Persona hablando "Hay siete Servant…"

Persona pensando "…y cada uno tiene un Master"

Kurama hablando "El más grande de los amores…"

Kurama pensando "…se convierte en el odio más grande"

Noble Phantasm, Magia, Jutsus "Unlimited Blade Works" "

Renuncia de derechos: No poseo Naruto o Fate/ Stay Night, pertenecen a Masashi Kishimoto y a Kinoko Nasu. Yo solo los uso para fines perversos ¯\_(ツ)_/¯


Fate/stay Night: Legends of the Flying Fox

Capítulo 4

"Decisiones Medicas"

Hospital Fuyuki Memorial

Es un Centro de Trauma Avanzado de Nivel I y un hospital universitario en el distrito industrial de Fuyuki. Un lugar que ha avanzado en la tecnología y cirugías de mayor riesgo. Perteneciente a la larga cadena de hospitales que maneja una corporación que se encarga de la investigación y tratamientos para enfermedades incurables. Como el Cáncer o el Alzheimer.

Sus médicos completamente especializados en las distintas ramas de la cirugía. Que también los incluye como los jefes de los distintos departamentos como: Neurología, cardiología, cirugía general, ortopedia, pediatría, Trauma, plástica, oncología entre otros.

"¿Qué esperamos?" Un doctor pregunto al salir para recibir a un paciente que es transportado en ambulancia.

"No lo sé. La llamada no fue del todo clara…"

El doctor de cabellera castaña rojiza parpadeo hacia su compañera médica. "¿Había problemas o algo así?"

"No es…" Una doctora de cabello lacio azabache suspiro. "…fue un niño quien llamo. Algo le paso a su padre"

"Oh..." el doctor de cabello castaño hizo una mueca. "…eso no será bueno para el"

La doctora asintió, viendo de ojo a su compañero. Sabe que siempre ha sido sensible con el tema de los niños. "Doctor Nishimura, ¿Este caso será un problema para usted?"

"¿Llamándome por mi apellido de nuevo Yoshino? Ya te lo dije, puedes llamarme Kenzo. Aun no estamos de servicio. Y no, no creo que sea un problema…"

"Pues más te vale Kenzo-Kun, o tendré que amarrarte para mantenerte quieto" La doctora identificada como Yoshino ladro a su compañero y comenzó una conversación con otros médicos que llegaron al área para recibir al paciente.

Kenzo Nishimura, es el más joven jefe del departamento de Cirugía Cardiotorácica que el Fuyuki Memorial podría tener. Su trabajo no es porque sea millonario o consiguiera su puesto por las influencias de los papas ricos como otros de sus compañeros. El trabajo duro para llegar a su puesto y eso le gano el graduarse temprano de la escuela de medicina.

Fue sacado de sus pensamientos al escuchar la sirena de la ambulancia. Y como se les ha enseñado, si la sirena suena, es porque se necesita atención inmediata.

Apenas la ambulancia paro frente a las puertas y los paramédicos abrieron las puertas, Kenzo supo en ese instante que el caso sería complicado, pues otro paramédico sigue tratando de realizar RCP hacia el paciente.

"¡Hombre de 34, Kiritsugu Emiya! Inconsciente. Sin pulso ni vitales. Tres en escala de Glasgow" informo el paramédico moviéndose a un lado para dejar a los médicos continuar.

Kenzo se perdió el resto del informe cuando vio a dos niños saltar de la ambulancia y mirar a los doctores de un lado a otro sin saber qué hacer.

"¡Dr. Nishimura le estoy hablando! ¡Debemos llevar a este hombre dentro ahora!" Yoshino le grito sacándolo de su aturdimiento. La vio sobre el hombre y continúo con el RCP.

"¿Qué fue lo que le sucedió a este hombre?" Pregunto un residente mientras todos empujaron la camilla hacia el interior de hospital.

"No sabemos cuánto tiempo estuvo así antes de la llamada" respondió el paramédico que los acompaña hacia la sala de trauma.

"Los llame apenas cayo inconsciente. Creímos que estaba quedándose dormido pero… Naruto lo descubrió" Dijo el niño pelirrojo que parece ser el mayor dándole una mirada al niño rubio a su lado.

"Deje de escuchar su corazón…" Dijo el niño.

Kenzo parpadeo con el ceño fruncido a esa respuesta. A su mente llego un escenario donde el hombre está abrazando al niño y colapso poco después, y por ende dejaron de escucharse sus latidos. Eso tendría sentido.

"Cuando llegamos habían pasado 20 minutos después de la llamada. Cuando llegamos el niño le estaba dando Masaje Cardiaco"

Yoshino dejo el trabajo de RCP a otro médico mientras estos se lo llevan a la sala de trauma 1. se detuvo frente a los niños y se inclinó. "Lo que hicieron fue muy valiente. Ahora por favor, un residente va a llevarlos al área de espera. ¿Comprenden?"

"No me quiero separar de él" Protesto el rubio. El pelirrojo lo tomo de la mano para llamar su atención.

"Debemos hacer lo que dice, Naruto" Dijo Shirou comenzando a jalar a su hermano.

"Pero…"

"Vamos" el hermano mayor no permitió más quejas y lo arrastro lejos de las enfermeras y médicos que van por la habitación.

Yoshino asintió en aprobación y volvió su mirada a su residente. Un joven corpulento pero de mirada amable. "Nakano, quédate con ellos y pregúntales si pueden contactar a alguien. Averigua todo lo que puedas, no quiero que esos niños estén solos en este momento"

"Entendido Dra. Kobayash"

Los dos niños y su interno se fueron. Ahora le tocaba lo peor. Atender a un hombre que podría no pasar de esta mañana. "Y yo que esperaba que nada pasara para poder acabar mi turno con tranquilidad…"

Dentro de la sala de trauma los doctores se apilaron uno al lado del otro atendiendo al hombre inconsciente. Las palabras y órdenes a las enfermeras y residentes salían como ladridos en una jauría de perros.

"Agreguen Oxigeno humidificado"

"Pongámosle una infusión vía intraósea"

"¡Pongan dos!"

"¿Qué haces?"

"Adormezco el área"

"¡No siente, está muerto!"

Kenzo se erizo ante ese comentario de su residente. "¡Silencio Satou! ¡No digas eso! ¡Que nadie lo diga!"

Yoshino maldijo por lo bajo, su compañero parece que ya está comprometido con este caso en el momento que vio a los niños. "Apliquen uno de epinefrina"

Kenzo volteo a verla como si estuviera loca. "¿Qué? ¡No! No epinefrina. No tiene circulación, no llegara al corazón. Se acumulara en su organismo y puede ser toxico… ¡Necesitamos drenaje torácico dual y un lavado torácico!"

Yoshino asintió a su error y se enmendó. "¡Entendido! ¡Yo lo hago!"

Kenzo no se detuvo ahí dando órdenes. "Necesitamos mejorar su circulación con RCP abdominal interpuesta. Opriman, altérnense. Que circule todo el cuerpo. ¡Presionen y que sea constante como unos 100 latidos por minuto!"

Kenzo miro detenidamente el hombre en camilla, buscando la razón de porque colapso. "¿Qué fue lo que te paso amigo?"

TIME SKIP

Llevar a dos niños a la sala de espera no debería ser un problema para un residente. Realmente no debería serlo, pero para Ozuro Nakano las cosas nunca son fáciles. ¿El principal problema? La negativa de los niños a querer estar quietos en la sala de espera, cercanos a otras personas que de igual forma esperan a informarse de la condición de algún familiar.

¿El segundo problema? Su negativa a dar información.

"Por favor niños, deben decirme la verdad. ¿Dónde está su madre? ¿Su padre tiene familiares aquí? ¿Alguien a quien llamar en caso de emergencia?" Pidió como por décima vez.

"No" Respondieron al unísono. Esto se estaba volviendo ridículo, debería estar en quirófanos haciendo cirugías, no haciendo de niñera. Para eso estudia medicina.

"Vamos, no pueden quedarse solos aquí. Alguien debe venir estar con ustedes en todo momento. ¿Sus padres se divorciaron?"

Shirou suspiro. Realmente no quisiera estar revelando información que sabe que Kiritsugu esconde celosamente. Pero no queda alternativa. "No hay nadie. Papá no tiene otros familiares. No tiene esposa. Solo somos nosotros tres"

Ozuro parpadeo a esa información, sintiéndose de repente muy mal por su línea de pensamientos. Los doctores les han enseñado que deben empatizar con los familiares de los pacientes, pues son ellos quienes tienen las mayores preocupaciones. "…Esta bien, entiendo. Entonces… yo me quedare con ustedes. ¿Ok?"

Shirou lo miro por un momento, asintiendo con la cabeza mientras se muerde el labio inferior. Se voltea hacia su hermano que ha permanecido callado por un buen tiempo. Toma su mano y atrae su atención. "Va a estar bien"

"¿Son solo ustedes tres entonces? ¿Nadie más?" Vuelve a preguntar el residente Ozuro.

Naruto finalmente voltea a verlo. "Papa no es… no sale mucho. Así que no tiene muchos amigos. Casi todo el tiempo está en casa y hablamos, vemos la televisión, nos enseña cosas… Nunca supimos si está casado o se divorció. Nosotros solo sabemos que… que es todo lo que tenemos. Él va a despertar, ¿Verdad? Necesitamos que despierte por favor… por favor" Su voz tembló. "No tenemos nada más…"

Francamente parecía listo para romper en llanto, pero por su expresión se nota que hace un esfuerzo en no derrumbarse. Que increíble fuerza de voluntad.

Pero en ocasiones, hasta la más fuerte de las voluntades puede dejarse caer, cuando la situación lo amerite.

"Naruto…" Llamo el hermano mayor y puso su mano sobre su hombro. "El vigésimo quinto principio de conducta Naruto, no lo olvides" dijo con la voz baja.

El niño rubio asintió rápidamente y respiro hondo, a pesar de ser entrecortada su respiración, no soltó ninguna lagrima. "S-Si, entiendo. Lo recuerdo, no te preocupes Shirou"

"¿Principio de conducta?" Pregunto el residente Ozuro.

"No es nada, solo algo que nos enseñó papá…" Responde rápidamente Shirou. Recompuso su postura y respiro profundamente. "Quizás… ¿Deberíamos llamar a Fuji-Nee?"

"¿A ella? Pero… Quizás sea mejor llamar al Viejo Raiga, es amigo de papá. ¿No?"

"Eventualmente Fuji-Nee vendrá con el de todos modos"

Los niños asintieron de acuerdo, para luego voltear a ver al residente. "¿Hay algún teléfono que podamos usar?"

Ozuro sonrió nerviosamente. Amigos de familia. No pueden darles la información de un paciente a unos amigos, no importa que tan buenos sea. Si no hay nadie que vele por los niños, no habrá más opción que hablar con servicios sociales. "Haremos la llamada y esperare con ustedes. Es bastante temprano pero… ¿Quieren desayunar? La cafetería debe de estar abierta pronto"

"¿La comida de hospital no es mala? Siempre dicen eso en la televisión" Pregunto Naruto con una mueca.

"No seas grosero" Reprendió Shirou suavemente.

"Perdon…"

"Hagamos la llamada, ¿Si?" Dijo Ozuro con una gota de sudor bajando por su sien. No puede culparlos, la comida de hospital es horrible.


"Bueno, ¿Qué tenemos?" Urara Murata jefa de cirugía y neurocirujana pregunto a su equipo de médicos en el caso de Kiritsugu Emiya.

Kenzo y Yoshino sacudieron la cabeza de forma negativa.

"Esta intubado y conectado al ventilador mecánico para ayudarlo a respirar" Dijo Kenzo con cansancio. Habían pasado un buen par de horas desde que el hombre fue internado. Ahora mismo está en cuidados intensivos para observación.

"El problema es que aparte de su incapacidad para respirar por su propia cuenta no hay nada malo con él. La tomografía no muestra daño alguno en el cerebro. Las radiografías no muestran nada malo. Bien podría verlo ahora y diría que está durmiendo. Esto no tiene sentido" Dijo Yoshino con exasperación, este caso es difícil. Siempre es muy difícil saber diagnosticar a alguien cuando no se sabe que le sucede al paciente.

"¿Qué hay de su función neurológica?" Pregunto la doctora Urara.

"A pesar de la falta de oxígeno no muestra señales de hipoxia cerebral. Su saturación de Oxigeno es estable gracias a la bomba de circulación extracorpórea. A menos que despierte no sabría decir si habrá complicaciones" Dijo Yoshino, como segunda jefa de Neurológica sabía que la jefa le pediría explicaciones, si no es que las buscara ella misma. Pero este caso es un misterio que no puede comprender.

"Eso no tiene sentido, ¿Nada? ¿No sabemos nada que pudo causar su… desmayo?" No encontró una mejor palabra para este caso, después de todo el hombre permanece vivo, es su incapacidad de respirar lo que lo tiene tendido en esa cama. Pero saber por qué su respiración falla es la prioridad principal.

"Tal vez los niños sepan algo, ¿Fumaba? ¿Quién sabe? A decir verdad he vivido aquí por 5 años y nunca he escuchado de una familia Emiya"

"¿Se habrán mudado recientemente?"

Urara puso los ojos en blanco ante la distracción de sus médicos. "Esas son preguntas para los niños, no para mí. Debemos averiguar que paso, que comió, que hace para vivir, si tiene alergias, todo. No dejen ni un solo dato por cubrir. Ahora servicios sociales vendrá porque no hay nadie para esos niños y nosotros debemos descubrir todo antes de que se los lleven"

"Entendido Dra. Murata"

Entonces Kenzo se giró hacia Yoshino y se encogió de hombros. "Supongo que debemos ir a conocer a los niños"

Su compañera le giro los ojos. "No te veas tan desanimado. Los niños aún no se van"

"No es eso… es solo que me siento mal por darles malas noticias a niños" Dijo con una mirada baja.

"Nunca es fácil con nadie, Kenzo-Kun" Dijo la Neurocirujana. Ambos entonces se dirigieron hacia la sala de espera donde por ahora deberían de estar los niños y el trabajador social. Lo que no esperaron fue que al llegar varios hombres de traje negro estaban reunidos alrededor de un anciano y una adolecente.

"Nakano-san, ¿Qué está pasando aquí?" Pregunto Kenzo al ver al pobre residente ser intimidado por un hombre con traje negro muy enorme en comparación del larguirucho y delgado Nakano que se encogía bajo la mirada del hombre.

"¡D-Dr Nishimura! ¡Ah gracias a Dios! Bueno vera… lo que sucede es que… La trabajadora social vino pero…"

"Los niños vienen conmigo" interrumpió un anciano pequeño y de cabello gris con un traje de Kimono tradicional de color predominante verde. ¿Lo más distintivo del anciano? Probablemente su haori sin mangas con estampado a rayas de tigre. A su lado la adolescente se agito sin alejarse demasiado de los niños.

"¿Y usted quién es? Disculpe mi atrevimiento" Dijo Yoshino cruzándose de brazos.

"Me llamo Raiga Fujimura. Kiritsugu es un viejo amigo" Dijo el anciano con una inclinación de cabeza.

"¡Y yo soy Taiga Fujimura, la increíble y adorable nieta de mi abuelo! ¡Es un placer!" Dijo felizmente la adolecente.

"¿En esta situación esta feliz? Vaya personalidad…"

La trabajadora social, una mujer con cabello negro peinado a los lados y que le llega a los hombros hablo. "Señor, ya le dije que aunque sean amigos, hay protocolos que no permiten que personas ajenas a la familia se lleven a estos niños. Si no es su familia no puede llevárselos"

"De todos modos no vamos a irnos…" Murmuro Naruto, a lo que Shirou lo reprendió en voz baja.

Yoshino, completamente de acuerdo con la trabajadora social, no parecía dar marcha atrás, pero su residente Ozuro seguía haciendo señales negativos desde atrás del anciano, cosa que le llamo la atención. Ella y Kenzo se acercaron al residente ignorando por completo el inicio de una discusión entre el anciano y la trabajadora social.

"Doctores realmente no creo que sea buena idea hacerlos enojar…" Dijo Ozuro después de que se alejaran unos metros de la sala de espera.

"¿Por qué? Esas personas no son familiares. Bajo ninguna circunstancia podemos dejar que se los lleven. Además míralos…" Hizo un gesto hacia esas personas y los hombres de traje negro se voltearon a verlos. "…Se ven tan amigables como un lobo rabioso"

"Si exacto, a eso me refiero. Doctora. ellos son…" Temió ser escuchado y se acercó ahuecando su boca. "…son el grupo Fujimura. Son los Yakuza…"

Yoshino y Kenzo parpadearon hacia el residente y de vuelta hacia el anciano. La neurocirujana regreso su mirada al residente con un profundo ceño fruncido. "Con más razón no deben quedarse con ellos"

"Doctorara… Son peligrosos" Protesto débilmente.

"¿Y qué? Bajo el techo de este hospital no hay blancos o negros, homosexuales o heterosexuales, ancianos, niños o creyentes o ateos. Solo hay pacientes y vidas que salvar. Respetamos la forma de vida de cada persona, pero si son un obstáculo para la atención de nuestros pacientes entonces no son más que un estorbó"

"Además primero debemos verificar algún documento que diga que ese hombre es responsable de los niños" añadió Kenzo. Si uno mira desde el exterior no parecían tan peligrosos, pero quien sabe lo que las apariencias digan, después de todo los yakuza no son conocidos por su amabilidad.

Si eso niños terminan en manos de esas personas…

"De cualquier manera, si puede demostrar que tiene autorización para llevarse a los niños, entonces nosotros no podemos hacer nada"

Y de hecho si, el anciano, Raiga Fujimura, demostró perfectamente la autorización para la custodia de los niños si algo llegara a pasar con Kiritsugu.

"Los niños pueden quedarse con nosotros sin ningún problema" Dijo el viejo Raiga hacia el par de doctores, quienes aún se ven indecisos de permitirles irse con un grupo Yakuza.

"Nosotros los cuidaremos bien, no es la primera vez que lo hacemos" Trato de tranquilizar Taiga, lo que funciono totalmente en contra al ver las expresiones ahora más cautelosas de los doctores.

Shirou y Naruto le fruncieron el ceño.

"¿Esto ya había pasado antes?" Pregunto Kenzo frunciendo el ceño.

"Eh, no, no. Me refiero a que ya los he cuidado anteriormente" Se corrigió rápidamente.

"Ya veo…"

La trabajadora social asintió, parece que ya no se le necesitaba aquí, por lo que está a punto de irse, pero se detuvo cuando apenas había dado tres pasos para alejarse cuando los niños volvieron a negarse a irse.

"¡No!"

Taiga miro nerviosamente a su alrededor por todas las personas que voltearon a verle por el estallido de los niños. "Shirou, Naruto, en este momento debemos irnos a casa. Dejaremos que estas personas atiendan a Kiritsugu-San por el momento. Podemos regresar más tarde, ¿Si? ¿Si?"

"No iremos" Respondieron al mismo tiempo.

"Mooh, usualmente son obedientes, ¿Por qué no me hacen caso?"

Naruto se sentó obstinadamente contra su asiento y cruzo los brazos. "Jamás dejaremos a papa solo. Esperaremos hasta que podamos verle"

"Lo siento Fuji-Nee pero queremos estar aquí para el viejo" Respaldo Shirou sentándose al lado de su hermano.

"¡Ustedes dos…! Urk… no hay forma de que pueda convencerlos" Gimió derrotada la adolecente castaña.

"Queremos ver a papa" Dijo Naruto muy en serio. Apenas puedan acercarse al hombre podrá empezar con la cura que el Kyūbi le prometió a su padre.

Kenzo miraba desde los laterales esta interacción, le pareció increíble la dedicación y cariño que los niños le mostraron a su padre para no querer dejarlo. "Les preocupan su padre, ¿no es así?"

A la pregunta del doctor los dos niños asintieron. La adolecente suspiro porque no iba a mover a esos dos en un corto tiempo.

Kenzo sonrió de lado. "Escuchen, su padre está siendo bien atendido. Nosotros nos ocuparemos de todo"

"¿Lo salvaran?" Pregunto Shirou en voz baja. Mirando con demasiadas esperanzas hacia un doctor que no conoce. "¿Pueden salvar su vida?"

El doctor de cabello rojizo asintió con determinación. "Eso hacemos aquí Shirou-Kun. Nosotros salvamos vidas. Es nuestro trabajo y es para esto que nos preparamos por mucho tiempo. Te lo aseguro Shirou-kun… hare todo lo que sea posible por salvar a tu padre"

Los ojos del niño brillaron levemente a la mención de 'salvar vidas', y posteriormente llevo sus manos hacia los oídos de su hermano menor, para evitar que escuche sus siguientes palabras. Ganándose una mirada confusa del menor.

"Doctor… Cuando Kiritsugu no está yo siempre soy el que está a cargo. Así que por favor, sea honesto conmigo. ¿Promete decirme todo con honestidad respecto a la condición de mi padre?"

A la petición del niño la garganta de Kenzo se hizo un nudo. No había conocido a ningún niño que mostrara tal madures ante un tema tan delicado como la condición de su familia, llegando al punto en ser considerado con su hermano menor para que no escuche su petición.

"Te prometo que sabrás todo" Dijo el doctor. Shirou pareció parpadear un par de lágrimas demasiado rápido, así que se conformó con asentir apresuradamente. Rápidamente con su hombro se secó la humedad no queriendo parecer débil ante su hermano, es el mayor y por lo tanto debe ser fuerte, por ambos.

"Gracias" dijo simplemente.

El Doctor Kenzo tiene trabajo que hacer, por lo que apenas el niño se sintió seguro con respecto a su padre el mayor tiene que regresar y averiguar qué pasa con la condición del padre de esos niños.

Yoshino le negó con la cabeza con una pequeña sonrisa. "Otra vez te involucras demasiado"

"¿Vas a demandarme?"

La mujer de cabello lacio negro puso los ojos en blanco. "No dije que sea algo malo. Solo pienso que… me agrada esa parte de ti que es tan sensible con los niños"

El doctor Kenzo se rio sin humor. "Felicítame más cuando salvemos la vida de Emiya-san, a esos niños realmente no quiero ser yo quien les quita su sonrisa"

"De vuelta al trabajo, ¿No?" Pregunto comenzando a caminar hacia la habitación de Emiya.

Kenzo asintió con valor a su siguiente trabajo. "De vuelta al trabajo"


Shirou y Naruto han estado horas en la sala de espera. Taiga se ha mantenido pacientemente a su lado, pero se le nota ansiosa y algo abrumada por todas las miradas que les han dado tanto el personal como las otras personas en espera.

No se les puede culpar realmente. Ningún miembro del personal ni paciente ha visto niños tan tranquilos y silenciosos en una actividad como lo es la espera de información.

"¿Crees que ya acabaron?" Pregunto Naruto.

"No lo sé…" dijo Shirou mirando a una pareja gritar de felicidad mientras abrazan a un doctor que no habían conocido, es probable que recibieran buenas noticias. Sus sonrisas son muy grandes.

Ven a una mujer alta acercarse, por su bata blanca de inmediato notan que es una doctora, su cabello negro azabache contrasta con su piel pálida y limpia de imperfecciones. Ella les sonríe y se agacha para mirarlos, ganando por completo la atención de los niños y la adolecente.

"Hola, yo soy la Doctora Urara Murata. Jefa de cirugía y también estoy al tanto de la situación de vuestro padre" Dijo la dama con una sonrisa en su rostro.

Eso por supuesto tiene diferentes reacciones en ambos niños. "¿Ya está mejor?" Pregunta Shirou.

Naruto frunce el ceño. "¿Qué nos está ocultando?"

La jefa de cirugía esconde su reacción ante los niños, pues eso la tomó por sorpresa totalmente. Se le queda viendo al rubio mientras su hermano lo regaña por su comentario.

Suspira levemente. "No hemos podido diagnosticar la condición de Emiya-san. Hasta ahora está estable gracias a los aparatos de soporte vital, pero aun debemos hacerle más estudios y eso llevara tiempo. Venía a decirles que si desean ir a casa, bañarse o ir a comer algo esta es su oportunidad antes de que tengamos noticias. Necesitan tomarse un tiempo para descansar niños"

El rubio la miro como si lo hubiera ofendido. "No estamos cansados" Dijo cruzándose de brazos.

"Tiene razón. Hemos estado sentados todo este tiempo. No se preocupe por si estamos cansados Doctora" Respondió Shirou igual de tranquilo como siempre.

"Shiroooou… Narutooo…" Gimió entristecida Taiga por el par de niños que se niegan a irse.

"Tal vez no físicamente, pero emocionalmente-"

Shirou la interrumpió. "Tampoco estamos cansado emocionalmente Doctora. Eso es parte de los principios de conducta que el viejo nos enseñó"

Urara Murata parpadeo. "¿Principios de conducta?"

"Solo son… reglas que papa nos ha dado para afrontar situaciones. El Vigésimo quinto principio de conducta dice que… Nunca debes mostrar tus sentimientos, sin importar las circunstancias. Los sentimientos son debilidad… que nublan el juicio y el sentido del deber" Explico Naruto con los puños apretados, y torció la boca al sentir el sentimiento de condolencia venir desde la doctora.

"No vamos a caer ante nuestras propias emociones hasta que sepamos con seguridad que nuestro padre está bien" No se había dicho, pero también dio a entender que no se derrumbarían hasta saber si su padre muere.

La doctora asintió, sorprendiéndose de la disciplina de los niños ante las difíciles circunstancias en las que se encuentran. Realmente tienen una fuerte voluntad. Pero aun así no puede evitar preocuparse por el hecho de que se les enseña a suprimir sus emociones.

No es saludable reprimir como se siente una persona. Los psicólogos dicen frecuentemente que es importante identificar y expresar las emociones que sentimos. Desde luego que es extremadamente importante sentirnos orgullosos de nosotros mismos, felices, y aprender a buscar las situaciones que nos pueden hacer reír. Pero también es necesario e importante conocer y manejar las emociones negativas. Conocer nuestros miedos, lo que nos avergüenza, qué cosas o situaciones nos produce enojo y por supuesto, entender y gestionar aquello que nos entristece.

No le parece la mejor de las lecciones, pero entiende porque se les enseño eso.

En esta situación por ejemplo, su mente fría y calmada les ha ayudado a no afectar a los demás, no están causando problemas y por supuesto sabe que todo estallara cuando sepan la cruel verdad.

Kiritsugu Emiya no va a despertar.

Con un nudo en la garganta la jefa de cirugía volteo a ver a la adolecente, quien tímidamente le asintió con la cabeza en señal de reconocimiento. No sabe que hacer ahora. Básicamente está atrapada contra una pared.

No puede decirles que vayan a jugar o distraerse con cualquier cosa. No cree que algo simple mantenga distraídos a los niños.

"Estar tanto tiempo sentados y esperando no parece la mejor forma de pasar el tiempo… y veo que se negaran a irse, así que… ¿Qué les parece si les damos un recorrido por el hospital? Ya saben cómo una visita de la escuela"

Shirou se animó ante eso, como si hubiera estado esperando a que le dijeran eso. "¿Podemos?"

La doctora asintió con una leve sonrisa. "Asignare a uno de mis residentes para ser su guía. ¿Les parece bien?"

Shirou miro a Naruto, aunque quiera ir a explorar el hospital, su deber como hermano mayor jamás le permitiría dejar al menor solo. "¿Quieres ir, Naruto?"

"Yo… sí, creo que sí. Es mejor que estar aquí sentado" Dijo el niño rubio. Taiga suspiro aliviada de que los niños se distraigan un poco. "¿Puede venir aquel grandulón amable? Me caía bien"

"¿El Doctor Ozuro Nakano? Si, él puede guiarlos. Le pediré que venga aquí enseguida"

Luego de que la recepcionista llamara por los altavoces al residente y de que este apareciera después de unos minutos, mostrándose agitado por creer que era una emergencia y exclamando desconcierto cuando se le pidió, mejor dicho se le ordeno, ser el guía de los niños en una expedición por l hospital.

"¿Por todo el hospital?" Pregunto Nakano para estar seguro.

"Obviamente excluirás los quirófanos pero puedes mostrarles las cabinas de observación en alguna operación no tan… extrema para ellos" Dijo la jefa de cirugía. Un dispositivo en su bolsillo comenzó a sonar, llamando su atención. "Oh rayos, mi cirugía iniciara pronto. ¡Asegúrate de que todo sea amigable, feliz y lindo!" Dijo apresuradamente para luego doblar en una esquina y desaparecer de la vista.

Ozuro Nakano parpadeo ante su jefa. "¿Amigable feliz y lindo? Esto es un hospital… no hay nada lindo aquí" Dijo con una gota de sudor en la cabeza. "Está bien… ¿Qué tal si empezamos con Pediatría?"

Los dos niños asintieron poniéndose de pie, expectantes y dispuestos a seguirlo. Taiga resignada solo se limitó a seguirlos.

Pequeños, un poco llorones y especialmente frágiles, fue el primer pensamiento de los niños al ver a los infantes en las cunas, viendo atendidos por enfermeras. Y desde luego ellos, Taiga y el residente mirándolos desde el otro lado de la ventana.

"¡Kya que hermosos! ¡Son tan pequeños y regordetes!" Chillo Taiga mirando a los recién nacidos con brillos en sus ojos.

"¿Ven a la niña del fondo? Fue todo un caso cuando nació" Dijo Ozuro señalando a una bebe envuelta en una manta blanca de bordes rosas. "Tiene apenas dos días de nacida. Ahora es sana, feliz y hermosa"

"¿Qué tenía ella?" Pregunto Shirou sin quitarle la vista a las personas que atienden a los bebes.

"Bueno, ella tenía lo que nosotros le llamamos presentación podálica, significa que cuando antes de nacer el bebé ya no se da la vuelta colocando la cabeza en dirección al canal de parto sino que se queda en posición sentada" Explico de la manera más simple el residente sin llegar a ser confuso.

"No entiendo…"

Ozuro rio nerviosamente, sabiendo que esto podría pasar. "Me refiero a que sus pies estaban saliendo primero, no su cabeza"

Taiga se tapó la boca sorprendida. "¿No es eso peligroso?"

Los niños altearon a verlos alarmados, como si en realidad estuviera sucediendo lo dicho.

"Bueno si, pero la Doctora Yukino se encargó de un parto de todo y la niña nació sin problemas" dijo obviamente omitiendo que se hizo una cirugía de emergencia para este caso.

"¿Cómo están sus padres?"

La repentina pregunta de Naruto saco de sus pensamientos al residente.

"¿Huh?"

"Sus padres… ¿Ellos están bien?"

Ozuro trago saliva, obviamente entendiendo que hablar de padres ahora mismo frente a dos niños que posiblemente no vuelvan a verlo despierto es de lo peor que podría haber hecho. Es un tanto insensible cuando piensas en la situación en manos.

"Ellos… están bien. La madre descansa luego del parto y el padre está a su lado ahora…"

"Ah… eso es… que bien" La mirada azul regreso a los bebes en sus cunas. "…Algunos tienen suerte, supongo"

"¿Quieres irte?" Le murmuro Shirou, preocupado por la mirada cada vez más cristalina de su hermano menor. A lo que el rubio rápidamente asintió con la cabeza. Shirou asintió y tomo la mano del menor, comenzado a caminar hacia la puerta, siendo seguido en un incómodo silencio por Taiga y Ozuro.

"¿Les…uh… les gustaría pasar a la sala radiografías? Tenemos muchos casos curiosos que sin duda les sorprenderán"

"Um…" el pelirrojo miro a su hermano y este se encogió de hombros. "…Esta bien"

El viaje fue un poco más animado, los niños preguntaron con mucha curiosidad por ser saciada por cada paciente que se les cruzaba en el camino. Afortunadamente la mayoría comprendió la naturaleza curiosa de un par de niños y no tuvieron problemas en contestar a sus preguntas. Una viejita en especial pareció encantada cuando los niños prometieron ir a visitarla a su habitación.

La ancianita sonrió hacia los niños, porque aunque no se conocían y mucho menor eran familiares, ellos la trataron con la mayor amabilidad que ni sus propios nietos pudieron darle.

La sala de radiografías estuvo más animada cuando el residente Ozuro procedió a enseñar radiografías de pacientes antiguos, que con cada hoja que pasaba sorprendía más a los niños.

"Wow…" dijo Shirou al ver la radiografía del cráneo de una persona perforado por algo largo parecida a una flecha.

"¿Qué les dije? Bastante genial, ¿No?"

Naruto levanto la mano, pidiendo su permiso para hablar. "¿Y en serio sigue vivo esa persona?"

"Por supuesto. La operación fue difícil y requirió de mucho tiempo de recuperación, pero ahora esta persona vive felizmente como cualquier persona normal" Dijo Ozuro satisfecho consigo mismo porque por fin pudo mantener distraídos a los niños. "¿Pasamos a la siguiente? Veamos… esta es una botella de vino atorada en el abdomen de un hombre"

Dijo al mostrar la radiografía, a lo que los niños exclamaron sorprendidos por ver la botella en la entrepierna.

"¡Waaah! ¡No vean niños!" Taiga agito sus brazos de un lado al otro al comprender ese tipo de radiografía y rápidamente puso sus manos sobre los ojos de los niños. "¡¿Estás loco?! ¡No les enseñes esas cosas!"

"Tranquila… Sacamos la botella, no hay de qué preocuparse"

"¡Pero es inapropiado para dos niños!"

"Como dije, logramos sacarlo sin problemas"

"¡Aww Fuji-Nee por favor quiero ver!"

"¿Cómo llego eso ahí?"

Taiga se sonrojo furiosamente mientras manda dagas con la mirada al residente, que rápidamente comprendió la situación en la que se había metido y su rostro también mostro la vergüenza a través de una cara completamente colorada.

"Cof, cof… S-Sigamos, ¿Quieren?" Dijo con nerviosismo.

Con protestas los niños aceptaron salir de radiografías e ir a otro departamento de medicina. Ozuro los guio con ligero entusiasmo hacia el próximo lugar de aprendizaje. Neurología.

"Ahora bien, ya que la Doctora Yoshino está ocupada, yo me encargare de la explicación. He pasado muchas horas en Neurología y he ayudado a la Doctora Yoshino en varias cirugías. Pregunten lo que quieran" Dijo Ozuro.

Naruto levanto la mano. "¿Qué es Neurología?"

"¡Excelente pregunta! Bueno, la neurología se encarga de operar… el cerebro" Dijo Ozuro señalando su cabeza, haciendo que las bocas de ambos niños se abrieran en una o. "Sip, es supergenial. Porque ahí se repara la masa babosa que controla todo el cuerpo. Así es, si el cerebro falla, todo el cuerpo falla"

"Eso… eso es asombroso. ¿No les da miedo hacer eso?" Pregunto Taiga muy impresionada por el trabajo de los doctores, que hasta ahora no les ha dado todo el crédito que merecen.

"Es posible. Hay veces en que tenemos casos muy complicados así como casos de rutina que se hacen fácilmente. Nos preparamos, practicamos y cuando llega el momento realizamos las cirugías para arreglar todo con mínimos o mejor aún, sin secuelas post-operatorias" Dijo el residente conduciendo a los niños y Taiga a una cabina de observación. "Hoy de hecho tenemos un implante de estimulación cerebral"

"¿Qué es eso?" Pregunto Shirou.

"La estimulación cerebral profunda ha resultado efectiva aliviando temblores intratables"

El rubio pregunto esta vez. "¿Temblores?"

"La esclerosis múltiple de recaida-remision, presenta síntomas como temblores persistentes en las manos. Algo terrible para una persona que trabaja como dentista" Dijo Ozuro abriendo la puerta de la cabina e indicándoles que guarden silencio.

Dentro vieron desde lo alto un quirófano con enfermeros y a la doctora Urara Murata con mascarillas, gorros y un traje azul que la cubre por completo. Detrás de ella un par de residentes y enfermeros asistiéndola. Pero lo que sorprendió a los niños y a Taiga fue la operación con el cerebro expuesto y aun peor con el paciente despierto. Un hombre de aproximadamente 40 años.

"¿Q-Que le están haciendo?" Murmuro algo aterrada Taiga. Los dos niños ni siquiera le prestaron atención al quedarse hipnotizados por la cirugía.

"El plan de la Doctora Murata es tener al paciente consciente mientras operan. Usando imágenes de resonancia para localizar el área total afectada" Dijo Ozuro disfrutando de explicar y compartir sus conocimientos hacia los niños y la adolecente. "¿Cómo sabemos si el procedimiento está funcionando? Pues pidiéndole al paciente a realizar movimientos delicados mientras colocan los electrodos. ¿Pueden ver las manos del señor? ¿Qué está haciendo?"

Los niños se acercaron a la ventana de la cabina de observación fijando su mirada a las manos del hombre mayor. Se sorprendieron al verlo tratar de construir una casa de cartas.

"¿Lo están operando mientras él está jugando a construir una casa de cartas?" Pregunto con incredulidad el pelirrojo.

"Correcto. Así la Doctora Murata sabrá exactamente cuándo acabo con el temblor de las manos del paciente" Dijo Ozuro satisfecho por esta gira por el hospital. Los niños exclamaron un gritillo al ver al paciente mayor tratar de poner la punta de la casa de cartas con manos temblorosas.

"Ellos están trabajando mucho para salvarle la vida…" Murmuro Shirou.

El residente rio ligeramente. "Pues por ahora no está en peligro su vida, pero trabajan duro para darle un mejor estilo de vida. Cualquier rama de la medicina requiere de unas manos firmes para trabajar bien"

"¿Ósea que no solo salvan vidas?" Pregunto el pelirrojo.

"No. La medicina es… es algo fantástico. Pocas veces puedes literalmente tener la vida de una persona en la palma de tu mano. Y lo que haces con los talentos que tengas ayuda de muchas maneras. Puedes reparar huesos rotos, trasplantar órganos, cortar la carne, traer al mundo a bebes, mejorar el cuerpo de una persona o remover algo que a una persona no le guste de su cuerpo. Hay muchas cosas que hacemos en esta carrera que cambia la vida de las personas. Para bien o para mal…"

Shirou asintió a las palabras del residente y volteo su mirada a la doctora que pidió al hombre hacer la casa una vez más, pero esta vez sus manos no están temblando. Ante esto la doctora detrás de su mascarilla sonrió por su trabajo terminado.

"Yo quiero hacer eso…" murmuro el niño.

"Creo que ya debemos irnos, aún hay varias cosas interesantes que ver" Dijo Ozuro pidiendo que salieran de la cabina, una última mirada atrás noto a Shirou siguiendo con su mirada hacia la doctora y el paciente. Sonrió internamente, quizá alguien sabe que quiere ser cuando sea mayor. "Creo que Emergencias será un buen lugar para continuar con el pequeño tour"

Afortunadamente emergencias está relativamente vacío más que un par de pacientes con heridas leves que solo necesitan suturas. Otras personas que esperan en las sillas a sus familiares probablemente y otros que hablan con la recepcionista. Algunos internos atienden a los pacientes y el doctor a cargo de trauma les sonrió a la petición de Ozuro de presentar su lugar de trabajo.

"Emergencias se ocupa de recibir los casos de trauma. Un trauma es cualquier clase de herida. Como un corte, un brazo roto o si se caen de su bicicleta o patineta, todas esas clases de heridas son atendidas aquí y por supuesto estamos preparados para atenderlos. Para mucha gente la sala de emergencias puede ser un lugar aterrador por todos los traumas que…"

Su voz comenzó a apagarse al mismo tiempo que volteo la mirada hacia la televisión que esta con la recepcionista de esta sala. Los niños, Taiga y el residente Ozuro voltearon a ver a la televisión y juraron que su guía dijo 'oh mierda' al ver las noticias.

"¡Suban el volumen!"

–Tenemos noticias… de último momento. Hubo un gran derrumbe hace unos momentos en uno de los edificios en la 4ta calle del distrito industrial de Fuyuki. Nos informan que hubo una gran cantidad de víctimas fatales y muchas personas lesionadas… los oficiales aún no han determinado la causa–

"¡Atención despejen urgencias! ¡Llamen a todos los cirujanos disponibles, que vengan a mí! ¡Cancelen las cirugías electivas! ¡Quiero que seguridad cierre este piso! ¡Traigan todas las camillas que haya! ¡Llamen al banco de sangre y piden todo el O negativo que tengan!" El doctor de Trauma se alejó de la pantalla y comenzó a ladrar órdenes. "¡Den de alta a todos los que puedan! ¡Le daremos prioridad a las víctimas del accidente así que agradeceré que entiendan!"

Taiga se agito por toda la movilidad de los enfermeros, residentes, internos y doctores que bajaron hacia la sala de emergencias, pero Naruto y Shirou se quedaron completamente quietos mirando la televisión.

El doctor de traumas se les quedo viendo a los niños por un segundo y regreso su vista a Ozuro. "Lo siento pero debo pedirles que se vayan, este lugar será una locura muy pronto"

No bromeaba, ya se podían escuchar a las ambulancias acercarse.

"¿Me necesitan, doctor?" Pregunto rápidamente Ozuro a su superior.

El hombre de bata blanca y cabello gris asintió. "El tour termino, llévalos a la sala de espera y regresa inmediatamente"

Ozuro asintió y comenzó a empujar levemente a los niños y una Taiga asustada. Shirou siguió sin mucha molestia, pero regreso su mirada hacia todos los doctores que bajaron para atender a los heridos y salvar vidas. Sus ojos jamás dejaron de observar a los pacientes que llegaron justo en ese momento manchados de sangre y tierra, ni a los paramédicos que gritaban la situación de las víctimas.

Y por supuesto no dejo de observar a esos doctores salvando vidas.

TIME SKIP

Han pasado poco más de tres horas desde que regresaron a la sala de espera y desde ese tiempo no han sabido nada del residente Ozuro. Han escuchado y visto a una gran cantidad de personas ue vinieron a buscar a algún familiar, esposo, amigo o vecino. Ha sido todo un caos y las personas en la sala de espera se han acumulado.

De vez en cuando un doctor viene y dice el nombre de alguna persona, esta se levanta de su asiento y pide información sobre su conocido. Poco a poco las personas van recibiendo sus noticias, tanto buenas como malas.

Shirou en particular ve como una madre sonríe y abraza al doctor cuando este le informa que su hijo está estable y en reposo, sin más daños que arriesguen su vida. La sonrisa de esa mujer le recordó a Kiritsugu. Al igual que la del doctor por dar buenas noticias.

Pero a un lado bueno, la moneda también tiene un lado malo.

Un anciano cae en su asiento con sus manos tapando sus ojos y hace el esfuerzo por no sollozar, la doctora frente al anciano está tratando de explicar que su esposa no logro soportar la operación y tubo un derrame en quirófano. Shirou quiere ir y tratar de alegrarlo, pero sabe que nada de lo que pueda decir aliviara su dolor.

Y es muy molesto, el pensar que solo algunas personas pudieron salvarse, y otras morir. No sabe cómo sentirse, puesto que no murieron por un ladrón, un asesino. Eso sería más fácil de remediar, pero a veces las cosas simplemente pasan. No puede hacer nada ante los accidentes espontáneos. El saber que tatas personas perdieron a vida simplemente porque un edificio colapso lo enoja. No había forma de predecirlo. No había forma de salvar a esas personas antes de que ocurriera tal desastre.

Si tan solo existiera la forma de prever los accidentes. De que sea posible que aun si ocurre algo, un poder superior podría regresarlo todo a la normalidad. Ojala pudiera existir algo así.

"La vida y la muerte giran a su alrededor, uno tratando de alcanzar al otro. Existiendo en un balance que da equilibrio al ecosistema. Y es imposible escapar de ello. Todos estamos sujetos al fin, de una u otra forma" Naruto murmuro con la mirada entristecida hacia las personas que recibieron malas noticias.

"¿Qué?" Pregunto Shirou sin saber de dónde vino esa sabiduría de parte de su hermano.

"Es algo que el Viejo Hagoromo decía cuando estaba en su lecho de muerte. Antes no lo había entendido pero ahora… creo que sí. Lo que trato de decir es que… La muerte es tan natural como la vida, y no podemos hacer nada si nos ha llegado el momento. Por eso te digo, que no te enojes con lo que están pasando estas personas… después de todo cada cosa tiene fin" Dijo Naruto mientras toma la mano de su hermano, tratando de tranquilizarlo.

Ser una persona empática y tener enseñanzas de un sabio anciano han ayudado al rubio a saber escoger las palabras adecuadas cuando alguien se siente mal. Para Naruto en este momento, Shirou ha estado emanando mucha energía negativa cuando ve a las personas que perdieron un ser querido.

"Pero es injusto. Ellos no estaban haciendo nada malo y aun así…" No quiso seguir con su oración.

"Tal vez sí, pero somos niños, no podemos hacer mucho. Si quieres hacer algo, trabaja duro para que cuando seas grande puedas ayudar a quien quieras" Dijo el rubio tratando de animar a su hermano.

Shirou suspiro con tristeza. Quería decir algo más, pero recuerda la situación en la que están. Naruto debe estar preocupado por Kiritsugu y aquí esta él, lamentando a otras personas cuando su padre adoptivo está en un quirófano. No está bien pensar así de egoístamente para hacer que su hermano menor tenga que animarlo. Ese es su trabajo, no debe pensar así. Al menos por ahora.

Puede enojarse consigo mismo todo lo que quiera después, por ahora apoyar a su hermano es todo lo que importa.

"A veces me cuesta creer que eres tan sabio cuando eres… bueno, tu" Dijo un poco más animado mientras le revuelve el cabello al menor.

El rubio se apoyó en la caricia de su hermano. "Soñar todos los días con un anciano sabio hace que se te peguen algunas cosas" Dijo con una leve sonrisa y encogiéndose de hombros.

"Je…"

Taiga suspiro al escuchar a los niños, sin entender realmente con que anciano está soñando el rubio, pero atribuyéndolo a algún programa de anime que ha visto por ahí. Siempre hay ancianos en los animes que aparentan mucho saber.

Se puede pensar que ella es despreocupada y entusiasta en todo lo que hace, y por supuesto a los niños solo les ha mostrado su lado más animado por obvias razones, porque no han tenido la necesidad de afrontar una situación que requiera seriedad, hasta el día de hoy al menos.

Ella estuvo ahí cuando Kiritsugu compro la Residencia Emiya hace 5 años. En ese entonces era vieja, descuidada y un tanto preocupante por su estructura, pero eso no impidió que el hombre de pelo azabache lo comprara. Ella fue ese día para conocer al nuevo vecino, nada fuera de lo común. Honestamente pensó que se trataba de otras de esas personas que son contratadas por su abuelo para sus más bajos deberes. No es que ella sepa mucho, no se mete en los asuntos del grupo Fujimura.

Su primera impresión fue la de un hombre frio, estoico y que apenas debe de sonreír. Por eso fue grande su sorpresa cuando apenas un par de días todo se fue al infierno y el Incendio de Fuyuki sucedió. Honestamente ese día fue una catástrofe.

Ella no lo admitió a nadie, pero perdió más de un amigo ese día.

La Academia Homurahara hizo un funeral para todos los estudiantes y maestros que perdieron la vida ese día. Había pasado una semana desde el incendio hasta su próximo encuentro con Kiritsugu.

Se veía peor de lo que pensaba, pero algo había cambiado. Había un brillo en sus ojos que antes no estaba ahí. Al principio tuvo curiosidad por saber de dónde vino el cambio, y su respuesta llego cuando pasos pequeños lo siguieron como patitos a su madre. O padre en este caso.

Dos niños, uno pelirrojo y otro rubio.

Kiritsugu había adoptado a los únicos sobrevivientes del incendio. Siempre tuvo sus dudas respecto a la moralidad de un hombre que viste de negro y que ingresaba armas a su vivienda recién adquirida. Pero quizás fue su imaginación, porque tan rápido como las vio, desaparecieron. Y fueron reemplazados por objetos para niños pequeños.

Y materiales de construcción. Muchos de ellos.

Ella se auto invito en el proyecto del hombre en restaurar la Residencia Emiya y hacerlo un lugar habitable, también seguro para dos niños pequeños.

Ella podía verlo desde la distancia. Como esos niños se unieron al hombre. Siguiéndolo, imitándolo, y en respuesta el hombre los consentía en todo lo que pidieran; aunque ellos no pedían mucho en realidad, pero podía notar la conexión, de que tanto los niños como el hombre necesitaban uno del otro para poder superar el desastre.

Los niños que perdieron todo, incluido sus padres. Y el hombre que había perdido a su esposa y una amiga cercana. Taiga no tuvo el honor de conocerlas, pero por las pocas descripciones de Kiritsugu supo que el hombre amaba a su esposa de corazón, y de que su perdida lo dejo vacío.

Por eso se confundió mucho cuando, solo un par de meses después de adoptar a los niños, Kiritsugu le pidió de favor cuidar a los niños ya que él se iría de viaje.

Pensó que se debía a su trabajo, quien sabe realmente, él nunca dijo que hace en esos viajes. Lo que sí sabe, es que cuando se fue por primera vez no les había dicho nada a los niños. Y estos entraron en pánico cuando se despertaron un día y no encontraron a su padre adoptivo por ningún lado.

Todavía se estremecía cuando recordaba como Naruto se derrumbó frente a la puerta de entrada cuando les dijo que se había ido y no les dio una fecha de regreso.

Fue un mes totalmente miserable, esa primera vez. Un mes entero sin tener noticias del hombre. Los niños se habían resignado y con su voz vacía dijeron que Kiritsugu los había abandonado.

Ella lo negó todo, trato de apaciguar la depresión que consumió a los dos niños. Les compro helado, los llevo al parque, hizo de todo para alegrarlos, pero esos dos casi sufren de una severa depresión infantil. Hasta que un día de la nada Kiritsugu había entrado por la puerta.

Ella lo regaño enormemente ese día, le enseño que sus habilidades en kendo no son una broma. Pero todo se tuvo que hacer después de que los niños vieran a su padre adoptivo. Su regaño fue diminuto en comparación del de Shirou por hacer llorar a su hermano menor.

Afortunadamente el hombre comprendió su error y explico su situación. De mala gana aceptaron que su trabajo exigía que se fuera de casa por un tiempo, y debido al clima y lugar donde se iba a quedar carecía de una buena conexión no podía comunicarse bien con ellos.

Lo aceptaron, pero pidieron que se les informara cuando se iba y cuando regresaba.

Taiga sonrió de lado y parpadeo hacia los niños que se habían acurrucado cuando se quedaron dormidos sin querer. Su expresión se tornó triste al verlos tan tranquilos ahí sentados, con el rubio usando el hombro del mayor como almohada y a Shirou con su mejilla reposando en la cabeza del menor.

No sabía qué hacer cuando las noticias lleguen. No es religiosa pero desde que recibieron la llamada ha estado orando por buenas noticias, porque esos niños ya han perdido mucho y solo tienen 12 y 11 años.

Sabe que serán su responsabilidad si Kiritsugu no lo logra. Técnicamente la custodia pertenecerá a su abuelo, pero su edad no lo hace lo suficientemente apto para cuidad de dos niños. Y ella también debe pensar en su situación académica. ¿Cómo cuidar de dos niños y mantener sus notas al mismo tiempo?

No, no, no. No debe pensar tan negativamente ahora. Eso puede esperar hasta saber la condición de Kiritsugu.

"Coof… Fujimura-san, si pudiera tener su atención…"

Taiga parpadeo sacada de sus pensamientos ante la voz del doctor Kenzo y la Doctora Yoshino. Trago saliva al ver sus expresiones, siente un mal presentimiento.

"…Necesitamos que nos acompañe para poder hablar con mas privacidad por favor" Pidió la Doctora Yoshino.

Taiga asintió y procedió a despertar a los niños, quienes al ver su expresión la siguieron sin palabras. Los dos doctores amablemente los condujeron a una sala de reunión, y aunque se veía muy elegante con su mesa de madera y sillas negras con ventana que da vista al pasillo, la atmosfera que los envolvió es pesada. Como si ni los doctores quisieran estar ahí.

"Niños, y Fujimura-san. Los trajimos aquí para discutir la situación de Emiya-san" Comenzó la Dra. Yoshino. "¿Fujimura-san su abuelo se presentara?"

Taiga se sintió nerviosa por la respuesta que deberá dar. "Él dijo que llegaría cuanto antes pero… está atrapado en el tráfico" Dijo la castaña. Había llamado a su abuelo hace 5 minutos porque se acercaba la hora para que le dieran las noticias.

"Entonces, supongo que no tenemos más opción que esperar… sería necesario tener un adulto aquí" Murmuro la doctora.

Shirou sintió la mano de Naruto apretarse en su agarre. "Doctora" Llamo la atención.

Los dos Doctores volvieron su mirada al pelirrojo, y su mirada determinada les hizo un nudo en la garganta.

"Quiero hablar seriamente con ustedes. Estoy a cargo ahora…" Dijo Shirou firmemente, sin esperar ninguna objeción. "…puede decirnos la verdad"

Ambos médicos se miraron y fruncieron el ceño, bajaron su mirada al niño, si es que se le puede decir así ahora, debe ser muy fuerte para afrontar la situación.

"Shirou-kun…" Dijo Kenzo en voz baja. Suspiro por lo bajo, no le gustaría lo que escuchara. "…Tu padre tuvo una larga cirugía… así que estará dormido por un tiempo hasta que pueda sanar"

"… ¿Entonces él está bien?" Pregunto ahora Naruto.

A su silencio el niño tuvo que hacer un esfuerzo en sentir sus emociones, los médicos son buenos para guardar sus emociones en momentos como este. Podía sentirlo, el cómo no quieren responderle.

"No… Lo lamento tanto" Dijo Yoshino tomando sus manos y jugar con sus dedos para calmarse.

"Debido a lo extenso de la cirugía, su padre no puede respirar por su cuenta. Por eso lo tenemos entubado" Explico el Dr. Kenzo.

"¿Entubado?" Volvió a preguntar el rubio.

"Hay un tuvo en su boca que lo ayuda a respirar" Explico el Dr. Kenzo lentamente. "Sin embargo si se despierta o no, es cuestión de tiempo. Y por eso debemos comunicarles que ustedes deben estar preparados…"

"Entonces… puede que no despierte nunca, ¿Eso dijo?"

"Él puede despertar, pero durante su colapso y el tiempo que estuvo en la ambulancia puede que le haya privado de oxigeno por mucho tiempo. Aun tratamos de descubrir porque se desmayó, pero según sus tomografías más recientes no hay mucha actividad cerebral. Es posible que Emiya-san sufra un daño severo. Así que aunque despertara ahora, no sabremos las secuelas que presentara…" Dijo el Dr. Kenzo tragando saliva.

Es cierto que los casos con niños son siempre los más complicados de tratar, porque nunca es fácil decirles a los niños que sus padres no regresaran.

"Emiya-san no dejo instrucciones. Tenemos formularios que son para que acepten si quieren que tratemos de reanimar a Emiya-san si su corazón falla o si prefieren que… que lo dejemos ir" Dijo la Dra. Yoshino. A ver sus expresiones inciertas, continúo. "El cuerpo de Emiya-san está enfermo, y ha sufrido un trauma tremendo. Ahora sus órganos están fallando, nadie tiene la culpa de esto, quiero que entiendan eso"

"¿Se puede recuperar de esto, doctora?" Pregunto Shirou.

"En su experiencia, ¿La gente se recupera de esto, Doctor?" Pregunto esta vez Taiga mirando al médico de cabello rojizo.

"Yo no… tengo estadísticas. No tengo más medicina para darle. Esto implica… Fe" Dijo simplemente el médico.

Taiga se recostó hacia atrás contra su silla, y respiro profundamente antes de soltar una pobre excusa de sonrisa. "¿Fe? No soy… bueno, no somos religiosos"

"En mi experiencia… la ciencia no siempre es suficiente, jovencita. Pero si puede tener esperanza con los niños, y apoyarlos hasta el final"

"No sé qué hacer…" Dijo Taiga tapándose la boca con sus manos y los ojos cristalinos.

"Sabemos que es una decisión difícil…"

"¡No, no sé qué hacer! Soy lo más cercano que tiene sin considerar a sus hijos y no quiero tener que pedirles a ellos que tomen la decisión. ¿Qué hago?" Murmuro la castaña desesperadamente.

"Deberías firmar los papeles, Fuji-Nee. Papá es fuerte… y nosotros queremos que… que lo intentes. Solo un poco más. Él puede mejorar hoy o mañana, quizás…" Dijo Shirou en voz baja, poniendo su mano en el brazo de la adolecente.

"…Solo queremos esperar un poco. ¿Podemos?" Dijo esta vez Naruto. Su voz flaqueo un poco en su última pregunta, pero se controló.

Aun no deben derrumbarse, aún hay esperanza.

Shirou recordó entonces los libros de su hermano, y de las grandes enseñanzas que ahí se encuentran, hay una que permanece siempre en su mente. "No debemos perder la luz que hay en nuestro corazón, Fuji-Nee"

"¿Qué? ¿La luz del corazón?" Reploso con unos mocos en la nariz. Los dos médicos se miraron sin entender realmente a que se refiere.

"Esperanza…" Dijo Shirou. "La luz del corazón se llama esperanza. Es aquello que brilla siempre aunque este cubierta de oscuridad"

Los dos médicos parpadearon ante tales palabras de gran sabiduría, que no supieron como sentirse al respecto al ser dichas por un niño de 12 años apenas. ¿Qué tanto ha pasado para tener semejante comprensión de un valor que a día de hoy muchos aun no entienden su significado?

"Está bien… firmaremos los papeles" Dijo Taiga ya recomponiendo su compostura. La doctora asintió y deslizo los papeles sobre la mesa hacia la adolecente y los niños.

"¿Cuándo podemos verlo?" Pregunto Shirou después de que se firmaran los papeles.

"¿Verlo? Bueno…" La Dra. Yoshino volteo a ver a su compañero, quien asintió. "…creo que es posible verlo ahora. Solo no hagan ruidos fuertes"

"Está bien" Dijeron los niños al unísono.

Los médicos los acompañaron en todo el camino hacia la unidad de cuidados intensivos, al cruzar una puerta lograron entrar a la habitación de su padre. Ahí postrado, como si estuviera durmiendo, esta Kiritsugu.

Pero no está durmiendo.

Las maquinas a su lado, el tubo en su boca, y esa máquina que pitea les dijo a los niños que su padre no está durmiendo. Se ve pálido, con la cuenca de los ojos hundida, su cabello ya desordenado está peor. Pero si hay algo que no se puede descartar es la mirada de paz que tiene su rostro. Como si literalmente estuviera durmiendo.

Kiritsugu se había ido en paz. ¿Cometieron un error al traerlo aquí?

No, fue la decisión correcta.

Había esta sensación constantemente, como si Kiritsugu nunca se sintiera completo. Como si le faltara algo. Y a día de hoy aún permanece esa sensación, no se podía decir que Kiritsugu podría irse en paz si aún quedaba algo ahí afuera que espera ser atendido.

"Les daremos algo de privacidad" Dijo el Dr. Kenzo, arrastrando consigo a su compañera con protestas.

Taiga los despidió agradeciéndoles, pues no pareciera que los niños quisieran decir nada. Ahí parados sin hablar y con la mirada fija en el padre acostado y conectado a maquinas. Un tintineo de su teléfono la saco de su contemplación.

"El abuelo llego… iré a traerlo. Esperen aquí, ¿Está bien?"

"Si…"

"…Seguro"

Únicamente los dos solos, ambos se dirigieron a cada lado de su padre. Naruto fue a su derecha, y Shirou a la izquierda. El pelirrojo prefirió ese lado, puesto que eso le permitía ver hacia el pasillo y avisar si Fuji-Nee o los médicos se aproximan.

"¿Estás seguro de esto?" Le pregunto el mayor.

"Ya perdimos cuatro padres Shirou… No quiero un quinto" Dijo el rubio mientras toma la mano de su padre adoptivo.

"Está bien… Hazlo rápido" Pidió.

Naruto asintió y tomo un largo respiro. Se aisló de del mundo exterior al concentrar en su respiración y sonido de su corazón palpitando. Desde el otro lado de la cama, Shirou miro como a su hermano se le oscurecían las marcas de sus mejillas, su cabello se erizaba y la atmosfera de la habitación se tornó pesada.

El pelirrojo trago saliva cuando los ojos generalmente azules se abrieron de golpe y en lugar de ser azul, estos revelaron orbes rojos como la sangre y con la pupila alargada, como un felino. La mirada de Naruto, o lo que sea que tenga el cuerpo de Naruto volvió su mirada hacia él. Y le sonrió.

Llevo un dedo con una uña alargada y afiliada a sus labios semi-ennegrecidos para hacer el gesto de silencio. En esa sonrisa noto los colmillos alargados.

La mano que aun sostiene a la de Kiritsugu resplandeció con una luz roja. Y el sonido de burbujas llamo la atención del niño, quien fijo su vista en las manos unidas. Ya ha visto el Chakra de su hermano y no es nada parecido a esa forma aparentemente liquida, como una capa de gelatina roja medio transparente.

Los ojos rojos se dirigieron hacia el hombre en cama y cerró los ojos para concentrarse.


"¡Rápido papá! ¡Toda la comida se va a mojar si no te apresuras!" Una voz infantil y femenina grito mientras una torrencial lluvia la empapa a ella y a su padre.

"¡Mantén abierta la puerta, Illya!" Contesto un Kiritsugu algo más joven con bolsas de McDowell's en cada mano.

La niña, Illya, uso su cuerpo para mantener la puerta abierta porque sus manos están ocupadas con las bebidas para toda la familia.

Ambos padre e hija suspiraron al llegar a su hogar con apenas unas gotas de humedad en el cabello y ropa. Kiritsugu miro las bolsas en sus manos para asegurarse que todo este seco, caliente y listo para comer. Aunque…

"¿Crees que Shirou se enojara conmigo? ¿Qué opinas, Illya?" Pregunto mientras ambos se dirigen a la sala de estar.

A sus oídos le llego el sonido de dos niños corriendo y una adolecente gritando por la ropa colgada en el patio. Reprimió una risa, de nuevo olvidaron recoger la ropa lavada antes de que comenzara a llover.

"Parece que todos están agitados el día de hoy" Una voz femenina y madura hablo entrando en la habitación.

Kiritsugu sonrió al ver a su esposa, tan hermosa como siempre con su cabello blanco, piel de porcelana y ojos como rubíes. "Estoy en casa" Dijo dejando un beso en sus labios.

"Bienvenido, cariño" Correspondió el beso la mujer llamada Irisviel.

"¡Pawg! ¡No hagan eso cuando estoy comiendo!" Chillo Illya completamente sonrojada por la demostración de cariño.

"¿Qué pasa, Illya-chan? ¿Y que harás cuando tengas novio?" Pregunto risueña la mujer a su hija.

"¡No necesito novio! ¡Ya tengo a mis hermanitos!"

Dos niños, uno rubio y otro pelirrojo entraron con la cara mojada y la respiración agitada. "¡Misión rescatar la ropa de la lluvia: Cumplido!" Dijeron al mismo tiempo.

"¡Yay! ¡Bien hecho, niños!"

"¡AHH! ¡¿Viejo, que es esto?!" Shirou grito en completo shock al ver la comida chatarra sobre la mesa. "¡Te pedí solo unas zanahorias, papas y la carne para la cena! ¡Pero en cambio trajiste toda esta comida chatarra!"

Naruto trato de calmar a su hermano empujándolo a su asiento. "Tranquilo Shirou, hoy trabajaste mucho, tomate un descanso de la cocina-Dattebayo"

"¡Si, mis queridos hermanos menores trabajan demasiado! ¡La hermana mayor les ha traído un regalo, siéntanse alagados!" Dijo Illya completamente orgullosa de su ofrenda.

"Pero… pero esto es tan… poco saludable" Siguió protestando el pelirrojo.

Naruto se encogió de hombros mientras toma su propia hamburguesa y la muerde. "Tiene lechuga, tomate, carne, salsa y pan. Yo digo que es como una ensalada entre dos panes-Dattebayo"

"No le des importancia Shirou-Chan. Mañana puedes darle puros vegetales a Kiritsugu de castigo" Dijo Irisviel encantada por su comida. Y a la vez proporcionando un castigo adecuado para el hombre mayor.

"Iris…"

"¡AHH! ¡No es justo no coman sin mi aun!" Grito la adolecente Taiga entrando escandalosamente y tropezando con sus pies en su intento de llegar deprisa a la comida.

"¡Es tu culpa por quedarte a secar la ropa!"

"¡Era tu ropa! ¡No tendría que haberlo hecho si no hubieras olvidado recoger la ropa!" Contrarresto Taiga a la acusación del rubio.

"¡E-Eso no fue mi culpa! ¡Mama dijo que me ayudaría!"

"¡Ara! Naru-Chan, que niño tan travieso. Nunca prometí ayudar a recoger la ropa"

"¡¿Qué?! ¡P-P-Pero dijiste…! ¿Fui engañado vilmente?"

"¡Lo ves! ¡Fue tu culpa!"

Naruto esta retrocediendo ante la amenaza de las dos mujeres. Fácilmente superado en número. "E-Esto es un complot-Dattebayo! ¡Shirou, papá, ayuda…!" Pidió a las otras dos figuras masculinas de la casa.

"Jajajaja" Rio Kiritsugu al ver a Shirou correr en ayuda del menor de toda la familia. Justo frente a sus ojos su familia le lleno el vacío que ha sentido por muchos años.

"Huir fue la decisión correcta, ¿No es así, cariño?" Dijo en voz baja la peliblanca mayor sonriendo hacia los niños y la adolecente.

Kiritsugu calmo su respiración y dejo una sonrisa triste en su lugar. "Finalmente me di cuenta… que la paz que buscaba era imposible de encontrar. Pero en cambio, encontré este nuevo mundo nunca antes visto para mí. Esta familia, estas personas, con solo imaginar lo que nos depara el futuro, cuando veo sus sonrisas, puedo perdonarme por abandonar al mundo"

La peliblanca parpadeo hacia su marida, sin esperar la aceptación del perdón a sí mismo. Ella fue egoísta al pedirle huir con ella e Illya, sabía que no se perdonó en lo absoluto, poco después regresaron a Fuyuki, adoptaron a dos niños que sufrieron por la pérdida de sus padres y unieron esta familia ellos dos. Escucharlo aceptar finalmente su decisión le dibujo una sonrisa en el rostro.

"Me alegra enormemente escuchar eso cariño" Dijo la matriarca de la familia Emiya.

Con la cena vino la hora del baño, concluida la tarea de limpieza todos disfrutaron de la compañía entre familia hasta que llegó la hora de dormir.

"¿Papá? Despierta…"

Kiritsugu entreabrió un ojo, se siente muy cansado repentinamente. Como quiere volver a dormir pero el llamado del hijo menor de la familia lo llama. Ha pasado antes, debido a sus pesadillas.

"Oye, papá… si hay más fuerza en ti. Si pudieras pelear con más fuerza yo te lo agradeceré…"

Incluso con sueño Kiritsugu frunció el ceño ante esa extraña petición. ¿Pelear contra que? ¿Por qué con más fuerza?

"Te lo agradecería mucho… por favor despierta…"

Kiritsugu con gusto se levantaría a ayudar a su hijo, pero esta tan cansado en este momento. Quisas no sea nada, solo una pequeña pesadilla.

Eso debe ser.

Solo una pequeña pesadilla.

Puede volver a dormir en paz.

"Despierta…"

.

.

.

"¡…Despierta!"

.

.

.

"¡Despierta!"

.

.

.

"¡DESPIERTA!"

Kiritsugu jadeo en busca de aire y sus ojos se abrieron en estado de shock ante el grito de una voz oscura y profunda.

"¿Qué es…? ¿Dónde estoy?" Se preguntó el hombre al verse en una habitación con agua estancada en el suelo, por todos lados sin un lugar seco donde ubicarse, grandes paredes y por sobre todo altas, con tuberías en el techo y una inmensa oscuridad detrás de él.

"Entre la vida y la muerte aparentemente" La voz oscura dijo frente al azabache. Su mano automáticamente fue a su abrigo en busca de su arma. Gruño por lo bajo al no sentir nada bajo su prenda de vestir. "…Honestamente tu eres una anomalía. Con la cantidad de corrupción en tus… ¿Circuitos Mágicos los llamas? Es sorprendente que sigas vivo. ¿Por qué será?"

En la oscuridad dos orbes rojos brillaron, muy por encima de Kiritsugu, haciéndolo retroceder un par de pasos para asegurarse de verlo correctamente. Es enorme.

Trago en seco al verse ante la bestia que reside dentro de su hijo menor. "¿Esto es con lo que Naruto tiene sellado en su interior?" Pensó con cautela.

"¿Y bien? No contestarme hará que considere seriamente traerte de vuelta al mundo de los vivos" Dijo el zorro con aburrimiento. El agua se sacudió formando pequeñas olas cuando el enorme ser se recostó sobre sus antebrazos. Para quedar a un nivel más cercano al humano y verlo a los ojos.

"Lo único en lo que puedo pensar es en mi Cresta Mágica. La Cresta es capaz de mantener con vida a su portador mientras todavía haya energía mágica dentro del cuerpo…" Respondió sinceramente. No tiene caso mentirle, si esta bestia es la responsable de los sentidos aumentados de su hijo, entonces escuchara el latir de su corazón para saber si está mintiendo.

Una habilidad realmente excepcional cuando su hijo la describió, pero increíblemente molesta cuando eres el receptor de tal habilidad.

"Tu propio poder hace tiempo que dejo de funcionar, y de hecho la transferencia de Chakra está siendo usada como un "combustible alterno" para alimentar la cresta ha hecho que sigas con vida. Je… Los humanos son criaturas tan efímeras e incompletas…"

Kiritsugu le frunció el ceño a la bestia. Sabe mejor que nadie lo efímeras que son las vidas humanas y por ello desprecia completamente la maldad que las extingue. Y este zorro emana un aura de maldad pura.

"…Pero esa es justamente la razón de su infinito potencial"

"¿Huh?" Completamente tomado por sorpresa, no espero que el zorro demoniaco soltara un alago a la especie que tanto odia.

"Veo que el lazo que los une a ti, al mocoso, incluso al mocoso cabeza de tomate, realmente es auténtico… Desafortunadamente no todos poseen ese vínculo. Hay quienes desean el fin de la humanidad, y solo el mocoso puede detenerlo. Sin embargo no posee los medios para enfrentarlo, por eso asegúrate de cumplir con su entrenamiento…"

"¿De que estas hablando? ¿Quiénes quieren poner fin a la humanidad?" Demasiadas preguntas salieron a la luz con apenas unas palabras del zorro. Como si supiera que algo se avecina.

"El maldito Cuarto Hokage te lo explicara todo a su debido tiempo. Por ahora tu solo debes concentrarte en sanar. Mi trabajo es solo sacar la raíz de toda esta entidad que corrompe tu alma… lo que me recuerda…"

Kiritsugu no tuvo tiempo de reaccionar cuando la garra del zorro lo atravesó por completo, escupió sangre seguido de un grito por el increíble dolor que lo invadió.

"¡GAAAARRGHHHH!"

El zorro bostezo aburrido mientras vuelve a empalar al pequeño cuerpo del hombre en comparación con sus garras, pero esta vez con su garra del pulgar. Como si tratada de agarrar algo con la punta de sus garras en el interior de Kiritsugu.

Tiro hacia atrás, seguido también de algo blanco y cubierto de sangre. Kiritsugu jadeo en busca de aire, más el dolor se lo impidió dejándolo solo con un grito silencioso hasta que toda ese "algo" de color blanco salió por completo de su cuerpo.

Al sacar la cosa blanca el zorro la dejo caer frente al hombre de pelo azabache. La sangre se derramo sobre el agua en sus pies, tiñendo de alguna forma toda de rojo ennegrecido.

Esa cosa blanca comenzó a levantarse como una persona, y un largo cabello blanco fluyo desde la cabeza y un par de ojos rojos se abrieron con una mirada de odio y rabia pura.

"T-Tu eres…"

La entidad se quitó el cabello de la frente y se lo peino detrás de la oreja con una sonrisa. "Hola. Ha pasado tiempo, cariño"

Es tal como la recuerda, el cabello blanco, los ojos rojos, el vestido blanco y dorado.

"¿Por qué me miras así? ¿Acaso no me reconoces~?"

Rápidamente busca algún tipo de arma contra esta cosa, su abrigo, en el cinturón, debajo del pliegue de su pantalón, no encuentra nada que pueda usar contra esta cosa. Al no encontrar nada finamente se percata que la herida infligida por el zorro no está ahí en su torso. Esta complemente intacto.

La mujer con apariencia de su esposa se rie. "¿Buscas otra arma para matarme de nuevo? ¿Cómo hiciste con nuestra Illya~?"

"Tú no eres Iri, y esa no era la verdadera Illya" Gruño, retrocediendo para estar lo más lejos posible de esa cosa.

"No sabes cuánto me duele que digas eso, cariño. Sin lugar a dudas soy la Irisviel que tú conociste. Estoy unida al Grial, ¿Recuerdas? ¿Recuerdas cómo me ilusionaste con una familia para después sacrificarme por el bien de tu deseo?"

Una enorme presión cae sobre Kiritsugu y la entidad que usa la apariencia de la esposa del hombre. Ambos voltean hacia arriba y ven al zorro elevándose sobre la mujer de vestido blanco con los dientes afuera, el pelo erizado y una mirada de reconocimiento sobre la mujer.

"D-Debo decir… que no me esperaba que estuvieras con una criatura con un odio tan grande como el mío. No… esto… esto no me iguala"

"Mi odio te supera, mujer" Le gruño el zorro.

"¿Cómo es posible? Nuestra naturaleza es similar pero aun así… tu… ¿Qué eres…?" Pregunto la mujer de cabello blanco. La mujer sintió que perdía el equilibrio, al igual que Kiritsugu que trago saliva ante la presión y la intensa intensión asesina viniendo de la bestia. Afortunadamente para él, todo iba dirigido hacia la copia de su Iri.

"Impresionante. Tan cerca de mí, y aun así, eres capaz de mantener tu existencia. ¿Te niegas a ser absorbida?"

"¡¿QUÉ SE SUPONE QUE ERES?!" Grito la peliblanca sudando frio.

"Soy algo que existe desde hace más tiempo que tú. Eres… Toda la maldad del mundo, ¿No es así? ¿La maldad acumulada de toda la humanidad? ¿Por cuánto tiempo exactamente has odiado? ¿50 o 55 años?"

"¿Qué? ¿De qué hablas?" Esa cantidad de años es exactamente el tiempo de transición que hubo desde la tercera guerra del Santo Grial hacia la Cuarta Guerra. Más los 5 años que han pasado desde el fin de la Cuarta guerra.

"Yo he odiado a la humanidad por mil años, eres solo una pequeña fracción del odio que yo he acumulado. Toda la maldad de la humanidad es minúscula en comparación. ¿Cuánto crees que puede odiar una sola persona? Comparada conmigo, el odio de 7000 millones de personas es una laguna al lado de un mar. ¡YO HE ODIADO POR MUCHO MAS TIEMPO QUE TU, PEQUEÑA ESCORIA!"

Ni la mujer, ni Kiritsugu tuvieron tiempo de retroceder a las garras del zorro que empalaron a la mujer de pelo blanco, haciéndola escupir sangre y retorcerse tratando de escapar. Lentamente fue levantada, durante el trayecto pudo apreciar de mejor manera a la bestia que la ataco.

Gigante, con nueve colas ondeando detrás del él, pelaje naranja y ojos rojos con grandes colmillos. Una aura del odio mucho mayor que la suya y por sobe todo, completas intensiones asesinas haca su persona.

"Esta bestia… puede ser mejor asesino que yo. Pensé que solo Primate Murder sería capaz de esto… y está de su lado" Dijo la mujer mirando con agonía y furia hacia Kiritsugu quien se mantuvo alejado de todo con una mirada incierta. "¡KIRITSUGU EMIYA TEN POR SEGURO QUE EN CINCO AÑOS VOLVERE A MANIFESTARME Y CUANDO NASCA EN ESTE MUNDO LO PRIMERO QUE HARE SERA MATARTE! ¡A TI, Y A ESOS NIÑOS! ¡A TODOS USTEDES ANGRA MAINYU LOS MALDI-!"

Callo cuando las fauces del zorro se cerraron a su alrededor y el sonido de los huesos siendo triturados disgusto por completo a Kiritsugu. En todo este momento soltó un largo suspiro que no sabía que estaba conteniendo. Cayo sentado contra las agua, sintiéndose muy débil de repente.

"¿Finalmente se fue?" Se preguntó después de mucho tiempo.

"No del todo" Respondió el zorro, sobresaltándolo y haciéndolo volver su mirada al enorme demonio. "Si quieres compararlo con algo humano para tu mejor comprensión… Diría que es como un cáncer que continuamente tiene que ser extirpado. No se puede extraer por completo y en consecuencia queda un pequeño fragmento que comienza a crecer de nuevo. Hay que repetir esto constantemente si quieres vivir por un largo tiempo. Dime, humano. ¿Estás dispuesto a vivir así por el resto de tu vida?"

A sus palabras el hombre bajo la mirada hacia sus manos. Han estado temblando por un tiempo. "Tengo que vivir con este… como dices, cáncer, por el resto de mi vida. Estaba seguro que moriría. Que dejaría solos a mis hijos…"

"¿Te arrepientes?" Pregunto, una vez más acostándose sobre sus brazos para estar al nivel del humano.

"¿Arrepentirme? ¡Estoy vivo! Puedo vivir asi por muchos años. La gente vive con peores situaciones. Los he visto…"

"Tendremos que hacerte un chequeo en unos meses para ver que tanto avanza esa peste en volver a aparecer-"

"¡Y en el intermedio entrenare, abrazare, y viviré junto a mis hijos! Esto es… esto es casi como un milagro. Nunca los creí reales pero ahora… ahora…"

"Ahora lo que debes hacer es asegurar que los mocosos estén preparados. Hay un gran peligro que se avecina"

Kiritsugu frunció el ceño, las últimas palabras de la copia de Iri resonando en su mente. "En cinco años la Guerra del Santo Grial volverá a aparecer" Dijo con molestia. Ni siquiera hay pasado 50 años para la próxima guerra. Esperaba que al menos sus hijos no tuvieran que enfrentar tal calamidad.

"No. Eso no. Algo aun peor" Interrumpió el zorro su línea de pensamientos.

"¿Qué quieres decir? ¿Algo peor que la guerra?" No le gustaba lo que escucha.

"El maldito Cuarto Hokage te lo explicara todo. Por ahora yo ya cumplí con mi parte del trato. Ahora solo le queda al mocoso entrenar contigo y ese bastardo. Asegúrense de hacerlo fuerte, no les estoy prestando mi ayuda para que fallen"

"¿El Cuarto Hokage? Pero si esa persona esta…"

"¡BIEN! ¡Es hora de que te largues! Yo quiero dormir…"

"¡¿Qué?! ¡Oye, espera! ¡Contesta mis preguntas!"

"¡El bastardo lo hará por mí! Oh y una cosa más…" El zorro rio con diversión bajando la mirada hacia el humano que sigue protestando. "…Asegúrate de ser el papa favorito del mocoso. Es divertido ver la cara de envidia de ese malnacido"

"¿Eh?"

"¡ROOOAARGHHHHHH!"

Al poderoso rugido del zorro el viento lo sacudió e hizo que se tapara la cara, la fuerza del viento fue demasiada, que literalmente salió volando de su propio subconsciente. La presencia de Kiritsugu Emiya desapareció frente al zorro, quien se recostó con una sonrisa burlona en el rostro.

Sin embargo la situación en la que está metido su Jinchūriki le recordó porque sonreír por ahora es un evento raro de tener. "El mocoso se enfrentara a muchos problemas a partir de ahora… me pregunto cómo resultara ahora"


"¡Está despertando…!"

"¡Shhh! Déjalo que se tome su tiempo"

"Fuji-Nee eres muy escandalosa. Lo molestaras-Dattebayo"

"¡Ehhh! ¡Si alguien lo molesta eres tú! ¡¿Por qué sigues sosteniendo su mano?!"

"¡Cállense los dos! ¡Estamos en un hospital!"

"Shirou tú también estas gritando…"

Lentamente los ojos oscuros de Kiritsugu comenzaron a abrirse, ante la luz molesta de esta habitación pintada de blanco volvió a cerrarlos. Gradualmente los abrió, solo para acostumbrarse.

Quiso pedir algo, pero siente algo que obstruye su garganta, como si se ahogara.

"Ahhh, ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos? ¡Se está ahogando!"

"¡Fuji-Nee llama al doctor!"

"¡S-Si! ¡Ahora regreso! ¡No te mueras Kiritsugu-san!"

Volvió a abrir los ojos, para ver a sus hijos mirándolo con ¿cautela? No sabría describir la emoción en sus caras. Pero al menos puede identificar que están felices de verlo.

"Hey… ¿Cómo estás? Parpadea una vez para bien, dos para mal" Dijo Naruto sonriéndole con un par de lágrimas en sus ojos.

Solo necesito controlar su respiración y su mente para asegurar una buena respuesta. Después de unos segundo cerro los ojos con fuerza para abrirlos al instante, dejando en claro el punto.

"Me alegra que estés bien, viejo" Dijo Shirou detrás de su hermano. El hombre asintió con la cabeza. Una segunda cabeza rubia pero más alta entro en su campo de visión.

Habia residuos de humo en el aire cuando volteo a ver al hombre rubio. Parpadeo un par de veces y regreso su mirada a los niños, quienes elevaron una ceja con duda. Rápidamente volvió la mirada hacia el rubio mayor y de regreso a los niños. Esperaba que su expresión dijera todo lo necesario.

"Ah, ¿Quieres saber quién es?" Dijo Shirou un poco incómodo al ver al rubio mayor, quien le dio una sonrisa igual de nerviosa.

El rubio dio un paso al frente, captando toda la atención de Kiritsugu. "Mucho gusto, Kiritsugu Emiya-san. Les ha dado a los niños un enorme susto, ¿Sabe?"

El azabache asintió como pudo, mirando a los niños ahora entendió a que se refería. Más detenidamente noto las ojeras, el cabello algo revuelto y las ropas arrugadas. Le gustaría saber cuánto tiempo han estado así.

"Me presentare. Me llamo Minato Namikaze. Soy el padre biológico de Naruto" Dijo el rubio mayor haciendo una leve reverencia. Por mera costumbre debería regresarla, pero no puede en su estado actual, así que el rubio debe conformare con un ligero movimiento de cabeza. "…Es un poco pronto, pero iré directo al grano antes de que regrese esa jovencita con los doctores"

En cama el hombre frunció el ceño.

"…Hace 11 años mi esposa, Naruto y yo llegamos a este mundo debido a un accidente por el choque de dos Jutsu espacio tiempo muy poderosos. Tanto mi esposa como yo morimos ese día. Sim embargo antes de morir logre mandar a mi oponente a algún lado de este mundo. Necesito tu ayuda para encontrarlo y matarlo"

Nada de esto le gusto a Kiritsugu. ¿Se refiere a la otra amenaza peor que la Guerra del Santo Grial?

"…Madara Uchiha vino a este mundo con nosotros. Necesitamos encontrarlo y matarlo" Declaro Minato finalmente con seriedad.

Tal vez sea mejor volver a dormir.


FIN DEL CAPITULO

N/A: Toda practica medica mencionada en el capitulo no debe tomarse en serio y es solo con fines de entretenimiento.