Descargo: Los personajes utilizados en este fanfiction son propiedad de Mizuho Kuzanagi. Escrito sin fines de lucro.

Advertencias del cap: Dudas de la propia cordura y quiebre emocional. Puede contener violencia y descripción de heridas típicas del AU zombie.

Nota: Este capítulo no está relacionado con el anterior.


Capítulo 2: La escena del reencuentro

Cuando Hak abre la puerta, está preparado para rebanar el cuello de lo que sea que se interponga en su camino a la supervivencia, hacia su hogar, hacia Fuuga.

Se queda congelado.

Ahí, de pie, con el cabello rojo, la piel pálida, con los ojos vivos está Yona.

Me volví loco, piensa. Tardé bastante, se felicita.

Su mente es cruel. Después de semanas de recorrer solo los pueblos y ciudades, luego de haber vuelto una y otra vez a la mansión para buscarla, para salvarla (para darle paz, en sus peores días). Después de rendirse. De torturarse a sí mismo con su incompetencia y su fracaso. Después de haber buscado infructuosamente su imagen en sus recuerdos una y otra vez, para mantenerse vivo, para recordar su felicidad. Ahora es que la ve, cuando la muerte le respira al oído.

Lo quiebra. Fuuga, su hogar, aparece en su mente como un rayo, pero ya está a la deriva.

Suelta el pomo de la puerta. Relaja los hombros. Deja caer el machete. No tiene idea de cuál es su expresión. No quiere saberlo.

Ya no quiere nada.

—Hak…—la voz de Yona es fina y temblorosa. Es extraño, él nunca la escuchó decir su nombre así. No sabía que aún tenía la capacidad de imaginar. —Hak—más fuerte esta vez, más segura, tal vez. No entiende qué es lo que espera para atacar y terminar, nunca una de las criaturas había tardado tanto en ir por comida fácil.—¡Hak!—grita y se abalanza sobre él.

Hak espera el dolor del mordisco. Espera que la ilusión se rompa y finalmente comience a detectar el olor pútrido de los cadáveres y a ver el verdadero físico de la criatura. Pero todo lo que siente es un cuerpo pequeño aferrarse a él, brazos delgados envolverlo por la cintura, ropa gruesa y áspera presionar contra los lugares donde su propia vestimenta se desgarró hace dos días.

Inhala, desconcertado. Alza los brazos despacio, aterrado de tener esperanza. Cuando la abraza de vuelta, Yona llora. Y eso, eso, es algo que Hak sí ha escuchado antes, tantas veces que es imposible que no distinga una recreación de su mente de la realidad.

Lo golpea como una bola de demolición.

—Princesa—murmura, y su voz sale ronca y temblorosa.

Yona hace un ruido afirmativo y separa su cabeza del pecho de Hak.

—¿Dónde has estado, idiota?—responde ella.

Cae de rodillas, aún abrazándola. Yona se sorprende e intenta sostener el peso de ambos (imposible, con lo pequeña que es, con lo delgada que está). Hak la envuelve con más fuerza.

Se le escapa un resoplido de risa y, como si una presa se rompiera con el sonido, Yona y él comienzan a reír, tan alto que es imposible que no sean escuchados por toda la casa. Debería callar, pero no podría aunque lo intentara. El alivio, la felicidad, el remordimiento, la tristeza, todo pugna en su corazón y no puede controlarse. Parece que Yona tampoco.

.

Es varios minutos más tarde cuando logran calmarse.

Yona le habla, rápido y bajo, informando de todo lo que le ha pasado hasta llegar ahí. Hak la escucha atentamente. Luego, es su turno de hablar. Cuando termina de relatar todo, aún no se han soltado ni movido del sitio en que cayeron. Se quedan en silencio y por una vez, Hak no piensa que el silencio es sinónimo de muerte.


N/A: ¡Buenos días/tardes/noches! Tardé más de lo que esperaba, ¡pero finalmente aquí está el segundo cap!

Avisos: No hay fecha de publicación para las siguientes partes. Los caps pueden o no estar relacionados, se aclarará al inicio de cada uno. El rating es por la sangre, no por escenas sexuales.

¡Nos leemos!

Raxe