Harry Potter, pertenece a J.K. Rowling.

Las Crónicas del Campamento Mestizo, pertenecen a Rick Riordan.

Céline Evans.

54.

James, solo pudieron mirar divertido, como Céline, se encontraba con Hermione y Cedrella. Lily no los acompañó, debido a su estado avanzado de embarazo, así que ese año, tendrían algún otro maestro de pociones.

—Al menos, sé que no será Snape. —Pensó Céline en voz alta, con una sonrisa divertida.

—Eso sí que es suerte —dijo James, aun teniendo una buena cantidad de odio, al fallecido. —Es nuestro profesor: Horace Slughorn.

—Solo espero, que no nos mande ESE libro —gruñó Cedrella.

—Puedo pasarte las notas de Snape, en ese libro, y las transcribirás en tu libro —dijo una divertida Céline.

—Podría ser útil —dijo Cedrella, antes de sonreír de forma burlona. —Y, mientras tanto, Hermione usaría las inútiles instrucciones del libro, y todo le saldría mal, como en la línea de tiempo anterior. —Ambas pelirrojas lanzaron una carcajada, ignorando la mirada de muerte, que les dirigió la castaña, quien deseaba ahorcarlas.

—Entonces, niñas —habló James. — ¿Qué libros necesitan?

— "Alquimia, un arte maravilloso", de Orland Guilbert. —Dijo Céline. — "Runas Antiguas Fáciles", "Apreciación del Arte Muggle" y "La Historia de la Música Muggle"

James asintió a su hija adoptiva, y miró a Cedrella. — "Transformación intermedia" y "libro reglamentario de hechizos, curso 3°". No tomaré ninguna clase extra, no gracias.

—Lo mismo. —Dijo Hermione encogiéndose de hombres. —Decidí solo tomar "Aritmancia" y "Runas Antiguas"

—Por cierto —sonrió Céline con cariño, y señaló la tienda. — ¿Iras por Crockshanks? —Hermione sonrió con cariño, ante el recuerdo de su mascota y asintió.

— ¿Comprarás algo, Ella? —preguntó Hermione sonriente.

La Weasley, aún no se acostumbraba a ese apodo, así que frunció el ceño, antes de sonreír divertida. —Quizás... una de esas ratas de pelaje negro, que saltaban en sus colas, ¿recuerdan?

— ¿Las presumidas? —preguntó Artemisa riéndose, y Cedrella asintió, con una sonrisa divertida en su rostro, mientras James las seguía y veía al Thunderbird Jason, en el hombro de su hija. Su hija, caminando de aquí para allá, con un ave de la rama Fénix, en el hombro, como si fuera lo más normal del mundo.

El nombre... del hermano menor, de Thalía. Su hermana mayor. —Pensó James con dolor, al recordar que las entidades que los enviaron al pasado, dijeron que el hermano menor de Thalía, quien sería hijo de Júpiter, moriría y que Céline sería como un reemplazo.

Hermione recuperó a Croockshanks y Cedrella compró una rata saltarina, a la cual llamó Fabián, como uno de sus tíos, en cuyo honor Fred y George, tenían sus nombres.

Entonces, recorriendo el Callejón a una altísima velocidad, aparecieron las versiones Vespertinas del Profeta, versiones que solo salían, si era una noticia de última hora.

Los Mortífagos: Gibbon, Dankworth y McQuoid, han escapado de Azkaban.

Durante la pasada Guerra Mágica, contra las fuerzas de Tom Ryddle Jr. (A.K.A Lord Voldemort) los llamados Mortífagos, comenzaron a ser contraatacados, por las fuerzas de los Aurores, siendo muchos de ellos capturados, varios murieron durante los combates y unos pocos de entre los capturados, fueron enviados a Azkaban, aunque la gran mayoría de los capturados, serían enviados a través de un dispositivo presente en el Ministerio de Magia, llamado: Velo de la Muerte o incluso, serían besados por los Dementores.

Muchos fueron los que apoyaron, las medidas tomadas por el Ministerio, y el Departamento de Aurores, para frenar a las fuerzas de Tom Ryddle Jr. en muchas ocasiones, esas medidas fueron fuertes, como la pena de muerte.

Solo una persona, en toda la Inglaterra Mágica, se opuso fervientemente a estas medidas: Albus Dumbledore, (anteriormente: director de Hogwarts, líder de la Orden del Fénix, candidato perdedor a los puestos de Jefe Mago del Wizengamot y Jefe Mago de la Comunidad Internacional de Magos, y en la actualidad, asistente de Celador de Hogwarts) se opuso fervientemente, a la ejecución de los Mortífagos, y abogó por ello, diciendo que podían hacerles ver sus errores, con el paso del tiempo.

¿Acaso Gibrian Gibbon, Derrick Dankworth y Manton McQuoid, fueron encarcelados en Azkaban, antes del apoyo ministerial, a la pena de muerte, y ahora han regresado?

¿Planean ir tras los principales Aurores y héroes de guerra?

¿Sería Tom Ryddle (o quizás Albus Dumbledore), quien los sacó de prisión?

Todos los Aurores, comenzaron a trabajar e incluso pidieron la ayuda a unos cuantos (Ex) miembros de La Orden del Fénix, quienes se pusieron de inmediato en acción, al tiempo que se aseguraban de proteger a los Potter, Longbottom y otros de los muchos héroes de la guerra pasada.

Al mismo tiempo que, en Hogwarts, Dumbledore estaba de cólera, al ser un sospechoso de ayudar a los Mortífagos a escapar, y ser (casi) catalogado como un Lord Oscuro. ¿Cómo se atrevían a hacer semejante acusación en su contra?, ¿con qué derecho?

Si tan solo él, hubiera sido elegido como Jefe Mago del Wizengamot y Jefe Mago de la Comunidad Internacional de Magos, entonces no estaría sufriendo estos golpes mediáticos.

Ahora, en teoría ni siquiera, era miembro de la Orden del Fénix.

¡Prácticamente, ya ni siquiera existía una Orden del Fénix!

Sus miembros, se unieron a los Aurores o se formaron como parte del Grupo de Choque de Catástrofes Mágicas.

Él aún creía que los Mortífagos tendrían que haber sido capturados, encarcelados en Azkaban y entonces, los Mortífagos se hubieran arrepentido de cometer, aquellos actos atroces y lo hubieran buscando a él, como ovejas en busca del pastor y él les hubiera ayudado a volver a la Luz.

¡Eso era!

Él era Albus Dumbledore. No debía, ni podía, darse por vencido, en estos momentos.

Él haría que todos vieran la luz, que escucharan su voz de la razón y vieran cuan equivocados estaban.

Que volvieran a él.

Que confiaran una vez más, en que su juicio y sus actos, eran los correctos.

Él aún era el más grande mago, desde Merlín. Y era bastante viejo y (por consecuencia) era sabio. Así que podía esperar y reconstruir una nueva Orden del Fénix.

Eso era lo que él haría.

Fundaría una nueva Orden del Fénix, para combatir los asesinatos que llevaban a cabo, los traidores y aquellos que tendrían que haber muerto, pero que sobrevivieron. Él vencería a los Mortífagos, con la ayuda de la Nueva Orden del Fénix, y los encerraría en Azkaban. Los haría ver los errores de su pasado y que volvieran a la luz.

Y tenía un plan para que Tom, también viera la luz. Pero, para eso, él tenía que volver a la vida y ya estaba planeando algo especial para eso.

Pero no podría ser, este año.

Tendría que ser, el próximo.

Y gracias a su nuevo plan, se sacaría un problema de encima.

Artemisa Potter, tendría por qué haber sido quien derrotara a Voldemort, pero sus padres, su madrina, (el esposo de ella −Frank Longbottom−), su otra madrina, y muchos otros, habían descubierto que Voldemort iría tras ellos y lo mataron.

Dejaron la profecía, sin ser realizada. Aunque quizás, él podría tener en cuenta, que Voldemort eligió a los Potter.

Por consecuencia, tenía que acercarse a ella, enseñarle que su familia estaba mal. Enseñarle a perdonar a los Mortífagos, a darles una nueva oportunidad. Enseñarle la historia de Tom Ryddle e invitarla a ir con él, a la búsqueda de los Horrocrux... (Luego de que Tom fuera revivido, claro está)

Esta vez, se aseguraría de no fallar.

Se aseguraría de que la profecía se cumpliera.

A cualquier costo.