Bien, ahora estaba en problemas porque Hermione venía camino a Nueva York y yo no sabía que hacer.
¿Escapar de vuelta a Inglaterra sería mala idea? Porque era lo único que pasaba por mi cabeza.
Aunque aún no sabía en cuanto tiempo llegarían, ví el mensaje de Hermione, fue mandado a las 2 de la mañana, la diferencia de horarios era de unas 17 horas, eso creo, entonces si salieron al rededor de las 3 AM, estarían llegando a las...
A las...
...
...
...
Bien, no tengo idea, soy pésimo para las matemáticas.
Pero tenía que pensar en algo, tal vez podría escapar al campamento de Percy, después de todo podía entrar ahí por ser nieto de Afrodita y...
Oh Merlín, no había pensado en como decirle a Ron y Hermione acerca de mi nuevo conocimiento sobre mi herencia.
¿Cómo iba a explicarles que los dioses griegos existen de verdad?
En ese momento lanzarme por la ventana era una opción bastante tentadora, pero no debía dejarme llevar por la ansiedad del momento. Debía relajarme, mis dos mejores amigos vendrían a verme.
Después de que le mandé fotos a Hermione de mi y Percy en momentos bastantes acalorados ¿Por qué rayos le mandé esas fotos? ¿Y en qué momento lo hice?
Está era mi señal para no volver a beber nunca más.
Decidí que nada de este pánico me ayudaba, así que como cualquier joven adulto responsable que soy, me fui a dormir para ignorar las consecuencias de mis actos. Así que por mi, ese problema no existiría durante mi siesta.
Un ruido infernal me despertó de golpe, voltee a todos lados para ver mi teléfono en la cama, suspiré cansado viendo un nuevo mensaje.
Al leerlo mi pequeña paz se había ido, era un mensaje de Hermione diciendo que aterrizarian en una hora, y el mensaje había sido enviado hace 40 minutos.
Oh no, estaban por llegar y yo estaba acostado hecho un desastre y pese que quedarme en la seguridad del hotel, sabía que me iría aún peor lo hacía.
Tenía tiempo suficiente para arreglarme y no ir al encuentro luciendo como un si acabara de tener una noche loca... Aunque si la tuve.
Cuando estuve listo, me aparecí en un sitio cercano al aeropuerto, aterrizarian en el mismo al que llegue yo, así que sería sencillo encontrarlos.
Y lo fue... Pero lo que siguió no fue nada sencillo, en cuanto ví a Ron y Hermione salir a la zona en donde yo estaba se desató lo que me gusta llamar "El infierno Granger".
— ¡Harry Potter!— Hermione gritó acercándose a mi a toda velocidad.
Empecé a retroceder lentamente y justo cuando la ví aún más cerca corrí hacia el lado contrario asegurándome de rodearla para luego ir a ocultarme detrás de Ron.
Lo hice porque 1) Es más alto que yo 2) Su pecho es más ancho que el mío y 3) Llevaba unas pequeñas maletas en ambas manos y no le daría oportunidad de defenderse.
— No, esta vez estoy del lado de Hermione— Ron dijo haciéndose a un lado.
— Traidor— Susurré viéndolo con el ceño fruncido antes de sentir como Hermione me tomaba de un brazo.
— Tienes una enorme explicación que darnos, Harry— Dijo en ese tono amenazante que haría que el mismo Voldemort se orinara en su túnica.
Tragué saliva, bien, estaba haciendo esto, ya no podía abandonar esto.
— Bien, pero debemos ir al hotel donde me estoy quedando— Dije en voz baja, mirando a Hermione, sintiéndome aliviado de que su gesto se suavizaba.
— Bien, Ron y yo tenemos que beber las pociones para el jetlag pero después de eso y escúchame bien Harry, nos vas a contar todo sobre lo que hiciste en menos de una semana ¡Menos de una semana Harry!— Hermione dijo molesta, jalandome del brazo mientras Ron venía detrás de nosotros.
El viaje fue corto gracias a la aparición, de lo cual me arrepentí, debí pensar mejor en que decir antes de ir a encerrarme con el peligro.
Al estar en la habitación, Ron caminó directamente a la ventana para observar la vista que había desde mi habitación, mientras Hermione inspeccionaba la habitación ¿Qué pretendía lograr con eso? ¿Encontrar drogas?
— Bien Harry, explícate ahora— Dijo Hermione cruzada de brazos, mientras Ron empezaba a curiosear con el control remoto de la tv del cuarto.
— ¿Romance de verano?— Respondí ligeramente nervioso, segundos después escuché la tv justamente cuando estaba sonando Summer Nights de Grease, que adecuado.
— Si está bien, no estoy molesta por eso— Hermione dijo.
— ¿No lo estás?— Preguntamos Ron y yo al mismo tiempo.
— No... Quiero decir, se que la idea de el viaje es que te divirtieras y más que nada, pudieras descansar después de la guerra— Hermione habló— Pero ¡Mandarme esas fotografías! ¿¡Es en serio Harry!?—
— ¡Estaba ebrio!— Grite para defenderme.
— ¡Peor aún! Harry no puedes traer a desconocidos a tu hotel cuando estás ebrio— Hermione dijo sin dejar de verme.
— En mi defensa, lo conocí antes de estar ebrio, así que no es realmente un problema— Dije pero eso no hizo nada para cambiar el gesto de Hermione— Además ¿De verdad crees que envíe esas fotos a propósito?—
— No... Aún así, debes cuidar tus cosas si vas a tomar de ese modo... Ugh, estoy preocupada porque te llegue a ocurrir algo al irte con desconocidos así de fácil—
— ¿Me llamaste fácil?— Pregunté.
— ¿Es en serio que eso fue lo único con lo que te quedaste de todo lo te dije?— Preguntó ella.
— Lo que Hermione quiere decir, es que estamos un poco preocupados aún— Dijo Ron entrando a la plática— La guerra acabo y no tenerte cerca nos afectó, seguimos preocupados de que algo te ocurra porque estás aquí tu solo—
— Chicos entiendo que se preocupen por mi, pero por primera vez quiero vivir, quiero acabar de explorar quien soy, pase años siendo un peón en una guerra en dónde no pedí estar... Estamos en paz, quiero tener una vida normal aunque sea solo un verano, solo eso pido, me se cuidar solo, puedo sobrevivir a Nueva York— Dije mirándolos a ambos.
— Vaya, creo... Creo que eso es lo que necesitábamos escuchar— Hermione habló.
— Confío en que puedes cuidarte a ti mismo Harry, solo evita compartir tus conquistas con Hermione— Ron me dijo y los tres reímos un poco.
— ¿Y como se llama él? ¿Dónde lo conociste?— Preguntó Hermione sentándose en la cama, yo hice lo mismo sentandome a su lado levantando una ceja.
— Quiero saber si no es una amenaza real— Ella dijo inmediatamente.
— Se llama Percy, lo conocí en...— Oh, ahí el detalle— Si, creo que antes de decirles eso hay algo más importante que contarles—
— ¿Más importante?— Preguntó Ron mientras él y Hermione me observaban.
— Ayer ocurrieron muchas cosas y una de esas cosas, fue aprender algo nuevo sobre mi familia, la familia materna en específico— Dije poniéndome de pie.
— ¿Sobre la familia de tu mamá?— Preguntó Ron— ¿Cómo fue que descubriste algo de ellos aquí?—
— Digamos que... Mi mamá era más especial de lo que creía— Dije pensando en las palabras que quería decir— Mi abuela... Mi verdadera abuela es... Es...—
— ¿Es qué?— Preguntaron ambos.
— ¡No sé cómo decirlo!—
— Solo dilo—
— ¡Bien!... Mi madre era hija de Afrodita— Dije soltando la información así de fácil.
— ¿Quién?— Preguntó Ron.
— ¿Afrodita? ¿Afrodita como la diosa griega?— Preguntó Hermione.
— Afrodita LA diosa griega— Dije resaltando la veracidad de su existencia.
— ¿Estás diciendo que tú mamá era hija de una diosa griega?— Me preguntó Hermione usando el tono fastidioso que usaba cuando no creía en algo.
— Se que suena loco, pero les digo la verdad, yo la conocí en persona, a ella y... Esperen aquí— Dije corriendo hacia mi mochila, abriéndola para sacar el libro que compre para Hermione.
— ¿De dónde sacaste ese libro?— Preguntó Hermione notando que no era uno de los que ella me prestó.
— Lo compré cuando llegué— Respondí abriéndolo.
— ¿Compraste un libro? Amigo, este país te está cambiando— Dijo Ron volviendo a distraerse con la televisión.
— Lo compré para Hermione, convenientemente es sobre mitología griega— Dije observando el índice del libro, bastaron unos segundos para que pudiera encontrar el nombre de Hécate y la página donde se hablaba de ella, avance hasta esa página y ahí estaba todo lo relacionado a ella junto a una ilustración suya— Aquí, Hermione estoy seguro que sabrás dónde has leído algo de ella antes—
Le entregué el libro y ella comenzó a leer las páginas, tenía el ceño fruncido aunque después levantó ambas cejas lentamente.
— Hécate, la mencionaron en Historia de la magia en primer año, se le conocía como la diosa griega de la magia y se creía que ella creo a todos los magos del mundo, pero es solo un mito Harry— Ella dijo mientras me miraba y entonces sentí la frustración invadirme.
— Hermione estoy diciendo la verdad, yo conocí a Hécate ayer y también a Afrodita, son reales— Comenté esperando algo de apoyo.
— Me cuesta creerlo...—
— ¿De verdad Hermione? No se si te diste cuenta, pero somos magos, usamos varitas, hacemos magia, estudiamos en un castillo, convivimos con criaturas mágicas de todo tipo, participamos en una guerra mágica, hemos visto pinturas hablar y moverse, montamos un hipogrifo, viajamos en el tiempo, vimos profecías, volamos sobre un dragón... ¿Y no puedes creer en que mitología griega sea real?— Pregunté mientras levantaba una ceja.
— Uuuuuh— Ron soltó una risita ante el gesto sorprendido de Hermione.
— Solo te pido creer en esto Hermione, aún me está costando trabajo asimilar todo esto y necesito que alguien esté de mi lado en esto— Mire al suelo tras decir aquello y levanté la vista al sentir la mano de Ron en mi hombro.
— Te creo Harry— Me dijo sonriéndome, le regrese la sonrisa y luego ví a mi amiga castaña.
— ¿Qué hay de ti Mione?— Pregunté mientras la veía, ella suspiró y se puso de pie.
— Supongo... Los centauros son criaturas griegas, hemos visto centauros y bueno, la magia debió salir de algún lado— Ella dijo finalmente dándose por vencida— Te creo Harry—
Sonreía ante eso para luego abrazar a mis dos mejores amigos con fuerza.
— Gracias... Por cierto, Percy también es hijo de algún dios— Dije de golpe.
— Tu siempre metiéndote con la gente más loca ¿No es así?— Dijo Ron riendo.
— Las cosas sobrenaturales me persiguen— Dije separandome del abrazo.
— ¿Y entonces en dónde conociste tu semidios?— Me preguntó Hermione.
— Resulta que hay un campamento al que asisten los hijos de los dioses, por lo poco que me contó mi abuela, es algo así como Hogwarts pero en verano y para semidioses—
— Hmm, eso no suena mal... ¿Se imaginan que Hogwarts ofrezca un curso de verano para mestizos e hijos de muggles y así enseñarles sobre la magia antes de entrar a la escuela?— Dijo Hermione.
— Sin duda la falta de escuela te está afectando, ahora deseas más escuela durante vacaciones— Dijo Ron.
— Solo digo, que Harry y yo hubiéramos agradecido haber tenido una introducción a la magia antes de entrar a Hogwarts, habría sido de ayuda— Hermione se encogió en hombros— Quiero decir yo leí los libros, pero estoy segura que Harry no lo hizo, no pueden confiar en que los niños se informaran en casa, TLa vez pueda proponerle eso a la directora Mcgonagall—
— ¿Qué tal si dejamos de hablar de escuela? Estamos en Nueva York, casi no he visitado nada y ahora tengo a mis mejores amigos conmigo ¡Vamos a explorar la ciudad!— Sugerí sonriendo.
Tal parece que está visita sorpresa no resultó tan mal.
— Bueno, aún tenemos un día para estar aquí, mamá estará como loca si descubre que no estamos y no confío en que Ginny mantendrá el secreto más tiempo— Dijo Ron.
— ¿Vinieron aquí sin decírselo a la señora Weasley?— Pregunté.
— Bueno, no podíamos ir y decir "Oh iremos a Nueva York porque Harry viviendo la vida loca y está teniendo sexo descontrolado con desconocidos"— Dijo Hermione y Ron empezó a reírse.
— Está bien, en primer lugar, el descaro es lo mío— Dije mirándola y señalandola como advertencia— En segundo lugar, si solo estarán un día aquí, es mejor apurarnos para ser turistas tontos—
— Y así puedas volver a juntarte con noviecito griego para seguir con su candente romance— Ron se burlo mientras Hermione se soltaba a reír.
Hablé muy pronto, está visita acabaría muy mal.
Continuará...
