Ichigo apenas bajó del FRANXX junto a Goro, corrió hacia Hiro, abrazándolo con una sonrisa y entre lágrimas de emoción y alivio.
— ¡Estás vivo! — sollozó, con una sonrisa temblorosa. Sintiendo tan real pero al mismo tiempo sintiéndose irreal el poder abrazarlo y tenerlo cerca —... Qué alivio...
Goro se acercó a ellos, y con una sonrisa, se unió al abrazo. Sintiéndose aliviado por saber que su amigo estaba bien y con ellos; Hiro sonrió también, abrazándolos.
Realmente, los había echado de menos.
Lo que le resultó gracioso fue que luego de que el abrazo grupal entre ellos terminara, Zorome y Miku lo abrazaran también, volviendo a caer en el suelo, haciéndolo reír.
— ¿D-De qué te ríes, idiota! — preguntó Zorome, exaltado y avergonzado. Mirándolo con un ceño fruncido y un rubor en las mejillas.
Hiro sonrió una vez más —. Estoy feliz de saber que soy querido.
— ¡Eres nuestro amigo y compañero, claro que eres importante, idiota! — habló (o mejor dicho, le gritó) Miku, con los ojos llorosos y el ceño fruncido también, mirándolo.
Futoshi, Ikuno llegaron, uniéndose al reencuentro. Siendo Futoshi el primero en hablar —. Es bueno verte de nuevo, Hiro — saludó, sonriendo.
El pelinegro se sentó una vez Zorome y Miku se hicieron a un lado, y le sonrió —. Lo mismo digo, Futoshi.
—… Tenías a todos preocupados — mencionó Ikuno, acomodándose los lentes. Mirándolo con reproche y alivio, no siendo tan efusiva o expresiva como los demás —. ¿Dónde has estado todo este tiempo?
Mitsuru y Kokoro fueron de los últimos en llegar. Para así poder finalmente, hablar con todos y despedirse.
Hiro sonrió al mismo tiempo que se rascaba la nuca, tratando de pensar en algo ingenioso para decir y explicar la situación. Optando al final por contar la verdad, simplemente.
— Sobre eso… he estado al cuidado de la Princesa Klaxosaurio — confesó, con una pequeña sonrisa. Confundiendo a todos los presentes, que no fue hasta que la susodicha se acercó y posicionó a su lado; atemorizándolos y haciéndolos retroceder ligeramente (incluso Zorome y Miku que estaban a su lado retrocedieron al verla) lo que le pareció un poco divertido, pues ya se esperaba una reacción así —. Tranquilos, no les hará nada — aseguró Hiro.
Pese a que el semblante estoico e imponente del klaxo-sapiens, quien los examinaba a todos en silencio de brazos cruzados. Sintiéndose complacida al ver que ellos eran más conscientes con quién trataban y conocían su lugar, no como su irrespetuosa e incompetente copia quien se quedó unos pasos atrás.
Aunque eso, poco le importaba en realidad.
— Tal vez sea a ti a quien no le haga nada, Hiro — replicó Zorome, tras recuperarse del susto. Pues aunque ellos fuesen más grandes en estatura que la klaxo-sapiens, ella tenía un aura de solemnidad que te obligaba a no subestimarla o provocarla. Sin contar que ella no era un humano.
001 abrió la boca, emitiendo de su garganta un sonido parecido al eco que a los compañeros de Hiro los hizo taparse los oídos. Para luego de unos segundos, darse cuenta de que ese sonido no les aturdía o esa fue la conclusión a la que llegaron cuando el sonido cesó y fue reemplazada por una voz que resonaba en sus cabezas.
— No tengo realmente interés en ninguno de ustedes, humanos… pero sólo porque son importantes para Hiro y, porque reconocen mi presencia, no les haré nada — su mirada la dirigió a Zero Two, quien pasó por el lado derecho de Hiro sin mirarlo, con la cabeza en alto —. Pero si atentan contra mí o Hiro, no dudaré en matarlos.
— Ichi… — la miró con reproche, obteniendo un bufido por respuesta que lo hizo suspirar —. Por favor no se lo tomen a mal chicos, es sólo que… bueno…
— Espera Hiro — le detuvo Goro, sintiéndose perdido con lo que su amigo y la Princesa Klaxosaurio decían sumando el hecho de que Zero Two se estaba alejando y dirigiendo al FRANXX. Siendo que fue la primera en llegar y la que más ansiosa estaba por encontrarlo —. Creo que… hay cosas que no nos estás explicando y que no nos estás contando del todo.
— Como el hecho de que Zero Two no está contigo — secundó Ichigo, viendo a la híbrida subir al FRANXX sin mirarlos o decir algo —. ¿Pasó algo? — le preguntó mirándolo, genuinamente confundida e intrigada.
Hiro sonrió pesaroso y un poco incómodo —. Nosotros… ya no somos pareja — y ante la mirada incrédula de su grupo, siguió hablando —. En este tiempo que estuve alejado de todos ustedes, estuvo pensando en todo lo que he hecho hasta ahora, en mi sueño, mi amistad con ustedes, el cómo me sentía con Zero Two y… lo que ahora siento por Ichi — la klaxo-sapiens dejó que tomara su mano, ignorando las miradas de los demás humanos, enfocándose en Hiro quien la miraba con cariño —. Y en lo que implica quedarme a su lado.
— Hiro… ¿Acaso tú…?
La pregunta de Miku quedó al aire cuando la mirada de Hiro se tornó seria, pero determinada cuando los miró a todos con una sonrisa melancólica.
— Vine a despedirme de ustedes, chicos… y también a decirles lo que Papá ha estado ocultándonos a todos — tomó un gran respiro —… Los Klaxosaurios no son nuestros enemigos, el verdadero enemigo es VIRM. Es Papá.
— VIRM es una raza alienígena invasora, y este planeta no es más que otro de los tantos que ellos tomaron. Sin contar que ustedes profanan lo más sagrado que son los lazos, extrayéndolo del centro del planeta para usarlo en esas máquinas que originalmente, eran pilotados por los de mi especie… Y por si fuera poco, VIRM quiere llevarse a mi hijo — explicó la klaxo-sapiens, frunciendo el ceño de disgusto que todo esto le causaba, sin contar la desesperación que estaba sintiendo por cada día ver reducido el número de su ejército disminuir. Los miró con seriedad —. Pero como ellos no han podido entrar para obtenerlo, fue que crearon a mi copia en caso de que yo no accediera a cooperar con ellos o mejor dicho, a rendirme.
— ¿Con "copia" se refiere a…?
— Zero Two — respondió a la pregunta de Futoshi, Hiro, con un semblante serio —. Y como Ichi no accedió, entonces planeaban usar como "llave" a Zero Two desde un principio. Pero como no lograba tener un compañero estable al comienzo, llevar a cabo su plan era casi imposible.
— Pero Hiro no es un ser humano normal. Tiene algo de sangre de Klaxosaurio en sus venas, y fue gracias a eso que logró ser compatible con mi copia… fue por esa razón por la cual decidí llevármelo esa vez.
— Y es por eso que, no puedo volver con ustedes… realmente, lo siento.
Era una razón justa, fue lo que pensó Ichigo y Goro. Era comprensible que si la Princesa Klaxosaurio quería evitar que su enemigo siguiese avanzando en la conquista de su planeta, tomara medidas para impedirle el paso o entorpecer su objetivo; siendo un clarísimo ejemplo el hecho de que se llevara a Hiro con ella.
Y aunque era un tanto cuestionable el cómo Hiro comenzó a tener sentimientos por la klaxo-sapiens y viceversa, dejando eso aparte, el hecho de tener que despedirse de su amigo, separarse de él por el bien de todos… era doloroso.
— Lo entiendo… pero a la vez, me gustaría no hacerlo — confesó Ichigo, tratando a duras penas de mantener la compostura como la líder que se suponía, era. Pero era difícil, porque Hiro no sólo había sido su primer amor sino también uno de sus mejores amigos.
Y decir adiós, nunca era fácil.
001 soltó la mano de Hiro permitiéndole acercarse a sus amigos, especialmente a Ichigo y abrazarla. Y sucesivamente, los demás fueron uniéndose al abrazo grupo, incluidos Mitsuru y Kokoro quienes a pesar a no tener sus recuerdos, por algún motivo también, se estaban sintiendo deprimidos.
— Nawabari, sal de una vez, estamos por partir.
Para cuando Nawabari se acercó, Hiro se estaba despidiendo de todos sus amigos con un abrazo y algunas palabras o bromas para aminorar el ambiente melancólico.
O eso fue, cuando Zero Two regresó hacia donde todos estaban. Manteniéndose a un metro de distancia del pelinegro, quien sonrió de medio al verla.
— ¿Nos volveremos a ver? — preguntó directa, con una expresión seria, mirándolo a los ojos sin titubear.
— Sí… en el campo de batalla — respondió con convicción, sosteniéndole la mirada con una sonrisa nostálgica —, como enemigos.
La mirada verde turquesa endureciéndose por su respuesta.
— No tendré piedad.
— Lo sé — fue su corta respuesta, ante su ahora declarada, enemiga.
Y esa fue la última despedida que Hiro tuvo con Zero Two.
Tal y como había dicho Hiro en aquel entonces, hace 3 años atrás, volvieron a reencontrarse con él en el campo de batalla. Como enemigos.
Y cuál fue su sorpresa de enterarse que la Princesa Klaxosaurio, Hiro y el sirviente de esta, Nawabari, habían robado uno de los FRANXX de los Nine.
O eso parecía, pues el robot había sufrido notorios cambios físicos. Como el hecho de parecerse en apariencia a la Princesa Klaxosaurio, con una cola que sobresalía en la parte trasera que usaba para barrer a los demás FRANXX y un cuerno que utilizaba para atravesar la cabeza de los robots, justamente en la cabina donde el pistilo y el estambre estaban.
Dejándolos fuera de combate y probablemente, matando en el proceso a los pilotos.
Era un oponente formidable y letal, implacable también. Y pobre de aquel que se cruzara en su camino, pues no dudaría en eliminarlo; algo que aterró al Escuadrón 13, que de por sí no estaba completo.
Pues Kokoro estaba embarazada y por consiguiente, Mitsuru no tenía compañera con la cual pilotar Genista.
Y sólo podían pensar en lo afortunados que eran de no tener que estar en el campo de batalla, donde ellos estaban sobreviviendo. Pues Model-Klaxo, como lo hizo llamar 001 en un momento antes de atacar, era simplemente atroz.
Era un peligro al que ninguno se atrevía hacer frente, siendo Strelitzia en modo Estampida quien se precipitara sobre este para enfrentarlo.
En el rostro impávido del FRANXX se esbozó una sonrisa.
— Te estaba esperando, copia.
Nota: Y este es oficialmente el final del fic. Agradezco mucho el apoyo y espero les haya resultado divertida la lectura. Por cierto, lo de Model-Klaxo es algo que saqué del manga pero equis, nada grave. ¡Nos vemos en mi siguiente historia: El Príncipe Klaxosaurio!
Y por cierto, el siguiente capítulo es como un extra de momentos bonitos (creo, no sé) entre la Princesa Klaxosaurio y Hiro.
