País de las olas:
Ya estaba mejor, bastante recuperado de su derrota pasada. Estaba a su 100% y ahora volvería al ataque, esta vez ganaría y se llevaría la recompensa en sus bolsillos. Además de un bono extra muy jugoso.
Zabuza estaba sentado en una silla y mesa de madera, su letal kubikiribocho estaba a un lado de el. Una pequeña vela era lo que iluminaba ese pequeño lugar.
Leía su libro bingo con mucha concentración, la verdad era que Kakashi tenía una recompensa bastante alta, era justo lo que necesitaba para sus planes. Pero ahora tenía la oportunidad de cobrar de mas, un extra que le vendría muy bien para ambos. Solo debía tomar la cabeza de ese chico exiliado de konoha.
—Rycelo Bardock—susurraba mientras leía con mucha atención el perfil del chico—que interesante.
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Rycelo Bardock.
Nacionalidad: País del fuego.
Procedencia: Konoha.
Estado: Exiliado-ninja renegado.
Recompensa: 23.800 000.000ryo.
Criminal tipo: S.
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Este chico es una mina de oro andante, el valor de su cabeza era muy alta, mas de lo que necesitaban en realidad. Pero mejor que sobre a que falte.
Todo ese dinero podría ser de ayuda para sus fines, puesto que necesitaban todos los fondos necesarios para lograrlo. Si, estaba decidido a hacerlo, claro que seria luego de matar a Tazuna y esos entrometidos ninjas de Konoha. Esta vez no fallarían e irían con todo.
—Rycelo Bardock—una voz femenina tras el, lo saco de concentración. Volteo a verla—¿fue el quien me ataco?.
Ahí estaba Haku, vestida como una anbu de kiri, pero su máscara estaba a un lado de su rostro. Esta se veía seria y algo resentida, Zabuza sabía el porque, estaba molesta por haber sido derrotada de forma tan rápida y humillante. No tuvo ninguna oportunidad de vencer, fue tomada como novata y eso le dio su derrota. Ahora quería algo que nunca espero sentir alguna vez.
Quería una revancha.
—Veo que no te has tomado bien tu derrota—mencionaba tranquilo el demonio de la niebla—¿no te gusto la derrota?.
—Fui atacada a traición, un ataque cobarde. No fue justa mi derrota—mencionaba tranquila, pero en su tono de voz se notaba el resentimiento—quiero una revancha.
—Si eso quieres—mencionaba tranquilo el demonio de la niebla volviendo a su lectura—lo vas a tener.
—Muchas gracias.
—Pero primero, debemos terminar este trabajo. El sol ya esta saliendo—mencionaba el mercenario, tomando su enorme espada y guardando su libro. Se levanto de su silla y se dirigía a la salida—vamos Haku, es hora de irnos. Debemos acabar con todo esto.
—Hai—respondía la kunoichi, acomodándose su máscara y siguiéndolo.
Primero debían acabar con este trabajo, luego irían por el saiyajin. Obtendría una doble recompensa este día.
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N/A: la recompensa de Rycelo es menor a la de Chiriku (30M) y Asuma (¿35M?).
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…..
Había amanecido, los rayos del sol traspasaban las finas cortinas de la ventana, golpeando su rostro, no le molestaba la vista, pero si el ligero calor que le generaba. Por eso gruñía un poco antes de despertar.
Sus ojos se abrían poco a poco, pero de nada servía, porque de todos modos siempre había oscuridad al abrirlos. Pero no era algo que le dificultara las cosas, pues ya estaba acostumbrado. Aunque admitía que estaba un poco cansado, no pudo dormir hasta hace unas cuatro horas atrás. Pero valió la pena.
Sentía un peso extra sobre su pecho, sabía de quien se trataba al sentir su energía y haber recordado todo lo que hicieron esa noche desenfrenada. Fue muy placentero el recordarlo y revivirlo mentalmente.
Ahí estaba, dormida y muy agotada la pelirroja, una chica mayor a el, en su cama y así como el, totalmente desnuda. Era obvió que había pasado entre esas dos.
—Ho…bueno días…—saludaba Tayuyá al haberse despertado un poco y cubriéndose un poco mas con la sabana, además de acurrucar su rostro en el pecho de Rycelo. La luz también la molestaba un poco—maldito sol…..
—Sin el no existiría la vida en la tierra—respondió divertido el pelinegro.
—Solo lo dices porque no debes sufrir por el—recriminaba aun somnolienta y apegando mas su rostro al pecho—yo quiero seguir durmiendo.
De repente, la luz del sol comenzaba a disminuir, pues una espesa neblina empezaba a cubrir todo, pero no era nada de que temer, pues era la niebla natural de país de las olas. Agradecían al ambiente por ayudarlos.
El frio mañanero empezó a entrar en la habitación, haciendo que la pelirroja abrazara mas al pelinegro. Este correspondió.
Aunque estaba un poco ansioso e inseguro, pues de repente podía sentir el chakra de Zabuza y Haku a lo lejos, estaban encarnizados en una batalla mortal con otro grupo de ninjas, uno con los cuales estaba muy familiarizado. Pues los conocía desde hace años.
—Kakashi-san…Naruko-chan…—pensaba preocupado por sus seres queridos, pero sabía que estarían bien. Kakashi no por nada había sido entrenado por sus padres—no puedo actuar….
Se recordaba mentalmente frustrado, pero no había nada que pudiera hacer, eran ordenes directas. No podía actuar todavía, a menos que en serio sea necesario. Todavía no se daba la oportunidad.
Solo podía esperar lo mejor….
Tock tock.
La tranquilidad de la habitación se fue, cuando tocaron la puerta. Cosa que hizo bufar a Tayuyá.
—¿Qué mierda quieren?—pregunto molesta, pero sin moverse de su posición.
—Tan grosera como siempre—respondía muy molesta Karin tras la puerta—solo vengo a avisarte que Ranmaru y yo vamos a traer leña, avísale a Rycelo cuando se levante. ¡Porque de seguro esta agitado por todas las cosas degeneradas que lo hiciste hacer!.
Ante esas palabras, a Tayuyá se le fue el sueño y un enorme sonrojo apareció en su cara.
—¡E-Enana molesta!, ¡deja de pensar y decir tonterías!—se sentaba en la cama y gritaba a la puerta—¡díselo tu mismo!.
—¿En serio?, pues ábreme y déjame decírselo—respondía burlista pero aun así, un poco enojada. Todos los días era la misma situación.
—¡Que no esta aquí!—respondía aun avergonzada mientras tenía una de sus manos en la boca del saiyajin, el cual encontraba graciosa esta situación.
—A ver, eres estúpida por lo que veo. ¿Te lo recuerdo?—preguntaba molesta y sarcástica, haciendo que Tayuyá también se moleste. Esta pequeña molesta era muy atrevida—una, esta cabaña solo tiene dos habitaciones, dos, son compartidas y tres, la mas importante. ¡TENGO HABILIDADES SENSORAS!.
Ahora si dejo sin habla a la pelirroja mayor, pues era verdad todo lo que decía. No sabía como debatirle todo aquello, era demasiado para ella, así que solo bufo molesta y roja de la vergüenza. Cruzándose de brazos acentuando sus moderadamente desarrollados pechos.
Rycelo solo reía mentalmente por esta situación, era graciosa, pero debía contenerse de no hacerlo en la realidad. Moriría por eso.
—S-Solo vayan por la puta leña…—respondía molesta y sin poder responderles.
—Bien, ya volvemos—fue lo último que dijo Karin antes de irse.
La habitación volvía a quedar en silencio, aunque no del todo, porque Rycelo estaba dejando escapar una, que otra risilla que no podía contener. Cosa que aumentaba mas la vergüenza y coraje a la pelirroja.
¿Cómo diablos había caído e las garras de este idiota?.
Pero en realidad, era que ella se había dejado agarrar, aunque de forma inconsciente. Meses y meses, casi pasando el año, conviviendo con ese par de tarados como ella los llamaba, fue lo suficiente como para ablandarla. Pensaba que estar con este par, solo le darían dolores de cabeza y corajes. Pero no fue así.
Bueno, al comienzo si. Le enervaba las personalidades de ambos, Rycelo era demasiado despreocupado, relajado y tonto. Mientras que Ranmaru era mas centrado, un poco mas serio, cauteloso y algo desconfiado de la gente. Excepto con Rycelo, pues al parecer, era el único que tenía toda su confianza y lealtad. Tal parece que ambos tenían las personalidades intercambiadas.
Ranmaru era el mayor responsable y Rycelo, el despreocupado niño. Pero de alguna forma, ambos se complementaban.
Se dio cuenta, de que a pesar de ser un tonto, era también muy poderoso, astuto y diligente, pues apenas se recupero al 100%, trato de escapar, el saiyajin la intercepto. Aunque ahora se sentía confiada, la vez pasada solo le gano porque estaba agotada y herida. Ahora si tenia todos sus poderes al máximo, no había forma de que le ganara. Esta vez lo mataría.
No, no lo logro. Fue inútil.
La volvió a derrotar de forma fácil, rápida y humillante. Una victoria justa, en la que ya no podía poner mentiras o excusas sobre el "porque" perdió esa vez. Ya no había nada que decir.
Lo intento una y otra y otra y otra vez, para que al final, no lograra nada. Siempre era derrotada en cada oportunidad, aun cuando usara todo el poder de la marca y sus demonios invocados. No lograba nada contra el idiota saiyajin, tenía un poder demencial no acorde a su edad. No tenía forma de ganarle, así que no le quedaba mas que cooperar, al menos hasta lograr escapar y volver con Orochimaru. Porque podría morir si no lo hacia.
Pero lo pensaba mejor, ¿para que volver con Orochimaru?, su vida era demasiado mala con el, ¿mala?, ¡eso no era vida!. Era una tortura extendida al día a día de su miserable existencia, hasta la había transformado en una aberración viviente de la naturaleza, un monstruo. La había despojado de toda su humanidad, ese sello en su cuello, mostraba que había dejado de ser humana, ya no mas. Era solo un experimento viviente.
Y por alguna razón, junto a ese par de idiotas era…¿feliz?.
Se sentía bien con ellos, mas protegida y mas cómoda, aunque aun se mantenía reacia a al tratar de socializar con ellos, se mantenía distante, fría y hostil. No se acoplaba con ese par, aunque tampoco les disgustaba. Pues tuvo muchas oportunidades de escapar y ninguna aprovecho.
Paso algún tiempo, otro año y ya pertenecía a este pequeño grupo de tres personas. Aunque seguían siendo un dolor de cabeza para ella, pues los pasaba insultando y regañando por cada payasada que hacían. Eran un par de idiotas, pero eso ya lo sabía de primera mano. Aún así se quedo con estos.
Había mandado al infierno a Orochimaru y su grupo de psicópatas, mejor quedándose con el dúo de idiotas. Viviría mejor, mas protegida y por mas tiempo. Pues Rycelo era muy poderoso.
Aunque aun había algo que la atormentaba, era el estado y lugar de Karin, pues nunca logro encontrara a la niña pelirroja mayor. ¿Dónde estaría esa niña?.
Quería saberlo y solo había como TALVES averiguarlo, aunque no estaba muy segura, el riesgo era enorme. Algo que solo podrían ayudar ese dúo de idiotas, en especial el pelinegro, pero no estaba segura de contarles. Porque lo mas seguro era que se negarían.
Pero no fue así, al menos de comienzo, porque Ranmaru si se negó por la seguridad de Rycelo. Aunque fue el pelinegro quien para su sorpresa y frustración de Ranmaru, quien acepto la petición de la pelirroja y no solo eso. Sino que mucho mas.
"¡Vamos a rescatarla!".
Fue su decisión definitiva y ni los debates de Ranmaru lo hicieron cambiar de opinión, ya lo había decidido así. Tayuyá no pudo aguantarse y se lanzo hacia el, comenzando a abrazarlo y besarlo por toda la cara. Aunque luego cuando de dio cuenta de sus acciones, se avergonzó demasiado. La cabeza de Rycelo termino enterrada en el suelo.
No importo, de todas maneras, la misión de rescatar a la pelirroja menor se haría sin objeción alguna. Rycelo estaba un poco asustado de pelear contra Orochimaru, pero le ganaban mas las ganas y la emoción de pelear contra el. Quería ver que tan fuerte era en realidad.
Fue algo sencillo en realidad, solo abordaron a allegados de Orochimaru, obteniendo pistas sobre los paraderos de las bases de este. Así que empezaron una masacre, destruyendo cada base de ese bastardo que encontraran. Pero sin encontrar a la niña.
Hasta que lo hicieron, lograron dar con ella. Además de cumplir parcialmente el deseo de Rycelo.
Salvaron a la niña de nombre Karin y Rycelo pudo luchar contra la mano derecha de el sannin de las serpientes, los tres del sonido y brevemente contra Orochimaru. ¡Fue asombroso el pelear contra el!, además de aterrador. Pudo demostrar que era mas fuerte que la maldita serpiente blanca, ¿debería desafiar a su padrino Jiraiya?, tenia sus dudas, porque una cosa era vencer a Orochimaru y otra muy distinta, derrotar a Jiraiya. A pesar de que la diferencia era muy escasa, la verdad era que el peliblanco superaba un poco a la serpiente. Jiraiya era de las pocas personas que le generaban dudas si podría ganarle.
¿Cómo un idiota así logro meterla en su cama y corazón?, ¡era estúpido!. Ella era tres años mayor a ese pelinegro, pero un día solo paso y ya. Pero al día siguiente me dejo en claro que solo fue por esa ocasión y en agradecimiento por salvar a Karin, ¡que debería estar agradecido por tenerla en su cama!. Su suerte fue de dioses para haber podido poseerla esa noche.
Cosa que solo logro que a Rycelo le bajara una gota de sudor por su cabeza, esa mujer era en serio muy complicada, pero demostró lo que todo hombre sabe y no quiere decir por temor. Las mujeres son demasiado vanidosas, engreídas y altaneras. Eso nadie lo puede negar.
¿Solo una noche?, fue la broma mas graciosa que alguna vez halla dicho. Porque no solo fue esa noche.
También fue la siguiente y la que seguía y así seguían hasta ahora, sin parar hasta volverse una pareja. La edad no importaba en verdad, vamos, que era el mundo ninja, es mas hostil del mundo. Aquí podías empezar a matar desde los 11 años, podían beber, insultar y coger. Pues los ninjas ya eran considerados adultos.
Así que para Tayuyá, Rycelo ya tenía la edad suficiente para ser un hombre. Y uno muy bueno, pues podía soportarla y dominarla, incluso cuando desataba el poder del sello hasta el segundo nivel. Ningún otro hombre lo había logrado.
Ya era de Rycelo y no se podía hacer nada.
—¿Te quedaras en la cama todo el día?—preguntaba divertido el saiyajin, con solo un pantalón negro y su camisa en su antebrazo—vamos, tenemos que aprovechar la mañana. No querrás debilitarte.
—No quiero—mencionaba aun avergonzada y tirándose en la cama y tapaba su cuerpo con las sabanas—no voy salir de la habitación hasta nuevo aviso.
—Jaja, esta bien. Descansa—le parecía divertido verla así, pues verla enrollada le recordaba cómicamente a Ranmaru—te avisaremos cuando este el desayuno.
Tayuyá no respondió y se quedo ahí enrollada, divirtiendo a Rycelo. Pero mejor la dejaba sola o posiblemente un kunai atraviese su cráneo, aun le era difícil el creer que Tayuyá, halla cambiado demasiado en todo este tiempo. Pues nunca creyó que lo haría.
Era una bravucona, grosera, mal llevada, mal hablada, fría, cortante, distante, sin paciencia y de temperamento violento. Bueno, seguía siendo así y muchas cosas mas, pero había bajado su nivel de hostilidad, pues su nivel de tolerancia era un poco mas elevada con ellos tres. Solo un poco, pues aún así se llevaban su dosis de golpes o regaños cuando la sacaban de sus casillas. Excepto Karin, pues a ella solo la regañaba. Siempre se salvaba en cada momento.
Bueno, era lo mas lógico, eran muy unidas. El será su pareja, su hombre y novio. Pero Karin siempre será su preferida al ser su "hermana".
¡Tick!.
—¿Uh?.
Sintió como si un rayo lo atravesara de golpe, era un sentimiento desagradable aquello que lo golpeo de repente. Era como si un mal presagio le hubiera llegado.
La pelea estaba llegando a niveles muy peligrosos, por lo que ahora le era muy difícil el salir volando para ayudarlos. Pero debía aguantar un poco mas, si necesitaran su ayuda, iría sin dudar y los salvaría a todos. No dejaría que sus seres queridos murieran.
—Sopórtenlo—pensaba frustrado, mientras apretaba sus puños y sudor bajaba por sus cabeza. Debía soportarlo.
…..
Konoha
El trio de hermanas ahora caminaba por las calles de Konoha, tranquilas y sin miedo. Pues la aldea era segura, nadie se atrevería a tocar a una de las hijas de Bardock, pues su ira seria tal, que mataría de una forma atroz a quien se atreva a tocarlas. Nadie tocaba a sus hijas.
Estaban tranquilas, las tres se dirigían al complejo Uchiha, pues Hotaru quería visitar el hogar de su madre, además de ver a su tío y talvez lograr aprender algo de su segundo linaje. Seria una buena oportunidad de talvez, lograr despertar al menos la segunda aspa de su sharingan. Seria genial si lo lograra, para así dejar callado a su estúpido hermano mayor. Dejar de estar a su sombra.
"No somos nada, solo nos une la sangre, para mi solo eres una bastarda. ¿Quieres que te acepte como mi hermana?, ¿como una Uchiha?. ¡Entonces demuéstrame que eres fuerte!, ¡ayúdame a vengar a nuestro clan!, solo así te reconoceré. Sino eres capaz, no me hagas perder el tiempo".
Chistaba en molestia al recordar esas palabras, ¿por qué debería probarle algo a ese idiota?. Ella tiene sangre Uchiha y esta orgullosa de ello, pero es una Bardock en su totalidad. ¡No tiene nada que probarle nada a un imbécil como el!.
Ella seria la próxima líder del clan Bardock, la mas hermosa y la mas poderosa que halla existido en la historia. Nadie dudara de su poder jamás.
—El barrio Uchiha, siempre me ha gustado venir aquí—decía Fasha con una enorme sonrisa y sus manos tras su cabeza.
—Solo lo dices porque te dan de comer todo lo que quieras—respondía Mito burlista y divertida, ofendiendo a su hermana—el tío Hayashi te tiene demasiado consentida.
—Tu eres igual, no se porque hablas—recriminaba haciendo pucheros y mirando hacia otro lado.
La Uzumaki reía burlista por la vergüenza que le hacía sentir a su hermana mayor, era divertido meterse con ella. Aunque no lo era cuando se enojaba.
Hotaru no les prestaba atención, pues no estaba muy interesada en las tonterías de sus hermanas por el momento. Ahora tenía en mente otras cosas mas importantes, que solo los Uchihas sabrían aclararle. Le pediría a su madre y en realidad, lo hacía muchas veces, pero no en esta ocasión. Había cosas que solo el líder tenia conocimiento.
Cuando llegaron, fueron interceptadas por los vigilantes de la entrada. Hotaru activo su sharingan y los vigilantes le dieron paso a ella y sus hermanas, las cuales se intimidaron por esas serias y penetrantes miradas rojas. Solo Hotaru estaba tranquila, pues estaba acostumbradas a ellas, además de que las miradas de su padre eran mucho mas severas y penetrantes. Ella podía con esto.
La seguridad del clan Uchiha había sido reforzada, pues tras la masacre que Itachi generó sobre su propio clan, quedaban poco mas del 20% del clan total. Por lo que ahora eran mas cuidadosos en su seguridad, por eso había vigilantes en la entrada y vigías en todo el barrio, no podían bajar su guardia ni permitir que algo similar sucediera. Debían asegurarse que su clan no fuera erradicado.
No solo culpaban a Itachi de la masacre, sino a sus padres, pues ellos estaban de acuerdo con iniciar un golpe de estado, junto a mas Uchihas, cosa que llevo a la muerte a mas de la mitad del clan y el tener la desconfianza de toda la aldea, pues era de conocimiento publico el plan de los Uchiha, su honor fue totalmente destrozado. Ahora casi toda la aldea le daba la razón a la forma de pensar del segundo hokage.
Los Uchiha no eran de confiar.
Ese fue uno de los motivos por los que Mikoto estaba casada con Bardock, por ser una de las principales cómplices del intento de golpe de estado, pues seguía los ideales de su esposo al pie de la letra. El deber de una esposa fiel y dedicada, era apoyar a su esposo incondicionalmente, eso fue lo que ella aprendió. No estaba arrepentida de nada.
El castigo del clan, era ser ejecutada o exiliada del mismo, Hayashi ahora era el líder y con todo el dolor de su corazón, debía tomar una decisión, cosa que no fue necesaria, pues la futura ex matriarca pidió el exilio por voluntad propia. Para la pelinegra Uchiha, era una buena oportunidad de desligarse del clan. Para así poder cumplir con lo que ha soñado por siempre, ser la esposa del saiyajin, pues había sido inscrito en el A.R.C recientemente. Lo mejor era que la propia Gine le dio su aprobación.
Tendría que compartirlo, pero, ¿qué importaba?. Sería la esposa de su verdadero amado.
Pero eso no quitaba la desgracia de los Uchiha sobre Hotaru y su madre, pues a pesar de ser tratadas con respeto y educación, eran Uchihas y eso solo acarreaban miradas de desconfianza, desprecio e impotencia. Pues no podían hacerles nada o el actual esposo de la pelinegra los mataría. Si se iban contra los Uchiha, los masacrarían, pues ahora serán pocos, pero seguían siendo muy poderosos. En especial su actual líder.
Hotaru sabía que era odiada, aun cuando los aldeanos lo ocultaran. Era claro en sus energías.
Por eso, aun cuando Mito era su hermana mas cercana por tener la misma madre, Hotaru era la mas apegada a Naruko, pues la admiraba bastante. La rubia sabia lo que era el odio y el desprecio injustificado sobre una misma.
Debería ser Sasuke, esa figura fraterna que debiera admirar, pero no lo era. No sentía esa conexión con el Uchiha de sangre pura, era demasiado idiota con ella y los demás con esa arrogancia y superioridad, ¿cómo admirar a alguien así?. No era algo lógico en primer lugar.
Por eso, cuando se entero de la situación de su hermana Naruko y como lo sobrellevaba, la observo con otros ojos. La admiraba por su fuerza y determinación, siendo su ejemplo a seguir. Por eso era ella la mas apegada a la rubia de coletas, entrenaban juntas e interactuaban como si fueran hermanas de la misma madre. Quería ser como ella en el futuro.
Pero de momento no podía pasar tiempo con ella, pues entendía que ahora siendo una kunoichi, su tiempo ahora era muy limitado. Así que debía tomar otras medidas para volverse mas fuerte y no decepcionar a sus padres (Bardock y Mikoto) y nee-sama.
—Niñas, que bueno es verlas aquí—una voz femenina las llamo.
Habían llegado al hogar de Hayashi, escoltadas por ninjas del clan por seguridad de su líder y de las tres pequeñas. Era una casa un poco grande y hogareña.
Hayashi Uchiha y su esposa actual, eran los nuevos líderes del clan, era un dirigente sabio y pacifico, pero muy poderoso, de los Uchihas mas fuertes que existieron alguna vez. Según los rumores, se decía que era mas fuerte que los prodigios Shisui e Itachi Uchiha. He ahí el como sobrevivió a la masacre.
Su prioridad era limpiar el nombre de su clan, mostrarle a Konoha, que Tobirama Senju estaba equivocado sobre ellos y no todos eran iguales. Restauraría el honor de su clan en la aldea.
—Buenas tardes, Hayashi-sama, Futaba-sama—saludaba muy educada y elegante la Uchiha saiyajin, haciendo una reverencia a ambos líderes—es un gusto verlo.
—Vamos, no son necesarias tantas formalidades. Estamos en familia—pedía un poco apenado el líder.
—¡Hola señor y señora Uchiha!—exclamaban alegres ambas chicas ajenas al clan—¿cómo están?.
Ambos líderes veían a ambas niñas con ligeras carcajadas, pues les alegraba esa personalidad tan explosiva de ambas. Eran buenas niñas en realidad.
Aunque una no estaba muy alegre de esto.
—¡Oigan!, no sean tan irrespetuosas—regañaba la pequeña Uchiha Saiyajin a sus dos hermanas, pues era inaceptable que trataran de forma tan irrespetuosa a un par de líderes. No era correcto—discúlpense ahora mismo.
—Pero…—trato de excusarse Mito junto a su hermana.
—¡Háganlo!—ordeno molesta, asustando a sus hermanas.
—No hace falta—tomaba la palabra el líder de forma apacible y algo divertido por la relación tan peculiar de las tres hermanas—bueno, nos encanta que estén aquí. ¿Qué se les ofrece?.
Hotaru suspiro resignada, sus hermanas respiraban aliviadas por no ser regañadas. Aunque la mirada amenazante que su hermana Uchiha les daba, volvió a asustarlas. Pues les daba un claro mensaje.
"Luego hablaremos".
Ellas solo tragaron grueso por eso, su hermana Uchiha era demasiado estricta para su edad. Solo podían resignarse a su destino.
—Hayashi-sama, hemos venido a hacerle un pedido. Talvez pueda ayudarnos—mencionaba la pequeña Hotaru de forma seria.
—Oh, ¿en serio?—pregunto curioso el líder, pues no sabía que deseaban las tres niña con el. Hotaru solo asintió—bueno, si puedo ayudarte lo hare. ¿De que de trata?.
—Es sobre mi sharingan—mencionaba activando el mismo, dejando notar que solo tenía una aspa—se que existe una manera de despertarlo totalmente, pero no la conozco, además de una evolución mas poderosa. ¿Cómo puedo lograr todo eso?.
Ante esa pregunta, ambos líderes fruncieron un poco sus ceños, esta niña estaba preguntando sobre cosas muy explicitas. Esa era la desventaja de tener una mente privilegiada, ya podía tener el razonamiento suficiente para saber ese tipo de cosas. Todo lo que pregunto si existe.
Pero eran secretos de clan, cosas que no podían revelar frente a las niñas ajenas al clan. Claramente se refería a Mito y Fasha.
—Eh niña, ¿tienen hambre?—preguntaba amablemente la matriarca.
—¡Si!—respondían ambas niñas al uníoslo.
—Pues vayan a la cocina—respondía el líder del clan, también amable—díganles que les den de comer todo lo que deseen.
—¡Muchas gracias!—agradecían ambas niñas.
Salieron corriendo velozmente hacia ese lugar, estaban demasiado hambrientas y querían comer hasta saciarse. Los líderes del clan veían esto con gracia.
No así sus cocineros, pues se llevaran un enorme susto al verlas. Ya los habían traumado, pues era una masacre alimenticio lo que generaban. Por suerte habían hecho compras masivas de mercado.
Hotaru era la única que se había quedado ahí sentada, aguantando con toda su fuerza de voluntad el no imitar a sus hermanas, pues a pesar de haber sido educada como una niña educada y elegante, una parte de su genética seguía siendo saiyajin. Quiere decir que también estaba muriendo de hambre, ahora se arrepentía de haber venido aquí antes de comer algo, pero era tanta su emoción que decidió saltarse la comida. Una decisión que fue errónea y ya le estaba pasando factura.
Pero eso no era importante ahora, a lo que vino si. Por eso se había quedado.
—Hotaru, eso que pides es algo muy secreto del clan. Debes estar al tanto de eso—mencionaba seria la matriarca.
—Eres muy joven para tener conocimiento de aquello—mencionaba el patriarca también serio—dudo que Mikoto te halla enseñado eso, ¿de donde sacaste esa información?.
Hotaru suspiro, estaba atrapada, pero no era como si lo quisiera ocultar. Sabía que le preguntaría eso cuando viniera aquí.
—Yo, lo encontré por accidente—admitía la pequeña pelinegra—mientras jugaba en la habitación de mis padres—recordaba con algo de vergüenza, como ese día, aprovechando que sus padres habían salido, usaba la armadura de su padre y fingía ser el. Es que esa armadura era genial, además de bonita. Esperaba ansiosa el día que recibiera la suya—ese día por accidente encontré un lugar secreto.
—¿Una sala Uchiha?—preguntaba curioso la pelinegra.
—Hai.
La pequeña recordaba que accidentalmente, se cayo de la cama al estar saltando en ella. Cuando observo debajo de la cama, noto como ligeramente sobresalían algunos maderos. Nadie lo notaria, pero alguien con una visión e intuición tan aguda como un Uchiha, claramente lo notaria. Por lo que le dio mucha curiosidad.
Cuando se deslizo debajo de ella, removió unos dos maderos, dejando el espacio suficiente para entrar, cosa que hizo. Cayendo sobre una especie de pasillo rocoso, por suerte cayo de pie y no se hizo daño.
Siguió el túnel y llego a una pequeña recamara donde habían algunas cosas variadas, como lo eran libros, pergaminos, escritos en madero y muchas otras cosas. Pero de entre todo eso, algo mas sobresalía. Estaba en medio de la recamara, era un enorme libro. El cual tenía el símbolo Uchiha sobre su lomo.
Le dio gran curiosidad y a pesar de que su educación no le permitía comportarse de esa manera, seguía siendo una niña después de todo. Por lo que su curiosidad le gano, no podía evitarlo, así que se acerco a el y lo abrió. Observando varias cosas interesantes, incluso sobre el sharingan. Viendo como su forma final debía ser de tres aspas.
Pero justo cuando estaba por llegar a la parte de como conseguir las tres aspas, sentía como su padre y madres estaban volviendo a casan, eso la alarmo. Pero con toda la molestia del mundo, tuvo que salir de ahí y sellar la entrada justo como la encontró. No podía dejar el más mínimo error.
Pero si noto algo interesante, algo que llamo mucho su atención. Era sobre el sharingan mismo.
—¿Mikoto sabe que viste eso?—preguntaba curioso el pelinegro cruzándose de brazos.
—….No.
—Bueno, no se puede hacer nada. Ya viste el libro—suspiraba mientras se rascaba la nuca—entiendo que tengas tus dudas, pero aun no las dices. ¿Qué quieres saber?.
Los ojos de la pequeña cambiaron a los amenazantes de Bardock, esa mirada la habían heredado las tres. Hayashi estaba seguro que tenía a su capitán frente a el.
—Se nota que es tu hija, Taicho—decía mentalmente el pelinegro.
—Díganme…¿cómo consigo el mangekyo sharingan?.
La sala quedo en silencio tras esa pregunta.
…..
País de las olas:
Ya habían desayunado, ahora los niños se entretenían por ahí. Mientras que los dos mayores estaban discutiendo algo serio.
—¿Hablas en serio?—preguntaba incrédula la pelirroja viendo a su pareja—¿lo vas a hacer?.
—Necesitamos el dinero Tayuyá—respondía el pelinegro muy serio, algo un poco raro en el—el dinero que conseguimos en otros trabajos ligeros, se nos esta acabando. Pero si hago eso, no deberemos preocuparnos por el dinero. Al menos no por un tiempo.
—B-Bueno, la verdad no es que me desagrade la idea, es mas, estoy de acuerdo. Ganaríamos bien—respondía ya recuperada y cruzándose de brazos—lo que me sorprende es que alguien como tu lo haga.
—He hecho muchas cosas Tayuyá, cosas de las que no puedo contarte. Varias cosas de las cuales no estoy orgulloso de haberlas hecho—admitía el pelinegro seriamente—pero que he tenido que hacerlo, no he tenido mas opción. Debía hacer algo para que Ranmaru comiera.
Tras esas palabras, volteo a observar al mencionado, el cual estaba acostado y relajado, usando su tradicional sabana blanca como hamaca. Estaba muy tranquilo.
—Bueno, es verdad que a veces no tenemos opción—Tayuyá le daba la razón a su pareja—pero bueno, sea cual sea la decisión que tomes, te apoyare. Es lo que bueno…y-yo debo hacer por ti, ¿no?.
No podía verlo, pero si pudiera, estaría muriendo por la ternura de su novia. Pues se había coloreado de rojo y jugaba con uno de sus rojos mechones de cabello, nadie hubiera creído alguna vez, que la infame Tayuyá, llegara a actuar de esa manera tan femenina y dócil, pero nadie sabe como actúa la vida en realidad. Te puede llegar a sorprender en cualquier momento.
*Muack*.
La kunoichi maldecida se sorprendió cuando un beso fue depositado en su mejilla y un abrazo le llego por la espalda.
—Lo se y te agradezco por ello—mencionaba el pelinegro en su oído, cosa que la hizo estremecer un poco—se que siempre estarás ahí para mi.
—N-No tengo mas o-opción—respondía muy roja la pelirroja y con el ceño fruncido, pero sin hacer algo para evitar ese abrazo—soy tuya después de todo…~agh~—dejo escapar un gemido al sentir como sus pechos fueron apretados de forma delicada—t-tonto, ¡f-frente a ellos no!. S-Sucio pervertido—pedía la avergonzada chica.
—Si, pero ¿me recuerdas quien fue la que me hizo así?—le preguntaba al oído mientras le seguía apretando los pechos, sacándole mas gemidos dulces—¿quién habrá sido?—se preguntaba fingiendo inocencia.
—….F-Fui yo…—respondía la chica aguantado en no dejar escapar mas gemidos—ya acaba con esto de una vez…—pedía ya desesperada y fuera de si.
—Bien, entonces vamos a divertirnos esta mañana—le decía el pelinegro divertido, haciendo que la pelirroja se estremezca un poco mas—¿uh?.
Un pequeño animal venía corriendo a lo lejos, no podía verlo, pero si sentirlo. Sabía que era un animal al sentir el correr de sus cuatro patas.
El animal salto un de piedra en piedra, y en un último salto dio una maroma giratoria. Aterrizando en frente de todos, llamando su atención, hasta de los niños que estaban cerca.
—¿Un perro?—preguntaba Karin curiosa por la apariencia de este.
Era un perro gris, con chaleco táctico shinobi, un pañuelo azul en su cabeza y gafas oscuras. Rycelo sabía de quien se trataba y el porque del mensaje, pues solo conocía a una persona que usaba a perros como animales de invocación. Además de ser una de las pocas personas que saben de su ubicación.
—¡Oh vamos!—exclamaba frustrado el pelinegro al entender que significaba su presencia—¿justo ahora?.
El perro camino hasta el pelinegro, con su hocico saco un pequeño pergamino y se lo entrego al saiyajin. Rycelo resoplo y lo abrió, estaba escrito en braille. Karin se acerco ya que era la única (aparte de Rycelo) que entendía ese idioma de puntos.
El mensaje solo tenía una pequeña palabra…..
"Ayuda".
Fue todo lo que Rycelo necesito para entender las cosas, la situación en el puente se salió de control y ahora necesitaban su ayuda. No quedaba mas opción que ir a salvarlos, pues no podía dejarlos morir. Así que suspiro derrotado.
Cerro el pergamino y lo dejo en la mesa, levantándose para prepararse. Debía actuar rápido.
—O-Oye…¿vas a ir?—preguntaba un poco asustada la pequeña pelirroja—creo que no es buena idea.
—No te preocupes, será muy rápido y volveré pronto—mencionaba el saiyajin despreocupado, la verdad era que estaba emocionado. Una batalla contra Zabuza seria emocionante—además tendremos ganancias si llegamos a ganar, es algo que necesitamos. Ranmaru
—¿Hai?—preguntaba curioso el pelimorado.
—¿Quieres venir?—preguntaba el pelinegro mientras se ajustaba su pañuelo naranja en su cabeza—quiero ver cuanto has avanzado—pensaba mientras observaba a su protegido.
Rycelo no solo había tomado a Ranmaru para mantenerlo a salvo y que se volviera sus "ojos", no, claro que no. Sabía que no siempre podría llevarlo en su espalda, el crecería y seria muy raro el cargarlo. Así que decidió fortalecerlo.
El cuerpo del niño era muy débil y frágil, había nacido con un cuerpo demasiado débil. Debía ayudarlo a volverse auto-suficiente, por eso lo entrenaba. La verdad era que Ranmaru le recordaba no solo a Naruko, sino a el mismo. Alguien con una deficiencia física, que todo el mundo subestimaba y le tenía lastima. Dejando a todos callados con su progreso.
Ahora podía ayudar Ranmaru con eso.
—Hai—respondía sin dudar el pelimorado, el seguía sin objeciones a su tutor. Aun cuando se pongan siempre en un riesgo estúpido.
—¿A dónde van?—preguntaba preocupada Karin.
—Bueno, voy a cobrar una recompensa—mencionaba observando a Tayuyá, ya que ella sabia a que se refería.
—¿A-Ahora?—preguntaba tratando de no parecer preocupada.
—Cálmense, volveremos pronto.
Y tras una ligera sonrisa, desaparecieron los tres de ahí en un estallido de velocidad. Dirigiéndose a la batalla.
Las dos chicas quedaron ahí preocupadas.
…..
Nuevamente estaban frente a frente, ambos rivales que apenas se conocieron unos días atrás. El demonio de la niebla estaba con su enorme espada en lo alto, mientras que el ninja que copia, tenía su fiel tanto en una mano y en la otra, un kunai. Estaban dispuestos a luchar hasta la muerte.
Las manos de Kakashi dejaban escapar algunas ligeras descargas, dejando a entender que tenia activo su elemento Raiton [rayo]. Dispuesto a seguir en la batalla.
Zabuza estaba extasiado, la emoción de esta batalla y la recompensa lo estaba motivando bastante, solo debía obtener la cabeza de Kakashi y se haría con dos pagos muy grandes. El pago de Gato y las recompensa por la cabeza de Kakashi.
Además, estaba la recompensa por llevar también la cabeza de Rycelo. Este día estaría lleno de ganancias.
—Vaya, era tal y como suponíamos. Tu y ese anbu de kiri estaban confabulados—mencionaba Kakashi tranquilamente—debimos suponerlo desde la primera vez que luchamos.
—Oh, así que lo sabias, ¿no?—respondía de forma amenazante el demonio de kiri—debiste actuar en ese momento, pero le dejaste escapar. Un error muy grande.
—Si, es verdad. Fue un descuido muy grande de mi parte. Pero….—el ojo izquierdo de Kakashi, empezó a brillar de forma amenazante y de color rojo. Con tres aspas negras girando—voy a reponer ese error.
Zabuza empezó a carcajear de forma leve, pues esta misión le estaba empezando a parecer muy emocionante. Pero debía terminar esto rápido, para obtener sus ganancias y largarse de ahí. Porque de seguro era que mas shinobis vinieran por su cabeza.
—Haku debe estar divirtiéndose con esos niños—mencionaba observando el domo de espejos donde se encontraban su arma y los genin—su destino es morir, no hay mas opción para ellos. ¿No te preocupa?.
—Así es la vida del shinobi, la vida no esta asegurada. Ellos saben eso desde que decidieron volverse shinobis—respondía el peliplata dispuesto a pelear, acabarían con esta misión. Y no dejaría que ninguno de los suyos muriera—pero es cierto, la verdad estoy preocupado por ellos. ¡Así que voy a terminar con esto rápido!.
Sin esperar mas tiempo, ambos shinobis veteranos, se lanzaron el uno contra el otro, empezando una encarnizada batalla. En la cual no se sabría un ganador.
Pero mientras ellos luchaban, otra lucha se encontraban daba cerca de ahí, igual de mortal y dentro de un extraño domo. Estaba conformado por varias cosas que al parecer, eran espejos. Al parecer estaban formados por agua.
Naruko y Sasuke estaban jadeando cansados y muy heridos, este enemigo resulto ser mas fuerte de lo que esperaron. Sus cuerpos estaban tan llenos de agujas, no había un solo sitio de ellos que no tuvieran atravesado. Apenas se podían mover por el dolor.
—Maldita sea…—mascullaba adolorida la rubia de coletas mientras se agarraba un hombro—este sujeto no deja de atacar, apenas nos podemos mover y usar un solo kunai. Este tipo es muy fuerte.
—Deja de quejarte, estoy igual que tu—respondía Sasuke, pues aun cuando usaba su sharingan, no podía prevenir los movimientos de ese anbu. Era muy frustrante—mejor piensa en algo útil o quítate, no seas un estorbo. O mejor me encargo yo solo—mencionaba Sasuke molesto por la situación.
—En serio, eres un maldito arrogante. ¡Este no es el maldito momento para hacerse el importante!—mencionaba molesta la rubia, si que le irritaba esa forma de ser el Uchiha. Entendía el porque no le agradaba a Hotaru—así que piensa en algo, se supone que eres el listo, ¿no?. ¡Piensa en algo útil!.
Sasuke apretaba los dientes en molestia, no soportaba que una tonta bocona como Naruko lo sermoneara, pero tenía algo de razón. Debía pensar en algo para derrotar a ese sujeto y salir con vida de ahí, pero, ¿qué podía hacer?, lo había tratado todo ya, sin resultados, pues este anbu repelía y destruía cada plan y estrategia que ejecutaban. No había forma de hacerle el mas pequeño daño, era demasiado fuerte. Al igual que sus espejos.
Sin importar que Jutsu utilice, simplemente no le hacían nada a esos espejos, no podían ser destruidos, ni siquiera un solo rasguño, pues se regeneraban en solo segundos. Se le estaban agotando las ideas.
¡Brooooooom!
Pero, sin que nadie lo esperara, un poderoso rayo cayo sobre un sitio cercano a la batalla, fue tan fuerte que detuvo los combates, el retumbe del choque fue inmenso. Nadie sabia que o quien ocasiono aquello, pero estaban seguros que fue algo de inmenso poder. Pues se sintió hasta donde estaban ellos.
—¿Q-Que fue eso?—Sakura estaba preocupada y algo aterrada, pues no se espero aquello. Tazuna estaba igual—fue muy cerca.
—¿Un rayo?, no, no son tan poderosos—mencionaba Tazuna también impactado por eso—eso no fue algo natural.
¡Slash!.
Pero la pelea aun seguía.
Kakashi esquivo un ataque de Zabuza con su enorme espada, el cual corto el suelo por varios metros. Chisto molesto por fallar.
—Tch. Que mala suerte, estuvo cerca—mascullaba el asesino de la niebla molesto por fallar su ataque—pero la próxima no voy a fallar.
—Eso lo veremos, porque no me dejare matar fácilmente—respondía Kakashi determinado a ganar—¡Estilo de agua!: ¡jutsu tornado de agua!.
De su boca, una potente ráfaga de agua salió disparada, como si fuera un taladro acuático. Zabuza ni tonto ni perezoso, esquivo el ataque, una buena idea. Pues ese disparo de agua arraso un poco el lugar, pero asegurándose de no afectar el puente. Aunque si se llevo unos ligeros rayones.
—Je, tonto. Debes de ser mas veloz—mencionaba burlista, en eso hace un sello de mano. Generando una niebla mas estrecha y densa—ahora estas bajo mi merced.
Kakashi frunció su ceño un poco mas en molestia, ese bastardo de Zabuza, había descifrado las desventajas del sharingan. Con esta espesa niebla, no podría ejecutar bien todas sus habilidades oculares. Debía encontrar la manera de derrotar a Zabuza antes de que lo mate a el y a su equipo.
Haku estaba dentro de un espejo acuático, observado al par de genins, pues le causaba un poco de admiración el hecho de que a pesar de sus graves heridas, tuvieran esa enorme determinación por luchar. Era algo de admirar.
Pero lastimosamente, no estaba aquí en un enfrentamiento amistoso, sino en un combate mortal, donde ella o ese pare, morirían en la conclusión de la batalla. Estaba confiada, pero, como no estarlo, pues estos niños no resultaron ser los oponentes indicados para ella. No quería matarlos, pero desgraciadamente eran ordenes a seguir. No tenia mas opción, así que la sangre de esos niños, mancharía sus manos el día de hoy. Era necesario para obtener su pago.
—Esto acabara ahora—susurraba tranquila tras su máscara y generando algunos senbons de hielo—espero que hallan disfrutado de una buena vida, porque acabara el día de hoy. Adiós.
Y así, una lluvia de senbons de hielo se dirigían hacia ellos. No podían hacer nada.
…..
Un cuerpo caía, muerto y un poco calcinado, el campo estaba rodeado de mas cadáveres, una gran mancha de quemado estaba en toda la zona, humo salía por cada sitio, casi destruyendo la zona rocosa en donde estaban. La niebla, para su buena suerte, cubría el sitio. Aunque no dudaba que lo hallan visto, pero no les importaba. No era que no los vaya a ver nuevamente.
En eso, volteo a ver al grupo de cuerpo, eran míseros matones con armas, dispuestos a matar por dinero, pero sin las habilidades asesinas pulidas, hasta un genin podría contra ellos. Solo eran tontos con armas, suspiro decepcionado por esto, no podría hacer lo que quería con estos tipos. Había perdido el tiempo.
—Sentí varios chakras hostiles y malignos, aunque débiles. Siendo solo estos tipos—Rycelo se rascaba la nuca decepcionado y suspirando—diablos, no ganaremos absolutamente nada con estos sujetos, aunque eran peligrosos. Lo mejor fue eliminarlos.
—¡Ese ataque fue increíble!—decía Ranmaru en su espalda, fue una técnica asombrosa. Quería aprender a hacerlo—pero volviendo al tema, este tipo es muy peligroso. ¿Qué harás con el?.
—¡Za-Zabuza….!.
Bajo el pie de Rycelo, se encontraba un hombre de edad avanzada, muy herido y desesperado, forcejeando con el pie de Rycelo, que pisaba su garganta. Casi se la rompía.
Era Gato, el magnate mafioso que había atormentado por años al país de las olas, ahora estaba a merced del saiyajin que lo veía de forma neutra, llamando desesperado al demonio de la niebla en ayuda, algo hipócrita si vemos que pensaba traicionarlo en primer lugar. Aunque era algo normal en este enano, no tenía ningún rastro de moral o humanidad dentro de si. Era una escoria que respiraba de mas en este mundo.
Rycelo se mantenía neutro, la verdad no había matado a Gato por lástima, pues a pesar de tener un nivel de maldad inmensa, era ridículamente débil. Por eso le tuvo piedad.
—No lo se Ranmaru, ¿tu que opinas?—preguntaba Rycelo indeciso y cruzándose de brazos—la verdad me da un poco de lástima matarlo.
—No deberías tenerle lástima—mencionaba Ranmaru sacando su cabeza de la sabanas y observando con dureza al anciano—este tipo claramente merece morir—mencionaba y aterraba aun mas a Gato, quien empezó a forcejar aun mas fuerte. Era algo patético.
—¿Lo conoces?—preguntaba Rycelo con una ceja alzada confundido.
—No puedo hacer mucho por mi estado, así que me gusta estar informado. Me gusta leer mucho—recordaba todos lo libros y cosas que hacía a Rycelo comprar para el, pues no hacía mucho y quería entretenerse. Así que mejor se mantenía informado—se trata de Gato.
—¿El magnate dueño de "Embarcaciones Gato"?—preguntaba confundido el saiyajin.
—Si, pero es mas de lo que crees—mencionaba aun con dureza al aterrado anciano—investigue aun mas a fondo sobre el, es un mafioso que se aprovecha de naciones pobres y pequeñas, para hacer sus actos y tratos criminales. De eso se vive.
—Oh, así que un criminal dictador, ¿eh?—preguntaba ya entendiendo un poco mejor las cosas.
—¡Aaagh!—Gato se quejaba y forcejaba mas al sentir como el pisotón se hacía mas fuerte.
Algo que Rycelo en serio detestaba en demasía, eran los criminales de este tipo, porque no le gustaba que oprimieran a quienes no lo merecieran. Era algo que nunca le gusto.
La verdad del porque no había actuado contra la injusticia sobre las Olas, eran dos motivos. No meter a las olas en problemas con alguna nación al ver que un exiliado de Konoha los ayudo, pues a diferencia de contratar los servicios de alguna aldea ninja, un exiliado o renegado, no podría ser bien visto por las demás naciones. Podrían tomarlo como que el país de las olas trataba y albergaba a este tipo de personas, pensando que sería una guarida perfecta para ellos. Poniéndola en riesgo.
La verdad era que Rycelo en serio tenía una fuerza de voluntnad admirable, pues el podía sentir día a día, como por culpa de la cucaracha bajo su pie, se perdían vidas de personas buenas e inocentes. Aguantando las ganas de masacrarlos a todos, pero no podía. Carajo, ¡incluso contrató a un asesino de alto nivel como lo es Zabuza!. Eso era ser demasiado cruel e inhumano.
—Yo le aplastaría el cuello si fuera tu—opinaba enojado el pelimorado, aterrando aun mas a Gato.
—Deberé prohibirte leer ese tipo de cosas oscuras—refiriéndose a la lectura de los libros bingo y otros libros de dudosa procedencia, estaban corrompiendo su mente. No quería soportar a futuro, a un Ranmaru que además de sarcástico, seria cruel. No seria nada bueno—aunque tienes razón, pero lastimosamente no puedo matarlo. No me compete esa decisión.
—¿De que hablas?—preguntaba confundido el niño.
—Ya lo veras, pero no ahora. Debemos movernos rápido.
Quito su pie de la garganta del anciano mafioso, el cual empezó a respirar muy rápido y trato de escapar, pero su cuerpo estaba muy lastimado y no pudo huir lejos. Rycelo lo tomo de la parte trasera de su saco.
¡Fiz!.
Los tres desaparecieron de ahí.
…
Había acabado, trato de hacerlo de la forma mas indolora y humanamente posible, no quería que sufran antes de partir de este mundo. Quería ser piadosa.
Frente a ellos estaban los cuerpos de sus victimas, boca abajo y sus cuerpos llenos de senbons. Este trabajo ya estaba terminado, pues no era la única en haber acabado con su pelea. Su maestro y dueño también.
Estaba parado frente al cuerpo decapitado de Kakashi, cuya cabeza flotaba en el mar, su enorme espada tenía una gran mancha de sangre, la cual restauraba los daños que recibió del ninja que copia. Aunque no fueran muchos.
También se encargo de esa niña pelirroja y del constructor del puente, ambos tirados en una enorme charca de su propia sangre. El trabajo ya estaba hecho y solo faltaba cobrar por esto, al fin terminaron. Ahora podían matar a Gato y descansar.
O eso creia….
¡Brooooom!.
Todos salieron despegados, cuando un poderoso rayo cayo de sorpresa sobre el domo de espejos helados. Destruyéndolo por completo.
Los dos genin salieron volando del humo, gimiendo un poco del dolor y rodando en el suelo, hasta frenar a la fuerza cayendo al agua. Por suerte era la orilla y no estaba profunda.
Kakashi y Zabuza también salieron disparados por la onda de choque, pero ellos se mantuvieron parados encima del agua cubriéndose. Mientras que Haku…
—¿Q-Que fue eso?—la kunoichi de hielo estaba reincorporándose, o eso trataba, pues sus extremidades hacían movimientos erráticos. Como una corriente eléctrica—¿Qué esta pasando?.
No entendía nada, pues hace no mucho había matado a ese par de niños, pero ahora estaba muy herida, con su domo destruido y los niños en el agua. Pero vivos y a salvo, no entendía nada de lo que pasaba, pues ahora que veía mejor las cosas, el trabajo no había terminado. La pelirosa y el constructor estaban vivos.
Nada tenía sentido, esto no era lo que había pasado por su mente. A menos…..
—Genjutsu…—pensaba sorprendida—¡maldición!.
Cuando volteo a ver donde habían caído ambos genins, ellos no se encontraban en el agua. Había desaparecido.
—¡Ite!.
—¡Agh!.
Cuando volteo la mirada, ahí estaban ambos, a un lado de la pelirosa y el constructor. Mojados pero a salvo.
—¡Naruko!, ¡Sasuke-kun!—la genin se agacho para revisar a sus compañeros—¡gracias a kami que están bien!.
—Si a esto le llamas bien—se quejaba la rubia tomándose la cabeza, Sasuke solo tosía por el agua que había tragado—estoy empapada y herida, que bien. Esto es genial.
Se callo cuando vio que alguien estaba frente a ellos, era quien los había salvado. Lo mas sorprendente era quien los había salvado.
—Debe ser una broma….—decía Sasuke con los ojos bien abiertos.
¡Pam!.
—¡Ugh!—Zabuza retrocedió cuando algo golpeo con mucha fuerza su mejilla, Kakashi también retrocedió por la sorpresa. Sacudió su cabeza tratando de recuperarse—¿que fue…?—*¡bam* arqueo su cuerpo cuando algo lo golpeo en su vientre con mucha fuerza, escupiendo sangre—¡¿qué diablos esta sucediendo?!—preguntaba alterado por ser golpeado por algo supuestamente invisible, su espada estaba en lo alto. Buscaba como podía al agresor.
Pero no pudo concentrarse, pues empezó a recibir mas ataque invisibles en cada parte de su cuerpo, trataba de atacar con su espada, pero no le daba a nada. Solo podía seguir recibiendo los golpes, pues no daba con su agresor y Kakashi no podía ser. La sangre del demonio de la niebla, volaba de su boca con cada golpe recibido. Eran muy fuertes.
Kakashi no entendía que pasaba, trataba de observar con su sharingan que pasaba, pero no podía, sea lo que sea que este atacando a Zabuza, era tan veloz como para evitar ser captado por ese legendario ojo y no era el único. Pues desde lejos, Sasuke tampoco podía ver nada. Era algo que no podían entender, no podía concebir que algo escapara de su mirada. El peliplata frunció un poco su ceño y salto mas lejos, pues no quería ser victima del daño colateral. Pero seguía un poco sorprendido por eso.
—¿Qué esta pasando?—se preguntaba mentalmente, viendo como Zabuza se retorcía con cada golpe invisible que chocaba contra el—no es un jutsu, no puedo ver flujo de chakra alguno. Son ataques físicos, aun así debería poder verse el chakra del atacante. Alguien lo ataca de forma directa, pero…
Esa velocidad era irreal, pero solo había unos cuantos shinobis que podían tener una gran velocidad como esa. Uno era muy cercano a el y se trataba de Gai, pero el no se encontraba ahí en ese momento. Así que era imposible que estuviera ayudándolos.
Abrió sus ojos en sorpresa, al recordar a alguien que posiblemente tenga oportunidad. Solo el podía hacerlo.
—Podría ser….¿llego?.
¡Bam!.
Zabuza retrocedió varios metros arrastrando sus pies en la tierra, vomitando un poco de sangre. Pero sosteniendo su espada.
—M-Maldito seas Kakashi—un muy golpeado y adolorido Zabuza maldecía furioso al jounin de Konoha—¿qué trucos estas usando en mi contra?.
—Yo no hice nada—mencionaba Kakashi con el ceño fruncido pero tranquilo—aunque creo saber quien fue….
Antes de que Zabuza exigiera respuestas, un violento viento empezó a generarse en la zona, haciendo que volvieran todos a cubrirse. Sacudiendo todos los arboles, ropas y cabellos, ajetreando también el océano.
En medio del vendaval, algo descendía levemente, hasta que sus pies tocaron el suelo. El viento cedió cuando lo hizo.
Cuando Kakashi bajo sus brazos, sonrió debajo de su máscara. Pues si era quien esperaba.
¡Fiz!.
Los genin se sorprendieron cuando el pequeño niño que los salvo, desapareció rápidamente. Fue una velocidad bastante considerable, pero mas fue la sorpresa de quien fue el que había llegado. Generando una marea de emociones variadas en todos los presentes.
Pues era Rycelo el que había llegado ahí, serio y de brazos cruzados. Ranmaru estaba atrás de el, envuelto en la manta. Sin que lograran ver en donde estaba.
—Rycelo….—Naruko veía con ojos abiertos y conmocionados a su ser admirado.
—¿R-Rycelo Bardock?—preguntaba un poco alterada y asustada Sakura, pues frente a todos, estaba el ex heredero del clan Bardock. Aquel que fue exiliado hace años—¿qué hace aquí?.
Pero así como había conmoción y miedo en el ambiente, también había furia, ira y mucho resentimiento. Un gran rencor acumulado estaba a punto de estallar.
Sasuke veía con furia a Rycelo, apretaba sus dientes y puños con tal fuerza, que estaban a punto de sangrar y romperse. Ese maldito estaba ahí, uno de los responsables de que su clan halla sido casi exterminado por completo, el haber perdido su puesto de líder y que su familia sea deshonrada por toda la aldea. Rycelo Bardock.
El y su hermano mayor, Itachi Uchiha, eran los responsables de que su vida se halla ido a la mierda. Por eso, era su deber el acabar con ellos dos. Con sus propias manos.
—Rycelo…tu…—solo podía mascullar mentalmente furioso, pues estaba muy herido y cansado. Apenas se podía sentar.
El pelinegro estaba ahí, en medio de Kakashi y Zabuza, tranquilo y sin hacer ningún movimiento, el mantenía la calma, observando al asesino de la niebla, sin dignarse en voltear a ver a los de Konoha. La verdad era que eso no importaba ahora.
Atrás de el, estaba Ranmaru, el niño que los había salvado del agua. Pero ahora estaba envuelto en sabanas.
—Yo me encargo desde aquí—mencionaba Rycelo de la nada y sin voltear a verlos, sorprendiendo a los genin y Tazuna. Kakashi solo lo observaba serio—descansen lo que necesiten.
—Rycelo….
—Kakashi, se cual es su misión en realidad. La de ser escoltas de ese anciano mientras construye el puente—mencionaba el saiyajin sin cambiar de posición y tono—el pago no cubre el de enfrentar a asesinos renegados, ¿oh si?.
El peliplata solo veía al pelinegro de espaldas, la verdad era que había crecido y fortalecido, eso se notaba a kilómetros con solo verlo. Eso le daba un gran alivio al ver que se encontraba bien.
—El tuyo tampoco—mencionaba Kakashi, tranquilo como siempre. Tapaba su ojo con su banda ninja—¿por qué quieres interferir con esto?.
—Je, libro bingo. Página 33.
Fue todo lo que dijo Rycelo y necesito Kakashi para entender, estaba claro que Rycelo necesitaba dinero. Así que Zabuza era una buena oportunidad.
Algo muy irónico en realidad.
—Así que vienes por mi cabeza, ¿no?—mencionaba Zabuza entendiendo todo y tomando con fuerza su espada, escupió a un lado al estar sus vendas de la cara desatadas. Era temible verlo con esos colmillos—debí habérmelo esperado a decir verdad.
Un mercenario, siendo cazado por otro, o eso creía que era Rycelo. Pues solo uno vendría a cazarlo y arriesgarse tanto, el sabía del alto precio de su cabeza. Así que por eso Rycelo debe ser un mercenario.
—Que irónico, ¿no?—preguntaba divertido el saiyajin—digo, tu dijiste que vendrías por mi. Ahora yo voy contra ti.
—Ya veremos que cabeza rodara por aquí—respondía amenazante el demonio de la niebla—y te aseguro que no será la mía.
¡Fiz!.
A un lado de Zabuza, apareció la Kunoichi, herida pero ya mas o menos recuperada, al menos lo suficiente para luchar junto a su amo. Su delicado y bello rostro, estaba ligeramente fruncido además de tener uno que otro raspón ligero. Se veía que estaba enojada con el pelinegro.
De sus manos, kunais de hielo se formaban, empuñándolos con fuerza. Estaba molesta por ser tomada como idiota por estos sujetos, porque si, pudo notarlo. Ese chico no estaba solo.
—Haku.
—¿Cuándo y como fue que me sumergiste en esa ilusión?—preguntaba seria y demandante—¡contesta!.
Estaba molesta, ella estaba segura de haber matado a esos niños, pero no fue así. Todo lo que vio, fue un timo. Un vil engaño.
Pues lo que atravesó con sus senbons, fueron unas piedras y pasto. No los genins.
—Yo no se genjutsu—respondía curioso el pelinegro.
—No te preguntaba a ti—respondía con dureza y luego observaba al bulto de sabanas en su espalda—¿no vas a contestar?.
Rycelo sabía de quien hablaba, eso le dio un poco de diversión, pues podía sentir como el niño estaba un poco intimidado. Pues sentía como temblaba en su espalda.
En realidad, era la primera vez que entraba en lucha. Además de solo ser un niño.
—Oye Ranmaru—llamaba susurrando a su pequeño amigo en su espalda con susurros—creo que se dirige a ti.
—¡Ya lo se idiota!—respondió el niño nervioso y destapando su cabeza.
Los demás presentes (excepto Kakashi y Haku) estaban asombrados por eso, mas los genin, pues fue el mismo niño que los salvo del agua. No sabían en que momento se fue con Rycelo, pues fue como un rápido silbido su movimiento. Este niño era de tener a consideración.
Sasuke estaba muy molesto, no solo porque ese niño fue capaz de burlar su sharingan, sino porque era un aliado de Rycelo. Se sentía humillado y denigrado al ser salvado por alguien allegado a ese maldito, no quería eso sobre el. ¡Quería venganza!.
—¡Contesta niño!—volvía a preguntar la kunoichi molesta por ser ignorada.
—Ese niño, fue capaz de meter a Haku en un genjutsu. Se ve que es muy hábil—pensaba Zabuza observando de reojo a su herramienta—alguien con esa capacidad, no debe ser tomado a la ligera. Va tener que ser eliminado junto a ese chico.
Ranmaru solo la observaba seriamente, hasta que suspiro, la verdad no sabia porque tenía miedo. No estaba en peligro.
Además Rycelo lo protegía.
—Fue la orden que recibí—respondió secamente el infante.
—Eso no fue lo que pregunte—menciono molesta la kunoichi.
—Y será lo único que tendrás—respondió igual de seria la kunoichi.
Haku no era de las personas que se enojaban o perdían la paciencia con facilidad, pero este par la estaban sacando de quicio. La prueba era como su hermoso, pero siempre estoico rostro, se había transformado a uno molesto. Pero no era algo que pudiera evitar a fin de cuentas.
Al parecer Haku no soportaba a este tipo de gente, que no se toma las cosas seriamente. Solo pensando que era algo sin importancia.
—De acuerdo—suspiro tranquilizándose, no era tiempo de perder los estribos. Debía mantenerse calmada—morirás en silencio y tu secreto a salvo.
La batalla ya estaba decidida, Kakashi lo sabía, no podía quedarse ahí por mas tiempo, debía mantener a salvo a sus genin y a Tazuna, porque Rycelo estaba en lo correcto. Para eso fue el pago.
No para enfrentar a un ninja asesino renegado, eso no estaba en el contrato. Con la ayuda de Rycelo podía evitar que el país de las olas sufriera represalias por el fuego, ya que su engaño podría ser considerado traición y una posible declaración de guerra. Quería evitar eso a toda costa.
El país de las olas no tuvo muchas opciones, prácticamente fueron obligados a mentir para sobrevivir. Pues Gato y sus matones ya casi habían acabado con todo el país, si querían vivir y ser libres, debieron recurrir a engaños. No tuvieron mas opción y eso era muy comprensible.
—Todos buscan la forma de sobrevivir—pensaba serio Kakashi mientras se alejaba hacia sus alumnos y Tazuna—no pueden ser culpados por querer la libertad.
—¿Eh?, Kakashi-sensei. ¿Qué hace?—preguntaba confusa Sakura, al ver como tomaba a Tazuna.
—¿A dónde me llevas?—pregunto el constructor también confundido.
—Debemos alejarnos de aquí lo mas pronto posible—respondía el peliplata apoyando a Tazuna—esto ya no es nuestro asunto.
—¿Qué?—preguntaba incrédula Naruko—¡no podemos hacer eso!.
—Naruko, para lo que nos pagaron, fue para escoltar a Tazuna. No para pelear contra renegados—respondía serio Kakashi, parándose Junto al constructor—Zabuza y su ayudante, no son nuestro problema ahora. Lo nuestro es mantener a salvo a Tazuna.
—Es verdad, por lo que el señor Tazuna pago, fue para eso. Prácticamente fue una estafa lo que hizo—respondía Sakura acusadoramente mientras veía al anciano, el cual volteaba el rostro. Pero no se arrepentía de lo que hizo—el que hallan aparecido Rycelo y los enfrentara, fue una suerte para la ola.
—Explícate mejor frentona—exigía la rubia saltando de árbol a árbol.
—¡No irán a ningún lado!.
Pero Naruko no pudo obtener la respuesta a tiempo.
Para terror de todos, Zabuza ya estaba sobre ellos con su espada en lo alto, dispuesto a matarlos. Haku también.
Fue tan rápido que no los escucharon saltar contra ellos.
¡Clank!.
Pero no murieron, pues Rycelo apareció frente a ellos, bloqueando las armas de ambos mercenarios. Mientras con los calentadores reforzados de su antebrazo, detenía la kubikiribocho de Zabuza. Las chispas saltaban por el feroz roce.
Ranmaru había desenvainado la espada de Rycelo y detenía los kunais de hielo por parte de Haku. La kunoichi admitía que el niño tenia mucha fuerza.
—¿Cómo es posible?—se preguntaba mentalmente incrédulo el demonio de la niebla—¿cómo pudo detener el corte de mi espada?, eso es imposible. ¡mi espada corta todo!—forcejeaba mas tratando de lograr cortarlo.
—Este niño, ¡tiene mucha fuerza!—pensaba también asombrada Haku por la fuerza del niño.
—Kakashi, ¡muévete de una vez!—exclamaba el saiyajin molesto.
Kakashi volvió en si y salió de ahí con un salto, siendo seguido por Sakura, luego Naruko que estaba dudando sobre acatar esa orden, pero debía hacerlo. Era un genin a duras penas.
Sasuke era el problema, estaba atrás del tipo que ayudo a su hermano a masacrar su clan, quería venganza, ¡ansiaba la venganza!, en este momento la misión no le era nada importante. Ahora tenía la oportunidad de vengarse de uno de ellos.
Así que saco su kunai, dispuesto a asesinar al saiyajin. No tendría una oportunidad como esta otra vez.
¡Bam!.
—¡Aaaagh!.
Vomito sangre, cuando una patada trasera por parte de Rycelo, se hundió en su abdomen, mandándolo a volar por varios metros. Cayendo en el lago, cerca de su equipo. Kakashi sabía que no lo había hecho por maldad.
Sasuke mismo se puso en peligro, así que usando una de sus manos, lo tomo del cuello de su camisa y lo jalo a la superficie. Junto a ellos.
—Como quieras—respondía Zabuza apretando el agarre de su espada—primero nos encargaremos de ustedes.
¡Clank!.
Tras un enorme forcejeo, Rycelo empujo la espada de Zabuza, llevándose consigo a Haku. Haciendo que ganaran una buena distancia.
—Sabes que solo habrá un ganador aquí—mencionaba Rycelo arreglándose su calentador—y no pienso perder.
—Buenas palabras para un cadáver, mocoso—respondía el ninja de la niebla dispuesto a matarlos y blandiendo su espada de forma amenazante—voy a ganar la recompensa por tu cabeza.
Rycelo solo esperaba el embate del ninja de la niebla, no tenía sentido el seguir hablando, pues aquí las palabras sobraban y querían terminar con esto de una vez por todas.
Pero la batalla inició rápido.
El choque de espadas se escuchaba por toda la zona, así como el saltar de las chispas, aunque ahí solo tres chocaban metal, pues Rycelo solo usaba sus calentadores para bloquear los tajos de espada. Ranmaru atacaba desde la espalda y lo hacía muy bien.
—¡Estilo de agua!: ¡jutsus balas de agua!.
Una millar de balas marinas, salieron de la boca del demonio, Haku usando sus habilidades gélidas, las congelo. Volviéndolas aun mas letales.
Rycelo ni tonto ni perezoso, empezó a esquivarlas magistralmente, destruyendo el suelo, dejando agujeros muy profundos. En eso cargo una esfera de energía en su mano.
—¡Ha!.
Lanzo una ráfaga de energía, el cual asombro a los ninjas de la niebla, pues no se esperaron ese ataque, además de que no necesito un sello de manos para hacerlo. Saltaron en lados opuestos y el ataque paso de largo, en medio de ellos. Cuando llego lejos, explotó enormemente, agitando demasiado las aguas. Asombrando aun mas a ambos ninjas por el poder destructivo de ese ataque.
Aterrizaron en el agua, Haku no perdió el tiempo y coloco ambas manos en el agua, la cual se empezó a congelar a una velocidad increíble. Algo que asombro a Ranmaru, Rycelo solo sintió como el frio del ambiente, se intensificaba. No era algo normal, para colmo, Zabuza hizo un sello de manos, haciendo que la niebla volviera. Haciendo las cosas mas difíciles para cualquiera.
—¡Estilo de hielo!: ¡jutsu lanzas gélidas de muerte segura!.
Miles de lanzas empezaron a emerger del océano congelado, venían de todas partes. Rycelo pudo notarlo por su excelente oído, así que empezó a evadirlos rápidamente saltando por todo el lugar. No quería ser empalado.
Ranmaru veía fácilmente a través de la neblina, este doujutsu secreto, era muy útil y práctico, pues a diferencia del sharingan, este podía atravesar las capaz de niebla densa y veía perfectamente bien a ambos ninjas renegados. Además de que tenía otras muy buenas habilidades.
Zabuza corría entre la niebla, aun así, era tan sigiloso que no se escuchaban sus pasos. Haku se había quedado atrás, aprovechaba sus habilidades censoras, ahí se demostraba una gran habilidad y poder de su parte. Pues atacaba con sus lanzas de hielo, mientras al mismo tiempo, usaba su habilidad para rastrear al saiyajin. Era una chica admirable, lastimosamente estaba bajo el mando de Zabuza. No podía hacer nada por ella.
El mencionado seguía corriendo dentro de la neblina con la kubikiribocho empuñada, seguido por su ayudante, el humo y el vapor del hielo lo cubrían muy bien. Podía ver sus siluetas moviéndose dentro del cubrimiento.
—Zabuza-sama—escuchaba el demonio de kiri a su ayudante—los he atacado de forma que ambos blancos siguieran el camino que querían, solo basta con un corte.
—¡Perfecto!—respondía el demonio de la niebla—¡y ya son nuestros!.
¡Slash!.
Dio un corte largo, que partió a ambos en dos, o eso parecía. Ya que no lo hizo.
—No puede ser….
Haku veía como lo que había cortado su amo, eran un par de troncos, ¿de donde habían salido?, no lo sabían. Pero fue suficiente para engañarlos.
—¡Haku!, ¿qué paso?—preguntaba iracundo Zabuza al no entender la situación.
—Yo los vi ahí—se defendía la kunoichi también confundida e incrédula—¡no se movieron a ningún lado!.
—¡Oye idiotas!—Rycelo salía de la niebla como un misil hacia el cielo—¡no se distraigan!.
Empezó a lanzar una serie de esferas de energías hacia los asombrados e incrédulos ninjas de kiri, los cuales no pudieron hacer nada.
¡Booom!.
Una gran explosión se genero, dispersando la niebla que había sido generada. Rycelo aterrizo a un lado de la explosión.
—Aun no acaba—informaba Ranmaru muy serio y con sus ojos brillando de rojo.
—No, claro que no—confirmaba el saiyajin también serio.
Mientras ellos se mantenían expectantes a lo que saliera de la estela de humo gélido, los demás no daban crédito a lo que sus ojos veían. Rycelo se había vuelto muy fuerte.
—E-Es increíble….—mencionaba Sakura observando horrorizada el poder destructivo de ese chico—¡es un monstruo!—aun cuando estaba asustada, no lo dijo con mala intención, pues la verdad ese chico era asombroso. Lo exiliado no le quitaba lo cierto—talvez venza a Zabuza.
—Quítale el "talvez" Sakura—mencionaba tranquilo Kakashi observando la pelea, el sabía cuales eran las capacidades de Rycelo. No por nada lo vio crecer—esta pelea ya esta decidida.
Kakashi estaba seguro del resultado de esta batalla, conocía el nivel que tenía cuando solo era un niño, ahora era un adolescente, se nota que jamás dejo de entrenar. Por lo tanto, a pesar de no poder calcular un nivel exacto de poder, sabía que ahora su poder estaba a niveles abismales. Sino terminaba esta pelea, era porque quería entretenerse un poco. El pudo notarlo.
Al parecer el tratar de sobrevivir solo, pudo hacer que elevara sus poderes a niveles inimaginables. Recordaba las palabras de su sensei saiyajin.
Flashback:
Un día tras un duro entrenamiento, Bardock estaba sentado en una gran roca. Viendo como unos cansados Gai y Kakashi jadeaban cansados en el suelo.
—¿Cómo diablos se vuelve tan fuerte cada día?.
—Los saiyajin tenemos una habilidad especial.
Eso llamo la atención de los chicos.
—¿Habilidad especial?—preguntabael ninja que copia un poco confundido—¿cómo un kekkengenkai?.
—Si, algo así—respondía el pelinegro—cada vez que los saiyajin sufren de una herida mortal, si llegan a recuperarse, sus niveles de poder aumentan drásticamente. Lo llamamos Zenkai.
—¿En serio?—preguntaba Gai sorprendido, Bardock le asintió—vaya, es una ventaja algo temeraria, ¿no?.
—Zenkai—repetía Kakashi pensativo—es una habilidad única.
Fin del flashback:
—Rycelo, ¿Cuántos zenkais tuviste que sufrir en todo este tiempo para alcanzar lo que tienes hasta ahora?—pensaba reflexivo el peliplata, observando a su ex alumno.
—¡Se ha vuelto muy fuerte!—exclamaba emocionada la rubia, viendo luchar a su ser admirado. Era mas poderoso—¡ya quiero que me enseñe todo lo que sabe!.
—¿Por qué te enseñaría lo que sabe?—preguntaba curiosa y confundida Sakura.
—Porque me quiere mucho—respondía confiada e inflando su pecho en orgullo.
—Ese bastardo, no ama a nadie—respondía con mucha ira y resentimiento Sasuke.
Era lo que pensaba y estaba muy seguro de aquello, después de todo, un monstruo como el, no amaría ni se preocuparía por nadie. Si no fuera así, no habría matado junto a su hermano, a la mayoría del clan Uchiha y su padre. Era solo un monstruo, uno que no podía seguir viviendo en ese mundo.
Uno que el se encargaría de matar con sus propias manos, junto al otro monstruo de su hermano, les atravesaría los corazones con una espada y los incineraría al final. No dejando nada de ellos.
A Naruko no le gusto como se refirió a Rycelo, pues era alguien muy importante para ella. Kakashi no le presto atención.
—¡Eso no es verdad!—Naruko salía en defensa del joven saiyajin.
—¡Ja!, por supuesto. Eres la fan de ese tipo—encaraba Sasuke a la rubia, la cual se enojaba por las palabras del Uchiha—un maldito asesino.
—Cálmense de una vez—ordenaba Kakashi frenando la discusión, sin perder el contacto visual en frente.
¡Foooosh!.
Rycelo no iba a esperar, usando una mano, genero un golpe de viento que disipo el humo helado. Dejando ver que Zabuza y Haku estaban a salvo, todo gracias a la kunoichi. Pues había generado un domo de hielo que los protegió.
Aunque por muy poco, porque solo basto ese ligero golpe de viento, para hacerlo desparecer en partículas con el viento. Aunque resistió bastante.
—Elemento hielo: roca hielo, roca de la nada magnifica—susurraba Haku muy cansada, fue mucho chakra el que uso para fortalecer el domo. Aun así no fue suficiente—este tipo…
—Este chico es mas rudo de lo que el libro bingo menciona—decía Zabuza un poco impresionado y estresado, no podía creer que ese par de mocosos les dieran tantos problemas—el precio por su cabeza, es demasiado bajo. Debería valer mas.
Rycelo y Ranmaru los veían desde la lejanía, o al menos el niño, el saiyajin solo podía sentirlos por sus chakras. Pero sentía algo raro en el aire, como un silbido, algo girando y cortando el viento. Pero no sabía el porque, solo que se acercaba rápido hacia ellos. Pronto chocarían.
—Oye Rycelo…
—Lo se Ranmaru.
¡Fooosh!.
Salto y la espada de Zabuza paso girando por debajo de ambos, el shinobi de kiri chisto molesto al ver que su movimiento no funciono. Corrió en dirección de su espada y la tomo en el aire, pero no freno. Se lanzo directamente al ataque.
La espada de Zabuza chocaba con los calentadores de Rycelo, en varias ocasiones y a gran velocidad, las chispas caían por cada choque y el sonido del metal chirriante, sonaba por todos lados. Zabuza estaba desesperado, no sabía que hacer contra ese par de mocosos. ¡Eran demasiado buenos!, ni siquiera su poderosa espada podría cortar esos calentadores de brazos. ¿De que estaban hechas esas malditas cosas?.
Haku no perdió el tiempo y a pesar de su agotamiento, corrió hasta la zona de pelea, empuñando mas kunais de hielo. No quería verse como una inútil ante su amo, lanzo kunais, los cuales Ranmaru se encargaba de desviar con la espada de Rycelo.
Aunque basto para alejarlos lo suficiente de su amo, el cual se mostraba muy agotado. Era una pesadilla este día.
—Zabuza-sama, tengo una idea. Que talvez podría funcionar.
—Soy todo oídos, Haku—respondía Zabuza sin dejar de ver al dúo.
A lo lejos, Rycelo suspiraba mientras veía sus calentadores. Era un poco asombroso el logro que obtuvieron.
—Vaya, esto es increíble. Se nota que es uno de los legendarios espadachines de la niebla—Susurraba incrédulo y emocionado Rycelo mientras seguía viendo sus calentadores especiales—no sufrieron daños, pero aun así, Zabuza tiene la fuerza suficiente como para hacerme sentir sus golpes. Podría romperlos si aplicara mas fuerza.
—En lugar de emocionarte, debería preocuparte. Eso es malo—mencionaba nervioso y preocupado el pelimorado y con sus ojos brillando, claro que no se veía. Pues las mantas casi le tapaban el rostro—si no tenemos cuidado, podría matarnos a la mínima oportunidad. Tienes que acabar con esto rápido.
—Bueno, supongo que tienes razón. Es peligroso—aceptaba volviendo a la realidad, en eso nuevamente la niebla volvía a cubrirlo todo. Ambos fruncieron el ceño al sentirlo—o genial, esto es innecesario. ¡¿Qué no recuerdan que soy ciego?!.
No estaban preocupados, pues podían ver y sentir claramente a los dos, corrían en dirección a ambos. Pero para sorpresa de los dos, estos desaparecieron. Algo que asombro al dúo.
—¡Se acercan!—informo alterado Ranmaru al verlos de nueva cuenta.
—¿Qué intentan?—preguntaba confundido el saiyajin.
¡Slash! (×2).
Rycelo salto alto, evitando un corte doble de Zabuza, dejando una enorme x en el suelo, pero no quedo ahí, pues lanzo kunais al trio. Los cuales venían con sorpresa, pero no podían verse al estar sumergidos en la niebla. Aunque no serviría de nada contra alguien tan resistente como el.
El sonido de mechas consumiéndose alerto a Rycelo y segundos después a Ranmaru, que noto algo raro sujeto a los kunais. Sellos explosivos.
—¡Diablos!—exclamaron ambos.
¡Booom!.
Nuevamente fueron engullidos por una explosión, con una capa densa de humo rodeando la zona. Pero que se disipo rápidamente cuando Rycelo creo una ligera onda expansiva. Cosa que se esperaba Zabuza.
Estaba arriba de ellos, sonriendo como maniaco y con la kubikiribocho alzada, cosa que los sorprendió. La cual dejo caer con mucha fuerza, la fuerza ejercida fue brutal, a pesar de que se cubrió con sus brazos, haciendo que los calentadores recibieran todo el impacto, fueron lanzados violentamente hacia el suelo. Pero Rycelo logro aterrizar de pie.
—Jutsu Secreto: Espejos Demoníacos de Cristal de Hielo.
Haku estaba ahí, esperándolos a ambos. Ejecutando su técnica especial.
Eso los sorprendió, todo estaba pasando muy rápido en este momento, pero sabían lo que estaba pasando. Era una buena forma de tratar con personas como ellos dos.
Una variedad de espejos de hielo, empezaban a formarse alrededor y por encima de ambos, formando una especie de cúpula carcelaria. No sabían como salir de ahí, era una técnica muy buena a decir verdad. Los habían atrapado.
¡Clank!.
Con solo un brazo, Rycelo rechazo un kunai que se acercaba velozmente contra ellos. Quedando clavado en el suelo.
—Vaya, en serio son buenos. Mira que arrastrarnos hasta aquí y capturarnos—observaba el kunai clavado en el suelo.
—Esto es peligroso—mencionaba un poco nervioso el pelimorado—estamos atrapados en este lugar.
—Así es, están aquí. Donde yo mando—Haku aparecía en todos los espejos al mismo tiempo, cosa que asombro a Ranmaru. A Rycelo no por razones obvias—no importan que tan fuertes sea, que tan veloces sean. No pueden escapar.
—¿Uh?.
¡Bam!.
—¡Estuvo cerca!—exclamaba Ranmaru con una parte de su cuerpo salido de su sabana y empuñando la espada de Rycelo, con la cual había desviado un senbon—¡por poco me da!—se quejaba envainando la espada de nueva cuenta.
—Si, es verdad. Estuvo cerca—mencionaba curioso, como si fuera algo interesante. Ranmaru de inmediato volvió a envolverse en la manta..
Haku observaba esto con el ceño fruncido y sus imágenes de los espejos empezaron a revolotear de espejo a espejo, a gran velocidad. Cualquier otro shinobi estaría alterado por esta situación, pero ellos no. Tenían un par de ventajas sobre esto.
Los ojos de Ranmaru brillaban bajo la manta, mientras que Rycelo podría sentir claramente el ki de la rival. Estaba tratando de despistarlos, o al menos eso creían. La pregunta seria ¿de que?.
—Momento, Rycelo.
—¿Si?.
—¿Dónde esta Zabuza?.
—…..Oh.
¡Broom!.
El mencionado salió de la tierra, con esa sonrisa desquiciada y su espada desenvainada. El agujero por donde salió, fue sellado por una capa de hielo. Ahora estaban los tres en el mismo lugar.
—Ahora estas mas limitado, este domo no te permitirá escapar. Estamos nosotros tres—mencionaba Zabuza con satisfacción y locura—el espacio es corto, no importara tu velocidad. Solo tu fuerza física—en eso un senbon por poco le da a Ranmaru, pero sin voltear a ver, Rycelo lo intercepto con su mano. Eso le causo un poco de gracia—perdón, error mío, nosotros cuatro. Ahora estamos parejos.
Rycelo sentía la enorme aguja de hielo en su mano, apretándola hasta destrozarla, era demasiado fácil esta situación para el. Pero muy peligrosa para Ranmaru.
Así que debía terminar esto por el bien de su pequeño amigo, era lo mejor. Pues había notado un patrón.
¡Clank!.
Pero no pudo terminar de pensar, pues Zabuza se había lanzado en ataque, Rycelo tuvo que usar nuevamente sus calentadores reforzados para evitar ser cortado. La verdad era que en cierto modo, Zabuza tenía razón en lo que decían. No tenía mucho espacio en ese lugar.
Su velocidad era muy limitada por el espacio tan reducido y no podía luchar a gusto, pues Ranmaru estaba ahí y a pesar de defenderse bien con su espada, aun le faltaba demasiado. Aun era muy joven y en entrenamiento, debía seguir mejorando para entrar en este tipo de batallas. Solo lo trajo para ver sus avances y ganara mas experiencia.
Los embates de Zabuza eran muy poderosos y feroces, pero no eran nada que Rycelo no pudiera seguir el paso. Hasta que sintió peligro detrás.
¡Bam!.
—¡Ugh!.
Haku no se lo espero, pero cuando salió disparado a toda carrera contra el niño, fue recibido por un potente codazo al rostro, que la hizo caer al suelo. Ranmaru quedo pasmado del susto.
Mientras que con una patada, Rycelo alejo algunos metros a Zabuza, pues este uso la kubikiribocho como escudo. Eso amortiguo el golpe, pero el no descansaría en esta pelea y nuevamente saltaría al combate. Dando un potente espadazo al suelo, pues Rycelo lo esquivo con su velocidad. Aunque se le dificulto por la falta de espacio.
Haku había vuelto a los espejo, algo adolorida, pues ese golpe si que fue fuerte. Aun así seguiría luchando.
—¿Sabes?, no eres nada profesional Zabuza—menciono Rycelo divertido mientras bloqueaba los cortes del asesino.
¡Clank!.
Un furioso corte, fue detenido por los calentadores de Rycelo, quedando ambos cara a cara. Mientras Zabuza se veía molesto, Rycelo se veía burlón. Ranmaru seguía escondido.
—¿Qué dijiste?—preguntaba molesto por ser criticado.
—Es la verdad, analízalo bien. Te darás cuenta por ti mismo—respondía burlón—pero te daré la respuesta al ver que no la das contigo mismo, ¿qué tu trabajo principal no era matar a ese anciano constructor?. Yo aun lo veo vivo—respondía divertido mientras seguía forcejando contra Zabuza—tuvieron muchas oportunidades para hacerlo, pero prefirieron matarnos primero, botando las oportunidades que tuvieron. Que mal.
¡Clank!.
Zabuza, en un embate de ira, empezó a dar cortes a diestra y siniestra, no le gustaba el hecho de que estuviera siendo criticado por sus métodos. Eran unos profesionales.
Pero lo de aquello que no se daban cuenta los ninjas de kiri, era que nubes de tormenta se acercaban lentamente al país de las olas. Cargadas de mucha electricidad.
…..
—¿Una tormenta?—preguntaba Kakashi confundido, pues no sabía que tendrían ese tipo de clima hoy. Nunca se enteraron—que raro, están las nubes negras. Pero no cae una sola gota de agua—mencionaba analítico y confundido por aquello.
El resto de su equipo y Tazuna, no estaban enterado de nada. Solo buscaban un buen refugio para todos.
…
—Creo que ya esta.
Para sorpresa de Rycelo, pararon los embates del demonio de Kiri, cosa que no entendían para nada. Pero no debía ser algo bueno, en especial con esa sonrisa confiada y psicópata que cargaba. No les daba buena espina.
Haku dejo de intentar atravesar al niño, y se manifestó en solo un espejo. Eso no les dio una buena espina a ambos.
—Deben morir—sentencio Haku desde aquel espejo—Jutsu Secreto: Mil Agujas Mortales.
Ante la mirada asombrada de Ranmaru y en sentido del peligro de Rycelo, miles y miles de agujas heladas se formaron por todos lados dentro del domo. No había escape.
Zabuza de pronto, era rodeado por una especie de féretro de hielo, pero no estaba en peligro. Pues se veía muy tranquilo.
—Algo me dice que caímos en una trampa—mencionaba un poco nervioso Rycelo.
—¿Tu crees?—mencionaba igual Ranmaru, pero también con miedo. Con su doujutsu podía ver claramente todas las agujas—son demasiadas….
Cada aguja, brillaba con los ligeros reflejos de la luz que se filtraban, todos se veían muy amenazantes ante sus ojos. Podría sin duda pasar a mejor vida con esto, pues para Rycelo esto no era nada, era lo suficientemente rápido como para esquivarlos todo y monstruosamente resistente, como para ser atravesado por todas esas agujas. No le pasaría nada a el.
Pero Ranmaru era muy diferente, pues a pesar de su doujutsu muy útil y poderoso, no servía absolutamente para nada en casos donde deba defenderse de un ataque masivo. No era apto para este tipo de combates.
—Ahora si mocosos, están perdidos. No van a salir de esta—mencionaba Zabuza desde su protección helada—puede que tu seas capaz de salvarte, pero dudo que tu pequeño amigo pueda. Ni siquiera con su doujutsu.
Esto último los hizo abrir sus ojos en sorpresa, pues menciono algo que no esperaban. Se dieron cuenta de la habilidad de Ranmaru.
—Ustedes….—mencionaba nervioso el pelimorado.
—¿Sabemos de ti?, claro que si niño. Era muy obvio, aunque no lo notamos al principio. Pero luego todo tuvo sentido—respondía Haku en un espejo—das ordenes, a pesar de tener tu rostro cubierto, eres capaz de ver y anticiparte a todo. Claramente tienes un doujutsu—respondía analíticamente, dejando a ambos pasmados.
—¿Qué es lo que te hace tan especial niño?—preguntaba interesado el demonio de la niebla—¿un sharingan?, ¿un byakugan?. Ambos son buenos doujutsus.
Ranmaru, sin mas que perder, solo suspiro y se quito la manta de su cabeza. Dejando asombrados al ver los ojos del niño.
—Zabuza-sama, eso no es un sharingan. ¿Oh si?.
—No Haku, claro que no. Jamás había visto algo como esto—respondía viendo seriamente los brillantes ojos carmesí del niño—oye mocoso, ¿quién diablos eres tu?.
—Me llamo Ranmaru—respondió serio el niño—vengo del país del agua—esto último sorprendió a ambos ninjas de kiri.
—Es de los nuestros—pensaba asombrado Haku—Zabuza-sama….
—Si, lo intentare. ¡Oye mocoso!—llamo Zabuza en voz alta—¿por qué estas con ese chico de Konoha?, te propongo un trato. Te dejaremos vivir si vienes….
—Me niego—interrumpió el pelimorado determinado y serio—todo mi ser, mi lealtad y vida, pertenecen a Rycelo. No lo abandonare.
Ambos shinobis abrieron sus ojos en sorpresa ante esa respuesta, no había dudatividad en sus palabras. En serio este chico estaba dispuesto a morir por este chico.
Haku de inmediato se sintió identificado con el.
—¿Por qué?—preguntaba Haku desde sus espejos.
—El me salvo la vida, ahora la mía le pertenece. Esa fue mi decisión—respondió sin dudar, su lealtad hacia el saiyajin era muy grande—además nos complementamos muy bien.
—¿Qué quieres decir con eso?—preguntaba la kunoichi.
—Yo soy sus piernas y brazos—ahora respondía Rycelo—mientras que el es mis ojos y oídos.
Ante esa información, todos los rumores sobre el ex heredero Bardock, eran confirmadas. Era ciego y eso podía verse claramente, en sus ojos eran un nublados, sin una pizca de luz. Solo oscuridad. Eso era algo sorprendente.
—Ahora entiendo, tu eres su herramienta. Como lo soy yo con Zabuza-sama—decía Haku creyendo entender al niño.
—¿Qué?, claro que no. Ranmaru no es una herramienta—respondía el saiyajin confundido por esa analogía—es mi amigo.
—¿Amigo?.
—Pues claro, no es una herramienta o algo así.
Haku no entendía muy bien lo que quería decir, el solo sabía que seres como ellos, no eran mas personas, se habían vuelto herramientas u objetos de uso para sus dueños. Así como ella y Zabuza.
Pero eso no era importante ahora.
—Es una lástima que no aceptaras la oferta, hubieras sido un valioso aditamento para Zabuza-sama—las agujas se agitaban lentamente—pero prefieres ser leal a alguien como el, eres un peligro. Por eso debes ser eliminado.
—Eso es preferible para mi—respondía convencido de su decisión.
Haku se sorprendió por esa respuesta, pero entendía su posición, pues era exactamente lo mismo que ella con Zabuza. Así que le dio un leve deje de orgullo por ello, sin mas, bajo extendió la mano hacia ellos. Dejando que las agujas salieran contra ellos.
Pero no sirvió de nada, pues las agujas chocaron con algo exterior, un campo protector invisible o algo así, que rodeaba a ambos, protegiéndolos de ese ataque. Incluso Rycelo estaba sorprendido, pues esa barrera protectora no era formada por el. Sino por el propio Ranmaru, el niño se adelanto a su actuar. No la vio venir.
Los ojos del niño brillaban, aun con mas intensidad. Este campo de fuerza era formada por el.
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N/A: Me tome la libertad de además de sus otras habilidades oculares, otorgarle esa habilidad gravitoria, al doujutsu de Ranmaru, pues no es una barrera en si. El es capaz de manipular la gravedad, no como Pain (Nagato) claramente. Aunque es mas prometedor que el.
-(0)-
Los ninjas de Kiri estaban asombrados por eso, no sabían que estaba pasando, ese niño creó un campo de fuerza con su kekkengenkai. Eso no se lo esperaban.
Ni siquiera Rycelo.
—No dejare que lo lastimen—respondía Ranmaru con sus cabellos agitando, en eso las agujas fueron destrozadas por la misma fuerza invisible que las retenían.
—Ranmaru, ¿cómo hiciste eso?—preguntaba asombrado y confundido el saiyajin.
—No lo se—respondía sin dejar de ver a los ninjas de Kiri.
—¡Pues sigue así!—mencionaba ahora emocionado de que su pequeño amigo despertara aquella habilidad, era una buena oportunidad de usar nuevamente su técnica—bueno, seguimos vivos. ¿Qué tal?.
—Mocosos molestos….—mascullaba molesto el shinobi renegado de Kiri, empuñando nuevamente su espada.
—¿No son agradables los días de lluvia?.
—¿De que estas…?.
Haku quedo paralizada, pues empezó a llover de repente, Zabuza también estaba confundido, se supone que esta día no habría lluvia. Su información, al parecer fue errada. Aunque no era nada importante en realidad.
Truenos y relámpagos se escuchaban en el cielo, incluso algunos rayos caían a la tierra. Los shinobis de Konoha estaban bajo el puente a salvo, pero viendo el combate. Pues no iba a cancelarse por una tormenta.
—Con lluvia o sin lluvia, las cosas no cambian nada. Los espejos de Haku no se derretirán—aclaraba Zabuza aun sin salir de su escudo de hielo—están atrapados aquí.
Rycelo y Ranmaru solo sonrieron, estaban muy confiados ante la mirada de sus rivales. Eso no les dio buena espina.
—¿Eso crees?—pregunto Ranmaru.
¡Crash!.
No pudieron responder aquello.
…..
Kakashi estaba en frente de todos, en guardia y protegiendo a su equipo y Tazuna. El trio mantenía su trabajo, rodeando al constructor, Sakura estaba totalmente concentrada en ello. No así sus dos compañeros.
Naruko estaba conmocionada, confundida y por lo mismo, no sabía que hacer, como actuar o que decir. Había vuelto a ver a Rycelo tras años de exilio, aquella persona que admira desde que tiene uso de razón, aquel que fue obligado a abandonarla sin explicar el porque. Estaba en el mismo sitio que ella.
¿Qué debía hacer?, al inicio lo odiaba por abandonarla, pues antes no sabía los motivos de ellos, hasta que el mismo Sasuke, embriagado de odio, fue quien le conto la "verdad". Una que ella aun no creía.
—No, no es la verdad—pensaba fielmente hacia su ser admirado y odiado al mismo tiempo—el no seria capaz de aquello.
Mientras ella negaba y defendía al saiyajin menor, otro no pensaba lo mismo. Era todo lo contrario.
Quería salir a matarlo, empuñaba su kunai con fuerza y esperando que esa batalla termine, para así saltar contra el. Había entrenado bastante todos estos años, solo por un motivo. Matar a su hermano y al bastardo de Rycelo, ahora era mas fuerte, estaba seguro que podría matarlos. Itachi no estaba ahí, pero afortunadamente Rycelo si. Así que se encargaría de el primero y luego iría contra Itachi.
Este día podría completar una parte de su venganza, no le importaba lo que su madre le diría, lo que sus padrastros le hicieran. Este día vengaría a su clan.
"Corre hermanito cobarde".
"Eres débil, demasiado débil. No eres el oponente indicado para mi".
Con gran furia, recordaba las frías y crueles palabras que ese par, en los días que se fueron de la aldea. Eso no se los podía perdonar.
—Termina Rycelo, ¡termina de una vez!—le ordenaba con ira ciega, empuñando fuertemente sus kunais. Quería acabar con el cuanto antes—¡te demostrare que ya no soy débil!, ¡que me he vuelto mas fuerte!. ¡Lo suficiente para matarlos!.
Kakashi no era tonto, desde que Rycelo apareció, sabía lo que pasaría, por eso lo observaba de reojo con su ojo descubierto. Tenia que tenerlo bajo su mirada, porque era cierto que Sasuke era un prodigio y shinobi brillante a pesar de su edad. Pero como todo joven, es demasiado impulsivo y terco. Se esta dejando llevar por la ira y odio que había acumulado por todos estos años.
No podía permitir que sucediera algo que afecte a su alumno, Rycelo era alguien muy poderoso. Demasiado talvez, Sasuke no tendría una sola oportunidad de ganar, además, con toda esa alteración por causa de su ira, no daría una batalla adecuada. Pudiendo morir si no llegara a controlarse.
—Sasuke, por tu propio bien. No vayas a hacer algo tonto—pedía mentalmente el ninja copia, volviendo a ver el domo de hielo—porque….no podre evitar tu muerte.
Kakashi era realista, además de que Bardock le había enseñado de alguna manera, a ser ninjas sensor. Por lo que ahora podía saber el nivel y cantidad de poder de un sujeto. Y la diferencia era abrumadora.
Rycelo estaba en otra liga, por eso no se preocupaba tanto en esta batalla, Rycelo ganaría. Pues era incluso mas fuerte que el.
—Podría jurar, que su nivel de poder esta muy cerca al de sensei (Bardock) cuando llego a la aldea—pensaba un poco nervioso y asombrado, Rycelo alcanzo ese nivel en menos tiempo que su padre—el consejo tenía razón en temerte, eres un prodigio entre prodigios. Un peligro para ellos—pensaba analítico viendo a su ex alumno pelear.
Pero luego sonrió por ello, era bueno ver que Rycelo era fuerte y podía protegerse así mismo. ¿Le tenía miedo?, ¿lo odiaba?, no, claro que no. ¿Cómo odiar a quien técnicamente criaste tu también?.
Había un lazo fraternal, uno muy fuerte, porque como se menciono antes, el fue uno de los tantos que lo crio, por eso era alguien muy importante para el. De las pocas personas que aprecia y aun vive, una de las cuales debe proteger. Aun a costa de su propia vida.
Aunque estaba un poco apenado de que le halla pegado un poco de sus mañas y personalidad. Pues Rycelo era un poco flojo y siempre llegaba tarde a algún lugar.
—Kakashi-sensei—Sakura lo saco de sus pensamientos—¿debemos enfrentarnos a ese chico Rycelo?—preguntaba un poco temerosa la pelirosa.
Pues ella estaba al tanto de las terribles habilidades y poderes del ex heredero Bardock, solo siendo superados por los patriarcas de dicho clan. Era un ser demasiado poderoso.
A pesar de ser una chica muy orgullosa, presumida, vanidosa y terca, la verdad era que es una chica muy inteligente y analítica. Le gustaba mucho leer libros de diferentes cosas, Lo hacia desde niña y por eso se había vuelto muy inteligente. Leyó sobre Rycelo y del atroz crimen que cometió.
—La verdad Sakura, no lo se. Eso dependerá de el—respondía Kakashi tranquilo como siempre.
Sakura quedo temerosa por esa respuesta, pues no le daba una negativa. Lo mas probable sea que deban luchar contra ese sujeto tan fuerte, pues lograba el mantener a Zabuza y Haku a raya, cosa que Kakashi no podía del todo. Apenas y estaba rivalizando con Zabuza.
¡Broooom!.
—¡Atención!—exclamaba Kakashi al ver como en la parte superior, los espejos eran fácilmente destruidos. Cosa que asombro a todos.
De ahí salía Rycelo junto a su compañero, volando hacia el cielo a máxima velocidad. Ranmaru al parecer estaba ileso.
—¿Qué piensa hacer?—preguntaba Naruko confundida y preocupada, pues se acercaban a las nubes de tormenta. En eso nota algo—pero si es..
La kunoichi de kiri caía de lo alto, saliendo del roto espejo superior, que era donde se encontraba oculta. Caía noqueada con el golpe, junto a los pedazos de los espejos rotos, al estar su creadora inconsciente, el resto empezaba a desintegrarse, junto al bloqueo de Zabuza. La kunoichi cayo pesadamente al suelo.
Para asombro de todos, Rycelo se acerco junto a su pequeño compañero a las oscuras nubes de tormenta. Flotando cerca de ellas.
¡Fuuuuuz!.
—¡Aaaaah!—ambas chicas gritaron aterradas cuando una veintena de rayos golpearon el cuerpo del saiyajin.
Pero la sorpresa era mayúscula, cuando se veía que no era afectado, en mas, extendía sus brazos como si absorbiera los relámpagos. Pero eso debía ser imposible.
Un cuerpo, ya sea humano o de otro ser, no podría soportar tantos niveles de voltaje al mismo tiempo, era imposible. Cualquiera se calcinaría y estallaría por todo ese poder eléctrico rodando por cada fibra de sus músculos.
Ranmaru no parecía estar siendo afectado, pues los ojos del niño brillaban de rojo sin apagarse. Aun cuando feroces y mortales rayos cruzaban su cuerpo.
—Ese chico….¿es siquiera humano?—preguntaba muy asustado Tazuna, esto que veía no era algo natural. Estaba llegando mas allá de lo lógico.
—Rycelo….—Kakashi estaba sin palabras con lo que veía—¿raiton?, no, es imposible. El no posee chakra y aún así, no debería ser posible que soportara una descarga de tal magnitud.
Zabuza estaba sin habla, no podía moverse, literalmente no podía. Su cuerpo pesaba una tonelada en ese momento, una fuerza invisible estaba aplastando su cuerpo, ni siquiera era capaz de levantar sus pies o brazos. La kubikiribocho estaba tirado a un lado de el.
Con pura fuerza de voluntad y determinación, pudo con mucho esfuerzo, levantar la mirada. Quedando sorprendido al ver el cielo tormentoso y a ese par en el, sin sufrir daños. No era posible.
Pudo deducir, que el culpable de su parálisis, era el niño. Pues mientras sus ojos brillaban de rojo, también lo señalaban con un dedo. El lo estaba deteniendo.
—¡M-Malditos mocosos…!—gritaba como podía furioso el mercenario.
—Zabuza Momochi, ninja renegado de kirigakure no sato. Asesino sin piedad—la voz de Rycelo ahora sonaba grave, además de muy amenazante. De sus ojos salían rayos, cosa que aterraba a todos. Incluso Kakashi estaba impactado por eso—tus manos están manchadas con sangre inocente, pues no te interesaban esas vidas, ya sean de hombres, mujeres y niños. Solo las tomabas—ahora sonaba recriminatoria y furiosa.
Zabuza gruñía en furia y terror, pues se sentía como si estuviera siendo juzgado, cosa que si estaba pasando y no tenía forma de defenderse. Era un sentimiento muy molesto, pues no quería ser juzgado por alguien que no fuera de kiri. Pero no podía hacer nada.
Pues trataba de mover sus brazos para tomar su espada y no podía, pues esa fuerza gravitacional se lo impedía. Estaba atrapado.
—¡Zabuza-sama!—Haku había despertado y al ver a su señor en peligro, salió corriendo en su ayuda. Pero misteriosamente, un rayo salió de la nada y la golpeó—¡Aaaah!—la chica salió disparada hacia atrás, quedando tirada de espaldas. De su cuerpo salían algunas descargas que la mantenían paralizada—Z-Zabuza-samaaaaa….—mascullaba adolorida.
—Haku….—decía el demonio de la niebla al ver a su subordinada herida—¡malditos monstruos!, ¡¿Qué quieren de mi?!, ¡¿disculpas?!, ¡¿arrepentimiento?!. ¡Pues, pueden irse a la mierda, porque no me arrepiento de nada!. ¡Así que si piensas matarme hazlo de una puta vez!.
Ambos fruncieron mas el ceño, pues este tipo era molesto incluso al borde de la muerte. No querían tener que soportarlo mas.
—Tranquilo, eso hare en este momento. Dime algo, ¿alguna vez has sentido la ira de la naturaleza?. ¡Pues ahora lo harás!—alzo uno de sus dedos, varios rayos empezaron a caer directamente a los calentadores de brazos, los cuales empezaban a dirigir y condensar ese poder eléctrico en la punta de ese de dedo—¡desaparece Zabuza!, ¡TRUENO QUEBRADOR!.
¡Fooooosh!.
Para terror de todos, cuando Rycelo bajo su brazo, un potente rayo concentrado salió disparado de su dedo. Directo al ninja renegado que observaba con los ojos bien abiertos en el terror y sorpresa, como ese rayo se dirigía hacia el. Sin poder hacer nada.
—¡Zabuza-sama!—exclamaba muy asustada Haku, sin poder moverse para, pero no iba a dejarlo morir. Difícilmente lo apunto con su mano—Elemento hielo: roca hielo, roca de la nada magnifica.
Cubrió desde lejos, a Zabuza con el domo de hielo. El cual no sirvió de nada.
¡Brooooom!.
—¡Gaaaaaaah!.
El rayo concentrado atravesó el domo sin problemas, golpeando y friendo a Zabuza en una gran agonía, ante los ojos aterrados de Haku y los demás presentes. La explosión generada ilumino la zona y su fuerza de repulsión, mando a volar a Haku por la cercanía. Los ninjas de konoha por suerte estaban en un refugio, pero aun así, los fuertes vientos generados y la luz, los afectaban mucho. Fue un ataque mortal.
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N/A: todos conocen que es el Trueno quebrador y en que me base, además de que la única forma de usarlo, es usando pararrayos que atraigan los relámpagos, en ese caso son los calentadores especiales de Rycelo, que además de ser extremadamente duros, como para soportar los cortes de espadas poderosas como la kubikiribocho, sirven como pararrayos. Además no es una técnica que pueda usar con mucha frecuencia, pues para usarla, el clima debe ser de tormenta. Sino no puede usarla.
Es decir, fue una coincidencia que ese día hubiera tormenta eléctrica. Solo así pudo usarlo.
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Cuando el estremecimiento ceso, todos pudieron ver la magnitud de daño y destrucción que ese ataque generó. Dejando un cráter humeante donde antes estaba Zabuza.
La Kubikiribocho había salido volando por la explosión, Haku había desaparecido y los ninjas de Konoha, fueron testigos del poder del exiliado Bardock. Uno muy extenso y destructivo.
El chico ya no era mas un niño indefenso.
