Bueno chicos aquí tienen una actualización de este fic, lamento haberme tardado demasiado con esta historia, la verdad es difícil puesto que debo plantear que tipo de escenarios van a cambiar con respecto a lo de ser un Hack o copia personalizada, como ustedes quieran decirle.
Como ya lo saben: No soy dueño ni de la franquicie de Zelda, ni de My Hero Academia. Cada uno tiene sus respectivos autores
Mi Propia Leyenda, es propiedad de Kachorro, es creada sin fines de Lucro, mi único propósito es el de entretener uniendo dos de las cosas que más disfruto.
Cap 1.- Esto es solo el prologo
Todo estaba oscuro, su cabeza dolía bastante, sentía como si enormes campanas resonaran con fuerza en su cabeza, mantenía los ojos cerrados esperando que la molestia desapareciera, entonces poco a poco el lugar se iluminó y uno de los varios bultos en el suelo comenzó a reaccionar.
Usó sus manos como apoyo para levantarse del suelo, su vista era algo borrosa, pero logró enfocar y ver el césped debajo de ella. Giró la cabeza a la derecha y pudo ver una cabellera negra, después giró hacia la izquierda y pudo ver una larga cabellera rubia.
- Chicas ¿Están bien? –Preguntó Kyoka sintiéndose bastante extraña- Yaomomo, Melissa –Llamó la joven de cabellos cortos, la cual se dio cuenta de algo- ¿Qué le pasó a mi voz?- Preguntó de forma preocupada la chica, su voz parecía muy aguda.
- Debo decirle a papá que mi colchón ya no está funcionando, me duele la espalda –Se quejó la joven Yaoyorozu, llamando la atención de la joven de Kyoka la cual abrió grande los ojos.
- Ya… ¿Yaomomo? –Cuestionó Kyoka haciendo que Momo reaccionará y alzara la mirada encontrándose con una extraña criatura.
Era de cabeza redonda con unos pequeños ojos anaranjados, lo más extraño era esa boca cilíndrica, su cabello era oscuro y parecían las hojas de un arbusto, pero estas tenían una coloración oscura, entre morado y azul oscuro, lo curioso era aquella chaqueta negra que llevaba, junto a una falda de hojas y unas botas negras.
- ¡Kyaaaaaa! –Gritó Momo aterrada despertando a Melissa de golpe.
- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? –Exclamó Melissa haciendo que el rostro de Momo se pusiera azul.
Detrás de ella estaba otra de esas criaturas de cabeza redonda con el mismo estilo de boca cilíndrica, su cabellera era rubia, pero apreciándolo mejor podían verse como las hojas de un arbusto en un color amarillo. Su vestimenta era un vestido azul hecho de hojas con dicha coloración.
- ¡KYAAAAAA! –Gritó Momo desmayándose sin conocer la verdad, pues así como sus compañeras, su apariencia era como la de ellas, con la diferencia de que las hojas que hacían de cabello eran de color negro y tenía adornos de flores. Por su parte, la vestimenta se trataba de un vestido a base de hojas de color rojo.
- ¿Kyoka? –Preguntó aquella criatura con la voz de Melissa.
- ¿Mel? ¿Eres tú? –Cuestionó la rockera extrañada.
- Dime la verdad ¿Todas cambiamos de forma? –Preguntó curiosa la rubia mirando a su amiga.
- Espera… ¿Me veo como Yaomomo y como tú? –La chica se miraba desesperada mientras tocaba su cara con terror.
- Bueno, Momo sigue siendo más alta –Comentó decía la rubia mirando a la desmayada chica- Oye ¿Has visto a Deku? –Preguntó la rubia mirando a la rockera.
- ¿Midoriya? –Preguntaba Kyoka.
- NO PUEDE SER VERDAD –Se escuchó otra voz que parecía venir de una habitación adjunta.
- ¡Deku! –Llamó Melissa que quiso correr a ayudarlo, pero… no podían dejar a Momo, por lo que entre ambas decidieron moverla.
- Ahora si esa es una cara divertida –Decía una voz masculina y aguda.
Esta voz provenía de una silueta que flotaba tranquilamente en el aire, sus ropas constaban de un atuendo hecho de hojas, era una túnica de color naranja con un cinturón de piel, llevaba unos pantaloncillos de color verde, un sombrero de paja color naranja y unos botines con punta curva de color naranja. Sin embargo lo más llamativo era aquella extraña mascara morada de grandes ojos amarillos.
- Esto tiene que ser una broma, no puede estar pasando –Decía Izuku mirando a la criatura frente a él.
- Pues lo creas o no, ya ocurrió, ahora ven, vamos a jugar a las atrapadas –Mencionaba aquella criatura voladora haciendo que el chico se diera cuenta.
- Oh, no, espera –Pidió el peliverde con desesperación mientras que la criatura retrocedía levitando-¡Skullkid! –Llamaba el nuevo Deku- ¨Estas piernas no me permiten moverme bien¨ -Se quejaba el muchacho pues tan pronto el llamado Skullkid, en ese momento una esfera amarilla lo empujó haciéndole caer.
- Her… her… ¡Hermana! –Gritó una voz masculina cuando una puerta termino cayendo y cerrando el paso.
- ¡No! ¡No! ¡No! Tael, no puedes irte sin mí –Se quejaba la esfera amarilla con alas la cual comenzó a embestir la estructura que les cerraba el paso.
- Midoriya ¿eres tú? –Preguntó Kyoka mirando a Deku.
Izuku parecía llevar el mismo estilo de las chicas, una cabeza redonda, boca cilíndrica, cabellos verdes similares a los de un arbusto. Sin embargo, por ropas solo llevaba una tela de color verde que le rodeaba la cintura y por calzado estaban sus zapatillas deportivas de color rojo.
- ¿Ustedes tambien? –Preguntó el muchacho al verles- ¿Qué le pasó a Yaoyorozu-san? –Preguntó el peliverde.
- Se asustó al vernos –Respondió Melissa mirando a su amigo.
- ¿Nos explicas que es lo que está pasando? –Cuestionó Kyoka un poco molesta al verse envuelta en otra Dekuaventura.
- En resumen, creo que fuimos transportados al interior de un viejo videojuego –Explicó el peliverde mirando a las chicas las cuales le miraban como si le hubiera salido una segunda cabeza.
- ¿Y por qué estamos dentro de un video juego? –Preguntó Kyoka de brazos cruzados comenzando a molestarse, mientras de fondo seguía viéndose a la esfera amarilla tacleando la puerta sin éxito.
- Quizás, quieran despertar a Yaoyorozu primero, así ustedes podrán entender el contexto –Comentaba el pequeño arbusto verde.
- Bien –Se quejó la pelimorada ayudando a Melissa para recargar a Momo en un tronco- Yaomomo, hey Yaomomo, despierta –Pedía Kyoka dándole palmaditas en el rostro, esto surtió efecto pues la chica comenzó a despertar, pero al verles, su rostro adquirió una tonalidad azul.
- Tranquila, tranquila, somos nosotras -Intervino Melissa- ¿Vez? Es Kyoka-chan –Comentaba Melissa mirando a Momo la cual se enfocaba en el pequeño arbusto de hojas oscuras.
- ¿Kyoka-chan? ¿Melissa-chan? –La chica se veía algo confundida- ¿Qué les pasó? –Preguntó la Yaoyorozu, cuando ambas se hicieron a un lado.
- Quizás, él pueda explicar bien la situación –Comentó Kyoka para que Momo viera a otra criatura, pero al ver esas hojas verdes, no había que ser un genio para saber de quien se trataba.
- ¿Midoriya? –Preguntó la pelinegra mirando al peliverde con preocupación.
- Hola –Saludó el peliverde con cierto nerviosismo.
- ¿Qué está pasando? –Preguntó Momo al peliverde.
- Es… una historia algo larga, todo comenzó en una tienda de antigüedades, ahí, encontré una copia personalizada de un juego de video que me gusta mucho entonces –El peliverde fue interrumpido.
- ¿Copia personalizada? ¿Era eso lo que traías en la bolsa? –Cuestionaba Kyoka tomándolo por los hombros.
- Si, yo, el señor era muy amable y me dio un precio especial por ser coleccionista –Respondía el peliverde cuando una vena se hinchó en la sien de Kyoka y sus ojos se volvieron blancos de Ira, entonces, comenzó a zarandear a Izuku con fuerza.
- ¡Tarado! ¿Qué no aprendiste nada de los creepypastas? ¡REGLA NUMERO UNO! ¡NUNCA LE COMPRES NADA AL SUETO RARO QUE SALE DE LA NADA! –Gritaba Kyoka furiosa, haciendo que una gota de sudor bajara por las nucas de sus amigas.
- Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento –Se disculpaba el arbusto verde.
Después de calmar a Kyoka se miraba como las chicas posaban sus miradas sobre el peliverde.
- ¿Y bien? –Preguntó la joven Jirou mirando al peliverde.
- ¿Qué ocurre? –Respondió confundido Izuku.
- ¿Cómo pasamos el juego? –Cuestionó Kyoka mirando al peliverde.
- Ella tiene razón Deku-kun, lo más obvio seria que si pasamos el juego logremos regresar a casa –Explicó Melissa mirando al peliverde- Estamos en tus manos Deku-kun –Comentó Melissa mirando al peliverde.
- Oh, bueno, yo, jugué este juego hace años, pero aún recuerdo algunas cosas –Dijo el peliverde cuando la esfera amarilla apareció.
- TODO ES SU CULPA, POR SU CULPA ME HAN SEPARADO DE MI HERMANO, ASI QUE MAS LES VALE AYUDARME A ENCONTRAR A TAEL –Exclamaba la esfera amarilla molesta- Ese niño- Se lamentaba la esfera mientras que nuestros héroes le miraban- ¿PIENSAN QUEDARSE AHÍ TODO EL DÍA? –Cuestionó la esfera voladora.
- ¿Y tú quién eres? –Preguntó Momo mirando a la esfera.
- Mi nombre es Talt, no lo olviden y ahora vámonos, tenemos que alcanzar a esos dos, no confió en que mi hermano este tanto tiempo a solas –Ordenó la hada mientras avanzaba a la puerta.
- Es parte de la historia, ella es la compañera del protagonista –Explicó Deku avanzando en dirección a la cueva la cual se encontraba cerrada- Bien, aquí no existe el Botón A para interactuar, como se supone que yo… -El peliverde colocó su mano en la superficie y esta se levantó abriendo el acceso.
- ¡Lo hice! –Exclamó Talt volando- ¡Apresúrense! –Exclamaba la hada amarilla, la cual al moverse hacia un curioso sonido de campanas.
- Es por eso que no me gustan los videojuegos –Se quejó Momo, no le quedaba de otra por lo que ella y sus amigas siguieron al peliverde, notándose como habían llegado a una curiosa habitación donde había una gran separación de la entrada a la salida.
- Genial ¿Cómo se supone que lleguemos hacia haya? –Cuestionó Kyoka mirando sus compañeros.
- Parece que es una separación de al menos unos 8 metros y de altura al menos 4 metros, nosotros jamás llegaríamos hacia haya y por alguna razón, este cuerpo no me permite liberar lípidos para crear objetos –Mencionaba Momo que desde hace un par de minutos tenía esa inquietud.
- Ahora que lo mencionas, con este cuerpo no tengo mis jacks –Comentó Kyoka llevando sus manos a donde se suponía debían de estar sus orejas- Me siento tan… normal –Comentó la pelimorda.
- No puedo imaginar cómo sería ser normal –Comentó Melissa con cierta molestia, apenando un poco a sus amigas por el comentario sobre los poderes.
- Lo siento –Se disculpó Kyoka por el comentario.
- Miren, ahí hay una flor, úsenla para llegar al otro lado –Explicó la hada a los chicos, donde se miraba como había una plana flor amarilla de grandes pétalos en el suelo.
- Y que… ¿nos la ponemos de ponemos las flores como sombrero? –Cuestiono Kyoka mientras que Izuku se acercaba tocando la flor cuando de repente, la Flor lo absorbía.
- ¡Woah! –Exclamó Izuku con sorpresa.
- ¡Midoriya/Deku-kun! –Gritaron las chicas asustadas por lo ocurrido, entonces el peliverde fue arrojado por los aires con dos extrañas flores en sus manos las cuales giraban como hélices y le hacían mantenerse en el aire.
- Bien, la que sigue, apresúrense que no tenemos todo el día –Mencionaba la hada mientras que el peliverde quedaba de fondo y terminaba estrellándose en una pared.
- ¿Quieres que una flor nos coma? Y después salgamos volando por los aires sin saber cómo manejar esas cosas –Cuestionó Kyoka mirándose como Melissa se acercaba y la flor reaccionaba a ella absorbiendo a la Deku rubia, segundos después fue arrojada por los aires.
- ¡ESTO ES GENIAL! –Gritaba la rubia en el aire.
- ¡MELISSA! –Exclamaron aterradas las chicas mientras que Deku miraba como la rubia parecía controlar muy bien el vuelo, la rubia termino moviéndose para terminar justo en la salida.
- Chicas no es tan difícil, solo se trata de inclinar el cuerpo y las hélices hacen su trabajo –Aconsejaba Melissa muy emocionada, mientras que Momo y Kyoka se miraban entre ellas algo nerviosas por manejar algo como eso.
Kyoka se acercó primero a la flor y ocurrió lo mismo que con Izuku y Melissa, Kyoka fue succionada por la flor y segundos después la flor le arrojó por los aires.
- Melissa tiene razón, esto… esto es genial –Decía Kyoka emocionada, la cual siguiendo las indicaciones inclinaba su cuerpo logrando maniobrar las hélices para llegar a la salida junto a Melissa.
Momo hizo lo mismo, pero ella no paraba de gritar ¨ME VOY A MORIR¨ al parecer, las alturas y la Yaoyorozu no se llevaban nada bien, sin embargo, logro llegar junto a las chicas dejando a Izuku de ultimo. El peliverde lo volvió a intentar y logró llegar junto a sus compañeras, pero al cruzar por esa salida solo llegaron a una habitación aún más ridícula y peligrosa, podía verse varios y pilares con la misma flor y bajo los pilares un abismo oscuro de muerte.
- Midoriya, juro que cuando regresemos a casa nos encargaremos de que te deshagas de este maldito juego –Se quejó la pelinegra.
- Y eso que aún no comienza lo difícil –Susurró el peliverde con pesar.
Tan pronto cruzaron el pozo de la muerte encontraron un extraño árbol, este árbol tenía una apariencia bastante curiosa, estaba algo torcido y de alguna manera se parecía bastante a la apariencia que tenían en esos momentos.
- Al ver esto, de alguna manera me hace sentir demasiado triste –Comentó Momo mirando el árbol y sintiendo bastante angustia.
- ¿Soy yo o parece como si estuviera sufriendo? –Preguntó Kyoka preocupada mientras que Izuku desviaba la mirada, él sabía que era ese árbol.
- Si lo miramos bien, se parece bastante a lo que somos nosotras –Analizaba Melissa con curiosidad.
- Chicas, estamos cerca, vamos –Pidió el peliverde, no quería que ellas lo supieran.
El grupo se adentró por un pasillo de piedra donde la vegetación quedaba atras, al atravesarlo pudieron notar como mientras más avanzaban, más escuchaban el ruido de unos engranajes y el correr del agua.
Fue entonces que al pasar el último arco pudieron apreciar como los mecanismos parecían funcionar a base de la corriente del agua, esta fluía tranquilamente por el lugar haciendo funcionar la maquinaria del lugar.
- Civilización, al fin –Mencionó Kyoka mientras que el hada revoloteaba alrededor de los chicos, estos subieron por una escalera mientras que Momo le prestaba atención a todo lo que le rodeaba, era curioso el lugar, era como si… estuvieran dentro de un reloj.
- Miren de ahí sale luz –Señaló Melissa corriendo a la puerta.
- Ho, Ho, Ho, Ho –Se escuchó una risa que detuvo el andar de los chicos.
Los jóvenes aventureros miraron una silueta en las sombras, se miraba delgada, pero parecía tener una gran joroba en la espalda. Este al salir a la luz se dejó ver como un hombre pálido, pelirrojo y de complexión delgada. Sus ropas constaban de un conjunto de color violeta con u ornamento de oro en el cuello, mientras que sus zapatos eran puntiagudos y curveados hacia arriba.
- Soy el dueño de la tienda de Máscaras Felices. He viajado lejos en busca de máscaras –Se presentó el hombre con una sonrisa que llenaba de desconfianza a quien le viera.
- ¿Nos… hemos visto antes de casualidad? –Preguntó de forma curiosa el peliverde olvidando que era un video juego por unos segundos, pues sentía que a este hombre ya lo había visto.
- Podría ser, no lo sé, suelo viajar mucho mi joven amigo. Durante mis viajes, un duende me robó una máscara muy importante en los bosques –Explicó el tétrico hombre sonriente- Estoy desesperado, Ho, Ho, Ho, Ho –Reía de forma nerviosa el sujeto- Espero no piensen mal de mí, pero los eh estado siguiendo desde que salieron de los bosques –Mencionó el hombre asustando a las chicas que se escondieron detrás de Izuku.
- ¡Cochino! –Exclamó Kyoka cubriendo su pequeño cuerpo.
- Espeluznante –Insultó Momo al sujeto, el cual tenía una goa de sudor.
- Chicas –Izuku pidió silencio- Lo siento, somos nuevos por aquí ¿Puede decirnos porque nos estaba siguiendo? –Cuestionó el peliverde esperando manejar bien la situación, por el momento, todo lucia normal y no había cambios.
- Bueno, se podría decir que quisiera hacer un trato con ustedes, si ustedes me trajesen la máscara que ese horrible duende me robó, yo podría ayudarlos a regresar a la normalidad –Comentó el hombre con una sonrisa amplia.
- ¿Porque nos ayudaría? No lo conocemos y usted no nos conoce –Declaró Kyoka de forma seria.
- Esto mis niños, es un ganar, ganar. Ustedes me ayudan a mí y yo, los ayudare a ustedes, solo debe, recuperar mí máscara y tomar ese objeto azul que le robo a su amigo mientras dormían –Comentó el hombre con una sonrisa.
- ¨La ocarina… ¿Llegue con la Ocarina? Eso quiere decir que estamos apegados a las reglas, la ocarina, la magia y al parecer los objetos ¨ -Pensaba para sí mismo el muchacho.
- Seguro que para aventureros como ustedes esto será pan comido, necesito mí máscara antes de 3 días, debo de partir a otro lugar –Explicaba el sonriente hombre- Veo que son unos jovencitos llenos de Coraje, así que… ¿Puedo contar con ustedes? –Preguntaba el hombre sonriente.
Ho Ho Ho Ho era la tétrica risa que les ponía los nervios de punta a las chicas.
- Lo haremos –Mencionó el peliverde donde las chicas les miraban curiosas por la decisión.
- Midoriya, no tenemos tiempo para misiones secundarias, tenemos que pasar este juego lo más rápido posible para regresar a casa –Se quejó Kyoka mirando al peliverde.
Izuku empujó una puerta dejando pasar la luz del exterior, donde pudieron ver a muchas personas trabajando y divirtiéndose.
- No es una misión secundaria Jirou-san, este juego se llama The Legend Of Zelda, Majoras Mask, todo el juego gira entorno a esa máscara, además… todo lo que hicimos se trataba solo del prólogo –Explicó el peliverde dejando en shock a las chicas.
- Lo repito, odio los videojuegos –Se quejó Momo siguiendo al peliverde y el resto del equipo.
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…
Espero que hayan disfrutado de esto, intentare actualizar más seguido, por ahora solo me queda decir, gracias por leer, si hay dudas, sugerencias, criticas, cartas de amor o mensajes de muerte, a saben dónde ponerlos.
Por mi parte es todo y nos vemos en la próxima actualización
Citando a Dross, les ha hablado Kachorro y les deseo, buenas noches
Psd. Un fic del pasado va a renacer de las cenizas, no será lo mismo puesto que decidí adaptarlo al anime de My Hero Academia, posiblemente retome el original y no, No es un fic de Naruto, ahora si me despido.
