Estaba en un lugar que iba más allá de las palabras.
Naruto miro a su alrededor, era un lugar que no se veía para nada como algo que pudiera existir en el mundo que conocía, parecía simplemente tan… Alienígena. Miro bajo sus pies el pasto de color blanco, árboles de madera negra con hojas de color morado, un cielo azul visible apenas entre una cantidad enorme de nubes.
Pero lo más destacable de todo ello, era lo que estaba enfrente suyo.
Podría llamarlo un palacio, aunque bien podría ser un reino por si solo, un gigantesco palacio de color platino hecho de metal puro, con ventanas hechas de un cristal azulado y enmarcado en oro, colosal como si buscará alcanzar los cielos y sobrepasarlos, tan divino en su infraestructura como para que incluso en el más pequeño centímetro del metal del que estaba hecho, tuviera enmarcados símbolos arcanos en su metal.
Naruto se encontraban mirando completamente incrédulo ante tal creación de magnitudes descomunales, podría jurar que la estaba viendo crecer cuando de repente su visión se llenó de blanco, lo siguiente que sabía era que ahora estaba adentro de aquella fortaleza.
Miro hacia atrás, notando las enormes puertas de metal negro que habían en la entrada, y en dónde un intrincado sello con 16 ramas extendiéndose alrededor de un remolino junto a incontables runas imposibles de entender, luego miro hacia adelante.
La entrada de aquel lugar parecía ser igualmente su sala principal, porque allí se encontraba algo que solamente podría llamar un trono. Se puso en guardia el momento en el que vio nueve colas carmesís moviéndose en el aire y alguien sentada en lo que parecía una mezcla entre un enorme trono dorado cubierto de cojines.
Allí… estaba algo… no, alguien.
Era una mujer adulta, de cabello color rojo con mechas negras, largo como para cubrir su espalda y el frente y con orejas de zorro largas saliendo de su cabeza, sus párpados y labios de color negro, fruncidos al igual que su rostro en una expresión de esfuerzo, con tres marcas en sus mejillas similar a las de Naruto, pero por mucho más gruesas y afiladas, llevaba un enormemente holgado kimono de color anaranjado con negro que cubría todo su cuerpo, sus manos con uñas tan afiladas que parecían garras estaban apretando los lados del trono con una fuerza tal como para quebrar el material, sus dientes prácticamente crujían a los oídos de Naruto, apretados con una colosal fuerza, mostrando los afilados que eran.
Era una extraña mezcla, entre una hermosa mujer y un demonio tratando de controlarse para no enloquecer.
—Bueno, podrías decir que es ambos— comento una voz juguetona a su lado antes de que Naruto sintiera algo apoyándose contra su hombro, giró la cabeza alarmado al no sentir que nadie siquiera hubiera aparecido.
A diferencia de la mujer pelirroja en aquel trono, quien estaba enfrente suyo se veía como una niña de su edad, cubierta por solamente una prenda de color blanco con cabello verde y ojos amarillos que simplemente le miraba con curiosidad juguetona brillando en sus oídos—Tu voz… tú eres…— murmuró él pequeño viendo a la peliverde quien simplemente le sonrió y agitó su mano.
—Hey, no eres tan tonto como creí al comienzo, supiste que era el árbol que habla que acabas de absorber— dijo la peliverde al tiempo que apuntaba con su pulgar a la pelirroja en el trono—. Puedes simplemente llamarme Shinju. Y esa lindura de allí es la nueva y renovada Kyūbi no Yōko.
Naruto giró la mirada de regreso a la pelirroja, sintiendo la sangre enfriarse al tiempo que veía como ella había abierto los ojos y le veía con un rojo que parecía desbordar energía de sus cuentas, la pupila rasgada agitándose al tiempo que un gruñido gutural salía de la garganta de ella—…— apenas Shinju vio como empezaba a caminar hacia atrás, le dio una fuerte palmada en la espalda.
—No te preocupes, solo está de mal humor porque come de más, eso y que ahora tiene un cuerpo físico que no sea en la forma de un gigantesco zorro, ahora tiene un cuerpo humano con todos los inconvenientes, incluidos los de ser una mujer por primera vez— dijo Shinju con un dejé de gracia, pero parecía que el pequeño no le había puesto ni siquiera un gramo de atención, se había quedado viendo a la pelirroja con una expresión… preocupada en su rostro.
—Esta… sufriendo— murmuró el mientras caminaba hacia ella de manera ligeramente dudosa.
—No… des… un… paso… más— le gruño la pelirroja en el trono con una voz gutural que salía de la parte más profunda de su garganta como un rugido demoníaco, haciendo que el pequeño se quedará congelado ante la mirada peligrosa y llena de malicia en los ojos de la mujer de las nueve colas—. No creas… que por evitar que nos mates a todos… significa que tolero esto.
La simple cantidad de odio que no paraba de salir de la voz de la mujer mezclada con una voz demoniaca y gruesa hizo que Naruto diera un paso en reversa, para luego fruncir la cara y mirar a la peliverde que se encontraba justamente detrás suyo—¿Qué es lo que le está pasando?
—Es una sorpresa que de hecho preguntes, dada la… historia que ustedes dos comparten— comento Shinju antes de encogerse de hombros—. Bueno, como te dije cuando comiste mi fruto, tienes poder a tu disposición, poder más allá de las palabras, el problema es que… bueno, eres un niño, tu cuerpo no está hecho de una para soportar este nivel de poder, así que use el sello que tenías en ti y que normalmente mantenía a nuestra dulce amiga aquí para sellar todo tu poder excepto una fracción minúscula de el.
Se quedó en silencio procesando esa información.
Naruto miro de regreso a la mujer en el trono de oro.
Ese era el zorro de las nueve colas, dejando de lado que se viera como una mujer, había escuchado la historia incontables veces, era el motivo de celebración y luto como el zorro demoníaco que había atacado la aldea hace años había sido derrotado por el sacrificio del Yondaime Hokage.
Y estaba adentro suyo.
La mente de Naruto conecto los puntos, más rápido de lo que incluso él pensó que lo haría.
Las miradas de odio, las palabras de desprecio, el trato áspero, las humillaciones, el dolor, todo eso había pasado porque él había sido lo que había sido usado para derrotar al zorro, era un constante recordatorio en forma de un niño indefenso de lo que había pasado ese día.
Todo lo que había pasado en su vida, todo el dolor, había sido creado por el ser que estaba sentado en un trono dorado… gruñendo de dolor.
Naruto… no encontró odio en si corazón en ningún momento, no pudo odiar a la bestia, todo en sus oídos eran los gruñidos de dolor que no paraba de soltar haciendo que quisiera taparse los oídos y ponerse contra el suelo—¿Por qué ella está… sufriendo?
—Bueno, esa es una pregunta un poco más complicada— empezó el Dios –O Diosa– Árbol, rascándose el pelo—. El sello que tienes fue hecho por un clan especializado en sellos, uno de los más complejos que alguna vez han existido mejorado a través de las generaciones, junto con ello, el dios de la muerte, el Shinigami, fue invocado para ser hacer este sello, perfectamente y con su propia esencia divina para asegurarse de que no tuviera errores— indico la peliverde—. Se habría roto como vidrio con una porción pequeña de tu Chakra ya que apenas y aguanta a la gran nueve aquí, así que lo mejore extra de antemano, y se sigue mejorando constantemente, pero el problema es que todavía necesitaría liberar bastante de lo que resta.
Naruto parpadeo después de la tormenta de información que ella le estaba dando, antes de sacudir la cabeza… le había entendido, hablaba de cosas que él no entendía pero su mente parecía hacerse una imagen mental demasiado vivida de las cosas—…Okey, entonces, ¿Qué pasó para que ella esté así?
—Bueno, una enorme cantidad de la energía tienes fue usada para ser transmitida por las líneas de ley del planeta, como las venas en un cuerpo, envían la fuerza vital del planeta por todo este, pero el asunto radica que incluso de sobrecargar el planeta completo, este Chakra que tienes se restaura más rápido de lo que puedes gastarlo— la peliverde luego chasqueo sus dedos para mostrarle a Naruto una imagen de un sello bastante grande que parecía seguir creciendo y creciendo, volviéndose cada vez más complejo e interconectado—. Antiguamente, lo que tú tenías es el sello de 8 trigramas, que se desgastaría por la entropía que genera nuestra amiga de las nueve colas, lo que hice actualmente es usar tu propia energía para alimentar la manipulación del sello y volverlo uno de 16 trigramas que se puede mejorar entre más Chakra envíes en vez de deshacerse, el mayor problema es que apenas está empezando y bastante lento, así que necesitaría estabilizarse hasta que pueda aguantar más de tu Chakra más rápido.
—…Creo que entiendo, pero… ¿Qué es lo peor que podría pasar si simplemente lo dejara?— pregunto el pequeño completamente anonadado que su cerebro siquiera fuera capaz de entender y procesar lo que escuchaba.
—Tu Chakra explota, llevándose este sistema solar y un par de años luz de antemano, produciendo una onda en cadena de supernovas que hace que la galaxia completa explote— indicó Shinju, haciendo que Naruto se le quedará viendo—. ¿Qué? Tu preguntaste, no es mi culpa que este planeta este lleno de malicia para alimentar el fruto y que tú te lo comieras.
—Si, hablando de eso, si por ser tan pequeño no soy capaz de resistir el fruto, ¿Para que llamarme a mi para comerlo?— pregunto el niño confundido.
—¿Crees que… no lo sé, 70% más de masa corporal haría que puedas aguantar esto mejor? No, me refiero a cosas enormes, como de, el satélite natural que tienen flotando en el cielo todas las noches tipo de enorme— comento Shinju antes de suspirar—. Y bueno, es una mezcla de factores, cómo dije, hay una alma además de la tuya que es muy importante para todo esto y que nos puede ayudar al proceso completó.
—¿Proceso completó?
La peliverde se aclaró la garganta haciendo que de repente apareciera una pantalla blanca de la nada y dibujos igualmente aparecerían, como queriendo hacer más simple todo para Naruto—Anteriormente, este lugar sería una pseudo-dimension de bolsillo que sería más una representación de tu subconsciente, sin embargo, debido al cambio en el sello, ahora se ha vuelto una dimensión de números imaginarios completamente innacesible para el mundo normal, lo cual es bueno. Actualmente, Kyūbi, el sello y yo estamos usando tu Chakra a los mayores ritmos posibles, alimentándonos de él y evolucionando, pero incluso haciendo eso, tendrías una presencia de Chakra que se sentiría como un segundo sol en la faz del planeta.
—¿Así que… tengo prácticamente esencialmente Chakra ilimitado?— pregunto el pequeño emocionado.
La peliverde se quedó callada con una expresión tensada en su cara al tiempo que se encogía levemente—No… exactamente, verás, solo podemos dejar lo mínimo debido a que sería imposible de manejar el dejar grandes cantidades de tu Chakra, es extremadamente denso, con una energía vital y física de tan buena calidad que terminan generando un Chakra único en cantidades descomunales.
—Oh… okey, entonces… ¿Cuánto Chakra tengo a mi alcance?
—…Nivel Gennin.
—No se lo que son esos.
—¿Recuerdas el tipo que te arranco los dedos y a los que te acorralaron antes de llegar aquí?
—¿Uh-hu?
—Son los que están debajo de esos.
—¡Oh por favor!
—Yeeeeup— admitió la peliverde rascándose la nuca, todavía tenía algunas malas noticias para el decepcionado portador enfrente suyo—. Normalmente obtendrías también otras habilidades, pero radica que estaba un poco… ocupada manteniendo a ralla el nivel de putrefacción del planeta, así que actualmente no tienes eso, más allá de un completo cambio de ADN, tienes lo más básico de lo básico que un Ootsutsuki tiene, la habilidad de consumir y obtener habilidades de dicho ser… Oh, y… bueno, hay otra cosa que puede ser un problema pero… será mejor hablarlo después, ahora mismo te está comiendo una serpiente gigante, ¡Adiós!
—¿Qué?— pregunto Naruto confundido.
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—¿Qué?— pregunto de nuevo apenas despertó… siendo apretado por un túnel de carne viscosa, pegajosa y suave, haciendo que abriera los ojos al sentir que estaba al borde de ser aplastado, para empezar a mover sus manos erráticamente.
Sus dedos eran más afilados de lo que recordaba, la sangre le cayó en la cara cuando empezó a arañas lo que le rodeaba, cortando con una profundidad enorme antes de ver una luz y salir del otro lado escuchando un grito.
Dio una bocanada de aire cubierto en los jugos gástricos de una serpiente antes de empezar a toser con fuerza y caer al suelo, sintiendo el temblor que vino después cuando lo que solo podría llamar una gigantescas serpiente azul estaba enfrente suyo.
—¿Qué… fue… eso?—pregunto al aire, antes de llevarse una mano a la garganta.
Su voz sonaba diferente.
Mucho más diferente y gruesa de lo que era originalmente, y sus dedos se sentían más afilados denlo que recordaba.
Se miro de nuevo.
Había creído que era una especie de sueño, pero sus manos estaban cubiertas de un cristal negro, al igual que su piel ahora era de un color pálido como el mármol, sentía un peso a los lados de su cabeza, y su cabello estaba lo suficientemente largo para tapar sus ojos parcialmente.
Naruto se paro y miro a su alrededor.
Detrás suyo, una larga unión de islas cubiertas por el mar, al frente, una enorme y frondosa selva.
Y a un lado suyo estaba la serpiente gigante, partida en dos, moribunda. Camino hasta la fuente de agua más cercana y noto entonces su apariencia, dejando que se le fuera el aire apenas se miro en su reflejo.
Se miraba… inhumano, si era la manera de llamarlo, era un niño, no entendía el concepto de belleza.
No llevaba ninguna ropa. Lo que hacía notar su apariencia más notable que antes.
Una altura de sólo 1.34 metros. Irises azules se habían oscurecido hasta parecer casi metálicos parecen ver a través de todo, afiladas y hermosas pupilas que parecían más similares a la serpiente que acababa de matar, el pelo plateado estaba emitiendo un brillo blanco lunar, ni oscuro ni claro, solo cenizo, manteniendo su aspecto erizado pero tan terso y pulcro como para que Naruto tuviera que llevar una mano hacia arriba para asegurarse de que ese fuera su cabello.
La parte inhumana era la… perfección que tenía, viendo profundamente en su piel, noto la falta de poros, de cualquier mancha, folículo o cabello que no fuera en su cabeza, parecía más una estatua tallada en mármol, ligeramente más definido que antes, con un aspecto andrógino en su cuerpo completo. Sin embargo, el aura divina que envolvía su cuerpo aún elevaba esa apariencia al reino de la belleza que un humano no debía tener, incluso sus pestañas eran bastante largas y de color platinado igualmente.
Además de sus dedos, había protuberancias negras en su esternón, cadera y dos cuernos púrpura grisáceos y gruesos a los lados de su cabeza.
Las marcas en sus mejillas… se habían vuelto similares a los de la mujer en el trono, más largas, más salvajes.
Se miraba completamente diferente de como se veía antes.
Sabes, si quieres verte a ti mismo todo el tiempo, solo déjamelo a mí, tengo maneras de repetir una memoria. Escucho de repente en su cabeza haciendo que se crispara de golpe.
—¡Ahhh! ¿Qué de… estás… como…?
No es el asunto ahora mismo, te recomendaría que si pudieras vayas a comerte a esa serpiente a excepción de la cabeza. Comento Shinju haciendo que el peliplata girara lentamente la cabeza a la serpiente muerta a un lado suyo.
—¿Eso?
No, la otra serpiente gigante de la que acabas de salir, por supuesto que esa. Cómo dije, si consumes algo, puedes ganar sus capacidades para ti mismo, si bien algo con una línea de sangre seria más útil, ahora mismo no te puedes poner quejoso. Determinó la diosa árbol al tiempo que Naruto miraba con la cara verde a la serpiente. No te preocupes, tu mandíbula y dientes son mucho más fuertes ahora que antes, y tú estómago desmenuza todo a nivel energético, así que no te deberías sentir mal por comértelo.
—Voy a… confiar en ti supongo— dijo el peliplata sosteniendo un trozo de la serpiente, era fácilmente de 23 metros, y estaba cortado a la mitad, la punta de la cola parecía ser el lugar más pequeño para empezar.
Sus dientes se cerraron sobre las escamas de la cola, notando lo increíblemente duras que eran, antes de que cedieran ante sus dientes, para luego empezar a comerse a la serpiente, sintiendo como para nada no estaba sintiéndose satisfecho o con apetito, sus dientes se cerraron en la carne de la serpiente y en sus escamas, continuando por bastante rato antes de soltar un eructo cuando llegó a la cabeza de la serpiente, siendo lo único que quedaba ahora..
Muy bien, eso debería dejarte con la energía suficiente como para empezar a moverte, pero antes que nada, ve a su boca y sácale los colmillos.
—¿Qué? ¿Por qué?— pregunto confundido el peliplata.
Esa es una serpiente azul Rakasha, son un tipo de serpientes salvajes e incontrolables que vinieron de la cueva Ryūchi, sus escamas son más duras que el acero y sus colmillos son capaces de cortar sobre casi cualquier cosa, una de las piedras de afilado de la Kusanagi fue hecha con los dientes de uno de estos por su dureza, deberías arrancarle los colmillos ahora que puedes.
—Okey… pareces saber bastante ahora que te estoy poniendo más atención— comento el peliplata ligeramente interesado en escuchar más acerca de lo que tenía que decir la diosa árbol.
Eh, alrededor de veinte mil años de saber acerca de todo en el mundo son suficientes como para dejar que sepas una cosa o dos, de hecho, se esencialmente todo lo referente al Chakra, pero tenemos el problema principal de que no puedo enseñártelo hasta que lleguemos a las bases de como… bueno, funcionar sin explotar todo. Comento Shinju al tiempo que Naruto iba a la mandíbula de la serpiente para sacar los afilados colmillos inferiores y superiores, notando como de la punta soltaba un líquido resbaloso de color verdoso.
—Hablando de enseñar, ¿En dónde estoy exactamente? Estoy un poco indecoroso ahora mismo— comento el peliplata notando que estaba completamente desnudo, la briza que estaba sintiendo en las partes de abajo no le hacía sentir para nada cómodo.
Date la vuelta. Le indico Shinju.
El peliplata así lo hizo, y miro una enorme cantidad de tierra hundida enfrente suyo llena de animales salvajes, de lo que parecía ser a poca definición, una aldea destruida y hundida.
Bienvenido a tu patrimonio muchacho, la aldea escondida entre los remolinos. Aunque bueno, considerando lo que eres ahora, todo el planeta bien podría ser tu patrimonio. Indico Shinju al tiempo que se aclaraba la garganta. Este lugar perteneció antiguamente al Clan Uzumaki, que fue destruido en una guerra en contra del resto de naciones y de dónde provino tu madre.
—Mi…mi madre… ¿Ella era… de este lugar?— murmuró él Ojiazul, una sensación de tristeza paso por todo su cuerpo, como si su sangre pudiera sentirlo en persona.
No había conocido ese lugar ni sabía que existía hasta ahora, pero la simple sensación que tenía todo su cuerpo era una de poder sentir todavía el sufrimientos que había pasado por todo el lugar en sus momentos finales.
—¿Tu… sabes acerca de mi madre?— le pregunto el pequeño peliplata al tiempo que empezaba a caminar, todavía sosteniendo los dos pares de colmillos en sus manos.
Solo algunos detalles técnicos, yo te contaré más al respecto pero debes hacer lo que te digo antes de que empecemos a hablar del pasado, por ahora, consíguete algo para tapar a tu mini árbol allá abajo.
El peliplata se quedó callado ante eso al tiempo que buscaba algo en medio de los animales que estaban allí.
Según las palabras de Shinju, ahora mismo tenía el poder de un Gennin ordinario, sin embargo, había un par de asuntos respecto a eso.
No significaba que su Chakra simplemente fuera a desaparecer como el de un Gennin, sino que era la cantidad de Chakra a la cual le estaba permitido usar, pero más Chakra continuamente siendo usado se repondría por el sello de igual manera.
Brinco un par de veces, acostumbrándose a su nuevo cuerpo.
Se sentía más liviano que antes, como si apenas tuviera el peso de una pluma, y sin embargo, estaba saltando bastante alto cada vez y el suelo crujía con cada pisada.
El peliplata inhaló profundamente antes de lanzarse hacia adelante para ir a buscar más cosas.
—Hey, Shinju. ¿De casualidad no habría adentro de todo lo que sabes algo acerca de cómo hacer ropa con el pelaje de un animal, o si?— pregunto a la nada Naruto cuando tenía justo enfrente suyo a un enorme oso y preparaba los colmillos que había usado para matarle.
Un suspiro largo vino de la boca de la diosa árbol. Bien podría empezar simplemente enseñarte lo básico de como sobrevivir ya que estamos en esas.
Unas… muy largas horas despellejados a un oso y algunos lobos después, el peliplata se encontraba vistiendo ropa enteramente hecha con el pelaje de lo que acababa de matar, más que nada para cubrir su desnudez, ya que la parte superior de su cuerpo se encontraba siendo cubierta por escamas azules.
Abriendo el puño, el peliplata vio las escamas desaparecer. Cerrando los ojos y formando un puño, las escamas volvieron.
—Así que, esto es como se siente el Chakra— murmuró ante el zumbido extraño que sentía en su interior, al tiempo que inhalaba profundamente.
Si, ahora mismo tu Chakra está en un estado prístino, no tienes tanto una naturaleza elemental sino más como puro Chakra Yin y Yang en ti, deberíamos cambiar eso con el tiempo. Comento Shinju al tiempo que Naruto caminaba por el lugar desolado. Muy bien, debería estar más o menos por acá, ¿ves ese enorme sello de remolino enfrente del edificio destrozado?
—Lo podía ver desde hace kilómetros, así que si— comento el peliplata confundido.
Muy bien, por aquí debería estar la bóveda de Mito Uzumaki, ve adentro del edificio, y allí será cuando nuestra gruñona amiga ayudará, quien vivía aquí fue la primera portadora de Kyūbi, originalmente planeaba pasarle lo que estaba aquí a tu madre quien le portó antes que tú, dado que está hecha para abrirse solamente a la influencia del Chakra de quién use el Chakra de la criatura que solo su clan directo podía contener. Explico Shinju al tiempo que Naruto iba por un enorme edificio sobre el agua antes de notar como la única entrada estaba bajo el agua.
—Esta bajo el agua.
Me doy cuenta, ¿Qué esperas para meterte?
—No lo sé, ¿Qué me salgan branquias? Que de hecho, no es una mala idea, un pescado sabría mucho mejor que el oso y serpientes que me comí hace poco— comento el peliplata haciendo una mueca de disgusto.
¿Ah, te pones sabiondo? No necesitas respirar.
—….¿Qué?
Lo que escuchas, no necesitas respirar, tu Chakra mantiene la mayor parte de tus capacidades vitales a flote, no necesitas respirar, dormir o comer, pero puedes hacer todas esas todavía. Ahora eres un ser para nada humano. ¿No haz notado como estás actuando de maneras que un niño de tu edad jamás haría? Literalmente tu cerebro está cableado de manera diferente después de todo esto.
—…Okey, eso es… preocupante un poco. Perdón supongo que debería terminar con esto rápido— comento el peliplata antes de saltar adentro del agua.
Empezó a moverse hacía el interior del edificio hundido, tomando una bocanada de aire por si acaso, antes de hundirse adentro del agua.
¿Qué tengo que buscar exactamente? Le pregunto a su actual guía en aquel lugar.
Mito Uzumaki dejo una colección de algunas de las reliquias más importantes de uso, en el mejor de los casos, aquellos que atacaron la villa no fueron capaces de romper sus sellos, y por lo tanto, sus bóvedas se encuentran seguras, sin embargo, ahora mismo dichas bóvedas están, para todo lo que importa, en lo más profundo del océano, tu cuerpo si bien es más resistente que antes, no aguantarías la presión entera.
El peliplata guardó silencio, buscando algo que siquiera pareciera de alguna manera un lugar donde guardar reliquias.
Mito… los guardaba… en su cuarto…
Escucho a la voz gutural, para nada como la de Shinju, hablarle nuevamente, el Ojiazul miro a los alrededores confuso para luego viajar por los pasillos llenos de agua y llegar a un cuarto completamente lleno de los restos de lo que parecía un montón de muebles destrozados.
Miro entonces a la única cosa que parecía no haber sido movida de lugar, una pintura… una mujer de cabello pelirrojo se encontraba calmadamente mientras dos hombres de cabello negro, uno lacio y otro erizado, estaban peleando en el fondo de la pintura. Naruto tomo la pintura para luego notar como está no se movía de la pared en lo más mínimo.
Luego intento romperla o golpearla, solo para notar como se golpeaba los dedos cada vez que intentaba tocarla.
Recuerda, solamente se abre con la correcta llave. Indico Shinju antes de que la mano del peliplata fuera puesta sobre la pintura y un aura rojiza empezará a salir de su mano, haciendo que está se abriera en dos para luego empezar a ser succionado cuando una compuerta se abrió.
Mierda, mierda, mierda, mierda. ¡Cierra la compuerta rápido! Grito de repente la otra voz en su mente antes de que Naruto viera hacía abajo y su cuerpo sonaba con fuerzas en contra del suelo, para seguidamente gruñir cuando el agua siguió cayendo encima de su cuerpo, el peliplata soltó un gruñido al levantarse y poner su mano en contra de la pared donde se encontraba un círculo lleno de símbolos.
La compuerta por dónde había venido, tan rápido como apareció, se cerró, y el peliplata empezó a toser con fuerza al tiempo que escupía toda el agua que había tragado, y que ahora le llegaba a la altura de los pies.
Se agitó rápidamente, temblando mientras veía a su alrededor.
Sus ojos se abrieron entonces.
Había un montón de cosas allí, más que nada, un montón de pergaminos de diferentes tamaños, aunque había más que nada, una cantidad de objetos que a primera vista parecían mundanos… pero lo eran… parecían ser… recuerdos más que nada, recuerdos del pasado antes de eso… el peliplata guardó silencio unos momentos antes de oír la voz de Shinju nuevamente en su cabeza.
Busca el pergamino de color rojo enorme con el Kanji de "Seis" en el, los papeles en los que están hechos los sellos los vuelven resistentes al agua así que no te preocupes por si se moja, pero necesitarás moverte rápido una vez que lo encuentres. Comento la diosa árbol antes de que el Ojiazul mirara a lo único que cabía en su descripción, que era el enorme pergamino en medio de la habitación.
Naruto inhaló profundamente, antes de tomar el pergamino con una mano y notar como era capaz de levantarlo fácilmente.
Camino hacia la entrada al tiempo que su mano libre brillaba en chakra rojizo.
Un rato después, el pequeño se encontraba tosiendo la enorme cantidad de agua que había tragado al tiempo que dejaba el pergamino en el suelo, notando entonces que las palabras de Shinju no eran mentira, el pergamino estaba tan seco como cuando lo toco por primera vez.
Muy bien chico, ahora, ábrelo, esto fue hecho como un seguro por si lo que paso con lo que estás apunto de invocar sucedía, lamentablemente no había nadie para usarlo hasta ahora. Causará algo de conmoción respecto a que simplemente desaparezcan.
—¿Qué es exactamente lo que voy a invocar?— pregunto el peliplata al tiempo que abría el pergamino lentamente.
Pues… puedes llamarlo tu patrimonio, pon tu mano en el medio del sello.
El Ojiazul así lo hizo, notando como apenas su mano tocaba la superficie de papel, una enorme explosión de humo cubrió el lugar haciendo que empezará a toser antes de mover su mano para quitar el humo que le rodeaba, rebelando…
¿Armas?
Naruto no había visto muchas armas en su vida más allá de los kunais y shurikens que los shinobi normalmente usaban para entrenar, pero estaba seguro que las armas no deberían verse como las que estaba viendo en esos momentos, bueno, para ser justos, varias de ellas ni siquiera parecían ser armas.
Una cuerda de color dorado, dos calabazas, una de color ámbar con un símbolo en ella, otra más grande que parecía ser una calabaza normal de color café con tela roja alrededor de ella, una espada completamente plana y una especie de abanico de plumas blancas con puntas rojas.
Muy bien chico, te presento las Armas Atesoradas del Sabio de los Seis Caminos, Hagoromo Ootsutsuki, antiguamente estuvieron en custodia de el clan Uzumaki hasta que fueron entregadas a Kumogakure como una señal de paz entre naciones, sin embargo, por si alguna vez eran usados contra ellas, las armas siempre tendrían un sello especializado para invocarlas de regreso con este pergamino. Indico Shinju al tiempo que Naruto miraba repetidamente los objetos enfrente suyo.o
—Se ven un poco divertidas para ser armas sagradas— murmuro distraídamente haciendo que recibiera una risa de parte de la peliverde.
Esas son Bashōsen ( "Abanico de la Palma de Banano"), Benihisago ( "Calabaza Carmesí"), Shichiseiken ( "Espada de Siete Estrellas") Kōkinjō ( "Cuerda Dorada del Cielo") y la Kohaku no Jōhei ( "Vasija Ámbar de Purificación"), están esencialmente en su estado dormido, cada una de estas armas fue hecha usando porciones del Diez Colas y el Jutsu más poderoso de Hagoromo, el Banbutzu Sōzō, esto dio como resultados armas que solamente pueden ser usadas por alguien con un Chakra tan enorme como aquel que el sabio poseía, los hermanos Ginkaku y Kinkaku fueron de los pocos que podían usar las armas por haber absorbido parte del Chakra del Kyūbi pero ellos fueron incapaces de despertar todo el poder de estás armas.
—…Mmm, okey, comprendo eso. Pero…¿No dijiste que tengo el Chakra de un Gennin? No tengo acceso a tanto Chakra— indico el peliplata usando un palo cercano para empezar a mover una de las armas notando como la rama se secaba completamente al toque.
Es la cantidad de Chakra que puedes liberar, pero igualmente significa que la cantidad de Chakra que posees se recarga constantemente, estás de acá son nuestra salvación, un consume enorme de Chakra constante ayudaría a que la carga de lidiar con todo el chakra que hay en el sello se liberé.
—¿…estás seguro que esto no me matará?
…Hmm, ¿Qué tal si te cuento algunas cosas interesantes antes de que decidas hacer algo con eso para incentivarte?
—…Adelante…
Saca una de las plumas del Bashōsen, este normalmente permite el control de los cinco elementos usando el abanico, consumiendo una de sus plumas debería mezclarse con tu Chakra y darte igualmente el control de los cinco elementos, habrá algunas cosas extras que comentar después de esto pero tendrán que ser explicadas luego.
Con algo de duda, el peliplata saco una pluma rápidamente del abanico blanco y rojo, viendo cómo formaba una nueva segundos después y luego miro la pluma que acababa de sacar.
Abrió la boca y metió la pluma en su lengua, antes de tragar y sentir un temblor en todo el cuerpo, no tanto porque acababa de tragarse una pluma sino porque de repente empezó a sentir como todo su cuerpo era recorrido por diferentes sensaciones de tensión, calor, calambres y humedad en el aire, temblando un poco ante eso antes de escuchar un grito en su voz.
¡OH MIERDA!
—¿¡Qué!?
Nada… nada, nada, es solo que aparentemente se me olvidó que todo este lugar aquí adentro tuyo es esencialmente una dimensión aparte hecha por tu Chakra que ahora mismo se encontraba siendo neutral. Estoy viendo cómo este lugar está cambiando con que ahora tengas acceso a los cinco elementos primarios, pero bueno, las armas del sabio estuvieron perdidas por bastante tiempo, Kumogakure tenía solamente la Kohaku no Hohei en sus manos, así que descubrirán que las otras pueden que estén contigo tarde o temprano.
—¿Qué supones que haga de todas maneras? No es como si pueda simplemente esconder todo esto en algún lado— declaró el peliplata mirando las armas, viendo como un aura azul salía de sus manos y a las armas de manera constante, haciendo que las viera fijamente antes de que empezarán a devorar el aura azulada más lentamente.
Abre la vasija y mete todas las armas allí, luego piensa en la vasija siendo de tamaño mucho más pequeño. Fueron todas las instrucciones que Shinju le dio al tiempo que Naruto simplemente quitaba la tapa de la vasija y empezaba a tirar todas las cosas allí adentro, luego puso su mano sobre la vasija sintiendo como empezaba nuevamente a absorber la energía que su cuerpo no paraba de producir.
Con un solo pensamiento, vio como la vasija perdía tamaño, hasta volverse no más grande que una taza, el peliplata se quedó viendo esa vasija antes de atarla con algo de la ropa que tenía encima.
Okey, terminando, hay dos cosas que debemos hacer lo más pronto posible.
—¿Movernos a un lugar donde no esté a la intemperie llena de animales?— pregunto el pequeño peliplata.
SEP, eso y bueno, todo tu cuerpo cambio ahora mismo, eres un ser completamente diferente de un humano, eso incluye tu cerebro, así que ahora mismo eres una esponja de información respecto a como sirve tu manejo de información. Y yo tengo la información genética de veinte mil años de todos aquellos que han muerto en este mundo desde el sabio de los seis caminos.
—…Eso suena aburrido.
¡Por qué lo es! Ahora empieza a moverte, no deberás resaltar demasiado quedando en un lugar mucho tiempo.
El peliplata suspiró, sintiendo que todo lo que había estado haciendo desde que despertó era hacer preguntas, no se sentía cómodo simplemente haciendo lo que le dijeran que hacer, pero no es como si tuviera muchas opciones.
Miro hacia atrás por un momento en la lejanía, dónde su instinto le decía que estaba Konoha, y luego se miro las manos, sus dedos ahora estando recubiertos por una sustancia negra como el cristal, lo que le hizo apretar las manos con fuerza.
Se movió en la dirección contraria a dónde era la aldea, sin dudar ni un solo paso mientras aumentaba la velocidad.
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Los siguientes días fueron algo completamente diferentes de lo que Naruto se habría esperado, empezando con el hecho de que cuando obtenías esencialmente poder infinito, en lo que menos pensabas realmente era en el hecho de que tendrías que entender como usar dicho poder de la manera correcta, lo cual con el ser que literalmente era el origen del Chakra, por alguna razón explicarle todo de manera científica.
El asunto estaba en que Naruto seguía siendo un niño, y si bien había tenido algunos guardianes, no se le había enseñado nada como leer, por lo que Shinju simplemente había servido como su maestra.
Algo que le había explicado era que el cerebro era la parte más importante de su cuerpo, y la más sensible, en el sentido de que un solo cambio al cerebro podría generar cosas completamente diferentes en su cuerpo, lo cual fue generado por su cambio a un Ootsutsuki de raza pura.
Tan solo aumentar la resistencia de los enlaces neuronales en el cerebro dotaba de habilidades mentales como memoria eidética, ambidiestra, equilibrio, tiempos de reacción, cambios emocionales y demás cosas, lo cual no era algo comparable con lo que era su cerebro como un ser completamente alienígena, absorbía la información como si se tratara de una esponja, y Shinju tenía veinte mil años de información almacenada en su existencia misma. Junto con sus propios conocimientos como un ser ancestral.
Más allá de enseñarle a escribir y leer, aprovechando su acelerado ritmo de aprendizaje, literalmente bombardeaba la mente del peliplata con una cantidad de información enorme acerca de diferentes ámbitos, física, biología, química, supervivencia, artesanía y demás cosas que pudieran ayudarle a sobrevivir en lo que actualmente estaban siendo los bosques más lejanos de la civilización que se pudieran.
Eso también vino con el detalle de que Naruto entendiera cosas más básicas necesarias para sobrevivir, camuflarse, cazar su propia comida, y si bien aparentemente su sistema inmunológico y sus ácidos estomacales eran capaces de comer cualquier cosa, no le gustaba en particular la carne cruda llena de sangre o los gusanos, o bañas venenosas. El peliplata tuvo que sobrevivir un mes entero en las enseñanzas básicas de Shinju antes de que empezará con el uso del chakra.
Primero que nada, estaba el detalle de que tenía un control de chakra excesivamente pésimo. Debido a que siempre que gastaba Chakra, este automáticamente se volvía a llenar por la reserva prácticamente infinita que estaba en el sello, eso significaba el detalle en el que Naruto tenía que aprender a manejar una manguera con la presión del océano entero detrás.
Afortunadamente, Shinju tenía la solución.
Desafortunadamente, era Shinju.
Eso significaba más sufrimiento para él, ya que había descubierto que no le dejaría dormir más que lo absolutamente necesario si estaba agotado –mentalmente– y que cada día más día, le iría esforzarse más que el anterior.
Dejando su creciente medio a despertar cada día teniendo que pasar por algo peor que el día anterior, el peliplata se enteró de un método de entrenamiento que usaban en la antigüedad, que le daría un control prácticamente perfecto y absoluto de su Chakra.
¿El lado malo? Era un entrenamiento de treinta años.
Shinju había asimilado el entrenamiento a detalle, comentando que si quitaba factores cómo la necesidad de dormir, comer, beber agua y respirar, podía hacer un plan de horario que acortaría el entrenamiento completo a siete meses.
Lo cual, si bien seguía siendo bastante, era un margen de tiempo razonable.
El asunto era que no tenía treinta años, ni tampoco siete meses, el Chakra de Naruto crecía cada día, por lo tanto, no iba a ser capaz de quedarse sin ser rastreado tarde o temprano. Por ello, significaba que tenía que empezar a moverse, y pronto.
Tres meses después y a un 40% de su entrenamiento en el manejo del Chakra, el peliplata suspiró en el sentido de que sería su primera vez desde que se había comido el fruto que volvería a hablar con alguien que no fuera un árbol parlante, había tratado de hablar con la Bijuu adentro suyo, pero la mujer en el trono solamente le gruñía y le ignoraba, Shinju había comentado acerca de que si quería que las cosas mejorarán para ella respecto al constante dolor que tenía, debía continuar su entrenamiento lo más pronto posible.
Por lo tanto, tenía que volverse más fuerte, Naruto gracias a Shinju tenía la capacidad de asimilar las capacidades físicas de cualquier cosa que consumiera, lo que hacía que también aumentará la capacidad de chakra que tenía, entre más chakra tenía a su acceso, más lugar de manejo tenía el sello, menos carga para Kyūbi y Shinju.
Gracias a las enseñanzas de Shinju, quien tenía sus raíces profundamente en todo el planeta, Naruto tenía un mapa mental correcto acerca de cómo era todo el planeta. Con seis continentes extremadamente grandes, y más de 357 países, era un detalle interesante el hecho de que hubiera una cantidad incontable de personas con habilidades únicas o Kekkei Genkai que podría consumir.
Pero entraba el asunto en que no podía dejarse llevar, un niño de cabello plateado, con protuberancias negras saliendo de su cuerpo, cazando a gente con habilidades genéticas atraería la atención demasiado rápido.
Así que, tenía que elegir sabiamente a lo que debería buscar, esperar un tiempo a qué las cosas se calmaran, y seguir, esperando no dejar un rastro en el cual ser seguido.
Naruto estaba seguro de que era lo primero que buscaba conseguir.
La habilidad para sobrevivir, más allá de poder físico o con Chakra, necesitaba algo que le ayudará en la supervivencia.
El Clan Fukkatsu del País de los Volcanes, en la Aldea Oculta entre las Cenizas, al este del desierto enorme del País del Viento, era lo que buscaba, tenían la habilidad única llamada Kyūjigokukaisei (Regeneración de los Nueve Infiernos) que les dotaba de una regeneración inhumana, al tiempo que les otorgaba un sistema inmunológico adaptativo muy avanzado.
A voluntad, sus células y su cuerpo se adaptaban a la naturaleza de un ataque a su persona antes de difundir la información a otras áreas del cuerpo, lo que lleva a la inmunización mientras el cuerpo sana simultáneamente. La información sobre las adaptaciones actuales se almacena dentro de la memoria activa de las células. Al acceder a la naturaleza del ataque a través de las células del usuario, el usuario puede replicar directamente las mismas técnicas a las que se ha vuelto inmune.
Era la habilidad suprema en lo que respectaba a ser capaz de aguantar cualquier cosa, el asunto radicaba de nuevo en que… bueno, eran conocidos por muchas cosas en todo el mundo ninja, sus reservas de chakra generalmente altas, su durabilidad y su estilo de lucha único, el Hensei no Ken (Puño Degenerativo) que les permitía trasferir la regeneración que tenían a otros, acelerando la división de células en un cuerpo, por lo tanto, haciendo que llegarán a muerte celular más rápido.
Así que Shinju le aviso que no se lanzará a lo idiota, tenía que planear quien sería su objetivo, como enfrentarle, cuando enfrentarle, que hacer y que no hacer.
Se había tomado tres días enteros en llegar a su objetivo evadiendo completamente el tener que ir por el país del fuego sabiendo como estaría la situación en dicho país, incluso si podía ir tan rápido como para parecer un borrón a ojos normales, y no se cansaba, todavía le tomo tiempo considerable el atravesar continente y medio.
El país de los volcanes era, de hecho, una tierra bastante fértil, la ceniza volcánica aparentemente era útil como una manera de ayudar a la germinación de las plantas, pero las aldeas más cercanas a los volcanes normalmente solo eran tierra árida roja. Pero después de otros tres días de analizar el lugar, encontró su objetivo, Fushichō Fukkatsu, un joven de unos dieciocho años, Chūnin, bastante hábil pero todavía bastante verde en lo que respectaba su habilidad como Shinobi, cabello castaño rojizo, ojos negros, lo suficientemente capaz para darle algo de utilidad y desafió, no lo suficiente para volverse algo que no pudiera manejar.
Después de un día de vigía, su oportunidad llegó cuando fue despachado a una misión lejos de la aldea, algo respecto a algo sucedido en los países del norte, no había sido capaz de escuchar de eso al respecto, pero no importaba, lo que importaba es que Fushichō actualmente estaba en medio de un bosque bastante frondoso, su elemento.
Brincando en las ramas, el castaño simplemente se encontraba en una misión de entrega, el símbolo de la neblina en un pergamino en su mano.
Luego, miro hacia abajo cuando la rama en la cual se encontraba parado de repente se quebró como si hubiera sido quebrada de antemano. El Chūnin del clan Fukkatsu miro hacia abajo mientras caía, unos segundos antes de poner una mano en contra de la madera y sujetarse con Chakra… o eso planeaba, antes de ver cómo el árbol entero brillaba en sellos explosivos sobre toda su superficie.
Una explosión de considerable tamaño se alzó al aire, al tiempo que Naruto se encontraba preparándose para lo que estaba apunto de hacer.
Fushichō estaba en los aires, la explosión de antes dañando una buena parte de su torso, dejando la carne al rojo vivo descubierta completamente, los ojos habían sido lo primero afectado por el fuego de la explosión, antes de que estos fueran regeneradores.
Lo primero que vio fueron un par de ojos azules brillando debajo de una capucha hecha de pelaje animal, lanzándose en su contra con cuchillos que parecían hechos de colmillos gigantes, lo siguiente que sabía era que estaban enterrados en su cuello mientras caían.
Naruto no sabía el límite de la regeneración que tenían, pero estaba apunto de comprobar si podían regenerarse de decapitación y su cabeza siendo destruida.
Sus cuchillos estaban apunto de partir su cuello en dos antes de recibir una patada en el estómago que le saco el aire y le mando volando contra un árbol, viendo como el castaño se levantaba como si nada al tiempo que la piel se regeneraba y la carne volvía a como era antes.
—¿Un niño?— pregunto al aire al ver al peliplata enderezarse en dónde estaba y ponerse en guardia—. No sé quién te envío mocoso, pero elegiste al tipo equivocado al cual intentar matar.
El peliplata recordó las enseñanzas de Shinju.
Mantén la cabeza fría, busca debilidades, hazlas, atacar, no dudar en ningún momento, ir a matar en todo instante.
TO KILL A GOD - Epic Battle Dark Heroic Music
Nuevamente, el Ojiazul fue el primero en lanzarse, el suelo debajo suyo se quebró ante su pisada.
El castaño apenas tuvo tiempo de ver qué es lo que pasaba antes de que Naruto estuviera enfrente suyo haciendo un corte descendente en contra de su pecho, apenas siendo capaz de saltar hacia atrás con un corte de gran tamaño rozando de lado a lado su torso.
Vio al peliplata hacer un sello de manos antes de que una nube de humo le cubriera, y de allí viera salir a un enorme lobo que se lanzó en su contra.
El Fukkatsu abrió los ojos antes de hacer sellos de mano rápidamente, poniendo sus manos en el suelo para crear un muro de gruesa roca entre ellos dos, para luego ver cómo el lobo quebraba la roca y la atravesaba de golpe, cerrando su mandíbula sobre él.
O eso fue lo que pensó que hizo.
Naruto abrió los ojos en medio del Henge de lobo cuando el castaño que estaba entre sus fauces ahora se había convertido en piedra, luego miro hacia abajo cuando la roca se abrió bajo sus pies.
El puño del castaño no golpeó contra nada al instante que en otra nube de humo el peliplata se había convertido en una enorme serpiente que le apretó apenas salió de la tierra, cerrando su mandíbula sobre él, y gruñendo cuando el castaño empezó a golpear su interior con fuerzas, haciendo que parte de las escamas que cubrían su cuerpo se empezarán a deshacer, mandándole a volar con un movimiento de cabeza apenas tuvo oportunidad, haciendo que el castaño en medio del aire hiciera otro sello de mano antes de inhalar profundamente y escupir… un maremoto de lava. Los ojos de la serpiente azul brillaron ante la vista de que era un usuario del Elemento Lava, debido a su posición, el Fukkatsu no podía ver absolutamente nada por el muro de lava enfrente suyo, pero la falta de gritos o movimiento le hizo detenerse.
No había nada.
No había un cuerpo cubierto con lava y obsidiana, no había nada más allí excepto un lago de lava de decenas de metros que empezaba a prenderle fuego a los árboles cercanos.
Miro a su alrededor.
Era un hecho que el peliplata había evadido el ataque, pero no tenía idea de a dónde, luego miro hacia abajo cuando de la lava que cubría el suelo salió la visión del peliplata sosteniendo lo que solamente podría llamar un enorme abanico de color blanco y rojo, sosteniéndolo como si fuera una espada, antes de que fuera cubierto con flamas. Los ojos de Fushichō se abrieron cuando un remolino de fuego le cubrió al completo, haciendo que Naruto gruñera cuando luego hizo que el abanico cambiará a viento, aumentando el tamaño del remolino de fuego.
Luego abrió los ojos cuando su cuello fue sujetado por una mando cubierta en obsidiana.
El peliplata sintió su garganta crujir bajo las manos del Fukkatsu, cubierto por una armadura hecha de obsidiana, que se abrió en la cara para luego verle con una expresión sería como una estatua—¿De dónde exactamente es que un niño como tú saco armas así?— pregunto al aire, sonando curioso, pero por la presión que el peliplata sintió en su cuello, no buscaba una respuesta.
Un gruñido salió de su garganta, ahogadamente.
Sus cuchillos salieron debajo de sus mangas, y los enterró en la cara del castaño con fuerza, recibiendo un grito de su parte al tiempo que se empezaba a tambalear, el Ojiazul sintiendo como empezaba a dar vueltas todo a su alrededor. No estaba soltando su agarre, no estaba perdiendo fuerza.
Sujeto el cuchillo desde la base y lo retorció, luego sacándolo, y volviendo a apuñalar directamente la cara del castaño, sacando el cuchillo, entrando en el cráneo, apuntando a los ojos, a la nariz, a la boca y la garganta repetidamente.
No necesitaba aire, pero la presión que su laringe y su espina estaban sintiendo habrían sido suficientes para partirle el cuello si fuera alguien normal, sus cuchillos se rompieron cuando el Fukkatsu cubrió nuevamente su cara con la obsidiana negra, sonando como se tomaba varios momentos para volver a sanar, con el peliplata débilmente golpeando los trozos de colmillos rotos contra su cara.
—Solo porque me regenere, no significa que particularmente me guste el dolor, pero mi clan es entrenado desde temprana edad para que el dolor físico no nos impida concentrarnos— declaró poniendo una segunda mano en la garganta de Naruto—. Pero va siendo hora de terminar esto, ¿No lo crees?
Naruto sintió como sus ojos empezaban a perder claridad, escuchando su cuello crujir.
Luego Fukkatsu miro como el peliplata había puesto una cuerda dorada alrededor de su brazo.
Apretándola, la armadura de obsidiana desapareció como si nunca hubiera estado allí, y la rodilla del Ojiazul golpeó contra su brazo, con un crujido bastante fuerte escucho el sonido de su hueso saliendo de su carne junto con la vista de este.
Naruto recupero lentamente la conciencia al tiempo que caía al suelo.
Para el momento en el que su cuerpo había tocado el suelo ya se había lanzado de regreso al ataque, poniéndose detrás del castaño, poniendo la Kōkinjō alrededor de su cuello y empezando a apretar.
Si te puedes regenerar y adaptar a cualquier cosa, la única manera de neutralizar eso es matándote con algo que no se pueda adaptar.
La Kōkinjō podía sacar el alma con solo tocar a alguien, pero radicaba el hecho de que Naruto solamente habría tenido un buen golpe al comienzo del combate, y eso radicaba el detalle de que necesitaba un mínimo de cantidad de tiempo para que el contacto fuera asegurado.
Pero también estaba que tomaba una cantidad de Chakra enorme como cualquiera de las otras armas, lo cual… Naruto lo estaba usando a su favor, estrangulando al castaño, robándole el Chakra, lo que trataba de usar para adaptarse a la amenaza también estaba siendo usado para alimentar a su arma.
Naruto por un momento se empezó a sentir menos tensada cuando el Ojinegro detuvo sus movimientos, habían pasado varios minutos, y pensó que le había asfixiado o había muerto por perdida de Chakra.
Luego fue estampado contra un árbol con una fuerza mucho mayor que antes, el castaño todavía tratando de sacudirse, como si no hubiera pasado cuatro minutos siendo ahorcado y siendo succionado de todo su Chakra.
Kyūtendōtensei (Reencarnación de los Nueve Cielos)
¿¡QUÉ!?
La alarma en la voz de Naruto fue al escuchar como Shinju comentaba algo de la nada, haciendo que empezará a hablar de manera fría y cuidadosa.
Uno de los Kinjutsus más poderosos que existen en ese clan, probablemente del mundo, básicamente, otorga al usuario nueve vidas adicionales. Tras la muerte del que use la técnica, lo resucita a la vida con un impulso permanente en su fisicalidad y factor de curación, así como inmunidad y uso de lo que sea que haya causado su muerte. Tras la activación, si algo les mata, simplemente resucita y se le otorga inmunidad a la muerte durante un período de tiempo específico, durante el cual su chakra se vuelve ilimitado.
Con cada resurrección, recibe un impulso permanente en su factor de curación y volumen de chakra, que se vuelve cada vez más eficiente con cada reencarnación. Durante el período de inmunidad a la muerte, incluso puede utilizar técnicas sin sus inconvenientes habituales. Cada reencarnación otorga una mayor inmunidad a la muerte durante 7 minutos, y cada duración secuencial es más larga que la anterior. Además de esto es perpetuamente inmune a lo que haya causado la activación de la técnica, lo que la hace ineficaz una segunda vez y le otorga acceso permanente a la técnica.
Los ojos del Ojiazul se abrieron de golpe antes de que una armadura de lava de repente le cubriera, haciendo que gritara mientras era sujetado por el Ootsutsuki quien no paraba de gruñir.
Lo subestimamos, parece que era más fuerte de lo que pensamos. Comento Shinju, sonando casi… serena… Déjalo ir, agarra las armas y escapa, la regeneración de los nueve Infiernos no vale una muerte de este tipo, la Reencarnación de los nueve cielos no es algo que obtengas de todas maneras.
¡Y con una MIERDA! Rugió en su mente el peliplata siendo estampado contra roca, árboles y lava, gruñendo al tiempo que sostenía al tiempo que las quemaduras que le cubrían se regeneraban mucho más lento que las de él. No he estado esforzándome tanto para tirar la toalla, ¡Voy a sobrevivir así tenga que matar a este cabron un millón de veces!
Los ojos de Fushichō se abrieron al sentir como algo arrancaba físicamente la lava que le cubría, pero las manos del peliplata estaban sosteniendo la cuerda dorada que absorbía su chakra.
Luego sintió como algo se hundía en su hombro.
Era la mandíbula quemada del peliplata cerrando sobre su cuello como un animal al tiempo que en su mano se formaba una enorme calabaza, haciendo que la lava empezará a ser absorbida por la calabaza, el castaño sintiendo como si de repente perdiera toda la fuerza en su cuerpo en el momento que el peliplata empezaba a jalar la cuerda dorada que estaba sosteniendo algo azul saliendo de su cuerpo.
Los dientes del peliplata se siguieron hundiendo, devorando su carne como un animal embravecido, casi al mismo ritmo al que se regeneraba, haciendo que el castaño gruñera antes de poner una mano en contra de su pecho.
Los ojos de Naruto se abrieron cuando estacas empezaron a atravesarle el cuerpo una y otra vez, entrando por el pecho del Fukkatsu y saliendo por su espalda.
No le importaba lo mucho que dolía.
Su mente ya no estaba procesando eso, solamente quería que se muriera de una vez.
Sus heridas se empezaron a regenerar a un ritmo acelerado, sintiendo como eso solamente hacía que aumentará más.
Cuando paso más de siete minutos ahorcándole, Naruto no se detuvo.
Cuando revivió por segunda vez después de torcerle el cuello lo suficiente como para tener la cabeza al lado contrario, no bajo la guardia.
Cuando fue cubierto en una sustancia ácida, no dejo que la sensación de sus músculos deshaciéndose le detuviera.
Cuando la quinta muerte vino y el castaño fue cubierto de una armadura de vapor que aumento su fuerza, no dejo que eso le detuviera de absorber todos sus ataques con la Benihisago, y luego lanzárselos de regreso.
Para cuándo comenzó la pelea era de mañana.
Naruto se encontraba con las manos apretadas alrededor de la Kōkinjō al tiempo que el cuerpo del hombre se encontraba completamente tieso encima suyo, apoyado contra un árbol.
El peliplata respiraba agitadamente, sintiendo como todo su cuerpo se sacudía por el dolor todavía residual, completamente quieto con el hombre que había matado encima suyo.
Se encontraba mirando el cielo con una mirada nublada por el fuego, la ceniza y el ardor que sentía en los ojos.
Respiro lentamente.
—Hey, Shinju— hablo en voz alta, sintiendo un nudo en la garganta bastante difícil de tragar.
¿Qué sucede?
—Si todo yo cambié con esto, ¿Sigo siendo yo mismo?— pregunto de repente viendo al cielo, con una expresión conflictuada en su cara.
¿A qué viene esa pregunta? Cuestionó la peliverde, al mismo tiempo que Naruto se miraba las manos, cubiertas con sangre, ya no sabía… si eran suyas o de la primera persona que había matado.
—Acabo de matar a alguien— murmuró sintiendo un temblor en todo el cuerpo solamente por decir eso, haciendo que recibiera solamente un silencio profundo y duro como el concreto—. Nunca quise herir a nadie en mi vida, pero acabo de matar a alguien que no me ha hecho nada, yo solo… no me podía detener, no podía… quería ganar pero ahora… yo… ¿Qué me pasó después de comer ese fruto que me hizo que deseara matarlo tanto?
…Siguió recibiendo un silencio tan profundo que sentía que se había vuelto loco, que no había nadie más con él en ese profundo lugar, que había matado a alguien por ninguna razón, que estaba de regreso en la aldea y eso solo era un mal sueño.
Naruto. Escucho la voz de Shinju nuevamente en su boca. No hay manera fácil de decirte esto, así que escucha bien. La vida no es justa, ni tampoco injusta, simplemente es así. No hay algo que no puedas ganar sin sacrificar otra cosa a cambio, al menos, no sin haber perdido demasiado de antemano, desde el momento en que naces en este mundo, le quitas a otros así tú puedas sobrevivir, tu madre y tu padre murieron así tú pudieras vivir, y muchos otros van a morir si lo que quieres es conseguir sobrevivir en este mundo.
Las palabras de Shinju eran duras, haciendo que el peliplata se mordiera el labio inferior y sintiera que le temblaban las rodillas mientras las abrazaba.
El cuerpo del hombre que había matado seguía completamente quieto en el suelo, con los ojos sin vida viéndole fijamente.
—No quiero herir a nadie— mascullo sosteniéndose la cabeza, cuando el pensamiento de comerlo afloro en su mente.
Tus instintos Ootsutsuki buscan la supervivencia. Puedes enfrentarlos, puedes aceptarlos, pero no puedes negarlos, entre más fuerte seas más probabilidades tienes de vivir, entre más pelees más fuerte te volverás, entiendo que no quieras hacerlo, pero en este mundo, no lograrás nada si no tienes la fuerza para afrontarlo.
—…— el silencio fue todo lo que Naruto tenía en esos momentos, viéndose a si mismo, viendo el resultado de su combate.
Tal vez, en el futuro, te volverás tan fuerte que no necesitarás matar a nadie, pero este no es el momento. Este solo es el comienzo, si ya empezaste, deberás seguir si lo que buscas es que lo que te importa sobreviva.
El peliplata guardó silencio ante eso último.
No había pensado en mucho respecto a la aldea en el tiempo que se encontraba fuera de ella, no se sentía particularmente deseoso de venganza, no se sentía enojado ni tampoco triste, no sentía nada respecto a ello.
Pero había algo en medio de esa nada.
Un calor.
La vista de una pequeña de cabello castaño sonriéndole socarronamente, y de hombres con máscaras de animales separándoles al tiempo que ella se esforzaba en tomar su mano.
Los rayos de sol finalmente le dieron en la cara.
Naruto apretó las manos llenas de ampollas y sangre.
Y luego, sé giró para ver el cadáver, todavía tan muerto como lo había dejado.
Una hora después, controlando el deseo de vomitar, controlando el impulso de tener un temblor en todo el cuerpo, sus dientes se cerraron sobre la carne, desgarrando sin cuidado alguno humana, masticándola y tragándola, tapando su boca con su mano para dejar que el vómito regresara hacia adentro.
Para cuándo terminó, solo habían algunos huesos con trozos de carne colgando, necesitaba todo el material genético disponible si quería que la habilidad de consumir de Shinju fuera capaz de analizar a detalle todo el potencial del hombre.
Ninjutsu, Taijutsu, Genjutsu, Kekkei Genkai, Hiden, experiencias, reservas de Chakra, energía física, energía espiritual y mucho más.
Todo lo que ese hombre alguna vez fue ahora era parte de Naruto, la subida de fuerza que obtuvo fue enorme, y el peliplata, ahora completamente sábado del daño de la pelea, sintiendo como como ahora la cantidad de Chakra que podía usar había aumentado en grandes cantidades, se miro a si mismo una última vez, y miro a los huesos que había dejado enfrente suyo.
—…Veamos… ¿Como es que hizo eso con la obsidiana?— murmuró al aire al tiempo que hacía un ademan en el aire, teniendo una idea mental de lo que buscaba hacer en esos momentos. En su mano, se formó una lapida de color morado oscuro, y la clavo enfrente de un árbol, antes de empezar a escavar el suelo con sus manos.
Luego los huesos fueron metidos en el agujero, y Naruto apunto su mano otra vez al agujero, antes de taparlos en una caja de la misma obsidiana.
Naruto inhaló profundamente, antes de juntar su puño y su palma, inclinándose enfrente de la lápida.
—Supongo que esto es lo más respetuoso que puedo hacer— declaró el peliplata enderezándose—. Se que para ti de seguro debí parecer algún tipo de monstruo, así que lo lamento, pero si puedo proteger a lo que me importa peleando, no me importa dejar de ser yo mismo, no me importan si el poder que consigo es algo malo.
El peliplata dio media vuelta, ya había recogido sus armas, y se encontraba con la Kohaku no Hohei atada al Kōkinjō, poniéndola sobre su hombro al tiempo que daba una última mirada hacia la tumba.
—Hare que esto no sea en vano— murmuró con un aire decidido—. Seguiré avanzando, y me voy a asegurar que esto valió la pena.
El peliplata dió media vuelta, con las armas del sabio de los seis caminos sobre sus hombros, y con una mirada de determinación en su cara, dejando un camino de pisadas llenas de sangre.
