su vida lejos del joven Maestro de las Artes Oscuras.

El Detective Ocultista permaneció sentando durante algunos segundos más para luego levantarse de la mesa y salir de Sweet Justice con el fin de buscar un taxi que lo llevara al Aeropuerto de Metrópolis donde un avión ya lo esperaba para llevarlo de regreso a Londres, pero una chica de cabellos color violeta que le observaba desde una de las mesas cercanas no estaba dispuesta a dejarlo ir sin antes confesarle sus sentimientos, los cuales le carcomían por dentro debido a que ella no sabía cómo expresárselos al adolescente.

- ¡Vamos, Zee! ¡Ve tras él y dile lo que sientes! –dijo una voz femenina que se escuchaba dentro de la cabeza de la chica –Si no se lo dices ahora, él se irá para siempre y nunca más lo volverás a ver.

La Princesa de la Prestidigitación permaneció en silencio y con una actitud pensativa durante algunos minutos más hasta que finalmente se puso de pie, después comenzó a caminar lentamente hacia la puerta para luego salir del establecimiento, en cuanto ella puso un pie afuera comenzó a correr por la acera con el fin de alcanzar al chico, quien se encontraba sentado en la banca de una parada de autobús esperando a que apareciera un taxi disponible para su traslado al aeropuerto de la ciudad.

- ¡John! ¡John! ¡Espera, John! –gritaba Zee Zatara con desesperación al tiempo que veía como el chico estaba por abordar un taxi vacío - ¡John! ¡John! ¡No te vayas, John!

- ¿Eh? Esa voz… ¿Acaso es… Zee? –se preguntó a si mismo John Constantine, quien en ese momento volteó rápidamente hacia su derecha solo para ver como la joven maga se acercaba lentamente a él para abrazarlo, lo cual le sorprendió bastante debido a que el chico no esperaba esa muestra de afecto por parte de su aliada –Ehm… ¿Sucede algo, Z-Zee?

-Yo… s-solo… quería darte las gracias por la ayuda y… l-lamento que todo haya terminado muy mal para ti –respondió Zee Zatara sobando su cabello e intentando controlar los nervios que sentía –Ehm… Yo… Yo… solo… solo… quería ver si podría… si podríamos… podríamos…

-Podríamos… ¿Qué?

-Nada, es una tontería infantil e inmadura –respondió la joven maga soltando un suspiro para después darse la vuelta diciendo –Yo… solo… quería desearte buen viaje, John.

-Aguarda, aguarda –dijo el Detective Ocultista tomando de la mano a la chica para evitar que esta se fuera y lo dejara solo –He sido muy egoísta y malo contigo, ¿Podrías darme un tour por Metrópolis?

-N-No lo sé, John –respondió Zee Zatara agachando la cabeza e intentando ocultar el leve sonrojo de sus mejillas –L-Londres te necesita y yo… s-solo soy una maga que hace trucos para los niños y…

- ¿Y acaso una maga y un demonólogo no pueden ir juntos… al cine? –preguntó el joven Cazador de Demonios acariciando la barbilla de la chica y haciendo que esta levantara la vista para verlo cara a cara - ¿Qué dices? ¿Vamos al cine?

-Solo no te sobrepases, John –respondió la joven maga esbozando una sonrisa coqueta para luego abordar el taxi junto con el chico diciendo –Yo aún no estoy lista para esas cosas, pero quizás… en un futuro te dé la oportunidad de que lo hagamos.

-Claro, lo que digas –dijo John Constantine sentándose al lado de la chica para después abrazarla y darle un tierno beso en los labios que fue correspondido por la joven maga de la misma manera.

El auto arrancó y comenzó a recorrer las principales calles de Metrópolis hasta perderse en medio del tráfico de la ciudad, el cual era observado desde la azotea de un edificio por una pequeña criatura de piel grisácea y cabello rubio que vestía las mismas ropas que el Detective Ocultista y quien al ver como ambos chicos se alejaban soltó un suspiro diciendo:

-El amor juvenil y adolescente… ¡Que cursi! ¡JAJAJAJAJAJA!


Al mismo tiempo en el interior de un laboratorio de investigación, ubicado en un islote rocoso cercano a la Isla de Java, un hombre de piel morena y cabello negro que vestía una sucia bata blanca de laboratorio se encontraba examinando una serie de muestras de sangre, las cuales emanaban un extraño olor a azufre que al entrar en contacto con un extraño liquido negro creaban una sustancia azulada cuyo brillo podía iluminar una habitación entera.

Sin embargo, aquel científico no estaba del todo solo, pues le acompañaban una chica pelirroja y un chico de cabello rubio; ambos eran estudiantes de la Universidad de Metrópolis y habían sido reclutados por el científico para formar parte de un proyecto secreto de la empresa armamentista Olympus Industries, el cual no había sido aprobado ni por la mesa directiva ni por Lex Luthor, quien había comprado la empresa tres meses antes.

- ¿Está seguro de hacer esto, Dr. Sherawat? –preguntó el chico de cabello rubio nervioso y sintiéndose un poco asustado debido a la reacción que había tenido la misteriosa sangre –Lex Luthor podría caernos encima en cualquier momento, si se entera de lo que estamos haciendo…

-Lex Luthor es solo un chico calvo con delirios de grandeza, sus proyectos son inútiles e intrascendentes para la humanidad –respondió el científico volteando hacia atrás para dirigirle una mirada de seriedad al chico –Nosotros estamos aquí para cambiar el mundo, para hacer del ser humano una criatura inmortal y con fortaleza física y mental.

-El que haya servido con usted, no implica que pueda curar a su… hija –dijo la chica pelirroja quien se encontraba al otro lado del laboratorio fabricando unas alas metálicas, las cuales formaban parte de una armadura plateada.

- ¡Claro que la curará, Señorita Kapatelis! ¡Lo hará! –exclamó el Dr. Sherawat molesto al tiempo que golpeaba la mesa de trabajo con sus puños, luego caminó hacia una enorme capsula de cristal que contenía el cuerpo de una adolescente de piel morena y cabello largo color negro; el científico soltó un suspiro y acariciando el vidrio de la capsula dijo –Muy pronto despertaras de tu sueño eterno, hija mía, muy pronto… despertaras.

FIN

Y bueno lectores con esto concluimos este fanfic que fue más una adaptación de la película "Constantine: City of Demons", aunque claro le añadí algunos toques personales para no copiar al 100% las escenas, además de que aproveche la historia para introducir a algunos personajes tanto de DC Comics como OC's que muy probablemente tendrán más participación en historias futuras.

Agradezco a cada uno de los lectores que han votado o han añadido la historia a su lista de favoritos, ya que eso me motiva a seguir adelante en esto de los fanfics, por lo que les doy un sincero agradecimiento tanto por el apoyo como por la paciencia que tuvieron para este humilde escritor.

Los invito a seguirme tanto en mi cuenta como en mi página de Facebook, así como también les invito a leer mis otras historias que, si bien no son de DC, si han tenido cierto impacto en otros usuarios.

Sin más, nos leemos en el próximo fanfic titulado "DC Super Hero Girls #Huntress" que espero sea estrenado en Octubre de 2021.

Hasta entonces :D