Capítulo 1 - El Nacimiento de los Elegidos

Era de noche en la aldea de la hoja, y como siempre todo estaba en calma. La gente caminaba tranquilamente por las calles. Las aves ya se habían ido a descansar. Algunas pocas cigarras cantaban aisladas, anunciando el final del verano y las luces nocturnas adornaban la aldea. De esta tranquilidad era testigo la Montaña Hokage que tenía tallados los rostros de los Hokages que han gobernado la aldea hasta ahora.

Senju Hashirama. Primer Hokage. Usuario del Mokuton, una extraña linea de sangre que le permitía crear y controlar madera de todas las formas posibles. Líder del Clan Senju y fundador de la aldea junto con su más grande amigo y rival Uchiha Madara y el Clan Uzumaki. Además creador de la Voluntad del Fuego, la ideología de la aldea.

Senju Tobirama. Segundo Hokage. Hermano menor de Hashirama. Líder del Clan Senju despues de la muerte de su hermano. Uno de los más grandes usuarios de Suiton de todos los tiempos, ya que con su poderoso Chakra podía separar el agua de la atmósfera y usarla a voluntad. Sensei del Equipo Tobirama, que contenia a Mikotado Homura, Utatane Koharu y Sarutobi Hiruzen.

Sarutobi Hiruzen. Tercer Hokage, apodado el Profesor. Alumno personal de los dos Hokages anteriores. Actual lider del Clan Sarutobi. Maestro de los Legendarios Sannin. Entre sus más prominentes habilidades esta el poder usar los cinco elementos basicos del Chakra.

Namikaze Minato. Cuarto Hokage, actual gobernante de la aldea de la hoja. Alumno de Jiraiya de los Sannin. Uno de los factores decisivos en la victoria de Konoha en la Tercera Gran Guerra Mundial Ninja. Famoso por sus técnicas Rasengan y Hiraishin.

Las caras de la Montaña Hokage estaban alli no solo como un símbolo de poder, sino para que todos sepan que los Hokages siempre estarán velando por la seguridad de la aldea, dondequiera que esten.

Este panorama era el que adornaba la noche en Konoha.

Pero en una casa apartada de la aldea, cerca del Bosque de la Muerte, se podía escuchar un grito de dolor de una mujer. Este grito de dolor no era un grito de dolor cualquiera, era un grito de dolor de parto. En esa pequeña casa en las afueras de Konoha, se encontraban varias personas atendiendo un parto, el nacimiento de los herederos del Yondaime Hokage, Namikaze Minato, el Relampago Amarillo y su esposa, Uzumaki Kushina, el Habanero Sangriento. Atendiendo el parto se encontraba una anciana llamada Sarutobi Biwako, que es la esposa del Sandaime Hokage, Sarutobi Hiruzen. Actualmente se encontraban en los ultimos momentos del alumbramiento.

「Pequeña Cabaña en el Bosque.」

"Empuja Kushina, ya casi están aquí." Dijo Biwako en frente de Kushina, que tenia las piernas abiertas.

"Vamos Kushina-Chan solo un poco más." Dijo Minato con lágrimas de dolor en los ojos mientras se aferraba a la mano de su esposa, que se la estaba destrozando con sus fuertes apretones.

"MINATO, JURO QUE CUANDO SALGA DE AQUÍ ME LAS VAS A PAGAR." Le grito Kushina a Minato, quien solo pudo llorar internamente por lo que le esperaba cuando terminaran.

No pasó mucho tiempo antes de que la cabeza del primer bebe estuviera a la vista, el cual fue agarrado gentilmente por Biwako y sacado despues de unos instantes de empujes por parte de Kushina, el primero era varón, luego se vio la cabeza del segundo bebe, que de la misma forma que el primero, fue sacado del vientre de su madre, esta era una hembra. Cuando terminó el parto, después de haber cortado los cordones umbilicales, una débil Kushina y feliz Minato, estaban sosteniendo a sus ya limpios bebes, un niño y una niña. Aunque a los tres les pareció muy extraño el comportamiento y la condición de los bebes.

Tenían pelo rubio como su padre y los ojos cerrados, como es normal en los recién nacidos. Pero no se movían ni pataleaban como era habitual, ademas sus bocas estaban cerradas y no emitían ningún sonido. Era como si no estuvieran allí.

Temiendo lo peor debido a la falta de reacción en los bebes. Kushina preguntó en un tono tembloroso. "B-B-Biwako-Sama, ¿p-por qué no lloran? Pregunto ella, a lo que Biwako se dedicó a estudiar a los bebes con Ninjutsu Medico. "N-no me digas que estan..."

Biwako sonrió a ambos padres. "No definitivamente estan vivos." Contestó ella haciendo que ambos suspiraran felizmente. "Sus corazones laten fuertemente y estan respirando. Pero esto es algo peculiar, no tienen tímpanos, ni ojos, ni movilidad en las extemidades pero aun asi vivirán." Dijo ella algo preocupada. Pero aun así le dedicó otra sonrisa tranquilizadora al Hokage y a su esposa.

"Felicidades." Les dijo Biwako a la pareja mientras les daba los bebes a Kushina. "Son gemelos, un niño y una niña y ambos parecen muy saludables, a pesar de su condición" Biwako se alejo un momento para darles un tiempo con sus hijos, ya que se los tendría que llevar para hacerles algunas pruebas.

"Miralos Minato, se parecen a ti." Dijo Kushina algo cansada.

"Es cierto, pero tienen tu cara." Le dijo Minato, sus hijos tenian su pelo rubio y aunque no tenian ojos, presentía que si los tuvieran serían azules como los de él, pero la cara era como la de Kushina.

Despues de un tiempo, Minato le dio los bebes a Biwako para que hiciera los chequeos y ver que todo estaba bien, despues de eso se dirigió a su cansada esposa, quien estaba a punto de dormirse.

"Kushina, somos padres." Dijo alegremente Minato, mientras Kushina salió de su cansancio y pudo sonreirle un poco.

"Por supuesto que lo somos, ¿esperabas algo menos de nosotros?" Preguntó ella con ese orgullo infantil que la caracterizaba.

"No esperaba menos del Habanero Sangriento ni del Destello Amarillo." Le contestó Minato riendo tambien ante la broma. "Te aseguro que los amaré no importa como hayan nacido y no importa cuantas partes les falten." Kushina asintió con una sonrisa, dando a entender que ella haría lo mismo "Ahora, ¿cómo les llamaremos?" Pregunto él, el nombre de una persona era importante porque lo tenías durante toda tu vida.

"Mmmm, creo que los llamaremos...". Su pequeña conversacion fue interrumpida cuando escucharon un grito y se voltearon para ver a Biwako caer al suelo muerta y detras de ella se encontraba parado un hombre vestido con una túnica negra y una máscara naranja en espiral con un agujero en su parte derecha por donde se veía su ojo.

"Yondaime Hokage." El sujeto hablaba con una voz profunda y oscura, que nunca había sido escuchada por la pareja. De repente el hombre levanto a los gemelos produciendo terror en ambos padres. "Dame a la Jinchuriki o habra consecuencias."

"Tranquilo, tranquilo." Le dijo el Yondaime Hokage al enmascarado con preocupacion por sus hijos.

"Yo estoy muy tranquilo Yondaime, sin embargo tu no deberías estarlo tanto." Dijo el enmascarado mientras se preparaba para su movimiento. De repente tiro a los dos bebes por el aire junto con una manta. Minato se apresuro hacia sus dos hijos y los agarro a tiempo, sin embargo, la manta que lanzo el enmascarado comenzo a brillar. Minato se dio cuenta de los sellos explosivos y salio del rango de la explosion, pero para entonces el enmascarado ya tenía a Kushina y desapareció con ella en un vortice. Minato al ver esto se apresuró a dejar a los recien nacidos en su casa y luego fue en busca de su esposa.

「Colina en la Parte Norte de Konoha.」

Kushina y el enmascarado salieron de un vortice espacio-temporal, Kushina cayó de rodillas por el cansancio, mientras que el enmascarado poso su vista en la aldea.

"Es hora." Dijo el enmascarado haciendo sellos de mano. Kushina empezo a gritar de dolor cuando el sello de su estómago empezó a brillar. "Es hora de salir Kyubi." dijo él sonriendo bajo su mascara.

El sello aumento la intensidad de su brillo y una sustancia roja comenzo a salir de el luego de unos segundos, el Kyubi no Yoko se encontraba ante ellos.

"Así que este es el Kyubi." Se dijo el enmascarado a si mismo. El Kyubi se dio cuenta de su presencia e intento atacarlo, pero en el momento en que lo miro a los ojos ya era demasiado tarde. Los ojos del Kyubi cambiaron de rojos con pupila rasgada dignos de cualquier vulpino a ojos rojos de pupila redonda con tres tomoes a su alrededor, señal de que estaba bajo el control del Sharingan.

"Es hora de destruir la aldea. Ve." Ordenó el enmascarado al Bijuu para que empezara.

"N-no d-detente." Suplico Kushina débilmente debido a la extracción del Bijuu dentro de ella. "No d-destruyas la aldea."

"Los Shinobi Uzumaki son impresionantes." Elogió el enmascarado mientras se volteaba hacia ella. "Sobreviven a la extracción del Bijuu, doblemente impresionante debido a que es el Kyubi, el mas poderoso." El enmascarado le dio una mirada rápida la Kyubi para que acabara con Kushina, ya era hora de proseguir con el plan.

Justo cuando una garra del Kyubi iba a aplastar a Kushina, un destello amarillo apareció en el lugar, revelando a Minato el cual se encontraba con Kushina cargada en sus brazos.

"M-Minato-Kun." Dijo Kushina débilmente

"Tranquila Kushina, te llevaré a un lugar seguro." Dijo Minato y antes de irse le dio una mirada seria al enmascarado.

「Casa de Minato y Kushina.」

Minato aparecio en el cuarto matrimonial que compartían y coloco a Kushina en la cama, donde estaban los gemelos recien nacidos. Luego procedió a irse pero fue detenido por un tirón en la manga y vio a Kushina en la cama tratando de pararlo.

"No vayas Minato." Le dijo Kushina suplicante.

"Debo ir, ahora que el Kyubi está libre, tengo que encargarme de él." Le respondió Minato con determinación en sus palabras. Mientras se teletransportaba.

Kushina vio que su esposo se teletransportaba y suspiró pesadamente, luego se giró hacia sus hijos, que seguían en silencio y sin moverse, a pesar de esto una sonrisa se mostró en su rostro. "Ya, ya, estoy aqui, Naruto, Naruko". Les dijo Kushina y empezo acunarlos junto a ella.

「Dentro de la Aldea de la Hoja.」

Salio el enamscarado de su vortice en el centro de la aldea, en un callejon desierto y luego miró a la luna llena y estampó la palma de su mano contra el suelo. "Kuchiyose no Jutsu." La matriz de invocación se esparcio a lo largo del suelo y en una nube de humo, el Kyubi en toda su gloria apareció en medio de la aldea, agitando sus colas furiosamente.

"Hazlo Kyubi." Ordenó el enmascarado y el Kyubi empezo su tarea de destruir la aldea, con sus garras daba zarpazos a los edificios, destruyendolos y matando a sus habitantes, con su boca, destruia los otros edificios que sus garras no destrozaban, y con las colas se quitaba del medio a cualquier persona que trataba de detenerlo. Era una masacre total.

A lo lejos una persona veía esto con preocupación, el Kyubi era el más poderoso de los Bijuu, la aldea tardaría años en recuperarse del ataque. "Sandaime-Sama." Una voz interrumpio sus pensamientos. Era un ANBU. "Como puede ver el Kyubi esta atacando la aldea." Le informó el ANBU arrodillado. "¿Cuáles son sus ordenes?"

"Sí, ya lo estoy viendo Uma." Dijo el Sandaime Hokage. "Llama a todos los ninjas y evacua a los civiles, tenemos que detenerlo hasta que venga el Yondaime."

"Si señor." Dijo el ANBU listo para acatar la orden.

En el Momumento Hokage se encontraba el Yondaime viendo al Kyubi con el ceño fruncido y con una mirada determinada en su rostro, preparado para cumplir su deber. Pero cuando se disponia a ir hacia la bestia, sintió un Chakra a su espalda y se giró para ver al enmascarado saliendo de un vortice y mirando al Yondaime detenidamente, Minato se dirigió para atacarlo, pero simplemente paso a través de él. Sorprendido por lo sucedido, no tuvo tiempo a reaccionar cuando fue succionado por el vortice y desapareció del lugar junto con el enmascarado.

「Afueras de Konoha.」

Ambos salieron del vortice y se prepararon para luchar. Sin embargo Minato se dio cuenta de que esta persona no era normal.

"Una técnica de espacio-tiempo superior la mía, sin contar que pudo liberar al Kyubi de Kushina y colocarlo bajo un genjutsu." Penso el Yondaime con cautela y decidió recolectar información. "¿Quién eres?" Preguntó Minato.

"Yo tengo muchos nombres." Comenzó a decir el enmascarado y saco cadenas desde las mangas de su vestimenta. "Pero tu puedes llamarme Uchiha Madara." Terminó de decir mientras se preparaba para luchar.

"¿Uchiha Madara?" Pregunto Minato con desconfianza. Era imposible que Uchiha Madara siguiera vivo, solo los miembros del Clan Uzumaki podían vivir más de cien años y aun asi sería muy viejo para luchar.

"Es lo unico que obtendras de mi." Le dijo el enmascarado a Minato viendo que quería recoger información.

"Ya veo, tendrá que ser de esta forma entonces." Dijo Minato y al igual que el enmascarado se preparó para la pelea que iban a tener.

Los dos se miraron por un momento, esperando para atacar, mientras en la distancia se podia ver al Kyubi aun destrozando la aldea. Viendo que no tenia tanto tiempo como quisiera, el Yondaime ataco primero y le lanzo uno de sus famosos Kunai de Tres Puntas que simplemente paso a traves de su oponente como antes. Viendo esto Minato preparó un Rasengan en su mano y cargo contra el enmascarado. Este simplemente sonrió y se preparó para absorberlo. "Me decepcionas Yondaime", dijo el enmascarado, un vortice comenzo a formarse en el Yondaime.

Sin embargo, antes de que pudiera absorberlo, Minato desapareció un destello amarillo y aparecio a la espalda del enmascarado mediante el Kunai que lanzo previamente y azoto el Rasengan en su espalda. Al haber usado su habilidad en otra persona con anterioridad, el enmascarado no pudo usarla nuevamente en si mismo durante un tiempo y recibio el Rasengan a quemarropa, formando un pequeño crater.

Minato se alejó y contempló la escena mientras se daba cuenta de algo. "Tu habilidad tiene un fallo, puedes usarla en otras personas y en ti mismo, pero no al mismo tiempo. Ademas si la usas en otras personas debes esperar unos 5 segundos para poder usarla de nuevo, utilizando esa debilidad puedo derrotarte." Dijo Minato al enmascarado que se levantaba del crater que había creado el Rasengan.

"Maldición, lo descubrió con solo verlo una vez." Pensó el enmascarado mientras se levantaba del crater. "Lo he subestimado." Una vez se levanto vio a Minato listo para la batalla de nuevo, pero viendo que había descubierto la debilidad de su técnica, sabía que tenía pocas posibilidades contra alguien del calibre del Yondaime. "Esto no se ha acabado Yondime." Dijo para desaparecer en su característico vórtice.

Minato al ver que se había quedado solo, se dirigio a la aldea donde el Kyubi lo estaba esperando.

「Konoha.」

"Kuchiyose no Jutsu." Dijo Minato sobre una colina en frente del Kyubi, en una nube de humo, Gamabunta el Jefe del Clan de los Sapos apareció con su pipa en mano y su mirada de desinteres.

"Minato, ¿para que me has convocado a estas horas?" Pregunto Gamabunta dando un bostezo.

"Solo mira delante de ti, tenemos graves problemas en estos momentos." Le dijo el Yondaime parado sobre la cabeza del Jefe de los Sapos.

La cara de Gamabunta al ver al Kyubi, se tranformo en una de seriedad. "Ya veo." Dijo Gamabunta quien no necesito más palabras, asi que sacó su espada tanto y se preparó para la batalla.

"Necesito que lo detengas el tiempo suficiente para preparar el sellado, ¿podrias hacerlo?" Preguntó Minato aunque sabía que no sería una tarea fácil.

"Más fácil decirlo que hacerlo, pero voy a tratar." Dijo Gamabunta antes de saltar hacia la cabeza del Kyubi y empezar una lucha contra el.

「Casa de Minato y Kushina.」

Minato en cambio se dirigió a su casa para preparar el sello y se encontró a sus dos hijos con Kushina acunandolos con su cuerpo, se veía tan feliz cuando tenía a sus hijos en brazos. Kushina sentía una sensación extraña, desde el momento en que habia tocado a sus bebes se sintió más fuerte y saludable, como si nunca hubiera dado a luz, fue extraño pero reconfortante. Oyó el sonido de destello familiar y vio a su esposo pero cuando vio la cara de Minato sabía lo que significaba y eso la angustiaba.

"Minato no, debe haber otra forma." Dijo Kushina suplicante y con algunas lágrimas en sus ojos.

"Kushina, sabes que no hay otra manera." Dijo Minato un poco deprimido por lo que iba a hacer.

"Por favor Minato, séllalo en mi," suplico nuevamente Kushina a lo que Minato sacudio la cabeza tristemente.

"Kushina, estás muy débil debido a la extracción, si lo sello de nuevo en ti, morirías y el Kyubi escaparía de nuevo." Le dijo Minato a Kushina, quien bajo la cabeza para ver a sus hijos silenciosos y tranquilos, ignorantes a todo lo que estaba pasando. "Creeme Kushina yo tampoco quiero hacer esto, pero es la única manera."

Kushina suspiro pesadamente. "Lo se Minato pero...no quisiera que ellos pasaran por lo mismo que yo pase."

"No te preocupes, te tendrán a ti para que eso no ocurra." Dijo Minato a lo que Kushina lo miró extrañada.

"¿Que quieres dec...", no terminó porque un fuerte temblor se escucho e interrumpio su conversacion.

"No hay tiempo trae a los niños, es hora del sellado." Dijo Minato quien se disponia a irse con Kushina y los bebes con el Hiraishin, pero se detuvo y miro a Kushina. "Por cierto como los llamamos." Pregunto Minato, quería saber el nombre de sus hijos antes del sellado, sabiendo bien lo que pasaría.

Kushina sonrio infantilmente. "Los he llamado Naruto y Naruko." Le dijo a Minato a lo que el Yondaime sonrio

"Como la novela de Jiraiya-Sensei." Dijo Minato mientras suspiraba. "Buenos nombres, los recordaré por siempre." Y ambos desaparecieron junto con Naruto y Naruko hacia el lugar del sellado.

「Centro de la aldea.」

El Yondaime, su esposa y sus dos hijos aparecieron en un destello amarillo, donde se encontraba el Kyubi quién estaba peleando de forma reñida con Gamabunta, cuando de pronto cadenas etereas brotaron de la espalda de Kushina y envolvieron al Kyubi. Kushina se arrodillo con sus dos hijos en los brazos. "Rápido Minato, aunque me he recuperado mayormente no se cuanto pueda aguantar." Grito Kushina a lo que Minato asintió.

"Gracias Gamabunta yo me encargo desde aquí." Gamabunta solo asintió y desaparecio en una nube de humo. Luego el Yondaime se dirigio hacia el Kyubi que debido a las cadenas parecia haber perdido algo de la influencia del Sharingan.

Minato miro al Kyubi y comenzó a hacer una secuencia de sellos, que Kushina reconocio al instante. Ahora sabía porque dijo que solo la tendrían a ella y no a los dos.

"MINATO NO LO HAGAS." Grito Kushina a lo que Minato la miro tristemente.

"Kushina es la única manera, al menos te tendrán a ti para cuidarlos." Dijo Minato mientras terminaba la secuencia de sellos. "Fuinjutsu: Shiki Fujin." Dijo Minato y una figura espectral comenzo a formarse frente a el. La figura tenía gran tamaño y una cara de mascara Hannya, vestía una tunica blanca y su piel era de un tono marron claro. Su pelo era largo gris y desordenado y le recorria hasta la parte inferior de la espalda. Sus manos con garras eran practicamente esqueleticas si no fuera por la piel y en ellas tenia dos objetos. En la izquierda tenia un collar de cuentas rojas enrollado desde la palma hasta la muñeca y en la derecha tenia una espada tanto. Este ser era el Shinigami, que miro hacia abajo para ver a Minato.

"Shinigami-Sama, por favor, divida el Kyubi en dos y sellelo dentro de mis hijos." Dijo Minato a lo que el Shinigami se preparaba para hacer el pedido y para tomar el precio de su invocacion. Sin embargo antes de que pudiera hacerlo las cadenas de Kushina se debilitaron y el Kyubi volvio a ser controlado por el Genjutsu del enmascarado e intento matar a los dos bebes antes de que el sellado ocurriera.

El sonido de la carne desgarrandose se escucho por todo el claro, seguido del goteo de la sangre fresca.

"Cof, cof." Tosio Minato, de su boca cantidades de sangre bajaron hacia su barbilla. "K-Kushina, ¿por que?" Pregunto Minato viendo a su esposa que estaba debajo de él y en el mismo estado, atravesada por la garra del Kyubi.

Kushina también tosio un poco, pero sonrio débilmente. "Porque s-soy la madre."

Minato tambien sonrió. "Entonces así terminamos eh". Dijo Minato y volvió a mirar a sus hijos. "Deberiamos decirles unas últimas palabras, ¿no crees?"

"Si." Dijo Kushina que también miro a sus dos hijos. "Naruto, Naruko, quiero que sean buenos shinobis y mejores personas. Peleen por sus sueños y nunca se desanimen si no ocurren. Quiero que se alejen de Ero-Sennin y que no prueben el alcohol hasta los 21. No sean codiciosos y protejanse uno al otro. Lo siento Minato por tomar tu tiempo." Termino de decir Kushina a lo que Minato sudo internamente. Practicamente no le había dejado nada para decir.

"Yo solo les digo lo mismo que Kushina. Se que va a ser duro pero yo confio en que juntos podrán dominar ese poder que les estamos dando. Naruto siempre debes proteger a tu hermana de todo mal no importa que. Tengo fe en que algun día podrán salir de la condicion en la que están." Dijo Minato a lo que ninguno de los dos bebes se movió, aunque si uno miraba mas de cerca, Naruto pareció asentir en acuerdo.

Encima de ellos el Shinigami miraba a los niños, como si los hubiera visto antes en algun lado pero no recordaba quienes eran. "Donde habré visto a estos niños antes." Sin embargo su pregunta fue respondida cuando vio particulas espirituales introduciéndose dentro de los niños, eran pequeños fragmentos de alma, entonces el Shinigami supo de donde le sonaban estos niños. La Deidad fruncio el ceño. "Ya veo, asi que son descendientes de ese hombre." Estaba seguro, eran las mismas circunstancias de nacimiento. "Entonces que algun otro Dios tenga piedad con el que los intente destruir porque yo no lo voy a hacer... y estoy seguro de que ellos tampoco." Luego agarro su tanto y el Kyubi se convirtio en una esfera carmesi, que el Shinigami partió a la mitad, una mitad se introdujo en Naruto y la otra en Naruko.

Cuando Minato vio esto sabía que ya era hora. "Kushina, no me arrepiento de haberme casado contigo, me diste los mejores años de mi vida." Le dijo Minato a su esposa y vio que esta le dio un beso rapido en los labios.

"Yo tampoco me arrepiento Minato, fuiste un esposo maravilloso." Le dijo Kushina sabiendo que su hora se acercaba. "Espero que puedan perdonarnos por lo que hicimos."

"Yo tambien Kushina, yo tambien." En ese momento Minato miró al Shinigami que parecio asentir y luego miro a sus hijos antes de suspirar y con su ultimo aliento dijo las palabras que marcarian su destino. "Fuin."

Despues de decir eso los cuerpos de Kushina y Minato cayeron al suelo, muertos, mientras que a sus dos hijos les salieron marcas de bigotes en las mejillas, tres en cada una. Justo en ese momento. El Sandaime junto con un grupo de ANBU llegaron a la escena. Ver al Yondaime y a su esposa muertos en el suelo trajo tristeza al viejo rostro de Sarutobi.

"Lo hiciste bien Minato." Susurro Hiruzen. Luego miro a los dos bebes, viendo el sello en sus vientres, era claro que ellos eran los nuevos Jinchurikis del Kyubi. "Ahora, ¿que haré con ellos?" Se pregunto el Sandaime.

"Tori, ¿ya se ha calmado la poblacion tras el ataque?" Pregunto el, a lo cual su subordinado asintió.

"Si Sandaime-Sama, aunque hay todavia desorden aislado, creo que ya estamos en condiciones de contar las casualidades." Dijo el ANBU y el Sandaime se puso a pensar que hacer por un momento.

"Reunan al concejo, tenemos asuntos que discutir." Dijo el Hokage y sus subordinados se dispersaron rapidamente. Mientras que el recogió a los dos bebes, y aunque un poco extrañado por su falta de movilidad, fue directamente a la sala del concejo a esperar a los integrantes de la reunion.

「A pocos kilómetros de Konoha.」

Obito estaba corriendo hacia su guarida, pero algo andaba mal, se sentía raro, desde que toco a esos bebes se sentía extraño, se sentía mas entero, no sabía lo que era, afortunadamente habia un río cerca. Se acerco al cuerpo de agua y se quitó su máscara. En seguida vio que el lado de su cara que fue aplastado por una roca hace años estaba curado, de hecho estaba casi mejor que antes del accidente. Pero había más, lentamente abrio su ojo izquierdo y jadeo audiblemente. Estaba allí, el Sharingan que le dio a su compañero de equipo estaba allí. ¿Que estaba pasando? ¿En realidad esto era obra de esos niños recien nacidos? Por si acaso haría que Zetsu mantuviese vigilancia sobre ellos.

「Sala del Concejo.」

En la sala del concejo se encontraba el cuerpo gobernante de la aldea de la hoja. Por un lado, se encontraba el consejo Shinobi, compuesto por los lideres de los Clanes Shinobi de Konoha. Estos eran Nara Shikaku, Yamanaka Inoichi, Akimichi Chouza, Aburame Shibi, Inuzuka Tsume, Hyuga Hiashi y Uchiha Fugaku, todos lideres de sus respectivos clanes.

De otro lado, el concejo Civil, compuesto por distintos lideres mercantiles y económicos, pero que solamente tenían el Chakra necesario para vivir por lo que no eran aptos para la vida Shinobi.

Luego estaban los tres consejeros personales del Hokage, que se encargaban de asesorarle en todos los asuntos importantes de la aldea. Ellos eran Mikotado Homura y Utatane Koharu, quienes eran los antiguos compañeros de equipo de Hiruzen cuando estaban en el equipo Tobirama. Y Shimura Danzo, viejo rival de Hiruzen por el puesto de Hokage y lider de la organización RAIZ. Finalmente se encontraba el mismo Sarutobi Hiruzen, lider del Clan Sarutobi y tercer Hokage, que estaba presidiendo la reunión y además tenía un par de bultos pequeños delante de su mesa.

"Bien, el concejo de Konoha entra en sesión." Comenzó el Sandaime.

"Sandaime-Sama, ¿cómo es posible que el Kyubi haya atacado nuestra aldea?" Preguntó Chouza, haciendo la pregunta que todos querían saber.

"Justo ahora, se desconoce el motivo por el que el Kyubi no Yoko atacó Konoha, sin embargo eso no niega los cuantiosos daños que ha hecho a nuestra aldea." Dijo Hiruzen haciendo que todos asientan seriamente, sabiendo que tomara años para que la aldea se recupere militar y económicamente. "¿Cuantas bajas?" Preguntó el Sandaime a Homura.

"Unos 584 Ninjas perecieron en el ataque, junto con alrededor de 2192 civiles." Dijo Homura haciendo que todos se conmocionen por la cantidad de perdidas humanas. "Pero, los heridos suman ya 1510 Ninjas junto con 4078 civiles y contando."

El Hokage suspiró seriamente. "Esto es un desastre."

"¿Que pasó con el Yondaime, porque no esta presidiendo la reunión?" Pregunto Fugaku con desdén, ya que aunque no le gustaba el Yondaime ni su esposa, le caía mejor que el viejo Sarutobi.

El viejo lider suspiró cansadamente. "Lamentablemente, el Yondaime y su esposa Kushina no sobrevivieron al ataque, lo siento."

Esto bajo los animos de la mayoria, ya que esa era una perdida que la aldea no podria reponer, tanto de amistad para algunos como militar para otros.

"¿Y sus hijos?" Preguntó Shibi nuevamente, aun esperanzado de que quedara algo para recordar a su amigo.

Hiruzen puso un semblante serio. "Esa es otra de las razones por las que los he hecho llamar a todos. Minato y Kushina murieron... sellando al zorro dentro de sus dos hijos un par de gemelos." Confeso Hiruzen sabiendo que esto podría ser tanto beneficioso como dañino para la aldea.

Esto causó muchas reacciones, sobre todo de ambicion. El Kyubi sellado dentro de unos recien nacidos, una oportunidad perfecta para fortalecer a la aldea militarmente.

Sin embargo el consejo Civil puso en sus caras ceños fruncidos y un lenguaje corporal enojado. Ellos ya sabían de esto, la información se había filtrado, debido a que ellos habían sobornado en el pasado a unos cuantos ANBU, no fue dificil enterarse de que en vez de tener uno, ahora tenían dos demonios en la aldea.

"¿Dónde están los niños, Hiruzen?" Pregunto Danzo con un brillo extraño en los ojos, que su rival conocía, pero aun así decidio seguirle el juego.

"Es que no los ves, están justo en frente de mi." Dijo destapando los bultos que estaban delante de él.

Ante los ojos de los presentes estaban los mas extraños bebes que jamas hayan visto. No se movían, no lloraban. Justamente se parecían al Yondaime, pero se veian extraños mucho mas con las marcas de bigotes en sus mejillas.

"¿Estos son los hijos de Minato y Kushina?" Pregunto Tsume algo esceptica de que estos... extraños bebes sean hijos de sus amigos.

Sarutobi asintió, ya esperando esta reaccion de los presentes. "Precisamente Tsume, estos son Uzumaki Naruto y Uzumaki Naruko, hijos gemelos de Minato y Kushina." Dijo el Sandaime.

Danzo asintió, ya haciendo planes para los niños. "Me ofrezco voluntariamente para criar a los pequeños, bajo mi tutela estoy seguro de que serán grandes ninjas y activos poderosos de la aldea." Dijo el viejo consejero, sin mencionar que usaria a los gemelos para su agenda oculta.

El Sandaime frunció el ceño pensativamente. "Pues buena suerte con eso." Le dijo a su antiguo amigo.

Danzo tambien frunció el ceño ofendido. "¿Qué quieres decir con eso Hiruzen?" Pregunto el Halcon de Guerra.

El Hokage tronó los dedos y un ANBU con mascara de Delfin apareció arrodillado frente a el. "Mientras ustedes llegaban a la sala, me tomé la libertad de hacer algunas pruebas a los bebes. Dinos que descubriste Iruka." Ordenó el anciano.

"Si Hokage-Sama." Se apresuró a responder mientras sacaba un archivo médico. "Gracias a técnicas médicas avanzadas pudimos determinar que pasa con ellos. Los bebes estan vivos, pero no tienen ojos ni tímpanos, tampoco tienen garganta, por eso no lloran." Leyó el archivo a lo que muchos fruncían el ceño. "No podemos asegurar que estos bebes crezcan de manera normal y mucho menos para ser Ninjas de la Aldea." Terminó de decir haciendo que el Sandaime asintiera.

"Bien puedes volver a tu puesto." Iruka asintió y se fue en un Sunshin.

Danzo frunció el ceño aun más pero no se desanimó. "Aun puedo salvar esto." Pensó el Halcon de Guerra. "Entonces, propongo que les extraigamos el Kyubi y lo pongamos en Shinobis leales. Si estas cosas no pueden servir para Ninjas, al menos nos darán nuevamente al Kyubi." Dijo Danzo molesto de que su plan de entenar nuevas armas personales no se cumplió como quería.

El comemtario de cosa gano caras enojadas de no pocos de los Shinobis presentes, pero una mirada del Sandaime les hizo saber que este no era el momento. "Créeme esa fue mi idea también." Admitio sin vergüenza el Sandaime. "Pero estamos hablando del Kyubi, solamente un Uzumaki puede contenerlo, ya lo sabes."

Danzo apretó el baston, esta reunión no esta saliendo como el quería. "Entonces pro..."

"¿Por que no simplemente matamos a los demonios de una vez?" Preguntó Tomiya Shinji, uno de los civiles, mientras que sus compañeros asintieron en acuerdo mirando a los dos bebes como si fueran pestes.

"No es tan sencillo Tomiya." Dijo el Sandaime severamente. "Tienen al Kyubi dentro de ellos, no podemos matarlos sin mas." Dijo el Sandaime mientras veia el asiento vacio al lado de Tomiya. "¿Por cierto, dónde esta tu hermano? El nunca falta a las reuniones." Cuestiono Sarutobi a lo que Shinsei se enfado más de la cuenta.

"Pues los Demon..." Las puertas de la sala se abrieron y por ellas entro el hermano mayor de Shinji, Tomiya Goro, que tenía uno de sus brazos escondido.

"Goro." Dijo el Hokage severamente. "Llegas tarde."

Goro simplemente sonrió. "Disculpeme Hokage-Sama, es que tuve cosas de las que ocuparme." Dijo para luego sacar su brazo oculto. Estaba cubierto con una manga larga, pero la gente podia ver que estaba cortado desde el antebrazo. Esto ganó jadeos de los civiles, menos de su hermano que ya lo sabía. Mientras que los Ninjas se quedaron un poco incomodos con la escena.

Goro siguió sonriendo mientras se acercaba al Sandaime. "Durante el ataque perdí mi brazo y por poco pierdo la pierna." De repente miro a los bebes, pero siguio sonriendo a pesar de ello.

El Hokage fruncio el ceño en confusión. "¿Entonces que haces aquí, no deberías estar recuperandote?"

El rostro de Goro cambió a uno de total furia. Mientras se descubría el brazo amputado para mostrar que tenia anexado un kunai afilado. Antes de que cualquiera pudiera reaccionar y debido a su proximidad, con su brazo sano tomó a Naruto. "¡PARA MATAR A LOS DEMONIOS!" Gritó eufórico y se dispuso a enterrar el Kunai en el bebe.

Pero de repente, una sombra oscura surgió del cuerpo de Naruto, interceptando el Kunai y rompiendolo, dejando a todos sorprendidos.

"¿Pero qué...?" Exclamó asombrado como todos los demas.

Pero lo que paso a continuacion dejó a todos con la boca abierta, incluso a Danzo. El brazo amputado de Goro volvió a crecer, primero eran pequeñas particulas, pelo luego vieron huesos, tejidos, nervios, piel... en unos pocos segundos el brazo estaba como nuevo, como si nunca hubiera sido amputado.

Nadie dijo nada. Nadie daba crédito de lo que estaba viendo. Vieron el brazo de un hombre crecer de la nada. Era inaudito.

Fue bastante ironico que Goro fuera el que dijera las palabras que todos tenían en la punta de la lengua.

"¿Q-q-qué diablos esta pasando aquí?"

Fin del Capitulo.