Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales.

Summary: En medio de su egoísmo les pidió a los dioses que se llevaran al niño sin madre, que lo alejaran para nunca volverlo a ver. La peste llego y los dioses le arrebataron a su primogénito y su amado esposo. Ahora el Bastardo es un Stark, se sienta en la mesa de su amado Ned.

Jon Stark el señor de Invernalia, guardián del Norte y el hombre que podría llegar a ser Rey.

Anuncio: Agradezco vuestros comentarios, me alegra ver que les ha gustado el desarrollo de los personajes y mi forma de narrar los eventos. No olviden dejarme sus opiniones, lamento si a veces no las respondo directamente pero es debido a la falta de tiempo, pero les aseguro que leo cada una de sus recomendaciones.

Este capitulo iba a llamarse "desastre militar" pero quise atrasarlo un poco, mientras incluía unos pequeños pero importantes eventos.


I

Largos y anchos botes, con sus costados altos llevados hacia la costa con la ayuda de seis remos en cada uno de sus costados, su parte delantera era una gran tabla que al llegar a la costa permitiría desplegarse para ser usada como un puente. El bote tenía capacidad para trasportar entre cuarenta a cincuenta soldados de infantería o veinte caballeros con sus respectivos corceles.

Este ejercicio de desembarco está siendo realizado en las costas del Noroeste del continente de Essos y el joven de cabellos azules teñidos para ocultar su verdadera identidad, se encontraba en la embarcación insignia de aquella llamativa flota que contaba con nada menos que cincuenta grandes navíos de trasporte y casi el centenar de naves de guerra, de hasta doscientos o trescientos remos conocidos como trirreme, los preparativos que se estaban realizando desde el momento de su nacimiento por fin estaban a punto de culminar después de tantos años de saber que usurpadores indignos que gobernaban desde el asiento de sus ancestros; el joven también deseaba ir a conocer el hogar, la tierra en la que sus antepasados habían combatido, sangrado y lamentablemente perecieron negándoles lo que legítimamente debió haber pertenecido siempre a su familia, la casa Fuegoscuro, el estandarte del dragón negro de tres cabezas sobre el fondo rojo volvería a izarse en los siete reinos, aún quedaban señores dragones dispuestos a luchar para recuperar el trono Aegon.

"Su excelencia" El joven volteo para mirar a la persona que le llamaba

"¿Qué ocurre comandante? ¿Hay problemas con nuestra fuerza invasora? ¿Los botes o las embarcaciones, algo aún no está listo?"

El comandante que portaba una armadura dorada y un yelmo que le cubría gran parte de su rostro le miro de reojo por medio de su visor y negó con la mayor tranquilidad que existiera alguno de esos problemas "No, su excelencia, son noticias de la madre patria, nuestro amigo en común nos ha notificado grandes noticias ya que nuestros espías y personal cercano a la casa Greyjoy han conseguido incentivar a Balon a que diera comienzo a su rebelión"

El joven sonrió con alegría y se movió con entusiasmo por la plataforma de la embarcación "Es perfecto, estas noticias son maravillosas, debemos ser agradecidos que toda la información sobre Balon fuera cierto que el viejo calamar no es más que un anciano terco y ambicioso y con los susurros adecuados Balon nos ha permitido preparar todo para que cuando llegue nuestro momento de regresar a los siete reinos, los ejércitos del viejo siervo, estarán desgastados o incluso aún ocupados peleando contra los calamares"

El comandante se alegro al ver la felicidad que se mostraba en el rostro de su joven príncipe "No solo Balon ha entrado en rebelión nuestra espía en el Norte también ha enviado un importante mensaje, pues el borracho rey ha conseguido enemistarse con el joven lobo" El príncipe volvió su mirada con sorpresa y asombro en su rostro.

"¿Hablas del bastardo Stark?" Preguntó con sorpresa, pues todos conocían la historia de hermandad entre la casa Stark y la casa Baratheon en los últimos años, el joven comandante comprendía la sorpresa de su príncipe puesto que cuando llegó el mensaje del Norte él tampoco lo creyó.

"Parece ser que el ebrio rey, no ha podido ver la clara diferencia entre Jon Stark y su difunto padre, al punto que todos los norteños se sienten totalmente ofendidos y traicionados por el poco respeto dado por parte del siervo rey"

Daemon IV el ultimo de su casa tomo levente su mentón al escuchar las palabras de su comandante "Esto es demasiado inesperado"

"Lo es, su excelencia" El comandante de su buque insignia, Ormud también conocido como la mole debido a su contextura física dirían muchos, otros más atrevidos dirían que su apodo de la mole se debía a que tenia una cara de idiota puesto que años de combatir y ser un mercenario se habían encargado de desfigurar su rostro hasta el punto que daba la impresión de no ser una persona muy lista.

"Debemos saber con exactitud qué es lo que ocurre en el Norte, puesto que, aunque dudo que nos reciban con aceptación no debemos negar ninguna puerta u opción a una alianza incomoda o al menos a un posible entendimiento entre ambas partes" Y con eso Daemon quiso dar por terminada la conversación, pero la presencia de su comandante y viejo amigo que aún no se retiraba le daba la sensación que aún faltaban temas por discutir. "Me temo viejo amigo que ahora me traes las malas noticias"

Ormud asintió con tristeza puesto que lamentablemente así era "Su excelencia, lamentablemente también tengo dos noticias preocupantes, un sacerdote alguien que se hace llamar el pastor ha estado incentivando las diferencias religiosas y étnicas en los siete reinos aunque no sabemos mucho por parte de nuestros espías parece ser que aquellos que se identifican como Ándalos en las tierras de los ríos han empezado a atacar a aquellos que se identifican como primeros hombres o que siguen la antigua religión" Daemon sabia que esto era algo malo y por trescientos años este tipo de conflictos habían desaparecido debido al gobierno centralizado de los Targaryen que técnicamente eran un cuarto grupo étnico a parte de los Ándalos, Rhoynar y los primeros hombres puesto que ellos eran descendientes de la antigua Valyria.

"Espero que vuestra segunda mala noticia sea un poco más manejable" El comandante volteo la mirada sin poder evitar morder su labio interior.

"Temo que no es así, su excelencia puesto que al fin nuestros espías han encontrado rastro de nuestros dos viejos amigos" Daemon no pudo sonreír ante la intriga pues sabia perfectamente a quien se refería.

"Me atrevería a decir que esto es algo bueno, pero por la expresión en tu rostro, me da a entender que no lo es"

"Lamentablemente no lo es, su excelencia, puesto que aquel muchacho que se identifica como Aegon Targaryen y que es acompañado por Jon Connington han sido vistos por el hombre que les seguía el rastro, quien dice haberlos visto en el mar de jade buscando apoyo de los reinos isleños e incluso del propio imperio dorado de Yi Ti" toda la felicidad por las primeras noticias dadas desapareció y una mirada de furia lo consumió.

"Esto es algo inquietante, pensé que luego del fracaso de Jon por robar la compañía dorada hubiera dejado de persistir y apartarse de nuestro camino"

"Tal vez debimos haber considerado la opción de asesinarlos" Dijo el comandante en un tono siniestro.

"Si tal vez debí haberlo considerado, pero nunca he sido partidario de asesinar niños, fue por ello que nunca he actuado en contra de Daenerys y mucho menos de su enfermo hermano Viserys, pero ahora Aegon no es un niño y tampoco ya lo son los hijos de Aerys" Ormud sonrió, entendiendo claramente las intenciones de su príncipe.

"Que todo sea por la gloria de la casa Fuegoscuro"


II


A pesar del tormentoso frio Edmure observo en silencio hacia el patio de armas de Invernalia donde pudo ver a su sobrina mayor, la joven Sansa, quien iba en compañía del bastardo del difunto marido de su hermana.

Quienes estaban pasando inspección a la llamada guardia del Invierno, la cual estaba conformada por mil quinientos hombres que se acercaban a los seis pies de altura, sin mencionar sus imponentes hachas que parecían medir los cinco pies y el grosor de su hoja podría fácilmente ser más ancho que sus antebrazos, usaban una cota de malla sobre su llamativo uniforme de pelaje gris, había escuchado que este pelaje pertenecía a una extraña especie de leopardo que solo podía encontrarse en las tierras más allá del muro, también era llamativo entre estos soldados el pesado escudo de roble reforzado con un centro puntiagudo de acero que cargaban sobre sus espaldas, aparte de todo aquello no vio nada más especial en las unidades de combate y estaba seguro que cualquier caballería pesada liderada por un hombre de noble linaje como el, fácilmente podrían ser derrotados.

Cuando Jon Stark notó su presencia, no dudó en hacer una mueca de disgusto, pero para la suerte de los presentes fue Sansa quien tomo suavemente la mano de Jon para tranquilizarlo.

"Tío" Saludó amablemente a Edmure, como si días antes no hubiera ordenado el arresto de su propia madre y casi el suyo porque intentaron en su opinión hacer lo mejor para ella y su hermana.

"Querida sobrina, es un gusto apreciar tu elegancia y belleza" Jon no pudo evitar gruñir, molesto y Edumure intento no hacer una comparación bastante obvia entre el sonido que acababa de hacer con el de un lobo, esos temibles lobos Huargo que rondaban por todo el castillo como si fueran los amos y señores del lugar, era obvio que atemorizaban a los sirvientes y a los invitados que aún permanecían en el castillo pero ninguno de los muchachos Stark parecía estar dispuesto a encerrar los animales en la perrera donde según su opinión era donde merecían estar.

Sansa por su parte soltó una pequeña risa tratando de ocultar su nerviosismo "Querido tío, esta es la primera vez que estas en frente de mi hermano, sin mentiras y sin engaños para mi es un gusto presentarte a Lord Jon Stark, guardián del Norte, señor de Invernalia, señor del muro y de las tierras más allá de este y os podría mencionar muchos títulos más, pero creo que no estás aquí para este tipo de formalidades"

Para Edmure era la primera vez en escuchar la mitad de dichos títulos y realmente no le importaba ninguno en esos momentos puesto que su sobrina tenía razón, tenía asuntos más importantes y apremiantes ya que hacía un par de días se encontraba listo para marcharse puesto que las horribles noticias sobre su hogar le obligaron no solo a permanecer en el castillo sino también a buscar apoyo del mismo joven quien hasta hace un par de semanas había estado dispuesto a derrocarlo e incluso asesinarlo como apoyo hacia su hermana.

"Lord Stark, es todo un honor estar en vuestra presencia" Jon trato de no morderse la lengua pues tenía un par de palabras nada decorosas que decirle al hombre que tenía en frente.

"Si, imagino el gran honor" Respondió Jon " Seamos claros y directos, no has estado esperando estos días un momento para hablar conmigo porque desees enmendar las cosas o poner fin a cualquier malentendido entre nuestras casas, vuestra hermana planeaba mi muerte e incluso estuvo dispuesta en vender a mis hermanas como si se trataran de las vulgares hijas de un señor menor" Sansa se sonrojo fuera por la vergüenza que le provocaban esas palabras o la falta de cordialidad que acababa de mostrar Jon en esos momentos, algo poco común en la tan conocida diplomacia que su hermano había tratado de demostrar en los últimos días.

Edmure intento contener cualquier palabra recriminatoria, como atacar a Jon por su estatus de nacimiento y que si las leyes del norte no fueran tan duras con respeto a la sucesión femenina. Barbaros, salvajes que adoraban a sus dioses con rostros tallados en arboles demostrando una vez más, lo atrasados que estaban en comparación con los demás reinos, pero contuvo su lengua.

"Es cierto y no negare que hemos comenzado con el pie equivocado con respeto a nuestras relaciones, pero vengo en nombre de mi gente, mi padre y mis vasallos, puesto que las tierras de los Ríos se encuentran consumidos por el caos y las hordas de invasores" Porque en estos momentos solo podía convencer a estos norteños que enviaran lo más pronto sus navíos llenos de soldados y guerreros, para ir ayudar a defender su hogar.

Los salvajes nacidos del hierro estaban saqueando sus aldeas, costas, usando sus Barcoluengo para quemar sus castillos fortificados en sus profundos e imponentes ríos.

Ahora solo pudo contener su orgullo y esperar que este bastardo tuviera alguna pisca de honor, y aceptara escucharle.

Sansa miro de reojo a su hermano Jon, quien parecía tener su mirada fría en todo momento como si las palabras dichas por su tío Edmure no tuvieran ninguna importancia para su persona.

"Vuestro Rey Robert ha marchado como un vil ladrón en medio de la noche, según mis cálculos con la velocidad que se ha marchado debería estar ya cruzando el archipiélago de las tres hermanas" fueron palabras demasiado directas pensó Sansa, al ver como Jon no dudo en hablar del rey como un extraño, que como el soberano de todos los siete reinos.

Sansa entendí claramente el punto de vista de su tío, necesitaba que los norteños marcharan rápidamente hacia el sur para enfrentarse a los piratas Greyjoy, pero, el norte tenia sus propios problemas, el desprecio mostrado por parte del Rey Robert hacia ellos y sus tradiciones, además que también había importantes extensiones de sus tierras siendo atacadas por nacidos del hierro.

Edmure también entendió que las palabras del joven guardián del norte podrían ser vistas como traición, y en otras circunstancias hubiera estado gustoso de delatar el joven ante las cortes, pero no ahora. No mientras el muchacho estuviera reuniendo a sus ejércitos, tuviera a su hermana prisionera y para su disgusto se había vuelto un jugador importante en el juego de tronos.

"Lord Stark entiendo que se encuentra disgustado por consiguiente ignorare cualquier comentario que pudiera mal interpretarse, vengo acá en nombre de la fraternidad de los siete reinos para solicitar vuestra ayuda, tengo entendido que vuestra flota occidental ha tenido un importante triunfo sobre los Greyjoy, se habla del heroísmo de Maege Mormont…" Y parecía dispuesto a continuar con sus palabras alabando las hazañas de los norteños en los recientes días, pero la mirada del chico Stark y cuando alzo su mano en señal que estaba harto de escucharle, lo hizo callar rápidamente.

"Lord Edmure no enviare la flota occidental al sur, tampoco la oriental, mis puertos y aldeas costeras están siendo atacadas además debo partir rápidamente hacia Foso Cailin que se encuentra bajo asedio en este momento, y como habrás observado reunir los ejércitos norteños toma demasiado tiempo" Con esas palabras Jon deseo simplemente dar media vuelta, marcharse y no volver a tener alguna palabra con otro Tully que no fuera necesario.

"¡Nos darás la espalda!" Grito Edmure rápidamente olvidando totalmente que se encontraba en el patio de armas, que había cientos de hombres armados y soldados norteños presentes.

Los arqueros desde lo alto de las torres de vigilancia, y en las murallas no dudaron en alzar sus arcos y tensarlos listos para disparar una docena de flechas sobre Edmure, sin mencionar que los pesados soldados de infantería presentes también voltearon a mirar con disgusto aquel hombrecillo del sur.

Jon Stark podría ser joven, muchos podrían cuestionar su forma de gobernar e incluso criticarle por ello, pero seguían siendo norteños, eran hombres toscos con las palabras, pero leales, y Jon seguía siendo su señor feudal.

Sansa rápidamente actuó, corrió hacia adelante alzo su mano con fuerza y propino una gran cachetada contra su tío Edmure.

El hombre cayo al suelo sorprendido al ver como la adolescente de su sobrina acaba de derribarlo con un fuerte golpe, sus mejillas se encontraban sonrojada con la marca de la mano en esta.

"Iré al sur, pero primero ayudare a mis tierras, mi gente es mi prioridad" Comento en silencio Jon mientras veía a Edmure Tully en el suelo.

Sansa acaba de salvarle la vida a su tío, solo podría esperar que fuera lo suficientemente inteligente para darse cuenta de ello. De lo contrario habría muerto en ese momento.


III


Arya simplemente observo todo lo ocurrido con cierta inquietud, un leve vacío interior la estaba consumiendo al ver aquel comportamiento cada vez mas cercano entre su hermana Sansa y Jon.

No, tenia que detener este sentimiento de traición y desconfianza, ella nunca permitía que sus sentimientos la manejaran de esta manera. Ella era Arya Stark, así que iba actuar de acuerdo con su linaje.

Pero por mas que pensara de esa forma sus manos estaban totalmente apretadas con tanta fuerza, que sus uñas habían comenzado a lastimar la palma de sus manos. Y solo se detuvo de lastimarse cuando sintió una leve pero suave mano tocándole con ternura.

Mya le miro con preocupación intentando tranquilizar a su señora, fuera que la pusiera de esta manera no debería ser algo bueno, y así que tomo aquellas delicadas manos y las acaricio suavemente entre las suyas intentando darle consolación y algo de calor humano.

"Gracias" Le dijo suavemente Arya mientras permitía que sus manos fueran tratadas con aquella amabilidad que tanto extrañaba en los últimos días, se sintió tan mal consigo misma. Pelearse constantemente con Jon, ahora los celos hacia su propia hermana.

Tal vez Jon tenga razón, no somos nosotros mismos cuando estamos cerca y será bueno algo de tiempo alejados. Tenia mucho en que pensar además ahora era la gobernadora encargada de las tierras Dustin, una de las regiones más importantes del norte. Tiene mucho con que lidiar y será bueno ocupar su mente en otros asuntos, mantenerse alejada de los problemas de su confundido y a veces contradictorio corazón.

"Mya, se que has pasado por mucho, pero me gustaría saber, ¿vendrías conmigo a Fuerte Túmulo?" Fue una pregunta sorpresiva para Mya quien rápidamente se arrodillo ante su señora.

"Lady Arya me sentiría muy honrada realmente en marchar con usted" Arya rápidamente se arrodillo para ayudarle a ponerse de pie, agradecía mucho la lealtad demostrada por Mya, además se lo debía. Después de todo, habían sido los actos de Arya que ocasionaron que Mya fuera arrestada y su vida puesta en peligro.


IV


"Lo que está muerto no puede morir" Fue el grito de guerra de los nacidos del hierro, Maron Greyjoy quien estaba en el punto mas alto disponible, una leve colina cerca de Foso Cailin, solo podría observar nuevamente aquel nuevo intento de tomar el castillo.

Varias docenas de nacidos del hierro comenzaron a traer grandes troncos de madera de los bosques mas cercanos. No fue una tarea difícil, el cuello no era conocido por sus terrenos estables y menos regiones boscosas.

Pero con la madera conseguida se había comenzado a construir una serie de puente sobre el terreno. Al final solo necesitaban un camino mas estable y que pudiera garantizar que sus soldados no fueran atrapados por el barro y las aguas traicioneras de los pantanos.

Foso Cailin podría ser impenetrable desde el sur, pero el lado norte seguía siendo más débil. Aparte de ello, seguía estando rodeado por pantanos, y una pesada vegetación de considerable tamaño, al principio incluso pensaron que algunos de esos extraños y sobresalientes arboles podrían brindarles buena madera, pero cuando fueron a talarlos resultaron generar rápidamente una especie de alergias, picazón hasta irritación severa en la piel de sus hombres. Algunos simplemente cayeron muertos, algo en esos árboles estaba mal.

Ahora el problema es que los norteños parecían no tener problemas en atacarles con sus pesados escorpiones desde lo mas alto de sus murallas y torres. Ya habían conseguido destruir tres de los siete puentes que estaban construyendo.

Problema es que Maron se dio cuenta que siempre que llegaran a estar a una distancia cercana al rango de disparo por parte de los defensores, sus armas conseguirían destruir todo su trabajo.

Construir varios puentes fue una buena idea, ocasionaba que fueran atacados varios de estos al mismo tiempo impidiendo que se concentraran en uno solo por temor a que consiguieran llegar a sus muros y con ello pudieran poner sus escaleras, ganchos para subir sus altas murallas e incluso sus arietes podrían avanzar con mayor rapidez contra sus muros.

"No tiene caso mi señor, deberemos esperar nuevamente la noche para proceder con la construcción de los puentes" Fueron las palabras de Joseen Pyke, comandante de los carpinteros y constructores.

"Si seguimos postergando mas un asalto definitivo, las fuerzas norteñas estarán a nuestras espaldas, en estos momentos todo el norte debe saber de nuestra presencia" Maron no quería sonar desesperado, ni mucho menos temeroso, pero necesitaba tomar ese castillo, con ello cortaría totalmente las comunicaciones terrestres entre el norte y el sur.

"Señor, si tomamos el castillo seremos nosotros los atrapados después, cuando los norteños lleguen simplemente iniciaran un asedio" Eso era cierto pensó con molestia Maron, pero no iba aceptarlo. Este sería su momento, tomaría ese castillo, seria conocido como Maron conquistador de Foso Cailin, la fortaleza más temida del norte.

Además, una vez adentro, los norteños tendrían también muchos problemas para retomar el castillo por la fuerza, así que su plan era simple pediría un rescate en oro, plata, y tierras costeras en pedregosa.

Así que todo estaría bien.

Pero cuando escucho los cuernos de batalla acercándose supo que el tiempo se estaba acabando.

Para la sorpresa de todos los atacantes, estaban allá saliendo entre la densa vegetación de los pantanos, un centenar de guerreros de mediana estatura, con sus armaduras verdosas y sus largas lanzas.

Pero ante todo estaban mirando el estandarte del lagarto león negro sobre el fondo verde. El ejercito de los Lacustres, habitantes del cuello, señores de los pantanos y las marismas acaban de llegar para apoyar a los defensores de Foso Cailin.

Así que Maron Greyjoy solo pudo apretar con fuerza sus puños, mientras los lacustres, los llamados, come ranas comenzaban a formarse desde el lado occidental y oriental. Estaban siendo rodeados por esos hombres de mediana estatura.

Jojen Reed había reunido todas las casas nobles del cuello para venir ayudar a sus compatriotas.