Bueno chicos aquí está el capítulo, la verdad eh tenido que ponerme a jugar Majoras Mask en el 3Ds para guiarme con las ubicaciones de ciertas zonas, en fin, espero que este capítulo sea de su agrado.

My Hero Academia es una obra de Kohei Horikoshi

The Legend Of Zelda es creada por Shigeru Miyamoto

Mi propia Leyenda es una obra creada por Kachorro sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener.


Cap 2 Bienvenidos a Clock Town

Los rayos del sol iluminaron los rostros de las chicas y de Izuku, todos miraban sorprendidos como por cómo había gente moviéndose de aquí por haya. Rápidamente pudieron visualizar un hombre de ropas blancas con un sombrerito rojo subiendo escaleras, algunos sujetos con sobre peso movimiento moviendo grandes pilares de madera mientras que algunos hombres y mujeres atendían pequeños establecimientos.

- Midoriya… por favor, dime que este… no es un juego de temática medieval –Pedía la pelimorada algo temblorosa, mientras que el peliverde sonreía un poco nervioso.

- Jejejeje, chicas, bienvenidas a la ciudad del reloj –Respondió el muchacho mientras que Kyoka lo tomaba por los hombros.

- Midoriya –Gruñía la Deku de cabellos morados, quien no perdió tiempo y comenzó a sacudirlo violentamente.

- Kyoka-chan cálmate, sea un juego medieval o no Midoriya ya lo terminó una vez, solo es cuestión de que lo vuelva a hacer –Mencionaba Momo mientras que intentaban detener a Kyoka.

La Deku de hojas moradas soltó a su compañero y se cruzó de brazos bufando molesta, si había algo que le desagradara era estar desactualizada.

- Chicas, solo síganme y haremos esto muy rápido, les prometo sacarlas de aquí –Decía Izuku recobrándose un poco, mientras que Melissa en su curiosidad alzaba la mirada encontrándose con algo bastante curioso.

- Oye Deku, la Luna de este lugar es muy rara –Mencionó Melissa, con esas palabras Kyoka y Momo alzaron la mirada, entonces sintieron un enorme escalofrió recorrerles la espalda.

- ¿Pero qué es eso? –Gritó Kyoka mirando el cielo con algo de miedo.

- Es la Luna, por eso les estoy diciendo que debemos movilizarnos, si no nos apresuramos va a caer sobre la ciudad en tres días –Explicó el peliverde a sus amigas que estaban incredulas, pero una voz los sacó de su conversación.

- ¡Ja! Ridiculeces, no se dejen engañar por las tontas historias de unos miedosos y llorones, la Luna no va a caer sobre nadie, esos soldados son solo unas niñitas que se dejan convencer por cualquier cosa, ahora salgan de aquí que estamos trabajando –Se quejó un hombre anciano y algo robusto con un gran bigote blanco.

- ¿Pero que no está viendo eso? Desde cuando la Luna tiene cara –Cuestionaba Kyoka mirando al hombre que estaba de brazos cruzados.

- LA LUNA, NO, VA, A CAER –Declaraba molesto el hombre, fue cuando Izuku tocó el hombro de la chica y le hizo una seña para seguirle.

- Es un asno –Se quejó Momo mirando el comportamiento tan molesto de aquel hombre de bigote blanco.

- En la ciudad del reloj existen dos bandos, aquellos fieles que piensan que no va a ocurrir nada y su festividad anual debe continuar –Comentó el peliverde guardando silencio mientras que subían unas escaleras y aquel extraño sujeto de ropas blancas les pasaba por un lado.

- Y supongo que los otros son los temerosos que piensan que la luna se les va a caer encima –Mencionó Momo mientras el peliverde asentía.

- Tenemos que convencerlos, somos héroes, quizás podamos ayudarlos a evitar esto –Mencionó Kyoka al peliverde.

- Oigan dejen de parlotear como Cuccos, tu, niño verde, se ve que sabes más de esto así que nuestra prioridad es encontrar a la gran hada, ella nos podrá ayudar, para fortuna de ustedes, se dónde se encuentra su fuente, sígame y… -Las chicas parecían ser las únicas que le prestaban atención pues Izuku les dejó unos segundos atrás.

- ¿Gran Hada? Esto no puede ser verdad, Midoriya cuando este juego termine tú y yo vamos a hablar muy seriamente –Se quejó Kyoka la cual comenzó a ser empujada por la pequeña hada que chocaba contra su cabeza.

- ¿Juego? Cual juego cabeza de enredadera, esto no es ningún juego, si queremos encontrar a mi hermano y a Skullkid tenemos que encontrar a la gran hada, ahora dejen de ser tan egoístas pensando en ustedes mismos y hagan lo que les ordeno como los subordinados que son –Exclamaba Taya molesta.

- ¿Cuáles subordinados? Y ya déjame en paz maldita mosca luminosa, regresa aquí –Gritaba Kyoka queriendo atraparla, sin éxito ya que su baja estatura no les permitía saltar tan alto.

- No, aquí no está –Dijo Izuku mirando el lugar, había un pequeño canal y un puente que permitía el acceso a un sendero que conducía a una puerta.

- Izuku ¿Que estamos buscando? –Preguntó Melissa mirando como el pequeño deku.

- No podemos ir con la gran hada –Respondió el peliverde notándose a Kyoka enojada la cual tomó una piedra y la arrojo golpeando una campana, esta parecía funcionar como timbre pues la puerta de madera se abrió y una figura de corta estatura con mascara de zorro apareció.

- Que raro creí haber escuchado la campana –Dijo el enmascarado para regresar al interior.

- Chicas, lo que ocurre es que, si vamos con la gran hada la vamos a encontrar fragmentada –Respondió el peliverde seguro de sí mismo.

- TU NO PUEDES SABER ESO –Se quejó la hada mientras que Deku retrocedía un poco intimidado.

- Oye, tranquila, estoy de tu lado, solo digo lo que se –Comentó el peliverde queriendo calmar la ira del pequeño ser volador- Pero si tanto quieres ir, adelante, vayamos sé dónde está su fuente –Dijo el peliverde calmando a la pequeña, segundos después regresaron a la zona de la torre.

- Miren chicos, es una flor Deku, quizás si nos subimos a la flor podamos ver la ciudad desde las alturas –Dijo Melissa con emoción.

- Espera Melissa –Dijo el peliverde, pero era tarde.

- Alto ahí –Llamó una voz que detuvo a Melissa, en ese momento se vio como un deku mucho más alto que ellos aparecía sobrevolando la zona, llevaba varias bolsas de tela con él y entonces terminó entrando en la flor de color amarillo, entonces el Deku regresó- Lo siento mucho, pero esto es propiedad privada, No puedes usarla sin mi consentimiento –Mencionó el deku adulto el cual tenía un curioso bigote a base de dos hojas de árbol a los lados de su boca.

- Lo siento mucho, somos nuevos en la ciudad –Se disculpó Izuku en nombre de Melissa haciendo una reverencia.

- Interesante Harem muchacho –Al decir esas palabras las chicas se pusieron coloradas y el peliverde parpadeo confundido, eso no lo decían en el juego original ¿Acaso ya comenzaría a cambiar la situación?

- No, usted mal piensa, ellas solo son amigas –Respondía el peliverde queriendo arreglar la situación rápido.

- Oh entiendo, pero bueno, si tú quieres usar esta flor puedo permitirlo, sin embargo tendrías que hacer algo –Comentó el sujeto acariciándose el bigote haciéndose el interesante.

- Genial, trueques, esto solo se pone mejor –Se quejó Kyoka cruzándose de brazos mientras les daba la espalda.

- Bueno soy un Deku mercader, necesito recibir algo a cambio si ustedes desean usar mi flor –Explicó el sujeto con tranquilidad- verán, he oído hablar de una piedra llamada lágrima de la luna y se supone que es la piedra más brillante del mundo, si ustedes tienen una con ustedes yo podría darles esta flor y yo me iré dejándolos como dueños absolutos –Explicó la criatura con cuerpo de planta.

- Si encontramos una se la traeremos, téngalo por seguro –Dijo el peliverde.

- Aunque… si tus amigas me dan un besito cada una, podría prestarles la flor por el resto del día, jejeje ¿qué dices chico? –Preguntó el sujeto, lo siguiente que se miró fue el enorme reloj y después al mercader con sus mejillas de madera hinchadas y los ojos en forma de X- Con decir no bastaba –Se quejó el sujeto mientras que las chicas se miraban molestas y hacían a Deku caminar a donde fuera que estuviera la dichosa hada.

Norte de la ciudad del reloj…

Esta zona era bastante amplia, podía verse como frente a ellos había una puerta con un guardia resguardándola, de lado derecho un árbol con matorrales y unas curiosas estructuras de piedra y del lado izquierdo, había camino que conducía a una especie de puerta.

- Por aquí chicas –Mencionó el Deku verde guiándoles, fue cuando Momo se dio cuenta de un pequeño niño con una bandana en la cabeza bandana roja en la cabeza.

- Maldición –Se quejaba el niño, el cual tenía una cerbatana en manos y lanzaba algo que impactaba con un extraño globo azul el cual curiosamente tenía el diseño de aquella mascara tan extraña.

- Hola pequeño ¿Qué pasa? –Preguntó Momo mirando al niño.

- No tengo tiempo de hablar, estoy muy ocupado –Se quejó el niño sorprendiendo a Momo, todos en esta ciudad sí que eran muy groseros.

- Yaomomo, vamos –Llamó Kyoka que estaba subiendo la colina junto al resto, donde el hada entró con rapidez.

- ¡NO PUEDE SER! –Gritó el hada amarilla, mirándose como Izuku y las chicas entraban al lugar, la fuente era un lugar muy hermoso, había agua muy clara y una estructura de piedra muy elegante.

- Jóvenes viajeros –Una voz resonó por todo el lugar mientras que los chicos miraban unas criaturas rosadas volando sobre el agua- Por favor, escuchen mi suplica. Skullkid me ha hecho añicos con su poder, por favor, encuentra el hada extraviada en la ciudad y traerla de regreso, su ayuda será recompensada –Mencionó aquella voz femenina.

- Vamos, creo saber dónde está, pero tienes que confiar en mí –Dijo el peliverde mirando a la hada amarilla.

Los chicos emprendieron su camino de regreso, para las chicas solo era todo muy monótono, pero Deku miraba el lugar con otros ojos, los personajes parecían estar más vivos. Así al regresar nuevamente a la zona de la torre del reloj, tan pronto pusieron se acercaron a la zona comercial un gruñido les hizo voltear.

- Miren chicos unos lindos perritos –Mencionó Melissa.

- Chi… chicas, corran –Pidió el peliverde mirándose como detrás del perro aparecían otros 3.

- Midoriya solo son un grupo de perros –Se quejó Kyoka mientras que el peliverde comenzaba a retroceder.

- Chicas…. Estas cosas son peligrosas para nosotros así, recuerden que no somos humanos por ahora –Mencionaba el peliverde, fue cuando los perros saltaron encima y los derribaron como si nada a los cuatro.

- Auch, eso me dolió mucho –Se quejó Melissa levantándose con algo de dolor.

- ¿Qué les pasa a estas cosas? –Se quejó Kyoka haciendo su esfuerzo por levantarse.

- Me duele todo, como unos perritos pueden hacer algo como eso –Decía Momo poniéndose de pie con algo de dificultad.

- Si les digo corran, es porque tienen que hacerlo, yo conozco este lugar recuérdenlo, ahora corran –Decía el peliverde para que los cuatro deku comenzaran a moverse en dirección a otra zona con los perros detrás de ellos queriendo atraparlos.

El peliverde guiaba a las Deku mirándose como ahora pasaban a la zona Este, al entrar pudieron ver algunos edificios muy extraños, uno parecía un enorme cofre, otro tenía un extraño calamar morado, un pequeño edificio con la palabra Bar y al lado otro edificio de madera con la palabra posada y una enorme campana sobre él.

Los perros seguían detrás de ellos queriendo atraparlos y las chicas parecían comenzar a cansarse, puesto que sus piernas eran demasiado cortas.

- ¿Cuándo van a cansarse estas cosas? –Preguntó Kyoka cuando Melissa se terminó tropezando.

- ¡Melissa! –Gritaron Momo y Kyoka mientras que los perros saltarían una vez más, fue entonces que Izuku se interpuso recibiendo el golpe de los cuatro perros haciéndole rodar varios metros.

- Deku –Murmuró Melissa al ver que Izuku la había salvado, sin embargo, esas malvadas bestias peludas parecían no estar satisfechas, pues nuevamente gruñían.

- ¡KACHORRO! ¡KAMEN! ¡DATE! ¡RIDER! FUERA DE AQUÍ –Exclamó una voz mirándose como los perros al ver una silueta más grande salían huyendo con miedo- ¿Estas bien? –Preguntó una voz femenina donde las pequeñas alzaron la mirada al igual que Deku y pudieron ver a una hermosa joven de cabellos rojizos y orejas puntiagudas, algo que habían estado mirando mucho en las personas del lugar, el grosero capataz, sus trabajadores, el niño y algunas personas que caminaban por ahí.

- Ha… Hai –Izuku se sonrojó bastante al ver a la pelirroja la cual sonrió y se arrodillo para ayudarle a ponerse de pie.

- ¿No te hiciste daño? –Preguntó la pelirroja, mientras que las chicas tenían los ojos entrecerrados, ahora entendían por qué le gustaba este juego a Izuku.

- No, descuide, yo, yo estoy bien –Respondió el peliverde el cual retrocedió un poco, fue cuando sintió a una de sus compañeras a su espalda.

- Parece que te estas divirtiendo Deku –Mencionó Melissa con un tono alegre en su voz, esto le dio escalofríos.

- Melissa –Dijo el peliverde con nervios volteando a verle.

- Parece que te estas divirtiendo –Reafirmo la rubia que parecía algo alegre.

- Dejavu, creo que… esto ya lo viví –Comentó el peliverde cuando escucho como alguien se aclaraba la garganta.

- Aparentemente la estás pasando bien en este lugar –Comentó Momo con una voz muy tranquila.

- Esperen, yo, yo puedo –Izuku intentaba justificarse cuando alguien más habló.

- Midoriya –La voz autoritaria de Jirou le hizo tragar en seco.

- Que lindo, vienen en grupo ¿son tus amigas? –Preguntó la pelirroja acariciándole la cabellera al Deku masculino del grupo.

- ¨Definitivamente, esto ya lo viví¨ Pensó el peliverde con una sonrisa nerviosa al ver como sus amigas lo miraban mal por estar hablando con la señorita.

- Parecen heridos –Mencionó la joven- Vengan, los llevare a mi casa, es la única posada de la ciudad, se llama Stock Pot- Mencionaba la pelirroja cargando en sus brazos a Izuku, mientras que las chicas parecían de cierta manera estar de malas.

Posada Stock Pot…

Dentro del edificio se miraba una barra donde se atendían a los clientes, atendiendo se miraba a una mujer robusta de cabellos rojizos arreglados en un chongo.

- Bienvenida a casa Anju –Saludó la mujer con una sonrisa la cual se transformó en preocupación.

- Hola Mamá, podrías llevarme el botiquín de primeros auxilios a la cocina, encontré unos pequeños heridos gracias a la banda de Kachorro –Comentó la llamada Anju mientras que caminaba con Izuku en brazos y las chicas siguiéndoles en silencio.

- Sí, claro, por cierta hija, deberías de empacar tus cosas para irnos al refugio, solo te aviso –Mencionaba la mujer con el botiquín en manos.

- No madre, no podemos hacer eso, mientras el alcalde diga que el festival sigue en pie, nosotros tenemos la obligación de seguir alojando clientes que vienen de fuera –Comentó la pelirroja haciendo suspirara a su madre en derrota.

- Querida, esperar a Kafei es una pérdida de tiempo, deberías rendirte, nadie lo ha visto en días –Comentaba la mujer angustiada por su hija.

Las chicas notaron como el semblante de Anju cambio al escuchar el nombre de Kafei y esta pareció ignorar a su madre por completo, en ese momento la pelirroja sentó al peliverde sobre la mesa para darle asistencia.

- Muy bien amiguito, te voy a curar y después a tus amiguitas –Comentó la joven mientras que comenzaba a limpiar los rasguños que los perros le hicieron.

- Ow… ow… ow… ow –Se quejó el peliverde, por alguna razón su cuerpo era más sensible y los ataques dolían más que antes.

- Tranquilo, solo dolerá un momentito –Decía la joven riendo un poco.

- Llorón/vaya bebé/aguante como machito –Dijeron las chicas que de alguna manera, sentían que Izuku solo estaba fingiendo o algo parecido.

- Cada año en estas fechas, el pueblo se vuelve muy activo, pero este año se ha vuelto muy silencioso, todo debido a cierto rumor –Explicaba la joven vendando la mano del peliverde.

- ¿Rumor? –Preguntó Kyoka curiosa por las palabas de Anju.

- Se dice que por estos días, siendo más específicos, la noche del carnaval, la luna caerá de cielo –Respondió Anju haciendo que las chicas sintieran algo de angustia por sus palabras- El pueblo se ha dividido en dos bandos, los que quieren salir a refugiarse y los que desean continuar con la festividad –Explicaba la joven terminando de asistir al peliverde para después bajarlo de la mesa- Listo terminamos contigo, ahora ven tu pequeña, sigues tu –Mencionó Anju mientras que Kyoka se acercaba y Anju la subía a la mesa.

- ¿Y usted porque se queda? –preguntó Momo esperando su turno mientras la joven sonreía, entonces fue el turno de Kyoka la cual quedo tiesa.

- Eeekkk –Exclamó la chica, al parecer Midoriya no mentía, dolía bastante, aunque las de ellas eran solo raspones.

- Tranquila, ya pasó, solo es un pequeño rasguño –Mencionaba Anju terminando rápido de atender a Kyoka para bajarla- Tu turno linda, anda, acércate –Dijo Anju a Momo la cual ya comenzaba a sentir algo de miedo, si a Kyoka le dolió nada aseguraba que con ella no pasara igual.

- Yo, no creo necesitarlo, son solo rasguños menores –Decía Momo sonriendo nerviosa.

- Descuida, prometo ser linda y cuidadosa –Mencionó la pelirroja haciendo que Momo fuera derrotada, era una persona muy linda y no podía decirle que no.

- Bien –Respondió derrotada la joven Yaoyorozu con la mirada agachada para acercarse y sentir como la cargaban y subían sobre la mesa.

- Respondiendo la pregunta que me hiciste… tengo una buena razón para quedarme –Dijo la pelirroja, Izuku guardaba silencio, quizás podría ser una de las misiones de las que se aseguraría de cumplir.

- Perdone mi intromisión pero ¿es… por Kafei? ¿Es tu novio? –Preguntó Melissa mirando a la pelirroja sonreír.

- Cielos, ustedes sí que son adorables –Dijo la joven pelirroja haciendo que Momo quedara tan tiesa como Kyoka mientras se le escapaba un ¨Kya¨ para después taparse la boca.

- ¨Eso se escuchó muy lindo¨ -Pensó el peliverde mientras que Momo estaba avergonzada.

- Pero es verdad, Kafei y yo prometimos casarnos durante el festival, tiene muchos días extraviado, mi madre insiste mucho en que ya no regresará, pero, yo confió en él, sé que volverá –Mencionaba la joven bajando a Momo para acercarse a Melissa y ponerle solo un curita en la única herida que tenía.

- Muchas gracias –Mencionó Melissa con una sonrisa, al parecer era la menos herida.

- Si usted confía en él, entonces él va a regresar, estoy seguro, por cómo se expresa de él, no parece ser una mala persona –Dijo Izuku, entonces Anju, le dio un abrazo nuevamente.

- Tus palabras me dan más valor pequeño, gracias, esperare a Kafei hasta el final –Mencionó la joven de cabellos rojos, mientras las chicas sentían que Izuku solo por verse pequeño intentaba salirse con la suya.

- EJEM… lo siento, pero tenemos que irnos, hay algo muy importante que tenemos que hacer –Dijo Momo mirándose como tomaba al peliverde de la muñeca y lo jalaba.

- Muchas gracias por sus atenciones, le deseamos la mejor de la suertes –Comentó Melissa mientras que Kyoka le seguía de brazos cruzados.

- Bueno Romeo, antes de bajarle la prometida a alguien más asegúrate de regresarnos a la normalidad como prometiste –Pidió Momo mientras salían de la posada.

Al salir del edificio notaron que el sol ya había caído y la noche se les había venido encima, el tiempo fluía de forma muy extraña sin duda.

- Bien Midoriya, tú dices saber dónde está el hada ¿Entonces dónde está? –Cuestionó Kyoka mirando al peliverde el cual señalo como estaba flotando cerca del edificio con forma de cofre.

- Oye hada ven aquí –Llamaba Momo, pero al verse como el hada se percató de su presencia solo soltó una risilla y comenzó a volar como si buscara provocarlos.

- Vengan, vamos por ella –Pidió el peliverde el cual las guío a una flor deku con pétalos rosados, entonces los cuatro salieron disparados por el aire dándole cacería a la hada la cual los esquivaba y se reía de ellos.

Una vez que lograron atraparla, todos regresaron a la fuente de la gran hada donde, el hada capturada voló en dirección a sus compañeras de la fuente.

- HA HA HA HA HA HA HA HA –Una risa escandalosa resonó por todo el lugar, entonces apareció una mujer de cabellos naranjas y figura espectacular, parecía estar desnuda, aunque lo que cubria parte de su cuerpo eran hojas y enredaderas que cubrían sus pechos, espalda y entre pierna. Las chicas no lo dudaron y le cubrieron los ojos a Izuku el cual solo suspiraba.

- Gran hada, regresó a la normalidad que alegría –Mencionó la pequeña hada mirando a la gran Hada.

- Taya, tú y tus amables amigos han logrado devolverme mi cuerpo, estoy en deuda con ustedes –Mencionó la mujer con una sonrisa en su rostro- Soy la gran hada de a magia, como agradecimiento les voy a otorgar la habilidad de manipular la magia –Dijo la mujer mientras que los pequeños Deku flotaban en el aire sintiendo como algo recorría sus cuerpos, una vez que llegaron a suelo se sentían diferentes.

- Me siento… más fuerte –Comentó Kyoka sorprendida mirando sus pequeñas manos.

- Jóvenes, aventureros de otro mundo, las hadas extraviadas están repartidas por los cuatro templos de la tierra, por favor, debes encontrar a las hadas y devolverlas a sus fuentes. Seguro que ellas también te prestaran su poder –Mencionó la gran hada para después regresar a la fuente soltando la misma risa escandalosa con la que apareció, para no dejar rastro esta vez.

- Bien ahora con el poder de la gran hada de nuestro lado, podremos encontrar a mi hermano y Skullkid –Dijo feliz la pequeña hada.

- Bueno Deku, tú eres quien nos guía, así que, estamos en tus manos –Comentó la rubia mirando a su amigo el cual intentaría algo nuevo, esperaba que saliera bien.

- Esta bien, por ahora, déjenme intentar algo –Pidió Izuku el cual buscaba concentrarse para averiguar cómo funcionaría esto de sus habilidades.

- Ese niño sigue aquí –Murmuró Momo, mientras que en la boca de Izuku algo comenzaba a salir.

- Que padres tan irresponsables –Mencionó Kyoka notando que el niño quería romper el globo sin éxito.

- Deberíamos de asegurarnos de que esté bien ¿No creen? –Preguntó Melissa a sus amigas, fue entonces que notaron como algo comenzaba a salir de la boca de Izuku y después salió disparada contra el globo explotándolo y asustando al niño.

- ¡Lo hice! –Gritó el peliverde con emoción, mientras que el niño escucho la voz de Izuku y corrió hacia él.

- ¿Cómo lo lograste? Tengo toda la mañana queriendo destruir ese horrible globo –Mencionó el pequeño emocionado- Bueno no importa, pero veo en ti un potencial único para unirte al club de los Boombers, si estás dispuesto a aceptar la prueba serás un miembro honorario, por favor di que si –Pedía el pequeño de la bandana roja.

- Por supuesto –Respondió Izuku, entonces el pequeño se llevó los dedos a la boca y soltó un silbido tan fuerte, que en cuestión de segundos se vio como 4 niños más aparecieron, pero con diferencia al primero, estos tenían una bandana azul en la cabeza.

- Chicos tenemos un prospecto a Boomber, conocen las reglas –Dijo el pequeño haciendo que todos corrieran- Excelente tienes de aquí hasta que amanezca para encontrarnos a todos y atraparnos, mucha suerte amigo –Dijo el niño desapareciendo.

- Midoriya, dime por favor que esto es parte de la historia –Pidió Kyoka mirando al peliverde.

- Lo es, es una de las misiones que más tiempo me tomaron, el juego de las escondidas –Explicó el peliverde mientras que Momo suspiraba con pesadez, Kyoka se daba un face palm y Melissa parecía divertida, el juego no era tan malo si lo pensaba bien.

- Midoriya, enserio tengo que enseñarte sobre video juegos –Se quejó Kyoka mientras que la cámara enfocaba la cima de la torre del reloj donde estaba Skullkid.

- Ven, ven, ven, aplástalos a todos, es la única manera, ven, ven, ven JA JA JA JA JA JA –Reía Skullkid asustando a algunas personas.

ESTA HISTORIA CONTINUARA…


Bueno chicos espero que lo hayan disfrutado, descuiden a partir del siguiente capítulo la acción comenzara, lamento la demora, por ahora es todo por mi parte nos vemos en la siguiente actualización la cual será de World of the Light o quizás de En busca de Mami.